Entradas

En una calurosa jornada dentro del Rock & Guitarras, André Matos, Doogie White y Udo Dirkschneider repasaron lo mejor de sus ex bandas en el show denominado “Metal Singers”.

Fotos: Guille Salazar

UDO Dirkschneider, André Matos y Doogie White repasarán los clásicos de ACCEPT, UDO, ANGRA, SHAMAN, YNGWIE MALMSTEEN y RAINBOW en un concierto de dos horas programado para el 6 de diciembre en el nuevo Rock & Guitarras.

Si ya tienes tu entrada para este show, PowerMetal.cl te invita a participar por un Meet & Greet con los 3 músicos. Sólo debes escribir un mail a concurso@powermetal.cl con el asunto “Metal Singers” incluyendo:

  • Nombre Completo
  • RUT
  • Número de Entrada

Si todavía no tienes tu ticket y quieres participar, entonces corre por el tuyo antes que se agoten en Tickethoy.cl y sin recargo en tiendas Rock Music de Eurocentro y Portal Lyon.

Valores:

Preventa: $15.000 (50 entradas), sólo por sistema tickethoy.cl
General: $20.000
VIP: $50.000 – Incluye Entrada General, Meet & Greet con Udo Dirkschneider, André Matos y Doogie White, y afiche del concierto (sólo por sistema tickethoy.cl)

UDO Dirkschneider, André Matos y Doogie White repasarán los clásicos de ACCEPT, UDO, ANGRA, SHAMAN, YNGWIE MALMSTEEN y RAINBOW en un concierto de dos horas programado para el 6 de diciembre en el nuevo Rock & Guitarras.

La gira METAL SINGERS recorrerá Sudamérica con fechas en Brasil, Perú, Paraguay y Chile. En la mayoría de ellas contarán con Andre Matos y en otras con Blaze Bayley. Las entradas están a la venta en Tickethoy.cl y sin cargo en tiendas Rock Music de Eurocentro y Portal Lyon.

Valores:

Preventa: $15.000 (50 entradas), sólo por sistema tickethoy.cl
General: $20.000
VIP: $50.000 – Incluye Entrada General, Meet & Greet con Udo Dirkschneider, André Matos y Doogie White, y afiche del concierto (sólo por sistema tickethoy.cl)

Live Review: André Matos en Chile (2016)

Dentro de lo que es este mundo del Power Metal, para nadie es desconocido el nombre de André Matos, el legendario vocalista de Angra, quien se pulió en las filas de Viper, formó parte de los tremendos Shaman, compartió escenarios y estudios con Timo Tolkki en Symfonia y fue parte del elenco, tanto en estudio como en escenario, de la maravillosa metal opera Avantasia, sólo por nombrar sus más grandes trabajos.

Hoy por hoy, mantiene sus esfuerzos enfocados en su banda solista llamada simplemente André Matos, con quienes en estos momentos mantiene una gira celebrando uno de los discos más influyentes y especiales de su exbanda Angra. Hablamos de los veinte años del incombustible “Holy Land” (1996), marco en el cual Matos se presentaría en el escenario del Centro de Eventos Blondie con grandes éxitos de sus bandas, pero el plato más fuerte de la noche era la interpretación del disco celebrado en su totalidad.

Con los ánimos bastante bien animados por la presentación de una banda tributo, la noche comenzó de inmediato con complicaciones, ya que pasaban los minutos y no habían novedades de quien sería el rey de la noche, nadie parecía saber nada y la música envasada sonaba y sonaba y no se cansaba de sonar. Aunque la presentación de Matos estaba programada para las 21:15 horas, fue recién alrededor de las 22:15 que comenzó a sonar la introducción a la noche, durante la cual subieron al escenario Hugo Mariuti y João Milliet con sus respectivas guitarras, Bruno Ladislau con su bajo y Rodrigo Silveira a tomar su posición detrás de la batería, para que con ellos en escena comenzara a sonar, a eso de las 22:20 horas, Menuett, la corta introducción de “Time To Be Free” (2007), el disco debut de esta banda tras lo cual estalla Letting Go, del mismo disco, y aparece André Matos en escena con su nuevo look de bigotes e instantáneamente domina el escenario y lo hace suyo junto con el público, quienes se entregaron al brasileño sin mayor resistencia pero no totalmente, quizás la mayoría esperaba escuchar de golpe el disco de cumpleaños y se sorprendieron un poco al principio, pero no demoró mucho en verse a la gente disfrutando y cantando, con un Matos demostrando que a pesar de los años y el “carrete” sigue siendo el tremendo cantante que siempre ha sido.

Live Review: André Matos en Chile (2016)Al terminar, el público empieza a corear el ya tradicional cántico, adaptado a la ocasión por supuesto, “Olé Olé Olé, Matos, Matos”, a lo que el mismo Matos responde coreando con el público, pero en vez de su apellido responde “Chile Chile” mientras se golpea la cabeza con el micrófono llevando el ritmo. En medio de esta escena comienza de golpe The Turn Of The Lights, de su último disco con el mismo nombre lanzado en 2012, al comenzar a sonar la canción Matos desaparece un poco hacia la derecha del escenario y se incorpora rápidamente, apareciendo el primer amigo acople, ¿por qué amigo acople? Porque nos acompañará toda la noche… acá el público se observa bastante más tranquilo, quizás también acorde al tipo de canción que es más bien una midtempo potente. Aquí se da una situación interesante, ya que se ve a Matos enganchar un tremendo grito largo con el micrófono pero no se escucha nada, sin que pueda decir si fue que no le salió la voz, falló el micrófono o, derechamente, hizo sólo el amague, para terminar con un tremendo acople la canción.

Para continuar la noche comenzaría, nuevamente con un tremendo acople, Distant Thunder, tema del disco “Ritual” (2002) de Shaman. Acá el público se vio muchísimo más conectado, quizás porque entraban en cuenta que no venían a escuchar sólo un disco sino un poquito de todo. Lo malo es que apareció nuevamente es mala costumbre que está haciendo considerablemente común: sacar el celular y ponerse a grabar, claro que no duró mucho porque a la orden de Matos todo el mundo en el medio de la cancha comenzó a saltar, en medio de la canción, André se aleja hacia el costado y comienza a tocar el teclado en acompañamiento a la banda, haciendo que el público participe y cante los “oh oh oh”. Cabe mencionar que, si mi memoria no me falla, este fue el tema donde más acoples se escucharon, quizás no los más graves, pero sí la mayor cantidad.

