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«Del mio vagar, cercavo il più profundo censo. Fuggente a mondi opachi e fragili…” (letra de Amata Immortale)

Hay varias maneras en la que un artista puede establecer un perímetro en su legado compositivo. Dependiendo del grado de autoría, las bandas paralelas pueden adquirir facetas tanto inmersivas como experimentales. Luca Turilli no es ajeno a esta experiencia. Los discos lanzados bajo su nombre, especialmente «King of the Nordic Twilight», tuvieron en su tiempo una fácil asociación al Rhapsody de ese entonces tanto en sonido como en estética. Los nombres de las canciones, la carátula, la tipografía… ¡todo gritaba que alguien de Rhapsody estaba detrás!

De todas formas, después de algunos años la diadema de Rhapsody pareció quedarse en la cabeza de Alex Staropoli, quien se mantuvo desarrollando la continuidad y el sonido del Thundercross que conocemos, además conservando en su alineación la característica voz de Fabio Lione. Por otra parte, Luca Turilli se atrevió a añadir otros ingredientes para construir una mirada más dramática/sci-fi para los lanzamientos de su versión de Rhapsody, quizás sacando a flote elementos que subyacían en la banda y no podían salir a flote en un contexto temático muy medieval. En fin, es como si el primero se quedara con el mármol y el otro con los adornos de la estatua. Rhapsody of Fire, es decir, el Rhapsody de Staropoli mantiene el enfoque con bastante a su favor para los nostálgicos puristas, sobre todo después del lanzamiento de «Zero Gravity», donde la brecha que los divide se ha hecho más pronunciada que nunca, pese a que Lione, después de la gira de “reunión y despedida” (comillas al cuadrado), decidiera prestar su voz para el presente álbum. Cabe pensar en la posibilidad de que efectivamente se despidieron del Rhapsody de ayer para estrenar uno nuevo. No sé… yo hubiera preferido un nuevo nombre en vez de un logo bastante inerte y frío, pero no podemos olvidar que en el álbum contamos con Alex Holzwarth en batería, Patrice Guers en el bajo y Dominique Leurquin como guitarra rítmica, todos veteranos de “The Dark Secret” la saga secuela a “The Emerald Sword”.

La primera canción, Phoenix Rising, es una verdadera iconoclastia. Atrás quedan las introducciones instrumentales para dar paso a una breve cinemática sonora con efectos pomposos y cataclísmicos tipo film de acción hollywoodense, y de fondo, segmentos de la grabación del control de despegue del Apollo 11. La guitarra de Turilli mantiene el estilo staccato tan característico de siempre, acusando, sin embargo, el uso de rango extendido (siete cuerdas, al menos) y un rol más atmosférico que en lanzamientos previos. El momentum de la canción se quiebra en un trémolo techno “bajo el agua” y un guitarreo acústico acompañado de una voz femenina (¿VST quizás?). El solo de guitarra es acotado y los acompañamientos sinfónicos más característicos de Rhapsody quedan limitados al coro.

D.N.A. (Demon and Angel) inicia bastante apresurado (como todas las canciones que inician con coro cantado), los versos de Lione junto a la invitada, la sueca Elize Ryd, mantienen una cadencia firme y prolongada. Por si fuera poco, los acompañamientos sintéticos se mezclan con los coros sinfónicos para crear esta épica tecnológica-arcana. Esta canción muestra el carácter del nuevo Rhapsody que venía trabajando Turilli desde «Prometheus». Una canción difícil de reconocer bajo la etiqueta Rhapsody, pero descompuesta algo de sentido comienza a hacer luego que decides no imaginarte al personaje lírico bailando en una disco. Hay que decirlo, el verso y el pre-coro son intencionalmente “punchi-punchi”. Ryd entrega un contraste femenino adecuado, sin embargo, su voz—por muy virtuosa que sea—a estas alturas parece competitivamente genérica en el Power Metal, creo que Arjen Lucassen todavía sigue un paso adelante en su selección de personal lírico-dramático, a veces sacando joyas de voces de variados rangos.

