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Una noche esperada por muchos se dio anoche: el reencuentro de Anneke van Giersbergen con su amado público chileno, esta vez, como cabeza de cartel con bandas invitadas, es decir, el plato principal de la noche, a diferencia del año pasado que también nos visitó pero como banda soporte para Epica. En esta oportunidad, tuvo sus invitados propios como los ya visitantes asiduos a estas lides de Delain y nuestra compatriota Caterina Nix.

CATERINA NIX

Una de las cosas que sentimos está haciendo muy bien la productora The FanLab es respetar al público y las bandas siendo extremadamente puntual, en este caso, tal como se anunció, a las 19:30 horas Caterina Nix, junto a su guitarrista Mario Torres, Carlos Hernández en la batería y Nasson en el bajo estaban sobre el escenario ante unas doscientas personas que tímidamente comenzaban a poblar la cancha del teatro. La Intro le dio paso a I’m Your Cancer, adelanto de su próximo álbum “Furyborn”, en un ambiente azul creado por las luces suena tremenda pero el público aún estaba frío y, además, quizás no es tan buena idea abrir con un tema del disco que aún no lanzas, aunque no hubo gran conexión sí hubo buena recepción. Sin tomarse ni un segundo de descanso arranca Like Never Before, otro adelanto, que mantiene un pequeño problema que se apreció desde el principio donde la voz de Caterina se veía algo opacada por el volumen de la música, además de algunos varios acoples, especialmente cuando Nasson apoyaba con las segundas voces.

Luego de agradecer la recepción tras un año de no tocar en su tierra natal, se lanzan con The Point Of No Return, tema que cierra su debut “Chaos Magic” (2015) donde se aprecia claramente el toque del gran Timo Tolkki en la composición, canción obviamente más conocida que logró el público se sintiera más cómodo y acompañara con las palmas, algo que se hubiera visto mucho mejor si las luces hubieran acompañado bien lo que pasaba en el escenario. De nuevo sin descansar se lanzan con Path Of The Brave, un nuevo adelanto que suena con algunos acoples pero ya solucionándose, permitiendo que el apoyo en segundas voces de Nasson se escuchara mejor.

Mención especial merece el sonido de la banda: nítido, potente, con la batería de Hernández queriendo tirar abajo el teatro y la guitarra de Torres queriendo demostrar que no sólo Tolkki tiene talento en las seis cuerdas. Así, Nix comenta que casi todo lo que se ha escuchado esta noche será parte del nuevo trabajo que se lanza el próximo 14 de Junio y presenta el title track, Furyborn, la que como su nombre hace esperar, es tremendamente agresiva y pesada, una dosis de Metal tremenda que se potencia con el trabajo conjunto de Caterina y Nasson en las voces, muy probablemente un imperdible de aquí en más para la banda.

Para continuar, presenta a una invitada muy especial, Karín, vocalista de la banda chilena Slaverty, tras lo cual Nasson pregunta si están listos para cantar, dando paso a un tremendo cover como lo es Wish I Had An Angel, de los entrañables Nightwish. Un momento que quedó registrado en la mayoría de los teléfonos que estaban en el teatro y, perdón Caterina, pero la invitada se robó un poco la película con su canto lírico recordando lo que hizo tan grande a los finlandeses. De más está decir que el público estaba vuelto loco.

Tras presentar a su banda, arrancan con el cierre de su noche, Falling Again, otro adelanto de lo que se vendrá que, aunque respetado y bien recibido, no provocó mayor reacción en el público, aun con el tremendo juego de luces que le acompañó. Quizás la estrategia de tocar casi sólo temas de un disco que aún no se lanza no fue lo que hubiera esperado el público, pero fue una tremenda presentación.

Setlist de Caterina Nix:

1. Intro
2. I’m Your Cancer
3. Like Never Before
4. The Point Of No Return
5. Path Of The Brave
6. Furyborn
7. Wish I Had An Angel (cover de Nightwish)
8. Falling Again

DELAIN

Nuevamente respetando los horarios, tal como estaba anunciado, a las 20:30 horas se apagan las luces y comienza a sonar la intro. Con un Cariola ya a más de la mitad de su capacidad, sobre un escenario a oscuras y con sólo la batería de Joey de Boer y los teclados de Martijn Westerholt iluminados desde abajo con luces blancas, todo arranca con Go Away (“April Rain”, 2009), un arranque más bien tibio por culpa del sonido, en ningún caso de la banda, donde la batería y las cuerdas no sonaban bien amplificadas, lo que se arregla rápidamente para disfrutar de toda la calidad de Timo Somers en las seis y Otto Schimmelpenninck van der Oije en las cuatro cuerdas, quienes hicieron un tremendo trabajo para que se le restara importancia a la ausencia de Merel Bechtold, notándose una tremenda conexión con el público desde el minuto uno, especialmente una vez que Charlotte Wessels entró en escena.

Sin descanso continúan con Suckerpunch (“Moonbathers”, 2016), tremendo tema que no engancha mucho con el público. Al entrar las voces de apoyo de Timo y Otto aparecen más fuerte que todo lo demás, lo que es rápidamente corregido (y sobrecompensado al parecer) por la mesa de sonido, teniendo a Otto motivando a la gente, la que se veía un poco desconectada pero aun así respondiendo a los pedidos de la banda.

Tras el respectivo saludo y un poco de juego entre Charlotte y el público, comienza a sonar The Glory And The Scum, ya con todo sonando con los problemas de sonido aparentemente solucionados, Charlotte sale un momento del escenario y vuelve enseguida, momento en que uno se da cuenta que para tomar algún líquido deben salir del escenario… en fin. Con toda la potencia característica se presenta un problema que se mantiene casi toda la presentación: los apoyos vocales ahora casi no se escuchan. No parece importar mucho y la gente acompaña con las palmas.

Cuando comienza a sonar Get The Devil Out Of Me (“We Are The Others”, 2012) y Wessels le pide al público que la acompañe con las palmas, la gran parte del teatro comienza a saltar y aplaudir. En general, el público parece disfrutar a la banda sin volverse loco como en otras ocasiones, de hecho, la banda se aprecia más desordenada y motivada sobre el escenario que el público frente a él. El “corte” que presenta la canción se da en completa oscuridad dándole un pase tremendo al final de la misma.

En un minuto de descanso prácticamente todos salen del escenario, menos De Boer, mientras comienza a sonar The Monarch, un tremendo momento donde sobre todo la batería de De Boer se pudo lucir, una especie de solo pero más producido, casi como parte de la misma canción arranca Hands Of Gold, bien recibida por el público que sigue disfrutando sobriamente de la noche, claro que algunos ponen el alma a los pies de la banda como estamos acostumbrados pero, en general, el público sólo responde cuando se lo piden… algo le está pasando al público chileno y no me gusta. Como dijimos antes, las voces de apoyo no se escuchan bien así que el aporte de Otto con sus guturales no se logra disfrutar, aun así, la infaltable bandera nacional llega al escenario.

