No es necesario hacer una introducción muy extensa para describir la importancia de Stratovarius en el desarrollo del estilo musical que nos convoca, y particularmente la que podríamos llamar a estas alturas la “escuela finlandesa”, con ese Heavy/Power Metal más orientado a lo técnico, virtuoso, melódico, con un teclado que no se limita a ambientar sino que muchas veces asume la posición de un shredder, entre otras cosas. Pero bien sabemos que en los últimos años la carrera de los finlandeses ha tenido bastantes nubarrones y tormentas, que paulatinamente se han ido disipando, con convicción y con ganas de resurgir y evocar sus tiempos de mayores glorias.

Así, con la incorporación del jovencísimo Rolf Pilve en las baquetas en reemplazo del gigante Jörg Michael, Stratovarius nos visitaría por séptima vez (haciendo su octavo concierto en estas tierras, tras el Monumental 1999, Víctor Jara 2000, Laberinto 2000, Gimnasio de San Miguel 2003, Caupolicán 2005, Broadway 2009 y Teletón 2011), en el marco de su “Nemesis World Tour”, a fin de defender en vivo el que probablemente sea el mejor de sus últimos trabajos, el impecable Nemesis, que para muchos –me incluyo– definitivamente consolida el proceso iniciado con Polaris (2009) y mejor encaminado con Elysium (2011), volviendo a poner a Strato en un sitial que jamás debió abandonar. Pero los buenos discos se defienden en directo y esta era la oportunidad para hacerlo, más aun considerando que el show de Strato el 2011 no fue de los mejores de su carrera –con un Timo Kotipelto con una voz bastante lastimada–, y las buenas sensaciones de su show del 2009 en Espacio Broadway tampoco perduraron demasiado. Por ello, la expectativa –al menos para quienes hemos tenido la fortuna de ver todos los shows de los finlandeses en estas tierras, desde su debut hasta ahora– era de ver un mejor show que los anteriores.

La cosa desde el inicio pintó para bien. Una discotheque Blondie, más acostumbrada a recibir a otro tipo de público, era la encargada de acoger a aproximadamente 1.200 metaleros que realmente llenaron cada uno de los rincones de este pequeño –de similares dimensiones a una cancha de baby si no me falla el ojo, quizás algo más chico–, subterráneo y calurosísimo lugar. Ya había tocado Edguy hace algunos años allí pero esta era una verdadera prueba de fuego para este recinto considerando que se presagiaba un lleno total, cosa que se ratificó al ver que incluso la escalinata que daba hacia la “cancha” estaba absolutamente repleta, lo que por suerte no causó mayores problemas, pero pudo haberlos provocado. Una muy sobria escenografía, con un telón de fondo que contaba con la presencia de la señorita alada en paños menores que adorna la portada de Nemesis destacaba como puesta en escena, más allá de la enorme bola Disco y los cubos a lo Episode que colgaban de la techumbre de la Blondie.

Así, a las 21.00 en punto, con escandinava puntualidad, se apagan las luces, comienzan los sones de la intro, y ante el fervor del público sale a escena Rolf Pilve a ubicarse detrás de sus tarros, para luego dar paso a Matias Kupiainen, Lauri Porra y al genial Jens Ola Johansson hacia su teclado en pendiente, dando inicio a Abandon, el opening track de Nemesis, ante una impresionante respuesta del público, incluso algo sorprendente. Qué decir cuando salió el gran Timo Antero Kotipelto, la voz de Finlandia, el tipo es extraordinariamente querido y acogido en estas tierras, no sólo por su portentosa e influyente voz, sino también por su sencillez y sobre todo por ser un agente importantísimo en evitar que Stratovarius muriera cuando todo indicaba que sus caminos tenían un final más cercano de lo que uno quisiese. Todo eso, más el innegable gusto que Nemesis provocó en la fanaticada nacional, se amalgamó para generar un enorme y muy intenso inicio de show, con un público que coreó el “freedooooom” con la furia con que se gritan los clásicos.

