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Ya tenemos a los primeros héroes de la tercera década del siglo XXI. Son los suecos de Brothers of Metal, que luego de un increíble debut con “Prophecy Of Ragnarök”, oficialmente lanzado fines de 2018 (lo subieron a Spotify en 2017 y por el éxito de streaming, AFM Records los fichó), se tomaron escenarios europeos importantes como Sweden Rock o el Sabaton Open Air, y prepararon esta segunda carga de parafernalia vikinga que los pone como uno de los espectáculos a los que hay que prestar atención en estos años.

Con tres cantantes como Ylva Eriksson (Voz de las Valkirias), Joakim Lindbäck Eriksson (Gritos de Guerra) y Mats Nilsson (Lengua de los Dioses), tres guitarristas, un bajista y un batero, Johan Johansson (Yunque y Tambores de Guerra), Brothers of Metal entrega sin duda una propuesta extravagante a la primera escuchada, pero que entretendrá a todos quienes estén dispuestos a dejarse llevar. Porque ojo, muy temprano convencen. Así ocurrió con su sorprendente primer disco y su extraordinaria balada Yggdrasil, tan bella como profunda y contagiosa, o sus himnos de True Metal como Fire, Blood and Steel, sus descargas powermetaleras como Prophecy of Ragnarok, coronando un trabajo ultracolorido, descomprometido, sin tapujos en defensa y honor al Metal.

El segundo lanzamiento de Brothers of Metal, “Emblas Saga”, es una entrega que hay que escuchar un par de veces más, pero vale muchísimo la pena tenerle un poquito de paciencia. Es una obra menos truemetalera, más refinada en su producción, más moderna en su estilo, a la europea, tomando elementos de referentes actuales como Sabaton en cortes como Brothers Unite, pero sin contenerse para ofrecer momentos seriamente épicos y totalmente inmersivos como el tema título, que realmente parece ser una película de vikingos con todas sus atmósferas, partiendo por la maravillosa intro vocal de Ylva Eriksson, y siguiendo con los relatos y las capas que transcurren en más de siete minutos de maestría powermetalera sinfónica.

Otra pista como One, muestra teclados que sonarán familiares para todos quienes hayan jugado RPGs como The Elder’s Scrolls: Oblivion, para llegar más tarde a un coro tan simple como sublime, melodioso, cálido, hasta nostálgico, con timbres hermosos de la voz de Ylva, y un solo que también humedece la piel. Bajo un estilo igual de fantasioso en sus notas se presenta también el corte final, To the Skies and Beyond, agregando componentes folk y festivos en otra composición en que la vocalista se luce con su forma tan sencilla pero evocativa de cantar.

Los guiños más grandes a Manowar -y quizás los únicos- que hay musicalmente en “Emblas Saga”, están en el primer single, Njord, con elementos característicos del True Metal partiendo por las voces de Joakim Lindbäck Eriksson, el ritmo y los coros. No es del todo representativo del “Emblas Saga”, pero sí y mucho de la banda, un tema que muy bien habría sonado como uno más del tracklist en “Prophecy Of Ragnarök”, pero que se guardó o se pospuso para esta segunda producción.

Ahora, el Power y Heavy Metal sueco tiene una escuela muy distinguible desde el primer álbum de Hammerfall, “Glory to the Brave”, y dicha faceta la domina excelentemente Brothers of Metal en este disco. Muestras como Ride of the Valkyries, enseñan un vendaval de fuerza y melodía escandinava que se encarama como uno de los grandes himnos de la placa. Qué decir de Kaunaz Dagaz, con elementos estilo Nightwish de la era Floor Jansen y una armazón guitarrera sacada de los mejores días de Dream Evil. Mientras, Theft of the Hammer es para el apetito de los fanáticos de las primeras etapas de Nocturnal Rites.

Todo esto nos remonta a los años gloriosos del Power Metal a fines de los noventa, lo que nos dice algo a lo que hay que tenerle respeto y admiración: las nuevas bandas realmente son fanáticas del Metal, como cualquiera de nosotros. Es importante señalar que esta banda literalmente es un grupo de amigos que un día se dio cuenta que tenía varias canciones para grabar, fueron a un estudio y las subieron a Spotify, para escucharlas entre ellos. Lo que no se imaginaron fue que esas composiciones serían coreadas en futuros conciertos y que los llevaría a tener una carrera. Los ocho integrantes de Brothers of Metal deben tener a los mismos héroes que nosotros, las mismas motivaciones, la misma forma de ver el metal. Es inaceptable cuando otros grupos con trayectoria reniegan de sus influencias metaleras y casi tratan a Judas Priest o Iron Maiden como colegas más que como los maestros que son. Brothers of Metal, en cambio, celebra sus gustos, hace gala de sus raíces, y los comparte sin ningún complejo. Con el tiempo seguramente irán evolucionando a sonidos o mensajes más propios, pero hacer honor a todo lo que te ha formado musicalmente es un arte por sí solo, y en esa etapa tan bonita como ingenua se encuentra ahora este conjunto.

Seguimos ahora con otros puntos que tenemos que destacar de “Emblas Saga”, y uno de esos es la variada Powersnake, pista inicial que no demora en confirmar que el disco es más refinado que el anterior. Mucho más callejera es por supuesto Chain Breaker, un musculoso midtempo con estética alemana, protagonizado por un riff exquisito y heavymetalero, muy pensado, aunque naturalmente bien puesto en la composición. También llama la atención Hel, por su oscuridad y dramatismo, acorde al viaje que describe al plano de los muertos. El coro, si bien cuesta descubrirlo, nuevamente es magnificente y épico, desembocando en el corte más torcido del LP.

“Emblas Saga” también cuenta con Weaver of Fate, una balada que tendrá que salir a competir con el eventual clásico Yggdrasil de “Prophecy Of Ragnarök”. Es una comparación inevitable, porque ese track de debut es una temprana obra maestra. No obstante, Weaver of Fate sabe defenderse con la configuración de un ambiente cálido, y quizás el mejor lead de toda la segunda placa.

En esta parte del mundo, en Chile específicamente, nos cuesta muchísimo dejarnos entretener con el Power Metal sin cuestionárnoslo, y somos muy graves para escuchar nuevas bandas. Buscamos seriedad, buscamos innovación, y todo lo que es parafernalia y tradición nos resulta un poco “más de lo mismo”. Sin embargo, la tendencia del Power Metal ha llevado a que justamente este tipo de bandas sea la que tenga la bandera del Metal melódico flameando tan alto en Europa. Brothers of Metal tiene esa vocación, de lograr identificarnos con el movimiento, de sentirnos parte de algo especial, y eso no debemos olvidarlo jamás.

Por lo pronto, la variedad de este trabajo muestra una devoción por el Metal que contagia, que llega a emocionar, que nos baja de esa torre de marfil tan analítica a la que tanto nos hemos acostumbrado a estar, y que no nos permite entretenernos cuando nos invitan a hacerlo. La música para algunos no es competencia, sino convivencia, hermandad, y esta nueva generación representada por Brothers of Metal y tantas bandas más que iremos a escuchar en esta década, lo tiene más que claro.

Por: Jorge Ciudad