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Dream Theater es uno de los grupos de Heavy Metal, dentro de los que podríamos denominar “grandes” –por repercusión y convocatoria fundamentalmente, sin entrar a debatir sobre la calidad de muchas agrupaciones que de acuerdo a los primeros criterios son más “pequeñas”– que más se demoró en llegar a Chile. Recién lo hizo por primera vez a fines del 2005, en ese show tan recordado por quienes tuvimos la fortuna de asistir y, sobre todo, por la propia banda, que quedó sorprendida e impactada por la inmensa convocatoria de chilenos que repletaron la Pista Atlética del Estadio Nacional. Claro, eran otros tiempos, los neoyorquinos no habían venido nunca y sin duda era de los actos más esperados por la fanaticada nacional.

Posteriormente los norteamericanos se fueron “poniendo al día” e hicieron dos conciertos, el 2008 y 2010, en el mismo recinto que nos convocaría este miércoles 24 de septiembre, en que sin dudas el del 2010 acapara nuestra memoria al ser una de las primeras instancias de “normalidad” que vivía la zona centro-sur del país tras la tragedia del terremoto de Febrero de aquel año, aunque hayan hecho un espectáculo algo más corto de lo que tenemos la costumbre de ver en la banda. Y su última presentación, del 2012, fue en ese inaccesible local que es Espacio Riesco, en que muchos fans recordamos el terrible tráfico y lluvia que debimos sobrellevar para poder lograr arribar al recinto. Por suerte la banda aplacó esas sensaciones amargas en lo que fue el primer show de Dream con Mike Mangini en estas tierras, con un show contundente y técnicamente impecable, como acostumbran estos norteamericanos.

dt14cl-04Así, Dream Theater versión 2014 nos convoca a su quinta presentación en nuestras tierras, ya con Mangini más empoderado en su posición de batero titular, pese a que, por cierto, siempre existirán quienes extrañen y añoren a Mike Portnoy. No vamos a entrar a discutir quién es mejor baterista ni mucho menos, cada quién tendrá su opinión y es respetable, pero sí es indudable que, más allá de su talento con los tarros, el carisma de Portnoy era importantísimo para darle un mayor grado de emotividad y cercanía a la banda con el público en sus presentaciones en vivo. De todas formas, el talento de Mangini y su capacidad para ponerse esa mochila en la espalda está fuera de toda discusión razonable y así quedó demostrado con su irreprochable y admirable performance del 2012.

De esta forma, el Movistar Arena se preparaba para “An Evening With Dream Theater”. Me agrada el concepto de “evening” que existe en inglés y que no es tan literalmente traducible, es como el “inicio de la noche” pero no es “la noche noche” que es cuando uno duerme. Paulatinamente se fue formando un marco de público bastante interesante considerando que es la quinta vez que nos visita la banda, unas 6.000 personas aproximadamente, una hora antes del concierto, en que un humo de dudosa procedencia inundaba la vista, pese a que el Arena es un recinto que permite ver bien desde prácticamente todos sus sectores.

Personalmente creo que nunca serán suficientes veces para ver a los grupos que a uno le gustan y que forman parte importante no sólo de la banda sonora de uno, sino que derechamente de su biografía, y que si bien es cierto los precios de las entradas francamente no ayudan a poder ir a todos los shows, hay instancias en la vida donde uno tiene que hacer ciertos sacrificios. Y buena parte de los asistentes lo entendió así, pasándolo bien en la previa del espectáculo, riendo con un show personal de un vendedor de papas fritas o cantando el himno nacional (!) para aplacar la espera. Así, pasaban los minutos y veíamos un telón cubriendo el escenario, que mostraba el símbolo de “Majesty” que, como sabemos, está en cada rincón gráfico de la banda, hasta en los bombos de Mangini o en el teclado de Rudess.

Esperábamos ya con ansias el inicio del show y ver si nos tenían preparada alguna sorpresa en la obertura del espectáculo, como el memorable inicio del recital del 2012 con la música de Hans Zimmer, las pantallas/cubos y el avioncito de Dream Theater “aterrizando”. Y si el desafío era superar esa introducción, sin dudas era bastante difícil. Pero lo que vimos a partir de las puntuales 20.30 horas, ya con unas 8.000 personas, cuando se apagaron las luces, fue realmente memorable y ya valía cada peso de quienes desembolsamos nuestros emolumentos para adquirir la respectiva adhesión para ingresar al show, porque es una de las performances audiovisuales más geniales que se hayan visto en un show rockero en Chile en todos los tiempos.

