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Una banda como Amorphis siempre será bienvenida en Chile, mejor todavía si ya es su cuarta vez en nuestro país. En este caso, algo que llamó la atención es que la tradicional puerta del Centro de Eventos Blondie, por donde salen los músicos a escena y donde tenías una pequeña oportunidad de saludarlos, ahora estaba cubierta por un telón negro a la altura de la barricada… una pena que pongan aún más distancia entre la banda y su público.

El Doom Metal chileno abre la noche

Cuando llegamos a la cancha, los nacionales de POEMA ARCANVS ya habían comenzado su presentación, marcando lo otro llamativo de esta jornada: la puntualidad. La banda fue anunciada para las 19:45 y cuando llegamos a las 19:47 ya estaban tocando She Burns Us, temazo del “Iconoclast” (2002), con toda la calidad a la que la banda con más de 20 años de trayectoria nos tiene acostumbrados. Lo malo fue que empezaba su presentación frente a unas cien personas, mereciendo claramente un mejor marco de público. Al terminar el tema unos acoples molestaron un poco pero nada grave.

La noche continúa con Straits Of Devotion del “Stardust Solitude”, trabajo que esperamos sea lanzado durante este año. Con un marco de público aun pequeño cabe considerar que quizás adelantar material no es la mejor movida pero eso no le quitó ni el más mínimo detalle a la entrega de la banda, con una guitarra que a momentos se perdía por el volumen pero que se solucionaba, nuevamente terminando con acoples…

Colgándose de ese acople arranca Elegía. Acá ya se notaba que hubo gente que no sólo quería ver a los dueños de la jornada, sino también a sus invitados nacionales. Ya las cabezas se movían tímidamente y la canción termina con muchos más aplausos y celebraciones para dar paso a Alter del “Timeline Symmetry” (2009), una canción que no provocó mucha respuesta pero respetada por el público, aun a pesar del pequeño acople que se dio a media canción y siendo finalmente celebrada de todas maneras.

No podían faltar clásicos del “Arcane XIII” (1999) y, apenas anuncian que tocarán algo de ese disco, inmediatamente las cerca de doscientas personas que ya estaban en la cancha se emocionan y acompañan a sus compatriotas cantando Essence, con esa atmósfera maravillosa que se genera en el interludio musical acompañado por las palmas de los presentes y una luz azul entre el humo. Momento para un pequeñísimo y necesario descanso.

Desintegración suena cañón pero, al parecer, la gente no enganchó mucho con el tema, no observándose ni escuchándose muchas voces o movimiento, a pesar de ser un tremendo tema digno de su repertorio y, finalmente, todo termina con Desde el Umbral, un clasicazo de aquellos. Acá todo el mundo que ya se encontraba en la cancha se conecta con la banda y con este tema de su debut hace ya 20 años, un momento tremendo. Mientras suena el órgano final de la canción, la banda se despide y aquí debo agradecer a la organización el permitir un buen tiempo a la banda ya que recuerdo la última vez los teloneros sólo pudieron tocar tres temas. Un buen detalle de respeto al músico nacional.

Setlist de Poema Arcanvs:

1. She Burns Us
2. Straits Of Devotion
3. Elegía
4. Alter
5. Essence
6. Desintegración
7. Desde el Umbral

La Reina del Tiempo arremete

Ya con casi tres cuartos del local lleno y a las 21:00 exactas, comienza a sonar la intro de los invitados de honor de la noche, subiendo al escenario sin mayor parafernalia y largándose con todo a tocar The Bee, opening track de “Queen Of Time” (2018), la placa que vienen promocionando y, como ya los fanáticos han tenido casi un año para disfrutarla, desde el primer minuto cantan con la banda. Tomi Joutsen aprovecha un pequeño espacio en la canción para saludar por primera vez al público generando la obvia respuesta del respetable.

Casi sin detenerse arranca The Golden Elk, también de su última placa. El público a estas alturas precoces ya está totalmente entregado a la banda y salta como condenado, cuando Joutsen pide que Santiago grite, adivinen… ¡faltaron gargantas para responderle! En la sección correspondiente de ritmo “guerrero”, la gente se puso a tono con el puño en alto y el grito “hey!” de rigor, acompañando un poco la sección de solos para que, finalmente, Joutsen le pida al público acompañarlo en el último coro y así se hace.