Charlotte agradece que todas las veces que vienen los tratamos excelente y agradece especialmente porque, “como los más perceptivos se habrán dado cuenta, tengo la garganta hecha mierda”, así que pide por favor la ayuden cantando con todo lo que tengan una canción que, según ella, es precisa para las circunstancias y así arranca Sing To Me (“The Human Contradiction”, 2014), donde Wessels sigue demostrando su calidad entregándolo todo y derrochando calidad vocal a pesar de estar enferma. Los celulares inundan el teatro y buena parte de la gente parece más preocupada de grabar que de disfrutar. En el interludio instrumental la gente se mueve más y salta, el volumen de las voces de apoyo de Timo algo mejora hacia el final.

Con sólo la batería de De Boer iluminada y la entrada de Somers se da paso a un momento genial, un jam entre ambos con un comienzo medio bluesero, nostálgico, que da paso a una pieza altamente pesada y oscura que termina mezclándose con la sección inicial logrando una amalgama de sonidos maravillosa. Casi sin esperar a que termine el momento arranca Pristine (“Lucidity”, 2006) del ya lejano debut de los neerlandeses, logrando apreciarse un poco mejor los guturales de Otto mientras el público acompaña con sus palmas a Charlotte, levantando el puño con el típico “hey!” cuando corresponde y, Otto y Timo disfrutando a full tocando sobre sus retornos y cabeceando mientras que Wessels salta, corre y baila como una niña… da gusto ver que la banda disfruta así sobre el escenario.

Con el apoyo de la intro envasada la banda descansa un momentito para lanzarse con Mother Machine, donde la potencia de la banda no impide apreciar que Wessels está trabajando con apoyo vocal, sin embargo, se nota el tremendo esfuerzo y nivel que presenta dejándolo todo en el escenario, incluso su garganta. El público se nota apagado, quizás sí, escuchando con respeto, pero algo que aman las bandas de Chile es la entrega de su público y acá no se vio en plenitud. Igualmente al terminar la canción todos ovacionan y la banda se toma un pequeño descanso sobre el escenario.

Como leyendo la situación, Charlotte misma le pide al público que canten, griten, salten, que acompañen a la banda con Don’t Let Go (“The Human Contradiction”, edición especial 2016), el público reacciona y responde a la petición, justo a tiempo porque ya la voz de Wessels empieza a mostrar las consecuencias del tremendo esfuerzo que está haciendo, lo que no cambia en nada la entrega de la frontwoman.

En oscuridad comienza a sonar el teclado de De Boer dando inicio a la ya icónica We Are The Others, para cuando la banda entra en conjunto lo entregan todo, con un bajo que se escucha fuerte y claro, lo malo, es que la potencia parece opacar la ya cansada voz de Charlotte quien se sigue luciendo a pesar de sus circunstancias. La escena más tierna que se podría haber visto se da cuando Timo y Otto se acercan a Wessels, al centro del escenario, y ésta los abraza a ambos y les acaricia la cabeza mientras la música continúa.

Charlotte recuerda que hace poco lanzaron un trabajo especial y que es hora de compartir algo nuevo que forma parte del mismo, así arranca Hunter’s Moon (“Hunter’s Moon”, EP 2019). Ahora el apoyo con los gritos limpios de Timo y guturales de Otto se escuchan potentes y fuerte pero no logran entenderse, otra mala jugada del sonido. Wessels desplegando todo su carisma en el escenario mientras el trigger de la guitarra satura un poco el ambiente, incluso, a la hora del solo la guitarra está tan fuerte que inmediatamente le bajan el volumen, siendo todo coronado con un tremendo juego de las luces.

Todo termina con The Gathering, otra vuelta al pasado donde las voces entran casi en vacío, generando un ambiente cercano a la solemnidad, lo que parece fue muy respetado por el público que estaba bastante tranquilo, acompañando con las palmas y cantando alguno que otro por allí y por acá, lo que no detuvo a Charlotte para disfrutar con todo sus últimos minutos sobre el escenario. El outro de The Monarch indica que esto terminó, los agradecimientos de rigor, las baquetas y uñetas de regalo al público, la foto oficial de la velada y se viene la espera por el plato de fondo.

Setlist de Delain en Chile:

1. Go Away
2. Suckerpunch
3. The Glory And The Scum
4. Get The Devil Out Of Me
5. The Monarch
6. Hands Of Gold
7. Sing To Me
8. Jam de Timo & Joey
9. Pristine
10. Mother Machine
11. Don’t Let Go
12. We Are The Others
13. Hunter’s Moon
14. The Gathering

VUUR

El plato fuerte de la noche incluso se adelantó un poco, cuando Johan Van Stratum con su bajo, Jord Otto y Ferry Duijsens con sus guitarras y Ed Warby en su batería salen a escena antes de las 22:00, acompañados de su introducción envasada que dio paso a Time – Rotterdam, con un público expectante hasta que la semidiosa Anneke van Giersbergen hace su entrada triunfal, el público se entrega a la calidez y carisma de la neerlandesa pero disfruta tranquilo su presentación, quizás muchos iban más por ella que por la banda y el disco que promocionan y no es para menos, si en una sección casi a cappela su voz iluminó el teatro.

Con su tierna voz Anneke saluda al público para dar paso enseguida a On Most Surfaces (“Nighttime Birds”, 2007), cover a The Gathering, momento en que obviamente el público se vuelve loco y, a pesar de la tremenda cantidad de celulares que se ven, aun así los puños, los gritos y los saltos se aprecian alrededor del teatro, con una iluminación sobria y precisa, sin mucha parafernalia que no impiden hacia el final de la canción la ovación sea generalizada, haciendo a Anneke gritar para que se escuchen sus agradecimientos.

No alcanza a anunciarla y My Champion – Berlin ya está sonando con toda su potencia, tanta potencia de hecho que provoca la voz de van Giersbergen se pierda un poco. Se ve más movimiento en el público pero sigue siendo disminuido en comparación a lo que uno podría esperar, claro que a la hora del coro casi no quedó cabeza sin ser cabeceada, con distintas intensidades quizás pero todos cabeceando, hacia el final, Anneke vuelve a salir del escenario y vuelve corriendo porque al parecer calculó mal los tiempos y casi no llega para su parte.

Para continuar, pregunta si recuerdan su proyecto The Gentle Storm, ante la respuesta afirmativa del respetable anuncia y arranca The Storm (“The Diary”, 2015), la que todo el teatro acompaña con sus palmas, por la potencia de la banda y la canción nuevamente se pierde un poco la voz de la invitada de honor; sin embargo, no impide que se dé un momento visual tremendo cuando su angelical voz se ve coronada por una visión angelical, Anneke bañada por luces blancas es un espectáculo de paz, con un posterior interludio en oscuridad y destellos cual tormenta.

Tras anunciar Days Go By – London, Anneke aprovecha de descansar un poco fuera del escenario, para al volver y tomar el micrófono dejar más que claro cual es su relevancia e importancia en el metal, aun cuando la potencia y los volúmenes no dejan entender bien lo que canta. Es tal la conexión con su público que incluso toma un teléfono celular para grabar o transmitir por streaming, mostrando al público mientras ella canta.

Tras una breve conversación con el público, arrancan los acordes de The Martyr And The Saint – Beirut, música y luces que producen un ambiente nostálgico y de esa manera la gente lo disfruta y respeta el momento. Aun en las partes más pesadas de la canción el público se mantiene igual, ni siquiera ante una canción tan buena la cosa despierta, como si hubieran conectado poco con la misma.