Sin concesión alguna, vendría el primer gran clásico de la noche, la rapidísima Speed Of Light. A esas alturas si bien Kotipelto sabía que el coro completo lo iba a cantar la gente –y de hecho así fue–, mostró una notoria recuperación de sus condiciones vocales respecto a sus shows anteriores –particularmente el del 2011–, lo cual no hizo menos que ponerme muy contento, conjuntamente con la estupenda performance de Kupiainen, cada vez más empoderado de su rol en las seis cuerdas. Además a esas alturas, entre el fervor del público y el calor reinante, la Blondie era un torrente de lava que ya me hacía llegar a otra conclusión: este era el show más “prendido” de Stratovarius en los últimos diez años en Chile, desde ese inolvidable concierto del Gimnasio de San Miguel el 2003 (el más masivo de los finlandeses hasta la fecha en nuestra tierra) que no se veía tal nivel de éxtasis en un show del quinteto escandinavo por estos lados. Fenomenal inicio, y con un sonido correcto al menos en esos momentos, pese a que la batería sonaba algo “tarrienta” y le faltaba algo de volumen a la voz.

Timo nos saluda, presenta al bisoño Pilve y nos dice que vamos con un tema de Nemesis, probablemente una de las canciones más inspiradas de Strato de los últimos años, la escucho-metal-mientras-hago-aerobox Halcyon Days. Uno se puede quedar con la caricatura de las bases derechamente techno que se encuentran en este tema, pero está tan bien hecho que uno, claro, se ríe un poco con el asunto medio punchi punchi pero al rato se engancha y se percata que está en presencia de una estupenda canción. Y así, un tono más abajo, lo que uno esperaba que podía ser un momento “Sensation White” terminó siendo un altísimo instante, en un formato algo menos protagónico de los sonidos envasados sino que más rockero, incluso con una onda algo sabbathiana con posterioridad al segundo coro. Excelente.

Matizando de muy buena manera su buen y dignísimo presente con su pasado esplendoroso, Strato sacó del baúl de los recuerdos otro tema de Episode, la gran Eternity, un tema que gusta mucho y cuyo coro también fue intensamente cantado por el respetable, tras lo cual Timo presenta a Jens Johansson (con la ovación respectiva) y nos hace volver al presente, con la estupenda midtempo Dragons, que con su onda muy Paradise fue una nueva prueba aprobada con honores, bolillas rojas y estrellitas por parte de Nemesis.

Llegaba el momento de dejar solo en el escenario al “toy boy” de Strato, el debutante Rolf Pilve. A estas alturas no hay muchos músicos del estilo que sean “sub 30” y este muchacho lo es, a tal punto que coetáneamente con, por ejemplo, Helloween lanzando el Keeper 1 a principios de 1987, el señor Pilve y su señora se hacían cariño con mucho amor y engendraban al que unos meses después sería un recién nacido Rolfito y unos años después el batero de una de las más grandes bandas del género. Y el muchacho tenía que mostrarse con un solo, que si bien fue correcto, tampoco fue la gran, gran cosa, seamos buenos, aunque por ahí tiró una pequeña gambeta insinuando la inconfundible intro de Painkiller, una de las mejores intro de la historia de la percusión. De todas formas el muchacho se mostró a la altura, era una instancia necesaria, aunque me pareció que sus momentos más destacados no estuvieron en el solo, sino que en algunos instantes en tres o cuatro temas donde pondría un poco de su cosecha, lo cual consideré valioso. Además, ¡la felicidad que proyectaba ese muchacho!, imagínense, tener 25 años y estar girando por el mundo tocando buena música.

Pasado el solo de Rolf “Pibe”, que a esas alturas ya tenía una bandera chilena en el “frontis” de su batería, llegaría uno de los mejores temas “post-clásicos” de Stratovarius, la gancherísima Eagleheart, que comenzó algo deslavada al principio pero fue tomando vuelo hasta finalmente enganchar con toda la energía y buena vibra que trae consigo este corte. Y tras los “Stra-to-variús, Stra-to-variús” de los poleras negras que nos tomamos ese templo del brit pop que es la Blondie, Timo nos dice algunas de sus palabras de buena crianza, que esperaba que cantáramos fuerte pero que no sabía que íbamos a estar tan “motherfucking loud”, que somos el mejor público, y luego presenta como compositor del siguiente tema a ese fenomenal bajista que es el profesor Lauri Porra, pues lo que seguía era la sensacional Fantasy, otro inspiradísimo corte de Nemesis y que encontró en el público una respuesta análoga a la de un clásico. Estupendo setlist, estupenda forma de mezclar pasado y presente.

