Entradas

Para varios de quienes seguimos el Power Metal desde hace ya algunos años, Angra es una banda distinta a todas las otras. Un tipo de música cuya cuna está en el corazón de Europa, a mediados de los ’90 nos regaló a una banda venida desde estos lados del sur del mundo, que tomaba gran parte de los elementos de estos europeos, le añadía detalles de música docta, le agregaba una cucharadita de Rock progresivo, pero le entregaba, por sobre todo un “sabor” sudamericano, y particularmente brasileño, con la inconmensurable riqueza multicultural del país de la feijoada, y que nos hizo desde un principio tomar una sensación distinta: una sensación de pertenencia. “Estos son nuestros”.

Por lo mismo, y por esa suerte de vínculo supra-musical que existe entre Angra y el público metalero latino, lo convulsionados que han resultado ser los últimos años de los paulistas es algo que a muchos nos ha entristecido. Su último trabajo, el algo apagado Aqua, marcó la despedida de un Edú Falaschi que no era el mismo de antes en las voces, y todo se tornó incierto. Hasta que se tomó una solución que parecía de “parche” pero que ha ido teniendo ribetes de permanente: reclutar en las voces al italiano Fabio Tordiglione, más conocido como Fabio Lione, cantante de Rhapsody Of Fire y a quien, entre otros proyectos, también hemos visto en Labÿrinth, Vision Divine e incluso girando con Kamelot. Así, incluso nos brindaron un interesante show con Fabio en las voces, pese a que costaba acostumbrarse a escuchar en su timbre canciones que oímos y vivimos durante tanto tiempo con la voz de Falaschi y, por cierto, de André Coelho Matos.

Pero como decíamos, lo de Lione fue tomando cada vez más un cariz de permanente, a tal punto que se anunció que la banda grabaría su primer trabajo con el peninsular en las voces. Pero aquí vamos a poner un pequeño freno en este camino que nos lleva a revisar esta placa, para decir lo siguiente, anticipando una de las principales sensaciones que genera Secret Garden: no es nada “tirado de las mechas” decir que Angra versión 2015 es una banda que tiene dos vocalistas. Uno, por cierto, es Fabio. Pero el otro es, nada más y nada menos, que Rafael de Paula Souza Neto, más conocido como Rafael Bittencourt. Tuvimos la oportunidad de ver a Rafa cantando The Voice Commanding You y otros temas en vivo, y pensamos en esos momentos que era casi como un “gustito” que se quiso dar. Pero otra cosa es ver cómo se desempeñaría en estudio. Y como veremos, el resultado no es nada, pero nada de malo. Al contrario.

Hasta que al fin Angra, terminando el 2014, nos anunció que sacaría su primer disco de estudio en cinco años, que llevaría por nombre Secret Garden. Las sensaciones previas fluctuarían entre una gran expectativa, y cierta suspicacia respecto a cómo cuajaría la voz de Fabio en el sonido tan característico y particular de los paulistas. Pero ya, vamos a cómo suena este remozado y renovado Angra, que además cuenta en sus filas con otro cambio: el debut del joven Bruno Valverde en la batería, reemplazando al histórico Ricardo Confessori.

El primer tema que conocimos de Angra con Lione en estudio es, a su vez, el primer corte de esta placa: Newborn Me. Con una pequeña intro que da la sensación precisamente de un renacer o un resurgir –tópico precisamente ya explorado por la banda en el debut de Falaschi con Nova Era del Rebirth–, es un tema bastante más complejo de lo que insinúa en un principio, que cuenta con muchísimas variantes e “información”, prácticamente imperceptibles en la primera, segunda y tercera escuchada, y que le van dando a cada escucha un matiz extra y que lo potencia. Su inicio con teclado y ritmo progresivo, con detallitos mínimos de percusión brasileña –con la batería de Bruno– antes de la aparición de Fabio en las voces. Es cierto: cuesta –y no poco– hacerse la idea de que esté cantando en Angra el vocalista de Rhapsody, pero paso a paso uno se va acostumbrando, además se trata de bandas extraordinariamente distintas. Pero volviendo a Newborn Me, cuenta con una serie de cambios de ritmo para llegar al coro, con una serie de detalles muy interesantes de Valverde en los tarros, realmente el muchacho es un hallazgo y se nota particularmente en este tipo de temas, donde no sólo muestra velocidad sino que una técnica realmente llamativa y que “entiende” la filosofía de Angra, incluso metiendo doble pedal en algunos pasajes. Destacables también las aceleraciones junto a las guitarras del gran Kiko Loureiro y Rafa Bittencourt, el estupendo trabajo de fondo del bajo de Felipe Andreoli. Un quiebre acústico con percusión brasileña en segundo plano, para volver a pasajes de Heavy Metal más tradicional, volver al coro con aceleración y un final con percusión brasileña realmente bien hecho. Es un tema que a algunos les podrá gustar más que a otros, pero que me atrevo a concluir que sólo Angra es capaz de componerlos, entra perfectamente en su ADN.

