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Dream Theater

DREAM THEATER vuelve a Chile para tocar el 24 de septiembre en Movistar Arena. En PowerMetal.cl nos preparamos para el 5to show de los norteamericanos en nuestro país, y preparamos un especial recopilando reviews escritos en nuestro sitio, además de toda la info de su próximo concierto en Santiago.

Visita el especial en www.powermetal.cl/dreamtheater

Las entradas ver a DREAM THEATER se venden por sistema Puntoticket, tiendas Ripley y Cinemark habilitados, y sin cargo por servicio en The Knife (Eurocentro).

  • Precio Especial Estudiantes: $27.000 (con control de credencial estudiantil al ingresar al recinto)
  • Preventa Futuro: $29.000
  • Venta General: $33.000

Dream Theater en Chile | 24 de septiembre 2014 | Movistar Arena

DREAM THEATER se presentará por quinta vez en Santiago, en esta oportunidad en el Movistar Arena, el próximo miércoles 24 de Septiembre. Los norteamericanos se reencuentra así con el público chileno, gracias a un material que los volvió a poner en la primera línea. Un disco que según sus creadores viene a significar un nuevo comienzo, por eso decidieron titularlo con el mismo nombre del grupo: «Es el primer álbum homónimo de nuestra carrera y no hay nada que se me ocurra que sea un manifiesto de identidad musical y creativa más que fuerte que eso. Exploramos a fondo todos los elementos que nos hacen únicos, desde lo épico e intenso a lo atmosférico y lo cinematográfico», asegura el guitarrista y fundador John Petrucci.

Coincidentemente, la banda también tiene 25 años que celebrar: los que se cumplen desde la edición de su primer álbum, «When Dream and Day Unite» de 1989. Un cuarto de siglo en el que se han posicionado como una institución del rock, llevando la batuta en el lado más progresivo del género. Su ilimitada creatividad y performance de excelencia ha sido aplaudida desde todos los sectores, que han visto el milagro de ver juntos en una sola banda a algunos de los mejores músicos de las últimas décadas.

John Petrucci (guitarra), James LaBrie (voz), John Myung (bajo), Jordan Ruddess (teclados) y Mike Mangini (batería) son quienes conforman actualmente el grupo. «Dream Theater» es el segundo disco que materializan con esta alineación, después de haber pasado la prueba de la renovación de integrantes con «A Dramatic Turn of Events» de 2011. En esa etapa se consagraron como una de las bandas de más presencia en vivo, con una gira de 14 meses, 110 shows y 34 países recorridos. Con ese mismo espíritu se lanzaron nuevamente a recorrer el mundo este 2014, comenzando en enero en Europa

Las entradas para el show de los norteamericanos se pondrán a la venta el próximo 07 de agosto, vía Puntoticket, y tendrán los siguientes valores:

  • Precio Especial Estudiantes: $27.000 (con control de credencial estudiantil al ingresar al recinto)
  • Preventa Futuro: $29.000, desde el 07 de agosto
  • Venta General: $33.000, desde el 18 de agosto

Aquí puedes recordar cómo vivimos el último show de DREAM THEATER en Chile.

Cuando revisamos A Dramatic Turn Of Events, el último disco de Dream Theater hasta la fecha, hicimos la reflexión de que, en realidad, se trataba del primer trabajo de los norteamericanos tras el verdadero trauma que implicaba la salida de Mike Portnoy de la agrupación, no sólo por su indesmentible destreza con las baquetas sino que por ser un miembro derechamente esencial en este quinteto. Sin embargo, y pese a los agoreros presagios, Dream salió a flote con la llegada de Mike Mangini, quien si bien no es Portnoy para la historia de la banda, tampoco es un novato, y de hecho es un batero bastante técnico y veloz. Y de esta forma, la salida de A Dramatic Turn Of Events, un excelente trabajo –y que además ha “envejecido” muy bien tras el par de años de su lanzamiento–, vino a terminar con buena parte de los murmullos escépticos respecto al futuro de la banda.

La realidad ahora es otra: ya no existe el morbo de cómo sonará Dream sin Portnoy, sino que ya sabemos que la banda no sólo está viva –a tal punto que incluso ya los vimos en vivo con Mangini en esa lluviosa e inaccesible jornada del Espacio Riesco–, sino que en condiciones de brindarnos discos a la altura de su prolífica carrera, que con justos merecimientos los ha situado en un indiscutible pedestal dentro del Heavy Metal y en particular de su ámbito más progresivo. Hay muchos fans que no escuchan progresivo y sin embargo les gusta Dream Theater, lo que no necesariamente es un bien en sí mismo, pero sí es algo que indesmentiblemente los sitúa en un plano de liderazgo. Y ante ello, a los líderes se les exige más, tienen una “responsabilidad” mayor.

Este es el contexto en el cual la banda lanza su segundo largaduración sin Portnoy y décimotercer disco en estudio –considerando en ellos a A Change Of Seasons–, titulado simplemente Dream Theater. No creo que ello se deba a una falta de creatividad para nombrar un trabajo, sino a una especie de declaración de principios, apuntar a algo más de “minimalismo” (dentro de lo que permite la complejidad de la discografía de una banda como Dream) y que intenta demostrar que “ahora sí son Dream Theater”, cuestiones que a algunos les gustarán y a otros les provocará cierta inquietud. Ambas posturas me parecen válidas pero yo tiendo a inclinarme por la segunda.

Y es así como este Dream Theater versión 2013 parte con una gran intro instrumental como False Awakening Suite, que cuenta con tres partes: Sleep Paralysis, Night Terrors y Lucid Dream. Muy influenciada por música de películas y con cierta épica, son claramente distinguibles sus tres fases: una más épica (Sleep Paralysis), una más acelerada y que derechamente evoca a melodías de películas de terror (Night Terrors), hasta la final que vuelve a parte de la épica y a unos coros muy bien conceptuados para cerrar con un final redondo y contundente (Lucid Dream). Una fantástica forma de iniciar este trabajo y que, en todo caso, me parece que es uno de sus mejores momentos.

La intro nos deja en el single The Enemy Inside, sin muchas dudas uno de los más logrados instantes de este trabajo, pese a que ya podemos apreciar de mejor forma que a la batería de Mangini –un pulpo de todas formas este muchacho– quizás le haya faltado una definición mejor. Un riff bastante contundente y potente de John Petrucci nos lleva a la voz de un James LaBrie que ya sabe que su garganta no es la de antes, pero es un tipo inteligente y sabe que la banda ya no puede componer temas “incantables” para él. Un estribillo bastante inspirado –cosa que, como veremos, lamentablemente no se da todo lo que quisiéramos– y por momentos acelerado, nos lleva a un pasaje más lento pero que no suena forzado, para luego ir a la sección derechamente instrumental, donde Petrucci y sobre todo ese genio llamado Jordan Rudess (a gusto personal, el mejor y más “sanguíneo” músico de la banda) se lucen, rememorando cosillas del Metropolis 2 sin perder identidad. Para cerrar, volver al inicio, mostrando que cada una de las partes de este tema engrana de buena forma, y no suenan a retazos pegados a la fuerza.

Lo siguiente de Rush, perdón, de Dream Theater, es The Looking Glass. Más allá de la caricatura, es notoria y evidente la influencia del mítico trío canadiense en estas melodías, que suenan con cierta frescura y aportando un tipo de tema más “radial” distinto a los que normalmente suenan en las radioemisoras mainstream que programan a Dream fundamentalmente en su catálogo de baladas –hasta en Primer Plano ha sonado Through Her Eyes–. Es un tema interesante, fundamentalmente en sus cambios de ritmo y ciertas aceleraciones, pero da la sensación de cierta incompletitud, e incluso el coro suena un poco apagado. Lo bueno es que por momentos podemos escuchar a John Myung por primera vez, con una base rítmica sencilla mientras Petrucci le saca lustre a sus seis cuerdas.

En este trabajo se anunciaba el retorno de los temas instrumentales de Dream, más allá de sus intros e interludios. Enigma Machine es su título, y su prometedora introducción nos conduce a una base melódica que evoca a la música del Inspector Gadget, simpática caricatura de principios de los ‘90. Es un tema donde poco encontramos del Dream Theater más clásico, pero sí bastante del Dream más nuevo (personalmente, hago arbitrariamente el “quiebre” temporal con el Metropolis 2), y podemos hallar una montonera de rápidos despliegues de los dedos, especialmente de Petrucci y Rudess. Es un tema con pasajes interesantes, pero que ni siquiera asoma a la posibilidad de acercarse a momentos instrumentales excelsos –como, por ejemplo The Dance Of Eternity– que esta banda ha sabido producir. De todas formas, que el discutible sonido de la batería no arruine la totalidad de la gran performance de Mangini, seamos justos.

Quizás le faltó algo de elaboración al inicio a The Bigger Picture para no empezar “tan de repente”, pero pese a su inicio, pasa a ser de los mejores cortes del disco. Construye una atmósfera interesante con el teclado y la voz de LaBrie luciendo como siempre lo ha hecho en las baladas, sofisticado pero sin perder energía. Y repentinamente nos llega un estribillo bastante intenso y que a la larga es de los momentos más inspirados de este trabajo, junto con el quiebre melódico que encontramos pasados los 2:30. Un tema que maneja muy bien los distintos cambios en su intensidad, con un Petrucci que por momento se disfraza de Brian May con sus seis cuerdas (especialmente en el segmento intermedio, que suena muy Queen), y que al final vuelve hacia su inicio con bastante emotividad, aunque la forma de cerrarlo quizás pudo ser mejor.

El teclado de Rudess, casi inaudible, crea el inicio de la atmósfera de Behind The Veil, el siguiente corte, atmósfera que se rompe con un riff muy Megadeth, que pierde un poco de su aspecto prometedor con el teclado. Luego encontramos un ritmo midtempo más sencillo de lo que Dream acostumbra a darnos, y con un LaBrie cantando un poco más “enojado” de lo que siempre le escuchamos. Y luego, un coro algo meloso pero con un bien pensado trabajo de guitarras de fondo. Sin embargo, y pese a que tiene buenos momentos –nuevamente a cargo de Petrucci y Rudess, especialmente el primero que nos regala un riff sabbathiano hacia el final de los solos–, este corte sí parece que estuviese compuesto de retazos pegados un poco a la fuerza.

Nuevamente las influencias de Rush se hacen presentes con particular nitidez, particularmente en el inicio de Surrender To Reason. Lamentablemente, y pese a contar con momentos lúcidos, nuevamente deja la sensación de que no queda claro hacia dónde va. Es como leer una columna plagada de buenas frases pero que flaquea en la “idea fuerza” que pretende expresar. Interesante es la postura del teclado de Rudess en segundo plano, incluso con momentos en modo hammond, y es destacable la sencillez del solo de Petrucci –que muestra más feeling que lo que nos tiene acostumbrado su virtuosismo algo frío–, pero padece de cierta falta de sustancia difícil de soslayar, lo que aumenta con las veces que uno le dedica a escucharla.

