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En este video se puede escuchar la nueva canción de los nacionales BLODEN WEDD, Made Of Steel.

La canción ya la han tocado en sus presentaciones con GAMMA RAY y RHAPSODY OF FIRE el 2010, y pondrá nombre al EP que contendrá el siguiente material:

  1. Made Of Steel
  2. The Rising
  3. Exodus (bonus track de la edición japonesa de «Eye Of Horus»)
  4. Crazy Doctor (cover de Loudness, incluido en la edición japonesa de «Eye Of Horus»)

Al igual que cuando revisamos su último trabajo en estudio, el sólido “The Frozen Tears Of Angels”, hago el alcance previo a cualquier otra consideración: Rhapsody es una banda que siempre me ha gustado mucho, desde sus épocas del Legendary Tales (1997) con el cassette Samsung con bordes fucsia, tiempo en que uno retrocedía el cassette con el lápiz bic hasta llegar a la notable Warrior Of Ice y lo adelantaba para llegar a la no menos imponente Land Of Immortals, hasta la actualidad, con un último disco que los mostró con ideas frescas y recuperando la mística.

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¿Y porqué hago la aclaración? Porque siento que Rhapsody estaba un poco en deuda con Chile y su público. Primero, porque sólo nos habían visitado una vez, en el ya lejano 2001, instancia en la que tocaron tres veces, incluyendo un inolvidable show como a las 15.00 horas. Pero especialmente porque en el show al que fui (me traiciona la memoria, creo que fue el primero de los tres), efectuado en el Teatro Providencia (me resisto a llamarlo por su siútico nombre actual), Rhapsody se mostró como una buena banda, pero no los ayudó demasiado el sonido y además no quedé 100% convencido por su performance en vivo. OK, la música de Rhapsody posee intrínsecas complejidades para ser ejecutada en vivo, tiene demasiados arreglos y orquestaciones, pero dicho esto, igualmente esperaba más de ese show. Y hasta ahora, el 2010, sentía que Rhapsody (ahora Rhapsody Of Fire) nos debía un show contundente, macizo, y más inolvidable que por el mero hecho de tratarse de su primera visita o por haber tocado en la tarde, cuestión de por sí llamativa.

rof10_bw-05El desafío estaba listo, y para ello contaríamos con un recinto más ad hoc para este tipo de presentaciones, el Teatro Caupolicán, a mi juicio un muy buen sitio para este tipo de espectáculos. Al entrar me impresionó la cantidad de público, yo esperaba unas 2.500 personas, pero fácilmente hubo 3.000 y si me apuran podría decir que unas 3.500. La noche ya comenzaba bien.

Y con gran puntualidad (lo que lamentablemente no se repetiría más tarde), a las 20.00 o’clock saldrían a escena los “Dioses del Amanecer” Bloden Wedd, liderados por su sempiterno referente Dan Elbelman en las voces y guitarra, y que contó con la no menor presencia de Guillermo “Ghee-Yeh” Olivares en la guitarra líder, un tipo ultra carismático y que contagia energía en la escena. En algo menos de treinta minutos Bloden-Wedd mostró ante un entretenido público buena parte de su sólido repertorio, aunque debo confesar que disfruté más su performance en el concierto con Gamma Ray, quizás se haya debido a algunos problemas de sonido, al menos a mí me costaba un poco entender la batería. Y un paréntesis. Yo entiendo que todos hayamos ido a ver a Rhapsody, pero me cuesta entender que ello se traduzca en pedir a Rhapsody en medio del show de Bloden-Wedd (como lo hicieron unos pocos), como si con ello la banda principal fuera a salir más rápido a escena. Por fortuna Bloden-Wedd hizo caso omiso de esto y cerró su show con la gran PowerMetal.cl Power Metal Pride, tema que postula a convertirse en un clásico de la escena nacional.

Luego, el correspondiente juego de luces, las últimas pruebas de sonido, aprovechar un rato para echar la talla con amigos y colegas, para esperar un show que debía empezar poco antes de las 21.00 horas, pero hubo una demora que estuvo al borde de transformarse en excesiva (OK, no fui a ver a Axl Rose, a lo mejor estoy exagerando con lo de la demora, jaja)… hasta que se despliega un bonito telón del “The Frozen Tears Of Angels” (2010) y finalmente a eso de las 21.20 horas se apagan las luces y se rof10_rof-10escuchan los primeros sones de Dar-Kunor, la imponente (aunque algo larga) intro del “Triumph Or Agony” (2006), que incluye el inconfundible vozarrón del gran Christopher “Saruman” Lee… y paulatinamente saldrían a escena Alex Holzwarth, los franceses Patrice Guers y Dominique Leurquin, el figurita de acción Alessandro “Alex” Staropoli y el líder de esta gran banda, el gran Luca Turilli, dando inicio al tema homónimo del señalado disco, Triumph Or Agony, realmente uno de los pocos temas que considero destacables de ese trabajo. A priori no me parecía la mejor decisión para empezar el show, quería que empezaran como comienza el último disco, pero a la larga estuvo bastante bien, máxime cuando salió a escena Fabio Lione, ídolo de la fanaticada, quien realmente comenzó a comerse el escenario, mostrando toda su clase y potencia vocal. Un muy buen inicio del show con una banda que ya a estas tempranas alturas contaba con un público absolutamente entregado.

Sin respiro, Rhapsody no soltó al público, mediante la imponente Knightrider Of Doom, temazo con todas sus letras que abre el Power Of The Dragonflame (2002). Noté a Lione un poquito destemplado en las voces por instantes, pero por fortuna sería el único momento de la noche en que me produciría esa sensación. Ya comenzaba a impresionarme la enorme respuesta del público, es decir, uno supone que la gente que va a este tipo de shows se va a saber las canciones y las va a corear, pero el nivel de intensidad del público resultó muy llamativo y contagioso.

Lione comenzó a pedir que el público se escuchara (algo obviamente retórico porque el público se escuchaba y bastante), para dar inicio a una joya del Dawn Of Victory (2000), la genial Village Of Dwarves. En estudio es un tema muy bueno pero el ambiente y el coro de las 3.500 gargantas le dan un plus gigantesco a este tema en vivo. En un show plagado de excelentes momentos, a gusto personal este fue uno de los mejores.

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Luego vendría una doppietta de temas del discutible Symphony Of Enchanted Lands 2: The Dark Secret (2006), y por suerte serían dos de sus mejores temas, la potente Unholy Warcry y la emotiva Guardiani del Destino, anunciada por Lione como un tema en italiano. Respecto a este último, hay que decir que en lo que se refiere a este tipo de temas (que podríamos denominar como baladas épicas), la banda ha dicho que hay sentimientos que sólo se pueden expresar en su lengua madre, en este caso el italiano, y creo que aciertan, no sólo por la emotividad sino porque creo que en este tipo de temas es donde más se luce la potente voz de Fabio Lione. Digo, el tipo es un gran cantante de Heavy/Power Metal, lo muestra en cada canción, pero cuando más me gusta su voz es en esta clase de temas.

rof10_rof-13Con un público muy pero muy prendido (quiero destacar que en la cancha preferencial había un muchacho algo lesionado que blandía su muleta como si fuera una espada, ¡mis respetos para él!), Lione anuncia un tema de su nuevo disco, y qué tema, On The Way To Ainor, un corte muy old school de los italianos. Un puntito bajo es que me pareció que la guitarra sonó algo baja, pero de todas formas es un tema que arrasó. Punto aparte es la eterna descoordinación que tenemos como público a la hora de aplaudir al ritmo de los temas, siempre nos aceleramos.

Tras esto la banda se tomó un pequeño descanso… excepto el germano Alexander Holzwarth (así presentado por Lione), quien ejecutaría un solo de batería bautizado como Starship Troopers – Drum Solo. Holzwarth es un buen baterista, bastante técnico pero encontré algo tibio el inicio de su solo… pero posteriormente comenzó a tomar vuelo y terminó volándonos la cabeza. Muy aplaudido.

Vuelve la banda a escena y Lione nos anuncia otro de los momentos geniales de la noche…. ¡¡Dawn Of Victory!! Pedazo pero pedazo de tema. La impresionante respuesta del público se vio aderezada además por el hecho de que un fan/hincha, ubicado en la galería a la izquierda del escenario, y ataviado con lo que parecía ser la camiseta de un equipo de fútbol, encendió una bengala roja, iluminando todo el teatro, realmente impresionante y además dándole un contexto muy dawnofvictoriesco al momento, recordé inmediatamente el arte de tapa del disco. Para que dimensionen el nivel de intensidad del show, a estas alturas ya inolvidable y que pagó cualquier deuda anterior.

Señalé una opinión personal anteriormente respecto a que como más me gusta la voz de Lione es en las baladas épicas… y si hay una balada épica de Rhapsody que me vuela la cabeza, esa es Lamento Eroico. Escuchar en vivo la que a mi juicio es una absoluta masterpiece, y tan bien ejecutada, fue un lujo, un gusto, creo que compartido por buena parte de los asistentes. El “urla il tuono… al mio lamento eroico… sorte… consuma la realta´” retumba hasta ahora. Poroto y grande para Lione.

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Hago otra referencia personal y esta vez es vivencial. En este momento del show Fabio Lione anuncia uno de los más grandes temas de Rhapsody, Holy Thunderforce, y vi a varios amigos míos en la parte de adelante… y me fui para adelante a vivir el concierto desde ahí. Creo que la referencia personal es válida por cuanto creo que refleja una sensación general que se vivía en el aire, que estábamos en presencia de un tremendo concierto, a lo mejor no perfecto en ejecución o sonido, pero entretenido y emocionante. En un momento me puse a mirar hacia la galería y la otra parte de la cancha, y la entrega de lo que ya no era público sino que una horda de fans resultó un espectáculo por sí mismo… hasta mosh hubo, imagínense.

rof10_rof-12Desde adelante también viví uno de mis temas favoritos de The Frozen Tears Of Angels, la excelente intro Dark Frozen World más la muy metalera Sea Of Fate. Aunque no sonó todo lo fuerte que hubiese querido, el riff inicial de Luca Turilli literalmente voló la cabeza de varios. ¡Temazo! Y tras éste, la banda se toma un nuevo respiro y dejó en escena a Patrice Guers, bajista francés, un tipo realmente simpático y sencillo y no por ello menos talentoso. El tipo dio una pequeña clínica de distintas técnicas para tocar el bajo (en un solo denominado Dark Prophecy – Bass solo), ganándose los merecidos aplausos del respetable.

Ya acercándonos al final, en realidad para terminar la primera parte del show, vendría otro temón y muy cantado por el público, The March Of The Swordmaster, a estas alturas el Monumental ya era una fiesta total. Tras aproximadamente una hora y veinte minutos, Rhapsody Of Fire se despediría por primera vez en la noche.

Tras un breve encore, saldría a escena Alex Staropoli, quien bajo una luz muy tenue, con su teclado dio inicio al penúltimo tema de la noche, The Frozen Tears Of Angels, un estupendo tema de su último y homónimo trabajo en estudio, pero que creo que perdió un poquito de fuerza en vivo. A lo mejor era el momento para recordar algo del Legendary Tales, pero bueno, quizás es quejarse de lleno porque el show ya era bastante intenso.