El tema que bautiza el disco, Zero Gravity, responde a las canciones más fáciles de reconocer. Viene como un respiro a un álbum que amenazaba con sonar demasiado diferente al Rhapsody que llevamos en el corazón. Más bien como un ancla para hacerle honor al nombre y lo que hay detrás de él. Nada que decir que no se haya dicho antes para algún disco del Rhapsody of Fire post «Emerald Sword Saga«.

También es el caso de Amata Immortale, de aquellas joyas que inician como lamento-monólogo y luego se convierte en rapsodia de voces donde se echa de menos la presencia basso de Christopher Lee. Otro caso también podría ser Arcanum (DaVinci’s Enigma): ¡que no te engañe la intro tipo leitmotiv de “la tentación del anillo único versión 2.0.x.x”! Detrás de ese manto hay una canción imperdible y digna del legado, donde, pese a la falta de nuestro querido Saruman, Lione maneja los tonos bajos majestuosamente. A mi parecer, esta se lleva el laurel del álbum, ¡y por lejos! No me molestaría en absoluto escuchar un disco de Rhapsody exclusivamente en italiano con este tipo de canciones, ya que en inglés la banda pareciera sintetizarse mucho y perder la estética romántica para quedar en descripciones cortas y versos no sucesivos.

Oceano, la última canción, quiebra un poco el esquema: si hay un género en que los italianos se han destacado mundialmente es en la balada pop (tipo Andrea Bocelli, Tiziano Ferro, Ramazzotti, etcétera) y esta canción lleva su influencia y con el toque épico. Genial cierre del disco.

En contraparte, Fast Radio Burst es una canción insigne de este nuevo Rhapsody, hecho de Metal pesado moderno, que es capaz de convencer al fan acérrimo de darle una oportunidad al nuevo paradigma. Los solos entran de forma majestuosa en un quiebre rítmico y se desarrollan hacia el pre-coro final.

Decoding the Multiverse, entra en un contraste de piano versus riff pesado; una formula de pausa-inercia muy similar a la composición de Kamelot u otras bandas que siguen el curso moderno del Power Metal Progresivo. Una canción con varias caras, con segmento instrumental bastante técnico y agradable al oído hasta que aparece el innecesario teclado-emulando-guitarra que nunca deja de sorprenderme por su insistencia en aparecer en el género, ¿cuándo lo jubilamos? Staropoli al parecer ya lo hizo.

Luego de Origins –la canción que no estuvo como introducción del álbum-, que consiste en un pasaje instrumental, bastante bien elaborado, se abre Multidimensional; otro ejemplo de esta composición que impera en el Power Metal de esta última década, esta vez vertiendo el sonido hacia una similitud con Symphony X y su agrado por los segmentos rapsódicos que alargan el corpus de las canciones, algo que podría decirse también del siguiente tema a revisar: la séptima canción, I Am, cuenta con el invitado Mark Basile acompañando a Fabio en la voz, una voz juvenil de rango similar que se maneja bien a través de la canción base y el interludio rapsódico.

“Zero Gravity” fue lanzado el 5 de julio de 2019 bajo Nuclear Blast y producido por los titulares Turilli y Lione. Todo indica que vamos a seguir con esta lucha-no-tan-lucha de dos Rhapsody, ya que ambas dieron señales de actividad importante. Mientras, nosotros seguimos en esta placentera confusión.

Review: Gabriel Rocha

Como te hemos adelantado TURILLI / LIONE RHAPSODY, la nueva agrupación conformada por antiguos miembros de la época dorada de RHAPSODY, lanzará el próximo 5 de julio su disco debut titulado “Zero Gravity (Rebirth And Evolution)” a través de Nuclear Blast Records. El segundo adelanto de la placa fue lanzado hoy como video lyric, nos referimos a ‘D.N.A. (Demon And Angel)’, que además cuenta con la participación como invitada de Elize Ryd, vocalista de los suecos AMARANTHE.

