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Ha pasado una semana y media del día en que vimos a DREAM THEATER en Chile, con un repleto Movistar Arena que presenció el último show en el 2019 del «Distance over Time Tour».

Si bien el concierto estuvo marcado por la interpretación completa de «Scenes From a Memory» y gran parte de las canciones de su último disco, también tuvo espacio para grandes canciones como «A Nightmare to Remember», tocada por segunda vez en nuestro país.

Fue precisamente la canción que abre el disco «Black Clouds & Silver Linings» la elegida por Mike Mangini para mostrar cómo fue su performance en gran parte del tema, en el que se pueden ver la distintas técnicas usadas por el baterista, grabado por una cámara que sólo se enfoca en él.

Puedes ver el video aquí:

El setlist completo de DREAM THEATER en Chile fue:

Acto I

  1. Untethered Angel
  2. A Nightmare to Remember
  3. Fall Into the Light
  4. Barstool Warrior
  5. In the Presence of Enemies, Part I
  6. Pale Blue Dot

Acto II

  1. Regression
  2. Overture 1928
  3. Strange Deja-Vú
  4. Through My Words
  5. Fatal Tragedy
  6. Beyond This Life
  7. Through Her Eyes
  8. Home
  9. The Dance of Eternity
  10. One Last Time
  11. The Spirit Carries On
  12. Finally Free

Encore

  1. At Wit’s End

Fue el broche de oro para este 2019 en la cartelera de conciertos internacionales en nuestro país. DREAM THEATER eligió a Chile para cerrar su gira sudamericana con un Movistar Arena que congregó a más de 15 mil personas el pasado domingo 15 de diciembre.

El concierto pasó a la historia para los fans al tener en su segunda parte la interpretación completa del disco «Scenes From a Memory», pero también para la banda, quienes no han parado de publicar distintos momentos del show en sus redes sociales.

Aquí puedes ver un compilado de las publicaciones:

 

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Personal Highlight from last nights show in Santiago Chile! @dreamtheaterofficial

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Your caption please!

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This was a truly beautiful moment, thank you Chile! 🇨🇱⁣ ⁣⁣ ⁣#dreamtheater #scenesfromamemory #throughhereyes #distanceovertimetour

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Además, Jordan Rudess aprovecho los minutos previos al show para tocar una tremenda versión de «Gracias a la Vida» de VIOLETA PARRA. El video fue subido a sus redes y puedes verlo a continuación:

Lee el Live Review de PowerMetal.cl aquí:

Para cualquier amante del Metal Progresivo es totalmente indispensable asistir a un concierto de Dream Theater. Es cierto que en esta ocasión hablamos del octavo (¡Octavo!) show que realizan en nuestro país, pero no se puede obviar el hecho de que habían razones de sobra para nuevamente estar presentes en el Movistar Arena. En primer lugar, el motivo de esta gira es suficiente para entender el fenómeno que se generó con la venta de entradas. Presenciar en vivo la ejecución en su totalidad de ese discazo llamado Metropolis Pt.2: Scenes From a Memory (1999) ya marca un precedente. A estas alturas del partido entrar en detalles sobre la importancia del LP en todos nosotros pareciera ser innecesario. Hablamos de esos álbumes que definen carreras, que definen la identidad de una banda y que definen al género tal y como lo conocemos. Si a eso le sumamos que de igual forma vendrían a defender su más reciente publicación (Distance Over Time, 2019), el resultado prometía ser devastador para toda la fanaticada. Varios estarán de acuerdo en afirmar que es el mejor disco de la era Mangini, logrando por fin consolidar a una agrupación que poco a poco fue encontrando el camino tras los sucesos que todos conocemos.

Luego, volviendo unas líneas atrás, la elección del recinto es algo no menor. Hoy en día podemos contar con una mano las bandas que son capaces de llenar el Movistar Arena a ese nivel. Dream Theater volvió a las grandes convocatorias y eso siempre será algo de destacar. Más aún si consideramos que su anterior visita fue en el Teatro Caupolicán con dos shows que no se lograron llenar en ninguna de las funciones. Por otra parte, teniendo en cuenta que este es uno de los últimos conciertos del año, la noche del domingo cabía como anillo al dedo para despedir la agenda internacional. El profesionalismo del grupo, la calidad en vivo, la estrecha relación con Chile y el compromiso de cada uno de sus fanáticos siempre van a prevalecer en este tipo de instancias.

Pues bien, tal y como se vaticinaba, cada una de las ubicaciones disponibles se encontraban repletas de metaleros que aguardaban el inicio de la presentación. Realmente daba gusto mirar hacia las plateas en forma panorámica y ver que no cabía un alfiler dentro del Arena. Así, tras un pequeño retraso en la hora pactada, a las 20:15 hrs. la banda ya se disponía a salir a escena. Como ha sido la tónica de este tour, mientras suena Atlas de Nick Phoenix y Thomas J. Bergersen de fondo, cada uno de los músicos toma posición para rápidamente atacar con el primer hachazo de la noche. Evidentemente Untethered Angel sería la escogida para abrir los fuegos. Hablamos de un tema de esos que Dream sabe hacer a la perfección y que en vivo toman mucha más fuerza. Es cierto que no fue recibida de manera tan eufórica, pero aún así el «Untethered angel/ Falling into darkness/ Don’t be afraid of letting go/ Givin’ up yourself won’t set you free/ Set you free!» logró prender el ambiente.

Ahora bien, el asunto mejoró considerablemente una vez que en la pantalla central visualizamos un clima lluvioso y oscuro que dio pie a la apoteósica A Nightmare to Remember. Jordan Rudess se lució con esa intro tétrica y lúgubre que a muchos nos recordó el concierto del ya lejano año 2010. Cuánta clase del tecladista, quién además salió a hacer su solo con el clásico keytar. Y bueno, la reacción fue totalmente acorde al temazo al que nos enfrentamos, aunque lamentablemente algunos problemas de sonido comenzaron a hacerse aún más notorios a medida que transcurría el track. Puntualmente, la guitarra de John Petrucci a ratos se saturaba con un volumen desprolijo y el bombo de Mike Mangini poco y nada se escuchaba. Totalmente contraproducente, ya que el juego de pies en esta pieza es un elemento fundamental de principio a fin. Pero bueno, había que seguir adelante y de alguna forma debíamos cantar el «Life was so simple then/ We were so innocent/ Father and mother holding each other» y luego el «Stunned and bewildered/ Cold and afraid/ Torn up and broken/ Frightened and dazed«. Punto aparte es la estrofa originalmente cantada por Mike Portnoy, siendo esta vez reemplazado por el mismo James LaBrie, con un timbre totalmente distinto.

Primera pausa y el frontman se dirige al respetable para darnos la bienvenida y asegurarnos que pronto interpretarían «Scenes From a Memory», pero que antes seguirían con dos cortes rescatados desde «Distance Over Time». Hablamos de las entretenidas Fall Into the Light y Barstool Warrior. Personalmente, la primera me parece simplemente descollante. De lo mejor que ha compuesto la banda en el último tiempo. Para qué mencionar el quiebre de la parte media, dónde Petrucci se echa el equipo al hombro como en tantas oportunidades. Considerando además que el setlist usualmente venía variando entre Paralyzed  y la ya mencionada Fall Into the Light, me pareció totalmente acertada la elección para nuestro país. Gran, gran momento. Por otro lado, con Barstool Warrior se continuó en gran medida con la tónica de la primera tanda: un público receptivo, que prefirió contemplar la ejecución y dejarse sorprender por las canciones más nuevas del repertorio.

Aunque la cosa sería un poco distinta con In the Presence of Enemies, Part I, una de las indispensables de «Systematic Chaos» (2007). Ejecutada a gran nivel en cada uno de sus pasajes, teniendo a un LaBrie mucho más cómodo en su función durante Part 2: Resurrection. ¡Cuánto corazón al cantar el «Do you still wait for your God/ And the symbol of your faith?«! Porque seamos justos. Para nadie es un misterio que tiene grandes limitaciones en vivo, pero el tipo sabe cómo salir jugando y de alguna forma se las arregla para echarse el público al bolsillo. Por otro lado, al igual que con A Nightmare to Remember, para los más nostálgicos es un hecho no menor que este track fue tocado únicamente en el año 2008 en nuestro país. En esta ocasión, desde luego la interpretación de Mike Mangini y de Jordan Rudess fueron simplemente perfectas. Finalmente, con la cósmica Pale Blue Dot de su último trabajo se puso fin al primer acto de la noche.

Tras una pausa de veinte minutos, acompañada por música de hace un siglo acompañando al telón, súbitamente volvieron a apagarse las luces y la reacción fue totalmente acorde a lo que se venía. La presentación de cada uno de los personajes de la historia al más puro estilo del cine mudo de los años ’20, fue el preludio perfecto para ponernos en contexto frente al relato del álbum. Creo que a todos se nos erizó la piel una vez que escuchamos la voz del hipnotizador por todo el Movistar Arena durante Regression. Cuesta creerlo, pero un par de frases bastaron para que el recinto se convirtiera en un karaoke absoluto. Las primeras líneas de Nicholas son devastadoras y culminar con el «Hello Victoria/ So glad to see you, my friend» es indescriptible. Y bueno, con Overture 1928 la cosa no podía ser distinta. Había que corear cada una de las melodías y de seguir su estructura como ya estamos acostumbrados. El fan de Dream es exigente, metódico y de una memoria infalible. ¡Qué pedazo de instrumental, loco! Cuánta maestría entre John Myung y John Petrucci. Sabemos que su postura es más bien sobria en todo momento, pero ver la sección de cuerdas de tal manera es admirable. Y pensar que solo era el comienzo, ya que con Strange Deja-Vú muchos dejamos la vida cantando las líneas del protagonista durante el «Subconscious strange sensation/ Unconscious relaxation/ What a pleasant nightmare/ And I can’t wait to get there again…» para más tarde rematar con el «I just can’t help myself/ I’m feeling like I’m going out of my head/ Uncanny, strange deja-vú/ But I don’t mind, I hope to find the truth«.

