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¡Este 2011 PowerMetal.cl cumple 10 años desde su partida en la web!

10 años PowerMetal.cl: Live Reviews

No sólo celebramos con los pasados shows de HELLOWEEN junto a STRATOVARIUS el 29 de abril en el Teatro Teletón y con BLIND GUARDIAN el 31 de agosto en el Teatro Caupolicán. También traemos de vuelta todos los contenidos de archivo de la página.

Hace unos meses recuperamos todas las entrevistas que hemos hecho en este tiempo, odos los CD Reviews escritos desde el 2001 y las biografías de la sección «Banda del Mes» . Para final este año de celebración, hemos desempolvado todos los Live Reviews escritos entre el 2001 hasta el 2008.

Recordamos las primeras visitas a nuestro país de RHAPSODY, CHILDREN OF BODOM, EDGUY, SONATA ARCTICA, AVALANCH, MASTERPLAN acompañando a GAMMA RAY, así como también, los shows de IRON MAIDEN en 2004 y 2008, el accidentado concierto de QUEENSRŸCHE en el Teatro Teletón y la única presentación de AVANTASIA en el Teatro Caupolicán.

Invitamos a todos los lectores a revivir estos históricos conciertos, a través del archivo PowerMetal.cl haciendo click en:

2001

2002

2003

2004

2006

2007

2008

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Thus Ends… The wait!

¡Cuántos años de maldita espera! En mi caso fue casi una década esperando poder ver al Guardián por primera vez, y de paso sacarme del corazón el dolor de haberlos conocido justo semanas después de que se presentaran en Chile por primera y única vez en el 2002. Para otros, y por diversos motivos, la espera también debe haber sido larguísima, aun si tuvieron la suerte de haberlos visto antes en el Estadio Chile. Y es que Blind Guardian es una de esas bandas ubicadas en lo más alto del panteón del Power / Heavy Metal, y en esa calidad, su visita siempre, siempre será un evento revestido de la mayor de las importancias.

Por fin los bardos regresaban, ¡y en qué buena hora! Justo luego de haber sacado, a mi juicio, el mejor disco desde NIME: At The Edge Of Time, placa con la que demostraron con creces el estar más vigentes que nunca y que la maquinita de hacer magia sigue bien aceitada y funcionando de maravillas. Con esos antecedentes, y por todo lo señalado en el párrafo anterior, las expectativas eran altísimas, lo mismo que las ansias: era evidente que el concierto de anoche se configuraba como realmente imperdible. Y pues bien, procedamos a dar cuenta de lo que fue esta memorable jornada. Pero antes de revisar lo que fue la presentación de los alemanes, corresponde, claro que sí, hacer mención de lo que fue la sólida presentación de los nacionales de Inquisicion.

Muy puntualmente, a las 19 horas, subieron al escenario los, a estas alturas, míticos Inquisicion, comandados por su guitarrista Manolo Schäfler y su vocalista Paulo Domic. A diferencia de otras bandas que uno puede ver como soporte de otros grandes eventos, estos muchachos no luchan por hacerse de un nombre ni porque alguien los conozca. Bueno, siempre habrá quien no haya oído de ellos, pero con más de quince años de trayectoria, Inquisicion cuenta con varias cosas: una propuesta bien sólida y afianzada, reconocimiento e incluso una fanaticada. Eso sí, esta oportunidad les serviría para dar a conocer lo más reciente de esta propuesta, su disco editado el año pasado: Opus Dei. Aprovecharon también de presentar al resto de su nueva alineación: Rodrigo García (conocido por formar parte de Alejandro Silva Power Cuarteto como bajista) y Cristián Carrasco (que antes se desempeñaba en la batería de Regression, un tributo a Dream Theater).

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Ciñéndonos estrictamente a lo fue el show de la banda, no podemos hablar de otra cosa que de su solidez. Sólo al comienzo hubo un pequeño problema de tipo técnico con la voz de Paulo, que se escuchaba muy bajo. Fueron los propios fanáticos quienes lo hicieron notar y ya para la segunda canción el asunto iba mucho mejor. Así interpretaron una buena selección de sus mejores temas, intercalando grandes clásicos como Mayday’s Eve, Innocent Sinner o Dragonslayer, con otros cortes más recientes de su nuevo disco, como Metal Legions, Believe , Electroquinesis y la algo más conocida Opus Dei. Por su parte, el público escuchó de muy buena gana las canciones y con mucho respeto, algo que siempre se debe destacar, pues no siempre sucede así. Bueno, es reconfortante que se respete lo nacional, y para la banda debe haberlo sido mucho más, pues hubo hasta quienes corearon sus canciones. Todo un mérito.

Fue en definitiva una muy buena presentación de Inquisicion, siete canciones y treinta minutos muy bien aprovechados. Ellos se fueron muy satisfechos, como triunfadores, y el público por su lado escuchó con ganas y respeto.

Setlist Inquisicion:

01. Mayday’s Eve
02. Metal Legions
03. Opus Dei
04. Innocent Sinner
05. Electroquinesis
06. Believe
07. Dragonslayer

‘Cause the bard’s song will remain…

bg11cl-11Ahora sí que sí terminaba la espera, exactamente a las 20 horas del 31 de agosto del 2011. Adentro del Teatro el clima era de pura expectación y ansiedad; si incluso en la fila de entrada se podía escuchar a algunos bardos entonando canciones de la banda estelar para amenizar la espera, entonces ni hablar de lo que pasaba dentro del recinto. A la hora de inicio del espectáculo el sector de cancha (que fue el único habilitado) ya no daba más de lleno. Quienes nos encontrábamos en la parte de atrás de la que vendría a equivaler a cancha, estábamos pegados a la barrera que nos separaba de lo que vendría equivaler a tribuna: ¡no cabía nadie más! Del mismo modo, los palcos se encontraban repletos; lo mismo que las rampas de acceso. Quedaba muy poco espacio para moverse, pero la verdad es que daba lo mismo. ¡Quedaban sólo segundos!

Ocho de la noche en punto, se apagan las luces y uno de los estruendos más feroces y desproporcionados que haya podido escuchar hace retumbar el recinto. Es cierto, no alcanzábamos a ser dos mil personas, pero el fervor en cada bardo era propio de alguien desquiciado, así que sin miedo alguno a exagerar: sonaba como si fuera el doble de asistentes. En medio de esos alaridos, comienza a sonar una de las más maravillosas introducciones que se hayan creado en la música en los últimos años. En los segundos iniciales pensé que podía ser sólo la intro, y que ésta serviría para dar paso a alguna otra canción, ¡pero no, señores! Blind Guardian abría su gira latinoamericana nada más y nada menos que con Sacred Worlds. ¿Qué tal? Una de las canciones más ambiciosas de At The Edge Of Time, no sólo por su extensión de casi diez minutos, sino por su estructura misma, nos era regalada de entrada. Lo hermoso fue ver que para la banda interpretar un tema de esa magnitud es casi cosa de niños. ¡Verdaderos genios y maestros! Ni una, ¡pero ni una sola falla! Fue la perfección misma. Tenía alguna aprensión hacia el eventual cometido de Hansi, pero lo cierto que es que el hombre la re-rompió. La audiencia por su parte no iba a ser menos y dio una muestra de lo que iba a ser toda la bendita noche: entrega máxima. ¡Enorme arranque!

Luego de semejante comienzo, restaba ver con qué podrían superarse, y la elegida no fue otra que Welcome To Dying, una canción que dentro de un mes ha de cumplir 21 años. ¿Se dimensiona lo que es eso? Hombre, ¡un tercio de los asistentes era menor que la canción! Lo que no habla de otra cosa sino de lo mágica y transversal que es la música de Blind Guardian. ¡Qué clásico! Creo que fueron pocos los que vieron venir el combo, incluso aquellos que pudieron escucharla en aquella noche de hace nueve años seguramente se vieron sorprendidos. Fue una sorpresa muy grata. Es aquí cuando recibí el primer codazo de la noche. Y es que el descontrol en el sector de cancha era mayúsculo. Todo el mundo saltaba y se empujaba, incluso se armaron unos pequeños mosh ahí en medio del campo (aunque la densidad de la masa de gente no permitía abrir más el círculo). ¡Fue tremendo! Miles de puños en alto entonando el épico coro “Welcome to dyiiiing!” ¡Iban dos canciones y esto ya era impagable!

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¿Y luego…? Luego vino EL momento que había estado esperando desde que conocí a la banda. Mi canción favorita de ellos, y una que considero como una de las obras cumbres del Metal y la música contemporánea: Nightfall. El calor en medio de la audiencia era infernal, pero no pude evitar que se me congelara hasta la médula de los huesos con el escalofrío que se me produjo cuando Hansi anunció que venía dicha canción. Ni siquiera pude gritar el típico “Vamos c…” de cuando me emociono; sólo pude atinar a apretar los puños y a llenarme de recuerdos. Afortunadamente superé el shock rápido y volví en mí justo a tiempo para comenzar a corear junto con cada uno de los asistentes. Notable fue ver cómo el público se conectaba con Kürsch, entendiendo los distintos momentos de la canción y variando en intensidad conforme a eso: de calmo en el comienzo, a genuinamente colérico en las partes siguientes. Dicho sea de paso: qué tremendo vocalista es Hans Jürgen Kürsch, ¡cuánto oficio y maestría! Los huevos que le pone al asunto contagian fervor y uno siente la necesidad de destrozarse el alma cantando. Les confieso que yo había soñado e imaginado cientos, cientos de veces cantar junto a la banda una de mis partes favoritas de toda su obra: “The words of a banished king: «I swear revenge!» Filled with anger aflamed our hearts. Full of hate, full of pride, oh, WE SCREAMED FOR REVENGE!” Lo cierto es que con aquél momento me emocione muy profundamente, me atrevo a decir que más que con ningún otro antes. Difícil de relatar, sólo les confieso que nunca antes se me habían humedecido los ojos en un concierto, nunca. Como para detenerse un par de segundos y agradecerle a tu madre por parirte y a la vida por regalar esos momentos. Uno de los instantes más sublimes de la noche y de la vida. Fue hermoso, simplemente hermoso.

bg11cl-22Intentando reponerse de lo anterior y aún con un nudo en la garganta, Hansi comienza a anunciar lo siguiente, y al decir que se trataba de una canción inspirada en las historias de Peter Pan muchos supieron de inmediato que se trataba de Fly, ante lo cual reaccionaron enfervorizados, como locos. No imaginé que a la audiencia en general le gustara tanto la canción, pensaba que lo mío era un caso particular. ¡Pero qué bueno haber estado equivocado! En efecto, Fly la rompió, poniendo la nota diferente de la noche. Continuaron con otra sorpresa, o al menos para mí lo fue: ¡Time What Is Time! Creo que cuando André y Marcus comenzaron ejecutar esos inconfundibles arpegios muchos estaban incrédulos, y cuando iniciaron lo riffs y la posterior arremetida de Frederik, simplemente se volvieron desquiciados. Los codazos recibidos siempre serán un pequeño precio por tanta maravilla. Por cierto, quizás es un buen momento para destacar el talento del sexteto. Sí, porque además de nuestros archiconocidos Hansi, Marcus, André y Frederik, estaban también Oliver Holzwarth (que la verdad, no sé porque no es miembro oficial y permanente) y el gran Michael «Mi» Schüren (que viene tocando el piano desde 1997 con ellos, y los teclados en sus tours desde una fecha similar). Cuál de todos más prolijo y virtuoso. Todo un espectáculo ver a Olbrich ejecutando sus solos, o a Siepen masacrando con sus riffs. ¡Tremendos!

Luego Hansi anuncia un clásico del Batallions Of Fear, y se sorprende al ver que la gente de inmediato comienza a invocar a Majesty. Y en efecto, esa era la sexta de la noche. Comenzó, era que no, con la inconfundible intro, que siempre se presta para la distención del respetable, pero sólo para dar paso a uno de los episodios más potentes y macizos de la banda. Y Hansi que no paraba de sorprenderme. El sujeto tiene 45 años, 27 de ellos exigiendo su voz hasta donde no muchos se atreven, y aun así es capaz de volarte la cabeza si quiere. Es cierto que por momento se contiene un poco, pero cuando quiere… Vaya que puede destruirte todo el sistema auditivo. ¿Y qué me dicen de su pinta? Si lo ves por la calle pensarías que hace cualquier cosa, MENOS cantar en una banda de Heavy Metal. Anoche lo observaba, lo veía con esa camisa tipo piqué, su creciente calvita, toda su simpleza, y no podía creer que él fuera el genio creador tras algunas de las más grandes glorias del Metal. ¡Tipazo! En eso pensaba cuando ¡paf! El hombre se “queja” porque el exceso de luz no dejaba ver los “brillante ojos” de los asistentes. Griterío ensordecedor y vámonos con la colosal Bright Eyes, rescatada del míticoImaginations From The Other Side. Fue también una de las más coreadas de la noche, desde sus hipnóticos “fool, just another” y “watching you” hasta el verso final. ¡Y la banda que no dejaba de hacer las cosas a la perfección!

Luego el vocalista explica que se viene una canción basada en Bran, personaje de una novela de George R. R. Martin, y es así como de pronto Marcus, André, Frederik y Oliver azotaban con la imponente intro de A Voice In The Dark. ¡Un verdadero patadón! Con el tema anterior se nos había permitido tomar “un poco” de aire, sólo para volver a exigirnos al máximo con éste. ¡Cosa de locos! ¡Y cómo cantaba Hansi! A esto me refería cuando decía que cuando quiere, te aniquila. Luego siguió su show con Lost In The Twilight Hall, donde destacó particularmente en el épico coro, igual que el público. Yo no paraba de sorprenderme con el nivel de entrega de esos fanáticos. Siempre, en todo concierto llega un momento en que el público se reserva un poco. Generalmente es cuando la banda toca uno tema nuevo que en realidad no es tan, tan bueno, pero acá, todo era maravilla tras maravilla, ya nos empinábamos por la hora de show y los tipos cantaban como en el primer minuto.

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Con el mismo nivel de compromiso se encontró la banda al regalar Valhalla. ¡Valhalla! De pronto analizaba la situación y me resultaba difícil creer que eso estuviese sonando en vivo de la mano de sus creadores. O sea… ¡Valhalla! ¡Qué nivel de clásico! Cómo explicarles la manera en que resonó ese legendario estribillo: «Valhalla, deliverance, why’ve you ever forgotten me!» Y al terminar la canción, uno de los momentos cómicos de la noche: André se pone una chupalla (para los amigos del extranjero: un tipo de sombrero típico chileno) que le dieron unos fanáticos, la gente comienza, literalmente, a avivar la cueca, zapateando y todo, haciendo temblar al Caupolicán. Los tipos no entendían un carajo de lo que pasaba, pero estaban felices de ver a la gente tan prendida, tanto que ellos se contagiaban.

Lo siguiente sí que fue… No lo sé, me faltan las palabras para describir el nivel de solemnidad y grandeza de tan egregio momento. Cuándo… ¡¿Cuándo se les pasó por la mente que podían escuchar alguna vez en vivo And Then There Was Silence?! Siempre me pareció uno de esos temas tan complejos (y casi intocables), que sólo estaban reservados para ocasiones especiales, como el registro para un disco en vivo o un DVD. ¡Pero al demonio todo eso! ¡La estaban tocando! Qué maravilla de canción, y la gente parecía comprender lo especial del momento, porque arrojó lo que le quedaba de aliento hacia el escenario. ¡Y qué interpretación! Esta debe ser una de las canciones más complejas del Guardián, y estos malditos la ejecutaron de forma perfecta, sin pifias. “Flawless victory” decíamos antes. Su mención especial para ese mágico momento de inflexión en que la composición adquiere un tono festivo con los “la la la la”, donde todo el mundo comenzó a saltar al unísono, casi bailando. Ahí la banda baja las revoluciones y deja que el público se regocije y dejan que cantemos casi a capella. Ahora, estamos tan acostumbrados a los “oh oh” que cambiamos por los “la la” que Hansi sugería, me dio mucha risa, pero a él le dio lo mismo. En fin, amigos míos, quizás no lo dimensionamos en el momento, ¡pero eso fue histórico!

bg11cl-09El cantante ya había señalado que ya nos acercábamos al final, y lo anterior supestamente sería lo último. Abandonaron el escenario bajo una impresionante ovación, una de las más grandes que se hayan registrado en el recinto. Pero todo era una vil patraña, obviamente. Y aunque era obvio que volverían, no quedaba claro cuánto de show quedaba, pues ya llevábamos una hora y media de show y se podía acabar todo con la siguiente canción. En todo eso reflexionaba cuando comienza a sonar la imponente parte introductoria de Wheel Of Time, otro de los cortes desmesuradamente grandes de ATEOT. Entonces me quedó claro que los amigos de Blind Guardian son unos inconscientes. ¿Cómo te mandas una canción de nueve minutos luego de una de catorce? Bueno, el que puede, puede, y damos gracias por eso. Hay que destacar eso sí el trabajo de Schüren, no porque reprodujera bien las partes más bombásticas de la canción (que de hecho se hicieron con playback), sino porque logró darle a las canciones todo el blinguardianismo que sólo se logra a través de las omnipresentes orquestaciones. Sin ese “toque”, la verdad es que no sería lo mismo.

“Let’s sing the Bard’s song…”

Sabíamos que en algún minuto de la noche tenía que aparecer aquella canción que ha trascendido la esfera de los clásicos y se ha convertido en un verdadero himno de Blind Guardian, de sus fanáticos y del Metal. Podemos estar seguros de que The Bard’s Song: In The Forest es una alegoría, ¿pero a qué? A la música misma, creo yo; pero no a cualquier música, sino aquella que nos une y congrega en torno a un sentimiento común. Ustedes deben saber perfectamente de que hablo, deben haberlo visto y sentido ayer cuando la banda comenzó a interpretar la canción: la pura hermandad, con la música como madre. Incluso antes, cuando los músicos se preparaban con sus guitarras acústicas, el nivel de ovación era gigantesco, demostrando el cariño que se tiene por esta sencilla canción. La ausencia de batería y las atronadoras guitarras permitía apreciar mejor la intensidad con que cantó el público, y más aún: hubo pasajes en los que la banda casi guardó silencio, sólo para maravillarse del espectáculo que debe ser ver a centenares de personas corear algo de esa forma. “Emocionante”, “conmovedor” es decir poco. Quizás eso esté bien para los videos de Bard’s Song que uno puede ver en DVDs o Internet, porque cantarla en vivo es otra cosa, una experiencia única. “A magical performance” dijo Hansi al terminar, y no podría estar más en lo cierto.

En ese momento sube un fanático para cumplir el sueño de estar cerca de la banda. En general eso hubiese dado lo mismo, pero en este caso hay algo muy particular: él quería entregar un anillo (sí, como el de El Señor de Los Anillos), obviamente los guardias los redujeron, pero el anillo cayó de su mano y fue a dar a los pies de Hansi, quien lo tomó. ¡Como si se tratase de Gollum y Bilbo! Y justamente venía The Bard’s Song: The Hobbit. Para un seguidor de aquella obra como Hansi, algo así no pasa desapercibido y sacó partido de la situación de forma magistral haciendo una genial presentación del tema. Ni hablar de la recepción del público, pues se trata de otro de los clásicos y sí o sí la gente lo iba a cantar a rabiar. Sin embargo ese momento sería eclipsado por lo que vendría: el amargo final.

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Porque como dice una canción: El amargo final es sólo cuestión de tiempo. ¡Justamente ésta canción! ¡Mirror Mirror! La gente sabía que venía incluso antes de que Hansi comenzara a presentarla. Y cuando comenzó a sonar quedó la pura ca… ¡catarsis ahí en cancha! Se intuía que era lo último, así cada mujer y cada hombre se dispuso a destruirse las cuerdas vocales si era necesario. En mi caso así fue, en este minuto no tengo voz, y estoy segurísimo de que mucho de ustedes están igual. ¡Pero qué manera de gritar! Una interpretación maravillosa por parte de la banda y el furor de un público que no podía quedarse atrás. El “Far, far, beyond the island…” sonó como trueno, ¡y el coro fue insano! Luego en la parte del furibundo “Even though the storm calmed down, the bitter end is just a matter of time”, la gente simplemente se mató cantando, cada uno lo dejó todo y la banda supo reconocerlo con sinceros gestos de agradecimiento: la cara de Hansi lo decía todo. Un verdadero temazo para dar cierre a lo que fue una jornada más que histórica e inolvidable, más bien fue mágica. Algo que sólo el Guardián podría brindar.

Ciertamente existía una pequeña deuda por parte de Blind Guardian hacia Chile, la que sin duda alguna quedó plenamente saldada anoche. Cada día de esos casi diez años esperándolos valió la pena; y días más, días menos, estoy seguro de que para ustedes el sentimiento es igual. Faltaron algunos temas, claro que sí, pero vamos… ¡Si cada uno de los que tocaron es una obra maestra! Si se ponen a tocar cada una de sus grandes canciones, estábamos hasta hoy en el concierto. La cantidad de postales que queda en el alma es innumerable, y es que este fue uno de los mejores conciertos a los que haya podido asistir, así al menos lo siento yo. Tengo recuerdo de pocos conciertos en los que lo ofrecido por la banda haya sido simplemente perfecto. No hay mucho más que agregar, simplemente declararme afortunado de haber nacido en esta era y poder disfrutar de esta magia materializada en la música que ha sido capaz de crear Blind Guardian.

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“Noone will ever know our name, but the bards’ songs will remain” dicen ellos con humildad, pues bien, con la mayor alegría y respeto: permítanme discrepar con la primera parte.

Setlist Blind Guardian:

01. Sacred Worlds
02. Welcome To Dying
03. Nightfall
04. Fly
05. Time What Is Time
06. Majesty
07. Bright Eyes
08. Voice In The Dark
09. Lost In The Twilight Hall
10. Valhalla
11. And Then There Was Silence
Encore:
12. Wheel Of Time
13. The Bard’s Song: In The Forest
14. The Bard’s Song: The Hobbit
15. Mirror Mirror

REVISA AQUÍ LA GALERÍA DE FOTOS DEL CONCIERTO

Blind Guardian regresó a Chile luego de 9 años de ausencia, en un show que repasó cada uno de sus discos de estudio en el Teatro Caupolicán. Los encargados de abrir el show fueron los nacionales Inquisicion.

