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Helloween reunido en Chile Part II

Helloween dio este domingo el último concierto de su gira de reunión por Latinoamérica, que al igual que el viernes, tuvo a un Teatro Caupolicán repleto que coreó cada una de las canciones que completaron un show de casi 3 horas.

El setlist fue:

  1. Halloween
  2. Dr. Stein
  3. I’m Alive
  4. If I Could Fly
  5. Are You Metal?
  6. Rise And Fall
  7. Where the Sinners Go
  8. Perfect Gentleman
  9. Medley: Starlight / Ride the Sky / Judas / Heavy Metal (Is the Law)
  10. Forever and One (Neverland)
  11. A Tale That Wasn’t Right
  12. I Can
  13. Solo de batería: Dani Löble & Ingo Schwichtenberg
  14. Livin’ Ain’t No Crime / A Little Time
  15. Why?
  16. Sole Survivor
  17. Power
  18. How Many Tears

Encore 1:

  1. Invitation / Eagle Fly Free
  2. Keeper of the Seven Keys

Encore 2:

  1. Future World
  2. I Want Out

Fotos: Guille Salazar

Live Review: Helloween en Chile – Pumpkins United

¿Cómo comenzar a escribir acerca de este show? Es todo un desafío intentar articular un discurso coherente, que tenga cierto hilo conductor más allá de la narración cronológica y que no se vaya por el desvarío de las meras emociones, que tenemos tan a flor de piel luego de que sucediera todo lo que pasó.

Es claro que, para muchos de nosotros, Helloween es una banda de cabecera, pionera en un estilo que fundamenta la existencia de esta página, un emblema y una referencia para cualquiera que hable del Power Metal. Y evidentemente es cierto que ya habían venido otras veces, algunos hemos tenido la suerte de asistir a todos los shows de la Calabaza en Chile, siendo el primero en ese ya lejano 1998 en un Monsters Of Rock en el Velódromo del Estadio Nacional junto a Anthrax y Slayer, y con algunos shows altísimos como el del 2011 junto a Stratovarius en el Teletón o algunos con problemas severos de sonido como el del Víctor Jara el 2001 en la gira de “The Dark Ride”.

Pero, anticipándonos a lo que vivimos este viernes 03 de noviembre del 2017 en el Teatro Caupolicán, nunca, de verdad nunca, habíamos vivido un show de Helloween como este. Porque pocas veces un sueño colectivo tan inviable, tan imposible e inimaginable en la mente de los más escépticos, se hace tan realidad como este que nos hizo vivir la Calabaza de Hamburgo.

A todas las personas a quienes nos gusta esta banda, desde quienes tienen en su cabeza dos o tres temas, a quienes manejan al dedillo toda su carrera, al menos se nos cruzó alguna vez por la cabeza cómo sería que Michael Kiske volviera a tocar con Helloween. Viendo hacia atrás, en perspectiva –en realidad en retrospectiva–, ciertas cosas se fueron dando paulatinamente, durante un montón de años, para que este momento llegara. Quienes conocimos a Helloween en los años ’90, más allá de empezar con los Keeper en buena parte de los casos, lo hicimos en un momento en que ya Andi Deris estaba a cargo de las voces y Kiske estaba absolutamente alejado y desencantado de ciertas cosas asociadas al mundo del Metal. Hasta que paulatinamente el calvo fue volviendo al redil del Rock, y entre Sascha Paeth y el genio Tobias Sammet lo trajeron de vuelta al Metal con Avantasia. Luego, otro pasito fue reconectarse con su viejo amigo, el papá de todos, Kai Michael Hansen, en algunos proyectos, en el propio Avantasia, y finalmente en Unisonic, después de que Kai recompusiera relaciones con Michael Weikath. Kiske cantando Metal, Kiske girando con Unisonic y Avantasia, la banda lanzando un libro conmemorativo de su carrera con Kiske como actor principal…

Con el diario del lunes es fácil decir que el camino se fue haciendo con esos pasos que contamos, es cierto. Pero hay cosas que uno se resiste a soñar en serio, por temor a que nunca pasen. Kiske tocando con Helloween era un paso grandote, gigante, quimérico. En nuestro mundo, en nuestro nicho, esto es como que Gilmour se junte con Roger Waters, que Messi jugara junto a Cristiano Ronaldo o como que descubrieran que las papas fritas con mucho aceite son beneficiosas para la salud y afrodisíacas además de deliciosas. Pero cuando nos anuncian este hermoso concepto del “Pumpkins United”, que Kiske va a cantar con Helloween, y tras superar esas semanas de angustia de mierda donde el grupo confirmaba presentaciones en diversos lugares menos en esta larga y angosta faja de tierra del culo del mundo, por fin confirmaron su visita a Chile, y por duplicado, en algo que prometía ser nada menos que el espectáculo de Power Metal más importante de todos los tiempos en este país y que –anticipamos–, no sólo cumpliría con las altísimas expectativas emocionales y técnicas que muchos teníamos, sino que nos dejó varias perlitas para recordar toda la vida. Así de simple.

Como es lógico, las entradas se vendieron recontra rápido, y la ansiedad por este show fue muy distinta a la vivida en otras ocasiones, con mucho análisis en redes sociales, gente que legítimamente no quería spoilers del setlist de la banda, o los comentarios obligados respecto a la salud de Kiske que tuvo algunos problemas al inicio de la gira.

Pero llegó el momento de arribar al Caupolicán, que nos recibió con un telón muy sobrio que cubría el escenario, con el logo de la banda y con la leyenda “Pumpkins United” de esta gira de conmemoración. La cita era temprano, a las 20:00 horas, con una promesa de un show cercano a las tres horas de duración, y el público fue llegando con cierta lentitud a la cancha del Caupolicán, aunque con algo más de fluidez a la platea. Pero en el fondo, sabíamos que tendríamos un Teatro al borde de la explosión con casi cinco mil asistentes y que, aproximándonos a la hora del kick off, fueron repletando la cancha y las aposentadurías del sector superior. Como es ya clásico, la ansiedad se fue comiendo a algunos de los asistentes del sector superior y, haciendo gala de maniobras y contorsiones dignas de un ninja con formación académica en el Cirque du Soleil, lograban pasarse desde el sector alto hacia la cancha.

19:53. AC/DC, Highway To Hell. Ya poh. 19:56, Guns N’ Roses, Welcome To The Jungle. Sigue. Y sigue. Y basta ya, buena onda los Guns –ejemplo de reunión inviable que terminó siendo realidad–, pero ya, que empiece esto. 20.00 y empieza a sonar Let Me Entertain You de Robbie Williams (!) que ha servido de intro a los shows de la Calabaza en esta gira. Se apagan las luces y… showtime. ¡Vamos!

El telón dejaba ver que Dani Löble, Sascha Gerstner, Michael Weikath, Markus Grosskopf y Kai Hansen comenzaban a tomar posiciones mientras se comenzaba a proyectar un video en la pantalla gigante que se encontraba al fondo del escenario. Les anticipamos que en esta reseña la pantalla va a ser un tema recurrente porque, definitivamente, y más allá de que teniendo a Kiske con Helloween en vivo habría dado en teoría lo mismo que atrás hubieran puesto un telón simple, una toalla con el rostro de algún famoso o una sábana con hoyos, el apoyo audiovisual en este show terminó siendo una gratísima sorpresa y un punto a recontra favor que nos hace pensar que Helloween, además de los temas técnicos y emotivos, escaló notoriamente en la calidad de sus espectáculos.

Un abuso, derechamente, empezar este show con Halloween. Sin lugar a ninguna concesión, a ninguna adaptación a las condiciones del entorno, nada. Escandalosamente notable el inicio del show, con el apoyo que mencionábamos de los videos de la pantalla del fondo. Esos momentos previos a la salida de Kiske a escena, a cantar con Helloween, mientras sonaban los primeros acordes –envasados– de Halloween, fueron eternos y profundamente intensos, con un Teatro en un punto de ebullición total. Comienzan a tocar los músicos, sigue el telón adelante, hasta que finalmente cae y salen a escena Andi Deris y Michael Kiske. ¡Kiske cantando con Helloween, la pura verdad! ¿Cómo hacer para atesorar ese momento para siempre? El tiempo y la perspectiva lo dirán. Más allá de que en esos primeros instantes quizás le faltó un poco de volumen al micrófono de Michi –a tal punto que varios, por momentos, escuchamos más al hermano en zapallo del costado que bramaba la letra–, la emoción de cumplir una quimera sobrepasó cualquier deficiencia que, por suerte, se fue solucionando a una velocidad razonable como para no terminar siendo un factor condicionante de la jornada. Con un Kai absolutamente protagónico pero con el justo balance de no robarse la película, esta jornada que a varios asistentes los transportó hacia lo más profundo de su adolescencia, y a otros nos hizo recordar que seguimos siendo adolescentes para este tipo de cosas, tuvo un inicio realmente apoteósico. No sacamos nada a estas alturas con intentar describir el impacto de haber escuchado en vivo uno de los más connotados temas de la historia de la Calabaza de Hamburgo, baste describir que la sensación generada por el dueto de Kiske con Deris –mostrando un fiato que ya se quisieran varios artistas que llevan años juntos– elevó tanto el estándar que a uno le dan ganas de pasarle inmediatamente la copa de campeón a ambos.

¿Querés clásicos? ¡Tomá!” pareció decirnos la banda al tirarnos inmediatamente Dr. Stein, con el notable apoyo del video de fondo, casi una especie de video clip con algunas cositas de lyric video –un gran y barato invento de los tiempos modernos–, con detalles realmente bien logrados como la exhibición en un televisor antiguo de imágenes de la banda en los ’80 tocando este mismo tema con batas de médicos, y luego con imágenes del videoclip de este tema grabado a propósito del “Unarmed”. “Time is right!” nos decían Kiske y Andi y vaya que tenían razón.

