A propósito de la revisión que hiciésemos de “New Era”, el álbum de Revolution Renaissance, la nueva banda de Timo Tolkki, histórico líder de Stratovarius, hicimos referencia al cisma acontecido hace algunos años en el ya mítico quinteto escandinavo. Extrañamente, al menos para mí, y aun considerando que el último integrante original de Stratovarius fue Tuomo Lassila (que se fue de la banda hace ya unos quince años), Tolkki no se quedó con esa marca que, con el paso de los años, llegó a ser mucho más que la mezcla entre Stratocaster y Stradivarius, convirtiéndose en uno de los máximos referentes del Heavy/Power Metal de la historia. El nombre quedó en poder de Timo Antero Kotipelto (voces), Jens Johansson (teclados) y Jörg Michael Musielak (batería), los otros tres históricos. A ellos se unieron hace un tiempo el bajista Lauri Porra (con quien la banda ya visitó Chile, en su última visita, reemplazando a Jari Kainulainen), y restaba la incógnita de cómo este nuevo Stratovarius podría reemplazar a su émbolo, a su estandarte creativo: el hombre sería Matias Kupiainen, ignoto (hasta ahora) guitarrista y productor finlandés, de 26 años, sin (hasta ahora) una trayectoria demasiado reconocible, aunque llama la atención que provenga del mundo del Death Metal, según se lee en su currículum.

Así, el nuevo quinteto escandinavo lanza su primer trabajo con esta alineación. “Polaris” es el título de la que en rigor es la decimocuarta placa en estudio de la que, a juicio personal, es una de las diez bandas más importantes e influyentes de la escena de Heavy/Power Metal, con el morbo de que se trata del primer álbum sin Timo Tolkki… en los años ’80, una de las típicas parodias del programa Jappening con Ja decía “Una casa sin marido… es como un árbitro sin pito”… ¿como Stratovarius sin Tolkki? Las respuestas las vamos encontrando con el primer repaso de “Polaris”. De todas formas, lo primero que llama la atención es el arte de tapa del disco, un muy buen trabajo gráfico, y en el cual llama la atención la ausencia de la flor de lis en el logo de la banda, un guiño a que Tolkki ya no va más.

Deep Unknown es el corte que abre el disco y que a su vez fue utilizado como single, y está –sorpresivamente para mí al menos- compuesto por Kotipelto junto al novato Kupiainen. Ese teclado “espacial” y el sonido de la guitarra, unido a esa clase de mid tempo, recuerda vívidamente a bandas Heavy Progresivas, particularmente me rememora a varios temas de Symphony X. Kotipelto hace su ingreso sin lucir demasiado, y cuenta con unos precoros, solos y quiebres rítmicos muy progresivos. Un buen tema, buena manera de iniciar el disco, pero que de una u otra manera suena algo extraño… por decirlo de otra manera, aún siento este tema como si fuese de un disco solista de Kotipelto o que éste reemplazó a Russell Allen en Symphony X, y no me convenzo que es lo nuevo de Stratovarius. Es raro escuchar a Johansson como un tecladista más bien de base.

El disco prosigue con la midtempo Falling Star, compuesta –oh sorpresa, nuevamente- por Lauri Porra. Ya nos está quedando claro que el cambio de régimen en Stratovarius es sólo asimilable a la salida de Saddam en Irak, pasando desde la pseudodictadura de Tolkki a una democracia al estilo de los cantones suizos que votan las leyes a mano alzada sin ninguna figura intermedia. Un tema interesante, sin demasiada historia, un solo de Johansson que debe haber hecho con tres dedos, y listo.

El teclado de Johansson da inicio al primer corte que, de verdad, me hace sentir que este Stratovarius es Stratovarius, King Of Nothing, recordando vívidamente a cortes como Uncertainty o a las partes más Heavy de Season Of Change, aunque algo más pesada por momentos. Se nota que el compositor es Johansson, le saca realmente el jugo a su teclado. Si bien un cambio de ritmo hacia dos tercios del tema hace bajar un poco el ritmo, se trata de un excelente tema, un poco más largo de lo deseable, pero aprueba con distinción. Interesante la ambientación de un ejército marchando.

El viejo, querido y peludo Stratovarius, ese que nos deleitó en la década de los ’90 con temas insuperables en su género como Father Time, Legions o Forever Free, por sólo nombrar algunos, encuentra su máximo revival con Blind, el cuarto tema de Polaris. Con un inicio de Johansson con su teclado/clavicordio, a lo Black Diamond, Blind es uno de esos charchazos eléctrico/veloces que, al menos yo, siempre espero en Stratovarius, por la simple razón de que creo que es una de las bandas que mejores temas de este tipo ha hecho en toda su carrera. A pesar de que no me agrada demasiado escuchar a Kotipelto cantando sólo con la batería y el bajo (como sucede un poco al principio), se trata de un tema realmente sensacional, con un  Kotipelto de cuarenta años (¡!) diciéndole al mundo que “viejos son los trapos”, con un solo exquisito de Johansson y un excelente trabajo de Matias Kupiainen. Chapeau para Johansson, el compositor.

Otro revival del pasado, de temas que rondan el ritmo de balada gélida como Winter o Before the Winter, se da con Winter Skies, aunque con más peso que los temas señalados, y con un Kotipelto bastante cómodo y bastante poco exigido. Nuevamente el quiebre rítmico que nos deja sólo con el teclado/piano de Johansson quita intensidad, pero a mi juicio se trata de una muy buena balada, intensa, con Jens llevándose el peso, incluso en lo referente a los solos. Muy buen tema.

