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Calentando motores con Bonebreaker

A las 19:00 exactas los nacionales saltan al escenario en medio de su intro para lanzarse inmediatamente con Kill The Soul, la que suena frente alrededor de 300 personas que a esa hora ya disfrutan del metal que nos traerá la noche, mostrando los años de circo que ya llevan encima Tito Melín, André Arancibia, Marco Medina, Cristian Medina y Gonzalo Fuenzalida.

Tras los típicos saludos de rigor y agradecer la oportunidad, arranca Bonebreaker, la que ya genera un poco más de movimiento en el público que va llegando al teatro en una gotera relativamente rápida. Acá queda en evidencia nuevamente algo que suele sucederle a las bandas chilenas: mucho volumen para tan poca gente, provocando que los instrumentos se perdieran entre sí en ocasiones, lo que no quita el buen trabajo que estaban haciendo sobre el escenario.

Antes de continuar, Tito Melín nos comenta que la siguiente está dedicada a todas las víctimas y heridos que han resultado de “estos últimos meses de lucha”, sacando aplausos instantáneos sobre los que empieza a sonar Bullets, la que es recibida con la rabia que se merece y se aprecia al respetable cabeceando como corresponde.

Lo siguiente también iría dedicado pero esta vez a alguien del público, al “Tomate”, a Claudio Illanes con quien en conjunto fundaron la banda hace años para luego separar caminos y ver el nacimiento de Undercroft, era el turno de To The Final Battle. En este punto nuevamente se aprecia el problema del volumen ya que pareciera estar tan fuerte para la cantidad de público presente que a momentos el sonido se vuelve una sola masa de ruido. Al final del tema, el baterista se emociona tanto que con instinto asesino tira la baqueta al público y llega hasta la mitad de la cancha.

Para anunciar la siguiente hace un juego con el público gritando “¡die!” y el público que la conoce le responde “again!” así un par de veces hasta que arranca Die Again, donde aparece un acople que quizás pasó desapercibido para la mayoría. Cabe destacar que de fondo se aprecian los telones de Amon Amarth y, sobre él, el de PowerWolf, dejando que sobre él se aprecie el Bonebreaker, lo que le da un toque interesante, como si el telón gigante fuera de ellos.

Rápidamente se iba llenando el Caupolicán y ya frente a unas 500 personas en todo el teatro empieza a sonar Nest Of Spiders, donde en algún momento se escucha un molestísimo acople que por suerte fue solucionado enseguida. Antes de seguir, les recuerda al público que las bandas principales de la noche están esperando atrás así que les hagan saber cómo son los chilenos, así otro juego para hacer gritar al público y lanzan Mercy, con lo que, sobretodo PowerWolf ha de haber sabido con quienes se enfrentaría.

Finalmente, pasado alrededor de cuarenta minutos, Melín anuncia que es el último tema y así nos entregan, desde la oscuridad del teatro, I Am The Darkness, brutalidad pura. Acá se nota una cámara profesional grabando la presentación así que, probablemente, tengamos registro pro del momento cuando terminan su presentación ante ya unas 700 personas. Al finalizar, la ya típica selfie de rigor con el público mientras la gente empieza a recordar a nuestro presidente en cánticos de protestas.

Setlist de BONEBREAKER:

  1. Kill The Soul
  2. Bonebreaker
  3. Bullets
  4. To The Final Battle
  5. Die Again
  6. Nest Of Spiders
  7. Mercy
  8. I Am The Darkness

La Santa Misa del Heavy Metal

Mientras los técnicos arreglan el escenario para la presentación de los germanos se confirma que la misa negra será tremenda. Así, a las 19:55 arranca Mr. Crowley y ya sabemos qué significa eso. Se apagan las luces… suena la intro, la gente grita el nombre de la banda… entra Roen Van Helden y se sienta en su batería, Falk Maria Schlegel y Attila Dorn toman sus posiciones frente a teclado y con su micrófono, al último, con todo el ímpetu del arranque, entran Charles y Matthew Greywolf con sus cuerdas…

Así empieza a sonar Fire & Forgive, con algunos problemas en el volumen de la voz que son rápidamente solucionados, Attila pide palmas y todo el teatro le obedece aplaudiendo y cantando, entre medio “saluda” a Santiago de Chile y el público responde, los Greywolf juegan a un extremo del escenario y Schlegel dirige su parte de la misa detrás de su teclado, con los gestos grandilocuentes que lo hacen conocido se toma el escenario para movilizar a las ya 1.000 (a vuelo de pájaro) que se encontraban en el teatro vueltas locas.

