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¡Se sigue nutriendo la agenda de conciertos para el 2019! Esta vez es AMORPHIS quienes tienen lista su visita a Chile para el 18 de abril, en el marco de la gira promocional de su último disco “Queen of Time”.

El álbum fue lanzado en mayo de 2018 y se erigió como uno de los discos más destacados de la escena del Metal en esta temporada, siendo una de sus producciones mejor recibidas no solamente de estos últimos años, sino de toda su carrera. Fans del viejo y del nuevo AMORPHIS se han visto encantados con esta propuesta que amalgama lo mejor de las distintas etapas del grupo, desde que partieron más ligados al death metal hasta las incursiones más progresivas de períodos posteriores.

Ahora es la oportunidad de reencontrarse en directo con toda esa maestría desplegada en el escenario: los clásicos y el impresionante nuevo material vuelven a sonar fuerte en Santiago. Las entradas estarán a la venta desde el mediodía en Ticketek, www.ticketek.cl y puntos habilitados en tiendas Hites.

Valores:

Entrada general: $25.000
Día del show: $29.000

Entradas sin recargo en tiendas The Knife y Rock Music pagando sólo en efectivo.

Live Review: Amorphis en Chile + Lapsus Dei (2016)

Al parecer éramos varios los que llevábamos un buen tiempo esperando que Amorphis nos visitará en este rincón del mundo y se notó claramente la noche de este Miércoles 25 de Mayo cuando el centro de eventos Blondie se llenó de cabelleras largas y poleras negras una vez más para recibir a tan ilustres visitas.

Recordemos que los finlandeses se encuentran en su gira mundial promocionando su más reciente placa, “Under The Red Cloud” (2015), la que los trajo a nuestro terruño por tercera vez, logrando un marco de público totalmente activo y motivado, participantes desde el minuto uno en esta más bien corta noche buen Metal melódico. No es fácil clasificar el sonido de Amorphis, pero un poco más fácil es clasificar a los chilenos teloneros de la noche, Lapsvs Dei, pero tampoco es llegar decir que fue una noche de Doom, Black o Folk, fue simplemente una tremenda noche de Metal y nos queda a todos claro.

LAPSVS DEI

La noche abrió rápidamente con la presentación de los nacionales Lapsvs Dei. Decimos rápidamente porque el excesivo detallismo del staff técnico de los finlandeses retrasó un poco las cosas, quizás no un poco sino que mucho, toda vez que nuestros connacionales ni siquiera pudieron realizar una prueba de sonido apropiada llegada la hora, lo que supieron sacar adelante de manera totalmente profesional.

Live Review: Amorphis en Chile + Lapsus Dei (2016)

Debido a esta situación, la noche planificada para comenzar a las 20:00 hrs. en punto, finalmente abrió los fuegos a las 20:30 hrs. y acá siento importante mencionar la falta de respeto al artista chileno que tuvieron que vivieron estos muchachos. Originalmente se les había dado el tiempo suficiente para presentar apenas cinco temas, lo que es considerablemente poco, pero, además, debido a los retrasos y, a la vez, al apuro de la gente de producción, finalmente sólo pudieron presentar tres temas, lo que se traduce en alrededor de quince minutos de presentación, algo que a todas luces fue insuficiente para mostrar la tremenda calidad de esta banda.

Criticas aparte, tras una corta introducción envasada, empieza a sonar Reborn, notándose enseguida la falta de prueba de sonido ya que la voz de Julio Leiva y la guitarra principal de Rodrigo Poblete apenas se escuchaban. No obstante, demuestran ser tremenda banda con un sonido propio de aquellos, donde a pesar de los problemas que debieron enfrentar sonaron destructores, sólo perdiéndose la esencia de los detalles que no alcanzaban a escucharse, como lo fue el solo de guitarra pero que no logró reducir lo que hacían sobre el escenario.

Grimness nos trae un pasaje en que la guitarra líder, si bien no mejora mucho su volumen, sí logra tener mayor presencia, mostrando la importancia de sus intervenciones, pero definitivamente acá, el que se robó todas las flores fue en las cuatro cuerdas, teniendo un protagonismo impresionante que no dejó a nadie indiferente, siendo lejos el mejor momento de su presentación.

Live Review: Amorphis en Chile + Lapsus Dei (2016)

Por desgracia, inmediatamente llegamos al final de lo que serían los teloneros de esta noche, anunciando que sería el final para recibir al plato fuerte de la noche se lanzan con Absences, logrando así en su corta presentación pasear por sus tres largaduración, logrando que el apoyo del sistema de iluminación les diera aún más imponencia en el escenario, el que además se encontraba reducido a sólo un par de metros para su movilidad, donde sin embargo los tarros de Luis Pinto dieron cátedra tanto en su trabajo con las baquetas como en la afinación de la misma. Y así, terminó esta corta presentación para dar la bienvenida al plato de fondo.

Importante punto a destacar fue el apoyo que recibieron de parte del público, un apoyo incondicional donde de las, aproximadamente, doscientas cincuenta personas que se encontraban a esa hora en la cancha, al menos unas cien se agolparon al centro y cerca del escenario con algunos headbanging y gritos de apoyo, sin duda algo que en algo debe haber compensado el poco tiempo en escenario que pudieron presentar esos muchachos.

Setlist de Lapsvs Dei:

  1. Reborn
  2. Grimness
  3. Abscences

AMORPHIS

Tras varios minutos de preparación del escenario con cerveza importada, algunos otros tragos, botellas de agua y los últimos retoques a los instrumentos para que estuvieran puestos a punto, finalmente a las 21:25 hrs. en medio de una introducción envasada sube al escenario uno de los fundadores de la banda, Jan Rechberger, para tomar su ubicación detrás de los tarros, seguido por Santeri Kallio en sus teclados, Niclas Etelävuori con su bajo a cuestas, los también fundadores Esa Holopainen y Tomi Koivusaari con sus respectivas guitarras y ya lanzando los primeros sonidos sube el carismático Tomi Joutsen.

Live Review: Amorphis en Chile + Lapsus Dei (2016)

Así dan inicio a la tremenda noche que sería con Under The Red Cloud de su última placa homónima y razón de esta gira, logrando inmediatamente la explosión del público junto con una ejecución magistral y el desplante de Joutsen que invita fácilmente a levantar los ánimos para llevar la noche al alto nivel que se merecía desde el mismo comienzo y, sin mediar respiro se lanzan de golpe con Sacrifice, con esa intro de guitarra tan exquisito y ese toque que la banda ha logrado crear, logrando esta mixtura que no cualquiera logra, reduciendo la agresividad de su sonido pero en ningún caso la potencia, lo que queda aún más claro en el escenario donde la cohesión de la banda es tremenda y su relación con el público es casi natural, donde el público cantó casi toda la canción junto con la banda y se vieron, en un momento, todas las manos en el aire siguiendo la melodía, un momento fantástico ni bien comenzada la presentación.

