Entradas

El nuevo Angra está con todas las pilas puestas. Con razón, deben mantenerse firmes y atentos para sacarse de encima el cartel que los califica como remedo de un pasado brillante, del que no quieren ni merecen serlo.

En lapso de más menos un año sacaron el Rebirth (2001), que lanzó a los brasileños, sin André Matos, de vuelta a las canchas. Luego Hunters & Prey, un mini LP con canciones inéditas y versiones acústicas y, entre finales del 2002 y principios del 2003, la segunda entrega en vivo de Angra, Rebirth World Tour – Live In São Paulo, grabado en el Via Funchal, el 15 de diciembre del 2001, un mes después tras el concierto hecho en Chile, el 25 de noviembre.

Quiero dedicar algunas palabras al primer en vivo de Angra, el Holy Live (1997). Es uno de los mejores discos en directo que he tenido la chance de escuchar, pero ¡es muy corto! Seis pistas, dos intros y sólo cuatro temas. Por lo brillante de la formación del Angra de antaño, se pudo haber pedido más canciones y algunos, sino muchos, piensan que este EP fue un despilfarro, ya que desaprovecharon la oportunidad de hacer un álbum en vivo en verdad memorable. Pero Angra fue más inteligente. Matos, o quien haya sido, le tenía un gran respeto a la palabra «trayectoria». A pesar de contar con un inmejorable disco debut, Angels Cry (1993), y con una de las superproducciones del metal sudamericano, Holy Land (1996), la banda carecía de material suficiente para hacer un trabajo en vivo, menos doble. Que lo estaban haciendo bien, lo sabían, como también que recién estaban empezando.

Seis años después, sí sacan un doble en directo, aparentemente contradiciendo lo que ellos mismos pensaban sobre de este tipo de trabajos. El Live In São Paulo salió a la primera oportunidad que se les dio, luego de que los guitarristas Kiko Loureiro y Rafael Bittencourt encontraran a los nuevos miembros, grabaran el Rebirth e hicieran una gira mundial.

¿Pero cómo? ¿Un receso, nueva formación, un disco de estudio y al tiro otro en vivo? ¿Por qué no esperaron a juntar más material nuevo, afirmar la alineación y que no estuviese tan cercano el recuerdo de Matos? Y acá volvemos al principio, Angra quiere demostrar que su pasado no le hace sombra, que están equivocados los que piensan que Angra sin Matos no existe, y que para ello no van a perder tiempo ni oportunidades. ¿Por qué no lo hicieron entonces sacando un segundo de estudio? Sí, pudo haber sido, pero no habrían logrado el efecto que causaron con el en vivo: enseñar que Angra no volvió a empezar desde cero tras la salida de Matos, Ricardo Confessori y Luis Mariutti, sino que ellos, y no Shaman, son la continuación natural del Angra de los noventa, que ese pasado no les es ajeno, es el propio, que si a alguien le pertenecen las canciones «antiguas», es a ellos. ¡Que por algo ellos fueron los que se quedaron con el nombre del grupo!

Nadie puede atacar a Angra de haber elegido este ahora para lanzar un álbum en vivo. Es legítimo, hasta meritorio que después de todas las dificultades que tuvieron que afrontar, regalen otro trabajo tan bueno como este.

Sería bueno partir, al fin, por el ícono del nuevo Angra, el dúo que hacen Kiko Loureiro y Rafael Bittencourt en las guitarras. La manera en que ambos tocan, se entienden y complementan en vivo es para no creérselo. Su coordinación es perfecta, el timing en paralelos como los de Acid Rain y Metal Icarus, no puede ser más preciso, además de que ambas técnicas y estilo son similares, como si fuese un cerebro que se encargara de dos guitarras a la vez. Y aquí está la mayor diferencia entre este y otros discos como Visions Of Europe (1997) de Stratovarius y Live On The Edge Of Forever (2001) de Symphony X, que al parecer Timo Tolkki y Michael Romeo no pudieron -o no quisieron- encontrar otro guitarrista de sus mismas características para, al menos, acompañarlos en vivo, con el resultado visto que los temas pierden cierta fidelidad. El que Angra cuente con esta formidable dupla hace que gane una gran credibilidad en vivo con respecto a lo que se escucha de ellos en estudio. Todas las canciones, tanto las nuevas como las más conocidas, a excepción de la voz, suenan fieles a sus versiones originales.

Nada nuevo se dice en realidad, ya se vio en el Holy Live. Lo que sí se puede decir, en comparación, es que ahora las guitarras suenan con más distorsión y los temas que se repiten en los dos, Nothing To Say y Carry On, son más poderosas. Así lo quisieron Kiko y Rafael. Pero que agrado era escucharlos cantados por Matos. Son sus canciones, hechas a su muy especial registro y timbre, y eso en algunos casos le pesa a nuestro amigo Edu Falaschi. No es que uno sea mejor que el otro, sino que el ex vocalista de Symbols no llega de la misma manera a los tonos altos de, por decir, Metal Icarus y Time, porque no le son naturales, ni los timbres dulces de Make Believe. Y justamente eso era lo que las hacía especiales. No es culpa de Edu, es una diferencia de carácter y no de capacidad, pero lamentablemente llegó a una banda donde es muy difícil reemplazar al vocal. Esta comparación es el precio que Falaschi debe pagar por la decisión de hacer tan pronto un disco en vivo.

Pero ojo, A Matos lo que es de Matos y a Falaschi lo que es de Falaschi, los últimos temas están hechos a su medida y se nota. El nuevo cantante le entrega más fuerza a las canciones del Rebirth. De hecho, los mejores momentos del Live In São Paulo son, a mi gusto, Acid Rain, Heroes Of Sand -escrito por Falaschi mismo-, Millennium Sun y Unholy Wars, aunque también hace su labor en Angels Cry. Si Angra hubiese esperado a tener un segundo LP con su formación actual, Edu habría brillado más.

Asunto aparte es la base rítmica de Angra, con Felipe Andreoli en el bajo y el tremendo batero Aquiles Priester. Él es un maestrísimo de los tarros y Angra hizo justicia al dar a conocer a este monstruo. Con su jam de batería al final del primer cd, lo demuestra sin más palabras. Es insólito el hecho de que Aquiles no fuera conocido fuera de Brasil y, más aún, la suerte que tuvieron en disponer de tal talento. Felipe lo acompaña de manera impecable, formando una base compacta y sólida para las guitarras, teclados y voces.