Comienzan nuevamente los “olé olé olé”, entre medio de los cuales Matos saluda al público y comienza a dar el primer discurso de los que serían, al final, varios durante la noche. Acá se detiene a comentar la estrecha relación que tendría con nuestro país, lo feliz que le hacía sentir poder estar de vuelta por estas tierras, que es el cariño de la gente el que les hace querer seguir creando música en Latinoamérica, que así es posible crear una tremenda escena latinoamericana, logrando sacar los correspondientes aplausos y gritos del respetable. Entonces comienza a sonar At Least A Chance, un tributo a sus inicios como vocalista de Metal con Viper a través de este tema contenido en su placa “Theatre Of Fate” (1989), todo el mundo lo acompañó con el puño en alto, varios conocían la letra para acompañarlo coreando, mostrando que su objetivo era disfrutar a Matos y no sólo celebrar un disco en específico. André nuevamente se acerca a tocar el teclado y en un momento para todo con una señal pidiendo “tiempo fuera” sólo para hacer reventar los ánimos volviendo a entrar de golpe con toda la potencia, el amigo acople se hace presente de nuevo pero Matos simplemente se dedicó a demostrar el tremendo nivel que sigue teniendo en su calidad vocal y termina tocando los teclados.

El paulista en ese momento anuncia “una sorpresita”, pero se encuentra con algunas complicaciones para programar el sonido del teclado, quizás la edad le ha perjudicado la vista o, quizás, las celebraciones le estaban pasando un poco la cuenta. Sin importar eso, comienza a sonar la poco conocida Discovery, tema perteneciente al disco homónimo de la cooperación que hizo con Sascha Paeth, hablamos de la banda y disco Virgo (2001). Acá la potencia se percibió como a medias, como que algo faltara, lo que se notó más todavía cuando Matos comenzó a cantar a través del micrófono dispuesto para él en el teclado, el que se encontraba con un volumen muy bajo, lo que corregido en su momento, se escucharon algunos acoples muy suaves pero que se extendieron por varios segundos. La gente se mantuvo medianamente prendida y, definitivamente, la intervención de Matos en los teclados se perdió.

Live Review: André Matos en Chile (2016)

El primer gran momento de la noche se vivió cuando de la nada comenzó a sonar la inmortal Sign Of The Cross, de esa tremenda Metal Opera llamada Avantasia. Fue sólo cosa de escuchar un par de acordes y el público entró en éxtasis, toda la Blondie cantando y Matos haciendo las distintas voces de la pieza que estaba interpretando. Sin embargo, en varias ocasiones la voz tendía a perderse. Al parecer, la razón de su alegría afectó un poco su memoria porque después del primer coro balbuceó un poco en vez de cantar, pero simplemente siguió adelante y, aunque en un minuto nadie entendió lo que el brasileño cantaba, no impidió disfrutar de la tremenda noche que se estaba viviendo.

Entonces cae una tremenda sorpresa, porque sencillamente no se esperaba tras revisar los últimos setlist en vivo de la banda y hablamos de la maravillosa Lisbon del tremendo disco “Fireworks” (1998) de Angra, el público se vuelve totalmente loco y se puede ver que existió cierta descoordinación en un minuto entre el baterista con uno de los guitarristas, pero nada que no pudieran solucionar rápidamente. Toda la gente cantando, los puños en el aire y todo el público moviéndose, nuevamente nuestro amigo acople se hace presente, mientras Matos se instala a tocar el teclado sin hacer mucho, João lo acompaña y terminan con un final que parecía la noche llegaría hasta allí. Tras toda la finalización del tema Matos anuncia que se tomarán un descanso antes de seguir para tomar “agua” y “algún traguito”, y volver con todo.

Live Review: André Matos en Chile (2016)Durante unos cinco minutos se escucha como cortina la tremenda intro que es Crossing, para a las 23:15 horas comenzar a sonar de nuevo con toda la potencia y la banda vuelve al escenario. Entrábamos en la parte fuerte de la noche, comenzaba a sonar el “Holy Land” en vivo en la Blondie y a los acordes de Nothing To Say todo el público simplemente se desbordaba y André Matos vuelve a escena con una ropa que se asemejaba bastante a la utilizada en las giras originales en esos años. Se ve que tiene algunas discusiones con la gente del staff sobre el escenario pero no se logra entender el porqué, Matos se instala de nuevo en el teclado durante el puente y pareciera apoyar un poco, no se veía absolutamente nadie sin estar cantando, gritando o levantando su puño cuando correspondía. André luce los tremendos tonos altos que lo hicieron famoso y, una vez más, nuestro amigo acople los acompaña.

Tal como el disco, la noche sigue con Silence And Distance, momento en que un muchacho del público grita un “ceacheí” que no tuvo mucho apoyo, Matos instalado en el teclado pareciera tocar toda la parte que corresponde, con la banda fuera del escenario y las luces enfocadas en él. Acá nuevamente tuvo algunos problemas con el micrófono, simplemente lo acomoda y le pide al público que lo acompañe en cantar, la banda vuelve a entrar en escena y se larga la potencia del tema, obviamente nuestro amigo acople no quiso quedar ausente en este minuto mientras todos cantaban, el cierre de la parte potente sonó un poco desprolijo, pero no afectó mucho, especialmente con el cierre que hizo Matos en el teclado con un tremendo vibrato final.

Todos sabíamos lo que venía y cuando la batería empieza con la percusión que da comienzo a Carolina IV, la caja de la misma falla, por lo que hubo que cambiarla, en este minuto, Matos comienza a hablar por su micrófono pero… no se escuchó nada los primeros segundos. Cuando se lo abren, Matos nos comienza a conversar sobre fútbol su afición por el Corinthians, Mariutti menciona al Mago Valdivia y el Palmeiras por lo que empiezan a preguntar por los fans de los equipos chilenos con más fanáticos. Tras este minuto de relajo, nuevamente comenzó con la batería lo que era uno de los temas más esperados de la noche, por lo mismo, todo el mundo estaba loco, todos cantan, todos saltan, ya se hace difícil contar cosas nuevas de lo sucedido porque el ánimo del público se mantuvo bastante estable durante la jornada. Matos cae de rodillas para seguir cantando y luego vuelve al teclado, la gente levanta sus puños y grita los correspondientes “hey!”, ahora se empieza a escuchar bastante mejor su intervención en los teclados y… es bueno que sea el cantante de la banda. Tras un error, simplemente se queda en silencio y detuvo las acciones, musicalmente al menos porque pocos segundos después empieza a hablar, tras gritar él un “ceacheí” se refiere a los problemas entre Brasil y Argentina especialmente por culpa del fútbol, insistiendo en la hermandad de los latinoamericanos, entonces vuelve a su teclado y tras jugar un buen rato en él, vuelve la orquestación envasada, así, después de a lo menos cinco minutos, la canción sigue su curso habitual, como si nada hubiera cambiado. Hacia el final del tema, Matos se sube a la tarima donde estaba la batería para cantar como con más pasión, luego se da la vuelta a la batería y comienza a hacer un poco de percusión al final del tema, aunque básicamente no se escucha nada de eso.

Holy Land comienza con Matos aun en los teclados y su voz ya un poco cansada, todo el público lo acompaña en la primera parte para luego recibir la potencia del tema, logrando un momento muy genial de la noche al mezclar la tremenda potencia con un track considerablemente tranquilo, Matos nuevamente improvisa y juega con los teclados pero, nuevamente también, no se escucha mucho, mientras que cantando sigue mostrando que su calidad no ha disminuido tanto como podría. Para descansar un poco inicia otro dialogo con el público, en esta oportunidad, comienza él mismo un “ceacheí”, para luego pedir lo mismo con Brasil, aunque al principio nadie lo iba a hacer, finalmente André grita “bra bra bra” y parte del público responde “sil sil sil”, insistiendo en que somos pueblos hermanos.

