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Este 2013 ha sido un año extraordinario en cuanto a shows en vivo, lo repasamos hace un tiempo en una editorial, donde pasamos revista a la múltiple cartelera de conciertos de este año, donde actos de las más variopintas tendencias dentro del Heavy Metal dieron en el gusto a prácticamente todo el mundo. Pero los años terminan en Diciembre y en dichas circunstancias lo que nos convoca sería, precisamente, el comienzo del fin de un año que quedará marcado a fuego al momento de revisar la historia de los conciertos de Heavy Metal en Chile.

En ese sentido, es difícilmente posible haberse imaginado un mejor final para este 2013, sobre todo para el público más powermetalero, que contar con Helloween y Gamma Ray nuevamente juntos en nuestras tierras, tal como lo hiciesen hace ya cinco años en aquél Hellish Rock Tour en el Teatro Caupolicán. Y es que no vamos a descubrir ahora lo que cada una de estas bandas significa e implica en este estilo de música, derechamente son los que tomaron buena parte lo que venía de la NWOBHM, le agregaron algo de velocidad y, entre otra multiplicidad de factores, terminan creando lo que hoy entendemos como Power Metal. Y más allá de que hayan venido antes (algo que repasaremos a continuación a grandes rasgos), verlos en vivo siempre es una experiencia valiosa e imperdible.

Por el lado de Gamma Ray, son difíciles de olvidar sus presentaciones anteriores en nuestras tierras. Desde ese show en el ya lejano 1999, en el en ese entonces Teatro Monumental (hoy Caupolicán), hasta su intensa y lluviosa presentación en el Teatro Novedades del 2010 (inolvidablemente gráfico fue ver caer gotas desde el techo de ese vetusto recinto hacia el escenario, mientras Kai Hansen cantaba “rain is falling down on me”), hemos tenido diversas oportunidades de verlos en vivo, cada una con su propia historia. ¿Favorita personal? La del 2003 en La Batuta, una presentación algo más íntima y con toda la vibra de una tocata en Hamburgo en los ’80. Ahora vendrían a presentar a su nuevo “chiche”, el batero Michael Ehré, pero hay otro componente muy especial de la visita de Gamma Ray, que no es muy conocido y que me parece pertinente comentar: hace aproximadamente dos semanas, los “Hammer Studios” de Hamburgo, conducidos por Kai y por el bajista Dirk Schlächter, sufrieron un dantesco incendio, que consumió prácticamente todas las dependencias de dicho recinto, al igual que una serie de instrumentos y equipos técnicos. Ver fotos de la destrucción causada por el fuego es tristemente conmovedor, y por lo mismo, cabía cuestionarse si el ánimo de la banda iba a ser el de los mejores considerando lo terrible de la situación, pero al mismo tiempo cabía la esperanza en Kai Hansen como un símbolo de superación, garra y resiliencia.

Y por el lado de Helloween, es sin duda un período de conmemoraciones: junto con formar parte de la fase final de celebración de los 12 años de PowerMetal.cl, en Diciembre también se cumplen quince años desde el debut de la calabaza en Chile. Cómo olvidar la que fue la primera presentación de una banda de Power Metal en esta larga y angosta faja de tierra ese 10 de diciembre de 1998 en un repleto Velódromo del Estadio Nacional, en el contexto de un Monsters Of Rock inolvidable que contó, además, con la presencia de dos gigantes como Anthrax y Slayer. Y así, los hemos tenido el 2001 en el Estadio Víctor Jara (en ese entonces “Estadio Chile”), el 2006 y 2008 en el Caupolicán, y la última el 2011 en el Teatro Teletón junto a Stratovarius, el que, nuevamente a opinión personal, ha sido el show más sólido y brillante que la calabaza ha efectuado en nuestras tierras.

Era hora de probar un recinto relativamente “nuevo” para estos efectos, como lo es el Teatro La Cúpula, al interior del Parque O’Higgins, en Santiago. Digo “relativamente nuevo” porque si bien ha habido ya otras bandas que han tocado allí (Sodom, Exodus, Húsar, Therion, Paul Di’Anno, Adrenaline Mob junto a Halestorm, entre otras), es distinto al clásico Caupolicán o en menor medida al Teatro Teletón, y para no pocos fans esta fue la primera vez en que asistirían a este algo caluroso recinto –una de sus contras, junto con el difícil acceso a movilización en la salida–, con una capacidad aproximada de 1.600 espectadores.

El calor reinante en Santiago no conspiró para que una masa de poleras negras comenzara a acercarse paulatinamente al recinto capitalino, y se aguantara de forma ultra pacífica la larga espera para la apertura de las puertas, que se produciría cerca de las 20.00 horas, y el inicio del show, agendado para las 21.00 horas. ¿Habrá influido en esa tranquilidad la cantidad de “verde” y la poca contaminación acústica del Parque O’Higgins? Quién sabe, pero la onda que se vivía era muy positiva y ello, como veremos, se mantendría durante toda la jornada de este “Hellish Rock Part II”.

Y de esta forma, ya con unas 1.300 a 1.400 personas apostadas efervescentemente en el pequeño recinto santiaguino, veíamos el telón de Gamma Ray de fondo y las dos baterías instaladas, siendo obviamente la de adelante la que minutos más tarde usaría el debutante en Chile Ehré.

LA RADIACIÓN GAMMA

Con una puntualidad ejemplar salieron al escenario los viejos cracks de Gamma Ray, a las 21:01 si de precisión se trata, y con un Teatro virtualmente lleno. Todo al son de la reconocida Welcome, introducción del mítico Heading For Tomorrow, placa con la que iniciaron sus periplos hace ya 23 años. Eso sí: adornada, como viene siendo costumbre, con una voz femenina que presenta a la banda al final, tal y como lo hace la leyenda nipona de X-Japan, aunque claro, aquí es “G-Ray, G-Ray, G-Ray…”, hasta desvanecerse por completo. Estaba todo listo para dar inicio al Hellish Rock Part II. Todo listo para hacer historia de las leyendas del Power Metal.

Rápidamente todos toman posiciones y el Señor Don Profesor Sensei Kai Michael Hansen empieza a entonar lo que, para mí, fue una sorpresa: Anywhere In The Galaxy, temazo que enfervorizó a los asistentes desde sus primeros y suaves acordes, pero que no hizo explosionar el lugar sino hasta que llegó a la parte que reza “…are running low!” Desde ese momento y hasta el final, todo sería fiesta. Sonido más que aceptable, muy bueno de hecho, sólo con algunas pequeñas falencias que se irían solucionando en la marcha. Destacable cometido de Dirk Schlächter en las segundas voces, que sumándose al aporte del público, hizo que a nivel vocal todo sonara grandioso durante todo el concierto (si bien en algunos pasajes del show se abusó del efecto de reverberación que da esa impresión de notas más largas en la voz principal). Y muy, pero muy bien el muchacho Michael Ehré, “nuevo” baterista que reemplaza a Dan Zimmerman, y a quien por cierto yo al menos venía recién conociendo. Impecable.

Vino enseguida, sin pausa alguna, un temón extraído desde Somewhere Out In Space (1997), nada menos que Men, Martians, and Machines, una canción que, si no me falla la memoria, es inédita en nuestro país. Y la verdad es que al ver cómo la gente lo coreaba con todo y al escuchar retumbar hasta los cimientos durante el estribillo, uno no podía evitar preguntarse por qué no es un tema más recurrente en los repertorios en vivo de la banda, ¡pero qué más da! Quién sabe cuándo la vayan a tocar de nuevo, ¡así que mejor dejar la vida en cada verso! Misma situación ocurrió con la también debutante en suelos nacionales The Spirit, del notable Sigh No More (1991). ¡Qué lindo y esperanzador coro! Nunca creí que tendría la posibilidad de escucharla en vivo, así que fue un regalo muy apreciado. Por otro lado, Kai Hansen demostró que está en un muy buen nivel vocal, llegando de buena forma a los tonos altos del final.

Una pequeña pausa al final para dar las gracias al respetable y anunciar la siguiente patada, aprovechando de paso de recordarnos que el próximo disco de la banda, Empire Of The Undead, se viene en marzo de 2014 (¡atenti!). Claro, y es que de allí se descuelga lo que sería el cuarto tema de la noche, Master Of Confusion, cuyo riff inicial es en definitiva muy parecido al de otro tema que diría presente más tarde (el último). Buena canción, y ciertamente funciona muy bien en vivo. Aun siendo nueva, se las arregló para sonar fuerte en voz de los asistentes.

Posteriormente vendría el momento excluyente de la presentación de Gamma Ray: ¡Rebellion In Dreamland! Clásico imperecedero que no puede faltar en una presentación de la banda. La monumentalidad hecha canción. Y vaya que es hermoso ver a miles de voces entonando con tanta pasión y sentimiento un mismo mensaje. Uno ha ido a tantos conciertos que de pronto pierde la perspectiva de lo especial y lindo del momento que se está viviendo, pero chispazos de vida como éste te aterrizan y te revelan que lo que se está desenvolviendo allí, justo frente a ti, no es ni más ni menos que lo que te mantiene latiendo el corazón. ¡Qué grande Gamma Ray! Gracias, ¡gracias por tanto! ¡Temazo! Y resulta muy genial el ver también todas las variaciones que se van dando en la audiencia conforme avanza el tema: de la solemnidad al éxtasis, del éxtasis a la locura, todo en unos pocos versos. Genial en verdad. Pero eso no sería todo, porque pegada a Rebellion In Dreamland vendían otros dos cortes tremendos, conformando una especie de combo devastador: Dethrone Tyranny y Empathy, aunque con la respectiva baja de revoluciones inicial de ésta última. Aquí pudimos ver a un Kai prendidísimo, que se dio tiempo incluso de saltar para motivar a la gente, ¡que en todo caso estaba ya bastante motivada!

Tras una muy breve pausa el genio señala que se viene uno de esos temas rápidos que tanto nos gustan. Y en efecto: Rise seguiría la senda devastadora que iniciaron los cortes anteriores. Antes eso sí el público aprovechó el momento de calma para regalarle a la banda una ovación, vociferando “¡Gamma Ray! ¡Gamma Ray!”. Tras eso sí vino el estallido brutal de Rise, que hasta un mosh provocó allí en el repleto sector de cancha. Después vino un breve interludio en el que amagaron tocar King Of The Mountain Hall, pero era una especie de treta para que el gran Henjo Richter pudiera ejecutar un solo. Solo que, a su vez, serviría de puente para que, de forma muy imprevista, llegara Future World. ¡Qué enorme! Y aquí la banda se notó mucho más distendida, con bailes y todo el asunto. Mención especial para Kai, que no lo ha pasado nada de bien con la noticia del incendio que afectó a sus estudios, en Alemania, y sin embargo pone su mejor cara y todo el aguante para dar un show como corresponde. Impresionante lo del público aquí. ¡En las partes más altas fue ensordecedor!

Llegando casi al final Kai señala que es hora de honrar a la música que tanto amamos todos los presentes, y qué mejor manera de hacerlo que con To The Metal, esa especie de tributo que rindieran al género inspirándose en Metal Gods de Judas Priest. Apabullante el nivel con que se coreó todo este corte. De principio a fin a nivel máximo y quizás más. Y la banda seguía pasándola de lujo, hasta solos de rodilla sobre el escenario vimos, ¡a lo vieja escuela! Notable momento. Para finalizar una noche memorable regalaron la infaltable Send Me A Sign, pedazo de canción que vino a poner un broche de oro a una presentación solidísima, sin momentos bajos. Algunas imágenes para el recuerdo, como la de Hansen sosteniendo y Flying V de forma invertida, cual señal de victoria al tiempo que con su mano izquierda también hace la “V” de victoria. Y ni hablar del impresionante (¡50 años tiene el hombre!) salto que da hacia el final, como remate definitivo. Extraordinario.

Repertorio algo inusual: con más de una canción debutante, algunos clásicos y otras de discos que aún no han salido, muy variado, pero en general la gente recibió de excelente manera cada uno de los capítulos regalados y disfrutó además de un gran sonido y una apasionada entrega por parte de la banda. Concierto realmente redondo, sin baches. Uno hubiese querido otras 5, 6 o… 98 canciones más, pero no se puede tener todo en la vida. Esperemos que vuelvan pronto. Y como dijimos antes: ¡GRANDE GAMMA RAY!

Setlist de Gamma Ray:

01. Welcome (Intro)
02. Anywhere In The Galaxy
03. Men, Martians and Machines
04. The Spirit
05. Master of Confusion
06. Rebellion in Dreamland
07. Dethrone Tyranny
08. Empathy
09. Rise
10. Future World (cover de Helloween)
11. To the Metal
Encore:
12. Send Me a Sign

EL RETORNO DE LA CALABAZA

Tras el intenso show de Gamma Ray, con The Seven Angels de Avantasia de fondo, los técnicos desmontaron la batería de la banda de Kai Hansen y reemplazaron el telón por el correspondiente a Helloween, todo con bastante relajo. Mientras, y ya con unas 1.500 personas casi repletando el Teatro, algunas de ellas ataviadas con poleras y adminículos conmemorativos de Halloween, la densidad atmosférica se hacía paulatinamente más pesada gracias a esos muchachos que, pese a que hay una ley que lo prohíbe, persisten en fumar en lugares públicos, cerrados y sin ventilación, haciendo caso omiso a la molestia que eso genera en el resto y mostrando que ese lamentable y triste vicio les arruina tanto la cabeza que no son capaces de exhibir un mínimo de conciencia cívica y aguantarse un rato, provocándole a uno bastantes ganas de extraer ese aglomerado de tabaco con nicotina, mezclarlo con vidrio molido, hacer un lulo e insertárselos a dichos lolos por alguna vía destinada al efecto. Abrazo cordial para ellos.

