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Cuando revisamos el disco debut de British Lion, comentábamos que jamás habríamos imaginado a Steve Harris en una faceta distinta a Iron Maiden. No porque el Jefe no sea un tipo versátil, sino que fundamentalmente porque su alma compositiva está tan asociada a la historia de la Doncella, que se asemejaba a esos jugadores de fútbol cada vez más extraños que sólo han vestido una camiseta en su vida.

Pero una vez decantado el disco, y fundamentalmente al saber que tocarían en vivo y que tendríamos la suerte de verlo en esta faceta en nuestro país, parece ser momento de reformular esa conclusión, y más aun luego de leerlo/escucharlo hablando de este proyecto. Iron Maiden siempre ha sido una banda gigante, pero en los últimos diez años se ha transformado en una banda de primera liga mainstream mundial, en una verdadera maquinaria tanto o más grande que la suma de sus Eddies, fans, discos vendidos, aviones y turbinas destruidas en Chile. British Lion sin duda es un escape para Steve, para reconectarse con sus inicios, tocar en locales más pequeños, con apenas un telón de fondo de “Us Against The World”, sin grandes pretensiones, ni siquiera por ganar plata porque con Maiden la tiene de sobra. Es tocar por mero gusto, explorar otras cosas, tomar energía desde la fuente, ser una superestrella del fútbol y venirse a jugar una pichanga con los amigos del barrio como en “Esperándolo a Tito” de Eduardo Sacheri. Amateurismo, como dicen por ahí.

No somos ciegos, por cierto. Es obvio que la inmensa mayoría del público asistió al evento para ver a Harry en un recinto más pequeño respecto a los que acostumbra a tocar, más que por los temas de British Lion. Pero de todas formas, como veremos, y pese a asistir en un número muy reducido (con generosidad unas 500 personas, el 1% del último Maiden), la fanaticada respondió con energía y gratitud.

Luego del tempranero acto de apertura de los santiaguinos de Cleaver –a quienes no alcanzamos a ver por cuestiones de tiempo, y desde ya les pedimos las disculpas correspondientes–, a eso de las 19:15 salieron a escena los porteños de King Of Liars, quienes en aproximadamente media hora de espectáculo lograron entretener a buena parte de los asistentes que a esas alturas no superaban las dos centenas, con su propuesta hard rockera. Interesante y contingente la dedicatoria de parte de su show al pueblo mapuche, para una banda se ganó merecidos aplausos con su propuesta.

Y cuando hablamos de sencillez, de ausencia de rimbombancia, nos referimos a momentos como el del inicio del show, cuando a las 20:10 horas se apagaron las luces, y con los sones de la intro comienzan a salir a escena los músicos de British Lion, y como uno más del equipo nada menos que Stephen Percy Harris, uno de los personajes más importantes de la historia del Heavy Metal. Ver a Steve saliendo a tocar como si nada ante 500 personas, y con una energía y convicción conmovedoras, igual como si tocara ante 50.000, no sólo habla de su profesionalismo, sino de cómo siente la música el gran Jefe.

El inicio del show, con This Is My God y Lost Worlds, calcado al del disco en estudio, nos permitió de inmediato notar que la banda gana mucho en vivo. Es cierto que el cantante Richard Taylor no posee un gran caudal vocal ni es demasiado carismático –a veces da la impresión de que casi le estuviera pidiendo permiso al público para cantar–, pero su voz calza con las melodías y a veces eso es suficiente. Y si se necesita actitud está el Jefe, con esa mítica manera de plantarse en el escenario que tantas veces hemos visto, con su pierna izquierda arriba del parlante y machacándonos con ese bajo fundamental en la historia de nuestras vidas.

Otra cosa que nos dibujó una sonrisa fue notar que el nuevo material de la banda es bastante interesante. Tras el primer saludo de Taylor, que nos pide que cantemos, nos presentaron dos cortes más que aceptables como Father Lucifer y The Burning, especialmente la primera, donde no hubo sector del Caupolicán que no retumbara. Hay bandas que en estudio suenan muy bien y en vivo bajan muchísimo; otras, como British Lion, en estudio suenan algo apagadas, con poca chispa, pero en vivo toman mucho mayor carácter. Entre esos dos extremos, uno tiende a quedarse con el segundo, las sensaciones son bastante más agradables.

Richard Taylor nos da las gracias, nos cuenta que lamentablemente es su último recital en Sudamérica, y nos presenta otro tema nuevo, Spitfire, que ya conocíamos por redes sociales, y que ratifica en vivo las buenas sensaciones que provoca en su versión en estudio, y que nos presenta a un Steve mucho mejor aprovechado, más protagónico pero sin convertirse en un solista de bajo con una banda soporte. En ello también hay mucho mérito del buen trabajo de los guitarristas Grahame Leslie y David Hawkins.

