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Para el 16 de Septiembre de 2014 se espera el lanzamiento en DVD y BluRay de «Chile On Hell», el registro del show de ANTHRAX en el Teatro Caupolicán del 10 de mayo de 2013, show en el que también participara TESTAMENT.

El trabajo fue producido por Jay Ruston, y filmado por City Drive Entertainment Group y DC3 Global. El arte de tapa fue diseñado por Stephen Thompson.

El setlist del show (y del DVD) es el siguiente:

01. Among The Living
02. Caught In A Mosh
03. I Am The Law
04. Efilnikufesin (N.F.L.)
05. A Skeleton In The Closet
06. March Of The S.O.D. (cover de STORMTROOPERS OF DEATH)
07. In The End
08. Deathrider
09. T.N.T. (cover de AC/DC)
10. I’m Alive
11. Indians
12. Medusa
13. In My World
14. Got The Time (cover de Joe Jackson)
15. Fight ‘Em ‘Til You Can’t
Encore:
16. I’m The Man / Raining Blood (cover de SLAYER)
17. Madhouse
18. Antisocial (cover de TRUST)

 

 

¡Increíble noche! No sólo una de las bandas más importantes del Thrash Metal se presentaba en nuestro país, sino que además aprovechaba la visita para registrar el show y lanzar posteriormente un DVD. Y por si eso no fuera ya mucho, venían acompañados por otra de las grandes agrupaciones del estilo. Anthrax y Testament. Testament y Anthrax. ¡Qué pocas veces tenemos la posibilidad de ver a tan enormes grupos en una misma noche! Son tan pocas, que la verdad el poder verlos se torna un deber. Sí, claro, ahora hay festivales y cada vez se puede ver a más bandas en una misma jornada, pero acá estamos hablando de Testament y Anthrax, ambos íconos de uno de los estilos que particularmente en Chile mueve más afectos. Cada una de las bandas congregadas es indiscutiblemente merecedora de ser vista. Denme a las dos juntas y no me las perdería por nada.

Así se entendió en el ambiente del Metal. Ese que cada vez es más asolado con menos misericordia, porque es cierto que los grandes eventos metaleros se vienen en su mayoría durante el segundo semestre, pero hasta ahora han habido bastantes y sin duda que el bolsillo sufre. Maldita pobreza. Sin embargo, como ya dijimos, la ocasión era -un deber- y el público respondió de una manera que hace bastante no veía. El “Templo” Teatro Caupolicán (como lo llamase Scott Ian la noche anterior) se encontraba virtualmente LLENO, con gente desesperada por entrar y con otras tantas personas que se quedaron afuera y que terminaron siendo repelidas por la fuerza policial. Adentro prácticamente no cabía nadie más, solo en la galería (sobre esos ángulos al costado el escenario en que haría falta un periscopio para poder ver) quedaban algunos claros rojos con asientos vacíos, el resto: ¡repleto! Más de 5 mil personas. Hermosa postal que hacía prever que la noche sería inolvidable.

Con destacable puntualidad partió el show de los de San Francisco, con un enorme telón que rezaba “Testament” y “Dark Roots Of Earth”, haciéndome pensar “qué bueno es tener a estos muchachos de vuelta con discos nuevos”. Y cuando apareció Chuck se me vino a la mente la segunda mitad de esa idea: “porque Testament es una banda que le ganó a la vida y merece poder seguir adelante”, bajándote así toda la admiración de golpe. Qué grande es Billy. No sólo es un tremendo cantante, un genio vocal, sino que es un héroe. Esas cosas estaba yo pensando, mientras sonaba la intro (con un repique de caja y el himno EUA) que era eclipsada por miles y miles de gritos, cuando súbitamente parte Rise Up. ¡Tremenda patada en la cabeza! ¡Inconcebible! Instantáneamente se engendra un mosh pit cuyas dimensiones resultaban más que sorprendentes. Llegado el coro Billy levanta su luminiscente micrófono esperando alguna respuesta favorable y se encontró con mucho más que eso: un trueno furibundo parido por las gargantas de varios millares de metaleros. Devastador arranque.

Una mínima pausa para iniciar el que debe ser el corte más reconocido de The Formation Of Damnation (2008): el espectacular More Than Meets The Eye. Qué pedazo de canción, mamita querida. La estaba esperando, pero un poco más tarde en la velada, por lo que su aparición fue bastante sorpresiva. Pero qué diablos, ¡feliz de poder escucharla! Los “¡Woooh oh oh oh oh oh!” no tardaron un segundo en llegar y acompañar el fraseo de las guitarras de Skolnick y Peterson, apenas una pequeña muestra de lo que se vería al llegar a ese maravilloso quiebre, que pondría a todos a saltar y posteriormente a girar en otro espléndido pit. Un juego de luces muy llamativo (lo suficiente como para que uno reparara en él, que es decir mucho) daba la bienvenida la mítica Over The Wall, del aún más mítico The Legacy (1987), y esta a su vez volvía aún más loco al público. Tres canciones y el Caupolicán parecía zona de guerra. ¡Una verdadera caldera!

Momento de algo más reciente y la seleccionada sería “¡Sangre Nativaaa!”, como bien la presentara Chuck en un perfecto español. Gran canción Native Blood, uno de los puntos altos del más que correcto Dark Roots Of Earth. Lo más genial fue escuchar a Chuck cantar algunas partes en español: “¡No tengo miedo! ¡Lo tengo que decir!” vociferaba el hombre con su bestial registro. Imposible no ver el detalle de una bandera de Wallmapu ondeando orgullosa en medio del sector de cancha. Sin duda el fanático que la portaba entendía el sentido y el valor de esta notable canción. Luego, siguiendo con material de la última placa, regalaron True American Hate, en medio de la cual Billy se dio el tiempo de presentar a Alex, a fin de que toda la atención se centrase en él cuando ejecutara su extraordinario solo, aunque más extraordinario fue escuchar a todos esos fans gritar tan fuerte “¡hate!”, cada vez más poderosa que la anterior; Dark Roots Of Earth vino de forma anexa, con ella al fin hubo algo así como un descanso, aunque no para las cuerdas vocales, pues se siguió cantando con mucha intensidad.

Claro, el uso de la palabra “intensidad” ha de parecer ridículo a la luz de lo que fue el siguiente episodio de la noche. Nada más y nada menos que Into The Pit. Maldita sea, estuve viendo videos de Testament en el Wacken Open Air y les puedo jurar el que mosh pit del Caupolicán era bastante más grande que el que se produjo en el mencionado festival. (No por nada la banda que vendría luego decidió grabar un DVD ante ese público.) Volviendo a Into The Pit: ¡MONSTRUOSO! Prácticamente toda la cancha giraba en torno a su eje, y cada una de las personas que estaba allí gritaba y alzaba sus puños al mencionarse esa colosal sentencia que es “¡In-to-the-pit!”. Simplemente alucinante, costaba dar crédito a lo que uno veía. No quedaba más que agradecer al Metal por regalar esos momentos. Segundos más tardes, y más o menos de la mima época, llegaba Practice What You Preach. Chuck señala que la vez pasada la tocaron, pero que había mucha menos gente, por lo que quería que se cantara tan fuerte como para que quedara “resonando por siempre”. ¡Sus deseos son órdenes, crack! ¡Ensordecedor!