Live Review: André Matos en Chile (2016)

La siguiente es The Shaman, la que presenta como un tributo a los curanderos indígenas y se convirtió en el nombre en su primer proyecto hace algunos años, acá ya se ve a un Matos un poco más tranquilo, notándose cansado, manteniéndose en tonos que le parecen cómodos. Así él y Mariutti en un minuto se arrodillan y pareciera van a orar por algo hasta que André se para y se va del escenario, para volver y terminar de cantar arrodillado. Hay que mencionar que cada vez se hace un poco más complicado decir cosas nuevas sobre la noche, porque se mantuvo en un nivel bastante estable, siendo el mayor problema para el público el que las luces empezaron a encandilar un poco.

Cuando comienza a sonar el solo de batería que le da el vamos a Make Believe, nadie quedó indiferente, todos motivados y los teclados envasados son acompañados, un poco desprolijamente, por los teclados de Matos, quien al momento de comenzar a cantar con el micrófono del teclado nuevamente no se escuchó, problema rápidamente resuelto, André le pide al público cantar el puente de la canción, disfrutando escucharlo o, escondiendo que no recordaba la letra, demostrando sus años de circo y el tremendo dominio del público que tiene. Aunque sigue en el teclado, al parecer, se encontraba desconectado, sin embargo, siguió demostrando que sus capacidades vocales no han cambiado tanto. Mientras tanto, sobre el escenario, se observa un tremendo trabajo del staff.

La tremenda Z.I.T.O. comienza a sonar y ya cada vez iba quedando menos energía en el público, sin embargo, con la potente entrada de este tema todo pareció mejorar. Tras el primer puente de la canción, nuevamente a Matos se le olvidó la letra de lo que estaba cantando o quizás tuvo problemas de retorno, pero simplemente balbuceó casi una estrofa completa, luego del coro nuevamente se presentó el amigo acople, con bastante protagonismo. André vuelve a acomodarse en el teclado pero sin poder escucharse.

Live Review: André Matos en Chile (2016)

Deep Blue comienza a sonar y mientras Matos toca la introducción en el teclado, las luces de la Blondie se encienden, algo poco normal en un concierto. Por las características propias del tema, se convierte automáticamente en un momento de reflexión, el público cantando y moviendo sus palmas como si fueran antorchas. Durante la parte intermedia, Matos sale un poco del escenario volviendo para el último coro que entra con toda la potencia que el tema contiene.

Al momento de terminar, fue como un “¿y ahora qué?”, nadie sabía muy bien qué pasaba a continuación, al parecer, ni siquiera la banda. André explica entonces la situación: debido al importante retraso para comenzar con el concierto -agregando que hacía un “mea culpa”- ahora existían algunos problemas debido a que el Centro de Eventos Blondie debía atender a sus otros clientes como discotheque, entonces, les estaban solicitando terminar ya con el concierto pero que habían logrado llegar a un acuerdo por lo que tocarían las dos canciones que quedaban según tenían planificado.

Con la banda fuera de escena, sólo Milliet se queda en el escenario con Matos, tratando de conectar una guitarra acústica, la cual finalmente no pudo hacerse funcionar con la amplificación, por lo que sólo utilizó su guitarra eléctrica para tocar Lullaby For Lucifer, con un Matos jugando bastante con el público mientras peleaban por tratar de conectar la guitarra. Toda esta distracción sumada a las luces provocó que no se disfrutara mucho un tema tan lento y suave, lo que fue bastante lamentable.

Pero la noche no terminaba sin la guinda de la torta. Mientras ellos salían de escena empieza a sonar la inconfundible Unfinished Allegro, para justo antes del final volver al escenario y regalarnos esa joya que nos hizo conocer y enamorarnos de Angra el ’93, la tremenda Carry On, simplemente un revuelo total, nadie pero nadie quedó fuera de la tremenda fiesta que es ese tema, con un Matos vuelto loco, la Blondie entera cantaba, palabra por palabra, esta tremenda obra de arte, aunque las gargantas no dieran más no se podía dejar pasar este himno del Power Metal y, así, la noche llegaba finalmente a su fin, bordeando la 1 de la madrugada, con un João Milliet entregando el mástil de su guitarra al público para que tocara los últimos acordes de la despedida, con una banda agradecida de la energía entregada por el público, con un público agradecido de poder disfrutar tamañas glorias e himnos del metal que están contenidas en ese disco mágico.

Live Review: André Matos en Chile (2016)

La noche terminó de manera más abrupta que lo normal, como ya mencionábamos, por los horarios, por lo que aún antes de terminar ya el staff estaba en movimiento para comenzar a desarmar y la gente del Centro de Eventos ordenaba y limpiaba. Pero eso no impidió que mientras la banda y el público se retiraban, André Matos se acercara a la valla de seguridad y derechamente se lanzara para saludar a su gente, lo que generó gran revuelo y permitió que muchos se fueran aún más felices de lo que ya estaban.

Así, una noche con varios percances, con un sonido que a momentos dejó bastante que desear, con una banda entregada a su público y un público entregado a su ídolo llegó a su fin… ahora nos quedaría esperar los veinticinco años de “Angels Cry” para volver a disfrutar algo parecido, pero por mientras, siempre tendremos esas glorias del Metal y los tremendos nuevos trabajos de Matos para deleitarnos y, ojalá, volver a disfrutar a este tremendo músico, pero ojalá con menos retrasos y bastante menos alcohol…

Setlist:

01. Menuett / Letting Go
02. The Turn of the Lights
03. Distant Thunder (Shaman)
04. Illusions / At Least a Chance (Viper)
05. Discovery (Virgo)
06. Sign of the Cross (Avantasia)
07. Lisbon (Angra)
Intermedio
08. Crossing / Nothing to Say (Angra)
09. Silence and Distance (Angra)
10. Carolina IV (Angra)
11. Holy Land (Angra)
12. The Shaman (Angra)
13. Make Believe (Angra)
14. Z.I.T.O. (Angra)
15. Deep Blue (Angra)
16. Lullaby for Lucifer (Angra)
Encore
17. Unfinished Allegro / Carry On (Angra)

GALERÍA

 

 

Andre Matos

Se viene este fin de semana el “Holy Tour” de ANDRE MATOS, donde interpretará completo el emblemático “Holy Land” de ANGRA en Santiago y Concepción.

A continuación de dejamos los horarios y todo lo que necesitas saber sobre la venta de entradas de este imperdible concierto.