La primera interacción con el público vino por parte del carismático Andi Deris, quien junto con decirnos “buenas tardes Santiago, de puta madre” en ese más que correcto español aprendido con sus años en Tenerife, presentó con afecto a Michael Kiske y éste también a Deris. El carisma de Andi es fantástico, el tipo se hace querer, evidentemente no genera esa cosa de Kiske que es vocalmente conmovedora, pero su dominio escénico, su forma de manejar al público, su simpatía y ahora su capacidad de adaptarse y ceder protagonismo a Kiske hablan de un artista inteligente e íntegro. Porque obviamente la primera ovación individual de la noche fue para “Kiiiske, Kiiiiske”, y Andi, sonriendo, nos dice “finally, ah?”, como diciendo “por fin está este muchacho cantando con Helloween”, lo que muchos queríamos y sentíamos. Nos atrevemos a aventurar que esa brillante generosidad será un plus para la carrera de Deris y así fue retribuido por el público que lo ovacionó con un “Aaaandi, Aaaandi”, que luego se transformó en un “Haaansen, Haaansen” y devino en un “Weiiiikath, Weeeikath”.

Andi nos dice que están “todos locos aquí, ¿ah?”, nos cuenta que es un honor estar de nuevo en Chile y que los últimos dos conciertos de la gira latinoamericana son en el mejor sitio, palabras de buena crianza teutona que supimos valorar con un gran aplauso. Y aquí viene un punto simpático del show: Deris nos presenta a “two special friends” llamados Seth y Doc, dos caricaturas de calabazas muy simpáticas que harían de las suyas durante varios interludios del show proyectados en la pantalla de fondo. En el primero de ellos salen perseguidos por un gran anillo que nos recuerda épocas pretéritas de la banda y, cuando termina este pequeño interludio, comienzan los sones de otro cañonazo clásico como I’m Alive del “Keeper” 1, una bestialidad. Algunos habíamos ya tenido la suerte de verla con Kiske junto a Unisonic, pero el peso específico de verla con Helloween evidentemente era diferente. Muchos dejaron la vida con los “I’m aliiiiiive”, puño en alto, estoy vivo y qué pasa. Buen detalle el poner un corazón latiendo en la pantalla, en lo que fue el primer tema de la jornada sólo con Kiske en las voces.

Vuelve Andreas Deris a escena y nos dice que lo que pasó era del “Keeper Of The Seven Keys 1” pero que ahora nos iríamos al año 2000, año en el cual hay un disco llamado “The Dark Ride”, pero que pese a ser de este disco, lo siguiente no era una canción oscura, sino que tiene la palabra “volar”, e incluso es una canción “para las chicas”. If I Could Fly es de esas canciones que quizás le gusten más a la banda que al público, pero de todas maneras –y pese a que bajó un poco la intensidad del show–, el respetable la acogió de excelente manera, de forma muy comprometida.

Y aprovechando este punto quiero hacer una reflexión: esperaba un poco menos de la entrega del público en los temas de la era Deris, en el sentido de que este era el segundo show que se vendió y que probablemente no pocos de sus asistentes irían más por ver a Kiske (y Hansen) que por algún otro factor, por lo cual uno suponía que la reacción ante los temas de Andi sería más fría. Pero si bien en temas como este la intensidad, como decíamos, bajó un poco, en ningún momento el show estuvo ni siquiera cerca de caer en un pozo ni mucho menos. Los asistentes estuvimos a la altura del formidable espectáculo desplegado por la Calabaza.

La era Deris siguió con Are You Metal?, corte que funciona muy bien en vivo –el video de fondo también fue un gran aporte– y que permite dinámicas siempre entretenidas de sing along. Gran aporte también de un Sascha Gerstner muy participativo, haciendo coros y luciendo ese inquietante peinado casi a lo Robert Smith de The Cure.

Un nuevo interludio de Seth y Doc nos empieza a mostrar detallitos muy bien cuidados y planificados para este show. De una u otra forma estos simpáticos zapallos se iban “disfrazando” con ciertas características llamativas de los integrantes de este Helloween 2017, e iban lanzando cosas a una especie de caldero que se encontraba en la base de una especie de gran aparato electrónico de forma algo dispersa, pero que contenía detalles de muchos discos de la banda, como la gillette del “Seven Sinners”, la rockola del “Metal Jukebox”, el conejo del “Rabbit Don’t Come Easy”, entre otras.

¡Qué tremendo poder escuchar Kids Of The Century en Chile! Una de las joyas del algo incomprendido “Pink Bubbles Go Ape”, cantada por un Kiske cuyo micrófono ya sonaba bastante mejor y que no dejó duda alguna respecto a su superación de la enfermedad que lo tuvo bastante a mal traer en el comienzo de la gira. Gran apoyo también del video con la estética del “Pink Bubbles”, con la lola del vestido blanco comiendo ese pescado crudo y a esos profesores con ojos de huevo frito, y un lindo momento con una bandera chilena que lanzaron unos muchachos de Linares hacia el escenario, emblema recogido por la banda y lucida en el resto del show sobre parte de una tarima. Y luego volvería Deris a escena para otro pasaje de la época más moderna con Waiting For The Thunder, con notables detalles como las armonías de las tres guitarras, causando una buena reacción del público pese a no tratarse de un clásico propiamente tal.

Pero la noche tenía sorpresas, que quizás para algunos no hayan sido tan llamativas. Ver a Kiske apoyando en las voces de Perfect Gentleman –tal como sucedería con otros temas de la era Deris– es realmente una joya, lo normal es que el cantante nuevo interprete las canciones del antiguo, pero ya es llamativo que el antiguo interprete las del nuevo. Ahora, que canten juntos, es derechamente colosal, la banda fue capaz de jugar con realidades paralelas (“te imaginai a Kiske cantando canciones de Deris?”) y llevarlas al presente. Deris con su sombrero de copa y una chaqueta digna para ponerla en la foto de perfil de Linkedin evidentemente es el amo y señor de este tema, pero compartirlo con Kiske en su interpretación y en las convocatorias a la gente a gritar los “perfect!”, como decíamos, pone a Deris en un estatus de inteligencia, generosidad y “progresismo” realmente llamativo.

Luego de un nuevo interludio con los zapallos Seth y Doc, vendría uno de los mejores momentos no sólo de la noche, sino que haya vivido el Caupolicán en su historia. Así de simple, así de contundente. Y es que nadie que haya asistido a esta jornada se va a olvidar del medley del “Walls Of Jericho” en la voz de Kai Hansen que nos regaló Helloween, por la cresta. Kai podría jugar en el Bayern Munich, hace todo bien, toca bien la guitarra, es carismático, es líder, canta decentemente, hasta sus ventosidades deben emitir feromonas de felicidad, un capo entre capos. Bueno, la cosa empezó con Starlight, una bestialidad que generó hasta un mosh, incluso Kai soltó la guitarra, al tiempo que todos coreábamos el “staaaarlight, fallin’ in deep through your eyes”. Kai tuvo que retomar la guitarra para tocar el riff de Ride The Sky, otro emblema de la era Hansen que no requiere mayor descripción, sólo agregar que al mosh se incorporó una bengala roja. Si ya todo era una locura, agregarle un clásico crudísimo de los tiempos ancestrales de la banda como Judas fue realmente bestial, un regalo para los fans más acérrimos y trve (con v) de la calabaza. Y cerrar este medley con Heavy Metal (Is The Law), con las guitarras paralelas de Kai y Weikath, superó los límites del abuso tolerable, la emoción de vivir en nuestra tierra semejante desparramo de energía e intensidad difícilmente podrá ser olvidada, sólo queda agradecerlo. El Heavy Metal es, indiscutiblemente, la ley.

Wow, you guys rock, that was wild! 5.000 locos”, nos dice Andi, mientras se sienta en una silla junto a Michael, y nos dice que, en lo siguiente, Kiske lo corrigió, que no es un tema para las chicas, sino que “para el corazón”. Qué linda balada triste es Forever and One (Neverland), y qué lujo que Helloween nuevamente jugara con los mundos paralelos y nos regalara la chance de escuchar a Kiske acompañando a Deris. Me apropio de la analogía de un gran amigo: Andi es como el marido que se hace amigo del papá de los hijos de su actual señora, lo invita a los asados, a los cumpleaños, no siente celos, y no sólo acepta, sino que fomenta el cariño que le tienen los hijos, es decir, nosotros. Si alguien creía que en esta pasada Deris podía haber salido desfavorecido por todo el hype que generaba la presencia de Kiske, los hechos demuestran absolutamente lo contrario. Hermosa interpretación de esta linda balada y con una gran participación de Sascha Gerstner en el apoyo.

Luego de un “Happy Happy Helloween, Helloween, Helloween”, Kiske nos pregunta cuántos conocen el “Keeper 1”, obviamente todos respondimos que sí lo conocíamos. Nos dice que cuando grabó esta canción tenía dieciocho años de edad, hace mucho tiempo, y es otra balada… ¡A Tale That Wasn’t Right! ¡Cantada por Kiske con Helloween, en Chile! Sé que hemos repetido mucho esa frase que quizás suene algo majadera, pero no por ello deja de ser cierta y, a estas alturas, el lenguaje tiende a escasear cuando se trata de describir emociones más que situaciones. Hermoso momento del show con dos cantantes que seguían sacándole lustre a su gran fiato.

Seth y Doc tienen una nueva aparición en la pantalla gigante, para luego dejar a Sascha con el riff de I Can, que algunos recordarán que fue elegida en la –en aquellos entonces– Radio Concierto, por votación popular, como la canción de Metal que serviría como himno para la Selección Chilena en el Mundial de 1998 en Francia. Los que se acuerden pueden recoger sus cédulas de identidad desde el piso. Gran tema, canción emblemática para muchos de nosotros.