A la banda se les aprecia impactados por el recibimiento del respetable, siempre se nos ha dicho que somos el mejor público y la reacción de los alemanes parece confirmarlo, Attila saluda y queda sobrecogido con la respuesta, lo cual reconoce y, por lo mismo, invita a celebrar esta Santa Misa del Heavy Metal, para que todos seamos parte de la Army Of The Night, con toda la cancha saltando y cantando, toda la gente aplaudiendo y coreando, ya se asoma el primer mosh de la noche y en el corte todo a negro para volver con todo: tremendo.

Un monje entra al escenario porque, según Attila, para continuar es necesaria la bendición de la noche así que es hora de Incense & Iron, frente a una cancha ya copada que disfruta como los Greywolf se asoman a las plataformas que los acercan al público, Schlegel vuelto loco animando al público que celebra la entrega de los alemanes quienes más se cargan de energías con la entrega del público para terminar la canción a oscuras.

Attila nos cuenta lo hermoso que está siendo para ellos el estar por primera vez en nuestro país y que los hagan sentir como en casa, pregunta si se saben las letras de la banda y, como la respuesta es positiva, canta a capella “stand and call against the storm and hail the crucified” recibiendo la respuesta del público “Eins! Zwei! Amen & Attack!” empezando a sonar la tremenda Amen & Attack coreada por todo el teatro, mientras pide un mosh y Schlegel toma la bandera de PowerWolf para ondearla por el escenario, apareciendo un disfrazado de Thor haciendo crowdsurfing que completa la escena.

Tras preguntar si las chicas están presente esta noche, se nota claramente que muchos no entienden inglés porque varios hombres respondieron que sí (jaja), entonces, tras jugar un poco con eso y pedirles a las chicas gritar solo ellas, aclarando que algo importante en la Santa Misa del Heavy Metal, es quedarse sin voz, arranca Demons Are A Girl’s Best Friend, con los Greywolf esperando su momento para entrar junto a Van Helden, quedando en oscuridad en el corte rítmico, demostrando en sus caras realmente disfrutar al público chileno.

Entonces Dorn hace un juego de voces pidiendo ayuda al público, para lo que solicita que el público repita todo lo que él diga, así el vocalista canta “we are the stormbound…” y la gente siguió cantando todo el coro, ahora pide que lo hagan todos juntos y arrancamos con Armata Strigoi, al momento coro nuevamente juega con todo el público haciendo que primero canten sólo los de la galería, luego sólo las chicas, luego sólo los hombres para terminar cantando todos juntos… no pueden ocultar la energía que les devuelve el público.

Como la contingencia no ha quedado fuera en las últimas fechas, nuevamente comienzan a cantar cánticos de protesta, los que obviamente no son entendidos por la banda y se les nota en la cara pero no les impide celebrarlos. Así arranca Sanctified With Dynamite, la que genera un mosh instántaneo en la cancha mientras en el escenario la banda disfruta en grande toda la energía que reciben, Attila repite lo sobrecogido que se sienten con la entrega del público y estar sin palabras.

Cuando anuncian la próxima, en la cancha se crea un vacío, dejando el espacio libre para el mosh que se formará apenas comienza a sonar Resurrection By Erection, un clásico ya de antología de los alemanes que suena potente y coreada por casi todo el teatro, con un mosh tremendo en medio de la cancha que se ve retribuido con la entrega sobre todo de Schlegel, quien corre, salta y baila todos los momentos que no debe estar en sus teclados.

La hora se acerca y la banda lo sabe, lo han disfrutado también y así lo hace saber Dorn, pregunta al público si ya están listos para despedirse a lo que recibe un rotundo no, pasando a jugar con el público, dividiéndolo entre Schlegel y Attila para que griten sus nombres, al final Dorn pide responder a un grito específico, el ya mítico “hu-ha!”. Era la hora de Werewolves Of Armenia y, sinceramente, no sé qué más se puede decir acá. Tremendo momento con todas las voces dentro del teatro cantando.

Llegada la hora, el vocalista toma un cáliz y se acerca al micrófono para comentar que ésta ha sido la Santa Misa del Heavy Metal, que debe terminar y agradece al público porque mientras los hace aplaudir y corear, todo debe terminar con We Drink Your Blood, tampoco hay espacio a decir mucho más porque la banda se entregó al público y el público a la banda, un cierre por todo lo alto, agradeciendo la increíble noche y prometiendo volver a nuestro país, llevándose la bandera de regalo de Werewolves Of Chile mientras se despiden chocando puños, dando la mano y hasta algunos besos.

