Stratovarius

A principios de los años ’80, Finlandia distaba de significar mucho más que un país que conformaba la zona de Escandinavia junto a Suecia y Noruega. Una zona realmente gélida, cuyo 10% de su territorio está compuesto por lagos y el 67% por bosques. Un lugar donde, durante el verano, el sol no se pone durante aproximadamente 73 días (creando las «noches blancas» del verano), y durante el invierno el sol se queda abajo del horizonte por 51 días, y cuya independencia se logra en 1917. Todos estos datos bien podrían conformar un atlas escolar, sin dudas. Pero, para estos efectos, y sin que se tome a mal… ¿qué importan estos datos? Finlandia, más allá de las «frías» (más en este caso) estadísticas, adquirió importancia en «nuestro» mundo por una gran razón. Más allá de los éxitos deportivos de Mika Häkkinen (corredor de Fórmula 1) o Jari Litmanen (el mejor futbolista de la historia finlandesa, crack en el Ajax holandés), la razón es una gran banda, que abrió las puertas a una cada vez más consolidada escena, sentando las bases de un estilo único de Power Metal: Stratovarius.

AGUA NEGRA, VIOLINES Y GUITARRAS… EL COMIENZO

Todo comienza cuando tres jóvenes estudiantes, en 1982, deciden formar un grupo, influenciados por Black Sabbath y la omnipotente figura de John «Ozzy» Osbourne: el líder/baterista/vocalista Tuomo Lassila (¿cuántos casos han existido de bateristas/vocalistas? Sólo recuerdo en estos momentos a Willy Iturri de GIT, a Eric Carr y Peter Criss de Kiss, a Chris Cornell en sus inicios en Soundgarden, a Don Henley de Eagles y a los principios de la carrera de Madonna), el guitarrista Staffan Stråhlman, y el bajista John Vihervä. Esta agrupación se hacía llamar Black Water, y su orientación musical no estaba ni siquiera cerca de parecerse a lo que hoy hace Stratovarius, pues se inspiraban en los mismos Sabbath e incluso en Rush.

LassilaPosteriormente, ya en 1984, Lassila, un estupendo baterista, consideró «poco original» el nombre de la banda, y en un arresto de lucidez y con un ojo «visionario» decide cambiarle el nombre. Inspirado en la idea de mezclar lo clásico con el rock, crea un concepto que reunía lo mejor de ambas vertientes de la música: las guitarras Fender Stratocaster y los míticos violines Stradivarius, fabricados por el italiano, oriundo de Cremona, Antonio Stradivari, a fines del siglo XVII. Nacía Stratovarius (suena mejor que «Stradicaster»).

A fines del mismo año, el bajista John Vihervä decide abandonar el buque, siendo reemplazado por Jyrki Lentonen, quien anteriormente tocaba en una banda llamada Road Block, que se dedicaba más bien a tocar covers. Poco después, ya en 1985, Staffan Stråhlman es el segundo en abandonar la banda, por lo que Stratovarius quedó sin guitarrista, una semana antes de irse a tocar a Aalborg, Dinamarca. Y aquí comienza el verdadero Stratovarius.

Jyrki tocaba en Road Block junto a un joven nacido el 3 de Marzo de 1966, cerca de Helsinki, capital de Finlandia, influenciado de forma notoria por la música clásica y por «The Man In Black», Ritchie Blackmore: Timo Tolkki, un tipo sumamente especial, que compone música en los bosques de Klaukkala, en Finlandia. A los siete años, el pequeño Timo recibió de regalo una guitarra clásica Landola, y comenzó con sus estudios de guitarra. «Recuerdo que en esos tiempos me gustaba Abba, e incluso la ‘surf music’ … mi primo tenía una guitarra y por ahí empecé a tocar. La primera canción que toqué se llama ‘Hepokatti maantiellä poikittain’«, señala Tolkki.

Lo que lo llevó al rock y por ende al Metal fue escuchar «Smoke On The Water», de Deep Purple, a los doce años de edad. A ese respecto, Tolkki señala que «cuando la escuché por primera vez, inmediatamente quise una guitarra eléctrica. La siguiente Navidad obtuve lo que deseaba…«. El primer disco que Tolkki compró fue «Rainbow On Stage», donde comenzó a alucinar con los dibujos en las seis cuerdas de Blackmore y con la voz de Ronnie James Dio (incluso, Tolkki conoció a su esposa, Anna-Maria, en el recital que efectuó Dio en Finlandia en el marco del tour de su disco «Dream Evil», de 1987). De hecho, su primer show fue en la gira del «Difficult To Cure» de Rainbow, y a los 16 años el adolescente Tolkki ensayaba incluso 10 horas al día, inspirado por la magia de «The Man In Black».

Lassila telefoneó a Tolkki, quien se unió de inmediato a la banda y aprendió los temas escuchando un cassette. Después de unos pocos ensayos, la banda pudo ir sin problemas a Dinamarca. Pero los días de Lassila como vocalista estaban llegando a su fin. Además del hecho de que su rango vocal era bastante limitado, tocar batería y cantar era una carga demasiado fuerte para él. Favorablemente para la banda, Timo poseía un rango vocal más que aceptable y se hizo cargo de las voces, dejando a Lassila dedicado en exclusiva a las baquetas. Y este hecho sin dudas es una «bisagra» en la historia de Stratovarius, puesto que la influencia de Tolkki en las composiciones comenzó a notarse, con lo que Stratovarius enriquecía su sonido con elementos de Rainbow e incluso de música barroca (incluso, alguna vez Tolkki señaló que le parecía «apropiada» la denominación que alguien hizo de Stratovarius como «metal barroco»), y de hecho, para Tolkki «la melodía es el elemento más importante«. Tolkki comenzaba, poco a poco, a «mandar».

StratovariusLa banda efectuó varias presentaciones en locales pequeños, especialmente en Helsinki, donde ya en 1987 graban su primer demo, llamado «Future Shock«, con tres temas propios: «Future Shock», «Fright Night» y «Night Screamer». El demo fue enviado a muchas compañías finlandesas, siendo CBS Finlandia quien finalmente consigue reclutar a los noveles Stratovarius bajo su alero, después de ver su notable desempeño en un show en el Club Tavastia, Helsinki. Como demostración del peso de la mano de Tolkki, en 1988 se une a la banda Antti Ikonen como tecladista, con el objeto de proporcionar una orientación más melódica al sonido de Stratovarius.