El disco carecía de una balada en sentido estricto y ello llega con Along For The Ride, al menos en principio. Dream Theater es una banda dotadísima para componer este tipo de temas, y por lo mismo su vara de exigencia está dada por la comparación con ellos mismos. Y en esa comparación inevitable me parece que este corte sale al debe, no sólo al compararlo con gemas indispensables en la carrera de los norteamericanos como The Spirit Carries On o Anna-Lee por sólo nombrar un par, sino que suena un poco hecha a la rápida y quizás algo por compromiso. No es un mal tema, insisto, el parámetro es el propio Dream, pero si Usain Bolt corre los 100 metros en 9,95 pensaríamos que está poniéndose lento, más allá de que para el 99,999999% de la población mundial sea imposible llegar a tal velocidad. Y la calidad de las baladas de Dream Theater ha convertido este acápite en algo especialísimo dentro de su carrera, no siendo lamentablemente el caso de Along For The Ride.

Y el último tema es muy especial porque dura más de veintidós minutos (!), llamado Illumination Theory, y que consta de cinco partes, a estas alturas derechamente “movimientos”: Paradoxe de la Lumière Noire; Live, Kill, Die; The Embracing Circle; The Pursuit Of Truth y Surrender, Trust & Passion.

Lo primero, es la instrumental Paradoxe de la Lumière Noire, que en francés quiere decir “Paradoja de la Luz Negra”, y que hace referencia a la llamada “Paradoja de Olbers”, cuya afirmación básica consiste en que en un universo estático e infinito, el cielo nocturno debiese ser absolutamente brillante, sin regiones oscuras o carentes de luz. Los interesados por la astronomía debiesen echarle una mirada. Musicalmente es una intro realmente formidable, orquestada y derechamente espléndida, que inevitablemente nos hace recordar el inicio de la  sensacional Lost Not Forgotten de su trabajo anterior. La irrupción de la guitarra de Petrucci a los 1:20, con un riff magnífico, es de lo más logrado de todo el disco, totalmente metalero, con un bajo de Myung que retumba como corresponde (se le echa de menos en muy buena parte de este trabajo). Llega también el momento de Rudess con sus ya clásicas peripecias, hasta llegar a un pequeño quiebre.

Dicho quiebre nos hace percatarnos que ya nos encontramos en el segundo movimiento, Live, Kill, Die, nuevamente con un logradísimo riff de Petrucci. Irrumpe con mucha calidad la voz de LaBrie, utilizando un modo más raspado que limpio, de interesante forma, aunque posteriormente “limpia” su forma de cantar y se nota algo auxiliado por la producción del disco. Nuevamente Petrucci y Rudess brillan con luminarias propias con sus solos y nos llevan a la siguiente etapa.

La tercera fase de este tema es The Embracing Circle, que retoma la instrumentalidad en un contexto ambient, con un Rudess generando una atmósfera que es acompañada por la orquesta dirigida por el jovencísimo director turco Eren Başbuğ, de apenas 21 años. Soberbio por dónde se la mire, es un pasaje que derechamente evoca al film score, uno se imagina el momento más emotivo de un hit hollywoodense, sin ser meloso y exageradamente sensible, que evoca al primer movimiento. Aplausos para Rudess y sobre todo para el joven Başbuğ.

El bajo de Myung y la batería de Mangini a los 11:07 rompen el ambiente y nos da paso a la cuarta etapa, The Pursuit Of Truth. Se incorpora LaBrie en una faceta que le creíamos perdida, metiendo un par de agudos de sus mejores épocas (sin dudas algo auxiliado por la tecnología), hasta llegar a prácticamente un duelo de velocidad entre Mangini y Rudess, este último experimentando con un teclado en modo “máquina de escribir” realmente increíble, y luego el que se incorpora a esta especie de debate complementario es Petrucci, quien nos hace volver al riff inicial de este tema que, pese a llevar prácticamente quince minutos, se pasa casi volando.

Hasta que hay un freno, señal inequívoca de que llegamos al último movimiento, Surrender, Trust & Passion. Quizás el quiebre pudo ser un poco menos violento y la batería sonar un poco mejor, pero con un pequeño esfuerzo uno puede prescindir de ello y apreciar el final de una gran obra, como lo es este tema. La melodía la lleva Rudess, y LaBrie nos demuestra lo cómodo que se siente en el ritmo de balada. Y así, tras más de diecinueve minutos, hasta con campanas, se pone fin a este tema… pero tras varios segundos y cuando uno cree que ya terminó todo, hay una especie de easter egg como lo llaman los gringos, sólo con la guitarra de Petrucci y el teclado de Rudess. Bonito, aunque quizás es una muestra de que en varios temas las ideas sonaban pegadas a la fuerza, y esta idea no pudieron incluirla en ningún otro corte.

Es difícil resumir las sensaciones que provoca cualquier disco de Dream Theater, pero particularmente este. Me parece que no es un disco “pacífico” en cuanto a su análisis, hay quienes lo considerarán una obra maestra y otros probablemente lo critiquen enfocándose en falta de inspiración u otros motivos que puedan resultar plausibles. A juicio personal, si bien es un disco que puede ser menos inspirado que otros de la misma banda, ello no debe hacer olvidar que precisamente el parámetro es la propia banda y la multiplicidad de pasajes, canciones y discos superlativos que han sabido entregarnos. Cada uno de los músicos de esta agrupación, al menos los de la sección instrumental, pueden estar en cualquier ranking de los mejores de su especialidad, y por lo mismo la expectativa siempre será más alta que con la gran mayoría de las bandas. Me parece que el sonido queda al debe, y quizás le haya faltado un par de temas incontrovertiblemente “grandes” como sí sucede en su placa anterior, más allá de la majestuosidad que encontramos en la mayoría de los pasajes de Illumination Theory y en otros dos o tres cortes, lo que conspira contra una mejor evaluación, pero no me parece que haya una involución. Quizás haya faltado algo de “reposo” para sacar un disco con menos sensación de “apuro”, pero nunca lo sabremos. El resultado es bueno, es un buen trabajo, pero es imposible sacarse de la cabeza que pudo haber sido mucho mejor.

 

DREAM THEATER lanzará su disco homónimo el 24 de septiembre por Roadrunner Records. Entrando a este link de Radio Futuro puedes escuchar el disco completo via streaming.

El duodécimo álbum de estudio de DREAM THEATER fue grabado en el estudo Cove City y fue producido por John Petrucci y mezclado por Richard Chycki. Este es el segundo trabajo de la banda con el baterista Mike Mangini, quien por primera vez participó en el proceso de composición.

El tracklist de «Dream Theater» es:

1. False Awakening Suite:

I. Sleep Paralysis
II. Night Terrors 
I
III. Lucid Dream

2. The Enemy Inside
3. The Looking Glass
4. Enigma Machine
5. The Bigger Picture
6. Behind The Veil
7. Surrender To Reason
8. Along For The Ride

9. Illumination Theory:

I. Paradoxe De La Lumière Noire
II. Live, Die, Kill
III. The Embracing Circle
IV. The Pursuit Of Truth
V. Surrender, Trust & Passion

«Dream Theater» se encontrará en distintas ediciones: CD normal, CD en edición especial, vinilo doble y boxset.

 

DREAM THEATER dio a concoer el primer adelanto de su disco homónimo, trabajo que será lanzado el 24 de septiembre por Roadrunner Records. El track The Enemy Inside se puede ver y escuchar en este lyric video:

El duodécimo álbum de estudio de DREAM THEATER fue grabado en el estudo Cove City y fue producido por John Petrucci y mezclado por Richard Chycki. Este es el segundo trabajo de la banda con el baterista Mike Mangini, quien por primera vez participó en el proceso de composición.

El tracklist de «Dream Theater» es:

1. False Awakening Suite:

I. Sleep Paralysis
II. Night Terrors 
I
III. Lucid Dream

2. The Enemy Inside
3. The Looking Glass
4. Enigma Machine
5. The Bigger Picture
6. Behind The Veil
7. Surrender To Reason
8. Along For The Ride

9. Illumination Theory:

I. Paradoxe De La Lumière Noire
II. Live, Die, Kill
III. The Embracing Circle
IV. The Pursuit Of Truth
V. Surrender, Trust & Passion

«Dream Theater» se encontrará en distintas ediciones: CD normal, CD en edición especial, vinilo doble y boxset.

 

JAMES LABRIE lanzará el 29 de julio a través de InsideOut Music su nuevo trabajo solista, titulado «Impermanent Resonance». El cantante de DREAM THEATER presentó como adelanto el track Back On The Ground.

El CD nace una vez más del trabajo del cantante junto a Matt Guillory, quien participó en la composicion y grabó los teclados y segundas voces. La banda la completan Marco Sfogli en guitarras, Ray Riendeau (HALFORDMACHINES OF LOVING GRACE) en el bajo y el baterista Peter Wildoer (DARKANEMAJESTIC), con quienes ya había trabajado anteriormente. Además, el ex guitarrista de SOILWORK Peter Wichers participó con algunas guitarras y contribuyó en la creación de los temas.

«Para mí, esta álbum incorpora y continua los estilos y la dirección musical que hemos creado con los lanzamientos anteriores. La diferencia es que la música en este disco es para mí la muestra verdadera que las canciones evolucionan y toman el sentido de identidad que toda banda busca. Es poderosa, memorable y sobre todo, extremadamente musical. Muestra como la composición y la banda en si misma han madurado. Realmente en este álbum se siente nuestra quinta esencia», dijo James LaBrie.

«Impermanent Resonance» se grabó en los estudios Fascination Street en Suecia con Jens Bogren y Tony Lindgren. El canadiense Gustavo Sazes (ARCH ENEMYFIREWINDKAMELOT) creó el arte que acompaña el disco.

El cantante reveló anteriormente el track Agony:

El duodécimo álbum de estudio de DREAM THEATER, que saldrá al mercado el 24 de septiembre por Roadrunner Records, ya reveló su lista de temas y carátula.

El disco fue grabado en el estudo Cove City y fue producido por John Petrucci y mezclado por Richard Chycki. Este es el segundo trabajo de la banda con el baterista Mike Mangini, quien por primera vez participó en el proceso de composición.

«Cuando la gente escuche las percusiones en este disco quedara loca. En el último álbum, él hizo un gran trabajo, pero no estuvo en el momento de escribir y estaba interpretando las partes de la batería que yo había programado. Incluso aunque él uso su creatividad, obvio, para cambiar las partes y hacer su trabajo, siento que ahora Mike Mangini está desatado. Es totalmente él. Es toda su creatividad, sus decisiones y sus ideas y creanlo, este tipo es un animal», comentó Petrucci.

El tracklist de «Dream Theater» es:

1. False Awakening Suite:

I. Sleep Paralysis
II. Night Terrors 
I
III. Lucid Dream

2. The Enemy Inside
3. The Looking Glass
4. Enigma Machine
5. The Bigger Picture
6. Behind The Veil
7. Surrender To Reason
8. Along For The Ride

9. Illumination Theory:

I. Paradoxe De La Lumière Noire
II. Live, Die, Kill
III. The Embracing Circle
IV. The Pursuit Of Truth
V. Surrender, Trust & Passion

«Dream Theater» se encontrará en distintas ediciones: CD normal, CD en edición especial, vinilo doble y boxset. Esta es la portada del álbum:

 

James LaBrie, vocalista de DREAM THEATER, lanzará el 29 de julio a través de InsideOut Music su nuevo trabajo solista, titulado «Impermanent Resonance».