Setlist de POWERWOLF:

  1. Fire And Forgive
  2. Army Of The Night
  3. Incense & Iron
  4. Amen & Attack
  5. Demons Are A Girl’s Best Friend
  6. Armata Strigoi
  7. Sanctified With Dynamite
  8. Resurrection By Erection
  9. Werewolves Of Armenia
  10. We Drink Your Blood

El ataque del Berserker

A las 21:30 en punto se empieza a escuchar Run To The Hills mientras se apagan las luces, la que se corta para dar paso a la intro, recibiendo primeramente Jocke Wallgren, el chileno adoptado y criado en Suecia que ahora toca la batería con Amon Amarth, quien hace su aparición con la camiseta de Chile, por los costados aparecen Ted Lundström con su bajo, Olavi Mikkonen y Johan Söderberg con sus guitarras y Johan Hegg, golpeando nuestras caras con The Pursuit Of Vikings, mosh instántaneo, todos cantando, todos cabeceando… digo de entrada que es poco lo que se puede decir de la presentación de los suecos porque se mantuvo todo el rato por las nubes el concierto.

Sin esperar que termine la anterior empieza a sonar inmediatamente Deceiver Of The Gods, manteniendo la adrenalina a tope con todos cantando y cabeceando, el espacio usado y la gente participando del mosh va aumentando, generando una belleza metalera de aquellas donde casi la mitad de la cancha está metida y hasta el solo de guitarra se lo corean, generando un tremendo estruendo, entre aplausos y gritos cuando termina.

Se empieza a escuchar el típico “olé olé olé! Amon… Amarth!” y se nota que la banda lo disfruta también. Hegg saluda en casi perfecto español, pregunta cómo estamos, saca una voz medio sexy para preguntarle sólo a las mujeres, aun en casi perfecto español nos da la bienvenida a esta fiesta vikinga y pregunta si estamos listos para el festín (esto ya en inglés), porque lo que viene es perfecto: First Kill se deja caer con un sonido impecable de los instrumentos pero la voz de Hegg perdiéndose un poco entre los volúmenes repentinamente muy altos del resto de la música, claro que una vez que se soluciona eso en los primeros segundos se disfruta a concho el tremendo tema que es.

En plan poeta, Hegg nos recita “when I am dead, lay me in a mound, place my weapons by my side…” y anunciando lo que se viene nos grita Runes To My Memory con las cuerdas de Lundström haciendo un tremendo trabajo, un público tan vuelto loco que al que se tiró a hacer crowdsurfing casi lo matan al momento de llegar al final… locuras de concierto.

En la oscuridad empieza a sonar, tras el respectivo anuncio, Fafner´s Gold, primera visita de la noche al nuevo trabajo que los trae de gira, que si bien no genera la misma locura que las anteriores es muy bien recibida, a pesar de los acoples que se dejan escuchar en algunos momentos.

Casi pegada a la anterior arranca Crack The Sky, mucho mejor recibida y mucho más potente también, toda la cancha salta y se da espacio a una de las situaciones más curiosas que he visto alguna vez en un concierto: en medio del mosh, de repente, el mosh para y algunos se ponen hacer abdominales en el centro del círculo, bue… eso parecía desde cierto ángulo de vista pero la ofrenda a la banda era que ¡estaban remando sus drakkar! Si eso no es devoción no sé qué lo es.

Ahora Johan se da el tiempo de presentar a su “nuevo” baterista, que por primera vez toca con ellos en Chile y, a nivel personal, por primera vez después de adopción se encuentra en sus tierras, comenzando los canticos de protesta nuevamente, los suecos parecen entenderlos como vítores para ellos, lo que fue cómico en el momento y debe haber sido incómodo para ellos cuando se lo explicaron… Así arranca The Way Of Vikings, todos saltando y la mitad de la cancha enroscada en el mosh, puro metal por donde se mire esta noche que se mantuvo al mismo nivel casi siempre, dificultando decir mucho más.

Riéndose Hegg nota al muchacho con su disfraz de Thor hecho con cajas de sixpack de cerveza, ¡hasta su propio Mjölnir tenía! A lo que el vocalista dice que es lo mejor que ha visto en toda esta gira. Así le da el paso a Asator, la que es cabeceada a todo dar por el respetable… poco más que decir aparte que ¡TREMENDO!

