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El baterista Martín López (ex-AMON AMARTH, ex-OPETH) se encuentra preparando el lanzamiento del nuevo trabajo que realiza en conjunto con su proyecto SOEN, quienes presentan un sonido experimental, que llevará por nombre «Lykaia» y será lanzado el próximo 3 de Febrero vía UDR Music.

Puedes escuchar el primer single de este trabajo a continuación:

El tracklist de «Lykaia» será:

  1. Sectarian
  2. Orison
  3. Lucidity
  4. Opal
  5. Jinn
  6. Sister
  7. Stray
  8. Paragonsoen

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Los suecos AMON AMARTH lanzaron el video clip para su último single «Raise Your Horns», canción perteneciente a su último LP «Jomsviking». El video cuenta con cameos de múltiples personalidades de la música, televisión, cine e incluso deportes. Algunos de los invitados por ejemplo son King Diamond, Zakk Wylde, Jessica Pimentel de la serie «Orange Is The New Black». Pueden ver el video a continuación:

 

 AmonAmarth

Los suecos AMON AMARTH revelaron un nuevo tema de su nuevo álbum «Jomsviking», el cuál sale a la venta hoy mismo a través de Metal Blade Records. El tema elegido es «On A Sea Of Blood», y lo puedes escuchar aquí mismo.

Pueden leer el review de PowerMetal.cl para «Jomsviking» en esta dirección.

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¿Cuándo bajará de nivel Amon Amarth y agotará la fórmula que encontró hace diez años con “With Oden On Our Side”? Estoy empezando a creer que nunca, porque mientras más se aferra a ella, lo cierto es que mejor y mejor les sale. De aquello es prueba el décimo trabajo de los suecos, “Jomsviking”, que si bien es relativamente más diverso y se atreve con algunas sorpresas, sobresale cuando se concentra en los elementos por los cuales son más conocidos en la escena.

Es que a buenas y primeras, no hay absolutamente nada que decir de First Kill, el opening track de “Jomsviking”, porque tiene absolutamente todo lo que un fanático de Amon Amarth puede esperar. Cada cliché lo entrega de forma inspirada, impactando al oído por más que el truco ya sea conocido. Todo aquí es brillante, una habilidad compositiva -no tanto creativa- de seguir sorprendiendo con lo de siempre. De hecho, este quizás pueda perfilarse como el mejor tema de apertura de los vikingos, pese a tener contendientes que son favoritos de los seguidores y fijos en los conciertos como Twilight Of The Thunder God.

Con Wanderer, la segunda pista, Amon Amarth ya asegura la solidez de “Jomsviking” más allá de las promesas del tema anterior, por medio de un ritmo combativo y musculoso que tan bien dominan desde los días de Victorious March, y que incluye quiebres melódicos que sorprenden para guiar a parajes más pesados, sin perder la dinámica. Los leads posteriores cambian sin embargo toda la personalidad del track y le dan un toque escandinavo y muy fresco a una canción que, junto con repasar hitos, añade por encima otros elementos. Al final aparecen unas narraciones hechas por Johan Hegg que nos recuerdan que nos encontramos ante un disco conceptual, luego que desde “With Oden On Our Side” (2006) y “Deceiver Of The Gods” (2013) basaran sus letras en una deidad específica de la mitología vikinga. Esta vez se inspira en los mercenarios de elite que llevaban ese nombre, una historia nada difícil de seguir -bien simple en realidad- sobre un joven que al matar por primera vez en su vida y por accidente debe asumir las consecuencias o escapar, a pesar de estar enamorado de una aldeana. Escoge lo segundo pero jura venganza con tal de volver a verla.

Me imagino que en el camino este protagonista se vuelve en el gran guerrero que la trama invita a imaginar, pero lo cierto es que la canción no da segundo alguno para detenerse en este punto ya que sin aviso llega On A Sea Of Blood, con guitarras con frases armonizadas y pesadas que solo Olavi Mikkonen y Johan Söderberg saben repartir… los que recuerden números como Valhall Awaits Me lo sabrán. Amon Amarth puro incluso cuando aparecen riffs thrasheros y bramidos con lo que no hacen más que agigantar la leyenda de Johan Hegg.

Con One Against The Wall nos vamos al Amon Amarth de la era “The Avenger” (1999), más oscuro y deathmetalero a la usanza de Estocolmo, con corte más primitivo y martillado, donde todo es sostenido por la batería de Vomitory Tobias Gustafsson, invitado a grabar tras la salida del eterno Fredrik Andersson. Esto sin decir que el coro esconde un esfuerzo admirable de guitarras y coros de banda.

Raise Your Horns surge entonces con un riff muy grueso, cuyas marcas hacen que el tema adquiera un tenor bastante épico, siendo que sus letras en se centran en historias de batalla contadas en medio de juergas de cantina. “Raise your horns, raise them up the sky, we will drink to glory tonight”. De lo heroico se pasa a lo festivo, un coro que a simple vista parece torpe por su tono alegre pero que termina enganchando en la primera sorpresa contundente de la placa. Lo épico finalmente prevalece, en lo que puede convertirse en un gran punto alto de los próximos conciertos de Amon Amarth, ¡si esta canción tiene hasta pausas estilo Accept para que el público los siga con sus respectivos «ohs!»

Y ahora… uf, cómo no estremecerse con solo leer el nombre de la canción que sigue… The Way Of Vikings… alarma de epicidad máxima en el camino. Y la verdad sea dicha: está entre las cuatro o cinco mejores canciones que la banda haya escrito en su carrera. Parte con una solemnidad que invita a creer que la vara de lo épico volverá a sobrepasarse, y Hegg no demora en configurarla en un nuevo himno de Amon Amarth, a la altura de The Pursuit of Vikings (aunque en versión de estudio es ridículamente superior). “Faster, stronger, fight until yout dying breath / this is the way we battle, this is the way of the Jomsviking”.