El vocalista de la banda Fabio Lione comentó: “Mientras que el primer single ‘Phoenix Rising’ representó principalmente un puente que conecta nuestro pasado y futuro musical, con ‘D.N.A. (Demon And Angel)‘ intentamos mostrar el lado moderno de nuestra nueva banda, presentando una canción basada en guitarras pesadas, sintetizadores y la participación de Elize Ryd como invitada. Todos amamos la maravillosa voz de Elize e inmediatamente pensamos en ella para el dueto en esta canción»

Te dejamos el lyric video a continuación:

El tracklist y el artwork:

01. Phoenix Rising
02. D.N.A. (Demon And Angel) [feat. Elize Ryd | AMARANTHE]
03. Zero Gravity
04. Fast Radio Burst
05. Decoding The Multiverse
06. Origins
07. Multidimensional
08. Amata Immortale
09. I Am [feat. Mark Basile | DGM]
10. Arcanum (Da Vinci’s Enigma)

Bonus Track (DIGI & 2LP only)
11. Oceano (feat. Sascha Paeth (AVANTASIA) & Arne Wiegand (SANTIANO))

Finalmente el 28 de Junio podremos escuchar el debut del proyecto que reúne nuevamente al guitarrista Luca Turilli y al vocalista Fabio Lione. «Zero Gravity (Rebirth And Evolution)» de TURILLI / LIONE RHAPSODY se lanzará bajo el sello Nuclear Blast y contó en las grabaciones con Simone Mularoni de Domination Studio mientras que la producción estuvo a cargo de Fabio y Luca. El artwork corrió por cuenta de Stefan Heilemann quién ya trabajo en los discos Luca Turilli’s RHAPSODY. Además, el disco cuenta con invitados como son Elize Ryd (AMARANTHE), Mark Basile (DGM) y Sascha Paeth (AVANTASIA).

Los dejamos con el teaser, el artwork y el tracklist:

01. Phoenix Rising
02. D.N.A. (Demon And Angel) [feat. Elize Ryd | AMARANTHE]
03. Zero Gravity
04. Fast Radio Burst
05. Decoding The Multiverse
06. Origins
07. Multidimensional
08. Amata Immortale
09. I Am [feat. Mark Basile | DGM]
10. Arcanum (Da Vinci’s Enigma)

Bonus Track (DIGI & 2LP only)
11. Oceano (feat. Sascha Paeth (AVANTASIA) & Arne Wiegand (SANTIANO))

 

 

Elyze Ryd

Elize Ryd, cantante de AMARANTHE, fue invitada por el guitarrista Gus G., conocido por ser parte de OZZY OSBOURNE y FIREWIND, para participar de «What Lies Below», canción perteneciente a su último trabajo como solista «Brand New Revolution». Ahora el guitarrista griego lanzó el video musical para el tema, que también cuenta con la cantante sueca como invitada y puede ser visto a continuación:

Creo que muchas personas que comenzaron a escuchar Metal a mediados de los 90’s y principios del nuevo milenio, tuvieron una fijación «especial» en cierto tipo de estilos o músicos de dichos tiempos antes de oír a ciertos artistas o bandas consagradas de los 70’s u 80’s. Quizás me refiera más a la gente «veinteañera para arriba» la que se sienta identificada con el hecho de que en antes llamaba la atención escuchar artistas o bandas con bateristas rápidos, bajistas que tuviesen un protagonismo más constante en los temas, o a guitarristas virtuosos, en desmedro de quizás oír a otras bandas o artistas más “clásicos”, por decirlo de alguna forma.

En tiempos de constantes cambios de toda índole, la música tampoco esta exento de estos. Muchas bandas comenzaron a surgir, con estilos diversos, al igual que una horda de artistas que lograron un estilo marcado en el virtuosismo. Nombres como Oscar Dronjak, Kiko Loureiro, Stefan Elmgren, Alexi Laiho, Jani Liimatainen, Buckethead, Rafael Bittencourt, Christopher y Michael Amott, Luca Turilli, Michael Romeo,  por decir unos cuantos mas conocidos, comenzaban a hacer su historia en la escena metalera,  mezclando su técnica, algunos en estilos marcados como el Power Metal propiamente tal, y otros en estilos que vendrían apareciendo con el tiempo de la mezcla de características de distintos géneros ya existentes. De todos estos shredders, quizás Kostas Karamitroudis, mejor conocido como Gus G, no es tan conocido como ellos, pero sí es tan bueno como otros ya mencionados.