Acá Tomi Joutsen nos regala el primer discurso de la noche en que agradece la oportunidad de estar en Chile y del tremendo recibimiento que han tenido en el escenario, incluso viéndose sorprendido por la alta participación del público, lo que quizás no verbalizó pero sí su rostro mostró en más de una ocasión, en este minuto se anuncia lo que seguiría que sería otro tema más del disco que los trae de gira.

Así, terminando la primera triada del disco en promoción nos regalan Bad Blood, donde nuevamente aparecen los guturales que se mezclan con las voces limpias y, en este caso, con un par de cientos de voces más agregadas que logran que esta canción suene aún más imponente con cada toque y cada grito, es difícil marcar diferencias en el público entre uno y otro tema porque, básicamente, con todos los temas estuvo igual de motivado, pero realmente sorprendió que esta triada del último disco fuera recibida tan activamente, llegando a parecer que fueran grandes clásicos de todos los tiempos de la banda.

Live Review: Amorphis en Chile + Lapsus Dei (2016)

Del tremendo discazo que es “Skyforger” (2009) nos regalan la tremendísima Sky Is Mine, la que desde la introducción en guitarra produce la reacción más violenta del público hasta el momento, con un tremendo singalong acompañando en todo momento a Joutsen mientras que en los pasajes instrumentales y rápidos los headbanging sobran por todos lados y cada vez era más gente la que se agolpaba sobre las barreras sin causar mayor problemas, con un Esa disfrutando a la fanaticada y siendo el que más interacción tuvo el público después de Tomi Joutsen, lo que sin embargo se observa un poco artificial de parte de la banda, claro está que es sólo una percepción personal y bien puedo estar equivocado.

Luego nos regalarían uno de los dos temas del tremendo “Circle” (2013) y cuando empieza a sonar The Wanderer se produce un momento extraño, se sintió lo emocionalmente sobrecogedora que resultó ser la introducción a este tremendo tema que fue acompañado con las palmas durante sus primeros minutos con solo guitarra, llevando a un singalong durante toda la canción, lo que se repitió en varias ocasiones debo destacar, pero sólo en algunos casos se dio durante toda la extensión de la misma, durante este tema, como toda la gente estaba contra la barrera apareció un amigo, con ya sus años encima, que decidió saltar la valla para simplemente salir nuevamente a la cancha, un acto sin mucha lógica pero que bue… son gajes de los conciertos y no empañó en absolutamente nada lo que se veía sobre el escenario ni mermando ni en lo más mínimo, la tremenda noche que llevábamos aun recién empezando.

Retrocediendo al año 96, Esa Holopainen nos entrega en solitario la introducción a uno de los momentos más altos de la noche, On Rich And Poor del inolvidable “Elegy“, tema que se convierte inmediatamente en el primer momento de desenfreno donde prácticamente todo el mundo saltaba y cantaba al unísono con la banda, incluso siguiendo con sus voces el canto de la guitarra de Esa, desgraciadamente, en este tema se perdieron un poco los teclados de Kallio, lo que por suerte fue rápidamente solucionado por la producción pero que se notó mucho en un minuto, dejando un poco cojo el sonido del maravilloso tema que es éste.

Live Review: Amorphis en Chile + Lapsus Dei (2016)

Entonces anuncian una vuelta aún más al pasado, a la agresividad y oscuridad pura que caracteriza al indescriptible tremendo álbum que es “Tales From The Thousand Lakes” (1994), así nos golpean la cara con la tremenda Drowned Maid, se me ocurren varios epítetos para lo que sucedió en el público al momento de anunciarse esta canción, pero en pocas palabras hablamos de un caos tumultuoso de voces gritando juntando a Joutsen y cantando las notas de la guitarra y saltando y cabeceando y… bueno, todo lo que un metalero hace con un tema tan bueno como éste, de hecho, es súper difícil cuando te vuelves loco con un tema lograr una apreciación más menos objetiva de lo que pasa a tu alrededor, pero se hace el intento. Luego de esta tremenda pieza Tomi nos presenta al tremendo Tomi Koivusaari con su guitarra a modo de introducción a lo que se vendría.

Dark Path nos devuelve a la actualidad y a la razón de ser de esta visita, con la agresividad característica del “nuevo” Amorphis, todo empieza con el acompañamiento de palmas del público, en este momento no hay tanto revuelo en el público, quizás descansando un poco de lo hecho durante la canción anterior, lo que impide que se escuchen voces acompañando el coro y el apoyo incondicional del público, haciendo que si bien fuera un momento relativamente bajo de la noche, fuera un tremendo en la generalidad de los hechos, llevándonos a otro corte de la placa razón de esta gira como lo es The Four Wise Ones, la que arranca luego de una intro envasada. Hay que decir que el contacto con el público era más bien políticamente correcto, no se notaba una conexión real, no quiero decir con esto que el público estuviera mal, sino que sentí a la banda lejos de la gente a pesar que los separaban apenas unos centímetros, claro que esto no importaba y el público sorprendía en todo momento a la banda con su entrega, la que no se observaba sólo con los headbanging, los saltos y gritos, sino más aun con el acompañamiento de la gente cantando en todas las canciones, demostrando que aunque la conexión fuera un poco débil, el público no por eso se entregó menos, lo malo en este minuto fue que en varios pasajes se perdía el teclado, lo que en este caso afecta considerablemente a la banda ya que el teclado es parte fundamental del sonido.

De nuevo nos devolvemos un poco en el tiempo hasta el “Silent Waters” (2007) con la interpretación magistral del tema homónimo, el que es nuevamente acompañado por las palmas durante la introducción, con ese teclado conmovedor y la entrada de la banda en potencia contenida para ir poco a poco subiendo la potencia, lo que también pasa con el público que poco a poco se van prendiendo más hasta en el coro explotar todos juntos, un tema totalmente maravilloso y un momento difícil de describir en cuanto a lo humano, a lo que se vivía frente al escenario por las más de mil personas que atochaban la Blondie, simplemente uno de los momentos, si es que no EL momento más memorable de la noche.

Live Review: Amorphis en Chile + Lapsus Dei (2016)

Volvemos un poquito más en el tiempo y desde el “Elegy” nos regalan la tremendísima Relief. A estas alturas si bien sigo sintiendo que la relación no se daba de manera totalmente natural o bidireccional, pero de todas maneras al público le importaba la nada misma y respondía más a la música y a tener a tamaños ídolos frente a nosotros, así, en este pasaje incluso el público se dedica a cantar la melodía de las guitarras, lo que lleva a Joutsen a cantar con el público y empezar una suerte de juego de voces que convierte este momento en uno de los más geniales de la jornada, momento en que Esa Holopainen lanza una uñeta al público dejando a algún fanático más que feliz.

