No estamos descubriendo la pólvora al mencionar a Saxon como una de esas bandas que han escrito con letras propias la historia del Heavy Metal. Durante estos más de treinta años de carrera han sobrevivido a todo tipo de tendencias imperantes, crisis internas, cambios de formaciones, y el común denominador siempre ha sido el mismo: el temple de Biff Byford y Paul Quinn. Este par de leyendas han encontrado la fórmula de la supervivencia, arreglándoselas para doblarle la mano a la adversidad y así seguir vigentes en el mundo del metal.

Siendo una de las tres piedras angulares de la N.W.O.B.H.M. -junto a Iron Maiden y Def Leppard-, probablemente sean también el conjunto que ha llevado la carrera más pareja de ese trío de leyendas, pero de la misma forma, fueron quienes quedaron relegados como “clásicos de culto” ante el éxito masivo desorbitante de sus coterráneos. Y no es que no lo hayan intentado, en la segunda mitad de los ochenta trataron de adecuar su sonido y hacerlo más accesible con producciones como Innocence Is No Excuse (1985) y fundamentalmente Destiny (1988), que incluía el cover de Ride Like The Wind (original de Christopher Cross). Tampoco vamos a descubrir ahora que el catálogo de los sajones es tan extenso como variado, pudiendo agradar tanto a los puristas acérrimos del metal tradicional, como a quienes buscan producciones más sofisticadas y accesibles al oído (¿alguien dijo Def Leppard?).

Si disfrutaron discos como Lionheart, The Inner Sanctum e Into The Labyrinth, más menos se han hecho una idea de la dirección que habían estado siguiendo durante los últimos años. Placas que han ayudado a mantener a Saxon en un lugar de privilegio y seguir expandiendo su leyenda entre las nuevas generaciones. En esta oportunidad nos presentan Call To Arms –décimo noveno trabajo de su extensa carrera-, que mezcla lo básico y orgánico de producciones como Wheels Of Steel, Denim And Leather y Strong Arm Of The Law, con lo sofisticado de las álbumes de segunda mitad de los ochenta,  y el poder que han caracterizado las entregas durante la última década. Lo cierto es que nos encontraremos con muchos guiños al pasado del grupo, quizás sea esa la razón de la excesiva confianza de Biff, quién lo había anticipado como el mejor disco de Saxon de los últimos veinte años. Claro, ustedes podrán decirme que todos los músicos dicen lo mismo cada vez que presentan material nuevo, pero también es un hecho que han sabido reinventarse y lograr crear expectación en cada nuevo lanzamiento.

Ese aire añejo que comentábamos ya puede palparse en el arte de la portada que recrea el mítico anuncio “Wants You”, del legendario Lord Kitchener, que usaran los británicos para reclutar a sus tropas en la Primera Guerra Mundial. Cabe recordar que la formación sigue intacta, con los ya mencionados fundadores Biff Byford y Paul Quinn, secundados por Doug Scarratt, Nibbs Carter y Nigel  Glockler, y nunca es tarde para decirlo, probablemente sea el line up más sólido que han tenido en toda su carrera. Pero vámonos a la música: dan inicio con Hammer Of The Gods -corte elegido como primer single-,  un opening track típico de Heavy Metal de la vieja escuela, sin concesiones ni aderezos, totalmente directo y a la vena. La letra hace alusión a un tópico recurrente, es decir, los vikingos invadiendo Inglaterra: “I see the full moon rising / Across the blackest night / The sails on the horizon / Dragon-ships in flight / Gods are in the heavens / A crack across the sky / Coming with the thunder / Soon you’re gonna die”. Además mencionar que acá Biff está en su zona, entregándonos un coro de grandes proporciones épicas.

Back In ’79 es un intento por hacer una versión más actual de Denim And Leather, con ciertas influencias que también nos traerán a la memoria a Mistreated de Deep Purple. Abriendo con un beat simple en batería de Glockler, para que luego dar paso a esos riffs pesados -de tintes “blackmorianos”– cortesía de Quinn y Scarratt, y una base rítmica que se hace sentir. Ahora bien, lo que proporciona aun más esa aura de himno es la letra totalmente autobiográfica: “It was back in ’79 / When we rode the mighty tide / It swept across the world / We came together / We never stood alone / Wherever we did roam / This legacy of rock / Would last forever, yeah”. Imposible no emocionarse también con la estrofa: “Defenders of the faith / To you this vow we make / When our back’s against the wall / We’ll not surrender”. ¡Puro Saxon old school!