El momento del juego llega y Hegg pregunta si estamos listos para el Ragnarok, la respuesta del público realmente dejó harto que desear, a lo que el vocalista responde diciendo que Buenos Aires fue mucho más ruidoso y él recuerda que Santiago es mucho peor, así que pregunta de nuevo, juega un poco con el público y arranca la maravilla que es Death In Fire, no sé si alguien no la habrá cantado o cabeceado, un himno que no podía faltar.

Llega el turno de War Of The Gods, la que es recibida como todo un clásico ya, cabeceos y casi todo el teatro cantando, hasta el solo de guitarra lo corearon demostrando lo que significa Amon Amarth para sus fanáticos chilenos. Mientras estaba terminando de sonar el último acorde arranca la inmortal Victorious March, el momento quizás más esperado por la mayoría, nuevamente los fitness le ofrendan a la banda una sesión de abdominales que, en realidad, ¡eran los vikingos en sus drakkar rumbo a la guerra! Desgraciadamente, Wallgren como que se enreda con el doble bombo, no logrando el ritmo de cabalgata que tiene la canción.

Ahora Hegg pregunta si queremos más, como la respuesta obviamente fue positiva, comienza a recitar el coro de Raven’s Flight que es otro clásico instantáneo del último trabajo de los suecos, una mar de gente saltando en la cancha deja claro que el tema es considerado importante desde ya. Le sigue, tras el llamado del vocalista “¡Vikings!, ¡Raise!”, Shield Wall, último de la noche que nos traen en promoción de Berserker, un tremendo tema que se disfruta con todo de principio a fin y termina con todos mirando al baterista.

En esa posición, sólo Wallgren es iluminado y arranca Guardians Of Asgaard, la que no dejó garganta buena. Todos cantando, saltando, cabeceando, dejando un silencio para que el público los llenara con sus gritos de “¡hey!”, tremendo momentazo que al finalizar deja la duda de Hegg, “¿quieren una más?”, todo el teatro grita que sí, “¿sólo una?” vuelve a preguntar, el respetable se manifiesta con un rotundo no, así que nos pide que, aunque no tengamos ningún trago en nuestras manos, lo acompañemos igual, Raise Your Horns ataca poco antes del final y se arma una fiesta donde merecía que todos tuviéramos nuestro cuerno con cerveza o hidromiel.

Como todo tiene su final, la noche termina por lo alto, cuando luego de un corto encore, donde se escucha todo el rato sonidos de tormenta, la banda vuelve a escena para despacharse Twilight Of The Thunder God, ¡qué tremendo mosh el que se armó! No sólo se incluyó más gente sino que fue el más agresivo de la noche, un mosh de aquellos memorables que llevaba al muchacho disfrazado de Thor como estandarte en los hombros de alguien, un cierre majestuoso para una tremenda presentación. Mientras Wallgren graba la despedida, Hegg nos recuerda que no importa lo que pase, siempre levantemos nuestros cuernos y sigamos adelante antes de salir del escenario.

Setlist de AMON AMARTH:

  1. The Pursuit Of Vikings
  2. Deciever Of The Gods
  3. First Kill
  4. Runes To My Memory
  5. Fafner’s Gold
  6. Crack The Sky
  7. The Way Of Vikings
  8. Asator
  9. Death In Fire
  10. War Of The Gods
  11. Victorious March
  12. Raven’s Flight
  13. Shield Wall
  14. Guardians Of Asgaard
  15. Raise Your Horns
  16. Twilight Of The Thunder God

Review: Seba Miranda
Fotos: Karim Saba

AMON AMARTH y POWERWOLF ya se encuentran tocando por Sudamérica, en una gira que los tendrá en Chile por primera vez juntos el miércoles 11 de marzo junto a BONEBREAKER.

La esperada cita se ha convertido en uno de los espectáculos del año en cuanto al Metal en nuestro país, tanto así que sólo quedan entradas de Platea para el Teatro Caupolicán.

A continuación te dejamos los horarios para que te vayas programando para este conciertazo:

18:00 – Puertas
19:00 – Bonebreaker
20:00 – Powerwolf
21:30 – Amon Amarth

Como en cada concierto, la producción a cargo entregó las siguientes recomendaciones y medidas de seguridad:

Las entradas, más cargo por servicio, están a la venta en Puntoticket.com y centros habilitados en el Teatro Oriente (Pedro de Valdivia #99, Providencia), PuntoTicket Store (Padre Mariano #236 local 102, Providencia y en Mall Parque Arauco Piso 2, Local 649, Las Condes), tiendas Hites y Cinemark que puedes revisar aquí.