Hay una cosa si que se nota en el este trabajo: a sabiendas de que Angra es más pesado, suenan más europeos que nunca. ¿Dónde están las percusiones? ¿Los ritmos más folklóricos del Holy Land o la dulzura del Fireworks? Incluso es Metal Icarus el único tema que los brasileños interpretan del tercero. Los integrantes sobrevivientes de esos discos, Rafael y Kiko, ellos mismo lo han dicho, siempre quisieron crear música así, más poderosa, pero obtuvieron la libertad de hacerlo cuando eso ya era la tónica al otro lado del Atlántico.

Más allá de eso, es un muy buen álbum que refleja de forma notable cómo realmente se desenvuelve la banda arriba de una tarima. Eso queda claro con la comparación entre el disco y el último concierto que dieron en Chile. ¿Pero por qué se hace ahora todo el análisis de Angra en vivo cuando ya desde hacía mucho tiempo que se tenía dicho show como referente? Porque es ahora, y gracias a esta placa, que podemos dejar atrás la emoción y efervescencia post-recital, para sentarnos con calma a escuchar el disco una y otra vez, ponderarlo y sacar conclusiones más precisas. El nuevo Angra es una banda experimentada, con más vivencias encima suyo que aquel del Holy Live, muchas de ellas traumáticas, que pudieron haber doblegado la voluntad de cualquier conjunto, hasta anticipado su muerte. Y aquí están ellos, trabajando tanto o más duro que en el pasado y entregando mucho material para dar que hablar.

CD 1
1. In Excelsis.
2. Nova Era.
3. Acid Rain.
4. Angels Cry.
5. Heroes Of Sand.
6. Metal Icarus.
7. Millennium Sun.
8. Make Believe.
9. Drums Solo.
CD 2
1. Unholy Wars.
2. Rebirth.
3. Time.
4. Running Alone.
5. Crossing.
6. Nothing To Say.
7. Unfinished Allegro – Carry On.
8. The Number Of The Beast (Iron Maiden)

Bien sabemos lo que ocurrió hace ya un par de años. Un hecho que golpeó muy fuerte en los corazones de muchos metaleros, y que -sabíamos- acarrearía consecuencias. Buenas o malas, pero consecuencias al fin. Los íconos del metal sudamericanos, innovadores y llenos de creatividad, los brasileños (a esas alturas, ya patrimonio de la humanidad) de Angra, se separaban. Por un lado Kiko Loureiro y Rafael Bittencourt, guitarristas, continuarían con «la banda» (con el mismo nombre, lo cual fue bastante criticado) y por el otro Luis Mariutti (bajo), Ricardo Confessori (batería) y el multifacético André Matos (voz y teclados), quienes anunciaban que continuarían haciendo música juntos. Así, algunos esperábamos que al cerrarse una puerta, se abriera una ventana, y que en vez de una gran banda, tuviéramos dos. Sin dudas, una visión optimista que en ningún modo era constitutiva de consenso.

Pasó algún tiempo, y poco antes de que Kiko y Rafael anunciaran que los reemplazantes de André, Luis y Ricardo serían Edú Falaschi, Felipe Andreoli y Aquiles Priester, se anunciaba el nacimiento de una nueva banda, compuesta por los tres primeros, más Hugo Mariutti (hermano de Luis), como único guitarrista: nacía Shaman, una banda como pocas, que antes de ejecutar un acorde ya poseía una cantidad de fans impresionante, dispuesta a seguirla -y en especial a la trascendente figura de André Matos- con un fervor casi religioso. Así, con sólo un tema algo conocido a través de internet, Time Will Come, Shaman visitó nuestro país el jueves 17 de Mayo del 2001, haciendo un muy buen show en el Estadio Chile, en el que interpretaron 4 temas nuevos (el ya mencionado Time Will Come, Be Free, Blind Spell y For Tomorrow), más una considerable cantidad de «covers» de Angra, además de un tema de Viper y una sui generis versión del clásico For Whom The Bell Tolls de Metallica, con André Matos en las baquetas y Hugo Mariutti en las voces.

Por todo lo anterior, el disco debut de esta banda ha sido sumamente esperado por el público heavy-power metalero, especialmente luego de la salida del exitoso Rebirth, del nuevo Angra. Y una espera que se hizo más o menos larga ha llegado a su fin, con la salida a la luz de Ritual, un disco sumamente complejo, con temas en su mayoría bastante largos -más de seis minutos-, que explota de forma pronunciada pero a la vez prudente el tópico de las ceremonias rituales y el chamanismo (vale recordar que un chamán es una especie de hechicero de sociedades tribales o «menos evolucionadas», según un dudoso criterio de «modernidad»), lo que no sólo se ve a lo largo de las letras, sino también en la notable diversidad de variantes musicales que encontramos a lo largo de este trabajo, donde podemos encontrar, aparte de la guitarra, el bajo, la voz y la batería, zampoñas, percusiones africanas, violín, charango y tambores celtas, entre otros. Y además, para terminar de esbozar la complejidad de este material, debemos señalar que, dentro de los músicos invitados, se encuentran nada menos que Derek Sherinian (tecladista, ex-Dream Theater, miembro de la banda que acompañó a Yngwie J. Malmsteen en su última gira), Sascha Paeth (con quien André Matos realizó su proyecto Virgo), y Tobias Sammet en las voces, en el tema que cierra el disco, Pride.

Ritual abre con Ancient Winds, un intro un tanto largo (más de 3 minutos), que inmediatamente nos indica el camino que el disco seguirá: percusiones y sonidos que crean una atmósfera muy «tribal», que nos dan la impresión de situarnos de buenas a primeras en medio de la selva amazónica, unidos a una melodía muy «Age Of Empires». En definitiva, a pesar de lo extenso, el intro, más allá de su obvia función de introducirnos al mundo de Shaman, crea atmósfera para lo que vendrá … un riff totalmente poderoso, power metalero hasta la médula, que marca el inicio de quizás el mejor tema del disco. En efecto, Here I Am nos muestra una fantástica combinación entre momentos bastante rápidos y poderosos con quiebres lentos y casi atmosféricos, con sutiles toques de piano, voces femeninas cuales cantos de sirenas griegas y dobles bombos muy bien ejecutados por parte de Confessori. Y qué decir de la voz de Matos …en resumen, uno de los mejores temas del año 2002, cargado de emotividad (por momentos, especialmente en el coro, muy en el estilo de lo que conocemos en Carolina IV), y con un sonido que sin dudas recuerda los mejores tiempos de Angra, aunque con un contenido y un sonido distinto. Un sello especial.