Pero llegaría el que quizás haya sido el pasaje más emotivo de la jornada. Seth y Doc tocando batería, nos anuncian el momento de un solo de dicho instrumento, algo muy típico de los conciertos y que sirve para que los otros músicos descansen un poco. Generalmente es algo más bien “de relleno”. Pero esto fue distinto. Porque una cosa es ver la precisión y talento del suizo Dani Löble, y está bien, pero hacer un paralelo entre su solo y un video, proyectado en la pantalla gigante, de un solo del querido Ingo Schwichtenberg, fue una forma hermosa, sencilla, intensa, honesta y no sobreexplotadora de la emocionalidad para homenajear al hermano caído, al querido Ingo que sucumbió ante sus fantasmas hace ya veintidós años. Los detalles ayudaron aun más: que Ingo haya sido proyectado en un televisor más antiguo (un Trinitron), y la voz del anunciador de boxeo Michael Buffer diciendo su clásico “let’s get ready to rumbleeee!”, anunciando un hermoso y fraterno “duelo” entre Dani e Ingo, marcaron un merecido recuerdo a un hermano que nos habría encantado ver alguna vez en Chile. Mientras haya calabazas, Ingo estará entre nosotros.

Luego del emotivo momento vivido, vuelve Kiske a escena y con Livin’ Ain’t No Crime, tema que causó cierta polémica en los primeros shows de la gira latinoamericana, donde hubo ciertas acusaciones de que Michi estaba haciendo playback. Finalmente eran voces de apoyo en atención a su enfermedad de esos días, pero ahora la voz de Michael rindió de manera incontrovertible. Y la conectaron con la queridísima A Little Time, otro clásico del “Keeper 1”, con un excelente apoyo audiovisual y con un formidable trabajo de la banda, simulando al final con fade out del tema en el disco, pero en realidad “falseándolo” para finalmente redondearlo de manera contundente.

Tras un interludio con Seth y Doc como bajistas, vendría otro momento de mundos paralelos, con Deris y Kiske cantando Why? del glorioso “Master Of The Rings”, el primer disco de Andi como cantante de Helloween. Insistimos, qué tremendo es haber visto a Kiske cantando junto a su banda matriz, y no sólo sus temas, sino que además aportando en canciones de la era posterior. La generosidad de Deris en compartir un espacio ganado por derecho propio, y la humildad de Kiske en aportar en canciones que no son de su época, son factores de una ecuación ganadora pocas veces vista en un mundo como el de la música, donde los egos afloran generalmente de maneras poco saludables.

Y “Master Of The Rings” tendría una nueva revisión a continuación, puesto que Andi nos cuenta que le gusta mucho una canción de ese disco… Sole Survivor, otro gran corte rescatado de ese estupendo trabajo, y que nuevamente contó con un gran apoyo audiovisual en la pantalla. Lo hemos dicho anteriormente en esta misma reseña, Helloween se podría haber presentado sin este apoyo y probablemente habríamos disfrutado lo mismo, pero el crecimiento de la banda en ese tipo de detalles de puesta en escena marca un evidente progreso.

Fue el turno de Michael Weikath de ser objeto de la interpretación de Seth y Doc, con su inconfundible cigarro, que cayó al caldero virtual hasta que la banda nos azotó con la energética Power, un corte a prueba de cualquier concierto y de cualquier público que fuese a ver a los alemanes, y que probablemente sea uno de los temas con más material para el sing along de todo el catálogo de los germanos. Una canción para cargarnos de energía, más aun con las imágenes de fondo de la popular calabaza musculosa.

Andi Deris nos pide un minuto para contarnos una cosita, una “chiquitita historia”, concerniente a que cuando él tenía aproximadamente diecisiete años de edad (“como ochenta años antes”, agregó, causando las risas del respetable), la canción que interpretarían a continuación fue la primera que él escuchó de este grupo llamado Helloween, agregando que era “el perfecto final” para este concierto. Por cierto que cuando Andi habló de “final”, el público pifió y gritó “nooooooo”, incluso el propio Deris pidió que abucheáramos, lo cual fue inmediatamente obedecido con un masivo “boooooooooooo”, por lo cual cedió y reconoció que no era el último tema de la jornada. ¡How Many Tears! Con Kiske y Hansen, además de Andi, francamente creo que no pocos nos sentimos como el público de “Live In The U.K.”, viviendo otra época, siendo transportados en el tiempo y en el espacio al Planeta Calabaza. ¿Qué se puede contar? Un nuevo mosh, un hermoso pasaje de guitarras en armonía entre Sascha, Kai y Weikath, y esa voz de Kiske que transforma temas gloriosos en celestiales. ¡Cuántas lágrimas! Nunca mejor dicho. Andi nos dice “muchas gracias Santiago”, y tras dos horas de espectáculo, la banda deja por primera vez el escenario.

Un par de minutos afuera, con el público cantando el “happy happy Helloween, Helloween, Helloween”, terminaron con las pantallas encendiéndose con los sones de la intro Invitation del “Keeper 2”, síntoma inequívoco de lo que se vendría, probablemente uno de los instantes más esperados no sólo de la noche, sino que por buena parte de quienes escuchamos este tipo de música desde hace un montón de años: hacer el “check” de cosas para hacer en la vida con escuchar Eagle Fly Free en vivo cantada por Michael Kiske era cosa de segundos. Y es que a estas alturas parece ser claro que, si algún día un meteorito o algo similar impacta la tierra y los sobrevivientes nos vemos obligados a resurgir desde las cenizas, unidos como sólo un pueblo terrícola para luchar contra la invasión marciana, el himno de esa humanidad no puede ser otro que esta canción, es algo que uno ya da por sabido. ¡Qué tremendo momento! Un nuevo mosh con bengala en la cancha, y esa sensación dual de querer dejar la vida y las cuerdas vocales botadas en el recinto, versus querer escuchar a Kiske cantando y saldando una deuda histórica con nuestros sentidos. Insistimos en que el apoyo audiovisual fue acertadísimo durante toda la jornada, y las imágenes del águila surcando los cielos le dieron un toque aun más emocionante a todo lo vivido.

Los pasajes inolvidables de este fenomenal espectáculo no paraban. Impresionante todo lo vivido con Keeper Of The Seven Keys, a nivel de ejecuciones, a nivel audiovisual, a nivel emotivo, a nivel de teatralidad, bajo cualquier parámetro. Un tema lleno de matices y conducido fenomenalmente por Kiske, coreado a rabiar por un público justificadamente enfervorizado, que hasta armó un mini mosh en cancha con el “disease, disease, disease my friend”. Uno no para de destacar la inteligencia de Deris en afiatarse a las canciones cantadas principalmente por Kiske, pero además quizás no hayamos destacado suficientemente lo bien que cantó Andi, realmente la rompió, más allá de sus consabidos desplante, carisma, buen humor y energía desbordante. Muy bonito además el final alargado del tema, con los músicos presentándose y retirándose uno a uno desde el escenario, dejando finalmente solo a Sascha Gerstner como el encargado de apagar la luz y cerrar la puerta. Maravilloso, realmente.

Pero faltaba el fin de fiesta. El principio del fin –luego de la última aparición de Seth y Doc– llega con ese crack que es Kai Hansen, a quien de verdad los fanáticos le debemos muchísimo. Solo con su guitarra, parado en la tarima que daba hacia la batería, ya sabíamos lo que venía: Future World, con calabazas astronautas con estética ochentera en la pantalla gigante, coreada por todo el público; y por supuesto el verdadero cierre no podía ser otro que con I Want Out, momento en el cual el staff de la banda lanzó hacia la cancha varias pelotas inflables gigantes, naranjas y negras, con rostros de la calabaza, además de mucho papel picado, dándole un plus espectacular a un show respecto del cual bastaba sólo con la música, un buen sonido y las emociones inevitables, pero al cual este tipo de agregados contribuyeron a generar una sensación de que esto no lo vamos a olvidar nunca. Una hermosa despedida, llena de energía, con el público realmente dejándolo todo en la cancha, retribuyendo con una tremenda ovación la entrega de los músicos durante dos horas y cincuenta minutos imposibles de resumir y de describir de manera fehaciente, y que quizás encuentre una demostración en los gestos finales de Kai Hansen al retirarse del escenario, empuñando las manos y moviéndolas como diciendo “esto es Helloween, carajo”, como el capitán del equipo que acaba de ganar un clásico, o con esa imagen de Andi abrazando a Kiske y hasta dándole un afectuoso beso, como un equipo. Como el equipo que son.

Lo que vivimos en el Caupolicán va más allá de un mero espectáculo que sonó bien, que contó con un estupendo apoyo audiovisual y que técnicamente carece de mayores reproches. A la inmensa mayoría de quienes escuchamos música a partir de cierto nivel de fanatismo nos gustan los conciertos, asistimos a los que podemos –por tiempo y por factores económicos–, pero no todos tenemos la suerte de que nos cumplan sueños que, como decíamos antes, a veces frenábamos desatarlos por el mero temor a que nunca se hagan realidad. Pienso en los fans de Queen, que nunca pudieron ver en Chile a Freddie Mercury; en quienes no alcanzamos a ver a Chuck Schuldiner con Death; en los fanáticos de The Beatles, de Elvis Presley, de Prince, de Thin Lizzy, de tantos otros, se pueden dar tantos ejemplos. Y nosotros tuvimos la gigantesca suerte de que algo que se veía casi tan imposible, se cumpliera, frente a nuestras narices. Hay que pegarse con un zapallo en el pecho, derechamente. Sólo queda desear que cada uno de nosotros haya tenido la capacidad de disfrutarlo con el alma, y que en el futuro tengamos la capacidad de atesorarlo, porque precisamente estos momentos son los que hacen que todas las dificultades de la vida diaria terminen valiendo la pena. Vimos a Helloween con Kiske y con Kai Hansen en nuestra tierra, al águila volando libre sobre nuestras cabezas, al guardián tirando las siete llaves en un mar de energía. Nada más ni nada menos que uno de los check más relevantes en la historia de nuestras vidas.