Lo primero que se escuchó en vivo de Stratovarius en Chile, en la historia, fue la intro envasada de Destiny en el ya lejano Marzo de 1999 en el en ese entonces Teatro Monumental, hoy Caupolicán. Los más viejos nos acordaremos de que la misma intro fue utilizada por los bailarines del grupo de baile “Generación 2000” cuando se presentaron en el Festival de Viña. Pero más allá de esa anécdota, es un tema con buenas credenciales de inmortalidad y se demostró con su ejecución, con el genio de Johansson haciendo el solo gemelo con Matias Kupiainen, y con un intenso “o-oo-ooh” del público coreando la parte lenta de este largo pero contundente tema.

Queda solo en el escenario el bisnieto de Jean Sibelius, ese sensacional bajista que es Lauri Porra, que en dos o tres minutos se echó al bolsillo a todos con un solo muy bueno, contundente y conciso, donde mostró buena parte de sus técnicas y “chiches”, incluyendo un slap realmente sensacional. Dentro del mismo solo, Porra tomó una especie de… ¡¡trutruca!! pequeña, con la que hizo una especie de llamado ritual a la chilenidad y se mandó una base rítmica de cueca que endieciochó por algunos momentos al público asistente. Ya lo había hecho el 2005 pero nunca están de más los momentos como el que gestó el gran Lauri, que se llevó una ovación merecidísima.

El bajo de Lauri se quedó con el tuntun-tuntun-tuntun-tuntun mientras sus compañeros volvían paulatinamente al escenario, signo inequívoco de que lo que vendría sería The Kiss Of Judas, tema de Visions (1997), uno de los mejores discos de Heavy Metal de los años ’90 sin muchas dudas. Todo iba bien, intensa, coreada, pero a mediados del tema hubo algún tipo de falla eléctrica, desconozco su origen, pero la guitarra de Matias derechamente se murió, lo que causó cierto malestar, y uno que otro silbido y murmullo por parte del público. Finalmente se arregló –a medias, creo que la guitarra nunca recuperó el nivel en el que estaba hasta antes de este incidente–, pero quedó un gustillo algo amargo en esos instantes. Lamentable por un sonido que si bien no era irreprochable, hasta ese momento superaba largamente la barrera del “4”.

Timo nos miró con un rostro de “evaluador-contento” y nos dijo que como éramos un buen público, iban a tocar un tema que no estaban tocando en la gira, una “special song”, nada menos que Distant Skies del Fourth Dimension (1995). Personalmente fue uno de los temas que más disfruté de la noche, y si bien un factor importante para ello es que no estaba programada, lo más relevante es que es un tema definitivamente hecho para tocarse en vivo, pues tiene todos los elementos, es sencilla, entretenida, cantable, coreable y clásica. Se agradece la decisión de la banda de habernos regalado este tema y de habernos permitido corear los “oooo-o-o-ooo-oo-oooo”.

Nuevamente tras los “Stra-to-variús, Stra-to-variús” de un público prendidísimo y agradecido, Kotipelto nos anunció que sólo quedaría “un tema”, lo cual sabemos que no es cierto, pero había que cumplir con esa necesaria formalidad. Acto seguido Timo nos deja a Jens Johansson en el escenario. No vamos a descubrir ahora que el sueco es de los mejores tipos buenos para las teclas que alguna vez se haya dedicado al rock, pero siempre es un motivo de placer verlo en vivo, con su teclado en diagonal hacia abajo, sacando notas con la facilidad de los genios, y por cierto, cambiando el teclado a modo harpiscordio y dando inicio a uno de los temas más populares de Stratovarius, la inmortal Black Diamond, que obviamente desató el delirio de todos, más allá de que la guitarra de Kupiainen –como dijimos anteriormente– no sonaba como correspondía, pese a lo cual el guitarrista se dio maña para, simpáticamente, ir a meterse al teclado de Johansson y “ayudarlo” con un par de notas. Y así, a las 22.15 horas, se pondría fin a la primera parte del show.