¡Más clásicos! Ahora le tocaba a The Haunting, que trajo de vuelta el caos. En rigor ese caótico ambiente jamás se fue, pero aquí se volvió a hacer muy patente. Continuamos en esa gloriosa era, finales de los 80s, pues era el turno de la homónima The New Order. La dinámica producida por las canciones se mantenían: mucho mosh y puños en alto, pero esta vez con más agresividad. Y de nuevo, si de hablar de agresividad y fuerza se trata, lo ocurrido con Alone In The Dark da una nueva dimensión a ese concepto. ¡Inhumano! Desde los primeros acordes hasta los últimos, la gente lo coreó absolutamente todo. Sí, incluso donde no hay letra, porque si es posible corear la melodía del riff, lo van hacer, claro que sí. ¡Cómo resonaba el cantar de la gente! Y todo sin parar de saltar y agitarse como un todo. De nuevo el pozo giratorio era gigantesco. Chuck Billy invita a todos a cantar sobre el final, con los demás instrumentos muy suaves para dar el protagonismo al público, en uno de los momentos más entrañables de la noche.

La banda abandona el escenario y vuelven de a poco. El primero es Chuck y su micrófono con soporte tipo sable láser de jedi, luego se suman los demás y rápidamente comienzan a ejecutar D.N.R. (Do Not Resucitate), composición de proporciones cósmicas. Indescriptible lo potente y aplastante que se vuelve este corte en vivo. Se canta con rabia, y eso se nota con cada frase de su lírica que replica el respetable. Considérese ahora el detalle de la cantidad de gente que lo corea a todo pulmón y se comprenderá que no es cualquier cosa. Fascinante es decir poco. Casi sin pausa, y en la misma onda, llegó la no menos excelsa 3 Days In Darkness, que sus “oh oh oh” da la idea de que fue especialmente concebida para ser interpretada en vivo y ser ciento por ciento exitosa. Dicho y hecho: demoledora. Y ese final doomesco se enganchó de forma perfecta al potente inicio de The Formation Of Damnation, que muy lamentablemente sería el último de la noche por parte de los californianos. Luego la banda comienza a despedirse y exactamente a las 21:53, es decir, una hora y veinte minutos después de su inicio, se retiran.

Extraordinario e impecable show de Testament. Marcado por el buen sonido (que sobre el final decayó, hay que decirlo) y las ejecuciones perfectas, así como por el notable nivel de Chuck. Una vez leí que el melenudo vocalista es 10% humano y 90% oso grizzly. Anoche me convencí de aquello: es una bestia. Admirable persona. Y también marcada por la entrega absoluta de un público que, quizá son fue a verlos principalmente a ellos, pero los disfrutó a cabalidad y los premió con el mayor de los reconocimientos. Espectáculo redondo para los muchachos de California.

Setlist Testament:

01. Rise Up
02. More Than Meets The Eye
03. Over The Wall
04. Native Blood
05. True American Hate
06. Dark Roots Of Earth
07. Into The Pit
08. Practice What You Preach
09. The Haunting
10. The New Order
11. Alone In The Dark
12. D.N.R.
13. 3 Days In Darkness
14. The Formation Of Damnation

ANTHRAX: ¡LA AMENAZA ES REAL!

Si todo lo ocurrido con Testment hacía pocos minutos había parecido una real locura, lo vivido junto a Anthrax sería… No sé, inventen una nueva palabra. Fue una especie de pandemónium que yo no recuerdo haber visto. Claro, shows intensísimos se han visto varios. Sin ir más lejos: el show anterior de Anthrax en aquél recinto fue demencial, tanto que esa fue la razón por la cual deciden grabar el presente evento para su futuro DVD, pero lo de anoche superó eso y todo lo demás. El propio Scott Ian Rosenfeld señalaría a través de su cuenta de Twitter una vez terminado el concierto: “BEST. SHOW. EVER. SANTIAGO CHILE. HOLY FUCK. We will never forget tonight. GRACIAS!!!”. Lo dice él, ¡no lo digo yo! Y es que de verdad fue tremendo. “Humo” de extintores, rollos de cinta de papel volando hacia el escenario, bengalas, mosh pits casi más grandes que el teatro mismo, un repertorio ideal, etc., todo eso coronado por la sensación que genera el saber que todo eso quedará registrado para siempre. Todos, la banda y el público, se habían jurado así mismos dar lo mejor de sí aquella noche. Y ninguno falló.

A las 22:20 la luz se va y desde ese preciso momento la salvaje locura se desató para jamás volver a ser controlada otra vez. Comienza a sonar la intro de su última placa, Worship Music (2011), y ya se podía ver que quedaría la grande. Así no más fue. Las estrellas, cona la “A” inserta, símbolo de la banda, que adornaban el escenario, cambian de azul a rojo y arranca de forma violenta Among The Living. Segundos más tardes se ve una columna de “humo” emerger desde el centro de la cancha: alguien se robó un extintor. Durante unos instantes medio teatro no pudo ver un carajo, pero no era impedimento para matarse cantando y saltar al ritmo de este incuestionable clásico. Uno solo atinaba a exclamar chilenismos del tipo: ¡Mansa cagá! Y eso que lo mejor estaba aún por venir. Algo de eso podríamos ver con Caught In A Mosh. Una hecatombe parecida a la que se produjo con Into The Pit de Testament. Es que no puedes incluir las palabras “mosh” o “pit” y esperar que no haya muerte y destrucción en el recinto. Prácticamente –toda– la cancha giraba, cual violento tornado.

Sin pausa alguna nos lanzamos con I Am The Law, ¡pedazo de canción! Tiene todos esos condimentos para que sea un exitazo en vivo. En su primera parte es más lenta, lo que posibilita que la gente la cante con todo, como si fuera un himno. En su parte instrumental es velocísima, característica que genera un caos infernal al instante, que fue lo que se vio en ese momento. Y los “¡I am the law!” que sonaban devastadores. Coros sencillos, potentes, eso es lo que uno quiere escuchar. Así que todo bien con el siguiente corte: Efilnikufesin (N.F.L.), otra canción muy efectiva. Claro que antes de Joey se puso a cantar a capella un simple verso: “wasting your life…”, entonó. Guardó silencio y el público continuó por su cuenta, a todo pulmón, algo que no dejó de sorprenderlo a él y al resto de la banda. Para no olvidar jamás. Belladona tenía su propio show. Acá, por ejemplo, se dio tiempo para sacarle fotos a los fans con su propias cámaras y teléfonos. Un genio, tremendo frontman.