Después de la fantástica exhibición de talento del tema anterior, Shaman continúa la descarga con Distant Thunder, un tema con un comienzo muy rockero y por momentos bastante heavy (la melodía del comienzo es una declaración de principios), con un ritmo mid tempo lleno de «vida» y un coro sumamente bien construido. Ciertos momentos progresivos (nuevamente el piano se hace presente) dan paso a un solo bastante Power, muy melódico, sin ninguna pirotecnia, dentro de un ritmo bastante acelerado. Excelente trabajo.

El siguiente tema, For Tomorrow, es absolutamente fuera de lo que estamos acostumbrados a escuchar … una introducción absolutamente andina, a base de instrumentos de viento -como zampoñas o quenas, muy en la onda de los primeros tiempos de Inti Illimani-, junto con charangos, sin dudas rompe muchísimos esquemas … posteriormente, la cálida voz de Matos junto a una guitarra acústica conducen a un riff bastante interesante, un pre-coro fantástico (notables las armonías, que recuerdan a algunos trabajos de Queen) y un coro muy bien logrado (muy bien Matos). Por momentos las quenas se hacen nuevamente presentes, mezcladas con percusiones, guitarras eléctricas, y un notable trabajo de Confessori, muy técnico y preciso. El genial cambio de ritmo -y de atmósfera- de mediados del tema, junto con un muy correcto solo (la principal característica de Hugo Mariutti en las guitarras es su corrección, la carencia de artificios o de intenciones de «querer demostrar cuán buen guitarrista es»), terminan por configurar un complejísimo tema, eso sí, bastante difícil de digerir por quienes sólo se llenan con ritmos infernales o princesas medievales.

Ya en pleno disco, Over Your Head pone el toque progresivo, muy en la onda del «Six Degrees Of Inner Turbulence» de Dream Theater, por momentos, pero con la calidez que ya es tónica en este trabajo. Un excelente coro, progresivo pero con mucho Power, nos da paso a una atmósfera bastante tribal (que recuerda a ciertos momentos de «Holy Land»), y posteriormente a un solo excelentemente bien ejecutado (gran protagonismo del teclado), mezclado por momentos con sutiles toques de piano.

Time Will Come, el único tema «conocido» de Shaman al visitar nuestro país el año pasado, comienza con una sutil introducción de piano, posee un ritmo bastante Angra, con matices marcados por sonidos de campanas y un muy buen trabajo, con muchas variantes, de Confessori en la batería (quien se lleva prácticamente todo el peso del tema). No es el mejor tema del disco, pero tampoco desentona.

El siguiente corte, Fairy Tale, juega con un estilo que ya conocemos en temas de Angra como «Stand Away», o la genial adaptación de «Moonlight» de L. V. Beethoven que hace Viper en su «Theatre Of Fate», aunque con la calidez propia de este trabajo. Nuevamente las sirenas de tragedia griega nos invitan a entrar a su mundo, adornado con pianos y con una muy suave voz de Matos en el comienzo, quien muestra a cabalidad el gran manejo que posee en cuanto a los tonos altos, para culminar con un muy buen trabajo de Hugo Mariutti en la guitarra, y un Matos muy sutil.

Blind Spell, el siguiente tema, sigue un camino muy soft-rockero (muy buenos toques ochenteros), con detalles muy bien trabajados y perfectamente compenetrados con el «espíritu» del tema. Un excelente y emotivo coro (nuevamente sobresale el gran trabajo que hace Hugo Mariutti con una guitarra «en segundo plano», tras la voz), además de la infaltable inclusión de toques percutivos tribales (volvemos a recordar a Carolina IV), junto con un muy buen solo de teclado y un final perfecto, hacen de este tema, que si bien no posee todo el Power que uno pudiera esperar, uno de los mejores del disco.

El estilo más bien «rockero» continúa bien trabajado con Ritual, tema que, con un ritmo muy sencillo, muestra a cabalidad la versatilidad de los integrantes de la banda, especialmente de Matos en la voz. Un excelente cambio de ritmo en el medio del tema, que le da un quiebre un tanto progresivo, y, sobre todo, la marcada identidad del sonido de Shaman, que está a años luz de convertirse en una copia del Angra que hizo famosas a las tres cuartas partes de la banda, lo convierten en un muy buen tema.

El final del disco viene a ser una especie de réplica a quienes puedan decir que Shaman nada tiene de Power Metal … en efecto, con Pride, una descarga de miles de voltios de electricidad, Shaman demuestra que también es una banda capaz de hacer temas sencillos, directos a la vena, muy melódicos (muy Edguy, pero con el sonido característico de Shaman) y, sobre todo, con Power. Comentario aparte recibe la participación del alemán Tobias Sammet, quien hace dúo con Matos en las voces … un notable final, cargado de energía.

En resumidas cuentas, Ritual es un disco sumamente especial, al que hay que saber desentrañar su sentido y alcance, lo que difícilmente se logra escuchándolo sólo una o dos veces. Si bien es cierto la expresión «especial» es, hoy por hoy, demasiado utilizada, es la denominación más adecuada que se le puede hacer a este muy buen trabajo. Qué difícil es ser original hoy en día, más aun con la tremenda «mochila» que la precedente etapa que estos músicos vivieron con Angra les impone. Pero Shaman logra, desde un primer momento, dar en el blanco con un sonido original, fresco, por momentos complejo y experimental, pero siempre con ese toque «especial» presente en todos los temas. Quizás este disco, insistimos, no sea del agrado de algunos fans del Heavy Metal, y es comprensible, pues Shaman no busca, con este trabajo, conseguir el agrado de todos y cada uno de los fans. Lo que busca, desde el primer momento, es una identidad propia. Y vaya que lo logra, con un trabajo complejo, con un sonido cuya identidad es la heterogeneidad. Dicen por ahí que lo peor que a uno le puede pasar en la vida es convertirse en una copia de sí mismo. Y Shaman, comprendiendo esto a cabalidad, emerge como una fuerza nueva dentro del mundo del metal.

Desde los primeros tiempos de André Matos en Angra se supo de la gran amistad existente entre este connotadísimo vocalista y tecladista brasileño con el alemán Sascha Paeth, guitarrista de Heavens Gate y productor de, entre otras bandas, los italianos de Rhapsody. Por diversas razones la idea por aquellos entonces gestada de hacer un proyecto juntos se fue postergando, hasta que con la salida de Matos de Angra comenzó a tomar más cuerpo esta idea que se hallaba en ciernes. Así, poco a poco se fue sabiendo que la dupla Matos-Paeth estaba trabajando en un proyecto más bien alejado del Power Metal, con elementos rockeros, pop e incluso influencias de música ochentera e incluso setentera norteamericana. Así nacería «Virgo», nombre que nació debido a que ambos músicos tienen este signo zodiacal, pero además coincide el hecho de que el símbolo del signo zodiacal Virgo forma las letras «MP», de «Matos-Paeth». Ya con los temas elaborados, esta dupla recibiría la colaboración de Miro en los teclados, Olaf Reitmeier en el bajo y Robert Hunecke-Rizzo en batería, para llevar a cabo este proyecto musical que, repito, se aleja considerablemente del metal, pero que muestra el talento compositivo y ejecutivo de estos dos grandes músicos que, sin temor a explorar otras vetas musicales, han elaborado un trabajo muy interesante, de gran calidad, sensibilidad y frescura.