Un par de minutos después la banda vuelve a escena, Timo nos dice que somos “amazing” y nos pregunta si queremos más, si estamos seguros. Ante una obvia respuesta afirmativa, Kotipelto nos anuncia un tema de Nemesis, su balada If The Story Is Over, que a mi juicio en estudio es una de las mejores baladas de la carrera de Strato, con ese silbido muy a lo película de Tarantino, los apoyos en los coros y la sensibilidad de Timo para con el resto de la música. Y si bien en vivo funcionó bien pues es un tema muy bonito, en una versión un poco más corta, creo que le faltó algo del brillo que sí tiene en estudio. Palabras aparte para el ¡peluche! que le lanzaron al profesor Kotipelto al inicio del tema.

Lo que vendría a continuación fue otro de los momentos altos del show, otro tema diseñado para funcionar el vivo, también del Fourth Dimension, la inmortal Against The Wind, con toda su vibra del “hay que pelear contra todo y no rendirse nunca nomás carajo”, su calidad de clásico de todos los tiempos y también por ser un tema súper coreable, especialmente al acompañar la guitarra de Kupiainen al momento de su solo. Fenomenal momento.

La Blondie era una verdadera olla a presión y definitivamente empezó a salir vapor del pitutito de la tapa cuando Strato nos impacta con la clasiquísima y ecológica Paradise, quizás el midtempo más clásico y querido de toda la carrera de los finlandeses. Y aquí quiero dedicar algunas palabras aparte para Kotipelto, es una percepción que tuve en varios temas pero particularmente en este: me dio la sensación de que de un tiempo a esta parte se dio cuenta que no era bueno que exigiera tanto su voz –por el desgaste propio de los años–, y eso lo ha llevado a cantar mucho mejor que en los años anteriores, mostrando no sólo ser un tipo talentoso sino que además muy inteligente y consciente de que el instrumento que más rápido se “agota” es la voz. Si fuese un entrenador de fútbol, pondría a los defensas de defensas y a los delanteros de delanteros, cosa que por más obvia que suene, definitivamente no sucede siempre, Timo no come vidrio, apura cuando tiene que apurar y se “guarda” un poco cuando tiene que hacerlo, muy bien por él y por nosotros, pues nos augura tenerlo en buen nivel por bastante tiempo. Tras esto, a las 22.35 horas, la banda volvió a retirarse del escenario.

Mientras duraba el encore, el público comenzó a pedir/exigir Father Time, saliendo de vuelta al escenario la banda con un Kotipelto haciendo un “salud” con un vaso que contenía “chilean red wine”, mientras Porra volvía a ejecutar esa “electric cueca feat. Stratovarius”. Nos señala que en este tour no están tocando Father Time y que quizás lo hagan en el próximo, lo que me pareció un pequeño pero muy importante gesto de humildad que denota que Timo respeta muchísimo a sus fans. Y nos cuenta que quedan dos canciones más –ahora sí era cierto–, siendo ahora el turno de Unbreakable, segundo tema de Nemesis, que contó con una de las mejores ejecuciones de la noche, un tema con mucho Power pese a no ser rápido y que fue muy disfrutado.

¿Tienen energía aún?”, “canten conmigo”, “quiero que sean el público más ruidoso del tour”, fueron algunas de las frases que nos lanzó Timo al presentar el último tema de la noche, Hunting High And Low del Infinite (2000), un corte absolutamente adecuado para cerrar un show, pues más allá de su calidad y de su pertenencia al núcleo “duro” de los clásicos de la banda, permite licencias como hacerla un poco más larga para hacer cantar al público, que primero gritó todo el coro, el “I am Hunting High and Low / diving from the sky above / looking for / more and more / once again / I’m Hunting High and Low / sometimes I may win / sometimes I lose / it’s just a game / that I play” completo. Hasta que Timo nos “provoca” (ayudado primero por Johansson al micrófono y luego por Porra) diciendo que estuvieron en Uruguay, que se van a México y estuvieron en Buenos Aires, pero que quiere que nosotros seamos los más ruidosos, así que ante tamaña invitación, los “HUNTING HIGH AND LOW!!” cantados por 1.200 gargantas deben aún estar retumbando en las paredes de la Blondie, en medio de una base rítmica que me recordó a “Luna de Miel” de los argentinos Virus. Así, tras una hora y cincuenta y cinco minutos de intenso show, la banda nos dio las gracias, nos hizo esa reverencia tan teatral como clásica y a estas alturas querida, y se retiró.