Pero más allá de esto –que mucho tiene de diatriba personal, probablemente, pero alguien tiene que decirlo–, a las 22.35 horas le suben el volumen al último tema envasado, “la Doctor Doctor” de Helloween, la popular For Those About To Rock de los australiano/británicos AC/DC. En medio del tema, se apagan las luces, y mientras truenan los “for those about to rock, we salute you”, ya sabemos que se viene el número principal de la velada.

Y es así como, con un pequeño problemita de “enganche” del audio, nos da la bienvenida nada menos que Walls Of Jericho, la intro del disco homónimo y que ya es un clásico de apertura de los shows de la banda. Quedamos al borde de una epilepsia aguda fulminante con lo destempladas que estuvieron las luces en ese instante, pero ello dejó de importar en el momento en que una voz en off nos dice “ladies and gentlemen, please welcome… Helloween!”, donde Dani Löble, Sascha Gerstner, Markus Grosskopf, Michael Weikath y Andreas “Andi” Deris irrumpen a escena y da inicio a su performance con un caballito de batalla fiel e inmortal, la gloriosa Eagle Fly Free, no sólo uno de los mejores temas de la calabaza, sino que derechamente una de las más grandes composiciones musicales que se hayan hecho alguna vez. Un inicio cargado de emotividad, es sin dudas una de las canciones más queridas de la banda, que lo sabe y optó por iniciar su show regalándonos su versión 2013, que pese a algunos problemas de sonido (que se repetirían con posterioridad), salió “de puta madre” como el propio Andi Deris, con su polera con la cara de Chaim Witz, se encargó de señalar.

Tras un par de “yeah, yeah” de Andi, haciendo gritar al público y de hecho poniéndolo derechamente en sus bolsillos, vendría la primera defensa en vivo de su último trabajo, el impecable Straight Out Of Hell, con su single Nabataea, un verdadero temazo, que salió airoso, pese a que Deris sonó un poco destemplado, y el sonido no era de los mejores, con uno que otro acople y con unas guitarras que no sonaban lo prístinas que uno hubiese deseado, especialmente la de Weiki.

Sabemos que el carismático Andi Deris vive en las Islas Canarias y que por lo tanto ha logrado ir desarrollando un español más que decente, y que ya el 2011 le permitió llevar el show casi sólo en la lengua de Cervantes. Y era de esperarse que este 2013 mantuviese e incrementase sus capacidades en dicho sentido, ratificándolo desde un primer instante, pues tras otros “yeah, yeah”, comenzó a hablar en castellano, y por cierto recordando esa frase que pasó a la historia en el show del 2011: “me recuerdo, hace dos años, que un profesor me ha enseñado que aquí no se dice ‘de puta madre’… se dice LA RAJA!”. El orgullo que siente uno como chileno –cuya conducta típica, cuando conoce a alguien que no habla nuestro idioma, generalmente es enseñarle garabatos en primer lugar– al escuchar un alemán diciendo “la raja”, es difícil de describir. Más allá de ese festivo instante, Andi nos dice que vienen presentando su nuevo disco, y que el siguiente tema se llama igual que el disco, es decir, Straight Out Of Hell, otra notable pieza de su última placa y que aprobó de muy buena forma, con un público bastante participativo, ayudado por un Markus muy activo escénicamente y que pedía aplausos del respetable.

Hay temas que a la bandas les gustan más que a los fans, eso pasa con todos los grupos, aparte con bandas que tienen tan prolíficas discografías es difícil darle en el gusto a todo el mundo. Y me parece claro que lo siguiente, Where The Sinners Go, sin ser para nada un mal tema,es una de aquellas canciones que padece dicha característica, aunque de todas formas, la personalidad escénica de Deris se encarga de suplir buena parte de esos aspectos. A esas alturas lamentablemente estábamos un poco acostumbrados a ciertos acoples en el sonido, pero que con toda la vibra del concierto y con Andi haciéndonos cantar y sacándole el jugo al tema, pasaban a un segundo plano.

La defensa de su disco nuevo continuaría exitosamente con uno de sus mejores temas, la exquisita midtempo Waiting For The Thunder, donde vimos a un Sascha Gerstner haciendo sus mejores esfuerzos en las segundas voces –saliendo bastante airoso–, y donde se logró quizás uno de los mejores sonidos de la noche, con las dos guitarras en armonía, francamente alucinantes.

Lo siguiente sería particularmente una sorpresa, puesto que todo indicaba que la calabaza ejecutaría Hell Was Made In Heaven del Rabbit Don’t Come Easy. Pero no fue así sino que la reemplazó por un gran corte de uno de mis discos favoritos de Helloween (y si me apuran, pelea mano a mano, tras los Keepers, la medalla de bronce de la carrera de la calabaza junto al Walls Of Jericho), la gloriosa y muscular Steel Tormentor. Un temazo y hitazo en vivo, donde Andi Deris aprovechaba los lyrics en la parte que reza “I’m a mean imperator of my intimate machine” para tomarse las partes pudendas y luego gesticular especulando con la cuantía de las mismas. Notable además el final, con Sascha y Weiki cada uno a los costados del pedestal de la batería.

El escenario quedó vacío y comenzaron a escucharse sirenas, a lo War Pigs. Con un juego de luces muy bien pensado, Dani Löble llega a la batería y nos entregó un solo correcto y que permitió que el resto de la banda descansara unos minutos, los años no pasan en vano (Deris tiene 49, Weikath 51, Grosskopf 48). Lo mejor del solo de Löble fue su capacidad de interactuar y hacer participar al del público que, a esas alturas, pese al calor y el humo, estaba totalmente entregado.

Tras el solo, vendría otro clásico antiguo de la banda, de la época de Michael Kiske, que en el fondo es su tema debut. Quienes tuvimos la fortuna de ver el año pasado a Unisonic en La Batuta pudimos ver esa versión de I’m Alivecon el calvo en las voces y después de ello la vida no volvió a ser la misma. Sin perjuicio de ello, siempre es grato rememorar este tipo de temas que básicamente son piedras angulares en el estilo que justifica la existencia de esta página, interpretados por sus creadores y por un aguerrido Andi Deris, un tipo que con su carisma y su espectacular calidad como frontman subsana muchos de sus puntos menos fuertes. Es como una joven que a lo mejor no es tan bonita como otras, pero que tiene estilo, es inteligente, se sabe arreglar, vestir y sacar partido, viéndose siempre mejor de lo que en realidad es (la analogía también aplica al sexo opuesto para que no me tilden de machista).

Deris nos recuerda, en un español algo rústico pero impecable, que hubo un proceso por Internet para elegir uno de los temas que ejecutarían en esta gira, y que ganó una canción de 1994, de su disco Master Of The Rings, la impecable Where The Rain Grows. Un saludo a la distancia a Uli Kusch que en esos años nos regaló una de las mejores intros de batería de la historia del Power Metal, correctísimamente tributada por Dani Löble. Un tema cuya altísima votación (“más de un 50%”, según el propio Deris) tuvo correlato en la reacción del público, que lo coreó a rabiar. Palabras aparte nuevamente para el muy correcto desempeño de Sascha Gerstner en las segundas voces, excelente aporte.

Lo siguiente sería la última revisión de su último disco, que desparrama calidad a raudales. Uno podría haber esperado idealmente otro tipo de temas, quizás alguna de las gloriosas World Of War, Far From The Stars o Church Breaks Down, pero la elegida fue Live Now!, un tema bastante más sencillo y que también, a mi juicio, ingresa a esa categoría de canciones que les gusta más a las bandas que a sus fans. Sin embargo es necesario destacar la inteligencia y perspicacia de Helloween y especialmente de Andi Deris a este respecto, porque a un tema que no tiene mucha historia, fue capaz de extraerle todo el jugo, haciendo participar al público, repitiendo que todo estaba “la raja” e invitándonos a “un juego muy estúpido” según sus propias simpáticas palabras, repartiendo a la audiencia en izquierda-derecha para cantar “live now”, y luego los “o-o-o-o-oh”, hasta haciéndonos callar de forma muy simpática. Tal es el manejo escénico del profesor Deris que incluso se dio el lujo tanto de regalarle al escenario de La Cúpula un fluorescente esputo para poder aclarar sus cuerdas vocales. Brillante.

Ya acercándonos a la primera parte del show, llegaría la hora de rememorar ese gran disco que es The Dark Ride, con su single If I Could Fly, cuya intensa ejecución provocó grandes aplausos del respetable, y al cual le siguió un correcto y breve solo de Sascha Gerstner, que nos tuvo a todos haciendo –o intentando hacer– el saludo trekkie (ese con los dedos índice y medio pegados, y separados del anular y meñique que a su vez están pegados) durante algunos segundos.

La primera parte del show culminaría con uno de los más grandes clásicos de la era de Andi Deris y, a estas alturas, del Power Metal, la gloriosa Power, un tema cargado de garra, bolas, convicción y choreza bien entendida. A estas alturas es un deber de Helloween tocarla, fundamentalmente porque es una declaración de principios atemporal de una banda que lleva casi treinta años manteniendo en lo más alto su propia bandera, que ha pasado por quiebres fuertes, y que ha sido capaz de reinventarse y mantenerse en el pináculo de los grandes. Así, con todos coreando el “uo-o-o-o-o-o-o-oooh” y gritando el coro, la banda se despide por primera vez, a las 23.45 horas.

Tras un par de minutos de descanso, el teclado de esa deliciosa tempestad de clichés que es Are You Metal? marca la vuelta de la banda al escenario, con un Andi Deris ataviado de un elegante sombrero de copa, como un perfect gentleman. Y nuevamente nos hizo cantar y nos preguntó “¿cómo están? ¿todavía bien? ¿están cansados?”, atronando en toda La Cúpula la respuesta positivo/negativa ante dichos cuestionamientos.

La segunda parte del show culminaría con otro clásico, la inevitable Dr. Stein, que en otras ocasiones incluso ha contado con muchachos/as ataviados de batas médicas en el escenario, no siendo esta la ocasión. Pero no por ello iba a dejar de ser coreada en su totalidad por un Teatro absolutamente efervescente, y con una banda que se notaba pasándola bien, incluso vimos a Sascha tirándole uñetas a Markus para que éste las pateara de volea hacia el público, con magros y divertidos resultados. Los más peloteros recordaremos el pase cuchareado que le da Claudio Borghi en un tiro libre a Jaime Pizarro en un partido de Colo Colo con Cobreloa en 1992 y que Pizarro clavó dicha volea en el ángulo. Fue lo mismo, pero el resultado en el concierto fue precario. Y así, con Sascha y Markus poniendo sus instrumentos entre sus piernas (!) y dándole la espalda al público (como una “gran Willy” de tenis), la banda nuevamente se despidió del escenario.

Y tras el segundo encore, vendrían los que probablemente fueron los momentos más emotivos de toda la velada. No porque se supiese anticipadamente fue menos emocionante ver a Kai Hansen junto a Sascha Gerstner (la diferencia de estatura los hacía parecer una alcuza) con sus respectivas guitarras para comenzar a ejecutar uno de los más grandiosos temas de la calabaza, la extraordinaria Halloween. Se une el resto de la banda y Andi Deris se sacó el sombrero de copa y se puso un “gorro de calabaza”, desconozco si lo traía o se lo regalaron en el público, pero le dio un toque lúdico a un momento que de por sí ya era inolvidable.

Tras el inicio de Halloween y sumagistralcoro, que cantamos todos, se engancha con otro clásico de los primeros tiempos de la calabaza, la emocionante How Many Tears, cuya letra se cuestiona el sufrimiento del mundo en plenos tiempos de Guerra Fría en los ’80, lo cual también habla del tiempo que lleva la banda en la escena. Personalmente, debe haber sido el tema que más canté, es de mis favoritas de la historia de la calabaza y si no me equivoco no la tocaban desde el ’98, realmente fabulosa, aunque hayan tocado sólo parte de ella.

Porque al llegar al momento de los solos, engranaron How Many Tears de manera perfecta con otro clásico que siempre esperé escuchar en vivo, la gloriosa, hímnica y emblemática Heavy Metal (Is The Law). Al ver a Kai Hansen y a Michael Weikath tal como hace más de 25 años en sucuchos hamburgueses, uno se pregunta: ¿se habrán imaginado que estarían pasados sus respectivos 50 años tocando este tema, juntos, en Chile, y que habría gente desquiciada precisamente por esta circunstancia? Difícil, la magia de la música. Entre medio, faltaba el momento de lucimiento de Markus Grosskopf, fenomenal bajista que conoce “todos los secretos del puesto” y que su categoría, tanto en su calidad de instrumentista como en su faceta de miembro fundador de la banda, lo pone en el pedestal de los imprescindibles, y lo ratificó con su mini solo de bajo. Luego, y en medio de la base rítmica, Andi y Kai comienzan a interactuar y a “competir” con gritos y a veces alaridos inentendibles para que todos cantáramos y lo pasáramos bien, lo que incluso provocó que Kai –de forma simpática por cierto– tratara de “loco” a Deris. Finalmente y tras corear los “heavy metal, hey”, volvieron a la gloriosa Halloween y su final ultra veloz y melódico. Fantástico mix, qué más hubiera querido uno que tocaran los tres temas completos, pero la mezcla salió muy bien, intensa, emocionante y evocadora de tiempos pasados.

Y el dulce final sería por cierto I Want Out, probablemente el más clásico de los clásicos de Helloween, donde no sólo Kai se quedaría en escena con su guitarra, sino que se unirían Dirk Schlächter y Henjo Richter para ejecutar una versión de este tema a cuatro guitarras y dos bajos, un maravilloso desparramo de técnica, poder, melodía y bolas. Además la gran cantidad de músicos en escena se prestaba para situaciones simpáticas, como ver a Dirk (que no es ningún petiso) empinándose para alcanzar el pedestal del micrófono de backing vocals de Sascha, o al propio Schlächter ensayando una especie de baile sound junto a Weikath. Nuevamente Andi nos propone “otro juego estúpido, súper tonto”, causando nuestras risas, y nos hace cantar el “I Want Out!” ensordecedoramente. Más risas aun causó cuando les dijo en alemán a sus colegas que iban a hacer el “I want out” una vez más, y luego nos dijo a nosotros que el alemán era “un idioma de mierda, súper difícil”, provocando aún más risas y aplausos. Y así, a las 00.20 horas, y con un Kai Hansen usando otro gorro de calabaza –que esta vez pudo apreciarse que se lo entregó una chica del público–, culminó este intenso, entretenido y emocionante concierto. Kai le fue a devolver el gorro a la niña y le plantó un ósculo –no pierde el tiempo el profesor Hansen– y se despiden de un público que les agradeció sinceramente su entrega, profesionalismo y su capacidad para reinventarse, transportarnos en el tiempo y emocionarnos como si los viéramos por vez primera.