Volviendo a los temas del disco, Taylor toma una guitarra acústica para interpretar The Chosen Ones y These Are the Hands, ganándose unos afectuosos “olé, olé olé olé, British, Lion” de un público que compensó su escasez numérica con una entrega que ya se quisieran otros eventos de mayor convocatoria.

El interesante material inédito continuaría con Bible Black y la poderosa Guineas and Crowns, con un bajo portentoso del Jefe, que lo convirtió en uno de los temas nuevos más disfrutados, ganándose merecidos “uooh – uoooh” por parte de un público respecto del cual insistimos en su gran entrega y compromiso para con el espectáculo, y que hizo pensar que si este show se hubiese realizado en un recinto más pequeño, probablemente hubiese sido aun mejor.

Grahame Leslie tomó el micrófono para dar inicio, “wo-ooooh” mediante, a otro corte nuevo como Last Chance, para luego volver al disco con Us Against the World, donde destacó el sonido armónico y filoso de las guitarras de Grahame Leslie y David Hawkins.

El último tema inédito, Lightning, fue presentado por Richard Taylor, recibiendo una buena respuesta de una fanaticada definitivamente desquiciada por tener tan cerca a un ídolo de todos los tiempos como el buen Harry. Y tras aproximadamente setenta y cinco minutos de espectáculo, con la intensa Judas se puso fin a la primera parte del espectáculo.

Curiosamente, la banda no abandonó el escenario, y de hecho Taylor, de manera muy sencilla y honesta, nos dice que en esta parte del show normalmente ellos se retiran, pero en esta oportunidad se iban a quedar. Así, luego de que el cantante presentara uno a uno a los músicos (Grahame Leslie, David Hawkins y al baterista Simon Dawson), la ovación para el legendario Steve Harris retumbó en todo el Teatro, y vimos a un Harry genuinamente agradecido.

Así, tras dos de los mejores cortes del disco como A World Without Heaven y Eyes of the Young, muy coreada por el público, que retribuyó la entrega de la banda coreando este último tema con “ooo-ooooh” en la despedida de la banda, tras una hora y media de puntualidad de león británico, se puso fin al espectáculo, con músicos muy agradecidos saludando a los fans –recibiendo banderas chilenas y una bandera con los colores del West Ham United con la leyenda “Chile Against The World”–, y cómo no, con el propio Steve palmoteando algunas afortunadas manos que seguramente no serán lavadas nunca más.

Es inevitable dividir las reflexiones finales en dos. Primero, en cuanto a la banda: dejó una sensación grata, que sus temas ya conocidos se potenciaron por el sonido en directo, y que los temas inéditos vienen con un poco más de caldo y sustancia, lo cual desde ya nos deja esperando para un eventual lanzamiento en un futuro próximo. Y lo otro sin duda está dado por haber tenido la fortuna de ver tan cerca a una leyenda viviente como Steve Harris, con la misma actitud y presencia que en Maiden, con una energía increíble para sus sesenta y dos años de edad, físicamente impecable y con esa misma capacidad de machacarnos con su Fender Precision (y su respectiva correa celeste/granate) del West Ham United, tocando para un público pequeño de la misma forma en que la rompe tocando en los escenarios más grandes del mundo, con respeto al asistente y con la misma pasión. Tener un ídolo –sea quien sea– que nunca nos haya defraudado es una suerte gigante, y quienes tenemos en ese pedestal al Jefe, sin duda en esta jornada ratificamos esa sensación. ¡Hay que disfrutarlos cada vez que se pueda!

Setlist de Steve Harris – British Lion:

  1. This Is My God
  2. Lost Worlds
  3. Father Lucifer
  4. The Burning
  5. Spitfire
  6. The Chosen Ones
  7. These Are the Hands
  8. Bible Black
  9. Guineas and Crowns
  10. Last Chance
  11. Us Against the World
  12. Lightning
  13. Judas
  14. A World Without Heaven
  15. Eyes of the Young

Live Review: Darío Sanhueza D.L.C.
Fotos: Guille Salazar

¡Llegó el día! Hoy veremos a Steve Harris tan cerca como aquella primera vez que debutó con IRON MAIDEN en Chile en el mismísimo Teatro Caupolicán. El líder de la Doncella traerá a su banda paralela BRITISH LION para presentar canciones de su primer disco, además de algunas que vendrán en su segunda placa ya grabada.

Las puertas del Teatro Caupolicán se abrirán a las 18:00hrs. y los horarios por banda son:

18:00 – Cleaver
19:00 – King of Liars
20:00 – British Lion

Los ganadores de entradas para ver a BRITISH LION en Chile son:

¡Felicitaciones! fueron todos contactados por email con las instrucciones.

