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El año pasado los legendarios ACCEPT realizaron un show especial en el festival Wacken Open Air. El concierto duró 2 horas e incluyo 3 partes: la primera donde la banda toco clásicos junto a temas de su último trabajo «The Rise Of Chaos», la segunda donde Wolf Hoffmann junto a una orquesta tocaron canciones de su último disco solista «Headbangers Symphony» y todo finalizó con una más temas de ACCEPT con el apoyo de la orquesta.

El próximo 23 de Noviembre ACCEPT lanzará «»Symphonic Terror – Live At Wacken 2017″», trabajo en vivo que contiene este show en su totalidad via Nuclear Blast.

A continuación les dejamos un video oficial de Wacken Open Air con 3 canciones del show:

 

 

Caña ibérica y Cañón teutón. Barón Rojo y Accept ofrecieron tremenda maratón de dos shows completos en un solo concierto, modelo de espectáculo que siempre cuando un par de bandas internacionales coincidían un mismo día en el país, los fanáticos pedían que ambas se juntaran en un solo recinto para que nadie se perdiera un acto por preferir otro. Y el resultado fue un despliegue de cuatro horas de Rock ‘N’ Roll de cilindraje por parte de los españoles, y de pólvora metalera pura cortesía de la banda alemana…

Me cuesta seguir escribiendo sin detenerme en los tremendos cañonazos que ofreció Accept en su concierto, así que prefiero decirlo ahora: ay mamita cómo sonaron en el Cariola, una muralla de guitarras absolutamente apabullante e insolente, con un bajo de Peter Baltes atronador, que se hacía respetar pese a lo fuerte del sonido, un Mark Tornillo que no se inmutaba en hacer reventar los tímpanos, una muestra sónica tan fuerte como clara, y de paradigma verdadero de Metal. No sé cuántos años más van a pasar en que una banda vuelva a imponerse con un sonido tan revienta pelotas e inconmensurable como Accept esa noche, de la cual fue un absoluto privilegio estar presente.

Y privilegio claramente lo fue, porque en ningún momento nos encontramos primero que todo con una actitud de Barón Rojo de ofrecer un support act, y la verdad es que el público que asistió por ellos así lo merecía. Fue una sorpresa tremenda ver cómo los hermanos De Castro no cortarían grasa de su show y que este se extendería hasta por dos horas, un regalo al rockero que vacila con esas guitarras que suenan a cañón de revólver con cada uñetazo de Armando y Carlos, con clásicos del Rock en español que fueron siempre coreados y que en la medida que se iban liberando, más y más fanáticos iban ingresando.

A la hora, hora y media de show de Barón Rojo, el recinto estaba llenísimo, con 2 mil ni que caben más personas haciendo una comunión con una alineación que si bien no es la más venerada en América Latina (en España siempre serán institución independiente de las caras actuales), se impuso al trasmitir un verdadero sentido de cultura española en veneración del Rock “cañero”, sucio y agitado, de actitud franca y de simple entusiasmo por la energía de este tipo de música. Cómo me gustaría tener tiempo para desmenuzar un show que incendió el Teatro Cariola y lamento tener que pedir excusas por no hacerlo de forma más extensiva en este review, como debiera.

Las imágenes y recuerdos, en todo caso, van hacia el inmenso tributo al rock que Barón Rojo realizó junto con el público chileno, desde la épica partida con Barón Rojo a las 8 de la noche, con imágenes en fondo del Der rote Baron o Manfred Albrecht Freiherr von Richthofen, pasando por Son Como Hormigas’ y sus referencias a “figuras políticas” importantes para el acontecer español y europeo.

Larga Vida al Rock and Roll rápidamente confirmó que el repertorio de los hispanos sólo traería puntos altos. En Incomunicación los asistentes se hicieron y mucho notar con los cánticos de “estoy solo aquí”, para acto seguido pegar con El Enemigo a Abatir.