Setlist de Helloween:

  1. Halloween
  2. Dr. Stein
  3. I’m Alive
  4. If I Could Fly
  5. Are You Metal?
  6. Kids of the Century
  7. Waiting for the Thunder
  8. Perfect Gentleman
  9. Medley: Starlight / Ride the Sky / Judas / Heavy Metal (Is the Law)
  10. Forever and One (Neverland)
  11. A Tale That Wasn’t Right
  12. I Can
  13. Solo de batería: Dani Löble & Ingo Schwichtenberg
  14. Livin’ Ain’t No Crime / A Little Time
  15. Why?
  16. Sole Survivor
  17. Power
  18. How Many Tears

Encore 1:

  1. Invitation / Eagle Fly Free
  2. Keeper of the Seven Keys

Encore 2:

  1. Future World
  2. I Want Out

Live Review: Darío Sanhueza De La Cruz
Fotos: Guille Salazar

Helloween y su noche histórica en el Caupolicán

¡Repleto! 4.500 personas vieron el primero de los 2 shows de la gira “Pumpkins United” que está pasando por Chile este fin de semana. Con un show que completó casi 3 horas, Helloween mezcló toda su historia teniendo en un mismo escenario a Michael Kiske, Andi Deris y Kai Hansen.

Fotos: Guille Salazar

¡Comenzó la gira de reunión de HELLOWEEN!

Lo que hasta hace un tiempo era impensado, al fin se concretó anoche en Monterrey, México. HELLOWEEN con Michael Kiske, Andi Deris, Michael Weikath, Kai Hansen, Markus Grosskopf, Sascha GerstnerDani Löble tocaron juntos en el escenario del Escena Monterrey para dar inicio a la gira “Pumpkins United”.

En un show que incluyó pantalla y escenografía inédita, las calabazas unidas funcionaron como tal, haciendo casi 30 canciones que incluyeron duetos entre Andi Deris y Michael Kiske.

Si quieres saber el setlist del primer concierto de reunión de HELLOWEEN, puedes verlo entrado a este link, y si quieres ver videos de esta noche espectacular, ingresa aquí.

Fotos: Escena Monterrey

HELLOWEEN llegará reunido a Chile para tocar el viernes 3 y domingo 5 de noviembre en el Teatro Caupolicán, lugar donde cerrarán el tramo Latinoamericano de la gira “Pumpkins United”.

Las entradas para ambos shows están totalmente agotadas.

 

 

¡Lyric Video para “Pumpkins United”, la nueva canción de HELLOWEEN con Deris, Hansen y Kiske en las voces!

Hoy Viernes 13 de Octubre debuta oficialmente en todo el mundo el nuevo single de HELLOWEEN llamado “Pumpkins United” en honor a la gira mundial de la banda alemana que incluye el regreso de Michael Kiske y Kai Hansen acompañando a la formación actual de “Las Calabazas” y que los traerá a Chile el 3 y 5 de Noviembre, ambos shows completamente agotados.

Esta canción es la primera vez en que podemos escuchar como suenan las voces de los 3 cantantes de HELLOWEEN (Kai Hansen cantó en “Walls Of Jericho”, Michael Kiske desde “Keeper Of The Seven Keys part 1” hasta “Chameleon” y Andi Deris desde “Master Of The Rings” hasta ahora) en conjunto.

Pueden ver el lyric video oficial de “Pumpkins United” a continuación:

HELLOWEEN tocará en Chile el viernes 3 y domingo 5 de noviembre en el Teatro Caupolicán. Recordemos que para ambos shows las entradas están totalmente vendidas.

“Pumpkins United”: La nueva canción de HELLOWEEN cantada por Kiske, Deris y Hansen

Con motivo de la gira “Pumpkins United”, la que traerá nuevamente a Chile a HELLOWEEN el 3 y 5 de Noviembre con Michael Kiske y Kai Hansen además de los miembros actuales de la legendaria banda alemana, “las calabazas” lanzaron una nueva canción también llamada “Pumpkins United” la cual ya se puede descargar desde la página oficial de HELLOWEEN haciéndote parte del newsletter (las instrucciones están en la misma página) y que cuenta con las voces de Andi Deris, Michael Kiske y Kai Hansen.

HELLOWEEN tocará en Chile el viernes 3 y domingo 5 de noviembre en el Teatro Caupolicán. Recordemos que para ambos shows las entradas están totalmente vendidas.

HELLOWEEN ensaya por primera vez con Kiske y Deris juntos

Hace unos meses que Michael Weikath, Kai Hansen, Markus Grosskopf, Sascha GerstnerDani Löble ensayan juntos las canciones que tocarán en la esperada gira de reunión de HELLOWEEN, que comenzará a fines de octubre en México.

Hasta ayer, Andi Deris y Michael Kiske no habían participado de estos encuentros, hasta que por las redes sociales de los alemanes pudimos ver la llegada de ambos al lugar donde se encontraba el resto de sus compeñeros tocando “Why?”.

Revisa el momento aquí:

Singers checking in 🎤🔜🎵 #Helloween #pumpkinsunited #michaelkiske #andideris #heavymetal #rehearsal

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Pero eso no es todo. El lunes Michael Kiske subió un video del ensayo, y mientras interpretaban “Sole Surivor”, el vocalista de los emblemáticos “Keeper of the Seven Keys” mostró una pizarra con parte del setlist que preparan para el próximo tour de reunión. El video fue bajado por el calvo cantante y hoy nuevamente lo subió, pero esta vez tapando con algunos dibujos el lugar donde estaban escritas las canciones.

Aquí puedes ver el video de Kiske:

Rihörssl V2

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Revisa aquí una recopilación de fotos de los ensayos, tomadas de los distintas cuentas de Instagram de los músicos:

HELLOWEEN tocará en Chile el viernes 3 y domingo 5 de noviembre en el Teatro Caupolicán. Recordemos que para ambos shows las entradas están totalmente vendidas.

 

HELLOWEEN agota todas las entradas para segunda fecha en Santiago

¡Sold out! HELLOWEEN agotó la segunda fecha en el Teatro Caupolicán, programada para el viernes 3 de noviembre, sumándose así, a la primera anunciada para el 5 del mismo mes, dejando a la Calabaza dos conciertos a tope, faltando 5 meses aprox. para su reunión.

La legendaria formación clásica La Calabaza, con Michael Kiske y Kai Hansen, revive además junto a sus compañeros Michael Weikath y Markus Grosskopf. La fiesta denominada “Pumpkins United” (Calabazas Unidas) suma también la banda completa que ha seguido manteniendo en alto el nombre de HELLOWEEN en todos estos últimos años: Andi Deris, Sascha Gerstner y Dani Löble. Es decir, compartirán sobre un mismo escenario todos los cantantes que ha tenido HELLOWEEN en su historia: Hansen, Kiske y Deris. Con tres guitarras, las de Weikath, Gerstner y el mismo Hansen, y con la arrolladora base rítmica de Grosskopf y Löble.

Un show de casi tres horas, que tendrá sus primeras fechas en Sudamérica antes de partir a Europa, Asia y Estados Unidos, así que seremos de los primeros en el mundo en ver este sueño hecho realidad. Kai Hansen anticipa: “Ya vivimos grandes momentos en el Hellish Tour 1 y 2, pero en esta ocasión vamos a superarlo”. Markus Grosskopf agrega: “Interpretaremos temas que hace mucho no tocamos, incluso habrá canciones que no hemos tocado nunca en vivo”. Y Andi Deris remata: “Estoy realmente emocionado ante la oportunidad de interpretar junto a Michael (Kiske) canciones de ambos en un mismo escenario. ¡Va a ser absolutamente excepcional!”.

Sigue atento a PowerMetal.cl, ¡media partner oficial de la reunión de HELLOWEEN en Chile!

 

HELLOWEEN se anota con segundo show en Santiago y ya comienza a agotar localidades

 

HELLOWEEN escuchó el llamado de todos los que no pudieron comprar su entrada para el 5 de noviembre y agendó una segunda presentación en nuestro país. Para hacer esto posible y que nadie se quede fuera, la nueva fecha quedó para el viernes 3 de noviembre en el mismo Teatro Caupolicán.

Las entradas se venden por sistema Ticketek.cl (con cargo por servicio) en tiendas Falabella, callcenter 22 690 2000, y en su centro de atención (Antonio Bellet 230, Providencia).

Los precios para la nueva fecha se mantienen:

Cancha: AGOTADA
Platea: $36.000(+ $5.400 de recargo)
Palcos: AGOTADO

La legendaria formación clásica La Calabaza, con Michael Kiske y Kai Hansen, revive además junto a sus compañeros Michael Weikath y Markus Grosskopf. La fiesta denominada “Pumpkins United” (Calabazas Unidas) suma también la banda completa que ha seguido manteniendo en alto el nombre de HELLOWEEN en todos estos últimos años: Andi Deris, Sascha Gerstner y Dani Löble. Es decir, compartirán sobre un mismo escenario todos los cantantes que ha tenido HELLOWEEN en su historia: Hansen, Kiske y Deris. Con tres guitarras, las de Weikath, Gerstner y el mismo Hansen, y con la arrolladora base rítmica de Grosskopf y Löble.

Un show de casi tres horas, que tendrá sus primeras fechas en Sudamérica antes de partir a Europa, Asia y Estados Unidos, así que seremos de los primeros en el mundo en ver este sueño hecho realidad. Kai Hansen anticipa: “Ya vivimos grandes momentos en el Hellish Tour 1 y 2, pero en esta ocasión vamos a superarlo”. Markus Grosskopf agrega: “Interpretaremos temas que hace mucho no tocamos, incluso habrá canciones que no hemos tocado nunca en vivo”. Y Andi Deris remata: “Estoy realmente emocionado ante la oportunidad de interpretar junto a Michael (Kiske) canciones de ambos en un mismo escenario. ¡Va a ser absolutamente excepcional!”.

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Locura: ¡HELLOWEEN agota todas las entradas del Caupolicán en 26 horas!

Los fanáticos que tanto esperaban la reunión de HELLOWEEN en nuestro país se hicieron notar, y en 26 horas, agotaron todas las entradas para el show del 5 de noviembre en el Teatro Caupolicán.

Hasta el momento, no se ha informado sobre una eventual segunda fecha. Y la opción de cambio a un recinto de mayor aforo no es posible (por ejemplo, Movistar Arena tiene toda la semana reservada con otros eventos). Así, hasta ahora esta es la única fecha para la noche soñada que esperaban los fans de los creadores del Power Metal en Santiago.

