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El próximo 6 de Enero, en Arena Recoleta, se realizará la primera versión del Festival de Metal Underground «Victim To The Blade». Este evento, producido en conjunto por Wolf Producciones y Tradición Metálica, contará con las siguientes 10 bandas:

ATTACKER BLOODY AXE (Thrash Metal; Valdivia)
DEFEATER (Speed Metal; Concepción)
CHAOTIC BASTARD (Thrash Metal; Santiago)
HËILIGEN (Heavy Metal; Santiago)
ARMOURED KNIGHT (Heavy/Speed Metal; Peñaflor)
VANDAL (Thrash Metal; Melipilla)
TORMENTO (Heavy Metal; Melipilla)
SINS OF THE DAMNED (Speed Metal; Santiago)
ALIENATION (Death/Thrash Metal; Santiago)
PARKCREST (Thrash Metal; Santiago)

Las entradas ya están a la venta. El valor es en preventa de $4.000 con una cerveza y el día del evento sube a $5.000. Ojo que en oferta hay 3 entradas con cerveza por $10.000. Pueden ser adquiridas contactando directamente a la producción a través de su Facebook.

Tras un buen tiempo de inactividad, los chilenos ARMOURED KNIGHT anunciaron su regreso con un nuevo single titulado «Ashes Of Glory». El trabajo (cuyo artwork pueden ver aquí mismo) contará con 3 canciones y aún no tiene fecha de lanzamiento.

Además, ARMOURED KNIGHT se estará presentando por primera vez tras su receso el próximo Viernes 14 de Abril en el «Black Steel – Evil Command» junto VENUS TORMENT, WARTH, PRONOIA y otras 2 bandas por confirmar.

Armoured Knight, banda oriunda de Peñaflor, nos entrega este EP titulado Prophecy of Tomorrow, conformado por cinco canciones originales, más un cover de un grupo alemán de power metal “relativamente” conocido por estos lares… pero no nos adelantemos, ya revisaremos dicho tributo.

Abren este trabajo con una intro de nombre Final Battle, que parte de inmediato con el heavy metal al frente, nada de teclas pomposas, ni ambientaciones suavetonas, ¡no!, como decimos algunos: ¡dos cucharadas y a la papa!.  Y lo que primero podemos notar casi de forma inmediata con el comienzo, es el gran trabajo en las seis cuerdas de la dupla conformada por Cristian León y Francisco Sanhueza, agudos, afilados y certeros riffs son los que adornan esta sección de algo más de un minuto, con la que preparan el camino para Apocalyptic Warriors, canción de speed/power metal, melódica y muy en la vena alemana ochentera.  Mediando el tema y antes de la aparición de los solos, hay una sección que recuerda mucho a Metal Invaders de Helloween, lo que confirma cualquier referencia anterior.  Buen y auspicioso inicio.

Continúan con Fallen Angel, otro velocísimo corte en donde destaca el tremendo trabajo de Oriel Carvajal en los tarros, quien junto a Francisco Vásquez, configuran una sólida base rítmica.  Es grato poder señalar, además, que el sonido logrado en este EP es realmente de lujo, el bajo se escucha de forma clara y potente, los bombos suenan como tales y todo en términos de sonido juega a favor de la banda,  aunque quizás faltó algo más de peso al final, una mezcla con un sonido un poco más «aplastante», pero que en todo caso no pasa de ser una apreciación meramente personal, porque, como ya dije, el sonido es muy bueno.

Ahora bien, revisemos un poco la situación vocal.  Eeve, la vocalista de la banda (al menos hasta este lanzamiento) posee una voz muy ad-hoc con el estilo, aguda, aguerrida cuando debe serlo, con potencia, se nota que hay un caudal importante, pero queda la sensación que no sabe bien cómo manejarlo.  Hay momentos en que queda fuera de tono y se nota, pero también se entiende que es algo absoluta y totalmente abordable.  El corte Armoured Knights es precisamente uno de los cuales en los que mejor desempeño logra, se percibe cómoda, con soltura, resultando en una interpretación espontánea y que reafirma el hecho de que Eeve tiene mucho que aportar a la escena en este estilo musical, pero hay aspectos que debe cuidar y pulir.