Pero no pienso renunciar al rock and roll” cantaba Carlos de Castro, dejando en claro que el show se extendería con una duración digna de un cabecera de cartel, disparando más tarde con joyas como Invulnerable, la fiestera Noches de Rock and Roll, Rockero Indomable, Caso Perdido y Breakthoven, cumpliendo recién la primera parte del set. Sin embargo, el encanto de la presentación subía mientras el teatro se colmaba de asistentes que no pudieron hacer más que ver el concierto en el sector donde se vendían las poleras de Accept, en un recinto que quedó chico en un momento para este doble cartel.

Otras canciones que Barón Rojo ofreció fueron Satánico Plan, Hermano Del Rock And Roll, la británica El Barón Vuela Sobre Inglaterra, El Malo’, Las Flores del Mal y Con Botas Sucias, destacando Hijos de Caín de forma épica en el repertorio. En la parte final, entre Cuerdas de Acero y Siempre Estás Allí, resaltaron momentos cuando las pantallas pasaron a caídos del rock como Malcolm Young de AC/DC y muchos de los evocados en la canción Concierto Para Ellos, antes de hacer estallar el teatro con Resistiré.

Setlist de Barón Rojo:

  1. Barón Rojo
  2. Son como hormigas
  3. Larga vida al rock and roll
  4. Incomunicación
  5. El enemigo a abatir
  6. Invulnerable
  7. Noches de Rock’N’Roll
  8. Rockero indomable
  9. Caso Perdido
  10. Breakthoven
  11. Satánico Plan
  12. El Malo
  13. Las flores del mal
  14. Con Botas Sucias
  15. Hijos de Caín
  16. Cuerdas de acero
  17. Los rockeros van al infierno / Los desertores del rock / Casi me mato / Los rockeros van al infierno
  18. Concierto para ellos
  19. Resistiré
  20. Siempre estás allí

LAS ÉPOCAS DORADAS DE ACCEPT

Evidentemente, la espera entre la salida de Barón Rojo y Accept no sólo fue tarde. También fue larga. Varios minutos después entenderíamos el porqué: una escenografía elaboradísima que se tuvo que montar apenas los españoles partieron a sus camarines, puesta en punto que a más de alguno hizo perder un poco la paciencia, sabiendo que eran las 22:30 y todavía no ocurría nada. De hecho, si eventualmente había que entregar el teatro a medianoche, como pasa a veces con algunos shows, hasta preocupaba la situación de si quizás los germanos podrían o no entregar su repertorio completo.

No obstante, la salida de Accept a la tarima del Cariola fue tan punzante con la canción Die By The Sword de “The Rise Of Chaos”, que la banda y su sonido no dejó otra opción que dejarse llevar por el espectáculo que de inmediato atropellaba al público. Canción nueva, sí, de una banda idolatrada por sus clásicos pero que tras su vuelta ha sabido convertirse en uno de los principales grupos metaleros de la presente década, con cuatro discos que presentan temas que sin duda ya son “clásicos” de nuestra época.

Esa sensación me dio al escuchar el comienzo de Stalingrad, seguida por la audiencia como si se tratase de una composición con treinta años de data. Sus elementos característicos del Accept docto pero con la potencia de un sonido moderno le dan al track y a sus músicos un segundo aire absolutamente glorioso, incrementado además por la fuerza inconmensurable de un Accept que en vivo de verdad muestra su mejor faceta. No hay productor ni un Andy Sneap que le haga justicia al poderío y simpleza cañonera de una banda que les enseña a todos cómo hay que sonar en un concierto de Heavy Metal, independiente de la fecha y el local. Nunca había escuchado un bajo tan poderoso y claro como el de Baltes, y qué decir de las guitarras de Wolf Hoffmann y Uwe Lulis, punzantes, brillantes e hirientes, construyendo un muro sónico que no perdía sentimiento pese a su físico.

A cada segundo me parecía estar presente en una cátedra de Metal, de “dejen esto a los que de verdad saben”, y la VERDAD es el sustantivo que dibujan Wolf y los suyos en cada nota, chillido, postura, sonido y coreografía. Increíble que personas que rodean los sesenta años de vida sean capaces de mostrar una consistencia que tantas bandas jóvenes sólo soñarían.