Con la breve pero no menos emotiva Through My Words, seguimos acompañando al frontman mientras que Jordan Rudess hacía de las suyas con la transición del teclado hacia Fatal Tragedy. Aquí me perdonarán la licencia, pero personalmente creo que hablamos de una de las mejores canciones de la banda en toda su historia. Con el «Alone at night/ I feel so strange/ I need to find/ All the answers to my dreams» ya está todo dicho y de ahí en adelante lo único que queda es sumergirse dentro de la perfección. Tema trascendental dentro de su discografía y uno de los mejores de toda la noche. En esta ocasión es necesario detenerse en la pequeña intervención de Mangini justo antes de la armonía final. Ese corte con los redobles y su respectivo juego de luces -para darle unos segundos a Rudess para ponerse el keytar- se llevaron todos los aplausos. ¡Sublime!

Con Beyond This Life la cosa no podía ser de otra forma. La pantalla debía mostrar en detalle el periódico que relata la muerte de Victoria paso por paso y todo eso se cumplió a cabalidad. Porque claro, desde luego que las canciones como tal son la parte más importante del concierto, pero no podemos olvidar la gran historia que se relata en cada una de las frases del álbum. Pues bien, teniendo eso de fondo, en cuanto a los aspectos musicales, lamentablemente los problemas de sonido mermaron en parte la potencia de esta pieza, ya que nuevamente el bombo y los platillos no lograron brillar como se esperaba. Es preciso aclarar que la batería no logró su sonido óptimo en ningún momento, pero en este tipo de composiciones fue donde tomó más notoriedad. Aún así, cada uno de los solos de Rudess y Petrucci lograron destacar como ya nos tienen acostumbrados y James hizo lo suyo con el «Our deeds have traveled far/ What we have been is what we are«.

Es tiempo de que se nos erice la piel con la descollante Through Her Eyes. Quedará para la posteridad la panorámica con los miles de flashes que se encendieron durante toda la canción. Y es que hablamos de un corte tan emotivo, tan potente y tan intenso que la reacción no podía ser otra. Ver las imágenes del cementerio (con nombres como Zappa, Rhoads, Squire y Cornell entre las tumbas) es bastante crudo pero a la vez logra ser emocionante. Esto solo se puede conseguir con frases como «In loving memory of our child/ So innocent, eyes open wide/ I felt so empty as I cried/ Like part of me had died«. Si a eso la imagen del cantante sentado en un costado del escenario mientras el resto logra ambientar tal situación, se obtiene como resultado otro clímax dentro de la velada.

Pequeña pausa para que el frontman vuelva a dirigirse al respetable, y nos cuenta con pesar que se encuentra enfermo, pero que de igual forma lo dejará todo en el plató. Nos recuerda además que el acto que nos convoca nació hace veinte años atrás, siendo el primer álbum conceptual del grupo, y que a su vez fue el primer LP con Jordan Rudess  en sus filas. Desde luego que bajaron los aplausos inmediatamente. Es entonces cuando introduce la notable Home, con la cual Mangini demostró toda su clase en cada uno de sus golpes. Por el contrario, casi poniéndose el parche antes de la herida, James se vio un tanto errático durante algunas frases. Puntualmente durante los estribillos, donde por ejemplo el «Her ecstasy means so much to me/ Even decieving my own blood/ Victoria watches and thoughtfully smiles/ She’s taking me to my home» se escuchó algo desprolijo. Aún así a nivel instrumental hablamos de otra gran ejecución con una atmósfera y ambientación acorde a lo que está ocurriendo con Victoria, Julian y Edward en ese momento. ¡Qué pedazo de solo que se despachó Jordan! Un crack con todas sus letras.

Llegaría entonces uno de los momentos con más expectación dentro de un concierto de Dream Theater. Sí, todo bien en cuanto a las partes instrumentales hasta el momento, pero todos sabemos que la prueba de fuego llega con «The mother of all pieces«, la inigualable The Dance of Eternity. Cuarta vez que suena en nuestro país (quinta si le sumamos la versión de Mike Portnoy’s Shattered Fortress) y es increíble que siga generando la misma reacción. Nunca dejará de sorprender la categoría de John Myung, el cual no sufre alteración alguna para tocar las partes más complejas. Además, siempre se encarga de regalarnos una postal para el recuerdo junto a John Petrucci al centro del escenario. Para qué mencionar nuestra función durante seis minutos de duración. Por momentos coreamos las melodías, en otras observamos con calma nota por nota lo que está sucediendo y en otras simplemente nos queda aplaudir la performance de los cuatro integrantes. ¡Chapó!

Tal como su versión en estudio, de forma continua ya estábamos escuchando de lleno One Last Time, con el guitarrista ausentándose durante la intro para que el resto de sus compañeros aguarden la entrada de LaBrie con el «It doesn’t make any sense/ This tragic ending/ In spite of the evidence/ There’s something still missing«. Entonces, era cosa de tiempo para que todos cantáramos las líneas que Victoria le dedica a Edward. Y es que con el «One last time/ We’ll lay down today/ One last time/ Until we fade away…» es imposible no emocionarse y no sentir escalofríos frente al inminente desenlace de la historia. Si bien esta balada es bellísima en todo su conjunto, no debemos olvidar que refleja sentimientos inquietantes y un tanto perturbadores, razón por la cual la atmósfera de The Spirit Carries On se siente tan distinta. ¡Por algo volvieron a aparecer los flashes! Si de erizar la piel se trata, acá el asunto simplemente se multiplica por mil. Tocada en anteriores ocasiones y la fórmula sigue siendo infalible. ¡Temón!

Por último, personalmente Finally Free es mi canción favorita de Dream Theater. Años y años y la situación no cambiará. Este corte lo tiene todo. Todas las emociones que se pueden sentir son resumidas en los minutos más épicos que jamás se hayan creado. Desde que aparece la voz del hipnotizador, pasando por el «Friday evening/ The blood still on my hands/ To think that she would leave me now/ For that ungrateful man…«, para luego esperar el redoble de la batería antes de que caiga el «Feeling good this Friday afternoon/ I ran into Julian/ Said we’d get together soon…«. Cantar los coros, revivir el fragmento de One Last Time y finalmente alucinar con el outro que pone el broche de oro a todo lo que vivimos. ¡Mangini se las mandó! Aunque debemos mencionar que de forma irrisoria el bombo y los platillos se escucharon apropiadamente cuando ya todo estaba acabando, ciertamente esto no le quita toda la calidad que demostraron en el cierre apoteósico del álbum. Finalmente, la escena en la que Nicholas muere fue retratada de la manera más directa y cruda posible a través de las pantallas. ¡Open your eyes Nicholas!

Así, tras un par de minutos de descanso, rápidamente volvieron al escenario para despedirse con At Wit’s End, última revisión a «Distance Over Time». No quiero ser el amargado de la noche, pero me parece que quizás la presentación debió terminar justamente con el final de Scenes From a Memory. El público se vio algo desconectado con esta forma de concluir la jornada y un tema de muy buena factura quizás no mereció pasar tan desapercibido como ocurrió esta vez. De esta forma, pasadas las 23:00 hrs. los músicos comienzan a despedirse frente a una ovación cerrada.

Bueno, muchos son los aspectos a analizar en esta octava visita a nuestro país. Indudablemente el tema del sonido fue una constante a lo largo de las tres horas de duración. Como mencionamos anteriormente, todo el set de platillos y el bombo nunca lograron escucharse del todo bien y esto afectó de manera considerable cuatro o cinco temas. Mismo asunto con la guitarra de John Petrucci y con la voz de James LaBrie durante algunas estrofas. Ahora bien, ¿Esto termina por empañar todo lo vivido? Desde luego que no. En primer lugar nuevamente se debe destacar el hecho de que el recinto se llenó como no ocurría hace años con Dream Theater puesto que la ocasión lo ameritaba. Tuvimos un show armado de forma muy inteligente, con dos partes fuertemente diferenciadas. Un primer acto más «experimental» que sirvió para calentar motores y para escuchar material nuevo con detención, siempre teniendo en cuenta que dichas piezas no eran precisamente el plato principal. Por otra parte, escuchar en vivo un disco de tal magnitud siempre será un privilegio y esta era una oportunidad que no se podía dejar pasar. Finalmente, considerando que temazos como Beyond This Life, Through Her Eyes y Home fueron interpretados por primera vez en Chile (salvo esta última, en la más reciente visita de Mike Portnoy’s The Shattered Fortress), ciertamente se marca un precedente respecto a esta velada como tal. El objetivo fue cumplido y de eso no hay dudas. ¡Gran forma de cerrar el año!

Setlist Dream Theater en Chile 2019:

Acto I

  1. Untethered Angel
  2. A Nightmare to Remember
  3. Fall Into the Light
  4. Barstool Warrior
  5. In the Presence of Enemies, Part I
  6. Pale Blue Dot

Acto II

  1. Regression
  2. Overture 1928
  3. Strange Deja-Vú
  4. Through My Words
  5. Fatal Tragedy
  6. Beyond This Life
  7. Through Her Eyes
  8. Home
  9. The Dance of Eternity
  10. One Last Time
  11. The Spirit Carries On
  12. Finally Free

Encore

  1. At Wit’s End

Review: Gino Olivares
Fotos: Guille Salazar

 

 

¡Sólo faltan 3 días para ver a DREAM THEATER en Chile tocando «Scenes From a Memory» completo! Los norteamericanos ya completaron su paso por Brasil, quedando sólo los conciertos de mañana en Buenos Aires y el domingo en el Movistar Arena.

La gira promocional de su último disco «Distance Over Time» contempla un show de 3 horas, lo que ha hecho agotar prácticamente todas las localidades del recinto ubicado en el Parque O’Higgins. Por lo mismo, la producción abrió nuevas localidades en platea con vista parcial.