Continuamos con una tremenda canción como lo es Freedom – Rio pero tampoco genera mucho en la gente, lo que ya a estas alturas se volvió común y no vale la pena seguirlo comentando. Algo de movimiento se ve y quiero creer que tiene que ver con disfrutar y respetar al artista y no con que se nos está acabando la pasión. Nuevamente se presenta la visión angelical de Anneke con las luces brillando y girando sólo sobre ella, casi indescriptible. Las primeras filas, siempre fieles, responden a su llamado y se mueven más.

Entonces pregunta a quien le gusta Devin Townsend, esto para dar paso a Fallout (“Sky Blue”, 2015). Ver a la jovencita que cantaba con The Gathering hace veinte años y a esta tremenda mujer disfrutando de la misma forma sobre el escenario, como si nada hubiera cambiado y el tiempo no hubiera pasado es tremendo, se nota su amor por lo que hace. Todas las manos y puños en el aire junto a ella son señal clara que ese amor se corresponde.

Sin espacio para nada arranca Your Glorious Light Will Shine – Helsinki donde se logra una conjunción tremenda entre luces, voz y música, movilizando por fin a un público algo adormilado, un tremendo momento donde el público por fin estuvo a la altura de la tremenda artista que tenían al frente, con una ovación cerrada hacia el final de la canción. Anneke agradece la nueva oportunidad de compartir en Chile, comenta que están terminando su minigira por Sudamérica y aprovecha de agradecerle a Delain por acompañarlos y pregunta quien estuvo presente la primera que visitó nuestro país con The Gathering, tras ver varias manos levantadas comienza a explicar el significado de la siguiente canción y agradece por estar en esta “gran burbuja de felicidad esta noche”.

Así comienza Reunite! – Paris, momento grabado en los teléfonos de todo el mundo, con un pequeño error de iluminación que deja las luces enfocando a un sector vacío del escenario por un rato, mientras Anneke se luce alcanzando tonos líricos en su interpretación, un momento emotivo a más no poder. Más emotivo aun cuando en lo alto de los palcos logramos apreciar como Delain completo disfruta de la presentación de sus coterráneos y claramente no por compromiso, sino porque de verdad querían estar allí.

Tras un breve encore que fue acompañado de los correspondientes silbidos, gritos y demases, Anneke vuelve al escenario bailando al ritmo de los “oé, oé oé oé”, cuando se escucha un fuerte “I love you” dirigido a ella el que responde graciosa y tierna como siempre “I love you too”, aprovechando para explicar lo importante que es Chile para ella y la razón que la llevó a componer una canción para Santiago. Con eso arranca Sail Away – Santiago, para un público ya rendido a los pies de la diva, con una conexión restablecida y fortalecida. Todos los teléfonos grabando no alcanzan a echar a perder el momento íntimo entre la banda y el público, se ven saltos, puños, se escucha gente cantando, palmas por todo el teatro, todos cabeceando… al terminar la canción se da cuenta que su celular había quedado abierto de la última vez que lo tomó para transmitir y, en un streaming por Facebook Live, grita un fuerte “chi… chi… chi!” que es respondido por todo el teatro.

Entonces anuncia que es hora de la última canción, frente al reclamo y la negativa del respetable, Anneke responde que está bien, que pueden tocar diez canciones más y Delain puede volver al escenario también pero entonces no alcanzaría a ver el final de «Game Of Thrones» y bromea un poco al respecto. Explica que les queda sólo una canción pero promete que esa canción nos dejará satisfechos a todos. Así comienza a sonar Strange Machines y el resto es historia, todo el mundo cabeceando, saltando, bailando, gritando, todo lo que se podría hacer con esta tremenda canción… cualquier descripción se queda corta así que ni siquiera lo intentaremos. Así, termina una tremenda noche de voces femeninas lideradas por un ícono del estilo. Simplemente una noche maravillosa.

Setlist de Vuur en Chile:

1. Time – Rotterdam
2. On Most Surfaces (cover de The Gathering)
3. My Champion – Berlin
4. The Storm (cover de The Gentle Storm)
5. Days Go By – London
6. The Martyr And The Saint – Beirut
7. Freedom – Rio
8. Fallout (cover de Devin Townsend Project)
9. Your Glorious Light Will Shine – Helsinki
10. Reunite! – Paris
11. Sail Away – Santiago
12. Strange Machines (cover de The Gathering)

Live Review: Seba Miranda
Fotos: Miguel Fuentes

VUUR y DELAIN ya se encuentran en Sudamérica para los shows que tendrán en Brasil, Argentina, y este domingo 19 de mayo en Chile, para el que se habilitaron más entradas.

La nueva localidad habilitada en el Teatro Cariola es el Palco, que dispone de sólo 20 tickets e incluye una polera oficial de VUUR o DELAIN, con su diseño y talla a elección en el stand de merchandising.

Las entradas para el show se venden en Puntoticket.com y centros habilitados en PuntoTicket Store (Padre Mariano #236 local 102, Providencia y en Mall Parque Arauco Piso 2, Local 649, Las Condes), Teatro Oriente, tiendas Hites y Cinemark que puedes revisar aquí. Sin cargo en tiendas The Knife (Eurocentro) y Rockmusic (Portal Lyon), pagando solo en efectivo.

Los valores son:

Cancha y Platea: $29.000
Día del Show: $33.000
Palco: $35.000 (a la venta exclusivamente por Puntoticket)

A continuación puedes ver los horarios del show:

Muchos de los conciertos que hemos vivido en el último tiempo han sido grandes combos de bandas, pero pocas veces tenemos la suerte de que ambas sean tan queridas por el público. Este domingo 19 de mayo será una de esas oportunidades, cuando Vuur llegue por segunda vez consecutiva a Chile, y además, junto a Delain, quienes tendrán su tercera el hilo con nuestro país. 

Anneke van Giersbergen y Charlotte Wessels serán las frontwoman de esa noche, con quienes tuvimos una conversación a pocos días de verlas nuevamente en su casa: Chile.

por Karim Saba & Guille Salazar

EL HAT-TRICK DE DELAIN EN CHILE

Para Delain, esta es la tercera visita consecutiva a a Chile, algo no fácil de lograr para una banda europea, por lo que le preguntamos a Charlotte Wessels, ¿cómo surgió la idea de venir con Vuur esta vez, y cuál es su relación con Anneke?

Charlotte responde: «¡Estamos muy entusiasmados de volver a Chile! Salimos de gira con Anneke antes de nuestro tour promocional de ‘The Human Contradiction’. Ella con The Gentle Storm se nos unieron en ese entonces ¡y tuvimos un trayecto increíble! Estamos felices de girar juntos nuevamente, esta vez con Vuur«.

Al lanzar «Hunter’s Moon» comentaban que «es un lanzamiento muy emocionante» para uds. y que por lo mismo eligieron a Islandia como locación para el video de «Masters of Destiny». ¿Qué tipo de emociones les trajo este lanzamiento que no hayan sentido anteriormente?