Surviving Against The Odds sigue con esa orientación clásica, es decir, un corte rockero a tope para seguir moviendo la cabeza y levantando el puño. Al parecer la letra también es un intento por revivir y tributar la de clásicos como Never Surrender o Stand Up And Be Counted, ya que el patrón a seguir es similar. Mist Of Avalon comienza con una introducción que inmediatamente recuerda a Nightmare (del álbum Power And The Glory), para seguir con una estructura que mezcla riffs gancheros, con agradables  melodías de teclados y  Biff narrando una lírica que echa mano al mito de la gloriosa espada Excalibur. La influencia del metal sinfónico se hace patente durante algunos pasajes de la canción lo que se acentúa en la línea vocal, que cuenta con  esa vibra de marcha triunfante con algunos toques de romanticismo de literatura de fantasía.

A continuación llegamos al corte que, en mi opinión, es el mejor del disco: Call To Arms. Se trata de una power ballad de grandes proporciones hímnicas. Donde los bombásticos arreglos orquestales rememorarán las glorias de los también ingleses Magnum. La letra pone en el tapete temas como la camaradería, hermandad y sufrimiento de los soldados en guerra, muy en la onda de Broken Heroes: “This hell, this hell is where we live and die / We fall, comrades by our side / We pray to make it through another day / To follow the call to arms”. Nuevamente nos encontramos a un Biff cantando inspiradísimo, y está claro que no es un cantante de un registro privilegiado precisamente, pero el tipo sabe como arreglárselas para crear líneas vocales que te toquen el corazón y este himno es un claro ejemplo de aquello. Casi me olvido mencionar el increíble solo, que quizás sea el mejor de todo el disco.

El riff de apertura en Chasing The Bullet nos lleva de vuelta a 1980. Es imposible no enganchar a la primera con canciones como esta, de un efecto inmediato, muy en la onda AC/DC (es más, estoy seguro que se les podrían ocurrir composiciones como ésta, hasta cuando están durmiendo). Y Afterburner nos hace viajar a placas más contemporáneas como Metalhead y Killing Ground, es decir, pura  agresión y fuerza en exceso ¿de dónde sacan energías estos viejos para sonar así? La armonía doble de Quinn y Scarratt es pura escuela británica.

When Doomsday Comes (Hybrid Theory) es un medio tiempo que cuenta con la participación en los teclados del gran Don Airey (Deep Purple/Ozzy/Rainbow). De hecho, la influencia púrpura es notoria en la parte épica, que suena por todos lados a Perfect Strangers. Casi al término del mismo, Airey se matricula con un solo de esos que ya nos tiene acostumbrado, que le da un enfoque maligno y oscuro a este track.  No Rest For The Wicked también recuerda al material de finales de los noventa, de hecho el coro tiene ese arreglo usado en canciones como Unleash The Beast, por ejemplo. Los riffs son asesinos y la base rítmica nuevamente te cae encima como un muro de ladrillos.

Y si Back In The ’79 les sonaba vintage, esperen a llegar a Ballad Of The Working Man.  Haciendo el ejercicio de meter a una juguera viejos clásicos como Strong Arm Of The Law, Stallions On The Highway y 747 Strangers In The Night, el híbrido obtenido sería una canción de esas características. Las palabras sobran, si lo de ustedes es el Saxon tradicional, aquí tendrán un hit para deleitarse. Finalizando llegamos a la versión orquestada de Call To Arms -la cual es parte del tracklist oficial y no un bonus track como se podría creer- y en líneas generales no difiere mucho de la versión enchufada, por lo que su aporte no es mucho.

Saxon ha cimentado su leyenda en base a tradición, honestidad y amor por el metal. Los años no pasan en vano, de eso no hay dudas, pero la vitalidad que muestran estos británicos en cada una de sus producciones es envidiable… y en ese sentido este álbum se transforma en algo casi autobiográfico, llevándonos en un viaje por todas las etapas de la banda a lo largo de su dilatada carrera. Obviamente no es el mejor disco que han lanzado en los últimos veinte años, Unleashed The Beast, Metalhead, Lionheart y The Inner Sanctum me siguen pareciendo superiores. Pero su virtud es mostrar a Saxon tal cual es, y tal como ha sido durante su carrera. Precisamente es esa integridad como conjunto lo que logra que sigan despertando interés e admiración en las nuevas generaciones de fans y músicos… y no me refiero exclusivamente al rock, pues hasta artistas del mainstream han declarado su admiración por los sajones. Más claro echarle agua, y no creo que existan muchos artistas que puedan jactarse de tener semejante nivel de transversalidad y trascendencia.