  • Matias Hurtado Sandoval
  • Evelyn Rodríguez Segura
  • Mauricio Catalán Arias
  • Francisco Curaqueo Rojas
  • Jacqueline Orellana Cárcamo
  • Juan Troncoso Mancilla
  • Yoana Diaz Gallardo
  • Claudia Reyes Correa
  • Paola Rovira Torrent
  • José Valderrama Tealdo

Las entradas para ver a Steve Harris en Chile se encuentran a la venta por sistema www.ticketek.cl, tiendas Hites y boleterías del Teatro Caupolicán.

Los valores son:

Platea Baja: $23.000 | 20% descuento Entel: $18.400
Cancha General: $32.200 | 20% descuento Entel: $25.760
Palcos (últimas entradas): $40.000 | 20% descuento Entel: $32.200

Lee aquí la entrevista que tuvimos esta semana con Steve Harris, quien habló sobre British Lion y también de Iron Maiden.

Steve Harris disfruta el presente de Iron Maiden, uno que durante mucho tiempo le ha permitido actuar en estadios frente a un público que cada día no hace más que crecer. Por ese motivo es que también valora los contrastes y la oportunidad de actuar en recintos más pequeños gracias a su proyecto British Lion, que el domingo lo presenta en Chile.

El líder de la Doncella de Hierro habló con PowerMetal.cl no solo sobre lo de su presentación en el Caupolicán, sino también de lo que se viene el octubre de 2019 con el show en Chile, país elegido para cerrar la gira Legacy of The Beast, como revelará el bajista en esta entrevista.

Por Jorge Ciudad

Steve, con British Lion has tocado bastante en Europa, pero esta gira actual por Norte y Sudamérica es la primera que hacen fuera del Viejo Continente. ¿Cuán importante es para ti traer al grupo a países como Chile?

“Sí, es fantástico, porque es la primera vez que esta banda toca fuera de Europa. O sea, en febrero nos habíamos sumado al Monster of Rock Cruise pero claro, no habíamos tocado en ningún lugar aparte de Europa, así que es fantástico que podamos hacerlo, en especial para los demás muchachos del grupo. En lo personal, es una buena chance para tocar en clubes más pequeños, lo que para mí es muy positivo. Estoy muy ansioso justamente por eso, por el contacto más cercano que tendré con los fans en recintos más reducidos. Acabamos de anunciar que Iron Maiden irá a Chile en octubre y por supuesto que será en un lugar bien grande, aunque ya sabes, en esa oportunidad también habrá un contacto directo, como siempre… sin embargo, la del domingo es otra forma u oportunidad de generar una comunicación más cercana, de estar en lugares en Chile en los cuales nunca he tocado en el pasado, por lo que estoy con ganas de encontrarme con el público”.

Maiden desde hace mucho tiempo que es una banda gigantesca, pero que partió hace 40 años de la misma forma que lo has estado haciendo con British Lion. ¿Cómo compararías la experiencia?

“Si, British Lion me recuerda a los primeros días de Iron Maiden. El volver a tocar en clubes más pequeños me trae recuerdos de los inicios de Maiden. En Sudamérica, no hemos tocado con Maiden en estos recintos más chicos, así que lo considero como una oportunidad el tocar frente a los fans en lugares así. Es una experiencia maravillosa, y es increíble. Como dices, Maiden se ha vuelto tan grande con el paso de los años, y por supuesto que para mí es una oportunidad tremenda tocar en grandes estadios, arenas y ese tipo de lugares, pero me encanta subirme a escenarios más chicos, así que me siento muy afortunado de poder tener lo mejor de ambas vivencias”.

De hecho, Steve, el domingo tocarás en el mismo lugar en que Iron Maiden se presentó por primera vez en Chile, cuando vinieron en 1996 con Blaze Bayley en promoción de The X Factor… 

“Vaya, eso sí que no lo sabía (risas). ¡No me había dado cuenta de aquello, qué tremenda coincidencia (risas)!”.

(Risas) aprovecho de preguntarte entonces, ¿qué recuerdos tienes de ese show del ’96? Fue bastante intenso por una serie de factores…  

“Fue muy salvaje, sí, ¡una locura! Obviamente, porque tratamos de ir antes y nos dijeron que no podríamos tocar, por lo que la gente estaba muy frustrada por el hecho que no nos dejaran ir, y claro que nosotros también lo estábamos de no poder tocar allá. Por eso, cuando al fin tuvimos la opción de ir, por supuesto que había muchísima emoción contenida que se “desahogó” en esos días, por ponerlo de alguna manera, ya que después de tanto tiempo al fin nos era posible estar allá. Todos los shows de Maiden en Chile han sido grandiosos, pero esa primera vez fue extraordinariamente loca, por la frustración del show que no nos permitieron hacer.