Pero quienes nos enamoramos del sonido de esta banda en los ’90, con temas como Carry On, Evil Warning, Nothing To Say, Z.I.T.O. O Speed, por sólo nombrar algunos, sabemos que Angra tiene una capacidad formidable para componer temas más Power y acelerados. Y por suerte, la banda no ha perdido esa capacidad compositiva en esa faceta y nos regala un tema sencillamente fabuloso como Black Hearted Soul que desde ya ingresa al ranking de los mejores temas del año. Un corte que perfectamente podría estar en el Temple Of Shadows. Una intro coral que sólo presagia el desparramo de velocidad, ritmo, armonías y técnica que se vendrá, con un Power más bien clásico, por momentos a doble pedal aunque con detallitos rítmicos más que interesantes como el trabajo de Valverde en el puente de “won’t be a fool no more / won’t fall into your trap”, y con un coro realmente fenomenal con el “Go! Black hearted soul! / Won’t you fly all away from tonight? / Find your way through the rainbow of darkness / Go on to light!”, rápido, muy melódico, con un gran trabajo de Fabio, realmente del nivel de los mejores tiempos de los brasileños. Y qué decir de los solos, sin ser exagerados, son precisos, armónicos, como siempre se ha caracterizado la dupla de Kiko y Rafa. Probablemente el corte más destacado de este trabajo, especialmente para quienes nos gustan este tipo de cortes más acelerados. Imperdible.

Las revoluciones bajan un poco con Final Light, con una guitarra bastante más grave que lo que acostumbramos ver en los paulistas y nuevamente con percusión brasileña en un interesante segundo plano. Agrada la inclusión de este tipo de percusión, contribuye a ese “sabor” que caracteriza a Angra, pero más agrada que no sea un recurso del cual abusen, son inteligentes y saben que no lo necesitan. Buena parte del peso de este tema se lo lleva el bajo de Andreoli.¡Y lo bien que suena! Un mazazo. A estas alturas, y con varias escuchadas –confieso que debo haber escuchado el disco unas treinta veces antes de hacer esta crónica– lo de Lione es lo suficientemente convincente como para incluso, tornar un poco raro escucharlo en Rhapsody. Aunque el momento de los solos sin duda es lo más destacado, especialmente con las armonías de Kiko y Rafa, junto a la percusión de fondo añadida a la batería, logradísimo detalle. Un tema que podría ser algo plano de no ser por esa serie de “toques” de distinción que le proporcionan considerablemente más brillo. Un detalle extra: en los créditos de este tema están los cinco músicos de la banda.

Lo otro que ya conocíamos de Angra 2015 es Storm Of Emotions y donde se marca el debut en las lead vocals en este trabajo de Rafa Bittencourt. Pero antes: es un corte más bien lento y que se inicia íntimamente, casi sólo con Fabio, que muestra esa calidez que forma parte importante de su repertorio –pese a que constantemente lo vemos con más intensidad–, hasta llegar a un coro que primero lo hace reposadamente, cantando más bien bajo, pero después toma fuerza, lo sube una octava y le da un brillo distinto. Y ahí, Fabio se baja del ring y vemos como Rafa hace el relevo en las voces, con una voz que obviamente no es tan potente ni posee el torrencial caudal de Lione, pero que encaja perfectamente en Angra. Se vuelve al coro con Fabio, intenso, y se llega a un final con un gran crescendo, tremendamente coral y que funciona bastante bien. Y Fabio da otro paso para estar más compenetrado con la banda: participó en la composición de los cuatro temas que hasta este momento componen el disco.