El disco comienza con «To Be …», un variadísimo tema que mezcla matices notables de guitarra acústica con fantásticas pinceladas rockeras e incluso elementos que, como muy recurrentemente sucede a lo largo del disco, recuerdan a los inmortales genios del classic rock, los ingleses de Queen. Un Matos increíble como siempre en las voces y una hermosa y suave orquestación convierten a este tema en una pieza excelente. Luego sigue “Crazy Me”, un muy buen tema que combina de forma interesante elementos hardrockeros con elementos pop, para pasar a momentos fantásticos con coros gospel e incluso toques progresivos. El disco continúa con “Take Me Home”, excelente tema que con una base sugerentemente sencilla muestra elementos melódicos sencillamente notables, un Matos increíble y una atmósfera sin dudas hipnotizante. El single del disco, que incluso tiene video clip, es un entretenido tema, llamado “Baby Doll”, hard rock en su más pura esencia, con incrustaciones pop interesantísimas y algunos cambios de ritmo casi powermetaleros que le dan un toque distinto a este tema. El disco prosigue con una hermosísima balada, “No Need To Have An Answer “, que es quizás una de las mejores muestras de lo que canta Matos, y que posee elementos muy emocionantes, como los fantásticos coros gospel y la belleza de la parte final. El siguiente tema es “Discovery”, un tema que irradia frescura (incluso comienza con armónica), con un sonido muy norteamericano y que tiende a experimentar una veta inexplorada por muchos músicos, convirtiendo un tema con una construcción sencilla a un producto con ribetes geniales.

Este excelente trabajo prosigue con «Street To Babylon», tema que, a pesar de que quizás marca el punto menos alto del disco, mantiene un sonido bastante fresco, influencias pop muy agradables y notables detalles en «segundo plano» muy bien trabajados y sin caer en excesos. El disco continúa con «River», un tema muy setentero, que mezcla momentos muy cálidos con la guitarra de Paeth y el solidísimo Matos en las voces con coros gospel (muy en la onda de algunos temas de Joe Cocker) y la intensidad y frescura tan característicos de este trabajo. Y para quienes, a pesar de lo bueno que resulta ser este trabajo, aun echan de menos una pequeña dosis de Power, está «Blowing Away», un fresquísimo tema que rompe con la temática experimental del disco, sorprendiendo con un pequeño golpe de electricidad que, a pesar de no ser 100% powermetalero, resulta muy agradable para los oídos sedientos de un poco más de guitarras y vocalizaciones power. Ya acercándonos al final del disco encontramos «I Want You To Know», un hardrockero tema (muy en la onda del «Readiness To Sacrifice» de Michael Kiske, pero mucho mejor hecho) que posee un sonido muy sencillo (casi de «fogata»), y es precisamente esta simplicidad, acompañada de momentos geniales con la aparición de fantásticos coros gospel, la que la convierte en un excelente tema. Y el disco concluye con un fantástico tema llamado «Fiction» que, con un ritmo que posee notables toques de blues y un Matos cantando cálida y relajadamente, se convierte en uno de los momentos más altos de este trabajo.

Hay que decir, a modo de consideración final, que muchas veces las experimentaciones musicales llevadas a cabo por músicos que se han dado a conocer y se han hecho un nombre en el Power Metal -sin ir más lejos, dos grandes como Michael Kiske y Timo Tolkki-, no han resultado del todo satisfactorias, no sólo para los fans ávidos de buen Power Metal y quizás con una mente menos abierta, sino para muchos de los seguidores que saben apreciar la buena música aunque no sea de la que más nos agrade. Pero este no es el caso. La calidad compositiva y la versatilidad tanto de André Matos como de Sascha Paeth no sorprende, pero sí es digna de un gran reconocimiento. La calidad de este trabajo quizás no supere la prueba de los más acérrimos seguidores tanto de Angra como de Heavens Gate, en cuanto en este disco no hay más que un 1% de Metal propiamente tal, pero sí será capaz de llamar la atención de quienes siempre esperamos un poco más. Y ese «algo más» está presente en este trabajo, que puede ser el camino para que algunos fanáticos abramos un poco nuestras mentes hacia otros sonidos que, aunque no sean del Power que amamos, pueden resultar muy interesantes.

No existe forma alguna de explicar por medio de simples palabras todas las emociones que experimentamos la noche del 25 de Noviembre en el Teatro Providencia. Hay cosas en la vida que uno sabe que nunca va a olvidar, como esos días en que se mezclan todas las emociones habidas y por haber. Lo que se puede decir es que ésta fue una noche inolvidable. Sin embargo, dicho término no alcanza a cubrir ni siquiera la mitad de lo que realmente fue para todos los que nos encontrábamos en el Teatro Providencia. Sólo los que tuvieron el coraje de ir a ver al Nuevo Angra tocar con tanta pasión, energía y entrega a un público pequeño pero leal, podrán saber lo que a través de estas palabras se trata de explicar. Ésta fue una noche mágica que quedará marcada en la memoria de todos aquellos que fueron.

ALL!! BURN IN THE NIGHT!!

angrapm-01

Las puertas de Teatro Providencia fueron abiertas a las 19:30 hrs. Sólo quince minutos después empezó el espectáculo. La poderosa banda nacional Witchblade entraba al campo de batalla. Potencia y solidez, dejaron en claro sobre el escenario cual es su declaración de principios.

Después de tocar Taurus a modo de intro, Witchblade arremetió con Fire!!, primer corte del disco debut, I, Luego vino Savior, uno de los puntos más altos del mismo trabajo, todo un temazo. El derroche de poderío que en forma tan natural le nace a Witchblade, siguió cuando el ex Polímetro Mauricio Espinosa anunció con su bajo la llegada de The Haunted, para luego pasar a la hipnotizadora y tenebrosa atmósfera de Prophet Of The Sand.

El final, a mi juicio fue lo mejor de la presentación. La furia de los dos últimos temas, Cradle Of Life e Evil Against Evil, lo dijeron todo.