VIERNES 21 DE OCTUBRE
CENTRO DE EVENTOS BLONDIE (SANTIAGO)

19:00 – Ingreso público tarjeta RockShows
19:30 – Ingreso público general
20:00 – Show Tributo a Stratovarius
21:15 – Show Andre Matos
00:00 – Meet & Greet

La venta de entradas se realiza en tiendas Traffic del Eurocentro, Zalagarda de Portal Lyon, Su Música de Paseo Ahumada y Riffs de Viña del Mar. También por internet vía transferencia al mail entradas@rockshowschile.com

Primera pre-venta: AGOTADA
Segunda pre-venta: $18.000  – ÚLTIMOS TICKETS
Entrada General: $20.000
Día del Show: $25.000
VIP – Meet&Greet: $40.000 (25 cupos)
Incluye: entrada preferencial al recinto, afiche del concierto y encuentro con la banda

 

Andre Matos en Chile | 21 de octubre 2016 | Blondie

 

SÁBADO 22 DE OCTUBRE
HAVANA EVENTOS (CONCEPCIÓN)

17:00 – Ingreso público tarjeta RockShows
17:30 – Ingreso público general
18:00 – Show Andre Matos
20:00 – Show Nueva Guardia
21:00 – Meet & Greet

La venta en Concepción se realiza en Ingenius Ltda. en las siguientes direcciones y horarios: Barros Arana 653 local 5, Galeria Palet (de 10:30 a 20:00hrs.), Tucapel 458, frente a tribunales (de 10:30 a 20:00hrs.), O’Higgins 825 local 22, galería YMCA (de 10:30 a 14:00 y de 15:00 a 20:00). Los encargados de abrir el show serán NUEVA GUARDIA.

Preventa: $18.000 – ÚLTIMOS TICKETS
General: $20.000
Día del Show: $25.000
VIP – Meet & Greet: $40.000 (Sólo 25 cupos)
Incluye: Ingreso preferencial a primeras filas, afiche del concierto, encuentro con la banda (fotos & autógrafos)

 

Andre Matos en Concepción | 22 de octubre 2016 | Havana

 

 

 

A pocos días de los shows donde André Matos volverá a Chile, específicamente a Santiago y a Concepción, a celebrar los veinte años de “Holy Land”, tomamos contacto con el cantante y compositor brasileño, que nos cuenta no sólo qué lo motivó a hacer este tour, sino que muchas otras cosas de su historia y sus recuerdos de Chile, pasando desde referencias a Avantasia y a la chilenidad de Tom Araya, entre otros temas.

Además, nos cuenta sobre una posible reunión con Angra y sus planes a futuro, un imperdible diálogo que puedes revisar a continuación.

Andre Matos

¡Hola, André! Han pasado veinte años desde que tú y ANGRA lanzaron “Holy Land”. ¿Por qué decidiste hacer un tour de conmemoración justo ahora, cuando ANGRA está haciendo lo mismo?

¡Hola! Es un placer hablar con ustedes y con mis queridos fans chilenos. Acerca del “Holy Tour”, es una larga historia… Todo comenzó cuando, en 2012, los ex-miembros de mi primera banda, VIPER, me invitaron a reunirme con ellos con el fin de hacer un tour y a consecuencia de ello grabar un álbum en directo y un DVD. La idea inicial era presentar los primeros dos discos totalmente en vivo. Como nunca me había involucrado en un proyecto de este tipo antes, sonaba como un reto y, al final, resultó ser un éxito completo. No es nada nuevo el hecho de que algunos discos clásicos hayan sido reproducidos y re-grabados en vivo íntegramente, por muchas bandas de renombre. Después de esta primera experiencia, mis fieles seguidores hicieron una campaña para solicitar un tour para el aniversario N° 20 del álbum “Angels Cry”. Y se hizo, y ese es otro ejemplo de éxito. En cuanto a “Holy Land”, aunque nunca he negado que es mi álbum favorito de ANGRA, tenía que pensarlo dos veces antes de decidir hacer una gira. En realidad habíamos planeado que íbamos a dedicar la primera mitad de este año a la composición de nuevo material. Sin embargo, una vez más, nuestros fans han sobrecargado nuestras redes con solicitudes para esta gira en particular, por lo que no podíamos mantenernos ajenos a esa voluntad. Honestamente, yo no reviso tan a menudo los proyectos actuales de ANGRA. Por lo mismo, si alguien había anunciado el mismo plan antes de o después de nosotros, no creo que afecte nuestros propios proyectos en absoluto: lo que realmente importa es la satisfacción de nuestros propio público y nuestra satisfacción personal por hacer algo en lo cual creemos. En este mismo caso, me siento muy contento de tener la oportunidad de tocar uno de mis discos favoritos en vivo y, por primera vez, completo. Hay muchas canciones de ese álbum que nunca se han tocado en vivo antes y, a partir de lo que ya hemos experimentado desde que comenzó la gira, hay magia cuando esas canciones se tocan en el escenario, como estaban destinadas a sonar, en un álbum conceptual como “Holy Land”. Por último, me siento bastante realizado musicalmente, por que la banda es un equipo de maestros y, dado a su asombrosa calidad, me permite interpretar las canciones como fueron escritas originalmente, y acercarme a un concepto de perfección musical. Por lo tanto, ha sido como un sueño que se hace realidad, aunque debo decir que este es el último homenaje que tengo pensado hacer para homenajear mis años en ANGRA.

“Holy Land” es un álbum muy singular, ya que contiene una gran cantidad de elementos de sonido de América Latina mezclados con Heavy Metal. ¿Cómo llegaron a estas ideas? Y también, ¿como recuerdas que fueron las reacciones de los fans a esos elementos en esos días?

Con excepción de algunos países europeos o latinoamericanos, el álbum no tuvo una gran aceptación en esos días. Especialmente en Japón (e incluso en Brasil), parecía proponer una meta bastante audaz; y de alguna manera, fue una sensación frustrante en ese momento, porque estaba realmente inspirado y, en mi humilde opinión, salió exactamente como había sido concebido. En otras palabras, lo consideraba -y aún lo considero- una obra maestra desde un principio y, tal vez, era de alguna manera un poco por adelantado a su tiempo, quien sabe. Sin embargo, es curioso notar que SEPULTURA estaba trabajando en un proyecto similar en el mismo período (“Roots”), y ambas bandas no tenían idea de las obras de los otros, aunque, por supuesto, en estilos muy diferentes que nunca han competido unos con los otros. No puedo decir exactamente cómo es que esta inspiración se produjo, creo que es algo que está en el aire que uno captura y lo transforma cada uno a su manera. La verdad es que ya en “Angels Cry”, podemos reconocer que los mismos elementos  ya estaban allí, aunque tal vez no tan desarrollados como sí lo estarían más tarde en “Holy Land”. Y, para mí, lo que mejor habla de todo esto es que muchos, o la mayoría, de los que lo despreciaron en un primer momento, ahora lo consideran algo así como el mejor disco no sólo de la carrera de ANGRA, sino también de toda una generación, y que probablemente ha influido considerablemente en las ideas de artistas aún por venir. Me siento muy orgulloso de este acto de valor, ahora, veinte años más tarde. Esta es también una fuerte razón para no dejar que se olvide y para rendirme mi especial homenaje.