Entonces siguiendo en el mismo disco nos regalan My Kantele que desde la introducción con esa guitarra distorsionada mueve hasta el último pelo de todos los presentes, es que es simplemente un tremendo temazo de esos bien Amorphis, con constantes quiebres rítmicos, con la intromisión majestuosa de teclados y sintetizadores y un público que ya estaba totalmente entregado a los pies de los finlandeses, el ambiente se cargaba de esa energía que entregan temas como éste, el kantele sonaba imponente ante todo ese marco de gente que le cantaba de vuelta. Amoprhis tiene discos maravillosos y, encima, en esos discos tienen temas imponentes, este es el caso de lo que se escuchaba en ese momento. En un intertanto del tema, Joutsen presenta uno por uno a los compañeros que le habían faltado, empezando por su izquierda con el tremendo Esa Holopainen en la guitarra líder, por detrás de él Santeri Kallio en los teclados, luego al gran Jan Rechberger en la batería y finalmente al amo de las cuatro cuerdas, Niclas Etelävuori. Luego, Joutsen toma su pandero y termina la última parte del tema con tremenda calidad y poder, todo lo que pueden llegar a entregar.

De vuelta en lo contemporáneo comienza a sonar la agresiva pero a la vez nostálgica Hopeless Days del “Circle“, Koivusaari cambia su guitarra y se lanzan al ataque con esta tremenda composición, con esa violencia inicial cambiando a un ritmo tranquilo y nostálgico, permite que un minuto Esa suba a la tarima de Santeri y se lancen en un pequeño juego de sonidos entre ellos, produciendo un ambiente mucho más distendido en el escenario de lo que se venía viendo a lo largo de la jornada, así le terminamos de hacer una repasada a este disco para irnos al 2006.

Live Review: Amorphis en Chile + Lapsus Dei (2016)

House Of Sleep del tremendo “Eclipse” empieza a sonar y logra, nuevamente, volver loco a todo el público que ya no podía más de tanto éxito tras éxito, especialmente cuando se toma en cuenta que hablamos de veintiséis años de historia con trece discos sobre sus espaldas, todo el mundo saltando y cantando como si todos y cada uno de ellos fueran el vocalista de la banda, ya era imposible mirar hacia atrás o tratar de hacerse un espacio porque ya espacio era lo que menos había así que sólo quedaba seguir disfrutando la magia que sea como sea la música de Amorphis desborda.

Así terminamos la primera parte del show teniendo el único encore de la noche, momento en que es posible respirar un poco nuevamente para que la banda vuelva al escenario y se mande el, para mi gusto, mejor tema del “Under The Red Cloud“, estamos hablando de la tremenda Death Of A King, que es introducida por un breve discurso de Joutsen que, por desgracia, no se escucha, sin embargo, mueve a todo el público e intenta tirar la Blondie abajo pero finalmente el edificio soportó a esas quizás casi mil quinentas personas cantando a todo pulmón, llegando al pasaje en que básicamente a capella Joutsen y público gritan juntos “death… of… a king!” para luego terminar el tema como corresponde.

Este tremendo momento es seguido por Tomi preguntando al público si querían escuchar algo más. El respetable, como corresponde, respondió positivamente y fue señal suficiente para regalarnos el último paso por el “Skyforger” con la inigualable Silver Bride, acá ya casi no había quedaba nada que hacer salvo dejarse llevar por las tremendas ondas que levantaba la música, de hecho, así lo dejaban ver las visitas que se encontraban a un costado del escenario, quienes con algunas copas encima bailaban al ritmo de la banda y cantaban también en algunas ocasiones, ya el cansancio era claro en la banda y en el público, pero es no evitó lo inevitable.

Live Review: Amorphis en Chile + Lapsus Dei (2016)

Si hay un tema que me ronda la cabeza casi todos los días, especialmente durante el invierno, es la maravilla del “Tales From The Thousand Lakes“, el tremendo temazo gritado desde el primer momento que es Black Winter Day, ese definitivamente fue el acabóse de cualquier fuerza que pudiera quedar dentro de cada uno, era imposible no cabecear, no saltar, no gritar, no agotar hasta la última pizca de fuerza que pudiera quedar en cada uno disfrutando esta obra de arte oscura y agresiva, era simplemente el cierre perfecto para la visita de una las bandas que mejor ha sabido reinventarse, con un cambio de estilo radical que no ha abandonado en ningún caso su propuesta original, la mitología sigue siendo su temática principal con la agresividad mucho más melódica que un primer momento pero, en definitiva, es la banda que siempre quisimos ver, algunos desde que escuchamos hace algunos años los cuentos desde los miles de lagos.

Así, la noche finalmente llegaba a su fin, con el respectivo y ya casi protocolar regalo de uñetas, baquetas y recuerdos varios, más la foto de rigor de la banda debiéndose a su público, todo llegaba a su fin pero, sin lugar a dudas, el momento seguirá repitiéndose en la mente de muchos por un buen tiempo, como la señorita que se acomodó durante unos minutos frente mío para lograr ver desde más cerca a la banda, sus ojos brillaban como niña frente a la muñeca que había pedido para la Navidad. Eso es lo que esta noche los finlandeses sin forma definida nos regalaron, esa magia que sólo bandas como Amorphis pueden entregar.

Setlist de Amorphis:

  1. Under The Red Cloud
  2. Sacrifice
  3. Bad Blood
  4. Sky Is Mine
  5. Wanderer
  6. On Rich And Poor
  7. Drowned Maid
  8. Dark Path
  9. The Four Wise Ones
  10. Silent Waters
  11. Relief
  12. My Kantele
  13. Hopeless Days
  14. House Of Sleep

Encore

  1. Death Of A King
  2. Silver Bride
  3. Black Winter Day

GALERÍA

 

 

 

Amorphis

El próximo Miércoles 25 de Mayo regresa a nuestras tierras AMORPHIS, banda finlandesa que viene presentando “Under The Red Cloud”, disco lanzado el año pasado. El evento se realizará en Blondie y contará con la presencia de los chilenos LAPSUS DEI quienes se encargarán de abrir el show.

Las entradas están disponibles por sistema Ticketek, Falabella, Cine Hoyts, GAM y Kmuzzik. Sin recargo se encuentran en tiendas Traffic y The Knife (Eurocentro) y Zalagarda del Portal Lyon.