La legendaria formación clásica La Calabaza, con Michael Kiske y Kai Hansen, revive además junto a sus compañeros Michael Weikath y Markus Grosskopf. La fiesta denominada “Pumpkins United” (Calabazas Unidas) suma también la banda completa que ha seguido manteniendo en alto el nombre de HELLOWEEN en todos estos últimos años: Andi Deris, Sascha Gerstner y Dani Löble. Es decir, compartirán sobre un mismo escenario todos los cantantes que ha tenido HELLOWEEN en su historia: Hansen, Kiske y Deris. Con tres guitarras, las de Weikath, Gerstner y el mismo Hansen, y con la arrolladora base rítmica de Grosskopf y Löble.

Un show de casi tres horas, que tendrá sus primeras fechas en Sudamérica antes de partir a Europa, Asia y Estados Unidos, así que seremos de los primeros en el mundo en ver este sueño hecho realidad. Kai Hansen anticipa: “Ya vivimos grandes momentos en el Hellish Tour 1 y 2, pero en esta ocasión vamos a superarlo”. Markus Grosskopf agrega: “Interpretaremos temas que hace mucho no tocamos, incluso habrá canciones que no hemos tocado nunca en vivo”. Y Andi Deris remata: “Estoy realmente emocionado ante la oportunidad de interpretar junto a Michael (Kiske) canciones de ambos en un mismo escenario. ¡Va a ser absolutamente excepcional!”.

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¡Comenzó la venta de entradas para HELLOWEEN en Chile!

La venta de entradas para la esperadísima reunión de HELLOWEEN en Chile ya está disponible por sistema Ticketek.cl. Los boletos ya se encuentran disponibles en sus puntos de venta (con cargo por servicio): tiendas Falabella, callcenter 22 690 2000, y en su centro de atención (Antonio Bellet 230, Providencia). A las 11:00am comienza la venta sin recargo, y pagando sólo en efectivo, en tiendas The Knife (Eurocentro) y RockMusic (Portal Lyon).

OJO, que los tickets de cancha son limitados, se venderán sólo 1500. Así mismo, en tiendas sin cargo por servicio, el stock de entradas disponibles también es limitado.

Los precios para el concierto del domingo 5 de noviembre en el Teatro Caupolicán son:

Cancha: $36.000 (+ $5.400 de recargo)
Platea: $36.000(+ $5.400 de recargo)
Palcos: $50.000 ((+ $7.500 de recargo)

La legendaria formación clásica de HELLOWEEN revive además junto a sus compañeros Michael Weikath y Markus Grosskopf. La fiesta denominada “Pumpkins United” (Calabazas Unidas) suma también la banda completa que ha seguido manteniendo en alto el nombre de HELLOWEEN en todos estos últimos años: Andi Deris, Sascha Gerstner y Dani Löble. Es decir, compartirán sobre un mismo escenario todos los cantantes que ha tenido HELLOWEEN en su historia: Hansen, Kiske y Deris. Con tres guitarras, las de Weikath, Gerstner y el mismo Hansen, y con la arrolladora base rítmica de Grosskopf y Löble.

Un show de casi tres horas, que tendrá sus primeras fechas en Sudamérica antes de partir a Europa, Asia y Estados Unidos, así que seremos de los primeros en el mundo en ver este sueño hecho realidad. Kai Hansen anticipa: “Ya vivimos grandes momentos en el Hellish Tour 1 y 2, pero en esta ocasión vamos a superarlo”. Markus Grosskopf agrega: “Interpretaremos temas que hace mucho no tocamos, incluso habrá canciones que no hemos tocado nunca en vivo”. Y Andi Deris remata: “Estoy realmente emocionado ante la oportunidad de interpretar junto a Michael (Kiske) canciones de ambos en un mismo escenario. ¡Va a ser absolutamente excepcional!”.

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¡Conoce la polera oficial del tour de reunión de HELLOWEEN!

A través de la tienda oficial de HELLOWEEN se reveló la polera oficial de la gira “Pumpkins United”, en la que la actual formación de las calabazas se junta con 2 de los miembros legendarios de los primeros tiempos de banda: Kai Hansen y Michael Kiske. El valor de la polera es de 19 euros más envió y estará disponible a partir del 01 de Julio (aunque es posible realizar compra anticipada en esta dirección).

A continuación las fotos oficiales de la polera:

Los precios para ver la reunión de HELLOWEEN en el Teatro Caupolicán son:

Cancha: $36.000
Platea: $36.000
Palcos: $50.000

La venta de entradas comienza el martes 16 de mayo por sistema Ticketek.cl y sus puntos de venta en tiendas Falabella, callcenter 22 690 2000, y en su centro de atención (Antonio Bellet 230, Providencia). Sin cargo y sólo en efectivo en Eurocentro, tiendas The Knife y RockMusic.

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Confirmado: ¡Reunión de HELLOWEEN aterriza en Chile el 5 de noviembre!

¡La gran noticia del año para los fans del Power Metal es una realidad! La reunión de los integrantes históricos de HELLOWEEN llegará a Chile el domingo 5 de noviembre en el Teatro Caupolicán de Santiago, poniendo fin a muchos años de espera para ver de vuelta a Michael Kiske y Kai Hansen en la banda que definió el estilo a nivel mundial.

La legendaria formación clásica de HELLOWEEN revive además junto a sus compañeros Michael Weikath y Markus Grosskopf. La fiesta denominada “Pumpkins United” (Calabazas Unidas) suma también la banda completa que ha seguido manteniendo en alto el nombre de HELLOWEEN en todos estos últimos años: Andi Deris, Sascha Gerstner y Dani Löble. Es decir, compartirán sobre un mismo escenario todos los cantantes que ha tenido HELLOWEEN en su historia: Hansen, Kiske y Deris. Con tres guitarras, las de Weikath, Gerstner y el mismo Hansen, y con la arrolladora base rítmica de Grosskopf y Löble.

Un show de casi tres horas, que tendrá sus primeras fechas en Sudamérica antes de partir a Europa, Asia y Estados Unidos, así que seremos de los primeros en el mundo en ver este sueño hecho realidad. Kai Hansen anticipa: “Ya vivimos grandes momentos en el Hellish Tour 1 y 2, pero en esta ocasión vamos a superarlo”. Markus Grosskopf agrega: “Interpretaremos temas que hace mucho no tocamos, incluso habrá canciones que no hemos tocado nunca en vivo”. Y Andi Deris remata: “Estoy realmente emocionado ante la oportunidad de interpretar junto a Michael (Kiske) canciones de ambos en un mismo escenario. ¡Va a ser absolutamente excepcional!”.

Los precios para ver la reunión de HELLOWEEN en el Teatro Caupolicán son:

Cancha: $36.000
Platea: $36.000
Palcos: $50.000

La venta de entradas comienza el martes 16 de mayo por sistema Ticketek.cl y sus puntos de venta en tiendas Falabella, callcenter 22 690 2000, y en su centro de atención (Antonio Bellet 230, Providencia). Sin cargo y sólo en efectivo en Eurocentro, tiendas The Knife y RockMusic.

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Michael Weikath sobre la reunión de HELLOWEEN: “Queremos grabar al menos un tema”


Recientemente Michael Weikath, guitarrista de HELLOWEEN, fue entrevistado por el medio español Metal Journal a propósito de la reunión de la formación clásica de la banda y su gira mundial que comenzará a finales de este año titulada “Pumpkins United“.

Al consultarle a Weikath sobre la posibilidad de grabar nuevo material, contestó:

Está la idea de grabar al menos un tema, al menos uno. Personalmente creo que deberíamos hacer más, debiéramos hacer algo como un EP o algo así pero, antes que todo, tenemos un montón de cosas que echar a andar y probar para llegar a la fecha del primer concierto que será en Ciudad de México. Para darle una vuelta a todo esto queremos sacar una nueva canción como las ‘Pumpkins United’, creo que habrá un montón de trabajo que hacer así que, por ahora, lo que se está planificando es sólo una canción“.

Sobre cómo podría ser lanzado ese track, Weikath comentó:

No tengo idea, creo que podríamos lanzarlo como un vinilo, como un earbook con Nuclear Blast o como sea. Entonces lo tendrías en vinilo y también en un formato single en CD o lo que sea, o lo ponemos en iTunes o lo subimos a nuestra web o al Facebook como descarga digital… no sé“.

También se le preguntó si la alineación de HELLOWEEN para el “Pumpkins United Tour” ha escrito alguna canción para ser grabada a lo que contestó:

No, no, no. Hay diferentes niveles para leer esto y también quiero, eventualmente, grabar algo para lo que tengo algunas ideas pensadas de qué podría ser y tener colaboración real en la composición para algo como eso, creo que aún está bastante lejos. Por lo que sé, Michael Kiske también está a punto de lanzar un trabajo solitario así que, sea lo que sea que esté pasando, no tengo ni idea aún pero sí estamos buscando ideas y demás. Quizás si Kai Hansen llega con un tema, en una de esas Deris aparece con un tema y yo saco un tema o Markus o alguien escribe algo y puede combinarse todo o, simplemente, entre todos elegimos un tema diciendo ‘ok, este tema está más genial que la cresta, es fuerte, hagamos éste’. No tengo idea, no“.

Al preguntarle sobre si cerraría la puerta a la posibilidad de hacer un disco con el grupo de la gira, Weikath respondió:

No lo haría, pero eso sería un tremendo compromiso. No tengo nada contra eso pero sería un tremendo compromiso dada la flojera de los miembros originales de HELLOWEEN, los tres más flojos serían Kai Hansen, Michael Weikath y Michael Kiske. Somos extremedamente flojos, nadie más es flojo, sólo los tres que te dije, Deris dice ser muy flojo pero no lo es“.

