Entradas

Este Viernes, los portugueses ATTICK DEMONS lanzarán su tercer LP llamado ‘Daytime Stories, Nightmare Tales’ a través del sello ROAR! Rock of Angels Records. Su nuevo adelanto «Hills Of Sadness» lo pueden escuchar a continuación:

«¡Saludos Demonios! Es con gran placer que presentamos el tercer single de nuestro nuevo álbum ‘Daytime Stories, Nightmare Tales’, que saldrá el próximo Viernes 25. Hasta entonces quédense con ‘Hills of Sadness’, ¡Esperamos que les guste!»

El tracklist y el artwork:

1. The Contract
2. Make Your Choice (mira el video aquí)
3. Renegade
4. The Revenge of the Sailor King
5. Hills of Sadness
6. Headbanger
7. Devil’s Crossroad
8. O Condestavel
9. Running

ATTICK DEMONS, banda portuguesa de Heavy Metal tradicional, estrena el video para el single “Make Your Choice” en la víspera del lanzamiento de “Daytime Stories… Nightmare Tales”, álbum con fecha de estreno para el 25 de Septiembre. El disco será lanzado por ROAR! Rock Of Angels Records.

El tracklist y el artwork:

1. The Contract
2. Make Your Choice
3. Renegade
4. The Revenge of the Sailor King
5. Hills of Sadness
6. Headbanger
7. Devil’s Crossroad
8. O Condestavel
9. Running

Los portugueses Attick Demons tienen prácticamente quince años dando vueltas por el circuito underground de su tierra natal, pero no es si no hasta este año que han podido consolidar sus esfuerzos y plasmarlos en una placa… y una muy buena, aunque con un gran pero.

Atlantis es su carta de presentación hacia otras latitudes, disco en el que nos presentan nueve cortes de heavy power metal en su vena más tradicional, es decir, sin arreglos orquestales, sinfónicos, endemoniados blast beats, ni nada similar, simplemente heavy metal más una medida cuota de power de corte melódico.  Pero si hay una característica que resalta por sobre cualquier otra que podamos encontrar, esa es la increíble, mejor dicho, impresionante similitud que posee Artur Almeida, vocalista, con quien me imagino debe ser uno de sus máximos ídolos, me refiero a Bruce Dickinson.  Quizás en los primeros cortes no lo notarán con tanta fuerza, pero a medida que transcurre el álbum y se van sucediendo los temas, probablemente podrán corroborar lo que acá les digo.

Musicalmente -y obviamente- una de las principales influencias de la banda es Iron Maiden, de hecho hay algunas canciones que llega a ser desconcertante oírlas, ya que si nos olvidamos que se trata de una agrupación portuguesa, sin mucho problema podríamos imaginarnos estar oyendo a Harris y compañía.  Claro, algunos dirán ¿y entonces cual es la gracia, mejor escucho a Maiden? Pero lo cierto es que Attick Demons tiene lo suyo, los temas son muy entretenidos, tienen algunas líneas vocales y coros que enganchan con notable facilidad y se quedan dando vueltas en la cabeza con tan solo algunas oídas, y ese gancho, con la increíble oferta musical que existe hoy en día, no es tan sencillo lograrlo, pero estos portugueses lo hacen y sin muchas complicaciones.

Aún con lo dicho, la veta más powermetalera de la banda es ostensible desde el mismo comienzo con Back In Time, un corte rápido, potente, con buen trabajo en guitarras y un gran despliegue por parte de Gonçalo Pais en la batería.  Es probable que la mencionada semejanza aún no les resulte tan patente, pero seguro en la siguiente, que lleva por nombre Atlantis, ya comenzarán a percibirla con más fuerza, aunque hay que destacar que también tiene otros recursos, como algunos tonos más agresivos en plan Uncle Reaper, aunque son solo algunos guiños en algunas partes, además de unos agudos gritos que le permiten tomar un poco de distancia respecto del trabajo del maestro inglés.

City of Golden Gates y The Flames of Eternal Knowledge es por lejos lo más Iron Maiden que van a encontrar en la placa, más Maiden que los mismísimos incluso.  Vale hacer notar que la similitud va, sobretodo, por la música que la Doncella nos ha entregado desde Brave New World en adelante.  Están más ligados a la actual etapa de los británicos que al lado ochentero.  Si todo lo dicho hasta ahora les causa algún tipo de rechazo producto de la notoria similitud con la que se encontrarán, les sugiero escuchar The Flames of Eternal Knowledge, si no enganchan con esa canción, no intenten con el resto.  Tómenlo como una prueba.  Si logran soportar el asombroso parecido de este track, es probable que puedan encontrarle el gusto al resto, ya que en este caso, además de la voz, las líneas vocales, las melodías de las guitarras, la estructura y principalmente el coro, pertenecen, sin ninguna duda, al mundo musical creado por los señores Harris y Dickinson. ¿Bueno o malo? La decisión es de ustedes.

Entre los temas con sonido más propio resulta destacable Riding The Storm e In Memoriam, en donde prueban con algunos riffs bastante más pesados o Meeting The Queen, el que posee una estructura más trabajada, menos predecible y a la que adhieren una agradable voz femenina, que por supuesto, los saca del molde mostrado hasta ahora.  Eso hasta que llega el cierre de la mano de Listen to the Fool, el que nuevamente nos traerá reminiscencias de canciones ya escuchadas con anterioridad y no precisamente de su autoría.

A decir verdad, no hay mucho más que contarles acerca de este disco, así que antes de terminar voy a insistir en un punto.  Es cierto, la similitud es extremadamente notoria, no hay que ser un erudito en la historia musical de Iron Maiden para darse cuenta que el parecido va mucho más allá de lo saludable, pero no es menos cierto que Attick Demons pone parte de lo suyo, adhiere ciertos matices que ya no encontramos en la música de los ingleses y tienen un “no se qué” (¿!) que invita a la escucha.

Al menos me entretuvo mucho más de lo que esperé en un principio.  Si logran superar el tema de la voz, quizás podrán notar que al fin y al cabo, Atlantis es un muy buen disco, con grandes canciones y dentro de todo, honesto en su propuesta, a los tipos les gusta Maiden y nos lo dejan extremadamente claro… aunque para más de alguno, esa será la principal razón para vetarlos. ¡Ah! ¿Mencioné que también tienen tres guitarristas?  Parece broma, pero en serio, denle algunas oídas antes, quizás se lleven una buena sorpresa.