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Luego del exitoso “Jomsviking” (2016), obra conceptual que los catapultó hacia el olimpo del universo del Metal, los vikingos suecos vuelven al ataque con su undécima placa de estudio titulada “Berserker”. El núcleo creativo de la banda se mantuvo intacto con los guitarristas Olavi Mikkonen y Johan Söderberg junto al bajista Ted Lundström a cargo de las composiciones, mientras que el carismático vocalista Johan Hegg siguió como el letrista principal. “Berserker” marca el debut en estudio con Amon Amarth del baterista Jocke Wallgren, quien se uniera a la banda para la gira anterior. Como curiosidad, cabe mencionar que Jocke nació en Chile pero se crió en Suecia.

Recordemos que Amon Amarth viene de celebrar sus veinticinco años de existencia con “The Pursuit of Vikings: 25 Years in the Eye of the Storm”, lanzamiento que incluyó dos conciertos en vivo grabados durante el festival Summer Breeze, además de un documental sobre la historia de la banda. Con una creciente popularidad que se ha reflejado tanto en la venta de discos como en sus exitosas giras como cabeza de cartel y su participación en los principales festivales de Metal, las expectativas para “Berserker” estaban por los cielos. En esta ocasión la producción estuvo a cargo de Jay Ruston, luego de fructíferas colaboraciones con Andy Sneap.

El disco abre con Fafner’s Gold, tema que comienza con una solemne introducción de guitarra acústica, estableciendo una atmósfera épica que culmina en una explosión de riffs melodeath marca registrada y la característica voz gutural de Hegg. Es un tema que sigue la fórmula que los ha hecho famosos y que en este caso funciona a la perfección, convirtiéndose en un clásico instantáneo. Continúan con Crack the Sky, corte de medio tiempo y con riffs sobrecargados de groove, destacando por su base rítmica que invita a cabecear con el puño en alto. Estructuralmente es un tema quizás algo monótono y repetitivo, pero no por eso menos contundente.

Con Mjolner, Hammer of Thor exploran terrenos más cercanos al Heavy Metal melódico, con un ritmo y melodía contagiosas de comienzo a fin y un gran trabajo en las guitarras por parte de Olavi Mikkonen y Johan Söderberg. Por su parte, Shield Wall es otra de esas canciones que invitan al headbanging y a corear a todo pulmón, incluyendo interesantes cambios de intensidad a través de su desarrollo. Valkyria es un himno de guerra con todas sus letras, y desde el punto de vista instrumental se destaca como una de las piezas más inspiradas del disco, incluyendo interesantes arreglos de bajo en su sección media y una dramática outro de piano.

Raven’s Flight fue el primer single de “Berserker” y nos dio una idea bastante cercana a lo que podíamos esperar con este lanzamiento: una amalgama perfecta entre técnica, brutalidad y melodía, con un festín de guitarras a lo Iron Maiden y un inspiradísimo Hegg entregando una de las líneas vocales más pegajosas del álbum. Acto seguido Ironside, de ritmo marchante, mantiene el imparable ímpetu de esta maquinaria musical y te hace sentir como si estuvieras en el campo de batalla. Es interesante como a pesar de explotar las mismas temáticas a lo largo de su carrera, estos vikingos siempre logran recrear la atmósfera correcta.

Con The Berserker at Stamford Bridge frenan un poco la nave, es una canción más pausada y densa, con un tono más introspectivo y que les permite adentrarse en otras profundidades de su sonido. When Once Again We Can Set Our Sails es otro efectivo himno de guerra con implacables guitarras melódicas que te enganchan desde la primera escucha y que ayudan a mantener el momentum de esta placa. Sköll and Hati se eleva como uno de los puntos altos del álbum, con un estilo thrashero pero sin perder la esencia del sonido de Amon Amarth. Esperamos que la toquen en vivo, ya que se presta para un moshpit de proporciones bíblicas.

Acercándonos hacia el final de esta aventura, los guerreros nórdicos siguen al ataque a toda velocidad con Wings of Eagles, otra canción que va directo a la yugular y en la que no reparan en tirar toda la caballería al frente. El coro recuerda de cierta forma a bandas de Power Metal épico como Rhapsody, pero en versión vikinga. Cierran con la majestuosa Into The Dark, un tema de larga duración y estructura compleja, con un tono más melancólico y desolador comparado al resto del disco. La antorcha se extingue lentamente con arreglos de teclado que una vez más añaden dramatismo y nos avisan que el fin ha llegado.