Andre Matos

“NO CREO QUE FUNCIONARÍA (UNA REUNIÓN CON ANGRA)”

Vemos a Angra reincorporar a sus fuerzas a Ricardo Confessori y Luis Mariutti, además de incluir a su hermano Hugo para esta gira. ¿Te llamaron? En caso de que haya sido así, ¿por qué decidiste hacer tu propio recorrido? Y si no ocurrió, ¿por qué crees que no lo hicieron?

Primero, sobre Hugo Mariutti, es el compañero con el que más tiempo he trabajado, un músico fenomenal. Estuvimos juntos en los días de SHAMAN y fue miembro constante de mi banda en solitario desde el comienzo. Sobre dicha reunión, nadie realmente hizo ningún tipo de invitación sobre este tema en particular por lo que yo sé. Sólo puedo hablar por mi mismo. Hubo algunos acercamientos en el pasado de personas relacionadas con ellos o sus managements en ese entonces, pero no lo sentía correcto para mí… Aunque ocurrieran nuevos acercamientos, amablemente me negaría, igual que en este momento. Yo no creo en una reunión con ANGRA y no creo que funcionaría. Para mí, la música no es sólo un negocio; por eso me he tomado mis propias decisiones en toda mi carrera… a veces no parece ser tan obvio, pero seguro que fueron las correctas, en mi opinión. Uno debe sentirse cómodo con sus colegas con el fin de ofrecer un buen arte. Esa es mi motivación, y haciendo lo contrario, incluso si una propuesta puede ser muy atractiva, suena al menos como engañar a los fans. Y lo que es peor: te estás engañando a ti mismo y a tu su historia. Por eso siempre me aseguro de que el ambiente dentro de mi banda en solitario permanezca impecable y, además, tengo que confiar en sus habilidades musicales para ofrecer un rendimiento que sobrepase el desempeño de mis bandas anteriores. Así, soy capaz de abarcar en vivo la totalidad de mi carrera sin pasar vergüenza. Por supuesto, la voz original, piano y arreglos cuentan, pero sin una excelente banda de acompañamiento nunca sería capaz de ofrecer esto. Ahora, sobre la reunión de ANGRA, no puedo predecir el futuro, ya que aún no existe. Es bastante arriesgado indicar cualquier cosa del futuro, en este momento. Así que se lo dejo al destino, ya sea que suceda algún día o no.

¿Qué pueden tus fans (y los fans de ANGRA clásico) esperar de este espectáculo? Después de todos estos años sin estar en Chile, ¿hay algo especial para este espectáculo?

¡¡Todo este espectáculo es un nuevo evento muy especial!! ¡Nunca se ha tocado antes, en este formato y con una precisión tal y con tal poder! Y sólo estoy hablando de la parte de “Holy Land”. La primera mitad del show también es 100% especial: canciones que no han sido tocadas en mucho tiempo, o que simplemente nunca se han tocado, completan el show. Es un repertorio completamente magnífico que se tocará con excelencia y que no podía ofrecer menos a una audiencia tan fiel. Por lo tanto, es una experiencia única tanto para el público y para nosotros, y una ocasión especial que probablemente no se repetirá de nuevo. No es un secreto que Chile es uno de mis cinco países favoritos en el mundo, cuando se trata de conciertos, usualmente lo menciono por todas partes. Entonces, ¿qué es lo que espero? Probablemente lo mismo que ustedes esperan: algo inolvidable. Estoy absolutamente feliz de estar de vuelta y, por primera vez, poder ofrecer dos conciertos en Chile: Santiago y Concepción. Eso es un sueño que se convirtió en realidad. No puedo esperar.

Andre Matos

“ES MÁS IMPORTANTE SER UN BUEN MÚSICO QUE UN BUEN CANTANTE”

Eres una de las voces más reconocidas de Power Metal de todo el mundo. ¿Qué piensas acerca de esto? ¿Qué características crees que hacen que tu voz sea tan especial para los fans de Power Metal?

Suelo decir, cuando doy conferencias y talleres, que es más importante ser un buen músico (o artista) que un buen cantante. Simplemente tomen el ejemplo de Bob Dylan o, por citar uno de sus maestros locales, ¡Tom Araya! Es probable que él nunca podría cantar ópera o, al menos, sonaría bastante diferente de lo habitual, pero, él es lo que es por sus conceptos y sus ideas. A veces eso vale más. Es más valioso para un cantante tratar de establecer su propia identidad que cantar todo 100% perfecto. El carisma de un músico es algo impagable, ya sea que hayas nacido con mucho talento, o que tu dedicación que lleve a encontrarlo tarde o temprano. En mi caso, sólo puedo decir que quería ser músico desde el principio: no importaba si era tocando el piano, los teclados o cantando. Descubrí mis habilidades para el canto casi por accidente y nunca consideré convertirme en un cantante profesional. Más tarde, por supuesto, he estudiado y desarrollado más y más todas las técnicas vocales que, en mi opinión, son más adecuadas para preservar la voz que mejorarla. No es un raro encontrar buenos cantantes que se han ido a la basura, debido a la falta de entrenamiento adecuado. Pero comprendí pronto que esto no era todo y que mi voz era sólo un instrumento, además de todo los otros, con los que puedo ser capaz de transmitir mi arte. Así que en caso de que llegase a perder mi voz por completo, todavía tengo el piano, la composición de canciones, las letras, los arreglos. Pero, por supuesto, estoy agradecido de poseer un canal de comunicación como es mi voz. También me preocupo de cuidarla y respetarla. ¡Por suerte todavía puedo contar plenamente con este instrumento tan especial!

En 1999, en el Tour de ‘Fireworks’, cantaste por primera vez aquí en Chile ¿Qué recuerdos tienes de un espectáculo tan increíble?

Grandioso. Bombástico. Cálido, hablando de calidez humana. De hecho, fue impresionante, porque yo no podría decir cuántos miles de personas asistieron al evento. El ruido de la multitud era impresionante y, de hecho, era difícil de creer que había tantos fans en Chile y que nos conocían y nos apoyaban de esa manera. Mi primera vez allá fue inolvidable. En definitiva, es un lugar que está constantemente en mis pensamientos cuando estoy por empezar una nueva gira. Estoy contento por la oportunidad de volver, encontrarme con todas esas personas y, sobre todo, poder tocar no sólo en Santiago, sino que esta vez también en Concepción.

Andre Matos

Has estado en Chile muchas veces, no sólo con ANGRA o tu proyecto en solitario, sino también con SHAMAN, SYMFONIA, AVANTASIA e incluso apoyando a POLÍMETRO con su primer álbum. ¿Qué momento ha sido especial para ti de tantas veces en nuestro país?