In Search of Power, cuarto en la lista, es un tremendo instrumental.  ¡Tremendo!  Acá se lucen todos, el bajo de Vásquez, impecable, líneas entretenidas y que no se limitan solo a secundar al resto; Carvajal, espectacular tras los tarros, certero en todo momento, arreglos muy entretenidos de oír y realmente sólido en lo suyo; y la dupla LeónSanhueza, de gran cometido, como a lo largo de toda la placa, muy buenos solos, leads gancheros y todo acompañado por un sonido acorde a la calidad musical que la banda nos esta entregando.  A destacar el gran trabajo compositivo de Cristian, me gustó mucho todo lo que hacen acá, de hecho abarcaron una veta mucho más heavy que speed en este corte, reduciendo bastante la velocidad y logrando secciones más intensas y con mucho más peso metálico… y lo cierto es que lo hacen tremendamente bien, quedando como un área interesantísima para explorar en futuros trabajos de la banda.

El último corte original de este lanzamiento es The Prophet, con el cual, a través de un inicio muy melódico, pero a la vez potente, marcarán la tónica a desarrollar en todo el resto de la canción, que no es otra cosa que speed/power metal a la vieja usanza, y como si quisieran confirmar que ese es el estilo por el cual se mueven, arremeten con I’m Alive de Helloween.  Pedazo de canción. Porque puede gustar o no tanta melodía bonita en el metal, pero al Keeper 1 y 2 no los toca nadie.  Hay que ser sordo como para no darse cuenta de lo increíbles que son los riffs, los leads, las líneas vocales y todo lo que diga relación con canciones como I’m Alive, Eagle Fly Free, Halloween o Keeper of The Seven Keys.  Eso los chicos de Armoured Knight lo tienen clarísimo y se despachan una tremenda versión, muy apegada a la original, en todo aspecto.  Y es acá donde se nota que Eeve tiene una muy buena voz, no es fácil alcanzar los tonos de Mr. Kiske, y de hecho quizás no lo logra del todo, pero su desempeño es mucho más que bueno, salvo por algunas imperfecciones que se relacionan con lo ya dicho párrafos más arriba y que notarán sobre todo acercándose al final del corte.

De todas formas, entiendo que Eeve ya no está en la banda, desconozco las razones del porqué, pero esperemos que su reemplazante logre aportar con lo que se busca y la agrupación siga adelante.  Demás está decir que la materia prima está presente.  Falta pulir algunas cosas, es natural y obvio.  Tienen a cuestas recién un demo y este EP, hay mucho camino por delante que recorrer, pero están en un muy buen pie y eso es lo que acá realmente importa.

 

 

El Metal tradicional en Chile goza de muy buena recepción, de eso no hay duda.  Sin embargo, sólo los nombres más grandes, esos que están en las ligas mayores, son los que más se conocen y a los que todo mundo asiste cuando vienen.  Bandas como Metallica o Iron Maiden llevan audiencias que se cuentan por decenas de miles, pero cuando se trata de agrupaciones más nuevas, la cosa cambia bastante.  No son tantos los que dedican esfuerzos a salir en la búsqueda de nuevos nombres, a comprar material de bandas más desconocidas, más subterráneas, o a asistir a sus conciertos, ya sea por desconocimiento o mero desinterés.  Sea como sea, esto claramente repercute en que son muchos menos los que se atreven a traer a estas bandas para realizar eventos en nuestro país.  Pero el 18 de mayo recién pasado, esto comenzó a cambiar.

Dos bandas de la escena underground del último tiempo se presentaron en Santiago, en el mismo escenario, en el marco de un festival organizado por una producción que puso todas sus fichas en un show que le daría a los seguidores del metal tradicional, una noche inolvidable.  El evento, denominado Evil Confrontation Festival, nos trajo a Chile, por un lado, a los suecos de Enforcer, nombre que cada vez se hace más grande en la escena internacional a punta de 3 excelentes discos de Heavy Metal, y por el otro a Midnight, norteamericanos que vienen dando que hablar desde hace varios años y a quienes algunos consideran como los verdaderos herederos del legado de Venom.

Pero eso no era todo.  Además de los mencionados números extranjeros, el evento contaba con la participación de 3 destacadísimas bandas nacionales: Miserycore, excelente agrupación de Black/Thrash Metal, llamada a poner la cuota más extrema, y la dupla Axe Battler y Metal Grave, ambas cultoras del sonido que caracterizó al Heavy Metal durante la primera mitad de los ochenta, es decir, Heavy Metal del más clásico –si lo quieren llamar así-.  Pero, además, días antes se había anunciado un número sorpresa.  Una cuarta banda nacional se sumó al cartel: Armoured Knight, oriundos de Peñaflor, quienes ejecutan un crudo Heavy/Speed Metal, fueron la última confirmación para el evento.