«Creo que estamos presentando un lanzamiento muy diverso e interesante con ‘Hunter’s Moon’. Las nuevas canciones, el material en vivo desde la gira ‘Danse Macabre’, los duetos con Marco Hietala (Nightwish), nuestro cover ‘Scandal’ de Queen… Hay un montón que ofrecer, tanto en el CD como en el Blu-Ray, ¡es lo mejor de ambos mundos!»

Sobre el single «Masters of Destiny», han comentado en diversas entrevistas que es una canción muy potente para uds, pero sobre todo, que marca un sonido distinto a lo que venían haciendo. ¿Hasta qué medida podemos imaginar que este será el sonido que marcará su próximo LP?

«La canción explora diferentes colores, tanto en el mundo instrumental como en el vocal, tiene una estructura de canciones elaborada y orquestaciones muy exuberantes. En ese sentido, no necesariamente sigue las reglas de lo que generalmente se considera una canción única típica, sin embargo, fue la canción la que más se destacó para nosotros, tal vez incluso debido a las reglas que no sigue. En cuanto a la dirección de nuestro próximo álbum de estudio, las canciones que tenemos hasta ahora son en su mayoría muy dramáticas y optimistas, por lo que en ese sentido es definitivamente una señal de lo que está por venir».

A propósito de ese próximo álbum, ¿tienen planificado cuándo grabarlo?

«Luego de la gira por Sudamérica tenemos que cerrar este nuevo álbum. Luego tendremos una temporada completa de festivales, posteriormente volveremos a Norteamérica y Europa para hacer extensas giras con este nuevo álbum bajo los brazos».

ANNEKE JUEGA DE LOCAL

Anneke van Giersbergen ya es de la casa. Ya con sus primeras visitas junto a The Gathering se ganó el corazón de Chile, donde la recibimos con los brazos muy abiertos tanto en sus shows en solitario como con todos sus proyectos. Esta será la segunda vez junto a Vuur, donde es evidente la mezcla de estilos que ha plasmado en su álbum debut «In This Moment We Are Free – Cities» del 2017. «Sin duda, me gusta escuchar muchos estilos distintos, cada género me inspira de una manera diferente. Escucho harto progresivo y Metal Alternativo como Opeth, Mastodon o Gojira«, nos comenta Anneke.

Tienes una carrera sobresaliente, se sabe que muchos proyectos musicales han sido bendecidos con tu participación. ¿Hay alguien en particular del que tengas tus mejores recuerdos? ¿tal vez hasta el punto en el que irías más lejos con él? 

¡Sí!, tengo la suerte de trabajar con muchos artistas maravillosos en muchos géneros distintos. Lo disfruto mucho. En realidad, de alguna manera, si trabajo con personas o bandas que amo y descubrimos que nos inspiramos mutuamente, la mayoría del tiempo trabajamos juntos de nuevo y colaboramos más a menudo. Por ejemplo, con Devin Townsend, Arjen Lucassen, Amorphis, Within Temptation y Danny Cavanagh.

Nos emocionamos cuando nos enteramos que Santiago iba a ser seleccionada como una de las ciudades honradas para estar representadas en una canción. Como compositora, ¿cómo es el proceso de crear el vínculo de las emociones y/o los recuerdos de sus canciones a las ciudades presentadas?

«Cada ciudad tiene su propia historia y ambiente. Cuando visito una ciudad para hacer un concierto, me encuentro con diferentes tipos de personas, con diferentes bases culturales y eso siempre me inspira. Cosas como el clima, la naturaleza, el arte y la música en un país diferente también me inspiran mucho».

Hablemos sobre lo que se viene en Chile. Cuando tienes más de 25 años de carrera y debes elegir entre un repertorio gigante para tu público, ¿cómo eliges y qué tan difícil es dejar algo fuera?

«Sí, de hecho, ¡hay muchas para escoger! Algunas canciones son fáciles de elegir, las canciones que son favoritas del público, por ejemplo. Cuando hice la gira acústica en Holanda, tuve que elegir canciones que fueran adecuadas para reorganizar la guitarra acústica y los espectáculos orquestales, para una gran orquesta. También canciones de Gathering, The Gentle Storm y Vuur, así que me concentro en los arreglos, la melodía y las letras. Fue divertido recordar los últimos 25 años de esta manera».

A la hora de preguntarles sobre sus últimos pasos por nuestro país, ambas guardan grandes recuerdos de aquellos emocionantes conciertos.

Anneke comenta: «Tocamos con Vuur junto a Epica, ¡y estuvo genial! girar con Epica y tocar en Santiago nuevamente. Ya no aguantamos por volver, ¡esta vez junto a Delain!».

Por su parte, Charlotte pone un punto de comparación entre los shows del 2017 en un pequeño recinto como el Club Subterráneo y luego el 2018 ante 4 mil personas junto a Nightwish en el Teatro Caupolicán. «Fueron muy diferentes, pero lo que los conecta es la pasión increíble de los fans chilenos. Ambas noches estuvieron grandiosas, ¡y ya no puedo esperar a vivirlo nuevamente en mayo!»

Y para ambas, ¿qué nos prepara cada banda para este combo que veremos en Santiago?

Charlotte: Nuevas canciones, nuevos looks, nuevos sonidos, ¡pero la misma energía y ganas de hacer una noche para recordar para todos nuestros fans chilenos!

Anneke: Iremos con un show Heavy y esperamos ver a nuestro propio público, así como conocer a los seguidores de Delain. ¡Lo más probable es que la mayoría de la gente conozca a ambas bandas y tendremos una experiencia maravillosa todos juntos!

Tanto a Charlotte como a Anneke les pedimos un último mensaje para los fans que dirán presente el próximo domingo 19 de mayo en el Teatro Cariola y esto fue lo que nos dijeron:

Charlotte: ¡Hola a todos en PowerMetal.cl! Gracias por leer esta entrevista, espero que nos vayan a ver cuando Delain toque en Santiago junto a Vuur en mayo. ¡Hemos esperado un montón por este regreso y ya estamos ansiosos por verlos a todos! ¡Rock on!

Anneke: Estamos felices de volver a Chile y disfrutar de la gente, la cultura, comida, clima, música, ¡y mucho mucho más! ¡Nos vemos pronto!

Recuerda que la apertura de Vuur + Delain en Chile estará a cargo de nuestra compatriota Caterina Nix junto a su banda.

Las entradas para el concierto se venden en Puntoticket.com y centros habilitados en el Teatro Oriente (Pedro de Valdivia #99, Providencia), PuntoTicket Store (Padre Mariano #236 local 102, Providencia y en Mall Parque Arauco Piso 2, Local 649, Las Condes), tiendas Hites y Cinemark que puedes revisar aquí. Sin cargo en tiendas The Knife (Eurocentro) y Rockmusic (Portal Lyon), sólo en efectivo

Los valores son:

Cancha: $29.000
Platea: $29.000

Dia del Show:
Cancha: $33.000
Platea: $33.000

Este próximo 19 de Mayo VUUR y DELAIN estarán de vuelta en nuestro país el próximo 19 de Mayo, acompañados de la chilena CATERINA NIX. Para motivar a asistir al evento, la vocalista de DELAIN Charlotte Wessels se dio el tiempo de grabar un saludo a los fans el cual lo pueden ven a continuación:

Las entradas se venden en Puntoticket.com y centros habilitados en el Teatro Oriente (Pedro de Valdivia #99, Providencia), PuntoTicket Store (Padre Mariano #236 local 102, Providencia y en Mall Parque Arauco Piso 2, Local 649, Las Condes), tiendas Hites y Cinemark que puedes revisar aquí. Sin cargo en tiendas The Knife (Eurocentro) y Rockmusic (Portal Lyon), sólo en efectivo.