El CD nace una vez más del trabajo del cantante junto a Matt Guillory, quien participó en la composicion y grabó los teclados y segundas voces. La banda la completan Marco Sfogli en guitarras, Ray Riendeau (HALFORDMACHINES OF LOVING GRACE) en el bajo y el baterista Peter Wildoer (DARKANEMAJESTIC), con quienes ya había trabajado anteriormente. Además, el ex guitarrista de SOILWORK Peter Wichers participó con algunas guitarras y contribuyó en la creación de los temas.

«Para mí, esta álbum incorpora y continua los estilos y la dirección musical que hemos creado con los lanzamientos anteriores. La diferencia es que la música en este disco es para mí la muestra verdadera que las canciones evolucionan y toman el sentido de identidad que toda banda busca. Es poderosa, memorable y sobre todo, extremadamente musical. Muestra como la composición y la banda en si misma han madurado. Realmente en este álbum se siente nuestra quinta esencia», dijo James LaBrie.

«Impermanent Resonance» se grabó en los estudios Fascination Street en Suecia con Jens Bogren y Tony Lindgren. El canadiense Gustavo Sazes (ARCH ENEMYFIREWINDKAMELOT) creó el arte que acompaña el disco.

 

Roadrunner Records anunció que el próximo 24 de septiembre saldrá al mercado el nuevo disco de DREAM THEATER titulado «Dream Theater». 

El trabajo se grabó en Cove City Sound Studios en New York, con el guitarrista John Petrucci produciendo y con Richard Chycki (AEROSMITHRUSH) en las mezclas. Además, este es el primer disco donde Mike Mangini participa en el proceso creativo.

«Veo cada álbum nuevo como una oportunidad de volver a empezar. Para construir o mejorar una dirección que ha ido evolucionando con el tiempo o romper completamente con los esquemas. Este es el primer álbum homónimo de nuestra carrera y no hay nada que se me ocurra para hacer una declaración musical de nuestra identidad musical y creativa más fuerte que eso. Hemos explorado a fondo todos los elementos que nos hacen únicos, de lo épico e intenso a la atmosférico y cinematográfico. Estamos muy entusiasmados con ‘Dream Theater’ y no puedo esperar que todo el mundo lo escuche» dijo Petrucci.

Este disco irá acompañado de una gira mundial, de la que pronto se irá dando información de fechas.

 

 

Finalizando el invierno, DREAM THEATER estará lanzando su nuevo trabajo de estudio, aún sin nombre, bajo Roadrunner Records. El guitarrista John Petrucci reveló que ya todas las voces del disco están listas y ahora se encuentran dedicados en grabar los solos que contendrán los temas.

Además, este álbum será el primero donde el actual baterista de DREAM THEATER, Mike Mangini, haya participado del proceso de composición de las canciones. Según Jordan Rudess; «ofrece esta otra perspectiva que nunca tuvimos como la tenemos con él, que es tener un súper cerebro matemático, un cerebro matemático rítmico. Es realmente un experto en ese campo, más que yo o John Petrucci, o cualquiera de la banda. Así que él puede decir ‘Hey, si ustedes tocan 10 medidas a 7, y si ustedes tocan triplets 5 veces, y si ustedes hacen esto y aquello, igualmente tendrán 21 medidas. Inténtelo’ y al principio fue como ¿QUÉ? Pero él ve eso, ve el mapa».

Por otra parte, el lanzamiento en vivo «Live At Luna Park», grabado en Buenos Aires (Argentina) durante la gira “A Dramatic Tour Of Events”, ha tenido que reprogramarse para noviembre de este año.

La grabación fue producida por Eagle Rock Entertainment y saldrá al mercado en formatos 2DVD, Blu-Ray, Video Digital, 2DVD/3CD, Blu-Ray/3CD y una edición de lujo con 2DVD/Blu-Ray/3CD.

“Esta es sin duda la experiencia en el hogar más cercana a un concierto de DREAM THEATER“, comenta John Petrucci. “Entre la alta definición y video 3D, la enorme mezcla de audio y el documental estilo ‘detrás de cámaras’, se transportarán realmente al recinto y quedarán inmersos en esta experiencia en vivo. Tenemos los mejores fans del planeta ¡y la gente de Argentina no es la excepción! La energía y vibra del Luna Park fue realmente eléctrica y contagiosa. La siergia perfecta entre la banda y el público. Estamos tremendamente orgullosos de este DVD y muy entusiasmados por compartirlo con todos ustedes”.

A continuación puedes ver el trailer de “Live At Luna Park”:

 

Las dos noches de DREAM THEATER en Buenos Aires durante la gira promocional de «A Dramatic Turn Of Events» quedaron registradas a 16 cámaras en un trabajo que llevará como nombre «Live At Luna Park».

La grabación fue producida por Eagle Rock Entertainment y saldrá al mercado en formatos 2DVD, Blu-Ray, Video Digital, 2DVD/3CD, Blu-Ray/3CD y una edición de lujo con 2DVD/Blu-Ray/3CD.

«Esta es sin duda la experiencia en el hogar más cercana a un concierto de DREAM THEATER«, comenta John Petrucci. «Entre la alta definición y video 3D, la enorme mezcla de audio y el documental estilo ‘detrás de cámaras’, se transportarán realmente al recinto y quedarán inmersos en esta experiencia en vivo. Tenemos los mejores fans del planeta ¡y la gente de Argentina no es la excepción! La energía y vibra del Luna Park fue realmente eléctrica y contagiosa. La siergia perfecta entre la banda y el público. Estamos tremendamente orgullosos de este DVD y muy entusiasmados por compartirlo con todos ustedes».

A continuación puedes ver el trailer de «Live At Luna Park»:

DREAM THEATER ingresó esta semana al estudio para comenzar los trabajos de lo que será su próximo álbum, aún sin fecha estimada de estreno.

Este será el segundo álbum con Mike Mangini en batería, luego de su ingreso a la banda con el disco «A Dramatic Turn of Events», que los trajo de regreso a Chile en agosto del año pasado.

John Petrucci, publicó algunas fotos del estudio junto a la frase «Que la diversión comience«:

Al decir “Teatro de los Sueños”, el oído más pelotero lo asociará a Old Trafford, el mítico estadio del Manchester United, pero el oído más musical interpretará dicha denominación como una forma de referirse a una de las más grandes agrupaciones de la escena mundial, estandarte de un estilo, adorado por muchos, vilipendiado por otros, aunque definitivamente indiferente para nadie que los haya escuchado. Y no son otros que Dream Theater, quizás una de las “grandes bandas” que más se demoró en venir por primera vez a Chile, pues recién pudimos verlos debutar en el sur del mundo en diciembre del 2005 en un inolvidable concierto en una Pista Atlética repleta y que es recordado por el conjunto como uno de los shows donde más asistencia ha convocado. Luego de ello, dos visitas al Arena Santiago (o Movistar Arena posteriormente), 2008 y 2010, completan la foja de Dream en Chile, siempre promocionando materiales lanzados recientemente: el 2005 fue Octavarium, el 2008 fue el turno de Systematic Chaos y el 2010 de su largaduración Black Clouds & Silver Linings, esta última pocos días después del terremoto 8,8 que azotó estas tierras y que, coincidente o no con la sismicidad de ese entonces, mostró a una banda haciendo un show bastante más corto de lo acostumbrado.

Pero si bien ahora igual la idea es promocionar su última placa en estudio, en este caso el sólido y dignísimo A Dramatic Turn Of Events (ADTOE), había algo distinto en el ambiente: se trataría del debut en vivo de Dream sin uno de los miembros más capitales de su historia, nada menos que Mike Portnoy, catalogado de forma muy poco discutible como uno de los mejores bateros de la historia del rock, líder y alma mater de la banda hasta hace no demasiado tiempo. En este sentido, quiero hacer un alcance: en toda agrupación se siente, y bastante, cuando se va un miembro “importante” de la misma, pero creo que particularmente en la función de batero, en pocas bandas el “mazazo” sería tan grande como en Dream Theater. Por ello, el valor, coraje y confianza en sus medios de Mike Mangini para tomar la posta y asumir el cargo merece desde ya un reconocimiento pleno, pues no es sólo ponerse en la espalda una mochila, sino que derechamente ponerse en la espalda un Fiat 600 con quince personas en su interior como en los concursos que se hacían en Sábados Gigantes.

Ante esto, la expectación por ver a Dream en Espacio Riesco sería algo distinta a las otras oportunidades en que habíamos visto su performance en vivo. Si bien uno sabe a lo que va, a presenciar un show de quizás no tanta emotividad sino que de pulcrísimas, brillantes e intrincadas ejecuciones, en este caso en particular se respiraba en el aire ese tufillo a morbo de “a ver cómo anda el Mangini” y ver si el denominado “baterista más rápido del mundo” lograba hacernos olvidar a Portnoy o por lo menos dejar la viudez de lado por un par de horas.

Ya de partida debo señalar que el lugar no me agradó para nada, más aun considerando la desprolijidad de la productora a cargo de la organización, que en su página web agendaba este concierto para las 21 horas y en los tickets se señalaba como kick off las 20. Si bien conocía el Espacio Riesco en otros contextos, nunca me había tocado ir a un recital allá y a priori me parecía que, estructuralmente, no era el mejor recinto para explotar de buena forma las cualidades sónicas de Dream Theater, además de sus complicadas entradas y su ubicación geográfica complejamente accesible de no ser en vehículo (defecto que la intensa lluvia de la jornada se encargó de amplificar), lo que lo convierte en un lugar muy poco recomendable para conciertos masivos. De todas maneras hay que entender que el lugar donde anteriormente habían tocado estaba ocupado por el Ratón Mickey patinando en hielo así que por ello no pudimos disfrutar de este show en un lugar más céntrico.

Pero lo importante es que al frente habría una banda encargada de transformar cualquier otra consideración, dificultad o problema, en algo menos que secundario. Y así lo entendió la fanaticada de Dream, que pese a la inclemencia del tiempo y a la “trasmanidad” del venue, se hizo sentir en gran número en el Espacio Riesco, siendo quizás una de las diez o quince bandas metaleras que más público es capaz de convocar en sus shows. A eso de las ocho, la hora de esta nueva cita de Dream con su audiencia chileno, unas seis mil personas esperaban con ansias el inicio del show.

Y así, con gran puntualidad, y con un escenario auxiliado con dos pantallas gigantes, una a cada lado del mismo, comenzarían los sones de la intro Dream Is Collapsing de Hans Zimmer, celebérrimo compositor de soundtracks de películas como Gladiador o El Origen entre otras. De hecho este tema precisamente pertenece a la banda sonora de este último –gran– film. Al mismo tiempo, en unas especies de tres cubos utilizados como pantallas, se proyectan –en una onda muy pinkfloydiana o rushiana– una suerte de “Merrie Melodies” psicodélica y que culmina con un avioncillo de Dream Theater aterrizando y con sus músicos dirigiéndose a escena. Un momento realmente creativo, mágico, alucinante y cargado de belleza estética. Y la sensación era: “vaya, si así de tremenda es la intro… ¡cómo será el show!”, y si la expectativa era alta, luego de la intro ésta creció aun más.

