Entradas

Concerto

Mañana Sábado 14 de Mayo, CONCERTO se estará presentando en Sala Master (Miguel Claro 509, Providencia) a las 20:00 hrs. En el evento, la agrupación santiaguina a confirmado que tendrá invitados especiales y que será un show de larga duración, sin dar más detalles. El valor de las entradas es de $4.000 y se pueden adquirir en la entrada del recinto.

Concerto-show

El ganador de invitación y DVD de CONCERTO es:

Ignacio Andrés González Vergara RUT 19.032.xxx-x

Recuerda que el evento es mañana 01/08/2014, en la Sala Master, ubicada en Miguel Claro 509, Metro Manuel Montt, Providencia, a las 20:00 horas y el valor de la entradas es de $3.000, la cual puedes adquirir desde ya enviando un correo banda.concerto@gmail.com

Además, les recordamos que la banda invitada finalmente es ANGELUZ, quienes estarán abriendo la presentación en el horario indicado.  por motivos de fuerza mayor, KARMA no podrá estar presente en el evento.

 

 

 

El quinteto argentino nos ha visitado muchas veces, es cierto. La primera de ellas, en el contexto de una lluviosa jornada junto a L.A. Guns, fue hace ya 21 años, y tras ello pasó largo tiempo para poder volver a verlos en estas tierras, específicamente el año 2002. A partir de allí Rata ha pagado con creces el haber estado tanto tiempo sin visitarnos, y actualmente sus visitas casi podríamos decir que cumplen con el estándar de la anualidad, al menos en los últimos tres años.

Pero independiente que quizás para algunos puedan estar “muy vistos” (lo que probablemente, como veremos, haya sido un factor para que bajara en algo la cantidad de público respecto a anteriores ocasiones), hay algo que tiene La Rata que los hace muy especiales: son una banda derechamente infalible en vivo. Sus shows siempre son soberbios en cuanto a técnica y sonido, da lo mismo donde toquen, con un profesionalismo incuestionable, y con emotividad garantizada. Es como esos delanteros como Zamorano o Batistuta, que tú generalmente sabías cómo te iban a matar, a lo mejor no eran tan impredecibles como otros, pero pese a saber cómo te iban a matar, te mataban igual. Así funciona la máquina de Rata que siempre es un placer de observar, escuchar y vivir.

CONCERTO: VIRTUOSISMO Y POTENCIA

Y es así como, con un marco inferior a los 1.000 espectadores, a eso de las 20.45 horas se daba inicio al número de apertura de la velada, con los nacionales de Concerto. En ese instante me sorprendió la baja concurrencia y deseé fervientemente que no se mantuviese dicho marco, injusto para una banda de la trayectoria y peso específico de Rata Blanca, sin duda en ello algo tuvo que ver que los hayamos visto dos veces anteriormente en poco más de dos años, también la fecha, donde muchos andan más preocupados del Viejo Pascuero que del rock, y sin duda también la gran cantidad de conciertos que ha habido en el año y que han puesto a prueba la solvencia de muchos de nuestros bolsillos.

Pero volviendo a Concerto, quienes los hemos visto sabemos qué esperar, mucha clase y virtuosismo, especialmente de sus dos grandes referentes, el gran Nelson Navarro con su guitarra neoclásica y su chaqueta arremangada, y por supuesto la voz de Jaime Salva, uno de los mejores cantantes de rock que alguna vez haya parido esta tierra, un verdadero crack. Pese a que lo de Concerto va más por el virtuosismo que por la potencia en estado puro, el sonido estuvo demasiado fuerte –de hecho el show se inició con un acople infernal–, por momentos a niveles molestos, lo cual conspiró un poco en el análisis final. Pese a ello, la banda demostró buena parte de sus indiscutibles quilates, con grandes cortes como Sueño Realidad, Condena del Tiempo o la fenomenal Luz del Sol.

Párrafo aparte en la buena presentación de Concerto en esta verdadera “fiesta latinoamericana” como la denominó Jaime Salva, al dar una muy bonita despedida a su tecladista Nelson Ortega, que no continuará con la banda, y también para el emotivo momento en que Nelson Navarro dio una especie de discurso motivacional para que quienes estén interesados en la música perseveren para llegar arriba, e hizo pasar al gran Víctor Escobar, líder de Alto Voltaje y gestor preponderante del Chile Rock, a recibir el merecido aplauso del respetable, a un tipo tan jugado por el rock y querido por muchos músicos de la escena. No creo que sea casualidad que haya tanto respeto y afecto por el popular “Vitoco”, al contrario, es algo bien ganado. Y así, con un público bastante prendido y participativo, tras 35 minutos, Concerto dejó el escenario, tras una muy buena performance que se habría visto engalanada con un sonido más acorde a las circunstancias y a los tímpanos.

Setlist de Concerto:

1. Intro
2. Hombres de Acero
3. Mañana Tal Vez
4. Sueño Realidad
5. Condenas del Tiempo
6. La Luz del Sol

LA RATA ES INMORTAL

Por fortuna, comenzó a llegar más público al Teatro e incluso algunos comenzaron a ubicarse en las aposentadurías de la platea. Ya a esas alturas teníamos un más respetable marco de casi 2.000 personas, y de las más variopintas procedencias (metaleros de raza y cabellera reglamentaria; muchachas jóvenes con vestidos, “chalitas” bajas y uñas pintadas; señoras de las cuatro décadas; caballeros de terno, etc.), prueba de la transversalidad que tiene La Rata, que vendría a ser la zona achurada entre el metalero más dogmático y las señoras a las que les gusta que un muchacho les cante de amor imaginando que les dedican los temas a ellas, mientras su hombre de carne y hueso no la lleva ni al cine. Y es una de las gracias de los shows de Rata, donde hay para todos los gustos e imagino que todos salen al menos relativamente satisfechos.

 

Y tras los primeros “oléee, olé olé oléeee, Ratáaaa, Ratáaaa” de la jornada, a las 21.50 se apagan las luces y sale a escena Rata Blanca en pleno, primero Fernando Scarcella en los tarros y Danilo Moschen al teclado, para posteriormente emerger el gran Guillermo Sánchez en el bajo y, era que no, el mítico Héctor Walter Giardino en las seis cuerdas y el pequeño gigante Adrián Eduardo Barilari en las voces. Con un tema “regalón” de la banda, Diario De Una Sombra –de esa raza de cortes que son buenos, pero que les gustan más a las bandas que al público–, los trasandinos se echaron el público al bolsillo, además haciéndonos sentir alivio al percibir que el show iba a sonar más razonablemente que el acto de apertura. Misma sensación que se dio con otro regalón post-clásico de la banda, la energética 71/06 (Endorfina), donde vimos a un Adrián quizá un poquito más “contenido” que en otras ocasiones, o con un arranque algo más “petrolero”, pero siempre con la categoría del gigante latinoamericano que es. Palabras aparte para Danilo Moschen, que carga en sus espaldas el tener que suplir a una figura histórica como Hugo Bistolfi en los teclados, pero lo hace cada vez de mejor manera y más empoderado.

Adrián nos saluda, provocando nuevos “oléee, olé olé oléeee, Ratáaaa, Ratáaaa”, y el afecto recibido por el público hizo que nos señalara que “esto amerita que cantemos todos esta canción”. Se refería a Volviendo a Casa, esa misma que es buscada en Google como “ángel rata blanca video” y que causó un verdadero estallido del público. Es uno de los temas más radiales de los últimos tiempos de la Rata y se notó, pues el “ángel, ella es un ángel” fue coreado en su completitud por el respetable, desde el chascón más empedernido hasta la señora con familia mejor constituida que conformaban las antípodas del padrón de asistentes al show. Es un corte que ya podemos calificar como clásico, el primero de la jornada, además con el aditamento de Barilari variando las letras con un “y recorrer Santiago”.

El mismo Barilari nos dice que es una noche especial, que en esta jornada termina una gira increíble de seis meses, aquí en Santiago, y nos da las gracias por acompañarnos, causando la obvia ovación del público. Y así se dio inicio a un tema que quizás no sea la mejor opción para tocar en vivo, pero que me parece fascinante, especialmente su riff, la gran Caballo Salvaje de El Camino del Fuego, donde los músicos se fueron incorporando uno a uno y donde vimos a un Adrián ya totalmente suelto y con el portentoso nivel que ha tenido siempre.

La segunda explosión de niveles detectables por la ONEMI se produjo cuando Adrián nos dice “vamos a cantar todos” y empieza a ejecutar otro de sus post-clásicos, la gran Aún Estás En Mis Sueños. El “hoy desperté con un montón de marcas en mi piel” retumbó en las paredes del Caupolicán, mientras incluso pudimos observan a algunas señoras moviéndose cadenciosamente al rockero ritmo de este gran corte de la Rata.

Y llegaría un momento emotivo. Adrián nos dice que “hoy hay sorpresas, vinimos con alguien que tuvo mucho que ver con el inicio de Rata, un tipo mucho más alto que yo”. Y da la bienvenida nada menos que al legendario Saúl Blanch, primer cantante de la Rata, específicamente la voz de su disco debut titulado simplemente “Rata Blanca”, lanzado a fines de los ’80, y que fue cariñosamente bautizado como “Ron Jeremy” por parte de la fanaticada, haciendo alusión a su parecido físico con el connotado actor de películas con final feliz.

Y así, sin mediar muchos preámbulos, los trasandinos nos azotan con la hímnica Chico Callejero. Todo un hito haberla escuchado en Chile con su voz original, y que en este tema en particular lo hizo muy bien y superando las expectativas. Siempre con Saúl en escena, mientras Adrián descansaba, Walter da el vamos a ese enorme riff con el que se inicia otro clásico de aquellos, Sólo Para Amarte. Un tema que nunca agota, que tiene un solo que se corea, y donde Saúl se vio menos cómodo en las voces, pero a estas alturas no importaba demasiado porque lo estábamos pasando muy bien en un show con un sonido de primer nivel.

Saúl nos da las gracias y nos dice “vamos por una más”, que sería nada menos que El Sueño De La Gitana, uno de los más grandes temas de la época ochentera de Rata y que, más allá de los problemas vocales de Saúl, fue un lujo y una alegría enorme de poder escuchar en Chile. Tras esto, Blanch nos dice “chas gracias” y se retira del escenario, bajo un gran aplauso porque, mal que mal, estábamos viendo en escena a historia pura del heavy metal latinoamericano. Walter toma el micrófono y nos dice, refiriéndose a la actuación de Saúl, que “esto pasó en Argentina y Chile nada más, se lo merecía Saúl, es algo muy lindo, gracias Chile”, recibiendo una estruendosa ovación.

Vuelve Barilari a los micrófonos y nos pregunta si queremos más y si estamos seguros, tras lo cual la banda nos regalaría uno de los temas más rápidos de la jornada, ese portento de bestialidad neoclásica que es El Beso De la Bruja, que seguramente algunos acompañados de sus señoras pensaron en dedicárselas pero seguramente se arrepintieron. Un fabuloso corte del Magos, Espadas y Rosas, con un Giardino que exhibe porqué es uno de los más grandes violeros de la historia del rock en español y que fue uno de los momentos más disfrutados por parte del público más metalero en el cual modestamente me incluyo. Fabuloso momento.

Tras nuevamente aludir a que se trataba del fin de la gira, vendría el momento de la gran El Círculo De Fuego, personalmente mi tema favorito de El Reino Olvidado, la última placa en estudio de Rata hasta la fecha y que data ya del 2008 (estaría bueno un disco nuevo, ¿no?), donde vimos a un Adrián absolutamente aguerrido, llegando a prácticamente todos esos altos imposibles que se encuentran desparramados a lo largo y ancho de este gran tema.

A estas alturas la banda se notaba absolutamente cómoda, y con el “relajo” de sentir que estaban terminando la gira y que estaban en condiciones de darse ciertos “lujos” como agregar temas que no estaban contemplados en el setlist original, como lo dio a entender Adrián, al decirnos “empezamos a agregar canciones sin saber dónde vamos a ir a parar, ¡agárrense!”. Y así, nos entregan una emocionante versión de la sanguínea Noche Sin Sueños, uno de los cortes más perdurables del Guerrero del Arco Iris, y que contaría con un guitarreo más alargado y heroico del profesor Giardino, quien es presentado por Adrián, quien posteriormente presentaría a Gustavo Sánchez, Danilo Moschen y a Fernando Scarcelladebajo del castillo”, haciendo alusión al telón de fondo con el castillo iluminado por la luna.