Los valores son:

General (cancha y platea): $29.000 (+ $4.350 por cargo servicio)
Día del show (cancha y platea): $33.000 (+ $4.950 por cargo servicio)

Pedazo de show que se nos venía. Sí, así de categórico. Era imposible no generarse tales expectativas. Nightwish volvía por quinta vez a Chile presentando lo mejor de todos sus años de carrera. Cuántos clásicos por escuchar y cantar en vivo. Cuántos recuerdos. Cuántas emociones en una sola noche. Había que estar presente, no había excusa alguna. Y ojo, que el retorno de los fineses es mucho más importante de lo que parece. Sí, como mencionamos anteriormente, lo primero y principal era vivir una jornada llena de nostalgia y llena de temazos que nos han acompañado por años, pero no hay que dejar de lado que los liderados por Tuomas Holopainen son una de las pocas bandas del género que logran convocar tal cantidad de fanáticos. Considerando además que hemos vivido un año 2018 falto de grandes nombres y con una notoria baja en la cantidad de conciertos, asistir en esta oportunidad a tal acontecimiento parecía casi una obligación. Y así lo entendimos todos, puesto que el Teatro Caupolicán estaba lleno hasta las banderas. ¡Espectacular! Pero calma, ya llegaremos a eso, miren que antes Delain tenía mucho para ofrecernos, como lo veremos a continuación.

DELAIN

Para mala suerte nuestra, dado que el show de apertura se adelantó unos cuantos minutos según la hora pactada inicialmente, recién pudimos presenciar la performance de los neerlandeses a partir del tercer track. Tras los respectivos saludos y agradecimientos de la frontwoman Charlotte Wessels, rápidamente arremeten con la intensa The Glory and the Scum, rescatada del correcto «Moonbathers» (2016). Lo primero a destacar una vez que nos íbamos poniendo a punto con el ambiente reinante, desde luego que es la gran cantidad de gente que a esa hora se encontraba dentro del recinto. El Caupolicán estaba prácticamente lleno, señal inequívoca de que la jornada en sí sería una total fiesta. Y bueno, arriba del escenario la situación no era nada más que potencia y desplante. Merel Bechtold y Timo Somers cumplen su función a la perfección y acompañan de gran manera a Charlotte en todo sentido. Coros muy bien logrados y una ovación cerrada.

A modo de contraste, lo siguiente sería The Hurricane, que a su vez trajo consigo una atmósfera más tenue y llena de calma. Todo acompañado con un muy buen juego de luces que ayudaban a transmitir de mejor manera la emoción predominante en el tema. Así, la vocalista se lució al cantar el «And we’ll never back down/ We’ll let it storm and rain/ We’ll be the hurricane/ We’ll be the hurricane«, logrando cautivar a cada uno de los presentes con sus frases.

Si me lo preguntan a mí, el clímax no podía ser otro que Sing to Me. ¡No había forma de desperdiciar esta oportunidad! Señoras y señores, Marco Hietala hacía su aparición estelar para cantar sus líneas y gritar el coro a más no poder. Pedazo de recibimiento que se llevó de parte de todos nosotros. ¡Más que merecido! Temazo por donde se le mire además, es fácil dejarse llevar por los aplausos y los gritos hacia el invitado, pero a no olvidar que estábamos escuchando una de las más grandes composiciones de Delain. La único que quedaba era gritar «Sing to me!» con el puño en alto como si no hubiera mañana. ¡Glorioso!

Siguiendo con la potencia demostrada, Fire With Fire y Mother Machine solamente llegaron a confirmar el buen sonido, la pulcritud y la compenetración de la banda. Para la primera, imposible no acompañar la melodía del «‘Cause you will always be much too strong for someone else…«, que fue interpretada a la perfección por Charlotte Wessels. Por otro lado está la base rítmica, donde Otto y Joey derechamente se lucen. Basta recordar la tremenda intro que se despacharon para la rescatada de «We Are The Others» (2012). El resto es tierra conocida. Armonías, perfecta ambientación del teclado y nosotros siguiendo muy de cerca todo lo que ocurría sobre el plató.

Nuevamente la cantante nos dedica palabras de agradecimiento, no sin antes asegurar que volverán a visitarnos el próximo año. Luego, nos invita a cantar, saltar y gritar si es que podemos. Y sus deseos son órdenes, puesto que Don’t Let Go logró que toda la cancha se convirtiera en un caos tras las primeras notas de Martijn Westerholt. Finalmente, y tras los «Olé, olé, olé, olé/ Delain, Delain«, con We are the Others agotaron los últimos cartuchos antes de despedirse. No quedaba nada más que cantar el «We are the others/ We are the cast-outs/ We are the outsiders/ But you can’t hide us» y terminar de apreciar cada una de las partes instrumentales que fueron ejecutadas al milímetro.

Tras unos cuarenta minutos de show, Delain puso fin a su actuación en el recinto de San Diego con el respetable aplaudiéndolos a más no poder, dando cuenta de que fue mucho más que un número de apertura y que tienen una buena cantidad de seguidores en esta parte del mundo. Viéndolo como un asistente más, muchas veces la emoción del momento y la ansiedad de que llegue el número principal termina por jugarle una mala pasada a las bandas teloneras. Por suerte la noche del martes no fue el caso, ya que los neerlandeses mostraron lo mejor de su repertorio y no mostraron falencia alguna dentro de su performance. Directo al hueso, como tiene que ser. ¡Esperamos su regreso!

Setlist de Delain:

  1. Hands of Gold
  2. Suckerpunch
  3. The Glory and the Scum
  4. The Hurricane
  5. Sing to Me (con Marco Hietala)
  6. Fire With Fire
  7. Mother Machine
  8. Don’t let go
  9. We are the Others

NIGHTWISH

Ya con el teatro lleno, era cosa de minutos que todo se viniera abajo. Entonces, una vez que se apagaron las luces ambientales, todo se transformó en algarabía y descontrol. Mientras todo esto ocurría, se prendió la gran pantalla central tras la batería y una voz en off rápidamente nos dio la bienvenida, además de sugerirnos que dejáramos los celulares de lado durante las siguientes dos horas. Así, con el título «Nightwish: Decades» de pronto apareció un cronómetro señalando un minuto exacto. Al comenzar la cuenta regresiva, claramente la expectación iba aumentando con cada segundo. Es cuando aparece en escena Troy Donockley y una vez transcurrido el tiempo señalado, comienza a interpretar sutilmente parte de Swanheart con todo su repertorio de instrumentos. Por otro lado, el resto de los músicos iban tomando posición y se preparaban para dar el primer hachazo.