Nuevamente Rhapsody se despide, pero el clamor popular lo exigía… el “E-ME-RALD SWORD! E-ME-RALD SWORD!” pasó de sonar como solicitud a una verdadera demanda. En el fondo todos sabíamos que la tenían que tocar, pero igual la exigimos… y vuelve a escena el sexteto a tocar el que, para mí, es simplemente uno de los mejores temas de Power Metal de todos los tiempos, Emerald Sword. Me parece un tema no sólo brillante y genial, sino que además en vivo funciona perfecto, y que me obligó a irme nuevamente para adelante a corearla completa junto a la muchachada del staff de la página y otros amigos, un momento realmente emocionante, entretenido y que se convirtió en el highlight de la jornada. Así, y tras una hora y treinta y cinco minutos aproximadamente, y luego de apuntar sus instrumentos al cielo, cual espadas, Rhapsody se despide de un extasiado público, que los aplaudió (me incluyo, soy público) a rabiar. Reverencia para adelante y luego de espaldas al público, para que la estupenda, rubia y muy simpática (je) novia de Luca Turilli les tomara un par de fotos con el público atrás.

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Siento que, a pesar de que los dos discos que más me gustan (Symphony Of Enchanted Lands (1998) y Dawn Of Victory (2000)) fueron lanzados precisamente en el período en que nos tocó verlos en Chile por primera -y hasta esa época única- vez, hoy son una mucho mejor banda, con un desempeño en vivo que supera con creces lo que brindaron el año 2001. Se vio una banda con una puesta en escena muy sobria y agradable (tanto en las luces como en el escenario mismo), con un Lione superlativo, y que en su versión 2010 alcanzó, para mi gusto, el más alto nivel como banda de toda su carrera. Me parece, en resumen, que es uno de los grandes números de este 2010 que ya se nos va, y que paga, con reajustes, intereses y costas, la deuda que mantenía Rhapsody con el tremendo público chileno. ¡¡Gloria, gloria perpetua!!

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Setlist de Bloden-Wedd:

1. Lone Runner
2. 7th Gate
3. Eye Of Horus
4. Made Of Steel
5. Power Metal Pride

Setlist de Rhapsody Of Fire:

1. Dar-Kunor (Intro)
2. Triumph Or Agony
3. Knightrider of Doom
4. The Village of Dwarves
5. Unholy Warcry
6. Guardiani Del Destino
7. On The Way To Ainor
8. Starship Troopers – Drum Solo
9. Dawn of Victory
10. Lamento Eroico
11. Holy Thunderforce
12. Dark Frozen World (Intro)
13. Sea of Fate
14. Dark Prophecy – Bass Solo
15. March of the Swordmaster
Encore
16. The Frozen Tears of Angels
17. Emerald Sword

REVISA LA GALERÍA DE FOTOS DEL CONCIERTO

Al igual que cuando revisamos su último trabajo en estudio, el sólido “The Frozen Tears Of Angels”, hago el alcance previo a cualquier otra consideración: Rhapsody es una banda que siempre me ha gustado mucho, desde sus épocas del Legendary Tales (1997) con el cassette Samsung con bordes fucsia, tiempo en que uno retrocedía el cassette con el lápiz bic hasta llegar a la notable Warrior Of Ice y lo adelantaba para llegar a la no menos imponente Land Of Immortals, hasta la actualidad, con un último disco que los mostró con ideas frescas y recuperando la mística.

¿Y porqué hago la aclaración? Porque siento que Rhapsody estaba un poco en deuda con Chile y su público. Primero, porque sólo nos habían visitado una vez, en el ya lejano 2001, instancia en la que tocaron tres veces, incluyendo un inolvidable show como a las 15.00 horas. Pero especialmente porque en el show al que fui (me traiciona la memoria, creo que fue el primero de los tres), efectuado en el Teatro Providencia (me resisto a llamarlo por su siútico nombre actual), Rhapsody se mostró como una buena banda, pero no los ayudó demasiado el sonido y además no quedé 100% convencido por su performance en vivo. OK, la música de Rhapsody posee intrínsecas complejidades para ser ejecutada en vivo, tiene demasiados arreglos y orquestaciones, pero dicho esto, igualmente esperaba más de ese show. Y hasta ahora, el 2010, sentía que Rhapsody (ahora Rhapsody Of Fire) nos debía un show contundente, macizo, y más inolvidable que por el mero hecho de tratarse de su primera visita o por haber tocado en la tarde, cuestión de por sí llamativa.

El desafío estaba listo, y para ello contaríamos con un recinto más ad hoc para este tipo de presentaciones, el Teatro Caupolicán, a mi juicio un muy buen sitio para este tipo de espectáculos. Al entrar me impresionó la cantidad de público, yo esperaba unas 2.500 personas, pero fácilmente hubo 3.000 y si me apuran podría decir que unas 3.500. La noche ya comenzaba bien.

Y con gran puntualidad (lo que lamentablemente no se repetiría más tarde), a las 20.00 o’clock saldrían a escena los “Dioses del Amanecer” Bloden Wedd, liderados por su sempiterno referente Dan Elbelman en las voces y guitarra, y que contó con la no menor presencia de Guillermo “Ghee-Yeh” Olivares en la guitarra líder, un tipo ultra carismático y que contagia energía en la escena. En algo menos de treinta minutos Bloden-Wedd mostró ante un entretenido público buena parte de su sólido repertorio, aunque debo confesar que disfruté más su performance en el concierto con Gamma Ray, quizás se haya debido a algunos problemas de sonido, al menos a mí me costaba un poco entender la batería. Y un paréntesis. Yo entiendo que todos hayamos ido a ver a Rhapsody, pero me cuesta entender que ello se traduzca en pedir a Rhapsody en medio del show de Bloden-Wedd (como lo hicieron unos pocos), como si con ello la banda principal fuera a salir más rápido a escena. Por fortuna Bloden-Wedd hizo caso omiso de esto y cerró su show con la gran PowerMetal.cl Power Metal Pride, tema que postula a convertirse en un clásico de la escena nacional.

Luego, el correspondiente juego de luces, las últimas pruebas de sonido, aprovechar un rato para echar la talla con amigos y colegas, para esperar un show que debía empezar poco antes de las 21.00 horas, pero hubo una demora que estuvo al borde de transformarse en excesiva (OK, no fui a ver a Axl Rose, a lo mejor estoy exagerando con lo de la demora, jaja)… hasta que se despliega un bonito telón del “The Frozen Tears Of Angels” (2010) y finalmente a eso de las 21.20 horas se apagan las luces y se escuchan los primeros sones de Dar-Kunor, la imponente (aunque algo larga) intro del “Triumph Or Agony” (2006), que incluye el inconfundible vozarrón del gran Christopher “Saruman” Lee… y paulatinamente saldrían a escena Alex Holzwarth, los franceses Patrice Guers y Dominique Leurquin, el figurita de acción Alessandro “Alex” Staropoli y el líder de esta gran banda, el gran Luca Turilli, dando inicio al tema homónimo del señalado disco, Triumph Or Agony, realmente uno de los pocos temas que considero destacables de ese trabajo. A priori no me parecía la mejor decisión para empezar el show, quería que empezaran como comienza el último disco, pero a la larga estuvo bastante bien, máxime cuando salió a escena Fabio Lione, ídolo de la fanaticada, quien realmente comenzó a comerse el escenario, mostrando toda su clase y potencia vocal. Un muy buen inicio del show con una banda que ya a estas tempranas alturas contaba con un público absolutamente entregado.

Sin respiro, Rhapsody no soltó al público, mediante la imponente Knightrider Of Doom, temazo con todas sus letras que abre el Power Of The Dragonflame (2002). Noté a Lione un poquito destemplado en las voces por instantes, pero por fortuna sería el único momento de la noche en que me produciría esa sensación. Ya comenzaba a impresionarme la enorme respuesta del público, es decir, uno supone que la gente que va a este tipo de shows se va a saber las canciones y las va a corear, pero el nivel de intensidad del público resultó muy llamativo y contagioso.

Lione comenzó a pedir que el público se escuchara (algo obviamente retórico porque el público se escuchaba y bastante), para dar inicio a una joya del Dawn Of Victory (2000), la genial Village Of Dwarves. En estudio es un tema muy bueno pero el ambiente y el coro de las 3.500 gargantas le dan un plus gigantesco a este tema en vivo. En un show plagado de excelentes momentos, a gusto personal este fue uno de los mejores.

Luego vendría una doppieta de temas del discutible Symphony Of Enchanted Lands 2: The Dark Secret (2006), y por suerte serían dos de sus mejores temas, la potente Unholy Warcry y la emotiva Guardiani del Destino, anunciada por Lione como un tema en italiano. Respecto a este último, hay que decir que en lo que se refiere a este tipo de temas (que podríamos denominar como baladas épicas), la banda ha dicho que hay sentimientos que sólo se pueden expresar en su lengua madre, en este caso el italiano, y creo que aciertan, no sólo por la emotividad sino porque creo que en este tipo de temas es donde más se luce la potente voz de Fabio Lione. Digo, el tipo es un gran cantante de Heavy/Power Metal, lo muestra en cada canción, pero cuando más me gusta su voz es en esta clase de temas.

Con un público muy pero muy prendido (quiero destacar que en la cancha VIP había un muchacho algo lesionado que blandía su muleta como si fuera una espada, ¡mis respetos para él!), Lione anuncia un tema de su nuevo disco, y qué tema, On The Way To Ainor, un corte muy old school de los italianos. Un puntito bajo es que me pareció que la guitarra sonó algo baja, pero de todas formas es un tema que arrasó. Punto aparte es la eterna descoordinación que tenemos como público a la hora de aplaudir al ritmo de los temas, siempre nos aceleramos.

Tras esto la banda se tomó un pequeño descanso… excepto el germano Alexander Holzwarth (así presentado por Lione), quien ejecutaría un solo de batería bautizado como Starship Troopers – Drum Solo. Holzwarth es un buen baterista, bastante técnico pero encontré algo tibio el inicio de su solo… pero posteriormente comenzó a tomar vuelo y terminó volándonos la cabeza. Muy aplaudido.

Vuelve la banda a escena y Lione nos anuncia otro de los momentos geniales de la noche…. ¡¡Dawn Of Victory!! Pedazo pero pedazo de tema. La impresionante respuesta del público se vio aderezada además por el hecho de que un fan/hincha, ubicado en la galería a la izquierda del escenario, y ataviado con lo que parecía ser la camiseta de un equipo de fútbol, encendió una bengala roja, iluminando todo el teatro, realmente impresionante y además dándole un contexto muy dawnofvictoriesco al momento, recordé inmediatamente el arte de tapa del disco. Para que dimensionen el nivel de intensidad del show, a estas alturas ya inolvidable y que pagó cualquier deuda anterior.

Señalé una opinión personal anteriormente respecto a que como más me gusta la voz de Lione es en las baladas épicas… y si hay una balada épica de Rhapsody que me vuela la cabeza, esa es Lamento Eroico. Escuchar en vivo la que a mi juicio es una absoluta masterpiece, y tan bien ejecutada, fue un lujo, un gusto, creo que compartido por buena parte de los asistentes. El “urla il tuono… al mio lamento eroico… sorte… consuma la realta´” retumba hasta ahora. Poroto y grande para Lione.

Hago otra referencia personal y esta vez es vivencial. En este momento del show Fabio Lione anuncia uno de los más grandes temas de Rhapsody, Holy Thunderforce, y vi a varios amigos míos en la parte de adelante… y me fui para adelante a vivir el concierto desde ahí. Creo que la referencia personal es válida por cuanto creo que refleja una sensación general que se vivía en el aire, que estábamos en presencia de un tremendo concierto, a lo mejor no perfecto en ejecución o sonido, pero entretenido y emocionante. En un momento me puse a mirar hacia la galería y la otra parte de la cancha, y la entrega de lo que ya no era público sino que una horda de fans resultó un espectáculo por sí mismo… hasta mosh hubo, imagínense.