Sin anuncios ni anticipos, sino sólo con tocarlas, Accept haría su discurso con Restless And Wild, London Leatherboys y Living For Tonite (pequeñas fallas de micrófono aquí), temas con los que ya todos se olvidarían de la hora y se entregarían a la banda, a la suerte de quien fuera, triada de clásicos categóricos, mezclando fiereza con melodía y sincero goce del momento. Con sus gestos, Wolf Hoffmann siempre parecerá ser un niño, con un ánimo inalterable al momento de encontrarse en el escenario, pero siempre haciéndose respetar como el ícono del Metal que es.

Seguido vendrían cortes recientes como The Rise Of Chaos, Koolaid, No Regrets y Analog Man, cuatro canciones nuevas que recorren casi todos caminos donde Accept ha puesto su marcha: ritmos contagiosos, fiereza, etc.. Más tarde, luego de un grito de Tornillo invocando al disco “Blind Rage” (2015) para cantar la aguerrida Final Journey, Hoffmann presentaría Shadow Soldiers con una solemnidad que sólo se les da a los clásicos. Midió muy bien el nacido en Mainz, sin embargo, porque el público ya la había recibido de tal manera pese a tener el track apenas cinco años de vida.

En una de las pocas pausas del show, Wolf y Peter empezarían a intercambiar líneas de guitarra y bajo para dar comienzo a una nueva sección de cortes ochenteros. Así, desplegaron Neon Nights, Princess Of The Dawn, Midnight Mover y Up To The Limit, para finalizar con Objection Overruled de los noventa, que funcionó como una especie de orgasmo sónico de esta parte del repertorio.

Pandemic de “Blood Of The Nations” volvió también a sonar como un clásico para una audiencia que la disfrutó como si fuera un tema insigne de Accept, y la verdad es que algo sabe muy bien hacer la banda para sonar fresca, desenfrenada  y atemporal con cortes nuevos, que se ensamblan uniformemente con otros como Fast As A Shark.

Eso muestra que Accept está empezando a lograr algo sobresaliente: tener clásicos no sólo de una época dorada, sino también de una era más reciente, de la actual, de una que hasta la salida de “Blood Of The Nations” con un desconocido Mark Tornillo era impensada. Y si de esa nueva era gloriosa hubiese que tomar un ejemplo, sería Teutonic Terror, que bien tiene ganado su lugar en el encore, a la altura de Metal Heart y Balls To The Wall. Yendo igual de lejos con otra apreciación, me parece que Teutonic Terror es la canción más representativa del Heavy Metal de esta década, por su fuerza, su actitud, y todo lo que significaría posteriormente.

Habrán sido aproximadamente las 00:40 horas cuando terminó el show, con muchos saliendo hacia la calle San Diego sin dar la opción a que Accept se sacara la foto tradicional con los asistentes de fondo, pero con el recuerdo de haber escuchado una descarga de Rock y Heavy Metal del más sincero, del más fiero y categórico.

Setlist de Accept:

  1. Die by the Sword
  2. Stalingrad
  3. Restless and Wild
  4. London Leatherboys
  5. Living for Tonite
  6. The Rise of Chaos
  7. Koolaid
  8. No Regrets
  9. Analog Man
  10. Final Journey
  11. Shadow Soldiers
  12. Solo de Wolf Hoffmann
  13. Neon Nights
  14. Princess of the Dawn
  15. Midnight Mover
  16. Up to the Limit
  17. Objection Overruled
  18. Pandemic
  19. Fast as a Shark

Encore:

  1. Metal Heart
  2. Teutonic Terror
  3. Balls to the Wall

Live Review: Jorge Ciudad
Fotos: Guille Salazar

Anoche estuvimos en un repleto Teatro Cariola para ver una legendaria dupla de Heavy Metal europeo con Accept a la cabeza y Barón Rojo abriendo los fuegos.

Fotos: Guille Salazar

Con un Teatro Cariola repleto se encontrarán ACCEPT y BARÓN ROJO este martes 21, ya que en este momento se venden las últimas 100 entradas para el concierto, luego de agotarse las dos instancias de preventa y los sectores de Platea y Palco.