Entre las preguntas también apareció de quien fue la idea realizar un tour como el “Pumpkins United” a lo que contestó:

Siempre fue Kai Hansen quien lo dijo, siempre. Generalmente Markus y yo rechazábamos la idea antes porque teníamos otros representantes, teníamos diferentes agendas, así que todo el tema necesitaba ser conversado y confiar en que se haría. Se dio ese proceso de bla bla bla y lo que sea, para abreviar, algunos años atrás, después de hacer el ‘Hellish Rock’ tour con GAMMA RAY y Kai Hansen, nos acercamos un poco más y encontramos los puntos en común, entonces pude hablar con Michael Kiske en un festival en Francia hace unos años, como sigo diciendo en las entrevistas, yo tenía un whisky en la mano y me estaba sirviendo otro whisky y tenía un cigarro en la otra mano y tenía otro cigarro en la boca cuando hablé con él porque estaba emocionado de encontrarme con él de nuevo después de todo ese tiempo. Siempre pensé que debí haberlo llamado por teléfono pero nunca lo hice porque pensaba que quizás lo molestaría o quizás no tenía tiempo, sólo porque Weiki pensaba que podía llamar a Kiske por teléfono, onda, ‘hola, ¿cómo estás?’, ‘ah, sí… ahora estoy un poco ocupado’, esa es la razón por la que nunca, nunca, nunca, nunca lo llamé. Entonces se dio esta oportunidad y le dije, básicamente, ‘no deberías estar tan enojado, debes entenderme, en ese momento me veía como el que llevaba las cosas por la dirección correcta en HELLOWEEN y el hecho es que nadie quería grabar otro disco contigo así que tuve que encontrar una solución, tomar una decisión y tuve que decírtelo, así se dieron las cosas en ese momento y espero que quizás puedas perdonarme por eso. Sólo trata de entenderme, lo que estaba pasando en ese momento’ y él dijo ‘quizás ya te perdoné, no lo sé, pero será mejor que hablemos cuando estés más sobrio y no tan borracho’. Yo no estaba tan borracho, sólo estaba realmente emocionado. Desde entonces hemos tenido varias reuniones con toda la banda, incluyendo a Michael Kiske y Kai Hansen, sobre cómo hacer las cosas porque lo que Kai Hansen había estado proponiendo estaba recién siendo considerado por los representantes y estaban como ‘sí, creemos que es una idea muy genial y debiéramos hacerlo’ y entonces todo el mundo se empezó a preguntar ‘¿cómo lo hacemos?“.

Cuando se le preguntó cuanto estuvo sin hablar con Michael Kiske antes de reconectarse en el mencionado festival francés, Weiki contestó:

Desde entonces [cuando dejó la banda], después del ‘Chameleon[1993]. Porque no supimos cómo tocar el tema o lo que sea y podías ver en la prensa y en sus comentarios que había una discrepancia entendible en nuestra relación, siempre fue como ‘Kai Hansen dijo esto sobre tí, Weiki y ‘Micheal Kiske dijo esto sobre tí, Weiki‘, ‘¿qué dices tú?’, así que estaba siempre defendiéndome. Ya no es necesario si tenemos estas conversaciones y todo, así que, básicamente, llega un momento en que hay que ser un poquito más maduro sobre algunas cosas porque pasó mucho tiempo, no podría haber muchos más problemas posibles porque todos los involucrados han probado, en mayor o menor medida, que eran capaces de hacer lo que querían por sí solos. Michael Kiske ha estado haciendo su trabajo en solitario, ha estado involucrado en proyectos como fueran y donde fueran, nosotros hemos estado haciendo lo de HELLOWEEN y Kai Hansen ha estado haciendo lo suyo, así que todos presentamos al público lo que éramos capaces de hacer. Esa es la historia, eso es todo lo que hay sobre el tema y ¿qué queda para quejarse, preocuparse o pelear? Nada“.

HELLOWEEN agota en una semana las entradas para primer show de reunión

Helloween - Pumpkins United

Cómo era de esperarse, HELLOWEEN comunicó que las entradas para el arranque en Sao Paulo de Pumpkins United, la gira reunión de la banda, ya se agotaron a sólo una semana de ponerlas en venta y cuando aún falta casi un año para la fecha, razón por la que al concierto original del 28 de Octubre se ha sumado una nueva fecha para el 29 de Octubre. Los alemanes tocarán en el Espaço das Américas, recinto con capacidad para 8 mil personas.

Recordemos que los alemanes, durante el 2017 y el 2018, realizarán una gira especial de reunión donde “las principales calabazas” unirán fuerzas en el escenario, interpretando los grandes clásicos de la banda. Al hablar de “las principales calabazas”, hablamos de Michael Kiske y Kai Hansen, aparte de Michael WeikathMarkus Grosskopf y los restantes integrantes de la banda actualmente, todo esto anunciado a través de un comunicado publicado en una sección especial de la página oficial de la banda hace algunas semanas de la siguiente forma:

“Atención, abandonen lo que estén haciendo! Redoble de tambores… Porque aquí llega un bombazo para todos los fans de HELLOWEEN: han soñado con ello durante años y se han preguntado innumerables veces si algún día llegaría este momento. ¡La espera ha concluido! El próximo Otoño (Primavera) de 2017, tanto Michael Kiske como Kai Hansen resucitarán con HELLOWEEN, la legendaria formación original de la banda. Sí, ya es oficial: Weikath, Kiske, Hansen y Grosskopf interpretarán nuevamente, en un mismo escenario, los temas clásicos de HELLOWEEN en una potente gira mundial. ¡Un acontecimiento único e irrepetible! Pero aquí no termina todo. Bajo el lema ‘Pumpkins United’, la banda en su totalidad se unirá a la fiesta! Lo que significa que disfrutaremos de Andi y Michi a las voces, de Kai, Weiki y Sascha a las guitarras, y de Markus y Dani liderando la base rítmica. ‘Pumpkins United World tour 2017/2018′: mejor, imposible!”

Cabe señalar que aún no se han anunciado nuevas fechas en el resto del mundo, pero ¡PowerMetal.cl ya aseguró un puesto para el comienzo de la gira más esperada de los últimos años!


PUMPKINS UNITED: ¡HELLOWEEN girará con Kai Hansen y Michael Kiske como invitados!

Helloween - Pumpkins United

Tras varios años de especulaciones y espera, finalmente esta mañana HELLOWEEN ha confirmado que durante el 2017 y el 2018 realizarán una gira especial de reunión donde “las principales calabazas” unirán fuerzas en el escenario, interpretando los grandes clásicos de la banda. Al hablar de “las principales calabazas” hacen alusión a que la gira contará con Michael Kiske y Kai Hansen, aparte de Michael WeikathMarkus Grosskopf y los restantes integrantes de la banda actualmente, todo esto anunciado a través de un comunicado publicado en una sección especial de la página oficial de la banda.

La gira comenzará el 28 de Octubre de 2017 en São Paulo y seguirá por importantes ciudades de Latinoamérica, Europa, Asia y Estados Unidos, así que podemos esperar disfrutar esta reunión en vivo a finales del próximo año.

HELLOWEEN lo anunció de la siguiente forma:

“Atención, abandonen lo que estén haciendo! Redoble de tambores…

Porque aquí llega un bombazo para todos los fans de HELLOWEEN: han soñado con ello durante años, y se han preguntado innumerables veces si algún día llegaría este momento. ¡La espera ha concluido! El próximo Otoño (Primavera) de 2017, tanto Michael Kiske como Kai Hansen resucitarán con HELLOWEEN la legendaria formación original de la banda. Sí, ya es oficial: Weikath, Kiske, Hansen y Grosskopf interpretarán nuevamente en un mismo escenario los temas clásicos de HELLOWEEN en una potente gira mundial. ¡Un acontecimiento único e irrepetible! Pero aquí no termina todo. Bajo el lema ‘Pumpkins United’, la banda al completo se unirá a la fiesta! Lo que significa que disfrutaremos de Andi y Michi a las voces, de Kai, Weiki y Sascha a las guitarras, y de Markus y Dani liderando la base rítmica. ‘Pumpkins United World tour 2017/2018′: mejor, imposible

La idea:

No cabe duda que HELLOWEEN es uno de los referentes del Heavy Metal más respetados y prestigiosos de Alemania,  considerados los fundadores del Speed Metal melódico alemán. Como padres del género, las calabazas han crecido hasta convertirse en una de las bandas de Metal más influyentes del planeta. A lo largo de su exitosa carrera que se remonta a 1984, HELLOWEEN ha dejado su sello en innumerables festivales de Metal y Rock en todo el mundo, como Rock In Rio, Loudpark en Tokio, Wacken Fest en Alemania, o Woodstock en Polonia, donde fueron cabeza de cartel frente a más de 500.000 fans.

Además de sus innumerables giras por todo el mundo como banda principal, HELLOWEEN ha acompañado en espectaculares shows a IRON MAIDEN, BLACK SABBATH, DIO, SLAYER o OZZY OSBOURNE sólo por nombrar a algunos, y han tocado en lugares tan exóticos como Borneo (Indonesia), Manaus (Brasil), e incluso a más de 10.600 pies en la capital más alta del mundo, La Paz (Bolivia). En la retina de todos, su mítica actuación en el Monsters Of Rock del 88 en Donington frente a más de 100.000 seguidores, y que fue tan memorable como el mediático Headbanger Tour por Estados Unidos organizado por MTV, junto a ANTHRAX y EXODUS. No podemos olvidar su inconmensurable legado de eternas obras maestras como ‘Keeper Of The Seven Keys’ parte I y II, junto a sus quince discos de estudio y tres álbumes en vivo editados hasta la fecha, con más de ocho millones de discos vendidos a lo largo de su historia y alzándose con catorce discos de oro y seis discos de platino. Son más de treinta años en los que HELLOWEEN han deleitado a sus fans con sus mágicos y característicos riffs, grandilocuentes temas y cautivadoras melodías, tres décadas de una irrepetible trayectoria que oficialmente celebraron en el año 2015 con la publicación de su primer libro oficial, ‘HellBook – The History Of HELLOWEEN’. Y ahí prendió la llama y surgió la idea de ‘Pumkins United’: la experiencia vivida con la “biblia aniversario”, así como las previas giras junto a Kai les hicieron darse cuenta que su historia reclama un próximo capítulo.