A mi juicio, y por suerte en el contexto de celebración de los doce años de PowerMetal.cl, este fue el mejor show de Stratovarius en los últimos diez años en Chile, recordando que en el del 2005 se notó a una banda algo tensa, el 2009 en la Broadway estaban iniciando una etapa de transición y el 2011 no tuvieron una gran jornada. Más allá del problema en la guitarra de Matias, el ambiente volvió a su punto de ebullición muy pronto, y se notó una banda consolidada, a la altura de su prestigio y de su importancia. Me dejó muy contento y con un buen sabor de boca, no sólo por el show en sí mismo sino que por la constatación de que una banda tan querida como Stratovarius definitivamente está de vuelta, con un excelente último disco, muy bien defendido en vivo, con un público cautivo e ilusionado y que los recibió muy calurosamente –pocas veces mejor utilizada esta palabra–. Y esto ya no es un intento ni un proceso: la segunda juventud del viejo y querido Strato es una realidad.

Setlist:

01. Intro / Abandon
02. Speed Of Light
03. Halcyon Days
04. Eternity
05. Dragons
06. Solo de batería de Rolf Pilve
07. Eagleheart
08. Fantasy
09. Destiny
10. Solo de bajo de Lauri Porra
11. The Kiss Of Judas
12. Distant Skies
13. Solo de teclado de Jens Johansson
14. Black Diamond
Encore:
15. If The Story Is Over
16. Against The Wind
17. Paradise
Encore 2:
18. Unbreakable
19. Hunting High And Low

REVISA AQUÍ LA GALERÍA DE FOTOS DEL CONCIERTO

 

21 comentarios
  1. prowler Dice:

    Que ganas de haber estado ahí ! El nuevo momento que vive strato me parece genial, el ultimo cd es muy poderoso y se nota que estan recuperando mucha fuerza perdida en el ultimo tiempo

  2. Esteban Dice:

    Increible recital sin duda uno de los mejores que e asistido , es la tercera ves que veo a mi banda favorita stratovarius y esta fue la mejor.Que desplante de la banda ,QUE IMPRESIONANTE SETLIST !!!!!! e quedado totalmente agradecido de esta presentacion y de lo que han entregado estos finlandeses en el escenario de la blondie ( la proxima ves porfavooooooooooooor en el caupolican ).Todos los temas eran un orgamos , me impresiono mucho que el publico se supuera los temas nuevos , claramente NEMESIS es un excelente disco con nuevos clasicos de regalos :).simplemente una GRAN noche que sera recordada por todos los que tuvimos la fortuna de presenciar este fantastico show GRACIAS STRATOVARIUS y espero con ansias su regreso :D!!

    • Omer Dice:

      Entiendo que el recinto depende de una estimación en la cantidad de entradas a vender. Claramente, la cantidad de gente que asistió, con cuea, habría completado los 3/4 de la cancha del caupolicán. Y para la productora, arrendar la BLondie debió ser harto más barato que arrendar el Caupo.

      Lo mismo con Leo Jiménez. La vez anterior fue en el Caupolicán y pfff.. con cuea la mitad de la cancha se llenó. Por lo mismo, ahora lo tiraron a la Blondie.

  3. Chronologo Dice:

    Concuerdo con los puntos destacados en el review, sobre todo con Kotipelto cantando mucho mejor que el 2011. Al igual que Esteban es la 3era vez que los veo, la primera fue el 2005 y fue un gran concierto aunque como dice el review la banda parecía desconectada entre sí en aquel entonces. Se vieron y sonaron sólidos, ejecución impecable y sobre todo Kupiainen tanto en los temas antiguos como en los nuevos.

  4. Omer Dice:

    Buen Review.
    Verdaderamente la Blondie fue una olla a presión. En el segundo encore ya no quedaba aire… Pero aun así, el público sacó fuerzas para cantar Hunting High and Low junto a Kotipelto.
    Pedazo de concierto. Dejando atrás los clásicos Father Time y Forever, y dando a paso a otros recuerdos como Eternity y Distant Skies.
    Claramente, creo que The Story is Over pinta para ser LA BALADA de a jornada, y Forever ya cumplió su tiempo.
    Creo que hay Stratovarius para rato.

    Saludos
    Omer

  5. Alen de Verak Dice:

    El review refleja exactamente lo que fue este pedazo de concierto, stratovaruis a un nivel excepcional, kotipelto a un grandisimo nivel y un set list de lujo. Respecto al lugar en si, chico y todo aguantaba un puñado mas de gente, lamentable porque asi justifican traer una banda de este nivel a basureros como estos. Llegue iniciado el concierto y si en la escalinata estaba como metro en hora punta (y punteo para algunos) era simplemente porque los weas no avanzaban y lo mas estupido.. no dejaban avanzar!! habiendo espacio suficiente al fondo de cancha weon!!! esta bien si te quieres quedar atras si vas con tu mina, etc… uno tampoco espera q te abran camino, si esta wea es pasional weon y pasai como sea, pero puta q manera de wearte si tratabai de ganar terreno, solo los tontitos del fondo, mas adelante pura buena onda, puro webeo, puro heavy metal.. o sea, gente que entiende q esto es un concierto de metal, de rock y no una opera weon…. espero que se entienda que el concierto de avantasia no es opera… ojala….

  6. mPizarro Dice:

    con hunting high and low ya estaba como con 2% de oxígeno en la sangre! jajaj grande Strato!

    • John Dice:

      jajaja yo igual wn… ahi apenas me podia el poto de tanto saltar, estaba cansado ya jajajaja… llegué sordo y sin voz a casa… con las patas para la cagá… pero valió la pena!!!

  7. mindfreack Dice:

    hoooooooooooooo conchetumaree pedazo de setlist me arrepiento me azoto el craneo por no haber podido ir

  8. Starship Trooper Dice:

    ¿Y no fue algún resentido a linchar el concierto?

    Me hubiese gustado haber ido, pero bueno, a la próxima. Manso setlist que se mandaron, mezclando perfectamente el material clásico y el del fabuloso Nemesis. Que bueno que Kotipelto haya mejorado su nivel.

  9. Luis Rojas Kern Dice:

    fui al del caupolican el 2005 y ahora a la blondie.. es increíble como 16 canciones pueden recordarte años de tu vida. me agrado ver a la banda disfrutando, sonriendo, distendidos..

    El bajista lejos el wn mas simpático de todos.

    kotipelto sigue siendo humilde y agradecido, eso en personas tan relevantes en su disciplina se agradece.

    como acotacion es importante resaltar la diversidad del publico ( no lo digo x la blondie xD). desde adolecentes, niñas, matrimonios de 30°ñeros, tipos con poleras de black metal y trash; stratovarius es transversal.

  10. Kai Dice:

    Que genio Timo, aunque siempre dice lo mismo jajaja, en Argentina también tocaron Distant Skies. Viva Strato!

  11. TANNER Dice:

    Fue un excelente concierto, si no fuese por la falla en la guitarra hubiese sido perfecto.
    El setlist fue totalmente acorde a la presentación del nuevo disco y con los clasicos que siempre uno espera escuchar, aunque siempre se esperan mas temazos.
    Kotipelto se nota que está dosificando su voz y se agradece sonó mucho mejor que cuando tocó en el teleton

  12. JOHANSSEN Dice:

    GRANDE STRATO WN, 3A VEZ QUE LOS VEO (2000, 2003, 2013) Y SENCILLAMENTE IMPRESIONANTE EL NIVEL DEL SHOW, EXCELENTE SET-LIST Y EL PUBLICO A TODA RAJA !!!
    Y PA’ LOS QUE DECIAN QUE KOTIPELTO YA NO CANTA ESTAN PURO WEIANDO.