Si “Jomsviking” fuera una película en lugar de un disco, The Way Of Vikings sería el main theme: intenso, grande, con vientos emulando por teclados que parecen venir del mismísimo Valhalla. Marca el tono del álbum y también su clímax, ya que de aquí en adelante el álbum se vuelve mucho más diverso en sus elementos, aunque pierde un tanto en el grado de espectacularidad de las canciones anteriores.

Es así que llega lo más curioso de la entrega, At Dawns First Light, de lo más powermetalero que el grupo haya entregado hasta la fecha. Solo la producción nuevamente a cargo de Andy Sneap, luego de debutar en “Deceiver Of The Gods”, y las voces de Johan Hegg, recuerdan  que esto se trata de Amon Amarth. Las voces limpias iniciales dan la sensación que el disco arranca de nuevo, para un corte que explota y melodiza al máximo lo escuchado en As Loke Falls hace ya tres años. Es una sorpresa compositiva que empuja al fanático a  volver a ella en un par de ocasiones para asimilarla, ya que a diferencia del opening First Kill que entregaba todo lo que uno esperaba de una banda como Amon Amarth, aquí se presenta todo lo que puede dejar  sorprendido, independientemente de si para bien o para mal.

One Thousand Burning Arrows, en cambio, es un descanso de esos “místicos” que a veces concede Amon Amarth en sus placas, como lo habrá hecho con Under the Northern Star en “With Oden On Our Side” o Doom Over Dead Man en “Surtur Rising” (2011), aunque menos ceremoniosa y un poco más rabiosa. Ahora, se entiende que la siguiente pista, Vengeance is Mine, se presente en el tracklist como un bonus, dado su estilo callejero que, en todo caso, la hacen muy entretenida. El actual cuarteto toma influencias punk y un cierto enfado que amplía los márgenes de las zonas donde sus integrantes se mueven con comodidad.

A Dream That Cannot Be trae al Amon Amarth que se expresó en discos como “Surtur Rising”, con sentidos de lo épico y lo melódico unidos en un tema grandilocuente, pero dándose el lujo absoluto de contar con la participación de Doro Pesch en las voces junto con Johan Hegg. Después del performance de Apocalyptica en Twilight Of The Thunder God (2008), me parece que este es el guest performance más destacado en la carrera de Amon Amarth, no solo por lo connotada de una invitada como la germana, sino por el papel que ella interpreta en el desarrollo del disco con solo cantar acá. Claro, si se trata del corte más teatral de la producción, e incluso quizás de la banda.

“Jomsviking” cierra con un track que apuesta dejar en trance, Back On Northern Shores, logrando una atmósfera oscura, severa y ciertamente mágica antes de tomar un giro y volver a una agresividad que recuerda a algunos discos de God Dethroned de hace unos cinco, siete años atrás. Lo diverso y la sorpresa llegan aquí a su máxima expresión, haciendo que el CD cierre con dos temas tan altos como los del principio.

Con este álbum, Amon Amarth mantiene su racha de grandes discos desde “With Oden On Our Side”, y alarga este período que podríamos denominar como “los años dorados tardíos” de la banda vikinga. Si es necesario medir, está cerca de la perfección mostrada en “With Oden On Our Side” o “Surtur Rising”, y supera aunque por poco a su antecesor “Deceiver Of The Gods”. Esto básicamente debido a dos factores: que logra sonar muy inspirado por medio de los elementos que los fanáticos más esperan y gustan del grupo, y por temas individuales que son capaces de levantarse como estrellas en el firmamento tan luminoso que ya tiene Amon Amarth.

 

 

Amon Amarth

El próximo 25 de Marzo saldrá a la venta «Jomsviking», el nuevo trabajo de los suecos AMON AMARTH. Como nuevo adelanto, la banda lanzó el video clip de su nuevo single «At Dawn’s First Light», el que puede ser visto más abajo. El video fue producido por Rafal Szermanowkicz y dirigido por Darek Szermanowicz (BEHEMOTH).

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«Jomsviking» es el nombre del nuevo disco de los suecos AMON AMARTH el cual saldrá a la venta el 25 de Marzo via Sony Music. «Jomsviking» será el décimo disco de la banda y, a la vez, será el primero conceptual que contará una historia de amor y venganza. El trabajo fue mezclado por Andy Sneap (MEGADETH) y cuenta con la participación de Doro Pesch y de Tobias Gustafsson de VOMITORY como baterista invitado.

«Los ‘jomsvikings’ eran una secta tenebrosa y legendaria de mercenarios vikingos, envueltos en un mito tanto ahora como lo eran cuando lucharon en toda Europa y el Medio Oriente. Guerreros despiadados y mortales que lucharon por el mejor postor, su código era sencillo:  No mostrar miedo. Nunca retirarse. Defiende tus hermanos, y cuando se les solicite, vengar sus muertes. Sentí que estábamos finalmente listos para usar su historia para un álbum de AMON AMARTH. Los ‘jomsvikings’ y su mundo es el trasfondo para la historia de un joven que se ha enamorado de una chica pero desafortunadamente ella está siendo casada. Él mata accidentalmente a un hombre cuando esto sucede y tiene que huir, pero jura vengarse y recuperarla. Él no puede dejar de lado el pasado. Siente que ha sido tratado injustamente y su vida ha sido destruida. La forma en que la historia se desarrolla no es feliz» comentó el vocalista Johan Hegg.