Los precios son:

Preventa 1: AGOTADA
Preventa 2: AGOTADA

GENERAL
Cancha: $30.000
Platea: AGOTADA
Palco: AGOTADO

Las entradas se venden por sistema PuntoTicket, tiendas Hites y Cinemark. Sin cargo por servicio se encuentran en boleterías del Teatro Cariola.

A estas alturas de la vida es poco lo que se puede agregar acerca del retorno de Accept, una banda respecto de la cual varios creímos, hasta hace algunos años, que ya nos había entregado todo lo que podía, y que la salida definitiva de Udo Dirkschneider había sido una daga que finalmente desangraría cualquier intento de retorno por parte de una banda extremadamente talentosa, pero que parecía haber dejado atrás sus días de merecida gloria. Por suerte estábamos equivocadísimos, y el resurgir de Accept tras la tremendamente sabia incorporación del enorme Mark Tornillo ha sido catalogado por muchos como uno de los retornos más potentes en la historia del Heavy Metal, con justa razón.

En ese sentido, lo que la banda nos ha entregado con el impactante “Blood Of The Nations”, seguido por los no menos grandiosos “Stalingrad” y “Blind Rage”, ha generado un catálogo de tal magnitud que sus temas son tan gozados en vivo como sus imperecederos clásicos de los ’80. Que la respuesta del público sea similar con Metal Heart y con Teutonic Terror o Stalingrad es suficiente resumen para destacar el estado de forma de un quinteto que, liderado por el interminable Wolf Hoffmann y su fiel escudero Peter Baltes, debió encontrar en el mercado dos buenos refuerzos tras la partida de Herman Frank y de Stefan Schwarzmann, dos connotados y experimentados músicos que quizás se hayan sentido algo incómodos con su labor más bien “de reparto” en la actualidad de Accept. Por suerte, las incorporaciones en 2015 fueron de gran nivel, con un Uwe Lulis que destiló talento en las seis cuerdas durante muchos años en otra máquina germana como Grave Digger, y el joven Christopher Williams en la batería, a quienes ya vimos en vivo como parte de la banda, pero que ahora verían su debut en las lides de los discos inéditos.

Accept es, en estos momentos, una apuesta segura, que ha logrado evolucionar desde un retorno increíble hasta convertirse en una máquina confiable y con un nivel de falla cercano al mínimo. Tan es así que la salida de un nuevo disco casi resulta como una especie de revisión técnica para esta máquina, para certificar su vigencia y su nula depreciación, y donde quizás el único elemento de cierta incertidumbre tendría que ver con cómo sonaría este trabajo con las nuevas incorporaciones anteriormente señaladas.

Y la verdad es que, anticipándonos un poco a la reflexión final, Accept pasa esta nueva revisión técnica con la suficiencia de los campeones, como ese lanzador del martillo que sólo necesita un intento para marcar su supremacía respecto a los demás competidores y luego de saludar al público, vuelve a ponerse el buzo y descansa mientras otros se desgañitan intentando lograr sus mejores marcas de la temporada para pasar a la final. Algo así pasa con este nuevo trabajo, “The Rise Of Chaos”, conceptuado por Wolf Hoffmann como un disco que habla de la destrucción del mundo actual, en el sentido de que “Lo que hay ahora puede desaparecer mañana y eso es irritante porque ocurre a todo nivel de cosas y nadie sabe qué vendrá después”. El arte de tapa, a cargo de Gyula Havancsák, muestra una escenografía de la banda, pero “claramente destruida como después de una catástrofe”, según el propio Wolf.