LOS PRIMEROS DISCOS

El ahora cuarteto finlandés estaba ya listo para grabar su primer LP. Antes de ello, graban su primer single, «Future Shock/Witch Hunt» en 1988 (en cuya carátula aparece por vez primera el antiguo logo de Stratovarius, con letras con ángulos muy marcados), el cual fue seguido por «Black Night/Night Screamer» (que curiosamente tiene exactamente la misma carátula de lo que a la postre sería el disco debut de Stratovarius), grabado a comienzos de 1989. Se apreciaba una banda bastante influenciada por la música clásica y especialmente por la maestría de Blackmore, aunque algo «crudo». Podría decirse que las ideas excedían de cierta forma las ejecuciones.

StratovariusY en Mayo de 1989 sale a la luz el primer disco de Stratovarius, «Fright Night«, autoproducido (aunque con la ayuda del ingeniero Make Törrönen) y grabado en tan solo una semana en los estudios Finnvox, un disco que no alcanza a mostrar todo el potencial de la banda en cuanto a la ejecución de los instrumentos, pero que marca pautas. Si bien el sonido algo débil de la placa no ayuda a evaluarla mejor, se aprecia una «idea» distinta.

Temas como «Future Shock», «Night Screamer» o «False Messiah» destacan en un disco que si bien carece de la brillantez de otros discos debut, marcó un camino a seguir. Tolkki escribió toda la música del disco, y entre él y Lassila se repartieron la creación de las letras. Tuomo Lassila contaba en aquellos entonces a Metal Hammer algo que hoy sonaría casi curioso: « … nuestro público es más bien gente más ‘vieja’, mayores de dieciocho años. Muchos adolescentes finlandeses están más en la onda del thrash, así que es la gente más ‘vieja’ la que más disfruta de nuestra música …«. Y realmente Lassila no esperaba el éxito que a la larga «su» banda tendría: «… sabemos que será dificilísimo para nosotros tener éxito en el resto de Europa. Nunca he estado en Inglaterra, por ejemplo, pero no estamos desesperados por irnos de Finlandia, nos gusta vivir aquí…».

La banda tocó en vivo durante meses y meses en 1989, siendo el punto más alto un outdoor llamado Giants Of Rock en Hämeenlinna, Finlandia, donde como cabeza de cartel estuvo nada menos que Anthrax, en la etapa top de su carrera. Luego de ello, Jyrki Lentonen deja la banda, dejando vacía la plaza de bajista. Pero ello no fue problema para comenzar a trabajar en lo que sería la segunda placa de la banda. Tolkki haría las partes de bajo, y así se tenía prácticamente listo todo el material para un segundo disco. Sin embargo, tendrían que lidiar con un tremendo problema: CBS perdió totalmente el interés de lanzar más material de Stratovarius, lo cual recuerda a esas decisiones que a la larga han pasado a la historia como equívocas, como los entrenadores juveniles de Colo Colo que rechazaron a Iván Zamorano por «flaco» y a Marcelo Salas por «chico». Más allá de ello, el problema era sumamente serio, puesto que al no haber contrato alguno con un sello discográfico, las grabaciones de los demos debían ser 100% autofinanciadas. Todo ello retrasó muchísimo el lanzamiento de la segunda placa en estudio de la incipiente banda, aunque ya estaba prácticamente todo listo. Incluso, se incorporó el bajista Jari Behm quien, a pesar de ello (y de aparecer en la foto de la banda en el booklet del disco), no toca en ninguno de los temas del disco puesto que esa labor fue desempeñada por Tolkki.

Finalmente, a principios de 1992, era lanzado en Finlandia el single «Break The Ice» y poco después el LP, «Stratovarius II«, grabado en los estudios Millbrook, fabricándose tan solo mil copias bajo el apoyo de una pequeñísima compañía finlandesa llamada Bluelight Records, por lo cual, obviamente, este disco ha pasado a ser una joya de coleccionista.

«Stratovarius II» fue enviado a muchas compañías en toda Europa, tras lo cual la banda consigue firmar con el sello Shark Records -el cual se vio interesado sobremanera en el tema «The Hands Of Time»-, quien regrabó el disco y lo relanzó en Octubre de 1992 con otro nombre, el que conocemos todos, «Twilight Time«.

El disco muestra una marcada evolución de la banda respecto a «Fright Night», destacando cortes como la homónima «Twilight Time» y las muy Power «The Hands Of Time» y «Out Of The Shadows», temas que, en mi concepto, son absolutamente «reciclables» y causarían revuelo en una presentación en vivo de Stratovarius modelo 2003. Como dato curioso, las fotografías del disco fueron tomadas por John Vihervä, bajista fundador de Stratovarius. «Twilight Time» tuvo un considerable éxito, especialmente en Japón, donde en 1993 se transformó en el segundo disco «de importación» más vendido, superado sólo por un monstruo de cinco cabezas como AC/DC en vivo, durando cinco meses en los top 10 de los charts nipones. El éxito en Japón trajo como consecuencia que la compañía nipona JVC Victor Entertaiment lanzara una nueva edición de «Twilight Time» en Julio de 1993.

StratovariusTras la salida del pasajero bajista Jari Behm (su estilo no coincidía para nada con los intereses de la banda), se integraría a la banda un nuevo bajista, cuando el 70% del nuevo material ya estaba grabado: un fanático del mountain bike, Jari Kainulainen, nacido el 29 de Abril de 1970. Jari a la larga grabaría cinco temas de la que sería la tercera placa de Stratovarius (Tolkki, nuevamente, grabaría el resto). La banda, en todo caso, sufrió un grave inconvenientre debido a una seria lesión (casi una constante en Stratovarius, como veremos) sufrida por Lassila en ambas manos, lo que lo imposibilitó de tocar la batería durante aproximadamente dos meses, siendo reemplazado por el baterista de Kingston Wall, Sami Kuoppamäki, quien grabó cuatro temas.