El tracklist de «Jomsviking»:

“First Kill”
“Wanderer”
“On A Sea Of Blood”
“One Against All”
“Raise Your Horns”
“The Way Of Vikings”
“At Dawn‘s First Light”
“One Thousand Burning Arrows”
“Vengeance Is My Name”
“A Dream That Cannot Be” (con Doro Pesch)
“Back On Northern Shores”

Además AMON AMARTH aprovechó de lanzar el video musical para «First Kill» que se puede ver a continuación:

Amon Amarth «First Kill» – official video from Grupa13 on Vimeo.

amon amarth

 

Amon Amarth

A través de un video en que la se burla de los «guerreros del teclado», AMON AMARTH reveló que su próximo single será «First Kill», el cual se lanzará proximamente. En el video, que se puede ver a continuación, participa Josh Barnett, peleador de UFC y fan de la banda sueca.

amon amarth

Los suecos AMON AMARTH se han ido una semana a una cabaña en el bosque, para poder componer el material que será parte de su próximo larga duración, el cual tiene fecha para principios del 2016. Este disco marcará la entrada de un nuevo baterista, el cual aun se desconoce quien es, quien tendrá que tomar el lugar que dejo Fredik Anderson que dejo la banda en marzo luego de 17 años.

Fue el mismo vocalista de AMON AMARTH Johan Hegg quien anunció este viaje a través de su cuenta Twitter:

Comienza el evento metalero más importante del año en la localidad germana, que contará en esta versión con bandas como HAMMERFALL, ACCEPT, SAXON, MOTÖRHEAD, MEGADETH y AVANTASIA, entre otras.

Los horarios son:

Jueves 31:
18:00 – 19:15 CET (12:00 – 13: 30 Chile): HAMMERFALL
21:00 – 22:30 CET (15:00 – 18:00 Chile): SAXON
22: 30 – 0:00 CET (16:30 – 18:00 Chile): ACCEPT
23:00 – 23:45 CET (17:00 – 17:45 Chile) MASTERPLAN

Viernes 01:
18:00 – 19:15 CET (12:00 – 13: 15 Chile): CHILDREN OF BODOM
21:00 – 22:15 CET (15:00 – 16:15 Chile): MOTÖRHEAD
22:30 – 23:45 CET (16:30 – 17:45 Chile): SLAYER
00:00 – 01:30 CET (18:00 – 19:30 Chile): KING DIAMOND

Sábado 02:
19:00 – 20:15 CET (1300 – 14: 15 Chile): AMON AMARTH
20:30 – 21:45 CET (14:30 – 15:45 Chile): MEGADETH
22:00 – 00:00 CET (16:00 – 18:00 Chile): AVANTASIA
00:15 – 01:30 CET (18:15 – 19:30 Chile): KREATOR

Puedes ver la transmisión en vivo de este Festival a través de estos enlaces:


Los oriundos de Tumba presentaron su más reciente videoclip para la canción Father of the Wolf, single que pertenece a su última producción Deceiver Of The Gods. El clip fue producido y dirigido por Ramon Boutviseth

AMON AMARTH estará visitando Chile por tercera vez a (tras las de 2009 y 2012) el 21 de mayo en Blondie (Alameda #2879, Metro ULA). Las entradas están a la venta por sistema Ticketek, tiendas Falabella y Cines Hoyts. Sin recargo se pueden encontrar en The Knife del Eurocentro y Kmuzzik, ubicada en Galería Interprovidencia.

Los precios son:

  • Preventa Navideña: $15.000 (hasta el 31 de diciembre)
  • Segunda Preventa: $19.000
  • General: $21.000
  • Día del show: $24.000

La totalidad de las fechas del tour es:

16 de mayo, Rio de Janeiro, Brasil
17 de mayo, Sao Paulo, Brasil
18 de mayo, Curitiba, Brasil
20 de mayo, Buenos Aires, Argentina
21 de mayo, Santiago, Chile
23 de mayo, Quito, Ecuador
24 de mayo, Bogotá, Colombia
25 de mayo, San José, Costa Rica.
27 de mayo, Ciudad de México, México
28 de mayo, Guadalajara, México

Los oriundos de Tumba estarán visitando nuestro continente durante el 2014, en el marco de la gira latinoamericana para la promoción de su más reciente producción: Deceiver Of The Gods. Esta será la tercera visita de AMON AMARTH a nuestro país (tras las de 2009 y 2012), y se realizará el 21 de mayo en Blondie, (Alameda #2879, Metro ULA).

Los tickets estarán a la venta a contar de este viernes 13 de diciembre por sistema Ticketek con una preventa navideña hasta el 24 del mismo mes, con un precio de $15.000. Luego los boletos comenzarán a venderse a su valor normal.

La totalidad de las fechas del tour es:

16 de mayo, Rio de Janeiro, Brasil
17 de mayo, Sao Paulo, Brasil
18 de mayo, Curitiba, Brasil
20 de mayo, Buenos Aires, Argentina
21 de mayo, Santiago, Chile
23 de mayo, Quito, Ecuador
24 de mayo, Bogotá, Colombia
25 de mayo, San José, Costa Rica.
27 de mayo, Ciudad de México, México
28 de mayo, Guadalajara, México

 

Tenía una introducción re-linda para esta reseña. Llevaba parte de ella ya escrita cuando en medio del tema de apertura supe que lo más digno de este registro, lo más acorde, sería aplicar un calificativo sin rodeos. Por eso digo aquí, al inicio de todo: ¡DISCAZO! Otra vez Amon Amarth no defrauda y nos regala un tremendo trabajo. ¿Cuántos van ya? Pregunta retórica. El punto es que desde hace ya muchos años Amon Amarth viene sacando una pieza maestra tras pieza maestra, cual máquina. Esto no habla sino de la increíble capacidad de los suecos y de la avasalladora claridad y lucidez que les infunden los dioses cuando deben sentarse a componer. ¡Maestros! En el más profundo sentido de la palabra: dominadores absolutos de un arte. Esta banda debe estar hoy fácilmente entre las cinco más sólidas del Metal.