¡Grande Witchblade! Las guitarras de «Yngwiellermo» y «el Gato» sonaron como si fueran una sola, y el bajo, como fue dicho en el review del álbum, se acopló perfectamente con los baquetazos de Rodrigo, mientras que el frontman Freddy Alexis entabló un muy buen diálogo con el público que escuchaba atentamente las canciones y aprobaba con fuertes aplausos a esta tremenda banda nacional.

La actual formación no es la que grabó el disco, pero es la que está haciendo el trabajo sucio de tocar en vivo y su performance es simplemente espectacular. Si es que el metal nacional está pasando por tan buen momento, se debe a bandas como Witchblade. ¡Felicitaciones!

Setlist Witchblade

1. Taurus
2. Fire!!
3. Savior
4. The Haunted
5. Prophet Of The Sand
6. Crade Of Life
7. Evil Against Evil

ANGEL WILL ARISE, BACK TO LIFE!!!

angrapm-02

Había llegado el momento que todos estábamos esperando, ver tocar a Angra con su nueva formación, nuevo aire, a un Angra fresco y renovado.

Las luces fueron apagadas y el público se volvió eufórico. Inmediatamente después se empezó a escuchar una introducción de arreglos orquestales. La sangre de todos los fanáticos estaba en su punto de ebullición, y la introducción seguía… No paraban de aplaudir, y la introducción seguía… La gente se empezó a quedar callada, y la introducción seguía… seguía… seguía… y seguía… ¿Cuándo cresta iba a terminar?, se preguntaban todos. La ansiedad aumentaba y se empezaban a escuchar algunas pifias.

Después de cinco minutos de instrumentalización, al fin se oyó la «verdadera» intro, In Excelsis, prefacio del nuevo disco Rebirth… Una de las mayores experiencias de nuestras vidas estaba a punto de comenzar.

COME ON!! ARISE!!

angrapm-03Angra saltó al escenario y no se hizo esperar en mostrar su renovada fuerza. Nova Era, como era de esperar, fue su carta de presentación en suelo criollo. No pudo haber sido un mejor comienzo, la canción de una rapidez impresionante y de coro emotivo prendió de inmediato en el público. Todo un himno. El segundo tema del set fue la archiconocida Acid Rain, gracias a la difusión de su demo por Internet. Se ponían los pelos de punta con sólo escuchar los coros del principio. Además, por lo que se escuchó en estas dos primeras canciones, la reproducción de ellas en vivo era exacta a la que se están grabadas en el estudio. Impresionante

Al terminar la canción, Edu saludó al público presente, a lo cual recibió a cambio unos coros que lo aclamaban diciendo: ¡EDU, EDU, EDU! Fue un momento emotivo, la increíble voz del nuevo vocalista de Angra, Edu Falaschi, recibía la aprobación de la exigente audiencia chilena. Es que, en realidad, su voz demostró ser tremenda, tenía carisma, supo ganarse al público… ¡era EDU, no el reemplazante de nadie! Él mismo invitó a todos a retroceder en el tiempo, y preparase para escuchar Angels Cry, la canción título de la primera placa de Angra.

Seguramente en este momento, muchos empezaron a ver en concierto bajo una mirada crítica. Aquí se pudo ver al nuevo Angra interpretar una canción del memorable Angra de antaño, estaban ante la prueba de fuego. No era lo mismo. No era lo mismo porque Angra se presentaba con una nueva vitalidad, deseosos de derrochar toda esa energía guardada durante el receso y los tiempos difíciles que los mismos Kiko y Rafael reconocieron haber pasado, la inyección de frescura que los nuevos integrantes, Edu, Felipe y Aquiles, daban al conjunto… el resultado superó todas las expectativas. A ninguno de los nuevos músicos les peso la responsabilidad y ambos guitarristas estuvieron a la altura de las circunstancias. Un momento que pudo haber sido una decepción para muchos, se transformó en felicidad al ver con qué energía la banda tocó Angels Cry.

angrapm-04 angrapm-05

Después de este emocionante reencuentro con lo antiguo mezclado con lo nuevo, volvieron a interpretar un tema del Rebirth. Esta vez fue el turno de Heroes Of Sand, balada compuesta íntegramente por Edu. Esta es realmente una canción que tocó a todos, la manera como cantaba mientras Kiko tocaba los acordes con la técnica de tapping (increíble) me sobrecogió. Sin esperar más, pegada a la anterior, arremetió con fuerza Metal Icarus, el único tema del Fireworks que se tocó esa noche. Personalmente, hubiera preferido escuchar más en el recital de este excelente disco, temas como Lisbon, Mystery Machine… en fin. Al parecer, Kiko y Rafa quieren olvidar esa difícil época que debió haber sido para ellos.

Vino después, previa presentación de Edu, Make Believe, corte de álbum Holy Land. Nuevamente, como en Heroes Of Sand, los encendedores fueron prendidos como antorchas. Pero la relajación del público tras este tema fue radicalmente transformada en desenfrenada euforia, cuando unos cantos y percusiones brasileñas se hicieron sentir: llegaba la canción más larga del Rebirth, Unholy Wars.

angrapm-07Aquí vino la primera pausa del show. Toda la banda fue a descansar mientras Aquiles Priester, quien llevaba puesta una polera de PowerMetal.cl, se preparaba para su solo de batería. Se pudo ver durante las canciones la tremenda habilidad de Aquiles, pero nada hacía presagiar que este solo iba a hacer unos de los más memorables que jamás se hubiera tocado en Chile. El nuevo batero de Angra es uno de los más impresionantes que he visto en el último tiempo. Es poseedor de un increíble dominio del doble bombo, platillos, de todo lo que se pudiera pegar con la baqueta. Realmente se lo perdieron los que no fueron.

Aprovechemos este espacio para hablar de los demás músicos. El bajista Felipe Andreoli, como a muchos, me dejó con la boca abierta. Con sólo 21 años de existencia, Pipe, como le nombró el público, demostró ser un «as» de las cinco cuerdas (en su caso). No es mejor bajista porque no nació antes… Además, hacía los coros junto a Kiko y Rafael. Permítase un paréntesis: la armonización a cuatro voces en los coros (Edu, Kiko, Felife y Rafael) era perfecta, ¡perfecta!. Eso muestra que la banda se preocupaba hasta del último detalle para que los temas en vivo suenen como sus versiones en estudio. Volviendo al tema, no nos olvidemos del sexto integrante de Angra: Fabio, el tecladista. No le quedó ninguna canción chica. Para qué vamos a hablar de Kiko y Rafael. Es más que conocido que este dueto, que ya visitó Chile en 1999, fue uno de los más sobresalientes de los noventa, y seguirán vivos y vigentes por mucho tiempo más. Además, el sonido del concierto fue monumental, uno de los mejores sonidos que he escuchado.