Desde adelante también viví uno de mis temas favoritos de The Frozen Tears Of Angels, la excelente intro Dark Frozen World más la muy metalera Sea Of Fate. Aunque no sonó todo lo fuerte que hubiese querido, el riff inicial de Luca Turilli literalmente voló la cabeza de varios. ¡Temazo! Y tras éste, la banda se toma un nuevo respiro y dejó en escena a Patrice Guers, bajista francés, un tipo realmente simpático y sencillo y no por ello menos talentoso. El tipo dio una pequeña clínica de distintas técnicas para tocar el bajo (en un solo denominado Dark Prophecy – Bass solo), ganándose los merecidos aplausos del respetable.

Ya acercándonos al final, en realidad para terminar la primera parte del show, vendría otro temón y muy cantado por el público, The March Of The Swordmaster, a estas alturas el Monumental ya era una fiesta total. Tras aproximadamente una hora y veinte minutos, Rhapsody Of Fire se despediría por primera vez en la noche.

Tras un breve encore, saldría a escena Alex Staropoli, quien bajo una luz muy tenue, con su teclado dio inicio al penúltimo tema de la noche, The Frozen Tears Of Angels, un estupendo tema de su último y homónimo trabajo en estudio, pero que creo que perdió un poquito de fuerza en vivo. A lo mejor era el momento para recordar algo del Legendary Tales, pero bueno, quizás es quejarse de lleno porque el show ya era bastante intenso.

Nuevamente Rhapsody se despide, pero el clamor popular lo exigía… el “E-ME-RALD SWORD! E-ME-RALD SWORD!” pasó de sonar como solicitud a una verdadera demanda. En el fondo todos sabíamos que la tenían que tocar, pero igual la exigimos… y vuelve a escena el sexteto a tocar el que, para mí, es simplemente uno de los mejores temas de Power Metal de todos los tiempos, Emerald Sword. Me parece un tema no sólo brillante y genial, sino que además en vivo funciona perfecto, y que me obligó a irme nuevamente para adelante a corearla completa junto a la muchachada del staff de la página y otros amigos, un momento realmente emocionante, entretenido y que se convirtió en el highlight de la jornada. Así, y tras una hora y treinta y cinco minutos aproximadamente, y luego de apuntar sus instrumentos al cielo, cual espadas, Rhapsody se despide de un extasiado público, que los aplaudió (me incluyo, soy público) a rabiar. Reverencia para adelante y luego de espaldas al público, para que la estupenda, rubia y muy simpática (je) novia de Luca Turilli les tomara un par de fotos con el público atrás.

Siento que, a pesar de que los dos discos que más me gustan (Symphony Of Enchanted Lands (1998) y Dawn Of Victory (2000)) fueron lanzados precisamente en el período en que nos tocó verlos en Chile por primera -y hasta esa época única- vez, hoy son una mucho mejor banda, con un desempeño en vivo que supera con creces lo que brindaron el año 2001. Se vio una banda con una puesta en escena muy sobria y agradable (tanto en las luces como en el escenario mismo), con un Lione superlativo, y que en su versión 2010 alcanzó, para mi gusto, el más alto nivel como banda de toda su carrera. Me parece, en resumen, que es uno de los grandes números de este 2010 que ya se nos va, y que paga, con reajustes, intereses y costas, la deuda que mantenía Rhapsody con el tremendo público chileno. ¡¡Gloria, gloria perpetua!!

Tracklist de Bloden-Wedd:

1) Lone Runner

2) 7th Gate

3) Eye Of Horus

4) Made Of Steel

5) Power Metal Pride

Tracklist de Rhapsody Of Fire:

1) Dar-Kunor (Intro)

2) Triumph Or Agony

3) Knightrider of Doom

4) The Village of Dwarves

5) Unholy Warcry

6) Guardiani Del Destino

7) On The Way To Ainor

8) Starship Troopers – Drum Solo

9) Dawn of Victory

10) Lamento Eroico

11) Holy Thunderforce

12) Dark Frozen World (Intro)

13) Sea of Fate

14) Dark Prophecy – Bass Solo

15) March of the Swordmaster

Encore

16) The Frozen Tears of Angels

17) Emerald Sword

Unas 3.500 personas llegaron hasta el Teatro Caupolicán para el cuarto concierto de los italianos en su segunda visita a Chile. Revisa las imágenes del concierto de Rhapsody Of Fire junto a Bloden Wedd.

Fotos: Guille

En la despedida de su guitarrista, Patota Atxondo, Bloden Wedd se presentó en la Sala SCD Vespucio junto a Ghee-Yeh el pasado 1 de septiembre. A continuación te dejamos una galería de imágenes de aquel show:

Fotos: Guille


¡Todo listo! En el Teatro Caupolicán tocará RHAPSODY OF FIRE el próximo 29 de noviembre a las 20:00 horas. Así lo informó la organización luego que el guitarrista Luca Turilli anunciara a todos los seguidores que vendría al país a fines de este año.

La de Chile es la primera fecha que confirmada de esta gira mundial, “The Frozen Tour Of Angels”, marcando su retorno a los escenarios tras el largo silencio de casi dos años forzado por la disputa legal con su antiguo management, Magic Circle Music. Así, Luca Turilli, Alex Staropoli, Fabio Lione y compañía se tomarán revancha de la cancelación del show de diciembre del 2007, justo por causa de estos problemas judiciales.

Rhapsody Of Fire“La sola posibilidad de nunca más sacar nada es algo muy malo para cualquier artista, y el ni siquiera reunirnos con los fans en vivo es incluso peor”, señala Turilli a Revista Bulldozer, en el número digital que se puede leer en esta dirección. “Al final, estamos disfrutando el momento porque el nuevo disco nos da la opción de ir a Sudamérica (…) La situación actual la vemos como un milagro ya que hace un par de años no sabíamos en realidad si podríamos volver a realizar algo como esto, por lo que es una gran victoria”.

RHAPSODY OF FIRE viene promocionando su álbum de regreso titulado “The Frozen Tears Of Angels”, en su segunda visita al país precedida de los tres conciertos que hiciera a mediados del 2001 en el Teatro Providencia, en pleno peak del Power Metal. A modo de continuación de la nueva placa, Nuclear Blast sacará el mini CD “The Cold Embrace Of Fear – A Dark Romantic Symphony”, que mostrará un solo tema de 35 minutos, dividido en siete capítulos. La composición, según Turilli, enseñará el lado más épico y cinematográfico de su música influenciada por el metal melódico tipo Helloween y los soundtracks de películas.

“Ahora mismo estamos preparando el tramo sudamericano del “The Frozen Tour Of Angels”. Llevaremos un gran espectáculo, ¡así que queremos ver a muchos de ustedes para compartir un montón de emociones en el nombre de Power, Epic & Symphonic Metal!”, dijo Turilli a los chilenos por medio de Revista Bulldozer.

El conjunto nacional invitado para el esperado reencuentro con RHAPSODY OF FIRE es BLODEN-WEDD, estandarte del Power Metal chileno que también está de vuelta tras un receso y que ahora trabaja en su cuarta producción, “The Rising”.

Las entradas están a la venta en todo Chile a través de Sistema Ticketmaster (ticketmaster.cl, Falabella, Cinehoyts) a su valor general. Pero atención, porque en las tiendas RockMusic del Eurocentro y Portal Lyon, se pueden comprar boletos sin recargo y a un precio exclusivo de preventa.

Los tickets de preventa en RockMusic están a los siguientes valores:

Preferencial (sector más adelante del escenario o palco): $30.000
Cancha (cancha detrás sector preferencial): $20.000
Tribuna (segundo piso): $15.000

Rhapsody Of Fire en Chile

Dos largos años transcurrieron desde la última visita del cuarteto germano, liderado por el insigne Kai Michael Hansen. En dicha ocasión, y en el contexto de un muy tristemente caratulado show de “Chile vs Alemania”, Gamma Ray se presentó en el Teatro Caupolicán el domingo 13 de Abril de 2008, junto a los nacionales The Shrink y Human Factor, y a sus coterráneos de Helloween… en dicha oportunidad, muchos nos quedamos con un gran gusto a poco por el escaso tiempo en que Gamma Ray estuvo en el escenario, una hora y quince minutos, en los que incluso debieron cometer el “sacrilegio” de hacer una versión resumida de un clásico de la banda como Rebellion In Dreamland. Por esto, esperábamos que Kai y sus muchachos pudieran hacer un show de la extensión que una banda de sus kilates merece, y como los fans también lo merecíamos.

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Con un cielo amenazante de lluvia –volveremos sobre este punto–, la cita era a las 20.00 horas en el Teatro Novedades, ubicado en calle Cueto, en pleno casco antiguo de la capital, sector tan maltratado por el aciago evento del terremoto del 27 de febrero. En lo personal, no conocía este recinto, el que a primera vista –y dándomelas de ingeniero calculista– se veía en buenas condiciones a pesar de ser un edificio antiguo, y me produjo gratos recuerdos del viejo y querido Teatro Providencia, hoy siutiquísimamente llamado “Teatro Nescafé de las Artes”, por su estructura –incluso las molduras en las paredes-, aunque me hizo pensar que muy probablemente no era un muy buen recinto para recitales de este tipo pues por su altura probablemente provocaría algunos problemas de acústica.

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Pues bien, a las 20.00 horas en punto, y tal como estaba anunciado. apareció en escena Bloden Wedd (“Dioses de Amanecer”, de acuerdo a la mitología celta/gaélica), banda nacional que, tal como en el mismo show señaló su alma mater y líder, el vocalista y guitarrista Dan Elbelman, estuvo aproximadamente dos años en el dique seco. La verdad es que, a pesar de la estridencia del sonido del recinto –en el que a veces no se entendía mucho-, Bloden Wedd fue capaz de mostrar porqué durante mucho tiempo fueron una de las mejores bandas nacionales, haciendo gala de una prometedora frescura en el escenario, además de los inconfundibles agudos de Elbelman, uno de los buenos vocalistas que existen en nuestra escena. Se notó una banda muy contenta de estar ante un público de aproximadamente 600 personas, muchas de ellas muy “prendidas” con la sólida presentación de nuestros coterráneos, que cerraron su show con un tema realmente incontrarrestable como Power Metal Pride, de su disco “Eye Of Horus” del 2005. En cuarenta minutos, Bloden Wedd nos dejó con un buen sabor de boca y nos deja expectantes con su disco 2010, de nombre “The Rising”, del cual varias de sus copias fueron lanzadas al público por Elbelman.

gammaray10-13Tras esto vendría una espera eterna, tediosísima y más larga que el día lunes, en la cual el público se entretuvo molestando –como siempre– a los roadies –uno de los cuales lucía un impresentable peinado “parrón”-, hasta que aproximadamente a las 21.35 horas, se apagan paulatinamente las luces y se escuchan los sones de un clásico del rock como “We Will Rock You” de Queen, en una tendencia que paulatinamente se va generalizando, poner “pre-intros”. Ejemplo clásico de esto es la ya clásica “Doctor Doctor” de UFO en los recitales de Iron Maiden.

Pues bien, se apagan completamente las luces y se escucha la gran intro Welcome, del inolvidable Heading For Tomorrow, el primer disco de Gamma Ray. Y tal como en su primer show en Chile, por allá por Mayo de 1999 en el Teatro –en ese entonces- Monumental (¿cuántos nos habremos repetido el plato desde aquella vez?), salen a escena Kai Hansen, Dan Zimmermann, Dirk Schlächter y Henjo Richter (qué apellido, a estas alturas) a interpretar Gardens Of The Sinner, poderoso corte de su disco Power Plant (1999), ante la gran respuesta del público que, como dijimos anteriormente, ascendía a unos 600 espectadores, quizá un poco más. Kai Hansen es todo un personaje, el tipo exuda buena onda y junto con ser, por lejos, uno de los tipos más importantes de la historia del Power Metal, es bastante querido por la gente, por su carisma y su empatía con el público.

