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Enforcer en Chile

Qué mejor que pasar la “resaca” de un gigantesco evento como el recital de Iron Maiden en el Estadio Nacional, que con buen Heavy Metal en el estilo más tradicional. La cita era en el Club Kmasú Premiere y nada menos que con el retorno de los suecos de Enforcer, comandados por el vocalista/guitarrista Olof Wikstrand, que tras su primera presentación en estas tierras el 2013 en el marco del primer festival “Evil Confrontation”, volverían al sur del mundo con un nuevo álbum, el excelente “From Beyond”.

Si usted no conoce a Enforcer, desde esta tribuna le recomendamos encarecidamente que lo haga. Incluso le va a hacer bien para su salud. Una banda llena de energía, actitud, bolas y calle, pero sin dejar de lado excelentes recursos técnicos. En definitiva, una combinación letal y que en vivo prometía producir un descalabro igual o mayor que el de su debut en nuestro país.

La cita además incluiría a dos bandas nacionales, Ikelos y los melipillanos de Tormento, también cultoras de esta movida de Heavy Metal tradicional que tiene cada vez más adeptos, y con justa razón. Es cierto que forman parte de una movida más bien “under”, y que incluso uno podría decir que gusta del hecho de mantenerse en un perfil menos masivo, pero ello no es sinónimo de no superar estándares mínimos de calidad. Al contrario, tuvimos la fortuna de presenciar el espectáculo de dos bandas nacionales muy interesantes, además obviamente de los suecos, el número principal de la velada.

Enforcer en Chile

A las 19.00 horas y con unas trescientas personas en el reducto de calle Blanco, saldría a escena Ikelos, quinteto liderado por su carismático vocalista Jaime Violent Mind, que animó a los presentes durante aproximadamente media hora con una buena dosis de Heavy Metal en inglés, intenso pero sin dejar de ser técnicamente bueno. Pese a que el sonido estuvo bastante saturado, ello no fue obstáculo para que el público disfrutara bastante la presentación de los santiaguinos. Palabras aparte para el público que asiste a este tipo de eventos: es muchísimo más participativo que en otro tipo de recitales, prácticamente no distingue entre artistas de soporte o el número principal, es una fidelidad distinta, más intensa, y si eso es bueno para uno como espectador, con mayor razón lo es para las bandas. Un show entretenido y dinámico, que se pasó realmente muy rápido.

Y si hablábamos de que en el “under” la fidelidad es distinta, eso se ratificó de sobremanera en el show de los melipillanos de Tormento, una banda llena de cuero, tachas, pintura bajo los ojos y mucha, pero mucha actitud, tanta que su vocalista René Tormento se encargaba de hablar de “Heavy Metál” –sabemos que el tilde está de más, pero es para explicar la pronunciación–, un pequeño detalle que dice mucho de cómo esta música fundamenta todo el andar de Tormento. En aproximadamente treinta y cinco minutos, le cantaron en español al Heavy Metal, a la actitud que éste debe tener y le pegan palos al “maldito Vaticano”, mientras agradecen el hecho de estar tocando por primera vez en Santiago y la entrega de un público que estuvo fenomenal, a la altura de un show internacional. Incluso vimos a varios asistentes con poleras de Tormento. Muy buena banda, aunque quizás debiesen aminorar en algo su discurso hablado, pues su música habla por sí misma. Buena presentación, esperamos volver a verlos próximamente.

Enforcer en Chile

Ya con unas quinientas personas en el Kmasú Premiere, la espera por Enforcer no fue tan larga e incluso antes que comenzara el show de los suecos, los propios integrantes de la banda fueron probar sus instrumentos y micrófonos, algo que en casi todos los conciertos internacionales hacen los roadies. Una pequeña muestra del amateurismo desmedido de estos jóvenes escandinavos.