Los valores son:

Preventa: AGOTADA
Cancha: AGOTADA
Palco: AGOTADO
Platea: $29.000
Día del Show: $35.000

Las entradas sin cargo por servicio, y sólo con pago en efectivo, se venden en tiendas The Knife (Eurocentro) y Rockmusic (Portal Lyon).

Hoy viernes parte, en Brasil, la quinta gira de AMON AMARTH por América Latina, esta vez, acompañados de POWERWOLF como invitados internacionales.

Para Chile la cita está fijada para el miércoles 11 de marzo en Teatro Caupolicán, y tendrán a los nacionales BONEBREAKER abriendo uno de los espectáculos del año en cuanto al Metal en nuestro país.

¿Qué canciones esperas escuchar en este concierto? En PowerMetal.cl juntamos los temas que nos gustaría que ambas bandas toquen en la gira, independiente de si son hits, números fijos en los setlist o canciones oscuras que -en una de esas- podrían desempolvar para la ocasión.

Las entradas, más cargo por servicio, están a la venta en Puntoticket.com y centros habilitados en el Teatro Oriente (Pedro de Valdivia #99, Providencia), PuntoTicket Store (Padre Mariano #236 local 102, Providencia y en Mall Parque Arauco Piso 2, Local 649, Las Condes), tiendas Hites y Cinemark que puedes revisar aquí.

Los valores son:

Preventa: AGOTADA
Cancha: AGOTADA
Platea: $29.000
Palco: AGOTADO
Día del Show: $35.000

Las entradas sin cargo por servicio, y sólo con pago en efectivo, se venden en tiendas The Knife (Eurocentro) y Rockmusic (Portal Lyon).

No resulta ser menos especial la venida de Amon Amarth a Chile el próximo 11 de marzo. No solo vendrán a tocar al recinto más grande que los haya recibido el país, el Teatro Caupolicán, sino porque además regresan a Chile con Powerwolf, que junto a ellos y otros actos como Sabaton, están entre los números metaleros más populares del Viejo Continente en la última década.

Acompañados por invitados de lujo y en promoción del lanzamiento Berserker, los vikingos se aprestan para su nuevo desembarco en Chile. Por ello, PowerMetal.cl tuvo la oportunidad de conversar con el bajista Ted Lundström, para anticipar lo que será el encuentro más multitudinario que hayan tenido en nuestro país.

Por Jorge Ciudad

Ted, desde el concierto en mayo de 2009 acá en Santiago, apoyando el disco Twilight of the Thunder God, que Amon Amarth ha venido a Chile a promocionar todos sus álbumes. ¿Cómo fue que Sudamérica se transformó para ustedes en una plaza obligada para cada ciclo de lanzamiento y tour?

O sea, realmente nos fascina ir a Sudamérica para tocar, porque ustedes son unos de los mejores fans en el mundo. Si hablamos de los shows en vivo, el público siempre es muy intenso, y de verdad disfruta mucho cada vez que vamos a tocar para allá, así que para nosotros siempre será un highlight poder ir a Sudamérica para la gira de cada álbum. Y ahora que lo recuerdo, la primera vez que tocamos en Sudamérica fue en Chile, en Santiago, el 2009 en promoción de Twilight of the Thunder God, como bien dices, y me acuerdo que después de la primera canción, el público no dejaba de cantarnos, por lo que tuvimos que quedarnos ahí como por un minuto, simplemente mirando al público cantar nuestro nombre. Eso era algo que jamás nos había ocurrido en Europa, por ejemplo, así que esa visita a Chile fue una experiencia fantástica para nosotros. Desde ese entonces que nos encanta tocar en Sudamérica. Y vivir ese tipo de experiencias es muy importante, ya que es como una cosa de dar y recibir, ¿sabes? Le damos al público un show, pero al mismo tiempo recibimos un montón de energía. Si el público es grandioso, nuestro espectáculo será mucho mejor, porque nos anima muchísimo estar frente a una buena audiencia. O sea, se necesita tanto a un público como a una banda para el que el concierto sea bueno, ¡no solo va por nuestra parte!

En esta ocasión no solo van a tocar en el lugar más grande que lo hayan hecho en Santiago. También, vienen con Powerwolf como invitados, una banda que es enorme en Europa pero que nunca ha venido hasta acá. Es la primera vez de ellos. ¿Qué puedes anticiparnos?