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Porque claro, se apagan las luces, sobre las pantallas gigantes se proyecta una cuenta regresiva, y empieza a sonar una versión orquestada de esa brillante intro de su última placa, titulada minimalistamente Dream Theater, que es False Awakening Suite, de las mejores de la carrera de los norteamericanos. Pero no sólo eso: en las pantallas gigantes luego del “countdown” se proyectaría un video realmente increíble, que recorrió animadamente, en orden cronológico y con movimiento, todas las portadas de los discos de la banda. Así, pasamos de ese joven muchacho que está siendo marcado cual bovino de un rancho de Tennessee con el logo Majesty del When Dream And Day Unite, pasando por el corazón y la niñita de Images And Words, viajando al reloj y espejos de Awake, al niño en la playa de A Change Of Seasons, el mar y los binoculares del Falling Into Infinity, pasar por la cara y los periódicos de Metropolis 2: Scenes From a Memory y llevarse la primera ovación de la jornada, y así pasaban Six Digrees Of Inner Turbulence, Train Of Thought con su ojo, Octavarium y su péndulo de Newton, las autopistas de Systematic Chaos, el cielo oscuro de Black Clouds & Silver Linings, conectando de maravillosa forma con el trapecista en el cielo de A Dramatic Turn Of Events y finalmente llegar al logo Majesty de su nueva placa. Realmente formidable y alucinante, cualquier concepto laudatorio se queda corto ante una verdadera obra maestra audiovisual, si usted estuvo allí seguramente lo entenderá, en video es difícil de apreciar la magnitud y la magia del momento.

Y así, cae el telón y comienza el llamado “primer acto” de la noche, viendo ya a Mike Mangini, John Petrucci, Jordan Rudess y John Myung sobre el escenario del Movistar Arena para dar el puntapié inicial de la velada con The Enemy Inside, el single destacado de su última placa, fabulosa forma de retratar artísticamente el stress postraumático de los veteranos de guerra. Así, sale a escena James LaBrie, con un plus bastante importante: todos sabemos que el canadiense arrastra desde hace largo tiempo ciertos problemas en sus cuerdas vocales, incluyendo una lesión bastante severa que lo tuvo a mal traer durante un buen tiempo… pero Dream Theater no tocaba en vivo desde hace casi dos meses, por lo cual en la previa presumíamos que la voz de James estaría más descansada que en ocasiones anteriores. Y no nos equivocamos, pues LaBrie interpretó el tema de forma irreprochable. Palabras aparte para el apoyo visual con las pantallas gigantes proyectando el videoclip de este corte, realmente generando una notable compenetración entre la banda y el público y haciéndonos pensar que sería el comienzo de una velada memorable. Primer corte de su nueva placa defendido en vivo, y con particular éxito.

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En este “primer acto” la banda interpretaría prácticamente en su totalidad temas de sus últimos tres discos. Así, lo que vendría a continuación del “buenas noches Santiago” de LaBrie sería un recuerdo del interesante Black Clouds & Silver Linings, con la excelente The Shattered Fortress, la última parte de la famosa “Suite de los doce pasos” de Portnoy, un tema con una extraordinaria cantidad de matices –y referencias a los otros temas de la suite– y que probablemente contenga parte de los pasajes más “pesados” del catálogo de la banda, lo que de por sí le proporciona un importante plus para tocarla en vivo. Curiosamente no la habían tocado en Chile en el show del 2010 que precisamente promocionaba Black Clouds. Pues bien, en directo resultó prácticamente impecable de no mediar por un sonido un poquitito sucio, y nuevamente el apoyo visual con el excelso trabajo de cámaras y puesta en escena del equipo de apoyo de la banda resultó tremendo, pudiendo ver, por ejemplo, desde arriba el teclado y el iPad del “Wizard” Jordan y su polera con la bandera de los Estados Unidos en negro y blanco y al revés. Fantástico inicio del show.