Si bien Gus G llego a ser conocido a nivel mundial por ser el nuevo guitarrista de Ozzy Osbourne el 2009, otros lo ubicaban de Arch Enemy al llegar como reemplazante temporal de Christopher Amott, además de grabar el solo de Taking Back my Soul. Siendo además conocido grabar discos en Dream Evil, Nightrage, Mystic Prophecy y principalmente por Firewind, nos presenta este año su segundo trabajo como solista, que mantiene una línea similar a lo que fue I Am the Fire. Contando en esta nueva placa la participación de Marty O’Brien en bajo (Lita Ford), Jo Nunez hace lo suyo en la batería (Firewind), además de contar en voces con Jeff Scott Soto (Journey, Malmsteen, Talisman, entre muchas más), Mats Levén (At Vance, Therion, Krux, Treat), Jacob Bunton (Adler, Lynam) y Elize Ryd (Kamelot, Amaranthe), hace prever que Brand New Revolution tenga de por sí una alta expectativa en lo que compete a la calidad musical de los artistas que lo componen.

Si quieren escuchar velocidad y técnica en estado puro, de entrada ya tenemos eso y más. The Quest nos muestra a un Gus G inspiradísimo, triadas rítmicas, un buen sonido de batería, un doble pedal “parejito” y un tema con mucha velocidad y dinámica.  Ya entrado en la medianía del tema, se aprecia un ritmo mas midtempo, con un entretenido solo (es raro decir un solo dentro de un tema instrumental, ¿no?) que tras el mismo vuelve a la tónica del ritmo acelerado característico del doble pedal. Mientras ya nos acercamos al final de The Quest, termina con un corte en seco y un solo acústico, que se va perdiendo a medida que disminuye el volumen del tema. Entretenidísimo comienzo de un disco que en lo personal me deja dos cosas; lo primero es que, si quizás viste primero los videos antes de escuchar el disco no sea tanto, pero si fue al revés, lo más probable es que esperes otra cosa por la expectativa que genera The Quest. Y segundo, si te gustan los buenos solos y ese estilo hardrockero mas pesado, creo que te gustara este disco y bastante.

Dando comienzo al segundo tema, Brand New Revolution nos entrega un ritmo midtempo con guitarras bastante potentes, además de un coro bastante pegadizo. «Don’t tell me, it gets better/When things keep going under/No more rules, a Brand new Revolution!». Este tema nos muestra que no siempre hay que “cranearse” mucho para que algo suene bonito. Y este tema posee dicha simpleza, a un Gus G tremendo en guitarra (que será la tónica del disco), a Jo Nunez cuya batería es potencia pura y a Jacob Bunton con una voz que simplemente te atrapa.

Otro ya conocido fue Burn, siendo lanzado con su respectivo Lyric Video (muy de moda últimamente). Similar en temática al anterior en lo musical, una letra simple pero entretenida. Nos vuelve a mostrar a un Gus G inspirado en las guitarras y a Bunton repitiéndose en el trabajo vocal. Un tema muy bueno que se hace mas corto de lo que ya es, especialmente llegado el final del segundo coro, con un solo que no deja a nadie indiferente, además de unos geniales cambios de ritmo por parte de Nunez en batería.

«We are one now/And we won’t back down/ We’re taking back all that’s come undone». Bunton da inicio a We are One con esta frase. Un tema que sigue la línea del disco, pero que tiene un poco más de doble pedal, siempre conservando la potencia de los instrumentos en todas sus líneas, además de tener después de otro buen solo del griego, un pequeño “sing along”, dándole otra dinámica al tema, que si bien no es de mis favoritos, tampoco es propiamente malo.