 LA “FORZOSA” PREVIA

Todo estaba listo y dispuesto.  Eran cerca de las 18:00 horas, horario pactado para dar inicio a la jornada.  Pero algo pasaba.  Mientras Enforcer probaba sonido, algunas cosas comenzaron a presentar problemas: algunas fallas en la amplificación, requisitos técnicos de backline que no se cumplieron y otras cosas, terminaron por dilatar el inicio del festival, el que se postergó por casi 4 horas.  Pero lo más sorprendente de todo fue la actitud frente a la situación, tanto de las mismas bandas, quienes esperaron pacientemente hasta que todo estuviera solucionado, como de la gente… sobre todo la actitud de la gente que esperaba afuera.

Alguien podría pensar que la fanaticada de bandas como Midnight podrían comenzar a hacer desordenes, a romper cosas, a gritar, pegarle patadas a la puerta de acceso, garabatos, botellas rotas, etc. etc.  Pero nada.  Nada de eso sucedió, se les explicó lo que estaba pasando, y si bien naturalmente había cierta molestia, se entendió que había que esperar, incluso uno de los mismos integrantes de Midnight salió por un momento a dar la cara, bueno en realidad apareció con la característica capucha que usan en escena, pero esa fue la tónica.

Así que bueno.  Todos querían ver a las bandas en acción y si había que esperar para ello, entonces esperemos.  Pero no vamos a esperar secos.  Aparte de mojarse la ropa, había que empaparse por dentro.  Probablemente, los más contentos fueron los locatarios del sector quienes vieron duplicadas sus ventas normales para una tarde sabatina cualquiera.  Más tarde, escuchando comentarios al azar, la conclusión entre los asistentes era una sola: ¡Puta que valió la pena la espera!

ARMOURED KNIGHT

Finalmente todo comenzó a eso de las 21:50, de la mano de la joven agrupación de Peñaflor, Armoured Knight, quienes cuentan entre sus filas con una mujer en las voces, de nombre Evelyn Contreras, pero quien entiendo se hace llamar Eeve.  Su propuesta, la que se enmarca dentro de un contexto de speed/heavy metal, fue muy bien recibida por la gente que comenzaba a hacer su ingreso a la misma hora que la banda comenzó a tocar.  El inicio fue con la intro de nombre Final Battle a la que le sigue Apocalyptic Warriors, canción con la que la gente que se encontraba ya apostada en el lugar empezó de inmediato a moshear y disfrutar.  La espera había sido larga y la sed de metal comenzaba recién a apagarse.  Le siguieron The Prophet, Armoured Knights, In Search For Power y Fallen Angel.

A pesar de lo jóvenes que se ven todos en la banda, demostraron oficio, se vieron cómodos en escena, su ejecución estuvo casi exenta de errores notorios y a la altura de la invitación recibida.  La audiencia los recibió de buena manera, algunas de sus canciones fueron coreadas por quienes ya los conocían, y el resto, a pesar que muchos se preguntaban quiénes eran, los escucharon con el debido respeto.  Ya hablaremos del comportamiento de los asistentes, el que da para todo un capítulo aparte.

Muy buena presentación de Armoured Knight, quienes estuvieron poco más de veinte minutos sobre el escenario.  Técnicamente son muy buenos, ambos guitarristas me sorprendieron y demostraron su experticia en sus respectivos instrumentos, lo mismo el bajista, sólida ejecución, la voz de Evelyn, muy ad-hoc a la oferta musical de la banda y a pesar que por momentos el nerviosismo era evidente en su cara y gestos, salió airosa de la situación, y sobre todo el batero, quien realmente la rompió en escena.  Entiendo que pronto estarán lanzando material de estudio, así que a estar atentos con ellos.

AXE BATTLER

No pasaron más de diez minutos y los santiaguinos Axe Battler saltaron a apropiarse del diminuto escenario de la Khronos.  El inicio fue con Marching Phalanxes y la reacción del respetable fue instantánea: headbanging, gritos y puños en alto por todos lados.  La audiencia que ya se encontraba a 3/4 de la que sería finalmente, acompañó a la banda durante toda su presentación con actitud metálica que contagiaba.

Los que ahí estábamos sabíamos o al menos comprendíamos todo lo que había costado llevar esto adelante, así que más que un apoyo ciego, era un desahogo poder estar escuchando y disfrutando con cada canción y con cada banda, así lo entendimos todos y por cierto, también las bandas, que dieron el 100% y más durante los minutos que estuvieron en escena.

Los muchachos de Axe Battler sabían que este era otro peldaño dentro de la merecida consagración como banda puntal de la escena heavy metalera nacional y con cada canción que ejecutaron dejaron todo en la tarima de la Khronos.  Con tan sólo un EP a cuestas, la gente conoce sus canciones y eso quedó demostrado la noche del sábado.  Temas como The Wrath of My Steel (que da nombre a su único trabajo a la fecha), Midnight Racer (que será lanzada oficialmente en su primer larga duración) y Minotaur’s Labyrinth, el público gozó de buena gana, alentó y aplaudió a la agrupación, quienes se hicieron merecedores de todos los elogios por medio de una puesta en escena y una presentación redonda.  Acá dichos como “si es chileno es bueno” o “es chileno así que apoyémoslos” no corren.  Simplemente se premió el esfuerzo, la convicción y la pasión por el metal que profesan cada uno de los integrantes de cada una de las bandas que se presentaron.

Los puntos más altos de su presentación estuvieron dados por Killers of The Night, que ya pinta para clásico de la banda, y el cover con el que cerraron su participación en el festival: We Stand To Fight, canción de los desconocidos, pero excelentes Virtue.  Cerraron su presentación entre vítores y aplausos, exactamente a las 22:53, para dar paso a la oscuridad, al menos estética de una de las agrupaciones revelación del medio nacional.

METAL GRAVE

A las 23:05 Metal Grave en pleno ya se encontraba sobre el escenario de la Khronos.  Mientras sonaba la intro de su opera prima, todos comenzamos a aprestarnos para una descarga del más oscuro heavy metal.  Candelabros y una cruz de huesos (al más puro estilo King Diamond) iluminada por una vela al centro, más un telón con el ataúd proveniente de su single, fueron parte de la imaginería con que los porteños salieron a reventar el recinto.

Partieron con Journey Into the Unknown, eliminando toda la sección introductoria (llamada Face The Gates), sones ya muy bien conocidos por todos los asistentes.  Y es que tanto con su single como con su reciente placa (The Eternal Flame of Deception) Metal Grave se ha ganado un espacio y un respeto importante dentro de la escena heavy metalera nacional, siendo realmente un lujo de banda que espero y creo -personal y sinceramente- que están para cosas grandes.  Continuaron con The Court of King Minos, excelente y velocísimo corte de su ya mencionado primer álbum, el que provocó intensos mosh en la pista.

Memories of a Past Life fue la encargada de continuar con la sólida presentación de la banda.  A estas alturas el público ya se encontraba rendido a los pies de los oriundos de Valparaíso.  Y es que tanto la puesta en escena (con ligero corpsepaint incluido) como la ejecución de las canciones, no daba espacio para otra cosa que no fuera admiración.  La tremenda Envenom (sé que a nadie le interesa, pero debo decir que se ha transformado en una de mis preferidas) continuó con la fiesta que se vivía al interior del recinto.  Es un ¡temón! Y en vivo sonó como cañón.  Qué grato es escuchar estas canciones en un disco, grabadas en estudio, y después poder comprobar en directo que pueden replicarlas de manera casi perfecta.

Para el cierre, The Seventh Circle, que llegó para apaciguar un poco a la audiencia, por tanto se trata de un corte que colinda con terrenos propios del doom.  Sus lentos, pero pesados riffs sirvieron para descansar un poco el cuello de los cientos que disfrutaron con la excelsa presentación de Bastián, Christopher, Simón y Diego, un cuarteto que insisto, está para grandes cosas.

Exactamente cuarenta minutos duró el show brindado por Metal Grave.  Eran las 23:45 cuando bajaron del escenario y comenzaron los preparativos para ver a otros porteños, a quienes se les encomendó la tarea de traer la brutalidad al cartel de este festival.