No puedo evitar no para recordar el ‘episodio con Carabineros’, en el que la policía intervino para cortar el concierto. Fue un poco tenso en ese entonces, pero ahora es sólo un recuerdo curioso. Y muchas otras historias. Por supuesto también tenemos algunas peculiaridades similares en Brasil y estamos familiarizados con ellos, he hecho buenos amigos en su país desde ese tiempo y las veces en que he vuelto. Una cosa es segura: en mi memoria siempre tendré la visión de esa primera impresión de ustedes, que representan el carácter latinoamericano y una particular voluntad de vivir, así como en otros países. No es una cuestión de nacionalismo. Yo no creo en esas cosas, sino que una cuestión de humanidad: encuentras cosas en común entre personas que nacieron y viven en ambientes diferentes, hablan diferentes idiomas pero, sin embargo, están vinculados entre sí a través de la música, por ejemplo. Eso es uno de los aspectos gratificantes de nuestro trabajo.

“HEMOS SEGUIDO EN CONTACTO DURANTE TODO ESTE TIEMPO (CON TOBIAS SAMMET)”

En relación con AVANTASIA ¿Por qué es que no te vimos que gira con ellos de nuevo, ya que muchosotros músicos hicieron?

En primer lugar, debido a que durante su segunda gira, no estaba disponible, por desgracia, debido a mis propios compromisos. Entonces, como Michael Kiske decidió unirse a su equipo, entendí que no iba a ser tan asequible viajar por el mundo con todos. En esa gira de debut en 2008, yo solía cantar toda las partes de Kiske; ahora, es él quien me reemplaza en vivo cantando mis partes. Eso es lo que me dijo el mismo Tobias Sammet y es la única verdad. No tengo ni idea de si la gente quiere crear algún tipo de rumor de que estábamos peleados. De hecho, hemos seguido en contacto durante todos estos años, incluso grabé una canción entera en uno de sus últimos discos y tanto con Tobias, Sascha Paeth, Amanda Somerville y todo el resto del grupo seguimos siendo muy buenos amigos. Por lo tanto, la razón es muy simple y no hay nada más que decir. Tal vez algún día será posible reunirnos en gira si hay más tours. Estaría feliz de hacerlo una vez más en tal caso.

andrematos-tobiassammet

De acuerdo con tu propia experiencia como un exitoso músico latinoamericano, ¿por qué crees que es tan difícil para otras bandas de nuestro continente para tener éxito en el resto del mundo?

En mi opinión, y después de debatir por todo el mundo, llegué a la siguiente conclusión: la principal barrera es geográfica, por desgracia. Todos somos bendecidos con maravillas naturales e históricas, Brasil, Chile, Argentina, Perú, Bolivia, Venezuela, Colombia, Ecuador y, créanme, Uruguay y Paraguay también, por no hablar de América Central y América del Norte, y en ese caso México, que también es un país maravilloso. Probablemente ningún continente es tan rico como el nuestro, lleno de tantas cosas diferentes, desde los Andes al Amazonas, desde las playas y los desiertos hasta la Patagonia y la Antártida. Me encanta las culturas precolombinas y han sido una gran fuente de inspiración. Sin embargo, pese a que estamos en el mismo hemisferio sur, tampoco es habitual, a excepción de unos pocos ejemplos, encontrar artistas africanos globalmente conocido. Creo que Australia es una gran excepción, tal vez por que es un continente en sí mismo… pero incluso, no es comparable a Europa, Japón y EE.UU. en esta materia. Al respecto, me puedo imaginar que si la mayor parte de nuestras bandas, hablando específicamente de los grupos de rock, tuvieran la oportunidad de estar más cerca de lo que llamamos ‘resto del mundo’, también estarían más cerca del éxito. Y obviamente debo mencionar a nuevamente a Tom Araya, que se convirtió en un icono por que creció en un lugar distinto. Bueno, al menos, eso es lo que hemos estado pensando hasta ahora. Pero en cambio, yo también creo que es posible crear una escena propia de Sudamérica o, incluso, de América Latina. Desde el Cabo de Hornos hasta Tijuana. Nuestra música es bastante especial y diferente, pero hay que seguir luchando para que todos tengan la oportunidad de elegir y liberar a las personas de los medios de comunicación y de todo el lavado de cerebro al que están expuestos para todos los días. Ese es nuestro deber. Tal vez, el día en que se convierta en realidad, vamos a tener una verdadera escena realmente profesional y fuerte en nuestros países y no vamos a depender sólo de “tener éxito en el extranjero”, para ser aceptados en nuestra casa.

¿Qué podemos esperar de André Matos en el futuro? ¿Crees que verte con ANGRA es un capítulo cerrado para ti? ¿Tiene algún otro proyecto en mente ahora del que nos puedas contar?

He estado desarrollando muchos proyectos paralelos que son realmente fascinantes. De la escritura de bandas sonoras de películas, participaciones como profesor en cursos especiales de música, conferencias, clases magistrales… sin mencionar todos mis experiencias sinfónicas últimamente que he realizado, varias veces, junto con orquestas en diversos lugares. Creo que antes he dejado clara mi posición respecto a una eventual reunión con ANGRA, nunca será un capítulo cerrado ya que es un capítulo importante en mi carrera: no es de extrañar que por eso estoy camino a Chile para tocar ‘”Holy Land”. Y siempre voy a prestigiar mis canciones con ANGRA, sin importar cuál gira sea. Pero, como dije antes, es muy difícil hablar sobre el futuro. Yo prefiero ver las señales del destino y dejar abierto el camino. Así es como siempre he llevado la vida.

Andre Matos

“GÁNENLE A ARGENTINA POR NOSOTROS”

Cambiando de tema un poco, sabemos que eres un gran fan del fútbol. ¿Qué piensas del momento actual de la Verdeamarelha y de Chile? ¿Nos ves como el próximo Campeón del Mundo, jaja?

¿Honestamente? En los últimos tiempos, he visto mucho más cerca la posibilidad de que Argentina, Chile, Colombia, México, de estar más cerca de la final, que Brasil. Y, de hecho, ¡Argentina lo hizo! Ya sabes, ese 7 a 1 contra Alemania fue algo que realmente sacudió a todo el mundo, pero era algo que necesitábamos desde hacía mucho tiempo. No me gusta la actitud brasileña de ignorar la corrupción, e incluso, pensar que esto no nos traerá consecuencias más grandes. Todos sabemos que el fútbol es como un microcosmos de la vida real: uno gana, otro pierde y así sucesivamente. En todo caso, no puedo decir que no sufrí o no me avergonzó, especialmente ya que la Copa del Mundo era en casa, pero al final, creo que hemos aprendido la lección. Asimismo, no podía creer que después de todo, llamaran nuevamente a Dunga para ser el entrenador, una vez que ya se había demostrado que no sabía nada al respecto. Era un buen jugador, pero no un buen entrenador. Así que yo creía que el caso estaba perdido y creo que quizás mis nietos tendrán la oportunidad de ver a Brasil jugando majestuosamente, no me refiero a las últimas Copas, ni siquiera al 1994 y el 2002, hablo de 1982 y 1986. Yo era sólo un niño en ese entonces, pero es algo que nunca se olvida. Ahora que la mayoría de los corruptos están en la cárcel, que han habido ciertos cambios en la Confederación Brasileña de Fútbol y que finalmente tenemos a alguien al que realmente podemos llamar entrenador, tal vez Brasil vuelva a reaprender a jugar y, en especial, a comportarse. No podría poner mis manos al fuego, pero tal vez podamos volver a estar en el top 5 algún día. En el mientras tanto, ustedes debe aprovechar la oportunidad, y por favor: ¡gánenle a Argentina por nosotros, si es que pueden! (risas).