«Dreamspace«, el tercer disco de Stratovarius, fue grabado en varios lugares (Rauhala Estate, la academia Sibelius y los estudios Soundtrack) y lanzado a la venta en Marzo de 1994. Tanto la crítica como los fans reaccionaron con un impresionante entusiasmo ante el lanzamiento de esta placa, lanzada bajo T&T Records, con lo que la popularidad de Stratovarius pasó a otro nivel. Prueba de ello es que la banda visitaría por primera vez Japón (particularmente Tokio, Osaka y Nagoya), cosechando el éxito de su disco anterior y sembrando nuevas semillas de Metal. Antes de ello, la banda efectuó un único show en Helsinki (donde debutó Jari Kainulainen en vivo), en un recinto legendario para los finlandeses, ahora demolido: el «Shadow Club». En esta placa se incluyen temas clásicos de la banda, como «Hold On To Your Dream», «Chasing Shadows» o «We Are The Future», entre otros. «Dreamspace», además, se caracteriza por evolucionar en la parte lírica, tratando temáticas como el nazismo en «4th Reich» o el medio ambiente en la mencionada «We Are The Future».

StratovariusTolkki se veía como «la» indiscutible cabeza de Stratovarius. El guitarrista señalaba en aquella época: «... de alguna forma, soy la cabeza del grupo. Pienso que sé cómo la banda debería sonar. Sería difícil para mí tener a otro productor, porque perfectamente podrían generarse roces. Pero si bien soy una persona a la que le gusta tomar decisiones, no soy un ‘dictador’. Somos una banda muy democrática, pero por otro lado soy perfeccionista … ¡quizás demasiado! No puedo decirte si eso es bueno o malo, pero así es«.

Con este disco, sin dudas, se cierra una etapa, para pasar a una transición que los llevaría a convertirse, hoy por hoy, en uno de los referentes más importantes del Power Metal mundial.

KOTIPELTO A LAS VOCES… OTRA DIMENSIÓN

Hasta que Timo Tolkki se aburrió de cantar. Decidió que era necesario que la banda buscara a un nuevo vocalista, que sólo se dedicase a cantar, para llevar el sonido de la banda más allá. Probablemente el momento para el «retiro» de Tolkki de las voces no pudo haber sido más adecuado, y el elegido para ocupar esa plaza no pudo haber sido mejor. El procedimiento de búsqueda fue el común y corriente: un aviso en el diario. Sin embargo, alguien recordó a un tipo proveniente de la localidad de Lappajärvi, al cual habían conocido un año y medio antes. Tolkki telefoneó a este muchacho para coordinar una audición, y cuando abrió la boca e hizo uso de sus cuerdas vocales, todos inmediatamente se dieron cuenta que este muchacho no muy alto (1.71 cm), con influencias de Ronnie James Dio, David Coverdale, Bruce Dickinson y Geoff Tate, nacido el 15 de Marzo de 1969, sería el nuevo vocalista: Timo Kotipelto. De hecho, Tolkki cuenta: «al escuchar a Kotipelto por primera vez) Pensé ‘¡qué es lo que está pasando!’, y volé dos metros hacia atrás con mi silla…«. La leyenda cuenta que Kotipelto, en 1989, escuchó el disco «Fright Night» en la casa de un amigo y dijo: «qué buena banda… tan sólo necesita un mejor vocalista«. Años atrás, Kotipelto vivía a 400 kilómetros al norte de Helsinki (ciudad a la que se trasladó para estudiar música), donde grabó un demo (que «apesta«, según su propia opinión) junto a una banda llamada nada menos que «Filthy Asses» («Traseros Inmundos»).

Stratovarius

El ahora quinteto finlandés (Tolkki, Kotipelto, Kainulainen, Ikonen y Lassila) estaba ya listo para comenzar a trabajar en lo que sería su cuarta placa en estudio. Aproximadamente desde el mes de Marzo hasta Agosto de 1994, la banda se dedicó a escribir temas, entrando luego al estudio. Mientras tanto, Timo Tolkki deseaba cumplir un sueño de niño: grabar un disco solista. Es así como nace «Classical Variations and Themes«, un disco bastante heterogéneo (es una especie de compilado de ideas sueltas), que incluye temas como «Fire Dance Suite», «Lord Of The Rings», una versión de «Greensleeves» o «Solitude», cantada por Kotipelto. Este trabajo sería lanzado en Octubre de 1994.

Poco después, en Marzo de 1995, Stratovarius lanzaría «Fourth Dimension«, su cuarto LP y el debut de Kotipelto en las voces. La crítica favorable y la muy positiva reacción de los fans no se hicieron esperar, pues Stratovarius confirmaba que cada disco suyo era mejor que el anterior, mostrando un potencial realmente impresionante.

En este disco aparecen temas que caracterizan el sonido actual de Stratovarius, como la notable «Against The Wind» (la letra de este tema nace un día en que Tolkki se quedó sin gasolina en medio de la carretera, y llegó a su casa a pie tras caminar cuatro kilómetros, desafiando una persistente y heladísima lluvia escandinava), «Distant Skies» (que narra el miedo a los aviones de Tolkki, especialmente cuando niño), la extrañísima «030366» (fecha de nacimiento de Tolkki), la instrumental «Stratovarius», la épica «We Hold The Key» o la muy melódica «Twilight Symphony» (aparecen los violines en Stratovarius). «Fourth Dimension», que vendió el doble de copias respecto a «Dreamspace», podría ser definido como un disco de «transición», para pasar de una etapa de crecimiento a una etapa de consolidación y de éxito a nivel mundial.

La banda llevó a cabo un exitoso tour que incluyó a Alemania, Suecia, Holanda, Grecia, por supuesto Finlandia y nuevamente a Japón. El público por lo general quedaba realmente asombrado con la voz de Kotipelto, al ver que su rendimiento en vivo no decaía respecto al estudio. Pero un día después del tour, la banda sufrió un quiebre que se venía venir. El «poder de dirección» de Tolkki había transformado la «línea editorial» de la banda de forma tal que ello no tenía para nada contento a Tuomo Lassila. Además, tanto él como Antti Ikonen estaban teniendo severos problemas para poder ejecutar el veloz, intrincado y extremadamente técnico material ideado por Tolkki. Ante ello, Lassila, el último miembro fundador, abandona la banda, junto a Ikonen. Lassila forma hoy parte de una banda llamada Conquest, junto a Peter James Goodman, vocalista de Virtuocity, quien alguna vez aspiró a ser el vocalista de Stratovarius, pero Tolkki se decidió por Kotipelto.