Y cada concierto de Maiden acá ha sido más grande que el anterior, y más grande que el anterior, tanto que debe ser una de las bandas que más público convoca en Chile… ¿Cómo ves esto?

Sí, es increíble el hecho de que la fanaticada sea cada vez más grande, y lo cierto es que es fantástico. Tendremos nuestro show con Maiden el próximo año, y me parece que la audiencia chilena siempre hace que el concierto sea especial. Ahora, para nosotros siempre será especial cuando toquemos en Sudamérica, siempre es fantástico en cualquier lugar, el público siempre es fantástico, siempre hay… en particular en Santiago, Buenos Aires y Sao Paulo, en esos tres lugares, por lo general son los mejores. A veces uno destaca un poco por sobre el otro, pero siempre serán públicos increíbles. Pero ahora, el de Santiago será el show más especial, porque se tratará del último concierto de toda la gira mundial”.

Conociendo entonces al público de la forma que lo conoces, ¿qué expectativas hay dentro del grupo de British Lion con respecto a los shows en Sudamérica?

“Bueno, he tratado de explicarle al resto de los muchachos de qué se trata la cosa, porque nunca habían venido a estos lugares antes, y he tratado de explicarles cómo es el público acá (risas). Y la verdad es que no eres capaz de describirlo realmente, tienes que vivirlo, tienes que experimentarlo, así que me alegra que al fin puedan verlo, ya sabes, es fantástico observar las reacciones de los seguidores. Sí, lo pasaremos muy bien, será realmente muy bueno”.

Hablábamos de lo enorme que es Iron Maiden en términos de… bueno, de todo: audiencia, gestión, management, trabajo. ¿En qué medida British Lion para ti es una válvula de escape? ¿Cuán saludable es para ti abocarte a este proyecto?

“Es muy saludable, cierto, esa es la mejor palabra para describirlo. Es muy saludable, me gusta mucho el desafío de volver a instalar una banda como British Lion, 40 años después de haber empezado a hacerlo con Iron Maiden, y sucede que uno empieza a revivir muchos recuerdos también, muchas de las cosas que ocurrían en ese entonces, actuando en locales pequeños, haciendo giras con presupuestos más ajustados, lo que es muy distinto a lo que Maiden se ha convertido. Al mismo tiempo, lo de ahora ha sido muy bueno para mí (lo d British Lion), ya que me mantiene ocupado y hace darme cuenta de lo crítico que es empezar con algo nuevo en estos tiempos, y por ello es que todavía puedo vivir la experiencia de tocar en recintos más pequeños. Y sabes, creo que eso muy bueno para la banda”.

Un hecho que no hay que desestimar es que más que varios irán el domingo a verte a ti por ser el líder de Iron Maiden, más que por la banda. ¿Cómo presentarías a British Lion a los fanáticos de Maiden?

“Creo que… honestamente, es cierto que muchos vendrán solo para conocer y ver qué está pasando, por el tema de Maiden y todo eso… y es diferente, no es metal, la banda es más rockera que metalera, aunque igual somos bastante sólidos y convincentes en vivo, tenemos algunas canciones bien buenas. Me parece que la gente no se irá decepcionada cuando vaya al show, ¿sabes?, si es una muy buena banda la que tenemos, en el fondo. Cuando vengan lo van a pasar muy bien y… claro, y lo disfrutaré tanto como lo haga el público. Quizá haya una o dos personas que, ya sabes, que sean más o menos metalheads y prefieran pasar, no darnos una oportunidad, pero si vienen podrán tener la chance de disfrutar de nuestras canciones. Si no, no hay problema, pero si van creo que terminarán apreciando que somos un buen conjunto, que vamos a dar un cien por ciento en el escenario. Si bien es rock, si bien es diferente, bastante distinto, todavía tiene influencias similares a las de Maiden, y eso es lo único que tengo para explicarles (risas)”.

En todo caso, hace poco estaba escuchando tu nueva canción de British Lion, Spit Fire, la cual es bastante más pesada que el material debut de la banda. ¿Qué puedes mencionar del próximo disco, entendiendo que -como has dicho- ya está grabado?

“Sí, ha pasado mucho tiempo desde que lanzamos el primer álbum. Hemos realizado un montón de giras por Europa en los últimos seis años, y eso ha marcado la diferencia. La banda ha evolucionado y se ha vuelto bastante más agresiva en el transcurso. El nuevo álbum será un muy buen ejemplo… o sea, mucho más representativo de lo que el grupo es en este mismo minuto. La dirección entonces es un tanto diferente, pero seguimos siendo un conjunto de rock, mostrando de la mejor forma lo que somos ahora”.