“Berserker” es una excelente colección de himnos de batalla que nos muestra a una banda en la plenitud de su madurez. A estas alturas, Amon Amarth saben exactamente lo que sus seguidores esperan de ellos y no están dispuestos a dar un paso en falso que ponga en riesgo su posición dentro del mundo del Metal. Gracias a una eficiente fórmula que han perfeccionado con el paso de los años, estos vikingos seguramente seguirán atrayendo tanto a fanáticos del Metal extremo como a aquellos que prefieren algo más melódico. No queda más que aplaudirlos y agradecerles por seguir por esa senda victoriosa que les tomó tanto tiempo construir.

Review: David Araneda

Si Finlandia sigue entregando esta década a nuevos genios metaleros, entonces Anton Kabanen es el mayor representante de esta camada de jóvenes compositores que se ha posicionado en la escena.

Le dio forma y espíritu a una de las bandas revelación de Europa en estos últimos años, Battle Beast, de la cual se vio forzado a salir en 2015 luego de escribir los tres primeros discos del conjunto. Pero hoy por hoy, el guitarrista y productor está recuperando muchísimo terreno gracias a su grupo Beast in Black, que desde su álbum debut en 2017 viene nuevamente haciéndose notar fuertemente con un Heavy Metal tan explosivo como pegadizo, con influencias que van más allá del legado finlandés del metal melódico y se adentra a territorios ochenteros, con teclados dignos de la época pero con una mirada moderna que hace que la propuesta sea distinguible en cada uno de sus trazos.

PowerMetal.cl aprovechó el lanzamiento del segundo disco de Beast in Black, “From Hell With Love”, fijado para el 8 de febrero, para hablar con Kabanen no solo acerca este trabajo, sino también sobre composición, honestidad artística, construcción de estilos cuando pareciera que todo está dicho, inspiración en series de animé y aprendizajes que lo han llevado hasta la fase en la que se encuentra hoy.

Por Jorge Ciudad

Anton, desde la salida de “Berserker” ha pasado solo un año y tres meses, y ya estamos hablando sobre una segunda producción de Beast in Black, “From Hell With Love”. ¿Cómo trabajaron para poder sacar un nuevo material tan pronto?

Bueno, fue más o menos bajo presión, por lo apretada de la agenda de trabajo. El plazo, el deadline se veía bastante amenazante (risas), aunque logramos hacerlo porque… aunque nosotros teníamos actuaciones en festivales casi todos los fines de semana durante el verano, nos las arreglamos para trabajar el material en los días de semanas, sin parar. En lo personal, como además el álbum lo produje yo, tuve como una especie de lapsus social… estaba casado con el trabajo. Pero es algo positivo, ya que de verdad me permitió avanzar con este disco, y lo logramos, pese a que el reto fue muy grande. Si mal no recuerdo, las primeras grabaciones reales comenzaron en mayo o… ya sabes, a fines de la primavera o comenzando el verano, ya no me acuerdo exactamente, pero en ese momento teníamos que trabajar, y rápido. Ahora, la composición en realidad no tomó demasiado tiempo, dado que en su mayoría armamos las canciones con material que ya había escrito en el pasado. Y las letras, un tema aparte. Las letras son algo que siempre hago al final, casi siempre, y en esta ocasión conté con la ayuda de un amigo mío, Paolo Ribaldini (quien estuviera en el “Team Tarja” de The Voice Finland en 2015), italiano claro está, pero vive aquí en Helsinki, la misma ciudad que yo. Los dos somos fans de Berserk, del animé y el manga, y por eso fue muy interesante trabajar con él, ya que a los dos nos gustan las mismas series. Su aporte me ayudó muchísimo y facilitó las cosas. Sin embargo, hubo ciertos días… recuerdo cuando yo estaba escribiendo las letras y Yannis (Papadopoulos, vocal de Beast in Black) se encontraba en el estudio… teníamos que grabar las voces durante la jornada y en las mañanas o bien tarde en las noches me sentaba a completar las letras, porque para el próximo día debíamos tenerlas, ¡y no estaban listas! Fue un período muy productivo, sin días desperdiciados en el fondo, y por eso pudimos tener listo el álbum en tan corto tiempo.

¿Y cuán importante era para ti tener este segundo disco de Beast in Black lo más pronto posible? Fuiste forzado a dejar Battle Beast en 2015, tu propia banda, cuando se encontraba en su mejor momento. ¿Hasta qué punto sentiste la necesidad de mostrar que tras lo ocurrido, seguías en muy buena forma como compositor y productor, ahora con un nuevo conjunto? ¿Cuán importante es para ti volver a mostrar que mantienes un espacio en la escena?