Los saludos de rigor tienen su momento y con el acompañamiento de las palmas del respetable llega Sky Is Mine del “Skyforger” (2009), convirtiéndose en el instante preciso para que se arme el mosh de la noche, no muy grande pero mosh al fin y al cabo. Todo el público cantando (¿o gritando?) el coro en un tremendo sing along deja claro que el tema es muy querido por la fanaticada que está a los pies de la banda, celebrando la sección de solos donde Santeri Kallio se luce en su teclado y Esa Holopainen en su guitarra (no exento de algunos pequeñísimos detalles, pero nada realmente importante) para tener hacia el final a un Tomi haciendo un helicóptero con su cabeza.

Casi sin respiro nos golpea Sacrifice del “Under The Red Cloud” (2015), tremendo tema de ese trabajo, que como tal, es recibido por el público y disfrutado a concho, tanto que creería muy pocos notaron que Joutsen tuvo algunos problemas con el atril de su micrófono, el cual era uno normal y corriente, a diferencia de su visita pasada donde contaba con un micrófono bastante particular que entregaba un sonido tremendo.

La típica alocución con palabras de buena de crianza le abren paso a Against Widows del “Elegy” (1996), un tremendo viaje al pasado de la banda que viene cargada de todo el peso y potencia de ese disco, tan nostálgico el momento que comienza cantando Tomi Koivusaari, quien no olvidemos cantó originalmente las voces guturales junto con llevar la guitarra rítmica en ese disco, compartiendo en esta ocasión con las voces limpias de Joutsen, quien ya también se hace cargo del resto de la canción. Algo que llama la atención es que se presentaron varios problemas con el atril de la batería de Jan Rechberger, por lo que varias veces durante la jornada tuvo que subir el técnico a ayudar.

Cuando comienzan a sonar las primeras notas de Silver Bride el público alucina, acompaña con sus palmas la introducción del tema y luego la Blondie se convierte en un mar de gente saltando y cantando a todo pulmón el coro, demostrando la tremenda conexión que Joutsen tiene con su público desde el escenario, haciendo un juego que genera un maravilloso momento con la gente cantando “silver bride” en respuesta al vocalista.

Un pequeño descanso da paso a Bad Blood que produce un cabeceo generalizado, donde ni siquiera el acople que se escucha molesta a nadie, cantando a la par de Joutsen casi toda la canción llega un momento en que el público se divide en facciones y vemos a algunos saltando, a otros cantando con el puño en alto, a otros cabeceando… uniéndose todos en una verdadera ovación al terminar la canción.

Mientras Joutsen parece regalar una uñeta o algo al público, se toma unos minutos para contar sobre la razón de la gira y habla muy brevemente sobre su último disco para arrancar de golpe con Wrong Direction, un tremendo tema, digno de la banda pero que parece no estar todavía muy integrado al soundtrack de sus fanáticos, se nota cierta desconexión del público acá pero mientras avanza la gente va enganchando y, como no, si la canción tiene todo para convertirse en un obligado de los próximos setlist que la banda presente.

Casi sin esperar que la canción anterior termine ya estamos escuchando Daughter Of Hate, y acá sí que la cosa no pinta muy bien. Ahora el público en general parece no estar muy familiarizado con este track de la última placa, un buen tema pero que, por momentos, pareciera que ni la banda lo tiene muy interiorizado. Sube nuevamente el técnico a ayudar con la batería, se ve una pequeña bandera finlandesa en el público y Holopainen termina cambiando su guitarra.

Así arranca la intro para Heart Of The Giant, la que sí engancha enseguida al público, quienes se reconectan y tararean toda la sección instrumental con que comienza la canción. Acá parecieran percibirse algunos pequeños problemas con el audio, incluso perdiéndose un poco la voz de Joutsen pero que con la energía de la banda pasan casi desapercibidos, especialmente cuando todo el público acompaña con sus voces hasta las secciones instrumentales.

Sin detenerse llega un clásico de los más nuevos, Hopeless Days del “Circle” (2013), un golpe a la cabeza con toda la potencia y rabia que transmite este tema, presentación que no está exenta de los problemas de la batería que, al parecer, tiene que ver con la sujeción de los platos. Lo que más llama la atención es que, a pesar de la potencia y agresividad de este track, el público se ve más bien tranquilo, ¿habrá sido el cansancio de la semana corta? Eso no impide que prácticamente toda la Blondie cante junto a la banda la canción completa y acompañe con sus palmas la sección instrumental de la medianía del tema, lo que permitió llegar a un final tremendo con un muy bien elaborado juego de luces entre las penumbras del humo y los flash de los focos.