Del mismo disco llegó A Skeleton In The Closet, momento en el cual Belladona se dio espacio para seguir jugando con el público, primero haciendo caras chistosísimas y luego manejándolo a voluntad. Los demás músicos estaban prendidísimos. Scott tenía una sonrisa que no se la sacaban y ni a combos. Frank estaba vuelto un chango y no paraba de agitar la melena de lado a lado. Una nueva sorpresa en seguida, de la mano de March Of The S.O.D. (cover de Stormtroopers Of Death), que se engarzó a Hymn 1, ese interludio con cellos que aparece en Worship Music. Finalizado aquello hubo una pequeña pausa en la que se dejaron hacer los primeros “olé, olé, olé”. Al tiempo en que dos de los pequeños telones que adornaban en el escenario caen y dejan ver otros con los rostros de dos grande de la historia del universo: Ronnie James Dio y Dimebag Darrell (ya pueden tomar asiento). La ovación fue instantánea, tal y como se merece la memoria de esas dos leyendas. Joey indicaba que el siguiente tema iba dedicado para ellos. Se trababa por su puesto de In The End. Quizás uno de los momentos más bonitos de la noche, con todos los músicos haciendo la clásica seña de San Ronnie, congelados como una fotografía en medio del escenario mientras una luz azul les iluminaba. Al final la gente solo atina a corear de corazón “Dio, Dio, Dio”, expresando ese eterno y enorme cariño a El Más Grande Todos.

Scott hace un alto para decir cuán feliz estaba de estar allí y en ese momento. Uno siempre escucha esas cosas, pero esta vez se sabía que las palabras del calvo barbón era genuinas, se notaba en su voz. “No podríamos haber elegido un mejor lugar para grabar”, remataba. Anuncia que se viene el primer tema de su primer disco, siendo sufuciente para generar un desorden total nuevamente: ¡Deathrider! Minutos más tardes Ian haría lo mismo, pero esta vez para presentar un clásico de su banda favorita: AC/DC. ¿El tema elegido? Quienes hayan podido escuchar el reciente EP Anthems lo sabían bien: TNT. Tremenda canción que con el sello de Anthrax multiplica su frandeza varias veces. Qué hermosa forma de devastarlo todo con ese colosal y sencillísimo estribillo. Joey estaba tan vuelto loco, que se robó la cámara que operaba un técnico y se puso a grabar con ella. Así que si en el DVD sele una escena toda desenfocada y tiritona, fue Joey. Al final hubo un amague de Back In Black, pero fue sólo eso, lamentablemente. Seguro más de alguien quedó un sentimiento de frustración (me incluyo).

Una pequeña pausa, un mini encore, y la banda regresa con todo, con temas como I’m Alive e Indians bajo el brazo. En este tramo del espectáculo se vio uno de los momentos más álgidos y alucinantes de la jornada: en medio de Indians se encendieron algunas bengalas, con lo cual todo el lugar se iluminaba con un rojo brillante y profundo, que de alguna manera daba cuenta de la energía que circulaba en ese momento en el ambiente. Una linda escena el ver como todo el centro del torbellino humano del pit giraba en torno a estas luces. Hermoso, aunque no deja de ser peligroso. Las bengalas duran unos minutos, las quemaduras duran toda la vida. Cuídense, amigos. La cara de Scott Ian lo decía todo. Parecía pensar “¡No puedo creer lo que está pasando!” Finaliza aquello y Joey pregunta: “Are you ready for something from the Spreading The Disease album?” A lo que la gente responde furibunda “yeaaah”. ¡Era el turno de Medusa! En los momentos instrumentales, Belladona se deba tiempo para compartir con los fans, y me parece que fue aquí cuando se acercó a un pequeño que estaba cerca del escenario, le dio la mano y leyó un papel que le entregaron los adultos que lo acompañaban. Su cara fue de “¡Oh!” Se retiró y volvió para entregarle una uñeta de Scott. Ese menor no olvidará eso en el resto de sus vida. ¡Grande Joey!

La máquina de hacer temones no se detenía y llegaban canciones del tamaño de In My World y el excelente cover Got The Time, ambas del grandioso Persistence Of Time (1990). Y qué gran bajista es Bello, en esa intro simplemente la rompió. Grandiosa canción Got The Time además, con su onda media Punk puso a todo el mundo a golpearse entre sí ahí en el seno del mosh pit. En seguida algo más reciente: Fight ‘Em ‘Til You Can’t, con una muy activa participación de Frank y Scott. De hecho, tuvo a Joey casi de espectador. ¡Cómo ponían los muchachos! Tremenda dupla, contagiaron inmediatamente a la gente con toda ese energía que transmitían. Monumental coro por cierto, con la gente que no falla y apoya en todo momento. ¡Soberbio!

Tras esto la banda abandona el ruedo y se retira por un instante, bastante breve a decir verdad. Vuelven de a poco, siendo Charlie el primero en hacerlo, todo para regalar un excelente solo que, aunque breve, no dejó de sorprender. Posterior a eso comienza un momento digno de recordarse por siempre. Inicia con parte de ese rarísimo corte que es I’m The Man, cantado mayoritariamente por Frank. Esto se convertiría muy sutil e inesperadamente en Raining Blood. ¡Sí, el clásico de Slayer compuesto por el ahora eterno Jeff Hanneman! No se podía creer. Preciosísimo momento que tuvo una respuesta inigualable del público. El componente emocional era innegable. Cada persona allí debe haber sentido que tenía que darlo todo, porque se lo debía al gran Jeff. Claro, no hubo oportunidad de cantar, porque solo fue la intro de Raining Blood, pero aun así la intensidad y la emoción se hizo evidente. Todo aquello sirvió como una superintro para Madhouse, otro de los inolvidables contenidos por Spreading The Disease.

Para finalizar, llegaría algo que minutos antes ya había sido pedida por el respetable: nada más y nada menos que Antisocial, posiblemente el temas más reconocido y uno de los más queridos de Anthrax (aunque sea un cover). El cántico de la gente durante esa intro extendida fue algo mágico. Fue como estar cantando un himno, nada menos. Ni hablar de cómo se coreó la letra misma, particularmente la parte más fuerte y contagiosa del estribillo. O de cómo se gritó el famoso “How do you feeeeeel?!” Qué genial saber que podremos revivir momentos como ese cada vez que veamos el siguiente DVD de la banda. ¡Inmejorable forma de terminar un excelente y perfecto concierto!

¡Qué formidable noche! Una de las más emotivas que viví. Más allá de todo cliché barato, fue simplemente perfecta. Testament vino e hizo lo suyo, regalando temón tras temón. No hubo una sóla canción que te hiciera pensar “esta estuvo de más”. No faltó ni sobró nada, gracias a una minuciosa selección de su repertorio. Lo de Anthrax fue otra cosa, porque el contexto era distinto. No todos los días se graban DVDs en nuestro país (si bien últimamente hemos sido bendecidos por varios), y si se llega a dar la oportunidad, no siempre se trata de una banda que en el sentir de un país sea tan importante, como creo que Anthrax es para el metalero chileno. Siendo así las cosas, con los asistentes entendiendo lo que estaba en juego, nadie se guardó ni una pisca de energía y entregó todo cuanto tenía, proporcionando uno de los conciertos más memorables que se hayan vivido en nuestro país. La banda por su parte estuvo impecable, brindando una actuación realmente sólida. No hay mucho más agregar. La oración “Fue uno de los mejores conciertos que haya visto”, aunque repetida, es inequívoca. Gracias, Testament. Gracias, Anthrax. ¡Gracias al Metal!