dt14cl-05James vuelve a saludarnos y nos dice que “it’s great to be back”, y otra serie de palabras de muchacho criado en un hogar con muchos valores y principios, para a continuación dar paso al momento de repasar algo del gran A Dramatic Turn Of Events, un disco que ha “envejecido” de manera notable y que se aprecia mucho más hoy en día que en el tiempo en que apareció, quizás porque las primeras escuchadas estaban algo condicionadas por la curiosidad y sobreatención que implicaba el hecho de tratarse del primer trabajo de la banda sin Portnoy y con Mangini. Pues bien, el corte de apertura de este disco, la magistral On The Backs Of Angels, que ya tuvimos la fortuna de escuchar en vivo en Espacio Riesco, nos mostró a un James LaBrie con su polera de “Sons Of Anarchy” pidiéndonos corear los “uo-o-o-ooooh, uo-o-o-ooooh” del principio, invitación que obviamente aceptamos de buena gana, y nuevamente –no me canso de destacarlo– con un soporte audiovisual de inmejorable factura. Es un tema realmente fabuloso y en vivo se le saca un lustre mayor al ver el desempeño técnico de estos verdaderos genios.

Siguiendo con el soporte audiovisual, habría varias apariciones de un taxi amarillo de modelo antiguo llamado “Majesty Taxi”, con su patente “DT1985” (haciendo obvia alusión a las iniciales de la banda y al año de su formación) recorriendo diversos lugares, en los momentos en que se ejecutarían temas de su última placa. Aquí fue la primera aparición de este taxi, que llega a una casa solitaria en medio de la nada y con el logo Majesty formando una especie de constelación en el cielo. Esto nos marcaba una vuelta al presente, con la increíblemente rushiana The Looking Glass, un corte respecto del cual si lo escucháramos cantado por Geddy Lee no nos extrañaría para nada, y que si bien no me parece de lo más destacado de su último esfuerzo en estudio, aprobó con buena forma, más que nada al comprobar la confianza con que andaba (y anduvo toda la noche) LaBrie. Como dijo un amigo, “entró con confianza, incluso le está pegando desde afuera del área”, haciendo una analogía pelotera al ver a James cumpliendo con excelente nota su función.

Y por primera vez en la jornada nos tocaba un viaje hacia el pasado, pero al pasado pasado, específicamente hacia el discutido, injustamente a mi juicio, Falling Into Infinity, que me parece un muy buen trabajo más allá de su flirteo con sonidos más “comerciales”. Sin interrupción desde el tema anterior, Dream nos regaló ese sensacional corte que es Trial Of Tears, que si bien tuvo una introducción un poquito más extensa de lo deseable, marcó uno de los momentos más emocionantes de la velada. Dream Theater es una banda de detalles y sabe los cómo y los cuándo, por ejemplo LaBrie cantando “on the streets of Santiago” en vez del original “on the streets of New York City”, o a Jordan poniéndose su “keytar” (o como algunos la conocen, “el teclado como guitarra de banda sound”) y caminando y tocando como guitarrista, ganándose una merecidísima ovación, a quien, a opinión personal, ha heredado de Portnoy el testimonio del carisma del quinteto.

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La mejor forma de que el vocalista de una banda pueda descansar es un solo de alguno de los instrumentistas. Y si ello viene en el contexto de un tema instrumental, tanto mejor. Y si viene acompañada de otra excelsa, increíble, entretenida y fascinante animación audiovisual, inmejorable. Ante ello, Enigma Machine, instrumental de su última placa, es útil para ese propósito, y además por cierto es el pie preciso para que Mike Mangini nos pueda deleitar en su kit con parte de lo más granado de su tremendo talento. Todo esto en el contexto de un video que se titulaba “D.T. vs D.T.”, una simpática caricatura en negro y blanco que exhibía a los músicos de la banda buscando un diamante con el “Majesty logo” en su interior y sorteando diversas peripecias con dicho propósito, una mezcla ideológica entre Indiana Jones y el juego Montezuma de Atari. Y todo de forma tal que, por ejemplo, cuando en este corte instrumental protagonizaba más la guitarra de “The Beard” Petrucci, veíamos a su caricatura peleando con un dragón, y cuando le toca a Mangini desplegar su talento en un solo incluido en el mismo tema, veíamos a su versión cartoon corriendo cual hámster en una rueda. Impecable, entretenido, fascinante y, ciertamente, fabuloso el trabajo de Mangini. A todo esto, LaBrie se lleva finalmente el diamante en el video, perdón por el spoiler.