Hoy nos regalan otra maravillosa historia. Una que no es original, claro, sino parte de ese riquísimo y cautivante tradición que es la mitología nórdica. La historia podrá no ser creación de ellos, pero esa forma de narrativa, brutal y llena de pasión, le da un cariz único, uno que brinda una magia que ninguna película, serie, libro o lo que sea, podría emular. Deceiver Of The Gods nos relata la historia de Loki, sus sentimientos, su lucha. Nos habla de su odio. Nos narra cómo él, el “embaucador de los dioses”, rompe sus cadenas y los enfrenta en el Ragnarök, todo en diez geniales cortes. Hay que decir eso sí que tal vez, y sólo tal vez, esta placa no resulte tan sorprendente y aplastante a primera escucha como sí lo fueron Surtur Rising o Twilight Of The Thunder God. Pero no por eso es menos. Hace falta dedicarle una par de repasadas más para asirlo en su total magnitud y terminar de maravillarse. Habiendo hecho ya este necesario preludio, procedamos a internarnos en este admirable cuento.

Antes de ponerle play al disco crucé los dedos y me dije: “ojalá el primer corte sea una brutalidad a la altura de otros inaugurales tipo War Of The Gods o Twilight Of The Thunder God”, como si eso fuese a decidir el destino del mismo. Con ese deseo en el corazón llega hasta los oídos la homónima Deceiver Of The Gods. ¡Se pasaron! ¡Explíquenme cómo siempre hacen para reventarte la cabeza con ese primer hachazo! Desde el primer segundo asoma como un tema de aquellos, de esos notables, con tremendos riffs y el ya clásico alarido de bienvenida de Johan, pero es sólo cuando llega el coro que aprietas los puños, miras hacia arriba y dices “¡vaaamos!” ¡Gigantesco! “¡Asgard siempre ha sido mi hogar! Pero mi sangre es diferente. ¡Seré yo quien les arrebate su trono! Cuando escuchas eso puedes ver el rostro lleno de odio y rencor de Loki. Es más, te puedes imaginar el fin del cosmos que está por desencadenar. Soberbio, de verdad. Luego de ese primer coro viene otra parte de una genialidad considerable, que es cuando Loki declara la guerra: “Kneel!”, grita. “Fall!”, ruge. El efecto de las voces de apoyo simulando su ejército de jotuns es de una maestría digna de admirarse. Espectacular inicio. Simplemente no podría haber sido mejor.

As Loke Falls es otro momento extraordinario, más rico en variaciones de tiempos y melodías que la thrashero apertura. Y con esto ya podemos advertir algo sumamente interesante: el primer corte fue algo más melodioso, esta segunda embestida es más brutal. Sin embargo, no sólo de una canción a otra se aprecia esta transición, sino que también dentro de las pistas mismos, a una micro escala. Y eso es marca de algo que la banda parece haber intentado hacer: lograr un balance entre su Death Metal melódico y ese Viking Metal devastador. Etiquetas más, etiquetas menos, este disco en general es el balance perfecto entre aquella inusitada brutalidad de Surtur Rising y la maravillosa pulcritud de Twilight Of The Thunder God. Ahora, la canción en sí es fantástica. Hasta Iron Maiden puede oírse por ahí. ¡Cuánta nickomcbrainidad en el accionar de Fredrik Andersson en ese segmento instrumental! Se advierte cierta oscuridad y amargura en los riffs que adornan la parte final, algo acorde al sentido de la canción (“cuando Loki cae”). Es un corte especular, con una estructura y sonido formidables. Tras algunas escuchas se hace espacio entre los favoritos.

Uno que sí se instala entre los regalones desde la primera escucha es el colosal Father Of The Wolf. Riffs muy sencillos por parte de la dupla Olavi Mikkonen y Johan Söderberg, pero rebosantes  de fuerza y contundencia, como es su sello. El estribillo llega rápido, y una de las primeras cosas en advertirse es el abrumador nivel del Don Señor Johan Hegg, quien es hoy por hoy una de las mejores voces del estilo. Pocos usan la vocalización gutural del modo en que lo hace él. Y otra cosa que notas es, desde luego, la grandeza del estribillo mismo. ¡Y es que la melodía es muy contagiosa! “Contagiosa” en los estándares de Amon Amarth, claro. Lo que contagia son las ganas de salir a darle de hachazos en la cabeza a quien se te ponga en frente (no lo hagan, niños). Espectacular además cómo de pronto gana en velocidad en su base rítmica, pero manteniendo el fraseo de las guitarras, generando un contraste muy genial. La referencia lírica es a Fenrir, el mítico lobo titánico hijo de Loki, y que se suponía asesinaría al mismísimo Odín. La arremetida final es rutilante, una explosión Death Metal.

En Shape Shifter volvemos encontrarnos a ese Amon Amarth más despiadado y brutal. Acá todo suma para que sea uno de los temas más rompe-cráneos del disco. Lo hecho por Lundström y Andersson en bajo y batería es, como siempre, solidísimo, con variaciones de velocidad que le dan gran agilidad. Las guitarras, con esos riffs de fondo y luego esos fraseos, otorgan algo complejo de describir, cercano a lo solemne, quizás. La letra hace referencia la habilidad del Loki de cambiar de forma a voluntad, junto con otras características que tienen que ver más con su carácter. Cuenta oan frases épicas y antológicas, del tipo: “The Universe shal bleed and burn!” Nada menos. Soberbia canción que recuerda al Amon Amarth del With Oden On Our Side, pero con un sonido levemente más moderno y cuidado. Es ese balance del que hablaba antes.

Sin que puedas recuperarte aparece Under Siege, un fenomenal despliegue de fuerzas y armas por parte de la banda. “Fuerzas”, porque de verdad es otra de tantas patadas en la cabeza. “Armas”, porque aquí el grupo se esmera en hacer uso de todo cuanto puede para lograr algo en verdad poderoso y a la vez emotivo. ¿Cuáles son esas armas? Un coro con más voces de lo normal, que ciertamente suena increíble; un excelente trabajo de platos de Fredrik, sin mencionar lo que hace con los pies; unas líneas de bajo bastante llamativas y protagónicas; una letra muy emotiva, con motivos bélicos que más de algún pensamiento te generan respecto de la terrible situación que plantea (vivir el asedio en tiempos de guerra); teclados que elevan el dramatismo; y un final precioso que será lo más cerca que estará Amon Amarth de hacer una balada. Genial canción. De manera similar se muestra Blood Eagle, que comienza de forma bastante llamativa: con los sonidos del destripamiento de alguien. El “águila de sangre” fue una forma de ejecución que habrían usado algunas culturas nórdicas. Para qué vamos a decir que consistía en separar las costillas de la columna de la víctima y dejarlas abiertas como si fueran alas, si se describe en la canción. Para qué, ¿no? ¡Bestiaaal! ¡Igual que la canción misma! Con cada “Blood eagle!”sientes que acaban de desprenderte una costilla. Canción soberbia en varios aspectos, pero quizás el vocal es que más reluce, con excelsas interpretaciones de Johan y unos inusuales arreglos para varias voces.

La séptima pista, We Shall Destroy, es algo atípica, por cuanto es más pausada y de naturaleza más Heavy que alguna otra cosa. No es que la banda no cuente con instantes así en su discografía (por nombrar un par: momentos de North Sea Storm o pasajes de Thousand Years Of Oppression, o la más reciente Doom Over Dead Man), pero aquellos son más bien esporádicos y muy limitados. Aquí la canción es comparativamente más pausadas que otras incluso cuando intenta acelerar. Ahora bien, pierde en velocidad pero en gana en potencia. Y al margen de este ritmo lento pero seguro, cuenta con algunos puntos para lucir: como esos chispazos medios progresivo que pueden oírse durante la segunda mitad. Aun así, sin ser un mal corte, creo que palidece frente a otras composiciones. Continuando en este tramo un tanto “raro” del disco nos topamos con Hel (sí, Hel, no “Hell”, y es la diosa de los muertos), que cuenta con la participación de Messiah Marcolin, ex-vocalista de Candlemass. Este tema me dibuja una mueca de duda en la cara. ¿Johan? Bien. ¿Messiah? Bien. ¿Johan y Messiah juntos? Siento que no pega ni junta. Simplemente no me convence como suena. Además, la atmósfera de la canción la hacen parecer una página tomada del Kamelot de algunos de sus últimos dos álbumes. La idea de generar un clima de teatralidad aprovechando la temática del averno y la reina de los muertos era buena, pero no terminó de cuajar.

La fuerza y velocidad vuelven de la mano de Coming Of The Tide. Doble pedal prominente y una línea de bajo que suena como zumbido marcan la pauta. Dos capas de riffs dan cierto dinamismo y vivacidad a una composición que está también entre lo más destacado. Lo que más luce eso sí deben ser los solos de guitarra, no son tan elaborados ni intrincados, no son de esos que derrochan virtuosismo (que no todo caso nunca ha sido una característica en la banda), pero sí brindan la variedad necesaria a un corte que, de otra forma, habría rozado la monotonía. Esto da paso a la la última canción es Warriors Of The North, que a mi juicio es otra pieza monumental. Si no me equivoco, es la canción más larga que haya compuesto la banda, con ocho minutos y doce segundos; y en esos ocho minutos intenta incluir lo mejor de su repertorio. Cambios de tempo, buenas melodías vocales, intensos riffs y, por su puesto, una lírica maravillosa con un coro feroz: “We march again! March to fight! To reach Valhalla’s Mighty Royal Gates!” Es todo un himno de batalla, concebido en las entrañas, en la esencia de Amon Amarth. Una muy, muy buena composición. Genial cierre para este noveno disco de los suecos.

Este Deceiver Of The Gods es un discazo. Puede ser que tras una primera escucha no resulta tan impactante como lo fue un Surtur Rising, pero paciencia. Quizás alguna de las canciones (pienso en We Shall Destroy) no son tan fascinantes como otras piezas claves en la carrera de la banda, pero definitivamente aquí no hay canciones malas. Incluso un tema como la recién mencionada se deja escuchar y con el tiempo termina agradando. Por otro lado tenemos piezas realmente magníficas, como la homónima Deceiver Of The Gods, Father Of The Wolf o Shape Shifter, verdaderos himnos del género. Es además una placa muy equilibrada, casi como si ese hubiese sido precisamente el objetivo. No brilla por su brutalidad o por su melodiosidad, sino por ser la mezcla perfecta de ambas cosas. Grandioso trabajo que, me parece, no tendrá las alabanzas merecidas en un comienzo, pero que luego se erigirá como todo un clásico. Y por último: ¡grande Amon Amarth!

Los suecos AMON AMARTH lanzaron un mini documental llamado «Forging Mjölnir», grabado y dirigido por Filmed Luke Daley, en el que analizan lo que será su próximo álbum titulado «Deceiver Of The Gods».

En el primer capitulo se puede ver al vocalista Johan Hegg y el bajista Ted Lundström comentando acerca de los temas mitologicos tratados en el nuevo trabajo.

AMON AMARTH además reveló la canción Shape Shifter, uno de los 10 temas que formarán parte de «Deceiver Of The Gods», disco que verá la luz a finales de junio en todo el mundo.

El tracklist de «Deceiver Of The Gods» es:

01. Deceiver Of The Gods
02. As Loke Falls
03. Father Of The Wolf
04. Shape Shifter
05. Under Siege
06. Blood Eagle
07. We Shall Destroy
08. Hel
09. Coming Of The Tide
10. Warriors Of The North

Aquí puedes escuchar la canción que da título al disco:

El 25 de junio estará en las tiendas «Deceiver Of The Gods», próximo disco de estudio de AMON AMARTH.

El álbum fue producido, mezcaldo y masterizado por Andy Sneap (MEGADETH, EXODUS, ARCH ENEMY, KILLSWITCH ENGAGE) y la portada, una vez más, estuvo a cargo de Tom Thiel, en la que recrea una batalla entre los dioses nórdicos Loki y Thor.

El cantante Johan Hegg comenta: «Estamos muy entusiasmados con este nuevo trabajo, y personalmente creo que ‘Deceiver Of The Gods’ es el álbum más poderoso que hemos hecho, lejos! Estoy seguo que todos nuestros fans disfrutarán de este disco-combo-en-la-cara!».

El tracklist de «Deceiver Of The Gods» es:

01. Deceiver Of The Gods
02. As Loke Falls
03. Father Of The Wolf
04. Shape Shifter
05. Under Siege
06. Blood Eagle
07. We Shall Destroy
08. Hel
09. Coming Of The Tide
10. Warriors Of The North

Aquí puedes escuchar la canción que da título al disco:

Los suecos han vuelto a los estudios para grabar el disco sucesor del aclamado «Surtur Rising». El nuevo álbum está estimado a lanzarse en junio de este año por Metal Blade Records.

El CD será producido por el británico Andy Sneap, quien es conocido por su trabajo con bandas como MEGADETH, EXODUS, MACHINE HEAD, ARCH ENEMY y ACCEPT.

«Decidimos buscar un cambio y Andy estuvo en nuestros pensamientos por varios años. Después de conocerlo, sentimos una buena conexión. Pensamos que va a ser tremendo trabajar con él», comentó el guitarrista Olavi Mikkonen.

 

 

Europa se encuentra en plena temporada de festivales de verano y ya comenzó la versión 2012 de Wacken Open Air, el evento metalero más importante del Viejo Continente. Este año participan U.D.O. con un show especial, AMON AMARTH, EDGUY, HAMMERFALL, SCORPIONS, SAXON, GAMMA RAY, KAMELOT, DIO DISCIPLES, TESTAMENT, DIMMU BORGIR con orquesta en vivo y muchos otros actos durante cuatro jornadas.

El sitio NDR.de nuevamente pasará vía streaming los shows completos de las principales bandas que se suban a los escenarios de Wacken y, hasta el momento, están confirmadas las siguientes transmisiones en los horarios detallados a continuación:

Jueves:

  • 19:00 – 20:30 CET (13:00 – 14:30 Chile): U.D.O. más invitados especiales
  • 20.45 – 22.15 CET (14:45 – 16:15 Chile): SAXON (nuevos confirmados)

Viernes:

  • 19:45 – 20:45 CET (13:45 – 14:45 Chile): HAMMERFALL
  • 00:30 – 01:45 CET (18:30 – 19:45 Chile): IN EXTREMO (nuevos confirmados)

Domingo:

  • 18:00 – 18:35 CET (12:00 – 12:35 Chile): AMARANTHE
  • 19:35 – 20:55 CET (13:35 – 14:55 Chile): LEAVE’S EYES
  • 20:55 – 21:40 CET (14:55 Chile): CIRCLE II CIRCLE
  • 21:40 – 22:40 CET (15:40 – 16:40 Chile): EDGUY
  • 22:40 – 23:55 CET (16:40 – 17:55 Chile): AMON AMARTH

Amon Amarth

¿Recuerdan bien ese siete de mayo de 2009 cuando Amon Amarth invadió por primera vez tierras chilenas? Qué bien, ¡porque yo no! Me vi obligado a perderme ese show y me lamenté por casi tres años hasta la noche del pasado domingo, cuando los suecos azotaron Chile en una segunda oleada invasora, siendo Santiago uno de los “puertos” asolados. Esto lo comento por una razón: desde entonces la potencia y fuerza que estos normandos son capaces de desplegar sobre el escenario se volvieron legendarias. Por lo mismo, daba igual si los veías por primera o segunda vez: ¡era imperdible!

Pero calma, vale la pena comentar lo vivido antes de la presentación de los suecos: el espectáculo montado por los nacionales Hedenskrig y Varmesjord. Los primeros son una banda extrema con notorias influencias paganas, que en algo se asemeja incluso a los primeros trabajos de los propios Amon Amarth, aunque con un sonido más crudo. Los segundos, una compañía que recrea de excelente forma la tradición y la cultura vikinga, donde el combate forma parte importante y central de lo que hacen. Lamento no poder contar con los nombre de las canciones, pero quienes pudieron ver su propuesta se habrán dado cuenta de que es bastante interesante y merece ser seguida de cerca. Se encuentran próximos a realizar algún lanzamiento, al cual recomiendo estar muy atentos. Y ver toda esta propuesta musical amenizada por el notable despliegue escénico de Varmesjord le dio un toque de genialidad que, seamos francos, pocas veces se ve, y tuvo muy motivado y entusiasmado el público. Muy bien por todos los muchachos. Que sigan así que esperamos atentos sus siguientes ataques.

Ahora sí, siendo exactamente las 20:45 hrs, y ante un poco más de un millar de personas, el quinteto de Tumba finalmente asalta el escenario y, con ovación realmente ensordecedora, rápidamente caen los riffs iniciales de War Of The Gods, dando la impresión de desatar el caos. Pero es sólo la punta del iceberg, porque cuando inicia la parte de verdad potente, es decir, cuando ingresa la batería y las guitarras aceleran, el Teatro Teletón se convierte en un muy compacto campo de batalla. Ya saben, todo el mundo saltando y dando empujones, fragor que se calma apenas un poco al iniciar el canto de Johan Hegg y se vuelve a acrecentar con los soberbios y melodiosos riffs que anteceden al coro, que por supuesto son coreados con fuerza por el respetable. Y al llegar al mencionado coro, se exige aun más para cantar de una forma digna de los dioses. ¡Cuánta intensidad! La banda desata una tormenta sobre el escenario y el público responde con un huracán desde la cancha. ¡“Épico” es decir poco! Increíble inicio, insuperable, diría yo.