Es un lujo poder haber visto nuevamente a dos de nuestras bandas de cabecera, juntas, en nuestra tierra. Más allá de algunos líos de sonido, o que uno siempre quiere escuchar otro tema, o cambiar uno por otro –cosa que pasa en todos los shows del mundo-, es grato y bonito renovar los votos con una pasión que uno tiene desde chico, que en muchos sentidos ha afectado nuestras vidas para bien, nos ha dado energías cuando pensábamos que no había por dónde. Además, uno nunca sabe cuándo va a ser la última vez que los veamos, a medida que pasan los años la vida se va poniendo, por lógica, más traicionera y canalla, y por lo mismo siempre la decisión de ir a ver y tributar a los tipos que, sin saberlo, te han ayudado en tu vida, va a ser la correcta. Por eso, gracias Gamma Ray, gracias Helloween, por haber venido en esta oportunidad, por haber venido antes, y por estar. Siempre.

Setlist de Helloween:

01. Walls of Jericho (intro)
02. Eagle Fly Free
03. Nabataea
04. Straight Out of Hell
05. Where the Sinners Go
06. Waiting for the Thunder
07. Steel Tormentor
08. Drum Solo
09. I’m Alive
10. Where the Rain Grows
11. Live Now!
12. If I Could Fly
13. Power
Encore:
14. Are You Metal?
15. Dr. Stein
Encore 2:
16. Halloween / How Many Tears / Heavy Metal (Is the Law) (con Kai Hansen)
17. I Want Out (con Gamma Ray)

REVISA AQUÍ LA GALERÍA DE FOTOS DEL CONCIERTO

 

Los padres del Power Metal volvieron a tocar juntos en Chile en el marco del Hellish Rock Part II.

Fotos: Guillermo Salazar

 

Los ganadores de una invitación al Hellish Rock Part II son:

  • Catalina Reyes (Facebook)
  • Maximiliano Quiñones (Facebook)
  • Natalia Arellano (PowerMetal.cl)
  • Pablo Rodríguez (Twitter)
  • Ricardo Pacheco (Twitter)
  • Roberto Villaseca (PowerMetal.cl)
  • Sebastián Lago (PowerMetal.cl)
  • Sebastian Lee (PowerMetal.cl)
  • Sergio Ruiz (Facebook)
  • Valeria Vicencio (Twitter)

¡Felicitaciones! los ganadores fueron contactados por interno en las respectivas redes donde participaron.

Luego de una exitosa tripleta de shows en México y pasos por Guatemala y Costa Rica, los creadores del Power Metal ya se encuentran en Colombia para el tramo sudamericano del “Hellish Rock Part II”, segunda parte de la gira que los trajo a Santiago el 2008. HELLOWEEN y GAMMA RAY tocarán este fin de semana en Brasil y luego regresarán a Chile para tocar el martes 3 de diciembre a las 21:00hrs. en el Teatro La Cúpula.

Comandados por el legendario Kai Hansen, GAMMA RAY llega con su EP “Master of Confusion”, lanzado en marzo de este año, y que sirve como preámbulo de su próximo larga duración que llevará como título “Empire of the Undead”. Por su lado, HELLOWEEN se encuentra promocionando su última producción “Straight Out of Hell”, decimoquinto trabajo que fue lanzado en enero del 2013.

Las últimas entradas para el show de HELLOWEEN junto a GAMMA RAY se encuentran a la venta por sistema Ticketek, tiendas Falabella, Cines Hoyts y sin cargo por servicio en Rock Music (Eurocentro), Voz Propia (Portal Lyon) y Kmuzzik (Interprovidencia). La primera preventa se encuentra AGOTADA y la venta general tiene un valor de $25.000.

Andi Deris, habló con PowerMetal.cl y esto fue lo que comentó sobre nuestro país: “Bueno, ante todo, Chile es mi tierra vinícola favorita (risas). Me encanta Casillero del Diablo, Concha y Toro. Y de nuevo estaré visitando Concha y Toro, porque siempre que tocamos allá en Santiago, tomo un taxi, voy para allá y la pasamos genial. La última vez tuvimos la oportunidad de visitar la bodega original, donde nació la leyenda del Casillero del Diablo. ¡Me encanta! Definitivamente es el país al cual me mudaría (risas), cuando ya no pueda vivir en Europa, porque tienen el mejor vino ahí. ¡Me encanta!”. Sobre los fans chilenos dijo: “Bueno, eso es bastante claro: locos, como siempre. Los fans chilenos son muy locos. Y eso va a pasar siempre, porque cantan más fuerte de lo que yo lo hago sobre el escenario (risas)”.

Antes de comenzar la gira por Latinoamérica, HELLOWEEN invitó a los fans a elegir la canción que más quisieran escuchar en vivo para ensayarla y tocar exclusivamente en los shows de nuestro continente. La ganadora de esta votacione fue Where the Rain Grows. Sobre esta elección, Deris comentó: “Recuerdo que cuando tocábamos en los 90s, la gente amaba ‘Master Of The Rings’, así que era bastante claro que las canciones de ‘Master Of The Rings’ estarían en la cima de las preferencias”.

Para finalizar, el vocalista tuvo estas palabras de agradecimiento: “Como siempre, gracias chicos por esperarnos. Porque sin ustedes estaríamos en alguna parte, pero no en el escenario, sin nuestros fans. Y nos han mantenidos vivos por casi treinta años, lo que es increíble. Y todos quienes estarán en el concierto son parte de esta exitosa historia. ¡Así que un gran, gran GRACIAS a todos! Y un GRACIAS extra a la gente en Chile por ser siempre tan ruidosos (risas)”.

 

12 AÑOS DE POWERMETAL.CL PRESENTA:
HELLISH ROCK PART II
HELLOWEEN + GAMMA RAY
3 DE DICIEMBRE | 21:00HRS | TEATRO LA CÚPULA

Entradas por Sistema Ticketek.cl, tiendas Falabella y Cines Hoyts
Sin recargo en RockMusic (Eurocentro), Voz Propia (Portal Lyon) y Kmuzzik (Interprovidencia)

 

 

Es el día post Halloween y Andi Deris contesta desde Tenerife el llamado de PowerMetal.cl. «Sin ustedes estaríamos en alguna parte, pero no en el escenario, sin nuestros fans.», reflexiona el cantante de Helloween cuando se le pide enviar un mensaje a los fans. La calabaza está por cumplir 30 años y 20 de ellos con Deris al frente manteniendo la bandera en alto como referentes del Power Metal.

El ex Pink Cream 69 está pronto a lanzar su tercer disco como solista y también a punto de embarcarse nuevamente con Helloween en una gira por Sudamérica junto a Gamma Ray, la que los traerá de regreso a Chile el martes 3 de diciembre. «De nuevo estaré visitando Concha y Toro, porque siempre que tocamos allá en Santiago, tomo un taxi, voy para allá y la pasamos genial», añade sobre sus primeros pensamientos sobre nuestro país.

Bad Bankers, setlist, Chile, Unisonic y más fueron los temas que tratamos con el frontman de Helloween en esta entrevista ad portas del Hellish Rock Tour Part II en el Teatro La Cúpula para poner el broche de oro a las celebraciones de los 12 años de PowerMetal.cl

Listen to the whole interview in english by clicking on each player below
Escucha las respuestas de Andi Deris haciendo click en cada reproductor abajo

 

¡Hola Andi! Te habla Guille de PowerMetal.cl desde Chile. ¿Cómo estás?

¡Hola! No tan mal. Estoy bien, de hecho. Estoy sentado aquí bajo el sol, así que todo bien. La vida es buena (risas).

(Risas) ¡OK! Déjame decirte que estamos muy entusiasmados por el regreso de Helloween junto a Gamma Ray, pero me gustaría partir hablando un poco sobre tu próximo trabajo solista. Estás a pocos días de lanzar tu tercer álbum, «Million Dollar Haircuts On Ten Cent Heads», y sobre esta temática has comentado que todo lo que rodea los bancos, gerentes y banqueros son responsables de la mierda que se vive hoy en día y seguramente en el futuro. ¿Cuál ha sido toda esa mierda que inspiró este desahogo en las letras del disco?

Bueno, pongámoslo de la siguiente manera: en este momento todo está conectado con el dinero, y sólo con el dinero. El mejor ejemplo sería que incluso cuando vas al hospital, si alguien te dice que necesitas una operación, tienes que preguntarte si acaso es porque de verdad necesitas una operación o porque el hospital quiere ganar plata con esa operación. Entonces todo hoy en día se trata de dinero, dinero, dinero. Y este es sin duda un mundo en el cual yo no quiero vivir. Y de nuevo, tienes un puñado de banqueros, gerentes y políticos, que hay que nombrarlos también, porque son corruptos en eso también, que juegan con billones, billones y billones, mientras que aquí abajo para nosotros, las personas normales, hay una gran carencia de dinero. Tienes que romperte el culo trabajando, con tres empleos a veces, y aún así no eres capaz de vivir bien. Así que hay algo muy mal con nuestro mundo en la actualidad.

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Claro. Ahora, Helloween es una banda pionera del Power Metal, entonces hay ciertos parámetros musicales que los fans esperan escuchar en cada disco como para terminar diciendo: “sí, este es un álbum de Helloween”. En cambio, si se trata de un trabajo solista, como es el caso de The Bad Bankers, te puedes dar ciertas licencias, las que hacen que exista mayor curiosidad acerca de cómo va a sonar este disco de Andi Deris. Si bien en algunas letras podemos encontrar temáticas en común con Helloween, ¿qué nos puedes contar sobre el sonido que quisiste darle a este proyecto?

Honestamente, pienso que estas son canciones que no encajarían en el típico estilo de Helloween. Hay un sesenta o setenta por cierto de todas las canciones que ya habíamos intentado incluir en el último disco de Helloween. Intentamos re-arreglarlas y poner la marca típica de Hellowen en ellas, pero la verdad es que las canciones no eran lo suficientemente buenas para eso, así que al final del día esta es una colección de canciones que jamás podríamos haber arreglado para el estilo de Helloween. En cuanto a la letra, puede ser que por aquí o por allá, como en «Don’t Spit On My Mind», por ejemplo… Esa es una canción que, liricamente, puede estar muy conectada a todo lo que puedes escuchar en el disco The Bad Bankers.

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Entre tu primer y segundo disco pasaron dos años, pero entre el segundo y «Million Dollar Haircuts On Ten Cent Heads» hay un lapso de catorce años. ¿Qué cosas fueron pasando en el camino que crearon este tiempo y qué otras te hicieron sentir que era el momento para grabar otro disco solista?

Bueno, con el primer disco solista, «Come In From The Rain» (1997), fue más o menos lo mismo que con «Million Dollar Haircuts …» (2013) de The Bad Bankers, porque era una colección de cerca de seis o siete años de canciones que no podrían haber tenido cabida en un álbum de Helloween, porque estaban muy lejanas al estilo o eran muy débiles, muy baladas, muy poperas, o muy lo que sea. Con mi segundo álbum, «Done By Mirrors» (1999), cometí el error de escribir tan rápido como fuese posible ese “próximo álbum” porque tenía un contrato que cumplir, y eso es algo que no quiero volver a hacer. Entonces esa sería la respuesta de porqué tuvimos que esperar como doce años para el siguiente disco solista. Porque, como te decía, esta es una colección de canciones que me encantan, pero que están muy lejos de lo que es Helloween.

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Estaba viendo una entrevista tuya del año pasado a un medio francés donde hablas de la presión que hay sobre los compositores, que deben estar sacando canciones para un nuevos disco cada dos o tres años. En estos veinte años que has estado en Helloween, ¿cómo ha sido para ti lidiar esa presión?

Creo que se trata de amor puro. Sentarme a tocar la guitarra es mi mayor pasatiempo, y empezó a más o menos a los catorce años o quince años, cuando descubrí mi amor por la guitarra. Y entonces me pongo a improvisar y a juguetear, es mi mayor pasatiempo, en la compañía de un cigarro y un whisky. Y sí, de repente te das cuenta de que, ok, algo que solo estabas improvisando suena bien y piensas “oh, qué genial, ¿qué fue eso?” Y luego grabas esa idea. Y así es como voy recolectando ideas, como cincuenta y sesenta. Luego cuando llega el momento de componer, escucho estas ideas de nuevo y elijo aquellas que me pegan más fuerte y trato de hacer una canción con ellas. Eso es como un hobby, el trabajo empieza cuando tratas de grabarlas (risas).

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En «Straight Out Of Hell» (2013) podemos hallar dedicatorias a Freddy Mercury y Jon Lord, lo que muchos toman como “los grandes tributando a los grandes”. Últimamente nos han dejado varias leyendas del Rock y del Metal, ¿cómo crees que afecta esto a la continuidad del género? Como pioneros del Power Metal, ¿en qué medida sientes que hay suficiente cantidad de bandas para mantener vivo este estilo?

¡Difícil de decir! Creo que todavía tenemos bandas suficientes para mantener esto vivo, pero la pregunta surge cuando las grandes bandas como Iron Maiden, Judas Priest o Metallica, por ejemplo, o como Kiss, cuando ellos desaparezcan, porque estos muchachos ya tienen sesenta años. Entonces sí, esa será una gran interrogante en cinco o diez años, cuando estos bandas desaparezcan. ¿Sí en ese entonces habrán suficientes bandas para mantener esto vivo? ¡No lo sé! Eso espero. Pero creo que hay espacio para un montón de bandas, para nuevas bandas. Y mientras hayan fanáticos del Metal, creo que habrán grandes bandas de Metal.

