Italia, querámoslo o no, ha sido uno de los países más prolíferos de la última década en cuanto a bandas de heavy/power metal se refiere. Dentro del estilo mencionado mantienen grandes exponentes tales como Rhapsody, Vision Divine y Labyrinth (por nombrar algunas) las que abrieron las puertas para que, bajo su alero, surgiera un gran puñado de bandas de mediana calidad y otro puñado aún más grande de bandas derechamente limitadas en cuanto a su propuesta y de muy dudosa calidad, a las cuales no nombraremos para no herir susceptibilidad alguna.

Sin embargo, aún es posible encontrarse de vez en cuando con algún grupo proveniente de ese país que merezca prestarle más atención antes de desecharlo por su sola procedencia, como me ha sucedido en algunas oportunidades, aunque más que nada con bandas que dicen relación con este estilo musical. Quiero dejar claro que no se trata de una cuestión xenofóbica, en lo absoluto, sino de algo estrictamente musical.

Screaming Shadows, y como resulta obvio luego de la introducción anterior, es una banda proveniente de tierras italianas y este trabajo, In The Name Of God, viene a ser su segundo larga duración dentro de su corta historia, ya que se formaron el año 2001 y desde ahí a la fecha tienen a su haber un EP, un disco en vivo y dos álbumes.

Si hay algo que siempre me ha molestado del heavy/power metal italiano, y esta es una opinión absolutamente personal, es la facilidad con que una gran cantidad de vocalistas mediocres graban y graban discos sin que, al parecer, nadie les diga lo mal que lo hacen.  No soy vocalista, de hecho canto pésimo, pero esto último me permite inferir que tampoco soy sordo. Sin embargo, las voces de Screaming Shadows es algo que me sorprendió gratamente.  Luigi Usai, quien grabara las pistas vocales para este disco (al parecer no es miembro estable) tiene un registro muy potente, correcto, que llega a tonos altos y otros más profundos con mucha facilidad y a veces, si el tema lo requiere, saca voces más rasgadas realmente buenas, en definitiva, un punto muy bien ganado dentro de esta producción.

En la parte instrumental, In The Name of God destaca por estar sumamente bien ejecutado, lo cual no es sorpresa, ya que Italia, independientemente de la calidad de las composiciones, cuenta con músicos de mucha calidad en lo que a metal se refiere.

El disco consta de 10 tracks y una duración de exactamente una hora; el último tema se trata en todo caso de un outro de teclado y voz. Lo anterior sin considerar un bonus track de nombre Dark Shadow, que me imagino se trata de una versión regrabada, ya que en su anterior trabajo, el cual no conozco, viene un tema del mismo nombre, además que en el booklet no se menciona nada acerca de él.

Dentro de la placa podemos encontrar temas realmente muy buenos, como la inicial Where Reigns The Sword que posee unas muy agradables líneas vocales y un exquisito trabajo de guitarras; el tema título, In The Name of God, que al contrario de lo que se pueda pensar es un tema no anticristiano, pero si antireligión; Damned Soul, que parte como una suerte de balada, pero que de a poco comienza a sumar más peso a medida que se suceden pasajes musicales realmente notables, con muy buenos cambios de velocidad; Broken Promises, la que se encuentra dividida en dos tracks (parte I Y II, obvio), la primera de ellas es semi-acústica, muy agradable al oído y la segunda, ya más pesada, me recordó mucho el power metal gringo de bandas como New Eden o Steel Prophet, a lo que suman algunos pequeños pasajes de corte más progresivo… en su totalidad este es uno de los mejores temas del disco; The Shits Are Everywhere destaca por ser uno de los temas más pesados del disco, además de incluir algunos pasajes ligados a algo más speed/thrash, aunque son muy cortos, pero de todas formas le otorgan un plus en cuanto a variedad, entregándole más dinámica a la propuesta.

En definitiva, lo que nos entrega esta relativamente nueva banda italiana es mucho más de lo que se esperaba (por lo menos en mí caso), de hecho, es un excelente y muy recomendable trabajo, muy variado en cuanto a la cantidad de influencias que podemos encontrar en él, dinámico, de buena ejecución y con un trabajo vocal realmente poderoso. He de esperar que no se trate de lo primero y lo último que escuche de ellos, ya que de verdad me sorprendieron gratamente.