Los precios son:

Primeros 200 tickets: AGOTADA
Entrada General: $20.000

Amorphis en Chile | 25 de mayo 2016 | Blondie

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AMORPHIS regresará a nuestro país para promocionar su último disco “Under the Red Cloud” (2015) en un show imperdible programado para el miércoles 25 de mayo a las 21:00hrs. en Blondie. El show contará con los chilenos LAPSUS DEI como banda invitada.

Las entradas están disponibles por sistema Ticketek, Falabella, Cine Hoyts, GAM y Kmuzzik. Sin recargo se encuentran en tiendas Traffic y The Knife (Eurocentro) y Zalagarda del Portal Lyon.

Los precios son:

Primeros 200 tickets: AGOTADA
Entrada General: $20.000

 

Amorphis en Chile | 25 de mayo 2016 | Blondie

 

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Las escaleras descendentes de la Blondie fueron un marco mágicamente idóneo para la explosión de metal nórdico mitológico que se venía. Tal como la carátula del aplastante álbum llamado “Skyforger”, donde aparece “el árbol de árboles” según los antiguos nórdicos (Yggdrassil) cuyas ramas se elevan al cielo pero cual espejo de consecuencias, también se proyectan raíces hacia el centro de la tierra en una simetría aplastantemente divina. Esa sensación especial se podía sentir al bajar y bajar hasta llegar al escenario principal, de palpar el concepto tras Amorphis.

Amorphis, Amorphis… qué decir de ellos, es una de esas grandes bandas subvaloradas que cuando se les da una pequeña oportunidad dejan claro que merecen mucho más que el “mainstream” de música actual y del rock, cómo no si incluso cuando a sus propios fans se les pregunta ¿qué estilo tiene Amorphis? ninguno responde lo mismo, porque son más menos inclasificables entre Doom, Death, Sinfónico, Melódico, Progresivo, Folk, etc., etc., lo que refleja mucha innovación dentro de un estilo de música que amamos, pero tiene mayormente otras virtudes. En esta segunda visita a Chile, y primera como número central, se tenía alta la vara de ansiedad y expectativas, pero se cumplieron con creces.

amorphis11cl-14Sin teloneros y ante no más de unas 700 personas, a las 21:05 comenzaron a escucharse unas guitarras que lamentablemente no eran usadas por Esa ni Tomi, sino por los roadies que al parecer “como que estaban haciendo” la… ¿prueba de sonido? Está bien hacer unas pequeñas calibraciones de instrumentos ¡pero no tanto rato! Fue extraño, se esperó más de media hora y la verdad se temía por la calidad del sonido o que algo quizás faltaba.

No obstante lo anterior, toda ansiedad se termina cuando suben al escenario, ya pasadas las 21:30 hrs, el Sr. Jan Rechberger (batería) y el Sr. Santeri Kallio (teclados). En pocos instantes ya estaban arriba Niclas, Esa y ambos Tomi, para dar inicio a la memorable jornada.

Ante el impresionante y muy nórdico telón de fondo alusivo al último trabajo The Beginning of Times, la banda comenzaba su travesía 2012 sobre suelo chileno presentándose en la voz de Tomi con un clásico “¡We are Amorphis!” a través de la potente Song of the Sage.

Sin mucho respiro se venía ahora un saludo al álbum “Silent Waters” con Towards and Against. Fue una clara representación de la noche, un público no muy numeroso pero épicamente entusiasta en cantar y apoyar. Aunque principalmente los últimos discos, no tanto la primera etapa más Death de Amorphis, y sin querer ahondar en eso, creo que no hay nada de malo. Los caminos del Metal son a veces muy misteriosos y en mi humilde opinión, el “alma” de Amorphis está básicamente en los trabajos alusivos al Kalevala, alguien que siga solamente la etapa más extrema inicial pero odie lo último, no creo que sea el “true fan” de ellos.

Ahora un Tomi, aún no tan sorprendido a través de su “absolutamente inclasificable” micrófono, agradece al público y nos menciona que se viene algo del “Eclipse” con ¡The Smoke! Otro de los temazos de Amorphis. Esa melodía entre melancólica y épica que se mueve por delante con el teclado y guitarra de Santeri y Esa, es a la perfección seguida “de fondo” con la guitarra rítmica de Tomi y el bajo de Niclas. Fue el primer punto alto de la noche cuando los metaleros presentes vociferaban el clásico “oh oh oh”. Cierra el momento Tomi cuando ahora sí entre emocionado y sorprendido lanza un natural “This is fantastic!, thank you!”

(Tomi) “Sky is… (publico) mine!”, Sky is Mine! y la guitarra con el efecto digital delay de ésa nos sumerge en las aventuras de Ilmarinen en la parte del Kalevala alusivas a él, IMPECABLE ejecución de la banda, compacta, sólida, en particular los solos de teclado y guitarra. El público, como siempre es la audiencia chilena, parte del show.

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Ahora Tomi nos mencionaba que iban a hacer un saludo al disco “Elegy” a través de On Rich and Poor!! Responden todos … se nota que otro período compositivo se hacía presente, cómo recuerda este tema a lo mejor del “swedish metal”, y aunque ellos son finlandeses, está claro que estos vikingos ahora conquistan a través de la música (creo que sería un buen tema para una editorial futura…), fue un temazo ejecutado a la perfección. Tomi agradece al público con sus pulgares arriba, ya la compenetración era total.

Volvemos “al futuro” con Sampo y el Yggdrassil de “Skyforger”. A estas alturas cómo no rescatar la maestría vocal del Sr. Tomi Joutsen, tanto en lo gutural como en lo limpio, es un tipo solidísimo que al menos desde donde yo estaba no se le escuchó ningún error, todo lo contrario, pese a lo exigente del repertorio de Amorphis, su desempeño fue superlativo. Del resto de la banda, llama la atención lo compenetrados que son, nadie quiere destacar sobre el otro, a diferencia de un típico show de heavy donde el batero o guitarrista muchas veces se divierte solo con el público, en este caso no aplica ni es necesario, Esa, Tomi, Niclas y Santeri son como el engranaje perfecto tras el macro objetivo del arte, excelente.

amorphis11cl-02Nuevamente Tomi juega con el público con el “complete la oración”, en este caso “complete la canción” aludiendo al excelente último trabajo y su single: You I… NEEEED! todos cantando y disfrutando, maravilloso momento, nada más que decir.

A continuación una explosión de Death Metal más a la vena comenzaba con Majestic Beast (preludio) y luego con Vulgar Necrolatry que nos remonta hasta 1992 y The Karelian Isthmus. Como dije antes noté que algo bajaron las rpm en el público con esta parte del show, pero nada demasiado fuerte como para haber bajado la alta factura de la noche.