Se apagan las luces y se escuchan las voces de los cantantes de garganta de Tuvá distintivos de uno de los más grandes cortes de su última placa. Bridges In The Sky tendría el honor de abrir los fuegos de esta jornada, debido a que el tema tiene su propia introducción, luego de la cual salen a escena Mangini junto a “las cuatro Jotas”, Kevin James LaBrie, Jordan Charles Rudess, John Peter Petrucci y John Ro Myung, a ejecutar este brillante tema. Ya podía confirmarse bastante de lo que se presagiaba, una banda sin errar una nota, causando emoción y sobretodo admiración contemplativa del público –que seguía llegando–, y un sonido que lamentablemente no era de los mejores y no lo fue durante toda la noche, desagradándome particularmente el sonido algo “tarriento” de la imponente batería de Mangini, de la cual ya hablaremos. De todas formas un poderoso inicio de una jornada que se presagiaba extensa.

Sin solución de continuidad, los clásicos sonidos de batería de 6.00 marcarían un instantáneo retorno al pasado, rememorando el gran Awake de 1994, con un público que seguía llegando en gran número a este inaccesible recinto que es Espacio Riesco, superando los problemas climáticos, de estacionamientos, de lejanía de la entrada, controles, etc., conformando “al ojo” ya cerca de siete mil personas transcurridos los primeros 15 minutos de un show sólido y contundente.

En esos momentos LaBrie se dirigiría al respetable, prometiendo un show de “más de dos horas” –se cumpliría– y presentan uno de mis temas favoritos del algo irregular Systematic Chaos de 2007, la poderosísima e intensa The Dark Eternal Night. Huelgan las palabras para resaltar el desempeño de los gigantescos músicos pero me siguió incomodando el sonido, a tal punto que por momentos costaba distinguir si LaBrie estaba cantando bien, mal o más o menos. Si bien el audio mejoraría a lo largo del show, me parece que nunca cuajó el nivel de excelencia que uno espera de un show de una banda tan prolija. No es culpa de ellos en todo caso, que contaron además con un Rudess muy “dicharachero” a ratos, aplicando al final todo su talento con una “guitarra/teclado” tan típica de esas agrupaciones sound que por suerte pasaron bastante de moda. Merecidísimos aplausos y los primeros “ooo…o-o-o, oh” de la noche.

Otra tónica comenzaría a marcarse con la bonita balada This Is The Life, que como sabemos también forma parte de ADTOE. En los temas más lentos y reposados pudimos escuchar y distinguir mejor a LaBrie. El canadiense es inteligente, sabe que no tiene la voz de antes así que explota muy bien sus virtudes vocales y en este tipo de temas es cuándo más pudimos notarlo. Y además le sirve un poco para descansar a Mangini que estaba haciendo ya a esas alturas un trabajo tremendamente remarcable.

Tocaría ahora el momento de viajar hacia el pasado reciente y rememorar a Octavarium (2005), con su portada de ese gigantesco Péndulo de Newton que hizo su aparición en los tres “cubos” que cumplían la función de “telón mutable” a medida que se desarrollaban las canciones. Con The Root Of All Evil (una de las partes de la llamada Twelve-Step Suite y que abre Octavarium) se logró otro de los más destacados instantes de la noche, con su inicio lleno de poder, a pura batería y riff, muy celebrados por el público que seguía llegando y a esas alturas ya frisaba los ocho mil espectadores. Tremendo también el final, algo “alargado” y con un logradísimo juego de luces.

Este tour es de promoción de ADTOE y así o haría sentir la banda, tocando, como veremos, en total siete de los nueve temas que componen dicha placa… y era el turno de Lost Not Forgotten, uno de mis temas favoritos del último esfuerzo de Dream y que contó con una ejecución resplandeciente por parte de la banda, con Rudess haciendo show aparte con su teclado “rotativo” y la camarita instalada en uno de sus costado, y con un Petrucci mucho más protagonista con las segundas voces, función que antes cumplía Portnoy.

Y llegaría el momento de ver al “baterista más rápido del mundo”, al Usain Bolt de los tarros, Michael “Mike” Mangini, presentado por LaBrie. Es decir, ya lo habíamos visto durante varios temas, y los más aplicados pudieron verlo en vivo hace un par de años cuando vino a hacer una clínica. Pero creo que varios concordarán con que “el” minuto que esperaba el forofo nacional estaba dado con ver a Mangini tocando un solo de batería. Y el tipo no sólo mostró buena parte de sus destrezas, sino que realmente hizo alucinar a quienes tuvimos la fortuna de conectar los sentidos con su impresionante talento y velocidad para tocar una batería gigantesca. Si el sonido de la batería hubiese sido óptimo –que insisto, desde mi posición, más cercano a la parte trasera, hacia la derecha del escenario, no fue bueno–, estaríamos hablando de un solo lisa y llanamente perfecto, además por el enorme trabajo de íluminación que engalanó la impresionante performance del batero, que se llevó una merecida ovación junto a varios Mangini, Mangini.

Sin dejar descansar por ahora al nuevo “chiche” de la banda, Dream decide retornar al pasado pero esta vez a la época antediluviana, rememorando esa verdadera piedra fundacional del progresivo que es A Fortune In Lies, primera pista de When Dream And Day Unite, el primer disco del Teatro de los Sueños. Muchos quedaron derechamente “locos” al ver que Dream ejecutaba un tema tan antiguo, con un LaBrie aguerridísimo cantando un tema de ejecución de alta complejidad.

Ya en medio del show, llegaría el momento acústico, bastante más íntimo, área en que Dream tiene una experticia a toda prueba, con una carrera donde las excelentes baladas y temas más “soft” tienen un punto de notoria relevancia. Sólo acompañado con Petrucci y su guitarra acústica, LaBrie nos cuenta que llevan aproximadamente catorce meses promocionando ADTOE, le da las gracias al público, y antes que Petrucci comenzase a tocar alguien del público le tiró un gorro de lana largo a LaBrie que con gran sentido del humor señaló que era como para colgarlo en la pared para Navidad y luego, para sorpresa de todos –y tras un intento fallido–, se lo puso, causando la espontánea ovación del público. En este entretenido contexto Petrucci y LaBrie ejecutan The Silent Man del Awake, parte de A Mind Beside Itself, con el guitarrista cumpliendo a la perfección las importantísimas segundas voces de este tema. Lindo momento.

Se incorporarían Mangini y Rudess a escena y con los “cubos” mostrando una animación del trapeciclista de la portada de A Dramatic Turn Of Events, y sin el poco expresivo pero talentoso Myung, era el momento del tema que cierra este último trabajo, la preciosa Beneath The Surface, que adquiere un brillo distinto en vivo, otro alto punto de la noche.

Otro corte que adquiere una dimensión mucho más alucinante en vivo es Outcry, también de su última placa. De los temas “largos” de ADTOE, probablemente sea el que menos me llene el gusto, pero verlo en vivo fue realmente impresionante, con un extraordinario juego con las imágenes de los “cubos”, mostrando diversas protestas –recordemos que “outcry”, si bien se puede traducir literalmente como “grito”, se entiende más como un clamor en el sentido de protesta– en distintos lugares del mundo, especialmente en Medio Oriente. Todo esto por cierto mientras la banda la ejecutó de manera soberbia, no sólo sin baches sino que revistiéndola de nuevos brillos, especialmente en el desempeño escénico de Rudess.

Y respecto a él quiero detenerme un poco, aprovechando que lo siguiente sería un solo de teclado/piano. Todos sabemos que los cinco músicos que componen Dream Theater poseen cualidades instrumentalmente excelsas, cada uno de ellos (quizás con la excepción de LaBrie) perfectamente pueden figurar en rankings de los diez mejores en su instrumento en el mundo. Pero para mí, el músico que más “feeling” tiene en Dream es Jordan Rudess. El tipo vive para su música, proyecta una intensidad y una felicidad al crear notas y melodías que realmente cautiva y por momentos conmueve. Es tan notable que es capaz hasta de crear aplicaciones para iPad para seguir haciendo música, si al costado derecho de su teclado mantenía una especie de pantalla táctil desde la que también emitiía sonidos durante diversos pasajes del show (probablemente haya sido la aplicación “MorphWiz”). Tan notable fue su performance que luego de la ovación del público, el propio LaBrie señaló que él siempre en los conciertos se ponía en el mismo rincón para observar y contemplar “como público” a quien estima, “de verdad, como uno de los mejores tecladistas/pianistas del mundo”. Excelso.

Llegaría el momento de recordar quizás el disco más “querido” de la banda, Images And Words de 1992, la fantástica Surrounded, especialmente para delicia de quienes son fans de Dream desde los tiempos donde estimábamos como un sueño lejano tenerlos en nuestras tierras. De seguro fue uno de los momentos de la noche donde más “prendido” se vio al público, especialmente en ese momento en que el ritmo se acelera un poco y Petrucci lanza a la pelea su sencillo pero intenso solo.

Luego de varios “ooo… o-o-o, oh” vendría otro de los momentos más intensos de la noche, el instante de visitar a Six Digrees Of Inner Turbulence (2002) con dos partes de su tema homónimo, War Inside My Head y The Test That Stumped Them All, con un Petrucci haciendo las segundas voces de estupenda forma, con unos “cubos” mostrando ojos, fuego, ojos en fuego y con un juego de iluminación espectacular. Extraordinario pasaje que contó con una de las respuestas más encendidas de la noche, pese a que el sonido no era el que uno esperaba.

Petrucci se queda en el escenario acompañado por Rudess, era el momento en que el guitarrista efectuase su reglamentario solo de guitarra. Quizás con menos pirotecnia que en otras ocasiones pero procurando mostrar mayor sensibilidad, no vamos a entrar ahora a descubrir el talento en las seis cuerdas del ítalo-americano, cuya única crítica a su solo es que me pareció algo más extenso de lo recomendable. Luego del gran y merecido aplauso que se llevó el músico, LaBrie manifestó que John era un guitarrista “absolutamente único en la forma en que se expresa”, provocando un nuevo gran aplauso.

LaBrie continuó dialogando para presentar el siguiente tema, ya acercándonos peligrosamente al final del show, señalando que hablaba de “nuestra existencia, hacia dónde vamos”, y extrapoló el significado hacia el espíritu, que es “resiliente”. El momento era de The Spirit Carries On, el único de la noche donde se recordaría el irrepetible Metropolis 2: Scenes From A Memory (1999), y que a mi juicio está dentro de las mejores baladas de la historia del rock. Piel de gallina y emoción en muchos, desgarro de gargantas en otros (el “where did we come from, why are we here” retumbó como una metralla), fue uno de los instantes más altos de la jornada, fundamentalmente por su intensa emotividad y por ser, lejos, el corte más cantado de toda la velada. Maravilloso.

