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Este Mayo se realizará el Evil Confrontation Festival Open Air, un gran festival al aire libre, con 3 días de exposiciones y música, que contará además con grandes exponentes del Metal internacional y nacional.

Evil C onfrontation Festival Open Air, se realizará los días 18, 19 y 20 de mayo en la hacienda Picarquin de Mostazal, recinto que contará con zona de camping, baños, stand de comidas y bebestibles, además de todas las comodidades para un evento de esta envergadura, el cual tendrá 2 días de show en vivo, ambientado en lo medieval histórico con actividades relacionadas dentro de los 3 días de festival.

El line up contará con 13 bandas internacionales y 12 nacionales, entre las que están confirmadas TRIPTYKON, DEMOLITION HAMMER, DEAD LORD, ANGEL WITCH, BÖLZER, PAGAN ALTAR y TRIBULATION.

El running order es el siguiente (las bandas invitadas del Viernes 18 de Mayo aún no se anuncian):

 

Evil Confrontation Fest 2018 acaba de anunciar 16 nuevas bandas con las que completa su cartel: 6 de todo Latinoamérica y 10 de Chile. El festival, que se realizará entre el 18 y 20 de Mayo en La Hacienda Picarquín en Mostazal, ya tenia confirmados a ANGEL WITCH, TRIPTYKON, DEAD LORD, BÖLZER, PAGAN ALTAR, DEMOLITION HAMMER y TRIBULATION, a los que ahora se suman:

VOLTAX (Mexico)
MANDRAGORA (Perú)
AXE STEELER (Colombia)
EVIL FORCE (Paraguay)
BLIZZARD HUNTER (Perú)
NIGHTPRÖWLER (Ecuador)
ADS (Colombia)
EJECUTOR (Chile)
NECRORIPPER (Chile)
ORACULUM (Chile)
MASSIVE POWER (Chile)
RIPPER (Chile)
COMMUNION (Chile)
DEATHSVN (Chile)
CONDENADOS (Chile)
LUCIFER’S HAMMER (Chile)
HELLISH (Chile)
ACROSTIC (Chile)
CEMENTERIO (Chile)

Las entradas ya se encuentran a la venta. Los valores son los siguientes:

1)  20% de descuento para los Tickets de 3 DÍAS, sin recargo, quedando en $70.000 a través de www.EvilConfrontation.com/shop

2) Tickets regulares diarios y VIP, con recargo, en www.Passline.cl

Además, Evil Confrontation dejó un video en que muestra La Hacienda Picarquín, lugar donde se desarrollará el festival:

Seguimos confirmando bandas para el Evil Confrontation Fest 2018, festival que se realizará entre el 18 y 20 de Mayo en La Hacienda Picarquin, Mostazal. Ahora es el turno de anunciar a ANGEL WITCH, quienes junto a TRIPTYKON se suman a los ya 5 anunciados internacionales que son DEAD LORD, BÖLZER, PAGAN ALTAR, DEMOLITION HAMMER y TRIBULATION. Aún quedan pendientes 6 bandas internacionales y 12 nacionales con las que se completará el cartel

Las entradas ya se encuentran a la venta. Los valores son los siguientes:

1)  20% de descuento para los Tickets de 3 DÍAS, sin recargo, quedando en $70.000 a través de www.EvilConfrontation.com/shop

2) Tickets regulares diarios y VIP, con recargo, en www.Passline.cl

3) Desde la próxima semana Tickets en Tiendas seleccionadas.

La veterana banda inglesa, Angel Witch, lanzó hace algunos meses su cuarto álbum de estudio, un regreso inesperado la verdad, aunque no tanto si consideramos que desde hace varios años que se vienen sacando trabajos en vivo, re-ediciones y un EP entre medio que rescataba un viejo demo del año 1983, el que en todo caso ya había sido lanzado como parte de un trabajo en vivo titulado ’82 Revisited.  Probablemente fue el notorio interés que aún existe por el trabajo de estos ingleses, el que llevó a Kevin Heybourne a tomar la decisión de “reformar” la agrupación y lanzar una nueva placa.  Las comillas van porque en realidad de la formación original sólo se encuentra él.  Los otros dos miembros son Will Palmer y Andy Prestidge, quienes ya habían grabado junto a Kevin el en vivo de 2009, Burn The Witch – Live In London, por lo que a pesar de su nulo currículo, su inclusión resultó algo natural.