  13. August Dice:

    La verdad los nuevos albums sin Tolki son frescos y buenos, pero en vivo ya lo comprobe ese día, Kotipelto ya es mas parafernalia que calidad, esta bien esta bien, ya no es lo mismo que hace algunos años por la edad, el desgaste y esfuerzo fisico y demas, pero hay unos que a su edad se mantienen casi integros en su voz en vivo, ejemplo: ralph (ex gammaray, primal fear), no canta como en los noventas, pero considero yo que conserva mas su potencia, otro, mmmm, si, Tony Harnell (ex TNT), que aunque es hard rock melodico pero su estilo de canto era los agudos y tonos altos, tuve la suerte y experiencia de asistir al concierto en Madrid que salio como consecuencia el DVD y si no lo creen, veanlo, pense que ya no me prenderia al escuchar esos clasicos a su edad, pero fue mi sorpresa que se escuchaba mejor en ese momento que el audio de los Cds ochenteros, hablando de la interpretacion vocal, parecia que su voz seguia siendo la misma que cuando grabo los clasicos ochenteros. En fin, pero bueno escuchar clasicos en vivo a pesar de eso. Ni a favor ni a desafavor.

  14. Karlos Dice:

    Viaje de Puerto Varas para ver a una de mis bandas favoritas del metal, y crean que estoy demasiado agradecido de haber esta ahí. Fue Increíble, cada estrofa, cada coro, cada solo, wn la cagó. Grande Stratovarius.

  15. Matias Fortino Dice:

    Los fanáticos nunca aceptaran, ni siquiera les importa o distinguen una falla a su gran banda a la que siguen, honestamente, el concierto fue un show muy entretenido y como no, también disfrutable, si es la banda a la que sigues, lo disfrutas. Ok, pero, siendo honestos, independientemente que sea tu banda a la que sigues, Kotipelto si tiene fallas muy notorias al cantar, el que diga que no y le componga que es porque dosifica su voz, es más por defenderlo y no aceptar que es así, tapa un hoyo con otro a mi
    parecer.
    Eso no quiere decir que no se disfrutó el concierto, cagao, si es una de las bandas iconos del power, claro que si disfrutaras de ello, el hecho de que uno opine y perciba que el cantante de tu banda favorita no canta tan bien, eso no quiere decir que estas linchando. A mí me sigue gustando el material de André Matos como solista, pero si lo voy a ver en vivo, es demasiado predecible que uno se lleve una pequeña decepción al escuchar los temas que requieran q lleguar a los tonos altos, verdad que si? pero aun así irías a , y mejor aún, si anunciara un set list de puras canciones de Angra, no es cierto? irias, aunque las cantaría con muy poca ambición, por su voz que ya no la mantiene en su estado brillante. Así que seamos más conscientes de ello y ser fans, no fanáticos. Yo me la pase bien escuchando a Stratovarius, pero eso a que digan que dosifica su
    voz, es mentira, es porque ya no logra ciertas cosas en el escenario al momento de interpretarlas en vivo. El que te dice la verdad aunque te duela, al menos a mí, le soy más agradecido.

    • Pepe Dice:

      es verdad, timo ya no canta como antes… OBVIO, basta con conocer su edad y sus años de carrera.
      pero NO puedes descartar que a su vez él esté cuidando su voz para que dure por mas años.

  16. Bernabe Dice:

    Estuvo fabuloso el concierto, yo si le eh visto mejores aptitudes vocales a Timo K. en otras ocasiones, sin caer en conflicto, es de sabios reconocer. Pasando a otra cosa, sería interesante que hicieran el review de Avalon, yo lo digerí muy bien, y la verdad, no es nada cotidiano, no es clon de lo último que hizo en Stratovarius, ni en Symfonia o Revolution R., es algo fresco sin pretender sonar a sus antiguos proyectos, muy buena la propuesta, ¿o será de que algo tuvo, o más bien, que tuvo mucho que ver Serafino de Frontier Records? A todo lo que envuelve a este personaje siempre le pone su toque, no solo lleva la Batuta en la compañía de la ya muy etiquetada Hardrockera-AOR. Seria interesante, no sean resentidos con el Tolki, pobre, este álbum si merece.

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