Michael Kiske lo cuenta: ‘Volver a interpretar en vivo un tema original de HELLOWEEN con UNISONIC fue como retroceder en el tiempo y percibir de nuevo viejas sensaciones, pero la idea de girar y revivir junto a Andi la formación original, será algo realmente especial. ¡Es el momento!’ La conexión y química entre Kiske, Hansen, Weikath y Grosskopf sin duda es única. Y renace gracias a ustedes, quienes nunca han dejado de preguntar y soñar con ello. Por fin llega el mega evento para volver a disfrutar de todos ellos en vivo, con el equipo al completo, y fuertemente unidos.

En detalle:

La primera fecha confirmada para la súper gira mundial será el próximo 28 de octubre de 2017, en São Paulo, donde iniciarán su periplo que les llevará a visitar Latinoamérica, Europa, Asia, y Estados Unidos. Viviremos un gran espectáculo de casi tres horas que incluirá algunas sorpresas inesperadas, y donde recorreremos a toda velocidad su historia y sus grandes éxitos. ‘Ya vivimos grandes momentos juntos en el Hellish Tour 1 y 2, pero en esta ocasión vamos a superarlo’, dice Kai Hansen, y Markus Grosskopf añade: ‘Interpretaremos temas los cuales hace mucho tiempo que no tocamos, incluso habrá canciones que no hemos tocado en vivo nunca’. El que no adquiera sus entradas para esta gira perderá una ocasión única: la formación original quiere celebrar una gran fiesta con todos ustedes, sin duda muy emocional teniendo en cuenta que este acontecimiento tan esperado no es en realidad una reunión, y probablemente no vuelva a repetirse. Andi hace latir con fuerza nuestros corazones metaleros cuando dice: ‘Estoy realmente emocionado ante la oportunidad de interpretar junto a Michi temas de ambos en un mismo escenario’ Va a ser absolutamente excepcional’. Ahora, amigos, ya pueden respirar…”

HELLOWEEN estrena video de “Lost in America”

Los alemanes acaban de lanzar “Lost In America”, segundo videoclip de su más reciente álbum “My God-Given Right”, que se puede ver arriba. Recordemos que el primero fue el de la canción que da título a su 15avo disco.

El tracklist de “My God-Given Right” es:

01. Heroes
02. Battle’s Won
03. My God-Given Right
04. Stay Crazy
05. Lost In America
06. Russian Roulé
07. The Swing Of A Fallen World
08. Like Everybody Else
09. Creatures In Heaven
10. If God Loves Rock ‘N’ Roll
11. Living On The Edge
12. Claws
13. You, Still Of War

Puedes leer el Review de PowerMetal.cl aquí.

Helloween - My God-Given Right

 

Helloween – My God-Given Right

No es antojadizo señalar que Helloween es la banda más importante de la historia del Power Metal. Para algunos habrá grupos mejores y ello es muy legítimo, pero poca discusión resiste el establecer que la Calabaza de Hamburgo es, por lejos, la agrupación más influyente del estilo, por trascendencia histórica, referencia para otras bandas y por su legado, que no sólo permanece sino que se nutre cada vez que los germanos lanzan nuevo material o nos provocan el gusto de verlos en vivo.

Y en ese sentido, no es poca la expectación que genera el lanzamiento de un nuevo disco en estudio por parte de los hamburgueses, cuya “columna vertebral” (el ya histórico Andi Deris junto a los aun más históricos Michael Weikath y Markus Grosskopf) ha encontrado en Sascha Gerstner y el suizo Dani Löble una estabilidad que, lamentablemente, en el mundo del Metal de hoy resulta toda una rareza. Hoy en día, son escasas las bandas de Metal que mantienen sus alineaciones incólumes durante diez años (Löble llegó a Helloween el 2005) y eso sin dudas es un punto a favor en lo que nos ha ido entregando la Calabaza en los últimos años.

De esta forma, ya cumpliendo treinta años desde el lanzamiento de su opera prima, Walls Of Jericho, los germanos nos entregan su decimoséptima placa en estudio (o decimoquinta si no se considera en este listado a los casos especiales de Metal Jukebox, disco de covers, y Unarmed, disco con versiones acústicas). Nuevamente bajo el alero de Charlie Bauerfeind en la producción –ingeniero que, más allá de su fama de “sobreplastificar” registros, posee una impresionante foja en su currículum, habiendo trabajado casi con la totalidad de las bandas de primera línea del Power Metal–, la Calabaza nos presenta su nuevo material, titulado My God-Given Right. El arte de tapa, tal como viene haciéndolo desde hace diez años, está a cargo de Martin Häusler y nos muestra una simpática imagen de un ejército de calabazas parecidas a los Stormtroopers de La Guerra De Las Galaxias, lideradas por una calabaza emperadora que encabeza a estas tropas desde la cabeza de la Estatua de la Libertad, en un mundo congelado, en clara referencia a ese discretísimo film llamado “El Día Después de Mañana”.

El disco comienza con Heroes, interesante composición de Sascha Gerstner, con un riff bastante pesado que declara buena parte de las intenciones de Helloween en este disco, y que líricamente “tira para arriba” y homenajea a los héroes de la vida diaria, que se sacan la cresta peleando contra sus propios enemigos. Melódicamente es un tema que, como decíamos, parte con un riff bastante intenso, se suaviza un poco con la aparición de Andi Deris y retoma buena parte de la energía al llegar al precoro, hasta hacer levantar el puño con un coro bastante estimulante y con apoyo de voces en segundo plano bastante acceptianas que le dan un realce especial. Si bien no es un tema extraordinario, es una muy buena forma de iniciar el disco.

La cosa toma más vuelo con Battle’s Won, el primer tema que conocimos de lo nuevo de la Calabaza pues fue designado como el primer single. Un corte compuesto por el infatigable Michael Ingo Joachim Weikath que cumple con todos los requisitos reglamentarios, legales y constitucionales de un gran tema de Power Metal: ritmo acelerado, guitarras melódicas y armónicas, riffs contundentes, coro “piel de pollo”, pasajes para hacer sing-along y solos afilados. Helloween tiene una característica que lo distingue de otras bandas del estilo, y que para algunos no es algo positivo pero para otros –me incluyo– sí lo es: algunos temas con estructuras melódicas más bien “felices” o “positivas” tienen letras que son bastante más lúgubres o irónicas que lo que indica la música. Al leer la letra de Battle’s Won, uno se percata que se trata de una ácida crítica a quienes hacen negocio con las guerras y conflictos armados, y es inevitable recordar otros cortes como la gran Silent Rain del Keeper Of The Seven Keys – The Legacy, un tema melódicamente bastante “happy” pero se trata nada menos que la historia de un padre que abusa sexualmente de su hija. Pero más allá de este punto cuya valoración es muy personal, es un temazo que no tiene nada que envidiarle a ningún corte rápido de la era Deris, con un trabajo fascinante de Sascha y Weiki en guitarras, más el apoyo en las voces y una sutil orquestación en el coro que le dan un componente “glorioso”, ámbito en el que Helloween lleva treinta años enseñándole al resto cómo se hacen las cosas. Un gran tema, con pasajes derechamente catedráticos.

El ritmo y la calidad no decaen en nada con el tema que le da el nombre al disco, My God-Given Right, composición de Andi Deris que, según Michael Weikath, trata de lo que uno quiere hacer con su vida, y comenta que el padre de Deris lo incentivaba a seguir su sueño de ser músico, al contrario de su madre que lo incentivaba al camino del estudio o del trabajo más “común”, problemática que debe haber afectado a gran parte de los músicos del mundo. Más allá de tratarse de un tópico bastante tratado, es un tema más que atractivo, muy Power pese a no ser tremendamente acelerado. Tiene un quiebre acercándose al final que le quita un poco de energía y que da la sensación de haber sido puesto para alargar el tema, pero no alcanza a ser un punto derechamente negativo, para un corte muy interesante.

Una temática lírica similar encontramos en Stay Crazy, también a cargo de Deris y respecto de la cual Weikath comenta que es una especie de “auto-recordatorio” para la banda en cuanto a mantener vigente la “locura” que implica crear y vivir haciendo música. Si bien bajan en algo las revoluciones, tratándose de un tema más bien midtempo, el ritmo y la intensidad del disco no decaen, con una estructura bastante entretenida y que sería una interesante elección de la banda para defender en vivo su nuevo material. Además la banda sorprende con un pasaje muy acelerado en medio de los solos, que les sale muy bien y que además se conecta con el concepto de “locura” que trata esta canción.

El otro tema prematuramente conocido de este disco es Lost In America, nuevamente compuesta por Andi Deris, que recoge una vivencia real de la banda en Latinoamérica de una demora aérea de muchas horas. Melódicamente es un tema muy en la onda de los singles de Gamma Ray, a midtempo, con un riff muy afilado, rítmicamente muy entretenido, sin grandes pretensiones y fácil de digerir, con pasajes de altísima calidad, especialmente al momento de los solos de guitarra, donde también brilla con luces propias el trabajo de Dani Löble. También es inevitable recordar a Who Is Mr. Madman? del 7 Sinners al escuchar pasajes del coro, con una estructura similar.

Ya a estas alturas podemos ir asumiendo que lo nuevo de Helloween no es tan Power, sino que se orienta un poco más por el Heavy Metal más tradicional, sin dejar de lado esa vertiente más rápida que a muchos nos llena el gusto. Y esa priorización más Heavy Tradicional e incluso algo hardrockera, aunque con pasajes más modernos, la encontramos en temas como lo siguiente, Russian Roulé, donde Deris comparte créditos con Gerstner y que líricamente es un juego de palabras con la ruleta rusa, siendo también es un tema bastante entretenido, también a midtempo, con una guitarra que terminando el coro recuerda tenuemente a las populares “Kalinka” y “Kazachok” de la música tradicional del gigante eslavo. Buen detalle, dentro de lo más destacado de otro tema que se deja escuchar fácilmente.