OK, demasiado preámbulo. ¿Qué tiene Accept para ofrecernos en este 2017? Bueno, partir con un sablazo como Die By The Sword tiene mucho de declaración de principios, con esa frase bíblica que ha sido traducida al español como “el que a hierro mata, a hierro muere”, y que no por haber sido utilizada hace más de treinta años por Slayer pierde brillo por ser ahora usada por Accept. Wolf demuestra de inmediato que su capacidad compositiva y riffera no sólo sigue absolutamente intacta, sino que reverdece sus laureles con una cotidianeidad y naturalidad que sorprenden. Porque no estamos hablando de riffs revolucionarios, pero es francamente impresionante que, a estas alturas del partido, esa guitarra suene tan fresca, limpia y contundente con notas que ya hemos escuchado varias veces. Un estribillo tan sencillo como “if you live by the sword, YOU WILL DIE BY THE SWORD!” resuena como una metralla con esa marcialidad tan característica del sonido de los alemanes, que estremece con esos “o-o-o-oh” y que ya nos hace cortar las huinchas por esperar la entrada de los músicos a escena con la introducción de este mismo tema. Un solo con el “sello de calidad Hoffmann” termina de configurar un inicio atronador, y que ya vimos con su colosal interpretación en el recién pasado show de la banda en el Festival de Wacken.

Bajando un poquitito la velocidad, pero no la intensidad, Hole In The Head quizás no marque historia o vaya a trascender demasiado en el tiempo, pero mantiene un nivel parejo, nuevamente con un riff a prueba de balas, y con un coro desafiante, agresivo y que sin dudas debe ser imposible de cantar sin empuñar la mano con su “I need you… LIKE A HOLE IN THE HEAD!”. Es más que seguro que será uno de los temas nuevos que la banda va a defender en vivo, y que recuerda a temas “de transición” en los shows en vivo como Bulletproof, por ejemplo.

Lo primero que escuchamos de Accept versión 2017 fue The Rise Of Chaos, con otro riff glorioso y pesado por parte de Wolf, que ya justifica el resto del tema. La banda recupera ese midtempo más acelerado que vimos en el inicio del disco, y donde se hace necesario destacar la enorme base rítmica que emerge desde las cuerdas del legendario Peter Baltes, otro de los nombres derechamente insustituibles de un Accept que no puede entenderse sin él. También en este punto hay que destacar el trabajo de Andy Sneap en las perillas, un disco que suena limpio, sin sobreproducción y sin dejar en el aire un ápice de la contundencia que nos entrega la banda. Aquí, nos regalan un puente muy melódico y un nuevo coro con esa entrañable marcialidad que sólo a Accept le sale tan bien.

Es cierto que en principio Koolaid parece un nombre algo ridículo para una canción, pero es necesario contar que tiene una de las letras más interesantes de este trabajo. En una historia que fuese ya tratada por Manowar con Guyana (Cult Of The Damned) en el “Sign Of The Hammer”, el tema nos cuenta acerca de un pastor estadounidense llamado Jim Jones, que en los años ’50 creó una secta llamada “El Templo del Pueblo”, que luego del creciente rechazo que estaba teniendo en San Francisco, California, en 1977 decidió partir hacia Guyana, país vecino a Venezuela, junto a más de 900 feligreses, y donde edificó una comunidad de nombre “Jonestown”. Para hacer más corta la historia, la conducta del amigo Jones comenzó paulatinamente a ser delirante y sostenía que el Apocalipsis estaba por llegar, y luego de la investigación por parte de un congresista estadounidense y algunos disidentes –a quienes mandó a matar a balazos, por supuesto–, ordenó el suicidio masivo de todos sus seguidores. Pues bien, muchos de esos 912 fallecidos –entre ellos, un montón de niños– ingirieron una mezcla entre cianuro y algunos medicamentos, en un delicioso vasito de jugo de la versión gringa de nuestro “Sip-Sup”. Exacto, usted adivinó: la marca del jugo era “Kool-aid”. Esta especie de “suicidio masivo” –que en realidad es una masacre– incluso generó la expresión “drinking the Kool-aid” en Estados Unidos, que muy básicamente se refiere a hacer algo peligroso debido a la presión social por hacerlo (citando a cualquier mamá de este sector del mundo: “o sea, si tu amigo se tira de un puente tú vas a hacer lo mismo”). En lo musical, la sencillez y el filo de la guitarra de Hoffmann y un ritmo más reposado determinan todo el camino de este tema, con un estribillo que nos manda a no tomarnos el Koolaid, “no matter what the preacher says”, y algo más melódica que los temas anteriores, con un trabajo a doble guitarra al momento de los solos que se antoja muy interesante en vivo y que ya pudimos apreciar en el show de la banda en Wacken.