Y cerrando la primera parte del show, y en medio de unos aislados “Me-tro-polis, Me-tro-polis”, vendría una última repasada al estupendo A Dramatic Turn Of Events con Breaking All Illusions, para varios su tema favorito del último disco de Dream Theater. Un tema fantástico realmente, que amalgama de estupenda forma el lucimiento personal (especialmente de la dupla Petrucci/Rudess) con una “sensación de banda”. Tremendo el inicio en guitarra, los cambios de ritmo, las duplas, los quiebres más tranquilos, un tema que cumple con notable precisión con el ADN de Dream y que fue recibido de gran manera. Tras dos horas y 25 minutos que se pasaron bastante rápido, y con LaBrie tomando una bandera chilena, el grupo se despidió del escenario.

Tras el encore llegaría el último tema de la noche, un nuevo recuerdo de, como dijimos, uno de sus discos más queridos, Images And Words. La duda era… ¿Metropolis o Pull Me Under? Y ya al primer segundo, con ese sonido ambiental, y las imágenes del Empire State y otras zonas neoyorquinas sabríamos que la elección sería la emblemática Metropolis 1: The Miracle And The Sleeper, ante la emoción de un público ávido por culminar la jornada con un clásico de esta envergadura e importancia en toda la discografía de Dream. Además es un tema que permite el lucimiento personal de todos los músicos, que en algún momento tienen el turno de tomar mayor protagonismo. En medio de ese glorioso y enorme pasaje instrumental (algo alargado al efecto), LaBrie da las gracias y se despide del público, para volver a cantar y rematar esta grandiosa pieza musical. Y así, luego de dos horas y 40 minutos, Dream Theater le dice adiós al Espacio Riesco con la satisfacción del deber cumplido y con un público bastante satisfecho pese a los inconvenientes. Para destacar también que desde la audiencia le lanzaron una muy bonita bandera a Mangini que decía algo así como “Mangini Welcome Home”, que el batero recibió con gran y sincera alegría. Era lo mínimo que merecía, por cierto.

Independiente de las dificultades en el acceso y llegada al recinto –para replantearse el volver a asistir a un concierto en un lugar así– o que el sonido nunca llegó a ser convincente (sin ser burdamente malo), me pareció un show intenso, muy pulcramente ejecutado, parejo en el buen sentido, con los temas bien distribuidos y que fue disfrutado de buena forma, dejando al público quizás más conforme que en su visita anterior, muy afectada por la cercanía con el terremoto de febrero de 2010. Pero más allá de esto, el mayor gusto fue haber visto con tanta vida, vigencia y naturalidad a una banda que muchos dieron por desahuciada tras la partida de uno de sus miembros más importantes, pero que tuvo la capacidad, inteligencia y perspicacia para encontrar en Mike Mangini no sólo al reemplazante de Portnoy, sino que a un músico que paulatinamente se comienza a tutear con un reconocimiento más “macro” y que merecía hace tiempo. Dream es como un paciente transplantado, pero que no sólo sobrevivió a la partida de Portnoy, sino que quedó sin secuelas. Y verlo en vivo es un privilegio.

Setlist:

01. Intro – Dream Is Collapsing (Hans Zimmer)
02. Bridges in the Sky
03. 6:00
04. The Dark Eternal Night
05. This is the Life
06. The Root of All Evil
07. Lost Not Forgotten
08. Solo de batería de Mike Mangini
09. A Fortune in Lies
10. The Silent Man
11. Beneath the Surface
12. Outcry
13. Solo de teclado de Jordan Rudess
14. Surrounded
15. On the Backs of Angels
16. War Inside My Head
17. The Test that Stumped Them All
18. Solo de guitarra de John Petrucci
19. The Spirit Carries On
20. Breaking All Illusions
Encore
21. Metropolis Pt. 1: The Miracle and the Sleeper

Por su imborrable ciclo en Dream Theater con los importantísimos Images And Words y Awake, el mito de Kevin Moore fascina hasta hoy a muchos fanáticos del progresivo.

El sólo hecho de presentarlo entonces como personaje de una exclusiva basta para que todos los que lo siguen o recuerdan se interesen en lo que vaya a decirse. Sin embargo, para los que de verdad les gusta enterarse de detalles y al mismo tiempo conocer a la persona más allá de su aura creativa, el legendario tecladista acá no sólo habla de cómo trabaja en su música actual, sino también de cómo la siente en una entrevista rigurosa pero amena, especializada pero relajada, apuntando a lo técnico pero abriéndose a lo personal.

Y más. Comenta nada menos que evita escuchar sus propias canciones, que ha vivido en comunidades aisladas en la selva centroamericana y que ahora, de vuelta en los Estados Unidos, se siente como un extraño habitando su propio país. Así, envía sondas hacia inquietudes que se proyectan en Fire Make Thunder, el más reciente disco de OSI, entidad rockera/progresiva/electrónica que nace el 2002 tras su unión artística con líder de Fates Warning, Jim Matheos, y que ya tiene cuatro producciones incluyendo esta, editada por Metal Blade Records en marzo del 2012.

Dicho lanzamiento donde canta y programa secuencias, además de escribir todas las letras y componer a la distancia y por mail con Matheos, es la excusa perfecta para tenerlo en PowerMetal.cl hablando con una formalidad que choca con sus ráfagas de espontaneidad y humor, rompiendo aquel paradigma de genio silencioso/enigmático que siempre ha alimentado. Un lujo de invitado.

Listen to the whole interview by clicking on each player below Kevin’s answers.

OSI LO-FI EN FIRE MAKE THUNDER: SECUENCIAS AL NATURAL

Tres años han pasado desde que Jim Matheos y tú sacaron Blood (2009), el tercero de OSI. ¿Qué novedades trae Fire Make Thunder en comparación a los anteriores Office Of Strategic Influence (2003),  Free (2006) y el que menciono?

Bueno, creo que… siempre que alguien me tira esa pregunta sólo pienso en mis partes, en mis partes de teclado (risas), y creo que el sonido global del álbum es más orgánico, ¿no?, mucho más… en lugar de ser como un sonido de alta tecnología, de alta fidelidad con una especie de programming cliché, es como más lo-fi, con todo ese tipo de sonidos como del mellotron, pads bien piolas y secuencias más sutiles, ya sabes, con más interpretación de batería en vez de programación con teclados. Hasta esas mismas secuencias incluso se mezclan más con la batería real, por lo que son más sutiles o de sonido más real o… un sonido más orgánico nomás, de alguna forma.[audio:http://www.powermetal.cl/wordpress/wp-content/uploads/2012/08/OSI_audio_01.mp3|titles=OSI_audio_01]

¿Y cuándo se dieron cuenta de que querían este sonido menos tecnológico, más “acústico” con mellotron y teclados vintage? ¿Cuándo se dieron cuenta de que querían mayor naturalidad?

Me imagino que fue durante la composición, que simplemente así ocurría en la medida que iba escribiéndolo, que simplemente no quería tener ese sonido brillante de cuerdas ni nada por el estilo. Quería que sonara… no sé, así me gustan más los sonidos y una vez que los hice en una canción continué por dicho camino y listo. No hubo ningún plan en realidad, sino que fue algo que empecé en un tema y luego seguí haciéndolo en los restantes.[audio:http://www.powermetal.cl/wordpress/wp-content/uploads/2012/08/OSI_audio_02.mp3|titles=OSI_audio_02]

Aparte de los instrumentos, ¿qué ocurre por ejemplo en la mezcla que Fire Make Thunder suena más natural? ¿Cuán importante es el proceso de mezcla para que suene así?

Considero que a esas alturas, lo más probable es que ya sea demasiado tarde. A ver, quizás puedas hacer un par de trucos si quieres que se escuche más análogo. Podrás mezclar con cintas análogas y mira, descubrirás varias maneras si en serio pretendes empezar a revolverla a esas alturas. Si de repente decides que quieres algo más lo-fi en la mezcla podrás revolverla bastante pero claro, la mayoría de aquello se hace en la grabación y la mezcla para nosotros se trata de un asunto de conseguir que los balances sean los correctos, además de colocar la batería junto con todo lo que hemos hecho.[audio:http://www.powermetal.cl/wordpress/wp-content/uploads/2012/08/OSI_audio_03.mp3|titles=OSI_audio_03]

DESDE OPETH HASTA PURCUPINE TREE APORTANDO PARA OSI: «ES UN ALIVIO PARA MÍ NO TENER QUE HACER TODO EL TRABAJO”

Lo otro de Fire Make Thunder es que no tiene ningún cantante invitado, siendo que en Office Of Strategic Influence aparecía Steven Wilson y en Blood Mikael Akerfeldt de Opeth. ¿Cuándo y por qué vieron que estas creaciones no necesitaban otro vocal, a diferencia de las producciones donde sí había uno en calidad de guest?

Supongo que sólo… en los demás discos siempre teníamos una pista donde nos dábamos cuenta de que sí necesitaríamos un vocalista, o que sí queríamos que otro probara y cantara encima, ¿no?, entonces jamás fue planeado ni tampoco lo planeamos ahora, sin embargo en los demás discos siempre habría una pista en la que trabajaríamos y yo diría ‘viejo, no se me ocurren ideas vocales para el tema, o las voces aquí deberían estar en un rango más alto, ¿cierto?’. Yo soy como de un rango más medio por lo que acordábamos en empezar a hablar de otros vocalistas y ver si alguno se interesaba cantar encima. Ahora en cambio, mira, nunca surgió la necesidad porque no teníamos ningún corte así. Todas las ideas, todas las ideas que trabajamos eran bastante directas para mí a la hora de cantarlas. Tenía ideas de melodías dentro de mi rango y todo eso por lo que, ya sabes, simplemente continuamos trabajando.[audio:http://www.powermetal.cl/wordpress/wp-content/uploads/2012/08/OSI_audio_04.mp3|titles=OSI_audio_04]

No obstante, ahora Gavin Harrison de Porcupine Tree no sólo se encarga de nuevo de la batería sino que escribe uno de los números de FMT. ¿Cuál es ese y cuán especial es dentro del material para ustedes?

Me parece que era Enemy Prayer, la instrumental, y comenzó debido a que le pedimos a Gavin que nos mandara cualquier idea para batería que tuviera, cualquiera que deseara ocupar o algo parecido y nos envió un puñado de pequeñas ideas. Jim de hecho tomó una de ellas y… bueno, una sección apenas, una suerte de “patrón” que estaba en un tempo raro y Jim le escribió como la parte para la guitarra. Me la presentó, construí a partir de allí y de ahí seguimos desarrollándola ida y vuelta. Sí, todo se originó con su aporte, ¡fue muy entretenido! O sea, sin dudas es la primera vez que alguien más aparte de mí y de Jim da partida a una composición, por lo que uno lo pasa bien haciéndolo de ese modo.[audio:http://www.powermetal.cl/wordpress/wp-content/uploads/2012/08/OSI_audio_05.mp3|titles=OSI_audio_05]

¿Y por qué Enemy Prayer terminó siendo una instrumental y no le colocaron voces?