Tras este gran inicio vendría otro muy buen tema, y al cual poco a poco le asoma un tufillo de clásico, la excelente New World Order. Me sigue sorprendiendo, tal como el 2008, lo mucho que se prende el público con el «This is the time of the ending / It’s the dawn of a new world order«, todos saltando y cantando. A estas alturas el sonido no era excelente, pero tampoco malo.

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La primera pausa del concierto la hace Kai al anunciar que vienen presentando un nuevo disco, “To The Metal”, y acto seguido presenta el que sería el primero de los temas ejecutados de su nueva placa, Empathy. Me parece que fue una selección inadecuada, en mi opinión personal es uno de los temas más bajos de su nuevo trabajo, pero Gamma Ray acostumbra a hacer este tipo de cosas y fundamentalmente a tomar este tipo de decisiones que, de una u otra forma, son un poco impopulares. Recordemos que a estas alturas el 2008 Gamma Ray hizo lo mismo tocando The Empress, lejos uno de los temas más bajos de «Land Of The Free, Part 2» (2007). Pero es Kai Hansen y a la larga se puede pasar por alto que les guste tocar temas algo débiles. A pesar de esto, hay que ser enfáticos en que inmediatamente Gamma Ray enmendó la plana y tocó uno de los mejores temas de su nueva placa, Deadlands, en el cual se notó que la reacción del público fue distinta, y para bien, y a continuación, largó un trallazo incontenible del más rápido Power Metal con Fight, a mi juicio el mejor tema del lleno de altibajos Majestic (2005).

gammaray10-21Tras esto, y con un público bastante entregado, Kai y compañía tocarían dos temas más de “To The Metal”. El primero de ellos, la midtempo Mother Angel, contó con una buena respuesta del público, pero más me llamó la atención lo sucedido con la siguiente, la melancólica No Need To Cry, en la que –para variar- el público se puso a aplaudir descoordinadamente… pero me pareció volver a ver… ¡¡encendedores!! Es cierto, no eran más de tres o cuatro, pero viví una pequeña sensación de revival al ver esos elementos tan actualmente reemplazados por las luces de los celulares. En cuanto al tema, no es demasiado “ganchero” para el público, pero destacamos el interesante momento de Dirk Schlächter con voz, guitarra eléctrica y sonido clásico, a mi juicio sonó mejor que en estudio.

A continuación vendría lo que a mi juicio sería uno de los mejores momentos del concierto, y quizás uno de los mejores momentos de Gamma Ray en sus diversas presentaciones en Chile (aunque para mí el momento “Kodak” de Gamma Ray en Chile sigue siendo haber escuchado Victim Of Fate en La Batuta, inolvidable). Kai Hansen anuncia un tema de uno de los mejores discos de Gamma Ray, el viejo y querido Land Of The Free (1995). Yo no había leído spoilers y por lo tanto no sabía qué tema venía, por lo cual escuché sorprendido y alegre cuando Kai dice “The Saviour”. Se escucharon los sones de la referida intro y a continuación, la colosal Abyss Of The Void, a juicio personal uno de los mejores temas de Gamma Ray… al parecer varios opinaron parecido porque la reacción del público estuvo a la altura de un tema de esta calidad e historia.

Un momento sorprendente y entretenido es el que se vería después. Normalmente vemos solos de batería en este tipo de shows y lo que Dan Zimmermann comenzó a hacer, en principio no era una excepción, haciendo gala de sus ya conocidas habilidades con tarros y baquetas. Sin embargo, Zimmermann nos pidió silencio y a los pocos momentos comenzaron a escucharse los sones del tercer movimiento de la sonata para piano Nº 11 de un tal Wolfgang Amadeus Mozart, más conocida como «La Marcha Turca», y Zimmemann con su batería comenzó a tocar encima, haciendo una especie de “karaoke rítmico”. A lo mejor el tipo ha estado jugando mucho Rock Band y quiso experimentar en vivo, no lo sabemos. El asunto es que la unió con otro clásico de la música docta como “El Galop Infernal” de Jacques Offenbach (aparecida en su ópera «Orfeo en los Infiernos» de 1858), y resultó un experimento notable, entretenido y novedoso, ganándose una estruendosa y merecida ovación. Y el tipo terminó exhausto.

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Armageddon no era el tema más apropiado para hacer descansar un poco al pobre Zimmermann. Gamma Ray comenzó a ejecutar este colosal tema que cierra el no menos colosal Power Plant (1999), y en la mitad Kai se puso a jammear con su guitarra, mientras atrás se veía a un cansado Zimmermann, con la cabeza algo gacha. Sin embargo, lo que más llamaría la atención es lo que comenzaría a suceder a continuación, al menos ese fue el momento en que mis amigos y yo nos dimos cuenta, y recordando que se trataba de un día con pronóstico de lluvia: ¡¡comenzó a caer agua sobre el escenario!! No, no era un revival de circo pobre de Slayer tocando Reign In Blood, sino que una tenue cortina de agua caía sobre el escenario, particularmente desde mi perspectiva se apreciaba que caía justo encima de la batería de Zimmermann aunque el público de más adelante podrá corroborarlo. La lógica me hace pensar que este es el primer show que se hace en este recinto con lluvia tras el irreal terremoto del 27 de febrero -y qué curioso, en el escenario estaba el señor Richter-, por lo que probablemente en algo se vio afectada la estructura de un recinto antiguo como el Teatro Novedades, y que por ello hubo alguna filtración. ¿Pero que el agua cayese justo en el escenario? Me pareció curioso, inaudito y ciertamente peligroso para la banda, la que de todas formas hizo gala de un profesionalismo incuestionable y ni siquiera se inmutó ante una situación que a cada momento se iba haciendo más evidente.

gammaray10-19El último corte de “To The Metal” (2009) sería precisamente el corte que le da su nombre, el ya conocido como homenaje al Metal (y particularmente a Metal Gods de Judas Priest), To The Metal, un corte con tintes hímnicos, y en el cual se vio a un muy contento Kai Hansen ante la reacción del público, que coreó este corte como si fuese un clásico. Para destacar además el look de Hansen al principio de este tema, con boina y lentes oscuros, homenajeando explícitamente al Metal God, Roberto Juan Arturo “Rob” Halford, un gran momento.

Ya paulatinamente acercándonos al final, Gamma Ray pagó una deuda. Y es que el 2008 varios quedamos con un gusto amargo al escuchar Rebellion In Dreamland, uno de los himnos de Gamma Ray, en una versión editada. A pesar de algunos problemas de sonido (¿producto del agua? No lo sabemos), este corte al fin sonó como debió haber sonado el 2008, completa, como la joya que realmente es. Para la anécdota, el agua seguía cayendo mientras curiosamente Kai Hansen cantaba “rain is falling down on me”.

Pegadita a Rebellion In Dreamland, y como si estuviésemos en estudio el año 1995, seguiría la grandiosa Man On A Mission, el último tema de la primera parte del show. Noté a la banda algo más preocupada por el tema del agua que porfiadamente persistía cayendo sobre el escenario, pero como dijimos, luciendo un profesionalismo a prueba de balas, la banda se entregó por completo, al igual que el público, tanto es así que incluso Kai Hansen (a lo Marc Anthony dijeron algunos) se lanzó al piso de rodillas, agradecido de la entrega del público. Yo siempre he visto a Hansen entregando todo en el escenario, con una energía contagiosa y que retroalimenta con la energía del público, pero no recuerdo otra oportunidad en que haya reaccionado de esta forma. Un grande.

Tras un pequeño encore, la banda volvió al escenario, y Kai nos hace esa pregunta que muchos esperábamos… “are you ready to ride the… “, “SKY!!!!” contestamos. Y es que aunque Ride The Sky, clásico de clásicos de su época de Helloween, no estaba en el tracklist, creo que Kai entiende que es un tema que no puede llegar y dejar de tocar, más aun al ver y sentir la reacción del público, que coreó de gran manera los “Ride the sky!! Ride the sky!!”. Misma cosa sucede con el segundo y último de los clásicos de Helloween que tuvimos la fortuna de escuchar y vivir, la mítica I Want Out, cantadísima, tras el cual la banda se despidió nuevamente del escenario.

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Algunos despistados hicieron el amague de retirarse del recinto, pero inmediatamente voltearon y se percataron que Gamma Ray aún tenía algo más preparado, el último tema de la noche, el ya clásico Send Me A Sign del Power Plant (1999). Siempre he considerado este tema un poco sobrevalorado –digo, es un muy buen tema, pero no me convence como guinda de la torta-, pero creo que en vivo funciona bastante bien y el público lo canta bastante. Así, tras una hora y cincuenta y cinco minutos, la banda se despidió del lluvioso escenario.

En suma, me pareció un show bastante bueno, con momentos muy buenos, con un tracklist aceptable pero no excelente (me cuesta creer que hayan prescindido absolutamente de material del impresionante Somewhere Out In Space (1997), y una duración acorde a la expectativa del público. Gamma Ray siempre ha destilado gran calidad técnica y esta vez no fue la excepción… y siempre es un gran gusto ver a un tipo como Kai Hansen en Chile, el tipo transmite tanta buena onda en el escenario que incluso es difícil imaginarlo como una mala persona o un tipo poco confiable, qué se yo. Y por último, nuevamente recalcar el gran profesionalismo de la banda, que a pesar de circunstancias tan imprevisibles como el verdadero rocío que caía sobre el escenario, siguió tocando como si nada, luciendo un enorme respeto por los asistentes. Respeto que sólo sienten los más grandes.

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Setlist Gamma Ray:

01 – Welcome (intro)
02 – Gardens Of The Sinner
03 – New World Order
04 – Empathy
05 – Deadlands
06 – Fight
07 – Mother Angel
08 – No Need To Cry
09 – The Saviour / Abyss of the Void
10 – Solo de batería de Dan Zimmermann
11 – Armageddon
12 – To The Metal
13 – Rebellion In Dreamland
14 – Man On A Mission
Encore
15 – Ride The Sky
16 – I Want Out
Encore
17 – Send Me A Sign

REVISA LA GALERÍA DE FOTOS DEL CONCIERTO

Imágenes del concierto de GammaRay junto a Bloden Wedd en el Teatro Novedades el pasado 5 de mayo.

FOTOS: Guille

PowerMetal.cl regala entradas para el concierto de GammaRay en Chile el próximo 5 de Mayo en el Teatro Novedades. Para participar, entra a nuestros sitios de Twitter y Facebook y podrás ver los detalles del concurso. El sorteo se realizará este lunes 3 de mayo.

GammaRay en Chile

La preventa de $12.000 para el concierto, ¡se extenderá hasta el mismo día del show! Las entradas de ese valor sólo se encontrarán en los puntos de venta sin recargo, es decir, en RockMusic (Eurocentro y Portal Lyon loc. 42), Giro’s Rock (Eurocentro), Voz Propia (Portal Lyon) y Power (Apumanque), ya que a través de Feriaticket están a su precio normal de $14.000 desde el lunes 19.

La nueva visita de Kai Hansen (ex Helloween) y compañía coincide con el vigésimo aniversario del primer disco de GAMMA RAY, «Heading For Tomorrow», por lo que a diferencia del concierto del 2008, cuando abrieron a HELLOWEEN en el Caupolicán, el grupo entregará su show completo y sin abreviaciones.