Casi de inmediato llega el segundo hachazo de la noche, Runes To My Memory, que como sabemos, arranca a 100 por hora, exigiendo al máximo a los abnegados fanáticos desde el comienzo. Y bien, ya con un poco más de calma, dejando atrás la emoción del primer momento, uno puede apreciar de mejor forma el cometido de la banda. La verdad es que no hay mucho que analizar: simplemente unos maestros todos. Pero hay uno que habría de llevarse todas las palmas, Johan Hegg, el hombre que lleva el mismísimo Gjallarhorn en su garganta. ¡Qué voz! Verlo ahí, parado de forma imponente sacando ese vozarrón, simplemente impresiona. Uno ha visto a otros vocalistas del estilo y todos se visten en sus notables méritos, pero pocos pueden actuar con tanta naturalidad. La gente por su parte, completamente maravillada de verle a él y al resto de la banda tocar con tanto poder y brutalidad.

Termina esa canción y Johan intenta decir algo, pero el público de inmediato lo enmudece con los clásicos “Olé, olé, olé Amon-Amarth, que se repiten durante unos instantes, para maravilla de Hegg y los demás músicos. Sacudiéndose del impacto, sólo atina a gritar en perfecto español “¡muchas gracias! ¡¿Cómo están?!”. El público casi le despeina la barba con un enorme “¡bien!”. Feliz, y teñido de una luz profundamente roja, anuncia que lo que viene es también del Surtur, mientras señala el imponente telón de fondo. Don Fredrik Andersson da el conteo con sus baquetas y en cosa de centésimas de segundos Destroyer Of The Universe arrasa con el recinto, como un “Destroyer Of The Teletón”, en serio. Por primera vez se ven personas volar por sobre las demás, varios mosh y a la multitud como marejada, ¡gente totalmente enloquecida! Y todo coronado con un sonido simplemente perfecto, que permite apreciar de gran manera el excelso trabajo del ya mencionado Fredrik en los tarros y de Ted Lundström en el bajo. Hay que decir eso sí que el sonido no fue impecable durante toda la noche. Hubo pequeños, pero muy pequeños baches en ciertos momentos, pero nada que empañara la gran actuación de los suecos.

Termina ese tema y Johan simplemente ruge Live Without Regrets. Apenas termina de pronunciar esas palabras cuando la pista cinco de Surtur Rising suena y machaca los cimientos del teatro. Hermoso ver a tanto hermana y hermano metalero pronunciando las palabras llenas de intención y sentimiento del estribillo: “Don’t despair and show no fear in the face of a certain death!”. La atmósfera es increíble, como si estuviéramos todos listos para marchar a la batalla. Y en medio de ese ambiente llega en seguida Thousand Years Of Oppression del genial Versus The World (2002), donde ver a Hegg reproducir esos tonos bajos de los versos iniciales de la canción es algo fascinante. Qué voz la del sujeto, un privilegiado. Notable ver a la banda ejecutando un tema tan significativo y cargado de tanta emotividad, de forma tan comprometida y con tanta garra. “Les salió del alma”, podríamos decir. Y la gente, por su parte, se ve alimentada de esta actitud y retribuye con más entrega.

Luego un arranque en falso, -que no sé en forma de broma hacia el público o por un problema técnico, pero creo que es lo primero- Olavi Mikkonen comienza a ejecutar el majestuoso riff de inicio de Pursuit Of Vikings, haciendo estallar el Teletón, pero es una especie de amague que saca reclamos del público y risas de la banda. Bien, ahora en serio: ¡Pursuit Of Vikings! ¡Qué temón! Incluso cuando sólo suena la guitarra de Oli la turba ya estaba prendidísima, y cuando comienza el resto de la música, todos empiezan a saltar al ritmo del bombo y a corear los riffs con “oooh oooh oh”. Es bonito que la banda tenga la delicadeza de silenciar casi todo, excepto el bombo y el bajo para permitirle a la audiencia cantar a capella: “Oden! Guide our ships! Our axes, spears and swords. Guide us through storms that whip And in brutal war!”. ¡Genial! Luego, sin pausa alguna llega la también colosal For Victory Or Death, donde, además de la canción misma, lo más destacable es escuchar a los fanáticos cantando a todo pulmón el melódico riff. También hay que destacar el monstruoso trabajo de Andersson en batería: ¡una máquina incansable!

Continuando, Johan dice unas palabras, pero el bullicio era mucho. Seguramente entre tanto ruido distingue la palabra “Chile” y comenta “Viva Chile, ¿eh?”, y de la nada surge desde el público el grandioso y espontáneo C-H-I que le provoca mucha risa. En realidad el tipo se la estaba pasando muy, pero muy bien, al igual que el resto de la banda. Luego de dar las gracias por milésima vez, señala que muy en el fondo todos sabemos que tenemos algo de maldad: ¡The Hero! Excelente interpretación, de sonido claro, limpia y endemoniadamente potente. Luego siguen temas como Valhall Awaits Me introducida con un mensaje de valor, de no temer a la muerte porque “Odín nos espera a todos en el Valhalla”, y Slaves Of Fear, otro de los sorprendentes portentos presentes en Surtur Rising, y donde unos distendidos Johan (Söderberg), Olavi Mikkonen y Ted Lundström ensayan unas divertidas coreografías con sus guitarras y bajo. Como dije: los tipos lo estaban pasando excelente. Destacable también el nivel de esfuerzo puesto por el respetable en los estribillos finales, sacando aplausos de la propia banda. Hegg no para de golpearse el pecho y señalar al público en señal de respeto.

El cantante anuncia que “there is no way to scape… The Fate Of Norns, lo que genera de inmediato una ovación. Noté a la gente particularmente dispuesta saltar en esta pasada, no sé a qué se habrá debido, pero ayudaba mucho a la atmósfera. Y Johan sigue incólume en su admirable despliegue vocal, haciendo que uno se preguntara cómo puede exigirse tanto y continuar como si nada. Un verdadero maestro. A continuación sigue una de mis favoritas de toda la discografía de Amon Amarth, Bleed For Ancient Gods, del a estas alturas ya clásico The Avenger (1999). Creo que es una de las canciones que más ayudó a esculpir el sonido que ha hecho grande a la banda o como sea, pero es un temazo, y la gente lo recibe como tal. Muy interesante notar también cómo ha progresado la voz de Johan respecto de los primeros trabajos de la banda. Ahora se maneja en tonos más graves aunque con mayor potencia y ya no tan forzadamente.