Luego un “Do you want more?” de Tomi era respondido por una avalancha de vítores para “avanzar” a 1994 y 2001 respectivamente con Into Hiding (que gran tema) y Alone, nexos perfectos en secuencia para cerrar la primera parte del show con otro de los puntos altísimos de la noche: Black Winter Day. En este temazo el sintetizador de Santeri es tan importante que fue él el único músico de la noche presentado por Jousten. Ya a esas alturas habíamos escuchado casi doce temas y el tiempo parecía haberse detenido … un estruendoso aplauso y aclamación cerraba el núcleo inicial.

Muy breves minutos pasaron hasta que se escuchó de fonda la intro del “Skyforger”, preludio perfecto para dar paso a una tríada de temas demoledora y que son cierre perfecto de un show de alta factura como éste.

Partimos con la potente Silver Bride, al parecer una de las favoritas del público, para seguir con la guitarra acústica de My Kantele, que llama a la meditación e introspección personal. Durante un rato Tomi se va y es la banda sola quien ejecuta los acordes, interesante, el equilibrio no se pierde porque estábamos viendo un *grupo* de verdad…

El preludio para la última ejecución viene de forma emotiva, porque claramente Tomi Joutsen no exagera ni es “políticamente correcto” cuando emocionadamente afirma “thank you for coming and supporting Amorphis (gracias por venir y por apoyar a Amorphis), la ejecución perfecta de banda y público de House of Sleep fue solamente un nexo para el siguiente show de estos finlandeses en Chile, de seguro será con más público, pero igual de espectacular.

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Un show redondo, sin desorden de ningún tipo de parte del respetable (sin duda mereció el nombre), un recinto acorde a la temática y a las exigencias técnicas, una banda impecable con un sonido aceptable y un setlist demoledor, solamente quizás, faltó Väinämöinen para preguntarle directamente a él la razón místico-esotérica-mágica del porqué el metal se une de forma tan perfecta con las temáticas paganas, quizás ese sea el gran secreto que nos hará perdurar.

Notable Amorphis.

Setlist:

01. Song of the Sage
02. Towards and Against
03. The Smoke
04. Sky is mine
05. On Rich and Poor
06. Sampo
07. You I need
08. Majestic Beast
09. Vulgar Necrolatry
10. Into Hiding
11. Alone
12. Black Winter Day
Encore:
13. Silver Bride
14. My Kantele
15. House of Sleep

REVISA AQUÍ LA GALERÍA DE FOTOS DEL CONCIERTO

Cerca de 700 personas llegaron hasta el Club Blondie para la segunda visita de Amorphis en Chile. La banda llegó a nuestro país presentando su último trabajo “The Beginning Of Times”.

Fotos: Guillermo Salazar

Pocas veces la fanaticada chilena tiene la posibilidad de presenciar en una misma noche y sobre un mismo escenario el espectáculo ofrecido por dos bandas grandes y consagradas a nivel mundial. Por eso, lo del pasado jueves era reconocido por todos como una fecha importante y especial, de esas que no suceden muy a menudo por este rincón del globo, y que por lo tanto resultaba imperdible para los fanáticos, fueran de una o de la otra banda, o de ambas en algunos casos. Children of Bodom y Amorphis, o Amorphis y Children of Bodom, son bandas con una amplia trayectoria y que ocupan un sitial importante dentro del Metal, pero que en cierta medida estaban al debe con Chile. Casi veinte años han pasado desde que Amorphis se formó, quince desde que lanzaron su primer álbum, y tuvieron que pasar nueve discos (algunos de ellos realmente soberbios, como Tales of thousand lakes, Elegy, Eclipse o el mismísimo Skyforger) por las vitrinas del mundo para que finalmente visitaran nuestro país. Y el caso de Children of Bodom no es muy distinto; a quince años de su formación y a doce desde que lanzaron su ya mítico Something Wild, Children of Bodom visita recién por tercera vez Chile, y cinco años han pasado desde la última. Por eso la impaciente espera, espera que en el caso de muchos fanáticos se fue transformando en ilusión con el pasar de los años. Ilusión que pasó a ser ansias cuando se confirmó que estos colosos finlandeses venían a Chile, ¡y en la misma noche! Por eso, lo del pasado Jueves 10 de Septiembre era sencillamente imperdible. Las expectativas eran, por decir lo poco, altas. Pasemos ahora a rememorar lo que fue el concierto y ver si dichas expectativas se cumplieron o no.

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Eran más o menos las 18:00 hrs. cuando se abrieron las puertas del Teatro Teletón para lo que hasta esa hora deben haber sido un 800 fanáticos que hacían fila sobre las veredas de ambos lados del frontis de la calle de Don Mario. Ingreso tranquilo y sin sobresaltos, ya adentro del Teletón se podía apreciar a una gran cantidad de gente que permitía prever que dentro un rato el recinto estaría repleto. El ambiente era el óptimo y ya las 19:00 hrs. Estaba todo dispuesto para que iniciara el Metal.

cob-am_05Los encargados de empezar a amenizar la jornada fueron los nacionales de Industrial Company Inc. Su parte del show se inició a eso de las 19:15 y duró aproximadamente 30 minutos. Para ser honestos, quien escribe no conocía muy bien de antemano a esta banda, excepto por un par de canciones escuchadas en su MySpace, pero jamás había tenido la posibilidad de verlos en vivo, y creo que para gran mayoría de los asistentes era igual. En definitiva, telonear a Amorphis y Children of Bodom fue la presentación en sociedad de los créditos nacionales, por decirlo de algún modo. Probablemente habían tocado varias veces en tocatas y conciertos menores, pero nada tan grande como esto. Ahora bien, eso no les pasó la cuenta. Gracias a ese amplio bagaje adquirido seguramente en muchas presentaciones, se mostraron seguros y confiados en lo que estaban haciendo. Tocaron ocho canciones (si no me equivoco) de forma sólida y demostrando gran afinidad entre los miembros. Tuvieron una recepción bastante favorable, a pesar del ya mencionado hecho de que no muchos parecían conocerlos, la gente se demostró receptiva ante su propuesta musical: un Heavy bastante pesado con clara presencia de elementos industriales. Al cabo de su presentación la gente los despidió con un merecido aplauso. Aquí destaco que eso es muy meritorio. Una banda virtualmente desconocida, que toca un estilo de Metal bastante diferente al de las bandas principales que tocaban esa noche, logró hacerse escuchar y mostrar lo que ofrecen ante un público que no era el suyo, se fue entre aplausos y vítores. Bien por la gente de Industrial Company Inc., un buen show el que ofrecieron.