Los sectores disponibles y sus respectivos valores son:

Cancha General (últimas): $41.400
Platea Baja Vista Parcial: $48.300
Platea Alta Vista Parcial: $34.500

Las entradas se venden por sistema Puntoticket.com y centros habilitados en el Teatro Oriente (Pedro de Valdivia #99, Providencia), PuntoTicket Store (Padre Mariano #236 local 102, Providencia y en Mall Parque Arauco Piso 2, Local 649, Las Condes), tiendas Hites y Cinemark que puedes revisar aquí.

Ya se definieron los horarios para este domingo, por lo que te recomendamos programarte con tiempo.

Éstos son:

16:00 – Apertura de boletería
18:00 – Apertura de puertas
20:00 – Inicio show Dream Theater

El acceso vehicular se puede hacer desde las 16:30hrs. por Av. Tupper y Av. Viel, mientras que el ingreso peatonal se realiza por Av. Tupper y acceso Metro Parque O’Higgins.

 

Solo faltan 4 días para ver a DREAM THEATER en Chile con un concierto que pasará a la historia para los fans de la banda. Los norteamericanos no solo llegan a nuestro país para promocionar su último disco «Distance Over Time», sino también para tocar completo el afamado «Scenes From a Memory», completando así un concierto de aprox. 3 horas.

Ya se definieron los horarios para este domingo, por lo que te recomendamos programarte con tiempo. Éstos son:

16:00 – Apertura de boletería
18:00 – Apertura de puertas
20:00 – Inicio show Dream Theater

El acceso vehicular se puede hacer desde las 16:30hrs. por Av. Tupper y Av. Viel, mientras que el ingreso peatonal se realiza por Av. Tupper y acceso Metro Parque O’Higgins.

Los valores para ver a DREAM THEATER en Chile tocando completo son:

Tribuna:AGOTADA
Cancha VIP:
AGOTADA
Cancha General: $41.400
Platea Baja Diamante: $75.900
Platea Baja Golden: AGOTADA
Platea Baja Silver: AGOTADA
Platea Alta Golden: AGOTADA
Platea Alta Silver: AGOTADA
Silla de Ruedas + Acompañante: AGOTADA

Las entradas se venden por sistema Puntoticket.com y centros habilitados en el Teatro Oriente (Pedro de Valdivia #99, Providencia), PuntoTicket Store (Padre Mariano #236 local 102, Providencia y en Mall Parque Arauco Piso 2, Local 649, Las Condes), tiendas Hites y Cinemark que puedes revisar aquí.

El portal musicradar.com dio a conocer esta mañana su ranking 2019 de los mejores guitarristas progresivos en la actualidad, encabezada en esta oportunidad por John Petrucci.

El guitarrista de DREAM THEATER quedó segundo en la encuesta del 2018, tomando impulso este año gracias al último álbum de la banda «Distance Over Time», lanzado en febrero del presente.

El ranking de los 10 mejores guitarristas progresivos de este 2019 quedó así:

1. John Petrucci (Dream Theater)
2. Manuel Gardner Fernandes (Unprocessed)
3. Mikael Åkerfeldt, Fredrik Åkesson (Opeth)
4. Plini
5. Devin Townsend
6. Tom Monda (Thank You Scientist)
7. Misha Mansoor, Jake Bowen, Mark Holcomb (Periphery)
8. Jakub Zytecki
9. Felix Martin
10. Yvette Young (Covet)

Recuerda que quedan las últimas entradas para ver a DREAM THEATER en Chile tocando completo el disco «Scenes From a Memory» este domingo 15 de diciembre. Los valores, con recargo incluido, son:

Cancha VIP: $75.900
Cancha General: $41.400
Platea Baja Diamante: $75.900
Silla de Ruedas + Acompañante: AGOTADO
Platea Baja Golden: AGOTADO
Platea Baja Silver: AGOTADO
Platea Alta Golden: AGOTADO
Platea Alta Silver: AGOTADO
Tribuna: AGOTADO

Las entradas se venden por sistema Puntoticket.com y centros habilitados en el Teatro Oriente (Pedro de Valdivia #99, Providencia), PuntoTicket Store (Padre Mariano #236 local 102, Providencia y en Mall Parque Arauco Piso 2, Local 649, Las Condes), tiendas Hites y Cinemark que puedes revisar aquí.

¡Con todo para este domingo! El regreso de DREAM THEATER a Chile pronostica un Movistar Arena repleto, cerrando con broche de oro la gira latinoamericana de su último lanzamiento «Distance Over Time».

En el sitio web de Puntoticket ya se puede ver que el sector de Cancha VIP no tiene disponibilidad de entradas, quedando solamente las de Cancha General y los últimos asientos de Platea Baja Diamente.

Los valores para ver a DREAM THEATER en Chile tocando «Scenes From a Memory» completo son:

Cancha VIP: AGOTADA
Cancha General: $41.400
Platea Baja Diamante: $75.900
Silla de Ruedas + Acompañante: AGOTADO
Platea Baja Golden: AGOTADO
Platea Baja Silver: AGOTADO
Platea Alta Golden: AGOTADO
Platea Alta Silver: AGOTADO
Tribuna: AGOTADO

Las entradas se venden por sistema Puntoticket.com y centros habilitados en el Teatro Oriente (Pedro de Valdivia #99, Providencia), PuntoTicket Store (Padre Mariano #236 local 102, Providencia y en Mall Parque Arauco Piso 2, Local 649, Las Condes), tiendas Hites y Cinemark que puedes revisar aquí.

DREAM THEATER ya viene rumbo a Sudamérica para comenzar su gira continental este miércoles en Brasil, partiendo en Brasilia, para luego pasar por Río de Janeiro, Sao Paulo, Curitiba y Porto Alegre. Posteriormente, se trasladarán a Buenos Aires, para cerrar el tramo en Santiago de Chile.

A sólo 12 días de tenerlos tocando en el Movistar Arena, la banda lanzó un videoclip animado para el track «At Wit’s End», perteneciente a su último disco de estudio «Distance Over Time».

Míralo aquí:

Recuerda que quedan las últimas entradas para ver a DREAM THEATER en Chile tocando completo el disco «Scenes From a Memory» este el próximo domingo 15. Los valores, con recargo incluido, son:

Cancha VIP: $75.900
Cancha General: $41.400
Platea Baja Diamante: $75.900
Silla de Ruedas + Acompañante: AGOTADO
Platea Baja Golden: AGOTADO
Platea Baja Silver: AGOTADO
Platea Alta Golden: AGOTADO
Platea Alta Silver: AGOTADO
Tribuna: AGOTADO

Las entradas se venden por sistema Puntoticket.com y centros habilitados en el Teatro Oriente (Pedro de Valdivia #99, Providencia), PuntoTicket Store (Padre Mariano #236 local 102, Providencia y en Mall Parque Arauco Piso 2, Local 649, Las Condes), tiendas Hites y Cinemark que puedes revisar aquí.

A 2 semanas de tener a DREAM THEATER en Chile con una de sus giras más esperadas, ya van quedando las últimas entradas para el concierto programado para el domingo 15 de diciembre en el Movistar Arena, dejando disponibles sólo sectores de Cancha General, Cancha VIP, Platea Baja Diamante.

El show, que promete una duración de 3 horas, se basará en la promoción de su último trabajo «Distance Over Time», además de contar con clásicos y la interpretación completa del aclamado «Scenes From a Memory».

Para calentar motores, Jordan Rudess dejó una invitación a todos los fans de DREAM THEATER en Chile y la puedes ver aquí:

Los valores para ver a DREAM THEATER en Chile este 2019, con recargo incluido, son:

Cancha VIP: $75.900
Cancha General: $41.400
Platea Baja Diamante: $75.900
Silla de Ruedas + Acompañante: AGOTADO
Platea Baja Golden: AGOTADO
Platea Baja Silver: AGOTADO
Platea Alta Golden: AGOTADO
Platea Alta Silver: AGOTADO
Tribuna: AGOTADO

Las entradas se venden por sistema Puntoticket.com y centros habilitados en el Teatro Oriente (Pedro de Valdivia #99, Providencia), PuntoTicket Store (Padre Mariano #236 local 102, Providencia y en Mall Parque Arauco Piso 2, Local 649, Las Condes), tiendas Hites y Cinemark que puedes revisar aquí.

Queda poco menos de 1 mes para tener a DREAM THEATER en Chile con una de sus giras más esperadas. En ella, además de promocionar su último disco «Distance Over Time», la banda ocupará la segunda parte del show para tocar íntegramente el clásico «Scenes From a Memory», completando así un espectáculo de 3 horas.

Ya van quedando las últimas entradas para el concierto programado para el domingo 15 de diciembre en el Movistar Arena, dejando disponibles sólo sectores de Cancha General, Cancha VIP, Platea Baja Diamante y Silla de Ruedas.

Para calentar motores, Jordan Rudess dejó una invitación a todos los fans de DREAM THEATER en Chile y la puedes ver aquí:

Los valores para ver a DREAM THEATER en Chile este 2019, con recargo incluido, son:

Cancha VIP: $75.900
Cancha General: $41.400
Platea Baja Diamante: $75.900
Silla de Ruedas + Acompañante: $59.800
Platea Baja Golden: AGOTADO
Platea Baja Silver: AGOTADO
Platea Alta Golden: AGOTADO
Platea Alta Silver: AGOTADO
Tribuna: AGOTADO

Las entradas se venden por sistema Puntoticket.com y centros habilitados en el Teatro Oriente (Pedro de Valdivia #99, Providencia), PuntoTicket Store (Padre Mariano #236 local 102, Providencia y en Mall Parque Arauco Piso 2, Local 649, Las Condes), tiendas Hites y Cinemark que puedes revisar aquí.

¡Ya es un hecho! Por fin llegó la confirmación que muchos estaban esperando luego de algunas luces que aparecieron sobre el show. DREAM THEATER volverá a Chile el 15 de diciembre para realizar un concierto histórico y emocionante en el Movistar Arena.

