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El vocalista de ASTRAL DOORS y LION’S SHARE Nils Patrik Johansson lanzará el próximo 25 de Mayo su primer trabajo solista titulado «Evil Deluxe» via Metalville. A continuación se puede ver el lyric video para la canción que da nombre al LP.

Nils Patrik Johansson, vocalista conocido por su trabajo con ASTRAL DOORS y que recientemente dejó CIVIL WAR, anunció su primer trabajo como solista titulado «Evil Deluxe» el cual saldrá a mediados de año via Metalville.

«He pensado en un hacer álbum en solitario durante diez años, pero luego CIVIL WAR entró en escena y utilicé todas mis ideas para los tres álbumes que hicimos. Después de alejarme de ellos, sentí que quería centrarme al 100% en ASTRAL DOORS y LION’S SHARE. Pero, de repente, la inspiración volvió y de la nada tuve 10 nuevas canciones espectaculares. Era natural contratar a mi compañero de la banda de LION’S SHARE Lars Chriss como productor y guitarrista. Mi hijo Fredrik Johansson toca la batería en el disco, por lo que finalmente el padre y su hijo aparecerán en el mismo álbum» comentó Nils.

Un teaser del trabajo y el artwork a continuación:

La agrupación sueca CIVIL WAR ya encontró reemplazante en la voz tras la salida de Nils Patrik Johansson a fines del año pasado. El elegido es Kelly Sundown, quien es concido por ser parte de ADAGIO.

«Estamos orgullosos de presentar a Kelly Sundown como la nueva voz de la CIVIL WAR. Él es conocido por su trabajo con ADAGIO, BEYOND TWILIGHT, DARKOLOGY, EPYSODE, OUTWORLD, ZIERLER y FIREWIND, como cantante en gira. Trae experiencia y enorme talento a nuestras filas. Estamos muy contentos de decir que hemos encontrado la persona adecuada y la voz poderosa que hemos estado buscando. Ayúdennos a dar la más cálida bienvenida a Kelly. Todos estamos muy emocionados de escribir un nuevo capítulo en la historia de CIVIL WAR juntos»

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Casi al terminar la semana y en plena promoción de su último larga duración, «The Last Full Measure«, Nils Patrik Johansson anunció que renunciaba a las voces de CIVIL WAR tras 4 años junto a la banda desde su formación. A través de un comunicado oficial, Johansson indicó:

«Muy bien, para evitar malos entendidos: He dejado CIVIL WAR. Ellos necesitaban girar más y yo no soy el tipo para eso debido a mi situación laboral y familiar. Les he entregado algunas de mis mejores canciones y casi cinco años de mi vida, los amo pero todas las cosas tienen un final. Deseo que puedan conseguir un nuevo cantante que pueda cargar con mi legado y el espíritu de CIVIL WAR, si no se puede encontrar un nuevo cantante a tiempo, entonces, por supuesto, haré los shows agendados si ellos quieren. Ahora me enfocaré en ASTRAL DOORS y, quizás más importante, en hacer una secuela del épico ‘Dark Hours‘ de LION’S SHARE«.

Por su parte, la banda publicó un comunicado en su cuenta oficial de Facebook:

«Buenas tardes a todos. Como algunos de ustedes ya se deben haber enterado, nuestro vocalista repentinamente dejó la banda sin dar mayor aviso. Fue una sorpresa realmente grande para todos nosotros. Acabamos de tener una reunión y llegamos a la conclusión que CIVIL WAR continuará y, todas las fechas y festivales planeados se realizarán tal como estaban planeados. Nos tomaremos las fiestas de ahora para dejar que esto decante y entonces comenzar la cacería por un nuevo cantante después de eso. Los mejores deseos. ¡MyhrMullbackRikard y Petrus!».

Qué exuberante resulta ser la propuesta de Civil War dentro de los márgenes del Power Metal, un vendaval de exintegrantes de Sabaton que prefirieron irse para soltar la pluma compositiva que nunca pudieron empuñar en esa banda, y que ahora tienen una libertad con la cual prácticamente desbordan esa creatividad contenida por tanto.

Y por supuesto que no están interesados en perder tiempo alguno con Civil War, porque a solo un año de su segundo trabajo y primero con Napalm Records, “Gods and Generals”, aparecen con un tercer lanzamiento que responde con de todo un poco en cuanto a lo powermetalero, y con el cual muchos juicios -hasta antagonistas- pueden ser válidos. Sí, porque “The Last Full Measure” tiene para cada uno de los gustos, para quienes querían en Civil War un Sabaton paralelo, para quienes esperaban que se alejaran del grupo que los vio nacer, para los que buscaban algo épico, para los que deseaban algo más directo, para los que preferían algo elaborado, para todos y sin marear, sino entretener y hacerse comprender.