A las 21.00 horas, se apagaron las luces y comenzó la “Doctor Doctor” de Enforcer, la clásica Diamonds & Rust de Joan Baez, incorporada a nuestro mundo por Judas Priest. Tras ello, la introducción dio paso a la primera patada en la cabeza de la jornada con Destroyer, corte que abre “From Beyond” y que no concede nada, de entrada, corriendo a escena Jonas Wikstrand en batería, Tobias Lindqvist en bajo, Joseph Tholl en guitarras y por supuesto el líder Olof Wikstrand. El “’Stroyer!!! ‘Stroyer!!” del estribillo retumbó en cada pared del local, pero de verdad. Pese a que no sonó todo lo bien que uno hubiese deseado y costó distinguir las guitarras, fue un gran inicio por parte de Olof y sus escuderos, que sin ninguna pausa nos entregaron Undying Evil, el primer corte que conocimos de “From Beyond”, con una banda y un público con una intensidad y fiato realmente conmovedores.

Llegaría el momento de revisar algo de las placas más antiguas de Enforcer. Primero con Mesmerized By Fire del excelente “Death By Fire”, otro corte muy tradicional del sonido de los suecos, y sin ninguna pausa, lo que sería una constante en la jornada, la rapidísima Live for the Night del “Diamonds”. La fidelidad del “under” también se ve en otras cosas, como por ejemplo en la similitud de respuesta ante los temas nuevos respecto a los temas antiguos, y al ver estos dos temas pudimos confirmar esta sensación.

Enforcer en Chile

Olof nos dice que todo está “fuckin’ amazing” y nos cuenta que volverán a tocar algo de su nueva placa, otro corte destacadísimo como From Beyond, que le da el nombre al disco, tema que no por ser más lento y melódico deja de ser intenso. El público coreando los solos y sobre todo el estribillo, que Olof nos pidió cantar, y que Sudamérica escuchara esas dos palabras, “from beyond”. Y vaya que se le hizo caso.

Luego, Olof pregunta si hay fans del Black Metal y en particular si hay fanáticos de Venom. Ante la respuesta positiva, llegó el momento de entregarnos un cover de los británicos, Countess Bathory, cantado por Joseph Tholl. Entretenido homenaje a una banda señera, aunque Enforcer tiene suficiente material original como para dedicarle minutos a un cover.

La banda vuelve a “Death By Fire” con un excelente corte como Death Rides This Night, sin decaer ni por un segundo la energía generada en el Kmasú Premiere. Y menos aun con Scream of the Savage, recuerdo de su primera placa “Into The Night”, un tema con un inicio más bien lento y que luego toma un ritmo enfervorizado e imparable, especialmente en el estribillo, coreado por todos los asistentes. Y uno podría haber pensado a priori que con Below the Slumber, corte de su última placa que tiene pasajes más reposados, las revoluciones y la intensidad bajarían un poco. Pero realmente para nada, un gran momento de la jornada.

Enforcer en Chile

El único “descanso” que se tomó la banda fue con el solo de batería de Jonas Wikstrand, que fue bastante conciso y entretenido, para luego dar pie al último tema de la primera parte del show, la enormemente speed Run For Your Life. A pura intensidad y velocidad, y tras apenas cincuenta minutos, la banda se despidió del escenario. Es cierto que es muy poco tiempo, pero de verdad la entrega y la energía de los muchachos de Enforcer conmueve y contagia, uno ha visto muchas bandas y muchos shows pero son realmente pocos los que concentran tantas sensaciones buenas en tan poco lapso.

Tras un minuto fuera de escena, Olof recibe una bandera chilena y nos pregunta si queremos ir a dormir. Obviamente respondimos que no y como respuesta recibimos nada menos que la genial Katana, lejos uno de los mejores cortes de la carrera de los suecos, especialmente con su particularmente brillante sección instrumental. Y sin respiro, como toda la jornada, llegaría otro single potentísimo de la carrera de Enforcer, Take Me Out of This Nightmare, con un Jonas Tholl que incluso terminó arrodillado en el suelo, y con un Olof haciéndonos cantar el estribillo con lo poco que iba quedando de garganta.