dt14cl-10Ahora correspondía que Mike pudiese descansar un poco y ante ello, la banda elige este momento para lanzar otro corte de su último disco, en este caso la balada Along For The Ride, que si bien es muy bonita, no alcanza los niveles de excelencia de otras baladas de Dream, un acápite en el que los neoyorquinos dictan cátedra desde hace muchos años, con joyas como Anna-Lee, The Spirit Carries On, Through Her Eyes o la alucinante Space-Dye Vest, pero más allá de eso, se generó un bonito ambiente, volvimos a ver al simpático “Majesty Taxi” en las animaciones, James recibió una bandera chilena tras múltiples y frustrados intentos por llegar al escenario por parte de quienes la lanzaban… hasta que llegó el gran bache de la jornada. Hacia el final del tema hubo problemas con el micrófono de James y al parecer también con el teclado de Jordan. Intentaron resolverlo pero finalmente decidieron adelantar el interludio de quince minutos que correspondía después de lo siguiente, que debía ser Breaking All Illusions, pero que lamentablemente, a causa de estos problemas técnicos, finalmente no pudo ser ejecutada por la banda. De hecho LaBrie pidió disculpas y nos dijo que harían un intermedio de quince minutos, igual que lo ocurrido en el show del 2005.

Pero no fue cualquier interrupción. Primero, en la pantalla gigante se veía un coqueto cronómetro que retrocedía desde los quince minutos. Y cuando uno pensaba que el cronómetro permanecería allí hasta el final del interludio, comienzan a aparecer paulatinamente cosas en la pantalla, como el texto “youtube remix”, escuchándose luego una conversación telefónica de alguien que quería comprar la guitarra de Petrucci, luego una simpática animación de Jordan Rudess en versión “action figure”, la historia de un muchacho que quería tocar el triángulo en la banda, luego una hilarante aparición de Petrucci como “action figure” convirtiéndose en Transformer y luego en “Oso Transformer”, Mangini como promotor de detergentes, LaBrie como “action figure”, diversos músicos interpretando en diversas instancias canciones de Dream (hasta una especie de orfeón universitario en una cancha de fútbol americano), y terminando con una caricatura de la banda a la usanza de “Bad” de Michael Jackson, entre otras innumerables cosas que vimos en la pantalla y que es imposible reseñar en su totalidad pues la memoria algo tiene de fragilidad. La idea es que usted, amigo/a lector/a, también nos ayude y rememore algunas de las cosas y detalles que, por la frágil condición del cerebro humano, hayamos pasado por alto.

dt14cl-22Y luego de este entretenido intermedio, vendría la denominada “segunda parte”, que básicamente sería nada menos que apretar mentalmente el “play” por el lado B del cassette del Awake, disco extraordinariamente querido por la gran mayoría de los fans de la banda y que este año cumple nada menos que dos décadas. Y si bien Dream es una banda que varía montones sus setlists en los tours, jamás imaginé escuchar algunos de los temas que vendrían a continuación. La pesada y densa guitarra de Petrucci marcaría el inicio de The Mirror/Lie, corte doble donde LaBrie la “descosió” como decimos los peloteros, más allá de un “gallito” por ahí que es perdonable considerando lo bien que anduvo en toda la jornada y particularmente en los recuerdos de Awake, donde muchos corearon los “Don’t tell me you wanted me, Don’t tell me you thought of me, I won’t, I swear I won’t, I’ll try, I swear I’ll try”. Notable performance.

Luego de darnos las gracias y preguntarnos “are you still with us?” y que seguirán viniendo, James nos dice que seguirán con el “Awake theme”, y que en un rato más nos entregarían material de Metropolis 2: Scenes From a Memory, provocando la natural ovación de los forofos apostados en el recinto santiaguino. Pero lo que correspondía a continuación sería continuar con Awake y nos regalarían lo siguiente, la melancólica Lifting Shadows Off a Dream, con un video en negro y blanco muy “otoñal” y que ayudó a contextualizar el tono casi lúgubre de este corte que jamás imaginé escuchar algún día en vivo.