Muchas gracias Steve por tu tiempo. ¿Quieres dejar un mensaje previo al show?

“Sí, muchas gracias a los fans chilenos por el apoyo que siempre nos han dado, estamos muy próximos al concierto, así que… claro, tengo muchas ganas a que llegue el domingo”.

Ya se definieron las bandas que acompañarán a BRITISH LION en su presentación en Chile el próximo 18 de Noviembre en el Teatro Caupolicán. Los elegidos son KING OF LIARS, banda de Valparaíso que se define como south-rock alternativo, y CLEAVER, agrupación santiaguina de rock alternativo.

Las entradas para ver a Steve Harris en Chile se encuentran a la venta por sistema www.ticketek.cl, tiendas Hites y The Knife.

Los valores son:

Platea Baja: $23.000 | 20% descuento Entel: $18.400
Cancha General: $32.200 | 20% descuento Entel: $25.760
Palcos (últimas entradas): $40.000 | 20% descuento Entel: $32.200

BRITISH LION lanzó hace poco una versión de estudio de “Spit Fire”, canción que los fans ya habían podido escuchar en vivo en sus anteriores conciertos y que será incluida en el nuevo álbum de los británicos, programado para el 2019. El single será incluido en el setlist, además de nuevas canciones y las ya conocidas de su álbum debut (2012).

¡Ya se acerca! Este 1 de noviembre comenzó en Canadá la gira que traerá a Chile a Steve Harris y su banda BRITISH LION. El tour continúa por Estados Unidos, para luego pasar por Brasil, Argentina y Chile el domingo 18 de noviembre en el Teatro Caupolicán.

Las entradas para ver a Steve Harris en Chile se encuentran a la venta por sistema www.ticketek.cl, tiendas Hites y The Knife.

Los valores son:

Platea Baja: $23.000 | 20% descuento Entel: $18.400
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BRITISH LION lanzó hace poco una versión de estudio de “Spit Fire”, canción que los fans ya habían podido escuchar en vivo en sus anteriores conciertos y que será incluida en el nuevo álbum de los británicos, programado para el 2019. El single será incluido en el setlist, además de nuevas canciones y las ya conocidas de su álbum debut (2012).

foto: Vicente P. Fenoll

A pocos días de iniciar la gira que lo traerá por Sudamérica, Steve Harris y su banda BRITISH LION lanzaron la versión de estudio de “Spit Fire”, canción que los fans ya habían podido escuchar en vivo en sus anteriores conciertos y que será incluida en el nuevo álbum de los británicos, programado para el 2019.

BRITISH LION vendrá a Chile para tocar el 18 de noviembre en el Teatro Caupolicán, donde el single será incluido en el setlist, además de nuevas canciones y las ya conocidas de su álbum debut (2012).

Escucha“Spit Fire” de BRITISH LION aquí:

Las entradas para ver a Steve Harris en Chile se encuentran a la venta por sistema www.ticketek.cl, tiendas Hites y The Knife. Los valores son:

Platea Baja: $23.000 | 20% descuento Entel: $18.400
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Palcos (últimas entradas): $40.000 | 20% descuento Entel: $32.200

Tras una serie de conciertos íntimos en clubes y festivales en todo el Reino Unido y Europa desde el lanzamiento de su álbum debut, la banda solista de Steve Harris, líder de IRON MAIDEN, se presentará por primera vez en nuestro país con BRITISH LION el próximo domingo 18 de noviembre en el Teatro Caupolicán.

La preventa exclusiva para clientes Entel comienza el lunes 28 de mayo a las 11 AM y estará disponible con un 20% de descuento para sus clientes hasta el miércoles 30 de mayo hasta las 11 AM, o hasta agotar el stock disponible para esta preventa.

Los precios para ver a BRITISH LION con Steve Harris en Chile son:

Platea Baja: $23.000 | 20% descuento Entel: $18.400
Cancha General: $32.20 | 20% descuento Entel: $25.760
Palcos: $40.000 | 20% descuento Entel: $32.200

Preventa Presencial: llama gratis al *110*951# y presenta tu mensaje en boletería.
Preventa Online: Para acceder al descuento digita tu N° de celular y tu clave de mi Entel en www.ticketek.cl. Recuerda que debes estar registrado para poder comprar.

La venta general comienza el miércoles 30 de mayo a las 11.01 AM y estará disponible para todo público vía presencial en todos los puntos de venta disponibles y online en www.ticketek.cl.