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Bueno, así como quedan pocos días para el lanzamiento de tu disco solista, también queda poco para que comience el tramo Latinoamericano de este Hellish Rock Tour Part II. Este será el sexto concierto de Helloween en Santiago y el segundo junto a Gamma Ray, ¿qué recuerdos guardas de nuestro país?

Bueno, ante todo, Chile es mi tierra vinícola favorita (risas). Me encanta Casillero del Diablo, Concha y Toro. Y de nuevo estaré visitando Concha y Toro, porque siempre que tocamos allá en Santiago, tomo un taxi, voy para allá y la pasamos genial. La última vez tuvimos la oportunidad de visitar la bodega original, donde nació la leyenda del Casillero del Diablo. ¡Me encanta! Definitivamente es el país al cual me mudaría (risas), cuando ya no pueda vivir en Europa, porque tienen el mejor vino ahí. ¡Me encanta!

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¿Y qué nos puedes decir sobre los fanáticos chilenos?

Bueno, eso es bastante claro: locos, como siempre. Los fans chilenos son muy locos. Y eso va a pasar siempre, porque cantan más fuerte de lo que yo lo hago sobre el escenario (risas).

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(Risas) Hace unas semanas enviaste un mensaje para que los fans de México y Sudamérica pidieran su canción favorita para escuchar en estos conciertos. Seguramente hubo muchas peticiones de las canciones más populares, pero ¿qué tan sorpresivas han sido algunas de esas peticiones?

No tan sorpresivas la verdad. Porque recuerdo que cuando tocábamos en los 90s, la gente amaba «Master Of The Rings» (1994), así que era bastante claro que las canciones de Master Of The Rings estarían en la cima de las preferencias. La más pedida es, por el momento, «Where The Rain Grows», que no es tan sorpresivo.

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¡Qué bien! Ahora, Helloween cuenta con seguidores de todas las edades, esto hace que haya un grupo de fans que se inclina por la época de Walls Of Jericho o del Keepers; y que otra vaya por Master Of The Rings, The Time Of The Oath, Better Than Raw, etc; y hay otros que no tienen una preferencia particular por alguna época y ven su carrera de manera más global. ¿Cómo buscan equilibrar a estos grupos de fans dentro de un mismo show?

Oh, esto siempre es muy complicado, ya que probablemente no puedes satisfacer a todo el mundo, sólo tratamos de prestar atención a lo que dicen los fans y tener también un compromiso con las cosas en las que nosotros creemos. Así que esta es la única forma que tenemos para proceder. Escuchar sólo a los fanáticos a veces significa que sólo tienes la opinión de los más jóvenes, porque de acuerdo a lo que vemos, muchos fans más antiguos no están metidos en la Internet, en las encuestas y en cosas como esa. Así que si tocas solo cosas nuevas, defraudas a los fans antiguos; y si tocas sólo cosas antiguas decepcionas a los más nuevos. Así que lo más probable es que no puedas satisfacer a todo el mundo.

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Los fans de Helloween agradecen mucho tener a Gamma Ray de gira junto a ustedes, así como en el tour pasado agradecieron poder tener a Stratovarius. Ahora, muchos seguidores sueñan ahora con una gira de Helloween junto a Unisonic y tener así en el mismo escenario a los tres cantantes de la banda, ¿cómo han tomado ustedes estas peticiones, sobre todo ahora que Michael Kiske y Kai Hansen han vuelto a tocar juntos?

Bueno, ¡en realidad esa sería una gran idea! Pensamos en eso, pero el tiempo era demasiado corto y Gamma Ray ya estaba de girando, y cuando Gamma Ray se encuentra en una gira no es posible que haya una de Unisonic, así que esta vez tuvimos que contar con Gamma Ray de nuevo. Pero definitivamente es muy posible que salgamos de gira junto a Unisonic en el futuro, sin duda.

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Y como banda, ¿han conversado respecto a esto?

¡Sí, absolutamente! Conversamos sobre esto, pero como te decía, Gamma Ray ya estaba planeando su tour porque ya habían terminado su álbum, así que era bastante claro que para el tour de Helloween no iba a estar disponible Unisonic, pero tendríamos un Hellish Rock Tour con Gamma Ray nuevamente. Así que podría haber sido que tuviéramos a Unisonic, si acaso ellos hubiesen estado tocando.

[audio:http://www.powermetal.cl/wordpress/wp-content/uploads/2013/11/andiderispm-11.mp3]

Andi, muchísimas gracias por tu tiempo, estamos muy entusiasmados por el show del 3 de diciembre en el Teatro La Cúpula. ¿Qué le dirías a los fans que están esperando por ver nuevamente a Helloween junto a Gamma Ray en Chile?

Como siempre, gracias chicos por esperarnos. Porque sin ustedes estaríamos en alguna parte, pero no en el escenario, sin nuestros fans. Y nos han mantenidos vivos por casi treinta años, lo que es increíble. Y todos quienes estarán en el concierto son parte de esta exitosa historia. ¡Así que un gran, gran GRACIAS a todos! Y un GRACIAS extra a la gente en Chile por ser siempre tan ruidosos (risas).

[audio:http://www.powermetal.cl/wordpress/wp-content/uploads/2013/11/andiderispm-12.mp3]

GUILLERMO SALAZAR

 

12 AÑOS DE POWERMETAL.CL PRESENTA:
HELLISH ROCK TOUR PART II
HELLOWEEN + GAMMA RAY
3 DE DICIEMBRE | 21:00HRS | TEATRO LA CÚPULA

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Sin recargo en RockMusic (Eurocentro), Voz Propia (Portal Lyon) y Kmuzzik (Interprovidencia)

 

Entradas por Sistema Ticketek.cl, tiendas Falabella y Cines Hoyts
Sin recargo en RockMusic (Eurocentro), Voz Propia (Portal Lyon) y Kmuzzik (Interprovidencia)

Preventa: AGOTADA | General: $25.000 | Día del Show: $30.000

HORARIOS

19:00 – Puertas
21:00 – Gamma Ray
Cierre – Helloween

ESPECIAL

CD REVIEWS

   Helloween - 7 Sinners

  Helloween - Unarmed 

Helloween - Gambling With The Devil    helloween - rabbit dont- come easy

  Helloween - Better Than Raw  Helloween - Master Of The Rings

Helloween - Keeper Of The Seven Keys Part II Helloween - Keeper Of The Seven Keys Part I Helloween - Walls Of Jericho

 

LIVE REVIEWS

 

ENTREVISTAS

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12 AÑOS DE POWERMETAL.CL PRESENTA:
HELLISH ROCK PART II
HELLOWEEN + GAMMA RAY
3 DE DICIEMBRE | 21:00HRS | TEATRO LA CÚPULA

Entradas por Sistema Ticketek.cl, tiendas Falabella y Cines Hoyts
Sin recargo en RockMusic (Eurocentro), Voz Propia (Portal Lyon) y Kmuzzik (Interprovidencia)

Preventa: AGOTADA | General: $25.000 | Día del Show: $30.000

 

El martes 3 diciembre en el Teatro La Cúpula pondremos el broche de oro para las celebraciones de los 12 años de PowerMetal.cl. Luego del show Sold Out que dio STRATOVARIUS en Blondie, y el exitoso concierto de AVANTASIA en el Teatro Caupolicán, cerraremos este aniversario con los padres del género.

HELLOWEEN y GAMMA RAY regresan juntos a nuestro país en el marco del Hellish Rock Part II, show que ya agotó su primera preventa de entradas. Ahora los tickets pasaron a su preico general de $25.000 y se venden por sistema Ticketek.cl, tiendas Falabella y Cines Hoyts. Sin recargo puedes encontrar en locales RockMusic (Eurocentro), Voz Propia (Portal Lyon) y Kmuzzik (Interprovidencia).

Michael Weikath comentó anteriormente: “La atmósfera fue muy especial la última vez así que repetiremos la fiesta”. Por su lado, Kai Hansen agregó: “The Hellish Rock Tour sin dudas fue un highlight en la historia del grupo, ¡nos volveremos locos de nuevo!”.

El primer Hellish Rock Tour lo hicieron HELLOWEEN y GAMMA RAY para promocionar sus respectivas placas del 2007, “Gambling With The Devil” y “Land Of The Free II”. Esta vez lo harán con sus discos «Straight Out Of Hell» y “Empire Of The Undead”, respectivamente.

¿Te acuerdas? Fue tras esa enésima vez que escuchaste el primer álbum de esa cosa rara llamada Avantasia. Sí, al principio fueron sólo pinceladas de una idea loca en tu imaginación. Seguiste escuchando y ya no era sólo una idea, sino un deseo. Continuaste y ya no era un deseo, sino un sueño. En los albores de la década pasada, más que cualquier otra cosa, querías poder ver sobre un escenario eso que acababas de escuchar, con todos tus héroes de la música actuando frente a ti, para ti y por ti. ¿Te acuerdas? Claro que te acuerdas.

Alguna vez me tocó hacer la crónica de un concierto de Avantasia y señalé entonces que ver a este proyecto en vivo, más que con cualquier otro proyecto, parece una experiencia irreal a los sentidos. Ya desde el momento mismo en que te enteras que harán una gira la inverosimilitud del enunciado te genera una expectación que pocas veces sientes. Pasó así la primera vez que salieron a recorren el mundo en 2008; pasó indudablemente cuando lo hicieron en 2010; y ciertamente ocurrió esta vez. Pero, ¿por qué tanto? Bueno, tal y como lo dije aquella vez: no fueron pocas las veces en que medios especializados le hicieron la pregunta a Tobias Sammet: “¿más o menos para cuándo una gira mundial?” La respuesta fue siempre la misma: “imposible”. Y es que claro, son muchos músicos y cantantes involucrados, demasiadas agendas por coordinar. Ahora sabemos que no era imposible, sólo era muy difícil. Y tal dificultad en su realización da al espectáculo de Avantasia características únicas. Si se quiere: el proyecto en sí es único. Digo todo esto para terminar diciendo lo siguiente: un concierto de Avantasia es simplemente IMPERDIBLE.

Cinco larguísimos años tuvieron que pasar para que el multinacional proyecto operático regresara a nuestro país. Cinco años con pinta de eternos, si me preguntan. Tres discos pasaron entre medio, así como un ir y venir de estrellas del que sólo fuimos testigos a la distancia. Y es que, por las razones que fuese, nos quedamos fuera de la gira que los trajo a Sudamérica en 2010. Algunos tuvimos la suerte de poder vivir el concierto que brindaron en Buenos Aires, pero lo cierto es que miles de fanáticos quedaron con el sabor amargo de no poder verles. Una verdadera injusticia. Pero el Metal da revanchas y la noche del pasado jueves esos miles tuvieron la oportunidad de “vengarse”. Ahora bien, siento que todos estamos de acuerdo en lo particular y significativo que es Avantasia para el Metal en general. Del mismo modo, pienso que todos se dan cuenta de lo trascendente que es una gira de ellos y del valor que tiene un concierto en Chile. Por lo mismo, no me explico que la convocatoria no haya sido mayor. Cierto es que el Power Metal no es un estilo de masas, pero vamos, ¡es Avantasia! Con todo, el público asistente fue más que aceptable, una concurrencia bastante digna (unas 1.800 personas). A lo que me refiero es que a uno hubiese querido que más gente disfrutara de tan extraordinario show. Una pena por los ausentes.

Sabido era que connotados participantes no estarían presentes, participantes que generan mucho interés (Jorn Lande, Kai Hansen, etc.), quizás esto atentó contra una concurrencia mayor. Sin embargo, soy de la idea de que el trabajo hecho por Sammet es cualitativamente tan superior, que prácticamente se sustenta por sí sólo. No me malentiendan: no digo que las ausencias den lo mismo, lo que digo es que las canciones son tan sublimes, que de igual modo valdrá siempre la pena escucharlas, aunque no sean en la voz de quien uno quisiera oír. Claramente algunos no lo entienden así y bueno, se respeta. ¡Pero qué diablos! Bien por los que pese a todo se animaron y dieron vida a este inolvidable concierto.

Fría y lluviosa noche en Santiago la del jueves. Frío que sólo comenzaría a disiparse a partir de las 21:10, momento en el que se extinguen las luces y comienza sonar Also Sprach Zarathustra, de Richard Strauss, maravillosa pieza sinfónica que sólo vino a imponer ansiedad y nervios en los asistentes. Todavía con esa intro sonando, las luces se vuelcan sobre el público, aparece Felix Bohnke y el griterío se hace infernal. Alguna magia loca coordina a la gente y de la nada comienzan a gritar “¡Eh! ¡Eh! ¡Eh!”, aparecen los restantes miembros de la compañía y la ovación es inconmensurable. Segundos después aparece El Genio de Fulda: Tobias Sammet, liberando el éxtasis acumulado por años de espera. Por cierto, Spectres ya había comenzado a sonar. Prodigioso montaje sonoro por parte de ese crack que es Michael “Miro” Rodenberg. Todo transcurría rápido y en cosa de segundo Tobias ya estaba bailando esos acordes iniciales mientras esperaba su entrada para cantar. Comienza a hacerlo con el apoyo de todo el público, apoyo que se multiplicó durante el coro. Luego, y virtualmente sin pausas, continúan con más material de The Mystery Of Time, esta vez la seleccionada era: The Watchmaker’s Dream, una de la regalonas del público si hablamos de aquél álbum. ¡Qué coro! La noche recién nacía y la gente tenía energía para regalar, y lo demostraba en los momentos claves. Monumental el señor Oliver Hartmann a la hora de ejecutar su sólo de guitarra, secundado de excelente forma por Miro y sus teclas. ¡Cracks!