Con Scarred, un verdadero lujo, ya pude confirmar una apreciación personal pero que seguramente más de alguien compartirá: era la mejor presentación de James LaBrie en vivo en Chile, demostrando que los fantasmas de sus padecimientos están quedando en el más profundo baúl de los olvidos. Y qué decir de lo que se logró con la maravillosa Space-Dye Vest, con esa tan alucinante como sencilla línea de piano, idea de Kevin Moore –quien merece más que un reconocimiento– y preciosa y precisamente ejecutada por Jordan que, con la humildad que caracteriza a los grandes en serio, no intenta y no necesita “pasar por encima” de la composición de Moore y la ejecutó de forma sencilla, como manda un corte de ese nivel de emotividad. Ovación total para el final del “Awake Theme” y con esto, sólo falta que alguna vez toquen Innocence Faded y con eso habríamos escuchado el Awake completo en vivo en Chile sumando todos los conciertos de la banda.

dt14cl-19Y una vez que culminó esta vívida remembranza de un disco que salió hace nada menos que veinte años, vendría el último corte de esta segunda parte, y el último del nuevo disco de la banda, la alucinante Illumination Theory, tema de más de veinte minutos de duración. Varios comentarios previos al show que uno pudo recoger decían que querían ver cómo lo harían con este corte, y realmente le sacaron lustre de manera magistral. Vuelve el “Majesty Taxi” al apoyo audiovisual, recorriendo diversos lugares, dejando atrás unas palomas e instalándose en el “Drive in Theater” para ver en la pantalla a Petrucci tocando. Fue sin duda uno de los momentos más brillantes del show y, me atrevería a decir, del año en shows en vivo, fue increíble cómo en directo tomó más “cuerpo” que en su versión en estudio, generó mucha mística con el público de cancha saltando al ritmo de los sones de Live, Kill, Die, el segundo “movimiento” de esta obra (tras la intro Paradoxe de la Lumière Noire), con su riff atrapante y enjundioso. Y luego, apoyados con un soporte audiovisual atinadísimo, con soles/luciérnagas recorriendo una especie de bosque, el tercer movimiento The Embracing Circle –muy filmscore– logró total atención y fue de verdad emocionante. Finalmente, con el cuarto movimiento, The Pursuit Of Truth, el carismático Jordan vuelve a tomar su “keytar” y se va para adelante nomás para recibir los extasiados y merecidos aplausos de un público que rendía merecido tributo a una banda y a un músico fantásticos. Y con el último movimiento, Surrender, Trust & Passion, se puso fin a una ejecución que no sólo respondió a las expectativas, sino que en el caso de varios, la superó. La banda se despide, LaBrie nos dice “good-bye”, y así, siendo las 22.55 horas, culminó la segunda parte de un espectáculo prácticamente irreprochable.

Tras un par de minutos de descanso y de luces apagadas, donde obviamente se sintieron las pifias y gritos de un público que quería más de los neoyorquinos, vendría la tercera y última parte del espectáculo. ¡Y qué parte! Nada menos que una especie de resumen ejecutivo de Metropolis 2: Scenes From a Memory, para muchos su trabajo preferido de toda la carrera de los norteamericanos. Es impresionante cómo Overture 1928 logra generar una atmósfera distinta a la del resto del concierto, y fue coreada por todo el público, cosa no demasiado común en los temas de Dream Theater precisamente por la estructura de sus temas, ayudada además por un soporte audiovisual increíble, que comenzaba con un “2014” en la pantalla que iba retrocediendo año a año hasta llegar, por cierto, al 1928. Y qué decir de la ebullición a la que se llegó con la memorable Strange Déjà Vu, a estas alturas un clásico de la banda y que, como curiosidad demostrativa, podemos decir que es EL ÚNICO tema que Dream Theater repitió en Chile respecto a su show del 2005, lo que da cuenta de un recontra prolífico catálogo de temas que perfectamente los podrían tener ocho horas arriba del escenario sin perder demasiado fuelle. Brillante y además simpática con el genial Rudess mirando directo a la cámara que lo enfocaba desde arriba y captaba su brillante alopecia, su prolija barba cana y su teclado giratorio.

