Qué pedazo de banda es Sabaton. Así de lacónico y categórico hay que ser respecto de estos suecos. Con el que reseñamos ahora, ya son seis (o siete, si contamos Fist For Fight) los discos de estudio que han producido en sus trece años de existencia y casi todos ellos son del más alto nivel (sólo Metalizer no me convence plenamente), lo que debería valerles ser considerados como una de las bandas más regulares que existen. Además, y como lo he dicho en varias oportunidades: para mí estos sujetos son los herederos de las bandas que todos idolatramos y que, lamentablemente, algún día dejarán la escena. Son, junto a otros, la nueva sangre del Metal. Y creo que con este Carolus Rex no hacen más que refrendar todo lo anterior. Con él retoman el acelerado y seguro tranco que traían desde Coat Of Arms, su pasada producción, y por sobre todo, desde el gigantesco The Art Of War. Es, eso sí, el último disco de la banda tal y como la conocimos. Curiosamente, luego de su lanzamiento, Sabaton vio tomar nuevos rumbos a cuatros de sus integrantes. Algo que le da un valor extra a esta placa.

Carolus Rex, además de un formidable disco de Heavy/Power Metal, es también una mirada a la historia de una época muy importante para el pueblo sueco, aunque como su título indica, esta mirada se enfoca en la figura del Rey Carlos XII. Y bien, el álbum comienza con Dominium Maris Baltici (El Dominio Del Mar Báltico), una breve, precisa, bien lograda y eminentemente sinfónica pieza que tras medio minuto da paso a la excelente The Lion Of The North, canción que nos habla de Gustavus II Adolphus, personaje que en buena medida sentó las bases para todo lo que luego fue el Imperio Sueco. Corte muy Sabaton, lo que de inmediato sugiere que no están muy interesados en eso que muchos ven como necesario: la innovación. Yo digo: y si funciona, ¿para qué cambiarlo? Y eso parece pensar Sabaton, pues con una receta que poco ha variado siguen sacando grandes canciones del horno. Muy directa, con guitarras de riffs sencillos y claros en su afán demoledor. Teclados más bien simples, pero que junto a las voces de apoyo dan ese toque de solemnidad tan característico del grupo. Batería con una constante y casi imparable metralla, que sólo se detendrá para que aquel coro de voces suene más fuerte y claro. Luego tenemos tremendos solos de guitarra por parte de Rikard Sundén y Oskar Montelius, y otro muy bueno de Daniel Mÿhr en su teclado. Y todo coronado por un excelente coro en honor a Gustavo Adolfo, el León del Norte. ¡Muy buen comienzo!

Seguimos con la poderosa Gott Mit Uns. El título refiere al lema alemán (bastante antiguo y no propio de los nazis, como algunos han llegado a creer) que significa algo así como “Dios con nosotros”. La canción misma, por su parte, hace referencia a la batalla de Breitenfeld, que enfrentó a suecos y sajones contra el Sacro Imperio Romano Germánico, de ahí (creo yo) que una parte del coro sea el mencionado lema, pues lo sajones (alemanes) también lucharon del lado de Gustavus II Adolphus. La otra parte la cantarían los suecos (“from the North reaching far”). Es más lenta que la anterior, pero aun así conserva un ritmo enérgico y ostenta mucha potencia, aspecto en el que nuevamente los riffs de Rikard y Oskar son determinantes. También es menos melódica pues los teclados que cumplen esa función en el primer tema aquí no están tan presentes. Y cuenta además con un interesante detalle: se puede escuchar otra voz además de la de Joakim Brodén, inconfundible por cierto. Se trata de la del productor Peter Tägtgren (¡voz y guitarra de Hypocrisy!), quien no lo hace nada de mal. Otra muy buena canción.

Y ahora es el turno del que para mí es por lejos el mejor momento del disco, uno de los mejores en la carrera de Sabaton y uno de los pequeños destellos más brillantes del Metal en los últimos años. Así como lo leen. No creo exagerar cuando digo que A Lifetime Of War es una pieza maestra que logra la perfección. Me fascinó desde la primera vez que la escuché y aun hoy su majestuoso coro no deja de hacer eco en mi mente. Posee algo muy especial, un “algo” que difícilmente se puede explicar con el lenguaje y que yo sólo atino a llamar magia. Es de una emotividad tal que se va a alojar de inmediato en el núcleo de tu humanidad, obligándote a corearla incluso en medio de la primera escucha, cuando no conoces la letra y solamente puedes recurrir a los instintivos “la la la”. Luego vas descubriendo de qué trata la canción e inevitablemente transitas desde el agrado a la emoción más genuina. Extraño, pero A Lifetime Of War ha llegado incluso a humedecerme los ojos. Y es que es bellísima. De algún modo Sabaton nos aclara que ellos cantan sobre la guerra, no a la guerra. En este pasaje se nos habla sobre la Guerra De Los 30 Años, uno de los episodios bélicos más terribles y brutales de la historia (4,5 millones de muertos y todo un continente devastado), de forma honesta, crítica, melancólica y humana, muy humana. ¿Cuántos de nosotros aún no cumplimos los 30 años? Imaginen lo que sería nacer y morir en un mundo en guerra, sin conocer otra realidad que la de la muerte y la destrucción. Por primera vez no haré comentario sobre la música. Les dejo a ustedes y sólo a ustedes el descubrimiento de este canto a la paz, de este verdadero himno.