Bueno, sigamos. El recital continuó con el Rebirth, tema que inspiró al título del nuevo trabajo. A estas alturas ya se podía apreciar que este concierto se estaba transformando en uno de los más memorables, no sólo para nosotros, sino también para Angra mismo. Time, del Angels Cry, vino enseguida, otro tema en donde Edu no decepcionó absolutamente a nadie. Angra cantó luego Running Alone, sin los coros del principio. A mi parecer la canción es muy buena, pero no logró entusiasmar al público.

angrapm-08 angrapm-11

La que sí lo logró, y con creces, fue Nothing To Say. Con esta canción se estaba llegando a uno de los puntos más altos del concierto, la gente cantaba a todo pulmón, la banda tocaba espectacular, todo iba perfecto… Pero, cuando se estaba cantando el segundo coro, las guitarras dejaron de sonar. Luego el bajo. Todos nos empezamos a mirar las caras buscando inútilmente una respuesta. La banda paró de tocar. Parecía ser un corto circuito. De inmediato la producción y los técnicos empezaron a moverse para solucionar el problema. ¿Sería el fin de recital? ¿Terminará antes de lo previsto como el ’99? ¿No será que Angra sufre una maldición cuando toca en Chile? La posibilidad de que el concierto terminara ahí era cierta. Pero eso no pasó debido a que nuestros experimentados y cuidadosos técnicos eléctricos lograron solucionar el problema. Se volvieron a prender las luces rojas de los cabezales, no se imaginan el alivio que sentí cuando vi brillar aquellas ampolletitas. El show continuó. La banda retomó la mitad de Nothing To Say como si nada. Angra estaba tremendamente feliz, créanlo, gracias al maravilloso público chileno.

angrapm-09En un concierto, siempre existe una canción la cual todos quieren escuchar. Carry On, desde el principio, fue pedida a voces. La banda se despidió, pero no nos íbamos a ir, ¡faltaba Carry On! Después de dos minutos se empezó a escuchar Unfinished Allegro, pieza de Schubert que sirve de introducción al esperado tema. Tengo que decir, cuando escuché el comienzo de Carry On, estuve a punto de llorar, como casi todos los que estaban al lado mío. Lo que sentí en ese momento no lo puedo describir con palabras… ¡Estaban tocando Carry On!, es lo único que puedo acotar.

El concierto iba a quedar en la memoria de todos los que fuimos testigos de tanta magia, emoción y reencuentro aquella noche. No faltaba más, pero Angra quiso hacernos un regalo. Empezó un diálogo entre la guitarra de Kiko y el bajo de Felipe, lo que dio paso a The Number Of The Beast de Iron Maiden, ¡así es señores! ¡THE NUMBER OF THE BEAST! Realmente fue grandioso. Me sorprendió como Edu cantó esta canción. Habían partes como «I’M COMING BACK, I WILL RETURN» que le salieron muy similar a Bruce Dickinson, cosa extraña debido a su registro más claro. Pero no por nada Edu fue finalista en la selección de nuevo vocalista para Maiden cuando Bruce decidió dejarlos para emprender su carrera solista.

El final fue mejor de lo esperado. La banda salió del escenario hacia camarines muy emocionada. Tras años de dificultad, Angra recibía el cariño y lealtad del público chileno que los esperó pacientemente, todo fruto de la fuerza de estas excelentes personas y a su duro trabajo.

Créanlo, pocas veces la banda se ha sentido tan bien como en este recital, con este público tan maravilloso, como ellos dijeron, como el chileno. ¡Grande Chile! ¡Grandes los fanáticos! ¡Bienaventurados todos aquellos que estuvieron en el recital, porque sólo ellos saben lo que es la gloria! Y pocas veces que nosotros nos habíamos sentido tan bien como esa vez.

Setlist Angra

angrapm-0601. In Excelsis
02. Nova Era
03. Acid Rain
04. Angels Cry
05. Heroes Of Sand
06. Metal Icarus
07. Make Believe
08. Unholy Wars
09. Solo Batería (Aquiles)
10. Rebirth
11. Time
12. Running Alone
13. Crossing
14. Nothing To Say
15. Unfinished Allegro
16. Carry On
17. The Number Of The Beast (Iron Maiden)

La noche del 25 de Noviembre fue una noche especial, un día distinto y único. Por lo mismo, vamos a terminar de una manera diferente. Estas son las opiniones de la gente Metal-Team de PowerMetal.cl, sobre el concierto, producción y trabajo hecho:

angrapm-12Webmaster: Fue un sueño, sin lugar a dudas uno de los días más importantes de mi vida. Empezar a lo grande con una banda de reconocimiento mundial es mucha responsabilidad pero a la vez un desafío tremendamente motivante. El manager de Angra nos felicitó por la producción y los músicos dijeron que fue uno de los mejores shows de sus vidas. Agradezco a la gente que confió en nosotros y compró la entrada. Fue una noche inolvidable.

WatchTower: Se trabajó con mucha dedicación, e incluso me atrevo a decir, con mucho amor por el metal. Creo que para ser la primera vez como productora estuvo perfecto. Todos colaboraron, todos dieron el 110% esa noche. Sin duda fue una noche inolvidable, aparte de que tocara Angra, porque se consolidó un grupo increíble. Muchas Gracias a todos los miembros del equipo y obviamente a Cristian, por haberme permitido vivir junto a ustedes lo que fue uno de los días más emotivos e importantes de nuestras vidas como metaleros. Esa palabra, METAL, a partir de ahora tiene un significado aún más grande. Creo que para todo el team de PowerMetal.cl, y todos quienes apoyaron el evento, significa UNION, TRABAJO, ESFUERZO, DEDICACION, SATISFACCION Y HERMANDAD. Realmente es lejos el mejor equipo del cual haya formado parte. Gracias a todos.

angrapm-16StormRider – Metalcity: Esta ha sido la mayor experiencia que he tenido en mi vida metalera, sin duda uno de los días más importantes. Nunca me imagine a mí en donde estuve ayer. El concierto estuvo increíble, la banda toco espectacular, al igual que el público. El metal team dio todo lo que tenía para que todo saliera como estaba planeado. ¡Saludos y felicitaciones a todos! Fue una noche que recordaré siempre y me alegra que hubiera sido con ustedes. Cristian: ¡Maestro, genio y figura!