Adrián nos propone “ir a mucha velocidad”, y era el momento de El Amo Del Camino, un tema al cual uno le tiene mucho cariño pues es, a la larga, el primer tema de la nueva era de Rata, de su retorno a lo que son hoy, al ser el corte que abre El Camino Del Fuego, primer trabajo tras el retorno de Barilari. Un tema que se trate de velocidad tiene, necesaria y reglamentariamente, que provocar ganas de subirse a un vehículo motorizado y aplanar el asfalto, y este corte lo produce de sobra.

Luego de esto, Barilari nos dice que “todo tiene un final, y vamos llegando”, y ante la amistosa reprobación del público nos dice “estamos grandes ya”, recordemos que en Argentina le dicen “grande” a lo que nosotros le decimos “viejo”. Luego nos dice “nosotros seguimos ahí por ustedes, porque nos hacen el aguante, nosotros no hablamos inglés” e hizo un recuerdo al debut de la Rata en Chile en esa lluviosa jornada en 1992 junto a L. A. Guns. Y así llegaría otro “agregado” al setlist original, otro tema quizás no tan “ganchero” para tocar en vivo pero que cuenta con un riff sensacional, como lo es Guitarra Española de La Llave De La Puerta Secreta. Gran tema y disfrutado por los fans más acérrimos.

Tras esto, Adrián nos desea un feliz fin de año y Navidad, y toma nuevamente el micrófono Walter, para hacer una reflexión, señalándonos que ahora Latinoamérica está bien, que vemos a los mejores del mundo a cada rato, pero que esto no fue siempre así, y rindió un tributo a los señeros Panzer de la escena nacional. Y en medio de esto y en un contexto de absoluto relajo y de pasarla muy bien en el escenario, nos regalaron una versión de un clásico del rock y del blues, Cocaine, original de J. J. Cale y popularizada por el influyente Eric “Slowhand” Clapton. Hay que tener harta personalidad y talento para atreverse a ponerse los zapatos del mano lenta pero ambas cosas le recontra sobran a Walter Giardino. Y con una divertida y aparente paradoja, llegaría el momento de evocar a ese gran EP que es El Libro Oculto, con su tema más simbólico, Agord, La Bruja, un tema totalmente anti-droga, como su letra lo indica (den vuelta las letras de “agord” además), lo que resultó simpático al ser precedida por un cover de Cocaine. Digo que la paradoja es aparente porque en realidad la letra de Cocaine no necesariamente es una incitación a su consumo sino que es perfectamente entendible de manera contraria.

Pero volvamos al show. Adrián nos pide un aplauso para toda la gente que trabaja con ellos, a la gente que les hace el sonido, y nos da paso a otro de los grandes himnos de la banda, y que pondría fin a la primera parte del show, Abrazando El Rock’N’Roll. Coreadísima como era imaginable, Adrián nos señala que “pueden pasar los años, pero si ustedes están ahí, nosotros estaremos aquí”, y con un guiño a Let It Be de los Beatles, y tras una hora y cincuenta minutos, se puso fin a la primera parte de la jornada.

Comenzaron a arreciar los “oléee, olé olé oléeee, Ratáaaa, Ratáaaa” en el encore y comenzó a escucharse la intro Las Voces Del Mar que da pie a El Reino Olvidado, el corte que abre el disco homónimo y que funciona “de perillas” en vivo con ese guitarreo de Giardino. Y como ya nos acercábamos al final, vendría a continuación la seguidilla de “temas Messi” como los denomina el propio Walter, con la incombustible y soberbia Guerrero del Arco Iris, que sigue encantando como si no la hubiésemos escuchado antes.

Y el fin del show por supuesto que quedaría reservado para dos temas que simbolizan las razones por las cuales Rata tiene un público tan variado, y que a mayor abundamiento, pertenecen al mismo disco y están pegadas. Lo primero, por cierto, es Mujer Amante, una sandía absolutamente calada y respecto de la cual Adrián nos dice “esta es de ustedes”, y es obvio, porque podría perfectamente quedarse callado y sería totalmente suplido por el público, que no se guardó nada y dejó todo, sin pensar que el día siguiente era jueves y en muchos casos que trabajar.

El broche de oro, por cierto, sería con uno de los más grandes temas de la historia del rock en español y muy probablemente el símbolo más grande de Rata, la enorme La Leyenda Del Hada Y El Mago, que sigue poniendo la piel de pollo con todo ese neoclasicismo desparramado en cuerdas, voces, teclas y tarros, particularmente en el solo de Giardino, que sigue siendo uno de los más grandes pasajes musicales creados por esta gigante banda. Así, a las 00.05 horas, con un Walter desatado y cortando las cuerdas de la guitarra y lanzándolas al público, tras dos horas y diez minutos, se puso término un show de un altísimo nivel.

La vigencia de Rata Blanca es totalmente incuestionable. Una banda que cada vez que se presenta en vivo le saca lustre a su bien ganada fama, que deleita a un público mucho más diverso que el que se acostumbra a ver en shows de metal. Si bien a uno le parece que sería bueno y deseable que la próxima visita de Rata fuese presentando material nuevo, a estas alturas, trayéndonos de visita a su memorable pasado con Saúl Blanch, siempre valdrá la pena verlos y disfrutarlos, en vivo, poniéndole un broche de oro a un fantástico 2013 en materia de conciertos. Grande Rata!

Setlist de Rata Blanca:

01. Diario de una Sombra
02. 71/06 (Endorfina)
03. Volviendo a Casa
04. Caballo Salvaje
05. Aún Estás en mis Sueños
06. Chico Callejero (con Saúl Blanch)
07. Sólo Para Amarte (con Saúl Blanch)
08. El Sueño de la Gitana (con Saúl Blanch)
09. El Beso de la Bruja
10. Círculo de Fuego
11. Noche Sin Sueños
12. El Amo del Camino
13. Guitarra Española
14. Cocaine (cover de J.J. Cale)
15. Agord, La Bruja
16. Abrazando el Rock’N’Roll
Encore
17. Las Voces del Mar / El Reino Olvidado
18. Guerrero del Arco Iris
19. Mujer Amante
20. La Leyenda del Hada y el Mago

REVISA AQUÍ LA GALERÍA DE FOTOS DEL CONCIERTO

Rata Blanca cerró el año de conciertos celebrando su aniversario 25 en el Teatro Caupolicán. El show tuvo como invitado especial a Saúl Blanch y los teloneros fueron los nacionales Concerto.

Fotos: Guillermo Salazar

 

Hagámonos la siguiente pregunta: ¿cuántos festivales de Rock y Metal hay en nuestro país? Ahora, ¿cuántos de ellos suponen un espacio para bandas locales únicamente? Es así: son realmente pocos los festivales de bandas nacionales que existen actualmente en nuestro país. Poquísimos. Claro, hoy tenemos el Metal Fest, pero convengamos en que allí las estrellas son las bandas internacionales y el papel que juegan los músicos chilenos no es estelar, siempre relegados a escenarios secundarios. Son las bandas invitadas. Por ahí anda la cumbre del Rock Chileno, pero es un festival de otra índole, en el que si llega a aparecer una banda de Metal o Rock Pesado hay que considerarlo una especie de milagro. Las hay, pero son las menos. ¿Festivales de Rock y Metal? No hay. A lo sumo alguna tocata organizada con muchas ganas, pero que no deja el plano del amateurismo.

Por todo lo anterior es que considero que lo vivido el pasado fin de semana en el Teatro La Cúpula del Parque O’Higgins es un hito que debería entenderse en el contexto de una realidad muy adversa para las bandas de la escena local. No le temo a la exageración cuando digo que el Chile Rock Festival fue algo histórico. Algo que, esperemos, marque el inicio de una bonita tradición anual que implique, por qué no, el advenimiento del fortalecimiento de una escena que, hoy por hoy, no es fuerte. Es de esperar que esto signifique el desarrollo de un aprecio por parte de la fanaticada hacia las bandas que hacen un esfuerzo por hacer música en Chile. ¡Ojo! No hablo del clásico chovinismo de que “hay que apoyar lo que es chileno porque es chileno y porque nosotros somos chilenos”. Para nada. Eso siempre me pareció un absurdo mayúsculo. No. Yo hablo de apoyar a las bandas locales porque, en su gran mayoría, son buenas y tienen un mérito enorme.

Ahora, difícil será apoyar a esas buenas bandas si no las conocemos. Y allí es donde iniciativas como Chile Rock Festival se vuelven trascendentales y del todo fundamentales. Creo conocer a muchas bandas chilenas, algunas bastante bien, pero no fueron pocas la agrupaciones que escuché por primera vez en esta primera edición de Chile Rock, bandas buenas que ahora podré comenzar a seguir y disfrutar. Y así debería ser para todos. Bueno, no es que “deba”, pero qué bueno sería, ¿no? Porque así es como crece y se desarrolla un movimiento como el Rockero/Metalero, que no deja de ser un movimiento eminentemente cultural. Por esto es que desde aquí, y a nombre de PowerMetal.cl, quiero felicitar al maestro Víctor Escobar (de Alto Voltaje) por atreverse a hacer esto, así como a la producción del evento, por tan magnífico trabajo.

SÁBADO

Pues bien, si bien es cierto nos parece importante destacar y valorar la variedad de estilos, en esta crónica nos centraremos en las bandas más identificadas con el Power y el Heavy Metal, como es de esperar. Dicho esto, creo que el primer día fue algo más variado que el segundo, con bandas de Punk/Ska, Hardcore, Heavy Metal, Hard Rock y hasta Death Metal. Aquella primera jornada la inauguraron a las 15:50, -con una puntualidad extraordinaria-, los muchachos de Corona de Espinas, cultores de un Heavy Metal bien agresivo, con tintes Hardcore en sus voces bastante interesante. Su propuesta sin duda merece la pena. Sonaron bastante bien por lo demás.

Siguió EQZ, impresionante banda que se echó al bolsillo a los asistentes de inmediato, en buena medida gracias al carisma de su orondo vocalista, que no es otro sino Daniel Tobar, más conocido por haber sido el batero de bandas como 2X, BBs Paranoicos y también Devil Presley. El tipo sale al escenario y lo primero que hace es apelar al público y preguntar: ¿Vinieron a ver a la Kel? ¿Qué hacen ahí sentados? ¿Vieron a ver a la Fran Valenzuela?” Todo acompañado de fuertes chilenismos. Ante esto todos reaccionan, se ponen de pie y van a darle su apoyo cerca de la barricada. Tocaron temas como Sin Pudor, Alma Negra, Depravación y Poder y Sangrientos Rituales. Me sorprendieron por el tremendo despliegue de fuerza y el gran carisma de los integrantes. Hasta un cráneo de vaca sacaron, al cual en algún momento Daniel le cantaba, cual Hamlet en su famoso soliloquio. Y a pesar de no haber mucha gente a esa hora, la gente prendió tanto que hasta unos mosh brutales se vieron, de esos en que los tipos salen volando.

En seguida vino Kingdom of Hate, que desgarró oídos con su integración de Thrash y Heavy Metal, con sonidos algo más modernos. Óptimo el nivel vocal exhibido por Andrés Marchant, aunque al comienzo se le vio algo apagado en su despliegue escénico, sólo sobre el final tiró algo más de carne a la parrilla. Si hasta indumentaria tipo Rey Brujo de Angmar, lider Nazgul (de El Señor de los Anillos) sacó. También altísimo el nivel mostrado por los otros integrantes, sobre todo por los guitarras Nataniel Infante y César Añasco. Aprovecharon también de presentar a su nuevo baterista, nada más y nada menos que Fran Muñoz, el crack conocido por su trabajo en Dorso y Husar. Regalaron temas como My Fears y Hidden Rulers of the World, de su nuevo disco. Buena presentación.

Más tarde Aneurisma trajo su bien trabajada propuesta de Metalcore al escenario. Buena faena la de los muchachos. Hubo un momento en el que se disponían a tocar un tema de su nuevo disco, señalando que era especial porque con él “habían logrado encontrar su sonido”. Lo curioso es que, uno de los guitarristas rompió una de sus cuerdas, y dado que el tiempo apremiaba, tuvieron tocar así. Sonaron increíble, lo que habla del talento de los integrantes. De hecho, y esto es una apreciación personal: sonaron mejor con una guitarra que con dos. También tuvieron tiempo para comunicarse con la audiencia, siendo muy bonito el momento en que se dieron tiempo para saludar a un pequeñito de unos 4 o 5 años que estaba allí, en la cancha, sobre los hombros de su viejo rockeando, justo antes de despacharse la tremenda Renacer. Bien ahí.

Siguieron los cracks de Triburbana, una banda que no tenía en carpeta, pero que me maravilló con su interesantísima propuesta, que combina el Heavy Metal con sonidos autóctonos de Chile, y que por cierto solo pudimos apreciar debido a que se reunieron “porque un grupo de amigos organizó el festival”. Utilizaron muchos instrumentos de origen Mapuche, como son el trompe y la trutruca. A decir verdad: cuando comienza a sonar la trutruca, el público estalla con una ovación tremenda, como reconociendo la intención de rescatar lo auténticamente chileno. Extraordinaria puesta en escena además, con su vocalista Pancho Miranda animando al público con cada cosa hacía, pasos de baile incluidos. La presentación arranca con Miranda recitando algunos versos de La Araucana, de Alonso de Ercilla, tras lo cual se vinieron temas notables, como El Cóndor y el Águila (con uso del theremin incluido), Zona de Catástrofe (con hermoso coreo del extraordinario chilenismo que forma parre de la letra), Naturadentro, Ají Chile y Nación Amerindia (verdadero temazo), entre otras. Excelente respuesta del respetable, que por muchos pasajes hasta coreó sus canciones.

En seguida llegó el momento del segmento Punk/Ska de la jornada, de la mano de bandas como Los Mox! y Machuca. Increíble lo de Los Mox a decir verdad. Sólo entonces me percaté de que buena parte de los asistentes eran fans de esa corriente, por lo que no fue extraño que con ellos se haya vivido uno de los momentos álgidos de todo el festival. Casi la totalidad de la gente coreó canciones como Killing The Chicken, Tengo Caña, Cuando Tomo, Rompiendo la Ley (cover de Judas Priest), un medley de Slayer, y los hímnicas Yo Admiro a Don Ramón y Ataque de Caca, entre muchas otras. Lo propio haría Machuca con Ella, Desde Mi Ventana, Al Patibulo, Los Primeros y El Último y Olvidando. Los más adeptos a los estilos profesados por estas bandas estaban vueltos locos.

Posteriormente llegaría al fin lo que uno estaba esperando: el Heavy Metal clásico. Los primeros en dar cara por nuestro estilo serían Alto Voltaje, comandados por el gran Víctor Escobar, que como señalamos anteriormente, fue el principal ideólogo del evento. La mítica banda se valió de sus más grandes himnos, como Adiós A La Fábrica, Alto Voltaje e Historia, con los cuales hicieron vibrar a los presentes, poniendo centenares de puños en alto. Los respectivos coros de estas canciones resonaron con fuerza en La Cúpula. También hubo espacio para cosas más fiesteras, como Rock y Burdel, momento en el que varios que se encontraban sentados se pararon y se acercaron al escenario, pues aparecieron unas bellas muchachas en paños menores a bailar. No los culpo, hasta yo dejé de tomar notas por un buen rato, ejem. Otras como Rocker y Ruda y Sexy terminaron de armar el fiestón en el recinto. Grandiosa actuación la de estos héroes del Rock Nacional.

Inquisicion no fue menos e hizo lo propio. Con su enrome arsenal de clásicos deslumbró a los pocos que pudieran no haberles conocido, y maravillaron a sus seguidores. Quizás esté demás decirlo, pero los despliegues técnicos de los profesores Domic y Schäfler resultaron alucinantes. Uno los ha visto no sé cuántas veces ya, pero siempre se maravilla con el increíble talento de estos monstruos. Lo de Paulo es simplemente increíble. Su voz es más bien un taladro que pone a prueba la resistencia de los tímpanos. Un poderío increíble. Lograron mezclar de buena forma sus grandes clásicos, como Arde El Volcán, con algo del material más reciente y que será parte de su nuevo disco: The Valley of St. Mark, City Of Pain y The Codex. Mencionar también que estaban aprovechando de celebrar sus veinte años de carrera. ¡Qué bonita manera de hacerlo!

Después llegó todo el Metal más extremo con Sadism, banda veterana (¡desde 1988 ya!) que, debo reconocer, no conocía con tanta profundidad, pero cuya aplastante puesta en escena me obliga a investigarlos más. Realmente devastadores. Un nivel técnico superlativo, comandados por el eximio Gabriel Hildalgo, a quien se suman otros maestros como Juan Pablo Donoso en batería, un monstruo; Pablo Proharam en la otra guitarra, Juan Moore en bajo y el enorme Ricardo Roberts en la voz, líder de la agrupación. ¡Y qué voz! Arrollador de principio a fin. Tocaron bastantes canciones de lo que será su próxima producción, The Ocularis Domi-Nations, que por cierto será su regreso después de once años de silencio (más allá de algunos discos compilatorios). Bien por ellos.

Cerrando la noche estuvo Chocloneta, con una propuesta tan peculiar como su nombre. Se trata de una mezcla muy interesante entre algo así como Thrash Metal, con percusiones y otros instrumentos que recuerdan a bandas muy ajenas a lo que uno acostumbra escuchar, como Chico Trujillo. Pero hay que insistir en el componente Thrash, porque realmente tienen momentos arrolladores y brutales. Como dijimos antes, muy interesantes. Misma cosa con Devil Presley, Heavy Hard Rock del bueno, de ese que prende de inmediato a la audiencia y le hace entregarse a acordes sencillos, sin mayores pretensiones que patear cabezas. Temas como Resisto, Six Pack y Aguardiente fueron los portadores de la misión de cerrar la fiesta del primer día del Chile Rock Festival 2013.

DOMINGO

La segunda jornada, la dominical, arrancó también de forma excepcionalmente puntual. También participaron doce buenas bandas, ante unas 600 personas. Cabe destacar también que esta jornada estuvo un poco más cargada al Metal más melódico, con bandas como Concerto, Six Magics o los propios Husar, así como también al Hard Rock, con grupos como Silverjack, Tumulto o La Máquina. Y hablando de ellos, de La Máquina, fueron los oriundos de Isla de Maipo los encargados de abrir los fuegos de la segunda jornada, a las 13 horas ya estaban subiendo al escenario para regalar sus mejores temas, como la emotiva pero poderosa Réquiem Para Un Rockero, dedicada a un amigo de la banda, Rock del Alma y Vampiresa.

La Más Gorda (LMG) devastó el lugar con su pesadísimo Heavy Metal. Fue, me parece, la banda que mejor sonido logró en la totalidad de los dos días. Sonaron como cañón. El suelo bajo uno no paraba de vibrar (literalmente), pero al mismo tiempo lograron sonar muy claros, con bastante definición. Por otro lado, sus temas me parecieron notables. Van muy en serio, ¿eh? No se dejen engañar por lo pintoresco de su nombre. Simplemente te vuelan la cabeza. Además hay algo especial en ellos: desde el momento mismo en que se paran sobre el escenario te cautivan, pues tienen una impronta y una presencia muy singular. Los ves allí y de algún modo sabes que te patearán el hocico. Nada, tremenda banda que aconsejo seguir con atención. Aconsejo escuchar Cerdo, canción cargadísima de crítica con la cual iniciaron su show.

El Power Metal de corte Neoclásico lo proporcionaron los floridanos de Concerto, que sorprendieron a varios con la excelencia de su nivel, regalando temas como Sueño Realidad, Condenas Del Tiempo y la más reciente La Luz Del Sol. Alucinante el nivel de experticia vocal de Jaime Salva, un verdadero monstruo de la voz. Algo similar ocurría cuando los prodigios Nelson Navarro y Felipe Ahumada, especialmente cuando ejecutaban esos vertiginosos solos simultáneos. Prosiguieron los muchachos de Battlerage, que asolaron la Cúpula con su inconfundible True Metal y con canciones de la magnitud de Heavy Metal Axe, Metal Slaughter, Raw Metal, By Steel I Reign Supreme y por su puesto Battle Rage. Como es de costumbre, el buen Fox-Lin Torres se robó la película con su desplante y la gente los premió con tremenda ovación al finalizar su presentación. Al comienzo poca gente se quedó presenciando su show, pero hacia al final, muchos se congregaron para verles, lo que habla de lo llamativo y atractivo del montaje de Battlerage.

El Hard Rock volvió a hacerse presente al alero de los chicos de Silverjack, quienes por cierto le imprimen un toque Heavy y bluesero muy llamativo. Tuvieron una notable entrega a lo largo de todo su show. Su propuesta es bastante directa, pero al escucharlos con detención uno nota que no es tan simple. Claro, sus temas son de líricas sencillas, que buscan llegar de inmediato al oyente, pero aquí y allá Chinorock se despacha tremendos solos que entusiasman a la gente. Lo mismo logra Jaime “Jaimetal” Dutrey. Superlativo cometido de Cristián Himmer también, tipo muy pulcro en su pegada, pero también poderoso. Algunos de los temas que ejecutaron fueron Carretera De Fuego y Fuego Blanco, con los que se vivieron los momentos más álgidos. Notable además el llamado el vocalista Chinorock para que Víctor Escobar (el creador del evento, recordemos) sea presidente. Ovación instantánea para el mencionado músico y la moción.

Memorable momento comenzaría a gestarse en el momento mismo que los míticos Polimetro suben al escenario. 16:10 y la gente se entrega por completo a lo que la banda liderada por Ricardo Susarte y los hermanos Esquivel pudiese hacer. Era sin duda uno de los momentos más esperados. Creo que quisieron irse a la segura, pues entonaron sus mejores canciones. Habmos de himnos clásicos del Metal Progresivo nacional, como Laberintos, Episodios, Fábulas y Los Hijos Del Temor. También se dieron tiempo para repasar algo de lo que será su nuevo disco, como Despertar. Hubo algunos problemas, como la ubicación del micrófono que debía ocupar el enorme Carlos Esquivel para realizar los coros. Ricardo pide un técnico que pueda solucionar el asunto, pero fue el mismísimo Ives Gullé el que se apersonó sobre el escenario. Aprovecharon de pedirle una botella de agua, la que llegó en seguida. Este detalle es decidor del ambiente de camaradería que había entre las bandas, y también entre las bandas y el público. A lo largo de los dos días fue todo como una fiesta entre amigos. Otra cosa llamativa fue la ausencia de América Soto en el puesto que ahora ocupa el bajista Alonso Poblete, quien dio cátedra con una actuación perfecta. Al igual que el maestro Patricio Esquivel tras los tarros y Mauricio Eyzaguirre en los teclados. Nada que decir, una presentación excepcional de una banda que a estas alturas es toda una leyenda.

En seguida los recontra legendarios Tumulto hicieron de las suyas y armaron la fiesta con su Hard Rock directo y clásico con toques de Blues. Siempre resulta emotivo ver cómo el legado de Poncho Vergara (Que Rockeando Descanse) perdura y se mantiene vivo a través del esfuerzo de su hijo Oliver y sus amigos. En verdad es tremendo lo que ha hecho Tumulto tras su regreso en 2009. Posiblemente se habían ganado al público incluso antes de subir al escenario, pero con clásicos como La Carretera Triste, Fantasías, Somos El Rock, Noche, Rock Solo Quiero Esta Noche y Esta Noche Será, se echaron a todos al bolsillo y cumplieron una labor extraordinaria. Por otro lado, Manuel Ezpinosa la descoció, demostrando que es digno sucesor del gran Poncho. Mención especial para aquél momento en que Oliver sube a su pequeña hija al escenario y la presenta como “la nieta de Poncho Vergara”, la pequeña no entendió nada seguramente, pero algún día sabrá que la ovación no era sólo para ella, sino que también para su abuelito.

Luego el Punk y el Ska también dirían presente en la jornada dominical a través de los míticos Los Peores De Chile, a quienes a pesar de ser “el bicho raro” de la jornada, se les escuchó con mucho respeto y hasta se les aplaudió a rabiar tras algunos de sus clásicos, como Cicciolina y Síndrome Camboya . Los puntarenenses de Hielo Negro regalaron la sencillez y potencia de su Rock y cumplieron un buen cometido, Demonio Parlante y Lobo Estepario fueron algunos de los cortes interpretados.

Alejandro Silva Power Cuarteto también la rompió con su virtuosismo y poderío. New Chaos, Habla Janus, Errock y Neopangea, fueron algunos de los cortes que el crack interpretó junto a su tremenda banda. El excelente sonido fue la tónica de todo el festival, pero aquí los técnicos se lucieron, permitiendo apreciar el detalle de todas sus composiciones. Breve pero maciza presentación del genio nacional. Y el Metal de alta factura siguió su curso cuando Six Magics salió a escena. Comandados por Erick Ávila y la gran Elizabeth Vásquez y estrenando nuevo guitarrista: Vicente Salucci, entonaron temas como Rolled, Another Name, Do You Remember, Behind The Sorrow, Carcass y Falling Angels, entre otros. Al comienzo Erick tuvo algún problema con su guitarra, la cual no sonaba, pero él mismo solucionó rápidamente el entuerto. También hubo espacio para el trabajo solista de Erick, pues Vica fue interpretada con mucho éxito, en términos de ejecución y recepción por parte de la fanaticada. Además vimos a una Eli en muy nivel, y bastante participativa con el respetable. Solidísima intervención del quinteto santiaguino-viñamarino.

La jornada y el festival tendrían su broche de oro con estelarísima presentación de Husar, quienes son, a juico personal, el mayor acto musical del país en la actualidad. Lo he dicho y lo repito: Husar debe ser lo mejor que le ha pasado a la música chilena en los últimos treinta años. Así lo entendieron los fanáticos presentes, quienes no pararon de ovacionarlos entre canciones, ni de cantar a lo largo de ellas. Los muchachos repasaron prácticamente la totalidad del disco que tienen a su haber, además de la reciente Clandestino. Hay que decir eso sí: el sonido no fue el mejor. Partieron con muchos problemas. La caja de la batería de Vincen Zbinden (el joven baterista de 17 años, y que fue sindicado como el doble oficial de Justin Bieber) prácticamente no sé oyó durante Condena. Ambas guitarras también sonaron sin mucha potencia. Quizás esto último se hizo intencionalmente, para dar oportunidad a que el importante trabajo de Pascal Coulon en teclados se oyera mejor, pero el resultado no fue el óptimo en el comienzo. Luego mejoró bastante eso sí, afortunadamente. La segunda canción sería Ejército Libertador, donde al menos los problemas en la percusión ya no eran tan evidentes. Al iniciar el corte aparecen desde detrás del escenario los personajes de Manuel Rodríguez (Ives Gullé) y Bernardo O’Higgins (Ricardo Susarte, de Polimetro) sosteniendo una hermosa bandera chilena decorada con referencias a Husar y al Ejército Libertador, como son conocidos sus fieles fanáticos. Gran interacción y teatralidad de parte de los cantantes, con ese cruce de miradas pendenciero Rodríguez y O’Higgins del final como epítome. En Humillación aparece Cristián Farías en su papel de Mariano Osorio. Qué extraordinaria voz la de este muchacho, tremendo en verdad. Sería acompañado por América Soto (Casimiro Marcó del Pont) y Jaime Salva (vocalista de Concerto, como José Miguel Neira). ¡Inolvidable la forma en que se coreó el estribillo! En seguida vino Opresión, en donde se levantaron centenares de puños en el momento en que Ives grita “¡Levanten sus armas!”. Luego salen Gullé y Salva y entran Farías y Soto, luego salen ello e ingresan a la cancha Susarte y Escobar, y así el desfile de personajes no censaba, todo con mucho dinamismo y prontitud, como exige un show de este nivel.

Termina ese pasaje y la gente no tarde en vociferar “¡Husar! ¡Husar! ¡Husar!” Allí llegó Clandestino, tremenda canción cuyo final fue engarzado al legendario coro de We Rock, del Maestro Santo Patrono de los Rockeros Ronnie James Dios. Tras aquello vino Héroe, con un Ives descollante y un Felipe del Valle (José Miguel Carrera) soberbio. En seguida el crack del bajo, Ery López, presenta Guerra, con su potente voz. Allí se suma el enorme Fox-Lin Torres para interpretar a Wekufe, imprimiendo una cuota extra de dramatismo e histrionismo. Prosiguieron con los temones Libertad y Lamentos, donde Jaime Contreras (como Bernardo Monteagudo) y Rodrigo Varela (como Manuel José Benavente, y a quien por cierto hay que rendirle un plauso, pues actuó a pesar de estar muy enfermo) tendrían ocasión de sumarse y mostrar sus cualidades vocales. Unión fue la canción que llevo al encore de la noche.

El capítulo final sería la monumental Héroe, que como siempre contó con la participación de Cristián Banda, dueño de los acordes en guitarras acústica y responsable de ese encanto que tiene la canción en su inicio. Fue memorable. Cristián solo sobre el escenario, en la total oscuridad, hasta que una tenue luz púrpura comienza a cubrirlo, para que de ese modo comience a pulsar las cuerdas de su guitarra. La Muerte fue la encargada de cerrar el telón de aquél domingo. La canción, y su interpretación en vivo están plagadas de momentos notables, tantos que no cabrían todos aquí, pero debo mencionar el grito de “¡aquí mando yo carajo!” que marca el desenlace de todo y genera un silencio de ultratumba por unos segundos, hasta que la gente se repone del golpe y reacciona, es tan potente que un escalofrío llega a recorrerte la espina. Sublime.

A pesar de algunos ripios de índole técnica, fue una soberbia actuación de parte de todos los músicos y los cantantes. Lo dejaron todo y la gente les premió con la correspondiente algarabía final y un aplauso cerrado. Y fue así como el telón final cayó a eso de las 22:30, tras muchas, muuuchas horas de buen Rock y Metal.

Dos días. Veinticuatro bandas. Más de 18 horas de música y quién sabe cuántas canciones dieron vida a esta primera edición del Chile Rock Festival. Excelente sonido, organización impecable y bandas de altísimo nivel es la indeleble marca que deja esta notable iniciativa en su primer capítulo, y que se espera sea replicada el año entrante, según lo manifestado por varias de las bandas concurrentes. Es cierto que la asistencia no fue tan masiva como uno hubiese querido, pero estuvo más que bien para ser el primer intento. Ojalá los organizadores persistan en estos intentos y sigan adelante con la iniciativa. Y claro, ojalá el próximo año tengamos una Cúpula llenísima, ¡porque de verdad vale la pena ir!

REVISA AQUÍ LA GALERÍA DE FOTOS DEL CONCIERTO

Postales del Chile Rock Festival 2013 en el Teatro La Cúpula, donde se presentaron CORONA DE ESPINAS,  EQZ, KINGDOM OF HATE, ANEURISMA, TRIBURBANA, LOS MOX, MACHUCA, ALTO VOLTAJE, INQUISICION, SADISM, CHOCLONETA y DEVIL PRESLEY, el día sábado.

En tanto, el domingo contó con la participación de LA MÁQUINA, LMG, CONCERTO, BATTLERAGE, SILVERJACK, POLIMETRO, TUMULTO, LOS PEORES DE CHILE, HIELO NEGRO, ALEJANDRO SILVA, SIX MAGICS y HUSAR.

Fotos: Roberto Llanos (sábado) | Guillermo Salazar (domingo)

 

Este domingo 8 de diciembre se realizó la segunda y última jornada del CHILE ROCK FESTIVAL, en el Teatro La Cúpula. Doce bandas se presentaron ante cerca de 600 fanáticos que pudieron presenciar shows del más alto nivel.

La jornada la abrieron a las 13 horas los oriundos de Isla de Maipo, LA MÁQUINA, quienes regalaron su Hard Rock e hicieron vibrar a los que llegaron más temprano. La Más Gorda (LGM) devastó el lugar con su pesadísimo Heavy Metal. El Power Neoclásico llegó de la mano de CONCERTO, que sorprendieron con la excelencia de su nivel, regalando temas como Sueño Realidad, Condenas Del Tiempo y la más reciente La Luz Del Sol. Prosiguieron los muchachos de BATTLERAGE, que asolaron la Cúpula con ya clásico su True Metal y canciones de la magnitud de Heavy Metal Axe, Metal Slaughter, Raw Metal, By Steel I Reign Supreme y por su puesto Battle Rage. FoxLin Torres se robó la película con su desplante y la gente los premió con tremenda ovación al finalizar su presentación.

El Hard Rock volvió a hacerse presente al alero de los chicos de SILVERJACK, quienes tuvieron una notable entrega. Más tarde uno de los momentos más esperados tuvo lugar cuando POLIMETRO salió a escena a regalar sus clásicos: Laberintos, Episodios, Fábulas, y Los Hijos Del Temor. También se dieron de repasar algo de lo que será su nuevo disco, como Despertar. En seguida TUMULTO hizo de las suyas y armó la fiesta con su Hard Rock directo. Luego el Punk y el Ska también dirían presente en la jornada dominical a través de los míticos Los Peores De Chile, a quienes a pesar de ser “el bicho raro” de la jornada, se les escuchó con mucho respeto y hasta se les ovacionó algunos de sus clásicos. Los puntarenenses de HIELO NEGRO regalaron la sencillez y potencia de su Rock y cumplieron un gran cometido.

ALEJANDRO SILVA POWER CUARTETO la rompió con su virtuosismo y poderío. New Chaos, Habla Janus, Errock y Neopangea, fueron algunos de los cortes que el crack interpretó junto a su banda. El Metal de alta factura siguió su curso cuando SIX MAGICS azotó el escenario. Comandados por Erick Ávila y la gran Elizabeth Vásquez, y estrenando nuevo guitarrista: Vicente Salucci, entonaron temas como Rolled, Another Name, Do You Remember,Behind The Sorrow, Carcass y Falling Angels, entre otros. La jornada y el festival tendrían su broche de oro con la sólida presentación de HUSAR, quienes repasaron prácticamente la totalidad del disco que tienen a su haber, además de la reciente Clandestino. Los asistentes pudieron disfrutar de un show magnífico, con interpretaciones vocales extraordinarias y una entrega tremenda por parte de los músicos. El telón final cayó a eso de las 22:30.

Veinticuatro bandas dieron vida a esta primera edición del CHILE ROCK FESTIVAL, donde un promedio de 500 personas en cada jornada las apoyaron y alentaron. Excelente sonido, organización impecable y bandas de altísimo nivel es la indeleble marca que deja esta notable iniciativa en su primer capítulo, y que se espera sea replicada el año entrante, según lo manifestado por varias de las bandas concurrentes.

Las bandas que se presentaron en la segunda jornada fueron: LA MÁQUINA, LMG, CONCERTO, BATTLERAGE, SILVERJACK, POLIMETRO, TUMULTO, LOS PEORES DE CHILE, HIELO NEGRO, ALEJANDRO SILVA, SIX MAGICS y HUSAR.

Pronto en PowerMetal.cl el Live Review y Galería de Fotos de lo ocurrido el sábado y domingo en el Teatro La Cúpula.

 

Ayer sábado 7 de diciembre comenzó a desarrollarse la primera versión del CHILE ROCK FESTIVAL, en el Teatro la Cúpula del Parque O’Higgins. La jornada sabatina, la primera de dos, que concluirán con la de hoy domingo, contó con la presencia de doce bandas nacionales de los más variados estilos.

Alrededor de unas 400 personas vivieron más de ocho horas de intenso Rock y Metal, que arrancaron puntualmente a las 14:50 con CORONA DE ESPINAS y terminaron cerca de la media noche, con todo el poder de DEVIL PRESLEY.

El festival pretende ser un especio que reúna a bandas de las más diversas corrientes del Rock y el Metal nacional. Fue así como pudimos ver propuestas realmente distintas entre sí, como la de TRIBURBANA, quienes mezclan el Rock pesado con motivos folklóricos propios de Chile; y otras totalmente extremas, representadas por agrupaciones como SADISM, un devastador Death Metal de corte técnico y clásico. También el Punk Rock tuvo su espacio, gracias a bandas como MACHUCA y LOS MOX, quienes hicieron disfrutar a todos con su hueveo core.

Por el Heavy Metal sacaron la cara bandas insignes de la talla de ALTO VOLTAJE e INQUISICION. Los primeros se valieron de sus más grandes himnos, como Adiós A La Fábrica, Alto Voltaje e Historia, con los cuales hicieron vibrar a los presentes. Inquisición hizo lo propio, con temas clásicos de la talla de Arde El Volcán y otros de lo que será su nuevo disco: The Valley of St. Mark, City Of Pain y The Codex, al tiempo que aprovechaban de celebrar sus veinte años de carrera.

Cabe destacar que, pese a tratarse de bandas muy disímiles y, en consecuencia, un público muy variado, todo el festival se llevó a cabo en un ambiente de total respeto. Cada banda fue escuchada con atención y entusiasmo, viviéndose momentos más que intensos.

La totalidad de las bandas que se presentaron fue: CORONA DE ESPINAS,  EQZ, KINGDOM OF HATE, ANEURISMA, TRIBURBANA, LOS MOX, MACHUCA, ALTO VOLTAJE, INQUISICION, SADISM, CHOCLONETA y DEVIL PRESLEY.

Aún quedan entradas para la jornada final que se desarrollará hoy domingo, las que puedes comprar en la misma puerta del Teatro La Cúpula con un valor de $9.000.

Los horarios para hoy son:

INGRESO PÚBLICO – 12:00
LA MAQUINA – 13:00
LMG – 13:35
CONCERTO – 14:10
BATTLERAGE – 14:50
SILVERJACK – 15:30
POLIMETRO – 16:10
TUMULTO – 16:55
LOS PEORES DE CHILE – 17:45
HIELO NEGRO – 18:35
ALEJANDRO SILVA – 19:25
SIX MAGICS – 20:15
HUSAR – 21:10

Sólo unos días más. El sábado 7 y domingo 08 se llevará a cabo la primera versión del CHILE ROCK FESTIVAL evento organizado por varias bandas de la escena rockera y metalera nacional, que decidieron unirse para cumplir un sueño: Realizar un espectáculo de producción independiente y de calidad, dedicado a todos los seguidores que concierto a concierto llenan los recintos donde estas bandas se presentan, compran sus discos y también, para todos quienes se interesen en ser espectadores de lo mejor que ofrece el circuito nacional concentrado en sólo 2 días.

Estos son los horarios para ambas jornadas en el Teatro La Cúpula:

Sábado 7:

INGRESO PÚBLICO – 13:30
CORONA DE ESPINAS – 14:50
EQZ – 15:20
KINGDOM OF HATE – 15:55
ANEURISMA – 16:35
TRIBURBANA – 17:20
LOS MOX – 18:05
MACHUCA – 19:00
ALTO VOLTAJE – 19:55
INQUISICION – 20:40
SADISM – 21:30
CHOCLONETA – 22:20
DEVIL PRESLEY – 23:10

Domingo 8:

INGRESO PÚBLICO – 12:00
LA MAQUINA – 13:00
LMG – 13:35
CONCERTO – 14:10
BATTLERAGE – 14:50
SILVERJACK – 15:30
POLIMETRO – 16:10
TUMULTO – 16:55
LOS PEORES DE CHILE – 17:45
HIELO NEGRO – 18:35
ALEJANDRO SILVA – 19:25
SIX MAGICS – 20:15
HUSAR – 21:10

El precio preventa ($7.000 por joranada) dura sólo hasta este viernes 5 de diciembre y se pueden adquirir por sistema Feriaticket y sin cargo por servicio en Mucky Rock (Eurocentro, locales 0211-0212, Santiago Centro), Central Music (San Diego 171 Local 07, Santiago Centro), Estudios Transmission (Rancagua #574, Providencia), La Taberna Bar (Dieciocho #37, Santiago Centro) y Maibrooklyn Tatoo (Avenida Pajaritos #1450, Maipú)

Además, el evento contará con stands de tatuajes, venta de merchandising de las bandas y otros.

El CHILE ROCK FESTIVAL dio a concoer el cartel definitivo para los días 7 y 8 de diciembre en el Teatro La Cúpula.

El concierto, autogestionado por bandas chilenas, reunirá a grandes exponentes del Metal, Rock y Punk nacional que tendrá a las siguientes bandas por día:

SÁBADO 7

  • DEVIL PRESLEY
  • LOS MOX!
  • SADISM
  • ALTO VOLTAJE
  • ANEURISMA
  • MACHUCA
  • INQUISICION
  • CHOCLONETA
  • TRIBURBANA
  • CORONA DE ESPINAS
  • KINGDOM OF HATE
  • EQZ

DOMINGO 8

  • SIX MAGICS
  • HUSAR
  • ALEJANDRO SILVA POWER CUARTETO
  • HIELO NEGRO
  • LOS PEORES DE CHILE
  • TUMULTO
  • POLIMETRO
  • BATTLERAGE
  • CONCERTO
  • LA MÁQUINA
  • LA + GORDA
  • SILVERJACK

Las entradas están a la venta por sistema Feriaticket.cl y tiendas Feriamix con un valor de $7.000 (por jornada) más cargo por servicio.

Sin recargo se pueden encontrar en MuckyRock (Eurocentro, locales 0211-0212), Maibrooklyn Tatoo (Avenida Pajaritos #1450, Maipú), Transmission Estudios (Rancagua # 574, Providencia), La Taberna Bar (Dieciocho 37, Stgo Centro), Bar Oxido (Purisima #282, Barrio Bellavista) y Estudios Belive (Vicuña Mackenna #10588, La Florida).

Pronto se darán a conocer los horarios de cada agrupación.

 

Más Heavy Metal se sigue sumando al CHILE ROCK FESTIVAL, concierto autogestionado por bandas chilenas que se realizará los días 7 y 8 de diciembre en el Teatro La Cúpula. Luego del anuncio que confirmó la presencia de HUSAR, ahora son POLIMETRO, BATTLERAGE y CONCERTO los nuevos convocados a la cita.

El festival reunirá a 24 grandes exponentes del Metal, Rock y Punk nacional y las bandas anunciadas hasta ahora son:

  • HUSAR
  • SIX MAGICS
  • POLIMETRO
  • INQUISICION
  • CONCERTO
  • ALTO VOLTAJE
  • BATTLERAGE
  • SADISM
  • TUMULTO
  • HIELO NEGRO
  • LOS PEORES DE CHILE
  • SILVERJACK
  • DEVIL PRESLEY
  • ANEURISMA
  • 2X
  • MACHUCA

Los abonos (acceso a ambos días) tienen un precio de $11.200 y se encuentran disponibles por sistema Feriaticket.cl, tiendas Feria Mix, Bar Oxido (Barrio Bellavista), Transmission (Providencia), Estudio Believe (La Florida), Maibrooklyn (Maipú) y Mucky Rock (Eurocentro).

 

Angra en Chile

Más allá de la irregularidad de su último trabajo en estudio, Aqua (2010), siempre causa expectación la visita de Angra a Chile. Y es que los brasileños son una agrupación a la que el público chileno le tiene un gran afecto y aprecio, por varias razones… en primer lugar, son una de las primeras bandas de Power Metal (más allá de sus innegables influencias progresivas) que visitaron Chile, por allá por Abril de 1999 (cómo olvidar a Helloween en el Monsters de fines del ’98 abriendo los fuegos, luego a Stratovarius en Marzo ’99, Angra en Abril y Gamma Ray en Mayo!! Qué tiempos!!)… pero también el hecho de venir desde aquí cerca, desde Brasil, y toda la onda latina y neoclásica que han incluido en su sonido durante toda su carrera los transforman en una banda distinta, más allá de sus enormes quiebres o de los vaivenes de sus últimos trabajos. Y eso siempre ha repercutido su público chileno, que si bien quizás ha decrecido en número tras la ya lejana partida de André Matos, no por ello es menos entusiasta.

Sin embargo, una profunda sensación de desánimo se me produjo al llegar al Teatro Teletón, al ver a tan poca gente. Sin exagerar, al entrar al Teatro no había más de doscientas personas, cifra absolutamente indigna de una banda de tanta categoría e importancia. Probablemente haya tenido algo que ver el hecho de que la última presentación de los paulistas (donde además de tocar en Santiago lo hicieron en Valparaíso y en Puerto Montt) fue en diciembre del 2009, menos de un año y medio atrás, aunque en dicha oportunidad vinieron sin un disco nuevo, distinto a esta ocasión donde la gira es promocional de Aqua, su último largaduración, y sin duda la enorme cantidad de conciertos que ha habido en el último tiempo conspiró contra una mayor asistencia.

Concerto (Angra en Chile)Tras una prueba de sonido in situ, a eso de las 19.50 horas (y con luces prendidas) saltaron a escena los nacionales de Concerto, el primer número de la velada. Ya habíamos visto al sexteto en la anterior presentación de Angra en Chile y me pareció que su propuesta se consolida bastante, más aun al contar en las voces con el gran Jaime “Simón Zelote” Salva, uno de los mejores cantantes de Chile, que con su performance se transforma en el primer foco de luz de la banda, más allá del carisma y los solos de Nelson Navarro y de la participación de Felipe Ahumada en guitarra, Claudio Zúñiga en bajo, Nelson Ortega en teclados y Claudio Rodríguez en batería. Cinco temas (algo largos sí) en treinta y cinco minutos, terminando con Prisioneros en la Eternidad, formaron un show redondo, prolijo y sin baches, algo que lamentablemente no encontraríamos en demasiadas cantidades durante la jornada.

Setlist Concerto

1. La Luz del Sol
2. Sueño Realidad
3. Mañana Tal Vez
4. Condenas del Tiempo
5. Prisioneros en la Eternidad

Ya a las 20.35 horas, y con algo más de gente (unos 300 espectadores) fue el turno de los nacionales de Polímetro, quienes también precedieron con su show a Angra el 2009. Y hay que decir que, si bien la performance de Ricardo Susarte en las voces estuvo solidísima, mejor que en otras ocasiones, agregando mucho entusiasmo y desplante a la gran voz que siempre ha tenido, el show fue un poco desordenado. Partieron con la ya clásica Episodios, presentaron la nueva Maldita Bendición, repasaron otro grandísimo tema como Luz y Sombra, y finalmente Ricardo cuenta que participó en Húsar junto a Ives “Manuel Rodríguez” Gullé, a quien invitó a escena a fin de presentar una versión algo desmejorada y cortada de la gran Lamentos, y luego un medley de temas de Polímetro en el cual la participación de Ives me pareció un poco de más, además de que a esas alturas había un molesto ruido de estática que incomodó en algo al público y me da la impresión que también a la banda. Ricardo presentó a los músicos, Patricio Esquivel en batería, Carlos Esquivel en guitarra, Mauricio Eyzaguirre en teclados y por cierto a la más aplaudida América Paz Soto en bajo, además de presentarse mutuamente con Ives Gullé. La media hora de show de los nacionales me dejó algo de gusto a poco, máxime considerando que son una grandísima banda.

Setlist Polimetro

1. Intro  / Episodios
2. Maldita Bendición
3. Luz y Sombra
4. Medley junto a Ives Gullé: Lamentos (Húsar) / Hijos del Temor / Guerras Eternas / Sola / Fábulas / Hijos del Temor

Polimetro (Angra en Chile)

¡Y a lo que vinimos! Con un público que, en un acto de altruismo y de indiscutible desprendimiento y generosidad, podría cuantificar en 400 o 500 fanáticos, a eso de las 21.30 horas sea pagan las luces y tras unos largos segundos comenzó a sonar la intro Viderunt Te Aquæ, de su último trabajo Aqua, y salen a escena los grandes Henrique “Kiko” Loureiro, Rafa Bittencourt, Felipe Andreoli y Ricardo Confessori para dar inicio al show con el que, lejos, es el mejor corte de su último trabajo, Arising Thunder, una intensa descarga de buen Power Metal. Los asistentes parecieron tomar las banderas y decir “bueno, somos pocos, pero locos”, especialmente cuando sale a escena Eduardo “Edú” Falaschi, con un look barbón medio desgreñado muy a lo Kurt Cobain pero algo menos conflictuado de cabeza que el occiso músico de Seattle. El show iniciaba bien, con algunas deficiencias de sonido pero con Edú en un alto nivel, el que lamentablemente no sostendría a lo largo del concierto.

Angra en ChileInmediatamente y sin solución de continuidad Angra nos regaló su primer clásico, Angels Cry, que me parece fue de los mejores momentos de la noche fundamentalmente porque fue muy bien ejecutada y no hubo baches de ningún tipo, generando la locura de los asistentes y especialmente de los más pegados al escenario, luciéndose especialmente el bajo de seis cuerdas de Andreoli (un gran, gran músico), encantando el juego de luces en el escenario, y emocionando la forma en que se paran Kiko y Rafa cruzadamente cuando hacen solos conjuntos armónicos, a mí particularmente me llega bastante esa forma de tocar. Sí me parece que le quita un poquito de intensidad el no tener un tecladista en vivo (como en otras oportunidades fue Fábio Laguna) y tener exclusivamente samples para los sonidos que lo ameriten. De todas formas, punto alto de la jornada.

Tras esto, Edú saluda al público falando un correcto español, dice que ha pasado “dos años, mucho tiempo” desde su última visita, y nos anuncia un clásico de Holy Land, otro de los majestuosos cortes de la Diosa del Fuego, Nothing To Say. Y hay que decir que aquí mi sensación de la noche comenzó a variar, lenta y paulatinamente. Digo, igual fue un excelente hito dentro de la jornada, pero al principio le faltó mucho volumen a los samples, quitándole algo de brillo, y Edú comenzó a tener unas mínimas desafinaciones que conspiraron contra una mejor sensación. Sí fue muy entretenido ver a Edú tomar una baqueta y simular ser un director de orquesta en el momento de música docta que le saca lustre a este enorme tema.

Tras los gritos de los forofos aclamando con su “Olé, olé olé oleeée, Angra… Angra”, Kiko toma las banderas y comienza a guitarrear un gran tema de Rebirth, la intensa Heroes Of Sand, tema que adquiere un indiscutible brillo extra en vivo. Además el sonido se afirmó y Edú anduvo bastante bien. Bastante aplaudido y merecidamente.

Luego vendría algo entretenido, y distinto a lo que uno podía haber esperado. Edú se va del escenario y la banda comienza a tocar The Voice Commanding You del irregular Aurora Consurgens… y en las voces… ¡Rafa Bittencourt! O sea, es normal escuchar a los músicos de Angra haciendo coros, y sabía que por lo mismo la voz de Rafael era bastante correcta, pero me sorprendió y gratamente, además porque no sólo el tipo cantó y muy bien, sino que el tipo literalmente la descosió con la guitarra, quiero decir, ¡lo difícil que es hacer lo que hizo este sujeto! Pelo en la cara, se puso el disfraz de Kai Hansen y la rompió. De todas formas no quiero darle mayores connotaciones  a esto y pensar que estén probando con un Angra sin Edú ni mucho menos, sólo creo que es un “gustito” que uno de los dueños del buque (junto a Kiko) quiso darse, es como el volante de contención que quiere patear un penal para ser aclamado como los goleadores. Excelente Rafa.

Angra en Chile

Edú vuelve a escena y anuncia un tema de Aqua, la bonita Lease Of Life, que me pareció bastante bien ejecutada, pero lamentablemente no engancha demasiado, Angra tiene mejores temas en ese estilo aunque entiendo que deban promocionar su último trabajo. Y luego sin duda vendría uno de los momentos más memorables de la noche, pero lamentablemente no por lo bueno sino por todo lo contrario.

Se apagan las luces y comienzan los sones de la intro Deus Le Volt!que como bien sabemos da inicio al glorioso Temple Of Shadows (2004). Se vendría Spread Your Fire, me atrevo a decir uno de los mejores temas de toda la carrera de Angra… perolastimosamente el equipo de la guitarra de Kiko Loureiro pasó a mejor vida. Caput, c’est fini. Y por ello sólo pudimos disfrutar este tema con la guitarra de Rafa, perdiendo mucho de su brillo, y además Edú la cantó algo destemplado. Pudo haber sido uno de los puntos altos de la noche pero esta desprolijidad lo transformó en uno de los más bajos.

Angra en ChileLa guitarra de Loureiro seguía en coma farmacológico, y como la gente comenzó a gritar “Kiko, Kiko”, Edú se vistió de Juan Carlos Rellenardi para intentar entretener contando que Kiko había ido al baño, y que si bien tenían problemas, por algo tenían dos guitarras. Pero el system failure continuaba, así que la banda le pasó el balón a Ricardo Confessori para que hiciera un solo de batería, que sin dudas no estaba contemplado. Sin embargo Confessori no sólo salió jugando sino que mostró buenas credenciales, digo, a mi juicio el tipo no es un virtuoso de la técnica como lo es quien fue su reemplazante Aquiles Priester, pero tiene mucha garra y polenta y eso se demostró en el solo, el que fue bastante entretenido y participativo por parte de la fanaticada.

Finalmente, y tras varios minutos, la RCP a la guitarra de Kiko dio sus resultados y la banda presenta Awake From Darkness, otro de los buenos cortes de Aqua, principalmente porque tiene unas interesantes variaciones de tempo que lo hacen bastante poco “cuadrado” y en algún sentido innovador. Pero tiene un quiebre tan abrupto que en estudio se me hace incomprensible y en vivo definitivamente arruina un poco el buen momento que se genera. Y cuando el tema volvió a la parte más intensa y rápida, Edú se mandó un grito que los martillos, yunques y estribos de nosotros recordarán por años, no sé qué falló pero la voz se escuchó demasiado fuerte.

Ya acercándonos a la tierra derecha del show, Angra termina de repasar todos sus discos (algo muy destacable) pues Edú anuncia esa maravilla de tema que es Lisbon, que no sé si es el mejor pero por lo menos es una de las canciones más queridas por los fans de su disco Fireworks del ’98, el último con Matos. Bonito detalle, al igual que la vez anterior, fue que Edú cantara “here in Chile” en vez de “here in Lisbon”.

Los que habíamos estudiado el setlist sabíamos que tras Lisbon vendría el que probablemente es el más grande tema de Angra, la colosal Carolina IV. Por ello me sorprendió que en ese momento Kiko tomara su guitarra y comenzara junto a Edú a tocar Rebirth, que de todas formas generó uno de los pocos momentos mágicos de la noche, cuando los cuatro (Edú, Kiko, Rafa y Felipe) cantaron “recalling, retreating, returning, retrieving”, perfectamente logrado… pero algunos problemas en el sonido, para variar, conspiraron contra un mejor resultado. Igualmente me gustó que la tocaran como en su versión original y no en esa versión acústica algo descafeinada que desarrollaron tiempo después… Pero la sensación dominante era que la noche había tenido tantos altibajos que comencé a dudar que Angra fuera a tocar Carolina IV, además ya se habían saltado un tema de setlists de otros países como Waiting Silence.

Angra en Chile

La gente comenzó tibiamente a gritar “Carolina, Carolina”… pero los sones de la Sinfonía Inconclusa (Unfinished Allegro) de Franz Schubert, la intro del Angels Cry, realmente fueron un mazazo porque sabíamos que se acercaba Carry On y con ello ya prácticamente el final del show… y por lo mismo, reconozco, no disfruté tanto este glorioso corte con el que Angra se hizo conocido en todo el mundo porque se estaban “comiendo” un tema crucial en el desarrollo de cualquier show de Angra. Pero bueno, volviendo a Carry On, Edú le puso bastante garra (en eso el tipo no se queda, para nada, y tampoco en desplante, de hecho le lanzaron una visera con el logo de Angra y se la puso), pero su performance vocal ya se notaba bastante lastimada. Y la banda conecta este tema con otro corte a estas alturas fundamental en su carrera, la imponente Nova Era, donde Edú tomó una bandera chilena con el logo de la banda, la puso sobre la batería y puso la voz que le iba a quedando para lograr dar con todos los tonos, destemplándose un poco pero saliendo más airoso que en otras ocasiones de la noche.

Angra en ChileY con esto, la banda comenzó a amagar una despedida, todo muy desprolijo y desordenado. La gente seguía pidiendo “Carolina, Carolina” y se produjo una especie de conciliábulo entre los músicos sobre el escenario. De hecho en ese momento Edú comenzó a bromear preguntando quién se llamaba Carolina, y a cantar una especie de canción de la onda de “Carolín cacao leo lao”, hasta que un poco más serio nos dijo “necesitamos unos minutos para poder tocar Carolina”. Yo no sé qué problema hubo, me da la idea que se generó algún impasse con los samples, pero si la gente no la pedía definitivamente Angra se habría despedido del escenario, a tal punto que en medio de este minimeeting Edú apunta al público y se dirige nuevamente a la banda, a quienes noté francamente mosqueados con la situación, como diciéndoles “muchachos, la contienda es desigual, pero si el público quiere que la toquemos, ¡hagamos el esfuerzo!”. Hasta que tras segundos de deliberación Falaschi nos dice que la van a tocar, “sólo para nosotros en Chile” (no le creí mucho, algo tribunero Edú), provocando cierto alivio al menos en mi persona. Y al principio Carolina IVsin samples (los que llegarían placé un par de minutos), con Confessori haciendo toda la percusión y con Kiko, Rafa y Felipe haciendo las voces del “Salve salve Iemanjá / Salve Janaína / E tudo o que se fez n’água”… ¡¡circo pobre muchachos!! Me parece que puede verse como un momento técnicamente muy precario e indigno de una banda del prestigio y calidad de Angra, pero a pesar de esto fue el instante que más disfruté de toda la velada, un momento con mística y garra, sentir que por primera vez en la noche el aire, el agua, la tierra y el fuego se juntaron y le dieron forma a lo que verdaderamente es y ha sido Angra a lo largo de su carrera, mística en función del talento, más allá de los problemas vocales de Edú o de evocar esa mágica ejecución de este tema el ’99 con Matos tocando un tambor o sentándose a tocar el teclado/piano ante un Teatro Monumental hasta las banderas.

Y con ello la banda se despide, tras una hora y media pegadas de show, sin encores, sin homenajear al gran Ronnie James Dio con Heaven And Hell como sí lo hicieron en otras oportunidades en esta misma gira. Los noté algo tristes por la cantidad de público asistente, creo que no esperaban que fuese tan baja la asistencia, y además desanimados por las innumerables desprolijidades que tiñeron una noche que prometía más.

Angra en Chile

No fue un show malo, no quiero darme a entender mal… tuvo un setlist bien elegido, contó con ejecuciones sólidas (cuando funcionaron los equipos), pero tuvo a un Edú en un nivel peligrosamente decreciente… y la cantidad de cosas que no funcionaron bien en la noche fueron más de las obviables. Es de esperar que cuando Angra vuelva, lo haga con un mejor disco en estudio, y cuente con mejores condiciones técnicas para poder darnos a nosotros, y también darse a ellos, un show a la altura de su indiscutible importancia y legado, por que finalmente, y como dice sabiamente el comediante argentino Hugo Varela, quedé con un gusto amargo.

Setlist Angra:

01. Viderunt Te Aquæ (intro) / Arising Thunder
02. Angels Cry
03. Nothing To Say
04. Heroes Of Sand
05. The Voice Commanding You
06. Lease Of Life
07. Deus Le Volt! (intro) / Spread Your Fire
08. Solo de batería de Ricardo Confessori
09. Awake From Darkness
10. Lisbon
11. Rebirth
12. Unfinished Allegro (intro) / Carry On / Nova Era
13. Carolina IV

REVISA AQUÍ LA GALERÍA DE FOTOS DEL CONCIERTO

Los brasileños se presentaron nuevamente en Chile junto a los nacionales Polimetro y Concerto ante unas 500 personas en el Teatro Teletón.

Fotos: Guillermo Salazar

El sábado 10 abril tuvimos el privilegio de tener por segunda vez en nuestro país al Sr. Blaze Bayley (la primera fue con Iron Maiden en 1996).  Esta vez el motivo era promocionar el segundo trabajo de la banda que lleva su nombre, Promise And Terror.

blazerg10_02

La jornada había sido programada para comenzar a las 21:00 hrs., sin embargo, y por motivos que nadie explicó, las puertas del Rock & Guitarras fueron abiertas recién a eso de las 22:10 hrs., por lo que en algún momento presumimos que Concerto, la banda encargada de abrir el evento, no se presentaría.  Pero no, sí lo hicieron y de gran forma.  Los nacionales se plantaron en el estrecho escenario del recinto y prácticamente se echaron al bolsillo a la audiencia, que tras la larga espera se encontraba sedienta de una buena dosis de heavy metal, entre otras cosas.  Fueron algo más de 30 minutos en donde demostraron todo el talento que poseen, tanto individualmente como en conjunto, destacándose la notable performance de su vocalista.  Sin duda, para todos quienes no conocían a la banda, entre los que me incluyo, fue una más que grata sorpresa.  No tengo los nombres de los temas, pero hubo uno en particular con un comienzo muy “Cacophony” que me dejó realmente perplejo (a ver si alguien me ayuda con el nombre).

Cerca de las 23:00 salen a escena los integrantes de la banda y sin más preámbulo que tomar sus respectivas ubicaciones, comienzan la descarga con Madness And Sorrow, segundo tema de Promise And Terror.  Mientras sonaban los primeros acordes de la canción hace su ingreso Bayley y, obviamente, es recibido con vítores y aplausos por los algo más de 200 asistentes al evento.  Si bien el Rock & Guitarras no tiene capacidad para mucha más gente que esa, pensé que iban a ir más personas, esto considerando lo verdaderamente notables que han sido las 2 últimas placas del otrora vocalista de Iron Maiden.  De todas formas el recinto se veía lleno, así que no se asusten con el número.

blazerg10_19

Bueno, quienes dudaron en ir y finalmente no lo hicieron, se perdieron de un show potentísimo.  La banda en vivo es una máquina y el sonido estuvo por sobre cualquier expectativa.  Es increíble lo bien que suena la voz de este tipo cuando entona canciones que están hechas para él, acá no hubo gritos forzados, ni estrofas completas fuera de tono, ni el público cantando los coros más altos, como sucedió el ’96 con Iron Maiden en el, en ese entonces, Teatro Monumental.  Nada de eso.  La voz de Blaze sonó espectacular durante todo el concierto, el que partió, como ya dijimos, con Madness And Sorrow y siguió con Voices From The Past de su anterior placa.

Si es que hubo alguien que fue con la intención (o con la ilusión) de escuchar mayormente canciones de las que grabó en su paso por Maiden, me imagino que debe haber quedado algo decepcionado, ya que, afortunadamente, Blaze tiene mucho material de su carrera solista para mostrar y así lo hizo: City of Bones, Blackmailer, Faceless, Smile Back At Death, Blood And Belief y The Launch, fueron despachadas sin ninguna tregua de por medio, fue cañonazo tras cañonazo disparado de forma inmisericorde.  Vale recordar que el metal que Blaze está haciendo en sus últimas placas se ha visto notoriamente endurecido, esto gracias a la mano de los hermanos Bermudez, quienes con su bagaje por el death metal melódico, han tomado elementos de aquel estilo y los han plasmado de forma muy inteligente en la música de Blaze, sacándole el máximo provecho a las virtudes vocales de este señor inglés.

blazerg10_20

Pero, obviamente, algo de Iron Maiden tenía que sonar aquella noche.  El primer corte de la doncella que nos regalaron fue Lord of the Flies, que fue coreado por toda la audiencia de forma impecable.  Luego, en una aceleradísima versión llegó Futureal, en donde la algarabía llegó a su máximo nivel.  Pero como Blaze tiene absolutamente claro cuál es su norte, el que por cierto dista mucho de seguir sacándole partido a la música de Iron Maiden, prosiguió descargando temas propios: Letting Go of the World, Waiting For My Life to Begin, The Brave y Leap of Faith sonaron incluso más potentes que en estudio; a esto súmenle el espléndido comportamiento del respetable público, prácticamente todos se sabían todos los temas, cada una de las canciones fue coreada incansablemente y en definitiva la retroalimentación que la banda obtenía en directo provocaba que los músicos continuaran entregándose aún con mayor energía.  Para qué hablar de Blaze, quien se mostró muy, pero muy cómodo y feliz con el recibimiento del público y así lo hizo notar en varias ocasiones.

Como regalo, otra pequeña dosis de Maiden, esta vez The Clansman y Man On The Edge fueron las escogidas para recordarnos su paso por la banda de Harris, aunque sinceramente, si Blaze anunciara nueva visita y previamente señalara que ya no tocará más canciones de Iron Maiden en vivo, creo que a nadie le importaría, ya que el repertorio solista que tiene es tanto o más apasionante que lo que alcanzó grabar junto a los ingleses y eso lo hemos comprobado con cada uno de sus discos y más ahora que tuvimos oportunidad de apreciar todo el poderío en directo, con plena certeza que en vivo suenan aún mejor.

blazerg10_14

A estas alturas ya teníamos 16 canciones en el cuerpo, pero Blaze todavía tenía preparado algo más y lo que se vino fueron 2 temones del tamaño de un buque: The Man Who Would Not Die, con la que casi se vino abajo el Rock & Guitarras, y Robot, una de las más rápidas y potentes de su anterior placa.  Terminado este último corte se despide del público, agradeciendo la cálida recepción por parte de los asistentes, pero era imposible que se fuera todavía, el público de hecho ni se movió del recinto, hasta que luego de un rato aparecen los músicos nuevamente junto a Blaze, señalando que tocarían solo una más, y para cerrar se reservó una joyita de Tenth Dimension: Kill And Destroy, que se transformó en definitiva en el corte perfecto para dar término a un show que superó toda expectativa que pudiéramos habernos forjado previo a su presentación en nuestro país. Y es que lo que se vivió el sábado será recordado, por lo menos en mi caso, como uno de los conciertos más potentes, directos y honestos de todos los que he presenciado.  De verdad lo lamento por quienes no fueron.  KILL AND DESTROY!!!

blazerg10_18Setlist Concerto:

1 – Mañana Tal Vez
2 – Se Van Hacia el Cielo
3 – Sueño Realidad
4 – Prisioneros en la Eternidad
5 – Hombres de Acero
6 – Condenas del Tiempo

Setlist Blaze Bayley:

01 – Madness And Sorrow
02 – Voices From The Past
03 – City of Bones
04 – Blackmailer
05 – Faceless
06 – Smile Back At Death
07 – Blood And Belief
08 – The Launch
09 – Lord of the Flies
10 – Futureal
11 – Letting Go of the World
12 – Waiting For My Life to Begin
13 – The Brave
14 – Leap of Faith
15 – The Clansman
16 – Man On The Edge
17 – The Man Who Would Not Die
18 – Robot
19 – Kill And Destroy

REVISA LA GALERÍA DE FOTOS DEL CONCIERTO

Imágenes de la presentación de Blaze Bayley junto a Concerto en el Club Rock & Guitarras el pasado sábado 10 de abril.

FOTOS: Rodrigo Basaure

Este fin de semana se realizarán 2 tocatas a beneficio de los damnificados por el terremoto en Chile. Te damos a conocer los detalles de cada una de ellas:

Sábado 13
13:00hrs.
Pantano Rock
(Vicuña Mackena #3720, Metro Elisa Correa)

Pantano Solidario

BANDAS: Rinepath, Bleak Flesh, Verthebra, Rataz, Crude Bastard, Desire Of Pain, Massakre, Squad, Abhorrent, Sangre De Acero, SteeRage, Uranius, Unblessed.

ENTRADA: $ 2.000 (sin aporte voluntario) o $ 1.000 + alimento no perecible o útiles de aseo.

Domingo 14
15:00hrs.
Club Babilon de La Florida
(Vicuña Mackena #9909, Metro Trinidad)

Cimientos de Metal para Chile

BANDAS: Mythology, Concerto, Alarma, LiRock, SteelRage, Plan Sonata.

ENTRADA: 2 kilos de alimentos no perecibles, artículos de aseo personal, ropa en buen estado.

A pesar de no venir con un nuevo disco, los brasileños de Angra siempre son muy esperados en nuestro país. Y es que la banda compuesta por Eduardo “Edú” Falaschi en voces, Pedro Henrique “Kiko” Loureiro y Rafael Bittencourt en guitarras, Felipe Andreoli en bajo, Fabio Laguna como tecladista en vivo y el retornado Ricardo Confessori en batería es muy querida en nuestro país, desde su primera visita por el ya lejano 1999, donde, curiosamente, se presentaron en el mismo recinto, que en aquellos tiempos se llamaba Teatro Monumental. Pero en esta visita habría una particularidad, pues no sólo tocarían una, sino tres veces en nuestro país, destacándose la fortuna de los metaleros de Valparaíso y fundamentalmente de Puerto Montt, de poder apreciar en sus tierras a una banda que ha paseado el nombre de Brasil y Latinoamérica por grandes escenarios a lo largo del planeta.

Así, la cita para Angra en Santiago, en el cierre de su mini gira por Chile, sería a las 20.00 horas, aunque en estricto rigor –y como ya lamentablemente se está haciendo costumbre–, las cosas empezarían antes, pasadas las 19.00 horas. Las puertas se abrieron a las 18.30 hrs. aproximadamente, horario en el cual no más de 300 personas hicieron ingreso al recinto.

angra09-09

Con aún demasiada gente en el escenario –en contraposición al resto del recinto-, a las 19.10 horas en punto saldría a escena Concerto, banda nacional liderada por el talentoso y carismático guitarrista Nelson Navarro y que contaría con la inestimable cooperación en las voces por parte de Jaime Salva, una de las mejores voces que han salido de nuestro metal en los últimos años, además del baterista Claudio Rodríguez, Felipe Ahumada en la segunda guitarra, Claudio Zúñiga en el bajo y el tecladista Nelson Ortega. En alrededor de veinte minutos, Concerto prendió a los asistentes con sus temas en castellano, bien virtuosos y con punch -aunque un poco largos-, destacando la muy power “Prisioneros de la Eternidad” además de “Sueño Realidad” y “Condenas del Tiempo”. Una excelente forma de abrir los fuegos, con una banda con mucho futuro, que se la cree, y a la que incluso parte del público pidió “otra, otra”.

angra09-10A las 19.40 saldría a escena Polímetro, avezada banda nacional de los hermanos Esquivel, que poco a poco va retomando su camino, tras años de silencio. Comenzó con algunos problemas en la guitarra de Carlos Esquivel, pero poco a poco se fueron afirmando. Presentando un tema nuevo (“Parte de Mí”), el vocalista Ricardo Susarte recordó que hace diez años que no tocaban en este lugar, precisamente con Angra en abril de 1999, cuando aún se llamaban Metrópolis, año en el que también tocaron junto a Stratovarius. Treinta y cinco minutos muy precisos, en los cuales además de su lucir a la guapa América Soto en el bajo (fue quien sacó más aplausos cuando Susarte presentó a la banda), mostraron que su categoría en el escenario no se pierde, y le sacaron lustre a sus recordadas power/progresivas “Laberintos”, “Fábulas”, “Luz y Sombra” y “Episodios”. Afortunadamente, poco a poco fue llegando más público al Caupolicán, a estas alturas ya los asistentes superábamos las 1.000 personas, lo que si bien es escaso para el nivel de show que estábamos por presenciar (y que ya estábamos presenciando), al menos daba un marco algo más digno que el que vimos en un inicio.

Clavadas las 20.30 horas saldría a escena Alejandro Silva y su Power Cuarteto. No es un misterio lo que hace el que sin duda es uno de los mejores guitarristas eléctricos de Chile, al menos de los últimos años, no sólo con su innegable talento sino que con su impronta en el escenario, y que además cuenta hoy en día con la colaboración de un “padawan” de lujo, como Claudio Cordero, deleitando ambos al público con sus temas instrumentales muy cargados a los poderosos riffs y a los agudos solos. En cuarenta minutos, Silva y sus muchachos agradecieron al público, llamaron a apoyar al producto nacional y se llenaron de merecidos aplausos.

angra09-17

Ya con 1.200 o 1.300 personas, un público algo más suficiente aunque bastante escuálido para una banda de los quilates de Angra, a las 21.40 horas descendió la intensidad de las luces, y se escuchó el inconfundible retumbar de la Sinfonía Inconclusa (Unfinished Allegro) de Franz Peter Schubert, saliendo a escena Kiko, Rafael, Fabio, Felipe y el retornado Ricardo, desatándose el delirio con los cuatro golpes de Confessori a los platillos, y el riff de Loureiro y Bittencourt, dando inicio a Carry On, himno de Angra de los tiempos de Angels Cry (1993) y perfecta forma de iniciar el show. Edú salió a escena y se vio con algunos problemas para calentar la garganta (de hecho no se arriesgó en algunos altos). De todas formas el público prendió inmediatamente, y no podía ser de otra forma.

angra09-22

Abruptamente, y antes de terminar Carry On, cuando varios esperábamos ver a Edú jugándose con los imposibles agudos previos al final, Angra “pegó” otro temazo, Nova Era, el primer tema del, como veremos, muy visitado “Rebirth” (2001), e iniciaron algo que harían con –veremos- varios temas: tocarlos un tono más abajo, seguramente para acomodarse más a la quizás algo lastimada voz de Falaschi. De todas maneras, Angra se luce con este tipo de temas, rápidos, directos, contundentes, melódicos y a la vena.

angra09-31Lo siguiente sería Waiting Silence, excelente mid tempo del sólido Temple Of Shadows (2004), aunque Edú seguía mostrando algunos problemillas en la voz, aunque convengamos que se trata de un tema muy exigente y bastante difícil de cantar. Tras este corte, Edú Falaschi aprovechó la primera pausa de lo que ya era un intenso show y comenzó a rememorar su primer show como vocalista de Angra en Chile, por allá por Noviembre del 2001, hace ya largos ocho años en el Teatro Providencia, y en un muy buen español manifestó su cariño y agradecimiento para con el público chileno.

Tras estas palabras, Edú anunció un tema del cautivante Holy Land (1996), y aquí sí que me saco el sombrero ante la gran performance de Falaschi. La colosal Silence and Distance, en una versión algo menos “sofisticada” que en su versión original, pero que de todas maneras me pareció sencillamente notable, con un Edú muy compenetrado y sintiendo el tema como propio, intensamente. De los mejores momentos de la noche, sin duda.

Sin pausas, otro clásico más en un show que ya parecía haber sido hecho a la medida de los más recalcitrantes fans de la Diosa del Fuego, la ya mítica Angels Cry, piedra angular del disco homónimo lanzado hace ya… ¡dieciséis años! De más está recalcar el verdadero pandemonio que se generó ya con sus primeros acordes, aunque vale la pena destacar el notable el efecto algo “arábigo” de la guitarra de Rafa Bittencourt, y por cierto el impecable dúo de guitarras con Kiko Loureiro, poniéndose uno en frente del otro y armonizando de manera sencillamente fantástica.

angra09-27

Luegode este gran momento tocaría recordar a Fireworks (1998), y el tema encargado sería su single, Lisbon, también ejecutada un tono más abajo. Perdonando la odiosidad de las eventuales comparaciones, fue inevitable recordar al gran André Coelho Matos cuando en el show de 1999 terminó cantando una octava más arriba el “oh, skies are falling down” hacia el final del tema, aunque como dijimos, no se trata de hacer comparaciones odiosas sino de evocar sensaciones y recuerdos de otros shows de Angra. Personalmente soy muy fan del nuevo Angra (al decir nuevo, me refiero al Angra de Edú), pero no siento que ello obste a recordar con cariño y admiración al Angra original. Además fue simpático cuando Edú incluyó a Chile en la letra del tema.

angra09-30Nuevamente con un tono más abajo, Angra sorprendió con la ejecución de The Course Of Nature, tema que da inicio a su último trabajo, Aurora Consurgens (2006), con lo cual Angra, en la medianía del show, ya podía decir que tocó temas de todos sus discos en estudio, lo que ya de por sí resulta destacable.

El tracklist de ensueño continuó con uno de los mejores temas de Rebirth, la imponente Millenium Sun, gran tema del disco lanzado el 2001. Por momentos noté un poco incómodo a Edú, confirmando una extraña tendencia que corroboré a medida que seguía el show: en términos generales lo noté más cómodo en los temas de la era de André Matos que en los de su propia era. De todas maneras es un muy buen frontman, carismático, sencillo y bastante agradecido del público, lo que se notó bastante al tomar una bandera chilena con una leyenda en portugués que alguien lanzó al escenario, con la cual literalmente “envolvió” a Rafa Bittencourt cuando éste estaba ejecutando el solo de este tema.

A mi juicio, lejos, uno de los temas más imperiales y majestuosos compuestos alguna vez por una banda de Power Metal es la incalificable Carolina IV, pieza magistral con la cual Angra nos deleitaría a continuación, y que contó con Kiko, Rafael y Felipe haciendo el coro “Salve, salve Iemanjá, Salve Janaína / E tudo o que se fez na água”, de excelente y muy sencilla forma. Con un gran desempeño de Edú en las voces, un enorme trabajo de Kiko Loureiro con su guitarra haciendo las veces de los violines, un sólido Fabio Laguna en los teclados y un trabajo extraordinariamente simbiótico entre Kiko y Rafael con sus guitarras, nos llevaron a un momento realmente emocionante y sencillamente notable, aunque cómo olvidar a Matos el ’99 cuando armó una verdadera festa brasileira con sus timbales. De todas formas, una gran versión de un clásico de todos los tiempos.

angra09-29

El show continuaría con Acid Rain, el primer tema que se conoció del nuevo Angra (con Edú) por allá por principios del año 2001, y que contó con uno de los pocos momentos “sing along” del público con su “uoooh” en la parte del solo, tras lo cual Angra presentó el segundo y último tema de “Aurora Consurgens”, The Voice Commanding You, uno de los mejores y más rápidos cortes de la última placa del quinteto brasileño. Luego de ello, un bonito discurso de Edú, haciendo referencia a que siempre chequea los comentarios en Internet que se hacen de la banda, y que dentro de los “comentaristas” positivos, siempre destacan los chilenos. Noté que fueron palabras sinceras.

Tras estas palabras de Edú, el mismo frontman pidió ayuda al público para cantar un nuevo tema de Rebirth (el disco más revisitado de la noche), y no sería otro que el tema que le da el nombre al disco, Rebirth, también –al igual que varios, como hemos visto- tocado un tono más abajo. Por momentos –especialmente al principio- se encendieron los celulares (¿alguien recuerda los encendedores?) para generar un ambiente más íntimo. Buen momento del show.

angra09-34Ya acercándonos al final, la inconfundible batería brasileira de Confessori dio inicio a Nothing To Say, otro de los temas de culto de esta gran banda, excelentemente ejecutado por Edú, realmente me sorprendió su compenetración y sentimiento para “aperrar” en un tema tan complicado. Para la anécdota, cabe recordar que en pleno tema se subió una niña al escenario, en lo que sólo puede describirse como un robo con violencia en grado de frustrado, pues prácticamente estranguló a un sorprendido Edú, que después reía y se miraba su “blin blin” en el cuello como diciendo “¿me falta algo?”.

Fue un “final” extraño, pues la banda comenzó a despedirse, pero sin alcanzar a abandonar el escenario, por lo que el encore en realidad no fue tal… fue inevitable recordar, nuevamente, el show del ’99 cuando Angra, en el mismo recinto, debió cortar un poco el show y tocar Carry On con las luces prendidas debido a que “os senhores carabineiros” –Matos dixit- impresentablemente les pidieron que terminaran el show.

Tras este breve pseudo-encore, Angra volvería a escena para deleitarnos con el último tema de la noche, la imparable Spread Your Fire, quizás el mejor tema del excelente Temple Of Shadows, también, como ya fue costumbre, un tono más abajo. Luego de una intensa hora y media, Edú, Kiko, Rafael, Felipe, Ricardo y Fabio se despidieron de los escenarios chilenos.

angra09-35

Lo más memorable a mi juicio de este show, más allá de las obvias notables ejecuciones individuales de los grandes músicos que componen a esta banda, es el impecable tracklist brindado. Me parece que habría que ser demasiado quisquilloso como para haber pedido algún otro tema, pues estuvieron presentes prácticamente todos sus clásicos, en un show algo corto que se hizo aun más corto por su intensidad y la calidad de los temas seleccionados. De todas formas, noté a una banda algo fría, quizás incluso un poco físicamente cansada, y como dijimos, percibí que Edú extrañamente se sintió más cómodo con algunos temas de la era de André Matos (Silence and Distance, Angels Cry, Carolina IV) que con algunos de su era (Millenium Sun, Waiting Silence). En todo caso, y tirando la raya para la suma, me pareció un muy buen show, sobrio, con un tracklist francamente incuestionable, en el cual Angra renovó de muy buena forma sus votos con el público chileno (además nuevamente junto al “hijo pródigo” Confessori), pero que le faltó “algo más” para convertirse en memorable.

angra09-37

Setlist:

01. Unfinished Allegro
02. Carry On
03. Nova Era
04. Waiting Silence
05. Silence And Distance
06. Angels Cry
07. Lisbon
08. The Course Of Nature
09. Millenium Sun
10. Carolina IV
11. Acid Rain
12. The Voice Commanding You
13. Rebirth
14. Nothing To Say
encore
15. Spread Your Fire

REVISA LA GALERÍA DE FOTOS DEL CONCIERTO

FOTOS: Guille

Angra en Puerto MonttComienza la gira de tres conciertos de Angra por nuestro país. Los brasileños parten en Puerto Montt hoy jueves 17. Al día siguiente, el grupo actuará en el Huevo de Valparaíso y, el sábado en el Teatro Caupolicán, cerrando la serie de shows.

En la capital de la X Región, Angra será acompañado por Delta, quienes cuentan con un nuevo bajista, Marcos Sánchez, y los locales Drakher, que aprovecharán la velada para lanzar de manera oficial su placa “Rejector”. Este recital comienza a las 20 horas en Arena Puerto Montt y las entradas se pueden conseguir a través de Feriaticket.

El evento de Valparaíso, fijado para el viernes, será el único donde Angra toque sin bandas nacionales de apoyo, en un show para todo tipo de público, sin venta de alcohol. El Huevo abrirá sus puertas para que conjunto empiece a mostrar sus canciones a las 20 horas.

Santiago por último tendrá al grupo sudamericano más importante de la escena melódica mundial, el sábado 19 a partir de la misma hora en el Teatro Caupolicán, con la participación especial de Alejandro Silva, que Angra en Valparaísoen este recital vuelve presentarse como Power Cuarteto con la inclusión del talentoso guitarrista Claudio Cordero, como también la de Polimetro, en su primera aparición en grandes escenarios luego de su regreso a mediados de año.

Para el público de Angra, Polimetro no se trata de una banda desconocida, puesto que al lanzamiento de su único disco el 2000, “Metropolis”, fue invitado nada menos que André Matos, el cantante y líder de los brasileños en ese entonces. Además, su último gran espectáculo lo hizo el 2001, justamente abriendo a Shaman. Asimismo, el sábado tocarán Concerto y Grim, estos últimos, quienes hicieran lo suyo en el concierto de Stratovarius en la Broadway.

Angra en SantiagoTanto las entradas para Valparaíso como las de Santiago, pueden encontrarse a través de Sistema Ticketmaster y sin recargo en tiendas Anarko Metal Shop, Rock In, Valhalla Tattoo y B Side de la V Región, al igual que en The Knife, Mucky Rock y Rock Music del Eurocentro.

Angra pisa Chile luego de dos años de receso debido a problemas con el antiguo management, tiempo en que los guitarristas Kiko Loureiro y Rafael Bittencourt aprovecharon para dedicarse a sus distintos proyectos. Mientras el primero lanzó el instrumental “Fullblast” y tocó en vivo con la banda solista de Tarja Turunen (ex Nightwish), el segundo editó “Brainworms-I”, donde participó el antiguo batero de Angra, Ricardo Confessori. A causa de este primer acercamiento tras ocho años desde su salida, la banda se convenció para llamarlo de vuelta luego de la partida de Aquiles Priester.

Ya se encuentran a la venta las entradas para el concierto de Angra en Chile, programado para el Sábado 19 de Diciembre en el Teatro Caupolicán.  Los tickets tienen un valor de $13.000 (primeros 500), $15.000 la preventa, $17.000 el día del show y $23.000 el Palco VIP (200 entradas con meet & greet). Estas se encuentran a la venta por sistema Ticketmaster, Falabella, Cine Hoyts, y sin recargo en Rock Music, The Knife y Mucky Rock (Eurocentro), Voz Propia (Portal Lyon) y boleterías del Teatro Caupolicán.

Los brasileros serán acompañados de las bandas nacionales Polímetro, Concerto, Grim y Alejandro Silva.

afiche_angra