Estamos súper emocionados por tener este cartel para nuestra gira latinoamericana, porque… Primero que todo, a mí me encanta Powerwolf como banda. Es un conjunto asombroso, me fascina su música y sus shows en vivo son increíbles, así que me parece que les irá muy bien con sus presentaciones allá en Sudamérica. Por eso es que estoy muy entusiasmado de llevar este cartel de bandas tan bueno. Si bien somos de estilos diferentes, ambos grupos damos un show muy intenso, por lo que creo que la gente que vaya a los conciertos va a tener una experiencia muy interesante. De verdad siento que será un show excelente con Powerwolf.

Lo entretenido de Amon Amarth es que un día puede girar con Powewolf, una banda digamos muy powermetalera, y antes, hacerlo con otros grupos como Slayer, Cannibal Corpse y Lamb of God, como el año pasado por Estados Unidos. ¿Qué tiene Amon Amarth que resulta atractivo para los fanáticos del Power, del Thrash, del Death y otros estilos?

Oh, al menos yo lo veo como una cuestión con dos partes. Lo primero, lo más seguro es que no seamos Death Metal a estas alturas, sino como… nuestro sonido se inspira bastante en el Heavy Metal, por ejemplo, con todas estas melodías que tenemos. Contamos con un montón de melodías muy oreja, que las personas son capaces de recordar incluso después de escucharlas sola una vez, y pueden cantarlas o simplemente disfrutarlas. Pero, además, creo que pese a que tenemos voces guturales, aun puedes entender mucho de lo que canta Johan (Hegg). No es como lo que pasa con otras bandas, con las que no tienes cómo figurarte las palabras que cantan. Y eso me lleva a la segunda parte: las historias que contamos, las letras sobre mitología vikinga, de batallas vikingas. Supongo que esa es otra cosa que a los metaleros les gusta mucho, ¿cierto?, ir a un show en el que vivas una experiencia no solo musical, sino que veas también la puesta en escena. Eso, junto con las letras, con las melodías que puedas seguir mientras las cantas, etc. En conclusión, lo que tratamos como Amon Amarth es hacer algo más amplio, no solo enfocarnos en un segmento.

Después de la gira por Sudamérica, la cual llega a Chile, irán a tocar a Indonesia. Y eso también me llama mucho la atención, porque fanáticos de todo el mundo, independiente de sus culturas y países, llegan a Amon Amarth por los relatos de vikingos y las mitologías de la cultura escandinava que ustedes cantan en sus letras, e impregnan en la imagen de la banda. Después de todos estos años haciendo canciones sobre estos temas, ¿por qué crees que la cultura vikinga despierta tanto interés en el mundo?

Sí, y no lo sé. Es una buena pregunta, aunque me parece que, primero que todo, las historias son grandiosas. Los relatos de este tipo, del lugar del mundo que provengan, siempre tendrán un atractivo. O sea, la mitología que tenemos muchas veces es similar a la de culturas en Sudamérica, de la maya, o la Antigua Grecia, y las grandes historias serán grandes historias siempre, nunca van a dejar de funcionar. No importa demasiado en realidad de dónde provengan. Y cuando hemos tenido tanto éxito dando a conocer nuestra Historia a través de la música, eso simplemente nos pone muy contentos, el hecho de que las personas se interesen en nuestra Historia. Para nosotros es muy entretenido viajar por el mundo y compartir relatos de Escandinavia y ver a las personas de verdad prestando atención a lo que decimos con las canciones. Eso a nosotros nos entrega una sensación fantástica.

PEQUEÑOS GRANDES DETALLES EN EL SONIDO DE AMON AMARTH

Hace poco, (el guitarrista) Olavi Mikkonen dijo que la banda ha evolucionado hacia un sonido más heavymetalero y tradicional, lo que es cierto. No obstante, en el álbum Berserker se siguen escuchando temas bien brutales, como Ironside o Wings of Eagles. ¿Cómo ves tú esta evolución de Amon Amarth en los últimos años?  

(Risas) lo cierto es que no es tan difícil. A ver, nosotros crecimos con la música Heavy Metal, y esas son las influencias que se nos están devolviendo a estas alturas, cuando escribimos nuestro material. Ahora, nosotros tenemos un estilo, un toque Death Metal, pero lo que hacemos es componer temas bajo la lupa del Heavy Metal, aunque tocándolos con un sonido un poco más deathmetalero, así que mezclamos más o menos ambos estilos. Tú mismo eres capaz de distinguir las dos influencias, la tradicional y la más extrema, en la propuesta que tenemos, y eso es justamente lo que a la gente le gusta de Amon Amarth, que tienes las melodías de la vieja escuela del Heavy Metal y esas cosas, aunque presentadas bajo un estilo bien agresivo. De esa forma te encuentras con lo mejor de ambos lados, de ambas partes.