Aha… no lo recuerdo (risas). Creo que a veces… no lo sé, ¿sabes?, me imagino que así se sintió nomás, que siempre fue un instrumental durante todo el tiempo que la estuvimos trabajando por más que… claro, hayan algunas partes quietas en las que no hay melodías ni nada parecido, aunque que se sustentan en el groove y ese viene en su mayoría de las partes de batería. Pensamos que aquello funcionaría para una canción.[audio:http://www.powermetal.cl/wordpress/wp-content/uploads/2012/08/OSI_audio_06.mp3|titles=OSI_audio_06]

Y en Blood por ejemplo, Mikael Akerfeldt armó las letras y líneas vocales de Stockholm, y ahora Gavin los ayuda en Enemy Prayer. ¿Cuán cómodos se sienten cuando alguien fuera de OSI llega y coloca sus ideas en uno de los tracks?

Oh, ¡muy cómodos de hecho! O sea, los músicos que hemos usado hasta ahora, nosotros sabemos que funcionan y confiamos harto en que realizarán una labor bastante buena. Es un alivio para mí no tener que hacer todo el trabajo (risas) en ese instante y me pone contento que otro llegue y haga un intento. Siempre será genial ver lo que se le puede ocurrir a alguien más pues nunca es lo que esperaríamos, esas partes de canto y secciones de temas que nunca habríamos esperado, probando distintas melodías o fraseos completamente imprevisibles. Es divertido trabajar de esa forma, cierto.[audio:http://www.powermetal.cl/wordpress/wp-content/uploads/2012/08/OSI_audio_07.mp3|titles=OSI_audio_07]

FATES WARNING. OSI. CHROMA KEY. ¿QUÉ ESCUCHAR?

Sucede que cuando un conjunto invita a otros músicos a una placa, por lo general es para colocar esas típicas etiquetas en la portada que dicen «OSI con Mikael Akerfeldt de Opeth», “OSI con Steven Wilson de Porcupine Tree” y esos ganchos publicitarios. Ahora que no pueden jugar con ese elemento, ¿cuáles crees tú que son los principales «ganchos» de Fire Make Thunder?

¿Te refieres a trucos (risas)? No hay ardides en este, sólo estamos nosotros así que quizás ese sea el truco publicitario de este. ¿Los principales ganchos del disco? (Titubeos) no sé. ¿Qué crees tú (risas)?, ¿tienes alguna idea (risas)? No hay ningún hook principal en el que pueda pensar ahora, ¿te refieres como a themes en el transcurso del álbum entero o los que son más memorables? De verdad que no sé, no sabría decirte, ¿podrías darme alguna idea? Quizá sea capaz de contarte de aquí a un par de años más. Debo distanciarme un poco de él encuentro yo.[audio:http://www.powermetal.cl/wordpress/wp-content/uploads/2012/08/OSI_audio_08.mp3|titles=OSI_audio_08]

(Risas) a propósito Kevin, Jim ha dicho que OSI es el único proyecto suyo que puede disfrutar mientras lo escucha. Por lo mismo, ¿cuánto disfrutas tú escuchando OSI o tus propias composiciones?

Depende de cuánto haya tomado y… no (risas), sólo depende del tiempo. Por lo general, no me gusta en realidad escuchar nada que haya terminado por más deba hacerlo de vez en cuando por las razones que sean, escogiendo canciones para algo o… no sé, remasterizando u otra cuestión por el estilo. Pero de repente, una vez cada ciertos años me sorprendo a mí mismo (…) escuchando un puñado de tracks (risas) como de OSI por ejemplo y sí, en algunas ocasiones puedo disfrutarlo. Mira, resulta más o menos interesante ver cómo van cambiando con el tiempo y cómo de alguna manera los álbumes suenan diferentes entre sí, cosas como esas y en algunas ocasiones lo paso bien, sí. Prefiero escuchar OSI en lugar de Chroma Key. Chroma Key es demasiado personal, ¿me entiendes?, ya que ahí todo sale de mí y me imagino que lo más probable es que le suceda también a Jim. Toda la composición de Fates Warning es suya así que claro, ¡es demasiado cercano un poco!, mientras que OSI se sitúa entre nosotros dos por lo que quizás sea más entretenido de escuchar.[audio:http://www.powermetal.cl/wordpress/wp-content/uploads/2012/08/OSI_audio_09.mp3|titles=OSI_audio_09]

MATHEOS V/S MOORE: EL CONFLICTO ENTRE LO PROGRESIVO Y LO ELECTRÓNICO

En OSI haces las voces, las letras, los teclados y las secuencias. En este y todos los lanzamientos de este proyecto, ¿cuán diferente para ti es el proceso de las letras y las voces, comparado al de los synths y el programming?

Bueno, yo me encargo de todas las voces y letras aunque Jim igual hace algo de secuencias y teclados, y yo toco incluso un poco de  guitarras, ¡si es que él me deja (risas)! No soy tan bueno así que por lo general él hace mis partes. Ahora bien, el proceso continúa siendo casi el mismo siempre, ¿no? El 90 por ciento de las veces se empieza con una idea de Jim, enviándome una idea como una sección, un riff inicial o algo parecido, habitualmente con batería y yo parto de inmediato, sea con vocales, ideas de melodías o añadiendo secciones con keyboards y programming, asuntos por el estilo. Por lo general obtengo un panorama casi completo y se lo mando de vuelta, o me pide más cuestiones, ¿no?, me pide otro coro o ese tipo de cosas y lo tomamos de ahí. De esa forma ha sido siempre. Es usual que a veces coloque un “borrador” de pista vocal sin palabras, sólo la melodía con una especie de balbuceo, y que en otras de verdad trabaje en las letras hasta la conclusión del tema, o hasta cuando estamos a punto de grabar quizás. Ah, y en muchísimas ocasiones si hay como más de un verso en el corte, cuando hacemos los demos sólo escribo un verso y lo uso una y otra vez en todos los versos, para la rough mix nomás, y luego cuando llego a grabar las vocales de verdad y todo eso, escribo las letras completas de la composición. Así va más o menos. [audio:http://www.powermetal.cl/wordpress/wp-content/uploads/2012/08/OSI_audio_10.mp3|titles=OSI_audio_10]

También has señalado que como Jim y tú tienen influencias y gustos tan diversos, siempre se genera una especie de conflicto musical, pues los dos quieren colocar varias ideas al mismo tiempo, en la misma canción. ¿Cuánto cuesta trabajar así…?

(Interrumpe) eso no es verdad (risas). He dicho que existe un conflicto “entre la música”, entre lo progresivo, la música más progresiva que le gusta a él y el material más electrónico, alternativo o más basado en lo melódico que de seguro me simpatiza, esa cosa media singer-songwriting, pero no me parece que genere… no genera ningún conflicto en realidad entre nosotros porque a los dos nos agrada lo que aporta el otro. O sea, a mí me gusta lo que escribe, lo que yo no sería capaz de escribir o jamás se me ocurriría, y puedo añadirle mi estilo que a él tampoco se le ocurriría, así que es como una especie de sorpresa lo que sale de ambos. Estamos abiertos a los gustos de cada uno así que claro, sí, hay como un tipo de conflicto, un conflicto entre la música o los géneros eso sí, no un conflicto entre ambos. Sí, tenemos una relación laboral bastante buena y no existe tanto conflicto, tensión ni nada parecido a eso (risas).[audio:http://www.powermetal.cl/wordpress/wp-content/uploads/2012/08/OSI_audio_11.mp3|titles=OSI_audio_11]

Y como los dos, Jim y tú, son productores, ¿cómo intercambian y congenian ideas durante grabación o la mezcla por ejemplo?

Ahm, bueno, somos sólo yo y él con quien sea que esté mezclando en el estudio, ¿no? Ese es el único momento en el que nos juntamos en realidad dado que el resto lo hacemos a la distancia, ¿cierto?, así que cuando mezclamos el álbum sólo estamos él, yo y quien sea que se encuentre mezclando en la sala de control y vamos canción por canción nomás. Lo usual es que tratemos de equiparar… partimos desde los niveles de demo tratando de conseguir algo que se aproxime a los niveles de los demos. Tenemos tantas pistas distintas al mismo tiempo que por lo general se hace más fácil simplemente “equiparar” lo que tenemos en los demos, y después tomarlo de ahí, realizar cambios y lograr que suenen mejor. Nos sentamos nada más, hablamos de las cosas y buscamos que se oigan bien.[audio:http://www.powermetal.cl/wordpress/wp-content/uploads/2012/08/OSI_audio_12.mp3|titles=OSI_audio_12]

Por supuesto, Jim Matheos siempre está ocupado con sus otros grupos, grabando con Fates Warning, girando con Fates Warning y ahora con Arch / Matheos. Por lo mismo, por todas sus actividades, ¿cuánto te cuesta organizarte con Jim para los deberes en OSI?

No lo es en realidad ya que igual nos demoramos mucho en grabar un álbum. El de ahora nos tomó dos, tres años y tampoco trabajamos ambos en el mismo lugar, con él en New Hampshire y yo donde sea que me encuentre en el momento, viajando o… entonces toma tanto tiempo que la verdad no importa si se desaparece por meses (risas). Tengo mucho en lo que trabajar cuando él no está así que todavía no ha llegado a ser un problema en realidad. Mira, cuando definimos el calendario y los tiempos para hacer cosas debemos coordinar, aunque por lo general no es un problema.[audio:http://www.powermetal.cl/wordpress/wp-content/uploads/2012/08/OSI_audio_13.mp3|titles=OSI_audio_13]

LUEGO DE VIVIR FUERA DE EE.UU: “BUSCA MEJOR UN BUEN DÍA EN LUGAR DE UN ESTILO AMBICIOSO DE VIDA”

Las letras de las últimas dos entregas, Free y Blood, se basan en experiencias personales tuyas, como has dicho en el pasado. ¿Cómo describirías las de Fire Make Thunder? ¿Cuáles son sus mensajes y qué debemos entender de las líricas?