La escogida para abrir los fuegos sería nada más y nada menos que…¡Dark Chest of Wonders! ¡Contra todo pronóstico! ¡Qué pedazo de tema por la cresta! Más aún si durante toda la gira venían abriendo con End of All Hope. ¡A todos nos tomó por sorpresa! Y a modo personal, este cambio me vino como anillo al dedo, puesto que Dark Chest es por lejos mi canción favorita de los fineses. Todos compartimos la misma emoción al parecer, puesto que con un par de acordes ya estábamos rendidos a los pies de Floor y compañía. Poco y nada importó que el micrófono se perdiera durante la primera estrofa, ya que la reacción fue tan ensordecedora que no era momento de entrar en detalles. Lo único que quedaba era gritar el «Fly to a dream/ Far across the sea/ All the burdens gone/ Open the chest once more!/ Dark chest of wonders/ Seen through the eyes/ Of the one with pure heart/ Once so long ago» a más no poder. Dicho y hecho. Coro para enmarcar madre mía. Y la cosa no fue muy distinta con Wish I Had an Angel, donde cada uno de los presentes entonó la letra de principio a fin. Desde mi posición lo único que veía era un mar de gente tratando de demostrar quién cantaba más fuerte que el otro. ¡Cuánta pasión en una composición! Punto aparte es la participación de Marco, que como ya es costumbre, junto a la frontwoman se roban la película cada vez que pueden. En serio, el asunto no pudo haber empezado de mejor manera. ¡Apoteósico!

Debo admitir que me sorprendió la reacción hacia 10th Man Down. Si bien los ánimos no decayeron de forma estrepitosa, la verdad es que me esperaba un mejor recibimiento. Quiero decir, para mí es un clásico indiscutible y sin dudas una gran creación, pero digamos que quizás no todos lo entienden en el mismo sentido. Ahora, obviamente la mayoría cantó el «Cut me free, bleed with me, oh no/ One by one, we will fall, down down/ Pull the plug, end the pain, run’n fight for life/ Hold on tight, this ain´t my fight» como era debido. Eso sí, con Come Cover Me el asunto fue totalmente distinto. En primer lugar, cuando Troy se suma como segunda guitarra el panorama cambia considerablemente. Emppu se ve fortalecido y el track agarra una potencia notable. Es entonces cuando todos nos disponemos a corear la melodía inicial como si nuestra vida dependiese de ello. Y bueno, no vamos a descubrir ahora todo lo que transmite Floor Jansen con su interpretación. Imposible no acompañarla durante el «Come cover me with you/ For the thrill/ Till you will take me in«.

Tras el saludo de rigor al respetable, la cantante nos presenta Gethsemane, clásico extraído de «Oceanborn» (1998). Ya dejando de lado un poco el éxtasis inicial, es justo y necesario hacer hincapié en las excelentes gráficas que eran proyectadas de fondo. Para este corte las imágenes nos llevaban a través de un bosque espeso y confuso mientras que la parte instrumental arrasaba todo a tu paso. La atmósfera era inigualable y desde luego que la canción habla por sí sola. Veinte años y sigue vigente. Por el contrario, si hablamos de material más reciente, la primera revisión a «Endless Forms Most Beautiful» (2015) llegaría con la bella Élan. Con el tiempo se ha convertido en una de mis favoritas de dicho álbum y el plus que tiene en vivo la hace brillar aún más. Solo basta recordar las líneas de Floor y cómo nos incitaba a gritar el «Come!» antes del fraseo del coro.

Lo siguiente sería un corte de Power Metal hecho y derecho. A la vena y sin preámbulos. Hablamos desde luego de la omnipotente Sacrament of Wilderness. En serio, ¿se fijaron en la pegada de Kai Hahto? ¡El doble bombo a mil! Temón de proporciones épicas. Aún tengo en mente la imagen de Tuomas dejándolo todo durante el «I want to hunt with the tameless heart/ I want to learn the wisdom of mountains afar/ We will honor the angel in the snow/ We will make the streams for our children flow«. Para qué mencionar el trabajo de la cantante. De otro planeta. Y que no se me olviden todas las imágenes de lobos que habían de fondo. Todo pensado al detalle. Si me apuran un poquito, me la juego al decir que este fue uno de los clímax absolutos de toda la noche. ¡Para enmarcar!

La capacidad de transportarnos por distintas emociones quedó demostrado con la interpretación de Deep Silent Complete, segunda revisión a «Wishmaster» (2000) y primera vez tocada en Chile. Quiero decir, más allá de su predecesora en el setlist, la canción en sí está llena de contrastes. Sutiles, pero vaya que se notan. La calma durante las estrofas para luego subir al estribillo y las posteriores notas extensas que prácticamente son imposibles de cantar para un simple mortal, terminan por dar forma a este corte tan especial. Insisto, sonará redundante y hasta hostigoso, pero Floor Jansen simplemente está a un nivel superlativo. Pocas veces se ha visto tal soltura y seguridad sobre el escenario. Y bueno, siguiendo el orden natural de las cosas, Dead Boy’s Poem solo llegó a confirmar lo que hemos dicho con anterioridad. Contrastes y emociones. Esa es la clave. Y vaya que los fineses lo hacen a la perfección, puesto que fue ejecutada al milímetro en cada uno de sus pasajes. ¡Qué discazo es el Wishmaster!

Tras los «Olé Olé«, y entrando ya a la segunda mitad del concierto, llegaría la instrumental Elvenjig, que contaría con secciones acústicas y más folklóricas tan propios de la cultura finesa, siempre liderados por Troy con sus instrumentos de viento. Todo esto acompañado por supuesto con un bello atardecer proyectado sobre la gran pantalla. Y bueno, la situación cambiaría radicalmente, puesto que con Elvenpath pasamos sin transición alguna a un hielo vasto e inclemente. Lo otro ya es terreno conocido. No queda nada más que cantar el «The way to the lands/ Where as a hero I stand/ The path where Beauty meet the Beast/ Elvenpath!«. Y claro, lo decimos como algo normal, pero recordemos que al igual que Gethsemane, la última vez que fue interpretada en nuestro país fue hace dieciocho años atrás (precisamente para la primera visita de Nightwish a Chile). Toda una generación que nunca la ha escuchado en vivo. ¿Se entiende entonces el por qué todos cantaron con el alma?

No cabe duda que dos de los mejores cortes que nos dejó la era de Anette Olzon son I Want My Tears Back y Amaranth. Para la primera, no cabe duda que el estribillo aún debe estar retumbando en el Caupolicán. Y cómo no, si es de esos que te los aprendes de inmediato y son efectivos a más no poder. Pero por lejos, mi parte favorita es la instrumental. Toda la armonía que hacen Tuomas, Emppu y Troy es simplemente notable. Contagiosa además, ya que el baile de Floor motivó a más de alguno para dejarse llevar por la melodía y así comenzar a danzar y saltar en medio de la cancha. Para la segunda, bastaron dos notas del teclado para que fuera recibida de gran forma. De ninguna manera se acerca a los puntos altos de la noche, pero cumplió su función a cabalidad.