Otra faceta de Accept llega con No Regrets, uno de los temas con mayor velocidad de todo el disco, con un trabajo soberbio de Christopher Williams en los tarros, con un coro tan sencillo como atronador con “I’ve got no regrets … No regrets / Nothing to forget … I’ve got no regrets”, y con uno de los mejores solos de todo este trabajo, en un contexto absolutamente reglamentario y catedrático para cualquier banda o músico que quiera hacer Heavy/Power Metal.

La letra más entretenida del disco sin dudas debe ser la de Analog Man, un tema muy en clave AC/DC y que es un homenaje de la banda a los rockeros más bien “viejos” que no se hallan mucho con las nuevas tecnologías, los que rebobinaban los cassettes con lápices Bic y hasta el día de hoy rinden culto al vinilo como formato confiable. Con gemas como “My cell phone’s smarter than me / I can’t keep up, my brains are beginning to burn” o “Don’t need no wifi, just want my hi-fi / Don’t need no data plan / Computers crashing, I want to smash ‘em / I just don’ t understand”, la banda sin dudas rinde tributo a buena parte de su fanaticada de la “vieja escuela” de hombres análogos debiendo sobrevivir en este infierno digital donde todo es más fácil, pero menos romántico. El detalle del sonido del primer internet hacia el final del tema hace aun más destacable un tema derechamente querible a la primera.

Otro riff catedrático e incluso por momentos armónico marca el inicio de uno de los mejores cortes de toda esta placa, What’s Done Is Done, a lo hecho pecho” nomás, “What is done is done / when the bullet’s left the gun”, que rítmica y melódicamente recuerda un poco a los temas más intensos de Rata Blanca, como la gloriosa Círculo de Fuego de “El Reino Olvidado”. Quizás baje un poquito –sólo un poco, recuerden que estamos hablando de Accept, que tiene a una metralla como Peter Baltes afirmando la estantería– la potencia de la banda y aumenta el énfasis en los aspectos más melódicos, pero los alemanes demuestran que en ese territorio levemente distinto, también ejercen el admirable camino de la docencia. El final con voces armónicas y la guitarra afilada en segundo plano es otro de los puntos más destacables de este solidísimo trabajo.

La consistencia de este trabajo se mantiene con Worlds Colliding, que retoma el filo del cuchillo y el midtempo más clásico de Accept. Una de las gracias de esta banda es su sencillez compositiva, que se aprecia en temas como este, y que hace pensar que componer Heavy Metal es una tarea casi simple. Pero por algo ellos –y no muchos más– tienen este nivel de maestría y casi todo el resto está compuesto por grumetes que pasan una mopa limpiando la cubierta del barco de la grandeza que tipos como Wolf Hoffmann capitanean con una taza de té frente al timón contemplando el horizonte en lontananza. Una nueva cátedra de calidad en función de una idea sin más pretensiones que mostrar la categoría, intensidad y fuerza de siempre, con un Mark Tornillo demostrando que ningún saco le queda grande. Además, ¿quién no ha sentido que uno es su peor enemigo, y que tiene dos mundos chocando en su interior? Excelente tema.

Sin dudas uno de los momentos más destacados de esta placa –probablemente el corte favorito de varios fanáticos– llega con Carry The Weight, el penúltimo tema del disco, y que probablemente sea el más veloz de todos (quizás junto a algunos pasajes de No Regrets). Una bestialidad energética y que llama a no hacerse el superhéroe ni cargar con los problemas de todo el mundo, con un estribillo fabuloso, un trabajo de las guitarras excelso, y una base rítmica con Baltes y Williams a prueba de cualquier bala. Las armonías vocales en el precoro, y el solo de Wolf, con una guitarra afilada en segundo plano, destacan por sí mismos.