Lo que vino en seguida fue una sorpresa, y es que no se la esperaba tan temprano en la noche. Pero para qué vamos a estar con cosas, todos queríamos escucharla cuanto antes: ¡Reach Out For The Light! ¡Canción legendaria! Fue esta pieza la que trajo de vuelta a Michael Kiske al Metal. Y justamente era él quien la interpretaba para nosotros. ¡Momento histórico! Tal cual. El teatro podrá no haber estado lleno, pero el público cantaba con todo su espíritu y lo que hizo en este momento, en particular durante ese hímnico estribillo, será recordado por siempre por quienes estuvieron esa noche allí. Hacia el final Michael se despecha uno de sus legendarios “eagle screams” (agudo y prolongado grito que inmortalizara en Eagle Fly Free), generando el asombro y los aplausos del respetable. Al terminar, Tobi señala al calvo vocalista y pronuncia su ilustre nombre: “Michael Kiske”, ocasionando una ovación instantánea. Era que no. Tras muchas bromas, recibir y brindar cariño, e incluso de cantarle feliz cumpleaños a “Whoever You Are” (¡qué regalo!), Tobias y Michael dan el vamos a otra mítica canción de The Metal Opera: Breaking Away. ¡Belleza de estribillo! Se coreó como un himno de guerra, con los puños al cielo y la voz remeciendo el suelo.

Tras eso Tobias hace un alto para realizar una reflexión: “fue un gran, gran error dejar a Chile fuera del pasado tour”, sentenció. ¿Qué quieres que te diga, Tobi? Toda la razón. Gran error, pero ya está. Lanza otro temón y te la perdonamos. ¿The Story Ain’t Over? Ah, bueno, ¡te perdonamos! Tremenda, ¡tremenda canción! Más aún si la interpreta esa leyenda viviente del Rock que es Robert Adrian ‘Bob’ Catley. Un mostro. Curioso ver cómo en una canción que está más cercana a la balada, la gente se dio maña para saltar y hacerla parecer un himno del Heavy Metal. Extraordinaria interpretación además del menudo cantante británico. Por otro lado: soberbio sólo de Sascha Paeth y prodigiosa vocalización final de Amanda Somerville. Geniales. Bonito momento.

Hora de proseguir con algo más pesado y la elegida no fue otra sino Scales Of Justice, inmenso corte que a falta de Tim “Ripper” Owens tuvo a un notable Thomas Rettke (¡THOMAS RETTKE! ¡Cuando en la vida imaginamos que veríamos al vocalista de Heavens Gate en Chile!) en todas las voces principales, pues Tobias se fue descansar un rato. Notable cometido. Alguna parte le presentó cierta dificultad, pero la canción en sí es jodidamente complicada, así que se le perdona. Sí la recontra rompió en las partes más altas. El grito inicial, por ejemplo, seguro dejó a más de alguien con secuelas neurológicas. Thomas vuelve a lo alto de la tarima para volver a hacer los coros y mientras eso pasaba, desde atrás de la batería de Felix apareció Eric Martin, arrastrándose por debajo del telón como un roadie más. Fue tanto así, que al comienzo no advertí que se tratase de él. Inicia entonces What’s Left Of Me, ante el ferviente aplauso de bienvenida de todos hacia la figura del vocal de Mr. Big. Promediando el tema regresa Tobias para hacer un dúo antológico con él. Al final, el eterno Eric (¡tiene 52 años!) lanza camuflado el verso final de ese clásico de Mr. Big llamado Just Take My Heart, sacando risas de Tobias y de quien haya podido darse cuenta. ¡Maestro!

Momento de distensión, con Eric haciendo muchas bromas, propiciando incluso algunos vítores del público para el buen Tobi, todo era un preámbulo para que de la nada Martin gritase “Welcome to the…Promised Land, y con la misma sorpresa arranca esta potentísima canción. Aquí hay que mencionar algo nace de una obviedad, pero que debe ser mencionado por cuanto realza la calidad del show montado. Este corte lo interpreta Jorn Lande (o Kiske, según la versión), un monstruo de la voz que esa noche no estaba presente. Hubo que “parchar” su ausencia como fuese. Y he aquí lo meritorio: cada uno de los que tuvo que hacer sus parlamentos, como Eric Martin aquí, lo hizo realmente muy bien. Con evidentes diferencias, claro, pero muy bien. Volviendo el tema: ¡se las mandó el público! Eso es dejarlo todo en la duela. Y tras esto vino el que es posiblemente el mayor logro en la carrera de Tobias Sammet: la cósmica y sideral The Scarecrow. Para mí esta canción está fácil, pero fácil entre las diez mejores de la historia. Punto. El encargado de reemplazar a Lande era naturalmente Hartmann. Gran cometido del calvo y multifacético cantante/guitarrista. Sí, se echó de menos esa identidad que le da a la canción Jorn, pero esta es tan gloriosa y autosustentable, que resultó fascinante y cautivadora de principio a fin igual. No quedaba más que agradecer por todo lo brindado.

Tobias pregunta si acaso nos gustan las canciones rápidas. El “sí” que recibió por respuesta casi el vuela la cabeza. Le pasa por preguntar burradas. No, mentira, si todo era una estratagema para poder presentar uno de los cortes más veloces y powermetaleros de la segunda era de Avantasia: ¡Shelter From The Rain! Qué maravillosa canción, ¡por la cresta! Qué inspirado estaba Sammet cuando su mente la parió. Es realmente gloriosa, y así la vivió la fanaticada desde el primer segundo en que sonó. Hubo una pifia bastante notoria de Kiske, a quien se le olvidó la letra, pero incluso eso dejó de tener importancia en la magnificencia del momento. Por otro lado estaba el maestro Bob, que se llegaba a ver hasta tierno con su pandero. El punto álgido estuvo, claro que sí, en el mayestático e imponente estribillo (uno de los mejores que ha escrito Sammet), punto en el que yo al menos empecé a decirle “chao” a mis cuerdas vocales. Precioso y emotivo momento, ¡pura entrega!

Turno de otros de los grandísimos aciertos en la carrera de Tobias: The Wicked Symphony. Jamás me canso de oír esa introducción orquestal tan depurada e inspirada. Escucharla en vivo es (aunque sean sólo pistas pregrabadas) otra cosa. Cerrar los ojos y dejar que las vibraciones de cada nota te invadan todo el cuerpo es inevitable. Muy llamativo el orden en que intervinieron los cantantes: comenzó Bob, siguió Ollie haciendo las partes originales de Russell Allen, luego Thomas hace de Lande y en el coro la rompen todos. Todos excepto Tobias, que volvió a quedarse tras el escenario para tomarse un respiro. Incluso Amanda vivió el protagonismo de algunos versos (recordemos que su labor es mayoritariamente hacer los coros). Protagonismo que seguiría exhibiendo durante Farewell, esa preciosísima balada que nos regalase el The Metal Opera, y que esta vez compartiría con Tobi, obviamente. Qué linda canción, qué carga de pasión y sentimiento en cada uno de sus versos y acordes. Llega mucho, y prueba de eso es la forma en que el público se esmeró para entonarla. Muy comprometidos todos. Hacia el final aparece Kiske para coronar una interpretación perfecta y llenarse de aplausos y gloria. Le Grand Finale.

Otro momento de relajo y Sammet anuncia que utilizará un truco que, a pesar de saber que es uno muy barato, le da buenos resultados. Se trata de aquél de nombrar a algún país vecino y decir que los fans allí estuvieron mejor. Acaba señalando que es nuestra oportunidad de pasar de simplemente “buenos” a “increíbles”. La oportunidad de “reivindicarnos” vendría de la mano de Lost In Space. Increíble cómo un corte odiado en un comienzo, se convirtió en uno de los favoritos del público. Coreada en todo momento y a todo pulmón. Tenía razón: barato, pero efectivo truco. ¡Un crack! Excelente frontman. En seguida vino algo más reciente, la tremenda Savior In The Clockwork, con un Martin inspirado y un Tobias cantando a un altísimo nivel. Felix, por su parte, llevaba a cabo una actuación descollante tras su kit de batería. Tiende a pasar desapercibido al lado de tanta estrella, pero su trabajo es impecable siempre, y si uno poza sus ojos sobre él, verá que siempre está haciendo alguna cosa llamativa, como golpearse la cabeza o malabarear con las baquetas. Pero no había tiempo para pausas y rápidamente van con otro de los grandes créditos de la trilogía del Espantapájaros: Stargazers. Nuevamente hubo roles cambiados, pero terminó resultando todo a la perfección. Admirable cometido del grupo para otra canción que el público valora y agradece mucho.

Quedaba aún mucho show por venir y ya con Martin de vuelta el escenario inician algunos juegos para pasarla bien. Algo simple, como hacer gritar a hombres primero y a mujeres después. Una especie de precalentamiento para empezar a cantar “oh, oh, oh” e arrancar así ese genial fraseo de Twisted Mind. La canción avanzaba con su grandeza habitual, de la mano del dúo Sammet-Martin, pero al llegar el estribillo quedó la grande, porque casi se le vuela el techo al teatro. Además nadie paraba de saltar. Y es que ese momento de la canción es muy enérgico y contagioso.

Finalizado aquello Eric vuelve a tomarse el protagonismo con su enorme simpatía. Primero saca unas fotos. Luego hace un amague de presentar a la banda, iniciando con Amanda y por su puesto todos comienzan a cantarle “mijita rica”. Eric pregunta que si le estamos gritando “cosas sucias” a la cantante, y ante la positiva respuesta él replica “¡yo también se las digo!”. Inevitables las carcajadas. Luego se hace un auto-llamado a la calma y se mira sus partes nobles, provocando más risotadas de todo el público. ¡Un tipazo! Por su puesto fue todo en buena y nadie se ofendió. Además se le escapó un “esto está mejor que en Argentina”, algo que Tobias había evitado mencionar, pero que le causó mucha risa. Continuando con el show nos regalaron Dying For An Angel, corte entretenido y de buena vibra que sirve para que la gente cante y salte. Con él pusieron fin a la primera parte del espectáculo.

Tras el encore debían volver con The Great Mystery, pero serios inconvenientes con el teclado no le permitieron a Miro tocar las partes de piano, por lo que decidieron prescindir de ella. Hicieron el intento, pero uno hubo caso. De hecho, eso fue lo que retrasó el reinicio del show. Una lástima, pero qué diablos, lo que vendría luego haría olvidar toda la pena: Avantasia, una pieza tan querida por los fanáticos que hasta en giras de Edguy me tocó escucharlo alguna vez. Realmente genial el nivel de exacerbada vociferación que es capaz de convocar. Matarse contando parecía ser la consigna y así se hizo.

Tobias Sammet, maestro en el arte de hacer sueños realidad, tenía un regalo más en su cajita de sorpresas. En giras anteriores habíamos tenido la oportunidad de vivir esto, pero sólo en parte, porque sólo se animaban a tocar los últimos minutos de la canción, debido a  que es muy extensa y compleja para tocarla completa. Es así, porque The Seven Angels tiene una duración que equivale a tres canciones, y una espectacularidad que equivale a la de un millón de himnos. Yo siempre digo que The Scarecrow es la mejor canción que Sammet ha hecho, pero hay en ese enunciado algo de gustos también. Objetivamente The Seven Angels está allí, 1/100 de peldaño por debajo.  Y si alguien me dice que es lo mejor que el buen Tobi ha hecho, no podría discutirlo. ¡Soberbia obra! Llenaba de emoción escuchar esos primeros acordes, llenos de magia y misterio. Fue volver automáticamente una década en el tiempo, estremecerse y experimentar la verdadera felicidad. La gente totalmente enloquecida desde el inicio mismo, coreando incluso ese verso inicial con distintas líneas vocales, donde Amanda tuvo un rol fundamental. Y al momento del “Now the time has come!” la música, las luces, las voces, el Teatro mismo, ¡todo explota! La canción avanza y se hace estremecedor ver cómo TODOS coreaban cada nota. Y mientras no acercábamos al momento álgido, el coro, crecía una ansiedad de ver lo que sería eso. Nada, ¡qué iba a ser! ¡INCREÍBLE! De lo más lindo que vi en las historia de los conciertos esa forma en que todos y cada uno de los presentes cantaba con cada gramo de fuerza ese monumental coro. “We are the Seven, Judgement of heaven. Why don’t we know? WE ARE THE ANGELS!” Era un canto salido desde los abismos del alma. Realmente hermoso. Así fuimos avanzando, llegando hasta ese movimiento coral que procede el interludio instrumental: “Woe to you longing for the wisdom! Woe to you longing for the light!” Parecía el canto de miles de ángeles condenando a los malosos de la historia narrada en los Metal Opera. ¡Celestial! Nada que reprocharle a la audiencia. De lo mejor que me tocó ver. Seguimos hasta llegar a los minutos finales, esos que vienen después de la parte en piano, y que fueron otra maravilla digna de jamás olvidarse. Lo que hicieron Kiske y los demás no puede describirse, había que estar allí. Qué emoción más grande. Un nudo en la garganta que ni cantando con toda la fuerza posible se podía desatar. Gracias Tobias, simplemente gracias por tanto.

¿Algo más? ¡Sí! Pensé que lo anterior sería lo último pero quedaba un regalo final. Antes de lanzarse con eso, el líder del proyecto promete que si hay nuevo tour de Avantasia, volverán a Chile. “No more Avantasia tours without Chile, ok?” Luego de palabras de agradecimiento y tras el compromiso de volver, y al son del grito de “Santiagouuuuu!”, presenta la excelsa Sign Of The Cross. Alcanzan a hacer parte inicial, con el “From a world of reign they come”, pero luego se detienen, excepto André Neygenfind con su bajo y Felix, que continuaron por varios minutos sólo con la suave base rítmica. Fue un momento de pausa para poder presentar a todos quienes hicieron posible esta mágica noche. Cada uno de ellos se ganó una ruidosa aclamación, incluso el desconocido André. Ya casi al final de ese proceso la gente aprovecha que esa base rítmica se parece a la de otra canción muy conocida y comienza a corear “ooooh ooooh oh oh”. Tobias mira con cara de complicidad, Felix se prende y empieza a tocar con más fuerza, Ollie engancha y empieza a hacer el riff de la canción. Y así, de la nada, estábamos todos honrando la memoria del gran Ronnie James Dio cantando Heaven And Hell. ¡Notable! ¡Gigantesco y emocionante momento! Pero el show debía continuar y en breve retomaron Sign Of The Cross, con todos los cantantes sobre el escenario. Otro espectacular e inolvidable pasaje. Magníficas interpretaciones de todos y una imponente respuesta de los fanáticos, que no podían creer todo lo que vivían. Alucinante manera de cerrar una jornada que de principio a fin fue perfecta.