El relevo con Rafa en las voces prosigue con lo siguiente, la progresiva Violet Sky, con un ritmo a veces un poco complicado de seguir, pero con un Bittencourt que realmente se luce con una gran interpretación, especialmente en el coro, que contrasta lo grave de las guitarras con lo agudo de las voces de forma realmente notable. No es lo que acostumbramos a escuchar en Angra, hasta que llegamos al crescendo del final, nuevamente con un desarrollo coral realmente convincente y que viene a ser lo mejor de un corte algo extraño, pero no por ello de baja calidad, al contrario.

Donde sí se llega a algo bastante extraño y, a juicio personal, con resultados poco convincentes, es con lo siguiente, Secret Garden, que es un corte que no fue compuesto por un integrante de la banda, sino que por Maria Ilmoniemi, tecladista finlandesa que está a cargo de las orquestaciones de esta placa y también lo estuvo en Aqua,y que compuso este tema tanto en su música como en sus letra. Pero no es sólo ello el punto extraño: el tema lo canta completamente la holandesa Simone Simons, la cantante de Epica. Todos conocemos la dulcísima y preciosa voz de la pelirroja, y no es un tema a discutir, pero definitivamente Secret Garden, por más que encaje perfecto en el concepto lírico del disco, no parece un tema de Angra. Y eso es bastante decir considerando que si hay una banda con amplitud creativa y con una tremenda extensión de la “zona achurada” de lo posible en el mundo del Heavy/Power Metal, son los brasileños. Pero acá encontramos una balada suave, hipnótica, delicada y preciosa por cierto, y cantada completamente por Simone, pero que da la sensación de ser un tema de Epica o incluso un interludio de Kamelot. Bonita, pero no es lo que uno espera encontrar en un disco de Angra.

Pero la banda recupera su esencia con Upper Levels, un tema realmente sensacional pese a no ser estrictamente Power ni mucho menos. Su inicio es en total clave de música popular brasileña, por lo cual consulté a un amigo fanático de la misma y experto en la materia para ver si le recordaba a algo o reconocía influencias. Mi amigo me cuenta “es típico de música popular brasileña, mezclada con rock y jazz, igual a Djavan, o a Chico Buarque en la canción Tanta Saudade, que curiosamente es con Djavan”. Un gran saludo y agradecimiento a mi buen amigo Pepe por sus atinados y documentados conceptos, porque si uno escucha el tema de Buarque entiende que el inicio de Upper Levels es una versión algo más acelerada del concepto creado en ese tema por el connotado músico brasileño. Fascinante e hipnótico comienzo, además con piano, para hacer un quiebre y pasar ya derechamente a un tema de Heavy Metal progresivo logradísimo, con un increíble sonido de las guitarras de Kiko y Rafa, y un Bruno Valverde que muestra un talento y una personalidad increíble para sus apenas 24 años. Un coro que da paso a un pasaje de solos con bastantes quiebres rítmicos y con un gran protagonismo de Andreoli, nos lleva hacia pasajes muy Dream Theater hacia el final. Un corte tremendamente interesante, que vale la pena escuchar varias veces para cuantificar sus verdaderos kilates.

En lo siguiente, Crushing Room, nuevamente participa en la composición Maria Ilmoniemi, esta vez acompañada por Kiko en la música y por Rafa en las letras. Pero cuenta con otro antecedente muy especial: como invitada, la gran Dorothee “Doro” Pesch, quien hace un más que interesante dueto vocal con Rafa Bittencourt. El tema en sí transita primero por caminos de melancolía y amargura, y luego adquiere mayor intensidad, particularmente al momento del coro, donde Doro luce todas sus agallas y credenciales y Rafa no lo hace nada de mal. Muy buenos solos nuevamente, excelente trabajo de Rafa y Kiko, y un bien logrado final. En suma, no es el tema más destacado del disco pero sí deja la sensación de ser colaboración por parte de Doro, y no un tema de otra banda como lamentablemente sucede con el corte cantado por Simone.