Ahm, ¡tampoco lo sé (risas)! Me imagino que tendrá algo que ver con… o sea, jamás hubo un theme que tratase yo de elaborar mientras escribía las letras. Sólo estimo que, mirándolo en retrospectiva, hay unos cuantos asuntos que… bueno, no lo sé. Hay un feeling general que obtengo que quizás guarde relación con… a ver, desde el último disco que me vine de vuelta a los Estados Unidos. Estuve en Turquía viviendo durante cuatro años y luego me devolví a los EE.UU… en fin. Me parece que lo que percibo de las letras y su tono, de todo el registro, es esa especie de sensación que tengo (risas), esos sentimientos encontrados de regresar a los Estados Unidos, ese cierto feeling de choque cultural en tu propio país que sientes luego de haber estado años y años en otro. Bueno, antes de Turquía estuve en Costa Rica, ¡así que fue por mucho tiempo (risas)!, para serte sincero. No está del todo claro, no sé si puedas encontrar detalles específicos al respecto… bueno, no vas a poder encontrar detalles específicos, sin embargo siento que todas las letras algo tienen que ver con aquello, o vienen de aquello.[audio:http://www.powermetal.cl/wordpress/wp-content/uploads/2012/08/OSI_audio_14.mp3|titles=OSI_audio_14]

Justo quería preguntarte sobre tu vida en Costa Rica y Turquía, donde incluso hiciste bandas sonoras, sobre lo que aprendiste de la cultura latinoamericana y turca durante tu estadía en esos países y cómo ves Estados Unidos ahora…

¡(Interrumpe) acabo de escribir todo un álbum al respecto! No sé cómo articularlo en palabras y por eso hago música (risas), de lo que pienso sobre Estados Unidos. Ahm, mira, no sabría cómo responderte, considero que Latinoamérica… yo no sé nada de Latinoamérica, sólo estuve en Costa Rica, específicamente en… o sea, sé que es parte de Latinoamérica (risas), sólo que no podría generalizar sobre Latinoamérica, para nada. En Costa Rica además estuve como en las montañas allá arriba, en una zona llamada Monteverde que es un bosque nuboso, en una comunidad bastante pequeña, como aislada, así que (suspiros), me imagino que aprendí a vivir mucho más pausado allá (risas)… no sé, que busca mejor un buen día en lugar de un estilo ambicioso de vida, algo como eso. Lo que aprendí entonces fue más bien gracias a ese pueblito más que por Centroamérica o algo parecido. Turquía en cambio era justo lo opuesto, ¿no? Estambul es una ciudad gigantesca, muy densa, muy poblaba y con un idioma que jamás pude dominar (risas), eso sí que era difícil (risas). La comida, increíble, era parte de cada día y la experiencia… gente muy buena, extraordinaria y sincera, amistosa y ya sabes, eso es lo que… bueno, no sé qué habré aprendido pero sí, supongo que aprendí a… claro, ni idea cómo era Turquía, cómo era Estambul en realidad (risas), por lo que aprendí acerca de la cultura turca.[audio:http://www.powermetal.cl/wordpress/wp-content/uploads/2012/08/OSI_audio_15.mp3|titles=OSI_audio_15]

DREAM THEATER & THE CHILEAN WAY!

Con el último par de preguntas quiero contarte que Dream Theater es muy popular en Chile, tanto que algunos fanáticos acá aseguran que eres un genio por lo que hiciste en Images And Words y Awake, y  lo cierto es que sólo te ubican por esos trabajos. ¿Cuánto te honra o te pesa ser reconocido por Dream Theater a veces y nada más, pasando por alto Chroma Key y OSI, y cuán especiales son para ti esos CD después de tantos años, luego de dos décadas?

Es parte de mi juventud adulta, ¿no?, esos álbumes son como mi especie de piedra angular, ¿me entiendes? Para mí es sólo el comienzo de mi carrera discográfica y claro, les fue bien y no sé, ahí comencé a tener una identidad musical y cuestiones por el estilo, así que diría que son bastante importantes. Está claro que ya no los escucho tanto, o sea, ¡que ya no los escucho en lo absoluto (risas)! Nunca esperarás que debas hacerlo después de tantos años aunque fue una época muy importante de mi vida, cierto. Y en lo personal no resulta para nada extraño en realidad, si eso es lo que soy (risas). También me han presentado como alguien que es parte OSI en otros proyectos donde he colaborado y eso lo resume bien. Sólo creo que Dream Theater es una pieza muy importante de mi música y por supuesto, la gente que me conoce nombrará más a Dream Theater que mis otros proyectos. Mientras más modesto, más pequeño, más pequeño el tamaño de mis entidades (risas). Sí, no tengo ningún problema con eso y me ha abierto un montón de oportunidades debido a que las personas han logrado conocerme un poco a través de Dream Theater, por lo que he sido capaz de llevar a cabo los demás proyectos sin importar lo pequeños que sean. No todos los músicos pueden comenzar una carrera y ganarse así la vida, eso sí que fue importante.[audio:http://www.powermetal.cl/wordpress/wp-content/uploads/2012/08/OSI_audio_16.mp3|titles=OSI_audio_16]

Cierto, y para terminar con OSI, si bien es conocido como un “proyecto de estudio” “una banda de estudio”, Brian Slagel de Metal Blade mencionó la posibilidad de algunos shows en vivo de OSI. ¿Qué planes existen al respecto y cómo te imaginas un eventual performance de OSI en escenario? ¿Cómo se vería?

Bueno, primero que todo estamos tratando de nuevo que pase. A ver, tratamos que pasara con casi todos los lanzamientos, que se concretara un tour de verdad y recién lo hablamos en la mañana de hecho con Jim e intentaremos que algo funcione. No es sencillo ya que no somos un acto con grandes presupuestos y costaría mucha plata darle forma, tener a los músicos y tiempo en estudio para armarlo todo, ¡para armar una gira (risas)! Lo estamos viendo, sin embargo pienso que… ¿cómo se vería?, para mí es más importante cómo sonaría porque hacia allá se dirigiría toda mi energía desde el comienzo, a que todo suene simplemente grandioso donde sea que toquemos. Eso de verdad sería lo fundamental para mí. Sí, después de eso, luego de resolver aquello sería bonito introducir aspectos de multimedia al espectáculo. Lo primero en todo caso sería tratar de que suene bien.[audio:http://www.powermetal.cl/wordpress/wp-content/uploads/2012/08/OSI_audio_17.mp3|titles=OSI_audio_17]

Súper Kevin, déjame agradecerte por tu tiempo para esta entrevista con Chile. ¿Qué mensaje quieres darles a los que siguen el progresivo, lo electrónico, el rock, la melodía y todo lo que desarrollas con Jim Matheos en OSI? ¿Qué mensaje le dejarías a todos los fans chilenos y sudamericanos?

Bueno, ¡que me gustaría conocerlos a todos algún día (risas)! Me encantaría llegar hasta abajo y tocar allá, ¡espero que funcione! Y gracias por escucharnos hasta ahora.

OK Kevin…

OK, te tengo una pregunta…

Sí, ¡por supuesto!

Cuando pronuncias el nombre de tu país, estás diciendo ‘Chile’, ¿no le dicen ‘Chili’?[audio:http://www.powermetal.cl/wordpress/wp-content/uploads/2012/08/OSI_audio_18.mp3|titles=OSI_audio_18]

No. “Chili” es como varios europeos pronuncian Chile, personas de Holanda, Bélgica o Francia por ejemplo. Allá dirán “Chili” pero en realidad es “Chile”.

¿Chile?

Sí, “Chile”, ¡y lo pronuncias bastante bien!

OK (risas), ¿y está bien si la gente lo pronuncia ‘Chili’?

No hay problema, da lo mismo un poco, así lo traducen en algunos países. Es como la versión “extranjera” o internacional, de igual modo que nosotros llamamos Alemania a Deutschland por ejemplo. Sí, está bien. En todo caso, varios en Estados Unidos o por ejemplo en Suecia, Noruega, Inglaterra, no sé (risas), dicen “Chile”, así que siempre nos alegrará escuchar el nombre de la manera original (risas).

Qué bueno saberlo (risas). Mira… en fin, aquí depende. La gente acá casi la mayoría dice ‘Chili’, lo que significa también que hace frío en Norteamérica. Chilling is ‘frío’, ‘¡qué hace frío afuera (risas)!’. Lo pronunciamos así igualito, aunque si eres un estudiante universitario o quieres sonar listo, inteligente, entonces tienes que pronunciar ‘Chile’ (risas). Algunas veces puede ser hasta un poco irritante ya que notas al tiro que está tratando de sonar sofisticado, como de “mucho mundo” (risas). Ahora sé que a ustedes les gusta y que se pronuncia así, the chilEan way!!![audio:http://www.powermetal.cl/wordpress/wp-content/uploads/2012/08/OSI_audio_19.mp3|titles=OSI_audio_19]

¡(Risas) notable! Dale Kevin, fue entretenido hablar contigo…

(Risas) muy entretenido hablar contigo también viejo. ¡Un montón de gracias!

 

De forma lenta, fuerte y clara articula Mike Mangini sus palabras desde Guatemala para la entrevista con Chile, dejando escapar toda su vocación docente desarrollada en las aulas del Berklee College Of Music, donde antes de transformarse en el nuevo batero de Dream Theater era profesor de percusión. Enuncia como si estuviera dictando y pidiendo tomar nota, citando con calma afirmaciones para después graficarlas con ejemplos en todo lo que debe ser un método casi académico para facilitar la comunicación y el diálogo.

Con un cuidado en beneficio de un mayor entendimiento y exactitud -por el temor natural a no ser bien traducido al castellano y por el deficiente audio de la conexión telefónica-, este intérprete de clase mundial nos habla de pasión por tocar, de disfrutar la música, de contribuir a un nivel espiritual y emocional a la banda que por primera vez en su impecable carrera le permite, según esta charla-entrevista, ejecutar los patrones que siempre soñó pero nunca fue capaz de hacer por no dar con los músicos indicados. Y ahora que tiene la chance en A Dramatic Turn Of Events de desplegar todo su drumming y estilo, no entrega otra definición que de “batero de orquesta” para calificar su participación en aquel álbum, el más aclamado del grupo desde la segunda parte de Metropolis, donde le saca máximo partido a su impresionante set.

Pero también habla de respeto a Portnoy, a sus canciones, a sus discos y a los fanáticos de Dream Theater que en Chile verán de vuelta a los gigantes progresivos el próximo 22 de agosto en Espacio Riesco. A sacar una hoja y tomar apuntes. El profesor llega a la sala.

EN CLASES CON MIKE MANGINI

OK Mike. Lo primero es que Dream Theater ha estado aquí varias veces en Chile y si bien se trata de tu primera visita con ellos, ya has venido al país por ejemplo en octubre del 2010, cuando hiciste una clínica/clase magistral en la que se te promocionaba como “el baterista más rápido del mundo”. ¿Qué recuerdos guardas de aquella experiencia?

Lo que recuerdo yo de mis experiencias con las clínicas y también de mis shows con Steve Vai por alrededor de todo el subcontinente sudamericano, ¡y de hecho por Centroamérica inclusive!, es el feeling tan entusiasta de cada uno de los fanáticos. Me acuerdo que sentía que estaban muy instruidos con respecto a la música que les tocábamos, con respecto a la música que yo les tocaba… ¡y la comida es fantástica! Me fascina la comida picante así que la experiencia como un todo, desde mi drumming hasta lo que comía, son puros momentos felices (risas). ¡Oh!, ¡y los cigarrillos también!, los cigarrillos allá son muy buenos, así que recuerdo puras cosas positivas de Chile y Latinoamérica.

Dream Theater son muy populares acá en Chile y sin ir más lejos, la primera vez que vinieron, a fines del 2005, congregaron entre 20 y 25 mil fanáticos, en el que ha sido al menos hasta esa fecha el concierto más multitudinario en la historia del conjunto. Como puedes ver este fenómeno de lejos, ¿por qué estimas que existe una conexión tan especial entre Dream Theater y los chilenos?  