Los norteamericanos no sólo llegarán a promocionar su último álbum «Distance Over Time», que por cierto, ha recibido muy buenas críticas tanto de los fans como por la prensa especializada. Este 2019 se cumplen 20 años del lanzamiento de «Metropolis Pt 2 – Scenes From a Memory», elegido por los fans como “el álbum de Rock Progresivo número uno de todos los tiempos” en una encuesta del 2012 de Rolling Stone. Además fue elegido como el «15th Greatest Concept Album” por la revista Classic Rock.

«Distance Over Time» muestra una nueva creatividad para DREAM THEATER al tiempo que mantiene los elementos que les han brindado seguidores devotos en todo el mundo. La carátula fue creada por su colaborador Hugh Syme (RUSH, IRON MAIDEN), producido por el mismo John Petrucci, mezclado por Ben Grosse y masterizado por Tom Baker.

Las entradas se venderán por sistema Punto Ticket y puntos de venta físicos en Tiendas Hites y Cinemark habilitados de todo Chile. El 29 de julio al mediodía comenzará la preventa exclusiva para clientes Banco de Chile, quienes tendrán un 20% de descuento pagando con tarjetas del Chile 3, 9 ó 12 cuotas sin interés (máximo 6 entradas por cliente). Esta preventa está limitada a 4 mil tickets. En tanto, la venta general a todo público estará disponible el 31 de julio al mediodía por los mismos puntos de venta.

Los valores para ver a DREAM THEATER en Chile este 2019, con recargo incluido, son:

$75.900: Cancha VIP
$62.700: Cancha VIP con dscto. Banco Chile
$75.900: Platea Baja Diamante
$62.700: Platea Baja Diamante con dscto. Banco Chile
$61.000: Platea Baja Golden
$50.400: Platea Baja Golden con dscto. Banco Chile
$49.500: Platea Baja Silver
$40.900: Platea Baja Silver con dscto. Banco Chile
$41.400: Cancha
$34.200: Cancha con dscto. Banco Chile
$41.400: Platea Alta Golden
$34.200: Platea Alta Golden con dscto. Banco Chile
$36.800: Platea Alta Silver
$30.400: Platea Alta Silver con dscto. Banco Chile
$29.900: Tribuna
$24.700: Tribuna con dscto. Banco Chile
$29.900: Silla de Rueda + Acompañante
$24.700: Silla de Rueda + Acompañante con dscto. Banco Chile

Imágenes del paso de Dream Theater presentando «The Astonishing» en el Teatro Caupolicán.

Fotos: Guille Salazar

 

 

Live Review: Dream Theater en Chile (2016)

Algo accidentados fueron los días previos a la nueva visita de los maestros del Metal Progresivo a nuestro país. Cambio de recinto, cancelación de la fecha programada para el 2 de Julio, reubicaciones y la posterior devolución de entradas para los que lo quisieran, en cierta forma desviaron la atención del show en sí, y por qué no decirlo, pusieron la cuota de incertidumbre con las fechas que no sufrieron alteración alguna.

Llegado el día donde todas las dudas serían dilucidadas, siendo las 19:30 horas hacemos ingreso al teatro donde rápidamente una grabación a través de los altoparlantes nos advertía de la imposibilidad de sacar fotos o grabar durante el show. Está demás mencionar la tremenda «pifiadera» que esto ocasionó en repetidas ocasiones mientras aguardábamos el inicio de la jornada en la que poco a poco se iban llenando las butacas del recinto de San Diego. Esto último sería una de las grandes novedades en relación a las anteriores visitas de Dream Theater a nuestro país, ya que por primera vez presenciaríamos uno de sus conciertos en asientos individuales para cada uno de los asistentes.

Una vez escogida la mejor ubicación posible, de inmediato -y como ha sido costumbre en las últimas giras- llama la atención la escenografía, las pantallas y los pendones que colgaban en lo más alto del plató con el logo de la banda en el centro, elementos que, como veremos a continuación, toman papeles protagónicos en la llamada «Experiencia The Astonishing«.

Live Review: Dream Theater en Chile (2016)Pero en un concierto de Metal algo que nunca puede faltar son los típicos cánticos que ayudan a que la espera se haga menos duradera. «Oh oh oh oh oh Dream!» era quizás el que más se repetía. Eso hasta que un tal Claudio logró que gran parte del público coreara su nombre y preguntara en repetidas ocasiones por él, desatando las risas de lo más entusiastas.

Al mirar el reloj me causó extrañeza que fueran más de las 21:00 hrs. y aún no se viera movimiento alguno sobre el escenario. Digo esto porque los americanos son sumamente puntuales en sus presentaciones (sin ir más lejos, en su anterior visita se adelantó media hora el puntapié inicial del show) y sabíamos que la velada duraría por lo menos dos horas y media.

ACTO I

Poniendo fin a la espera, a las 21:15 hrs. una voz en off nos introduce en el Great Northern Empire, donde la frase que sentencia «The empire protects you, because you protect the empire» da comienzo a Descent of the NOMACS, la encargada de situarnos rápidamente en el desolador panorama de la historia que nos convoca. Con esto de fondo, uno a uno los músicos toman posición para dar paso a la brillante Dystopian Overture, donde los primeros acordes sonaron con una potencia y una lucidez más que plausible. Y es que nunca deja de sorprender lo bien que saben ejecutar estos cortes que son «Dream Theater» con todas sus letras. La implacable ejecución de John Myung, los constantes giros de Jordan Rudess junto a su teclado y el posterior saludo a la audiencia en la parte media, personalmente fueron las mejores postales de la primera canción de la noche. Ovación cerrada y ya nos preparábamos para lo que venía.

Pasamos a una ambientación más cálida y acogedora gracias al excelente juego de luces y a las secuencias en las pantallas, para escuchar la esperanzadora The Gift of Music. Es entonces cuando hace su aparición el señor Kevin James LaBrie con un recibimiento más que merecido de parte de toda la audiencia. Una vez que comienza a cantar «Far in the distant future, beyond the pages of our time…» me pareció que su micrófono estaba con un volumen un tanto alto respecto al resto de la banda. Poco y nada duró de todas formas, ya que a los pocos segundos el sonido estaba perfectamente ecualizado y todos parecían bastante cómodos en sus funciones. Bajo este punto, digámoslo desde ya y para que no queden dudas, me parece que el frontman realizó una excelente performance vocal durante todo el show. Punto aparte es la sección de cuerdas, que si bien suelen estar cada uno en sus puestos sin mayor interacción, cuando se juntan al medio del escenario en la parte instrumental logran que los aplausos bajen instantáneamente.

Luego de que un roadie trajera una guitarra acústica para dar comienzo a The Answer, James se dirige por primera vez a los presentes con un enérgico «Good evening Santiago!». Si bien es una de las menos extensas, esto no impidió que la dupla LaBrie/Rudess se luciera de sobremanera con una bella interpretación de parte de ambos.

Live Review: Dream Theater en Chile (2016)

Cambia la atmósfera rotundamente ya que aparecen en las pantallas las tropas de la Ravenskill Rebel Militia marchando a paso firme tras la voz de mando que escuchamos en A Better Life. Es entonces cuando Mike Mangini junto a John Myung destruyen todo a su paso con la base rítmica que retumbó en todo el teatro. Por su parte, John Petrucci acaparó todas las miradas con un solo ejecutado a la perfección. Finalmente, habiendo superado la barrera del frío, LaBrie se mostró mucho más movedizo y con más gesticulaciones a medida que avanzaba la canción, llegando al clímax cantando «Evangeline, you lived a life of misery and pain / Evangeline, I’ll never let your memory die in vain…» de gran forma. Mismo asunto con Lord Nafaryus, donde la teatralización y la parafernalia aumentan aún más. Si bien noté que el vocalista que se mostró un poco incómodo en algunas notas más altas, supo salir jugando para no empañar su desempeño.

Comenzada la intro de A Savior in the Square, vemos como arriba la familia real a Ravenskill. Personalmente, en este track esperaba ver como la banda desarrollaría el encuentro entre todos los personajes que aquí interactúan, ¡y vaya que no decepcionaron! Fue realmente notable ver como James encarnó a cada uno de ellos con una soltura envidiable y a su vez como cantó «Brother, worry not today / I will share my music and they will soon be on their way…», generando sin dudas otro gran momento en este primer acto. Sin respiro alguno pasamos a When Your Time Has Come, donde debo decir que el estribillo sonó verdaderamente conmovedor. Es aquí cuando Petrucci se lleva una tremenda ovación, ya que el vocalista al volver al escenario una vez terminado el solo de guitarra, hace una pequeña reverencia señalándolo con admiración, como ya lo ha hecho en anteriores visitas.

Live Review: Dream Theater en Chile (2016)Hora de bajar un poco las revoluciones con la que justamente es mi composición favorita de «The Astonishing«: Act of Faythe. Aunque parezca algo obvio decirlo a estas alturas, fue ejecutada a la perfección con la sutileza y la solemnidad que requiere. Momentos únicos como la orquestación, la gran compenetración de la dupla LaBrie/Rudess o el énfasis que logra la batería según lo amerita la canción para mí la hacen totalmente única. Los susurros del vocalista realmente me sorprendieron puesto que al ser una balada con todas sus letras, necesita la cuota de «menos es más». Supo mantener la calma necesaria para saber llevar la composición. ¡Temazo!

En absoluto contraste con la anterior, Three Days trajo de vuelta la faceta por la que Dream es conocido mundialmente. ¡Cuántos matices en un solo corte y llevados como si nada frente a una audiencia que no se perdía detalle alguno!. Al mirar a mi alrededor todos coincidimos en un headbanging generalizado mientras Mike Mangini descargaba toda su energía durante el «Brace yourself, bow down to Nafaryus! / Pray for help, kneel before Nafaryus!», líneas con las cuales LaBrie coronó una de sus mejores interpretaciones de la noche.