MISERYCORE

Siendo las 23:56 comenzó la intro con que Miserycore abre sus presentaciones.  La gente comenzó de inmediato a agitarse, todos sabíamos lo que se venía, la brutalidad de la banda en escena es conocida, por lo que sólo quedaba prepararse para el primer embate, el que en esta ocasión tuvo por nombre We’ll Take Command, espectacular y asesina canción proveniente de su EP Get Total Apart, que contiene toda una declaración de principios y que resume de buena forma la propuesta, tanto lírica como musical que han profesado desde sus inicios, en el año 2004.

Los cerca de 400 asistentes pronto terminaron por transformarse en un mar de gente que iba y venía (algunos por los aires) al son de los inmisericordes riffs de JAG y compañía.  Civilization Torture, la brillante Milicia de Rabia, Merciless Fire y Gas Them All, continuaron con la masacre sónica de la que todos fuimos víctimas aquella noche.

Hasta antes de aquel día, Miserycore debían ser los encargados de abrir el evento, sin embargo, por razones que desconocemos, fueron la última banda nacional en presentarse.  Sin embargo, fue todo un acierto el orden en el que finalmente aparecieron.  Luego de tres excelentes bandas más ligadas al heavy metal, era hora de una buena dosis de “chacalismo insano”, y que mejor que Miserycore para ello.  Continuaron con uno de los mejores temas que ha parido la escena nacional en muchísimos años (o al menos así lo veo yo).  Preludio Destructivo, es precisamente eso, destrucción.  “Malvada sinfonía articulada por mi orgullo, aplastante y destructora del que se ha de interponer”.  Nada mejor que las mismas letras para plasmar la intensidad de la presentación con que los de Valparaíso arrasaban con todo a su paso.  ¡Tremendos! Hacía muchísimo tiempo que tenía ganas de verlos en vivo y definitivamente la rompieron.

Merciless March, Get Total Apart, Self Flagellation Attack y End of The World, rompieron con todo, cada uno de los asistentes estaba vuelto loco con tamaña lista de temas.  Fue un setlist sin parangón, certero, macizo, potente e inmejorable.  Por si fuera poco, cerraron con un cover del nunca bien ponderado G.G. Allin, Die When you Die, que terminó por encender a toda la Khronos y dejarlos listos y dispuestos para recibir a los números internacionales de la noche.  Para cerrar, sólo decir que sobran elogios, pero faltan palabras para describir la experiencia Miserycore en vivo.  Ojalá todo quien sienta afición por los sonidos más extremos, acuda a verlos alguna vez.  Opinión muy personal -y a la par con Force of DarknessMiserycore es la mejor banda de black/thrash que ha parido esta faja de tierra.  Punto.

EL PÚBLICO

Haré un pequeña, pero necesaria pausa, para describir brevemente al público que asistió la noche del sábado, porque tal como dije varios párrafos arriba, realmente se merecen un capítulo aparte.  Voy a ser muy auto-referente con lo siguiente, pero para darles contexto es necesario que lo haga.  Llevo asistiendo a conciertos –masivos y no tanto-, desde 1994, cuando comenzó la venida de “las grandes bandas” a tierras nacionales, en esa ocasión de la mano de Kiss, Slayer y Black Sabbath, estos últimos, el motivo principal por el cual asistí a aquél evento.  Desde ahí a la fecha, sinceramente, no sabría decirles en cuantos conciertos he estado.  Pero en un alto porcentaje, siempre he visto que las bandas nacionales no son tratadas con el respeto que merecen.  Las razones, las desconozco, tampoco me interesa conocerlas, pero siempre me ha parecido de lo más absurdo, estúpido e infantil, cuando algunos comienzan con las pifias y a pedir con gritos entre tema y tema, que se vayan o que aparezca pronto el número internacional por el cual pagaron su entrada.

La razón por la cual les digo esto, es porque el sábado fui testigo de la pasión verdadera que centenares de personas pueden llegar a sentir por este estilo de música, lo que quedó de manifiesto con un comportamiento fuera de cualquier expectativa.  Cada una de las bandas fue tratada como si fueran los más grandes exponentes del género, sus canciones fueron coreadas, aplaudidas, vitoreadas y disfrutadas como si fueran la última de la noche, como si cada una de las agrupaciones fuera el “plato de fondo”, y más allá de la notable recepción que tuvieron, hay que destacar que la gente venía luego de 4 horas de haber esperado a que comenzara todo. ¡4 horas!  ¿Se imaginan lo que es estar esperando 4 horas?, incluso por momentos bajo una incesante lluvia, para luego entrar y simplemente ponerse de inmediato a disfrutar, cantar, saltar, y moshear, sin ningún ápice de malestar.