Setlist Anthrax:

01. Among The Living
02. Caught In A Mosh
03. I Am The Law
04. Efilnikufesin (N.F.L.)
05. A Skeleton In The Closet
06. March Of The S.O.D. (cover de Stormtroopers Of Death)
07. In The End
08. Deathrider
09. T.N.T. (cover de AC/DC)
10. I’m Alive
11. Indians
12. Medusa
13. In My World
14. Got the Time (cover de Joe Jackson)
15. Fight ‘Em ‘Til You Can’t
Encore:
16. I’m the Man / Raining Blood
17. Madhouse
18. Antisocial (cover de Trust)

REVISA AQUÍ LA GALERÍA DE FOTOS DEL CONCIERTO

 

Más de 5 mil personas se hicieron presentes en el Teatro Caupolicán para el tremendo show de Anthrax junto a Testament.

Fotos: Guillermo Salazar

Dos de los más grandes exponentes del Thrash Metal mundial unirán fuerzas para demoler el Teatro Caupolicán el próximo viernes 10 de mayo. Ambos grupos regresarán a Chile cuando se cumpla un poco más de un año desde que compartieran escenario en la primera edición del The Metal Fest.

El mismo Scott Ian se encargó de anunciar a los fanáticos chilenos el cambio de hora del concierto. Las puertas del Caupolicán se abrirán a las 19:00hrs. para iniciar el esperado show, puntualmente, a las 20:30hrs. con TESTAMENT.

Ambos conjuntos vienen con sus últimas novedades bajo el brazo: mientras ANTHRAX desencadenó en 2011 “Worship Music”, el primer disco con el emblemático cantante Joe Belladonna después de más de 20 años, TESTAMENT editó en 2012 “Dark Roots Of Earth”, reconocido entre los mejores lanzamientos del año para el género.

Los precios para el concierto, que ya tiene más del 70% de entradas vendidas, son:

General, primeras 300: $22.000 (AGOTADAS)
100 nuevos tickets: $22.000 (Sólo por tiendas Rockmusic, sin cargo) (AGOTADAS)
Preventa: $25.000
Día del show: $28.000

Las entradas están a la venta en sistema Ticketek.cl, tiendas Falabella y Cine Hoyts habilitados. Sin recargo estarán disponibles en RockMusic del Eurocentro y Portal Lyon.

Ya lo había adelantado hace algunos días Scott Ian a través de su cuenta de Twitter y a algunos medios chilenos. La idea de plasmar su paso por Chile en formato digital es una realidad, porque la producción de ANTHRAX informó desde USA que la banda grabará su presentación, del 10 de mayo en el Teatro Caupolicán, para futuras publicaciones.

Dos de los más grandes exponentes del Thrash Metal mundial unirán fuerzas para demoler el Teatro Caupolicán el próximo viernes 10 de mayo. Ambos grupos regresarán a Chile cuando se cumpla un poco más de un año desde que compartieran escenario en la primera edición del The Metal Fest.

Ambos conjuntos vienen con sus últimas novedades bajo el brazo: mientras ANTHRAX desencadenó en 2011 «Worship Music», el primer disco con el emblemático cantante Joe Belladonna después de más de 20 años, TESTAMENT editó en 2012 «Dark Roots Of Earth», reconocido entre los mejores lanzamientos del año para el género.

Los precios para el concierto, que ya tiene más del 60% de entradas vendidas, son:

General, primeras 300: $22.000 (AGOTADAS)
100 nuevos tickets: $22.000 (Sólo por tiendas Rockmusic, sin cargo) (AGOTADAS)
Preventa: $25.000
Día del show: $28.000

Las entradas están a la venta en sistema Ticketek.cl, tiendas Falabella y Cine Hoyts habilitados. Sin recargo estarán disponibles en RockMusic del Eurocentro y Portal Lyon.

En el marco del concierto junto a TESTAMENT en el Teatro Caupolicán, el bajista de ANTHRAX, quien además es endorser junto a otros grandes como Billy Sheehan y Dave Ellefson, de la marca de amplificadores de bajo Hartke y de la reconocida marca de guitarras y bajos LTD/ ESP, ofrecerá una clínica exclusiva para todos sus fanáticos.

El evento se realizará en la Mega Tienda de Audiomusica (Av. Chile España 393, Ñuñoa) el día 9 de mayo a partir de las 20:00hrs.

Para obtener las invitaciones al evento exclusivo que realizará el bajista, los interesados deben ingresar a la página de Audiomusica, www.audiomusica.com, donde sólo deben inscribirse en el banner de la clínica una vez que esté disponible.

Dos de los más grandes exponentes del Thrash Metal mundial unirán fuerzas para demoler el Teatro Caupolicán el próximo viernes 10 de mayo. Ambos grupos regresarán a Chile cuando se cumpla un poco más de un año desde que compartieran escenario en la primera edición del The Metal Fest.

Ambos conjuntos vienen con sus últimas novedades bajo el brazo: mientras ANTHRAX desencadenó en 2011 «Worship Music», el primer disco con el emblemático cantante Joe Belladonna después de más de 20 años, TESTAMENT editó en 2012 «Dark Roots Of Earth», reconocido entre los mejores lanzamientos del año para el género.

Las entradas están a la venta en sistema Ticketek.cl, tiendas Falabella y Cine Hoyts habilitados. Sin recargo estarán disponibles en RockMusic del Eurocentro y Portal Lyon.

Los precios son:

  • $25.000: Preventa general
  • $28.000: Día del show

Scott Ian comentó en su cuenta de Twitter que ANTHRAX grabaráel show del Teatro Caupolicán para un futuro DVD.

 

Debido a la rápida y exitosa preventa de 300 entradas entre los fanáticos de ANTHRAX y TESTAMENT, la producción del mega concierto realizará una venta especial para los seguidores, poniendo a disposición del público 100 tickets más al mismo valor que los anteriores, es decir, $22.000. Estas entradas pueden ser adquiridos solamente en las tiendas Rock Music ubicadas en Eurocentro y Portal Lyon de Santiago, sin cargo por servicio.

Dos de los más grandes exponentes del Thrash Metal mundial unirán fuerzas para demoler el Teatro Caupolicán el próximo viernes 10 de mayo. Ambos grupos regresarán a Chile cuando se cumpla un poco más de un año desde que compartieran escenario en la primera edición del The Metal Fest

Ambos conjuntos vienen con sus últimas novedades bajo el brazo: mientras ANTHRAX desencadenó en 2011 «Worship Music», el primer disco con el emblemático cantante Joe Belladonna después de más de 20 años, TESTAMENT editó en 2012 «Dark Roots Of Earth», reconocido entre los mejores lanzamientos del año para el género.

Las entradas están a la venta en sistema Ticketek.cl, tiendas Falabella y Cine Hoyts habilitados. Sin recargo estarán disponibles en RockMusic del Eurocentro y Portal Lyon.