Tras The Hoverin Sojourn -la segunda intervención de los NOMACS- llegamos a otro de los clímax de la primera parte. Brother, Can You Hear Me? deber ser considerado un himno y toda una declaración de principios de aquí en adelante. Grata fue mi sorpresa al escucharla en vivo, puesto que su versión en estudio me parece un poco sobrecargada. Recordemos que en este punto de la historia, Arhys -líder de los rebeldes- afirma que no cederán frente a las amenazas del emperador. Esto toma mejor forma con un teatro lleno, ya que fue imposible no sentir la piel de gallina una vez que todos terminamos con las manos en alto tras las últimas estrofas.

Durante A Life Left Behind se produjo la primera interacción público-banda una vez que James pidió un sing-along durante el coro, incitándonos a cantar «I’m waking up / from a life left behind  / To see what lies ahead / I’m waking up» un par de veces. No puedo dejar pasar el show aparte que tenía Mangini tras su batería, siempre sonriendo y gesticulando  hacia el respetable para hacer más llamativos cada uno de sus beats. Ravenskill continuó de gran manera el camino de sus predecesoras. Al ser un tema que prácticamente está dividido en dos, da paso a que cada uno de los integrantes tengo su momento para lucirse conforme avanzan los minutos. Y es que esta es una de las principales virtudes de Dream Theater. Por momentos te dedicas a mirar a John Petrucci, durante otros te sorprendes con lo inalterable que resulta ser John Myung y acá particularmente durante las intervenciones del teclado, le dedicas tu total atención a Jordan Rudess.

Chosen era otra canción con la cual especulaba respecto a su interpretación. Fundamentalmente por el gran solo de guitarra que posee y por el verso «But I can’t climb this mountain without you / No, I can’t face this on my own / With you by my side, we will open his eyes / And the truth will deliver us home» que pone el broche de oro a la participación de LaBrie. Desde luego que las expectativas fueron superadas con creces.

Live Review: Dream Theater en Chile (2016)

Jordan da la partida para A Tempting Offer, donde por primera vez lo vemos tocar el continuum que tenía tras de sí. En este punto quiero destacar una coordinación realmente perfecta en relación al encuentro entre Arhys y Daryus. Específicamente, James se encargó de personificar a este último cantando sus líneas in situ, mientras que Arhys fue encarnado directamente desde las pantallas que representaban el tenso momento que describe este corte. Volviendo a lo realizado por el tecladista, llevó la batuta en un outro de gran factura. Tras esto pasamos a Digital Dischord donde pareciera que los NOMACS nos miran fijamente en lo que es su última intervención del primer acto.

The X Aspect probablemente tiene uno de los mejores pasajes de todo el disco y por tanto uno de los mejores de la velada. Y me refiero particularmente a como lentamente se va aumentando la intensidad en las reflexiones de Arhys, hasta que cantamos en lo alto «Evangeline, I swore to you to love and guide our son / Destiny has shown its face and now the time has come». Aspectos como la atmósfera creada por el teclado y la gran performance acústica de John Petrucci crearon un momento único de cara al término de esta parte del show. Es el turno entonces de que los instrumentistas sean los absolutos protagonistas en ese temazo llamado A New Beginning. Como se pudo apreciar en varias de las caras de los fanáticos, era un momento que estaba hecho para disfrutar viendo como la banda demostraba sus años de carretera. Desde luego y tal como la versión en estudio, el impresionante solo de guitarra se convirtió en el foco de atención por casi dos minutos.

De esta forma, a las 22:40 hrs. -y tras la correcta The Road to Revolution-, se dio paso a un intermedio de veinte minutos con el cual pasaríamos al segundo acto.

Live Review: Dream Theater en Chile (2016)

ACTO II

Más de alguno se asustó con el primer acorde de 2285 Entr’acte, puesto su partida fue totalmente sorpresiva tras el descanso. ¿Qué más se puede agregar del desempeño de los músicos? Podríamos estar todo el día hablando de lo bien que suenan en su conjunto y eso sería poco. Tras el potente riff de Moment of Betrayal reaparece James LaBrie y nos pregunta «You ready?!». Ante la obvia respuesta comienzan los primeros versos mientras que en las pantallas simplemente se lee «Betrayal«. De inmediato resalta la «coreografía» que hace Mike Mangini con cada una de sus pegadas, más aún en la parte frenética de los solos de guitarra y teclado que se llevaron todos los aplausos.

Cuando reseñamos «The Astonishing» hicimos notar el excelente feeling de la guitarra con la voz del narrador de la historia de Heaven’s Cove. Si a eso le sumamos el interesante viaje por el anfiteatro a través de las pantallas, el resultado no es otra cosa que un excelente tema interpretado a un nivel superlativo. Mención honrosa para los afortunados que fueron divisados en las butacas y saludados con alevosía a la distancia por el baterista. Misma consideración con Begin Again, donde en las imágenes se proyectaba un bello encuentro entre Faythe y Gabriel, mientras LaBrie pronunciaba «…before we can at last begin again” pasando así a ese outro que quisiéramos que no acabara nunca, en especial por esa melodía tan reconfortante.

Live Review: Dream Theater en Chile (2016)Cambio de ambientación rotundo con The Path That Divides donde poco a poco va subiendo la intensidad hasta que Arhys exclama «It’s not too late / I won’t betray him!» con una fuerza envidiable. De igual forma es imposible no destacar el excelente fraseo del vocalista en las partes más vertiginosas del track, donde se llevó todos los vítores con su actuación. Así pasábamos a la penúltima intervención de los NOMACS con Machine Chatter.

De cara a la segunda parte del disco, The Walking Shadow y My Last Farewell nuevamente dieron cuenta de la notable sincronización entre la banda y el show de luces en el que estábamos sumergidos. Grandes intervenciones de John Myung por cierto, quien con su bajo dio cátedra de principio a fin. Jordan no se quedó atrás, ya que con solos precisos y concisos logró tomar el protagonismo -otra vez- por algunos instantes. Finalmente, con el grito desgarrador que deja escapar Gabriel de fondo nos quedamos sin palabras.

Tras la intro de Losing Faythe, John Petrucci se resta de sus funciones por un instante para hacerse cargo de las segundas voces y lograr la cuota de solemnidad y nostalgia de esta bella balada. Rápidamente dan comienzo a esa especie de interludio que es Whispers On The Wind. Recordando que en líneas generales este segundo acto está más dirigido a las emociones y por supuesto al desenlace de la historia, en cierta medida la expectación y la adrenalina bajó un poco respecto a la primera parte del show. Por suerte, y una vez que LaBrie exclama «All right Santiago, stand up!», Hymn of a Thousand Voices renovó las energías y la participación activa de todos nosotros principalmente a los constantes aplausos al ritmo de este temón. Excelente la orquestación y los coros celestiales que crearon el primer gran clímax del acto.

Como si lo anterior fuera poco, Our New World continuó con el «segundo aire» que nos motivó a todos. El hecho de ser una de las composiciones más gancheras y «oreja» de todo el álbum, fácilmente explica el por qué muchos se animaron a cantar el estribillo «We’ll build a new world / Our new world». James se encarga de señalar a cada sector del público en señal de agradecimiento y dice que espera a vernos todos en el próximo concierto. Otra de las postales para enmarcar en toda la jornada. Tras la destrucción de los NOMACS en Power Down, se despiden en el único encore de la noche.

Los «Oh oh oh oh oh Dream!» se multiplican y prontamente vuelven para tocar el último track: Astonishing. A medida que la canción fue tomando forma, John Petrucci señala a sus compañeros uno por uno de tal manera que todos recibieran el cariño de los presentes. James LaBrie hace su aparición y nuevamente señala al guitarrista, llevándose quizás la ovación más ensordecedora de todas. Si quisiéramos resumir las más de dos horas de música que nos brindó Dream Theater en cada uno de los shows (ya que prácticamente fueron calcados entre domingo y lunes), precisamente la última frase de esta canción la describe de la mejor forma: «Eternally in harmony / Our lives will be Astonishing again».

Live Review: Dream Theater en Chile (2016)

Siendo las 23:52 hrs. los cinco músicos se reúnen al centro del escenario y hacen la reverencia correspondiente frente a una audiencia que se rindió a sus pies. Sobre esto último quiero hacer hincapié en el intachable comportamiento de todos los asistentes durante el concierto. El respeto reinó de principio a fin y ante cualquier silencio los aplausos bajaban inmediatamente en señal de la devoción que muchos sentimos por esta banda. Es cierto que el show no da espacios para que haya un acercamiento y una interacción más cálida, pero entendiendo que el disco iba a ser interpretado íntegramente y que la historia debía fluir lo más posible, todos simplemente nos dejamos llevar por la propuesta de la banda. Sobre esto, y aunque sea redundante, la calidad demostrada desde el primer acorde fue simplemente excelsa.

Para tocar en su totalidad un disco publicado hace pocos meses hay que ser valientes y tener una confianza a ojos cerrados en tu fanaticada. En esto Dream no se equivocó y abiertamente digo que presenciamos uno de los mejores shows de la agrupación en mucho tiempo.

Setlist de Dream Theater:

ACTO I

01. Descent of the NOMACs
02. Dystopian Overture
03. The Gift of Music
04. The Answer
05. A Better Life
06. Lord Nafaryus
07. A Savior in the Square
08. When Your Time Has Come
09. Act of Faythe
10. Three Days
11. The Hovering Sojourn
12. Brother, Can You Hear Me?
13. A Life Left Behind
14. Ravenskill
15. Chosen
16. A Tempting Offer
17. Digital Discord
18. The X Aspect
19. A New Beginning
20. The Road to Revolution

Intermedio
ACTO II

21. 2285 Entr’acte
22. Moment of Betrayal
23. Heaven’s Cove
24. Begin Again
25. The Path That Divides
26. Machine Chatter
27. The Walking Shadow
28. My Last Farewell
29. Losing Faythe
30. Whispers on the Wind
31. Hymn of a Thousand Voices
32. Our New World
33. Power Down
Encore
34. Astonishing

GALERÍA

 

 

DREAM THEATER ya se encuentra en Santiago para los shows que ofrecerán este domingo 3 y lunes 4 en el Teatro Caupolicán. Recuerda que tras el tardío arreglo del Teatro Coliseo, los conciertos se movieron al recinto de San Diego, fusionando los conciertos para las fechas anteriormente señaladas.