Hasta este momento, quizás se le podría criticar al disco que no corre demasiados riesgos, lo cual a juicio personal se rompe con la lenta cadencia de The Swing Of A Fallen World, un corte mucho más pausado que todos los anteriores –y que la mayoría de lo que encontraremos en el resto del disco–, pero de altísima calidad y contundencia, siendo bastante menos “oreja” que las canciones anteriores. Cortesía de Andi Deris, es un tema que con su paso más lento rompe con cierta tendencia que se iba generando con los últimos tres cortes, que recuerda de cierta forma a cosillas de Accept. También cuenta con un quiebre rápido inesperado –similar a lo que sucede en Stay Crazy– y que le da mayor brillo a una composición que destaca dentro de un muy buen disco.

Un disco de Helloween debe, reglamentariamente, llevar una balada y en este caso es Like Everybody Else, compuesta por Sascha Gerstner. Quizás no entre 100% al “molde” de la balada rockera típica que uno encuentra en el catálogo reciente de la banda, como The Smile Of The Sun o Hold Me In Your Arms, por nombrar las pertenecientes a sus últimas placas, lo que probablemente en ese sentido sea un punto a destacar. No es lo más brillante que haya compuesto Helloween en materia de baladas –ni compararlo con glorias de la era Kiske e incluso de la era Deris como Forever And One, In The Middle Of A Heartbeat o If I Knew–, ciertamente, pero es un buen tema y salva las vallas con suficiencia.

Tras la parte más lenta del disco, se retoma cierta “electricidad” con uno de los puntos más altos de este trabajo, la entretenida Creatures In Heaven, que según Weikath –su compositor– es un intento por recrear, en un tema, algo de los hits de los ’70 y ’80 que se escuchaban en las “rock discos”, con intros y teclados, reconociéndose incluso inspirado por Ray Conniff. Y el experimento resulta bastante bien, con un inicio de teclado que luego pasa a una guitarra, y va progresando con la aparición de los restantes instrumentos hasta irse convirtiendo en un excelente tema de Heavy/PowerMetal, muy digno de la “escuela” compositiva del experimentado guitarrista hamburgués, con uno de los pasajes más destacados de doble guitarra armónica de toda la placa. Punto muy alto.

Es cierto, If God Loves Rock’N’Roll es una tormenta de clichés tanto en su letra como en su música, y que recuerda vívidamente por algunos momentos a I Love Rock’N’Roll de Joan Jett, y por otros –especialmente en el coro– a Final Fortune del gran Gambling With The Devil. Pero no por tener muchos clichés va a ser un mal tema. Para nada, es uno de los caballitos de batalla del disco, pese a tener ese “efecto megáfono” en el precoro de “People say it’s wrong / People say it’s bad / Others say that god’s a little mad / Secretly he’d wear the black, you know”, efecto que, en lo personal, me resulta francamente desagradable. Un tema que funcionaría “de perillas” en vivo, de hecho la banda nos ayuda a imaginarlo, con el propio Andi presentando a los músicos diciendo que incluso en el cielo se necesita un bajista y a dos guitarristas. Y volviendo al parecido con Final Fortune: me parece destacable que, habiendo similitudes más que evidentes, Final Fortune sea un tema mucho más melancólico que If God Loves Rock’N’Roll, que evidentemente tiene un espíritu muchísimo más festivo, lo cual habla bien de las atmósferas que la banda es capaz de crear.

Con Living On The Edge los germanos reparan en algo la histórica injusticia que se comete con Markus Grosskopf, que frecuentemente ve que varios de sus temas son relegados a la infame categoría de bonus tracks. De hecho Helloween, por razones que algún día valdría la pena analizar con detenimiento, tiene una cantidad impresionante de bonus tracks de tremenda categoría y que serían temas destacadísimos en cualquiera de sus últimos trabajos –más adelante nos referiremos someramente a los bonus de este trabajo, que son nada menos que ¡cinco!–. Pero hablando de Living On The Edge, básicamente recoge la historia de vida de un amigo en común de Markus y de su hermano, sujeto que, por circunstancias de la vida terminó obrando al margen de la ley, lo que líricamente sin dudas recuerda a esa joya de todos los tiempos que es Victim Of Fate. Otro tema donde Helloween muestra esa característica de mezclar melodías más bien “positivas” con una historia que definitivamente está lejos de serlo, a midtempo y con un muy buen trabajo de guitarras. No es una maravilla pero está bastante bien.

Ya cerca del final del disco, Claws nos muestra una faceta un poco diferente, siendo quizás el tema más complejo de digerir en un disco que, por lo general, podríamos denominar como bastante “oreja”. Básicamente cuenta la historia de una especie de monstruo volador que caza en las noches –lyrics más cercanos a lo que uno halla en bandas como Judas Priest que lo que uno tiende a encontrar en Helloween–, y musicalmente es un tema intenso y quizás por momentos hasta un poco desordenado, no entra tan 100% al modelo clásico de composición de Weikath fundamentalmente porque cuesta un poco seguirlo en las primeras escuchas. Sí va agarrando vuelo a medida que uno lo escucha más veces y se da cuenta que tiene muchos detalles interesantes, por ejemplo el desempeño vocal de Andi Deris que debe, en este tema, hacer una de sus performances más lucidas de toda la plaza –especialmente en el coro– o el desempeño de un sólido Dani Löble en un tema que no sólo tiene muchos pasajes veloces, sino que varios cambios rítmicos. Hay que darle más de una oportunidad, pero es un gran tema.

Y el último tema del disco, You, Still Of War, a cargo de Sascha Gerstner, es a su vez el más extenso, con poco más de siete minutos. Al igual que su predecesor, es un tema que cuesta algo digerir en un principio, que tiene muchos cambios de ritmo y de atmósferas que quizás al comienzo haga dificultoso su análisis. Pero, tal como Claws, es un tema que gana bonos a cada escucha. Los pasajes más Power son sencillamente notables y los cambios rítmicos le dan un toque progresivo bastante valiente en una banda como Helloween, que si bien busca sorprender –y varias veces lo logra–, generalmente lo hace con detalles –como la flauta de Raise The Noise del 7 Sinners–, y no tanto con estructuras distintas como la que vemos en este tema. También en este corte encontramos un más que destacable pasaje a dos guitarras, donde la banda se siente a sus anchas, y termina de muy buena forma, destacando el trabajo con la voz de Andi en armonía, bien logrado.

Pero un disco de Helloween no es tal sin tener al menos un par de bonus tracks, que no pocas veces superan en calidad a temas que pasaron el corte del disco principal, y por lo mismo es inevitable dedicarles algunas pocas palabras, porque en este caso son cinco y además, son canciones de gran nivel, incluso respecto a un par de ellas llega a ser derechamente incomprensible que no formen parte del disco. Hay cuatro de ellos que forman parte de un “Disc 2” especial de una versión limitada, y un quinto que es el bonus track japonés.

I Wish I Were There tiene un inicio más bien lento pero que toma un ritmo absolutamente Power, con un coro en un nivel muy alto y un trabajo de guitarras armónicas que es realmente muy bueno. Quizás tenga un par de quiebres rítmicos de más y que terminen conspirando contra su estructura, pero es un corte que perfectamente pudo entrar en la versión final.

Misma sensación es la que queda con Wicked Game, que nuevamente muestra a ese Helloween más acelerado que tanto nos agrada a varios, pero que quizás le haya faltado una pizca de brillantez e inspiración para poder pasar el corte, siendo de todas maneras una gran canción y que sería mascarón de proa de buena parte de las bandas que hoy hacen Power Metal.

Nightmare, el tercer bonus, llama la atención porque no sólo es un buen tema, con un coro muy bien logrado, acelerado e inspirado, sino que Andi Deris muestra una performance muy destacable. También llaman la atención algunos detalles en teclado en segundo plano, un buenísimo trabajo a doble guitarra e incluso un solo de Markus bastante simpático. Muchos entramos al “mundo Helloween” por canciones así y cuesta entender las razones por las cuales no forma parte del disco principal. ¡Temazo!

El último tema del disco bonus, More Than A Lifetime, también entra a un terreno bastante melódico, especialmente en el inicio y en el coro, absolutamente Power, aunque quizás con una pizca menor de brillo respecto a los otros temas extra y con un par de pasajes que no vuelan a gran altura. Esto por decir algo en realidad, porque también es una canción buenísima, “oreja”, sencilla, con un final glorioso y que no requiere un proceso mental demasiado elaborado para disfrutarla.

Y finalmente, no podría entender argumentos en la decisión de dejar fuera a Free World, el bonus track japonés. Trato de pensar en alguien que diga ser fan de Helloween, de la era Deris, y no logro imaginarme a alguien que no le convenza un tema como este. Doble bombo, melodía, un coro levantapuños, una letra idealista, todos los elementos reglamentarios. No entiendo por qué se quedó afuera, o por qué no tomaron todos estos temas y los guardaron para sacar un EP el próximo año. En todo caso, mejor para nosotros que tenemos más Helloween para disfrutar ahora.

En suma, luego de esta extensa revisión, podemos decir que Helloween nuevamente cumple con una placa con poco margen para el cuestionamiento. Es cierto que los riesgos que corren no son demasiados y que hay cierto refrito de material, pero eso pasa hasta en las mejores familias y no es un factor particularmente incidente en la calidad del disco. Más allá de los dos (o tres, ¡o cinco!) bonus que pudieron perfectamente haber entrado en el disco final, es una placa compacta, que a grandes rasgos se deja escuchar sin procesos demasiado complejos –con las excepciones de Claws y You, Still Of War, como dijimos antes–, y que es una nueva muestra de vigencia de la Calabaza, que no muestra señales de agotamiento, sino que al contrario, renueva sus diplomas y medallas de liderazgo y referencia en una escena que les reconoce su supremacía, jerarquía y autoridad. Sin puntos derechamente bajos y con pasajes derechamente catedráticos, My God-Given Right sin dudas entra con bastantes luces al extenso catálogo de los emperadores del Power Metal, que siguen rigiendo como  lo vienen haciendo desde mediados de los ’80.