Los precios son:

  • 100 nuevos tickets: $22.000 (Sólo por tiendas Rockmusic, sin cargo)
  • $25.000: Preventa general
  • $28.000: Día del show

 

Dos de los más grandes exponentes del Thrash Metal mundial unirán fuerzas para demoler el Teatro Caupolicán el próximo viernes 10 de mayo: ANTHRAX+ TESTAMENT. Ambos grupos regresarán a Chile cuando se cumpla un poco más de un año desde que compartieran escenario en la primera edición del The Metal Fest

Las entradas están a la venta en sistema Ticketek.cl, tiendas Falabella y Cine Hoyts habilitados. Sin recargo estarán disponibles en RockMusic del Eurocentro y Portal Lyon.

Los precios son:

  • $22.000: Primeros 300 tickets
  • $25.000: Preventa general
  • $28.000: Día del show

ANTHRAX llegara a nuestro país con novedades en guitarra, luego que el acompañante de Scott Ian, Rob Caggiano dejara el puesto vacante esta semana.

El viernes pasado, el batero de ANTHRAX Charlie Benante fue golpeado varias veces por su esposa, Sandra, durante un altercado que le dejó una herida en la parte posterior de la cabeza, que requirió de varios puntos en una sala de urgencias. Así lo informa el abogado del músico, William L. Hotopp:

«El Sr. Benante y su hija de seis años, Mia, habían viajado a Elkart, Indiana, para encontrarse con la Sra. Benante y su hijo de 17 años que participada en unos partidos de Béisbol durante en fin de semana. En algún momento, Sr. y Sra. Benante, junto a su acompañante, empezaron una discusión que terminó en pelea. La Señora Benante lo golpeó en la cara, él la apartó y mientras se daba vuelta para irse con Mia, la Sra. Benante lo atacó por detrás, golpeándolo en múltiples ocasiones con un celular en la nuca. Se llamó a la policía y ambos fueron detenidos por violencia doméstica frente a un menor. El Sr. Benante está comprensiblemente angustiado por el incidente y que su hija, a quien adora, lo haya visto».

Por ello, el baterista está citado el tres de agosto a la corte de Elkhart County, «donde esperamos completa compensación», señala el abogado.

Ahora mismo, ANTHRAX se toma por asalto el acto final de este sábado en el The Metal Fest. La banda de Scott Ian y Joey Belladonna están provocando los pits más grandes de toda la noche con canciones como Caught in a Mosh, Indians y Among The Living. Antes que se cierre el telón del primer día del festival, te mostramos algunas imágenes del concierto que están dando en el Parque O’Higgins.

Fotos de Julian Pacheco

Frank Bello

Frank Bello realizará una clínica como endorser de la marca de amplificadores de bajo Hartke. El bajista llegará a Chile junto a ANTHRAX para cerrar el primer día de The Metal Fest en el Movistar Arena.

El espectaculo se llevará a cabo el sábado 28 de abril a las 12 horas en la Mega Tienda de Audiomusica ubicada en Av. Chile España 393, Ñuñoa.

Los fanáticos podrán obtener una entrada a esta clínica comprando productos de la marca Hartke en cualquier tienda de Audiomusica a lo largo del país y a través de concursos que prepara la empresa.

ANTHRAX cerrará la primera jornada de The Metal Fest, día en que se presentarán U.D.O, TESTAMENT, VENOM, OBITUARY, FEAR FACTORY y VOLBEAT. Las bandas nacionales que tocarán el sábado 28 son MASSACRE, KINGDOM OF HATE, SIX MAGICS, POEMA ARCANUS, SACRAMENTO, BREAK.DOWN y R-TUMBA.

El domingo será el turno de BLIND GUARDIAN, KREATOR, EXODUS, KYUSS LIVES!, MISFITS, DESTRUCTION y FORBIDDEN. Las bandas nacionales de la jornada serán POLIMETRO, DORSO, MAR DE GRISES, NECROSIS, RAIZ TERCA, SCL y THORNAFIRE.

TICKETS

Las entradas para The Metal Fest se encuentran a la venta por sistema Ticketek.cl, tiendas Falabella, Cine Hoyts y sin recargo en The Knife de Eurocentro.

VALOR ÚNICO DIARIO:
$33.000 (Cancha general, platea alta general, platea baja general, tribuna general)

VALOR ABONO 2 DÍAS:
$60.000 (ahorro de un 10%)

*Al ingreso al recinto, el ticket será cambiado por una pulsera de acceso de acuerdo a la ubicación adquirida. El público debe utilizar su pulsera hasta el fin del evento. Esta pulsera le servirá para salir y entrar desde el interior a la Metal Zone del Movistar Arena.

Afiche: The Metal Fest - 28 y 29 de abril

The Mest Fest Chile

A través de Ticketmaster, se pueden comprar las primeras entradas para el The Metal Fest Chile, festival que se realizará en Santiago el 28 y 29 de abril en el Movistar Arena.

Desde ahora están disponibles los abonos-cancha para ambos días a un valor de $60.000. ¡Son sólo 5 mil entradas de abono! Una vez que se acaben, se venderán tickets individuales para cada jornada, sectorizados por cancha ($35.000), platea baja ($33.000), platea alta ($28.000) y tribuna ($18.000).

La Tercera y Radio Futuro tienen anunciadas a las siguientes bandas para el festival: MOTORHEAD, ANTHRAX, VENOM, BLIND GUARDIAN, EXODUS, DESTRUCTION, FEAR FACTORY, OBITUARY y VOLBEAT. Además, se negocia la inclusión de THE MISFITS.

The Metal Fest contará con 14 actos internacionales y un escenario secundario para grupos locales.  Este evento es la versión chilena del Metal Open Air Brasil, a llevarse a cabo el 21, 22 y 23 de abril en Sao Luis, Manaus.

Tras el anuncio de ANTHRAX para participar en Chile en «The Metal Fest», Radio Futuro ha confirmado la presencia de MOTÖRHEAD para encabezar el festival que se llevará a cabo los días sábado 28 y domingo 29 de abril.

Hasta ahora, EXODUS, DESTRUCTION, OBITUARY, VOLBEAT y FEAR FACTORY son las bandas que también han confirmado su presencia en nuestro país.

Pronto habrá más información sobre el recinto y venta de entradas.

Anthrax

A poco más de un año de su última visita a nuestro país, ANTHRAX regresará a Chile el sábado 28 de abril para presentar su último trabajo en estudio, titulado «Worship Music».

Según el anuncio, el grupo estará presente en el llamado «The Metal Fest Chile» (anteriormente llamado «Metal Open Air Chile»).

El festival «Metal Open Air Brasil» se realizará los días 20-21-22 de abril y, además de ANTHRAX, se han anunciado bandas como GRAVE DIGGER y BLIND GUARDIAN.

No sería descabellado mencionar que este álbum era uno de los más esperados y que más expectativas había generado durante el último tiempo. Aunque claro, la infinidad de obstáculos a los que el conjunto debió enfrentarse para llevarlo a cabo no han sido pocas. Para muchos, Anthrax perdió credibilidad y por años no había certeza de quién estaba o no en la banda: primero, nadie entendió cuando en 2005 dijeron que John Bush no había sido despedido pero aun así se reunían con Joey Belladonna y Dan Spitz. Luego que ésta reunión claramente no diera frutos, el plan era grabar un nuevo disco con el recientemente ingresado Dan Nelson (2007) y el retorno de Rob Caggiano (guitarrista en el We’ve Come For You All de 2003). Esto tampoco llegaría a buen puerto, obligando a Scott Ian y Charlie Benante a anunciar el retorno de John Bush. El plan definitivo sería re grabar este material con Bush en las voces, sin embargo se encontrarían con otro problema en el camino: el también miembro de Armored Saint según sus propias palabras- “no se sentía cómodo grabando un álbum donde no fue partícipe del proceso creativo”.