Tiene de clásico, de noventero y de actual, un trabajo lleno de coloridos ordenados por la voz aguardentosa del Astral Doors Nils Patrik Johansson, y el concepto en torno a historias principalmente de Norteamérica. En ese sentido, es posible que “The Last Full Measure” sea el trabajo que siempre se haya esperado del conjunto, tanto en letras como en gráfica, dado que la portada basada en la Guerra de Secesión de los Estados Unidos refleja perfectamente el espíritu del nombre de esta agrupación.

Road To Victory, la primera pista, amaga con un comienzo de teclados y golpes de sintetizador sacados de ese Nightwish del “Wishmaster”, pero después de unos segundos sin guitarras toma otro rumbo, con un coro que revive la gloria powermetalera de álbumes como “Land Of The Free” y composiciones como Man On a Mission. Logra sorprender y que uno se sienta inmerso en la magia de esos años… un temazo a rabiar inspirado, que deja la vara altísima para las nueve pistas siguientes que, por supuesto, también dejarán lo suyo en este trabajo.

Porque Deliverance, la que aparece a continuación, toma el manual powermetalero de escuela Hamburgo de segunda mitad de los noventa y ofrece una canción sublime, un coro de esos que sólo los lograba Kai Hansen en esa época, pulcro, profundo, elegante y mágico, simple pero en que el tiempo parece detenerse para otorgarle todo el protagonismo a sus melodías. Además, la interpretación vocal por parte de Johansson es absolutamente brillante, con un carisma sacado de las entrañas de Dio que llega a invocar su figura. De verdad, creo que acá se afirma la mejor composición del disco.

Y bueno, quienes recuerdan -y claro que son muchos- los temas épicos de “Theater Of Salvation” de Edguy, estoy seguro que encontrarán en Savannah -el tercer track del álbum- una pieza fascinante… pues algo celestial tiene en su coro que evoca una vibra distinta dentro del cuadro general de la producción. Un himno distinto, muy peculiar, pero que al mismo tiempo no se hace de rogar, ya que encanta de inmediato.  El ambiente es diferente y eso se nota hasta en el timbre del cantante, que lo varía bastante en los versos iniciales, incluso llegando a recordar tonos de Ben Sotto en Heavenly. Y además ofrece galopas, bombos empastados con las guitarras, incitaciones a sacarse los audífonos para empezar a saltar… un acierto compositivo que mantiene el nivel y los diversos relieves sónicos de la placa.

A no dejarse después seducir demasiado por la instrumentalización y arreglos ¿bávaros? de Tombstone. Por supuestos que son muy entretenidos… pero es que el golpe de la entrada de batería, guitarras y bajo es sequísimo, te sacude por un par de segundos hasta que logras adecuarte, una canción fiestera aunque también agresiva, lo que habla de compositores que no se toman tan en serio los peligros y simplemente se lanzan. El resultado es pintoresco y muy disfrutable.

America, por su parte, es una obra más liviana en su intensidad, por lo que pareciera ser un descanso musical dentro del tracklist de “The Last Full Measure”. Sin embargo, sorprende a mitad de trayecto con un paréntesis que recuerda a los momentos más “musicales de Broadway” de Savatage de los noventa, circa “Dead Winter Dead”, que una vez presentado sube la calidad completa de la propuesta. Ahora, como tema suelto, fuera del contexto de un tracklist que viene presentando cortes más bombásticos, la percepción mejora bastante, ya que justamente esa parte instrumental mencionada es de gran factura y contagia un ambiente muy solemne, sostenido por letras de un viaje hasta el continente con sueños de mejor vida en el Nuevo Mundo. Lástima que en la posición que está, represente una especie de pausa en el flujo del álbum.

Lo que pasa en cambio en A Tale That Should Never Be Told es harto más épico, pese a que la canción no logra entusiasmar al comienzo debido a que parte de forma muy parecida a Uprising de Sabaton. Dicha sensación, en todo caso, empieza a quedarse atrás y muy atrás en la medida que la pista despliega ante los oídos una especie de dramatismo musical atrapante, emulando una pequeña película u obra teatral en su interpretación, donde nuevamente destaca el cantante. A mi parecer, se trata de la pista que más veces hay que escuchar para asimilar en su conjunto. Es la pieza más elaborada del trabajo, con muchos paisajes simultáneos y ambientes sonoros distintos pasando uno tras otro, aunque es cierto que el ejercicio de escucharla vale muchísimo la pena.