Desde una perspectiva profesional, es muy importante si es que quieres construir una carrera y ganarte la vida con esto, es clave de hecho. Pero cuando nos referimos al proceso creativo, lo cierto es que nunca debes pensar en eso, en la perspectiva profesional de cómo hacer dinero, de cómo ganarte la vida. Debes entregarte de lleno al proceso creativo, dedicarte al arte por el arte, tiene que ser honesto en un 100%. Y creo que aquello es esencial si quieres entregar algo genuino y compartirlo con las personas. Como compositor, no puedo hacer algo que no me guste realmente o no lo disfrute. Si tuviera que hacerlo así, sería como mentirle a la gente a través del arte… Me hago responsable por completo de cada canción que he escrito en mi carrera y con Beast in Black solo queremos hacer cosas que nos parezcan bien, como banda. Y claro, si eso nos permite ganarnos la vida y hacer una profesión de aquello, entonces genial, estaré muy agradecido. Sin embargo, lo primero es lo primero, como te dije: el arte es lo primero, siempre, y debemos disfrutar el tiempo que compartimos juntos como un grupo, tenemos que ser un conjunto sólido, una unidad compenetrada, y pasarlo bien con lo que hacemos. ¿Sabes?, muchas bandas tienen una carrera dilatada pero no lo suficientemente exitosa como para dedicarse solo a ello, y nosotros de verdad que estamos tratando de hacerlo lo mejor posible para que esto sea nuestro trabajo principal, nuestro empleo en el futuro. Y bueno, creo que vamos por el camino correcto, ya que hasta el momento vamos en ascenso, con más y más fanáticos, con una muy buena recepción, con la venta de tickets subiendo, con la venta de discos que va bien para nosotros, entendiendo que esta época es muy mala para todos los grupos con respecto a la venta de discos, que siguen cayendo radicalmente. No obstante, estamos muy contentos con los resultados hasta ahora.

Y sobre lo mismo, eres un músico que se toma con bastante seriedad el proceso creativo, le das un cariz artístico y honesto a la composición, y que lo primero para ti es que lo que escribas sea de tu gusto. ¿Pero cómo es la sensación cuando crees en tu propio material, cuando estás seguro de que tiene un material potente, lo sacas al público y éste responde tan bien al trabajo, como te ha pasado con Beast in Black hasta ahora?

Nos pone extremadamente felices cuando la gente le abre su corazón a Beast in Black, y no solo desde lo compositivo, sino también para toda la banda. Es un privilegio enorme saber que a alguien realmente le gusta la composición y la música, o si le da poder y fortaleza para lidiar con ciertas cosas… he recibido comentarios de personas, escribiéndome que algunos temas les ayudan a seguir pese a las dificultades que hayan sufrido. Es muy reconfortante saber que la música puede ayudarlos, y desde el punto de vista del grupo, es muy gratificante cuando nos subimos al escenario. Nosotros lo pasamos bien ahí, siempre estamos sonriendo, felices, y luego vemos que el público también está muy contento, pasándolo muy bien. Podemos notarlo en sus rostros, que están disfrutando. Eso es lo más grandioso, en especial cuando una vez finalizado el show, las personas se nos acercan y nos dicen ‘oye, ¡desde ahora somos fans de ustedes!’. Que alguien nunca haya escuchado de nosotros antes y que de pronto diga, con solo un concierto, que ya es fanático a morir, es tremendo, significa que quizás estamos haciendo algo bien y que a la gente le gusta tu música. Es algo de lo que estamos orgullosos y queremos que siga de esa manera.

Ahora, una gran diferencia entre “Berserker” y “From Hell With Love” es que el segundo lo grabaron teniendo la certeza de la aceptación de la banda por parte de los fanáticos, teniendo la seguridad de que las cosas estaban funcionando. ¿Qué tipo de influencia tiene esta especie de aceptación en el nuevo trabajo? ¿Cuánto más seguro te hace sentir?

Bueno, como artista no deberías pensar en esas cosas, ¿no?, sólo tienes que escribir lo que sale de tu corazón. Creo que… cuando el primer álbum se torna interesante y termina siendo exitoso… a ver, a la gente le gustó nuestro álbum debut, pero antes de eso no había nada como para que el público se interesara por Beast in Black, en el fondo. De repente gustó el material y nos volvimos exitosos, pero el motivo creo yo fue que justamente no había expectativas. No sabíamos lo que esperaba la gente porque no había nada antes de Beast in Black, por lo que trazamos nuestro propio camino y terminó funcionando. Eso ratificó que debíamos continuar creyendo en nosotros mismos y seguir por nuestro propio camino, ya que por ese motivo y no otro las personas empezaron a interesarse en la banda.

Sí, pero quizás sí habían expectativas con respecto a Beast in Black en 2017, precisamente por tu carrera con Battle Beast, y el hecho de que varios querían seguir oyéndote. Lo cierto es que si escuchas una canción de Anton Kabanen, no importa si es de los tres primeros discos de Battle Beast o de los dos de Beast in Black, uno puede distinguir que tienes tu propio estilo compositivo. Después de todos estos años escribiendo música, ¿cuándo te diste cuenta de que tenías tu propio estilo para componer?