Tratar de entender hoy por qué una banda con un disco debut tan promisorio como el homónimo Angel Witch, el cual se editó el mismo que año que el primer trabajo de Iron Maiden y que incluso participaron de la misma afamada compilación –Metal for Muthas-, nunca logró obtener el éxito que merecieron en su momento, sería un despropósito, sin embargo, no deja de llamar la atención que con un disco que hasta hoy sigue influenciando a un incontable número de bandas, no hayan logrado obtener algo más que la manoseada categoría de “banda de culto”. ¿Mala suerte? ¿Malas decisiones? ¿Muchos cambios en el line-up? Dejémoslo para otro análisis.

Sea como sea, Heybourne ha regresado este año y trajo consigo algunas nuevas composiciones realmente notables que destacan, primero, por su innegable origen sonoro, y con esto me refiero a que son temas escritos por alguien que vivió la NWOBHM en primera fila y no como oyente veinte años más tarde, lo cual se nota, y mucho.  Tanto así es que el segundo corte, Into The Dark, compuesto en alguna fecha entre 1978-1981 y que no llegó a ser lanzado oficialmente en ninguna de sus anteriores placas, pasa sin darnos cuenta como una canción absolutamente nueva, lo que de inmediato da luces acerca de la línea en la que se mueve As Above, So Below en términos generales.

El disco abre con Dead Sea Scrolls, un temón para todos aquellos que gustamos de la vieja nueva ola del heavy metal británico.  Parte lento, recordándonos un poco que Angel Witch también ha sido una influencia, en cierta medida, en bandas practicantes del doom metal.  Luego de aquella intro irrumpe Andy Prestidge y da comienzo a un galopante corte de heavy de antaño.  El lead de Kevin Heybourne al principio es melódico y muy emotivo, evoca cierto sentimentalismo, cierta congoja, lo que se ve acentuado cuando comienza a cantar, por cuanto, sin tener una gran voz, logra transmitir esas sensaciones con mucha facilidad.  El tema se desarrolla sin grandes variaciones, aún cuando se trata de una canción de seis minutos de duración, sin embargo, las características ya mencionadas logran adentrarnos tanto en ellas, que el tiempo transcurre sin darnos mucha cuenta de su longitud.

Into The Dark, como ya dijimos, se trata de un corte compuesto hace al menos treinta años y solo había aparecido en vivo en una compilación de 1999, titulada Sinister History.  Respecto de aquella versión no hay cambios, salvo la evidente calidad de la grabación, por cuanto los temas en vivo incluidos en aquella compilación son básicamente bootlegs recopilados de presentaciones realizadas durante los primeros ochentas.  En lo musical, se trata de un medio tiempo sencillo, con un riff muy pegadizo y que se repite al menos durante la primera mitad de la canción, luego de lo cual presenta una variación hacia tonos mayores sobre los que se interpreta la última estrofa, para luego cambiar de ritmo repentinamente hacia algo más veloz y que recuerda mucho al cambio de ritmo del tema Into The Void, del Master of Reality de Black Sabbath, lo que no debiera sorprender a nadie en todo caso, sabiendo que los también ingleses son influencia directa en la música de Angel Witch.

La luna apuntada hacia abajo por aquella figura conocida como Baphomet, la luna negra de Geburah, es la que da título y pie a las letras de Heybourne para el tercer tema de esta placa.  Es un tema relativamente rápido, melódico, de potentes acordes, sin mucha parafernalia la verdad y que prácticamente no presenta variación alguna durante sus más de cinco minutos, por lo que gran parte de la responsabilidad de llevar adelante la canción recae en las líneas vocales de Kevin, quien, y vuelvo a insistir, sin ser poseedor de una voz extraordinaria, logra comunión con el oyente por medio de sus melódicas estrofas, simples, pero muy efectivas y algo “atrapantes”, generando ese necesario y sano vínculo entre quien las escucha y el tema en cuestión.