La banda nos dio las gracias a todos y nos preguntó si queríamos un tema más. Pero el público pidió que al menos fuesen dos temas, y por suerte Olof accedió. Así llegaron los dos últimos números de la jornada, con Evil Attacker de su primera placa, y luego de que Olof nos pidiera “break down the walls, start a fucking riot” llegaría el último tema de la jornada, por cierto con un clásico de la banda, Midnight Vice, tema que ayudó a masificar a Enforcer. Tras una hora y diez minutos de un espectáculo que no decayó en ningún momento, la banda se toma una foto con el público a sus espaldas y se despide, de hecho todos sus integrantes se aproximaron a saludar a los asistentes de las posiciones más cercanas al escenario, mientras comenzó a sonar More Than a Feeling de Boston a modo de outro.

Enforcer en Chile

Pese a la poca difusión del evento, a que el Kmasú no es un palacio del sonido y a ciertas desprolijidades horarias, se trató de una muy buena jornada y que superó con creces cualquier expectativa. Primero, porque vimos a dos bandas nacionales de alta calidad, y segundo, por constatar que la energía de Enforcer es realmente impresionante, contagiosa, francamente desbordante y coincidente con la juventud de sus integrantes, ninguno de los cuales supera los 30 años de edad. A estas alturas no conocer a Enforcer es un pecado, pero conocerlo y no ir a verlo es derechamente un crimen. ¡¡Que vuelvan pronto!!

Setlist de Enforcer:

01. Destroyer
02. Undying Evil
03. Mesmerized by Fire
04. Live for the Night
05. From Beyond
06. Countess Bathory (cover de Venom)
07. Death Rides This Night
08. Scream of the Savage
09. Below the Slumber
10. Solo de batería de Jonas Wikstrand
11. Run for Your Life
Encore:
12. Katana
13. Take Me Out of This Nightmare
14. Evil Attacker
15. Midnight Vice

 

 

Enforcer

ENFORCER, quienes se encuentran en preparando la gira promocional de su último LP «From Beyond», lanzaron el video para su nuevo single «Undying Evil» y se puede ver aquí mismo.

ENFORCER estará visitando el próximo año nuestro continente en Marzo del 2016.

 

Enforcer tour 2016

Los suecos de Enforcer, sin ninguna duda, están a la cabeza de lo que se ha llamado NWOTHM, concepto que por supuesto evoca y homenajea a la influyente NWOBHM de fines de los ’70 y principios de los ’80, reemplazando el “british” por “traditional”,  para poder ampliar conceptual y geográficamente el espectro de este tipo de bandas jóvenes que cultivan, honran y le sacan lustre a sonidos nacidos hace más de treinta años.

Y dentro de estas bandas jóvenes, no cabe duda que estos oriundos de la localidad de Arvika, capitaneados por Olof Wikstrand, llevan el estandarte de este movimiento, por actitud, energía y sin duda alguna por un inmenso talento para captar la esencia de este tipo de metal tradicional, sin que suene necesariamente a refrito. A lo largo de su corta pero fructífera carrera, con tres estupendas placas como su debut “Into The Night” (2008), además de “Diamonds” (2010) y “Death By Fire” (2013), con el que incluso vinieron a Chile en el primer “Evil Confrontation Festival”, han logrado generar un sonido distinguible y eso es tremendamente meritorio.

Este es el contexto en que la banda de los hermanos Wikstrand –el hermano menor de Olof, Jonas, es el baterista del grupo– lanza su esperado cuarto esfuerzo en estudio, donde Enforcer tenía el desafío de dar un paso más allá, dejar de ser una banda simpática estandarte del Metal tradicional algo más “under” y consolidar el escalón subido con su última placa. Así nos entregan este trabajo, llamado “From Beyond”, que prometía mantener la estética ochentera y el sonido tradicional tan característicos de estos suecos. Veamos qué tal.

¿Partimos tranquilos? Las pelotas. Una patada descendente en pleno arco superciliar es el que nos dan los suecos con Destroyer, el corte que abre este trabajo. ¡Una brutalidad! Su inicio es tremendo, con un riff alucinante y una batería a todo ritmo, algo más acelerada que los temas rápidos de la NWOBHM, de hecho hay un coqueteo rítmico con el thrash que bandas como Metallica, Overkill o Slayer hacían en los ’80, que recuerda a cortes de sus trabajos anteriores como Satan o Take Me To Hell, por nombrar un par. Un coro muy sencillo y gritable como “’Stroyer! ‘Stroyer!” lleva a levantar el puño, luego viene un cambio rítmico al momento de los solos para luego volver al ritmo inicial a las guitarras de Olof y Joseph Tholl que por momento son gemelas, y de vuelta al coro. Tremendo inicio.