La duda estaba instalada: ¿Stratovarius se caería a pedazos?

REEMPLAZANTES DE LUJO, EPISODIOS VISIONARIOS

No. Nada más lejano a ello. Stratovarius no se caería, Tolkki reafirmaría su liderazgo y ante ello decidió buscar a músicos del más alto nivel, con la suerte de que, a la larga, no pudo encontrar mejores integrantes para Stratovarius que los que encontró. Los ojos apuntaron fuera del territorio finlandés. Kotipelto señalaba: «sí, buscamos músicos en Finlandia, pero para este tipo de música no existen muchos ejecutantes, menos aun en un país pequeño como el nuestro. Incluso no hay muchos en todo el mundo«.

StratovariusLas baquetas dejadas por el fundador Lassila serían tomadas por un alemán, nacido el 27 de Marzo de 1963 en Dortmund: Jörg Michael, un batero tan fanático del queso como del equipo de fútbol Borussia Dortmund, con un currículum hasta esos momentos realmente impresionante. Comenzó a tocar a los quince años, edad en la cual su profesor se vio gratamente sorprendido ante la increíble potencia con la que Jörg golpeaba los bombos, cajas y platillos (una especie de «Fernando González» de la batería). Su carrera profesional comenzó en 1983 con Avenger, banda liderada por un joven llamado Peter «Peavy» Wagner que posteriormente se transformaría en Rage, donde grabó «Prayers Of Steel», «Reign Of Fear» y «Execution Guaranteed», estos dos últimos ya bajo el nombre de Rage.

En resumen (sin querer ser injustos con Jörg), se desempeñó en bandas como los estupendos Mekong Delta (un thrash casi melódico realmente recomendable para los fans del Metal más speed), bajo el seudónimo de «Gordon Perkins», los piratas de Running Wild, Headhunter (junto a Marcel Schmier, en aquellos momentos ex vocalista/bajista de Destruction, banda a la cual volvería años más tarde), los renovados Grave Digger en 1993 (en el EP «Symphony Of Death»), además de tocar junto al guitarrista Axel Rudi Pell.

Tolkki tenía una idea en su mente. No quería un tecladista meramente «comparsa», sino alguien que hiciera casi de «segundo guitarrista», alguien con quien pudiese incluso hacer «competencias de solos». Y realmente no pudo encontrar a alguien mejor. Un sueco, nacido el 2 de Noviembre de 1963, cuyos dedos se deslizan por el teclado cual patinador en el hielo: el señor Jens Johansson. Su trayectoria lo dice todo: no sólo tocó en varios discos e incluso en vivo con Yngwie Johann Malmsteen, sino que además, entre otros, con Dio, en el disco «Premontion» de Tony Macalpine y junto a su hermano Anders (actualmente en HammerFall) en proyectos más bien lejanos al Metal.

StratovariusJens ha sido sindicado en muchos rankings como el mejor tecladista de Metal del mundo, y ha creado escuela con su manera de tocar, pulcra y extremadamente técnica. Tolkki no lo conocía en persona, pero consiguió su número telefónico (Jens ya vivía en Nueva York en esos tiempos), y luego de escuchar las cintas que Tolkki le mandó por correo, Jens manifestó sumo interés en el proyecto y se unió a Stratovarius.

¡Qué alineación! Un vocalista como Kotipelto, un excelente bajista como Kainulainen, dos pesos pesados como Michael y Johansson. Todos unidos bajo la idea del capitán del barco, Tolkki. Y una alineación genial no podía sino producir un disco genial. El extenso material ya listo se grabó y mezcló en los estudios Finnvox de Helsinki, en un proceso que duró aproximadamente tres meses. El nuevo disco traería consigo novedades importantes incluso antes de escucharlo: un coro de 40 personas y una orquesta de 20, provenientes nada menos que de la Academia Sibelius. Pero antes de ello, la banda lanzaría un single con su nueva alineación: «Father Time» (que incluye la antigua «Future Shock» cantada por Kotipelto y una versión de «Kill The King» de Rainbow cantada por Tolkki).

«Episode«, el quinto LP de la banda, sería lanzado a principios de 1996. Un disco realmente magistral, que viene a ser una suerte de compendio de lo mejor que podemos encontrar en una banda como Stratovarius: temas rapidísimos («Speed Of Light«, «Father Time«), lentos y emotivos («Forever«, «Season Of Change«), instrumentales cortacabezas («Stratosphere«), midtempo enganchadores («Eternity«, «Nighttime Eclipse«), y clásicos con toques sinfónicos (la citada «Father Time» y Will The Sun Rise?«). La potencia de Michael y el talento de los solos de Johansson se hacían notar, y de qué forma. Además, cabe señalar que en este disco la banda comienza a trabajar junto al ingeniero de sonido Mikko Karmila. En resumen, «Episode» es un disco imprescindible. Como anécdota, Tolkki cuenta lo siguiente en relación a lo que era y aspiraba Stratovarius con esta placa: «Hicimos un demo y lo mandamos a Alemania y a Japón. Los japoneses dijeron que tenía muchos temas lentos, y que por ende no funcionaría. Los alemanes dijeron exactamente lo contrario. Y las actitudes cambiaron cuando tuvieron en disco en sus manos… he aprendido una cosa durante estos años: debes creer en tí mismo lo suficiente como para que no te importe lo que te diga el resto. Tenemos plena libertad para grabar exactamente lo que queramos. Le entregamos a la compañía una masterización terminada, y si no es lo suficientemente ‘buena’, no lo es nomás«.

Stratovarius

El éxito alcanzado fue realmente espectacular, durando ocho semanas en el Top 20 finlandés y llegando al número 12 del prestigioso Orikon Charts de Japón, donde se vendieron nada menos que 65.000 copias. El tour por Europa (donde acompañaron a Rage y a Gamma Ray, incluso junto a estos últimos Kotipelto cantó «Time To Break Free» del disco «Land Of The Free») y Japón nuevamente resultó muy exitoso, y terminan por incluir algunos temas en directo en el segundo single, «Will the Sun Rise?«.