Troy Donockley nos saluda desde su posición y adelanta que la siguiente pieza es del año 1997. Otra de las sorpresas sin lugar a dudas, ¡The Carpenter sonando por primera vez en estas tierras! La cara de felicidad de algunos no dejaba de llamar la atención. Como era de esperarse, el multinstrumentista fue quién cantó las primeras estrofas aguardando la incorporación de la vocalista al «The carpenter carved his anchor/ on the dying souls of mankind/ On the tomb of this unknown soldier/ lay the tools of the one who fro us had died«. Y ahí es cuando todo toma una intensidad y una garra casi indescriptible. Siempre manteniendo la calma claro, ya que hablamos de una composición llena de clase y prestancia. Así, el panorama es totalmente distinto con The Kinslayer, donde gritar el «For whom the gun tolls/ For whom the prey weeps/ Bow before a war/ Call it religion» palabra por palabra a estas alturas parece toda una catarsis colectiva. Excelente el juego de luces durante el «duelo» de voces en la parte media, sin dejar de lado el constante apoyo visual del que ya hemos hablado. ¡La última revisión a Wishmaster nos dejó sin aliento!

Marco presenta Devil & The Deep Dark Ocean (otra debutante en el setlist) con la cual bastaron dos notas tocadas por Emppu para que los fineses soltaran toda la artillería durante la intro. ¡Vaya dueto entre Hietala y Jansen! Recordemos que ninguno de los dos está presente en la pista original, pero su compromiso e interpretación es tal que sinceramente no creo que ninguno de los presentes haya reparado en este detalle. ¿Qué se puede agregar a un hachazo de tal calibre? Quizás hacer hincapié a todo el vértigo implantado en la sección media. Nuevamente Kai Hahto nos dio una clase magistral de Power Metal hecho y derecho, mientras de fondo éramos llevados a través de un fuego abrasador.

Obviamente durante Nemo nos enfrentamos a un karaoke que no tuvo precedentes. Es una de esas canciones que Nightwish sabe hacer a la perfección y con las que apuesta a ganador en todas sus líneas. Imposible no corear «Oh, how I wish for soothing rain/ All I wish is to dream again/ My loving heart lost in the dark/ For hope, I’d give my everything«. Si bien es cierto que el fraseo de Tarja es inigualable -y más allá de los gustos personales- , nadie puede decir que Floor no se luce con sus propias armas. La calidad aquí no se discute. ¡Clasicazo con todas sus letras!

¡Qué pedazo de tema es Slaying the Dreamer, loco! Sólido en todos los frentes y a muchos se nos olvida que tiene más de quince años de antigüedad. Cómo ha envejecido madre mía. En lo personal, canté el «Put a stake through my heart!/ And drag me into sunlight/ So awake for your greed/ As you’re slaying the dreamer» a más no poder, siempre esperando el clímax que a todos nos tenía impacientes. Hablamos por supuesto del quiebre en la parte media-final donde el headbanging y las líneas de Marco arrasan todo a su paso. ¿Y qué me dicen de la batería? ¡Había todo un huracán de fondo! Gran, gran momento. Pequeña pausa y nos preparábamos para el epílogo.

Para The Greatest Show On Earth fácilmente podríamos hacer un review aparte. Lo veremos a grandes rasgos para no extendernos innecesariamente. Desde luego que vale mencionar que, al igual que en su anterior visita, solo fueron tocados los tres primeros capítulos. Así, con una noche estrellada, Tuomas y Troy se encargaron de la orquestación y de recrear las atmósferas de Four Point Six a la perfección. Mientras el narrador pronunciaba sus líneas, el resto de la banda tomó posición para dar paso a Life. El cambio en las imágenes fue drástico, ya que pasamos a sumergirnos de lleno en el océano, junto a tortugas, peces y otras formas marinas existentes. Musicalmente desde luego que fue un deleite. Melodías por doquier y una performance delirante durante el «Aeons pass/ Writing the tale of us all/ A day-to-day new opening/ For the greatest show on earth«. Pequeña pausa para entrar de lleno a The Toolmaker y Floor aprovechaba para darnos las gracias una vez más. De pronto nos situamos en medio del conflicto con las frases del bajista con las cuales el panorama nuevamente cambió súbitamente. Las imágenes acuáticas desaparecieron y ahora lo que nos rodeaba eran llamas inmisericordes a través de un bosque denso y lúgubre. Finalmente, me quedé sin palabras al escuchar la intensidad del «Man, he took his time in the sun/ Had a dream to understand/ A single grain of sand…» para luego agotar las últimas fuerzas durante el «We were here!«, mientras apreciábamos las últimas fotografías y videos de distintas razas humanas, cada una mostrando su cultura y costumbres. Cualquier comentario que quieran hacer al respecto es bienvenido. Una pieza de tal complejidad y tan rica en detalles, resiste cualquier análisis y apreciación que sus fanáticos deseen. ¡Hablamos de proporciones épicas!

Por último, Ghost Love Score logró poner el broche de oro a una velada que nos dejó sin aliento. Dos horas exactas y los fineses cumplieron a cabalidad el motivo de este tour. Obviamente cada uno de nosotros tiene sus canciones predilectas y la elección del setlist será una eterna discusión. Pero seamos justos, siendo capaz de dejar de lado los gustos personales, Nightwish dio una cátedra de principio a fin. Todos los integrantes dieron lo mejor de sí y musicalmente hablando tuvimos un show como pocas veces hemos visto. La fanaticada así lo entendió, ya que la entrega y el compromiso de cada una de las partes fue más que plausible. La banda ha pasado por altos y bajos, por distintas formaciones y de forma más sensible aún, por tres cantantes distintas. No podemos olvidar que hace unos cuantos años atrás, los liderados por Tuomas Holopainen no visitaron nuestro país puesto que la expectativa de asistentes hacía inviable la realización del concierto. Supieron reinventarse y ayer no cabía un alfiler en el Caupolicán. Así de simple. Como mencionamos anteriormente, asistir a esta jornada era casi una obligación. No había forma de que nos defraudaran. ¡Sublime!

Setlist de Nightwish:

  1. Intro – Swanheart
  2. Dark Chest of Wonders
  3. Wish I Had an Angel
  4. 10th Man Down
  5. Come Cover Me
  6. Gethsemane
  7. Élan
  8. Sacrament of Wilderness
  9. Deep Silent Complete
  10. Dead Boy’s Poem
  11. Elvenjig
  12. Elvenpath
  13. I Want My Tears Back
  14. Amaranth
  15. The Carpenter
  16. The Kinslayer
  17. Devil & The Deep Dark Ocean
  18. Nemo
  19. Slaying the Dreamer
  20. The Greatest Show on Earth
  21. Ghost Love Score

Review: Gino Olivares
Fotos: Guille Salazar

Ante un Teatro Caupolicán repleto, Nightwish volvió por 5ta vez a Chile para presentar su «Decades World Tour», acompañados de Delain.

Fotos: Guille Salazar

 

Con el Tom Brasil repleto comenzó en Sao Paulo el tramo sudamericano del «Decades World Tour», la gira de grandes éxitos que trae a NIGHTWISH de regreso a Chile junto a DELAIN. Los finlandeses tocarán este domingo en Buenos Aires, donde grabarán el show para un posterior DVD junto con Colombia, para luego aterrizar en nuestro país.