En un concierto de Amorphis sería casi una herejía, un sacrilegio, no disfrutar algo del clásico y entrañable “Tales From The Thousand Lakes” (1994), así que cuando se anuncia que éste es el momento simplemente todo el público se desbandó, así arrancó Black Winter Day, ese clásico de clásicos de la banda, un momento en el que realmente no puse mucha atención porque entre cabecear y cantar tremendo tema difícil atender a algo más, sin embargo, estoy seguro que prácticamente toda la Blondie debe haberlo vivido parecido a como lo hice yo.

Termina la locura y es momento del tradicional encore con un público vuelto mono pidiendo que la banda regrese al escenario, los gritos de rigor se dejan escuchar y el tradicional momento se acaba sólo unos minutos después mientras suena la introducción de lo que continuará.

Así arranca el clásico instantáneo de su anterior placa, Death Of A King que vuelve loco a toda la Blondie. Saltos por acá, violentos cabeceos por allá, todo el mundo cantando, Joutsen le da el paso al solo de Holopainen. Las palmas acompañan la música en todos los momentos posibles llevando a un final del track tremendamente elaborado donde Tomi, con su voz limpia, comienza las primeras repeticiones del ya tradicional “death… of… a… King!”, siempre acompañado del público la música para y deja sólo las voces, luego el mismo juego pero con el grito gutural del vocalista y, por último, sólo el público para la banda regresar de lleno y terminar por lo alto la canción.

Tras dar las respectivas gracias se anuncia la última canción de la noche, House Of Sleep del tremendo “Eclipse” (2006). Toda la Blondie tarareando y acompañando con “oh oh oh” las partes instrumentales, cantando junto a la banda como si no hubiera mañana, un ambiente tremendo creado por el humo que era atravesado por las luces verdes programadas para el momento, el público canta en solitario el coro mientras Joutsen les extiende el micrófono y la banda queda en silencio. La gente gastando las últimas balas en la última canción del concierto canta y salta, se repite el juego anterior pero esta vez Esa Holopainen acompaña con la melodía muy suave, toda la gente cantando a capella, la banda se une sólo con la base rítmica y muy suave para, por último, irrumpir con todo en la parte final, mientras cerraban la noche, Koivusaari se acerca al público para entregarle, directamente en su mano y corriendo a los demás que trataron de tomarla, una uñeta a alguien del público, algo de lo que me gustaría más detalles pero al menos parece un gesto tremendo del guitarrista.

Así terminó la noche con la fanfarria final de toda la banda, una despedida un tanto abrupta que no dejó a nadie indiferente porque ni bien se tocó la última nota y se golpeó el último beat de batería, inmediatamente comenzó a sonar una versión fiestera, media borracha quizás de House Of Sleep, mientras se tomaban las fotos de rigor y salían rápidamente del escenario… una rareza de la noche que, a pesar de su un tanto extraño final, no dejó de ser una gran jornada.

Poema Arcanvs mostrando que siguen vigentes y mantienen su calidad y Amorphis dejando en claro que su éxito no es una invención. Aunque desgraciadamente todo terminó muy rápido (imagino que debido a compromisos con el local para que comenzara su funcionamiento normal de fin de semana largo), una de las cosas más rescatables, además del tremendo show que dieron cada una de las bandas, fue el respeto que se le mostró al telonero nacional, ojalá siempre fuera así. Por ahora, a esperar la próxima gira de Amorphis porque diría que ya quedó claro que nuestro país se ha convertido en parada obligada para los finlandeses y aquí se les esperará con los brazos abiertos.

Setlist de Amorphis en Chile 

01. The Bee
02. The Golden Elk
03. Sky Is Mine
04. Sacrifice
05. Against Widows
06. Silver Bride
07. Bad Blood
08. Wrong Direction
09. Daughter Of Hate
10. Heart Of The Giant
11. Hopeless Days
12. Black Winter Day
Encore
13. Death Of A King
14. House Of Sleep

LIVE REVIEW: Seba Miranda
FOTOS: Guille Salazar