La banda (Tolkki especialmente) era totalmente trabajólica. Quizás en los años ’80 podía verse más corrientemente que una banda de Metal lanzara dos discos espectaculares en dos años consecutivos (los Keepers de Helloween, Iron Maiden hasta «Somewhere In Time», Judas Priest con «Hell Bent For Leather» y «British Steel», y un no muy largo etcétera). Pero lanzar dos discos clásicos en dos años consecutivos a fines de los ’90, cuando la presión del medio es tan grande, cuando los contratos con los sellos son tan estrictos, es toda una gracia. Además, era la primera vez en que Stratovarius repetía un line-up de un disco a otro, lo cual implicaba que el nuevo disco prometiera mucho. Pero antes de lanzar su sexto LP, la banda lanzaría dos singles (con la misma carátula): «The Kiss Of Judas» y «Black Diamond» (ambos contenían prácticamente lo mismo: los dos temas mencionados y versiones en vivo de temas antiguos, como «4th Reich», «We Hold The Key» y «Uncertainty»).

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Finalmente, «Visions» era lanzado en Abril de 1997, logrando inmediatamente ubicarse en el quinto lugar en los charts de Finlandia, durando nada menos que 24 semanas en los Top 40 finlandeses. Este trabajo es sindicado por muchos (tanto por fans como por prensa especializada) como la «obra maestra» de Stratovarius, llegando a un nivel tan alto como quizás inimaginable años antes. Con un estupendo artwork (cortesía de Andreas Marschall), estrenando un nuevo logo que incluye la flor de lis típica del movimiento «scout» (la razón de su inclusión en el logo es tan simple como que «se ve bonito«, según Tolkki), y con temas que han entrado a la categoría de clásicos como el himno de Stratovarius, «Black Diamond» (consagrando el sonido del clavicordio como marca registrada), la genial «Paradise» (uno de los mejores temas midtempo de los últimos 10 años, sin dudas, que sigue la línea lírica del «Environment Metal» iniciada en «Dreamspace» con «We Are The Future»), las veloces «Forever Free» y «Legions» y la impactante «Visions» (donde se tratan las profecías apocalípticas del francés Michel Nostradamus, en su libro «Prophetiés», de 1555), entre otros, este disco marca la cúspide de la carrera de la banda, vendiendo alrededor de 500.000 copias en todo el mundo, con la notable colaboración de Noise Records. Tolkki señalaba: «El secreto de nuestro éxito es que tenemos fans en muchas partes del mundo… existen diferencias pequeñas en ‘Visions’, la versión japonesa tiene a ‘Black Diamond’ como tema de apertura, la europea tiene a ‘The Kiss Of Judas’. Este disco fue hecho muy rápidamente pues la creación de los temas fue muy fluída«. Respecto al mismo disco, cuenta que «no lo considero como un disco claramente conceptual, pero tiene temas y atmósferas relativamente comunes«. Kotipelto, en tanto, estaba asombrado de la facilidad con la que nació «Visions»:

Stratovarius«Fue sorprendentemente fácil. Básicamente ‘Episode’ fue más complicado porque cuando grabamos los demos, no sabíamos todavía quién tocaría en la banda. Ahora tenemos a dos grandes músicos como Jörg y Jens. Ahora hemos ido de gira juntos por gran parte del mundo y por lo mismo fue muy fácil grabar este álbum, ¡casi sorprendentemente fácil! Nuestras metas son cada vez más altas, y tratamos de hacer un mejor trabajo que en ‘Episode’, y creo que tuvimos éxito en ello«.

Como el éxito de la banda en Japón era tan grande, la compañía JVC lanzaría exclusivamente al mercado nipón un disco compilatorio, llamado «The Past And Now«. Pero la banda comenzaba a adquirir fama incluso en Sudamérica. Prueba de ello es que saldrían nuevamente de tour, en el marco del llamado «Visions World Tour ’97», visitando los lugares de siempre (Europa, donde fueron teloneados por los holandeses de Elegy, y Japón), agregándose otras plazas como Corea del Sur y Sudamérica (Brasil y Argentina). Como era la primera vez en que realmente el tour de la banda era a nivel mundial (tocaron 50 veces, durante 5 meses, viajando alrededor de 150.000 kilómetros), se les propuso la idea de grabar su primer disco en vivo. Tolkki aceptó, pensando en que «ya hay muchos bootlegs, y ahora los fans podrán escuchar un disco en vivo con buen sonido«. Así, de las presentaciones efectuadas en Atenas (Grecia) y Milán (Italia) se extrajo el material que compone un disco doble, con cerca de 100 minutos de música, llamado «Visions Of Europe», donde se demuestra que, realmente, Stratovarius era una banda «de verdad». Más allá de los lucimientos personales (especialmente de Tolkki, Johansson y Michael), la banda demuestra en este trabajo que no son sólo un producto de estudio, sino que su rendimiento en vivo alcanza niveles verdaderamente altos. El disco, lanzado en Marzo de 1998, obtuvo una muy buena crítica y excelentes niveles de venta (nueve semanas en los top 10 de las listas finlandesas).

EL DESTINO INFINITO LOS TRAE A CHILE…

Tolkki y compañía no descansaban absolutamente nada. Luego del exitazo de «Visions» y de «Visions Of Europe», la banda entraría al estudio a grabar un nuevo trabajo. Antes de ello, en todo caso, la banda alcanzaría su primer «Disco de Oro» (20.000 copias, por las ventas de «Visions») en Finlandia, lo cual sería celebrado con un show muy especial en el Club Tavastia en Helsinki el 10 de Junio de 1998.

StratovariusEl nuevo single de la banda, «S.O.S.» («Save Our Souls») fue lanzado el 17 de Agosto de 1998, alcanzando el 3º lugar en los ranking finlandeses, y comenzaba a marcar una tendencia en cuanto a los singles de Stratovarius: midtempo, pegajosos, melódicos y bastante sencillos. En este single se incluyen además dos temas que formarían parte de la nueva placa (la muy rápida «No Turning Back» y la balada «Years Go By»), junto con una correcta versión de «Blackout» de Scorpions.