Muchas gracias por tu tiempo, André. ¿Puedes invitar a los fans a tus presentaciones en Santiago y Concepción, en octubre?

¡Fue un gusto! Gracias a todos por leer esta entrevista y confío en que la invitación ya esté hecha. No hay mucho más que decir, excepto que, en este nuevo comienzo en Chile, espero volver a sentir la misma emoción que siempre, la misma que la primera vez. Celebremos “Holy Land'” juntos y todos ustedes son muy bienvenidos al show. ¡¡Ya, dale, y viva Chile!! ¡Nos vemos pronto!

KARIM SABA

Andre Matos en Chile | 21 de octubre 2016 | Blondie

Andre Matos en Concepción | 22 de octubre 2016 | Havana

Hace algún tiempo que no revisábamos discos del recuerdo, y qué mejor momento para hacerlo que en medio de la conmemoración de los veinte años de “Holy Land”, el segundo disco de los brasileños de Angra, sin dudas una de las bandas más importantes de Metal salidas desde este sector del mundo, y que ha logrado desde sus inicios mantener un sello, una esencia, un “sabor” que los distingue palmariamente de otras grandes bandas del estilo. Esa influencia brasileña e indigenista de su música, junto a elementos progresivos y otros neoclásicos y sinfónicos, son parte relevante de una estructura diferente al resto y que incluso los ha hecho una agrupación más entrañable y querida que otras.

Qué duda cabe: “Holy Land” juega un papel determinante en el catálogo de los paulistas. Una placa que desborda inspiración por todas partes, desde el primer hasta el último segundo, por cierto con algunos momentos más destacados que otros –como todo en la vida–, y que de todas maneras consolidó en aquel tiempo lo sólidamente insinuado un fantástico primer disco como “Angels Cry”. Producido por Charlie Bauerfeind y Sascha Paeth, a gusto personal, “Holy Land” es el disco donde Angra alcanza su madurez, encuentra definitivamente su sonido –que en su primera placa estaba algo más orientada a lo neoclásico–, toma mayores riesgos, busca ser un aporte innovador y nos regala joyas que perduran hasta el día de hoy.

Ya con su arte de tapa –con el mapa antiguo y la brújula en Brasil– y con los sonidos de la introducción Crossing uno ya puede ir haciéndose una pequeña idea de para dónde nos quieren llevar los brasileños, aunque sin lograr a esas alturas imaginarnos el nivel de aventura que nos harán vivir. Esta intro fue compuesta por Giovanni Pierluigi da Palestrina, compositor italiano del siglo XVI, y su nombre original es O Crux Ave, situándonos en la Europa de mitad del milenio pasado, poniéndonos la camisa con vuelitos escandalosos luego de pedirle dinero y especies valiosas a los reyes de turno y subiéndonos al barco para ir a encontrar nuevos mundos, con el sonido del mar y la lluvia torrencial.

La conexión de Crossing con Nothing To Say es estremecedora y es una declaración de principios de Angra: el teclado con su volumen creciente y, sobre todo, la percusión afro/brasileña, van a ser protagonistas durante gran parte del disco. Es increíble como un riff con solamente una nota es capaz de generar todo un ambiente y expectación, produciendo su primera gran explosión con la percusión/batucada que hace “terminar el inicio” de este tema, por decirlo de alguna forma. Ahí se quedan solos Kiko Loureiro y Rafael Bittencourt para dar pie al movimiento más Power de esta obra maestra, donde ya el barco zarpa hacia nuevas tierras con el bajo potente de Luis Mariutti y la batería de Ricardo Confessori. Y qué decir del ingreso de André Matos, con sus agudos inconfundibles, irrepetibles y a estas alturas casi incantables, con un puente hermoso y un coro magistral y levantapuños con el “Living forevermore, leaving today / Back from this land, I’ve got nothing to say!!”. Los pasajes inspirados de este tema son demasiados como para relatarlos uno por uno, y es difícil priorizarlos, desde lo más Power europeo hasta el quiebre neoclásico tan “Angels Cry” y su final definitivamente perfecto. Demasiada música esto, pásenle la copa a los brasileños y vámonos todos para la casa, en serio.

El desafío de hacer un disco a la altura de un tema como el anterior era enorme, y Angra lo hace de buena manera con un corte de otra índole, como Silence And Distance, otra obra maestra pero cortada con un cuchillo distinto. Matos y el piano nos hacen creer que es una balada, y si lo fuera sería una muy bonita. Pero cuando el tema agarra intensidad con los instrumentos restantes se convierte realmente en otra cosa, una delicia con tintes progresivos, quizás un poquito menos “arrojada” que Nothing To Say pero de ninguna manera menos inspirada. El coro, francamente hermoso con la voz de Matos acompañada por otras voces en segundo plano, también es de los momentos más fascinantes de este trabajo. Y terminar como al inicio también les funciona. Brillante.

Carolina IV, a criterio personal, es tranquila y simplemente una de las diez mejores canciones de Heavy/Power Metal de la historia, y quien escribe estas líneas es capaz de defender esta aseveración parapetándose con una AK-47 o de la manera que sea necesaria. Con este metafórico viaje a bordo de una carabela llamada Carolina IV, a la usanza de las embarcaciones de aquellas épocas con nombres femeninos, la exploración de Angra alcanza otro nivel, no sólo por los sonidos tribales y las incrustaciones neoclásicas, sino que acudiendo además a un coro que le canta a Iemanjá, o Janaína, que es una “orisha” ancestral de la religión yoruba africana, trasladada a América en el tiempo del tráfico de esclavos, que simboliza a la reina de los mares y que quiere decir algo así como “madre cuyos hijos son peces”.

A estas alturas si una persona está leyendo estas líneas sabe de qué tratan los diez minutos de Carolina IV y esta reseña no pretende ser tan descriptiva, pero si hay un concepto con el que uno podría intentar definirla es el de sincretismo musical. El sincretismo –muy básicamente– es un concepto que generalmente se aplica en el ámbito religioso, con la unión y comunión de dos o más rasgos muy diferentes, y ejemplos tenemos varios, especialmente con la llegada del cristianismo y la adaptación de cultos ancestrales a sus normas, como lo que se ve La Tirana o las misas en Isla de Pascua con rituales Rapa Nui. En Carolina IV los elementos clásicos, progresivos, tribales y por supuesto de Heavy Metal encuentran una amalgama sin igual, una obra maestra irrepetible, y nos lleva a tomar un río hacia el cielo cada vez que tenemos la suerte de escucharla. Sólo aportar con un dato que no mucha gente sabe: la sección ultra brasileña en flauta que comienza pasados los 4:18 es una referencia/homenaje a la canción “Bebê”, del compositor y multiinstrumentista brasileño Hermeto Pascoal. Modestamente les sugiero que busquen alguna foto en Google del compositor y es ver al Viejito Pascuero tocando acordeón, es una cosa entrañable.