Destacable además el detalle de la iluminación, pues el escenario parece en llamas gracias a esos tonos amarillos y rojos. En seguida Johan pide que iluminen a los asistentes para poder verlos bien y con apenas un movimiento de su mano hace que todos exclamen “¡eeeeh!” y levanten sus puños. Repite la acción varias veces y en segundos nos tenía a todos con un “¡Eh! ¡Eh! ¡Eh! ¡Eh!”. En eso están todos cuando presenta nada más y nada menos que Under The Northern Star, una de las canciones más espectaculares en la carrera de la banda y, me atrevería decir, del Death Metal melódico. Yo la considero una balada, y no hay mucho de eso en el género. Es una rareza, una joya pocas veces vista. Por eso creo que su interpretación marca y uno de los momentos más altos de la noche, y eso que los anteriores son todos geniales. La gente la recibe con emoción y la corea a todo pulmón de principio a fin. De esa maravilla pasamos al decimocuarto número de la noche, la igual de genial Free Will Sacrifice, donde la banda no hace más que seguir demostrando lo bestiales que pueden ser. Esas transiciones que se dan desde sonidos heavy a otros más Death son extraordinarias. El coro y el puente siempre me han parecido prodigiosos, y en la voz de más de mil personas sencillamente suenan gloriosos.

Atención a lo que sigue, porque hablamos quizás de la canción más reconocida del que, para muchos, es el mejor disco de la banda. Hablamos de la gigantesca Cry Of The Black Birds, del With Oden On Our Side (2006). Durante todo el concierto la gente estuvo vuelta loca, pero acá se marca quizás un punto de inflexión, como si el tema infundiera energía extra, o como si la rabia se apoderara del guerrero interno en cada uno y lo trajera al exterior. Eso puede verse en la cara de las personas, puños en alto golpeando el denso aire al ritmo de lo versos iniciales (marcados por la batería y el bajo), y un caos absoluto al momento de gritar “Attaaack! Attaaack! Attaaack!”. El tercer “attack” de Johan casi le vuela el cielo al bendito teatro, ¡una verdadera explosión de ira! Muchos mosh en distintos sectores, empujones, gente cabeceando, y cientos de señas de cuernos. Tremendo, había que estar ahí para dimensionarlo. Y en ese mismo tenor llegan las excelentes Death In Fire y la épica Victorious March. La primera presentada por medio de un juego en el que Johan pide gritar “in fire” luego de él decir “Death”. Se repite hasta el punto que el “in fire” del público termina siendo realmente ensordecedor. La segunda, Victorious March, marcaría el fin de la primera parte el show, a eso de las 22:15, provocando de inmediato las súplicas del público para que la banda volviese.

Eso se produce apenas unos minutos más tarde, cuando la banda vuelve en medio de una espesa niebla, sonidos de truenos distantes y luces centellantes que simulan rayos. Alucinante, increíble, no hace falta usar mucha imaginación para sentirse dentro de una tormenta. En medio de ese clima los integrantes regresan uno a uno y de súbito comienza a sonar el que es para mí sin duda el mejor corte del penúltimo disco de Amon Amarth, Twilight Of The Thunder God. ¿Cuántas veces no me fui a la U por la mañana motivadísimo escuchando esta canción? ¿Cuántas veces no te subió el ánimo luego de un mal momento? ¿Y cuántas veces no imaginé a la banda tocándola en vivo? Bueno, ¡era el momento! Ahora o nunca: ¡a desgarrarse las cuerdas vocales! Creo que todos tuvimos el mismo pensamiento, porque era inmenso cómo tronaban las voces de esos cientos de fanáticos, desde el grito infernal del comienzo hasta el último verso del último estribillo, un canto furioso que sorprendió incluso a la banda. ¡El Ragnarök desatado, hermano!

Ese hubiera sido un dignísimo final, pero queda algo más, la hímnica Guardians Of Asgaard. ¿Qué decir? Si con todo lo anterior la gente se comporta como desquiciada, imaginen nada más lo que ocurre con el tema que, como Johan anuncia, sería el último. Pura enajenación mental y espiritual. Un final realmente soberbio para una presentación simplemente perfecta.

Así fue la segunda presentación de Amon Amarth, los vikingos de Tumba. Un espectáculo realmente perfecto, sin puntos bajos y con un setlist seleccionado cuidadosamente, donde no sobró nada y que dio la sensación de haberlo incluido todo. El sonido fue, salvo pequeñísimos detalles, del más alto nivel. La interacción de la banda con el público muy amena y de mucha reciprocidad, con la banda mostrándose feliz en todo momento, agradecida y mostrando sincero respeto por unos fanáticos que hacían lo propio. Una noche perfecta. ¡Seguro ya no puedes esperar a que vuelvan!

Setlist

  1. War Of The Gods
  2. Runes To My Memory
  3. Destroyer Of The Universe
  4. Live Without Regrets
  5. Thousand Years of Oppression
  6. The Pursuit of Vikings
  7. For Victory or Death
  8. The Hero
  9. Valhall Awaits Me
  10. Slaves Of Fear
  11. The Fate Of Norns
  12. Bleed for Ancient Gods
  13. Under the Northern Star
  14. Free Will Sacrifice
  15. Cry Of The Black Birds
  16. Death In Fire
  17. Victorious March
  18. Twilight Of The Thunder God
  19. Guardians of Asgaard

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Los suecos aterrizaron por segunda vez en la capital para presentarse ante un poco más de mil personas en el Teatro Teletón.

Fotos: Guillermo Salazar