 

British Lion

En entrevista con la revista Kerrang!, Steve Harris se refirió al futuro de su proyecto solitario BRITISH LION, con el que tiene planeado lanzar un segundo larga duración. Al respecto, ya presentó algunas canciones en conciertos como “Spitfire” y “Bible Black” durante la gira que realizaron el 2015, lo que podría considerarse como un testeo de las canciones, a lo que Harris refiere:

Para ser honesto, simplemente no teníamos suficiente material para completar un setlist, así que tuvimos que presentar material nuevo. En un mundo ideal probablemente no lo hubiéramos hecho, es raro. Sin embargo, hablando en serio, años atrás tuve una idea que realmente no podrías hacer hoy por culpa de internet y todo eso. En esos días pensaba que quizás podría lanzar un disco de MAIDEN sólo con material nuevo grabado en vivo. Quizás hubiera sido posible hacerlo, pero ahora no porque obviamente no importa donde vayas con una banda, no te puedes llevar nada contigo porque la gente graba todo con las cámaras de sus celulares. Es como es, ahora es distinto. Sé que más de alguno debe haber visto alguna de las nuevas canciones en algún video de YouTube, pero sigo sin creer que sea una versión tan buena como la que finalmente grabaremos para el álbum. Ojalá que a la gente todavía les gusten, por supuesto habrán otras canciones también. Pero fue bueno probarlas en vivo, creo que las mejora. La forma en que tocamos las canciones ahora es mucho mejor de lo que fue en el primer disco“.

British Lion

Sobre el posible sonido del nuevo disco de BRITISH LION comenta: “La banda ha ido evolucionando en todo caso y las canciones han evolucionado. Estamos encontrando nuestro lugar como banda, encontrándole más sentido a lo que somos. Sin analizarlo mucho, creo que las nuevas canciones tienen una dirección más pesada. Por ejemplo “Spitfire“, para mí, suena como un THIN LIZZY realmente pesado aunque otros pueden pensar distinto. Son muy buenas canciones, realmente poderosas”

Sobre un futuro disco en vivo que estaría preparando la banda, Harris dijo: “Hemos hablado de hacer un disco en vivo hace un tiempo ya. Hemos grabado el último par de giras y obviamente grabaremos el material del próximo tour para tener tanto material como podamos y así tener suficiente para lanzar definitivamente un disco en vivo porque creo que es importante“.

 

 

British Lion

BRITISH LION, el proyecto alternativo del bajista de IRON MAIDEN Steve Harris, estrenó 2 canciones en un show realizado el pasado 29 de Julio en Harlow, Reino Unido. Las canciones son “Bible Black” y “Spitfire” y aún no está claro si estos temas serán parte de un segundo disco de la agrupación o no.

Pueden escuchar los temas nuevos de BRITISH LION, grabados de manera no profesional, a continuación:

BritishLion

“Eye Of The Young” es el nuevo single del proyecto BRITISH LION, liderado por el bajista de IRON MAIDEN Steve Harris. El disco, de hace 3 años, fue editado por Universal Music y mezclado por Kevin Shirley, quien ya conocía a Harris por haber trabajado con el en albums de IRON MAIDEN.

Actualmente BRITISH LION se encuentra en gira por Reino Unido junto a THE RAVEN AGE, banda de George Harris, hijo de Steve Harris.

El video de “Eye Of A Young” a continuación:

Stephen Percy Harris, más conocido como Steve Harris, es probablemente uno de los músicos más importantes de todos los tiempos, no sólo a nivel del Heavy Metal sino que, para mi gusto, de la música en general. No vamos a entrar a estas alturas ni siquiera a intentar esbozar un resumen de la carrera del brillante bajista oriundo de Leytonstone –área del norte de Londres–, pero baste señalar para estos efectos que su influencia excede, y con mucho, el ser el miembro fundador y líder nada más y nada menos que de Iron Maiden, banda que define un estilo, una ideología e incluso una cosmovisión para muchos de nosotros. Steve no sólo es quien determinó los derroteros que siguió Maiden desde sus albores hasta el día de hoy, sino que su estilo de acariciar con rudeza e intensidad las cuatro cuerdas de su bajo, bramando las canciones, gritándoselas al público, con una de sus piernas arriba de un bafle, forman un concepto icónico para muchos de nosotros, tanto en lo visual como por supuesto en lo referente a la técnica de su instrumento. Es cierto, antes de Harris hubo muchos bajistas de gran calidad y muy influyentes, pero me atrevo a señalar que Steve es uno de los personajes que, a lo largo de los años, más han aportado en darle al bajo el lugar que corresponde en la historia de la música.