Es en este tipo de instancias y situaciones donde se ven “los de verdad”, los que están ahí por verdadera pasión por el metal, los que apoyan la escena con hechos, acciones y actitudes y no sólo de la boca hacia afuera.  Claro, no faltarán los que dirán que fue una falta de respeto la espera, que cosas como esas no pueden darse, y muchas otras razones que pueden tener mucho de cierto y mucha razón.  Pero también hay que tener presente que en este tipo de eventos y en realidad, en cualquier situación de la vida cotidiana, hay imponderables y factores de riesgo que pueden jugar una mala pasada en el momento menos pensado.  Y así fue y así se entendió.  ¿Lograré algo con seguir molesto? Nada, ¡entonces a disfrutar, mierda! Fue realmente un privilegio haber podido presenciar todo en primera fila, de primera mano.  Como dijo un muy querido amigo, me saco el sombrero por todos quienes estuvieron presentes el sábado.  Desde acá mis más sinceros respetos.

ENFORCER

Eran las 00:55 y llegaba la hora del primer número internacional de la noche.  Precedidos de tres tremendas placas, los suecos de Enforcer salieron jugando a ganador desde el primer momento.  Comenzaron todo con la intro de su último trabajo, Bell of Hades, la que dio paso a Death Rides This Night, canción que enloqueció a todos quienes estaban apostados desde la tarde para ver a la agrupación sueca por primera vez en Chile.  Olof y los suyos sabían que contaban con una gran fanaticada y fueron testigos de lo mucho que gusta su música, tanto en nuestro país como en el resto de los países sudamericanos que incluyeron en esta gira.

Horas antes que todo comenzara se veían agotadísimos, cansados.  No es para menos. En Brasil tocaron alrededor de 20 fechas, prácticamente todos los días de su estadía, luego pasaron por Paraguay y posteriormente Argentina, para recién llegar a Chile, con todo lo extenuante que debe ser una gira de tales características.  Sin embargo, cuando subieron a escena, nada parecía importarles.  El cansancio lo extirparon y brindaron un show de antología, de potencia envidiable, sacando energía no sé de donde, alimentándose también de la reacción del respetable, que cantó todas y cada una de sus canciones, logrando comunión inmediata con una audiencia que vibró en todo momento y que proyectó sincera admiración por su música.

Continuaron con Mistress of Hell de su primer trabajo y luego vino el gran hit de su último disco a la fecha.  Mesmerized by Fire sonó como cañón y fue coreada hasta el cansancio… ¡nah! Qué cansancio, su presentación estaba recién comenzando, no había lugar para el cansancio.  Era como si recién se hubieran abierto las puertas, la energía al interior del recinto desbordaba por todos lados, era realmente impresionante ver cómo todos disfrutaban como si se tratara de la primera banda de la noche.  Katana, On The Loose, la magnífica Scream of The Savage y Midnight Vice, prosiguieron con la fiesta metalera que amenazaba con borrar de cuajo cualquier asomo discotequero del local, incluyendo los horribles graffitis que se encontraban “adornando” su interior.  Eran espantosos, si hasta los mismos Enforcer les sacaron fotos para probablemente reírse después.

Con Take Me Out of This Nightmare continuó la presentación de su última placa, canción que con su pegajozo coro hizo vibrar y cantar a todos los presentes, para luego despacharse la muy NWOBHM Take Me To Hell.  Luego vino la brillante Silent Hour/The Conjugation, qué tremenda canción y qué despliegue técnico.  El público estaba extasiado ante tamaña demostración de poderío de estos suecos, agradeciendo cada nota que provenía de sus instrumentos y particularmente, frente a la devoción que se nota que sienten por el heavy metal.  Satan, Black Angel y Roll The Dice fueron las encargadas de dar término a la sólida presentación de Enforcer, la cual quedará grabada por mucho tiempo en la memoria tanto del público como de los mismos músicos, quienes se bajaron sumamente agradecidos del escenario, saludando a todos quienes pudieron.  Cierto.  Se me había olvidado comentarles que las bandas debían atravesar por en medio de la gente para llegar al escenario.  Ustedes podrán creer que todos aprovechaban de abalanzarse sobre ellos, para sacarse fotos, pedir autógrafos, sacarles mechones de pelo, tocarlos o lo que fuera, pero no, cualquier petición fue realizada con el mismo respeto con el que se trataría a cualquier otra persona.