¡¡¡Al fin un tema que empieza con un riff!!! ¡Doble bombo! Forever Is Today es de esos temas que buscan llegar a la quintaesencia del sonido histórico de Stratovarius, y se logra de buena manera, fundamentalmente porque Matias Kupiainen es bastante más protagonista, porque se le saca el jugo al impresionante batero que es Jörg Michael, porque Kotipelto luce esos agudos incontrarrestables y porque tiene esa cosa optimista de temas como Forever Free (parece que a Stratovarius le gustan muchas cosas “para siempre”) que siempre me han resultado contagiosas.

Higher We Go sigue la onda lírica del tema anterior, aunque en versión mid tempo. El coro destaca por sí mismo y llega a ser lo mejor del tema, el “Higher we gooooo…” (con gran desempeño del infatigable Kotipelto) promete quedarse pegado por un buen rato. Creo que será uno de los cortes nuevos que la banda ejecutará en sus presentaciones en vivo.

El ritmo baladesco vuelve como Somehow Precious. En lo personal, nunca me ha convencido este tipo de baladas, más allá de que esté cantada por un portentoso vocalista como Kotipelto, que se lleva indudablemente todas las palmas y mantiene su lugar en el Olimpo del Heavy/Power Metal tras este verdadero F5 que es Polaris. Para destacar en todo caso la aceleración rítmica hacia el final del tema, no me la esperaba y me sorprende para bien.

Ya acercándonos hacia el final del disco, nos encontramos con un corte compuesto, Emancipation Suite, cortesía del principal compositor de Polaris, Lauri Porra. Decimos “compuesto” porque son dos partes: la Part I, Dusk, comienza con una melodía muy arábiga y pasa a un ritmo lento que recuerda a temas como Elements, Fantasia o Mother Gaia, o fundamentalmente Infinity, con un coro algo más pesado y bastante intenso, con un interesante juego de solos entre Johansson y Kupiainen y que termina por convencer. La Part II, Dawn, me parece un poco de más, aunque suena con bastante elegancia y cierra bien el círculo.

El disco culmina con la muy linda balada When Mountains Falls, un corte muy en la onda de una de las, a mi juicio, más grandes baladas de todos los tiempos hecha por una banda de Heavy/Power Metal: Forever. Con orquestaciones y sonidos de violines, este tema cierra de muy bonita manera el disco, y resalta entre tanta balada mediocre que ha hecho Stratovarius en el último tiempo. Buen final, aunque cabe agregar que la versión japonesa viene con un bonus track llamado Second Sight.

Polaris nos da algunas respuestas, pero deja algunas cosas un poco en el aire. En primer término, respecto a Matias Kupiainen como reemplazante de Timo Tolkki, no puede emitirse un juicio de valor tan tajante por la sencilla razón de que el peso melódico de este disco se lo lleva indudablemente Jens Johansson, apareciendo Kupiainen a cuentagotas, de manera correcta pero sin brillo… Y por otro lado, no esperaba mucho de este trabajo, superando el resultado mis expectativas, con creces, con excelentes temas… pero persisten mis dudas de si este quinteto deba seguir llamándose Stratovarius. Fue una decisión tomada por Johansson, Kotipelto y Michael sopesando el enorme poncho que implica seguir con este buque sin su máximo referente, y se respeta… pero no convence. Con ello no quiero decir que Polaris me parezca un mal disco, al contrario, recupera la frescura que Stratovarius vio perdida hace bastantes años, y es un material bastante recomendable… pero le falta ese “qué se yo”. ¿Será Tolkki? El tiempo lo dirá.

6 comentarios
  1. RicardoStrato Dice:

    Por fin leo una crítica cewntrada, coordinada y lo más importante, imparcial!! Es obvio que todos los fans de Strato añoramos al antiguo Strato, pero yo no creo que Tolkki haya sido todo en Strato…si fuera asi, se presentaría solo y listo…obvio que falta Tolkki, pero ante problemas tan pesados no había otra. Una banda soporta todo, hasta la falta de plata, pero que hayan peleas internas es fatal. Lastima, pero puntualmente, esperaba muchísimo menos de este album. Me sorprendió y me llena de esperanzas!!!

  2. Lamilla Dice:

    Muy buena review, personalmente creo que el disco es muy bueno, aunque viendolo desde una perspectiva «stratovarius» no satisface 100%, creo que esto se debe principalmente a que el disco noe sta compuesto con una guitarra más protagonista, se nota el hecho de que Matias ingreso al grupo con temas ya creados donde la guitarra se incorporó de una forma más de acompañamiento

  3. erick Dice:

    Amo Somehow Precious .. sigan llorando por el viejo stratovarius como si alguna banda hubiera logrado regresar al viejo sonido

  4. Daniel Dice:

    persoinal mente , me encuentro con ua sorpresa al oir este disco, me encanto, temas como forever to day, king of nothing me deleitaron,

    la verdad esque muchos puedes decir que seria una porqueria de disco sin tolkki, pero joder tio, que disco tan bueno e escuchado

    ps: muy buenas criticas

  5. esteban Dice:

    Manso stratovarius loko , siguen haciendo mansa musica i lo mejor esqe no se han vendido como otras bandas como metallica -.-» esos se la re hecharon Y espero el nuevo cd qe se ve qe esta impresionante =D SALUDOS

  6. mindfreack Dice:

    lo escuche bien bien recien yy sii concuerdo … lo catalogaria como un exelenteeee dico de transicion ajustando los cambios, dando mas libertad al resto de la banda sabemos que stratovarius cuenta con buenos compositores cortesia de los trabajos paralelos asi queee bienn me gustoo lo que sii el nombre tiene que seguir stratovarius no puede morir solo por que no este tolkki ahora vermos lo que estaba guardado por tanto tiempo por parte de jens, timo y ahora porra … y por que no matias dando mas sorpresas

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