Las personas que ya compraron sus tickets podrán usarlos los días del evento sin problema y quienes no estén conformes podrán pedir la devolución de su dinero en donde realizaron la compra.

Las personas que compraron para el día 2 de Julio:

– Si tienen ubicación Platea alta y baja, pueden escoger el día que quieren ir, sin necesidad de cambio.

– Si tienen ubicación numerada, deben llamar al teléfono 02-26884742 desde el día martes para escoger día y su nueva ubicación.»

Aún hay entradas disponibles a través del Sistema Puntoticket para los sectores Platea Alta ($30.800) y Platea Baja ($44.000).

Dream Theater en Chile | 3 y 4 de julio 2016 | Teatro Caupolicán

 

 

Dream Theater

Los shows que realizará la banda norteamericana DREAM THEATER han sido cambiados de recinto al Teatro Caupolicán. Además, los 3 shows se fusionaron en 2 para los días 3 y 4 de Julio. La información entregada por la producción de la visita de DREAM THEATER es la siguiente:

«Informamos que la restauración del nuevo Teatro Coliseo ha sufrido retrasos debido a la complejidad de sus obras, los shows que tenía fijado la banda DREAM THEATER para los días 2, 3 y 4 de julio se trasladan al Teatro Caupolicán. Las fechas se fusionarán a dos shows para los días 3 y 4 de julio. Las personas que ya compraron sus tickets podrán usarlos los días del evento sin problema y quienes no estén conformes podrán pedir la devolución de su dinero en donde realizaron la compra.

Las personas que compraron para el día 2 de Julio:

– Si tienen ubicación Platea alta y baja, pueden escoger el día que quieren ir, sin necesidad de cambio.

– Si tienen ubicación numerada, deben llamar al teléfono 02-26884742 desde el día martes para escoger día y su nueva ubicación.»

Aún hay entradas disponibles para la visita de DREAM THEATER a nuestro país y pueden adquirirse a través del Sistema Puntoticket.

Dream Theater

Dream Theater

Todo un éxito ha sido la próxima visita de DREAM THEATER, quienes inaugurarán el Teatro Coliseo ubicado en Nataniel 59 (Metro Moneda). Los estadounidenses ya habían agotado el primer show anunciado para el 3 de julio, debiendo sumar otro para el día 4, donde quedan muy pocas entradas a la venta.

Para este tercer show, programado para el 2 del próximo mes, ya se encuentra habilitada la venta de entradas para todo público, las que se venden por sistema Puntoticket, tiendas Ripley, Cinemark y boleterías del Teatro Cariola.

Los precios de las entradas son:

Primeras Filas: $75.000
Diamante: $65.000
Golden: $55.000
Platea baja: $40.000
Platea alta: $28.000

Dream Theater en Chile | 2-3-4 de julio 2016 | Teatro Coliseo

 

 

Dream Theater

Tan exitosa ha sido la venta de entradas para el show de DREAM THEATER en Santiago, que la producción no sólo ha anunciado que las entradas están agotadas, sino que ha anunciado que los norteamericanos sumarán un segundo concierto, en el mismo recinto, el Centro de Eventos Coliseo, ubicado en calle Nataniel N° 59, comuna de Santiago, ex Teatro Continental,.

Este segundo concierto se llevará a cabo el 4 de julio. La venta de entradas se iniciará el 12 de mayo para los miembros del fan club de la banda, y el 13 de mayo para el público general.

Los precios de las entradas de este segundo show son los siguientes:

Primeras Filas: $75.000
Diamante: $65.000
Golden: $55.000
Platea baja: $40.000
Platea alta: $28.000

Dream Theater Nueva Fecha

Dream Theater

DREAM THEATER visitará Chile el próximo 3 de Julio como parte de la promoción de su último LP «The Astonishing». Los norteamericanos ahora lanzaron el video clip para el single «Our New World» el cual se puede ver más abajo.

DREAM THEATER se presentará en el Teatro Coliseo, lugar que debutará como sala de conciertos con la visita de la banda progresiva. Las entradas ya están a la venta por el sistema Puntoticket y los precios son los siguientes:

Primetas Filas (numerado): $75.000
Diamante (numerado): $65.000
Golden (numerado): $55.000
Piso 2: $40.000
Piso 3: $28.000

Dream Theater en Chile | 3 de julio 2016 | Coliseo

Dream Theater

El 3 de julio regresará a Chile una de las bandas más queridas del Metal Progresivo en nuestro país. DREAM THEATER llegará a presentar su último álbum conceptual «The Astonishing» y además estrenará el Teatro Coliseo (ex Teatro Continental), ubicado en Nataniel 59 a la salida del Metro Moneda.

Las entradas estarán disponibles a partir del lunes 2 de mayo con una pre venta exclusiva para el fan club de la banda. La venta general comenzará el martes 3 de mayo por sistema Puntoticket.

Los precios son:

Primetas Filas (numerado): $75.000
Diamante (numerado): $65.000
Golden (numerado): $55.000
Piso 2: $40.000
Piso 3: $28.000

En entrevista con La Tercera, Leonardo Valeria (director de la productora Transistor) contó sobre el Teatro Coliseo: «El teatro estará en restauración desde el 2 de mayo pero está en excelentes condiciones ya que la iglesia lo mantuvo en funcionamiento de manera permanente y con actividad semanal». Recordemos que el recinto fue utilizado por 20 años como templo religioso y sede del grupo «Iglesia Universal del Reino de Dios». «Es el teatro de mayor capacidad en Santiago, con 1.800 asientos y 2.500 personas de pie», detalla Valeria.

Dream Theater en Chile | 3 de julio 2016 | Coliseo

 

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Dream Theater es uno de los grupos de Heavy Metal, dentro de los que podríamos denominar “grandes” –por repercusión y convocatoria fundamentalmente, sin entrar a debatir sobre la calidad de muchas agrupaciones que de acuerdo a los primeros criterios son más “pequeñas”– que más se demoró en llegar a Chile. Recién lo hizo por primera vez a fines del 2005, en ese show tan recordado por quienes tuvimos la fortuna de asistir y, sobre todo, por la propia banda, que quedó sorprendida e impactada por la inmensa convocatoria de chilenos que repletaron la Pista Atlética del Estadio Nacional. Claro, eran otros tiempos, los neoyorquinos no habían venido nunca y sin duda era de los actos más esperados por la fanaticada nacional.

Posteriormente los norteamericanos se fueron “poniendo al día” e hicieron dos conciertos, el 2008 y 2010, en el mismo recinto que nos convocaría este miércoles 24 de septiembre, en que sin dudas el del 2010 acapara nuestra memoria al ser una de las primeras instancias de “normalidad” que vivía la zona centro-sur del país tras la tragedia del terremoto de Febrero de aquel año, aunque hayan hecho un espectáculo algo más corto de lo que tenemos la costumbre de ver en la banda. Y su última presentación, del 2012, fue en ese inaccesible local que es Espacio Riesco, en que muchos fans recordamos el terrible tráfico y lluvia que debimos sobrellevar para poder lograr arribar al recinto. Por suerte la banda aplacó esas sensaciones amargas en lo que fue el primer show de Dream con Mike Mangini en estas tierras, con un show contundente y técnicamente impecable, como acostumbran estos norteamericanos.

dt14cl-04Así, Dream Theater versión 2014 nos convoca a su quinta presentación en nuestras tierras, ya con Mangini más empoderado en su posición de batero titular, pese a que, por cierto, siempre existirán quienes extrañen y añoren a Mike Portnoy. No vamos a entrar a discutir quién es mejor baterista ni mucho menos, cada quién tendrá su opinión y es respetable, pero sí es indudable que, más allá de su talento con los tarros, el carisma de Portnoy era importantísimo para darle un mayor grado de emotividad y cercanía a la banda con el público en sus presentaciones en vivo. De todas formas, el talento de Mangini y su capacidad para ponerse esa mochila en la espalda está fuera de toda discusión razonable y así quedó demostrado con su irreprochable y admirable performance del 2012.

De esta forma, el Movistar Arena se preparaba para “An Evening With Dream Theater”. Me agrada el concepto de “evening” que existe en inglés y que no es tan literalmente traducible, es como el “inicio de la noche” pero no es “la noche noche” que es cuando uno duerme. Paulatinamente se fue formando un marco de público bastante interesante considerando que es la quinta vez que nos visita la banda, unas 6.000 personas aproximadamente, una hora antes del concierto, en que un humo de dudosa procedencia inundaba la vista, pese a que el Arena es un recinto que permite ver bien desde prácticamente todos sus sectores.

Personalmente creo que nunca serán suficientes veces para ver a los grupos que a uno le gustan y que forman parte importante no sólo de la banda sonora de uno, sino que derechamente de su biografía, y que si bien es cierto los precios de las entradas francamente no ayudan a poder ir a todos los shows, hay instancias en la vida donde uno tiene que hacer ciertos sacrificios. Y buena parte de los asistentes lo entendió así, pasándolo bien en la previa del espectáculo, riendo con un show personal de un vendedor de papas fritas o cantando el himno nacional (!) para aplacar la espera. Así, pasaban los minutos y veíamos un telón cubriendo el escenario, que mostraba el símbolo de “Majesty” que, como sabemos, está en cada rincón gráfico de la banda, hasta en los bombos de Mangini o en el teclado de Rudess.