Los invitados para este evento son BLODEN WEDD, la principal banda chilena de Power Metal que, tras años de silencio de los escenarios y lanzamientos, vuelve para tocar ante el público de los germanos, adelantando material de su cuarto álbum, «The Rising».

Además, el mismo Kai Hansen confirmó a la organización que, una vez finalizado en show, él y la banda realizarán un encuentro con los fans. Los tickets que dan acceso a este Meet&Greet con GAMMA RAY, cuestan $30.000.

GammaRay en Chile

La preventa de $12.000 para GAMMA RAY, que actúa el 5 de mayo en Chile, en el Teatro Novedades, ¡se extenderá hasta el mismo día del show!

GammaRay en ChileLas entradas de ese valor sólo se encontrarán en los puntos de venta sin recargo, es decir, en RockMusic (Eurocentro y Portal Lyon loc. 42), Giro’s Rock (Eurocentro), Voz Propia (Portal Lyon) y Power (Apumanque), ya que a través de Feriaticket están a su precio normal de $14.000 desde el lunes 19.

La nueva visita de Kai Hansen (ex Helloween) y compañía coincide con el vigésimo aniversario del primer disco de GAMMA RAY, «Heading For Tomorrow», por lo que a diferencia del concierto del 2008, cuando abrieron a HELLOWEEN en el Caupolicán, el grupo entregará su show completo y sin abreviaciones.

Los invitados para este evento son BLODEN WEDD, la principal banda chilena de Power Metal que, tras años de silencio de los escenarios y lanzamientos, vuelve para tocar ante el público de los germanos, adelantando material de su cuarto álbum, «The Rising».

Además, el mismo Kai Hansen confirmó a la organización que, una vez finalizado en show, él y la banda realizarán un encuentro con los fans. Los tickets que dan acceso a este Meet&Greet con GAMMA RAY, cuestan $30.000.

CONCURSO:

¡GANA UN MEET & GREET CON GAMMA RAY!

(detalles en el link)

Debido a que el Teatro Municipal arrendó el Teletón durante abril y mayo, el show que GAMMA RAY hará en Chile el 5 de mayo, celebrando los 20 años desde el lanzamiento de «Heading For Tomorrow», debió cambiarse de recinto.

GammaRay en ChileAsí, Kai Hansen y compañía actuarán en el Teatro Novedades, el mismo día originalmente fijado a partir de las 20 horas.

Como no es posible dividir por precios la entrada para el Novedades, la preventa del concierto de GAMMA RAY tendrá un valor único de $12.000, sin sectorización de platea/cancha como en el Teletón.

Los boletos adquiridos con antelación son absolutamente válidos a pesar del cambio. Los que compraron la platea de $12.000 podrán moverse por todo el teatro, mientras que los que adquirieron cancha, que costaba $15.000, se llevarán un poster del concierto autografiado por misma la banda.

Y atención, porque la preventa de $12.000 se extenderá hasta el domingo 18 de abril. Desde el 19, la entrada alcanzará su valor normal de $14.000.

Las entradas pueden comprarse a través de Feriaticket.cl (locales Feria del Disco, 892 58 00, Almacenes Paris), y sin recargo en las siguientes tiendas: RockMusic (Eurocentro, Portal Lyon local 42), Giro’s Rock (Eurocentro local 200), Voz Propia (Portal Lyon) y Power (Apumanque).

Además, el mismo Kai Hansen confirmó a la organización que, una vez finalizado el show, él y la banda realizarán un encuentro con los fans. Los tickets que dan acceso a este Meet&Greet con GAMMA RAY, cuestan $30.000. ¡Sólo quedan las últimas en los puntos de venta sin recargo!

Power Metal Pride!: El Regreso de BLODEN WEDD

La banda más importante del Power Metal chileno está de vuelta luego de casi tres años de alejamiento de los escenarios, y qué mejor manera que hacerlo frente al público de uno de los grupos que más fuerte los ha marcado: GAMMA RAY.

Con tres discos editados, «Times Go On» (1998), «Raging Planet» (2001) y «Eye Of Horus» (2005) -que vendiera cuatro mil copias sólo en Japón-, BLODEN WEDD hará un repaso por su carrera y presentará en vivo material de «The Rising», cuarta placa cuya fecha de lanzamiento aún está por definirse.

La última vez que abrieron el concierto de un conjunto internacional fue el 2004, con Shaaman. Sin embargo, la banda liderada por Dan Elbelman (guitarras, voces), que fue la primera en el país en dedicarse al Power Metal, nunca tuvo la oportunidad de compartir escenario con Kai Hansen, por lo que el cinco de mayo se saldará deuda con estos músicos. ¡Bienvenido BLODEN WEDD!

Se trataba de la segunda presentación de la banda brasileña en Santiago, tras el muy buen show que llevaron a cabo el año 2001 en el semivacío Estadio Chile. Recuerdo que esa vez me preguntaba cómo habría sido si el show se hubiese llevado a cabo en un recinto que albergara menor capacidad de público, porque a pesar de que el recital que la banda de André Matos efectuó alcanzó niveles notables, la poca asistencia melló un tanto el espectáculo.

Lamentablemente, muchos factores conspiraron contra el show de Shaman en Chile. Aclaro que es muy fácil hablar después de que las cosas suceden, pero es inevitable realizar una suerte de diagnóstico. Quizás la poca difusión del show (creo que ha quedado comprobado que internet no basta…), además de la cercanía con shows de otras bandas (Rata Blanca con Glenn Hughes como invitado), el siempre complicado precio de las entradas (no es un factor privativo de este recital ni mucho menos) y el hecho de que Shaman no viniese con un disco en estudio «fresco» hayan sido factores para que la fila de entrada al Teatro Providencia fuese bastante menor a la que algunos pudimos haber esperado, considerando que si bien «Ritual» no es un disco nuevo propiamente tal, ahora el público conocería los temas y los disfrutaría más.

mythClaro que todo lo anterior no sería óbice para que alrededor de 400 o 500 fanáticos se congregaran al recinto de Manuel Montt para ver a los brasileños. Lamentablemente el público tuvo que esperar alrededor de una hora y cuarto más de lo esperado, puesto que las puertas del Teatro se abrieron aproximadamente a las 20.30 horas, lo que nunca es agradable.

La verdad es que por actitud, música y propuesta, no había banda más indicada en Chile para abrir un show de Shaman como Mythology. The Kingdom of Sun atrapa esa misma suerte de rescate de lo americano como lo hace el debut de Shaman, además de la cercanía de sus músicos a la de Matos, cosa que luego se demostraría con fuerza, debido a que, como todos saben, fue él mismo quien el 2000 vino a lanzar el primer y único trabajo de Polimetro. Por eso es lamentable que hasta ahora haya sido la presentación más deslucida que le haya visto a Mythology. ¿Qué pasó Freddy? Su voz nunca había sonado de esa forma, como con falta de training, que no podia mantener los tonos altos sin apelar de cierto modo al grito. Estaba ahí su garra de siempre, su diálogo de siempre, pero la voz a la que nos tenía acostumbrados, no… Carlos Esquivel, literalmente parado en su metro cuadrado.

Hicieron su fuerte con los temas más sólidos del su album, que empezó con The Island, la cual en una mitad completa les faltó el sintetizador por causa de una falla técnica, en estos eventos impresentable. El resto de los temas que aplicaron al evento fueron A Lake of Lie, Let My Spirit Free y Symmetry. Pero lo mejor de todo fue la presentación oficial de un nuevo tema, Neverland. Déjenme decirles que se escogió un corte un tanto largo como pare introducir al nuevo material, pero resultó ser un tema sensacional, con pianos flotando en potentes riff, me atrevería decir a los Symphony X, efectos electrónicos, quizás a lo Angel Dust, que reventaba en un momentum poderosísimo, y coros bien melódicos que habrá que escuchar pronto en alguna maqueta o en el disco mismo. Sólo decir que con Neverland es difícil no quedar expectante a lo que vaya a pasar pronto.

bwDespués aparecieron los Bloden Wedd, quienes aprovecharon para introducirnos a su «tercera producción», como no se cansaría de decir el cantante-guitarrista, Dan Elbelman, durante toda su actuación. Esta lleva por nombre Eye of Horus y ¡qué presencia en vivo tiene esta banda! Solidísimos, atrayentes, compactos, quienes ocupan muy bien todos los recursos de los que disponen, a pesar de que se trataba de un grupo invitado. Las luces apagadas mientras que la batería de Max Acuña machacaba sus tambores… hasta que con una explosión de luz entraron las guitarras, el bajo y las voces. Bombástico, era el single de Eye of Horus, Lone Runner, tema que demostró ser un tremendo comienzo tanto para el disco como para los shows. El cuarteto siguió con uno de Raging Planet, As the Rain & the Rainbow para luego presentar otra nueva: Firebird. El tema título del segundo disco, pedido entre aplausos por el público cautivado, arribó ante el delirio del respetable.

Pero creo que estarán deacuerdo conmigo cuando diga que uno de los más grandes momentos de todo el show fue la presentación de Power Metal Pride. Primero, es reconfortante ver cómo una banda viene y te grita en la cara el orgullo que tiene al hacer música de este tipo, justo cuando se hace más difícil distinguir entre las nuevos grupos del estilo, cuáles son los buenos y malos, lo que hace que esté más que nunca expuesta a críticas y ataques… a uan desvalorización. Pero es más por lo siguiente: lo increíble fue que Bloden Wedd hizo que todos los que estaban allí cantaran una canción que absolutamente nadie conocía, levantando puños y alzando pulmones al grito POWER METAL PRIDE! Temazo y grandísimo final.

LA DUEDA ESTA SALDADA

Tras la presentación de Bloden Wedd, poco antes de las 11 de la noche comenzarían a escucharse los sones de Ancient Winds, el intro de «Ritual», y con un muy sobrio telón de fondo (un close up al indígena que aparece en la carátula de la opera prima de Shaman), la energía de Here I Am daba inicio al concierto. Una muy buena respuesta del público (especialmente con la salida a escena de Matos) marcaba que se trataría de un concierto muy distinto al del 2001, puesto que aquel recital mayoritariamente mostró a Shaman efectuando «covers» de Angra y presentando de forma algo tímida cuatro temas inéditos. Para destacar un aspecto que saldría a colación durante todo el show: la versatilidad y talento de André Matos, mostrando no sólo carisma y una voz única e inconfundible, sino que desempeñándose con más que acierto en los teclados «protagónicos» con sonido de piano (la banda contó con Fabio Ribeiro como tecladista invitado).

El show continuaría con Distant Thunder, sólido corte que funcionaría estupendamente en vivo, y luego -rompiendo el orden de los temas de «Ritual»- con Time Will Come, el primer tema que se conoció de Shaman. Tras ello, André Matos saludaría al público en un 99% perfecto español (con un par de imperfecciones que no hacen más que destacar lo bien que este tipo habla la lengua de Cervantes) y presentaría uno de los temas más «controversiales» y al mismo tiempo llamativos de su primer disco… For Tomorrow, que si bien no contó con instrumentos de viento andinos (bien cubiertos por el teclado de Ribeiro), mostró a la banda en facetas distintas, con Hugo Mariutti en la guitarra clásica y Ricardo Confessori usando recursos extra en la batería. A esas alturas se notaba una constante: el sonido era bastante decente de no ser por un desagradable «bzzz» que nunca, pero nunca, dejaría de molestar.