Harris es Iron Maiden, respira Maiden, crea Maiden, mueve Maiden, decide Maiden. Y por lo tanto, era bastante poco previsible que Steve tomase la decisión de desarrollar ideas paralelas a la doncella de hierro y trabajarlas “por fuera”. Es algo que ya hizo (exitosa y brillantemente) Bruce Dickinson, que han hecho otros músicos de la banda (especialmente Adrian Smith), pero si a uno le preguntaban hace algunos meses, probablemente hasta de Nicko McBrain uno habría esperado más que de Steve Harris la realización de un proyecto paralelo. Pero Harry nos tenía preparada esta sorpresa.

El tema es así. El cantante Richard Taylor y el guitarrista Grahame Leslie desde hace algunos años tenían una banda llamada British Lion, y conocieron a Steve hace un par de décadas. A Steve en su oportunidad le gustaron sus temas y les dijo a Taylor y Leslie que los podría ayudar en alguna ocasión. No se dio como en el ya icónico “hagamos un asado, pero hagámoslo al tiro“, sino que pasaron varios años para que esta idea de hacer algo juntos se consolidara, y junto al guitarrista y tecladista David Hawkins comenzaron a idear este trabajo, que no podía tener otro nombre que el de British Lion y no podía estar conceptuado bajo otro nombre que el de Steve Harris, precisamente porque ese es el gancho con el cual el disco tendría repercusión a nivel mundial. Y es así como Harris, junto a Taylor, Leslie y Hawkins, y con el apoyo de Simon Dawson en la batería (pese a que en el disco también tocan los tarros Ian Roberts y Richard Cook), forman este proyecto bajo el nombre de Steve. ¿Y a qué suena esto? Bueno, es lo que todos nos preguntamos, sin saber mucho qué esperar de este trabajo.

Ya en los primeros albores de este disco podemos intentar entender algo del mismo. Una guitarra muy sencilla y que intenta enganchar con una idea rockera, más el bajo de Harris en algo que para sus estándares generalmente protagónicos debe entenderse como segundo plano, marcan el inicio de This Is My God, el tema que abre el disco. Un corte algo cansino, con buenos momentos, pero que en buena parte se arruinan al conocer la voz de Richard Taylor, que si bien no tiene una voz mala, se nota inmediatamente su lejanía con lo que podemos entender como un gran cantante. Muy plano, con muy pocos matices, algo débil y definitivamente generando muy poca convicción, uno se lo imagina cantando detrás de un biombo y no con el protagonismo y personalidad que acostumbramos a ver de un cantante.

Algo más de onda tiene Lost Worlds, con influencias más progresivas/clásicas que el tema anterior y donde el bajo de Steve es un poco más explotado. El ritmo es más interesante y convincente, con intercambios llamativos, juegos a dos voces que si bien no hacen superar la imagen de debilidad que proyecta Taylor, sí le dan algo más de musicalidad y melodía. El minuto final, de todas formas, me parece absolutamente de más.

Karma Killer es algo que perfectamente le podríamos escuchar a bandas como Radiohead o Smashing Pumpkins. Más allá de que no soy particularmente fan de este tipo de bandas, suena interesante escuchar a Steve en esta faceta, demostrando versatilidad y capacidades adaptativas a una música que no es “la suya”. El coro sonaría bien con un poco más de potencia en las voces. Una canción con un poco más de sustancia y “rescatabilidad” que las anteriores, pese a un final nuevamente alargado de manera algo artificial.

Uno de los mejores momentos del disco los podemos encontrar en el interesante inicio de Us Against The World, con dos guitarras armónicas que si bien no suenan con potencia ni personalidad, dan una insinuación más metalera que en los temas anteriores. Se quiebra a un ritmo anodino pero vuelve a la intensidad hacia el coro. También podemos encontrar un trabajo de guitarras algo más depurado al momento de los solos, y un coro bastante melódico pese a ser algo descafeinado. De los puntos más destacables del disco.

Mucho más setentero es lo que encontramos en The Chosen Ones, un tema bastante entretenido y “ondero”, en la onda de bandas como UFO, donde al fin le noto más comodidad y convicción a Taylor y donde Steve se da el gusto de experimentar con algunas líneas de bajo separadas de la línea que uno podría denominar estándar, especialmente exquisito es lo que hace al final el tema con unas pinceladas del talento y garra que sólo Harry tiene en las cuatro cuerdas. También me agrada el coro, especialmente en la línea “and they’ll never break us down / ‘cause we are the chosen ones“, de los que más a uno le “quedan” después de escuchar el trabajo completo. Mi tema favorito de todo este trabajo, pese a no ser un gran, gran tema.