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Y ya culminando el show, a fin de decorar una fabulosa torta de Heavy Metal y Rock, las guindas y cubierta de chocolate crispy serían nada menos que dos cortes excelsos del Metropolis 2. Primero, la increíble instrumental The Dance Of Eternity, un verdadero desparramo de exquisitez técnica y rítmica, ejecutada de manera sobrecogedoramente brillante, y finalmente con la colosal Finally Free, que tocaban por primera vez de forma íntegra en nuestro país, más allá de la inclusión de parte de este corte en el medley Schmedley Wilcox el 2008. La verdad, a varios se nos puso la piel de gallina al no sólo escuchar, sino que vivir la montaña rusa emocional y los distintos ambientes que se ven en este tema, de hecho el “one last tiiiime” fue probablemente uno de los pasajes más cantados de la noche por parte del respetable. Así, a las 23.20 horas y con una banda contenta y recibiendo banderas en el escenario (incluyendo una colombiana), se despiden de un público que podía darse más que por satisfecho, y que abandonó el recinto mientras en la pantalla gigante se proyectaba un video muy de película donde daban los créditos a los músicos y a los audiovisuales que hicieron las animaciones y videos de apoyo.

dt14cl-12En la parte más crítica del show, ciertamente el inconveniente técnico que tuvieron promediando el show y que provocó que no tocaran ese maravilloso corte que es Breaking All Illusions generó algo de pena, y por cierto que se extrañó algún bocadillo de Images And Words, probablemente el disco más icónico de toda la carrera de la banda y que contiene buena parte de sus justificadamente llamados clásicos. Quizás también el sonido no haya sido 100% prolijo, por instantes sonó un poco sucio y con rebote, especialmente el kit de Mangini. Pero en la suma y resta es un show que sin duda alguna quedará en la memoria de la gran mayoría de los asistentes, con un LaBrie cantando como en sus mejores tiempos y con cuatro músicos que están, justificadamente, en los top de los rankings mundiales de sus respectivas especialidades, y que tuvimos la fortuna de volver a ver en directo sacándole lustre a sus credenciales. Y a la larga, cualquier concepto que uno pueda señalar sobre Dream Theater se queda corto, pues cuando uno tiene la fortuna de poder ver a una banda así de grande, talentosa, vigente, dinámica, reinventora y entretenida, todas las flores están de más.

Setlist de Dream Theater:

Primera Parte:
01. False Awakening Suite (intro)
02. The Enemy Inside
03. The Shattered Fortress
04. On the Backs of Angels
05. The Looking Glass
06. Trial of Tears
07. Enigma Machine (con solo de Mike Mangini)
08. Along for the Ride

Segunda Parte:
09. The Mirror/ Lie
10. Lifting Shadows Off a Dream
11. Scarred
12. Space-Dye Vest
13. Illumination Theory

Encore:
14. Overture 1928
15. Strange Déjà Vu
16. The Dance of Eternity
17. Finally Free

 

MIRA AQUÍ LA GALERÍA DE FOTOS DEL CONCIERTO

Todo listo para la quinta visita de DREAM THEATER en nuestro país. El show comenzará a las 20:30hrs en Movistar Arena y la apertura de puertas está contemplada para las 17:30hrs.

Las entradas tendrán un valor de $39.000, sin cargo por servicio, y estarán disponibles en la boletería del Movistar Arena a partir de las 15:00hrs.

Los norteamericanos se reencuentra así con el público chileno, gracias a un material que los volvió a poner en la primera línea. Un disco que según sus creadores viene a significar un nuevo comienzo, por eso decidieron titularlo con el mismo nombre del grupo: «Es el primer álbum homónimo de nuestra carrera y no hay nada que se me ocurra que sea un manifiesto de identidad musical y creativa más que fuerte que eso. Exploramos a fondo todos los elementos que nos hacen únicos, desde lo épico e intenso a lo atmosférico y lo cinematográfico», asegura el guitarrista y fundador John Petrucci.

Coincidentemente, la banda también tiene 25 años que celebrar: los que se cumplen desde la edición de su primer álbum, «When Dream and Day Unite» de 1989. Un cuarto de siglo en el que se han posicionado como una institución del rock, llevando la batuta en el lado más progresivo del género. Su ilimitada creatividad y performance de excelencia ha sido aplaudida desde todos los sectores, que han visto el milagro de ver juntos en una sola banda a algunos de los mejores músicos de las últimas décadas.