Quizás si uno de los mejores momentos de la noche se vivió con Lisbon, el primero de los temas de Angra ejecutados por Shaman en aquella fría noche santiaguina. Destaca la pasión que pone Hugo Mariutti… en el 2001 se vio como un guitarrista sólido, quizás algo tímido, destacando más por su labor como parte del grupo que como músico solista, pero el tipo demostró tener absolutamente cubiertas las guitarras en una banda que exige una enorme versatilidad. Además, es un deleite escuchar a Matos llegando una octava más arriba en el coro hacia el final del tema… y para destacar, algo que me llama la atención en todos los recitales nacionales: ¡por Dios que somos descoordinados como público para aplaudir! Cuando nos piden aplausos en medio de los temas, siempre vamos más rápido que el tema… ¿será igual en todas partes? ¿Tendremos mal oído? ¿Será un virus? Misterios sin resolver.

Shaman3

Tras Lisbon, Matos se retiraría del escenario, dejando en solitario a Hugo Mariutti, quien efectuó un solo sencillo pero que demostró lo que decíamos, que las guitarras están muy bien cubiertas en Shaman. Volvería a escena el resto de la banda (sin Matos), para efectuar un jam instrumental y para luego dejar a Ricardo Confessori en las baquetas. El tipo no sólo es un buen batero, sino que su performance es muy visual, y por momentos casi se ve como un malabarista que deja como alpargatas a los payasos que con tres pelotas de tenis se ganan el pan en varias esquinas de nuestra capital.

Matos volvería a escena con el title track, Ritual, quizás uno de los más gancheros temas de la banda. El respetable se mostró sumamente participativo (incluyendo varios «u-oooh/u-oooh/u-oooh»), lo cual por momentos tendía a hacer olvidar la poca asistencia de público. Tras este corte, Matos se dedicó a hacer gala de sus conocimientos como pianista, mostrando ser sin dudas, y por lejos, uno de los músicos más talentosos no sólo del metal sudamericano, sino que mundial. Y aquí quiero darme una licencia y detenerme un segundo. Es muy fácil llenarse de palabras puristas y aparecer como defensores de ciertos argumentos absolutistas y en mi concepto obsoletos que tiendan a menospreciar e incluso a burlarse del trabajo de músicos que no se dedican a creerse malos ni a forjar una imagen de «prototipo de lo que debe ser un metalero»… y tomo el caso de Matos porque es paradigmático en este tipo de comentarios. Me gustaría que alguno de los que se llenan la boca hablando de lo que debe ser el «verdadero metalero» tuviera el 1% del talento, educación y carisma que tiene este tipo.

Volviendo al show, tras el solo de piano de Matos (que incluyó pasajes de Carolina IV), el público recibiría con especial fervor la presentación del single de su disco, Fairytale, un tema que en lo personal pensé que no funcionaría en vivo, pero que cautivó notablemente, llegando a ser uno de los momentos peak de la velada. Y la primera parte llegaría a su fin con el corte que da el punto final a Ritual, Pride, que contaría con la participación especial de Freddy Cortez de Mythology como cantante invitado (recordemos que en el disco el vocalista invitado es Tobias Sammet de Edguy). Llegábamos al encore con la sensación de estar presenciando un muy buen show, muy intenso, pero algo corto.

freddymatosLa banda volvería a escena y proporcionaría una sorpresa: un cover. Ni de Angra, ni de Viper, ni «For Whom The Bell Tolls»… nada menos que Mr. Crowley de Ozzy Osbourne. Fue un momento extraño, simpático y bastante inesperado. Quizás pudieron haber aprovechado algo mejor el tiempo y tocar algún otro tema, como Living For The Night…

Y el show llegaría a su fin, como no, con Carry On, caballito de batalla. Un amigo me preguntó al terminar el show: «¿qué prefieres… Carry On sin Matos o con una guitarra»? Y la pregunta me descolocó un poco. Es muy difícil opinar sobre lo que debe ser uno de los dos o tres temas más importantes de la carrera de Angra, particularmente cuando ninguna de las versiones mencionadas alcanza la majestuosidad de los «tiempos aquellos». Y ello no es culpa ni de Angra ni de Shaman, tan sólo así son las cosas. Pero el público lo disfruta igual y a la larga eso es lo más importante, que Shaman es una banda que ha demostrado ser capaz de mantener a un público cautivo durante su show, de no caer en «lagunas», y en definitiva de mantener una intensidad en escena que llegaría a su clímax con este clásico del metal. Tras ello, la banda se despediría de su público, completando una sólida hora y media de show.

En definitiva, habrá que ver qué pasa cuando Shaman lance su segunda placa en estudio. Es de esperar que cuando nos visiten nuevamente, el público responda en mayor cantidad y podamos presenciar un show de los brasileños como realmente corresponde, con un recinto lleno hasta las banderas y con un mejor sonido. Mientras tanto, podemos considerar a la segunda presentación de Shaman en Chile como un buen calentamiento previo, permitiéndonos disfrutar de la presencia de una banda distinta a la gran mayoría de las bandas que pululan por la escena, y prepararnos para un futuro que, ojalá, sea más esplendoroso y numeroso.

Setlist de Shaman:

01.- Ancient Winds (Intro)
02.- Here I Am
03.- Distant Thunder
04.- Time Will Come
05.- For Tomorrow
06.- Lisbon
07.- Solo H. Mariutti / Instrumental / Solo R. Confessori
08.- Ritual
09.- Fairytale
10.- Pride
Encore
11.- Mr. Crowley
12.- Carry On

Melodía y virtuosismo, encanto y magia “arctica”. El plano espacial se trastocó y sentimos la mística de las pérfidas tierras finesas justo aquí, en una noche radicalmente diferente de la realidad a la que unos cinco jóvenes nos transportaron… SONATA ARCTICA. Viajamos a remotos lugares de lagos congelados, gélidos paisajes y pálidos cielos embellecidos con acuarelas de Aurora Boreal.

Los cerca de 1500 fanáticos que repletaron elTeatro Providencia fueron testigos de una velada notable, pocas veces vista en ese recinto. Sonata Arctica, la joven agrupación encabezada por Tony Kakko, una de las favoritas de la audiencia powermetalera nacional, hacía su primera visita a nuestro país.

Con el teatro lleno y antes que Sonata Arctica hiciera de las suyas, los Dioses del Amanecer, Bloden Wedd irrumpieron en escena. Estos chilenos ya tienen muy bien ganada su fama de agrupación sólida y el público conoce muy bien su propuesta, tanto en estudio como en directo.

En esta ocasión, Bloden presentó nuevo bajista (quien llevaba puesta una polera de PowerMetal.cl!) y la banda mostró aún más actitud y carisma que en sus presentaciones anteriores. Incluso, muchos sectores del público corearon varios de sus temas…todos los pasajes recordados del Raging Planet (la última producción) fueron sobresalientes y…. ¿qué más se puede decir? Que a Bloden Wedd, como a tantas otras bandas nacionales de alta calidad, les ha llegado la hora de hacer su propia carrera y no ser teloneros, si no banda de fondo, y si no es posible eso en Chile, (ojala lo sea!) que sea en el extranjero donde encuentren el merecido reconocimiento…para eso tendrán todo nuestro apoyo!

CALUROSA NOCHE ARCTICA

De seguro, el lapso entre que se despide la banda telonera e ingresa la principal, es eterno. Además, el húmedo calor, que era posible “tocar” literalmente, hacía más insoportable la espera… se necesitaba con urgencia alguna helada brisa del Ártico.

En esta situación, se dejó sentir ese precioso viento que luego se transformó en el predulio del último disco de Sonata Arctica, …Of Silence. El público, como si hubiera desobedecido la orden que se da al final de la introducción -“silence…”, creo un estruendo que sirvió de alfombra roja para el recibimiento de la banda a la tarima.

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De esta forma comenzó el recital y Weballergy fue el primer bombazo de la noche. De inmediato se vivió un episodio conmovedor. El micrófono que cogió el vocalista y líder de la banda, Tonny Kakko, no funcionaba. Pero en ese instante, todo el público, ¡¡TODO!!, cantó los primeros versos a lo máximo que daban los pulmones. Momento inolvidable.

Sin esperar más, Tommi anunció con cortos y rápidos golpes a la caja de su batería la arremetida de Kingdom For A Heart, de Ecliptica, uno de los temas más reconocidos de Sonata Arctica. Vino luego Sing In Silence. La audiencia volvió a enloquecer cuando Tony preguntó: do you want a fast song? Ante la aceptación del ofrecimiento, Sonata regaló una impecable versión de la veloz 8th Commandment.

El lugar estaba por estallar. La banda abrió un agujero en el techo del Teatro y los rayos de la Luna Llena alumbraron la cara de los asistentes… FULL MOON!!!, ¡temazo!, uno de los momentos más altos del concierto sin duda. Después de la balada Last Drop Falls, una de las canciones que se encuentra en Successor EP y Silence, estamos hablando de San Sebastian, tomó su lugar que le correspondía para destrozar el lugar (una apreciación: San Sebastian es fonéticamente similar a Santiago, ¿se imaginan a Kakko cantando Santiago en vez de San Sebastian en el estribillo?).

kakko2A estas alturas ya se podía observar cómo se comportaba Sonata Arctica en el escenario. Tony, quien tiene un gran parecido con el bajista-vocalista de la banda alemana Rage, “Peavy” Wagner, mostraba un gran registro vocal y control de él, mientras que Mikko Harkin se desplegaba en los teclados como si hubiera estado en el grupo desde sus comienzos.

Janni, a mi juicio, fue lo mejor que Sonata Arctica mostró con respecto a individualidades. Era asombroso ver a este muchacho de 21 años manejarse a voluntad con los barridos y juntarlo como si nada con tapping. Además, en las pocas ocasiones en que el guitarrista canto las segundas voces se lograba un ambiente mágico.

Por otro lado, Tommi Portimo demostraba ser un batero preciso, pero nada más. Se limitó a seguir las canciones y no lucía derroche de técnica. Creo que todos echamos de menos el tradicional jam de batería. Pero, en lo referente a la exactitud de sus golpes, impecable. Lo más discreto del quinteto sin embargo era Marko Paasikoski. No poseía ni el carisma ni la técnica que sí tienen otros bajistas del mismo estilo como Jari Kainulainen de Stratovarius.

Y hablando del conjunto completo, la puesta en escena de Sonata Arctica era sencilla. Preferían animar al público con la rapidez y emotividad de las mismas canciones más que con levantar las manos y pedir al público que aplaudiera o cantara HEY, HEY, HEY!! Por eso mismo, más de alguno podría decir que a Sonata Arctica no tenía carisma y eran planos, incluso aburridos. Eso, se los dejo a su juicio.

Volvamos al recuento. Los temas que siguieron fueron The End Of This Chapter del Silence, la balada Shy y, luego, Revontulet. Posteriormente, fue el turno del corte más largo del segundo largaduración, The Power Of One. Aquí, a nadie le importó que el principio y el final del tema fueran sampleados íntegramente.

La excelente power-ballad Replica no podía faltar en el set list del show y a ésta la siguió uno de los mejores temas de Ecliptica, My Land, la cual dio paso de inmediato a otra gran pieza, esta vez del Silence: Black Sheep.

banda4 bandachile

Después de que Tony nos hiciera gritar Pata! Risi! (sólo la banda sabe que cosa dijimos) y corear el himno nacional finlandés, la banda interpretó la poderosa Wolf & Raven, single del último álbum.

El hecho anecdótico del recital se produjo cuando Sonata Arctica tocó el clásico de Helloween I Want Out. Lo insólito del evento no se centró en que hayan tocado este tema en particular (es sabido que participaron con esta canción en el tributo Keepers Of Jericho), sino por el hecho que un sinnúmero de personajes subieron -o fueron empujadas- al escenario para cantar el famoso coro!