«Destiny«, el séptimo disco en estudio de la banda, fue grabado en los estudios Finnvox, lanzado el 5 de Octubre de 1998 y marcó un precedente: debutó en los rankings finlandeses en el número 1, el día Jueves anterior a su lanzamiento oficial, durando tres semanas en dicha posición de privilegio. En este disco Tolkki explora facetas compositivas que lindan en lo íntimo, en lo personal, más que en temas como los tratados en «Visions». Un disco mucho más introspectivo y lamentablemente con menos luces que su predecesor, a pesar de lo cual posee momentos de altísimo nivel, como en la homónima «Destiny» (como anécdota, el intro de esta canción fue utilizado por el grupo de baile «Generación 2000», del programa «Venga Conmigo», en su presentación en el Festival de Viña del Mar … un momento realmente inolvidable y risible para quienes tuvimos la fortuna de presenciar ese acontecimiento en vivo y en directo, especialmente cuando el «a-aaaah» conectó con un tema de la «cantante» pop Britney Spears), la muy veloz «No Turning Back«, la balada «4.000 Rainy Nights» o la bombástica «Anthem Of The World» (que incluye atisbos de autocopia, a «Nighttime Eclipse» de «Episode»).

Stratovarius

Stratovarius saldría nuevamente de gira mundial. Y finalmente, la banda visitaría nuestro país donde, el 17 de Marzo de 1999, teloneados por Metrópolis, efectuarían un show en el Teatro Monumental, ante más de 3.000 personas. Cabe destacar que fue el primer show íntegramente de Power Metal en nuestro país (el año anterior nos había visitado Helloween, el 10 de Diciembre de 1998, en el marco de un Monsters Of Rock en que participaron Anthrax y Slayer, además de los nacionales de Panzer y Criminal), lo cual marcó el camino a que muchas bandas (Angra, HammerFall, Gamma Ray, etc.) comenzasen a incluir a Chile dentro de sus plazas «fijas». Puntualmente, fue impactante para muchos ver a una banda como Stratovarius, tan geográficamente lejana, en nuestro país, y quienes tuvimos la fortuna de asistir nos vimos sumamente satisfechos con las casi dos horas de show brindadas por la banda finlandesa, que contó con un estupendo sonido y con una carga emotiva realmente importante. El tour se vio interrumpido por una infección que tuvo a Timo Kotipelto sin poder cantar durante aproximadamente un mes, pero continuó con el éxito acostumbrado.

Stratovarius1999 además sería un año de cosecha. «Destiny» alcanzaba «Disco de Oro», y la banda era destinataria de muchos reconocimientos por parte de la prensa especializada, particularmente en las revistas «SFP» y «Soundi» de Finlandia: fueron reconocidos como la mejor banda finlandesa de Metal, el video de «S.O.S.» ganó el premio de «mejor video de 1998», Timo Kotipelto como el mejor vocalista, «Destiny» el segundo mejor álbum, y un gran etcétera. La industria disquera finlandesa los reconoció con el premio «Emma» por ser una banda de exportación, que paseaba y hacía honor al nombre de Finlandia en el mundo.

El mismo año se lanza el segundo disco compilatorio de la banda (el primero a nivel mundial, recordemos que «The Past And Now» fue lanzado exclusivamente en Japón), titulado «The Chosen Ones«, que contiene temas de todos los discos, excepto de «Fright Night», además de dos bonus japoneses, «Dream With Me» (de «Destiny») y «Full Moon» (de «Dreamspace»). Pero la «fatiga de material» comenzaba a manifestarse. El desgaste de aproximadamente 5 años realmente sin parar estaba empezando a pasar la cuenta, por lo que comenzaron los rumores de que la banda se tomaría un receso. Obviamente esto asustó a muchos fans, que pensaron (no sin razones) en la disolución del grupo. Sin embargo, ello no melló en el profesionalismo de la banda, que comenzaba a trabajar en un nuevo trabajo en estudio.

El lanzamiento de su octava placa en estudio, que causó gran expectación, se agendó para el 28 de Febrero del año 2000. Antes de ello, como ya resulta ser una costumbre en Stratovarius, la banda lanzó un single, llamado «Hunting High And Low«, que incluye el tema homónimo (junto a su versión demo), más «Millennium» (que iría en el disco) y su versión demo, «Neon Light Child» (que sólo iría en el single). Si bien el tema es algo predecible (es un single de Stratovarius), es sumamente ganchero, perfecto para ser un single.

StratovariusY, como dijimos, a fines de Febrero del año 2000, se lanzaba bajo el alero de Nuclear Blast «Infinite«, disco que, a pesar de carecer de cierta novedad «estructural» (es un disco bastante predecible), inserta elementos nuevos en la banda, como orquestaciones (en los temas «Mother Gaia» e «Infinity»). Jörg Michael comentaba: «creo que no debemos cambiar tanto nuestro sonido, a nuestros fans no les gustaría…«. En este disco destacan cortes como el single «Hunting High And Low«, la intensa «Phoenix«, la muy optimista «Freedom» y la emotiva «Mother Gaia«, entre otros. Para destacar el bellísimo cover-art, hecho nada menos que por el connotado Derek Riggs, quien ha adquirido fama por diseñar la mayoría de las carátulas de Iron Maiden.