Con Gangs Of New York, Civil War vuelve a sonar más directo pero sin perder lo épico. Por el contrario, se trata de un peculiar grito de batalla, como sugieren las letras, adornado con líneas vocales delicadas aunque sostenidas por unos riffs cortados que le otorgan tanto elegancia como agresividad al tema. Son de ese tipo de guitarras rítmicas con melodías que invitan a seguirlas con coros, son pegajosas y antémicas, elementos que le otorgan una buena posición dentro del repertorio. La sigue Gladiator, muy reminiscente al Gamma Ray post “No World Order!”, es decir, ultra veloz desde la batería y ultra melódica desde las líneas melódicas. Cargada, claro está, pero nunca estará de más la combinación de ambos elementos que sólo el Power Metal, en la historia del Metal, ha sabido aprovechar para moldear su carácter.

Ahora, los ex integrantes de Sabaton que están en Civil War parece que siempre deberán sortear el estigma de su antigua banda, en el sentido que se les apuntará con dureza cada vez que su música se acerque demasiado a la de Joakim Brodén. Esa suerte de sombra conspira contra People Of The Abyss, canción que podría ser una de las mejores de la entrega, pero que se auto sabotea justamente por sonar tan parecida a Sabaton, y The Last Full Measure, de mucha tinta a temas de “Attero Dominatus” o “The Art Of War”. En defensa de Rikard Sundén, Daniel Mÿhr y Daniel Mullback, se podría decir que nunca tuvieron la oportunidad de aportar compositivamente en Sabaton y que tras tantos años en esa banda, el tallo ya se transformó en tronco, por lo que toda similitud es aceptable. Lamentablemente, podrán sonar a de todo un poco y pasearse por todos los ánimos musicales del Power Metal, pero sonar particularmente a Sabaton les puede costar no tan barato.

Al considerar el performance del álbum por la dinámica del tracklist“The Last Full Measure” empieza como postulante a disco del año con temas ultra powermetaleros que rescatan mucho de la esencia mágica que tanto adoramos del estilo que acá nos convoca, con una variedad envidiable de recursos excelentemente logrados. Después sigue con composiciones más sofisticadas que obligan a detenerse un poco para asimilarlas, acto seguido toma un perfil más épico y de batalla, y minutos más tarde finaliza invitando a escuchar a Sabaton. Lo último no sé si es para bien o para mal, dependerá de cada uno, pero si alguien me preguntara cómo suena el Power Metal por medio de un ejemplo del 2016, “The Last Full Measure” de Civil War sería la respuesta más corta, puesto que enseña todo lo que uno esperaría describir del estilo.

 

 

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Los suecos de CIVIL WAR, banda de los ex-SABATON Rikard Sundén, Daniel Mullback y Daniel Mÿhr, acaban de publicar un lyric video para «Road To Victory», nuevo single de lo que será su tercera placa “The Last Full Measure”, la que tiene planificada su lanzamiento para este 4 de Noviembre vía Nuclear Blast.

Al respecto, su vocalista Patrik Johansson comenta: “Luego de ‘The Killer Angels’ y ‘Gods & Generals’, estamos extremadamente orgullosos y no podemos esperar a compartir la última parte de nuestra trilogía. Este es nuestro mejor trabajo hasta ahora, al menos eso es lo que creemos, y estoy seguro que no se decepcionarán”.

El tracklist de “The Last Full Measure” será el siguiente:

01 Road To Victory
02 Deliverance
03 Savannah
04 Tombstone
05 America
06 A Tale That Never Should Be Told
07 Gangs Of New York
08 Gladiator
09 People Of The Abyss
10 The Last Full Measure
11 Strike Hard Strike Sure (bonustrack)
12 Aftermath (bonustrack)

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Dentro del mundo del Metal, es probable que al leer Civil War lo primero que se nos venga a la mente sea el opening track del «Use for Ilussion II» de los míticos Guns N’ Roses, y no una banda propiamente tal. Sin embargo, dicha frase tiene un significado propio en el panorama actual del Heavy Metal mundial, como veremos a continuación.