The FanLab, la productora a cargo del show comunicó los horarios de este martes en el Teatro Caupolicán:

16:00hrs – Apertura boleterías
18:00hrs – Apertura de puertas
20:00hrs – Delain
21:00hrs – Nightwish

Recordemos que para el concierto ya se agotaron los sectores de Palco y Cancha, quedando sólo el sector Platea disponible. Las entradas se venden por Ticketek.cl, Centro Ticketek (Antonio Bellet 230, Providencia), tiendas Hites y otros puntos de venta que puedes revisar aquí. Sin recargo y solo con pago en efectivo en The Knife (Eurocentro) y Rock Music (Portal Lyon).

Los valores de las entradas para ver a NIGHTWISH en Chile son:

Platea: $35.000 | Día del show:$39.000
Cancha:
 AGOTADA
Palcos: AGOTADOS

Floor Jansen, vocalista de NIGHTWISH, fue entrevistada por FortaRock y habló del setlist actual de la banda para los shows de promoción de «Decades» con que celebran los 20 años de carrera:

«Fue bastante interesante armar esta gira en particular porque estamos celebrando nuestro aniversario de 20 años haciendo una compilación de todo nuestro trabajo, y por eso para el set en vivo tiene que ser la misma elección. Es realmente muy difícil, porque hay tantos álbumes y tantas canciones, pero queremos dar una visión general de todo, desde el primero hasta el último álbum. Nunca puedes complacer a todos, es imposible»

No hay que olvidar que NIGHTWISH se encuentra en plena promoción de “Decades”, el álbum de grandes éxitos que celebra sus más de 20 años de carrera, y que regresa a Chile el 2 de Octubre al Teatro Caupolicán, mismo recinto testigo de su última visita hace 3 años.

Los finlandeses no vendrá solos, ya que DELAIN será la banda invitada en el tramo sudamericano de la gira que contempla paradas en Brasil, Argentina y Colombia. Recordemos que los encabezados por Charlotte Wessels y Martijn Westerholtse presentaron en Chile a fines de noviembre en el Club Subterráneo.

Las entradas están a la venta por Ticketek.cl, Centro Ticketek (Antonio Bellet 230, Providencia), tiendas Hites y otros puntos de venta que puedes revisar aquí. Sin recargo y solo con pago en efectivo en The Knife (Eurocentro) y Rock Music (Portal Lyon).

Los valores de las entradas para ver a NIGHTWISH en Chile son:

Cancha: $35.000 | Día del show: $39.000
Platea: $35.000 | Día del show: $39.000
Palcos: $50.000 (AGOTADOS)

En entrevista con Metal Wani, la mente maestra de NIGHTWISH Tuomas Holopainen confesó que tiene bastante avanzada la composición del nuevo trabajo de la banda:

«Bueno, todavía está en el proceso de composición. Tengo aproximadamente, no sé, el 70 u 80 por ciento del material escrito. Pero nadie más ha escuchado ni una sola nota. No tienen idea sobre los títulos de las canciones ni los temas ni nada, por lo que todavía está en la etapa inicial. Pero se ve muy bien y estoy muy entusiasmado con lo que ha surgido hasta ahora. La idea es que el próximo año, en Junio de 2019, vayamos a la sala de ensayo una vez más y comencemos a trabajar en el álbum, lo grabemos y, si todo sale según lo programado, estamos viendo un lanzamiento el 2020, seguido de una gira mundial, por supuesto»

No hay que olvidar que NIGHTWISH se encuentra en plena promoción de “Decades”, el álbum de grandes éxitos que celebra sus más de 20 años de carrera, y que regresa a Chile el 2 de Octubre al Teatro Caupolicán, mismo recinto testigo de su última visita hace 3 años.

Los finlandeses no vendrá solos, ya que DELAIN será la banda invitada en el tramo sudamericano de la gira que contempla paradas en Brasil, Argentina y Colombia. Recordemos que los encabezados por Charlotte Wessels y Martijn Westerholtse presentaron en Chile a fines de noviembre en el Club Subterráneo.

Las entradas estarán a la venta a partir del viernes 6 de abril en Ticketek.cl, Centro Ticketek (Antonio Bellet 230, Providencia), tiendas Hites y otros puntos de venta que puedes revisar aquí. Sin recargo y solo con pago en efectivo en The Knife (Eurocentro) y Rock Music (Portal Lyon).

Los valores de las entradas para ver a NIGHTWISH en Chile son:

Cancha: $35.000 | Día del show: $39.000
Platea: $35.000 | Día del show: $39.000
Palcos: $50.000 (AGOTADOS)

NIGHTWISH se encuentra en plena promoción de “Decades”, el álbum de grandes éxitos que celebra sus más de 20 años de carrera, y acaba de confirmar su esperado regreso a Chile para el 2 de octubre en el Teatro Caupolicán, mismo recinto testigo de su última visita hace 3 años.

Los finlandeses no vendrá solos, ya que DELAIN será la banda invitada en el tramo sudamericano de la gira que contempla paradas en Brasil, Argentina y Colombia. Recordemos que los encabezados por Charlotte Wessels y Martijn Westerholtse presentaron en Chile a fines de noviembre en el Club Subterráneo.

La producción ha confirmado que los palcos (incluidos los con Meet & Greet) se encuentran completamente agotados. Las entradas disponibles actualmente son para los sectores Platea y Cancha, ambas a un valor de $35.000.

NIGHTWISH se encuentra en plena promoción de «Decades», el álbum de grandes éxitos que celebra sus más de 20 años de carrera, y acaba de confirmar su esperado regreso a Chile para el 2 de octubre en el Teatro Caupolicán, mismo recinto testigo de su última visita hace 3 años.

Los finlandeses no vendrá solos, ya que DELAIN será la banda invitada en el tramo sudamericano de la gira que contempla paradas en Brasil, Argentina y Colombia. Recordemos que los encabezados por Charlotte Wessels y Martijn Westerholtse presentaron en Chile a fines de noviembre en el Club Subterráneo.

Las entradas estarán a la venta a partir del viernes 6 de abril en Ticketek.cl, Centro Ticketek (Antonio Bellet 230, Providencia), tiendas Hites y otros puntos de venta que puedes revisar aquí. Sin recargo y solo con pago en efectivo en The Knife (Eurocentro) y Rock Music (Portal Lyon).

Los valores de las entradas para ver a NIGHTWISH en Chile son:

Cancha: $35.000 | Día del show: $39.000
Platea: $35.000 | Día del show: $39.000
Palcos: $50.000

¡Atentos! que la banda ha dispuesto a la venta un Meet & Greet con asiento en Palco (sólo 50 cupos) a $120.000 en Ticketek.cl

«Under Grey Skies» es la canción elegida para el nuevo lyric video de KAMELOT. La canción cuenta con la participación de la vocalista de DELAIN Charlotte Wessels.

«Es una de mis canciones favoritas del último álbum de la banda. Habla sobre la importancia de nunca dejar de creer en ti mismo o en la gente que te rodea y que siempre puedes hacer una diferencia en la vida de otra persona. A veces simplemente creyendo en ellos o simplemente escuchando lo que tienen que decir. Fue muy lindo cantar con Charlotte y su voz encaja perfectamente en la canción» comentó Tommy Karevic, cantante de KAMELOT

Por su parte Charlotte Wessels dijo: «Adoro las canciones como ‘Under Grey Skies’ que inspiran esperanza y optimismo en los momentos más oscuros. Estoy orgullosa de ser parte de la canción y aún más emocionado de que haya un video para la canción ahora»