Antes de retirarse hubo un amago de tocar otro tema.  De hecho ese debería haber sido Evil Attacker, pero en honor al tiempo, los gringos ya estaban tomando posesión del escenario.  Olof se dio cuenta de aquello y se retiraron a su merecido descanso.  Aplastante presentación de los suecos.  Primera vez en Chile y tuvimos el privilegio de verlos en un extraordinario momento.  Esperamos que no sea la última y que su regreso sea ya estando en la cima de la escena internacional de heavy metal, lo merecen y tienen las cualidades para ello.

MIDNIGHT

Programados como número de cierre, los norteamericanos Midnight eran de los números más esperados de la noche.  Su mezcla de speed con heavy de la vieja escuela, embardunados con una fuerte mezcla de Venom, generaba fuertes expectativas entre los asistentes.  ¿Se cumplieron?  Por supuesto.  Salieron a escena a eso de las 02:20 y desde el mismo inicio reventaron la Khronos con el poderío que emana de su música.

Partieron con Vomit Queens y todo se vino abajo.  Los enmascarados reventaron el lugar desde el mismo inicio.  Los stage diving que habían sido algo tímidos hasta entonces, comenzaron a hacerse más frecuentes. ¿Les había comentado que no había guardias al interior? Ni siquiera había una valla que separara al público del escenario.  ¿Ustedes creen que alguien intentó subirse para agarrar a los músicos a abrazos y cosas por el estilo? Nadie.  Todo se desarrolló, desde ese punto de vista, en completo orden.  Claro, varias personas lograron subirse al escenario, pero sólo con la intención de ganar altura para abalanzarse sobre el resto.  ¿Cámaras? Dos o tres, nadie estaba preocupado de tomar fotos, para qué si después aparecen en otros lados, lo que importaba era disfrutar, cantar, moshear, todo fue sólo disfrutar de la presentación y el tremendo espectáculo montado por cada una de las bandas.

Rip This Hell, Lust Filth and Sleaze y All Hail Hell, continuaron desbaratando el recinto, mientras todos saltaban y coreaban cada nota que el power trío ejecutaba sobre la tarima.  Luego vino el turno de la magnífica Violence on Violence, de los cortes más speed metaleros de los gringos y que tuvo presentación especial por parte de Midnight, indicando que Sudamérica era conocida en los Estados Unidos por su cocaína, aunque ellos no tenían totalmente claro el porqué, algo que da para varios otros análisis que, claro, no vamos a abordar en esta ocasión.

Holocaustic Deafening, You Can’t Stop Steel, Endless Slut y Satanic Royalty, hicieron delirar a todos los presentes que gozaron con cada una de ellas, tanto como gozaron y disfrutaron los mismos Midnight con la recepción del público chileno.  A pesar de todo lo que costó dar inició al evento, todas las personas que estuvieron adentro, incluyendo a los músicos, disfrutaron a más no poder de la noche.  Era cosa de ver los rostros de los presentes.  La triada final estuvo conformada por Black Rock & Roll, White Hot Fire y Unholy Rotten, cerrando de forma inmejorable una noche para la posteridad.

Eso fue señores, el primer Evil Confrontation Festival, un evento que reunió en un mismo escenario a seis bandas, cuatro nacionales, dos internacionales, y en donde cada una fue recibida con el respeto que se merece y escuchadas y aplaudidas por cada uno de los asistentes.  Fue una noche que sacó a relucir lo mejor del metal underground, en donde pudimos ser testigos de la honestidad y pasión que sienten muchos, tanto músicos y público como organizadores, por el llamado metal, independiente del estilo.  No saben lo gratificante que es comprobar que aún queda gente que hace todo esto posible, sólo por la satisfacción de verlo realizado.  Hacía mucho tiempo que no disfrutaba tanto en un evento de estas características.  ¿Lo mejor de todo? Es que estoy seguro que este fue sólo el comienzo.

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Midnight, Enforcer, Miserycore, Metal Grave, Axe Battler y Armoured Knight conformaron el Evil Confrontation Festival anoche en la disco Khronos.

Fotos: Guillermo Salazar