Con temas como A World Without Heaven dan ganas de pegarle un palmazo en la cabeza a los músicos que acompañan a Steve y decirles “¡hey! ¡Despierten! Tienen al bajista más grande del mundo y no lo aprovechan“, es como tener a Messi y ponerlo al arco o tener un kilo de caviar y echárselo al pan de molde con mayonesa. Pues bien, si bien no es un mal tema, también con una onda setentera que por momentos (y con algo de esfuerzo) recuerda a bandas como Journey, uno tiene la sensación de que no aprovechan la tremenda fortuna de tener a Harris tocando junto a ellos, algo que prácticamente nadie en el mundo que no haya tocado en Maiden podría decir. El coro resulta ser lo mejor del tema, pero la falta de carácter en la voz de Taylor llega a ser irritante, además de una duración de siete minutos que conspira contra mejores sensaciones.

Pese a lo poco convincente de la guitarra inicial, la cosa mejora con Judas, un tema con influencias mucho más modernas, bien armadito y bastante correcto, a más de alguno le recordará a cosas de Muse por ejemplo, aunque sin la grandilocuencia algo aspiracional que caracteriza a la banda de Matt Bellamy. Curiosamente es en este tipo de temas, más “modernos” y menos “clásicos” donde menos incómodo siento a Taylor. Eso sí, muchas de las buenas sensaciones se van directo y sin escalas al despeñadero con el horriblemente incomprensible y abrupto quiebre hacia mitad de este corte.

Nuevamente en la onda de Journey, Eyes Of The Young es un tema hardrockero bien conceptuado, con un coro bonito, bien armado, armónico, donde las malas sensaciones que dejan en este trabajo la planicie de la voz de Taylor se ven considerablemente aminoradas. De los hitos remarcables del disco, del que quizás sea su canción más “radial” y donde quizás le prestemos más atención al tema en sí mismo que al desempeño en las cuatro cuerdas del genio Steve.

Ya aproximándonos al final, These Are The Hands vuelve a las influencias más modernas aunque con menos brillo que en aproximaciones anteriores. En el coro la voz de Taylor se hace a las claras irritante, no sé si es un problema de producción o derechamente de carencias en sus cuerdas vocales, pero en todo momento uno está esperando que el tipo tome las banderas y comience a ponerle un poco más de “garra”, lo cual lamentablemente escasea en el disco y específicamente en este tema. En algo mejora en el último minuto, pero no suficiente para superior la sensación insatisfactoria que genera este corte en la suma y resta.

Y el último tema del disco es una balada. The Lesson es un buen intento de generar un ambiente intimista, gris, con violines, guitarras con un sonido casi “vintage”, un muy sobrio piano y un desempeño vocal algo más adecuado por parte de Taylor, notoriamente más cómodo que en los temas anteriores. Un final bonito y que deja un sabor de boca algo más agradable.

Creo que este disco se puede analizar desde dos grandes puntos de vista. El primero es el disco en sí mismo, que si bien tiene cosas interesantes, no deja clara cuál es la dirección de esta banda, cuál es su objetivo y que a veces, por abarcar demasiado, termina apretando muy poco, máxime cuando hay rendimientos individuales que no alcanzan los niveles esperados, específicamente en las voces, que mucho determinan el gusto que a uno le provoca un disco. Es un disco complejo de digerir, que no deja en claro cuál es la “idea-fuerza” que lo recorre en su completitud. Pero el segundo punto de vista quizás sea el más relevante: este disco lo estamos escuchando y analizando únicamente porque uno de sus músicos y gestores es Steve Harris, a quien personalmente le agradezco su visión y generosidad para haber plasmado al exterior de Iron Maiden ideas que se alejan considerablemente de la cosmovisión musical que Eddie nos enseñó. Steve sigue siendo por masacre mi bajista preferido de todos los tiempos… pero tocando Heavy Metal.

 

El primer proyecto solista de Steve Harris formado por el cantante Richard Taylor, los guitarristas Graham Leslie y David Hawkins y el batero Simon Dawson, lanzará este 24 de septiembre el álbum “British Lion”.

Para escuchar el álbum completo en streaming, ingresa a esta dirección y marca la opción “Me Gusta” dentro de ella para que aparezcan los tracks.

El tracklist de “British Lion” es:

01. This Is My God
02. Lost Worlds
03. Karma Killer
04. Us Against The World
05. The Chosen Ones
06. A World Without Heaven
07. Judas
08. Eyes Of The Young
09. These Are The Hands
10. The Lesson

Harris señala respecto al nombre del disco: “Siempre he estado orgulloso de ser británico (…) no veo razón por la cual no estarlo. Es una gran parte de mí. No es que esté flameando banderas o tratando de predicar, no es una declaración política en lo absoluto. Es como apoyar a tu equipo de fútbol, de donde vienes. Sólo creo que le proporciona una muy fuerte imaginería, que para mí se ajusta al sonido”.