Ya acercándonos al final del disco, viene el otro bocado de Heavy/Power más bien tradicional, con Perfect Symmetry, nuevamente con Fabio en las voces. Si bien no alcanza los términos brillantes de Black Hearted Soul, es un tema fenomenal, que muestra la tremenda capacidad que tiene Angra para componer temas rápidos y que, por cierto, nos hace pensar por qué no hicieron uno o dos más de esta velocidad para el disco. Un corte que cumple con todo el cuaderno de cargos que presente un fan del Heavy/Power Metal: velocidad, coros, excelente trabajo de solos, armonías, incluso pasajes sinfónicos y orquestados. A la altura de los grandes momentos de la banda.

Y al cierre de esta placa, nuevamente Rafa a las voces, con una preciosa balada acústica, Silent Call. Ya habíamos visto a Rafa en vivo haciendo un dueto acústico con Kiko en su última visita a estas tierras, y funcionó muy bien. Pero obviamente en estudio es otra cosa, y pese a ello, la valla es sobrepasada con holgura por parte de los brasileños, y particularmente por Bittencourt, muy cómodo en este corte, donde muestra su performance vocal más destacada del disco, lo que no es poco decir porque en el resto estuvo muy bien.

Pero antes de dar una mirada global final, corresponde hacer una mención a un bonus track que posee la versión europea del disco, y que curiosamente en dicha versión se incluye en quinto lugar, entre Storm Of Emotions y Violet Sky: nada menos que un cover de The Police, Synchronicity II. Una excelente versión, con Fabio y Rafa en las voces, hecha con bastante “onda” y que Angra lleva a su molino con total naturalidad. Destacables los “o-o-oh” a lo Sting, el gran solo de guitarra y por sobre todo el final acelerado, todo lo cual no sólo le hace justicia al tema original, sino que le da un plus importante. ¿No estaría mal hacerle un cover metalero a ese muy buen tema que es Synchronicity I, ah?

Ojo: Secret Garden no es un disco que exponga todas sus virtudes a la primera vez en que se escuche. Pero desde acá los invitamos a darle más de una vuelta. Es un disco que tiene una serie de matices, detalles y, a veces derechamente laberintos, pero que merecen darle muchas vueltas. Pero intentando hacer una suma, y más allá de las suspicacias que genere la continuidad de Fabio Lione en la banda, es un agrado recuperar a Angra en su faz creativa. Con algunas cosas mejor logradas que otras, Secret Garden deja la sensación de ser un disco compuesto con un ánimo distinto al de los últimos trabajos de la banda con Edú Falaschi, mostrando señales importantes de recuperación de un sitial desde el cual jamás debieron salir.

Los brasileños de ANGRA han confirmado que su próximo disco, el primero con el italiano Fabio Lione en las voces, llevará por nombre «Secret Garden«, y será lanzado el próximo 17 de diciembre en Japón vía JVC, y el 16 de enero de 2015 en Brasil y Europa vía Universal Music. El disco además marcará el debut de Bruno Valverde en batería.

Angra_2014

El octavo disco de la «Diosa del Fuego» fue pre-producido por Roy Z (guitarrista y productor de Bruce Dickinson y Halford, entre otros), y grabado y producido en Suecia por Jens Bogren. El arte de tapa fue creado por el diseñador Rodrigo Bastos Didier conjuntamente con Rafael Bittencourt, y además contará con estrellas invitadas, como Simone Simons (Epica) en el tema «Secret Garden«, y Doro Pesch haciendo un dúo vocal con Rafael Bittencourt en «Crushing Room«.

Angra-Secret-Garden

El tracklist de «Secret Garden» será el siguiente:

1 – Newborn Me
2 – Black Hearted Soul
3 – Final Light
4 – Storm of Emotions
5 – Syncronicity II
6 – Violet Sky
7 – Secret Garden
8 – Upper Levels
9 – Crushing Room
10 – Perfect Symmetry
11 – Silent Call

La banda además ya nos presenta el primer single de su nueva placa, «Newborn Me«, que puedes escuchar a continuación en este lyric video subido por la propia banda a su sitio oficial: