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Quinto álbum del proyecto en solitario de Eduardo «Edu» Falaschi, quien de la mano de la alineación compuesta por la dupla de guitarristas Marcelo Barbosa y Diogo Mafra, el bajista Raphael Dafras y el baterista Pedro Tinello, tiene la misión de enmendar el rumbo tras la publicación del irregular «Unfold«. Ahora bien, tras años de seguir de cerca a Almah, hay dos cosas que nunca faltarán al momento de poner play a los nuevos lanzamientos: el cantante buscará cualquier medio para entregar material fresco dándole rienda suelta a sus composiciones, y la ejecución instrumental será intachable en cada tema.

Pues bien, desde un comienzo no se puede pasar por alto la bella portada que nos presenta este «E.V.O«. Una estatua femenina en medio de un jardín que recuerda la mitología griega en todo su esplendor. Un golpe efectista que sirve como carta de presentación más que plausible. Veamos entonces que nos propone este trabajo.

El opening track Age Of Aquarius logra sorprender sobremanera por varios motivos. En primer lugar es la canción más extensa del álbum (un poco más de siete minutos de duración), señal inequívoca de que el frontman no quiso guardarse nada de cara a lo que escucharemos. Luego, ciertamente llama la atención la calma y la paciencia con la que poco a poco comienza a tomar forma el tema. Decimos esto porque durante los primeros segundos escuchamos una voz femenina con sonidos propios de la naturaleza que perfectamente podrían haber sido una pista aparte simplemente llamada Intro. Después pasamos a una sección de cuerdas con arreglos orquestales que abren camino a que el cantante entone los primeros versos sonando bastante inspirado, para que finalmente -pasando los dos minutos de duración- la banda deje caer su poderío mientras Edu grita «…the dawning of the Aquarius!» con una fuerza envidiable. De aquí en adelante lo que escuchamos es sencillamente espectacular. Power Metal hecho y derecho señores. Comenzar a detallar lo bien que lo hace cada músico en su función está de más. Ya se nos había adelantado que el disco tendría alguna conexión con el mítico «Rebirth» (2001) no solo en el concepto de «cambio» y de «renovación» (desde ya los invito a leer la letra detenidamente), sino que por momentos es imposible no acordarse de «Acid Rain» o de «Unholy Wars«. De lo mejor del disco, ¡cómo suena Falaschi en el coro!

Rápidamente pasamos a Speranza, la cual no hace otra cosa que hacerle honor a su nombre. Los «Oh oh oh…» del vocalista dan el puntapié para que la banda nos regale pasajes con una atmósfera muy reconfortante, acompañada con una letra sencilla y efectiva que lamentablemente se hace monótona a ratos. Está lejos de ser lo más destacado del LP, pero aún así Marcelo y Diogo se las arreglan para sobresalir con sus intervenciones en la parte instrumental. De igual forma, The Brotherhood es una balada que sigue demostrando una gran compenetración de esta nueva alineación. Edu comienza a cantar las primeras líneas con ayuda del teclado para luego pasar a un estribillo con una bella melodía que te queda dando vueltas en la cabeza durante la primera escucha: «Hand in hand, sown the fields of war / We will stand together as only one / Honoring our memories / Brotherhood«. Al ser una canción genérica y «simple» (que se entiendan las comillas por favor), justamente cumple con creces el no sonar sobrecargada ni exagerada en su ejecución. Los arreglos de guitarras suenan frescos y el teclado es protagonista en su justa medida. Por su parte, Raphael Dafras y Pedro Tinello llevan muy bien la base rítmica dando la calma necesaria a cada segundo.

Innocence es un mid-tempo más denso y oscuro donde de inmediato destaca el trabajo del teclado y de las guitarras durante los versos. La fórmula es bastante simple y la vez certera: La primera estrofa es cantada solo con la base rítmica y el teclado, mientras que  en la segunda se suman las cuerdas para ir subiendo la tensión hasta llegar al coro. El sonido por momentos es crudo y al hueso, razón de sobra para decir que esta canción podría haber formado parte de «Unfold«.

Otro de los puntos altos sin duda es la entretenida Higher. Simplemente es Power Metal a la vieja usanza. Doble bombo a mil, buenos riffs, una sección instrumental impecable y un coro pegadizo hecho para cantarlo con el puño en alto: «Higher, higher / Climb the hills and glimpse the land / We still go higher!«. Nada más que agregar, lo demás sería ser redundante. Muy por el contrario, y esto lo digo muy personalmente, Infatuated es por lejos el punto más bajo de este lanzamiento. Es cierto que cuenta con los tintes y los elementos de una creación propia de Almah -y más aún de este álbum en particular- pero la monotonía del coro al cantar «To get all you want, to live, you better runaway now / All you want, to live, you better find a way out…» es tal, que derechamente aburre desde un principio. Es una lástima que los excesos de la voz opaquen la impecable ejecución del resto de los músicos, en especial los constantes cambios de tiempo de Pedro.

Entrando de lleno en la segunda mitad del álbum, Pleased To Meet You logra brillar con luces propias a partir del primer segundo. Un redoble de batería abre paso a ritmos y melodías un poco más frenéticas que luego derivan en un headbanging generalizado. Para los más nostálgicos, al igual que con Age Of Aquarius, acá es innegable la influencia y el sello de Angra en varios pasajes del track. Escuchamos a su vez, una de las mejores interpretaciones de Edu Falaschi dentro de este trabajo. Pero ojo, el resto de la banda no se queda atrás, ya que cuando les llega el turno de lucirse lo hacen con creces e incluso te dejan con ganas de seguir escuchando esos solos llenos de virtuosismo y de pulcritud.

Final Warning e Indigo son la dupla mid-tempo marca registrada por excelencia de Almah. Una vez digeridas, es quizás donde mejor se aprecia la faceta más progresiva de la banda. Vale decir, ambas son pesadísimas e intensas, pero en el puente/pre-coro tienen ese matiz que precisamente hace que el estribillo logre destacar como es debido. Por otra parte, no se puede dejar de elogiar la ejecución de Raphael, ya que suena sólido en todas sus líneas. Y como lo mencionamos anteriormente, la banda nos deja con gusto a poco durante la partes instrumentales, ya que en pocos segundos demuestran una gran categoría de la cual se podría sacar mucho más provecho. Dos piezas muy complejas y arriesgadas, pero exquisitas en los detalles al milímetro.

Al comenzar Corporate War, súmenle inmediatamente otro punto al frontman, ya que se la juega con unos tonos más sombríos y lúgubres, ganando en su performance por donde se le mire mientras canta «Burn / Electric power in watts / Global hunger…«. Además, los arreglos de guitarra y el doble dombo de Pedro acompañan muy bien el fraseo en cada estrofa. Es una composición más «seca» y con falta de lucidez, pero con buena voluntad igual se puede incluir dentro de las que logran llamar tu atención. Como ha sido la tónica de esta segunda mitad, Marcelo y Diogo suenan más callejeros e incisivos en cada riff. De esta forma llegamos al final del LP con Capital Punishment. Derechamente digo que es el ending track que esperaba escuchar dada las características de sus predecesoras. Si bien su temática es una crítica social abierta contra el sistema actual, por momentos se nos presenta con melodías un poco más esperanzadoras. Nuevamente el teclado es protagonista cuando lo amerita (antes de cada coro, por ejemplo), la banda suena como cañón desde el primer segundo y Edu logra cautivarte con ese «Oh! no more illusions / I’m not a number…» que termina por coronar un excelente tema. Por último, un fade out con otro solo marca registrada pone fin a esta placa.

Sin dudas E.V.O. supera con creces al álbum que lo antecede. Fácilmente hay cuatro o cinco canciones que se llevan un aplauso cerrado desde el primer minuto, pero no deja de ser cierto que por momento existe un letargo en el resto de los tracks que conforman el disco. Si bien los puntos bajos se pueden analizar exhaustivamente y destacar sus virtudes dejando de lado cualquier prejuicio, al final del día no logran convencer del todo y se ven fuertemente opacados por cada uno de los clímax ya analizados. Aún así, y por sobre cualquier aspecto, el disco es consecuente consigo mismo. Vale decir, el concepto, la ambientación y la interpretación es prolija de principio a fin, dejando en claro que Edu Falaschi no echó pie atrás en la creación del presente trabajo.

 

 

Almah

La agrupación brasilera ALMAH lanzó un lyric video para «Pleased To Meet You», nuevo single de la banda el cual es parte del nuevo trabajo titulado «E.V.O» el cual salió al mercado hace unos días. Pueden verlo a continuación:

Almah - E.V.O

Almah

La banda liderada por Edu Falaschi anunció el lanzamiento de su quinto álbum, que llevará como título «E.V.O» y será lanzado en septiembre de este año. El disco fue grabado en Sao Paulo (Brasil) en los estudios IMF por Tito Falaschi y la mezcla y masterización estuvo a cargo de Damien Rainaud (DRAGONFORCE, FEAR FACTORY, BABY METAL) en Mix Unlimited de Los Angeles (EE.UU).

ALMAH adelanta que E.V.O será un disco conceptual basado en la evolución de la mente y alma de las personas durante la etapa que el mundo está por vivir, denominada La Era de Acuario. El autor de las letras es el mismo Edu Falaschi, en las que se promete una atmósfera positiva y un álbum con un poderoso y fresco sonido, con viajes entre el PowerMetal moderno, Rock contemporáneo y Metal Progresivo.

Además, la banda comenta que los fans podrán notar que este disco tiene conexión directa con «Rebirth» de ANGRA por las líneas vocales de Edu, pasando de las clásicas hasta los tonos más altos, logrando un sonido melódico y limpio.

La portada pretende entregar la vibra positiva del álbum con la mujer que representa la Constelación de Acuario y el logo brillando en dorado, la que puedes ver a continuación:

Almah - E.V.O