Darinho: Eu não posso dizer nada porque eu não falo espanhol!! La experiencia de ayer fue inolvidable, por todo lo que prometía significar y a la larga significó. Levantarse temprano, ir al aeropuerto, al hotel, ir y volver al Providencia, , esperar a la banda, ir al teatro, y dentro del teatro ir, venir, ir, venir … tantas cosas sucedieron, tantas emociones vividas… en fin. Ayer corroboré ante mi alma mi amor al metal. Todas esas emociones se revolvieron y terminaron amalgamándose en una especie de bomba emotiva, al escuchar a Edú, Kiko y Rafael, al tremendo bajista que es Felipe y a Aquiles, uno de los mejores bateros que he visto en mi vida. En Carry On sólo atiné a ponerme la mano en el pecho, cantar con toda mi alma y con lo que me quedaba de voz y sentir que todo se había logrado.

angrapm-15AshTarotH: El Domingo 25 fue el mejor día de mi vida como metalero, una experiencia inolvidable, un día lleno de emociones fuertes, lleno de los más variados sentimientos los cuales no se pueden explicar. Demostramos que más que ser un equipo aplicado y demostramos que el metal recorre nuestras venas sin dudas, nada pudo detenernos. Demostramos que somos un público de elite.

Jaime: ¿Qué más se puede pedir? Orgulloso del granito de arena que todos colocamos para este magno evento. Una pena por los que no fueron, porque los que estuvimos allí, lo gozamos de una manera sobrecogedora. Felicitaciones y gracias Cristian.

Paulo: Quisiera agradecer a Cristian por darme la oportunidad de trabajar en PowerMetal.cl y decir también que lo pase muy bien haciendo la pega que me designaron (traducir todo lo que decía Angra.). Muchas gracias por la acogida a todos y ¡nos vemos!

Juan Francisco: El espectáculo que se brindo fue de lo mejor. Todos fueron muy profesionales preocupados de su trabajo. ¡Qué manera de vibrar el concierto! Edu cantó excelente, no esta para tapar hoyos. Aquiles es un pulpo, Felipe muy bueno y estaba hilando baba con Rafael y Kiko. Demostraron que la Diosa del Fuego no morirá.

angrapm-18Seba: Fue un día que no se puede cambiar por nada. Decir que tenía la sangre a 40ºC es poco, lo que vivimos cuesta describirlo con simples palabras. Saben, aún no me dejan esas notas mágicas de Rafael y Kiko, la impresión de ver que Felipe y Aquiles, son geniales, y, sobre todo de ver a Edu cantando con todo su corazón. Felicitaciones al Metal Team.

Pablo: NOTHING TO SAY!!

Karen: NOTHING TO SAY TOO!!

edu_rafael_angra_titulo

Edú Falaschi es el nuevo vocalista de una de las bandas más importantes que Sudamérica ha producido para el metal: Angra. Edú posee un gran talento como Frontman, el que quedó demostrado en los trabajos de su anterior banda «Symbols» y en el hecho que Iron Maiden lo eligiera como uno de los finalistas para reemplazar a Bruce Dickinson antes de la llegada de Blaze Bayley.

Ok, comencemos hablando de los primeros shows del tour (2 de noviembre en Maringa-Brazil, 3 de noviembre, P. Prudente-Brazil) ¿cómo fue la recepción de los fans? ¿fueron un par de noches especiales para Uds?

Edu: Sólo puedo decir que fue realmente maravilloso, todos los fans cantando todas las canciones con nosotros….aún recuerdo sus rostros llenos de felicidad cuando interpretábamos los viejos éxitos….fue realmente increíble!

¿Qué hay respecto a la nueva energía de Angra sobre los escenarios? ¿Mostraron en concierto la perfecta química que se aprecia dentro de la banda al escuchar “Rebirth”?

Edu: Definitivamente sí, la verdad es que estábamos super emocionados y nos comunicamos muy bien, pero creo que aún podemos mejorar más, aunque de lo que he podido apreciar, los fans nos han aprobado muy bien en vivo!

Rafael, ¿ Qué recuerdos tienes del primer concierto en Santiago (1999)?

Rafael: Los recuerdos son grandiosos! Me acuerdo cómo me sorprendí gratamente por la organización y el país. El aeropuerto y la ciudad parecían de países desarrollados. La gente es muy cortés y las bandas de heavy metal muy populares…estoy ansioso por estar en Chile de nuevo!

¿Cuáles eran las expectativas (en términos de música, composición, etc) del nuevo álbum cuando ingresaron al estudio de grabación? ¿Excedió el resultado a las expectativas? ¿Cómo ha sido la recepción de «Rebirth» entre los fans?

Edu: El hecho concreto es que fue muy bueno grabar este álbum porque lo disfrutamos mucho, las ganas con que fue realizado se notan. Por otra parte nuestro productor , Dennis Ward, quedó muy conforme con el resultado y nosotros también, porque pudimos mantener la esencia verdadera de Angra!
La recepción de los fans no podría ser mejor….incluso entre los medios hemos visto un 100% de comentarios positivos!

Edú, has tus propios comentarios sobre el «Rebirth»…

Edu: Es complicado hablar tema por tema, pero te puedo contar que es un álbum conceptual que habla sobre un mundo que fue destrozado y ha sido reconstruido en base a la tolerancia, honestidad y valores afines………independiente de eso, todas las canciones tienen mucha energía.

Bueno, personalmente me gustó mucho el nuevo trabajo de Angra porque noté las raíces de la banda pero con más heavy metal, temas más poderosos (en esto la voz tiene un papel muy importante)……en mi definición de metal ahora Angra es con propiedad una banda de true heavy/power metal……estás de acuerdo conmigo Edú? ¿Tienes otros comentarios al respecto?

Edu: Primero que todo muchas gracias por tus palabras……estás en lo cierto, la esencia de Angra permanece y este es definitivamente un álbum de Heavy Metal! Yo no soy un cantante intelectual, sino un cantante de Heavy Metal!

Rafael, crees que después de la llegada de Edú, Angra es más heavy/power que antes?

Rafael: Sí, especialmente porque los nuevos elementos nos han brindado muchas nuevas ideas. Ellos tienen muchos deseos de tener éxito en la escena, por lo que la banda ha ganado mucho. En los últimos años Angra había perdido un poco su poder. Ahora sentimos realmente que una Nueva Era ha empezado, estamos muy contentos y los fans están sintiendo esa energía que tenemos ahora!

¿Qué podemos esperar del futuro de Angra en términos de música y composición?