La relación tiene que ver principalmente con el espíritu humano en realidad. De verdad creo que todas las personas una vez que tratan de absorber con mayor profundidad la música terminan apreciando mucho más a esos músicos que se apasionan. Y me parece que esa es la conexión en común que existe entre Dream Theater, los seguidores de Dream Theater y los que están por convertirse en seguidores de Dream Theater, lo que vendría a ser la pasión que nos lleva a ser lo mejor que podemos y a disfrutar la música. Considero que la gente en Chile tiene dicha pasión, entonces la música es un lenguaje que conecta la pasión entre las personas. Eso es lo que yo encuentro tan especial.

CONTRIBUYENDO A NIVEL ESPIRITUAL Y EMOCIONAL DE DREAM THEATER: “MI PASIÓN ERA VERDADERA”

En tu carrera has dado una gran cantidad de audiciones…

Sí, he dado de hecho 46 audiciones…

(Risas) correcto, aunque la de Dream Theater para ti fue especial ya que como han dicho antes, “la diferencia era que sabía que tenía que ingresar a esta banda”. ¿Qué viste particularmente en Dream Theater que querías tanto el puesto?

La razón por la cual mi audición con Dream Theater lograra llenarse de pasión y dirección, enfoque, se debió a que había estado viendo en mis sueños y practicando las formas de tocar un drum set que no aún no se había hecho antes ya que no había dado con los músicos con los cuales trabajar así y tocar de esa manera. Por ello, apenas se hizo real la oportunidad con Dream Theater, sabía que yo podría sentirme feliz trabajando en mi instrumento y contribuyendo en un nivel espiritual y emocional al grupo como también a los fanáticos, ¡sólo porque mi pasión era verdadera!, dado que pensaba que aquí podría utilizar mi nueva forma de drumming para llevar al conjunto a otro nivel técnico y artístico, ¡y estaba convencido de que sería capaz de hacerlo! Sabía que lo que estaba haciendo era realmente distinto y especial, esperando ojalá que los integrantes lo notaran, ¡y así ocurrió!

Y como esta audición era tan clave para lograr tocar con músicos capaces de entender el modo que haces las cosas, ¿cuánta ansiedad se puede sentir cuando oportunidades tan únicas y anheladas surgen en el camino?

Bueno, he aprendido en mi vida a tomar la ansiedad y convertirla en energía positiva resultante en acción. Por ejemplo, yo me esfuerzo mucho, me levanto temprano de la cama, sacrifico otras cosas de mi vida para dedicarme a mis tareas y hacerlas, y me di cuenta de que en esta oportunidad y esta audición, podrían aparecer sus desafíos extra que quizás no nos sería posible de anticipar. Por ejemplo, lo normal en una audición es debas aprenderte la música de otro individuo. Primero que todo y lo más importante entonces, aprendí de mi profesor de batería que la persona que se ensaye 300 veces una canción, se quedará con el puesto, ¡punto!, así que eso lo llevé conmigo. Lo otro que puse yo de mí fue que practiqué cuestiones técnicas, time signatures, poliritmos y coordinaciones de batería, sólo en caso que me ellos me pidieran que improvisara  y respondiera con time signatures complejos y pasajes difíciles, ¡y eso fue justo lo que pasó Jorge! Me encontraba tan bien preparado, tan listo que ni siquiera cometí un solo error con las canciones, que ni siquiera cometí un solo error en la prueba. No cometí un solo error con los jams ni tampoco cometí un solo error al hablar acerca de quién yo era, acerca del tipo de personas con la que quería compartir alrededor y acerca del tipo de vida que deseaba tener, por lo que estaba preparado para conversar, para improvisar, para tocar sus temas y para escuchar genuinamente. Me encontraba listo para estar callado y escuchar lo que irían a pedir de mí, por lo que me encontraba listo en cinco niveles como en, ¿sabes?, como si fuera un atleta olímpico preparado para cada una de las pruebas. Eso es lo que pienso yo, ¡y funcionó!

“SÉ QUE NO SOY TAN GRANDIOSO (…) QUE SOY CAPAZ DE COMETER ERRORES”

Hablaste de sacrificios y uno que hiciste para convertirte en batero de Dream Theater fue dejar tu trabajo de docente full-time en el Berklee College of Music, como “profesor asociado del percusión” dando ramos de Private Drumset Instruction, Drum Lab 1 & 3, Double-Bass Drum, Polyrhythms 1 & 2, entre otros. Entonces, junto con lo emocional y espiritual, ¿cómo utilizaste el aspecto “académico” a la hora de audicionar y entrar a Dream Theater?

Lo primero… bueno, el asunto más importante es que todo lo necesitamos saber se basa en emociones: se llama respeto. Lo primero que debemos hacer es RESPETAR. Por ejemplo, si a una persona, si a un estudiante se le aproxima una audición debe RESPETAR lo que ya existe de antes. Por ejemplo: respeté el hecho de que Dream Theater tuviera diez discos. Respeté las partes de batería de Mike Porntoy. Respeté las canciones de Dream Theater. Respeté a los fanáticos y me respeté a mí mismo. Me respeté a mí mismo en el sentido que sé que no soy tan grandioso. Comprendo que soy capaz de cometer errores pero tengo que ser honesto y reconocer mis limitaciones para dar el primer paso. Y luego, el siguiente paso que es académico y mental, es la habilidad de distinguir patrones. Debo distinguir patrones, patrones de time signature, patrones de key signature, patrones de dinámica. Todas esas cosan toman muchos años de instrucción así que entre estar preparado emocional y espiritualmente, también debo estar preparado académicamente. Lo académico da lo mismo sin embargo si la persona no muestra respeto. Eso es lo que pienso.

Por último, ya has comentado antes que los temas más difíciles de tocar de Dream Theater son, justamente, los que grabaste en A Dramatic Turn Of Events. ¿Qué ocurre en tus partes de batería, en tu drumming que hace que sean tan desafiantes de interpretar en estudio y en vivo?  

Lo que resulta tan desafiante es que tengo que tocar y golpear la batería para seguir la música primero que todo, como una orquesta, como un batero de orquesta y eso significa que a veces debo interpretar patrones de batería que necesitan que los haga mitad zurdo o mitad diestro, dependiendo de la combinación de ritmos. Además, también debo cubrir y alcanzar distancias bien grandes porque mi setup de batería es como… no cuesta seguir los teclados o seguir las guitarras pero la batería, o sea mi batería no está configurada de una manera tradicional, puesto que tiene un setup ambidiestro así que debo cubrir y alcanzar distancias bien grandes y golpear con harta fuerza, así que resulta bastante desafiante en lo físico. Tocar más encima como zurdo a ratos y como diestro en otros, ¡eso es algo que me costó perfeccionar durante una década y ninguna persona puede llegar y hacerlo así nomás!, ni yo, ni un alumno, ¡nadie se puede sentar a hacerlo y listo! Aquello es lo que lo hace tan desafiante y la gente tendrá que verlo, de eso de trata, esa es la idea. La gente tendrá que ver el show para dilucidar por completo el porqué dije que es lo más desafiante. ¡Y ahí lo tienen!

Perfecto, entonces todos aquí en Chile que vayan al concierto para verlo. Gracias por tu tiempo y nos encontramos pronto acá Mike con Dream Theater.

(Se relaja) No tienes nada que agradecer Jorge, de verdad espero con ansias que lo veas y ojalá puedas acercarte a estrechar mi mano y saludarnos, decirnos hola. ¡Adiós!

Más especial de lo pensado será el viaje de DREAM THEATER por toda América Latina. No sólo tocará por primera vez en países como Guatemala, El Salvador y Costa Rica, sino que también filmará los dos conciertos agendados en el Estadio Luna Park de Argentina, para después lanzar un DVD en vivo. Esto, según lo publicado en Blabbermouth.net, que agrega que el material saldría en algún momento del 2013.

El conjunto progresivo actuará en Buenos Aires el 19 y 20 de agosto, después que el 17 se presente en Rosario. Para Chile mientras tanto el único concierto está programado para el 22 de ese mes en el Espacio Riesco. Las entradas se están vendiendo por Ticketek y The Knife.

Dream Theater

DREAM THEATER anunció hace unos días las fechas de «A Dramatic Tour Of Events», gira que los traerá nuevamente a Chile.

La banda actuará en Santiago el 22 de agosto a las 21:00hrs. en el Espacio Riesco y las entradas tienen un valor de $25.000. Este sábado 16 de junio comenzó la pre-venta exclusiva para clientes Entel con un 20% de descuento por sistema Ticketek, ticketek.cl, 690 2000, Cine Hoyts, Falabella y The Knife.

La venta general será a partir del 23 de junio.

Esta será la primera vez que la banda toque en países como Guatemala, El Salvador y Costa Rica, además de retornar a Brasil, Argentina, Colombia, El Salvador, Costa Rica y Chile.

Las fechas del tour son:

8 de agosto: Ciudad de Guatemala, Guatemala – Forum Mundo E
10 de agosto: San Salvador, El Salvador – Anfiteatro CIFCO
12 de agosto: San José, Costa Rica – Palacio de los Deportes
15 de agosto: Bogotá, Colombia – Palacio de los Deportes
17 de agosto: Córdoba, Argentina – La Usina
19 de agosto: Buenos Aires, Argentina – Luna Park
20 de agosto: Buenos Aires, Argentina – Luna Park
22 de agosto: Santiago, Chile – Espacio Riesco
24 de agosto: Porto Alegre, Brasil – Pepsi on Stage
26 de agosto: Sao Paulo, Brasil – Credicard Hall
29 de agosto: Belo Horizonte, Brasil – Chevrolet Hall
30 de agosto: Río de Janeiro, Brasil – Citibank Hall
1 de septiembre: Brasilia, Brasil – Ulysses Guimaraes

Afiche: Dream Theater en Chile 2012

Dream Theater

En gira promocional de su disco «A Dramatic Turn Of Events», DREAM THEATER anunció en su sitio web las fechas para Latinoamérica que los traerá de vuelta a Chile el 22 de agosto en el Espacio Riesco.

Esta será la primera vez que la banda toque en países como Guatemala, El Salvador y Costa Rica, además de retornar a Brasil, Argentina, Colombia, El Salvador, Costa Rica y Chile.

Las fechas del tour son:

8 de agosto: Ciudad de Guatemala, Guatemala – Forum Mundo E
10 de agosto: San Salvador, El Salvador – Anfiteatro CIFCO
12 de agosto: San José, Costa Rica – Palacio de los Deportes
15 de agosto: Bogotá, Colombia – Palacio de los Deportes
17 de agosto: Córdoba, Argentina – La Usina
19 de agosto: Buenos Aires, Argentina – Luna Park
20 de agosto: Buenos Aires, Argentina – Luna Park
22 de agosto: Santiago, Chile – Espacio Riesco
24 de agosto: Porto Alegre, Brasil – Pepsi on Stage
26 de agosto: Sao Paulo, Brasil – Credicard Hall
29 de agosto: Belo Horizonte, Brasil – Chevrolet Hall
30 de agosto: Río de Janeiro, Brasil – Citibank Hall
1 de septiembre: Brasilia, Brasil – Ulysses Guimaraes