A las 00:02 se ponía fin a tres horas de concierto. ¡Tres horas! Pasan muchísimas cosas en tres horas y seguro se me escapan muchas en este relato, pero lo fundamental es que fue un concierto extraordinario, realmente inolvidable. Más allá del público asistente (menos al que el proyecto merece), la función rozó la perfección e hizo emocionar a todos los que asistieron. Se tocaron los temas nuevos que se tenían que tocar y se rescataron los clásicos que era imposible no recordar. Alguna que otra falla técnica y humana, pero francamente dio exactamente lo mismo a la luz de lo que fue la totalidad del show. No nos queda más que agradecer a Tobias y a los otros avantasianos y recordar desde ya sus palabras: “¡prometemos volver!”.

Setlist:

01. Intro
02. Spectres
03. The Watchmakers’ Dream
04. Prelude
05. Reach Out For The Light
06. Breaking Away
07. The Story Ain’t Over
08. Scales of Justice
09. What’s Left Of Me
10. Promised Land
11. The Scarecrow
12. Shelter From The Rain
13. The Wicked Symphony
14. Farewell
15. Lost In Space
16. Savior In The Clockwork
17. Stargazers
18. Twisted Mind
19. Dying For An Angel
Encore:
20. Avantasia
21. The Seven Angels
22. Sign Of The Cross

REVISA AQUÍ LA GALERÍA DE FOTOS DEL CONCIERTO

La Metal Opera tuvo su revancha con nuestro país con cerca de 1800 fanáticos que llegaron hasta el Teatro Caupolicán.

Fotos: Guillermo Salazar

 

Las siguientes personas ganaron una invitación al show de AVANTASIA este en el Teatro Caupolicán:

  • Manuel Frez
  • Alejandra Ortúzar
  • Daniela Echeverría
  • Felipe Figueroa
  • Angel Martin
  • Francisco Díaz-Valdes
  • Claudio Pozo
  • Andrea Fuentes
  • Luis Peralta
  • Pamela Molina

¡Felicidades! Todos fueron contactados por mail. Gracias a los cientos de metaleros que participaron, ¡nos vemos este jueves!

Luego del show Sold Out que dio STRATOVARIUS en Blondie, vamos por la segunda parte con AVANTASIA este jueves 27 en el Teatro Caupolicán, mismo recinto donde hasta ahora realizaron su único concierto en nuestro país (2008).

Las entradas están disponibles por sistema Ticketek.cl, tiendas Falabella, GAM y Cine Hoyts habilitados. Sin recargo se encuentran en tiendas RockMusic del Eurocentro y Portal Lyon.

PRECIOS:

Primera Preventa: $20.000 (AGOTADA)
General: $25.000
Día del Show: $30.000
Palcos (Sólo 20 personas por palco): $30.000

Los músicos y cantantes que estarán el 27 de junio en el Teatro Caupolicán son:

Tobias Sammet
Michael Kiske
Eric Martin
Bob Catley
Thomas Rettke
Amanda Somerville
Sascha Paeth (Guitarra)
Oliver Hartmann (Guitarra y coros)
Miro Rodenberg (Teclados y coros)
André Neygenfind (Bajo y coros)
Felix Bohnke (Batería)

Mira el saludo de Amanda Sommerville a Sudamérica:

Tobias Sammet también envió un saludo a nuestro continente y dejó la invitación hecha a los fans para asistir a los shows:

Esto es lo que comentó el también líder de EDGUY sobre el setlist de AVANTASIA en los próximos shows:

 

AVANTASIA se acerca a Sudamérica para ofrecer shows en Chile, Argentina, Brasil, México, y por primera vez en Colombia y Costa Rica.

A dos semanas de su desembarco, Tobias Sammet envió un saludo a nuestro continente y dejó la invitación hecha a los fans para asistir a los shows:

Esto es lo que comentó el también líder de EDGUY sobre el setlist de AVANTASIA en los próximos shows:

AVANTASIA regresará Santiago para tocar el próximo 27 de junio a las 21:00hrs en el Teatro Caupolicán, mismo recinto donde hasta ahora realizaron su único concierto en nuestro país (2008). Al igual que con HELLOWEEN junto a STRATOVARIUS y el show de BLIND GUARDIAN el 2011, PowerMetal.cl celebrará este 2013 sus 12 años junto a AVANTASIA en Chile, siendo la segunda parte de este aniversario luego del lleno total de STRATOVARIUS en Blondie.

Las entradas se venden por sistema Ticketek.cl, tiendas Falabella, GAM y Cine Hoyts habilitados. Sin recargo se encuentran en tiendas RockMusic del Eurocentro y Portal Lyon.

PRECIOS:

Primera Preventa: $20.000 (AGOTADA)
General: $25.000
Día del Show: $30.000
Palcos (Sólo 20 personas por palco): $30.000

Los músicos y cantantes que estarán el 27 de junio en el Teatro Caupolicán son:

Tobias Sammet
Michael Kiske
Eric Martin
Bob Catley
Thomas Rettke
Amanda Somerville
Sascha Paeth (Guitarra)
Oliver Hartmann (Guitarra y coros)
Miro Rodenberg (Teclados y coros)
André Neygenfind (Bajo y coros)
Felix Bohnke (Batería)

Tobias Sammet comentó en entrevista con PowerMetal.cl:

«Estoy muy feliz de poder llevar a Avantasia de regreso a Chile. Y ya sabes, de verdad pienso que los fans pueden esperarlo, ¡yo lo espero! Y creo que los otros también: Bob Catley irá, creo que será su primera vez a Chile; Thomas Rettke de Heavens Gate estará también por primera vez en Chile; llevaremos también a Michael Kiske, será la primera vez que esté con nosotros con Avantasia en Chile, Eric Martin irá también, entonces creo que llevaremos una tremenda alineación. Y estoy ansioso de poder llevarles a todos estos invitados, y bueno… Llevar la Opera a Santiago una vez más.

A quienes ya tienen sus entradas les digo: No se arrepentirán ni por un segundo, pues serán testigos de algo… en este punto yo ya sé que verán, y les digo que serán testigos de algo que es realmente espacial y que nunca olvidarán. No es comparable a ningun show que hayan visto antes, y por eso es que los que ya tienen su ticket no se arrepentirán. Y para los que no quieren venir: bueno, lo siento. Ya sabes, es su decisión (risas). Pero esos que sí vendrán, definitivamente verán algo especial y la pasaremos muy bien juntos».

LEE Y ESCUCHA LA ENTREVISTA COMPLETA A TOBIAS SAMMET ENTRANDO AQUÍ

 

TOBIAS SAMMET INVITA A LOS CHILENOS AL CONCIERTO DEL 27 DE JUNIO EN EL TEATRO CAUPOLICÁN:

 

No es necesario hacer una introducción muy extensa para describir la importancia de Stratovarius en el desarrollo del estilo musical que nos convoca, y particularmente la que podríamos llamar a estas alturas la “escuela finlandesa”, con ese Heavy/Power Metal más orientado a lo técnico, virtuoso, melódico, con un teclado que no se limita a ambientar sino que muchas veces asume la posición de un shredder, entre otras cosas. Pero bien sabemos que en los últimos años la carrera de los finlandeses ha tenido bastantes nubarrones y tormentas, que paulatinamente se han ido disipando, con convicción y con ganas de resurgir y evocar sus tiempos de mayores glorias.

Así, con la incorporación del jovencísimo Rolf Pilve en las baquetas en reemplazo del gigante Jörg Michael, Stratovarius nos visitaría por séptima vez (haciendo su octavo concierto en estas tierras, tras el Monumental 1999, Víctor Jara 2000, Laberinto 2000, Gimnasio de San Miguel 2003, Caupolicán 2005, Broadway 2009 y Teletón 2011), en el marco de su “Nemesis World Tour”, a fin de defender en vivo el que probablemente sea el mejor de sus últimos trabajos, el impecable Nemesis, que para muchos –me incluyo– definitivamente consolida el proceso iniciado con Polaris (2009) y mejor encaminado con Elysium (2011), volviendo a poner a Strato en un sitial que jamás debió abandonar. Pero los buenos discos se defienden en directo y esta era la oportunidad para hacerlo, más aun considerando que el show de Strato el 2011 no fue de los mejores de su carrera –con un Timo Kotipelto con una voz bastante lastimada–, y las buenas sensaciones de su show del 2009 en Espacio Broadway tampoco perduraron demasiado. Por ello, la expectativa –al menos para quienes hemos tenido la fortuna de ver todos los shows de los finlandeses en estas tierras, desde su debut hasta ahora– era de ver un mejor show que los anteriores.

La cosa desde el inicio pintó para bien. Una discotheque Blondie, más acostumbrada a recibir a otro tipo de público, era la encargada de acoger a aproximadamente 1.200 metaleros que realmente llenaron cada uno de los rincones de este pequeño –de similares dimensiones a una cancha de baby si no me falla el ojo, quizás algo más chico–, subterráneo y calurosísimo lugar. Ya había tocado Edguy hace algunos años allí pero esta era una verdadera prueba de fuego para este recinto considerando que se presagiaba un lleno total, cosa que se ratificó al ver que incluso la escalinata que daba hacia la “cancha” estaba absolutamente repleta, lo que por suerte no causó mayores problemas, pero pudo haberlos provocado. Una muy sobria escenografía, con un telón de fondo que contaba con la presencia de la señorita alada en paños menores que adorna la portada de Nemesis destacaba como puesta en escena, más allá de la enorme bola Disco y los cubos a lo Episode que colgaban de la techumbre de la Blondie.

Así, a las 21.00 en punto, con escandinava puntualidad, se apagan las luces, comienzan los sones de la intro, y ante el fervor del público sale a escena Rolf Pilve a ubicarse detrás de sus tarros, para luego dar paso a Matias Kupiainen, Lauri Porra y al genial Jens Ola Johansson hacia su teclado en pendiente, dando inicio a Abandon, el opening track de Nemesis, ante una impresionante respuesta del público, incluso algo sorprendente. Qué decir cuando salió el gran Timo Antero Kotipelto, la voz de Finlandia, el tipo es extraordinariamente querido y acogido en estas tierras, no sólo por su portentosa e influyente voz, sino también por su sencillez y sobre todo por ser un agente importantísimo en evitar que Stratovarius muriera cuando todo indicaba que sus caminos tenían un final más cercano de lo que uno quisiese. Todo eso, más el innegable gusto que Nemesis provocó en la fanaticada nacional, se amalgamó para generar un enorme y muy intenso inicio de show, con un público que coreó el “freedooooom” con la furia con que se gritan los clásicos.

Sin concesión alguna, vendría el primer gran clásico de la noche, la rapidísima Speed Of Light. A esas alturas si bien Kotipelto sabía que el coro completo lo iba a cantar la gente –y de hecho así fue–, mostró una notoria recuperación de sus condiciones vocales respecto a sus shows anteriores –particularmente el del 2011–, lo cual no hizo menos que ponerme muy contento, conjuntamente con la estupenda performance de Kupiainen, cada vez más empoderado de su rol en las seis cuerdas. Además a esas alturas, entre el fervor del público y el calor reinante, la Blondie era un torrente de lava que ya me hacía llegar a otra conclusión: este era el show más “prendido” de Stratovarius en los últimos diez años en Chile, desde ese inolvidable concierto del Gimnasio de San Miguel el 2003 (el más masivo de los finlandeses hasta la fecha en nuestra tierra) que no se veía tal nivel de éxtasis en un show del quinteto escandinavo por estos lados. Fenomenal inicio, y con un sonido correcto al menos en esos momentos, pese a que la batería sonaba algo “tarrienta” y le faltaba algo de volumen a la voz.

Timo nos saluda, presenta al bisoño Pilve y nos dice que vamos con un tema de Nemesis, probablemente una de las canciones más inspiradas de Strato de los últimos años, la escucho-metal-mientras-hago-aerobox Halcyon Days. Uno se puede quedar con la caricatura de las bases derechamente techno que se encuentran en este tema, pero está tan bien hecho que uno, claro, se ríe un poco con el asunto medio punchi punchi pero al rato se engancha y se percata que está en presencia de una estupenda canción. Y así, un tono más abajo, lo que uno esperaba que podía ser un momento “Sensation White” terminó siendo un altísimo instante, en un formato algo menos protagónico de los sonidos envasados sino que más rockero, incluso con una onda algo sabbathiana con posterioridad al segundo coro. Excelente.

Matizando de muy buena manera su buen y dignísimo presente con su pasado esplendoroso, Strato sacó del baúl de los recuerdos otro tema de Episode, la gran Eternity, un tema que gusta mucho y cuyo coro también fue intensamente cantado por el respetable, tras lo cual Timo presenta a Jens Johansson (con la ovación respectiva) y nos hace volver al presente, con la estupenda midtempo Dragons, que con su onda muy Paradise fue una nueva prueba aprobada con honores, bolillas rojas y estrellitas por parte de Nemesis.