Civil War es una banda sueca que nace el año 2012, a partir del quiebre de Sabaton, después de haber grabado el aclamado «Carolus Rex». Joakim y Pär (vocalista y bajista respectivamente) deciden buscar nuevos miembros para seguir adelante con Sabaton, mientras que los otros cuatro integrantes deciden formar una nueva agrupación que cultivaría un estilo prácticamente idéntico a lo que venían haciendo,  tanto en estilo, sonido, estética y líricas, manteniendo como leit motiv el relato de batallas históricas. En otras palabras, dan origen a Civil War, el gemelo malvado de Sabaton.

A los fundadores Oskar Montelius (Guitarra), Rikard Sundén (Guitarra), Daniel Mÿhr (Teclados) y Daniel Mullback (Batería), se suman el bajista Stefan “Pizza” Eriksson y el prolífico vocalista Nils Patrick Johanssen (Astral Doors, Wuthering Heights, Lion’s Share), completando una agupación más que interesante. En el 2013 lanzan su primer larga duración llamado «The Killer Angels», un muy buen debut, profesional, enérgico y directo, lo cual valió para tener una buena recepción por parte de la crítica, a pesar de ser una propuesta poco innovadora. Dos años más tarde, Civil War incorpora al guitarrista Petrus Granar y con el trabajo de Peter Tagtgren (Hypocrisy) en la producción, nos presenta su nueva placa “Gods and Generals” que pasamos a revisar en las siguientes líneas.

El disco inicia con War of the World, la cual comienza con una pequeña introducción de aires cinematográficos, melódica y suave, que rápidamente se transforma en una descarga de Heavy Metal que nos transporta directamente al mundo de la guerra. Es un opening honesto, que desde el primer minuto muestra directamente qué quiere entregar la banda y de qué se trata su música. No hay secretos, la fórmula es conocida: Doble pedal, riffs acelerados, teclados orquestando melodías épicas, coros pomposos que entran a la primera y una letra que invita a luchar… y en este tema, la fórmula funciona. Es un buen comienzo que se encarga de setear expectativas para lo que viene.

El segundo tema, Bay of Pigs, alude a la invasión que protagonizaran cubanos y estadounidenses en la década de los ’60. Es una canción de un corte más sencillo que la anterior, menos pomposo y más directo, en otra fórmula conocida: ritmo de marcha, riff afilado, voz carraspeada y sin muchas pretensiones. Tiene similitudes a temas del Accept actual, aunque indudablemente en una versión más descafeinada. Es un tema interesante, que cumple con ser una marcha desafiante, pero le falta una chaucha para consolidarse como un trallazo de aquellos.

Un aspecto que destaca rápidamente es que el rango vocal de Johanssen, al ser bastante amplio, permite que la banda juegue con matices distintos a los que se ven en Sabaton, donde Joakim Brodén mantiene un canto más bien uniforme, pero suple su registro más acotado con una tremenda soltura en su canto, imprimiendo mucha energía y potencia en cada vocalización… Acá es al revés, Johanssen no imprime demasiada fuerza en sus canciones, pero goza de un versátil y tremendo vozarrón. Nota aparte a la similitud que tiene la voz de NPJ con la de Ronnie James DIO, situación que el mismo reconoce y se ha comentado en otras reseñas. Es imposible no recordar al enano maldito escuchándolo cantar.

El disco sigue con Braveheart, inspirada naturalmente en el guardián de Escocia: Mel Gibson William Wallace. Aquí voy a reparar en un punto: el tema comienza con piano y voz, en una melodía más propia de un show de Broadway que de una lucha por la independencia de un país, por cuanto me suena un poco fuera de lugar respecto de la historia que se está relatando. No suena mal, no es un tema derechamente malo, pero no calza. A medida que pasan los minutos el tema se torna un poco más pesado, pero no termina de cuajar en algo realmente macizo y potente.

El siguiente tema es The Mad Piper, donde pasa justamente lo contrario a Braveheart, pues la impronta del tema calza perfectamente con su letra, que es un homenaje a Piper Bill, hombre que durante la Segunda Guerra Mundial tocaba la gaita en medio del campo de batalla para alentar a sus soldados mientras éstos luchaban por su bandera. El tema comienza con gaitas y suena tremendamente solemne, como un homenaje debe ser. Es un tema más lento que los otros, pero emotivo y bien logrado. El trabajo vocal de Johanssen es notable, esta vez recordándonos más a Kevin DuBrow que a DIO.