Esperábamos ya con ansias el inicio del show y ver si nos tenían preparada alguna sorpresa en la obertura del espectáculo, como el memorable inicio del recital del 2012 con la música de Hans Zimmer, las pantallas/cubos y el avioncito de Dream Theater “aterrizando”. Y si el desafío era superar esa introducción, sin dudas era bastante difícil. Pero lo que vimos a partir de las puntuales 20.30 horas, ya con unas 8.000 personas, cuando se apagaron las luces, fue realmente memorable y ya valía cada peso de quienes desembolsamos nuestros emolumentos para adquirir la respectiva adhesión para ingresar al show, porque es una de las performances audiovisuales más geniales que se hayan visto en un show rockero en Chile en todos los tiempos.

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Porque claro, se apagan las luces, sobre las pantallas gigantes se proyecta una cuenta regresiva, y empieza a sonar una versión orquestada de esa brillante intro de su última placa, titulada minimalistamente Dream Theater, que es False Awakening Suite, de las mejores de la carrera de los norteamericanos. Pero no sólo eso: en las pantallas gigantes luego del “countdown” se proyectaría un video realmente increíble, que recorrió animadamente, en orden cronológico y con movimiento, todas las portadas de los discos de la banda. Así, pasamos de ese joven muchacho que está siendo marcado cual bovino de un rancho de Tennessee con el logo Majesty del When Dream And Day Unite, pasando por el corazón y la niñita de Images And Words, viajando al reloj y espejos de Awake, al niño en la playa de A Change Of Seasons, el mar y los binoculares del Falling Into Infinity, pasar por la cara y los periódicos de Metropolis 2: Scenes From a Memory y llevarse la primera ovación de la jornada, y así pasaban Six Digrees Of Inner Turbulence, Train Of Thought con su ojo, Octavarium y su péndulo de Newton, las autopistas de Systematic Chaos, el cielo oscuro de Black Clouds & Silver Linings, conectando de maravillosa forma con el trapecista en el cielo de A Dramatic Turn Of Events y finalmente llegar al logo Majesty de su nueva placa. Realmente formidable y alucinante, cualquier concepto laudatorio se queda corto ante una verdadera obra maestra audiovisual, si usted estuvo allí seguramente lo entenderá, en video es difícil de apreciar la magnitud y la magia del momento.

Y así, cae el telón y comienza el llamado “primer acto” de la noche, viendo ya a Mike Mangini, John Petrucci, Jordan Rudess y John Myung sobre el escenario del Movistar Arena para dar el puntapié inicial de la velada con The Enemy Inside, el single destacado de su última placa, fabulosa forma de retratar artísticamente el stress postraumático de los veteranos de guerra. Así, sale a escena James LaBrie, con un plus bastante importante: todos sabemos que el canadiense arrastra desde hace largo tiempo ciertos problemas en sus cuerdas vocales, incluyendo una lesión bastante severa que lo tuvo a mal traer durante un buen tiempo… pero Dream Theater no tocaba en vivo desde hace casi dos meses, por lo cual en la previa presumíamos que la voz de James estaría más descansada que en ocasiones anteriores. Y no nos equivocamos, pues LaBrie interpretó el tema de forma irreprochable. Palabras aparte para el apoyo visual con las pantallas gigantes proyectando el videoclip de este corte, realmente generando una notable compenetración entre la banda y el público y haciéndonos pensar que sería el comienzo de una velada memorable. Primer corte de su nueva placa defendido en vivo, y con particular éxito.

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En este “primer acto” la banda interpretaría prácticamente en su totalidad temas de sus últimos tres discos. Así, lo que vendría a continuación del “buenas noches Santiago” de LaBrie sería un recuerdo del interesante Black Clouds & Silver Linings, con la excelente The Shattered Fortress, la última parte de la famosa “Suite de los doce pasos” de Portnoy, un tema con una extraordinaria cantidad de matices –y referencias a los otros temas de la suite– y que probablemente contenga parte de los pasajes más “pesados” del catálogo de la banda, lo que de por sí le proporciona un importante plus para tocarla en vivo. Curiosamente no la habían tocado en Chile en el show del 2010 que precisamente promocionaba Black Clouds. Pues bien, en directo resultó prácticamente impecable de no mediar por un sonido un poquitito sucio, y nuevamente el apoyo visual con el excelso trabajo de cámaras y puesta en escena del equipo de apoyo de la banda resultó tremendo, pudiendo ver, por ejemplo, desde arriba el teclado y el iPad del “Wizard” Jordan y su polera con la bandera de los Estados Unidos en negro y blanco y al revés. Fantástico inicio del show.

dt14cl-05James vuelve a saludarnos y nos dice que “it’s great to be back”, y otra serie de palabras de muchacho criado en un hogar con muchos valores y principios, para a continuación dar paso al momento de repasar algo del gran A Dramatic Turn Of Events, un disco que ha “envejecido” de manera notable y que se aprecia mucho más hoy en día que en el tiempo en que apareció, quizás porque las primeras escuchadas estaban algo condicionadas por la curiosidad y sobreatención que implicaba el hecho de tratarse del primer trabajo de la banda sin Portnoy y con Mangini. Pues bien, el corte de apertura de este disco, la magistral On The Backs Of Angels, que ya tuvimos la fortuna de escuchar en vivo en Espacio Riesco, nos mostró a un James LaBrie con su polera de “Sons Of Anarchy” pidiéndonos corear los “uo-o-o-ooooh, uo-o-o-ooooh” del principio, invitación que obviamente aceptamos de buena gana, y nuevamente –no me canso de destacarlo– con un soporte audiovisual de inmejorable factura. Es un tema realmente fabuloso y en vivo se le saca un lustre mayor al ver el desempeño técnico de estos verdaderos genios.

Siguiendo con el soporte audiovisual, habría varias apariciones de un taxi amarillo de modelo antiguo llamado “Majesty Taxi”, con su patente “DT1985” (haciendo obvia alusión a las iniciales de la banda y al año de su formación) recorriendo diversos lugares, en los momentos en que se ejecutarían temas de su última placa. Aquí fue la primera aparición de este taxi, que llega a una casa solitaria en medio de la nada y con el logo Majesty formando una especie de constelación en el cielo. Esto nos marcaba una vuelta al presente, con la increíblemente rushiana The Looking Glass, un corte respecto del cual si lo escucháramos cantado por Geddy Lee no nos extrañaría para nada, y que si bien no me parece de lo más destacado de su último esfuerzo en estudio, aprobó con buena forma, más que nada al comprobar la confianza con que andaba (y anduvo toda la noche) LaBrie. Como dijo un amigo, “entró con confianza, incluso le está pegando desde afuera del área”, haciendo una analogía pelotera al ver a James cumpliendo con excelente nota su función.

Y por primera vez en la jornada nos tocaba un viaje hacia el pasado, pero al pasado pasado, específicamente hacia el discutido, injustamente a mi juicio, Falling Into Infinity, que me parece un muy buen trabajo más allá de su flirteo con sonidos más “comerciales”. Sin interrupción desde el tema anterior, Dream nos regaló ese sensacional corte que es Trial Of Tears, que si bien tuvo una introducción un poquito más extensa de lo deseable, marcó uno de los momentos más emocionantes de la velada. Dream Theater es una banda de detalles y sabe los cómo y los cuándo, por ejemplo LaBrie cantando “on the streets of Santiago” en vez del original “on the streets of New York City”, o a Jordan poniéndose su “keytar” (o como algunos la conocen, “el teclado como guitarra de banda sound”) y caminando y tocando como guitarrista, ganándose una merecidísima ovación, a quien, a opinión personal, ha heredado de Portnoy el testimonio del carisma del quinteto.

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La mejor forma de que el vocalista de una banda pueda descansar es un solo de alguno de los instrumentistas. Y si ello viene en el contexto de un tema instrumental, tanto mejor. Y si viene acompañada de otra excelsa, increíble, entretenida y fascinante animación audiovisual, inmejorable. Ante ello, Enigma Machine, instrumental de su última placa, es útil para ese propósito, y además por cierto es el pie preciso para que Mike Mangini nos pueda deleitar en su kit con parte de lo más granado de su tremendo talento. Todo esto en el contexto de un video que se titulaba “D.T. vs D.T.”, una simpática caricatura en negro y blanco que exhibía a los músicos de la banda buscando un diamante con el “Majesty logo” en su interior y sorteando diversas peripecias con dicho propósito, una mezcla ideológica entre Indiana Jones y el juego Montezuma de Atari. Y todo de forma tal que, por ejemplo, cuando en este corte instrumental protagonizaba más la guitarra de “The Beard” Petrucci, veíamos a su caricatura peleando con un dragón, y cuando le toca a Mangini desplegar su talento en un solo incluido en el mismo tema, veíamos a su versión cartoon corriendo cual hámster en una rueda. Impecable, entretenido, fascinante y, ciertamente, fabuloso el trabajo de Mangini. A todo esto, LaBrie se lleva finalmente el diamante en el video, perdón por el spoiler.

dt14cl-10Ahora correspondía que Mike pudiese descansar un poco y ante ello, la banda elige este momento para lanzar otro corte de su último disco, en este caso la balada Along For The Ride, que si bien es muy bonita, no alcanza los niveles de excelencia de otras baladas de Dream, un acápite en el que los neoyorquinos dictan cátedra desde hace muchos años, con joyas como Anna-Lee, The Spirit Carries On, Through Her Eyes o la alucinante Space-Dye Vest, pero más allá de eso, se generó un bonito ambiente, volvimos a ver al simpático “Majesty Taxi” en las animaciones, James recibió una bandera chilena tras múltiples y frustrados intentos por llegar al escenario por parte de quienes la lanzaban… hasta que llegó el gran bache de la jornada. Hacia el final del tema hubo problemas con el micrófono de James y al parecer también con el teclado de Jordan. Intentaron resolverlo pero finalmente decidieron adelantar el interludio de quince minutos que correspondía después de lo siguiente, que debía ser Breaking All Illusions, pero que lamentablemente, a causa de estos problemas técnicos, finalmente no pudo ser ejecutada por la banda. De hecho LaBrie pidió disculpas y nos dijo que harían un intermedio de quince minutos, igual que lo ocurrido en el show del 2005.