Todo hubiera terminado aquí si no fuese por la voluntad de los asistentes. BLANK FILE, BLACK FILE era lo que pedía la gente y la banda no podía negarse al brillante público que llenó el Teatro Providencia esa noche. Janni, vistiendo una polera con la bandera chilena de motivo, junto con el resto del grupo, volvió al escenario y accedieron.

De este modo el concierto llegó a su fin. 17 temas que fueron coreados con toda potencia por un marco de público que no se había visto desde la primera noche de Rhapsody, ocupando hasta el último hueco del recinto. Fue emocionante ver a una audiencia tan comprometida con el cometido de sus huéspedes. De seguro que Sonata Arctica guardará hermosos recuerdos de su paso por Chile, en un lugar muy especial por cierto. ¿Volverán a repetirse noches como ésta? Eso, sólo depende de nosotros y el apoyo que demos a otras bandas que, como Sonata Arctica, han soñado por mucho venir a este rincón del mundo. GRANDE SONATA!!! GRANDE CHILE!!!

kakkoSetlist:

01. …Of Silence
02. Weballergy
03. Kingdom For A Heart
04. Sing In Silence
05. 8th Commandment
06. Full Moon
07. Last Drop Falls
08. San Sebastian
09. The End Of The Chapter
10. Shy
11. Revontulet
12. The Power Of One
13. Replica
14. My Land.
15. Replica.
16. Wolf & Raven.
17. I Want Out (Helloween)
18. Blank File

Esta banda nacional, cuyo nombre significa «Dioses del Amanecer» en la mitología celta gaélica, se dio a conocer formalmente en la escena con su disco «Times Go On», en 1998 (aunque ya llevaban varios años de tocatas y un demo), un buen trabajo en el cual la calidad del sonido estuvo bastante lejos de acompañarlos. A pesar de esto, este cuarteto compuesto por Daniel Elbelman en las voces y las guitarras – líder y fundador de la banda-, Patota Atxondo en las guitarras, F. Bull en el bajo y Max Acuña en la batería, comenzó a hacerse paulatinamente un nombre en la escena nacional, hasta que en el presente año 2001 lanzan su segundo disco, «Raging Planet», que cuenta con un sonido muy superior a su anterior trabajo, mejores temas, y por sobre todo originalidad. Destacable es la voz de Daniel Elbelman (a pesar de que suena un poco bajo en cuanto a volumen, por lo cual se aprecia mucho más en vivo, debido en gran parte al notable desdoblamiento de funciones que muestra al tocar tan bien la guitarra), uno de los buenos frontman existentes en la escena nacional.

El disco abre con una intro que nos lleva a «Raging Planet», un buen tema para comenzar, que constituye una especie de resumen de lo que encontraremos en el disco: un buen power metal no tan «feliz» como el que hacen otras bandas, sino con un «sonido sucio» potente y muy bien logrado, un Elbelman luciendo muy buenos tonos altos y un buen trabajo de las guitarras de Elbelman y Patota Atxondo, con matices que lo hacen interesante. Luego viene «As The Rain & The Rainbow» (mi preferido del disco) con un excelente coro y letras que marcan algo que caracteriza a esta banda: los buenos lyrics, alejados de los míticos dragones y reyes, tan comunes en el metal de hoy en día, lo cual no quiere decir que este tipo de lyrics sean malos ni mucho menos, sino que al ser una temática que engancha mucho con la musicalización del power metal, hace que muchas -demasiadas- bandas recurran a él. El siguiente tema es «Lord Of The Final Sin», tema que cuenta con un comienzo espectacular, para después, en cierta forma, decaer en su intensidad … a pesar de ello, es un tema que posee variedad y matices interesantes en la composición, que reafirman la idea de la originalidad de la banda. El disco prosigue con «Liberty», canción que en mi opinión abusa un poco de los cambios de ritmo…. sin embargo para quienes gustan de una rica métrica es un muy destacable ingrediente, que eventualmente complementaría bien con el tema conceptual del album … Dan Elbelman se luce en los tonos altos, y los solos están muy bien construidos (incluso citando un pequeño pasaje de «Greensleeves»). Luego viene «Skyland II», tema instrumental que vendría a ser la continuación de «Skyland», de su disco anterior, y que muestra en plenitud la calidad de esta banda nacional, pues no es la típica instrumental que hace lucir individualmente a los músicos (como diciendo «hey, miren cuán rápido puedo tocar»), sino que constituye un punto alto en cuanto al sonido «como banda» de Bloden-Wedd, mostrando que el todo es más que la suma de sus partes. El disco sigue con «Winter Son» (otro de mis preferidos), un tema bastante matizado, con toques bastante power alemanes y progresivos que lo hacen ser una excelente composición. Posteriormente sigue «Angels From Future», un gran corte, con un comienzo muy melódico y siguiendo una línea más progresiva que el resto del disco, lo cual le da un toque de mayor variedad a este trabajo. Para terminar, Bloden-Wedd nos regala una hermosa balada, «By My Side», ejecutada perfectamente, en la que se destaca la mística producida entre voz y el piano, lo que le da una atmósfera muy especial y emotiva. Como bonus track, «Raging Planet» trae otra versión, más larga, de «As The Rain & The Rainbow».
En resumen, estamos en presencia de un gran disco de power metal, de nivel internacional. Más aun, Bloden-Wedd al fin puede demostrar con hechos su buen nivel. De esta banda pueden decirse muchas cosas positivas, entre las que destaca que no son «la copia» de algo, lo cual es sumamente meritorio, y más aun tratándose de una banda nacional. Debido a todo lo anterior, y a la madurez y a la gran calidad individual de sus integrantes, no cabe otra opción que señalar que Bloden-Wedd es una banda con un muy buen presente, pero que promete además un futuro esplendor … es de esperar que sigamos apoyando a las bandas nacionales, y sobre todo si son buenas, como este excelente cuarteto santiaguino.
Nos vemos el 20 en Arte Matta!

Para nadie es una duda que Children of Bodom es una de las mayores revelaciones dentro del metal internacional. Provenientes de las frías tierras de Finlandia, dieron mucho que hablar con su álbum debut “Something Wild”, en donde mostraban atisbos de grandeza, los que se acentuaron aún más con su segunda placa y obra maestra “Hatebreeder”, que los llevo a lo más alto del metal mundial. Su tercera placa “Follow the Reaper”, es quizás el disco más débil de la banda, pero no por ello menos poderoso.

danPor eso la expectación por ver a estos finlandeses, liderados por el carismático Alexi Laiho en la voz y guitarra, y por el maestro de los teclados Janne Warman, quienes mezclan perfectamente, las melodías del heavy – power metal, con la velocidad endemoniada y las voces del black metal. Una mezcla perfecta, que suma adeptos en todo el mundo.

La gira sudamericana “Machete Up your Ass” fue la que los hizo pisar tierras australes el pasado 21 de Noviembre, y la que hizo realidad el sueño de muchos metaleros en nuestro país, ver, por fin a Children of Bodom en Chile.

El show comenzó con la fuerza de los que para mí son la gran promesa del heavy metal nacional, Bloden Wedd, quienes liderados por Daniel Elbelman en guitarras y voces, dieron muestra de su poderío presentando su segundo trabajo “Raging Planet”, que sin duda los puede catapultar internacionalmente.

Destaco el nivel de Dan Elbelman, tanto en las voces como en la guitarra, es uno de los grandes talentos de la escena, ya que posee uno de los mejores registros vocales de Chile y si sumado a lo que hace en la guitarra, hacen de él un músico de excepción, que complementado a los talentos de la guitarra de patota, la batería de Max y el bajo de F. Bull permiten concluir que la presentación fue más que sólida.

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A las 21 horas exactas se apagan las luces y comienza a sonar el teclado de Mr. Warman, para dar comienzo a la primera descarga de la noche: Hate Me, hizo que las poco más de 1000 personas que se congregaron en el recinto de la calle Manuel Montt, comenzaran a delirar, con la rapidez de Laiho y Kuoppala en las guitarras y el talento de Warman en las teclas. El delirio siguió con el que a mi parecer es el mejor tema de la banda, el oscuro, rápido e increíble Silent Night, Bodom Night, de su obra maestra “Hatebreeder”, ejecutado magistralmente. La velocidad siguió con Lake Bodom, de su primera placa, como para poner las cosas bien en claro y demostrar porqué Children of Bodom está donde está.

Children1La descarga monstruosa siguió con dos temas de su última placa, el tema que le da nombre al disco Follow the Reaper, y la brutal Mask of Sanity, la que fue seguida de Children of Bodom. Luego un breve interludio donde empezaron las “conversaciones” entre Laiho en las guitarras y Warman en los teclados, para continuar con el veloz gatilleo de Touch Like Angel of Death, el mejor tema de su primer disco, que fue seguida por la muy “oreja” (si se puede decir así), Bodom After Midnight, con la que cerraron la primera parte de su show.

Luego de unos breves instantes vino el climax de la noche: Warheart hizo que se viniera abajo literalmente el Teatro con todo el público enfervorizado con uno de los hits de la banda. Luego vino Deadnight Warrior, seguida del solo de batería de Jaska (que no aportó mucho, para ser francos). Sin embargo las descargas frenéticas no cesaban, Towards Dead End y la majestuosa Kissing the Shadows, ambas con un gran trabajo de Laiho y Warman siguieron deleitando a una multitud que no tenía respiro.

El show casi llegaba a su fin, la pesadísima Everytime I Die, y la gran Downfall, pusieron fin a un concierto notable, esperado y que, a pesar de lo corto dejó a todos satisfechos.

Del sonido podemos decir que estuvo un poco más bajo que lo que nos tiene acostumbrado Vision World, pero sin embargo fue nítido y bueno, quizás algo agudo. Pero en fin, felicitaciones a la gente de Under y Vision World por el acierto.

Children6Setlist:

01- Hate Me.
02- Silent Night, Bodom Night.
03- Lake Bodom.
04- Follow the Reaper.
05- Mask of Sanity.
06- Children of Bodom.
07- Touch Like Angel of Death.
08- Bodom After Midnight.
09- Warheart.
Children1610- Deadnight Warrior.
11- Towards Dead End.
12- Kissing the Shadows.
13- Everytime I Die.
14 Downfall.

Finalizando cabe señalar que fue un gran show, con una banda que vino a destrozar cabezas y a mostrarnos porqué está dando que hablar y que brindó un espectáculo potente y soberbio, con velocidad y oscuridad, con talento y brutalidad.

Qué más se puede pedir…

Frozen Empire es una banda de estilo heavy metal clásico melódico, forjada en las gélidas y hostiles tierras de Magallanes, extremo austral de nuestro país. La banda cuenta Ricardo Palma en las cuatro cuerdas y las voces, Alex Santader en la batería y en las guitarras a Marcelo “Chino” Vargas. El trío puede con orgullo decir que son la banda de heavy metal más austral del mundo. Como para marcarlo en una placa recordatoria.

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El nombre de la banda, Frozen Empire ¿En alusión a qué decidieron llamar así a la banda? ¿En qué se inspiraron?

Ricardo:
Bueno, somos un grupo magallánico y para nadie es desconocido que aquí hace mucho frío. Es una zona super helada. El “imperio congelado» quiere expresar no un sentimiento de marginación ni mucho menos, sino que Punta Arenas siempre ha sido considerado como un país aparte de Chile, por la distancia, el clima y otras cosas. Entonces, el nombre por ahí va. Al principio nos llamábamos Arctic Empire, pero lo de Arctic es del polo norte, nada que ver.

¿Cómo está el metal por allá? ¿Cómo ven la escena en Magallanes con respecto al resto del país?