Pero volvamos al disco. Es claro que Holy Land es una canción que sería prácticamente imposible de incluir en algún otro disco de Heavy Metal de la historia, o que al menos suene armónica y contextualizada. Pero no sólo en este disco cabe perfecto, sino que además el disco se llama así, lo que le da otro brillo y la hace aun más “defendible”. Porque es cierto que no es una canción derechamente de Metal, quizás ni siquiera sea de Rock, pero más allá de las etiquetas, es un tema que probablemente sólo podría haber compuesto Angra, y el sello de identidad de la banda está pocas veces mejor consagrado que en Holy Land. Con su ritmo atrapante, orgullosamente brasileño desde el primer hasta el último segundo –pese a ser cantada en inglés–, a no pocos metaleros fundamentalistas les provoca al menos alguna gana de mover la patita, por último a escondidas para mantener la imagen, no le contemos a nadie, pero seamos sinceros.

Quizás The Shaman no sea tan brillante como los temas de la primera mitad del disco, probablemente sea un poco menos fácil de escuchar que las anteriores, algo menos “oreja”, pero es un tema interesantísimo. Es posible estimar que es la canción más progresiva del disco. Ya los navegantes, luego de su larga travesía para llegar a la tierra santa, se encuentran con un chamán que les da un consejo tan sencillo como contundente: calentar el alma cuando el cuerpo se congele. La parte narrada (extraída del trabajo “Música Popular do Norte Nº 4” de Marcus Pereira) le aporta un aura más misteriosa a un tema con momentos muy altos, especialmente con el trabajo de las voces de Matos interpretando a distintos personajes en el precoro.

Make Believe es un tema realmente bonito, la primera balada del disco, probablemente con menos influjo tribal e indigenista que el resto de este trabajo, pero no por ello menos emotivo. Probablemente una crítica que se le pueda hacer al disco dice relación con el volumen del teclado de Matos en contraposición a las guitarras, apreciación que personalmente considero válida, aunque cuesta imaginarse a “Holy Land” con otro tipo de sonido. Y quizás sea en Make Believe donde ello sea algo más evidente que en resto de las canciones de esta placa. De todas formas el vuelo y la intensidad que va tomando el tema hacia el final no tienen desperdicio, particularmente cuando emergen las guitarras de Kiko y Rafa en plenitud. Ojo con la versión acústica también, que para varios es aun mejor que la original.

Probablemente Z.I.T.O. sea el tema más clásicamente Power de todo el disco. Con su inicio a percusión y teclado que dan un aura de viaje misterioso, nos lleva a un ritmo Power prácticamente incesante. Quizás para algunos los agregados de teclado en los riffs estén un poco de más, pero personalmente me parecen increíbles y precisos. Y qué decir del coro con su “Like a teenager discovery / What’s more delightful than this? / Try to remember how good it was / Feeling the life as it is / To believe!” con las segundas voces apoyando, siguen siendo estremecedoras pese al inexorable paso del tiempo. Ojalá algún día sepamos lo que realmente quiere decir “Z.I.T.O.”, un secreto bien guardado por la banda y respecto del cual han circulado diversas versiones, nunca confirmadas, como que sería la sigla de “Zur Incognita Terra Oceanus” (sigla que parece algo acomodaticia al concepto del disco), o que se refieren al diminutivo de un conocido (cosa que parece más probable tomando en cuenta los diminutivos en portugués, de hecho al exfutbolista Zico le dicen así porque se llama Arthur Antunes Coimbra y de pequeño le decían Arthurzico). Aunque quizás sea mejor que siga siendo un misterio.

Deep Blue no es una balada común. La influencia de la música sacra de hace varios siglos es muy evidente, aunque obviamente modernizada, primero con la voz de Matos y luego con el desarrollo instrumental. Uno realmente puede imaginarse observando la inmensidad del mar, sin más compañía que uno mismo, reflexionando acerca de la vida y pensando como dice el coro: “Waiting for someday when the ocean and sky / will cover up the land in deep blue / Renaissance is over and I wonder: / Should I always be the same once again?”. La influencia sacra se nota muchísimo en el comienzo y sobre todo hacia mediados del tema con los arreglos corales, con esa lentitud y pesadumbre que confirman el aire de espiritualidad reflexiva de esta canción.

La bella balada acústica Lullaby For Lucifer, con la guitarra de Bittencourt y la voz de Matos, junto el sonido de las aves y el mar, en poco más de dos minutos cierra las puertas, con delicadeza y sensibilidad, a un trabajo atrevido, definidor del sonido de la banda e incluso vanguardista. Los créditos no van sólo para los cinco músicos y la producción, sino que además para toda la amplia serie de músicos que colaboraron con instrumentos tan ajenos conceptualmente al Metal como el berimbau, el djembe o el didgeridoo, por sólo nombrar algunos.

Personalmente, conocí a la banda en esos años, cuando su “último” disco era precisamente este, antes de “Fireworks” y por lo mismo antes que vinieran a Chile, lo cual es algo que ayuda a decir que es una placa que ha envejecido muy bien, que como decíamos, desparrama inspiración en prácticamente todas las canciones, y que pese a sus increíblemente múltiples influencias, Angra fue capaz de hacerlas sonar como un todo compacto, hacerle sentir al oyente que todas partes, por diversas que sean, forman parte de un mismo contexto. Un disco maravilloso, alucinante y extremadamente valiente, y que con justos merecimientos es calificado por muchos no sólo como el mejor disco de la banda, sino que uno de las mejores placas del Heavy/Power Metal, al menos de los años ’90. Para disfrutarlo por siempre.

 

 

Andre Matos

El emblemático ex cantante de ANGRA regresa en Chile para presentarse como solista en el marco del “Holy Tour”, gira en la que interpreta el clásico disco “Holy Land” completo. Esta será una visita por partida doble, ya que ANDRE MATOS estará el viernes 21 de octubre en Blondie (Santiago) y el día después en Concepción.

Las entradas saldrán a la venta el martes 16 de agosto en tiendas Traffic del Eurocentro, Zalagarda de Portal Lyon, Su Música de Paseo Ahumada y Riffs de Viña del Mar. También por internet vía transferencia al mail entradas@rockshowschile.com

Los precios son:

Primera pre-venta: $15.000 (200 tickets)
Segunda pre-venta: $18.000 (200 tickets)
Entrada General: $20.000
Día del Show: $25.000
VIP – Meet&Greet: $40.000 (25 cupos)
Incluye: entrada preferencial al recinto, afiche del concierto y encuentro con la banda

Pronto más información del show en Concepción.

Andre Matos en Chile | 21 de octubre 2016 | Blondie