Fotos: Guillermo Salazar

Para las personas que compraron su ticket VIP para el concierto de BLIND GUARDIAN en Chile, el Meet&Greet se realizará el mismo día del show (miércoles 31 de agosto) a partir de las 17:15 en la cafetería del Teatro Caupolicán. Para ingresar, sólo deben presentar su entrada VIP en la puerta del recinto.

BLIND GUARDIAN se encuentra listo para esta nueva gira latinoamericana, que partirá el 31 de agosto en Chile. “Ahora mismo, no podemos esperar más para volver a Latinoamérica y Australia. ¡Esperen un show bien largo y bombástico allá!”, señala el cantante Hansi Kürsch en su sitio web.

Los nacionales INQUISICION se subirán al escenario del Teatro Caupolicán a las 19:00 horas, en calidad de acto de apertura de los bardos, que regresan al país tras nueve años desde su primera visita.

Las entradas para este concierto se encuentran AGOTADAS a través de Sistema Ticketmaster. Los boletos restantes se pueden comprar exclusivamente en tiendas RockMusic del Eurocentro (locales 0209-0213) y Portal Lyon (locales 42-44), sin recargo y con un precio especial en efectivo.

Los valores son:

CANCHA: $25.000
TRIBUNA: $18.000

Hansi Kürsch, Andre Olbrich y compañía vienen a Chile promocionando el álbum “At The Edge Of Time”, en un concierto celebrando los 10 Años de PowerMetal.cl, al igual que el de HELLOWEEN y STRATOVARIUS en abril pasado.

Ahora sí, ¡que ningún bardo chileno quede fuera!

Afiche: Blind Guardian en Chile

Los ganadores de una entrada para el show de BLIND GUARDIAN, fijado para el miércoles a las 19 horas con INQUISICIÓN como acto de apertura:

Mauricio Meneses
Carolina Molina
Bárbara Verdejo
Andres Morales
Camilo Sierra
Víctor Plaza
David Buzada
Vinicius Baeza
Juan Andrés Araya
Rodrigo Zamorano

Para canjear sus invitaciones, estas personas deben dirigirse al teatro y una vez que abran las puertas el recinto, decir con carnet en mano que son ganadores de PowerMetal.cl.

BLIND GUARDIAN se encuentra listo para esta nueva gira latinoamericana, que partirá el 31 de agosto en Chile. “Ahora mismo, no podemos esperar más para volver a Latinoamérica y Australia. ¡Esperen un show bien largo y bombástico allá!”, señala el cantante Hansi Kürsch en su sitio web.

Los nacionales INQUISICION se subirán al escenario del Teatro Caupolicán a las 19:00 horas, en calidad de acto de apertura de los bardos, que regresan al país tras nueve años desde su primera visita.

Las entradas para este concierto se encuentran AGOTADAS a través de Sistema Ticketmaster. Los boletos restantes se pueden comprar exclusivamente en tiendas RockMusic del Eurocentro (locales 0209-0213) y Portal Lyon (locales 42-44), sin recargo y con un precio especial en efectivo.

Los valores son:

CANCHA: $25.000
TRIBUNA: $18.000

Hansi Kürsch, Andre Olbrich y compañía vienen a Chile promocionando el álbum “At The Edge Of Time”, en un concierto celebrando los 10 Años de PowerMetal.cl, al igual que el de HELLOWEEN y STRATOVARIUS en abril pasado.

Ahora sí, ¡que ningún bardo chileno quede fuera!

Para información del Meet&Greet, entra aquí.

Afiche: Blind Guardian en Chile

Felipe Machado

Por su trabajo en los artwork de Blind Guardian en At The Edge Of Time, y con Rhapsody en The Frozen Tears Of Angels y From Chaos To Eternity, Felipe Machado se ha convertido en el ilustrador de portadas más relevante del metal fantasioso desde los días de Andreas Marschall. A través de su técnica digital, se ha definido la imagen del estilo en este último tiempo, pasando sus diseños por Iced Earth, Ayreon, Pyramaze, Blaze Bayley, Van Canto,  Pagan’s Mind y muchos otros conjuntos. En entrevista con PowerMetal.cl, el colombiano comparte las experiencias de sus más grandes colaboraciones, con figuras de la talla de Luca Turilli y Hansí Kúrsch.

Felipe, en su momento señalaste que para ti se trasformó en un estilo de vida el trabajar con bandas, desde que partiste con actos colombianos como Neurosis hasta ahora con Pagan’s Mind, Rhapsody Of Fire y el gran proyecto del cual has sido parte, el de Blind Guardian con At The Edge Of Time. ¿A qué te refieres cuando dices que esto se ha transformado en un estilo de vida?

No necesariamente una coordinación, pero sí a ver realizada de alguna manera esa fantasía que de pronto muchos tenemos frente a la misma naturaleza de escuchar rock, particularmente metal, y en la época del colegio, entre los diez y doce años, empezar a fantasear, ¿no?, ‘voy a aprender a tocar guitarra, voy a ser baterista, voy a cantar en un grupo, o voy a tener mi revista de metal, o trabajar en carátulas’. Entonces, para mí si se volvió en un estilo de vida porque en días como ayer se vuelve todavía más latente… el mundo ya está totalmente conectado y no lo tenía planeado, pero apenas estuvo Stratovarius aquí en la ciudad de Bogotá. Lauri Porra, el bajista, me contactó puesto que tenemos amigos en común, por lo que tu vida empieza a encerrarse dentro de un estilo que implica conocer gente, conocerte a ti, hablar con diferentes artistas. Sé que el rock y el metal no te van a hacer millonario, pero sí se puede vivir de alguna manera bien, y es gratificante no tenerlo como un hobby. En algún momento, sentí un poco de incertidumbre cuando terminé de estudiar artes visuales, porque el arte –no sé si en el resto del mundo- en Colombia, en comparación con otras disciplinas, puede verse como un camino que alguien desquiciado de pronto decidió tomar. Todo empezó a resolverse lentamente, a trabajar cada vez con más compañías, y se vuelve tu vida, se vuelve algo de todos los días. Lo importante es que te motive, que te llene.

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Tocaste un tema súper interesante. Cuando se habla de hobby, uno se dedica a eso en su tiempo libre, sólo si hay ganas. Si se llega a lo profesional, se transforma efectivamente en lo que conversamos, en un estilo de vida. ¿En qué medida es necesario entrar a la esfera profesional, de industria si se puede decir, para avanzar en la calidad de tu trabajo?

Sí, yo creo que es una balanza, y también depende del tipo de trabajo que hagas en un momento particular, o en este mundo, con la banda que estés trabajando. Sería un mentiroso si dijera que todos los trabajos son igual de apasionantes (risas). En la medida que un grupo apuesta por la labor de un ilustrador y le dice ‘bueno, el disco se va a llamar así y será sobre renacer, o sobre oscurantismo’, todos esos temas que rodean al rock. Te dan de pronto un nombre, te dejan proponer, ¡eso es lo mejor que te puede pasar con un artista!, y en esa medida explorar, evolucionar se vuelve un camino paralelo con respecto a trabajar con bandas y discográficas. Otro camino puede ser que una banda sepa exactamente qué quiere en una carátula o en el diseño, y cuando te dan esa información, tú crees en ella, o en ese concepto. Además de tocar buena música, tienen buenas ideas. Los acompaño en ese camino y poseo las herramientas para resolver esas ideas en términos visuales. Hay casos en los que un conjunto sabe exactamente lo que quiere, ¡y puede ser fatal lo que quiere!, por lo que te toca decidir si les vas a seguir la corriente, si debes pagar recibos ese mes y necesitas el dinero (risas). Puedo decirte que subo a mi página la mitad o menos de la mitad del trabajo que hago. Una de las cosas que más me gustó trabajar con Blind Guardian fue diseñar el librito completo, toda la imagen. A fin de cuentas fueron casi como 25 ilustraciones. Algunas de ellas no se utilizaron, algunas se fueron para cosas de mercadeo. Desde mi forma de verlo, ha sido como un modo de respeto hacia la crisis discográfica que yo no haya subido a mi página todo el layout del CD. Pero en fin, produces mucho trabajo, alguno lo publicas, el otro no. Eso se conecta también con el nivel de credibilidad que tienes de pronto en un proyecto.

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Con todo lo que señalas, me gustaría preguntarte cómo trabajaste por ejemplo con la última portada de Rhapsody Of Fire, sabiendo que es una historia, una saga desarrollada desde el ’97, ¡hace 14 años atrás! ¿Cuánto le cuesta a un artista meterse tan tarde en un proceso, que la gente ya tiene tan definido en su cabeza, con sus historias, personajes, etc?

Sí, creo que fue oportuno tanto para Rhapsody como para mí, porque en su momento, en los noventa, la ilustración tradicional hecha con aerógrafo o acrílicos era la única opción dentro del Power Metal, y estoy seguro de que en esa época, el trabajo que hicieron con aquellos ilustradores los mantuvo felices durante un tiempo. Luego, Rhapsody se desconectó durante un par de años, por una pelea legal con la disquera que tenían, y eso a Luca Turilli le dio la oportunidad de pensar que había que terminar la saga, que era la chance de renovar visualmente y, en cierta forma, musicalmente, esa última versión de Rhapsody, por lo menos ese Rhapsody que todos conocemos. Entonces, él fue muy específico… por ejemplo, fue uno de esos casos donde el grupo te dice exactamente qué quiere de una carátula, o por lo menos te da un 60, 70 por ciento de información a seguir. Luca era muy enfático en el realismo de las imágenes, que fuera una ilustración digital. En la última portada, esa ilustración del ángel encima del unicornio, haciendo obvia referencia a la primera de Rhapsody, a la de Legendary Tales, ya que es el final de un ciclo, la diseñé en un principio para una camiseta del tour… y nada, ¡la envié y Luca muy apasionado! Y también pone límites, si algo no le gusta, no le gusta, pero la respuesta que recibí con esos diseños de merchandising, fueque la imagen del unicornio iría a ser la carátula del próximo disco. Sólo estaba el nombre con el unicornio y yo ‘¿¡pero cómo (risas)!?, ¡le hace falta información!’. Ahí entonces me dio la idea de retomar un poco el guerrero sobre el unicornio de la primera carátula, pero luego me dijo ‘bueno, este disco es súper oscuro, es el final del camino de este guerrero, va como a esta tierra oscura, como una batalla rodeándolo’. Le dije ‘uf, no alcanzo a imaginarme cómo sería eso, dame un par de días’, y empiezo a crear personajes derrotados o a punto de atacar, ¡a riesgo! En esa segunda versión te pueden decir ‘me quedo con la anterior’, ¡y estuviste 48 horas viendo orcos y cosas así (risas)! Por suerte le gustó y es el final de un ciclo en cuanto al Rhapsody que conocemos. Como fan, me encuentro totalmente entusiasmado con lo que venga de Rhapsody sea lo que sea. Es un proceso interesante, yo tengo los discos de Rhapsody y la primera carátula que hice, me acuerdo que estuve un par de horas organizando las portadas anteriores. Aunque fueran técnicas muy diferentes, para mí era importante tener una sensación un poco de lo hecho antes.

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Mencionaste la palabra fan, y me imagino en especial que el trabajo con Blind Guardian, lo tuviste en mente durante años y años, en cuanto a cómo harías tú una portada para los bardos. Ahora que tienes el resultado de At The Edge Of Time, con más de una quincena de ilustraciones, siendo que estuviste años pensando cómo hacerlas, ¿cuál es tu parecer y lo más gratificante de haber trabajado con Blind Guardian, que a la gente le ha gustado bastante?

¡Sí!, ha sido una gran respuesta. Es inevitable que en el último año todas las entrevistas se dirijan a ese disco y me parece excelente que sea así. Lo dije en una entrevista oficial que Blind Guardian realizo sobre mi desempeño, antes que saliera el álbum, que está claro que soy muy fanático del grupo. Y fue muy interesante. Yo estuve detrás de ellos durante cuatro años, normalmente el tiempo que ellos toman para producir un material nuevo. Cada año le mandaba un correo a Hansi, y muy amable siempre me decía que no estaban produciendo. Luego, dejé de molestarlo hasta que un día me contactó, ‘bueno, ya entramos a estudio, ya sabemos por dónde va el concepto del disco, esta es la información, otros cuatro ilustradores están recibiendo la misma información, ¡que gane el mejor!’. Yo primero pensé ‘¡NO, NO ME VOY A GANAR ESTO (risas)!, ¡por nada del mundo!’, porque además trabajaban en ese minuto con ilustradores bien conocidos, y creo que toda esa obsesión y todo ese gusto por Blind Guardian… si se estuviera acabando el mundo y tuviera que salvar a una banda de Power Metal, ¡pues salvaría a Blind Guardian! Todo eso se reorganizó en mi sistema, me desconecté del planeta y le dije a mi esposa ‘ya, llegó el día’. Ella me preguntó ‘¿te respondieron?’, y yo ‘sí, tengo una oportunidad’. Me dijo ‘¿y por cuánto no vamos a hablar?’, y yo ‘nos vamos a ver pero voy a actuar como un zombie durante unos meses (risas)’. Revise mis discos, volví a mirar las carátulas. Para mí es obvio que el artista clásico frente a Blind Guardian siempre será Andreas Marschall, y pensé que él fue de alguna manera el detonante en mi adolescencia para empezar a soñar con la idea de hacer carátulas, hacer ilustración fantástica. Cuando estás tantos años imaginando esa fantasía, o te bloqueas o tu sistema se alista para hacer lo mejor que puedas hacer. Sabía que habría cierta restricción, no restricción, aunque sí particularidades en el estilo que buscaban. Ahora, hay algo especial que me he dado cuenta al hablar con otros ilustradores, con otros directores de arte: es extraño que un ilustrador fantástico para metal, ¡escuche metal! No es una realidad, la realidad es escuchar otro tipo de música, entonces creo que eso me sirvió, ser fanático, ver qué tipo de carátula querría yo en un disco de Blind Guardian y tratar de mantener lo que es importante para cada grupo, en este caso, muchos detalles. Si te das cuenta del tipo de superficies y detalles en la carátula, me remonté mucho a algunas portadas anteriores de Blind Guardian, pero de todas formas tu estilo va a sobresalir.

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Viendo reviews de álbumes que tú has hecho el artwork, han salido en más de una oportunidad comentarios como que eres el Andreas Marschall de la nueva generación, siendo que tu técnica de trabajo es muy distinta, a través de lo digital, de retoques, mientras que Andreas Marschall no lidia con computadores. Entendiendo que una de sus carátulas favoritas es la del Somewhere Far Beyond por ejemplo, ¿en qué medida te sorprenden esas comparaciones, por las bandas que cubres, por las bandas que te llaman, por el resultado que logras?

Es como un arma de doble filo, porque si me quedo con la mentalidad de fanático de artistas como Andreas Marschall o Derek Riggs, la primera reacción podría ser como ‘¡¡¡SI (risas)!!!, OK, ¡bien!’, y luego aterrizas y dices ‘ah, de pronto no está tan bien’. Cada uno es como la música. Supongo que cuando a Timo Tolkki lo comparaban con Yngwie Malmsteen, quizás le pasaba lo mismo. Creo que todo es un ciclo, tengo la firme confianza de que el rock y el metal nunca van a desaparecer, dentro de la cultura o del ser humano, aunque no me extrañaría que todo fuese cíclico y en un par de años me voy moviendo por ahí, de la misma manera que Andreas Marschall se dedica a otras cuestiones, e ir evolucionando. También lo veo de una forma positiva cuando hacen comparaciones ya que si te compararan con un ilustrador malo, ¡ahí te deberías preocupar! Y es normal, el ser humano es cíclico en su hacer, en lo que hace. La naturaleza del mito y la leyenda está muy arraigada y lo que hacemos de alguna manera es crear curvas diferentes, pero al final, todos nos vemos atraídos por el mismo tipo de narrativa, ¿no?

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Lo otro muy interesante que veía en un sitio web es tu trabajo de Bestiario de un Ateo, y ahí dije “sí, quizás Felipe tiene la libertad máxima de elaborar sus propias ideas”, porque es tu propia expresión la que das a conocer ahí, lo que debe ser muy distinto a ilustrar para Iced Earth, Rhapsody o Blind Guardian, con grupos que tienes que llevar a acuerdos de cómo tiene que verse una imagen. Cada vez que trabajas con una banda, ¿en que medida eres capaz de reflejar tu propio carácter y personalidad, del mismo modo que lo haces con tus propias gráficas digitales?

Depende. Si tienes una comunicación buena con las bandas, y tienes cuidado aclarándoles en qué clase de proceso creativo te mueves y estás acostumbrado, aseguras una libertad creativa. Eso lo aprendes con el tiempo y es cierto que en muchos casos, por las tarifas que manejan o por dejar ciertos puntos claros en las primeras conversaciones, de pronto no terminas trabajando con el grupo que te contactó. Pero, al mismo tiempo, encuentro que la responsabilidad de un ilustrador para carátulas de libros, cómics o discos, es volverse en el mejor amigo de la persona que cree en ti, y durante unas semanas apostarle de alguna manera a una visión que no es tuya, y es positivo, pues que te obliga a pensar de otra forma cada vez. De pronto estoy haciendo una carátula de dragones para Rhapsody y mañana me contacta otro grupo que tiene un cuento completamente futurista, entonces debes desintoxicarte de El Señor de los Anillos y todo eso, y te pones a ver Blade Runner. Hace unos años me quedaba un poco difícil establecer reglas claras en a comunicación inicial. Lo primero que hago es escuchar las necesidades o expectativas que cada banda tiene, y antes de realizar una negociación o incluso los primeros bocetos, por lo general digo… bueno, de ellos es el concepto, pero ‘¿qué tal si lo miramos desde acá?, ¿o vemos esto, esto y esto?’. Esa mecánica de dos cabezas pensando al mismo tiempo, respetando la idea original, funciona bien. Ahora, es cierto que cuando tienes libertad en el proceso creativo, pueden pasar dos cosas: primero crear algo muy bien pensado y actúas tú como el filtro frente a qué muestras, qué obras se hacen parte de la exposición, o de este libro; o segundo, te vuelves loco, se te sale de las manos y pierdes la costumbre de tener una dirección de arte que te acompañe y te guíe ‘sí me gustó, no me gustó, cambiemos esto, dejemos esto’. Esa exposición que dices tiene ya varios años. La hice uno o dos años después de haberme graduado y fue interesante, un ejercicio narrativo sin estar vinculado a un libro necesariamente y fue muy bien recibido. Es un ejercicio que de alguna manera, varias veces he considerado retomar, pero cuando te metes en el mercado del diseño para bandas y te comunicas diariamente con los sellos disqueros, ¡no frenas! En este momento, tranquilamente me escribe otro grupo, y te vas metiendo en ese ciclo. Y está bien, no te voy a decir mentiras, adoro el trabajo que hago, me apasiona poder decir que hago esto. Ahorita, por ejemplo me llegó una invitación para ser parte de un libro de postales con muchos artistas para apoyar la tragedia en Japón. Es un libro que se va a llamar Inpire Japan, y es refrescante, porque hice un frene en algún momento, al comienzo de la semana, me desconecté un poco de estar trabajando para este grupo, y es una sola imagen, aunque para mí es refrescante hacer algo inspirado en otras necesidades, en otras particularidades. Y es para una buena causa, ¿no?

También deseo preguntarte por el libro que quieres armar, con todos tus años de trabajo, exposiciones y montajes, cómics, arte de bandas. ¿De qué se trata esta publicación?

Por ahora, la idea es que sea una recopilación de lo que he hecho para grupos en los últimos cinco años, filtrando un poco qué queda y qué va. El libro de hecho ya está diagramado, a la espera de tener una introducción de alguien quien admiro mucho en el círculo. Entre más importante el nombre de la persona, menos tiempo tiene para escribirte un par de palabras (risas). Tengo una muy buena opción de una editorial inglesa que haría el tiraje. En este momento, depende de volver a mencionarle a esta persona como ‘hey, ¡acuérdate de la intro!’, y si no tiene tiempo buscar otra opción o hacer algún tipo de reseña al comienzo, sin embargo, sería muy interesante que esta persona pudiera mencionar algo. En esa situación se encuentra el libro.

Y por supuesto, hablando de Vorpal Nomad, tu banda, en la que cantas… bueno, tú mismo dices es la página que ustedes se juntaron para tocar la música que les gusta desde que son niños. Siendo que tu profesión es el diseño, ¿en qué medida es para ti un escape tocar en vivo, cantar? ¿Y cuánto peso tiene el grupo para tí?

Pues mi idea original en la adolescencia, relacionado con volver el rock en un estilo de vida, definitivamente fue tener una banda, y de alguna manera trabajar y hacer carátulas para mí más bien ha sido el escape. Colombia ahora esta viendo las primera apariciones de lo que podríamos llamar una cultura metalera. Rockera siempre ha habido acá, pero supongo que hay países en el mundo donde el rock y el metal están incluso más apagados, mientras que el otros lugares como Argentina o Brasil -no sé si en Chile- tienes varias emisoras dedicadas al metal. ¡Acá no hay una sola dedicada al metal! Publicaciones mensuales físicas impresas sobre metal… no tenemos la primera revista mensual de metal… bueno, hay un amigo que trabaja muy duro en la ciudad de Manizales con un sello disquero, pero le toca muy duro y realmente él mismo dice que es como su sueño paralelo al trabajo que hace. NO tenemos sellos discográficos. Entonces, para mi trabajar como diseñador para bandas es un escape frente a la fantasía de… ya he publicado discos con Vorpal Nomad y Thuderblast, mi grupo de toda la vida. Con Thunderblast de hecho estamos firmados con Pure Steel Records en Alemania, y eso está bien, aunque igual es frustrante no poder hacer una gira en las distintas ciudades de Colombia, o ir abriendo la brecha para tocar en Ecuador o pasar por Panamá o ir a Brasil. Pasará seguramente. Si uno es terco en la vida,las cosas suceden. Es algo que trato de dedicarle la mayor cantidad de tiempo posible. Hemos hablado con gente para que se encargue de la mezcla y masterización, y ofertas de otras disqueras con un nivel un poquito más alto aparecerán en la medida que saques un disco en co-producción con un nombre grande, ¡con buena música sobretodo! Es lo que hemos estado pensando con Nicolás. Llevamos casi un año pensando las canciones, escuchando algunas y viendo qué vamos a ofrecer, cuál va a ser el siguiente paso. Será un producto dirigido única y exclusivamente a la gente que le gusta Blind Guardian, Gamma Ray, Helloween, Masterplan. Me parece a mí que dentro del mercado actual, una de las opciones puede ser volverse muy específico y consentir bien al grupo de fans del Power Metal, que tal vez sea el género que más me gusta más dentro del rock, y compartimos eso con Nicolás. Claro, vamos moviéndolo de forma lenta, tener un conjunto no es fácil. Aprendí de los errores, aprendí a tener paciencia, a pensar las canciones, a ahorrar dinero e invertirlo en la banda, entonces ahí vamos. La idea es que el próximo año sea el de Vorpal Nomad, porque el disco saldría y así como un guerrero, ir a todos los países que podamos, sobretodo en Latinoamérica, la primera frontera que tenemos, ofreciendo algo muy claro, muy específico, sin inventar un nuevo género, pero que sí, por primera vez, el resto de Latinoamérica pueda ver a Vorpal Nomad como LA banda de Power Metal de Colombia.