El cierre, con Race To Extinction, carga con cierta pesadumbre inicial –formidable el trabajo, nuevamente, de Christopher Williams, especialmente en esta fase primaria del tema–, y luego el bajo de Peter Baltes resuena por todos lados. Un precoro nuevamente con armonías vocales –en la onda de Tornillo, por supuesto, sin delicadezas– lleva a un estribillo que quizás sea el menos inspirado de toda la placa, aunque sin ser malo, por supuesto. Ciertamente el pasaje de los solos de guitarra es de lo más destacado de un tema que probablemente subiría su cotización si no fuese el último de esta placa, y deja una pequeña sensación de gusto a poco, porque además el final del tema no resulta todo lo contundente que uno desearía. Como que faltó un tema más, quizás o un final un poquito más redondo, aunque por contrapartida, el disco se hace extremadamente corto, lo cual siempre habla bien de la calidad del trabajo.

A estas alturas por supuesto que no le vamos a pedir a Accept que reinvente la rueda ni mucho menos. Pero nos tienen “malacostumbrados” y eso es una realidad, pues la calidad de sus placas precedentes realmente ha convertido a la actualidad de la banda no sólo en una digna sucesora de su época clásica, sino que derechamente la pone a la par de sus tiempos más gloriosos. “The Rise Of Chaos” es un disco sin ningún punto derechamente bajo, quizás cuenta con un poco menos de destellos y de emociones que las placas anteriores, quizás por ahí haya faltado alguna referencia clásica en la guitarra de Wolf que se las gastó todas con su “Headbangers Symphony”, pero como decimos en Chile, eso a estas alturas ya es “quejarse de lleno”. La consistencia de los alemanes es una férrea muestra que el fuego está lejísimos de apagarse, que incluso se dan el espacio para bromear con sus edades (como en Analog Man), pero vengan, atrévanse y tírenle un pelotazo en la cara a Accept, y van a ver cómo la para de pecho. Hay Accept para rato y eso siempre es una buena noticia.

 

 

Hace algunos días pudimos disfrutar el evento metalero por excelencia que es el festival Wacken Open Air en Alemania, entre otras bandas que se presentaron durante el evento estuvieron los incombustibles ACCEPT quienes continúan promocionando su recientemente lanzada última placa «The Rise Of Chaos«. En este marco y para que nadie se quede sin disfrutar algo de ese espectáculo la banda ha liberado un clip en vivo para «Die By The Sword«.

Puedes disfrutar este nuevo clip en vivo a continuación:

El tracklist de «The Rise Of Chaos» es:

  1. Die By The Sword
  2. Hole In The Head
  3. The Rise Of Chaos
  4. Koolaid
  5. No Regrets
  6. Analog Man
  7. What’s Done Is Done
  8. Worlds Colliding
  9. Carry The Weight
  10. Race To Extinction

Recuerda que ACCEPT tocará en Chile junto a BARÓN ROJO el próximo 21 de Noviembre a las 20 hrs en Teatro Cariola. Las entradas ya se encuentran a la venta por Puntoticket.

Valores:

Primera Preventa: $25.000
Segunda Preventa: $28.000
Precio normal: $30.000
Palco: $40.000

ACCEPT sigue alistando la llegada de «The Rise Of Chaos», su nuevo disco de estudio que verá la luz el 4 de Agosto vía Nuclear Blast. Ahora es el turno de escuchar el nuevo single «Koolaid» en formato lyric video. Se los dejamos a continuación:

Recuerda que ACCEPT tocará en Chile junto a BARÓN ROJO el próximo 21 de Noviembre a las 20 hrs en Teatro Cariola. Las entradas ya se encuentran a la venta por Puntoticket.

Valores:

Primera Preventa: $25.000
Segunda Preventa: $28.000
Precio normal: $30.000
Palco: $40.000

Los alemanes acaban de estrenar el videoclip que da título a su próximo álbum, «The Rise Of Chaos», que será lanzado el 4 de agosto por Nuclear Blast.