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Eran las 19:45 cuando los nacionales hicieron abandono del escenario, y en ese momento muchos pensamos “¡oh! emoción, ¿quedan pocos minutos para Amorphis!” Bueno, error. Y no puedo no hacer notar este pequeño gran detalle que marcó uno de los puntos negativos de la noche, quizás (hay que decirlo) el único punto negativo. El intervalo que hubo entre la presentación de Industrial Company Inc. y la de Amorphis duró más que toda la presentación de los primeros. En efecto, fueron cuarenta y cinco minutos que francamente se hicieron eternos. No sé en quién recae la responsabilidad de este tipo de situaciones, pero ciertamente es algo que no puede pasar. Para el pasado Leyendas del Rock, llevado a cabo en el mismo recinto, no pasaron más de 10 minutos entre las presentaciones de cada banda, algo que por su puesto se agradeció. ¿Por qué no ocurrió lo mismo aquí? La verdad no me lo explico. Es aceptable que una banda demore quince, veinte minutos en salir a escena, pero ¿cuarenta y cinco? Tal vez el hecho de que las bandas hayan estado en otro lugar previamente (en una conocida tienda de instrumentos musicales), efectuando el “meet & greet” hizo que no pudieran hacer pruebas de sonido en el momento propicio y empezar sus shows antes, no lo sé. Pero sea cual haya sido la razón, no puede dejar de destacarse como algo negativo y que hay que evitar.

cob-am_03Larguísimos cuarenta y cinco minutos, y a las 21:30 aprox. comenzaban a sonar ¡POR FIN! -y no lo digo por esos cuarenta y cinco minutos de espera, si no por todos esos años soñando con ver a Amorphis en vivo- los primeros acordes de la poderosísima Leaves Scar; todo mientras Tomi Koivusaari (guitarra), Esa Holopainen (guitarra), Santeri Kallio (teclados), Niclas Etelävuori (bajo), Jan Rechberger (batería) comenzaban a tomarse el escenario. Fue interesante notar como el primer despliegue vocal de Tomi Joutsen (el último en subir) asombraba a quienes de plano no conocían a la banda, y que obviamente tampoco habían visto al señor Joutsen en acción, por lo que su ‘head banging circular’ y sus increíblemente largas rastas asombraron tanto como su poderosa voz. Más de un “¡cacha el pelo!” escuché a mis alrededores. Sin duda la solidez de Leaves Scar encantó a los que habían ido exclusivamente para ver a Children of Bodom, eso se notó con el espontáneo “¡Amorphis! ¡Amorphis!” que surgió desde todos los sectores del teatro cuando finalizaron su primera canción. Sin pausa y aún con el reconocimiento del público de fondo regalaron Towards and Against, que sonó genial de principio a fin, gracias al gran trabajo de Santeri. Una banda de Heavy/Death Melódico sin un gran tecladista difícilmente sería melódica, pero no es el caso de Amorphis.

Una pequeña pausa para entregarle al público el respectivo agradecimiento por semejante recepción. Un sorprendido Tomi hizo patente un muy sincero “Thank you, thank you” que estuvo presente a lo largo de toda la presentación, porque se notó que la banda no dejaba de admirarse con lo que provocaban en la audiencia. Breves segundos y el teclado de Kallio invocaba a Skyforger, el disco que por cierto la banda venía a promocionar. Sampo debe ser uno de los mejores temas de aquél álbum, y su interpretación se agradeció, o al menos eso dio a entender el “The days they blend into the nights” que un importante sector del público coreó. Algo parecido ocurrió con On Rich and Poor; cuando el público empezó a entonar un “oh oh oooh” que emulaba los acordes de la guitarra de Esa, notable momento que nuevamente sorprendió gratamente a la banda. Atronador y genialmente bien interpretado tema que todos los presentes disfrutaron, especialmente la ‘maideniana’ parte instrumental.

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Luego se vino lo que es un verdadero clásico para los fans, y uno de los temas más reconocidos por el público en general: The Smoke. A esas alturas el público, fuera fanático o no, estaba totalmente entregado a la banda y a lo que ésta pudiera ofrecer. Lo bonito del show de Amorphis fue que esta entrega también se dio a la inversa. Señalemos que ellos más que cualquiera estaban conscientes de que la banda principal de esa noche, aquella a la que la mayoría había ido a presenciar, era la que seguía después, y no precisamente ellos. Por eso se les vio contentos, agradecidos y a ratos hasta impresionados por la reacción del público. The Smoke fue clara muestra de todo ello: el público (o al menos la parte que podía) cantó y saltó durante el transcurso de toda ella. Mención aparte para cómo sonó la canción en sí: realmente bien. Se notaron los años de carrera juntos, pues estaban totalmente compenetrados y nadie cometió un solo error. Luego se dejó caer uno de los mejores momentos de la noche. Un viaje al pasado, a la época del Tales from the Thousand Lakes, de donde vino The Castaway. Quizás no tan conocida por el grueso del público, pero para aquellos que siguen a la banda hace años fue un regalo de aquellos, sin duda.

cob-am_09Y de lo antiguo volvimos a lo más nuevo, porque Skyforger nuevamente se hacía presente para brindarnos uno de sus mejores cortes. Silver Bride fue recibida con entusiasmo por el público. Al igual que Sampo, por ser de lo más reciente de la banda, era también bastante conocida para la mayoría, por lo que su coro fue entonado por muchos en el teatro. Luego, otro momento increíble para quienes seguimos a Amorphis, y perdonen que escriba en un tono un poco más personal, pero en este punto no puedo evitarlo. Esta vez el álbum invocado fue el también antiguo y clásico Elegy (1996), en el cual cada tema es en sí una genialidad que en lo personal considero joyas. De entre todos esos temas el que más me ha gustado siempre es My Kantele, y déjenme decirles: oírlo en vivo fue una especie de sueño hecho realidad. Elegy es un disco (al igual que Tales from the Thousand Lakes) cuyas letras están basadas en el folklore y en antiguas historias de Finlandia que han sido transmitidas durante siglos y que se han ido recopilando en el kanteletar (conjunto de poemas clásicos de Finlandia). Entonces el interés va más allá de lo musical, como comprenderán. Escuchar My Kantele (por cierto, el kantele es un instrumento musical) es remontarse miles de años atrás en la historia de un pueblo, conocer sobre ella y mucho más. Para uno que tiene especial interés en la Literatura este tipo de canciones tienen un significado especial, y oír ésta en particular fue increíble. Fue como escuchar Rime of the Ancient Mariner de Samuel Colridge en manos y voz de Iron Maiden el pasado 22 de Marzo, guardando las proporciones, claro. Y al parecer no era yo el único que pensaba así, porque mucha gente cantó “Its belly out of hard days, Its soundboard from endless woes, Its strings gathered from torments, And its pegs from other ills, Truly they lie, they talk utter nonsense” con mucha fuerza. Fue sin duda un gran momento, muy aplaudida por el respetable una vez que finalizó.