Pero no fue cualquier interrupción. Primero, en la pantalla gigante se veía un coqueto cronómetro que retrocedía desde los quince minutos. Y cuando uno pensaba que el cronómetro permanecería allí hasta el final del interludio, comienzan a aparecer paulatinamente cosas en la pantalla, como el texto “youtube remix”, escuchándose luego una conversación telefónica de alguien que quería comprar la guitarra de Petrucci, luego una simpática animación de Jordan Rudess en versión “action figure”, la historia de un muchacho que quería tocar el triángulo en la banda, luego una hilarante aparición de Petrucci como “action figure” convirtiéndose en Transformer y luego en “Oso Transformer”, Mangini como promotor de detergentes, LaBrie como “action figure”, diversos músicos interpretando en diversas instancias canciones de Dream (hasta una especie de orfeón universitario en una cancha de fútbol americano), y terminando con una caricatura de la banda a la usanza de “Bad” de Michael Jackson, entre otras innumerables cosas que vimos en la pantalla y que es imposible reseñar en su totalidad pues la memoria algo tiene de fragilidad. La idea es que usted, amigo/a lector/a, también nos ayude y rememore algunas de las cosas y detalles que, por la frágil condición del cerebro humano, hayamos pasado por alto.

dt14cl-22Y luego de este entretenido intermedio, vendría la denominada “segunda parte”, que básicamente sería nada menos que apretar mentalmente el “play” por el lado B del cassette del Awake, disco extraordinariamente querido por la gran mayoría de los fans de la banda y que este año cumple nada menos que dos décadas. Y si bien Dream es una banda que varía montones sus setlists en los tours, jamás imaginé escuchar algunos de los temas que vendrían a continuación. La pesada y densa guitarra de Petrucci marcaría el inicio de The Mirror/Lie, corte doble donde LaBrie la “descosió” como decimos los peloteros, más allá de un “gallito” por ahí que es perdonable considerando lo bien que anduvo en toda la jornada y particularmente en los recuerdos de Awake, donde muchos corearon los “Don’t tell me you wanted me, Don’t tell me you thought of me, I won’t, I swear I won’t, I’ll try, I swear I’ll try”. Notable performance.

Luego de darnos las gracias y preguntarnos “are you still with us?” y que seguirán viniendo, James nos dice que seguirán con el “Awake theme”, y que en un rato más nos entregarían material de Metropolis 2: Scenes From a Memory, provocando la natural ovación de los forofos apostados en el recinto santiaguino. Pero lo que correspondía a continuación sería continuar con Awake y nos regalarían lo siguiente, la melancólica Lifting Shadows Off a Dream, con un video en negro y blanco muy “otoñal” y que ayudó a contextualizar el tono casi lúgubre de este corte que jamás imaginé escuchar algún día en vivo.

Con Scarred, un verdadero lujo, ya pude confirmar una apreciación personal pero que seguramente más de alguien compartirá: era la mejor presentación de James LaBrie en vivo en Chile, demostrando que los fantasmas de sus padecimientos están quedando en el más profundo baúl de los olvidos. Y qué decir de lo que se logró con la maravillosa Space-Dye Vest, con esa tan alucinante como sencilla línea de piano, idea de Kevin Moore –quien merece más que un reconocimiento– y preciosa y precisamente ejecutada por Jordan que, con la humildad que caracteriza a los grandes en serio, no intenta y no necesita “pasar por encima” de la composición de Moore y la ejecutó de forma sencilla, como manda un corte de ese nivel de emotividad. Ovación total para el final del “Awake Theme” y con esto, sólo falta que alguna vez toquen Innocence Faded y con eso habríamos escuchado el Awake completo en vivo en Chile sumando todos los conciertos de la banda.

dt14cl-19Y una vez que culminó esta vívida remembranza de un disco que salió hace nada menos que veinte años, vendría el último corte de esta segunda parte, y el último del nuevo disco de la banda, la alucinante Illumination Theory, tema de más de veinte minutos de duración. Varios comentarios previos al show que uno pudo recoger decían que querían ver cómo lo harían con este corte, y realmente le sacaron lustre de manera magistral. Vuelve el “Majesty Taxi” al apoyo audiovisual, recorriendo diversos lugares, dejando atrás unas palomas e instalándose en el “Drive in Theater” para ver en la pantalla a Petrucci tocando. Fue sin duda uno de los momentos más brillantes del show y, me atrevería a decir, del año en shows en vivo, fue increíble cómo en directo tomó más “cuerpo” que en su versión en estudio, generó mucha mística con el público de cancha saltando al ritmo de los sones de Live, Kill, Die, el segundo “movimiento” de esta obra (tras la intro Paradoxe de la Lumière Noire), con su riff atrapante y enjundioso. Y luego, apoyados con un soporte audiovisual atinadísimo, con soles/luciérnagas recorriendo una especie de bosque, el tercer movimiento The Embracing Circle –muy filmscore– logró total atención y fue de verdad emocionante. Finalmente, con el cuarto movimiento, The Pursuit Of Truth, el carismático Jordan vuelve a tomar su “keytar” y se va para adelante nomás para recibir los extasiados y merecidos aplausos de un público que rendía merecido tributo a una banda y a un músico fantásticos. Y con el último movimiento, Surrender, Trust & Passion, se puso fin a una ejecución que no sólo respondió a las expectativas, sino que en el caso de varios, la superó. La banda se despide, LaBrie nos dice “good-bye”, y así, siendo las 22.55 horas, culminó la segunda parte de un espectáculo prácticamente irreprochable.

Tras un par de minutos de descanso y de luces apagadas, donde obviamente se sintieron las pifias y gritos de un público que quería más de los neoyorquinos, vendría la tercera y última parte del espectáculo. ¡Y qué parte! Nada menos que una especie de resumen ejecutivo de Metropolis 2: Scenes From a Memory, para muchos su trabajo preferido de toda la carrera de los norteamericanos. Es impresionante cómo Overture 1928 logra generar una atmósfera distinta a la del resto del concierto, y fue coreada por todo el público, cosa no demasiado común en los temas de Dream Theater precisamente por la estructura de sus temas, ayudada además por un soporte audiovisual increíble, que comenzaba con un “2014” en la pantalla que iba retrocediendo año a año hasta llegar, por cierto, al 1928. Y qué decir de la ebullición a la que se llegó con la memorable Strange Déjà Vu, a estas alturas un clásico de la banda y que, como curiosidad demostrativa, podemos decir que es EL ÚNICO tema que Dream Theater repitió en Chile respecto a su show del 2005, lo que da cuenta de un recontra prolífico catálogo de temas que perfectamente los podrían tener ocho horas arriba del escenario sin perder demasiado fuelle. Brillante y además simpática con el genial Rudess mirando directo a la cámara que lo enfocaba desde arriba y captaba su brillante alopecia, su prolija barba cana y su teclado giratorio.

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Y ya culminando el show, a fin de decorar una fabulosa torta de Heavy Metal y Rock, las guindas y cubierta de chocolate crispy serían nada menos que dos cortes excelsos del Metropolis 2. Primero, la increíble instrumental The Dance Of Eternity, un verdadero desparramo de exquisitez técnica y rítmica, ejecutada de manera sobrecogedoramente brillante, y finalmente con la colosal Finally Free, que tocaban por primera vez de forma íntegra en nuestro país, más allá de la inclusión de parte de este corte en el medley Schmedley Wilcox el 2008. La verdad, a varios se nos puso la piel de gallina al no sólo escuchar, sino que vivir la montaña rusa emocional y los distintos ambientes que se ven en este tema, de hecho el “one last tiiiime” fue probablemente uno de los pasajes más cantados de la noche por parte del respetable. Así, a las 23.20 horas y con una banda contenta y recibiendo banderas en el escenario (incluyendo una colombiana), se despiden de un público que podía darse más que por satisfecho, y que abandonó el recinto mientras en la pantalla gigante se proyectaba un video muy de película donde daban los créditos a los músicos y a los audiovisuales que hicieron las animaciones y videos de apoyo.

dt14cl-12En la parte más crítica del show, ciertamente el inconveniente técnico que tuvieron promediando el show y que provocó que no tocaran ese maravilloso corte que es Breaking All Illusions generó algo de pena, y por cierto que se extrañó algún bocadillo de Images And Words, probablemente el disco más icónico de toda la carrera de la banda y que contiene buena parte de sus justificadamente llamados clásicos. Quizás también el sonido no haya sido 100% prolijo, por instantes sonó un poco sucio y con rebote, especialmente el kit de Mangini. Pero en la suma y resta es un show que sin duda alguna quedará en la memoria de la gran mayoría de los asistentes, con un LaBrie cantando como en sus mejores tiempos y con cuatro músicos que están, justificadamente, en los top de los rankings mundiales de sus respectivas especialidades, y que tuvimos la fortuna de volver a ver en directo sacándole lustre a sus credenciales. Y a la larga, cualquier concepto que uno pueda señalar sobre Dream Theater se queda corto, pues cuando uno tiene la fortuna de poder ver a una banda así de grande, talentosa, vigente, dinámica, reinventora y entretenida, todas las flores están de más.

Setlist de Dream Theater:

Primera Parte:
01. False Awakening Suite (intro)
02. The Enemy Inside
03. The Shattered Fortress
04. On the Backs of Angels
05. The Looking Glass
06. Trial of Tears
07. Enigma Machine (con solo de Mike Mangini)
08. Along for the Ride

Segunda Parte:
09. The Mirror/ Lie
10. Lifting Shadows Off a Dream
11. Scarred
12. Space-Dye Vest
13. Illumination Theory

Encore:
14. Overture 1928
15. Strange Déjà Vu
16. The Dance of Eternity
17. Finally Free

 

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