Todo esto ocurría a principios de 2010, cuando Anthrax había sido confirmado como parte del “Big 4”, y teniendo este proyecto aún en la nebulosa, la solución fue nuevamente recurrir a Joey Belladona. Este ni corto ni perezoso (y desconozco bajo qué términos) aceptó volver, embarcarse en el exitoso tour que convoca a los cuatro más grandes del Thrash, además de grabar el décimo álbum de la carrera de los oriundos de New York, y primero con él en las voces desde Persistence Of Time (1990). Sin mencionar la gira sudamericana que los trajo junto a Sepultura, en uno de los mejores shows que tuvimos la suerte de presenciar el año pasado (noviembre de 2010).

Worship Music pone término a ocho largos años sin renovar su catálogo, y la verdad es que no extraña para nada que luego de este período de hiato su contenido sea una apuesta a lo seguro. Claro, porque esta producción -que aparece justo el año en que cumplen tres décadas de carrera- se pasea entre ambas etapas de Anthrax, mezclando la agresión de los ochenta, con el enfoque un poco más “melódico”, característico durante la etapa con Bush (adhiriendo también algunas ligeras influencias actuales). En lo personal no sabía qué esperar, considerando todas las tribulaciones en las que se vieron envueltos, además ¿cómo sería el desempeño de Belladonna grabando canciones que fueron compuestas con otros cantantes en mente? Cómo es lógico, toda especulación se va a la basura cuando ya se tiene el producto terminado en las manos. Y ese aspecto este álbum se transformó en una de las gratas sorpresas del presente año.

La misteriosa introducción Worship Music nos deja expectantes para lo que sigue con Earth On Hell, un track de buena factura, pero que me deja con la sensación de que algo le falta. Sin embargo, los riffs de Scott Ian y Rob Caggiano, se complementan de gran manera a esos apretadísimos blast beats de apertura del tremendo Charlie Benante, y la siempre protagonista línea de bajo cortesía de Frankie Bello. Por otro lado se percibe a un Joey Belladonna en gran forma vocal. Pero cuando esto realmente comienza a agarrar ritmo es en The Devil You Know, que cuenta con todos los ingredientes clásicos: riffs gancheros, una línea vocal melódica, además de coro y letra memorables. Se trata de un corte que nos tendrá en todo momento moviendo la cabeza por su impacto instantáneo, donde el trabajo de Benante es excepcional.

Fight’Em ‘Till You Can’t ya la conocíamos desde hace un tiempo, -incluso la tocaron en el show que dieron en el Caupolicán-, y la verdad es que resulta imposible no enganchar con esos riffs en la onda del clásico Among The Living (1987). La letra será un deleite para todos quienes adoran el género de terror, un relato apocalíptico al mejor estilo de los clásicos del gran George A. Romero (Night Of The Living Dead, Dawn Of The Dead, etcétera), o también de la serie The Walking Dead tan en boga por estos días. Y a pesar de los agresivos y mosheros que son los riffs en gran parte de la canción, el ingrediente melódico, tanto en el coro como en el solo de Caggiano, le entregan un matiz bastante interesante.

I’m Alive comienza con una apertura construida de manera tan simple como alucinante, dando paso luego a riffs de ciertas influencias sabáticas. Joey quizás ya no canta como en Spreading The Disease (1986) pero aun conserva intacta la capacidad de lograr líneas vocales memorables, quizás como ningún otro cantante de alguna banda Thrash. Hymn 1 es un breve instrumental donde el uso de cellos recuerda a los finlandeses de Apocalyptica, sirviendo como antesala para In The End. Un medio tiempo con mucho énfasis en la base rítmica, y en la interpretación llena de dramatismo y expresividad de Belladonna. Algo que en cierta forma continúa en The Giant, donde el coro es de una intencionalidad similar, aunque su estructura en líneas generales tiene reminiscencias a discos de la etapa con Bush como The Sound Of White Noise (1993).

Hymn 2 tiene una vibra de marcha al estilo militar cortesía de Benante, para luego seguir con Judas Priest, un homenaje a los dioses del metal. Aunque sería preciso destacar que este tributo es más por un asunto lírico que musical, armando estrofas en base a palabras relacionadas con canciones de Priest, por ejemplo: “Screaming, rapid fire genocide / Screaming, saints in hell are running wild / Rage, the prelude had begun / Now your epitaph is sung / Pounding, monolithic fists of stone / Pounding, on the sinner to stone / Rage, the prelude had begun / Now your epitaph is sung”.

Crawl tiene pasajes depresivos al comienzo, donde las citas a bandas de Seattle como Alice In Chains y Soundgarden serán inevitables, para luego convertirse en un poderoso medio tiempo, que al igual que en The Giant, parece haber sido concebido en 1993. Pienso que el principal beneficiado en este tipo de canciones  una vez más es Belladonna, dándole la posibilidad de brillar con un trabajo vocal soberbio. En cambio The Constant es prácticamente un homenaje a Pantera, con ese riff a lo 5 Minutes Alone de los oriundos de Dallas-Texas. Benante y Bello se lucen inyectándole un groove irresistible a sus estructuras.

El cierre llega de la mano de Revolution Screams que tiene todo ese aire de himno, contando con un coro pegajoso y sólidos riffs entrecortados de Ian y Caggiano. Me habría esperado algo más veloz para concluir el álbum en lugar de algo más groovie, ¡pero alto! Pues luego de concluida esta canción habrá que esperar cerca de seis minutos para encontrarse con una regalo escondido, nada menos que New Noise, cover de la banda sueca Refused. Una versión bastante fiel a la original, excepto por la línea vocal, donde Belladona adecúa su voz para tales efectos, demostrando que puede cantar de todo saliendo bien parado la mayoría de las veces.

Como mencioné al inicio del comentario, Anthrax optó por jugar a la segura mezclando elementos de ambas etapas y el resultado fue satisfactorio. Los riffs de Scott Ian y Rob Caggiano son impecables de principio a fin, adicionalmente los solos de este último están construidos de excelente manera, al punto de ser todos reconocibles y recordables. Pero quien sin duda destaca sobre el resto en esta producción es Joey Belladona. Si uno analiza las canciones, se dará cuenta que en general fueron compuestas con John Bush o Dan Nelson en mente, pero el viejo Joey tomó el desafío y triunfó. El resultado no pudo ser mejor y al final del día es uno de los grandes aciertos que se anota Worship Music, sin olvidar la impecable producción que le da el dinamismo necesario para que las composiciones adquieran aun más color.

La espera valió la pena y aunque suene cliché “queda Anthrax para rato”. Esperemos que sigan esta senda ganadora en el futuro, ojalá sin que pasen ocho años entre medio.