En lo personal no me gusta mucho la inclusión de elementos electrónicos en la música, además del abuso de maqueteo en el sonido de los temas. Siento que pierde “magia” al hacer la música tan digital, plástica o llámenla como deseen. Si bien What Lies Below no es un mal tema, creo que pierde, y mucho por dos cosas; primero, tanto efecto techno, y segundo, colocar a Elyze Rid a cantar este tema, donde no tiene un mal desempeño, pero siento que estuviese escuchando algo completamente distinto del hilo que venia con los temas anteriores, en especial al oír el pre coro «Just close your eyes and walk my way», siento una sobredosis de efectos que están de más. Llegado a la parte del solo, Gus G también hace lo suyo en una base de batería que si bien no está para nada mal hecha, pierde mucho con los efectos utilizados en la misma (como la parte instrumental de Halcyon Days de Stratovarius). Quizás para mi, el tema que menos encaja en el disco, junto con The Quest, lo que abordaremos al final de esta reseña.

Behind Those Eyes nos trae de vuelta la voz de Bunton, en algo que quizás podría ser una especie de power ballad mas pesada. Un tema que viene a calmar las aguas en este disco “movido”, pero que no pierde potencia a pesar de eso. En lo personal es de mis favoritos del disco, con un comienzo acústico que gana fuerza mientras transcurren los segundos, con un coro potente, bastante pasional diría yo, y el siempre parejo Gus G aportando en los solos, los mismos que terminan el tema sobre una base acústica después del último coro, y que se van desvaneciendo a medida que disminuye el volumen.

Los riffs pesados y baterías bombásticas vuelven con Gone to Stay. Comienza de buena forma con un solo de Gus G antes de los primeros versos, donde escuchamos a un Jeff Scott Soto haciendo de un tema que es relativamente simple, darle un plus en lo vocal, dándonos un buen cambio de aire de lo que veníamos escuchando de la voz de Jacob Bunton, quien como ya hemos visto es el vocal «dominante» (por llamarlo así) en lo que va del disco.

Otra introducción acústica con efectos de pedal, esta vez con Jacob Bunton y una melodía más relajada nos presentan One More Try. Es una de esas canciones que te imaginas oyendo en la radio a todo volumen mientras manejas un descapotable por una carretera con un paisaje frondoso. Una letra simple, que trata más que nada sobre una persona que siente que haga lo que haga llega al mismo lugar, pero está en proceso de hacer cambios, dándole otro aire a los temas más agresivos que veníamos escuchando, siendo lo único criticable el solo, algo excesivo para lo que es el tema, pero teniendo un buen efecto en el mismo.

Siento que el mejor desempeño vocal en el disco (junto con Bunton) es el de Mats Levén, además de ser la voz en tres de los últimos temas del disco, termina haciendo de Come Hell or High Water una tremenda canción. Tan agresiva como las anteriores (quizás más), es uno de esos temas que seguro te hará cabecear. Quizás su coro sea simple, pero las interpretaciones de Mats, Nunez y Gus hacen que suene simplemente tremenda.

If It Ends Today vuelve a traernos riffs como los que veníamos oyendo; potentes, simples y digeribles, a pesar de ser un tema con la letra más corta del disco, no importa mucho al escuchar el resultado final. Repitiéndose el plato Levén, comienza cantando sus versos en una base acústica, mientras la batería va marcando al ritmo de la caja y bombo mid tempo característico de Jo Nunez en lo que va del disco, agarrando potencia al final de cada verso con Gus G al nivel que mantiene durante todo el disco, y “poniéndole” nuevamente en otro solo.

Con Generation G volvemos con Jeff Scott Soto en las voces de un tema que en lo personal lo encuentro muy plano respecto al resto, quizás por abusar mucho del riff del comienzo, tanto en los versos como en el solo, que de por sí es corto pero preciso.

El final del disco resulta ser además el tema más largo con 5:21 minutos (considerando que los anteriores bordeaban los tres minutos). Una introducción acústica y un Mats Leven que vuelve a las voces nos presenta The Demon Inside, que tras la introducción ya mencionada, agarra un ritmo más pesado en el transcurso de los versos, aunque siento que decae un poco en el coro. No es para nada un mal tema, pero quizás sea el reflejo de una idea que pudo haber sido algo más, considerando la cantidad de talento que presenta el disco por nombres al menos.