Chino: Pienso que ahora, más que nunca, se está tocando bastante. Se han hecho cualquier cantidad de eventos, incluso, llegando a la situación en que dos tocatas se topen en un mismo día, cosa que, te digo, cuando yo empecé a tocar el ’93, rogábamos para que hubiera una o dos al año. Porque al heavy metal, acá no lo pescaban tanto, eran de otra oreja, más taquilla. Ahora hay gente que se juega el pellejo por hacer conciertos heavy, porque todos sabemos que siempre quedan destrozos y no se gana plata, todo sólo por el placer de tocar. Y hay hartas bandas. El nivel es bueno y te podría decir que no tenemos nada que envidiarles a bandas de otros lugares como Santiago. Te hablo de todos los estilos, death, instrumental y otros. Por el tiempo que siempre está tan malo es que tenemos que encerrarnos en las casas, momento que aprovechamos para tocar y ensayar. He ido para Santiago, he visto bandas y me doy cuenta que el nivel acá es muy bueno.

Hablando de la música de Frozen Empire estrictamente. Cuéntennos ¿cuántos temas llevan escritos? y ¿cuáles son los favoritos suyos y del público?.

Ricardo: Tenemos 10 temas listos. No tenemos una canción favorita. No podemos elegir un tema porque todos son nuestros. El público sí. El público prefiere Mutant, uno de los más conocidos, Rain of Fire, Cloaning Angels… y hartos que a la gente les gusta.

Para acercar la propuesta musical de ustedes hacia el resto Chile y Sudamérica. ¿Cuáles son las influencias de la banda y qué música escucha cada uno de ustedes?

Chino: Mira, he tratado de pensar cuáles son las influencias Frozen, pero no encuentro alguna similitud con un estilo determinado porque cada uno de nosotros escuchamos cosas distintas, por lo que se crea una especie de fusión. No sabría decirte para donde va Frozen. En lo personal, yo escucho bastante a guitarristas solistas como Joe Satriani, mi ídolo, Vinnie Moore y Marty Friedman. Como grupos, Dream Theater y Helloween. Me encanta también el death metal, onda Obituary o Morbid Angel. Bandas contemporáneas como Rhapsody o Stratovarius no me gustan. O sea, son buenos, pero no los escucho todos los días. Lo antiguo de Helloween me gusta más.
Ricardo: Mis gustos igual son variados. Me gusta el heavy tanto como el progresivo. El pop, como The Mission, es bueno también. Pero mis influencias son… bueno… Iron Maiden, por ahí fue donde empecé, Rage, una de mis bandas favoritas, Judas Priest… eso más que nada.

¿Qué tienen presupuestado para el futuro? ¿Van a sacar algún álbum? ¿Quieren darse a conocer en Santiago o tienen planes más ambiciosos?

Ricardo: De hecho, en Noviembre empezamos a grabar el disco acá en Punta Arenas y luego vamos a presentarnos en algunas partes. No sé si vayamos a Santiago porque eso no depende de nosotros, depende si alguien nos da la oportunidad de tocar allá y nos lleva. Pero la grabación, de seguro para Noviembre.

Por último. ¿Cómo ven el auge del metal melódico en Europa y en los Estados Unidos y sus consecuencias aquí en Chile, como el surgimiento de nuevas bandas?

Ricardo: Lo encuentro genial, pero vamos a ver quienes van a pasar la prueba de la blancura en unos cinco años más. La gran explosión del metal melódico fue a mediados de los noventa y ahora se sostiene firme. Personalmente, creo que el metal italiano puede desaparecer, mientras que los alemanes siempre van a estar arriba. Los alemanes fueron los únicos que mantuvieron el heavy metal en alto cuando nadie más lo hacía. Son clásicos. Y en Chile surgieron muchas bandas debido a esos grupos, bandas super buenas. En todo caso, nosotros no tenemos mucha influencia de la nueva generación del metal europeo melódico, sino más bien de la onda de Judas Priest y Maiden. Incluso aquí hay gente que dice que tenemos cosas de Metallica. A mi no me gusta Metallica, por lo que no sé dónde pueda salir eso.

Entonces, ¿se sienten parte del power metal?

Ricardo: Estamos con ella en forma paralela.
Chino: Mira, encuentro que es bueno el auge del power metal. La música siempre va evolucionando. Hay que ser prácticamente virtuoso para poder mezclar el heavy metal con, por ejemplo, la música clásica. Antes los grupos se enfocaban en la agresividad más que nada, cosa que no está de más porque ambas cosas se fundamentan. Al mezclar técnica y energía, algo interesante puede salir. ¿Qué sacamos con hacer cosas técnicas y trabadedos si es que salen aburridas? Hasta hace 5 ó 6 años atrás, todo el mundo estaba pendiente del death metal y de lo que hacía Napalm Death, Carcass y bandas chilenas como Atomic y Necrosis. El power desplazó al death, pero esa gente no ha desaparecido, es más, yo soy uno de los que sigo con la onda death. La generación de ahora que esta en el colegio y gran parte también en las universidades o institutos está más pegados en el heavy melódico y en el black. Pero todo es para mejor. Cada generación con su música, y la generación actual tendrá la oportunidad de tocar mejor la guitarra que mi generación.

Estamos finalizando la entrevista. Powermetal.cl quiere agradecerles por su colaboración. Ésta es la oportunidad para ustedes de mandar un saludo a todos los fanáticos del power metal.

Ricardo: No, gracias a ti. Un saludo a todos los seguidores del power metal y espero que pronto tengan nuestro disco en sus manos (risas).
Chino: Un saludo a todos, disfruten escuchando buena música. ¡A puro tocar y hacerse pedazos!

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Daniel, cuéntanos cómo vez la actual escena metalera chilena respecto al desarrollo de los estilos, crees que ahora se están formando más bandas nacionales de Power Metal…porqué?

Dan: Yo creo que sí porque básicamente el chileno tienen talento y ahora hay bastantes medios para hacer música, antes era muy difícil tener instrumentos y ahora son más accesibles, por eso han surgido bastantes bandas, en especial ahora de Power Metal.

¿Crees que hay alguna razón por la que derepente haya surgido más el Power? un tiempo atrás eran otros los estilos que mayoritariamente desarrollaban los músicos metaleros chilenos…

Dan: Sí pero gracias a bandas como Gamma Ray, Hammer Fall, Stratovarius y otras que influenciaron a la gente, se desarrolló la necesidad local de crear grupos del estilo, especialmente a fines de los 90´s.

¿Además de Helloween, qué otra banda crees que es la gran influencia para el PowerMetal?

Dan: Manowar de todas maneras….para mí es la gran influencia Power Metal….. bueno además de Helloween es necesario hablar de Gamma Ray aunque quizás en Chile no hayan sido tan influyentes….

¿Porqué crees que Manowar no es tan conocido en Chile?

Dan: Yo creo que es conocido….aunque los expertos me han dicho que no llevarían más de 2000 personas a un recital…….
Patota:
Igual es un tema generacional…Helloween arrastra principalmente gente desde 15 a 30 años, y Rhapsody por ejemplo, tiene un público de edad promedio menor…

Interesante el tema pero bueno, volvamos a Bloden-Wedd ….de partida, ¿qué significa el nombre?

Dan: Significa Dioses del Amanecer y corresponde a una leyenda celta-gala que habla de ellos, no es una traducción literal. Patota: Igual es importante mencionar que Bloden-Wedd va sin cremillas….ya que en alemán se podría prestar para confusiones (risas)….

¿Cómo y cuándo se formaron?

Patota: A mediados del 94, pero profesionalmente las primeras tocatas datan del 96, apenas se formó la banda, siempre estuvo el objetivo de grabar un demo….

Súper interesante el dato, porque en Europa y USA el Power Metal por el 94 estaba en la tumba….y quizás acá en Sudamérica aguantamos más que nadie…..

Patota: Sí y de hecho te podemos contar una serie de anécdotas que nos pasaron en relación al estilo, ya que muchos nos hablaban que sólo el thrash o la onda de voces guturales lo era todo, mientras que siempre nos mantuvimos con las armonías de 2 guitarras y la onda más melódica del Power europeo….. que después por arte de magia volvió a fines de los 90 con la fuerza actual…..
Dan: Incluso podría decir que fuimos quizá la primera banda en Chile con el Power Metal, ya que otras como Inquisición, si bien partieron antes, hacían un metal más ochentero…

¿Cómo podrían definir el estilo de Bloden-Wedd?

Max: A mí me gusta Heavy Power…
Patota: A mí también, aunque quienes más tienen que definirlo son la gente que nos escucha…

Sobre el nuevo álbum «Raging Planet»…..¿trataron de hacerlo conceptual? ¿son todos los temas diferentes?

Dan: No es precisamente conceptual aunque hay un mensaje general en torno al álbum, en relación al tema ecológico….el disco pasado sí lo hicimos conceptual…..era un viaje, y cada tema representaba una época….

¿Pero las letras no son épicas, cierto?

Dan: Bueno, Bloden-Wedd mató el dragón hace harto tiempo! hacemos en cuanto a letras una propuesta diferente en ese sentido….

¿Porqué creen que a Angra (como banda sudamericana de Power, aunque más progresivo) le ha ido tan bien en Europa, a tal punto de ser una banda ampliamente conocida?

Max: Creo que llamó la atención la mezcla con ritmos latinos, lo que es una propuesta nueva para los europeos….además que por supuesto son grandes músicos, y André Matos un excelente compositor. Hay elementos progresivos interesantes en ellos, a mí me gusta mucho el Holy Land, creo que los representa mucho y es la onda que me hubiera gustado que siguieran…. bueno, resumiendo, la composición era muy novedosa…..

¿Creen que alguna banda chilena podría llegar a ser reconocida en Europa? ¿Cuál?

Dan: Nosotros, creemos plenamente en nuestro trabajo……
Max: Estamos 100% concentrados en eso, estamos trabajando a full….
Patota: Parte por eso…si llevas trabajando años y bien, te llevas bien con tus compañeros de banda y hay confianza, está lo principal, esto es un arte y la relación al interior del grupo es fundamental….puede que haya muy buenos grupos pero si son fríos en vivo, duran un tiempo mínimo al no tener onda entre ellos o con el público….
Max: Además hemos trabajado muy bien el sonido…… es importante tener una identidad con el sonido…
Dan: Estamos muy confiados en nuestro trabajo…si escuchas «Raging Planet» detenidamente, no tiene nada que envidiarle a muchas bandas extranjeras o europeas…

¿Planes para el futuro cercano?

Dan: Bueno, después de Rhapsody queremos hacer un lanzamiento como corresponde, con una banda telonera. El sello se está encargando de la distribución , incluso se están haciendo las gestiones para llegar a Europa.

¿Cuáles son sus bandas favoritas, las influencias?

Dan: Respecto a composición, indudablemente Kai Hansen, lo que hizo en Helloween, Gamma Ray e incluso en Iron Savior es muy importante para mí…también Queensryche….
Max: Me gustan mucho Blind Guardian, Manowar y Helloween aunque también escucho cosas progresivas como Dream Theater…..
Patota: Soy observador en los detalles de cada disco que tengo….Annihilator es una muy buena banda que tiene cosas interesantes que rescatar por ejemplo….

¿Cómo compone Bloden-Wedd?

Patota: Daniel trae la base del tema, y cada uno aporta para los arreglos, hay un poco de cada uno en cada tema….todo el grupo aporta para darle un color adecuado y un estilo…..

Finalmente, un mensaje para los visitantes de PowerMetal.cl o WarriorMetal.com…..

Dan: Gracias por todos los e-mails que nos han enviado……visiten nuestro sitio web (www.bloden-wedd.com) que aunque aún está en construcción tiene nuestras últimas noticias y novedades, yo chateo harto, así que espero que nos encontremos en Internet!.