Pero un concierto de Amorphis no sería tal sin House of Sleep. Era cosa de tiempo para que el que es quizás el hit más grande la banda se hiciera presente esa noche. Personalmente creí que con él cerrarían, por lo que me sorprendió un poco que apareciera tan pronto en el setlist (ingenuamente, y al igual que varios, creí que a esa altura a aún restaban unos 5 temas al menos). ¡Qué momento! Si algunos de los anteriores temas fueron coreados por gran parte de los asistentes, este sin duda fue el mejor recibido en este sentido. Previamente Tomi preguntaba si había alguien que cantara bien entre los asistentes, y ante las respuesta positiva del público dijo que se alegraba porque necesitaría ayuda para cantar la siguiente canción. Algunos supimos de inmediato que se trataba de House of Sleep. Apenas comenzó a sonar la gente dejó caer sobre el escenario un estridente “oh oh oooh”, y un enorme “You don’t know!” sonó en durante el coro. Gran ovación para el sexteto que nuevamente Tomi se encargó de agradecer, como durante toda la noche.

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Desafortunadamente se acercaba el final, e insistiré en esto: creo que nadie lo esperaba. El tema elegido para finalizar fue Black Winter Day, una muy buena forma de coronar una gran presentación, aunque quizás podrían haber invertido el orden con la canción anterior. Finalizaron esa canción y se despidieron a la vez que agradecían, se bajaron del escenario mientras el público aplaudía y gritaba “¡Amorphis! ¡Amorphis!” En ese momento muchos pensamos “Bueno, ahí viene el encore”, y que pronto la banda regalaría al menos dos temas más, pero no, eso había sido todo. Una lástima, no sólo por Amorphis, si no para todos los que esperaban un show íntegro de ellos, y no un mero teloneo extendido. Pero el haber quedado con gusto a poco habla al menos de un gran show. Amorphis vino a probar suerte ante la fanaticada desconocida como la chilena en una noche donde ellos no eran los principales, ¡y vaya que la tuvieron! Fue temazo tras temazo, el público lo reconoció y respondió cantando y lo premió con aplausos. Ante esto la banda sólo podía maravillarse, y como el mismo Tomi dijo, quedaron sin palabras (“I’m speechless,” he said). Sólo queda esperar que prontamente la banda vuelva a Chile promocionando otro discazo y a regalarnos un concierto como banda principal, porque cincuenta minutos se hacen nada para disfrutar la magnificencia de Amorphis.

A las 21:20 Amorphis terminó su presentación, y nuevamente pensamos que le espera para ver a los estelares de la noche sería breve, y nuevamente nos equivocamos… Esta vez hubo que esperar cuarenta minutos, aunque se hicieron un poco más cortos al ver el entretenido desfile del crew de la banda que probaba los instrumentos. Hasta la ESP de rayas rojas sacó aplausos cuando la alistaban para lo que se venía. No tengo ánimo alguno de ser majadero, pero de verdad, cuando iba media hora de espera el asunto era realmente molesto. Pero qué se iba a hacer, sólo restaba esperar.

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Eran aproximadamente las 22:00 cuando finalmente, después de cinco largos años, Children of Bodom salió a escena. Había que estar allí para entender la magnitud del recibimiento para los de Espoo. Comenzó sonando una extrañísima Intro (They’re coming to take me away, de Napoleón XIV, para quien le interese) que daba tiempo al quinteto para tomar sus lugares en el escenario mientras los fanáticos ya comenzaban a sentir ese “algo salvaje” sin que aún no sonara siquiera una nota. Eso cambió rápido y de pronto, cuando comenzaron a sonar los acordes de Sixpounder, un tema de que puede haber sorprendido a algunos como apertura, pero sí que cumplió con encender los ánimos. Pudiera sonar a exageración pero ese “Waaar!” se escuchó hasta Finlandia. Primera canción y quedaba claro que lo que quedaba de concierto sería una destrucción masiva de cuerdas vocales por parte del público.

Janne pedía palmas, que obviamente aparecieron enseguida, para comenzar a tocar la electrónica intro de Living Dead Beat, que también fue coreada de principio a fin por los fanáticos. Tanto Janne como Alexi hacían alarde de su talento a la hora de los solos, lo que claramente encendía a la gente aún más. Luego, uno que otro característico fuck*n’ motherfuck*r se hacía presente para presentar Hellbound on my trail, junto con un escupitajo, claro. La gente coreó la canción completa, con especial entusiasmo en el estribillo y el “H-A-T-E, E-N-D” resonó con fuerza en el Teletón.

cob-am_04Una pequeña pausa y el público aprovechó para entonar al clásico “olé, olé, olé, Children, Children”. Un lindo detalle pero que Alexi al parecer no entendió. Cito textual: “I can’t really hear you m*therfuckers, what the fu*k was that?” Por lo menos a mí me hizo reír mucho eso. Bueno, obviamente comprendió que era algo bueno, pues lo dijo en tono de broma y sonriendo. Luego preguntó si la estábamos pasando bien, a lo que la respuesta fue un estruendoso “Yeahhh!”. “Muy bien, muy bien, así me gusta”, dijo, y luego se anotó con un escupitajo de antología que con la ayuda del micrófono se escuchó clarísimo. Uno de los tantos momentos lúdicos de la noche. Todo esto para tomarse un respiro y presentar la thrashera Needled 24/7. Creo que a estas alturas está demás decir que la canción fue cantada a todo pulmón por casi todos los asistentes. Sólo agregar que fue perfectamente bien ejecutada por todos los integrantes.

Lo que vino en seguida fue un combo de dos temazos que casi hacen que el teatro se viniera abajo. Silent Night, Bodom Night fue presentada a medias por el público y por Laiho, y fue cantada íntegramente por un enfervorizado Teletón. Solo simultáneo de Wildchild y Warman que alucinaron a todos, y que daban cuenta de lo talentosos que son los integrante de CoB. Acto seguido una breve intro (que no alcancé a reconocer) dio paso al inconfundible teclado que abre Hate me! y el descontrol fue total. Quedó muy claro a todo el mundo le “portaba un carajo si alguien los odia”, el momento de mayor delirio en lo que iba de noche.