Llegaba el momento de dejar solo en el escenario al “toy boy” de Strato, el debutante Rolf Pilve. A estas alturas no hay muchos músicos del estilo que sean “sub 30” y este muchacho lo es, a tal punto que coetáneamente con, por ejemplo, Helloween lanzando el Keeper 1 a principios de 1987, el señor Pilve y su señora se hacían cariño con mucho amor y engendraban al que unos meses después sería un recién nacido Rolfito y unos años después el batero de una de las más grandes bandas del género. Y el muchacho tenía que mostrarse con un solo, que si bien fue correcto, tampoco fue la gran, gran cosa, seamos buenos, aunque por ahí tiró una pequeña gambeta insinuando la inconfundible intro de Painkiller, una de las mejores intro de la historia de la percusión. De todas formas el muchacho se mostró a la altura, era una instancia necesaria, aunque me pareció que sus momentos más destacados no estuvieron en el solo, sino que en algunos instantes en tres o cuatro temas donde pondría un poco de su cosecha, lo cual consideré valioso. Además, ¡la felicidad que proyectaba ese muchacho!, imagínense, tener 25 años y estar girando por el mundo tocando buena música.

Pasado el solo de Rolf “Pibe”, que a esas alturas ya tenía una bandera chilena en el “frontis” de su batería, llegaría uno de los mejores temas “post-clásicos” de Stratovarius, la gancherísima Eagleheart, que comenzó algo deslavada al principio pero fue tomando vuelo hasta finalmente enganchar con toda la energía y buena vibra que trae consigo este corte. Y tras los “Stra-to-variús, Stra-to-variús” de los poleras negras que nos tomamos ese templo del brit pop que es la Blondie, Timo nos dice algunas de sus palabras de buena crianza, que esperaba que cantáramos fuerte pero que no sabía que íbamos a estar tan “motherfucking loud”, que somos el mejor público, y luego presenta como compositor del siguiente tema a ese fenomenal bajista que es el profesor Lauri Porra, pues lo que seguía era la sensacional Fantasy, otro inspiradísimo corte de Nemesis y que encontró en el público una respuesta análoga a la de un clásico. Estupendo setlist, estupenda forma de mezclar pasado y presente.

Lo primero que se escuchó en vivo de Stratovarius en Chile, en la historia, fue la intro envasada de Destiny en el ya lejano Marzo de 1999 en el en ese entonces Teatro Monumental, hoy Caupolicán. Los más viejos nos acordaremos de que la misma intro fue utilizada por los bailarines del grupo de baile “Generación 2000” cuando se presentaron en el Festival de Viña. Pero más allá de esa anécdota, es un tema con buenas credenciales de inmortalidad y se demostró con su ejecución, con el genio de Johansson haciendo el solo gemelo con Matias Kupiainen, y con un intenso “o-oo-ooh” del público coreando la parte lenta de este largo pero contundente tema.

Queda solo en el escenario el bisnieto de Jean Sibelius, ese sensacional bajista que es Lauri Porra, que en dos o tres minutos se echó al bolsillo a todos con un solo muy bueno, contundente y conciso, donde mostró buena parte de sus técnicas y “chiches”, incluyendo un slap realmente sensacional. Dentro del mismo solo, Porra tomó una especie de… ¡¡trutruca!! pequeña, con la que hizo una especie de llamado ritual a la chilenidad y se mandó una base rítmica de cueca que endieciochó por algunos momentos al público asistente. Ya lo había hecho el 2005 pero nunca están de más los momentos como el que gestó el gran Lauri, que se llevó una ovación merecidísima.

El bajo de Lauri se quedó con el tuntun-tuntun-tuntun-tuntun mientras sus compañeros volvían paulatinamente al escenario, signo inequívoco de que lo que vendría sería The Kiss Of Judas, tema de Visions (1997), uno de los mejores discos de Heavy Metal de los años ’90 sin muchas dudas. Todo iba bien, intensa, coreada, pero a mediados del tema hubo algún tipo de falla eléctrica, desconozco su origen, pero la guitarra de Matias derechamente se murió, lo que causó cierto malestar, y uno que otro silbido y murmullo por parte del público. Finalmente se arregló –a medias, creo que la guitarra nunca recuperó el nivel en el que estaba hasta antes de este incidente–, pero quedó un gustillo algo amargo en esos instantes. Lamentable por un sonido que si bien no era irreprochable, hasta ese momento superaba largamente la barrera del “4”.

Timo nos miró con un rostro de “evaluador-contento” y nos dijo que como éramos un buen público, iban a tocar un tema que no estaban tocando en la gira, una “special song”, nada menos que Distant Skies del Fourth Dimension (1995). Personalmente fue uno de los temas que más disfruté de la noche, y si bien un factor importante para ello es que no estaba programada, lo más relevante es que es un tema definitivamente hecho para tocarse en vivo, pues tiene todos los elementos, es sencilla, entretenida, cantable, coreable y clásica. Se agradece la decisión de la banda de habernos regalado este tema y de habernos permitido corear los “oooo-o-o-ooo-oo-oooo”.

Nuevamente tras los “Stra-to-variús, Stra-to-variús” de un público prendidísimo y agradecido, Kotipelto nos anunció que sólo quedaría “un tema”, lo cual sabemos que no es cierto, pero había que cumplir con esa necesaria formalidad. Acto seguido Timo nos deja a Jens Johansson en el escenario. No vamos a descubrir ahora que el sueco es de los mejores tipos buenos para las teclas que alguna vez se haya dedicado al rock, pero siempre es un motivo de placer verlo en vivo, con su teclado en diagonal hacia abajo, sacando notas con la facilidad de los genios, y por cierto, cambiando el teclado a modo harpiscordio y dando inicio a uno de los temas más populares de Stratovarius, la inmortal Black Diamond, que obviamente desató el delirio de todos, más allá de que la guitarra de Kupiainen –como dijimos anteriormente– no sonaba como correspondía, pese a lo cual el guitarrista se dio maña para, simpáticamente, ir a meterse al teclado de Johansson y “ayudarlo” con un par de notas. Y así, a las 22.15 horas, se pondría fin a la primera parte del show.

Un par de minutos después la banda vuelve a escena, Timo nos dice que somos “amazing” y nos pregunta si queremos más, si estamos seguros. Ante una obvia respuesta afirmativa, Kotipelto nos anuncia un tema de Nemesis, su balada If The Story Is Over, que a mi juicio en estudio es una de las mejores baladas de la carrera de Strato, con ese silbido muy a lo película de Tarantino, los apoyos en los coros y la sensibilidad de Timo para con el resto de la música. Y si bien en vivo funcionó bien pues es un tema muy bonito, en una versión un poco más corta, creo que le faltó algo del brillo que sí tiene en estudio. Palabras aparte para el ¡peluche! que le lanzaron al profesor Kotipelto al inicio del tema.

Lo que vendría a continuación fue otro de los momentos altos del show, otro tema diseñado para funcionar el vivo, también del Fourth Dimension, la inmortal Against The Wind, con toda su vibra del “hay que pelear contra todo y no rendirse nunca nomás carajo”, su calidad de clásico de todos los tiempos y también por ser un tema súper coreable, especialmente al acompañar la guitarra de Kupiainen al momento de su solo. Fenomenal momento.

La Blondie era una verdadera olla a presión y definitivamente empezó a salir vapor del pitutito de la tapa cuando Strato nos impacta con la clasiquísima y ecológica Paradise, quizás el midtempo más clásico y querido de toda la carrera de los finlandeses. Y aquí quiero dedicar algunas palabras aparte para Kotipelto, es una percepción que tuve en varios temas pero particularmente en este: me dio la sensación de que de un tiempo a esta parte se dio cuenta que no era bueno que exigiera tanto su voz –por el desgaste propio de los años–, y eso lo ha llevado a cantar mucho mejor que en los años anteriores, mostrando no sólo ser un tipo talentoso sino que además muy inteligente y consciente de que el instrumento que más rápido se “agota” es la voz. Si fuese un entrenador de fútbol, pondría a los defensas de defensas y a los delanteros de delanteros, cosa que por más obvia que suene, definitivamente no sucede siempre, Timo no come vidrio, apura cuando tiene que apurar y se “guarda” un poco cuando tiene que hacerlo, muy bien por él y por nosotros, pues nos augura tenerlo en buen nivel por bastante tiempo. Tras esto, a las 22.35 horas, la banda volvió a retirarse del escenario.

Mientras duraba el encore, el público comenzó a pedir/exigir Father Time, saliendo de vuelta al escenario la banda con un Kotipelto haciendo un “salud” con un vaso que contenía “chilean red wine”, mientras Porra volvía a ejecutar esa “electric cueca feat. Stratovarius”. Nos señala que en este tour no están tocando Father Time y que quizás lo hagan en el próximo, lo que me pareció un pequeño pero muy importante gesto de humildad que denota que Timo respeta muchísimo a sus fans. Y nos cuenta que quedan dos canciones más –ahora sí era cierto–, siendo ahora el turno de Unbreakable, segundo tema de Nemesis, que contó con una de las mejores ejecuciones de la noche, un tema con mucho Power pese a no ser rápido y que fue muy disfrutado.

¿Tienen energía aún?”, “canten conmigo”, “quiero que sean el público más ruidoso del tour”, fueron algunas de las frases que nos lanzó Timo al presentar el último tema de la noche, Hunting High And Low del Infinite (2000), un corte absolutamente adecuado para cerrar un show, pues más allá de su calidad y de su pertenencia al núcleo “duro” de los clásicos de la banda, permite licencias como hacerla un poco más larga para hacer cantar al público, que primero gritó todo el coro, el “I am Hunting High and Low / diving from the sky above / looking for / more and more / once again / I’m Hunting High and Low / sometimes I may win / sometimes I lose / it’s just a game / that I play” completo. Hasta que Timo nos “provoca” (ayudado primero por Johansson al micrófono y luego por Porra) diciendo que estuvieron en Uruguay, que se van a México y estuvieron en Buenos Aires, pero que quiere que nosotros seamos los más ruidosos, así que ante tamaña invitación, los “HUNTING HIGH AND LOW!!” cantados por 1.200 gargantas deben aún estar retumbando en las paredes de la Blondie, en medio de una base rítmica que me recordó a “Luna de Miel” de los argentinos Virus. Así, tras una hora y cincuenta y cinco minutos de intenso show, la banda nos dio las gracias, nos hizo esa reverencia tan teatral como clásica y a estas alturas querida, y se retiró.

A mi juicio, y por suerte en el contexto de celebración de los doce años de PowerMetal.cl, este fue el mejor show de Stratovarius en los últimos diez años en Chile, recordando que en el del 2005 se notó a una banda algo tensa, el 2009 en la Broadway estaban iniciando una etapa de transición y el 2011 no tuvieron una gran jornada. Más allá del problema en la guitarra de Matias, el ambiente volvió a su punto de ebullición muy pronto, y se notó una banda consolidada, a la altura de su prestigio y de su importancia. Me dejó muy contento y con un buen sabor de boca, no sólo por el show en sí mismo sino que por la constatación de que una banda tan querida como Stratovarius definitivamente está de vuelta, con un excelente último disco, muy bien defendido en vivo, con un público cautivo e ilusionado y que los recibió muy calurosamente –pocas veces mejor utilizada esta palabra–. Y esto ya no es un intento ni un proceso: la segunda juventud del viejo y querido Strato es una realidad.

Setlist:

01. Intro / Abandon
02. Speed Of Light
03. Halcyon Days
04. Eternity
05. Dragons
06. Solo de batería de Rolf Pilve
07. Eagleheart
08. Fantasy
09. Destiny
10. Solo de bajo de Lauri Porra
11. The Kiss Of Judas
12. Distant Skies
13. Solo de teclado de Jens Johansson
14. Black Diamond
Encore:
15. If The Story Is Over
16. Against The Wind
17. Paradise
Encore 2:
18. Unbreakable
19. Hunting High And Low

REVISA AQUÍ LA GALERÍA DE FOTOS DEL CONCIERTO

 

Los finlandeses repletaron el recinto de la Alameda de Santiago en su octava visita a nuestro país, ofreciendo un show de dos horas en lo que fue la primera parte de la celebración de los 12 años de PowerMetal.cl

Fotos: Guillermo Salazar

 

STRATOVARIUS ya está en Chile para tocar este viernes en Blondie, en lo que será la celebración de los 12 años de PowerMetal.cl

Los horarios son:

  • 18:30 – Meet&Greet (Para todos los que hayan comprado M&G, deben presentarse a esta hora con sus 2 tickets (entrada al concierto + ticket Meet&Greet). Éste se realizará a las 19:00hrs.
  • 19:30 – Puertas
  • 21:00 – Stratovarius

Las últimas entradas para la octava visita de los finlandeses en nuestro país se pueden adquirir por Sistema Ticketek, call center 690 2000, GAM, Falabella y Cine Hoyts habilitados. Sin recargo quedan muy pocaas en RockMusic de Eurocentro (locales 0209-0213) y Portal Lyon (locales 42-44).

Los precios son:

Primeras 400: AGOTADAS
Entrada general: $19.000
Día del show: $22.000 (si es que no se agotan el día anterior)
Meet & Greet: $25.000 (Se compra aparte de la entrada al concierto. AGOTADAS por sistema Ticketek, sólo disponibles en RockMusic )

Dentro del recinto habrá venta de merchandising oficial de STRATOVARIUS y entradas a precio preventa ($20.000) para el concierto de AVANTASIA en Chile.

Este 2013 PowerMetal.cl celebra sus 12 años presentando a los padres del género en Finalndia por octava vez en Chile. La banda de Timo Kotipelto y Jens Johansson vendrán a promocionar su próximo disco «Nemesis» y también presentar en vivo a su nuevo baterista Rolf Pilve.

El último concierto de STRATOVARIUS en nuestro país fue en abril del 2011 junto a HELLOWEEN, donde repletaron el Teatro Teletón en lo que fue la celebración de los 10 años de PowerMetal.cl. Los finlandeses se suman a los festejos de este 2013 que tendrá también a AVANTASIA el 27 de junio en el Teatro Caupolicán.

 

Foto: Nicole V.