Bueno, creo que se encuentra con el paso de los años. Empecé a componer como a los 13 o 14 años de edad, en la misma época en que comencé a practicar en serio la guitarra. He tocado guitarra desde que tenía 6 años, pero no de forma seria hasta los 13, cuando tuve mi primera guitarra eléctrica. Y al mismo tiempo, empecé a componer mis propios riffs y melodías como por esos días. Eso sí que me entusiasmaba, muchísimo, aunque las primeras ideas no eran tan buenas ahora que las recuerdo (risas), pero lo pasaba tan bien componiendo que seguí haciéndolo, seguí y seguí haciéndolo hasta que en un momento, luego de algunos años, te das cuenta de ciertas cosas y que has comenzado a entender de la música, y a sentirlas, y cuando tienes la certeza de que sabes lo que estás haciendo, como que ‘OK, ahí está quizás la cosa que muestra que tienes tu propio carácter en la composición’. Aparte de eso, suelo escribir un montón de material, diverso, no solo Heavy Metal, sino también música acústica, composiciones sólo con teclado, música orquestada… pero Beast in Black es una banda de Heavy Metal y seguiremos siendo una banda de Heavy Metal, aunque esos pequeños detalles como gótico-sinfónicos, y la influencia de los teclados, sí pueden escucharse en Beast in Black, pero como te dije, escribo todas esas cosas por separado también, ¡aunque no las he lanzado aún! En esas canciones, incluso, creo que el elemento clave y más personal es la simpleza, y las melodías. Tiene que ser melódico, tienen que ser melodías que te toquen de alguna manera, que cuando las escuches no terminen siendo melodías del montón, sino lo suficientemente «precisas» para que tengan un verdadero significado. Cuesta un poco explicarlo en realidad y por eso lo dije antes, al momento que empiezas a entender la música y sentirla… es una combinación entre feeling y conocimiento profesional de la música. Cuando eso ocurre es el minuto, me imagino, en que te das cuenta de que tienes tu propio estilo. Lo importante es que aquello no te restrinja al momento de probar nuevas ideas.  Mi compositor favorito, James Horner, quien lamentablemente falleció en 2015 tras un accidente aéreo, una vez dijo en una entrevista cuando le preguntaron qué era lo importante tener en uno al momento de escribir bandas sonoras, que para él había que ser como un camaleón, ser capaz de adaptarte a diversos estilos, a distintas películas, de aprender a crear la música apropiada para ciertas escenas o partes de una secuencia. Rescato mucho lo que dijo, siendo un camaleón, lo que no significa que no tengas tu propio estilo, sino que puedes adaptarte a diferentes estilos, manteniendo tus elementos ahí.

Con respecto a “From Hell With Love”, me parece que es una mejora si se compara a “Berserker”. Los temas pesados como Repentless son más pesados que los del debut, los épicos como This Is War, más épicos que los del debut, y las canciones pegadizas con teclados ochenteros suenan más pegadizas y ochenteras que las del trabajo pasado. Esa es mi impresión. ¿Cómo analizas el progreso entre una entrega y otra?

En realidad nos sentimos orgullosos de los dos álbumes, y claramente podemos decir que a nuestros ojos son diferentes. No tratamos de hacerlo más ochentero por ejemplo, simplemente salió de esa forma, luego de seleccionar las canciones que grabaríamos. Solo ahí nos dimos cuenta… ‘OK, bueno, sin duda que tiene este una vibra muy fuerte de los ochenta’. No fue algo calculado, que pensáramos ‘OK, hagamos una mejora con respecto al primer disco’, ya que como te dije, nos sentimos muy orgullosos de “Berserker”, representa en un 100% cómo debe ser la banda… Siempre podrás pensar ‘OK, esta parte pudo haber sido distinta, se pudo haber producido de otra manera o mezclada de otra forma’, pero sería un cuento de nunca acabar. Lo único importante es que si al proyectar tu carrera hacia el futuro, a 10, 15 años, y en ese momento miras en retrospectiva y piensas en todos los discos que tienes, puedas decir ‘oye, tenemos 10 o 15 trabajos y todos enseñan una personalidad propia, un sonido propio, una producción distinta, no son copias el uno del otro’, todavía puedes decir que con 100% Beast in Black, pero cada uno tiene su carácter particular. ¿Sabes? Son como los hijos (risas).

Acabas de decir «100% Beast in Black”, pero seguramente ya habrás leído o visto comentarios de fanáticos, diciendo que sienten que el verdadero espíritu de Battle Beast sigue vivo gracias a tus trabajos con Beast in Black, o que el verdadero espíritu de Battle Beast está más presente en Beast in Black que en Battle Beast actual. ¿Cómo reaccionas cuando escuchas ese tipo de comentarios?, ¿cuán cómodo te es escuchar eso?