Es el primer disco de ANTHRAX en ocho años, el primero con Joey Belladonna en la voces desde «Persistence Of Time» de 1990, y su producción demoró cuatro años. Pero Nuclear Blast ya tiene pensando sacar este álbum que ya está listo y ya tiene portada, dibujada por Alex Ross de Marvel y DC Comics, el mismo que ilustró las carátulas de «We’ve Come For You All» y «Music of Mass Destruction».

El disco tiene once pistas y fue producido por Rob Caggiano y Jay Ruston en estudios de Nueva York, Los Angeles y Chicago. La composición partió cuando Dan Nelson aún era el cantante de ANTHRAX y con el regreso de Belladonna justo para realizar los festivales con METALLICA, MEGADETH y SLAYER, se volvieron a trabajar las canciones originalmente grabadas.

«Es un alivio ahora que está listo», comenta Caggiano. «Trabajamos en el material por demasiado tiempo y estuvimos como en 15 diferentes estudios. Ha sido una montaña rusa emocional».

Algunos temas de «Worship Music» son Judas Priest, I’m Alive, Crawl, The Devil You Know, In The End y Fight ‘em ‘til You Can’t, este último, interpretado por ANTHRAX en sus presentaciones en vivo y puesto en la web por el sello.

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¡IMPRESIONANTE!  Sí, la verdad es que es una palabra potente y muy absoluta, pero que refleja de forma perfecta lo vivido el miércoles 10 de noviembre en el querido Teatro Caupolicán.  Muchos y muy grandes son los nombres que han pasado por el recinto de San Diego.  Es en aquel lugar donde he presenciado, y lo digo de forma muy personal, algunos de los mejores recitales de mi historial de conciertos: Rainbow (1996), Ozzy Osbourne (1995), Iron Maiden (1996; sí, sé lo que deben estar pensando, pero a pesar de todo le tengo un especial cariño por ser la primera vez de la Doncella en Chile) y una larga lista más, a la que claramente, y sin ninguna duda, tengo que agregar Anthrax (2010).  Pero estos thrashers gringos no estuvieron solos, así que partamos por casa.

Las puertas del recinto fueron abiertas a las 18:30, de forma muy puntual y tal como había sido anunciado por la producción del evento, y ya a las 19:25 comenzaba este Big Metal Fest de la mano de los nacionales Dorso, clásico indiscutido dentro de la historia del metal criollo, un título que se han ganado a pulso y que respaldan con excelentes producciones, cosa que la gente reconoce y aplaude, ya que con tan sólo los primeros acordes de Satánica Dirty Slut, comenzó el mosh, más “relajado” considerando que lo veríamos más adelante, pero de todas formas el público recibió de muy buena forma al Pera y sus secuaces.

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Como era de esperarse, no fue mucho el tiempo que estuvieron en escena, de hecho fueron 40 minutos casi exactos, pero en todo caso fue el espacio suficiente para dejar más que prendida a toda la audiencia, más si consideramos que para el final reservaron uno de sus cortes más reconocidos y aplaudidos, Hidra, tema que proviene de su primer larga duración: “Bajo Una Luna Cámbrica”.  Excelente presentación de los representantes nacionales de la noche.  Sonaron acorde y a la altura del espectáculo, con algunos típicos problemas de saturación al inicio, pero sólo cosas menores, nada que opacara la excelente performance de la banda.

Dorso se retira pasadas las 20:00, espacio para refrescar la garganta un poco, y prepararse para la que fue, al menos de mi parte, una tremenda sorpresa: Sepultura.  Paso a explicar lo de “sorpresa”.  A decir verdad, a mi Sepultura me gusta hasta el Arise, y un par de temas del Chaos A.D., así que imaginarán que con Derrick Green en las voces, si bien había escuchado algunas cosas, no me entusiasmaban para nada, pero la verdad es que los tipos la rompieron.

bmf2010-24A eso de las 20:20 se apagan las luces y Sepultura daba inicio a su presentación con A-Lex IV, eso según lo que escuché decir a alguien en ese momento, ya que comprenderán que haber escuchado su última placa un par de veces, no da como para aprenderme los nombres.  “Hmmmm, se vienen temas nuevos, la cosa comenzará fría, capaz que hasta se oigan pifias, ¡que lata!”, fue parte de todo lo que se me vino a la mente en ese instante.  Pero ¡momento!, sin más Alex-IV se transforma en la típica Intro que Sepultura utilizaba en sus conciertos, misma que podemos escuchar en aquel mítico VHS llamado “Under Siege (Live At Barcelona)” de 1992.  ¡Excelente! Ya esa intro era algo espectacular, ¿pero seguirá la cosa como aquel VHS? Me pregunté, y un “Under A Pale Grey Sky, We Shall Arise!!!” fue la respuesta.  Sí señores, Sepultura daba partida con Arise y el público agradeció con un fantástico mosh tamaño clásico.  Demás está decirles que todavía me duele el cuello, lo que se acentuó aún más con Refuse/Resist y la extraordinaria Dead Embryonic Cells, ¡qué par de temones!, y qué comienzo más intenso.

Con esas tres canciones Sepultura se aseguró de tener comiendo de su mano a la audiencia.  Luego de Amen, de Chaos A.D., vinieron dos cortes más nuevos: What I Do! y Convicted In Life, que a pesar de no ser conocidas por la gran mayoría, no enfriaron para nada el ambiente, la gente estaba entregada a lo que viniera.  De esa misma forma Sepultura continuó su presentación, intercalando canciones más nuevas, con otras más conocidas.

Para mí, aparte del inicio del show, el momento más alto de la presentación fue cuando comenzaron los acordes de Troops of Doom y se sucedieron Septic Schizo junto a Escape To The Void, Policia y Meaningless Movements. Hasta este punto yo ya me daba por pagado y si la cosa quedaba hasta ahí no me hubiera importado, hasta ese momento ya era increíblemente más de lo que me había esperado.  Pero todavía faltaba más.

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Un muy carismático Andreas Kisser fue el encargado de presentar un tema que, según lo señaló el mismo, formará parte de su nueva producción.  La canción, sin nombre aún, sonó bastante potente y con harto de “old school” en ella.  Luego de esto descargaron Sepulnation y Slaves New World, pero fue con Territory y Inner Self, donde el Caupolicán casi se vino abajo nuevamente.  La banda se despide, pero sólo para que la audiencia alzara su nombre y los pidiera para el obligado y muy bien recibido encore, que para esta ocasión se trató de Ratamahatta y Roots Bloody Roots, con el que cerraron una excelente presentación, un show solidísimo, potente y mucho más extenso de lo que presagiábamos antes del día del evento.  El reloj marca las 21:50 y un merecido receso para ir al baño y estirar un poco las piernas, remojar un poco la garganta y a prepararse para lo que se venía.

Cabe señalar que, minutos más minutos menos, el desarrollo de todo el evento se dio con estricto apego al horario que la producción había informado previamente, lo que me parece digno de destacar, porque así sabíamos perfectamente de cuánto tiempo disponían los presentes para relajarse un poco y volver a tomar posiciones entre cada banda.