Un análisis final del disco sería que va de más a menos. En lo personal, creo que In Quest y What Lies Below están de más en el disco; el primero no va con el género (siendo innegablemente una instrumental tremenda) y la segunda netamente porque el estilo que se va generando en el disco a través de los temas no encaja mucho (un tema tan “electrónico” en un disco que parte siendo un hardrock pesado). El desempeño de los artistas es tremendo, los vocalistas rinden a un gran nivel, pero la simpleza de las letras da para pensar que se pudo haber algo mas tanto en la lírica como tal. Siento que el orden de los temas pudo haber sido otro, si vemos el hecho de que el último tema es el que quedará dando más vueltas que el resto (Midnight Sun, Bucket Full of Hate, My Last Words, Fantasmic, etc.), siendo importante, a mi parecer, no sólo los temas de un disco, sino el orden de los mismos. Sin embargo, Brand New Revolution es un disco bastante digerible y entretenido para los que quieren escuchar algo un tanto distinto, pero con un estilo hardrock pesado y buenos solos que no dejarán a nadie indiferente.

 

«Angels Of The Apocalypse» se titula la segunda entrega de AVALON, la Metal Opera de Timo Tolkki, que debutó el año pasado con «The Land of New Hope».

El álbum, que contará con 11 tracks, saldrá en mayo por Frontiers Records e incluirá entre los músicos a los ex STRATOVARIUS Tuomo Lassila (batería) y Antti Ikonen, tecladista original de los finlandeses. Entre los cantantes destaca la participación de la chilena Caterina Nix (ex AGHONYA), quien se apresta a lanzar su debut solista para fines de este año, bajo la composición, mezcla y producción del mismo Timo Tolkki.

«Ella tiene una voz impresionante y bella que cautiva de inmediato, sin olvidar su impactante belleza. Caterina Nix está interpretando a uno de los Ángeles de Avalon y es un gran suma al elenco», describen en el sitio web de TIMO TOLKKI’S AVALON.

Más cantantes que aparecerán en «Angels Of The Apocalypse» son Floor Jansen (NIGHTWISH, REVAMP), Simone Simons (EPICA), Elize Ryd (AMARANTHE), Fabio Lione (RHAPSODY OF FIRE) y David DeFeis (VIRGIN STEELE).

Tolkki también está realizando un concurso para guitarristas y tecladistas, los que tendrán la posibilidad de tocar un solo para una de las canciones del álbum. Estos son los pasos:

  • Los que quieran participar deben enviar un archivo MP3 tocando un solo a la dirección solos@tolkki.org
  • El ganador recibirá la pista de fondo y tocará su solo en ésta
  • Los MP3 se recibirán hasta el próximo 16 de febrero

TIMO TOLKKI’S AVALON, la nueva Ópera Metal del ex guitarrista de STRATOVARIUS, lanzará a través de Frontiers Records su primera entrega titulada “The Land of the New Hope”. Las fechas de salida son para el 17 de mayo en Europa y el 21 del mismo mes en Norteamérica.

Timo Tolkki ha estado preparando silenciosamente su “venganza musical”, luego de una llamada por parte del presidente de Frontiers Records, Serafino Perugino. Tolkki inmediatamente canceló todos los proyectos que estaba llevando a cabo y comenzó a componer nueva música siguiendo un concepto original discutido muchos años antes con Perugino. La idea era lograr una grandilocuente Ópera Metal con orquestaciones cinematográficas para traer de vuelta el sonido original de STRATOVARIUS con una perspectiva más sinfónica y grandiosa. “Fue como redescubrirme a mí mismo musicalmente en el proceso de composición para este álbum”  explica Tolkki. “Escribí primero la historia y luego empecé a componer la música. Mi objetivo era escribir canciones memorables, con buenas melodías para sostener la trama. A mediados de los ’90, con Stratovarius fui uno de los creadores del género Power Metal, así que es natural que la gente me asocie a dicho estilo musical. Pero aún así, en este álbum ustedes encontrarán una amplia gama de diferentes dinámicas también, con algunas canciones muy, muy orquestadas que suenan magnánimas”.