cob-am_11Luego una sorpresilla: una especie de medley entre dos grandes canciones que deben estar entre las favoritas de los fanáticos. Lake Bodom y Bodom After Midnight. ¿Qué puedo decir? Hacía rato la gente ya estaba entregada, y no hará falta decir que cada verso de ambas canciones fueron coreadas de gran manera. Luego comenzaron a sonar unos acordes que se hacían conocidos y muchos pensamos “No… No puede ser, ¿o sí?” En efecto, parecía que se venía otra sorpresa, más bien una gran sorpresa: Children of Bodom versionando a los maestros de Stratovarius con el clásico de clásicos Black Diamond. Eso fue iniciativa de Janne, pero Alexi dijo “No, me siento con ganas de tocar Stratovarius”, a lo que Janne objetó “¿por qué carajo no, loco? Alexi responde “bueno, tocaré la cuestión si ustedes lo hacen”. “Vamos!” dijo Janne de vuelta y empezó a tocar la conocida intro de Johansson, a lo que se sumaron Jaska y Henri. En ese momento todos pensamos que iba en serio, que de verdad tocarían esa gran canción, pero… ¡no! De verdad Alexi no estaba para eso y decidió que era mejor darle a la gente lo que habían ido a buscar. Y bueno, lo que siguió fue sencillamente de locos: Follow the reaper, que fue inmediatamente sucedida por Angels don’t kill y un impresionate medley de Children Of Decadence / Bodom Beach Terror. Esto último fue en verdad impresionante. Children of decadence pareció sorprender gratamente a muchos, y ni hablar de Follow the reaper, uno de los temas más conocidos y representativos de la banda que no podía faltar e hizo vibrar a todo el mundo en el recinto, y los solos nuevamente impecablemente ejecutados: pulcritud absoluta.

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“I don’t give a flying fu*k motherfuc*er” gritó la gente a todo pulmón en el estribillo de In your face, uno de los mejores temas del Are you dead yet?, que la gente recibió, para variar, fascinada. El último disco de la banda tenia que volver a hacerse presente, y lo hizo nada más ni nada menos que la canción homónima. Bloodrunk probó que en definitiva los últimos discos de CoB cuentan con algunos temas que a los fanáticos les encantan, gran momento también. Apenas un instante después volvían a su periodo más clásico, ¡y de qué manera! Hubiese resultado inaceptable que uno de los mejores temas (si no el mejor) del Hatebreeder no estuviera presente esa noche. La banda lo sabía, así que regalaron Downfall, interpretada de manera impecable y coreada de forma particularmente entusiasta por la masa, notabilísimo momento. Y con eso Children of Bodom daba cierre a su concierto en Chile, cosa que el público no iba a permitir tan fácilmente, por lo que los gritos exigiendo su regreso cayeron de forma casi instantánea sobre el escenario.

cob-am_10No se hicieron de rogar mucho que digamos. Breves segundos después estaban de vuelta, agradeciendo de forma muy atenta (¡pero ruda! y cómo no, si es el sello del Wildchild) la presencia, la recepción y el apoyo hacia ellos. También estuvieron las infaltables palabras para la audiencia de la fecha anterior, en este caso la argentina, que siempre se ve superada por el inigualable público chileno. Al margen de las palabras de buena crianza, creo que no deja de ser cierto, lo cual llena de orgullo. Volviendo a la másica: ¡Jump! Mítica canción de los aún más míticos Van Halen. Pero la experiencia previa con Black Diamond de algún modo nos hizo saber para donde iba la cosa. Todo iba bien hasta que Alexi detuvo todo. “¡Calma, calma! Mierda! Cállate hueón!” Y el pobre Janne que se tuvo que quedar con las ganas de hacer un cover de nuevo, momento muy gracioso.

Poniéndose serios, y ya para terminar la velada, la banda azotó el escenario con Bed of Razors, otro temón del Hatebreeder. Intuyendo que ya quedaba poco, el público no podía hacer otra cosa que cantar con lo que quedara de garganta. Quedaba sólo una canción y los fans daban su opinión respecto a cuál debía ser: por aquí y allá se escuchaban títulos como Deadnight warrior, Kissing the shadow, Are you dead yet? (genialmente pronunciado por un colega en la galería), pero sólo había una elegida: Hate Crew Deathroll, ni más ni menos. Como diríamos en buen chileno: ¡Quedó la escoba! Por no decir que quedó la mansa… Y es que al saber que luego de eso no habría más, la gente simplemente se desató. Todo mundo saltó, gritó, pegó como verdaderos enajenados con el poder de una de las canciones emblemáticas de la banda. Memorablemente para coronar lo que fue una más que solida y gran presentación. Lo de Children of Bodom debe haber sido una de las mejores presentaciones que hayamos podido ver en Chile desde siempre.

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Para finalizar algunas impresiones generales. Empecé este review comentando que pocas veces se tiene la posibilidad de ver a dos enormes bandas una misma noche. Es triste pero cierto. Esto no es Europa, donde todos los años tienen un Wacken con el que te puedes regodear y hasta cansarte de ver tanta leyenda junta. Esto es Chile, donde no hay grandes festivales y cuesta traer bandas de renombre, por lo que hay darse con una piedra en el pecho si una de ellas llega a venir, y dar gracias al Cielo si algo como lo de anoche sucede. Piensen en lo que pasa en países como Uruguay, Bolivia o Colombia: es una vida complicada la de nuestros hermanos metaleros en esos países. Insisto, hay que estar felices y orgullosos de que este distante pedazo de tierra figure en los mapas de bandas Children of Bodom, Amorphis, Iron Maiden, Kiss y tantos otros que nos han visitado. Pero hay que estar más felices aún con que de vez en cuando alguna que otra productora se anime y traiga espectáculos como el del Jueves. Como segundo punto para finalizar, me gustaría destacar el sonido del Teatro Teletón. Hubiera sido realmente triste no haber podido disfrutar de estas dos grandes bandas por culpa de una mala acústica. Y como tercer y último punto: sólo esperar que esto se vaya repitiendo, que así se transformando en costumbre con el paso de los años. ¿Y quien sabe? A lo mejor el 2020 tenemos un festival de Metal importante en Santiago, que reúna no solo a dos, si cinco, diez bandas en una misma noche. ¿Por qué no?

Setlist Amorphis:

01 – Leaves Scar
02 – Towards And Against
03 – Sampo
04 – On Rich And Poor
05 – The Smoke
06 – Castaway
07 – Silver Bride
08 – My Kantele
09 – House of Sleep
10 – Black Winter Day

Setlist Children of Bodom:

01 – Sixpounder
02 – Living Dead Beat
03 – Hellhounds On My Trail
04 – Needled 24/7
05 – Silent Night, Bodom Night
06 – Hate Me!
07 – Lake Bodom / Bodom After Midnight
08 – Follow The Reaper
09 – Angels Don’t Kill
10 – Children Of Decadence / Bodom Beach Terror
11 – In Your Face
12 – Blooddrunk
13 – Downfall

Encore

14 – Bed Of Razors
15 – Hate Crew Deathroll