A pocas horas del esperado regreso de BLIND GUARDIAN a Chile, PowerMetal.cl te deja un especial con CD reviews, entrevistas, biografía y live review de la primera visita de los bardos en nuestro país el 2002.

Live Review 2002 | Banda del Mes 2011

Conferencia 2002 en House Of Rock

Blind Guardian

Entrevista 2011 con Hansi Kürsch

Entrevista 2011 con Felipe Machado

CD REVIEWS:

Blind Guardian - Tales From The Twilight World Blind Guardian - Somewhere Far Beyond Blind Guardian - Imaginations From The Other Side

Blind Guardian - Nightfall In Middle-Earth Blind Guardian - And Then There Was Silence Blind Guardian - A Night At The Opera

blind_guardian_live Blind Guardian - A Twist In The Myth Blind Guardian - At the Edge Of Time

Las entradas para este concierto se encuentran AGOTADAS a través de Sistema Ticketmaster. Los boletos restantes se pueden comprar exclusivamente en tiendas RockMusic del Eurocentro (locales 0209-0213) y Portal Lyon (locales 42-44), sin recargo y con un precio especial en efectivo.

Los valores son:

CANCHA: $25.000
TRIBUNA: $18.000

Hansi Kürsch, Andre Olbrich y compañía vienen a Chile promocionando el álbum “At The Edge Of Time”, en un concierto celebrando los 10 Años de PowerMetal.cl, al igual que el de HELLOWEEN y STRATOVARIUS en abril pasado.

Ahora sí, ¡que ningún bardo chileno quede fuera!

Para información del Meet&Greet, entra aquí.

Afiche: Blind Guardian en Chile

BLIND GUARDIAN se encuentra listo para esta nueva gira latinoamericana, que partirá el 31 de agosto en Chile. “Ahora mismo, no podemos esperar más para volver a Latinoamérica y Australia. ¡Esperen un show bien largo y bombástico allá!”, señala el cantante Hansi Kürsch en su sitio web.

Los nacionales INQUISICION se subirán al escenario del Teatro Caupolicán a las 19:00 horas, en calidad de acto de apertura de los bardos, que regresan al país tras nueve años desde su primera visita.

Las entradas para este concierto se encuentran AGOTADAS a través de Sistema Ticketmaster. Los boletos restantes se pueden comprar exclusivamente en tiendas RockMusic del Eurocentro (locales 0209-0213) y Portal Lyon (locales 42-44), sin recargo y con un precio especial en efectivo.

Los valores son:

CANCHA: $25.000
TRIBUNA: $18.000

Hansi Kürsch, Andre Olbrich y compañía vienen a Chile promocionando el álbum “At The Edge Of Time”, en un concierto celebrando los 10 Años de PowerMetal.cl, al igual que el de HELLOWEEN y STRATOVARIUS en abril pasado.

Ahora sí, ¡que ningún bardo chileno quede fuera!

Para información del Meet&Greet, entra aquí.

Afiche: Blind Guardian en Chile

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Noticia importante: los nacionales INQUISICION abrirán este miércoles el concierto de BLIND GUARDIAN en Chile. La banda de Manolo Schafler y Paulo Domic se subirá al escenario del Teatro Caupolicán a las 19:00 horas, en calidad de acto de apertura de los bardos, que regresan al país tras nueve años desde su primera visita.

Inquisición es una de las bandas pioneras del Heavy Metal más tradicional en Chile y ya tiene en su currículum haber tocado con bandas como MERCYFUL FATE, GAMMA RAY, SHAMAN y DRAGONFORCE, entre otras. Luego de la salida de su último LP, «Opus Dei», y el viaje de su líder a Alemania, el grupo de reformó con Schafler, Domic y dos nuevos integrantes, cuyo show se mostrará en pleno en este recital donde se celebran los 10 años de PowerMetal.cl.

BLIND GUARDIAN se encuentra listo para esta nueva gira latinoamericana, que partirá el 31 de agosto en Chile. “Ahora mismo, no podemos esperar más para volver a Latinoamérica y Australia. ¡Esperen un show bien largo y bombástico allá!”, señala el cantante Hansi Kürsch en su sitio web.

Las entradas para este concierto se encuentran AGOTADAS a través de Sistema Ticketmaster. Los boletos restantes se pueden comprar exclusivamente en tiendas RockMusic del Eurocentro (locales 0209-0213) y Portal Lyon (locales 42-44), sin recargo y con un precio especial en efectivo.

Tiendas RockMusic del Eurocentro (locales 0209 – 0213) y Portal Lyon (locales 42 – 44), sólo con pago en efectivo:
CANCHA (sector más cercano al escenario): $25.000
TRIBUNA: $18.000

Sistema Ticketmaster (Falabella, Cine Hoyts, 690 200):
CANCHA: AGOTADAS
TRIBUNA: AGOTADAS

Para información del Meet&Greet, entra aquí.

Afiche: Blind Guardian en Chile

Ciertamente, el álbum que hoy nos reúne, que hace poco cumplió trece años de data, es un hito en la historia del Metal. Incuestionable. Sin embargo, he preferido escribir esta reseña viéndolo más como un ícono a nivel personal, y quizás no tanto en el marco de la historia de un determinado estilo. Dicho de un modo más sencillo: escribo esto porque Nightfall In Middle-Earthme cambió la vida. Tal cual.

Descubrí que así era cuando un día me hallé a mí mismo en una sala de una universidad estudiando Literatura, y explicándole a la profesora por qué un escritor subvalorado en las esferas canónicas como Tolkien, no tenía nada que envidiarle a un Homero o a un Dante. ¡¿Cómo llegué a todo eso?! Siempre me gustaron mucho las historias fantásticas, pero Blind Guardian me llevó un paso más allá: su música le dio un sustento a mi fascinación. De algún modo ellos me permitieron darle vida a esas páginas. Pero el gran mérito de El Guardián, es que no sólo cita a Tolkien, sino que lo presenta como todo un universo, una cosmología que atrapa y encanta. Y en el peor de los casos, si no entiendes las letras o aborreces las historias de elfos, guerreros, gemas mágicas, dragones, fuerzas místicas e incienso, siempre puedes dejarte cautivar por la magnificencia de su música y las sensaciones que provocan. Bajo todo punto de vista Nightfall In Middle-Earth es una obra maestra.

Era el 2002, Nightfall In Middle-Earthya llevaba cuatro años en el mercado, pero para mí era otra de las miles de cosas que permanecían en el desconocimiento. Vivía en un pueblito pequeño, donde la oferta metalera de las disquerías se limitaba a Iron Maiden y Metallica. Unos años antes, en el ‘99 con el Ecliptica de Sonata Arctica, yo ya había entendido que el Metal era lo mío y me había dado a la tarea de conseguir discos para consumir y maravillarme, pero sin amigos metaleros que me pudieran orientar, sin Internet ni tiendas, condenado al oscurantismo. A finales del 2002 por fin aquella bendición llamada Internet llegó a mi casa, y con ello, toda una revolución. ¡Si hasta había sitios dedicados al Metal! Comencé a enterarme del mundo, pero aún tenía el problema de no poder conseguir el material, cosa que cambió cuando un par de meses después me fui a estudiar a La Serena, ¡allí sí había tiendas especializadas!

Pero aún necesitaba saber por dónde empezar, pues ese mundo seguía siendo demasiado grande para mí. Fue entonces cuando tuve la  idea de escribirle a los tipos de PowerMetal.cl para que me dijeran qué discos podía comprar. Un día, cuando ya pensaba que no me iban a pescar, recibí un mail que me recomendaba como cinco, entre ellos, Nightfall In Middle-Earth. Su exposición era de tal elocuencia y profundidad, que me resultó imposible no querer comprarlo. El hombre comentaba allí algo que no podía dejar de sorprenderme: el álbum se trataba íntegramente de un libro que yo había leído hacía unos pocos años y que me había fascinado. Al viernes siguiente después de clases, y antes de volver desde La Serena a mi Ovalle, fui a la tienda Black Box a pedir el álbum recomendado. “Un discazo, loco” auguraba el desgreñado vendedor, al tiempo que yo me sorprendía con la magnificencia de la portada y la temática del disco: ¡esa era una escena del libro! Imposible no reconocerla. Volví rápido a casa, armé mi bolso y me fui a tomar el bus. Ya estando instalado en mi asiento saqué mi CD-iPod, puse elcompacto y le di al play.

Recuerdo muy bien ese momento cada vez que lo escucho, día frío, nublado, oscuro, ya era tarde y la luz del día comenzaba a escasear. Lo recuerdo bien porque todo eso se plasmó en mi memoria como un marco ideal para lo primero que escuché del disco: la enorme y épica (rara vez se puede usar tan bien la palabra “épica”) introducción War Of Wrath. Fue completamente inesperado. Era emocionante, aterrador y abrumador poder tener en tus oídos de forma tan nítida y clara algo que hasta ese momento sólo habías leído y esculpido burdamente con tu imaginación. El frío del día, lo lúgubre del cielo ayudaba a disponer el escenario, la maravillosa creación sonora hacía el resto. De pronto, de la nada, estaba escuchando la batalla final entre los Valar y las fuerzas de Morgoth. Gritos, espadas, angustia, dolor, muerte, ¡destrucción! El final de toda una era reducido de la forma más prodigiosa que uno pueda imaginar en tan solo un minuto y 49 segundos. ¿Se entiende lo que es eso? ¡Para perder la razón alucinando! Los sentidos a pleno, los ojos abiertos al máximo, las manos juntas con los dedos entrelazados seguramente, ¡y el escalofrío de la vida al escuchar al Melkor hablar! Esa sola intro era lo más increíble que había escuchado en la vida… ¡y era sólo la intro! ¡Faltaba lo mejor por venir!

Completamente pegado a esa maravillosa y cinematográfica intro llegaba Into The Storm, uno de esos temas poderosísimos que no sólo es una triple patada voladora en todo lo que es el hocico, sino que además te patea en el suelo mientras yaces semiinconsciente. Algún tiempo de escuchar bandas de Thrash me habían hecho valorar esa intensidad en los riffs, pero esas melodías, esas guitarras paralelas-pero-no-idénticas, esa solidez aplastante en cada golpe de la batería eran algo absolutamente nuevo para mí. ¿Y cómo se llamaba el cantante? Hansi… Hansi Algo… En ese segundo su nombre era lo de menos, ¡su voz era lo que importaba! ¡Era única! Aterciopelada, pero a la vez aguardentosa; suave y al mismo capaz de generar un poderío que se contagiaba y me daba ganas de pararme y darle de charchetazos en la pelada al tipo del asiento de adelante. “How I need it… HOW I NEED IT!” vociferaba con furia el cantante de una manera tal que enfervorizaba mi ánimo al extremo y más allá. Los distintos momentos y los cambios de ritmo eran algo que en ese momento (y aún hoy) me maravillaban. Los sonidos de las guitarras, la estructura misma de los solos, las letras… ¡Uf! Eran demasiados elementos para que mi mente los procesara en ese minuto, pero de algún modo entendía que en esa complejidad estaba lo que yo siempre había buscado. En esos años estaba muy lejos de ser un experto en alguna cosa, pero no necesitaba serlo para entender que lo que tenía entre manos era algo sacado de otro mundo. Algo de fantasía.

Difícilmente comenzaba a recuperarme de la sorpresa anterior cuando inicia el siguiente corte, uno muy breve pero no por eso menos increíble. ¡“El Gran Eco”! Uno de los pasajes más notables del libro rescatado de una forma muy simple: con el grito de Morgoth. Ni con el mejor esfuerzo de mi imaginación podría haber creado lo que Charlie Bauerfeind (ingeniero que hizo las mezclas de los interludios) montó. No necesitas esforzarte en absoluto para sentir la ira  y desesperación de Morgoth contra la traidora Ungoliant, está ahí, de forma casi tangible. La leyenda de Lammoth, sus lúgubres montañas y el viento portando esa siniestra voz hasta el mar, todo en menos de medio minuto. ¡Mágico! Aterradoramente mágico.

Y aún con el escalofrío recorriéndote la espina de arriba a abajo inicia la que para mí es desde ese día y hasta hoy la más genial, grandiosa y hermosa de las canciones de Blind Guardian: Nightfall. La banda tiene muchas canciones monstruosas en el resto de su discografía, algunas de ellas son más grandiosas de lo que cientos de otras bandas podrán llegar a hacer alguna vez, incluso en este mismo disco podemos hallar varias, pero para mí Nightfall es de una perfección tal que no puede ni siquiera explicarse. Pasan y pasan los años, pero sigue estando entre las cinco mejores de la historia del Metal, para mí. Es como si la hubiese creado el mismo Fëanor, como si fuera otra de sus piezas maestras: el cuarto silmaril. Y es que el recorrido por la obra de Tolkien aquí es amplio, pero lo verdaderamente destacable es el tratamiento que hace la banda de los distintos momentos, tornándolos en emociones. Lo hacen de forma tan prodigiosa que me convenzo de que Kürsch y Olbrich son –verdaderos– genios. Con una facilidad increíble te llevan desde la más profunda amargura de Yavanna, hasta la incontenible ira de Fëanor por todo el daño que ha hecho Morgoth, pasando por la desazón por la muerte de Finwë. Los primeros momentos son bellísimos, de pura nostalgia y pesar; luego en el puente se van matizando con molestia, la que se convertirá pronto en la más profunda cólera. Mención aparte para el que debe ser uno de los más colosales coros de la música contemporánea. Fue una de las cosas que más me llamó la atención de la banda que descubría: la forma en que mezclaban las voces, y en este corte en particular el trabajo en ese sentido es magnífico. Ni hablar del sentimiento que infunde: mezcla de nostalgia y pesadumbre, pero con algo que invita a guardar esperanza. ¡Curiosísimo! Pero si el coro es sobrecogedor, el clímax alcanzado con la furia de Fëanor cuando juramenta venganza y la ira de los demás Noldor al hacer suyo ese juramento es en sí mismo una pieza maestra de proporciones siderales: “The words of a banished king: «I SWEAR REVENGE!». Filled with anger aflamed our hearts, full of hate, full of pride, oh, WE SCREAMED FOR REVENGE!”. Un pedacito de cielo. Podría agregar mil cosas, pero lo resumo todo en dos palabras que juntas engendran la perfección: Poesía y Metal.

Vale la pena apuntar que buena parte del eje argumentativo está constituido por los interludios. Es decir, no están ahí porque sí o para rellenar. Muy lejos de eso, los cambios de atmósfera que generan los hacen piezas fundamentales. Tal es el caso de The Minstrel. El verso de Maglor (¡el bardo!), la guitarra acústica, el caer de la lluvia preparan todo para lo que podría ser una bonita balada; o al menos eso esperaba yo la primera vez que lo escuchaba. Sin embargo lo que sigue es la brutal The Curse Of Fëanor, otra de las composiciones mayúsculas, que destaca mucho por sus múltiples cambios de ritmo e intensidad. No es raro que de pronto te encuentres en medio de un pasaje en el que Hansi cante con una voz suave y al siguiente te esté pulverizando los tímpanos con sus poderosos alaridos. Del mismo modo, los pasajes más complejos me hacían pensar en lo virtuosos que eran los músicos de la banda que empezaba a conocer. Riffs muy rápidos, arpegios intrincados y los solos que eran una locura a dos guitarras. El librito del disco indicaba que el baterista se llamaba Thomas Stauch. Acababa de conocerlo, pero su técnica y poderío eran evidentes, así que de inmediato se convirtió en uno de mis bateristas favoritos. Hasta el día de hoy creo que es uno de los pocos bateros que tiene una identidad real a la hora de tocar. Y el final sólo me hacía apretar los puños y pensar: “¡Increíble!”.

Otro espeluznante interludio: los quejidos de Maedhros, la sombría y amenazadora voz de Morgoth, su macabra risa, las burlas de Carcharoth, truenos, viento, lluvia… ¡Perfecta escena! Captured podría ser una mini obra del radio-teatro, pero “sólo” es un interludio que sirve de antesala para la monumental Blood Tears, que expone a Blind Guardian como cultores de sensaciones. “Alive though the end appears, my friend, and blood tears I cry!”.¡Qué líneas más maestras! Y justo cuando estás sintiendo una profunda pena por Maedhros, llega el puente que te hace enfrentar a la sórdida ira de Morgoth. En ese punto uno no podía sino convencerse de que Hansi Kürsch es un tremendo intérprete. Luego de eso uno esperaba el siguiente interludio, pero se rompe ese esquema y comienza otra canción, quizás una de las más conocidas y queridas de la banda: Mirror, Mirror. Aquí El Guardián lleva ese asunto de los cambios de ritmo y atmósfera a un nivel casi ridículo, pero por lo mismo me fascinó desde la primera vez que lo escuche. Pasan de lo furibundo a lo festivo de manera casi inadvertida, con una fluidez que desafía la lógica. Rara vez uno asocia a la banda al Metal Progresivo, pero acá se pueden apreciar al menos una decena de momentos distintos, y no sería raro que alguien la pusiera como ejemplo del estilo. Su naturaleza thrashera, la imponente presencia de la melodías de las guitarras durante los coros, el alucinante segmento instrumental con los descollantes solos de André y Marcus la convierten en una maravilla, tanto armónica como melodicamente. Y aquí entre nos, la parte que reza “aunque la tormenta se haya calmado el amargo final es sólo cuestión de tiempo” es uno de los momentos favoritos en la carrera de la banda. ¡Qué intensidad! Mirror, Mirror es una oda a la genialidad y la creatividad.

Ahora sí otro interludio, con Fingolfin repasando todo lo que ha sido el camino de los Noldor, y es por eso que Face The Truth es el preludio perfecto para el siguiente corte. Eso me lleva a señalar algo importante. Si bien el disco inicia con el capítulo final de la historia que se cuenta, no es del todo efectivo afirmar que “va de atrás hacia adelante”. El primer corte (War Of Wrath) sirve como entrada a la memoria de Melkor, quien comienza a recordar la serie de eventos que lo han llevado hasta ahí, su final. Sin embargo, esto no quita que la adaptación que hace Kürsch siga siendo magnífica y digna de un genio. Es así como tenemos, como una verdadera continuación de lo anterior, a Noldor (Dead Winter Reigns), que debe ser una de las canciones que más destaca en el disco, por su carácter casi de balada. De hecho, por largos pasajes es eso, pero tiene ciertos instantes muy, muy pesados y otros más acelerados (como el instrumental, o la estrofa que le sigue, donde Hansi demuestra una capacidad sorprendente). Es sólo otra muestra de la increíble variedad de recursos que es capaz de desplegar Blind Guardian.

Párrafos atrás les confesaba que Nightfall es mi canción favorita de El Guardián, pero me apuraba a señalar que incluso en este disco hay canciones que son fantásticas y que poco tienen que envidiarle. El siguiente es uno de mis momentos favoritos de la obra de Tolkien, porque es muestra de los enormes huevos que tenía Fingolfin. Ya en el preludio Battle fo A Sudden Flame podemos constatar esto, pero con Time Standing Still (At The Iron Hill) queda en completa evidencia. Fingolfin, nuevo señor de los Noldor decide ir a tocar la puerta de Morgoth y enfrentarlo, ¡así nomás! Recuerdo la emoción cuando escuchaba esto y leía el librito del CD. Me acuerdo haber dicho algo como “¡vamos!” al mismo tiempo que oía el que ahora es uno de mis versos favoritos: «I stand alone, Noone’s by my side: «I’ll dare you! Come out! You coward, now it’s me or you». ¡Tremendo! Ese es uno de los momento más gloriosos de todo el libro, y Blind Guardian le hace justicia como el que más. Es extraño, uno sabe cómo termina el episodio, pero la música te hace creer que otro final es posible. Habría odiado profundamente que esa canción fuera fome o poco inspirada. Pero muy por el contrario, musicalmente es una maravilla, con orquestaciones a destajo y un Hansi reventándose las cuerdas en los momentos precisos. No sólo es uno de los momentos más altos del disco, sino que de la carrera de la banda y eso es harto decir.

Siguiendo con el viaje hallamos a The Dark Elf, para mí, una referencia a Maeglin, y no tanto a Eöl, su padre, y a quien llamaban El Elfo Oscuro (por eso el verso “una oscura semilla del mal ha crecido”). Y que creo que la puerta que se abre es un símbolo del secreto de Gondolin siendo revelado. En Thorn se nos habla más en detalle de todo lo anterior, y no deja de sorprenderme la habilidad de Hansi como letrista para articular una complejísima historia en unas pocas estrofas. También me merece una mención muy especial el gran trabajo realizado en el coro, tanto en las tonalidades, las melodías, como en las mezclas (gracias a Charlie Bauerfeind). Siempre he tenido la impresión de que para muchos este corte palidece a la luz de sus hermanas más bombásticas, y de que es un poco subvalorada. Pero poniéndole la atención debida, resulta innegable que es una tremenda, tremenda canción. Es realmente estupenda, pero su espectacularidad no es tan llamativa como para resaltar de inmediato. Por favor, escuchen el coro y verán de lo que hablo. Cosa similar puede pasar con The Eldar, la única balada propiamente tal del álbum, que por lo mismo puede parecer algo fuera de contexto estético general del disco. Y de hecho… ¡lo está!, ¿pero a quién le importa eso cuando puedes apreciar a un inspiradísimo Hansi ofreciendo uno de sus mejores momentos como vocalista? Michael Schüren y su piano proveen un fondo gris y melancólico que difícilmente la banda volverá a mostrar. En definitiva, se trata de una canción única.

Si no se conoce la obra en que se basa todo este asunto, Nom The Wise podría pasar sin pena ni gloria, pero para quienes conocen un poco más, este breve monólogo resulta un valioso tributo a una de las historias más cautivantes de “El Silmarillion”: son las palabras de Beren honrando a su difunto amigo Finrod. La sub-historia de amor entre Beren y Lúthien (en la que Finrod tiene un rol fundamental) da para un disco completo (por cierto: la portada recrea una escena de esta historia), pero se rescata de forma apropiada con ese breve interludio y es desarrollada en más profundidad con When Sorrow Sang. Temáticamente esta canción tenía todo para ser una balada, pero la banda decide contradecir la lógica y crear una de las canciones más potentes y pesadas del álbum y de su discografía. Al momento de oír por primera vez el disco, yo no tenía idea de que Blind Guardian tenía un pasado bastante cercano al Thrash Metal, pero cuando lo supe después, y a la luz de, por ejemplo, los momentos iniciales del corte (¡noten cómo se parecen a los de A Voice In The Dark!), no me sorprendió en absoluto. Me sorprendía eso sí que una misma banda pudiese usar de forma tan consistente elementos tan variados. Las orquestaciones al comienzo de Time Stand Still nada tenían que ver con esto, pero aun así era evidente que era la misma banda, que tenía un cierto sonido. Un sonido que por cierto era y es único. Y luego con Out Of The Water, con el sonido de unas olas y una de las musicalizaciones más producidas de los interludios del álbum,asistimos al final de una de las historias más bonitas que haya creado Tolkien.

Ya acercándonos al indeseable final nos topamos con The Steadfast, con Húrin como ejemplo de firmeza y estoicismo, y con Morgoth demostrando una vez más que es un maldito tirano. ¡Y así arribamos a la última canción del disco! Vigésimo primer corte, undécima canción… ¡Pero qué rápido vuela el disco! Es como escuchar una buena película. A Dark Passage funciona perfectamente como cierre a una de las producciones más notables alguna vez lograda. Como tantas otras veces a lo largo del disco, Kürsch y Olbrich hacen ostentación de un impresionante manejo de recursos y una envidiable capacidad para conjurar ideas, darles forma y maravillar al oyente. Las melodías vocales son de una variedad que jamás deja de sorprender; así como la vivacidad del solo doble de Marcus y André. Las orquestaciones, los arreglos de cuerda en base a sintetizadores de Mathias Wiesner, al igual que en otras canciones, agregan un valor inmenso. Y es que están presentes siempre, aunque por momentos no de forma protagónica, pero sin duda sin esos detallitos nada sería igual. También es de destacar la onda media oscura que tiene la canción, en especial sobre el final, y que es algo que tiene correlación con la parte de la historia que cuenta, una muy desgraciada, triste y desesperanzadora.

Las líneas finales de este mágico viaje no podría llevar un título mejor que Last Chapter (Thus ends…). Un breve resumen de lo que ha sido la quinta gran batalla, que ciertamente no ha terminado bien. Pero en el mismo resumen, oscuro y amargo como es, también nos hablan de la única esperanza que le queda a la Tierra Media. Aquí termina el disco, pero no la historia, pues si queremos seguir y llegar al final de ésta, basta con poner de nuevo el disco y escuchar War Of Wrath. No sé a quién se le habrá ocurrido la idea de hacerlo así, ¡pero vaya que resulta! El disco inicia con un final feliz, pero en realidad no tiene un final. Pero no sólo por eso es que NIME se erige como inmortal e interminable.

Nightfall In Middle-Earth brilla con luz propia en el mundo del Metal, un mundo en el que a decir verdad no escasean las estrellas. Es una obra forjada a partir de un arranque de genialidad de cuatro músicos y que destila un imperecedero olor a magia.

Comenté que las referencias literarias en este disco de algún modo lograron cambiarme la vida; logró interesarme de tal forma que terminé haciéndolo parte de mi vida profesional. Pero lo cierto es que en ese sentido, Blind Guardian no inventó nada. La mezcla de literatura y Metal es tan antigua como el Metal mismo. La gran proeza de los bardos fue hacerlo como nadie lo había hecho antes, de forma sublime y perfecta. Lo hicieron de una forma tal, que para muchos fue la entrada casi obligada las historias de J. R. R. Tolkien y su hijo. No inventaron nada, pero se convirtieron en verdaderos maestros del arte de unir dos artes. ¿Cuánto fanático de Tolkien no se hizo al Metal luego de este disco? ¿Y cuánto metalero no se hizo fan de Tolkien luego de estas 22 pistas? Imposible saberlo, pero qué hermoso que así haya sido, porque sé que los hay.

PowerMetal.cl te da la oportunidad de asistir al concierto de BLIND GUARDIAN en Chile, este miércoles 31 de agosto en el Teatro Caupolicán.

Lo único que tienes que hacer para participar es responder la siguiente pregunta:

¿Con qué autor se encuentra trabajando Blind Guardian para su próximo disco conceptual?

Envíanos tu respuesta a concurso@powermetal.cl (con el asunto «Blind Guardian») y no olvides incluir tu Nombre completo y RUT.

Hansi Kürsch, Andre Olbrich y compañía vienen a Chile promocionando el álbum «At The Edge Of Time», en un concierto celebrando los 10 Años de PowerMetal.cl, al igual que el de HELLOWEEN y STRATOVARIUS en abril pasado.

Ahora sí, ¡que ningún bardo chileno quede fuera!

Hansi Kürsch de BLIND GUARDIAN, habló en exclusiva con PowerMetal.cl acerca de su visita a Chile pactada para el 31 de agosto en el Teatro Caupolicán. En la entrevista, también entregó novedades sobre el álbum conceptual orquestado que está trabajando con el autor alemán Markus Heitz, y de sus recuerdo de la venida a Santiago del 2002.

[audio:http://www.powermetal.cl/wordpress/wp-content/uploads/2011/08/blindguardian_audio_sample.mp3|titles=Entrevista Hansi Kürsch]

«Es muy especial (este regreso) después de nueve años», dice Hansi a PowerMetal.cl, «puesto que tenemos tan grandes recuerdos del show del 2002, cuando visitamos Chile por primera vez. Había sido un público muy entusiasta y se generó una relación muy potente entre nosotros y Chile. Esperábamos con HARTAS GANAS solidificarla, de muchos antes del 2011, ¡sólo que nunca se nos dio la oportunidad! La última ocasión que fuimos a Sudamérica, por alguna razón parecía ser imposible pasar por ahí. Esta es la segunda oportunidad que tenemos de hecho y simplemente nos alegra que al fin haya resultado».

Los tickets para el concierto de BLIND GUARDIAN en Chile están a la venta a través de Ticketmaster (Falabella, Cine Hoyts, 6902000) y sin recargo en tiendas RockMusic.

Valores:

Tiendas RockMusic del Eurocentro (locales 0209 – 0213) y Portal Lyon (locales 42 – 44), sólo con pago en efectivo:
CANCHA (sector más cercano al escenario): $25.000
TRIBUNA: $18.000

Sistema Ticketmaster (Falabella, Cine Hoyts, 690 200):
CANCHA: $28.000
TRIBUNA: $22.000

BLIND GUARDIAN tocará en el Teatro Caupolicán a partir de las 20:00 horas, en lo que será la primera fecha de su gira por Latinomamérica. La decisión del cambio del Teletón -recinto originalmente anunciado- a otro de mayor capacidad, se tomó luego que a mediados de julio, quedaran las últimas entradas en venta a través de Sistema Ticketmaster. Esto, a más de un mes y medio del evento. Todas las entradas de tribuna, cancha y VIP previamente adquiridas, son completamente válidas para la presentación de BLIND GUARDIAN en el Caupolicán.

Blind Guardian

El ganador del concurso Twitter anunciado la entrevista que Hansi Kürsch dio a PowerMetal.cl, es Jorge Vega Fuentes.

A una semana del esperado recital de BLIND GUARDIAN en Chile fijado para el 31 de agosto, están por agotarse las entradas de cancha y tribuna a través de Ticketmaster, ¡sólo quedan las últimas por sistema! Los boletos restantes se pueden comprar exclusivamente en tiendas RockMusic del Eurocentro (locales 0209-0213) y Portal Lyon (locales 42-44), sin recargo y con un precio especial en efectivo.

Los valores son:

Tiendas RockMusic del Eurocentro (locales 0209 – 0213) y Portal Lyon (locales 42 – 44), sólo con pago en efectivo:
CANCHA (sector más cercano al escenario): $25.000
TRIBUNA: $18.000

Sistema Ticketmaster (Falabella, Cine Hoyts, 690 200), más cargo por servicio (últimas entradas):
CANCHA: $28.000
TRIBUNA: $22.000

Hansi Kürsch, Andre Olbrich y compañía vienen a Chile promocionando el álbum “At The Edge Of Time”, y celebrando los 10 Años de PowerMetal.cl, al igual que el de HELLOWEEN y STRATOVARIUS en abril pasado. “Es muy especial (regresar) después de nueve años, puesto que guardamos tan grandes recuerdos del show del 2002, cuando visitamos Chile por primera vez”, señala Hansi. “Había sido un público muy entusiasta y se generó una relación muy potente entre nosotros y los de Chile. Esperábamos con HARTAS GANAS solidificarla, de muchos antes del 2011, ¡sólo que nunca se nos dio la oportunidad! La última ocasión que fuimos a Sudamérica, por alguna razón parecía ser imposible detenernos ahí. Esta es la segunda oportunidad que tenemos de hecho y simplemente nos alegra que al fin haya resultado”.

BLIND GUARDIAN tocará en el Teatro Caupolicán a partir de las 20:00 horas, en lo que será la primera fecha de su gira por Latinomamérica. La decisión del cambio del Teletón -recinto originalmente anunciado- a otro de mayor capacidad, se tomó luego que a mediados de julio, quedaran las últimas entradas en venta a través de Sistema Ticketmaster. Esto, a más de un mes y medio del evento.

Todas las entradas de tribuna, cancha y VIP previamente adquiridas, son completamente válidas para la presentación de BLIND GUARDIAN en el Caupolicán.

Blind Guardian en Chile: ¡Gana un Backstage!

Estas son las dos personas que compraron sus entradas para el show de BLIND GUARDIAN en Chile, fijado para este miércoles 31 en el Teatro Caupolicán, y se ganaron un pase a backstage para el concierto:

Claudio Pozo Millán
Sebastián Maldonado Alarcón

PowerMetal.cl se pondrá en contacto con ellos para entregarles las instrucciones de cómo podrán hacer efectivo su premio.

A una semana del esperado recital de BLIND GUARDIAN en Chile, están por agotarse las entradas de cancha y tribuna a través de Ticketmaster, ¡sólo quedan las últimas por sistema! Los boletos restantes se pueden comprar exclusivamente en tiendas RockMusic del Eurocentro (locales 0209-0213) y Portal Lyon (locales 42-44), sin recargo y con un precio especial en efectivo.

Los valores son:

Tiendas RockMusic del Eurocentro (locales 0209 – 0213) y Portal Lyon (locales 42 – 44), sólo con pago en efectivo:
CANCHA (sector más cercano al escenario): $25.000
TRIBUNA: $18.000

Sistema Ticketmaster (Falabella, Cine Hoyts, 690 200), más cargo por servicio (últimas entradas):
CANCHA: $28.000
TRIBUNA: $22.000

Hansi Kürsch, Andre Olbrich y compañía vienen a Chile promocionando el álbum “At The Edge Of Time”, en un concierto celebrando los 10 Años de PowerMetal.cl, al igual que el de HELLOWEEN y STRATOVARIUS en abril pasado. Ahora sí, ¡que ningún bardo chileno quede fuera!

Blind Guardian

A una semana de su visita a Chile, están por agotarse las entradas por Ticketmaster, ¡sólo quedan las ultimas por sistema! Los tickets restantes se pueden comprar exclusivamente en Rock Music del Eurocentro y Portal Lyon en efectivo y con descuento.

Los precios son:

Tiendas RockMusic del Eurocentro (locales 0209 – 0213) y Portal Lyon (locales 42 – 44), sólo con pago en efectivo:
CANCHA (sector más cercano al escenario): $25.000
TRIBUNA: $18.000

Sistema Ticketmaster (Falabella, Cine Hoyts, 690 200), más cargo por servicio:
CANCHA: $28.000
TRIBUNA: $22.000

Hansi Kürsch, Andre Olbrich y compañía vienen a Chile promocionando el álbum «At The Edge Of Time», en un concierto celebrando los 10 Años de PowerMetal.cl, al igual que el de HELLOWEEN y STRATOVARIUS en abril pasado.

Ahora sí, ¡que ningún bardo chileno quede fuera!

Hansi Kürsch de BLIND GUARDIAN, habló en exclusiva con PowerMetal.cl acerca de su visita a Chile pactada para el 31 de agosto en el Teatro Caupolicán. En la entrevista, también entregó novedades sobre el álbum conceptual orquestado que está trabajando con el autor alemán Markus Heitz, y de sus recuerdo de la venida a Santiago del 2002.

«Es muy especial (este regreso) después de nueve años», dice HansiPowerMetal.cl«puesto que tenemos tan grandes recuerdos del show del 2002, cuando visitamos Chile por primera vez. Había sido un público muy entusiasta y se generó una relación muy potente entre nosotros y Chile. Esperábamos con HARTAS GANAS solidificarla, de muchos antes del 2011, ¡sólo que nunca se nos dio la oportunidad! La última ocasión que fuimos a Sudamérica, por alguna razón parecía ser imposible pasar por ahí. Esta es la segunda oportunidad que tenemos de hecho y simplemente nos alegra que al fin haya resultado».

Escucha esta misma declaración de Hansi Kürsch, haciendo click en el reproductor abajo:

[audio:http://www.powermetal.cl/wordpress/wp-content/uploads/2011/08/blindguardian_audio_sample.mp3|titles=Entrevista Hansi Kürsch]

BLIND GUARDIAN en Chile: ¡CONCURSO POR TWITTER!

Además del backstage para el concierto de BLIND GUARDIAN, cuyos ganadores se darán a conocer el miércoles en PowerMetal.cl, ¡tenemos otro concurso para regalar un ticket por medio de Twitter!

Lo único que tienes que hacer para participar es seguirnos en Twitter (@powermetalcl) y publicar lo siguiente en tu cuenta:

Entrevista con Hansi Kürsch de BLIND GUARDIAN en @powermetalcl – http://bit.ly/HansiPMcl – Blind Guardian en Chile – 31/8 – Teatro Caupolicán

La persona que más veces coloque esto en su Twitter, ¡se gana la entrada! ¡Así de simple!

Los tickets para el concierto de BLIND GUARDIAN en Chile están a la venta a través de Ticketmaster (Falabella, Cine Hoyts, 6902000) y sin recargo en tiendas RockMusic.

Valores:

Tiendas RockMusic del Eurocentro (locales 0209 – 0213) y Portal Lyon (locales 42 – 44), sólo con pago en efectivo:
CANCHA (sector más cercano al escenario): $25.000
TRIBUNA: $18.000

Sistema Ticketmaster (Falabella, Cine Hoyts, 690 200):
CANCHA: $28.000
TRIBUNA: $22.000

Cada vez que me toca revisar un álbum clásico, un mar recuerdos inunda mi mente. Es inevitable y un ejercicio casi obligatorio, porque son vestigios de períodos importantes en nuestras vidas, en mi caso, de los inolvidables años de la adolescencia. ¡Así es!, aquella época en que tu capacidad de asombro probablemente era el cuádruple de lo que es hoy, y donde cada disco nuevo añadido a tu lista de favoritos, era equiparable a encontrar un tesoro en la más recóndita de las islas. Esa mezcla de alegría, emoción, y un sentimiento inocente de privilegio, es algo que ha dejado marcas imborrables en quienes creemos que esto es mucho más que un simple estilo de música. En lo personal, cada álbum que ha marcado etapas de mi vida es una especie de cápsula del tiempo: un lugar que puedo visitar cuando quiero recordar pensamientos, situaciones, lugares, alegrías, momentos difíciles, etcétera; es algo que todos experimentamos –de una u otra forma- y que nos toca nuestra fibra emocional.

Y cuando se trata de recordar trabajos claves en décadas pasadas, hasta el día de hoy escucho opiniones como “los noventa fueron un desperdicio en lo musical”. No niego que en esos años comulgué con lo que opinaba la masa de rockeros y metaleros cercanos a las vertientes clásicas/tradicionales, pero a medida que fueron pasando los años entendí que era un error pensar que fue así; sin ir más lejos, ¿cuántas producciones brillantes fueron concebidas durante esos años? ¡Muchas! Aunque claro, el Heavy Metal ya no estaba en el mainstream como ocurriera diez años antes -el nuevo sabor del mes fueron otras tendencias que ya conocemos-, pero me atrevería a decir que era algo incluso necesario para recuperar el norte y encausar las aguas. A lo que me refiero es que estamos conscientes que cuando todo gira en torno al negocio, y se mira desde la perspectiva del dinero, se termina por sepultar cualquier intento de expresión artística real y honesta. En ese aspecto, que el Metal volviera al underground le jugó a favor a muchos conjuntos para dar rienda suelta a su creatividad, mientras que los más nuevos tuvieron la posibilidad de sobresalir y gozar de la exposición que realmente merecían. No por los singles, ni por sus costosos videos y producciones, sino porque su propuesta artística significaba algo… y una de las bandas que estuvo en la vanguardia de  aquél período fue Blind Guardian.

Tratando de recordar mi primer acercamiento con los bardos debo remontarme a 1996, cuando leí un review -publicado en una Heavy Rock- precisamente del Imaginations From The Other Side. Hablaban maravillas del álbum y hacían notar que era un paso adelante en su carrera; lamentablemente en Valparaíso era muy difícil adquirir material de ellos, pasaron los meses, pero siempre estuvieron en la lista de los grupos que tenía curiosidad por conocer y escuchar. También recuerdo que, al tiempo después, llegó a mis manos ese número donde aparecía una página completa promocionando el The Forgotten Tales (la misma  que se señala en el comentario del Tales From The Twilight World), y suena anecdótico contarlo, pero varias veces me pasó que conocía los nombres de los integrantes, había leído entrevistas y reviews, estaba en conocimiento de que eran importantes en Europa, sabía de su historia…. ¡todo eso sin haber escuchado una sola canción! Sería imposible que eso pasara hoy pero, en una época donde el acceso era limitado, acrecentaba aun más esta suerte de mitología que rodeaba a ciertos grupos; incluso llegué a pensar que cuando los escuchara sería imposible que me sintiera decepcionado. Y así fue…

La primera vez que me sumergí oficialmente en el universo bardo fue cuando vi los videos de Born In A Mourning Hall y Mr. Sandman en el canal Much Music a finales del ’97. Al tiempo después, en los típicos recorridos por las pocas disquerías de la zona, entro a la mítica Anarko Shop y me encuentro con la sorpresa que  habían llegado varios discos del catálogo de Blind Guardian. Por suerte había juntado el dinero suficiente para comprar uno y opté por llevarme el Tokyo Tales, que al tratarse de un álbum en vivo repasaba gran parte de lo que yo –en mi ignorancia- me imaginaba que eran los hits de la banda. Dicho CD causó furor entre mis amigos y, en un acto de compañerismo melómano, nos pusimos en campaña para conseguir el resto de la discografía. El modo era simple y muy común en esos años: si alguien se compraba un disco original “X”, los otros se compraban uno distinto. Así optimizábamos los esfuerzos y  podíamos abarcar la mayor cantidad posible de material. De esa forma llegaron el Follow The Blind, Nightfall In The Middle Earth (edición japonesa), Tales From The Twilight World, Somewhere Far Beyond y The Forgotten Tales… sin embargo el álbum del que primero leí había sido el más esquivo de hallar. Hasta que un día cualquiera aparece otro amigo -con quién siempre intercambiaba música- y me dice: “¡cacha Pedro!, fui a Santiago y aproveché de comprarme este disco”… y el CD que adquirió era ese que tanto había costado encontrar: Imaginations From The Other Side.

De inmediato me sorprendió el arte del maestro Andreas Marschall, con la dualidad del espejo que por un lado mostraba una habitación y, por otro, una realidad paralela de lo que parece ser la puerta de entrada a un mundo de fantasía; algo así como el ropero en las Crónicas de Narnia de C.S. Lewis. Otra cosa que me encantó fue que incluían guiños a otras portadas de su carrera, que le daba continuidad al concepto artístico de Blind Guardian y, además, le hacía honor al título. Desde esta tribuna quisiera reconocer el trabajo de ese tremendo artista, en mi opinión, está al mismo nivel de otros grandes ilustradores como Ken Kelly y Derek Riggs; por si eso fuera poco, en la foto promocional del booklet, Marcus Siepen vestía una camiseta del Cross Purposes de Black Sabbath, uno de mis predilectos de Iommi y compañía. Sin mucho preámbulo me llevo el CD a mi casa y esa misma noche, luego de casi dos años de espera, finalmente le doy PLAY en mi reproductor. En ese punto ya conocía lo suficiente de la carrera del grupo como para entender que  Imaginations era el punto de inflexión para los bardos. La mezcla perfecta entre la velocidad, crudeza y agresividad de los inicios, pero desarrollando esa faceta sofisticada y artística, que ya se había dejado ver en Somewhere Far Beyond, y que años más tarde alcanzaría niveles de genialidad casi inalcanzables con Nightfall In The Middle Earth. En ese sentido el concepto del título y la portada explican que el viaje no solamente era en términos letrísticos, también expresaba la necesidad de explorar ese “otro lado” musical, el cual, a mi juicio, daría forma definitiva a la identidad del grupo.