El primer corte que conocimos de este “From Beyond”fue Undying Evil, un tema menos veloz que el inicio de este trabajo pero no por ello menos interesante, con la a estas alturas ya típica voz aguda de Olof. Y me quiero detener un segundo sobre este punto: Olof Wikstrand, pese a ser un buen cantante –y que personalmente me agrada bastante su voz–, no es vocalmente superdotado ni mucho menos, y esto es un punto que para algunos puede ser algo negativo. Pero Olof es la esencia de Enforcer, de hecho la banda partió como un proyecto solista de Wikstrand, a tal punto que sólo le faltaba ubicar alguna baqueta en alguna cavidad para poder tocar la batería. Entonces, a Enforcer hay que comprenderlo como el “paquete completo”, es imposible imaginar, por ejemplo, a un Enforcer con una voz distinta a la de Olof. Pero volviendo a Undying Evil, es un tema bastante más rockero, a midtempo, con una estructura tremendamente sencilla de verso/coro/verso/coro/solos/coro/coro que no por ser repetida deja de ser destacable, más aun si cuenta con instantes melódicamente fabulosos como el solo a guitarras armónicas entre Olof y Joseph Tholl, que de verdad suenan maravillosamente.

Bajando el ritmo sin perder un ápice de identidad, From Beyond explora una faceta un poco más reposada. Con un inicio a dos guitarras armónicas, un riff muy simple lleva a un coro aun más simple, con más influencias por el lado de bandas como Accept que por el de la NWOBHM. El momento de los solos es sencillo y brillantemente hardrockero, muy en la onda de I’ll Supply The Night de Toto o I Was Made For Loving You de Kiss y cortes de esa índole, aunque obviamente desprovistos de ese componente más comercial que caracteriza a los muchachos pintados neoyorquinos. Enforcer corre un pequeño riesgo y les sale bien.

El Enforcer más speed vuelve con One With Fire, un corte de menos de tres minutos de duración que sigue la escuela NWOBHM en su escuela más pura y concentrada, con sonidos que perfectamente podrían haber formado parte de trabajos de Iron Maiden de fines de los ’70, previos a su primera placa. Entretenido, no particularmente brillante ni parte de lo más selecto de este disco, pero aprueba con suficiencia.

Otro riesgo controlado que corren los suecos llega con Below The Slumber, con un inicio sólo a una guitarra muy suave a lo Dokken y los agudos de Olof, por momentos algo “sobregirados”, pero como dijimos, es imposible imaginarse a Enforcer con otra voz. Toma algo de ritmo midtempo, luego vuelve al ritmo de power ballad y posteriormente retoma un ritmo más intenso, alcanzando instantes muy destacables al momento de los solos, un puente vocal de Olof y sobre todo con la progresión rítmica que va tomando hacia el final. Interesante tema, pese a ser bastante más difícil de digerir de lo que uno acostumbra a encontrar en el catálogo de los suecos.

Un disco de Enforcer no es tal si no tiene un tema instrumental. A City Lights, Diamonds y Crystal Suite, de sus anteriores placas, se les une ahora Hungry They Will Come, sin duda uno de los momentos más destacables de esta placa. Estos “lolos” suecos tienen bastante talento para componer este tipo de piezas, priorizando sin duda alguna el sonido colectivo por sobre el lucimiento individual, buscando que sus instrumentales sean canciones y no meros actos onanistas acompañados de arroces graneados. Excelente el trabajo de Olof y Joseph en sus respectivas seis cuerdas en un corte que rítmicamente está muy influenciado por el Maiden de principios de los ’80, con una cucharadita de modernidad que lo hace aún más atractivo.