El propio Wolf Hoffmann señala acerca de esta nueva placa de ACCEPT: «The Rise Of Chaos‘ es algo en lo que he estado pensando bastante. Donde sea que vayamos hay destrucción, tanto oculta como visible y eso, de alguna manera, cambia el mundo tal como lo conocemos. Lo que hay hoy puede desaparecer mañana y eso es irritante porque ocurre a todo nivel de cosas y nadie sabe qué vendrá después. La portada es nuestra última escenografía pero, ahora, claramente destruida como… ¡después de una catástrofe!«.

El video fue editado en base a 81.127 fotografías y lo puedes ver aquí:

Recuerda que ACCEPT tocará en Chile junto a BARÓN ROJO el próximo 21 de Noviembre a las 20 hrs en Teatro Cariola. Las entradas ya se encuentran a la venta por Puntoticket.

Valores:

Primera Preventa: $25.000
Segunda Preventa: $28.000
Precio normal: $30.000
Palco: $40.000

 

Las productoras Red Eyes y Transistor confirmaron la visita de las leyendas del Heavy Metal teutón ACCEPT, quienes se presentarán el próximo 21 de Noviembre a las 20 hrs en Teatro Cariola.

Los alemanes vendrán promocionando su nuevo trabajo de estudio titulado «The Rise Of Chaos» el cual se lanzará próximamente. Además, ese día se presentará también otra leyenda del Metal, pero proveniente de España: nos referimos a BARÓN ROJO, quienes harán presencia por 4ta vez en nuestro país.

Los precios serán los siguientes:

Primera Preventa: $25.000
Segunda Preventa: $28.000
Precio normal: $30.000
Palco: $40.000

Las entradas se pondrán a la venta el próximo 27 de Junio a partir de las 12 hrs vía Puntoticket.

 

 

El 4 de Agosto de 2017, vía Nuclear Blast será lanzado «The Rise Of Chaos» de ACCEPT, disco que será presentado en el festival «Wacken Open Air» con un show al estilo «A Night To Remember» (una tradición del festival alemán donde una banda realiza un show especial).

ACCEPT reveló que este concierto tendrá tres partes: primero un set compuesto por sus más grandes éxitos, después el guitarrista Wolf Hoffmann tocará tracks de su último disco solista «Headbangers Symphony» (trabajo donde hace covers «metalizados» de composiciones de música clásica) junto a la Orquesta Nacional de República Checa y, finalmente, el evento terminará con ACCEPT acompañado por la misma Orquesta en vivo.

El propio Wolf Hoffmann señala, acerca de esta nueva placa: «The Rise Of Chaos‘ es algo en lo que he estado pensando bastante. Donde sea que vayamos hay destrucción, tanto oculta como visible y eso, de alguna manera, cambia el mundo tal como lo conocemos. Lo que hay hoy puede desaparecer mañana y eso es irritante porque ocurre a todo nivel de cosas y nadie sabe qué vendrá después. La portada es nuestra última escenografía pero, ahora, claramente destruida como… ¡después de una catástrofe!«.

La portada de»The Rise Of Chaos» estuvo a cargo de Gyula Havancsák (GRAVE DIGGER, DESTRUCTION) y puedes verla aquí:

 

ACCEPT reveló que el 4 de Agosto lanzará «The Rise Of Chaos», su nuevo disco de estudio vía Nuclear Blast. Por ahora no hay más información de la nueva entrega de la leyenda alemana.

Además, la banda confirmó que un día antes del lanzamiento, se presentarán en el festival «Wacken Open Air» con un show al estilo «A Night To Remember» (una tradición del festival alemán donde una banda realiza un show especial). ACCEPT reveló que este concierto tendrá 3 partes: primero un set compuesto por sus más grandes éxitos, después el guitarrista Wolf Hoffmann tocará tracks de su último disco solista «Headbangers Symphony» (trabajo donde hace covers «metalizados» de composiciones de música clásica) junto a la Orquesta Nacional de República Checa y, finalmente, el evento terminará con ACCEPT acompañado por la misma Orquesta en vivo.

Esperemos que, como en otros años, el evento sea transmitido y podamos disfrutar de este increíble show de ACCEPT.