El disco recupera la fuerza con USS Monitor, que es un temón con todas sus letras. La mejor expresión de Power Metal del “Gods and Generals” se encuentra en este track. Es de esos temas que prenden los ánimos desde la primera escucha, por su velocidad, su melodía fácil y su ágil cadencia. Sus 03:42 de duración son precisos y más que suficientes para consolidarse como uno de los mejores temas de la placa. Con Tears From The North bajan las revoluciones, presentando sonidos cercanos a Avantasia en un comienzo, pero que va decantando en una canción solemne y grandilocuente, de un estilo similar a lo que hace Manowar en temas como The Crown and the Ring, pero sin alcanzar los mismos niveles de emotividad.

El séptimo tema es Admiral Over the Oceans, una especie de mid-tempo que relata la batalla de Trafalgar. Está muy bien trabajado a nivel interpretativo, donde las guitarras protagonizan los mejores pasajes de la canción. Se deja escuchar con facilidad, pero carece de la potencia que tienen otros temas. No resta, pero no brilla. Aunque apostaría a que en vivo gana fuerza y funciona mejor.

La similitud con Sabaton se hace evidente en Back to Iwo Jima. Es reminiscencia pura. Haciendo un mini análisis causa-efecto, es razonable pensar que el trabajo de la guitarra líder es el gran responsable que las canciones suenen a Sabaton, y en este tema queda de manifiesto. Por otra parte, una vez más aparece la gran similitud del timbre vocal de Johanssen con la voz de DIO… escuchar el “I wake up every night and I scream after light” es, literalmente, escuchar a Ronnie James. Es sin duda uno de los buenos temas del disco, lo cual refuerza la idea que este tipo de canciones es donde se sienten cómodos y mejor se desenvuelven.

El disco sigue con Schindler’s Ark, otro mid-tempo bastante variopinto que transita entre diferentes estilos, mezclando sonidos del Whitesnake más clásico, con la pomposidad de su música épico-guerrera más contemporánea. Me recuerda un poco a lo que propone JORN en su carrera solista, o los remozados Europe, que han evolucionado en sonidos más modernos sin perder su esencia original.

Cerrando el disco aparece el track que da nombre al disco, Gods and Generals, el cual rescata lo mejor del estilo que cultivan: es poderoso, es solemne, es melódico, de ritmo galopante y un coro con mucho sentimiento. Además, interpretativamente es donde más luce la banda. Las guitarras suenan incisivas, Johanssen se escucha cómodo (cosa que no pasa siempre), un coro de voces matiza la arremetida final del tema y la letra es una declaración de principios que invita a mantener el espíritu guerrero hasta el final… Para mí, la joya del álbum.

Dos bonus tracks arremeten al final del registro: Knights of Dalecarlia y Colours on my Shield. La verdad es que perfectamente podrían haberlos incluido en el tracklist original (sobre todo el primero que es un temazo), en desmedro de otras canciones más discretas del disco. El resultado general hubiera sido mucho mejor.

Finalmente, ¿qué podemos concluir de este “Gods and Generals”? Primero que todo, vale decir que es un buen disco de Heavy/Power Metal, muy bien ejecutado, con un sonido prístino, que de todas maneras vale la pena escuchar. También vale decir que Civil War logra cuajar una propuesta interesante, que se distancia un poco de sus hermanos Sabaton (aun cuando las similitudes y comparaciones serán obvias), lo cual es bueno para ir encontrando un sonido propio y no ser percibidos como una especie de clon. Por otra parte, queda un sabor amargo considerando que si hubiesen eliminado un par de temas algo cansinos, el resultado del disco hubiera sido realmente bueno. El balance general es bueno, pero deben mejorar esa irregularidad que se aprecia a lo largo del disco para soñar en consolidarse como una banda grande dentro del estilo, porque las armas y la química la tienen. Por ahora, me parece que siguen siendo el hermano chico de Sabaton.

Civil War

Los suecos CIVIL WAR, quienes están actualmente girando junto a POWERWOLF, lanzaron el video clip para «Braveheart», el último single del disco «Gods & Generals», lanzado a principios de este año. El video lo pueden ver aquí mismo.

CIVIL WAR fue formado por los ex-SABATON Daniel Mullback (batería), Rikard Sudén (guitarra) y Daniel Mÿhr (teclados) junto al vocalista Nils Patrik Johansson (ASTRAL DOORS) y al guitarrista Petrus Granar.