John Petrucci (guitarra), James LaBrie (voz), John Myung (bajo), Jordan Ruddess (teclados) y Mike Mangini (batería) son quienes conforman actualmente el grupo. «Dream Theater» es el segundo disco que materializan con esta alineación, después de haber pasado la prueba de la renovación de integrantes con «A Dramatic Turn of Events» de 2011. En esa etapa se consagraron como una de las bandas de más presencia en vivo, con una gira de 14 meses, 110 shows y 34 países recorridos. Con ese mismo espíritu se lanzaron nuevamente a recorrer el mundo este 2014, comenzando en enero en Europa

En PowerMetal.cl calentamos el 5to show de DREAM THEATER en Santiago, y preparamos un especial recopilando reviews escritos en nuestro sitio, además de toda la info de su próximo concierto en Santiago.

Visita el especial en www.powermetal.cl/dreamtheater

Las entradas están a la venta por sistema Puntoticket y puntos habilitados en Ripley y Cinemark. Disquería Rockaxis en Portal Lyon.

Precio Especial Estudiantes: $27.000 (con control de credencial estudiantil al ingresar al recinto)
Pre Venta Futuro: $29.000 (AGOTADA)
Venta General: $39.000

Dream Theater en Chile | 24 de septiembre 2014 | Movistar Arena

 

Imágenes del reciente show de Dream Theater en Movistar Arena.

Fotos: Guillermo Salazar

 

Dream Theater

Dream Theater sin duda alguna es el eslabón más esencial entre el Heavy Metal y el rock progresivo de gigantes exponentes como Pink Floyd, Rush, Yes, Genesis, King Crimson o Marillion, por sólo nombrar algunas de ellas, más allá de la indiscutible calidad de otros exponentes del metal progresivo como, por ejemplo, Fates Warning, Crimson Glory o Symphony X. Al menos en popularidad y en calidad, el pedestal de este quinteto norteamericano en el olimpo del Heavy Metal no admite mayor discusión.

De igual forma, tampoco admite discusión la trayectoria de estos neoyorquinos. Con trece discos de estudio (contando entre ellos a A Change Of Seasons), Dream Theater está a punto de cumplir nada menos que treinta años de carrera. Exactamente llevan veintinueve, desde el ya lejano 1985, instancia en la cual John Petrucci y John Myung, en esos entonces apenas unos aprendices de músicos que estudiaban en el prestigioso instituto Berklee, en Boston, quedaron boquiabiertos viendo el talento en la batería de un muchacho llamado Michael Stephen Portnoy, que al igual que ellos, venía desde Long Island y era fan del rock, cosa difícil de encontrar en Berklee.

Desde allí, y desde 1989 con When Dream And Day Unite con Charlie Dominici en las voces, pasando por los icónicos Images and Words, Awake y Falling Into Infinity, el glorioso Metropolis 2: Scenes From a Memory, los interesantes Six Degrees Of Inner Turbulence y Train Of Thought, llegamos a su debut en Chile el 2005 en la gira de Octavarium, con un impresionante marco de público en la Pista Atlética del Estadio Nacional –destacado por la banda en su momento como el show más masivo que han tenido–. A ese show sucedieron su concierto del 2008 en el Arena Santiago, el recordadísimo show post-terremoto de Marzo del 2010 –aportando un granito de arena en darle una señal de “normalidad” mental a un país que tanto lo necesitaba–, y la última aventura que implicó llegar a Espacio Riesco en Agosto de 2012.

Respecto a esa última visita: la banda fue capaz de sobrevivir a un puñal en su integridad como fue la partida de Mike Portnoy y dio potentísimas señales de buena salud con A Dramatic Turn Of Events, primer disco de los neoyorquinos con Mike Mangini . Dicha gira los trajo a nuestro país por cuarta ocasión, un día de grandes inclemencias climáticas y viales, que por suerte no fueron suficiente obstáculo para evitar presenciar a una banda extraordinariamente talentosa y una apuesta segura, como son los neoyorquinos.

Además, la banda tiene un gigante plus en vivo: no repiten sus shows y son mucho más impredecibles que los de otras bandas. Y ello se acentúa al saber que Dream inicia en Chile un tour que durará más de un mes y que, además de llevarlos a países hermanos de Latinoamérica, los conducirá a Asia y Australia a fines de Octubre. De hecho, no sabemos cuál será el tracklist de la banda y esa “sorpresa”, a estas alturas en que la información está al alcance de un par de clicks o movimientos de un dedo, es un punto extraordinariamente a favor. Y eso lleva a otro plus: hay que considerar que cuando se inicia una gira, la voz de la banda estará descansada (es cosa de recordar cómo cantó Ozzy en el Monumental David Arellano el año pasado, muy por sobre lo que muchos esperábamos, precisamente porque Sabbath iniciaba su gira latinoamericana en Chile), por lo que podemos tener tranquilidad y confianza en la performance de James LaBrie.

