La banda sueca de Death Metal melódico Soilwork acaba de lanzar su undécimo álbum de estudio titulado “Verkligheten” (“La Realidad”, en sueco) a través de Nuclear Blast Records. Para los fans de esta agrupación han pasado casi tres y medio años sin escuchar nuevo material de la banda desde el lanzamiento de “The Ride Majestic” en 2015, exceptuando la recopilación “Death Resonance” de 2016. En este tiempo algunos de los integrantes de la banda se han mantenido bastante ocupados en otros exitosos proyectos como la banda de rock melódico The Night Flight Orchestra, quienes han lanzado dos discos de estudio en este periodo y estarán presentes en la próxima versión del Wacken Open Air.

Además, durante este receso el baterista Dirk Verbeuren dejó la banda luego de doce años para unirse a Megadeth, entrando en su reemplazo su joven aprendiz de solo veintiséis años Bastian Thusgaard. Otro de los cambios en la formación de Soilwork fue la salida del bajista Markus Wibom, reemplazado por Taylor Nordberg. El resto de la agrupación se mantiene inalterada con Björn “Speed” Strid en las voces, la dupla de guitarristas Sylvain Coudret y David Andersson, junto a Sven Karlsson en los teclados. Tomando en cuenta el tiempo transcurrido, la creciente popularidad de The Night Flight Orchestra y los cambios de formación, las expectativas y la presión sobre “Verkligheten” eran bastante altas.

El disco abre con una corta pero peculiar introducción instrumental denominada Verkligheten, que marca un suave y sutil inicio para un disco que estará lleno de sobresaltos. El sonido de teclado se funde con el comienzo del primer tema propiamente tal: nos referimos a Arrival. Esta fue la primera canción de adelanto, lanzada ya octubre pasado como lyric video. Este corte nos muestra a Soilwork en todo su esplendor, con un sonido melodeath furioso con toques futuristas. El coro es épico, mezclando de manera excepcional las voces limpias y guturales de Speed. La pareja de guitarristas acompaña a toda velocidad y también se roba la película. Un gran comienzo para esta esperada placa.

Acto seguido, vuelven al ataque con Bleeder Despoiler, que comienza de forma prometedora con interesantes riffs de guitarra noventeros llenos de groove. Sin embargo, al llegar al coro la canción se vuelve un poco predecible y repetitiva, sin lograr quedarse registrada en la memoria del oyente. Full Moon Shoals, es por su parte mucho más pegadiza, con un coro casi pop en el que predominan las voces limpias. El sonido se acerca más al metalcore, el cual no es de mis subgéneros favoritos del Metal, pero que en el caso de Soilwork suena bastante auténtico. Hacia el final de la canción tiran toda la carne a la parrilla con ritmos acelerados y guturales por doquier.

The Nurturing Glance abre con guitarras limpias, dando paso primero a un riff melódico y luego a un estribillo de corte hard rockero, culminando en un pegajoso coro marca registrada. Tanto Coudret como Andersson se manejan a la perfección cuando se trata de mezclar distintos estilos de guitarra en una misma canción. When The Universe Spoke repite la fórmula de intro con guitarras limpias, pero en este caso estalla en un blastbeast alucinante, lleno de melodía pero con mucha agresividad. Es uno de los temas mejor logrados del disco a mi juicio. Puntos extras para Bastian Thusgaard, quien se mantiene preciso y sincronizado con el resto de la banda a pesar de la gran velocidad.

Stålfågel (“Pájaro de Acero” en sueco) es una de las más canciones interesantes del álbum, ya que se aleja bastante del sonido típico de Soilwork y se acerca más a lo que nos tienen acostumbrado The Night Flight Orchestra. Es un tema con estampa retrofuturista, desde la base de teclados ochenteros hasta su llamativo videoclip de animación. El trabajo de Sven Karlsson en los teclados es realmente sublime, creando una atmósfera única, épica y apoteósica. Como curiosidad, de fondo se escucha una voz gutural femenina y todos los dardos apuntan a que se trataría de Alissa White-Gluz (Arch Enemy), pero por momento esta información no puede ser corroborada de forma fidedigna en la red.

The Wolves Are Back In Town es un tema correcto pero que sufre por su posición entre canciones más interesantes, pasando un poco desapercibido. Witan es por su parte una canción que vuelve inyectarle frescura al disco, principalmente gracias a su contagioso coro, uno de los más efectivos del álbum. Y eso ya es decir mucho, ya que estos suecos no se miden al momento de ponerle extra-queso a los coros. The Ageless Whisper comienza con el suave mensaje de una chica y un ritmo relajado hasta explotar en un intenso despliegue de riffs, con cambios de intensidad además de un coro brillante, lleno de dramatismo. El breve interludio instrumental con toques jazz-fusión es impagable.

Needles And Kin es otro tema veloz, lleno de adrenalina y que cuenta con la colaboración de Tomi Joutsen de Amorphis. En el duelo de guturales el finlandés saca la ventaja con una voz más profunda y potente, pero Speed se luce en las voces limpias, un área que ha podido explorar sin culpas en su proyecto paralelo. La versión normal del disco cierra con You Aquiver, una canción de ritmo casi bailable, muy melódica y enérgica. Para los coleccionistas más acérrimos las versiones digipack y en vinilo doble incluyen también el EP “Underworld”, que contiene tres canciones inéditas (Summerburned And Winterblown, In This Master’s Tale y The Undying Eye), más la versión original de Needles And Kin.

En conclusión, “Verkligheten” es un disco extremadamente dinámico, paseándose con comodidad por innumerables subgéneros musicales. La variedad de estilos incorporados, la calidad de los músicos involucrados, juntos a esos pegadizos coros melódicos, hacen de Soilwork una banda sumamente atractiva para aquellos que mantengan sus mentes abiertas a una experiencia musical fuera de lo esperable. Quizás sin inventar nada nuevo, estos suecos han aprendido a mezclar los ingredientes de manera correcta para dar forma a un entretenido álbum que dará mucho que hablar durante este año. Probablemente no será el disco favorito de los amantes del Metal vieja escuela o más tradicional, pero uno asumiría que ellos tampoco le siguen la pista a esta banda hace mucho tiempo.

Review: David Araneda