The Horla es un ente creado por la fantasiosa mente del autor francés Guy de Maupassant.  Es un cuento escrito con forma de diario de vida, en donde el personaje va narrando sucesos cotidianos para luego centrarse en sus noches, en sus sensaciones, sus pesadillas, en como siente que alguien o algo se sienta en su cama, se sube sobre él, lo asfixia, lo estrangula, sin poder defenderse.  Hechos que se repiten de diversa forma, hasta el punto que comienza a cuestionarse su sanidad mental.  Kevin Heybourne basa las letras de esta canción en aquel misterioso cuento, aunque me parece que su trabajo fue algo flojo, demasiado resumido, si bien es una historia corta, es muy intensa y eso no queda plasmado en el tratamiento que le dio, ni en la parte lírica ni en la vocal.  Musicalmente, se trata del corte más largo de la placa, comenzando algo “baladesco”, apacible y muy relajado, condición que solo cambia una vez llegado el coro, momento en que se hace presente la potencia por medio de la distorsión de los duros riffs y la vehemencia con que Andy Prestidge le da a su batería.  Los dos minutos finales transcurren sobre una base más rápida, una cabalgata que llega para que Kevin descargue sus melódicos solos y de cierre de una forma un poco más intensa un corte que, si hubiera contado con una mayor conexión entre la parte musical y las letras, quizás podría haber resaltado como uno de los más logrados del disco.

Witching Hour comienza con aires a Judas Priest (si quieren más precisión en la referencia, remítanse a Exciter versión Unleashed In The East), para luego sacar a relucir cierta influencia de Wolf Hoffman en los riffs.  Nuevamente el peso de la canción recae sobre los hombros de Heybourne, quien por medio de su melancólica voz y sus líneas vocales logra ganar cierta adhesión, pero esta vez no alcanza y el tema paulatinamente comienza a diluirse en su propia fórmula, se torna redundante ya en la mitad de este y, quizás, sea justamente su duración la que provoca la reacción adversa, ya que casi seis minutos es demasiado para un tema de sus características.

Una hipnótica y misteriosa melodía da el vamos a Upon This Chord, canción que luego de aquella intro, trae consigo un mayor trabajo en guitarras, tanto por la cantidad de riffs incluidos, como por los melódicos leads y solos de Kevin, que adornan algunos pasajes, con simpleza, pero a la vez cierta elegancia en la ejecución.  La misma melodía con que inician el corte es la encargada de cerrarlo, esta vez alcanzando una duración de algo más de un minuto, un cierre que podría parecer innecesario, pero que resulta muy bien considerando que la siguiente, Guillotine, parte de inmediato con un riff muy ochentero, muy heavy metal y, por cierto, muy Saxon, de hecho todo el inicio recuerda mucho al coro de Strong Arm of The Law, lo que para cualquier amante de aquella era probablemente será un punto a favor.  De todas formas el tema no se queda solo en esa faceta y evoluciona hacia algo de corte igualmente clásico, pero con sonido más propio.

As Above, So Below cierra con otro de los cortes más largos de la placa, Brainwashed, que se trata de un up-tempo de gran factura, denso, pesado, con un gran trabajo por parte del trío ejecutante, destacando particularmente el desempeño de Will Palmer, cuyo bajo se percibe con claridad y muy potente.  La canción presenta algunos quiebres y cambios de ritmo que llegan para dar mayor profundidad a los coros, momento en que, al menos por algunos segundos, adquiere ciertos matices doom, algo que también percibiremos con total claridad más adelante, ya que a partir del minuto cinco intercalan una sección en donde sacan a relucir lo más sabático de su repertorio, marcando de esta forma cierta diferencia con el resto de las composiciones que encontramos en el disco, mismas que se desarrollan sin grandes variaciones en su estructura.  Como nota aparte, es en este tipo de canciones en donde notamos la fuerte influencia que ejerce esta banda, por ejemplo, en los suecos de In Solitude –solo por nombrar una reciente-, de hecho no cuesta nada de trabajo imaginarse a Pelle Åhman entonando un corte como este.

Angel Witcho en realidad, “Kevin Heybourne más dos”-, regresa en medio del revival imperante en este estilo, el mismo que le permite presentarse en pleno siglo XXI con un trabajo que parece grabado y compuesto en la primera mitad de la década del ochenta, sin sonar pasado de moda ni extemporáneo.  No se trata de un muchacho saliendo de su adolescencia y que recién descubre que en los ochenta nació el heavy metal que tanto le atrae, sino de un personaje con muchos años de circo y que con sus composiciones, y muy subterráneamente, influenció a más que un considerable puñado de bandas que hoy se encuentran plenamente consolidadas y que, sin embargo, viene treinta años después a tratar de obtener algo del éxito que le fue esquivo durante su juventud.  Un deber para quienes hoy siguen a agrupaciones con sonido retro, vintage, tradicional, clásico, o como quieran llamarle.  Para mí, simplemente Heavy Metal… y del bueno.