Viejo, ¡es completamente halagador! O sea, comprendo lo que la gente quiere decir y, en lo que a mí respecta, “From Hell With Love” es el quinto álbum de mi carrera personal. Por eso es que no veo problema alguno y no lo siento como algo negativo. De todas formas, con Beast in Black continuamos siendo una banda nueva y… por supuesto, el estilo es más o menos el mismo, si yo fui quien compuso los tres primeros álbumes de Battle Beast, incluyendo las letras y… cuando empecé a componer por separado de Battle Beast, simplemente sentí que esta cuestión de la bestia (beast) no estaba cerrada aún. El personaje… tiene su propia historia, y claro que es una cosa más personal, ¿me entiendes? Este personaje de la bestia… no era algo que quería abandonar todavía, sentía que había mucho más por hacer “en nombre de la bestia”, por decirlo de alguna manera. Y ahora estamos muy contentos de tener a Beast in Black y que exista esta especie de imagen, con cada portada quizás mostrando a esta bestia de algún modo. Hoy en día no haya tal vez tantas bandas con este tipo de personajes conectados a ellas, pero si pensamos en Children Of Bodom, ellos cuentan con The Reaper, Iron Maiden con Eddie y así. Con Primal Fear siempre verás a su águila en las portadas, mientras que Beast in Black tiene a la bestia, este Lion Beast y… de hecho, escribí una historia basada en el personaje del Lion Beast, hace varios años atrás, aunque todavía no la he terminado, hay que pulirla, no está lista como para ser publicada, hay que seguirla trabajando. Puede que nunca salga a la luz, pero siempre la tengo en mente, y quizás algún día quiera continuar armando esa historia y termine resultando en una entrega de Beast in Black que sea un disco conceptual, y relate la historia de la bestia. Por ahora solo sé que lo principal es que Beast es un nombre característico. De hecho, si nos referimos al nombre Beast in Black, la inspiración principal del nombre de la banda vino del manga Berserk, de este animé japonés donde sale este personaje, The Black Swordsman, cuyo animal interior es una bestia, Beast of Darkness, como su demonio interior. Y mientras pensaba en eso, en The Black Swordsman + Beast Of Darkness… ‘oye, ¡Beast in Black!, ¡listo!’. Claro, muchas canciones están basadas por supuesto en Berserk. En este nuevo disco, en «From Hell With Love», hay cinco temas basados en Berserk y, si estoy en lo correcto, lo mismo me parece que con el álbum debut, porque habían como cinco o seis inspirados en Berserk. En fin, sentía que era la decisión más correcta nombrar así a la banda, Beast in Black. Evidente, la música acá es similar a la que habré hecho en el pasado, pero hay algo nuevo que hace que la propuesta mantenga una frescura. Y creo que una diferencia muy importante y crucial es que la banda misma es distinta. Yannis es un cantante único, y todos los músicos, el batero, el bajista y el guitarrista… Kasperi (Heikkinen) es un fantástico ejemplo de guitarrista muy talentoso y virtuoso, es como… cuando él llega al estudio, graba sus solos en apenas un día, todos sus solos en un día. Llega tan bien preparado, y todos esos factores son parte de la música de Beast in Black y la banda, dándole sus propias características.

Sucede además Anton que has sido muy consistente en tu propuesta artística, desde un comienzo, desde tu primer disco «Steel» con Battle Beast hasta el de ahora con Beast in Black. No solo la música, con toda esta evolución, es un punto en común, sino también letras como las basadas en Berserk. Te pongo el caso de la canción This is War, de “From Hell With Love”, que cuando la escucho de inmediato me dan ganas de cambiar al álbum “Steel” y poner Band of the Hawk por ejemplo, que también está inspirada en la misma serie. Y al hacerlo, uno nota que existe una consistencia entre tu material más antiguo y tu material más reciente, a pesar del tiempo y el cambio de bandas…

Uf… no lo había visto de esa manera, pero como te dije antes, cuando escribes algo, lo más importante es que seas honesto con lo que compones, y solo después puedes compartirlo. Y quién sabe, en el futuro quizás la gente vea a Beast in Black de una manera muy diferente, que se pregunte “¿qué es esto?”, y sea muy distinto. Sin embargo, seguirá siendo parte de lo que realmente es Beast in Black, las composiciones de Beast in Black. Al final, pienso que es muy difícil para cualquiera saber cuál es el verdadero espectro de musicalidad de Beast in Black. No queremos limitar nuestro sonido, cuando escribo no quiero limitarme demasiado, porque la música es un campo de juego con tantas cosas que uno quiere probar. Creo que el Heavy Metal de hecho es el género musical más apropiado para probar cosas, es el género más libre… para mí, el Heavy Metal representa la libertad, la libertad musical. ¿Te puedes imaginar un álbum de Britney Spears con voces guturales, solos de guitarra bien vistosos o doble bombo? No, eso jamás ocurrirá. Con el Heavy Metal, en cambio, tú sí puedes hacer algo de lo que hace Britney Spears, por ejemplo, en alguna parte de una canción. Si quisieras podrías hacer algo muy suave, melodioso, y lento, de la nada cambiar a algo súper rápido, agresivo y ruidoso, pasando por todo entre un extremo y otro. Esa es la belleza del Heavy Metal y la gente lo aceptará. Lo hemos visto con muchas bandas que han hecho un montón de combinaciones. Los seguidores del Metal lo aceptan y se vuelven leales a sus grupos… pero claro, a lo que quiero llegar es a que el Heavy Metal es el género que te otorga más libertades, puedes esperar cualquier cosa en el futuro. Por supuesto, Beast in Black seguirá siendo Heavy Metal, aunque es difícil saber qué tipo de «condimentos» se irán añadiendo a la sopa para los próximos lanzamientos.

Mientras hablamos sobre los procesos de composición, de lo importantes que son para ti, de cuánta energía y trabajo les dedicas, de lo que significa para ti como músico, y lo importante que es sentirte contento con todo esto, es imposible no acordarse del 2015, cuando te encontrabas en un momento crucial de tu carrera con Battle Beast, con un «Unholy Savior» que se transformaba en el número uno de los charts de tu país, pero con un ambiente al interior de la banda que hizo que solo semanas después te forzaran a salir del grupo. ¿Cuán difícil fue la situación para ti, cuando debiste lidiar con tantos problemas durante esta fase tan «sagrada» para ti como la creación y lanzamiento de un trabajo?

Si, fue muy difícil para mí en ese momento, pero viéndolo en retrospectiva, la experiencia fue como una escuela, y fue muy importante pasar por esa escuela para mí. A causa de lo sucedido fue que pudo nacer Beast in Black, y eso es lo más importante. Me siento feliz al respecto, por cómo están las cosas ahora. Con nuestro bajista (Máté Molnár), por ejemplo, hemos hablado de nuestros pasados…  y había vivido como una experiencia similar. Estaba a cargo de su banda, Wisdom, un conjunto húngaro de Power Metal con el que estuvo tocando como por 15 años, haciendo cosas con ellos mientras yo estaba con Battle Beast, y ambos estuvimos de acuerdo con que habían sido muy buenas escuelas para nosotros y que ahora podemos combinar nuestras experiencias, conocimientos y todo lo que hemos aprendido, trabajar juntos y hacerlo para Beast in Black, que es nuestra prioridad, lo que ha funcionado bastante bien. Y creo que esa es otra de las razones por la cual Beast in Black ha crecido. Nos hemos preocupado de varios aspectos y siempre hemos buscado aprender del pasado, de las experiencias de trabajar con tantas personas. En ese sentido, cuando recuerdo el pasado, lo veo como una lección muy importante, pese a lo súper difícil que fue en lo emocional, pero me imagino que tenía yo que pasar por eso. Nunca sabes lo que el destino tiene guardado para ti, y bueno, para mí el destino tenía guardado a Beast in Black, aunque no lo sabía en ese tiempo. Si la gente supiera su futuro, lo más probable sería que ese futuro no se concrete, si lo supiera de antes…

Muchas gracias Anton por tu tiempo y esta entrevista tan profunda, en la que los metaleros chilenos y de Sudamérica tendrán la oportunidad de conocerte más. ¿Tienes algún mensaje para ellos?

Primero que todo, gracias a todos los que se han dado el tiempo de revisar esta entrevista. Estén atentos a las novedades de Beast in Black. Nuestro álbum sale el 8 de febrero así que vayan a escucharlo, y realmente esperamos que le guste a todos. En algún momento que estemos cerca de sus pueblos y ciudades, ¡asegúrense de ir a los conciertos! Y si no, en el futuro cercano, entonces tomen un avión ¡y vayan a ver un show de Beast in Black en cualquier parte del mundo!

Anton Kabanen fue el artífice de Battle Beast, uno de los grandes proyectos musicales del género insigne de esta página. Fue miembro fundador y principal compositor de los escandinavos hasta su salida, dos meses después de haber publicado “Unholy Savior”.

Tal fue el revuelo de su partida, que no tuvo problemas en formar una nueva banda y encontrar un sello rápidamente. El baterista Sami Hänninen (ex Brymir) se contactó con Anton directamente cuando supo que había separado caminos con Battle Beast, a fin de ser considerado por él si formaba una nueva banda. Yannis Papadopoulos (ex vocalista de Wardrum) fue contactado por Anton a través de internet, después de haber visto varios videos de él en YouTube versionando canciones y escuchar su trabajo en Wardrum. Después de conocer a Anton en persona, Yannis se unió al “proyecto” en ese entonces. Posteriormente acudió al llamado un amigo de Anton y primera opción para la guitarra, el experimentado Kasperi Heikkinen (Conquest, ex U.D.O.). Sólo faltaba el bajo y en ese período, los húngaros de Wisdom estaban en busca de un guitarrista, así que Anton Kabanen se unió a Wisdom como guitarrista, con la condición de que Máté Molnár, uno de los miembros fundadores de Wisdom se uniera al bajo en esta nueva aventura llamada Beast in Black. El sello Nuclear Blast apostó por esta idea y lanzaron su primer disco titulado “Berserker” con el gigante discográfico cuando estuvo finalizado el trabajo.

Anton Kabanen es un fan declarado de Kentaro Miura. En su época en Battle Beast, compuso varias canciones relacionadas a Berserk (The Band of The Hawk, Iron Hand, Victory, Golden Age, Kingdom, Out of Control, The Black Swordsman y Fight, Kill, Die). Con esta premisa,  “Berserker” nace influenciado musicalmente por grandes exponentes del Heavy Metal de los ’80 (como Judas Priest, Manowar o Accept por nombrar algunos) y la obra en sí, sin ser conceptual, se inspira en el trabajo de Kentaro Miura, el eterno manga llamado Berserk (publicado inicialmente en el año 1989 por Monthly Animal House y que continúa siendo difundida hasta la fecha por la revista Young Animal).  El artwork infundido en “Berserker”, es esbozado por Roman Ismailov (quien había dibujado la carátula de “Steel”) y muestra a “la bestia”, símbolo de Battle Beast y ahora de Beast in Black emulando a Guts (o Gattsu en su versión japonesa protagonista de la obra), con un brazo metálico y una gran hacha aparentando a la imponente espada matadragones. De fondo podemos ver a Midland a un lado derecho y por el otro costado, a Zodd el inmortal junto al Caballero Calavera.

El disco abre con Beast In Black, una canción enérgica, muy pegadiza y con excelentes e imaginativos duelos de guitarra, gran acierto para abrir este disco y presentar al grupo. La base rítmica es contundente y la voz de Yannis suena potente, apoyada en el coro por el trabajo de Anton en las voces (que ya conocíamos desde su paso por Battle Beast). Esta apertura, nos relata el conflicto interno que tiene Guts con su bestia interior, un animal en forma de perro endemoniado que se apodera de él. En su ira insana, odio y rabia, Guts usa su espada matadragones para vengarse de Griffith y asesinar a todos sus apóstoles.

Blind And Frozen fue el primer single/video publicado por la banda y fue la carta de presentación de Beast in Black al mundo. Nadie quedó indiferente ante la particular voz de Yannis, de un inicio con un registro vocal alto y posteriormente sutil. Tiene varios tintes femeninos en su registro y su amplio rango hacen que escuchar esta canción por primera vez, nos deje con la boca abierta. El griego es muy versátil, en momentos tiene una voz poderosa y a la vez delicada. Un acierto en cuanto a melodía y posterior desarrollo. La expectación en cuanto a la voz era muy grande, Yannis vino a ser el “reemplazo” de dos fieras como Nitte Valo y Noora Louhimo. Temazo desde el primer segundo, no le sobra ni le falta nada. Canción concebida para ser un himno.

Blood Of A Lion pareciera ser tomado del primer trabajo de Battle Beast, canción desechada incluso en “Unholy Savior” y usada en este disco. Otro himno que debe funcionar bastante bien en vivo, con unas melodías súper pegajosas. Mientras transcurren sus primeros segundos, va in crescendo y siendo más intensa hasta su coro. La voz de Yannis también va tomando cierta agresividad en la interpretación y el coro apoyado nuevamente por la singular voz rasposa de Anton. Nuevamente entramos en el conflicto interno de Guts con su bestia interna, pero esta vez, tomando fuerza de ella. Los teclados suenan épicos y la base rítmica suena contundente hacia el último tramo de la canción.

Born Again es algo más melódica, extremadamente ochentera en su comienzo y romántica. Nos relata el recuerdo de los primeros momentos de intimidad de Guts con Casca (o Kiasca en su versión japonesa) y como el protagonista desea recuperar lo que tuvieron hasta antes del eclipse. Yannis se vuele a lucir con su variabilidad, jugando en tonos altos agudos y rasposos, muy cercano al trabajo de Halford en Judas Priest, guardando las proporciones.

Zodd The Immortal es un hachazo de principio a fin, doble bombo a toda máquina y una base rítmica cortante. Es la canción más agresiva y pesada del disco, con un Yannis sonando brutal y demostrando que los tonos bajos no son un problema para él. El primer solo de guitarra es bien elaborado y armonizado, un buen paso para la segunda estrofa y coro de la canción, en donde las guitarras vuelven a ser protagonistas en un segundo solo, dando paso a un quiebre bastante interesante y violento. Zodd el Inmortal o Nosferatu Zodd es un personaje de Berserk, apóstol del quinto ángel y la canción refleja muy bien a este ser, un ente agresivo que ha dedicado su existencia al combate. Cada batalla en la que se dice que ha muerto, vuelve a reaparecer.

The Fifth Angel parte con una introducción del instante en que “la mano de dios” le da la iniciación a Femto en su creación (nombre que adopta Griffith cuando pasa a formar parte de este grupo) y del costo que debe incurrir para obtener el reino que desea, entregando en sacrificio a la “banda del Halcón”, que fue eliminada por sus sirvientes demoníacos y la posterior violación de Casca a manos de Femto en presencia de Guts. Acá comienza la razón de ser de Guts en el resto de la historia y su venganza contra “la mano de dios”. La composición es a medio tiempo y es donde encontramos la mayor presencia de teclados, un duelo de guitarras y melodías pegajosas. Mucho más tirada al Hard Rock.

Crazy, Mad, Insane es prácticamente sacada de otro disco u otra banda, muy al estilo de Abba por estructura y melodía o Modern Talking incluso, una canción bastante comercial y popera. Anton está influenciado por las canciones pop con sintetizadores de los años ’80 y había incursionado en algo similar en Battle Beast con Touch in the night. Corte influenciado por la música disco y dance. Independiente de las preferencias musicales y del disco en sí, es una canción muy pegajosa. Sería raro escucharla en vivo. Muy raro. En cierta medida, la letra no pega mucho con la música, debido a que interpreta a lo que siente Guts contra Griffith y su reino de luz creado en base a su pacto con la “mano de dios”.

En la segunda mitad del disco y siendo un bonus track, Hell For All Eternity sigue la estructura presentada en este trabajo, un coro bien pulido que se quedará dando vueltas en tu cabeza y un desarrollo certero, que va amplificando las revoluciones a medida que suenan los compases. Inconscientemente comenzarás a mover tu cabeza a medida que avanza el tiempo. El quiebre es buenísimo y el final es estruendoso con el doble bombo a toda marcha.

Eternal Fire tiene un coro bastante similar a The Final Countdown de Europe, más veloz que la canción anterior y donde nuevamente los teclados son protagonistas. Incluso su comienzo tiene un leve coqueteo con los suecos. El galopante riff que acompaña el desarrollo de la canción tiene ciertas reminiscencias también, excepto que la velocidad de la batería impuesta por Sami toma protagonismo en la canción durante los duelos de guitarra.

Cerca del final, nos encontramos con otro bonus track, la ganchera Go To Hell. Es de esas canciones que no entiendes el motivo de ser un extra, es una grandísima canción que te obligará a mover tu cabeza al ritmo de la canción, Yannis vuelve a sonar pomposo en los tonos altos. El coro simplemente es majestuoso, trae toda esa esencia ochentera a la memoria y mención honrosa a los solos de guitarra, muy elegantes y efectivos. La batería de Sami suena contundente, como si se fuera a desbocar en cualquier momento.

La siguiente canción fue la que más escuché mientras escribía la reseña. End Of The World es una pieza colosal, épica y reúne todos los elementos que quiere entregar Beast in Black. Teclados que sirven de guía, el ritmo de la batería dominada por Sami y el bajo de Máté  van estampando la marcha desde un principio y siguen en su conjunto tomando cada vez más fuerza, sobre todo cuando el bombo empieza a sonar fuertemente para ir marcando el paso. La participación activa de Anton en el coro sigue aumentando esta poderío hasta el quiebre, con unos solo de guitarra muy virtuosos, donde van turnándose Anton y Kasperi. De lo mejor que nos entrega este “Berserker”.

Al cierre, tenemos la balada Ghost In The Rain, que fue escrita originalmente para Battle Beast. Mientras llegamos a la calma y nos deleitamos con la voz de Yannis, da para pensar que hubo otras artistas invitadas en esta canción, pero es solo la voz de Yannis en distintos matices. Una clausura de clase para cerrar esta magnífica obra, una balada que suena enérgica y emocionante.

En esencia, debido al principal compositor y sus influencias, podríamos decir que es Battle Beast con otra formación o Battle Beast 2.0, pero Beast in Black retoma lo que quedo a medio camino en “Unholy Savior” marcando una clara línea divisoria a la anterior agrupación. Heavy Metal que bordea el Power Metal muy ochentero, con estribillos gancheros, teclados hímnicos y solos de guitarra muy inspirados. De los mejores discos del 2017.

 

Herrant