Algo más hardrockero y “pichanguero” es el inicio de The Banshee, con una guitarra bastante filosa y algo desordenada, en el buen sentido. Luego acelera y un riff bastante entretenido nos lleva a un coro bastante sencillo y quizás algo menos inspirado que lo que hallamos en otros temas de esta placa. De todas maneras, nuevamente lo más destacado de esta canción lo hallamos al momento de los solos a doble guitarra, recurso inteligentemente utilizado por los suecos, sabiendo que se trata de uno de sus puntos más fuertes. Las armonías les salen realmente buenas, ellos lo saben y, más importante aun, nosotros lo sabemos y lo disfrutamos.

El inicio casi acústico y lúgubre de lo siguiente, Farewell, nos lleva a pensar que se tratará de un tema algo más oscuro. Sin embargo, tras ese inicio, encontramos un riff y un ritmo que quizás tengan poco que ver con esta introducción, mucho más acelerado, realmente interesantes. En el coro bajan un poco los bonos pues no es particularmente brillante, pero las líneas instrumentales de este corte lo hacen aprobar con bastante suficiencia, tanto las bases como los solos. En la suma y resta es una canción entretenida y que se deja escuchar.

Ya aproximándonos al final de este trabajo, encontramos otro de los puntos más altos de la placa con Hell Will Follow, uno de esos temas que todo fan del Enforcer más Speed Metal derechamente debiese venerar y que sin duda forman parte de lo más granado del catálogo de los suecos. Tres minutos y diecinueve segundos de una formidable inyección energética a la vena, con un ritmo frenético, un Olof que no se guarda ninguna energía y que llega a unos agudos bastante rústicos y forzados, que quizás otras bandas arreglarían en el estudio, pero los suecos entienden que su negocio es la energía, el desparpajo y la honestidad. El momento de los solos a dos guitarras nuevamente es brillante por su sencillez, y frena algo el frenesí durante el último minuto. Excelente tema.

Y lo último, Mask Of Red Death, también forma parte de lo que hemos llamado “riesgos controlados”, es decir, poniendo en contexto, se trata de cosas algo distintas a lo que uno se acostumbró a escuchar en los suecos pero que tampoco son una revolución sonora. Un riff que recuerda a Blackout de Scorpions –sólo un poquito más lento– nos lleva a una progresión rítmica bastante más “elaborada” que lo que uno ha conocido en Enforcer, aunque tampoco se trata de un tema difícil de seguir ni mucho menos. El quiebre rítmico de los 2.00 es realmente fabuloso, y el tema va tomando cada vez más cuerpo hasta llegar a un clímax a eso de los 3.25, con un riff que toma muchos elementos NWOBHM pero les agrega una pizca de oscuridad que encaja muy bien. Un muy buen final, volviendo al ritmo insinuado al principio, marca el término de un trabajo realmente destacable.

Sin duda alguna, con esta placa Enforcer logra un crecimiento importante. Se atreve a salir un poco de su zona de mayor confort, sin perder un ápice de ese desenvolvimiento y atrevimiento juvenil que los ha hecho transitar desde la vanguardia del “under”, hasta un pedestal de mayor reconocimiento y masividad, porque de verdad, a estas alturas, pasar por alto a Enforcer suena a una situación francamente inexcusable. Para quienes todavía andan perdidos en el mundo, “From Beyond” es una estupenda forma de conocer a estos suecos, y para quienes ya los conocíamos, es una placa para disfrutar de principio a fin.

 

enforcer

Los suecos ENFORCER lanzarán el 27 de febrero su cuarto álbum de estudio, titulado «From Beyond». El disco contendrá nuevas canciones, producidas, mezcladas y masterizadas por la propia agrupación y será lanzado en edición limitada en Digipak, así como en vinilo en diferentes colores.

El vocalista y guitarrista, Olof Wikstrand, comenta: «‘From Beyond’ es más rápido, pesado, fuerte, oscuro y vicioso, todo al mismo tiempo, sin perder ni un poco de lo que ENFORCER es. Un puño en la cara de todas las modas actuales y una estaca en la garganta de la modernidad. ¡Metal total!»

El tracklist será el siguiente:

01. Destroyer
02. Undying Evil
03. From Beyond
04. One With Fire
05. Below The Slumber
06. Hungry They Will Come
07. The Banshee
08. Farewell
09. Hell Will Follow
10. Mask Of Red Death

Escucha y mira el lyric video del track «Undying Evil»: