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Hace un par de años tuvimos la oportunidad de conocer a CLAYMOREAN, una banda de Heavy/Power Metal de un pequeño poblado serbio que nos regaló un disco debut magistral como lo fue “Unbroken” (2015). Cabe aclarar que, si bien la columna vertebral de la banda ya existía hace algún tiempo bajo el nombre de CLAYMORE, decidieron cambiar el nombre debido a la confusión que significaba llevar el mismo nombre que otros medios, especialmente una animación japonesa bastante conocida, además, al hacer este cambio hubieron algunos cambios que consideran importantes en su formación por lo que ellos mismos insisten en que esto es una nueva banda.

Aclarado ese pequeño detalle, hoy vinimos a revisar su segunda placa que desde el nombre y la portada ya nos evocan sentimientos quizás más oscuros, así impresiona “Sounds From A Dying World” desde que nos dieron a conocer la portada hace ya algunos meses, pero definitivamente esa apreciación no se queda sólo en lo visual sino que el sonido del mismo disco nos lleva a una atmósfera mucho más oscura de lo que nos regalaron en su debut por lo que, posiblemente, más de alguno necesitará darle un par de escuchadas antes de disfrutarlo a concho.

Este nuevo larga duración arranca con toda la potencia de The Road To Damnation, donde de frentón nos encontramos con un sonido más pesado y oscuro en los riffs y la base rítmica, lo que se ve aún más reforzado cuando la voz de Dejana Garčević hace su aparición con un tono mucho más grave y menos angelical de lo que nos regalara en la primera placa, haciendo lujo de las dotes “heavymetaleras” de su voz, con un carraspeado exquisito que le da el toque preciso de agresividad a un sonido pesado que ya nos regalan las guitarras de Vladimir Garčević y Uroš Kovačević, es un comienzo que quizás no se esperaba pero que anima inmediatamente a seguir escuchando lo que se viene por delante.

La velocidad baja un resto y nos lleva a un paseo un poco más épico con Old Mountain, quizás hasta con un toque más folk que se siente refrescante y muy bien ejecutado, aquí la batería tiene mucho más juego y permite que la voz de Dejana se acomode cual canción de cuna en las estrofas, con una guitarra simple y liviana que permite sea la voz la protagonista hasta que llegamos al puente, donde todo el Metal vuelve y la dulce Dejana se convierte en toda una guerrera llamando a la batalla para dar paso a un coro melódico y estilizado. Este tema tiene la particularidad de viajar por pasajes tan distintos entre sí que se disfruta en cualquiera de sus momentos, especialmente gracias a esas diferencias de ritmos. Sin lugar a dudas uno de los momentos más altos de la placa.

Esto continúa con Cimmeria, la que nuevamente arranca con riffs pesados y lentos, acompañados de líneas exquisitamente definidas del bajo de Goran Garčević. Ahora Dejana se permite ser potente y melódica a la vez, mostrando toda su tremenda calidad vocal mientras las guitarras nos regalan unos riffs de muy alto corte y, en la mezcla, se logra un himno de Power Metal guerrero sin necesidad de acudir a la agresividad, algo que no siempre se logra. Distinción aparte para la sección de solos donde la guitarra de Vlad “Invictus” Garčević se luce indiscutiblemente y para el final a dos voces de Dejana, como se dice por allí: un «manjarsh».

Lo siguiente ya lo conocimos pues fue el primer single de este trabajo y hablamos de Blood-Red Shield. Un comienzo por todo lo bajo de la velocidad, del ritmo y de los ánimos en general, donde nuevamente podemos disfrutar la “versión angelical” de la voz de Dejana, quien se luce además al cambiar, junto a la música, su cadencia y potencia. Sin aumentar prácticamente la velocidad y casi manteniendo la base rítmica inicial todo cobra potencia y peso, con las guitarras haciendo un juego exquisito entre riff y punteo, con una base melódica tan delicada como oscura, la que sufre un quiebre a los tres minutos para agregar mayor agresividad al trabajo pero manteniendo ese ritmo lastimero, el que sólo se ve ligeramente acelerado por el solo de la guitarra.

Súbitamente volvemos a la potencia con Rage Of The White Wolf, la que recuerda en su comienzo un poco a algunos pasajes de TÝR, lo que se diferencia inmediatamente cuando nos regalan todo su Heavy Metal, quizás en honor a un lobo cazador, con una velocidad que levanta todos los ánimos, una Dejana acompañándonos con su voz melodiosa a través de este paseo hasta que post coro nos lanza de esos gritos que nos recuerdan el llamado a la batalla que estamos escuchando. Recordándonos que esto se trata de “fire and blood”, que la rabia no se acaba tan fácilmente y la música de estos serbios nos mantiene siempre alertas. Un acierto musical por donde se le mire.

The Final Journey tiene un pequeño problema y es que, al comenzar, te parece que acabas de escucharla porque tiene cierto parecido a Old Mountain. No es un autoplagio ni nada parecido, tienen importantes diferencias pero pareciera que la estructura es tan parecida que a la simple escucha da la impresión de repetirse el sonido. Fuera de eso, una vez superada la parte introductoria nos dejamos caer de lleno en Heavy del bueno, manteniendo todo el rato un estilo tradicional que en vivo simplemente debe romper cuellos al momento del coro porque es uno de los temas más gancheros de la placa, que te llama a cabecear y dejar el alma cantando “last song of countless voices, last breath of ancient home”, antes del tremendo coro, otro punto notablemente alto de este trabajo, a pesar del detalle inicial.

Ya casi terminando este corto recorrido nos vamos a las profundidades de la locura y la soledad con Blackest Void, casi un saludo a la inmortal Black Sabbath de los viejos de Birmingham. Un toque tan oscuro como pesado que se ve quebrado por la voz de Dejana, quien de a poco va levantando la potencia de su voz manteniendo esa estructura “sabbathica”, que se disfruta de una manera impresionante porque, aunque el oído pueda asimilarlas, en ningún momento da la impresión de ser una copia o plagio y, encima, el coro nos transporta como por sobre ese vacío para que lo podamos ver desde arriba y nos deja caer nuevamente al centro de él, donde nuevamente la voz de Dejana nos arrulla y continúa con el viaje. Si bien es una de las piezas menos Heavy Metal de la placa, es tan melódica y rítmicamente exquisita que cuando llega el solo de Vlad ya estamos totalmente entregados al vacío y ya nada puede evitar disfrutarlo con todo…

Y como nada termina hasta que termina, los serbios nos regalan un cover a Cloven Hoof y, es así, como terminamos este trabajo con Astral Rider. Levantando todos los ánimos y sensaciones adormecidas con el tema anterior, ahora con una dosis de puro Heavy Metal que levanta a cualquiera. Una patada en la cara para que cualquiera que se haya quedado pegado en el “vacío más oscuro” vuelva a la realidad con toda la potencia que Garčević y Kovačević nos pueden regalar, especialmente a la hora de los solos que es el momento más metalero del tema, los solos más cancheros de toda la placa, simplemente un cierre de tremenda factura tributando a unos grandes del Heavy Metal clásico, dejando claro que estos muchachos son los “nightriders on the astral planes” y nos seguirán regalando tremendos momentos de Metal.

Con sólo cuarenta minutos CLAYMOREAN se conforma y nos regala un tremendo registro, mostrando una evolución importante e interesante desde su anterior placa (y más aún si consideramos la historia anterior de la banda), donde nos encontramos con más variación de ritmos, con líneas vocales considerablemente maduras y serias, con guitarras mucho más confiadas y seguras, donde ya no hablamos sólo de una banda de un pequeño país que sólo promete mucho sino que podemos disfrutar toda su potencia y calidad compositiva.

Como adelantaba al principio, quizás cuesta un poco digerir esta placa debido a sus importantes diferencias con su trabajo anterior pero, sin lugar a dudas, es un excelente álbum de Heavy Metal que no puede dejar indiferente a nadie con sus tremendos quiebres rítmicos. Un trabajo que, con sólo siete temas originales y un cover, nos logra regalar tanto creo que deja claro que la banda tiene mucho más para entregar. Al consultarle a la banda por qué tan pocos temas con toda confianza indican que poner más tracks hubiera comprometido la atmósfera que lograron en el disco y, como cantidad no significa calidad, no quisieron poner en riesgo el álbum y ¡vaya que tomaron una buena decisión!

 

 


CLAYMOREAN, se encuentra promocionando lo que será su segundo larga duración, «Sounds From A Dying World«, el que espera ver la luz durante el segundo semestre de este año vía Stormspell Records y en esa aventura han liberado un lyric video para el tema «The Final Journey«. El lyric video fue preparado por el canal de Youtube, Unknown Power Metal YT, siendo considerado por la banda como video oficial.

Puedes disfrutar de «The Final Journey» a continuación:

El tracklist de «Sounds Of A Dying World» será:

  1. The Road To Damnation
  2. Old Mountain
  3. Cimmeria
  4. Blood-Red Shield
  5. Rage Of The White Wolf
  6. The Final Journey
  7. Blackest Void
  8. Astral Rider (cover de CLOVEN HOOF)

El arte para el disco fue creado por Tanya Del Angel DeVries y puedes disfrutarlo a continuación:


Los serbios de CLAYMOREAN han terminado la grabación de lo que será su segundo larga duración, trabajo que llevará por nombre “Songs From A Dying World”, el cual presenta una ambientación más oscura que su anterior disco “Unbroken” (2015). El disco aún no cuenta con fecha de lanzamiento pero se espera pueda ver la luz durante el primer trimestre de este año.

El trabajo de grabación se llevó a cabo entre los meses de Septiembre y Diciembre del año recién pasado y para este cometido los serbios entraron a los Midnight Studio de Lazarevac, Serbia, donde trabajaron nuevamente de la mano del productor Boris Šurlan, quien ya produjo su trabajo anterior.

Para comenzar con la promoción, la banda ha liberado dos singles a través de su página oficial en SoundCloud y los puedes disfrutar a continuación:

El tracklist de «Sounds Of A Dying World» será:

  1. The Road To Damnation
  2. Old Mountain
  3. Cimmeria
  4. Blood-Red Shield
  5. Rage Of The White Wolf
  6. The Final Journey
  7. Blackest Void
  8. Astral Rider (cover de CLOVEN HOOF)

El arte para el disco fue creado por Tanya Del Angel DeVries y puedes disfrutarlo a continuación:

Claymorean

La banda serbia CLAYMOREAN ha liberado recientemente un cover de «Blood Of My Enemies», clásico de MANOWAR, el que grabaron para ser parte del compilado de aniversario del sello al que pertenecen Stormspell Records.

Actualmente, los serbios se encuentran preparando lo que será su segundo larga duración bajo este nombre y alineación, el álbum se llamará “Songs From A Dying World” y esperan lanzarlo hacia fines de este año.

Puedes escuchar esta cover en la voz de su vocalista Dejana Garcevic a continuación:

Claymorean

Los serbios CLAYMOREAN, quienes lanzaron este año el disco «Unbroken» el cual analizamos aquí, ya están trabajando para un nuevo disco. La banda liberó un nueva canción llamada «Cimmeria» y se puede escuchar a continuación:

Hablar de Claymorean por estos lados quizás no despierte ningún recuerdo, pero espero que después de leer este review puedan buscar sus discos (sobre todo el último y que nos convoca) para prestarles un poco de oreja, ya que tienen una propuesta de Power Metal épico que mezcla el sonido clásico del estilo con un toque muy fresco, en lo que ayuda tremendamente la presencia de una voz femenina como vocalista principal. Quizás sea bueno contextualizar un poco.

Claymorean nace en el pequeño pueblo serbio de Lazarevac, Serbia, donde no viven más 30 mil habitantes. En ese lugar, el guitarrista Vlad Invictus (Vladimir Garčević) decide formar la banda el año 1994 bajo el nombre de Claymore, pasando por muchas formaciones desde entonces hasta que el 2003 lanzan su primer larga duración, “The First Dawn Of Sorrow”, disco de buena calidad dentro del estilo pero que no logró mucho, disolviéndose la banda al año siguiente. El 2012 Vlad Invictus decide convocar a nuevos músicos y el 2013 lanzan “Lament Of Victory”, álbum que muestra una importante maduración musical, que se ve reflejada también en la portada del disco. Tras este disco, hubieron algunos cambios de lineup nuevamente y, además, deciden tomar una dirección más power y menos sinfónicos que lo que venían trabajando, también, según palabras de la banda, al existir muchas otras bandas con el mismo nombre e incluso un animé japonés con el nombre, deciden hacer pequeño y muy leve cambio para comenzar a llamarse Claymorean.

Es así como este año, de la mano del sello Stormspell Records, lanzan “Unbroken”, su tercer álbum, que comienza con el llamado a marchar con el sonido de unas dianas graves acompañadas de unos fuertes pero tranquilos tambores que hacen de introducción que da paso a Heldenhammer, una muy bien lograda pieza en la que se abre paso la suave voz de Dejana Garčević elevando una oración para que la sabiduría guíe este viaje a la guerra, entrando un Power Metal muy clásico, con arreglos corales y sinfónicos muy bien utilizados donde nadie parece sobrar, incluso sin opacar la voz de Dejana que mantiene la suavidad a pesar de aumentar la potencia. El bajo de Goran Garčević hace un muy buen trabajo ayudando a mantener el ambiente y la batería se muestra rápida, precisa y potente.

Gods of Chaos inicia con una secuencia que recuerda mucho a pasajes de Manowar, con una batería de relojería y muy buenos riffs, nada del otro mundo, pero muy secos y serios. Aquí Dejana nos ofrece una mayor potencia, incluso un poco rasgada, que se ve acompañada por las voces que también prestan Miodrag Fodora, Goran y Vladimir, además de los arreglos corales. Con mucha más velocidad nos muestran como los dioses del caos quieren conquistar las tierras destruyendo todo lo que encuentran a su paso, logrando transmitir, sin necesidad de hacer un tema pesado, la oscuridad de estos demonios.

Warp, un interludio de un minuto, nos transporta por una especie de portal entrando al mundo de donde parecen venir estos seres oscuros y termina como si nos hubiéramos encontrado con algo de frente que nos dejó petrificados. Entonces la potencia y los buenos riffs hacen aparición con The Everchosen, donde la banda sigue mostrando su potencia a un ritmo bastante más lento pero sin disminuir en potencia, con un coro de muy buena calidad y unos solos de guitarra muy buenos y de ejecución limpia, contándonos la historia del que alguna vez fuera “el elegido” y hoy se alza como servidor de los dioses del caos, convocando los demonios para que se tomen estas tierras.

Con un juego de batería comienza la rápida y agresiva Ironhide, donde Dejana se escucha más como una guerrera que como una doncella en un lejano castillo, la lucha entre dos paladines se apronta y las voces se dejan escuchar. El paladín de los orcos, Ironhide, viene con su ejército a luchar por los dioses del caos. Las líricas hasta este punto vienen contando una historia bastante entretenida que recuerda mucho lo mágico que fue escuchar la mítica saga de la Espada Esmeralda, mostrando una excelente capacidad compositiva tanto musicalmente como líricamente.

Según la misma banda comenta, en este punto pasamos al lado B del disco, donde ya no seguimos con la historia. De hecho, nos encontramos con Aeons Of Revelation, una pieza de rápido Power Metal que nos habla sobre las promesas de guerra que muchos han hecho, esas promesas que llevan a entregar la vida en el campo de batalla por un ideal. Acá la voz de Dejana descansa dándole paso a Miodrag, quien además compuso en su totalidad este tema que presenta una estructura bastante clásica y con varios toques heavy que, aunque parece desencajar un poco tomando en consideración las composiciones que le preceden en el disco, a la vez refresca bastante los oídos.

Volviendo un poco a la estructura más épica aparece Dreamer On A Path Of Light, un lento que parece un canto druida alrededor de una fogata en su principio, con una Dejana sacándole mucho provecho a su voz en un tono casi de niña con mucha emocionalidad, contando la historia de un hombre que, buscando la divinidad interior, comienza un viaje místico que finalmente lo libera de este mundo, teniendo un quiebre que nos trae la potencia que nos habían acostumbrado en las temas anteriores, pero sin perder el sentimiento logrado y con muy buenos arreglos tanto entre las guitarras como en la batería, terminando con un poderoso mensaje: “life is neverending so don’t cry for me”. Casi a capella entra la voz de Miodrag comenzando una potente Silent Guardians, una midtempo que sin lucir mucho nos cuenta en sí misma una historia épica, musicalmente un poco monótona pero que tampoco logra desentonar del todo, manteniendo una cierta línea respecto al resto del álbum, utilizando varios elementos folk, al igual que el corte anterior.

We Fight Like Lions nos trae otro tipo de historia épica, un corte dedicado al caudillo serbio Stefan Lazarević, quien en 1402 comandó sus tropas contra Genghis Khan en la Batalla de Angora. El nombre de la canción hace alusión a una frase que el mismo Khan habría proferido refiriéndose a que las tropas de Lazarević luchaban como leones. El corte comienza con el coro de voces masculinas cantando en serbio un canto de guerra, entonces arremete la voz guerrera de Dajana sobre la base potente que las guitarras le tienden y con la velocidad impuesta por la batería, logrando crear el ambiente que te hace sentir espectador de dicha batalla.

El álbum cierra con un homenaje a los creadores del metal épico, los grandes Manilla Road, el cover de Into The Courts Of Chaos, este final épico (aunque suene redundante) es interpretado en las voces por el mismo Vladimir Garčević, guitarrista líder de la banda, agregándole toda la potencia que la banda nos mostró a través del álbum a un clásico de aquellos, con muy buenos arreglos y un final en lo más alto para esta excelente entrega de Power Metal épico.

Claymorean nos entrega una muy buena producción de la mano de un sello bastante pequeño que creo hizo bien en fichar a esta banda, con una propuesta clásica potenciada con una muy buena calidad compositiva demostrada por los Garčević, tanto en lo lírico como en lo musical, logrando además una consolidación del sonido que indudablemente venían buscando. Esperemos que sigan componiendo a este nivel y regalándonos estas obras que, quien sabe, quizás lleguen a convertirse en piezas imprescindibles de un estilo que quizás últimamente no esté tan productivo, pero que nos sigue sorprendiendo con una banda de un pequeño pueblo de un pequeño país europeo que ojalá algún día pudiéramos ver en vivo.