Una de las propuestas más llamativas y particulares que se ha publicado este año en la esfera Metal nacional es el álbum “Toroide”, segundo larga duración de SinSilencio, banda con ya cerca de quince años en el ruedo pero que recién el año 2011 irrumpía en la escena con su debut discográfico “Sin Tiempo”. En esta, su segunda entrega, la banda compuesta por Mario Concha y Salvador Reyes en guitarras, Daniel Concha en el bajo y Setian Xalpa en batería nos entrega una mezcla bastante ecléctica en donde predominan sonidos cercanos al Djent, pero pasando por un generoso abanico de estilos que coquetean con lo clásico y lo moderno, lo sutil y lo agresivo, pero siempre apegados a la complejidad rítmica que muchos describirían como Metal Progresivo.

Cabe destacar que todos asumen el rol de cantar además de interpretar su propio instrumento, dada la ausencia de un vocalista estable, lo cual desemboca en caudalosas armonizaciones que dan un color especial e interesante a esta propuesta.

Las etiquetas, siempre ingratas pero necesarias para dar una referencia, se quedan un poco cortas al momento de clasificar lo que nos entrega SinSilencio, dada la mixtura de sonidos que se disfrutan en los siete temas que componen el disco. No obstante lo anterior, los riff de corte Death técnico y Djent están invariablemente omnipresentes a lo largo de casi todo el disco. Por ejemplo el tema homónimo Toroide, es un instrumental lleno de riffs oscuros que recuerdan a lo que hizo Death durante los 90’, menos brutal pero igual de técnico, lúgubre y solemne. Melodías orientales adornan un tema muy bien estructurado, con diferentes líneas melódicas que se van sucediendo a lo largo de los minutos. No hay tanta pirotecnia, pero sí mucha técnica, sincronía y fiato en el despliegue instrumental, que solo puede darse con años y años de práctica.

Moléculas es otro tema que sigue en la misma línea, riffs densos, una base rítmica compleja y llena de cortes, esta vez acompañado de voces limpias que armonizan prácticamente la totalidad de la canción. A juicio personal es la canción más mejor lograda del disco, ya que a pesar de su complejidad se deja escuchar fácilmente, la melodía del coro invita a cantar y se queda dando vueltas en la cabeza fácilmente, ayudado probablemente por la letra del tema que sin duda llama la atención… El cuestionamiento existencial del tipo: «¿Por qué las moléculas de mi cuerpo siguen juntas cuando enfrento un orgasmoooooo?» invita a poner atención sin duda alguna. Ojo con la armonización del coro final a cuatro voces más la guitarra soleando la melodía, golazo de mitad de cancha.

Como mencionábamos al comienzo de la reseña, SinSilencio también explora otras vertientes menos extremas, donde la melodía predomina por sobre la rudeza, como se puede apreciar en ese gran despliegue técnico y melódico bautizado como ADRN, un temazo más cercano a los terrenos donde los seguidores del Power Progresivo se sentirán a gusto sin duda, por la potencia, melodía y cadencia de la canción. Notable trabajo de Daniel en el bajo que aporta a la base rítmica con personalidad y melodías propias, distinguiéndose en todo momento de las guitarras. Nuevamente las armonizaciones llenan de color un tema que está en el podio del álbum. Una vertiente aún más luminosa y menos brusca es lo que se aprecia en Existo, opening track de Toroide”, donde aparece la faceta más armoniosa de la banda, como si fueran planeando un in crescendo en la experiencia de escuchar la obra.

“Toroide” también presenta canciones que son una especie de término medio, que deambulan entre lo más pesado y lo melódico,  como Hospital y Otros Tiempos. La primera con cortes muy Heavy Metal con una cadencia que va a tres cuartos de potencia que se hace muy agradable, invitando a poner atención al mensaje que a medida que el tema avanza, se va volviendo más furioso e intenso. La segunda es más progresiva, alternando ágilmente pasajes acústicos y riffs propios de un Metal que se sostiene en una base rítmica muy dinámica sostenida por Daniel y Setian. Cabe destacar que durante el desarrollo del disco hay pasajes que recuerdan sonidos provenientes del otro lado de la cordillera. No sabría decir bien por qué, quizá es la profundidad de las letras o la crudeza de algunos riffs de Mario y Salvador, pero hay reminiscencias de Hermética en la música de SinSilencio, lo cual es poco común en nuestra escena, pero en lo personal lo agradezco profundamente.

El cierre del disco viene de la mano de La Conquistada, notable y extensa versión del original de Los Jaivas que mete todos los componentes hasta ahora mencionados en la juguera, añadiendo a lo anterior la “melancolía folklórica” si se permite el concepto. Diez minutos que se disfrutan en su totalidad. Aquí las guitarras distorsionadas se complementan perfectamente con los charangos y los vientos que por cierto están más cercanos a Los Jaivas que a la de otro exponente más metálico. Hacia el final de la canción Mario y Salvador despuntan sendos solos de guitarra mientras Daniel y Setian aceleran el tranco llevando La Conquistada a un final poderoso, como tenía que ser. De lo más destacado del disco.

“Toroide” es un disco con una propuesta y sonido muy particular, bien trabajado desde el punto de la ejecución instrumental y vocal. Hay mucha técnica, pero también sentimiento y virtuosismo en su justa medida, donde lo importante es el conjunto entregado, lo cual que siempre asegurará un resultado correcto. La ausencia de un vocalista plantea un desafío no menor, el cual fue soslayado y superado con creces gracias al buen trabajo de armonizaciones presente a lo largo de toda la placa. Dentro de las cosas que se podrían mejorar, y sin perjuicio de lo anterior, creo que sería muy interesante escuchar en el futuro un trabajo de SinSilencio con un vocalista “único” que se acople a lo ya realizado e imprima un sello que aporte un matiz que complementario al grupo. Por otra parte, “Toroide” es un disco que no entra a la primera… toma varias escuchas para “agarrarle cariño” y meterse las melodías en la cabeza, porque no hay muchos temas “hit”, lo que no es necesariamente malo, pero puede plantea un riesgo de «fuga» en quienes escuchan el disco por primera vez.

Si quiere escuchar algo fresco, distinto y de buena factura, “Toroide” es un disco a tener en cuenta sin lugar a dudas. Otro gran exponente nacional que engrosa las filas del muy buen momento que está gozando la escena chilena de Heavy Metal.

 

 

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