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Es así como a eso de las 22:15, y con un Caupolicán a estas alturas prácticamente lleno, se apagan las luces y comienzan a sonar tímidamente los primeros acordes.  Largos años de espera para poder ver en pleno a Anthrax llegaban a su fin.  La primera oportunidad fue hace casi exactamente 12 años, en 1998 (10 de diciembre),  pero con Jonh Bush en las voces.  Belladona se había paseado por nuestras tierras también y no hace mucho, pero solo.  Esta vez, salvo por la ausencia de Spitz, eran Ian, Bello, Benante y Belladona reunidos en el mismo escenario, parte de la formación más clásica de la banda, acompañados por el retornado Rob Caggiano.

bmf2010-38Among The Living fue la encargada de desatar la locura y de qué forma.  El público estaba vuelto loco, por momentos fue como retroceder en el tiempo y estar viviendo nuevamente aquellos años en donde todo era mosh y mosh y más mosh, de hecho había muy pocos tipos con cámaras digitales y con celulares sacando fotos, “turistas del metal”, como dijo muy acertadamente alguien en una página amiga, para que sacar fotos, si después aparecen por todos lados, la cosa era saltar, patear, bailar, gritar, corear, ¡como antes!, donde ibas a ver a la banda y no a taquillar como turista japonés.  Fue realmente grato el ambiente, aunque no voy a negar que por momentos y en determinados sectores la cosa se puso violenta y no en ánimo de “simple mosh”, sino que hubo algunas rencillas, pero ¡vamos! Es un concierto de metal, no de Jonas Brothers.  Así que tampoco era como para alarmarse ni nada tan fuera de lo relativamente normal.

Continuaron tal cual el disco, esto es con Caught In A Mosh ¿Qué podemos esperar de una audiencia thrasher cuando tocan para ellos un tema con ese nombre?  Obvio ¿no? Al menos alcancé a contar cinco Jackie Chan volando con patadas voladoras entre medio.  Scott Ian ya comenzaba a alucinar con la recepción del público chileno, lo mismo que Benante, Caggiano estaba más concentrado en lo suyo, pero de todas formas esbozaba algunas sonrisas de vez en cuando; cuento aparte el despliegue escénico de Joey y Bello.

Frank Bello, quien ingresara a la banda junto a Belladona para la grabación del “Spreading The Disease” en 1985, es por sí solo un showman, recorre todo el escenario dando vueltas, saltando, gritando, cantando, y no para, no descansa, y continuamente se acercaba lo más que podía a la gente, como para recargarse con la energía del público y seguir corriendo.  Y Belladona, un tipo con oficio y que proviene de la escuela de vocalistas del estilo “Dickinson”, de esos que hacen contacto con la audiencia cada vez que pueden, que saludan, saltan, gesticulan, ríen, bromean, y que por cierto, ¡cantan!  La inconfundible voz de los discos más clásicos de Anthrax tuvo una noche sencillamente notable.

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Para esta gira la banda oriunda de New York tenía preparado un setlist compuesto casi íntegramente por clásicos, de esos setlist soñados y que sólo se arman en conversaciones entre amigos, con los típicos comentarios del tipo: “te imaginas si tocan …. Oooooh!!! Y si tocaran … Ooooh Sería un sueño!!!” Y así no más fue, con la salvedad que esta vez el sueño se hizo realidad para todos los presentes, porque, salvo el tema nuevo (Fight ‘Em ‘till you Can’t) y Only (de la era Bush, y que en todo caso es excelente también), todo el resto fue, como decimos acá,  “sandías caladas”, temas que la agrupación tiene certeza que son adorados por sus fans: Got The Time, Madhouse, Be all, End all, Antisocial, Indians, Medusa, Metal Thrashing Mad y A.I.R., todos se nos vinieron encima unos tras otros prácticamente sin descanso, más que aquellos segundos en donde en medio de Indians, justo en la parte del Wardance!!! donde el mosh es una obligación, Benante se detiene, bueno, en realidad la banda como parte del show culpó a Benante, pero la verdad es que todos se detienen al mismo tiempo) y Scott Ian señala, dirigiéndose a la audiencia y apuntando al baterista: “Charlie… Charlie dice, su pit es maricón”, más loco, más loco, for Charlie”. Si quieren ver qué sucedió con eso, sólo visiten el Facebook de Anthrax ya que Scott Ian ha publicado ya dos videos de la misma canción tocada en Chile.

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La verdad es que comentarles tema a tema sería un despropósito, solo agregar que tras A.I.R. la banda se retira por algunos momentos y luego vuelven con Efilnikufesin (N.F.L.) y I Am The Law, que dejó y perdonen la expresión, “la gran cagada”, tengo claro que son otros epítetos los más adecuados para darme a entender, pero con eso queda bastante claro, y en términos generales fue así con cada tema, con cada nota, una noche sin duda memorable, de esas que se seguirán comentando por varios meses más, años incluso, inolvidable, indescriptible en meras palabras.  En lo que concierne exclusivamente a “metal”, sin duda alguna el Big Metal Fest ha sido el evento del año.  ¡Atención! Aquí no hubo teloneros, cada banda fue un plato de fondo por sí sola y tratadas y disfrutadas como tal, algo que hace tiempo que no se daba con tanta elocuencia.

Para cerrar, y sé que hablo por muchos de los que estuvimos ahí, la presentación de Anthrax es por lejos, el show metalero más emocionante que me ha tocado vivir en mucho tiempo y probablemente quede grabado como el mejor del 2010.  Así de simple.

DORSO

bmf2010-121.    Intro
2.    Satánica Dirty Slut
3.    Horrible Sacrifice
4.    Deadly Pajarraco
5.    Horas Sobre Tentaculón
6.    Silvestre Holocaust
7.    Panificator
8.    Ultraputrefactus Criatura
9.    Hidra

SEPULTURA

1. A-lex IV
2. Intro
3. Arise
4. Refuse/Resist
5. Dead Embryonic Cells
6. Amen
7. What I do
8. Convicted in Life
9. Attitude
10. Spit
11. The Treatment
12. Troops of Doom
13. Septic Schizo/Escape to the Void
14. Policia
15. Meaningless Movements
16. (nueva canción aún sin nombre)
bmf2010-2017. Sepulnation
18. Slaves New World
19. Territory
20. Inner Self

Encore:
21. Ratamahatta
22. Roots Bloody Roots

ANTHRAX

1. Among the Living
2. Caught in a Mosh
3. Got the Time
4. Madhouse
5. Be all, End all
6. Antisocial
7. Indians
8. Medusa
9. Fight ‘Em ‘till you Can’t
10. Only
11. Metal Thrashing Mad
12. A.I.R.

Encore:
13. Efilnikufesin (N.F.L.)
14. I Am The Law

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REVISA LA GALERÍA DE FOTOS DEL CONCIERTO

Cerca de 5 mil personas repletaron el Teatro Caupolicán para el regreso de Anthrax a nuestro país junto a Dorso y Sepultura en el denominado Big Metal Fest. Revisa la galería con las imágenes de este espectacular concierto.

Fotos: Guille