También me parece que ustedes han logrado, en este tiempo, evolucionar hacia una “banda en vivo” cuando están en estudio, con canciones que si bien no son simples, son fáciles de recordar y que tienen un potencial muy grande en los conciertos. ¿Hasta qué punto influyen las giras, las presentaciones en vivo y la reacción del público en la composición de un álbum de Amon Amarth? 

Pienso que… a ver, componemos y nos gusta escucharnos en la mayoría de las ocasiones. Sin embargo, y por supuesto, luego de girar por el mundo por tantos años, como que aprendes a distinguir cuáles son los elementos que funcionan en vivo. Ya entiendes cuáles son los ríffs, ya entiendes cuáles son los sonidos y las cosas que le gustan a las personas, y como te lo comenté al principio: la reacción del público es muy importante para nosotros como banda, porque eso es lo que nos alimenta. No me parece que sea a propósito, pero quizás nos vemos influenciados por la parte en vivo, cosa que puedes notar en especial en las canciones más recientes, dado que a uno le gusta mucho tocar aquellas que le gustan a la gente y claramente aprendes de aquello, lo que queda patente en los temas más nuevos, como un elemento que sale de forma natural en la composición.

A estas alturas de la carrera de ustedes, creo que cualquier cambio, por más desapercibido que parezca a simple vista, tiene un impacto muy grande en el sonido de Amon Amarth. En el caso de Berserker, creo que el hecho de haber trabajado con otro productor, como el norteamericano Jay Ruston, y haber grabado en California, trajo consigo un cambio importante con respecto a Jomsviking, grabado en Inglaterra con Andy Sneap… 

Siempre buscamos cambiar de productor de vez en cuando. No querrás quedarte con el mismo productor si necesitas otros inputs desde el exterior. Llevamos más de 25 años con la banda y si bien ya sabemos hacer lo que nos gusta, hay momentos en que necesitas un aporte desde afuera. Y no solo se trata del productor, sino también de la experiencia de estudio. El que utilizamos para grabar Berserker era uno completamente distinto al de Jomsviking por ejemplo, y terminó siendo una experiencia aparte. Además, esta vez grabamos el disco de una forma diferente. Todos esos detalles hacen que la cosa sea más interesante para nosotros, nos mantienen alerta y más concentrados, porque si trabajas con el mismo productor una y otra vez, luego de un tiempo empezarás a relajarte. Uno necesita de estos condimentos para mantenerte despierto, probando nuevas ideas y elementos. De lo contrario, todo te empezará a parecerte aburrido. En ese sentido, siempre será bueno contar con un input de afuera de la banda.

Ahora, lo que de verdad ha impactado al sonido de Amon Amarth, a mi juicio, es la llegada de Jocke Wallgren, porque como baterista tiene un toque muy, pero muy distinto al de Fredrik Andersson. ¿Cómo fue el input de Jocke en Berserker?

Sí, o sea, en cuanto a su performance, Jocke ha pertenecido al grupo desde hace un buen tiempo. Sin embargo, Berserker es el primer álbum que grabamos con él, así que por supuesto que fue como una prueba. Uno no sabe cómo las personas trabajan en un estudio por ejemplo, cuán tranquilas o preparadas estarán cuando llega el momento de grabar sus partes, y ese tipo de cosas, pero cuando cuentas con un batero tan profesional como él, y que además es tan fácil de llevar, te resulta sencillo probar ideas nuevas. En realidad, fue muy entretenido grabar con él, partiendo por el hecho de que tiene un estilo nuevo para nosotros. Sí, tiene un estilo diferente, un sonido distinto con el que toca, y todos esos pequeños detalles hacen que al final haya diferencias en el sonido completo del registro. Sí, fue muy bueno grabar con él este disco.

Por último, quería consultarte -si es posible- por lo especial que debe ser para Jocke el venir a tocar a Chile, dado que él nació acá, y fue adoptado por un matrimonio sueco cuando apenas tenía unos meses. ¿Cómo vive él el venir a tocar acá, al lugar donde nació?