14 comentarios
  1. eduardo Dice:

    SAXON lejos lo mejor con judas priest, iron maiden y accept

    que banda no le gustaria tener la trayectoria de estos dinosaurios supervivientes :)

    y el disco bueno discaso !!!!

  2. MAT Dice:

    buen disco, me dejó bastante satisfecho. No es una piedra angular en la carrera de la banda ni trae una innovación que aporte en demasía al genero pero es un disco muy digno, sólidos saxon

  3. Manowarr Dice:

    gran review del albunazo Call To Arms de Saxon banda q nunca me ha defraudado . cada tema de este album . hace sentir al oyente cosas. distintas . ! ojalas vengan a chile , ya q nos hace falta a los verdaderos amantes del buen rock , bandas como estas en nuestro pais !

  4. Rhanvier Dice:

    Malo el disco… The Inner Sanctum fue es 10 veces mejor, tiene puros clásicos… y este, ninguno.

    Saludos.-

  5. sajon Dice:

    ufff cuando puse este disco, esperaba algo en la linea del inner sanctum o del into… más sinfonico y todo (me encanta saxon así) pero empezar a escuchar un disco sacado desde una capsula del tiempo enterrada en 1081 fue la tremenda sorpresa!

    es una de mis bandas favoritas (de ahí mi nick) y me alegra mucho que nunca han defraudado. lo que también me gustó del disco, es que (como dice el revie) tambien tiene canciones del saxon actual. un lujo.

    grande saxon!

  6. Sauron Dice:

    Encuentro a mi opinion que Saxon siempre ha sido una banda muy honesta al hacer su musica y querer darle un toque (citando tus palabras Pedro) «autobiografico» a este disco fue muy acertado en esta ocasion, porque no solo escuchas al Saxon del 2011, sino al Saxon de toda la vida. Hay momentos en que le encontre guiños a discos como Destiny y en otros a clasicos como Power & The Glory.

    Excelente review, concuerdo en muchos puntos contigo.

  7. Chronologo Dice:

    Me gusto el disco, es como una montaña rusa. Y es verdad lo que dicen, es como una maquina del tiempo, es una mezcla perfecta entre el saxon de antaño y el sonido moderno.

  8. Chronologo Dice:

    jajajajajaja estoy leyendo bien, hicieron la review con un disco descargado??? el tema se llama BALLAD of the working man, lo digo pq yo tb baje el disco pa oirlo y luego comprarmelo y venia con ese error.

  9. Nerian Dice:

    la portada esta la raja, el contenido del disco tambien esta bueno, pero no me mato, habra que escucharlo mas para seguir opinando

  10. jwsc Dice:

    Gran disco de Saxon. Qué carrera mas sólida. «Call To Arms» logra, como en todos sus discos, esa sensación de privilegio por escucharlo.
    La energía de Iron Maiden, la pasión de Judas Priest, la locura de Motörhead, la brutalidad de Venom y la elegancia de Saxon.

  11. BARRACUDA Dice:

    Creo que Saxon es una de las banadas más grandes del Heavy Metal y en este trabajo lo demuestran con creces. Con más de 60 años y estos vejetes siguen haciendo mejores trabajos que el 80% de las nuevas bandas. Incluso no paran de sacar discos rompedores, atrevidsos y creativos.

    Ni Iron Maiden, Metallica o Judas Priest son capaces de hacer un trabajo tan honesto como el Call To Arms.

    Volver a los orígenes y entrar a machacar y romper como debe ser. Tal como lo hicieron con Demin and Leather en 1981 cuando sus guitarras irrumpieron en los chat o su Dogs of War de 1995 que los devolvió a esos sonidos que los hicieron famosos, o esa maravilla del 2001 llamada Killing Ground, porque ese último trabajo sólo da muestra de una cosa que el ROCK no morirá mientras bandas como Saxon sigan vigentes.

    LIVE AND LET LIVE!!!

  12. Ivan Amon Amart Dice:

    Excelente disco, de echo se puede dividir en 2 la primera mitad es un regreso a la onda mas clasica en la epoca del Crizader y la segunda es explosivo aunq casi un autoplagio suena muy en la linea del Lionheart y ese temita muy a lo Deep , excelente disco que que se merece comprar y no bajar, que vengan a Chile YAaaa,

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