La banda saldría de tour, en lo que se denominaría como «Infinite Tour». Pero Tolkki tenía un importante anuncio que hacer: la banda no se disolvería, sino que se tomaría un receso. El 24 de Abril del 2000, en el sitio oficial de Stratovarius, Tolkki señalaba: «He escuchado, como todos, muchos rumores de que este sería el último tour de Stratovarius y que no haremos más álbumes. No se ha tomado ninguna decision parecida a esta, por lo que los rumores son absolutamente falsos. Nos vamos a tomar un ‘break’ después de este tour, y cuánto durará, nadie lo sabe. Pero yo creo que al menos dos años. Es tiempo de sentarse, descansar y pensar en otras cosas además de Stratovarius, al menos para mí«. Luego de ese fuerte anuncio, el tour de la banda continuó con normalidad hasta el 4 de Agosto, día en el cual se presentaban en el festival Wacken Open Air, en Alemania. La banda estaba tocando «S.O.S.», el cuarto tema de su tracklist, cuando Timo Kotipelto se acerca a tomar una botella de agua cerca de la batería de Jörg Michael. En ese preciso momento, gracias a un infortunio realmente lamentable, un fuego artificial explotó, a consecuencia de lo cual la mano izquierda de Kotipelto resultó seriamente quemada. Lo increíble es que Kotipelto, un profesional realmente admirable, continuó cantando y terminó el show, con su mano enfundada en una toalla. Tras ello, los médicos señalaron que se trataba de una quemadura de segundo grado, por lo que debió someterse a una cirugía plástica luego de recuperarse. Ello acarreó la suspensión de su tour latinoamericano, el cual se desarrollaría un par de meses después de lo agendado con anterioridad.

StratovariusLuego del accidente de Kotipelto, llegaría la hora de la segunda presentación de la banda en Chile. El Domingo 22 de Octubre del año 2000, en el Estadio Chile, Stratovarius (luego de la infortunada actuación de los teloneros, Misty Eyes, una banda bastante correcta pero no muy ad hoc para el evento) se enfrentaría por segunda vez al público nacional, cosechando un gran éxito, mezclando material nuevo con clásicos como «Father Time», «Paradise» o «Black Diamond», entre otras.

Pero la banda guardaba una sorpresa: el día del concierto se anunció que Stratovarius tocaría dos días después, el Martes 24, en el pub-discotheque Zoom, en el Barrio Bellavista, a un precio baratísimo para tratarse de un concierto de Metal. El día del concierto se supo que en lugar de la Zoom el concierto se realizaría en el pub-discotheque Laberinto, recinto que se vio absolutamente copado por los fanáticos del quinteto. Lo más increíble fue que el tracklist tocado fue 100% distinto al que habían tocado en el Estadio Chile, ejecutando sólo material más bien «antiguo», sorprendiéndonos con temas como «Visions» (tema que, según señaló el propio Kotipelto en el show, no lo tocaban desde la gira promocional del álbum homónimo), «Distant Skies», «Hold On To Your Dream», «Legions» o la aclamadísima «Will The Sun Rise?», tema con el que cerraron su memorable segunda presentación. Otro aspecto destacable es que Kotipelto cantó con una infección en la garganta -lo cual aclaró al principio del recital, pidiendo casi «disculpas» si no cantaba muy bien-, que impidió a la banda realizar el show que tenía agendado para el día siguiente en la localidad de Caixas do Sul, en Brasil. A pesar de ello, Kotipelto cantó de forma estupenda y sus problemas en la laringe pasaron a ser casi una anécdota. La extensísima y exitosa gira culminaría a fines del año 2000, con un gran éxito (tocaron ante más de 300.000 personas en todo el mundo), y además «Infinite» lograba el tercer «Disco de Oro» consecutivo de la banda en su tierra natal, lo cual fue celebrado en el Tavastia Club de Helsinki el 26 de Noviembre. Una semana antes (el 20 de Noviembre), era lanzado el primer video/DVD de la banda, titulado «Infinite Visions«, donde se resumen los más de 15 años de carrera de la banda.

RECESO Y PROYECTOS SOLISTAS

El año 2001 marca el inicio del receso de la banda. Antes de ello, en virtud del cumplimiento de ciertos compromisos comerciales, la banda lanzaría a la venta un compilado de bonus tracks, covers y versiones en vivo, junto a cuatro temas nuevos, llamado «Intermission«. Este trabajo es bastante prescindible y sin dudas la banda lo lanzó sin realmente proponérselo, pues a Nuclear Blast no le hizo mucha gracia la idea del «retiro espiritual» de Stratovarius, según cuenta Kotipelto: «la idea de lanzarlo vino de nuestro sello, puesto que hace sólo un año y medio firmamos con Nuclear Black y casi inmediatamente después de lanzar ‘Infinite’, nuestro primer disco con ellos, les dijimos ‘¡OK, ahora podemos tomarnos un break!’, y ellos no se pusieron muy felices con ello. Se preguntaban si los fans olvidarían a la banda porque planeábamos tomarnos un break por tres años. Nos preguntaron si sería posible lanzar una especie de ‘regalo’ para los fans, para mostrarle a la gente que no nos estábamos separando, que sólo nos estábamos tomando un receso. Acordamos en hacer eso si realmente era algo especial«. La carátula, donde se hacen referencias gráficas a otros trabajos de la banda (el signo de infinito de, valga la redundancia, «Infinite», el stonehenge de «Episode», entre otras), nuevamente corrió por cuenta de Derek Riggs. Para destacar las fotos del álbum, con la banda vestida a lo «Machos» (excepto Kotipelto, quien usa un traje a lo Bombo Fica o Marcelo Ríos cuando se casó).

StratovariusY luego de participar en algunos eventos (festivales), el receso comenzó. Los músicos se dedicaron a hacer otras cosas (Jörg Michael fue padre de su hija Lia), y particularmente Tolkki y Kotipelto hallaron el tiempo y la inspiración suficientes como para grabar sendos discos solistas.

Kotipelto trabajaría con músicos de la talla de Janne Wirman (Children Of Bodom, Warmen), Gas (Him), Mikko Harkin (en aquellos entonces en Sonata Arctica), Roland Grapow (aun en Helloween, hoy en Masterplan), Michael Romeo (Symphony X) y Arjen Lucassen (Ayreon, proyecto en el cual Kotipelto grabaría las voces de un tema llamado «Out Of The White Hole»), entre otros, y lanzaría a principios del año 2002 su primer disco solista, «Waiting For The Dawn» (cuya carátula, muy en la onda egipcia -obsesión de Kotipelto-, nuevamente fue obra de Derek Riggs), un disco que si bien carece del brillo de los mejores discos de Stratovarius, es un material bastante interesante. Kotipelto demuestra ser un respetable compositor y un vocalista que no sólo se desenvuelve con presteza en el material de Stratovarius, sino también en otro tipo de temas.