Sí, por supuesto que no puedo hablar por él, sin embargo recuerdo que estaba muy emocionado por venir con nosotros cuando estábamos girando en promoción de Jomsviking, porque era la primera vez que volvía a Chile. Lo adoptaron cuando era muy pero muy niño, y estaba como… claro, muy interesado en conocer sus raíces, del lugar de donde venía. También, fue un emotivo para él tocar su primer show en Chile. Para él, había sido el highlight de todo el tour por Sudamérica y lo cierto es que ni siquiera puedo imaginarme lo que significa para él, y todas las emociones que deben pasar por su mente, subiéndose al escenario y dirigiéndose al público, contando su historia, que nació allá. O sea, estoy seguro de que Jocke tiene muchas más cosas que decir sobre esto, pero sí recuerdo lo emocionado que estaba.

Muchas gracias Ted por conversar con nosotros. Nos vemos el 11 de marzo próximo. ¿Quieres dejar algún mensaje?

Sí, por favor vayan, y les daremos el concierto el año. Y no dejen pasar a Powerwolf, porque es una banda increíble en vivo. ¡Muchas gracias a todos por escuchar nuestra música y nos vemos!

 

¡Ya se acerca uno de los conciertos más esperado por los metaleros chilenos este año! AMON AMARTH y POWERWOLF encenderán el Teatro Caupolicán este 11 de marzo.

Para la ocasión, los fans ya agotaron todas las entradas de Cancha y Palco, dejando sólo disponibles tickets de Platea, prometiendo así un concierto histórico que se espera a teatro lleno.

Los chilenos BONEBREAKER serán los encargados de abrir el show, y aquí puedes ver el videoclip del single «I Am the Darkness»:

Las entradas, más cargo por servicio, están a la venta en Puntoticket.com y centros habilitados en el Teatro Oriente (Pedro de Valdivia #99, Providencia), PuntoTicket Store (Padre Mariano #236 local 102, Providencia y en Mall Parque Arauco Piso 2, Local 649, Las Condes), tiendas Hites y Cinemark que puedes revisar aquí.

Los valores son:

Preventa: AGOTADA
Cancha: AGOTADA
Platea: $29.000
Palco: AGOTADO
Día del Show: $35.000

Las entradas sin cargo por servicio, y sólo con pago en efectivo, se venden en tiendas The Knife (Eurocentro) y Rockmusic (Portal Lyon).

¡Dos titanes del Metal se juntarán por primera vez en Chile! AMON AMARTH anotará su quinta visita al país para ofrecer su show más grande a la fecha y lo harán acompañados por los alemanes de POWERWOLF, debutantes en suelo criollo, el 11 de marzo en el Teatro Caupolicán.

Con nuevo disco bajo el brazo – «Berserk», undécimo título en su discografía, editado en mayo pasado, AMON AMARTH regresa al país en su mejor momento en una década. El álbum figura dentro de lo más destacado de la temporada metalera y sólo viene a confirmar a la banda como un clásico contemporáneo del género.

Desde su debut Once Sent from the Golden Hall de 1998 a la fecha, AMON AMARTH suma once discos de larga duración y un cancionero a prueba de todo, el que incluye las destacadas “The Pursuit of Vikings”, “Twilight of the Thunder God” y “Death in Fire”. Su alineación además a tres de sus miembros fundadores: Olavi Mikkonen en guitarra, el vocalista Johan Hegg y Ted Lundström en el bajo, además del también guitarrista Johan Söderberg, cuyo arribo fue poco después de la edición de «Once Sent From the Golden Hall». El quinteto hoy lo completa Jocke Wallgren en la batería.

POWERWOLF, por su parte, llega por primera vez a Chile. Una fructífera carrera con siete discos (más uno de covers) en 14 años y un montaje en vivo que hace justicia al término “espectáculo” ubican a los alemanes como una de los grandes anhelos de la comunidad del Metal chileno. Con su último disco “The Sacrament of Sin” (2018) todavía fresco y reconocido como de lo mejor que ha parido el Power Metal en los últimos años, los lobos alemanes prometen hacer delirar a sus fanáticos.

Las entradas, más cargo por servicio, ya se encuentran a la venta en Puntoticket.com y centros habilitados en el Teatro Oriente (Pedro de Valdivia #99, Providencia), PuntoTicket Store (Padre Mariano #236 local 102, Providencia y en Mall Parque Arauco Piso 2, Local 649, Las Condes), tiendas Hites y Cinemark que puedes revisar aquí.

Los valores son:

Preventa: $25.000 (sólo 500 entradas)
General: $29.000
Palcos: $40.000
Día del Show: $35.000

Las entradas sin cargo por servicio, y sólo con pago en efectivo, se venden en tiendas The Knife (Eurocentro) y Rockmusic (Portal Lyon).