¿Qué podemos esperar de esta nueva visita de Dream Theater? Un enorme despliegue de talento en un recinto acorde a la cuantía de la banda y que facilita los desplazamientos del público, poder presenciar en vivo a esa bestia creativa que es Jordan Rudess, ver cómo defenderán en vivo su nuevo homónimo trabajo, cuáles clásicos recordarán de su extenso catálogo, y sobre todo, rendirle tributo a una banda que bien merecido tiene su sitial como una de las más grandes de la escena. Y por último, así como nosotros crecemos, nuestros músicos también lo hacen, y nunca se sabe cuándo será la última vez que los veamos… y eso hace a Dream aun más imperdible.

DARÍO SANHUEZA DE LA CRUZ

Dream Theater en Chile | 24 de septiembre 2014 | Movistar Arena

 

Dream Theater

DREAM THEATER vuelve a Chile para tocar el 24 de septiembre en Movistar Arena. En PowerMetal.cl nos preparamos para el 5to show de los norteamericanos en nuestro país, y preparamos un especial recopilando reviews escritos en nuestro sitio, además de toda la info de su próximo concierto en Santiago.

Visita el especial en www.powermetal.cl/dreamtheater

Las entradas ver a DREAM THEATER se venden por sistema Puntoticket, tiendas Ripley y Cinemark habilitados, y sin cargo por servicio en The Knife (Eurocentro).

  • Precio Especial Estudiantes: $27.000 (con control de credencial estudiantil al ingresar al recinto)
  • Preventa Futuro: $29.000
  • Venta General: $33.000

Dream Theater en Chile | 24 de septiembre 2014 | Movistar Arena

DREAM THEATER se presentará por quinta vez en Santiago, en esta oportunidad en el Movistar Arena, el próximo miércoles 24 de Septiembre. Los norteamericanos se reencuentra así con el público chileno, gracias a un material que los volvió a poner en la primera línea. Un disco que según sus creadores viene a significar un nuevo comienzo, por eso decidieron titularlo con el mismo nombre del grupo: «Es el primer álbum homónimo de nuestra carrera y no hay nada que se me ocurra que sea un manifiesto de identidad musical y creativa más que fuerte que eso. Exploramos a fondo todos los elementos que nos hacen únicos, desde lo épico e intenso a lo atmosférico y lo cinematográfico», asegura el guitarrista y fundador John Petrucci.

Coincidentemente, la banda también tiene 25 años que celebrar: los que se cumplen desde la edición de su primer álbum, «When Dream and Day Unite» de 1989. Un cuarto de siglo en el que se han posicionado como una institución del rock, llevando la batuta en el lado más progresivo del género. Su ilimitada creatividad y performance de excelencia ha sido aplaudida desde todos los sectores, que han visto el milagro de ver juntos en una sola banda a algunos de los mejores músicos de las últimas décadas.

John Petrucci (guitarra), James LaBrie (voz), John Myung (bajo), Jordan Ruddess (teclados) y Mike Mangini (batería) son quienes conforman actualmente el grupo. «Dream Theater» es el segundo disco que materializan con esta alineación, después de haber pasado la prueba de la renovación de integrantes con «A Dramatic Turn of Events» de 2011. En esa etapa se consagraron como una de las bandas de más presencia en vivo, con una gira de 14 meses, 110 shows y 34 países recorridos. Con ese mismo espíritu se lanzaron nuevamente a recorrer el mundo este 2014, comenzando en enero en Europa

Las entradas para el show de los norteamericanos se pondrán a la venta el próximo 07 de agosto, vía Puntoticket, y tendrán los siguientes valores:

  • Precio Especial Estudiantes: $27.000 (con control de credencial estudiantil al ingresar al recinto)
  • Preventa Futuro: $29.000, desde el 07 de agosto
  • Venta General: $33.000, desde el 18 de agosto

Aquí puedes recordar cómo vivimos el último show de DREAM THEATER en Chile.