StratovariusTolkki, por su parte, grabaría un material «muy personal«, y muy, pero muy alejado a lo que venía haciendo con Stratovarius. «Hymn To Life» se titularía el disco, con 0% de Metal, cuya carátula muestra un oasis, un río, pajaritos y un cielo muy celeste (¡!). Los dos aspectos más destacables de este disco son la participación como invitados de Michael Kiske (cómo nos gustaría a muchos que le gustara el Metal…) y la maravillosa Sharon Den Adel (cantante de Within Temptation), y la suerte de que nada de este material ingresara a la historia como perteneciente a Stratovarius. Además, Tolkki participaría en el proyecto solista de Tobias Sammet (Edguy), «Avantasia».

LA VUELTA DE STRATOVARIUS

El receso propiamente tal de la banda no duraría más que un año. Ya a mediados del año 2002 comenzaron los trabajos de lo que sería su nueva placa, la primera en tres años. Todo esto, además de las palabras de los mismos miembros de la banda, en el sentido de que señalaban que su nuevo disco mostraría a un Stratovarius «recargado», trajo como consecuencia mucha expectativa por parte de los fans y sobre todo de la prensa especializada, la cual estuvo muy atenta al proceso de grabación, mezcla y masterización del nuevo disco.

Incluso en el sitio oficial de la banda se incluyó una sección, una especie de «bitácora» en la que se registraban detalles de la grabación del disco. Stratovarius tenía la idea de grabar dos discos que siguiesen la misma temática, inspirándose en los elementos de la naturaleza. Así, nacería «Elements«, una especie de «saga» que comenzaría el presente año 2003. Stratovarius estaba vivito y rockeando.

StratovariusEl proceso de grabación y masterización duraría bastante menos de lo que uno pudiera esperarse (alrededor de 4 meses), y se anunció finalmente que la primera parte del trabajo, «Elements, Part 1«, sería lanzada el 27 de Enero del 2003. Antes de ello, a fines del 2002 (poco después de que Jari Kainulainen sufriera un accidente en bicicleta, afortunadamente andaba con casco), se lanzaba el single, «Eagleheart«, que duraría 8 semanas en los Top 10 finlandeses, y que mostraba a una banda quizás no tan «renovada» como pudiera esperarse (el tema es muy entretenido y ganchero, aunque bastante típico), pero que demostraba que el receso había servido para reactivarse como «equipo».

Finalmente, tal como fue anunciado, «Elements, Part 1» fue lanzado el 27 de Enero del presente año, en medio de una fuerte polémica generada por la filtración del disco varias semanas antes de su lanzamiento oficial. Más allá de ello, el disco generó las más diversas reacciones: por una parte, los acérrimos fans disfrutan que la banda continúe con la senda que ha llevado al éxito; por otra, quienes señalan que el receso «no sirvió para nada» y que Stratovarius sigue haciendo «lo mismo de siempre». Razones existen para justificar ambas posiciones. Lo cierto es que Stratovarius experimenta con más orquestaciones que en «Episode» (en temas como «Fantasia«, «Papillon» y «Soul Of a Vagabond«), incluye temas rápidos como las poderosísimas «Learning To Fly» y especialmente «Find Your Own Voice«, juega con el tiempo («Elements» y sus doce minutos), vuelve a las instrumentales («Stratofortress«), y termina con una balada («A Drop In The Ocean«). Un disco con muchos matices e incluso altibajos, pero que ratifica que el receso sin dudas sirvió para que la banda no cayese en un pozo sin retorno. «Elements, Part 1» alcanzaría el segundo lugar en los Top 40 finlandeses. Tolkki se declaró «muy contento con el sonido del disco, trabajamos duro para lograr expandirlo al máximo. Presté atención a cada pequeño detalle, y estoy muy orgulloso especialmente del sonido de la batería, suena muy heavy y clara«. La carátula, nuevamente, cortesía de Derek Riggs.

StratovariusInmediatamente después de ello, en Febrero, Tolkki entró al estudio para preparar todo lo concerniente a «Elements, Part 2«, disco que será lanzado, en principio, en Octubre de este año. Tolkki ha señalado que después de este disco, la banda no saldrá de gira. Algunos de los títulos de los temas serían: «Alpha & Omega», «I Walk To My Own Song», «Awaken The Giant», «Liberty», «Season Of Faith’s Perfection», «I’m Still Alive» y «Dreamweaver».

El tour más grande de la historia de Stratovarius comenzó en el mes de Marzo, particularmente el día 19 en Oulu, Finlandia. En la parte europea del tour han sido acompañados por sus emergentes compatriotas de Thunderstone y por los estadounidenses de Symphony X. En Junio la banda pretendía tocar en China y Taiwán (lugares inimaginables hace años), pero estos recitales fueron cancelados a causa de la pandemia generada por la llamada «neumonía asiática» (S.A.R.), debido a una recomendación del Ministerio de Relaciones Exteriores de Finlandia. Kotipelto sufrió una lesión en su rodilla practicando deportes, pero ello no impidió que la parte japonesa del tour se desarrollase con normalidad.

Y, como lo sabemos, en el marco de este tour que cubrirá prácticamente todo el mundo, Stratovarius visitará nuestro país el Domingo 17 de Agosto, a las 18.00 horas, en el Gimnasio Olímpico de San Miguel, recinto que debutará en las lides rockeras y que devolverá a una zona metalera por excelencia la posibilidad de acunar un show de calidad mundial. Será sin dudas una gran oportunidad para ver el retorno de una de las bandas más importantes de los últimos diez años en la escena Power Metalera mundial, que esperamos que cuente con un marco de público digno de la ocasión.

Tolkki y sus muchachos están de vuelta. Y eso, sin dudas, es motivo de una gran alegría. Muchos temimos que el receso se «comiese» a esta tremenda banda, que nos ha regalado discos antológicos, y que, a pesar de las críticas, ha creado un estilo y ha dado vida a la hoy llamada «escena finlandesa». ¿Cuántos grupos pueden decirlo? Afortunadamente, tenemos no sólo la chance de verlos en nuestro país, sino además de seguir disfrutando durante años de su música, que siempre respeta la melodía, y que esperamos se mantenga en alto, como diría Mägo de Oz, «hasta que el cuerpo aguante».

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