Este choque de estilos lo podremos apreciar desde la partida con Imaginations From The Other Side, que personalmente siento como una de las mejores composiciones que han hecho. Una pieza que mezcla magia, melodía, fuerza y una pirotecnia de arreglos; donde el trabajo de guitarras de la dupla Olbrich / Siepen es excepcional, y el desempeño de Thomen Stauch en los tarros me hacen dudar que sea un humano común y corriente. ¡Realmente es insano lo que toca este tipo! ¿Y Hansi?, su línea vocal es bombástica y potente a la vez, narrando la historia de alguien que esta harto de su realidad, en donde no hay espacio para soñar despierto. Dicha persona extraña sumergirse en esas historias de fantasía que lo acompañaban desde niño, pero que al momento de recordarlas sus memorias son confusas y comienza a atar cabos sueltos mezclándolas entre si (Was Peter Pan in Mordor?); o cuando se da cuenta que olvidó el desarrollo de algunas, por ejemplo: “Do you know if Merlin did exist / Or Frodo wore the ring / Did Corum kill the gods / Or where’s the wonderland / Which young Alice had seen / Or was it just a dream / I knew the answers / Now they’re lost for me”. Si hay algo en que se parecen Rush, Blind Guardian y Kate Bush, es que los tres son capaces de lograr letras increíbles basadas en referencias literarias.

I’m Alive tiene la agresión propia de la primera etapa, donde Hansi sobresale logrando una interpretación desgarradora y furiosa, haciéndole justicia al sentimiento de reclusión, dolor y locura del personaje: “I’m alive my friend / I can feel the shadows everywhere / I’m alive / I left the shadows / Far behind me / Another one is waiting”. Los leads son marca registrada y me quiero detener en André Olbrich, en mi opinión, es un guitarrista subvalorado. Tiene un estilo único y reconocible, pero me parece que no se le ha dado todo el crédito que merece. A Past And Future Secret es de esas canciones que podríamos catalogar como inolvidables: se trata de una balada de influencias medievales sazonada de fantásticos arreglos orquestales y vocales, con Hansi vistiéndose de juglar para narrarnos la letra inspirada en el mito del Rey Arturo. Imposible no recordar  la vez que tocaron en el show del Victor Jara en 2002, donde la comunión alcanzada entre la banda y el público le otorgo una atmósfera que, hasta el día de hoy, me pone la piel de gallina cuando lo recuerdo.

Algo similar me pasa cuando escucho The Script For My Requiem, otro de los momentos esperados en los conciertos de Blind Guardian, y una de las más grandes composiciones de la historia del Power Metal. Si hablamos de canciones que “definen bandas esta podría ser una de las que mejor conjugan el sentimiento de los bardos, ¡lo tiene todo!: riffs potentes, partes orquestales, melodías ingeniosas y un coro épico que llena cada espacio “Returning of the miracles / It’s my own requiem / The jester’s tears / They are inside me / Agony’s the script for my réquiem / Returning of the miracles / It’s my own requiem / Is the script already written / Jester’s tears I cry / Yes, I cry”. Los arreglos vocales -así como las voces de apoyo- son de otro planeta, con Olbrich y Siepen gigantes en los estribillos. La letra habla de los caballeros templarios y la incansable búsqueda del Santo Grial, que por supuesto no sería lo mismo sin la garra y la pasión que le imprime Hansi, quedando inmortalizado para siempre en la magnífica estrofa: “Still I hear the scream of thousands: Crucify, crucify!!! / Take it all / Our gold, our homes, our life / But we didn’t kill your Christ!! / Reach out for your holy grail / Enslave us and make us / Your god’s sacrifice!!”.

La tónica de canciones con alto grado de elaboración sigue en Mordred’s Song. Esa exquisita melodía de guitarra acústica dan paso a riffs de un feeling impresionante. El fraseo es un tanto reposado, pero no por eso menos expresivo,  y la parte donde Mordred exclama “I never wanted to be what they told me to be / Fulfill my fate than I’ll be free / God knows how long / I tried to change fate” me recuerda  cuando Jesús se cuestiona su destino en la parte final de Gethsemane en JC Superstar. Volviendo al material más agresivo nos encontramos con Born In A Mourning Hall otra de mis favoritas- y la única canción que conocía antes de conseguir este álbum. Si bien es poderosa, las melodías de Olbrich son gancheras y logradas de excelente forma, lo mismo que líneas vocales. La letra es bastante elocuente  y preferiría que ustedes mismos la interpreten según sus propios puntos de vista; en lo personal en esta parte del coro se resume todo: “Born in a mourning hall / Shadows left the fear in the new born child / Peter Pan will never reach the other side”.

En Bright Eyes la influencia de Queen es clara, de eso no hay dudas. La atmósfera de esta canción tiene una cierta aura oscura y depresiva, donde los hipnóticos “fool just another, fool just another…” y “i’m watching you, watching you…” desafían los límites de cordura. Como mencioné, las enseñanzas de Queen se hacen presentes en los arreglos vocales, aunque en la parte del solo volvemos a terrenos power metaleros. Another Holy War sigue la línea de I’m A Alive y Born In The Mourning Hall, con un tremendo trabajo Thomen Stauch y un coro magnánimo. Las armonías de Olbrich / Siepen que se dejan caer al final le imprimen un matiz interesante. Cerrando llega And The Story Ends, un corte que perfectamente podría ser el preámbulo de lo que después encontraríamos en Nightfall In The Middle Earth. Las líneas vocales, los arreglos del coro, e influencias progresivas, serían algo explotado a gran escala en la obra magna de 1998.

Al igual que mis compañeros de la página, me es difícil señalar cual es el mejor disco de Blind Guardian. No es una tarea fácil, aunque si vamos por un asunto emocional, la pelea estaría entre Imaginations y Nightfall; para el conjunto es claro que es uno de sus favoritos, de hecho, en el concierto de 2002 tuvimos el privilegio de escuchar 6 de las 9 canciones que contiene esta placa. Y en el DVD Imaginations Through The Looking Glass se despacharon ocho, lo que habla de lo cómodos que se sienten con este material que en vivo funciona a la perfección. Uno de los grandes trabajos que ha dado el Power Metal en su historia, una vez más, echando abajo el paradigma que los noventa fueron un desperdicio… si está claro que fue sólo un mito. Sólo había que buscar.

El placer de retomar este disco para hacer una crónica me produce un placer aun más grande por lo primero que me hizo pensar… ¿cuál es el primero que escuchaste de tus bandas favoritas? Y así, empiezo a pensar en el Seventh Son de Maiden, el Keeper II de Helloween, el Angels Cry de Angra, el Land Of The Free de Gamma Ray, el Trapped! de Rage y obviamente un extenso e inacabable etcétera. Y por cierto, me acuerdo que por allá por 1996, me tocó la fortuna de conocer a los bardos y precisamente con este disco, el gigantesco Somewhere Far Beyond.

Me acuerdo que me fui para la casa de unos tíos que tenían Internet telefónico en ese tiempo, en Maipú (¡al otro lado de Santiago!) y que estuve sacando unas letras de Helloween y las de este disco, y además conocer la carátula y además a sus integrantes, enterándome de la existencia de un sujeto llamado Hans Jürgen Kürsch, Hansi para los amigos y en realidad para todos, un chascón con cara de bonachón que era el que cantaba y además tocaba el bajo, acompañado además de su amigo del colegio André Olbrich en la guitarra, Marcus Siepen en la otra guitarra y Thomas “Thomen” Stauch en la batería, conformando lo que a la larga sería la alineación clásica de Blind Guardian.

Bueno, yo escuché este disco antes de conocerle la carátula pero a estas alturas creo que primero hay que hacer una mención a ésta. Me parece derechamente… ¡extraordinaria! De hecho, a estos teutones (paréntesis, no puedo evitar señalarlo, documentándome para esto me entero que la palabra “teutón” vendría del galo y significaría algo así como “de la tribu de las aguas”, ¡notable!) los apodan los bardos… y me atrevo a preguntarles… ¿hay un arte de tapa más “bardo” que el del Somewhere Far Beyond? Con estos siete personajes medievales, algunos con espadas, otros con instrumentos de la época, sentados rodeando un orbe mágico frente al guardián ciego en medio de un bosque oscuro, espectacular. Blind Guardian es una banda llena de artes de tapa realmente fantásticos (varios obra de Andreas Marschall) pero este es mi favorito.

Cuando puse el cassette y escuché el “turu ruru rurun, turu rurún” de la guitarra clásica de Time What Is Time me acuerdo de haberme preguntado, o más bien exclamado… “pero, ¿¡qué es esto!?”. Tras esto, la armonía con la segunda guitarra… inmediatamente me acordé de Battery de Metallica pero evolucionada, aumentada, armonizada y perfeccionada… luego la patada en la cabeza que fueron esas dos guitarras eléctricas, pesadísimas, intensas, hermanas… ¡y lo que fue descubrir la voz de ese sujeto que días después, por Internet, como les contaba, me enteré que se llamaba Hansi Kürsch! Y darse cuenta de que el tipo tenía básicamente dos formas de cantar… una más bien apacible, suave y acogedora como en el “when the moonchild is crying”… y otra aguda, raspada, agresiva y destilando garra, como en el “replicant / or human / I know the way to show”, llegando al coro con ese “time, what is time” casi melódicamente thrasher y con armonías vocales… una maravilla. Y también, descubrir que en esta banda los guitarristas tienen trabajos más específicos, hay un líder que es Olbrich y un rítmico que es Siepen, y ambos en sus respectivos roles eran, fueron, son y serán fundamentales… pero la deliciosidad de los solos en este tema no tienen desperdicio. Me sorprendió inmediatamente la cantidad de información y complejidad de este tema, aunque es un concepto que a la larga marcaría la totalidad de la carrera de los bardos de Krefeld, pero bueno, eso es algo que hace quince años yo no sabía y no tendría porqué haber sabido. ¡Y el final!, sobrecogedor, armónico, elegante, sofisticado. En suma, qué difícil hacerle justicia con palabras a esta obra de arte del Metal germano, uno de mis temas favoritos de toda la carrera del guardián ciego y que inmediatamente en esos años me provocó pensar que estaba en presencia de unos portentos del Metal.

Lo que sí, nunca le he perdonado a Blind Guardian no haberme dado ni siquiera un par de segundos para terminar de metabolizar la cantidad de información del primer tema (o sea, yo no leo música, pero ¡lo que debe ser esa partitura!), y lanzar inmediatamente otro clásico infernal, incombustible e inmortal como Journey Through The Dark. OK, pasados los años, cuando en el shuffle de Winamp me aparece Time What Is Time, inmediatamente le saco el shuffle para escuchar Journey sin respiro, pero en ese tiempo no lo podía creer. ¡Cuánto valen esos riffs y el grito de Hansi, las guitarras armónicas y la batería totalmente speed de Thomen! Pero lo que me pone realmente la piel de pollo, e imagino que a muchos de ustedes también, es el coro, uno de los más representativos de la carrera de los bardos, con ese “you’re the mystical old bard / on your journey through the dark / mystical old bard / your journey through the dark”, probablemente uno de los más speedmente emocionantes de la historia del Power Metal. Con esto ya comenzaba a consolidar en mi cabeza quinceañera una idea que mantengo hasta el día de hoy… la complejidad de las composiciones de Blind Guardian forman parte de su esencia, la cantidad de “ideas” musicales que existen en cada uno de sus temas es única… a lo que voy es que, sin mirarlas en menos, a lo mejor otras bandas habrían hecho cuatro o cinco temas con la cantidad de ideas que Blind Guardian expone en dos.

La multiplicidad de recursos y variantes de los bardos se ve reflejada con este interludio de un minuto llamado Black Chamber, sólo en base a la inimitable voz de Hansi y un sutil piano. Nada más. ¡Fantástico! OK, no es el disco donde más destacan los interludios de Blind Guardian (en ese sentido es difícil pensar en algo más magistral que lo que se logra en el Nightfall In Middle-Earth), pero me parece que esa tendencia se empieza a marcar aquí.

Y un teclado y un tenue sonido orquestado dan comienzo a otra versión de Blind Guardian, la más midtempo, tras los dos electroshocks que dan inicio al disco. Con Theater Of Pain la banda mostraba otros recursos más, comodidad en tiempos más lentos sin perder intensidad, incluso hallo una cosa media sabbathiana por momentos, sin perder esa cosa mágica de dar rienda suelta a ideas diversas y que en otras bandas a lo mejor sonarían pretenciosas y pegadas a la fuerza. Es cierto, Theater Of Pain es menos “oreja” que otros temas de este mismo trabajo, pero piensen en la cantidad de ideas proyectadas en un tema que es de 1992. Genial.

Ya sumergido en ese verdadero mundo que es Blind Guardian, la guitarra acústica en The Quest For Tanelorn es una total caricia para el martillo, yunque y estribo del auditor. Aquí es inevitable hacer una muy pequeña referencia a Tanelorn, una ciudad ficticia nacida en las novelas fantásticas de Michael Moorcock –si quieren leer alguna referencia mayor a esto, les sugiero revivir el review que hicimos de At The Edge Of Time, particularmente en lo referente a la gran Tanelorn (Into The Void)–, pero lo hago fundamentalmente para tocar otro tema: las letras de Blind Guardian. Hay bandas que hablan de muchas cosas, por ejemplo a Maiden le gusta la historia y la guerra, las de Judas son más triviales, Helloween con su humor alemán… lo de Blind Guardian es esa cosa medieval/fantástica, de juegos de rol, de literatura casi geek, cosa que respeto profundamente tanto como a los fans de esta vertiente literaria, pero les debo ser franco y contarles que a mí no me prende pero para nada este tipo de corriente… y cuál es mi punto, para hacérselas corta… si para mí, los bardos son una de las más grandes bandas de la historia del Heavy/Power Metal… ¡lo que debe ser Blind Guardian para los/as muchachos/as a los que les gusta la literatura fantástica! Siempre es algo que me ha hecho dimensionar lo grandes que son estos alemanes, o sea, por ejemplo, si no siendo fan de esta literatura me vuela la cabeza, ¡cómo lloraría con el Nightfall si me gustara el Silmarillion! Pero bueno, hecho este alcance, The Quest For Tanelornes una joya de aquellas, mezclando los tiempos más lentos con guitarras armónicas, con intensidad pura, y ese coro lleno de magia, muy Queen, para pasar a la deliciosidad del “spiritus sanctus, vita aeterna”. Para destacar además que la guitarra líder en este tema la lleva nada menos que un invitado de lujo como Kai Michael Hansen, el Power Metal hecho persona, y cómo se nota la distinción entre su estilo y el de André Olbrich, que comenzaba a encontrar su consolidación. Aportazo el de Kai que además ayuda a hacer aun más distinguible el estilo de Olbrich, consolidando lo insinuado en sus anteriores trabajos.

El lado A de mi cassette terminaba con la gran Ashes To Ashes, otro temón con todas sus letras. Perdón por la efusividad, pero… ¡qué tema más bueno por la cresta! Su intro casi de película de terror ochentosa, sus guitarras y bajo derechamente thrashers, y ese monumental grito del “leave him!!” de los 1.20, seguido por una guitarra agudísima y una batería derechamente fulminante… ¡increíble! Tuve que escuchar seis veces ese pasaje para poder escribir esto. Para qué decir el coro con su “ashes to ashes / dust to dust / when then life clock strikes you will obey / time isn’t here to stay”. Es el tema donde más me subyuga el trabajo de André Olbrich en este disco y probablemente uno de los que más me llega de toda la carrera de los bardos. ¿Y qué me dicen del final, ah, con el “taste the poison / feel that this is life / hallowed be the game”?

Llega el momento de dar vuelta el cassette para encontrarse la que probablemente es una de las más grandes baladas de la historia de la música. Para algunos sonará exagerado pero de verdad para mí es así. Cuesta encontrar palabras para definir las emociones que provoca la enorme The Bard’s Song – In The Forest, uno de los temas más emblemáticos de la carrera de Blind Guardian y probablemente el más coreado de todos en sus presentaciones en vivo. De hecho, la versión en estudio es fantástica, pero lo que se logra en vivo es sobrecogedor, todos se la saben, sólo necesitan las guitarras de André y Marcus, Hansi puede descansar su voz y contemplar a miles de gargantas convertidas en una gran conmemoración barda… y así, aprendimos que el mañana nos llevará hacia otro lado, lejos de casa, nadie recordará nuestros nombres, pero la canción de los bardos permanecerá. Es un tema tan mágico y grandioso que no sólo genera emociones individuales, sino que una sensación de colectividad, de unión, de compañerismo… o sea, ¡miren lo que les estoy diciendo! Cuánta magia, no soy digno. Gracias Blind Guardian, se pasaron.

Voy a ser honesto. The Bard’s Song – The Hobbit me parece el tema más bajo del álbum. No es un mal tema, para nada, igualmente es potente, melódico y cumple 100% con el ADN de este maravilloso disco, pero me suena un poco pegado a la fuerza como secuela de The Bard’s Song – In The Forest. Sí, me encantan los trabajos vocales cada vez más Queen y la referencia eléctrica a la primera parte, así como el final acústico, pero no me llena el gusto.

¡Gaitas! ¡Gaitas! Sí… ¡Gaitas! Ese es el interludio The Piper’s Calling, el llamado del gaitero… para ir a algún lugar más allá… y pasar al que es mi tema favorito de toda la carrera de Blind Guardian y que cierra este trabajo. Entiendo que la gran mayoría pueda preferir otros, es cosa de gustos y ellos me parecen sumamente respetables, comprensibles y valorables. Pero el mío es este muchachos. Somewhere Far Beyond, el title track, consta de siete minutos y veintinueve segundos de TODO LO QUE ME GUSTA de Blind Guardian. Me encanta que sepa mezclar entre la grandilocuencia y la sencillez que se alcanza por ejemplo con el “I came from far / beyond your reality” casi sólo con la voz de Hansi, la batería con tucatuca y ese bajo exquisitamente básico… obviamente, también las intervenciones de la guitarra de André, los cambios de ritmo, de ambiente, hasta llegar a ese maravilloso y emocionante coro de “somewhere far beyond / the march of time it has begun / somewhere far beyond your reality / and then the march of time begins”. Pelos de punta cada vez, pero cada vez que la escucho. Un trabajo soberbio, con la cuota suficiente de sofisticación para no perder la esencia metálica de su sonido.

Si bien el disco termina oficialmente aquí, igualmente hay que referirse a ese par de buenos covers con los que cuenta como bonus tracks. El primero es la conocida Spread Your Wings de Queen, banda influencia directa en los bardos fundamentalmente en sus armonías vocales, faceta donde Brian May y ese tal Farrokh Bulsara, ese mismo, el de Tanzania, son los reyes de reyes en la historia de la música. Un buen tributo a una banda que influyó e influye directamente en los bardos, a tal punto que posteriormente titularían un disco de la misma forma que los británicos con su A Night At The Opera. ¡Pero el otro cover es una locura! Satan es una banda de la NWOBHM y en su disco Court In The Act de 1983 usted puede encontrar un TEMAZO llamado Trial By Fire, tributado con justicia por los bardos, con tanta justicia que por momentos parece un tema propio… ¡increíbles las dos guitarras! Háganse un favor muchachos, documéntense y escuchen ese discazo de Satan, no se van a arrepentir.

Bueno, obviamente después de conocer y vivir a Blind Guardian a mis catorce años, después escuché el Battalions Of Fear, el Follow The Blind y sobretodo el increíble Tales From The Twilight World. Ahí, comencé a entender que Somewhere Far Beyond no sólo era un discazo en sí mismo, sino que además marcaba una evolución en la curva de rendimiento de una banda distinta a cualquier otra, no sólo en el sonido (y particularmente en la consolidación del estilo de André Olbrich en la guitarra) sino que además en su concepto, en la concepción de un álbum en su totalidad más que en la suma de sus partes, cosas que a mi juicio si bien se insinuaban en los trabajos anteriores (particularmente el TFTTW), llegaban por primera vez a un punto tan alto en este trabajo. Después vendrían más evoluciones con el Imaginations From The Other Side y el Nightfall In Middle-Earth, pero eso ya es materia de otra historia. Y mientras tanto, por lo que significa, lo que implica, y más allá del sonido y del enorme crecimiento como banda que alcanzaron en este disco los bardos de Krefeld, este es “mi” disco de Blind Guardian. Y el tuyo, ¿cuál es?

DE LOS BARDOS…

Hay muchas instancias en la literatura fantástica en que la palabra «Bardo» se utiliza indiscriminadamente para hablar de trovadores, juglares, poetas, músicos, heraldos, es decir, cualquier oficio en el arte del entretenimiento. Los verdaderos Bardos se encontraban en las culturas celtas (Escocia, Irlanda, Gales, Galia, Bretaña, etc.) y cumplían la misma función que los «Escaldos» en Escandinavia y los «Scops» entre los anglosajones.

Escribían y recitaban poesías, hablaban de historias, leyendas y mitos versadamente y con música. El instrumento principal de un Bardo era el arpa y él era el responsable de transmitir oralmente las epopeyas nacionales y poemas a otros. Un círculo de Bardos consistía en una junta de estos que se entretenían contando historias y en la que todos participaban con un par de canciones o poemas musicalizados. Sus tradiciones se remontan desde la Antigüedad, pero proliferó con más fuerza en Gales y en Irlanda durante la Edad Media hasta el Prerrenacimiento. Los Bardos desaparecieron de la Galia después de la Conquista Romana, aunque permanecieron en otros lugares ocupados como Armórica, actual Bretaña. Luego de la llegada del Cristianismo a Gales, los Bardos se transformaron en «Poetas de la Corte». Algunos solían pertenecer a la nobleza y fijaron reglas para recitar a través de la formación de gremios.

Los Bardos desaparecieron cuando fueron considerados por los ingleses «políticamente peligros» y decretaron a sus gremios fuera de ley. No se escuchó más de ellos hasta que a finales del segundo milenio, en el siglo XX, la década de los noventa, el espíritu bardo renació en cuatro alemanes. Ellos son Hansi Kürsch, André Olbrich, Marcus Siepen y Thomen Stauch, quienes encantaron al metal con emotividad épica, dulzura juglaresca y una sensibilidad mágica musical nunca oída, lo que los transformaron en uno de los conjuntos más reconocidos del metal de los últimos años. La siguiente es la historia de los Bardos del Metal perdidos en el tiempo: BLIND GUARDIAN.

Tomorrow will take us away
Far from home
Noone will never know our names
But the bard’s songs will remain…

DE LUCIFER’S HERITAGE AL GUARDIAN CIEGO

En la localidad alemana de Krefeld se encuentra el punto de partida de Blind Guardian, cuando en 1985, el guitarrista de 18 años André Olbrich propone a uno de sus compañeros de colegio, Hansi Kürsch, formar una banda con influencias de Metallica, Iron Maiden, Queensrÿche y la incipiente escena de Hamburgo liderada por Helloween. El último accede a tocar el bajo y cantar, y eligen el nombre Lucifer’s Heritage.

El dúo encuentra a Marcus Dörk para acompañar a Olbrich y al inexperimentado baterista de no más de 15 años, Thomas Stauch, quien tomaba lecciones de guitarra con André. Con formación completa, ese mismo año, Lucifer’s Heritage graba Symphonies Of Doom. En la maqueta se escuchan cinco canciones (Halloween, Brian, Dead Of The Night, Symphonies Of Doom y Lucifer’s Heritage) con marcadas influencias de Metallica de la era de Kill’em All, el tinte épico de los primeros años de Iron Maiden y de la explosiva melodía de Helloween. Pero el grupo no consigue el ansiado contrato con algún sello que los llevase a grabar un LP y Thomen, junto con Dörk, que también canta en SoD, abandona la fallida incursión.

Pero en 1986, y tras la ida y venida de varios integrantes, hacen el segundo demo con la participación de Christoff Theissen en la segunda guitarra y Hans-Peter Frey como baterista. Battalions Of Fear es el título y se ven clásicos como Majesty y Run For The Night. La nueva propuesta de Lucifer’s Heritage es mejor recibida, la producción mejora y los temas son mucho más ordenados que los del primer demo. A raíz del progreso del grupo, Stauch no tarda en volver a la alineación y entra el nuevo guitarrista Marcus Siepen, en lo que sería el primero de dos cambios de miembros en la carrera de la banda. Sin duda, el inédito hecho en la historia del metal de que Blind Guardian mantuviera su formación intacta desde 1987 hasta el 2005 -durante 18 años para ser precisos-, es uno de los secretos que ha desembocado en el éxito de la trayectoria de estos alemanes.

Después de los cambios, Lucifer’s Heritage pasa a llamarse Blind Guardian y la suerte les empieza a sonreír. Una copia del Battalions Of Fear llega a manos del departamento de No Remorse, una nueva compañía discográfica independiente y Blind Guardian firma contrato con dicha casa en 1987.

Así Hansi, André, Thomen y Marcus graban su primer full length album en Karo Studio Münster, Alemania, entre octubre y noviembre del ’87 y con la producción de Kalle Trapp (Destruction, Drifter y Grinder). En enero de 1988 el disco sale a la venta bajo el nombre de Battalions Of Fear, al igual que la maqueta anterior. En esta primera placa aparecen los cinco temas del segundo demo más otros cuatro que fueron escritos después de la llegada de Siepen. Battalions Of Fear muestra a una banda joven con una actitud agresiva pero melódica, tal como en Walls Of Jericho de Helloween.

Desde este disco ya se nota una preferencia por parte de Blind Guardian de hablar ficción y fantasía medieval en sus letras, especialmente de la literatura del profesor J.R.R. Tolkien. En Majesty se habla de El Señor de los Anillos, al igual que el título de la instrumental inspirada en el compositor clásico Antonin Dvorak, By The Gates Of Moria y el bonus track Gandalf’s Rebirth. Y esto sería sólo el comienzo del coqueteo entre la obra de Tolkien y la música de Blind Guardian, que más tarde llegaría a zanjarse en una relación inseparable. La canción Guardian Of The Blind, mientras, está basada en It de Stephen King. Battalions Of Fear irrumpe con cierto éxito en el underground de Alemania, pero no más allá de eso. «Tocamos nuestros primeros conciertos -ocho fechas, junto con Grinder- en todo el país y llamamos la atención de varios fanáticos de la escena (Hansi)».

Lanzado al año siguiente, Follow The Blind es uno de los álbumes más rudos que Blind Guardian ha entregado. «Pasábamos escuchando Testament, Forbidden y Holy Terror todo el día. Sí, fue nuestra época Thrash (Marcus)». En el segundo trabajo aparece una nueva fuente, la saga Stormbringer extraída de las series de Elric of Melnibone escritas por Michael Moorcock, patente en Damned For All Time y Fast To Madness. Este álbum es considerado por algunos como el más débil de la discografía, refiriéndose al estándar histórico del grupo.

Salvo Banish From Sanctuary y Valhalla, más la colaboración de Kai Hansen en voces y guitarras en esta última y Hall Of The King, el resto del LP no posee ningún otro punto sobresaliente y pocos son los momentos en que se escuchan trazos melódicos, a pesar de la utilización de sintetizadores, es lo que se argumenta. Sin embargo y gracias al performance de Hansen, Follow The Blind capta nuevos adherentes para Blind Guardian en Alemania y, sorprendentemente, en Japón, donde el álbum se mantiene durante varios meses rankeado en los charts, lo que habla muy bien de este LP. Lamentablemente, la banda no realiza ningún tour este año debido a que Marcus y André son reclutados en el servicio militar alemán. Ello quedaría para el siguiente álbum…

EL RENACIMIENTO DE LOS BARDOS

Después de Battalions Of Fear y Follow The Blind, llega 1990, el año clave en la carrera de Blind Guardian. El 16 de julio, Tales From The Twilight World sale a la venta. Este tercer esfuerzo representa un enorme salto evolutivo en la música, lejos lo mejor que haya hecho hasta ese entonces y, probablemente, el cambio más significativo de Blind Guardian que ayudaría construir las bases de los discos que llegarían. Marcus: «Twilight es el primero en donde alcanzamos nuestro real estilo. Los dos anteriores fueron entretenidos de grabar y todavía nos gustan, pero no estaban definidos».

Tales From The Twilight World derrocha velocidad y melodía del Power Metal con la precisión técnica del Speed. La voz de Hansi muestra un gran progreso y los coros alcanzan una gran elaboración, a la vez que las segundas voces juegan un papel más relevante, estampa característica de Blind Guardian de los noventa. Es en este LP donde André Olbrich empieza a desarrollar su ahora inconfundible estilo de tocar los lead breaks.

También se trata del debut del pintor alemán Andreas Marschall (Running Wild, Grave Digger, Destruction) que se encarga de crear la carátula para Blind Guardian, la primera de muchas en las que contribuiría en el futuro, ilustrando un submundo atestado por repulsivas criaturas adorando a un pérfido ser. Algunos de los temas que se pueden nombrar son Welcome To Dying, Goodbye My Friend, Lost In The Twilight Hall nuevamente con la participación en guitarras y voces de Kai Hansen, y Lord Of The Rings, escrita por Hansi y Marcus, en donde se aprovecha el progreso a la hora de componer para lograr el ambiente adecuado que acompañase las letras inspiradas en los libros del mismo nombre. Como dato curioso de la canción, Hansi Kursch utiliza sin razón alguna la frase seven rings to the gnoms in their halls made of stone, cuando en realidad es seven rings to the dwarves… Además, otra vez recurren a Stephen King para los versos de Tommyknockers.

Twilight World es la primera gran obra maestra de Blind Guardian, y venden 30 mil copias en Alemania, pero seis meses después del lanzamiento, No Remorse Records se hunde en la bancarrota y desaparece. El grupo se las arregla para salir del contrato, recupera los derechos sobre su catálogo y queda libre de negociar con cualquier otra compañía. Mientras tanto, Virgin Records distribuye el disco. Como en 1989, Blind Guardian en el ’90 tampoco realiza gira. El tour estaba fijado justo después de la salida de Tales…, pero Thomen se somete a una intervención quirúrgica a uno de sus pulmones lo que lo imposibilita tocar por ese año. Recién en 1991 Blind Guardian hace su primera gira por Europa con los norteamericanos Iced Earth y se origina una amistad que no sólo duraría hasta hoy, sino que también entregaría jugosos dividendos musicales en el futuro.

Negociar un nuevo contrato era el objetivo después del tour e, increíblemente, la misma compañía que se había «apiadado» de Blind Guardian cuando No Remorse había quebrado, Virgin Records, un sello de alta envergadura y presupuesto, hace una muy buena oferta y la banda acepta. Blind Guardian contaría con mayores sumas de dinero para concretar sus proyectos, pero no falta, y con razón, la voz temerosa que advierte que podrían cambiar su estilo a uno más comercial a cambio de grandes estudios para grabar, edición de ciento de miles de copias, etc. Pero Hansi Kürsch se atreve a correr el riesgo. «Cuando llegamos a Virgin, la gente esperaba que cambiásemos de ser una banda de Heavy Metal a una del mainstreem. Afortunadamente, el sello nunca nos pidió que hiciéramos eso. No habríamos firmado con ellos si nos lo hubieran exigido… tuvimos el privilegio de no ser interrumpidos».

Con un nuevo y mucho más ventajoso contrato, Blind Guardian entra a Karo Studios de Hamburgo, el mismo de siempre, entre marzo y mayo de 1992 para dar forma a Somewhere Far Beyond, una de las piedras angulares del Power Metal de los ’90 y la pólvora que detona la popularidad de la banda. En palabras del propio Marcus, con Somewhere Far Beyond tratan de hacer el Tales… aún mejor, más preciso, pero sin mayores cambios. El álbum sin embargo significa otro paso adelante en el desarrollo musical de los Bardos y cuenta con una puesta en escena más fantasiosa, mágica y melódica que su antecesor gracias a canciones como Time What Is Time, Journey Through The Dark y Somewhere Far Beyond.

Por última ocasión se escucha la guitarra de Kai Hansen en una colaboración con Blind Guardian en The Quest For Tanelorn, inspirado nuevamente en la saga Stormbringer y escrita por el mismo Kai y la banda. Se descubre además a Blind Guardian haciendo composiciones atípicas como Black Chamber y Theatre Of Pain con importantes arreglos de orquesta. Pero los momentos más recordados de este cuarto álbum son sin duda las dos canciones conocidas como The Bard’s Song: In The Forest y The Hobbit. La primera, una balada que emula aquellos círculos de bardos -escena ilustrada en la portada-, se convierte en un gran hit y hoy es un punto obligado en cada uno de los shows. Cabe destacar la primera guitarra de Olbrich que en Somewhere Far Beyond consigue patentar definitivamente su estilo de lead breaks al armonizar los solos con octavas y utilizando el pedal wah.

Inmediatamente realizado el álbum, salen de gira por Europa, otra vez con Iced Earth, hasta que en diciembre tocan por primera vez fuera del Viejo Continente, en Japón para ser exactos. Estas presentaciones no significan sólo para Blind Guardian una de sus más excitantes e inolvidables experiencias, «llegar al otro lado del mundo y tocar ante cuatro mil fanáticos enloquecidos», sino que además escogen dos de esos recitales para grabar un álbum en vivo, como Deep Purple, Judas Priest y Iron Maiden lo hiciera en su oportunidad. Lo titulan Tokio Tales y aparece en las tiendas en febrero de 1993. El disco consta de una compilación en directo de varios de los mejores temas de Blind Guardian, entre ellos Journey Through The Dark, Traveler In Time y Welcome To Dying, aunque se echa de menos la presencia de canciones del Somewhere Far Beyond -solamente hay tres-, especialmente The Bard’s Song – In The Forest.

Es durante la mezcla de Tokio Tales cuando la ruptura de relaciones entre Blind Guardian y Kalle Trapp, se hizo evidente. Trapp había sido el responsable de grabar Tokio Tales y cuando les enseñó el tema Banish From Sanctuary, los integrantes la detestaron: «¡Sonaba igual a la versión de Follow The Blind! ¡Igual que a la de estudio! Un álbum en vivo debe ser como un álbum en vivo y no como uno de estudio (Marcus)». La banda sintió que Trapp se había alejado de la visión que tenían -hacia una música más compleja- y que no aprenderían más de él, por lo que el momento de buscar a un nuevo productor había llegado.

El reemplazante lo encuentran en Flemming Rasmussen, hombre detrás de notables discos como Ride The Lightning, Master Of Puppets y …And Justice For All, de Metallica. La primera experiencia de Blind Guardian con Rasmunssen no obstante fue atípica: Hansi, Marcus, André y Thomen querían con ansias grabar nada menos que Mr. Sandman de Walter Valentino Liberace antes de entrar de lleno en el álbum. El nuevo productor odiaba tanto la canción que cuando trabajaban en ella, mandaba a un ingeniero asistente para terminarla. Cuando la finalizaron, decidieron que Mr. Sandman aparecería como lado B del single para el CD que grabarían. Resultó que cuando enviaron el cover a Virgin, los ejecutivos se enamoraron de la canción y por primera vez estuvieron dispuestos en gastar grandes sumas de dinero para promocionar un tema del grupo con un video clip. Hansi: «Dijimos OK, pero para hacerle un video tendríamos que incluir Mr. Sandman en el próximo álbum, lo que echaría a perder la actitud del disco». De este modo, decidieron que debería estar en otro LP especial y fue así que surgió la idea de The Forgotten Tales

LA CONSOLIDACIÓN DE BLIND GUARDIAN Y SALVACIÓN DEL POWER METAL

Pero el nuevo disco «en serio» es la prioridad de los Blind Guardian que trabajan desde agosto del 1994 hasta marzo del año siguiente en Sweet Silence Studios, Dinamarca, en lo que sería la primera superproducción del grupo. El tres de abril de 1995 aparece Imaginations From The Other Side, un álbum complejo lírica y musicalmente, denotando una búsqueda premeditada hacia la perfección. Se trata de un disco que habla difusamente en algunas canciones de lo que Hansi llama «The Other Side», en donde están todas las fantasías -y temores- del ser humano, además de tocar tópicos religiosos (The Script For My Requiem, Another Holy War) y la Leyenda del Rey Arturo en Mordred’s Song y la canción que se transformaría en el primer single CD de la carrera Blind Guardian, A Past And Future Secret, una especie de réplica de The Bard’s Song – In The Forest pero más terminada y con más elementos «bardos». Las letras son simplemente extraordinarias, entre oscuras, íntimas y épicas a la vez, por lo que a Hansi se le reconoce como uno de los grandes letristas del metal europeo.

El trabajo de la batería y percusión de Thomen Stauch alcanza nuevos niveles de complejidad, los solos de André Olbrich se vuelven más elaborados, los efectos de sintetizadores más prominentes y Kürsch canta con más fuerza y energía que nunca… sin dejar de lado los poderosos coros y las líneas vocales. Imaginations From The Other Side es el trabajo más nebuloso, carismático e intrigante de Blind Guardian, y los músicos pasan como quieren desde la melodía más sobrecogedora hasta descargas de poderío en un mismo tema, como en Bright Eyes.

En 1995, año en que el Power Metal pasa por sus días más negros, Iron Maiden trabaja sin Dickinson, Judas Priest y Metallica no dan signos de vida y Iced Earth a punto de disolverse, Blind Guardian, junto con Gamma Ray y su Land Of The Free (en el que Hansi aparece cantando en Farewell) se afianza como una de las bandas más sólidas del metal melódico en Europa, levantando alto el estandarte del Power Metal.

El estándar sin embargo parece no afectarles y, ante muchos ojos atentos, se dan el lujo de concretar al año siguiente el proyecto que se había originado con la grabación de Mr Sandman, The Forgotten Tales. En el peculiar disco se encuentran canciones de Uriah Heep (The Wizard), The Beach Boys (Surfin’ USA) Mike Oldfield (To France) y otros covers que habían hecho a lo largo de su trayectoria, además de temas propios en versiones acústicas y orquestadas, como Lord Of The Rings, oportunidad que Hansi aprovecha de corregir la frase donde ocupa la palabra gnoms y utiliza correctamente dwarves. También aparece The Bard’s Song – In The Forest en vivo, remediando el error de no incluirla en Tokio Tales. A pesar de correr el riesgo de ser calificados de oportunistas, The Forgotten Tales se transforma en todo un éxito de ventas, tal como Imaginations From The Other Side.

Así llega, al final de 1996 y primera mitad de 1997, un momento de distensión para Blind Guardian. Durante las vacaciones, Thomen Stauch presta sus ya reconocidos baquetazos para la nueva banda del ingeniero asistente y músico invitado en varios de los discos de Blind Guardian, Piet Sielck, llamada Iron Savior. En Krefeld mientras tanto, se construye un estudio de grabación exclusivo para los Bardos, Twilight Hall Studios, el cual no estaría listo sino hasta después del lanzamiento de Nightfall In Middle Earth.

La acción que más consecuencias trae en este período es el comienzo del proyecto entre Hansi Kürsch y el guitarrista rítmico estadounidense y líder de Iced Earth, Jon Schaffer. Antes de que empezaran las sesiones del próximo trabajo de Blind Guardian, Jon visita a Hansi en Krefeld por unos días durante el descanso de la gira de Days Of Purgatory (1997). A la mañana siguiente después de una fiesta en la casa de Kürsch, aburrido, Jon toma una guitarra y empieza a improvisar unos rasgueos, luego se le une Hansi en las voces y en un poco más de dos horas ya tienen listo un tema: My Last Sunrise. Este chispazo de creatividad hace ver en ambos un gran potencial y acuerdan realizar un álbum. No obstante, el proyecto que se denominaría Demons & Wizards -como un antiguo disco de Uriah Heep– tendría que esperar a causa de las convulsionadas agendas de Blind Guardian y Iced Earth

UN HOMENAJE AL PROFESOR…

Haciendo retrospectiva, 1998 es el año clave del Power Metal, en el que se produce la gran explosión del género en Europa. Los festivales empiezan a quedar chicos por el alza de las concurrencias y ya no resulta un anacronismo confeccionar brazaletes y cadenas como en la época dorada de Judas Priest. Al incluir a Gamma Ray, Stratovarius, Rhapsody con Symphony Of Enchanted Lands, Hammerfall y su Legacy Of Kings, Edguy presentando Vain Glory Opera, algunas revistas especializadas hablan de la Generación del ’98, igual que aquel movimiento literario intelectual español de finales del siglo XIX.

En este competitivo y emergente «mercado», Nightfall In Middle-Earth de Blind Guardian es considerado hoy el álbum más importante y referente de la explosión del Power Metal. Cuando todos esperaban una réplica en la línea de Imaginations From The Other Side, Blind Guardian causa un shock en la escena, el más radical y confuso de los virajes estilísticos de los que ha hecho la banda.

Nightfall In Middle-Earth es un álbum conceptual basado en El Silmarillion de Tolkien. En once canciones y mismo número de interludios, instrumentales y recreación de escenas, se relata desde la huida de Morgoth y Ungoliath de Valinor con los silmarils hasta el final de la Quinta Batalla, por medio de complejas instrumentalizaciones y desbordes de magia, emoción y todos los sentimientos expresados en el libro como orgullo, dolor, traición y lealtad impregnados en las letras. La portada, de Andreas Marschall, muestra el momento en que Beren y Luthien intentan arrebatar un silmaril de la corona de Morgoth, el señor oscuro, quien observa hechizado el seductor baile de la elfa. No es condición leer El Silmarillion para entender el álbum, pero ayuda a apreciarlo mucho mejor, especialmente el trabajo lírico de Hansi Kürsch. Por eso mismo, Nightfall In Middle Earth cuesta comprenderlo en su totalidad. Into The Storm, Nightfall, The Curse Of Feanor, el single Mirror Mirror, Times Stands Still (At The Iron Hill) y When Sorrow Sang son algunos de los temas más sobresalientes.

Cabe destacar la presencia de un nuevo miembro, aunque no oficial, que se encarga a partir de este trabajo en adelante y también en las giras, de tocar el bajo que Hansi Kürsch decide no interpretar más. Su nombre es Oliver Holzwarth. Las razones: «No había quedado conforme con mi desempeño en el bajo en Imaginations, por lo que antes de entrar a grabar Nightfall le comenté al resto de la banda de que si queríamos hacer algo mejor que el álbum anterior, tendríamos que conseguir a un nuevo bajista». En ese momento, el en ese entonces mezclador asistente Charlie Bauerfeind intercede ante Blind Guardian a favor de su amigo Oliver y el grupo se transforma en sexteto, porque también se incluye a Mathias Wiesner para los teclados en estudio y a Andreas Kuck (Iron Savior) para los conciertos.

Con NIME, los horizontes de Blind Guardian se amplían, el disco y el catálogo completo es editado por primera vez en EE.UU. y la banda realiza giras por Europa continental, Japón, sudeste asiático, México, Brasil y Argentina. Debido a la agotadora gira, Hansi sufre una lesión que le afecta al sentido de la audición, pero se recupera completamente tras unos meses de descanso. «¡La enfermedad no tuvo nada que ver con el volumen de los amplificadores!».

Luego de su mejoría, Hansi retoma Demons & Wizards. Intercambiándose cintas entre Estados Unidos y Alemania, Schaffer escribe la música y Kürsch, las líneas vocales y en julio de 1999, se juntan en Florida y graban las 13 pistas que formarían el primer álbum de Demons & Wizards, el cual se edita en enero del 2000 en Europa y febrero en los Estados Unidos, a través de SPV Records. Schaffer se encarga de la guitarra rítmica y el bajo, el productor Jim Morris de la primera guitarra y Mark Prator, baterista de sesión de Iced Earth, de los tarros. En Demons & Wizards se reconocen Heaven Denies, Blood On My Hands, la balada de atmósfera «barda» Fiddler On The Green y The Whistler basada en El Flautista de Hamelin, más la trilogía Tear Down The Wall – Gallows Pole – My Last Sunrise que trata de un duende creador del mundo que decide destruirlo ya que ningún hombre cree en él.

El LP homónimo es fantásticamente recibido, lo que le vale al dúo una nominación al Grammy alemán. La banda, con la incorporación del eximio batero Richard Christy (Death, Control Denied, Iced Earth), hace una pequeña pero muy exitosa gira por Europa y antes de que terminara el año, Demons & Wizards logra vender 200 mil copias del disco.

De forma paralela, se anuncia mundialmente la adaptación al cine de la trilogía de El Señor de Los Anillos, bajo la dirección de Peter Jackson. De inmediato, el círculo metalero levanta las manos por los Bardos para realizar la banda sonora de la película. Las posibilidades resultan ciertas, hasta incluso se rumoreaba una posible participación de Hansi Kürsch como extra siendo un guardia de la ciudadela de Minas Tirith. Jackson dirige su mirada a esta poco conocida banda de Heavy Metal cuando se da cuenta que Blind Guardian aparecía entre los candidatos más votados en Internet para escribir la música. Se contacta con Virgin Records y pide un demo con algunas ideas por parte de los alemanes. No obstante las negociaciones no prosperan y la banda sonora se la adjudica Enya. «En ese momento estábamos trabajando en las canciones de A Night At The Opera, y si hubiéramos tenido que hacer la banda sonora, no habría existido disco de Blind Guardian el 2002 (Marcus)».

A NIGHT AT THE OPERA & FOURTEEN MONTHS AT THE STUDIO

Después de la salida de Nightfall In Middle-Earth, trasformado rápidamente en icono de idolatría, las miradas se fijan con enorme expectación en lo que haría Blind Guardian en el futuro… o lo que no haría. La salida de un nuevo trabajo se agenda para finales del 2000, después se atrasa para principios del 2001 y luego, a medida que avanza el proceso de preproducción y para desgracia de los fanáticos, se vuelve a anunciar para noviembre del mismo, la cual tampoco sería la fecha definitiva. La euforia por Nightfall In Middle-Earth y el intervalo de cuatro años sin que Blind Guardian sacase un álbum, hace de A Night At The Opera un disco muy esperado.

La banda entra a sus estudios, Twilight Hall, en octubre del 2000 y no salen de él hasta diciembre del 2001, es decir, 14 meses. A modo de disculpa, en noviembre lanzan el single And Then There Was Silence, un tema de estruendosa mitológica épica griega, de 14 minutos, basado en La Iliada, aunque se había dicho preliminarmente que iba a hablar acerca de Tolkien. Se demoran cuatro meses en producirla y ocupan nada menos que 128 pistas para dar conjunto a las toneladas de coros y arreglos que lleva consigo. Como lado B cuenta con la balada Harvest Of Sorrow y la portada se le acredita a Anry.

La espera termina en marzo del 2002 con la salida del noveno disco oficial que iba a ser llamado The Soulforged, pero se lanza como A Night At The Opera, título sacado de un álbum de Queen quienes, a su vez, lo habían tomado de la comedia musical con el mismo nombre, de los hermanos Marx, 1935. La superproducción, llevada por Charlie Bauerfeind (Angra, Gamma Ray, Helloween, Rage) es monstruosa y justifica todos los meses de trabajo en el estudio. La enorme cantidad de arreglos orquestales, la omnipresencia de la voz de Hansi y los coros hacen ver un álbum de sofisticación llevada a su esencia y perfección. ANATO es otro fuerte quiebre en el estilo de Blind Guardian y, aunque hay canciones «reconocibles» a la línea de la banda como Battlefield y Punishment Divine, hay otras que resultan ser toda una nueva experiencia como Sadly Sings Destiny y Precious Jerusalem.

A diferencia de Nightfall, A Night At The Opera no cuenta con un concepto o línea narrativa, ya que «lo experimentamos con Nightfall In Middle-Earth y las letras conceptuales determinan la música y quitan cierta libertad -comenta Marcus-. Cuando tienes un episodio triste, no vas a hacer una canción alegre…»

De Harvest Of Sorrow, Blind Guardian hace dos versiones en inglés, dos en castellano (Cosecha del Dolor para Sudamérica y Mies del Dolor para España) y otras en italiano y en francés, las cuales sacan como bonus track en los países en que se habla la lengua. A Night At The Opera se instala alto en los rankings europeos. La banda se embarca en un tour mundial por territorios nunca antes visitados por los bardos alemanes; empezando en su tierra natal, la gira los llevó a recorrer Europa por algunos meses antes de dirigirse a Brasil para comenzar el tramo sudamericano. En el marco de la misma, el domingo 18 de agosto del 2002, Blind Guardian se presenta por primera vez en Santiago, en un show que seguramente permanecerá en la memoria del los metaleros chilenos como uno de los más íntimos y emotivos que se hayan presenciado bajo la luz de la Estrella Solitaria. Más de 2 mil 200 fanáticos formaron el círculo de los bardos aquella noche en que el puesto de la batería fue llenado por Alex Holzwarth (Rhapsody), quien debió suplir a Thomen producto de una lesión en la muñeca de este último.

COMPLICATED MUSIC = SIMPLE TITLE!!!

El catálogo de Blind Guardian, contenía ya a estas alturas un disco en vivo. Sin embargo, nueve años después se hace casi necesario para los fanáticos alrededor del mundo contar con un registro oficial de los conciertos más actuales de los bardos. Algunos de los discos más aclamados de la banda habían salido después de Tokio Tales, y salvo por las versiones de Imaginations From the Other Side y And the Story Ends contenidas en el single Mirror Mirror, no había más material en directo de la agrupación con piezas creadas entre el ‘94 y 2002, más allá de los múltiples bootlegs. Dichas grabaciones, por carencia de tecnología adecuada a las circunstancias, no eran completamente justas con un grupo que hacía gala de una solidez impresionante en sus presentaciones, a un nivel que los hace ser elegidos como la mejor banda en vivo del 2002 por los lectores de la Rock Hard Magazine…

El momento era perfecto para lanzar nuevo material en directo y los Bardos no lo desaprovecharon. Tras el lanzamiento del sencillo The Bard’s Song: In the Forest, que contenía una nueva versión de estudio y tres en vivo del mismo tema (con lo que queda definitivamente cerrado el tema de Tokio Tales), proceden a lanzar su segundo disco en directo. Titulado simplemente Live, esta nueva entrega, en doble CD, registra fielmente y con un sonido demoledor, gracias otra vez al trabajo de Charlie Bauerfiend en las perillas, lo presentado en la gira mundial de nueve meses. Una nueva pintura de Andreas Marschall sirve como bienvenida gráfica a un disco que muestra cómo Blind Guardian logra convertir las pomposas líneas musicales del ANATO en versiones más sencillas, sin perder su esencia y haciéndolas más agradables al oído de los más puristas.

Blind Guardian

Pero Live no sería todo. Durante la espera del doble CD en vivo, la banda anuncia que, luego de tocar en prácticamente todos los festivales metaleros importantes del mundo, organizará un Blind Guardian Open Air en la ciudad de Coburg, Alemania, figurando como la principal atracción del evento de dos días con actos del calibre de Grave Digger, Rage y Primal Fear, además de grandes de otros estilos como Tankard y Napalm Death. “Alguien vino con la idea: ¿Por qué no hacer nuestro propio festival? Nos gustó la propuesta y obviamente era la oportunidad de filmar el DVD porque podríamos presentarnos exactamente de la manera que queríamos en ambos días (Marcus)». Así, el 13 y 14 de junio de 2003 se lleva cabo el festival en el cual se graba “Imaginations Through The Looking Glass”, el DVD en directo del cuarteto.

Este concierto, cuyo tracklist fue elegido en una votación realizada a través de la página oficial del grupo, muestra la finalización de la gira de ANATO con los bardos ejecutando temas que los fans habían pedido desde hace mucho tiempo sin respuesta, siendo The Last Candle el principal ejemplo. Sin embargo, el momento cúlmine es la performance absolutamente perfecta de And Then There Was Silence. En palabras de Marcus: “Definitivamente queríamos tener esta canción en el set porque cuando lanzamos A Night At The Opera, un montón de gente dijo que nunca podríamos ser capaces de tocar este tema. (…) Nos hubiese encantado tenerlo en el CD en vivo, pero no tuvimos tiempo suficiente para ensayarlo apropiadamente así que decidimos poner otras cosas y dejarlo para el festival”.

“KEINE NACHRICHTEN SIND GUTE NACHRICHTEN…”

El 2004 transcurre, aparentemente, sin mayor movimiento en lo creativo. Aparte del lanzamiento del DVD y del accidente en el que Marcus se fracturó la pierna en cuatro partes (realizando el increíblemente difícil truco de girar a la derecha sobre una tabla de skate, afuera de su casa), no se escucharon más cosas de Blind Guardian. Al año siguiente es cuando llegan novedades…

Blind Guardian

No News is Good News…” es el título del comunicado con el que, a través de la página oficial, la banda informa a sus fans una noticia que no dejó a ninguno indiferente. El tres de abril de 2005 se pudo leer en el nombrado website: “Luego de caminar juntos por los mismos senderos musicales por más de veinte años y después de varias discusiones largas, abiertas y honestas entre los cuatro miembros de la banda, todos (incluyendo Thomen) hemos llegado a la conclusión de que ahora lo mejor para Thomen es dejar la banda (Hansi)”.

Argumentando diferencias musicales irreconciliables, una de las agrupaciones que había permanecido con su formación clásica perdía una pieza clave en el desarrollo de su particular sonido. “De ahora en adelante iremos en caminos separados, al menos musicalmente. Debo admitir que es una decisión triste, pero necesaria, para poder mantenernos como amigos (Stauch)”.

Durante este tiempo oscuro para Blind Guardian, Hansi y Jon Schaffer lanzan el segundo de Demons & Wizards, Touched By the Crimson King. A decir de Kürsch: lo más importante del nuevo disco para mí es que hemos dado un importante paso alejándonos del sonido de Blind Guardian y Iced Earth, estableciendo nuestro propio estilo. Hay canciones como Wicked Witch o Beneath These Waves que poco tienen que ver con Iced Earth o Blind Guardian y eso es lo principal para mí porque hace justicia a la banda, es la meta para el futuro, buscar la identidad del grupo”.

El CD recibe críticas que quizá no son tan buenas como las de su antecesor, pero aún así tiene una buena acogida por parte de los fans, y ventas buenas para los estándares de las bandas metaleras. Así, debuta en los charts alemanes en el número 29. La banda lanza, además, un video promocional del tema Terror Train, en el que escenas de la banda interpretando la canción se mezclan con animaciones digitales de un tren guiado por energía nuclear, en su camino a la autodestrucción. Un dato a mencionar es que a pesar de que varias de las letras de los temas se refieren a historias escritas por Stephen King para su saga The Dark Tower, la banda ha negado en reiteradas ocasiones que su segundo disco sea uno conceptual en base a la mencionada historia.

RESPUESTAS EN EL CIRCO SALVAJE

Desde la partida de Thomen en adelante, todo es confusión y tristeza para los leales fanáticos de Blind Guardian. ¿Qué habría pasado? ¿Qué hecho habría motivado una decisión tan drástica? Las respuestas no llegarían sino hasta algunos meses después… y crearían más preguntas.

El 29 de agosto de 2005, Savage Circus, la nueva banda de Thomen Stauch y el conocido Piet Sielck, lanza su primer material titulado Dreamland Manor. Grande es la sorpresa para los fanáticos de la ex agrupación de Thomas que tienen la posibilidad de escuchar este LP en aquel momento. Con sólo unos giros, el disco ya muestra ciertos riffs y pasajes melódicos que bien podrían haber sido incluidos en alguna producción de los bardos entre el Somewhere… y el Imaginations… Savage Circus suena claramente como una mezcla del Blind Guardian en su época más aplaudida e incluso también a Iron Savior… De hecho, el vocalista de la banda, suena por momentos demasiado parecido a Kürsch

La similitud provoca reacciones encontradas entre los fanáticos de los bardos; algunos critican a la banda por su poca originalidad, otros alaban el hecho de que Savage Circus les entregue la posibilidad de escuchar material que les recordase a los viejos tiempos.

Ciertamente, un período de cambios comienza para el grupo alemán que decide  separarse de Virgin, su compañía disquera por años, para pasar a engrosar las filas de Nuclear Blast. André explica lo sucedido. “Las estructuras de Virgin en Alemania cambiaron y la gente que había trabajado con nosotros todos estos años dejó la compañía. Así que al final no había nadie realmente a cargo de Blind Guardian, ni nadie que realmente supiera acerca de la escena metalera. Y después, el lanzamiento del DVD fue algo así como un desastre para nosotros, porque nada realmente funcionó como queríamos. Ahora estamos con Nuclear Blast, una compañía derechamente metalera, en la que todos conocen la escena y saben qué hacer. Pienso que será mucho más fácil y nos traerá mucho éxito”.

Blind GuardianA mediados de 2005 un joven baterista se acerca a la banda y le entrega un DVD en tocando Journey Through the DarkTime Stands Still y And Then There Was Silence. El músico causa una gran impresión en los miembros del grupo por su capacidad para acomodarse al estilo de Thomen, sin dejar de entregar su propia visión de las canciones, característica que lo hace adueñarse del puesto. El nombre del percusionista es Frederik Ehmke, quien además toca gaita y es integrante de la banda Folk Metal Schattentantz. Ahora todo estaba listo para comenzar con las sesiones de grabación del nuevo disco…

UN GIRO EN EL CAMINO A SER MITO

A finales de agosto de 2005 la reformada alineación entra a los Twilight Hall Studios para comenzar a grabar, nuevamente con Bauerfind como encargado de la producción, lo que sería su más siguiente LP. La primera señal de vida que Hansi da de desde el centro de operaciones es una primitiva planificación de lo que serían los próximos meses para el conjunto, agenda cuyo punto importante es el lanzamiento de un single entre febrero y marzo del 2006.

Poco a poco se fueron entregando más detalles del mismo, como la increíble ilustración de la portada y, al fin, el 26 de febrero del mencionado año, Fly debuta en los charts consiguiendo llegar a la cuarta posición en España y al tope de las listas en Japón. En una entrevista, Hansi afirma que la inspiración lírica para este sencillo es nada más y nada menos que la historia de Peter Pan. El vocalista afirma que desde niño tiene una fuerte afinidad con Peter Pan, pero que no se trata solo del personaje sino también del autor, James M. Barrie y de la película En busca de la Tierra de Nunca Jamás. “Traté de combinarlo con el objetivo principal de la película que es acerca de a dónde puede llevarte la inspiración. Como he estado muy inspirado por literatura y música fantástica, traté de expresarlo en las letras” (Kürsch)”.

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Con un título poco común para Blind Guardian, como el mismo Hansi se encarga de decirlo alguna vez, el track que da el nombre al single muestra una faceta nueva, con ritmos y percusiones que no pueden asimilarse a nada hecho anteriormente por ellos pero que, sin embargo, no deja de sonar a Guardian. El disco contiene además una balada que sigue las líneas de las clásicas A Past and Future Secret y The Bard`s Song – In the Forest, titulada Skalds and Shadows, y una versión del clásico de Iron Butterfly, In a Gadda da Vida, uno de los temas favoritos de los padres de André.

Originalmente, el álbum se lanzaría entre abril y mayo del 2006. No obstante, y producto de un severo resfriado (con infección al oído medio incluida) que afecta a Kürsch durante los últimos meses del 2005, y que le impide terminar las pistas de voz a tiempo, es el primero de septiembre de 2006 que sacan A Twist in the Myth, el octavo disco de estudio de una de las bandas más importantes del metal a nivel mundial.

En esta placa, la banda hace gala de una versatilidad única, pasando desde la fuerza de This Will Never End a la majestuosidad de Carry the Blessed Home (en la que Frederik hace gala de sus habilidades como gaitero), con momentos progresivos en temas como Another Stranger Me, elegido para grabar un video que sorprende por su calidad, tanto en el aspecto estético como por lo interesante de su trama. Este largaduración es una elegante muestra de las múltiples etapas de Guardian, que entrega su filosofía donde más importa: en su música.

Seguidamente,  la banda realiza una gira mundial de promoción del “A Twist…” que los trae a Sudamérica para realizar algunos conciertos en Brasil, y otro en Buenos Aires, Argentina, el cual tuvo que ser cancelado por problemas de programación en sus pasajes de vuelta a Alemania, prometiendo en ese país volver para el mes de octubre… Lamentablemente, Chile no estaba incluido en la lista de países a visitar en el marco de este tour.

BLIND GUARDIAN, SU ALTER EGO Y UNA DOCENA DE FESTIVALES

Cuatro años debieron pasar antes de que los bardos entregaran un nuevo esfuerzo. En el ínterin de esa espera, la agenda del grupo se engorda de actividades alrededor del globo terráqueo para hacer acto de presencia en un cúmulo de festivales de renombre. Además, anuncian que ocho de sus trabajos anteriores serán re-lanzados por EMI en junio de 2007 para celebrar su vigésimo aniversario. Estos serían Battalions Of Fear, Follow The Blind, Tales From The Twilight World, Somewhere Far Beyond, Tokyo Tales, Imaginations From The Other Side, The Forgotten Tales y Nightfall In Middle-Earth. La idea era re-masterizados digitalmente y que su contenido incluyera fotos nuevas, bonus tracks, nuevo diseño de folleto, entre otras cosas. Adicionalmente, las placas del ’88 y ’89 fueron re-mezcladas.

Blind Guardian

Aquel año también sale a luz la participación de Hansi en el CD de celebración de las veinte primaveras de Nuclear Blast Records. El compacto se titula Into The Light, cuya composición, grabación y producción  se le encarga a Victor Smolski (Rage). El álbum contiene diez canciones y la colaboración de vocalistas como Tarja Turunen, Tobias Sammet, Mats Leven, Peavy Wagner, Andi Deris, Tony Kakko, entre otros. El tema interpretado por Kürsch es Slaves of the Desert. Otro gran performance fue el que realizaron en agosto en el Wacken Open Air de 2007.

Entra el 2008 y Blind Guardian se prepara para nuevas aventuras. Y es que su encanto por la fantasía los lleva a trascender más allá de la música y la literatura. Ahora los bardos se hacen presentes en una convención de juegos de rol en Münser, Alemania. “Como nosotros mismos somos fans de esos juegos, es un privilegio poder presentar allí el tema que hemos grabado para “Sacred 2 – Fallen Angel”… Para nosotros la canción supone una mezcla perfecta de sonidos místicos  y explosiones orquestales. Estamos seguros de que la presentación del tema en combinación con las secuencias visuales seleccionadas del juego serán uno de los puntos álgidos de la convención”, afirma Hansi.

Con el afán de promover dicho tema, CDV Software Entertainment y Nuclear Blast Records, anuncian que Hansi y André tomarán parte de la sesión de autógrafos de Sacred 2 en la convención anual de cómics, Comic-Con International, en San Diego, California el 25 y 26 de julio de ese mismo período. “Hemos sido fans de la música de Blind Guardian durante mucho tiempo. La oportunidad de que una de nuestras bandas favoritas escriba una canción e incluir su alter ego en el juego ha sido una experiencia maravillosa. Esto también refleja cómo la buena música y los buenos videojuegos pueden unirse para entregar una mejor experiencia a los jugadores”, indica Holger Flöttmann, fundador de Ascaron Entertainment. De hecho, en agosto del 2008 surge un primer tráiler del RPG, con parte de la canción de Blind Guardian que aparecería en el juego, lanzado en octubre de ese año.

Pero a todo esto, ya hacía falta una nueva entrega del guardián ciego. Los alemanes confirman sus shows en actividades como Metalway Festival en España; Graspop Metal Meeting en Bélgica; Bang Your Head en Alemania; Bloodstock Open Air y otro puñado de espectáculos, pero no dan razón de una nueva placa. Sólo, se dedican a mostrar el registro del video clip de Sacred 2: Fallen Angel, donde utilizan tecnología de la compañía para ser digitalmente animados y, de ese modo, aparecer dentro de una taberna del juego, dando un concierto a todos los seres que habitan el mundo de Ancaria.

Sólo eso, hasta que en marzo de 2009 informan la conclusión de ocho nuevos cortes para una siguiente pieza discográfica. “Necesitaremos dos o tres pistas más antes de que podamos llamarlo un álbum completo, sin embargo, estando tan adentrados en el proceso de composición, ya hemos hecho los primeros planes para iniciar la producción en septiembre u octubre 2009”, señala el frontman. La noticia en todo caso, da una señal de que la espera sería larga porque, además de continuar en el proceso de composición, los bardos tenían que cumplir con sus compromisos en diversos festivales, hasta encontrar un espacio libre en su apretada agenda.

Blind Guardian

Y de hecho, pasa septiembre y octubre, pero las noticias del inicio de la producción salen a relucir hasta mediados de noviembre a través de una declaración de Kürsch: “Finalmente hemos empezado la producción del noveno álbum de Blind Guardian… Quién sabe si esta vez entregaremos el master terminado antes de la fecha límite… Así que todavía hay problemas (por ejemplo: demoras) por delante”. Asímismo, Hansi dice sentirse líricamente tentado de apelar a una de las mejores series de fantasía, La Rueda del Tiempo (Wheel Of Time), escrita por Robert Jordan. Para hacer la espera menos ingrata, la banda procura proveer información constantemente acerca del progreso de la grabación, así como algunos samples de vez en cuando.

Para febrero de 2010, ya no es secreto que los guardianes ciegos viajan en hartas ocasiones a Praga para hacer grabaciones orquestales. Todo apuntaba a una placa plenamente brillante pero que, ciertamente, estaba al borde del tiempo.

AL BORDE DEL TIEMPO

Now there is no end
The wheel will turn, my friend

En marzo empiezan a dar rienda suelta a una serie de videos del tipo “behind the scenes” de las sesiones, llamados “The sacred wheel of time cannot erase the medieval song”. Finalmente, en julio de 2010 ve la luz el tan esperado compacto, bajo el nombre At The Edge Of Time. Al respecto del tiempo que les tomó la realización de este material Hansi comenta, “es difícil decir con exactitud, nos tomó casi doce meses la producción y después otros seis a doce meses, tiempo en el que la composición continuó, así que algo así como 24 meses”.

Blind Guardian

El tiempo pasaba inexorablemente y tras el lanzamiento de At The Edge Of Time la entrega encuentra camino en las carteleras alemanas hasta alcanzar el segundo puesto, la más alta posición de Blind Guardian en su tierra natal. Por si fuera poco, tan solo en la primera semana de incursionar en las tiendas de música, el disco vende alrededor de 4 mil 400 copias sólo en Estados Unidos. Además, escala hasta la primera casilla del chart Top New Artist Albums, que da cuenta de los álbumes con mejores ventas que son lanzados por bandas nuevas o en desarrollo, es decir, aquellas que nunca han aparecido en el top 100 de The Billboard 200. “At The Edge Of Time es un hito en nuestra historia y estoy orgulloso de que tanta gente comparta esta opinión”, expresó Kürsch.

Pero este no es lo último que los bardos han ofrecido a sus fans. Al filo de marzo, no sólo estrenan el documental Travelers at The Edge Of Time en un festival de cine independiente metalero en Los Ángeles, California, pues el eminente frontman después aprovecha de señalar: “el próximo viaje nos llevará a una dirección más clásica. Habrá más viajes a Praga si es necesario para finalizar todas las grabaciones de nuestro proyecto clásico…”. Así es, viene un álbum conceptual, acompañado nuevamente por la Filarmónica de Praga. En palabras de Hansi, “todo proyecto con orquesta requiere de un concepto y tal concepto demanda una historia grandiosa. Para conseguir que esa historia encaje a la perfección con nuestra majestuosa música, unimos fuerzas con el mejor autor fantasioso de Alemania, Markus Heitz (revisen su serie Die Zwerge)”.

Así es como los guardianes conjugan todos los elementos que dan como resultado una fórmula que no tiene una dirección definitiva, una pócima que le deja abierta la entrada a toco cuanto traiga creatividad. Para ellos, es el mejor concepto que pueden tener. De otra manera, se estarían limitando a cierto estilo. Algo que, evidentemente, no quieren que suceda.

Blind Guardian

A causa de las estruendosa instrumentalización y cantidad de arreglos que se encuentran en los últimos trabajos, el sonido en vivo de Blind Guardian es diferente a lo que se escucha en estudio, y otras, son simplemente imposibles de interpretar. Siepen argumenta: «Es verdad, ha sido así desde Tales From The Twilight World, cuando empezamos a ocupar coros y armonías. En escenario sólo tenemos dos guitarras y tratamos de hacer las segundas voces lo mejor posible, pero va a ser distinto (…) En todo caso, así sonamos más «crudos y heavy», y con respecto a los coros, en cada show tenemos a 2 mil personas que cantan con nosotros…»

Mirando hacia atrás en su trayectoria y comparando cada álbum y las etapas de Blind Guardian, cómo a través del tiempo la banda ha ampliado su estilo, logrado alcanzar nuevos niveles y se ha reinventado a sí misma, Hansi Kürsch saca las siguientes conclusiones: «Todavía estamos muy orgullosos de Battalions Of Fear y Follow The Blind, pero cuando los escucho, hasta yo mismo me asombro de cómo nos fuimos en una dirección completamente diferente. Se puede explicar a razón de que estamos más viejos y hemos ganado experiencia, pero pienso que es sólo en parte porque otros conjuntos no varían tan drásticamente. Cada miembro de la banda ha estado enfocado a metas específicas y ello nos ha permitido crecer».

Y al existir álbumes con propuestas diferentes, el estilo de Blind Guardian, en palabras de Marcus Siepen, trasciende el Power Metal: «Muchos nos preguntan que tipo de metal tocamos. ¿Es Speed? ¿Progresivo? ¿Clásico? ¿Power? Personalmente, no me gustan las clasificaciones porque te limitan en todo lo que haces. Tenemos progresivo, speed, power, baladas, todo lo que quieran en cada unos de nuestros discos. Somos simplemente una banda de metal».

BLIND GUARDIAN, J.R.R. TOLKIEN Y EL SEÑOR DE LOS ANILLOS.
(Citas de Hansi Kursch extraídas del sitio oficial de LOTR movie)

Running and hiding I’m left for the time
To bring back the order of devine
Hunted by goblins no Gandalf to help
With swords in the night
Oh the last part of the game
Decision of death and life
Blood for Sauron they’ll call tonight
The final battle cry…

Majesty, Battallions Of Fear.

Como muestra esta canción de 1986, desde los días de Krefeld que los miembros de en ese entonces los llamados Lucifer’s Heritage, son aficionados a la literatura épica fantástica. Las novelas de Michael Moorcock, sagas como Dragonlance y la Leyenda del Rey Arturo han inspirado algunas de las letras de Blind Guardian, pero uno de los reconocimientos más grandes de la banda es haber compenetrado a una propuesta «metalizada» los sentimientos y emociones de la obra de J.R.R. Tolkien. Ese ha sido siempre el objetivo primordial y clásico de Blind Guardian.

Majesty fue el primer intento en mezclar música y versos basados en emociones de la banda cuando Frodo estaba en búsqueda del Monte del Destino. Pero en esta etapa «estábamos muy lejos de ser perfectos, desafortunadamente aún lo somos… Éramos muy jóvenes y no contábamos con experiencia. Apenas podíamos captar el espíritu de la historia, era demasiado temprano». A pesar de aquello, el público reaccionó positivamente ante la mezcla: letras fantasiosas inspiradas en Tolkien conocieron el metal melódico.

Pero, como más de alguno diría, ¿no es esta una manera poco ortodoxa, casi irrespetuosa se podría afirmar, de homenajear a Tolkien a través del metal? Hansi asegura que cada palabra escrita en la Tierra Media esconde una música que es difícil de no percibir, y las composiciones de Blind Guardian son como sienten sus cuatro miembros esas emociones. «Todo lo que creamos puede ser sólo bajo un aspecto: el nuestro. A algunos les puede gustar y a otros no, pero no deben olvidar que siempre tratamos de honrar al mundo de Tolkien, no contaminarlo».

Dos años después de Battalions Of Fear, Blind Guardian volvió a acudir a Tolkien en Tales From The Twilight World, cuando escribieron Lord Of The Rings, nuevamente dedicada a Frodo. «Lo hicimos mucho mejor (…) Aunque Frodo es intelectualmente más elevado que sus amigos hobbits, él sigue siendo uno más de La Comarca. Esa es la razón por la que decidimos hacer una canción folklórica y simple como tributo a Tolkien y su fantástico mundo».

Para Somewhere Far Beyond crearon The Bard’s Song – The Hobbit, un muy buen ejemplo de cómo la banda había mejorado como músicos y compositores. Nightfall In Middle-Earth se atrevieron a dedicarlo completamente a El Silmarillion. «Me siento muy orgulloso de este, se narra la historia de una manera adecuada (…) Si me pidiesen que recomendara algún álbum como para una primera «experiencia Guardian», propondría escuchar el Imaginations o Twilight World, pero para un fanático de Tolkien, Nightfall In Middle Earth».

Ahora, si los Blind Guardian hubiesen tenido la oportunidad y el tiempo para escribir la banda sonora para la película basada en «El Señor de los Anillos» y dirigida por Peter Jackson, no lo habrían pensado dos veces. «En el caso de que tuviéramos la chance, dudo que vaya a ser de Heavy Metal. Será algo único que nunca jamás se haya escuchado». Hansi estaba consciente de que no podían competir con la sabiduría orquestal de compositores de la talla de Williams y Goldsmith, pero «somos fanáticos de la trilogía, tenemos garra, frescura, y trabajamos con mayor flexibilidad».

El punto era el siguiente: Blind Guardian ya había empezado a trabajar en un proyecto clásico… adivinen sobre qué… «esté en las películas o no. El Señor de los Anillos merece una nueva música alejada de clichés y categorías» y ellos estarían dispuestos a concretarla. «Con André (Olbrich) hemos trabajado algunas partes para cada personaje (…) y lo que puedo decir es que será un viaje por casi todos los estilos, muy parecida a la Música de los Ainur, viva y colorida pero fría y majestuosa (…) He preparado coros a lo Carmina Burana como otras piezas folklóricas para una sola voz (…) Yo, como cantante, voy a tener que mantener mi boca cerraba la mayor parte del tiempo, pero las partes vocales serán tomadas de textos de Tolkien narrados en Quenya, Sindarin o cualquiera otra lengua que se adapte mejor (…) No será una banda sonora de Heavy Metal ni al estilo Hollywood, será algo simplemente más allá de nuestra imaginación».

Peter Jackson optó a favor de Enya para realizar la banda sonora de su película. Sin embargo, Blind Guardian pretende, en un futuro no fijado, lanzar este proyecto en un álbum. No obstante, debido en parte a lo difícil que resulta obtener los derechos para adaptar obras basadas en El Señor de Los Anillos, Blind Guardian hace algunos años desiste de la intención que inspirar derechamente su disco orquestado en la obra de Tolkien, y hace unas semanas informa que trabajará con el autor Markus Heitz, justamente por toda la influencia que sus libros muestran de Tolkien. “Si escuchas algo de la música de Blind Guardian, siempre percibirás esa vibra tolkieniana”, explica Hansi, “la mostremos o no en las letras. Es parte de nuestro carácter, así es cómo miramos al arte,  la fantasía y la literatura en general, además de la música. Diría que una canción como Sacred Worlds por ejemplo, o Wheel Of Time, pudo haber merecido temáticas de Tolkien, al igual que otra como And Then There Was Silence. Hubo razones por qué no las puse en ese entonces, ¡pero escúchalas!, ¡ya tienen ese feeling tolkieniano!”.


No tengo disco favorito de Blind Guardian. ¡Blind Guardian es mi banda favorita!, por lo que siempre me resultará imposible abstraerme y hablar de un trabajo, sin invitar a la mesa a todos los que lo preceden, lo suceden, lo rodean, lo superan, lo complementan o lo equiparan.

Podría decir que escojo Tales From The Twilight World porque, dentro de todos, es el álbum definitorio de Blind Guardian, en relación a que es el primero donde surge la identidad del conjunto, con su sonido y su destino en la escena, sin que las influencias de Helloween como en Battalions Of Fear (1988), o del thrash de segunda generación como en Follow The Blind (1989), hablaran más fuerte que los músicos tras las canciones. Podría decir que escojo Tales From The Twilight World porque es el más bruto-enérgico de la discografía “dorada” de la banda. En fin, cuántas otras generalidades sería posible mencionar para justificar tales motivos, que me parece no conducen a mucho. No sé cuál es el mejor de Blind Guardian, ni siquiera sé cuál es mi favorito de Blind Guardian, sólo puedo decir que desde the morning sun of Dune… hasta …somebodies out there, las gigantes frases que abren y cierran en disco, me paraliza una ráfaga de magia, poderío, fantasía y fuerza que hasta el día de hoy me emociona hasta los nervios.

Tales From The Twilight World es de esos discos que tuvieron una influencia tan fuerte en mí que, después del concierto vivido en Chile el 2002, mi vida se sumió durante dos semanas en una especie de vacío, como si todo hubiese dejado de tener sentido. Me demoré tres días en volver a la realidad, el concierto había sido un domingo y recién el miércoles me aparecí en la universidad, yendo en la 638 de regreso a clases escuchando el CD, tratando de pensar qué haría con mi vida de ese momento en adelante, ya que mi meta de ver a Blind Guardian en vivo se había concretado y con mucho éxito. Es más, antes, en el colegio, había decidido estudiar periodismo para quizás algún día hacer una revista metalera, una página web (lo que era muy moderno en este tiempo), y así codearme con los músicos que admiraba, entrevistarlos, abrazarlos, agradecerles, decirles que eran los mejores, cuánto me gustaban sus canciones, etc. Y el 2001 entré a la PowerMetal.cl, pensando que gracias a la página podría conocer a Blind Guardian si en algún momento llegaban a Chile, por lo que me esmeré con reportajes, reviews, una biografía y uf, completando la discografía que me faltaba, con CDs como Tokio Tales (1994), Follow The Blind, Battalions Of Fear, The Forgotten Tales (1996), después el single de Mirror Mirror (1998), el de And Then There Was Silence (2001) y el álbum A Night At The Opera (2002).

Así, cuando en el show de Sonata Arctica en el Providencia, un tipo de la producción dijo a través de los parlantes que traería a Cradle Of Filth, y más tarde, “por fin en Chile… ¡BLIND GUARDIAN!”, miré a mi amigo MTWebmaster y entendí que el tiempo había llegado, que sólo había que empezar a contar los meses hasta el 18 de agosto para ver a los Bardos.

Pero de antes, de mucho antes que comprara el Imaginations y el Tales (los busqué desde el Persa hasta el Eurocentro), de mucho antes que siquiera escuchara una simple nota, sentía que Blind Guardian sería una de mis bandas favoritas. Ya me gustaban y harto, todo, por una edición ’96 de la HeavyRock española, que venía con entrevistas a Helloween por el The Time Of The Oath, Bruce Dickinson por Skunkworks y James Hetfield por el Load, donde había un aviso a página completa publicitando el lanzamiento de The Forgotten Tales. Aún recuerdo lo alucinadísimo que quedé con la portada de ese compilatorio, con el guardián ilustrado por Andreas Marschall, con el logo del grupo puesto en un papiro, y con todas las pequeñas carátulas que salían abajo promocionando el catálogo de los discos, en especial los artwork de Somewhere Far Beyond (1992) y Follow The Blind. Me atraía mucho lo fantasioso, ¡pero no tenía ni la menor idea que podía mezclarse con el metal!

Por eso el tercer trabajo de Blind Guardian es tan importante en lo personal, ya que después de ver tantas imágenes, portadas, dibujos, reseñas, etc., la música y los ambientes de Tales From The Twilight World eran justos los que me había imaginado en mi larga espera por conseguir algún material de ellos: garra, velocidad, magia, melodía, energía… todos, conceptos que unidos jamás habría podido explicar antes de escuchar temas como Traveler In Time y Lost In The Twilight Hall, dos de los que me dejaron más impactados la primera vez oí el CD. Nunca me olvidaré de la impresión que me causó la primera pista con sus coros iniciales, que me parecían oscuros, olientes a un bajo mundo pero hechizantes, o el mismo estribillo de traveler in time, knowing that there’s no rhyme, que tantos recuerdos me trae de unas vacaciones en Villarrica donde apenas vi el sol, pegado equipo de música con ese álbum. Los leads me parecían maravillosos, escritos con cuidado, como si fueran líneas vocales alternativas. Ni idea quién las tocaba, si André Olbrich, si Marcus Siepen o los dos, ¡si ni siquiera era capaz de asociar el nombre con las caras de los integrantes (pensaba que Hansi era Thomen, y me imaginaba al último cantando en estudio)! Pero no me interesaba, porque ahí en ese segundo clave, lo hallaba simplemente notable.

Con Lost In The Twilight Hall, en especial por la aparición especial de Kai Hansen, sentía que Blind Guardian se identificaba con el movimiento melódico del metal germano pero que, al mismo tiempo, unía piezas para algo que ninguna otra banda alemana contemporánea entregaba. Sentía que el grupo era parte de algo revolucionario, escondido pero relevante. Leyendo el booklet, me llamó muchísimo la atención que el álbum fuera del ’90 y no de un par de años antes junto con los Keeper o los primeros de Testament, por dar un ejemplo. Traía una etapa “anterior” a cuestas, pero se perfilaba hacia algo muy emocionante, que sólo se podía escuchar acá.

Otra canción que me fascinó de inmediato fue Tommyknockers, con extrañísimos leads que me recordaban a un órgano, un violín o cualquier instrumento centenario, dentro de una composición veloz, afilada, rabiosa, de un aura indescriptible. Fue interesante enterarme, muchos años después, que Hansi Kürsch había quedado muy contento con su resultado, pues creía que era el que mejor definía el estilo del grupo. ¿Por qué entonces no sobrevivió en giras posteriores al lanzamiento ni tampoco se convirtió en un clásico importante? La memoria colectiva metalera y la misma banda se quedaron con Welcome To Dying, segura en los setlist, gritada por los fanáticos, y con justicia, porque es probable que sea la pieza más redonda de todo el material, la más compacta. Es imposible no sentir un mazazo cuando Hansi canta close to insanity encima de ese ataque de guitarras y batería, que después intercalan melodías, leads y coros inmortales ante el oído de todos los seguidores.

A final de cuentas y ante tanta maestría espontánea, Tommyknockers se ve un poco relegada en la lista, pero en ese tiempo, ¡qué manera de andar gritando Tommyknockers back at your back door por la vida! Sentía que la pista siguiente, Altair 4, era como una especie de “secuela” de dicha canción, por el parecido de esa melodía principal adornada con recreaciones de un mundo tétrico, hacinado, oscuro y subterráneo, lleno de criaturas despreciables, desgracias y desquiciadas, tal y cómo se ilustraba en la genial portada. Y después… The Last Candle… uno de los que siempre se pelea mi sitial de tema favorito de Blind Guardian. No vale mucho la pena describir un corte conocido, diciendo que es el del guardian, guardian, guardian of the blind, del somebodies out there y todo eso… para mí, esta canción es el himno perfecto para los juegos de rol de fantasía y punto, empezando por uno cualquiera de mesa que tenga dragones, hechiceros, gnomos y fuego, hasta los que con sus gráficas se chupan toda la memoria de la tarjeta de video. En serio, no hay nada mejor, pero nada mejor en este planeta, ¡que poner este track de fondo mientras vas matando orcos y enanos los peligrosos túneles de Neverwinter Nights! Corrupted old gnom, betrayer of all, you know so much about all, what is your price? «Too much, too much… you cannot pay with your silver and your gold. There’s just a little chance to save the wizard’s life, there’s just a little chance for all you fools!, now pay!». Adentrarse en la guarida de los hombres-lagarto al son de The Last Candle para salvar a Puerto Final, ¡es lo máximo!

Además, la ironía de la vida es el solo de The Last Candle. Es el único (a mí entender) que toca Marcus Siepen en la discografía de Blind Guardian, ¡y es el que más me gusta de todos!, ¡por encima de cualquiera de André Olbrich! Son sus melodías, su cadencia, el momento en que aparece, la dinámica que genera, ¡una pieza maestra! El 2002 me atreví a preguntar por qué no interpretaban esta canción en vivo y Hansi respondió que sí la habían colocado una vez en la gira del Nightfall, ¡pero que la gente no había respondido! Por eso, me dejó sorprendido su inclusión en el DVD Imaginations Through The Looking Glass (2004), convirtiéndose en uno de los instantes mágicos de aquel festival.

En Tales From The Twilight World se nota una energía muy vigorosa, que quizás lo transforma en el álbum más intenso y sin respiro en la carrera de Blind Guardian. Sin embargo, su minuto de pausa es tan especial que brilla por sí solo, sin dañar la línea punzante del resto del material. Me refiero a Lord Of The Rings. Antes de escuchar este tema, jamás había oído en mi vida nada acerca del anillo, de Mordor ni de Sauron, y me emociona que Blind Guardian me haya hecho conocer el mundo de El Señor de los Anillos con estas letras de sólo tres minutos. No fue hasta que salió Nightfall In Middle Earth que me puse a leer los libros, pero Lord Of The Rings fue la obra que me introdujo a todo este universo, con un tema escrito cuando los mismos integrantes se estaban introduciendo en él. Las guitarras limpias de Siepen no capturan las atmósferas juglarescas que sí encerrarían The Bard’s Song o A Past And Future Secret en el futuro, y Hansi Kürsch se equivoca en la traducción del alemán al inglés en seven rings to the «gnoms» in their halls made of stones, cuando la palabra correcta es dwarves. En ese tiempo, el bajista/cantante aún no se aventuraba en leer libros que no fueran en su lengua materna, el alemán, pero esa simpleza, inocencia y honestidad pura, hacen que el cuarto track de Tales From The Twilight World sea tan mágico. Blind Guardian “corregiría” la obra con la versión de The Forgotten Tales, aunque en fin, la imagen más viva que tengo del show del 18 de agosto del 2002 en Santiago, es esa cuando el público en cancha empieza a saltar con la batería de slow down and I sail on the river, slow down and I walk to the hill, esa misma que no la agregan en la segunda versión… dicha parte es EXTRAORDINARIAMENTE MARAVILLOSA, y tanto en el disco como en un concierto, se puede decir por qué.

Cada vez que escribo algo sobre Blind Guardian, me voy con la sensación de que las palabras quedan cortas, que no le hago justicia no sólo a cuánto me ha marcado esta banda, sino a la misma banda. Tanto me gustaría decir y agradecer que pienso que un disco no es suficiente, que una oportunidad de verlos en vivo no es suficiente, y que mientras más conozco al grupo, más pequeño me siento ante su música, su mensaje, su identidad. Sólo espero que al juntar todo lo publicado sobre Blind Guardian en estos años, uno pueda sumergirse entre las líneas y descubrir ahí la definición más pura de los bardos. Tales From The Twilight World no es más que una pieza, importante, pero sólo una pista al fin y al cabo. En la evolución está su riqueza, y a la vez su mayor rompecabezas. Es una banda con álbumes interconectados entre sí y únicos al mismo tiempo, con muchos mundos construyendo un cosmos asombroso, ¡y adentrarse en él es una maravilla!

Podríamos hablar de la batería de Thomen Stauch, de cómo se revela su estilo incomparable en esta placa, virtuoso aunque poderoso, lleno de platillos, tambores y juegos de bombo. Podríamos meternos en lo técnico y desmenuzar el sonido speed melódico de Kalle Trapp. Podríamos rescatar Goodbye My Friend, que se me iba entre tantos recuerdos, o el bonus del CD, Run For The Night en vivo. Incluso, podríamos detenernos en el tremendo trabajo vocal de Hansi Kürsch, que no sería más que un vigoroso adelanto de todas las maravillas por venir. No obstante, a estas alturas, prefiero terminar con un gracias, un gracias por el álbum y por el grupo, que cada vez que hablo de él me pongo ansioso, alegre y nervioso, haciendo que las palabras corran más rápido que las teclas y no sea capaz de transmitir todo lo que pasa por mi mente. Esas son las ráfagas que hacen de Blind Guardian mi banda favorita.