Este viernes en el concierto de STRATOVARIUS en Blondie se estarán vendiendo entradas para el show de AVANTASIA en Chile a precio preventa, es decir, $20.000. Este beneficio es sólo para el público que se encuentre dentro del recinto y está limitado a 50 tickets.

La Metal Opera de Tobias Sammet regresará Santiago para tocar el próximo 27 de junio a las 21:00hrs en el Teatro Caupolicán, mismo recinto donde hasta ahora realizaron su único concierto en nuestro país (2008). Al igual que con HELLOWEEN junto a STRATOVARIUS y el show de BLIND GUARDIAN el 2011, PowerMetal.cl celebrará este 2013 sus 12 años junto a AVANTASIA en Chile.

Los músicos y cantantes que estarán el 27 de junio en el Teatro Caupolicán son:

Tobias Sammet
Michael Kiske
Eric Martin
Bob Catley
Thomas Rettke
Amanda Somerville
Sascha Paeth (Guitarra)
Oliver Hartmann (Guitarra y coros)
Miro Rodenberg (Teclados y coros)
André Neygenfind (Bajo y coros)
Felix Bohnke (Batería)

Las entradas se venden por sistema Ticketek.cl, tiendas Falabella, GAM y Cine Hoyts habilitados. Sin recargo se encuentran en tiendas RockMusic del Eurocentro y Portal Lyon.

Los precios son:

General: $25.000
Día del Show: $30.000
Palcos (Sólo 20 personas por palco): $30.000

Tobias Sammet comentó en entrevista con PowerMetal.cl:

«Estoy muy feliz de poder llevar a Avantasia de regreso a Chile. Y ya sabes, de verdad pienso que los fans pueden esperarlo, ¡yo lo espero! Y creo que los otros también: Bob Catley irá, creo que será su primera vez a Chile; Thomas Rettke de Heavens Gate estará también por primera vez en Chile; llevaremos también a Michael Kiske, será la primera vez que esté con nosotros con Avantasia en Chile, Eric Martin irá también, entonces creo que llevaremos una tremenda alineación. Y estoy ansioso de poder llevarles a todos estos invitados, y bueno… Llevar la Opera a Santiago una vez más.

A quienes ya tienen sus entradas les digo: No se arrepentirán ni por un segundo, pues serán testigos de algo… en este punto yo ya sé que verán, y les digo que serán testigos de algo que es realmente espacial y que nunca olvidarán. No es comparable a ningun show que hayan visto antes, y por eso es que los que ya tienen su ticket no se arrepentirán. Y para los que no quieren venir: bueno, lo siento. Ya sabes, es su decisión (risas). Pero esos que sí vendrán, definitivamente verán algo especial y la pasaremos muy bien juntos».

LEE Y ESCUCHA LA ENTREVISTA COMPLETA A TOBIAS SAMMET ENTRANDO AQUÍ

 

TOBIAS SAMMET INVITA A LOS CHILENOS AL CONCIERTO DEL 27 DE JUNIO EN EL TEATRO CAUPOLICÁN:

 

Estos son los ganadores de una invitación a celebrar los 12 años de PowerMetal.cl con STRATOVARIUS en Blondie:

Carlos Palacios (Mail)
Daniela Salinas (Mail)
Andrés Céspedes (Mail)
Cristina Venegas (Mail)
Roberto Rondón (Facebook)
Sebastián Tiznado (Facebook)
Stephanie Cerda (Facebook)
Víctor Adams (Twitter)
Valentina Gálvez (Twitter)
Matías Castañeda (Twitter)

Felicitaciones para ellos y muchas gracias a los cientos que participaron por nuestras distintas redes.

Las últimas entradas para STRATOVARIUS en Chile se pueden adquirir por Sistema Ticketek, call center 690 2000, GAM, Falabella y Cine Hoyts habilitados. Sin recargo quedan muy pocaas en RockMusic de Eurocentro (locales 0209-0213) y Portal Lyon (locales 42-44).

Los precios son:

Primeras 400: AGOTADAS
Entrada general: $19.000
Día del show: $22.000 (si es que no se agotan el día anterior)
Meet & Greet: $25.000 (Se compra aparte de la entrada al concierto. AGOTADAS por sistema Ticketek, sólo disponibles en RockMusic )

Las puertas de la Blondie se abrirán a las 19:30hrs. y el concierto está fijado para las 21:00hrs. Dentro del recinto habrá venta de merchandising oficial de STRATOVARIUS y entradas a precio preventa ($20.000) para AVANTASIA en Chile.

Este 2013 PowerMetal.cl celebra sus 12 años presentando a los padres del género en Finalndia por octava vez en Chile. La banda de Timo Kotipelto y Jens Johansson vendrán a promocionar su próximo disco «Nemesis»  y también presentar en vivo a su nuevo baterista Rolf Pilve.

El último concierto de STRATOVARIUS en nuestro país fue en abril del 2011 junto a HELLOWEEN, donde repletaron el Teatro Teletón en lo que fue la celebración de los 10 años de PowerMetal.cl. Los finlandeses se suman a los festejos de este 2013 que tendrá también a AVANTASIA el 27 de junio en el Teatro Caupolicán.

 

Doce años han pasado desde el lanzamiento de «The Metal Opera», primer trabajo de Tobias Sammet con Avantasia, misma cantidad de años que celebramos en PowerMetal.cl con el espectacular concierto que se realizará el 27 de junio en el Teatro Caupolicán, en un show que promete 3 horas de repaso por los seis discos que se han grabado hasta hoy.

Recopilamos material desde aquel 2001 con CD Reviews escritos en cada fecha de lanzamiento, el recuerdo del show en Santiago el 2008 y Buenos Aires 2010, además de una de las primeras entrevistas realizadas en esta página a Tobias Sammet, previa a su visita con Edguy a Chile. ¿Cómo pensaba el creador de Avantasia en ese entonces y cómo se puede comparar con lo que nos contó en abril de este año? Compruébalo tú mismo en este especial de la Metal Opera en PowerMetal.cl

CD REVIEWS

 

LIVE REVIEWS

ENTREVISTAS

Entrevista con Tobias Sammet: noviembre 2001

«¿Proyecto solista? Bueno, era un sueño que deseaba realizar, el de llevar a cabo un concepto así con tantos buenos músicos, con los cuales nunca antes había tocado. Ya que no fue posible hacerlo con Edguy, me sirvió como un crisol de nuevas experiencias. Fue un sueño que se convirtió en realidad, y no lo pensé dos veces, si es que podía salir mal o algo así, ya que de otra manera podría haber existido el riesgo de cambiar de idea»

Entervista con Tobias Sammet: abril 2013

«Tengo 35 años, he estado en esto por 21 años. He grabado 15 discos, he hecho 600 o 700 conciertos en 40 países, en 4 continentes, así que me emociona mucho pensar que hay un montón de cosas que no he hecho y que ni siquiera he imaginado y que pueden pasar en un año, o 5 años o 10 años. Así que no siento límites ni fronteras, me entusiasma tener la posibilidad hacer todas estas cosas y estoy muy, muy agradecido»

12 AÑOS DE POWERMETAL.CL CON AVANTASIA EN CHILE

27 de junio – Teatro Caupolicán – 21:00hrs.

Tobias Sammet
Michael Kiske
Eric Martin
Bob Catley
Thomas Rettke
Amanda Somerville
Sascha Paeth (Guitarra)
Oliver Hartmann (Guitarra y coros)
Miro Rodenberg (Teclados y coros)
André Neygenfind (Bajo y coros)
Felix Bohnke (Batería)

Las entradas para los 12 años de PowerMetal.cl con Avantasia en Chile se venden por sistema Ticketek.cl, tiendas Falabella, GAM y Cine Hoyts habilitados. Sin recargo se encuentran en tiendas RockMusic del Eurocentro y Portal Lyon. ¡La primera preveta se encuentra agotada! Los tickets pasaron a su valor general de $25.000 y los palcos a $30.000 (sólo 20 personas por cada uno) mismo precio que tendrá la entrada general el día del show.

Comenzamos a celebrar los 12 años de PowerMetal.cl y nosotros ponemos el regalo: ¡sorteamos invitaciones al concierto de STRATOVARIUS en Blondie, el próximo viernes 24 de mayo!

Te entregamos estas tres posibilidades para ganar:

1. Email: Escríbenos a concurso@powermetal.cl con el asunto «Stratovarius» y no olvides incluir tu Nombre Completo y RUT.

2. Facebook: Hazte fan de PowerMetal.cl, dale «Me gusta» a esta foto y coméntala.

3. Twitter: Síguenos en @powermetalcl y escribe el siguiente tweet: 12 años de @powermetalcl con Stratovarius en Chile! este viernes 24 de mayo en Blondie – http://bit.ly/stratovariusenchile

Las últimas entradas para STRATOVARIUS en Chile se pueden adquirir por Sistema Ticketek.cl, call center 690 2000, GAM, Falabella y Cine Hoyts habilitados. Sin recargo se encuentran en RockMusic de Eurocentro (locales 0209-0213) y Portal Lyon (locales 42-44).

Los precios son:

Primeras 400: AGOTADAS
Entrada general: $19.000
Día del show: $22.000
Meet & Greet: $25.000 (Se compra aparte de la entrada al concierto. AGOTADAS por sistema Ticketek, sólo disponibles en RockMusic )

Este 2013 PowerMetal.cl celebra sus 12 años presentando a los padres del género en Finalndia por octava vez en Chile. La banda de Timo Kotipelto y Jens Johansson vendrán a promocionar su próximo disco «Nemesis»  y también presentar en vivo a su nuevo baterista Rolf Pilve.

El último concierto de STRATOVARIUS en nuestro país fue en abril del 2011 junto a HELLOWEEN, donde repletaron el Teatro Teletón en lo que fue la celebración de los 10 años de PowerMetal.cl. Los finlandeses se suman a los festejos de este 2013 que tendrá también a AVANTASIA el 27 de junio en el Teatro Caupolicán.

Las entradas para el concierto de STRATOVARIUS en Blondie ya tiene su primera preventa agotada. Los primeros 400 tickets de $15.000 se terminaron esta mañana y desde este martes comenzarán a venderse a su precio general de $19.000.

Los finlandeses vienen por octava vez a Chile para tocar el viernes 24 de mayo a las 21:00hrs. en el marco de los 12 años de PowerMetal.cl. Las entradas para este concierto son limitadas, ya que se pondrán a la venta sólo 1000.

Los boletos se pueden adquirir por Sistema Ticketek.cl, call center 690 2000, GAM, Falabella y Cine Hoyts habilitados. Sin recargo se encuentran en RockMusic de Eurocentro (locales 0209-0213) y Portal Lyon (locales 42-44).

Este 2013 PowerMetal.cl celebra sus 12 años presentando a los padres del género en Finalndia por octava vez en Chile. La banda de Timo Kotipelto y Jens Johansson vendrán a promocionar su próximo disco «Nemesis»  y también presentar en vivo a su nuevo baterista Rolf Pilve.

El último concierto de STRATOVARIUS en nuestro país fue en abril del 2011 junto a HELLOWEEN, donde repletaron el Teatro Teletón en lo que fue la celebración de los 10 años de PowerMetal.cl. Los finlandeses se suman a los festejos de este 2013 que tendrá también a AVANTASIA el 27 de junio en el Teatro Caupolicán.

Halcyon Days es el segundo single de «Nemesis» luego de Unbreakable, canción que sirvió de anticipo para el álbum que ya está en el mercado desde el 22 de febrero. Este es el video recientemente estrenado:

¡Las entradas para el concierto de STRATOVARIUS ya están a la venta! El show en el marco de los 12 años de PowerMetal.cl será el próximo 24 de mayo en Blondie (metro U.L.A.).

Los primeros 400 tickets tienen un precio especial de $15.000 y ya se registran 150 vendidos en el primer día. Estos se pueden adquirir por Sistema Ticketek.cl, call center 690 2000, GAM, Falabella y Cine Hoyts habilitados. Sin recargo se encuentran en RockMusic de Eurocentro (locales 0209-0213) y Portal Lyon (locales 42-44).

Este 2013 PowerMetal.cl celebra sus 12 años presentando a los padres del género en Finalndia por octava vez en Chile. La banda de Timo Kotipelto y Jens Johansson vendrán a promocionar su próximo disco «Nemesis»  y también presentar en vivo a su nuevo baterista Rolf Pilve.

El último concierto de STRATOVARIUS en nuestro país fue en abril del 2011 junto a HELLOWEEN, donde repletaron el Teatro Teletón en lo que fue la celebración de los 10 años de PowerMetal.cl. Los finlandeses se suman a los festejos de este 2013 que tendrá también a AVANTASIA el 27 de junio en el Teatro Caupolicán.

 

¡Este 2013 PowerMetal.cl celebra sus 12 años presentando a los padres del género en Finalndia! El viernes 24 de mayo STRATOVARIUS tocará por octava vez en Chile para promocionar su próximo disco «Nemesis»  y presentar en vivo a su baterista Rolf Pilve.

El concierto se realizará a las 21:00hrs. en Blondie (metro Unión Latinoamericana) y se pondrán a la venta sólo mil entradas. Las primeras 400 tendrán un precio de $15.000, y una vez que se agote esta preventa, pasarán a costar $19.000. El día del show tendrán un valor de $22.000.

Las entradas estarán a la venta a partir de este viernes 15 de febrero por Sistema Ticketek.cl, call center 690 2000, GAM, Falabella y Cine Hoyts habilitados. Sin recargo se pueden encontrar en RockMusic de Eurocentro (locales 0209-0213) y Portal Lyon (locales 42-44).

El último concierto de STRATOVARIUS en nuestro país fue en abril del 2011 junto a HELLOWEEN, donde repletaron el Teatro Teletón en lo que fue la celebración de los 10 años de PowerMetal.cl. La banda de Timo Kotipelto y Jens Johansson se suma a los festejos de este 2013 que tendrá también a AVANTASIA el 27 de junio en el Teatro Caupolicán.