Ninguna persona que haya escuchado al menos diez canciones de Metal en su vida debería no saber quiénes son Anthrax, Kreator y Slayer. Nosotros –los que escuchamos esta música desde chicos y nos sigue proporcionando energía vital que a veces no tiene otras fuentes– no sólo sabemos quiénes son, no sólo conocemos varias de sus canciones, y no sólo probablemente los hayamos visto en sus visitas anteriores a Chile, sino que son leyendas vivientes que vienen masacrando tímpanos desde antes que varios de nosotros incluso naciéramos.

Si los viste, lo sabes. Y si no, te lo contamos. Hay pocas bandas más entretenidas y energéticas en vivo que Anthrax. El despliegue escénico del pelado Ian y de Frank Bello, unido a los alaridos inconfundibles de Joey Belladonna, la continua invitación a dejar la vida en la cancha y finalmente a bailar la danza de la guerra. Por sí solos ya valen la convocatoria.

Es cierto que venía Megadeth y tuvo que bajarse por el maldito y bastardo cangrejo que se metió con nuestro querido colorado Mustaine. Pero poner en su lugar a una agrupación como Kreator hace que la calidad del espectáculo no decaiga ni un milímetro. La agresividad desplegada con una brillantez técnica única en el género, con un ícono de todos los tiempos como Mille Petrozza y el genio finlandés Sami Yli- Sirniö en las seis cuerdas, nos llevan a levantar la bandera hasta el final y haciéndonos pasar el tiempo volando.

Pero es la despedida de Slayer. Suena increíble, más aun cuando varias bandas han anunciado despedidas y terminan retractándose, lo cual aumenta el negacionismo reinante. Pero sí, es la última vez en que vamos a ver a Tom Araya y Kerry King en Chile. Desde ese lejano 1995 donde destruyeron todo a su paso en la Estación Mapocho, Slayer nos ha regalado grandísimos momentos, en contextos de festivales o en solitario. La partida de Jeff Hanneman nos golpeó a todos, y probablemente también a sus compañeros de ruta. Pero antes de terminarla, tienen que venir a uno de sus orígenes, la tierra natal de uno de los chilenos más importantes de la historia de la música.

Sabemos que en Chile tiembla mucho, pero este domingo 6 de octubre, el epicentro tiene que estar en La Florida. Perderse el ver a estos tres íconos juntos, en la despedida de una de las más grandes glorias de la historia del Heavy Metal, puede llevar a un arrepentimiento doloroso y perpetuo, y quién mejor que Pentagram para contarles que aquí es así.

por Darío Sanhueza de la Cruz