Algunos invitados ya confirmados en el trabajo son Michael Kiske (UNISONIC, ex-HELLOWEEN), Sharon Den Adel (WITHIN TEMPTATION), Elize Ryd (AMARANTHE, KAMELOT), Russell Allen (SYMPHONY X, ADRENALINE MOB), Rob Rock (DRIVER, IMPELLITTERI, M.A.R.S.), Tony Kakko (SONATA ARCTICA), Jens Johansson (STRATOVARIUS), Derek Sherinian (BLACK COUNTRY COMMUNION, ex-DREAM THEATER) y Alex Holzwarth (RHAPSODY OF FIRE). Timo Tolkki se encargó de la grabación de todas las guitarras, bajos y las tareas de producción del disco.

Anticipado por una secuencia de trailers en Youtube que habían despertado el interés entre los fans, “The Land of the New hope” abre un nuevo capítulo en la carrera de Tolkki, además de nuevas perspectivas para recobrar su credibilidad artística, con su propia música y actuaciones en vivo. Tolkki sostiene que «‘The land of the New Hope‘ es la primera parte de una historia, o más bien el final de ésta. La historia es más larga y va adentrándose en la parte anterior al concepto de este álbum, así que podrían haber dos Óperas Metal después de ésta para cerrar una trilogía. Por lo general, considero las Óperas Metal muy fascinantes y bastante lógicas a estas alturas de mi carrera. Amo la música clásica, y al igual que en las Óperas clásicas, puedes crear historias y tener posibilidades musicales ilimitadas. No es para nada fácil mantenerse fresco después de 25 años de carrera, pero éste álbum será realmente algo especial”.

Stanis W. Decker diseñó la portada del disco que  será lanzado en dos versiones – una versión regular, y otra deluxe, que incluye un bonus DVD que contiene un documental de 30 minutos  con el making of de este álbum, y dos videoclips promocionales.

El tracklist final de “The Land of the New Hope” incluye algunos títulos como Avalanche Anthem, A World Without Us, Enshrined in My Memory, In the Name of the Rose, We Will Find a Way, Shine, The Magic of the Night, To the Edge of the Earth, I’ll Sing you Home y The Land of the New Hope.

El primer single, Enshrined in my Memory (cantado por Elize Ryd de AMARANTHE) será lanzado en formato digital a nivel mundial el 25 de marzo. Desde hoy se puede apreciar una presentación EPK en el siguiente video:

Elize Ryd (AMARANTHE) y Alissa White-Gluz (THE AGONIST) ayudaron a NIGHTWISH a salvar el show del viernes en Denver, luego que la cantante Anette Olzon tuviera que irse a un hospital por fuertes dolores estomacales.

Tanto Elize como Alissa acompañan a KAMELOT en esta gira, en la cual tocan como invitados especiales de NIGHTWISH, por lo que a última hora fueron capaces de tomar unos papeles, revisar las letras y parchar a Olzon, quien comentó el motivo de su ausencia:

Lamento mucho no haber podido estar en el escenario ayer en Denver. Me sentí pésimo la noche anterior y fui en la mañana temprano a urgencia. Luego de cinco horas, me sacaron con analgésicos pensando que era un cálculo renal. Por desgracia, la cosa empeoró a las siete de la tarde, comencé a vomitar y mi fiebre aumentó. Después de hablar con el hospital, me dijeron que debía cancelar el show y devolverme de inmediato a urgencia. Estuve allí toda la noche, muy deshidratada, por lo que me inyectaron dos litros de suero. Me hicieron muestras de sangre, ultrasonido en mis riñones y, finalmente, y scanner. Dichos exámenes no mostraron por qué estaba enferma, aunque el dolor de estómago lo más probable haya tenido conexión con una gripe o simple estrés. Encontraron una cosa eso sí y lo agradezco. No de haberme hecho el scanner, jamás habría sabido que tengo un quiste enorme en el hígado, así que tendré que verlo apenas llegue a casa.

A continuación, se pueden ver videos con NIGHTWISH actuando con Ryd y White-Gluz.