Edu: Estamos siempre trabajando para ser creativos, sin perder la esencia del Heavy Metal y las raíces de Angra!! Eso lo resume todo.

¿Han pensado que con «Rebirth» podrían llegar a otro tipo de fans? Quizá a un público más del «heavy metal clásico»?

Edu: La verdad es que no lo hemos pensado, porque no estamos pendientes de a quién llegamos, sino sólo de hacer buena música, buen heavy metal.

Bueno, muchas gracias Rafael y Edú…. antes de despedirnos aprovechen de enviar un mensaje a todos los fans chilenos que los verán el próximo Domingo 25 en Santiago!

Muchas gracias a ti Cristian y aprovechamos de decirles a nuestros fans chilenos que estaremos allá para mostrarles que ANGRA está más viva que nunca!!! Nos veremos muy pronto y esperamos que cantemos todos juntos en el show!!!

Con una renovada y fortalecida estructura, la «Diosa del Fuego» vuelve a la batalla. Después del quiebre en su formación hace un tiempo, (debido a la salida de la banda de André Matos, Luis Mariutti y Ricardo Confessori), Angra ha tardado poco en reestructurarse. Con Eduardo «Edú» Falaschi como nuevo vocalista, Felipe Andreoli como nuevo bajista, Aquiles Priester como nuevo baterista, más los conocidos y excelentes guitarristas Kiko Loureiro y Rafael Bittencourt, el nuevo trabajo de esta renovada banda demuestra categoría, tanto en las composiciones como en la ejecución misma, mezclando sus ya conocidas armonías con sensacionales ritmos progresivos y algunos toques de percusión brasileña ya tan característicos de esta banda.

«Rebirth»…. abre con la intro «In Excelsis», para transportarnos de inmediato a una nueva era… así es, el siguiente tema «Nova Era» brilla por sí solo, es sencillamente espectacular; veloz, melódico, con sutiles toques progresivos y un notable trabajo de Aquiles Priester en batería, el que permite apreciar claramente excelentes solos y un sonido fresco, limpio, que hace notar inmediatamente la comunión que se vive dentro de la banda … «la nueva era lleva a los ángeles de vuelta a la vida» es «la» frase del disco.

El álbum continúa con «Millennium Sun», tema progresivo, con un comienzo algo suave (violines, piano y voz) y un coro fascinante, que nos muestra una gran performance de Falaschi pasando de tonos bajos a altos sin mayores complicaciones y con muchos recursos… una excelente construcción melódica que constituye uno de los puntos más altos del disco. El disco prosigue con «Acid Rain», tema cuya versión demo fue conocida ya hace un tiempo y que fue re-grabado para el disco … posee una majestuosa e intensa introducción coral, seguida por un riff bastante progresivo, un coro absolutamente powermetalero (nuevamente gran performance de Edú) e incluso toques de percusión brasileña; todos estos elementos hacen que este tema constituya un paradigma de lo que Angra puede y sabe hacer muy bien. Si existía antes de escuchar el disco, alguna duda acerca de la capacidad vocal de Edú Falaschi por quienes no conocían su banda anterior «Symbols», creo que esas potenciales dudas quedan absolutamente aclaradas con “Heroes Of Sand”, tema lento que si bien no cuenta con una excesiva complejidad compositiva, nos muestra a un Falaschi (quien además compuso el tema) en un notable nivel, sin mucho que envidiarle a vocalistas con mayor trayectoria o reconocimiento en la escena. El disco continúa con “Unholy Wars”, tema que al escucharlo por primera vez recuerda a “Carolina IV” del disco “Holy Land”, con un intro bastante brasileño, para proseguir con un latigazo metalero, cambios de ritmo sensacionales y excelentes toques progresivos ….

Luego nos encontramos con el tema que da el nombre al álbum: “Rebirth”; canción algo lenta pero intensa, con una introducción cálida matizada con la voz de Falaschi y la guitarra clásica de fondo…….posteriormente aparecen  bastantes quiebres (incluyendo un solo bastante «powermetal») que lo hacen un tema algo “fuera de lo común”, pero muy interesante. El disco sigue con “Judgement Day”, tema que combina perfectamente lo progresivo con el power, mostrando un excelente trabajo de Felipe Andreoli en el bajo y del tecladista invitado a grabar el disco, Günter Werno (de Vanden Plas) … se aprecian también notables rendimientos individuales y sutiles toques de percusión brasileña tanto al comienzo como al final del tema, los que terminan por hacerlo sumamente interesante. El siguiente tema es “Running Alone”, con una introducción coral bastante en la onda de Edguy y Avantasia, y con una construcción al comienzo bastante más “alemana” que los otros temas, pero con espectaculares quiebres progresivos, especialmente en la parte de los solos (con una simbiosis espectacular entre el sonido del teclado, las guitarras y la batería), y una sucesión de inagotables cambios de ritmo, para terminar de forma espectacular … sin duda es uno de los puntos más altos del disco. Para terminar, Angra nos regala una versión adaptada por Kiko Loureiro del Opus 28 en Do menor de Frédéric Chopin, llamada “Visions Prelude”, la que cuenta con un excelente nivel de Falaschi (notable su sensibilidad al cantar un “cover”), y es un broche de oro para este gran trabajo.

En cuanto a los nuevos músicos, Edú Falaschi es un excelente vocalista, por algo Iron Maiden lo dejó como finalista para reemplazar a Bruce Dickinson cuando partió luego del «Fear of the Dark»; Felipe Andreoli resulta toda una revelación, mostrando un talento y una personalidad impensada e inesperada en el sonido de su bajo (considerando sus 20 años), superando notablemente las expectativas creadas desde la partida de Luis Mariutti; Aquiles Priester es un baterista extremadamente técnico pero con fuerza, con un espectacular dominio en especial de los platillos, además tiene una dosis de consistencia sumamente meritoria considerando los miles de cambios de ritmo que pasan por sus baquetas a lo largo del disco.

En resumidas cuentas, el tradicional toque que Angra siempre ha dado a sus composiciones se mantiene intacto, pero ahora con energía renovada y más heavy metal… “Rebirth” muestra un sonido excelente, muy bien producido, con temas excelentes (y algunos sencilla y sorprendentemente notables), con muy pocos puntos bajos y con gratísimas revelaciones, como lo son sus tres nuevos músicos. En definitiva, Angra sorprende con un álbum fresco, cargado de energía y melódicamente fascinante. Es de esperar (y seguramente así será) que su sonido en vivo refleje toda la energía que “Rebirth” trae consigo, y que el Domingo 25 de Noviembre los metaleros de corazón vibremos con el renacimiento de la “Diosa del Fuego”.