Proseguimos con 1648, año de la Batalla de Praga. Se trata de otro muy buen corte, nuevamente con un muy gran estribillo y versos previos e intermedios de melodías muy bien pensadas y que motivan tanto como el coro mismo, que a su vez destaca por su sencillez y solidez. Destacable resulta también el segmento en que las guitarras exhiben riffs que son remarcados con el redoble de la caja de la batería y con el bajo. Excelentes solos de guitarra nos van acercando al final, donde vuelve a repetirse un par de veces el efectivo coro a manera de remate. El siguiente corte, The Carolean’s Prayer, abre con el sonido de un expectante órgano, un detalle que crea una atmósfera propia de una catedral (“prayer”: plegaria, oración) y da paso a un pausado y vigoroso ritmo que se mantendrá a durante toda la canción, claramente definido por esos descomunales riffs. Es una canción que habla de la fe con la que los soldados (los de Carlos en este caso) enfrentan la batalla. Sus tonos, melodías y ritmos sugieren y transmiten eso. Es decir: la escuchas y puedes imaginar batallones marchando con valor hacia la guerra. Un notable trabajo de la banda a la hora de capturar y convertir en notas la esencia de los valores más altos e ideales.

Pasamos así a Carolus Rex, tema central y que da nombre a la placa. ¿Qué se puede decir? ¡Temón! Me aplastó la cabeza desde la primera vez que lo escuché, en sueco, sin entender un carajo de lo decía la letra. Y ya cuando lo escuchas en un idioma que entiendes te llega aún más, pues cada verso tiene más sentido y la forma en que se correlaciona con la música, soberbia e imponente, te parece incluso lógica. Carlos XII, el niño que se convirtió en Rey por decisión divina (no de la Iglesia), genio en el arte de la guerra y cuya suerte trazaría el rumbo de todo el mundo hasta el día de hoy (lo explico cuando comente el noveno corte). Carolus gobernó de forma absolutista y era tipo muy creyente, características que quedan patentes con el coro, “fui elegido por el Cielo. Pronuncia mi nombre cuando reces a los cielos. ¡Contemplen el ascenso de Carolus!”. Coro que por cierto es colosal. Posee esa ya clásica estética propia de Sabaton, con múltiples voces de fondo muy trabajadas y de sonido prístino, efecto de magnificencia aumentado con el uso de sintetizadores simulando un arreglo para un conjunto de cuerdas. Realmente suena a algo divino, que es lo que busca la banda. Mención especial también para los correctos y precisos solos justo antes de las últimas repeticiones del coro, introducidas a su vez por un grandioso “my time is now!”, y que en una tonalidad más alta suenan maravillosas.

Llega entonces Killing Ground, que irrumpe de forma arrolladora con el ritmo galopante impuesto por la batería y el aguerrido ataque de las guitarras. Una baja de revoluciones para que comience a cantar Joakim con un largo “oooh” que sólo será la antesala para los primeros versos, que comienzan a contarnos de la Batalla de Fraustadt que enfrentó a suecos por un lado y sajones (mismos que en Gott Mit Uns eran aliados) y rusos por el otro, y que se van poniendo más y más intensos hasta convertirse en el genial coro. Vemos además uno de los mejores segmentos instrumentales del disco, con solos (por momentos) paralelos de guitarra de alto nivel. Luego vendrá el noveno corte que mencionaba antes, Poltava. Esta fue una batalla decisiva para Suecia y Carolus que finalmente terminó en derrota y significó la caída del Imperio Sueco y el ascenso del Imperio Ruso. Quien sepa algo de Historia sabrá que el mundo en el que vivimos hoy está de alguna forma influido por lo que ha sido Rusia. Dicho de otra forma: la derrota de Carolus cambió al mundo. Tema muy prendido, donde se privilegia la fuerza en vez de la velocidad, lleno de buenos momentos y pequeñas genialidades como el grito de “¡Poltava!” que resuena mientras Brodén canta el resto del coro. Excelente.

Long Live The King es sobre la muerte de Carolus, las extrañas circunstancias de ésta y el misterio que aún persiste y cubre a la legendaria figura. Tiene un comienzo que sin ser malo es un tanto dubitativo, en el sentido de que no es algo espectacular como en algunas de las pistas anteriores, pero luego levanta mucho. A su andar lento y pesado de los puentes se engarza otro de los buenos estribillos del álbum. Con varias repasadas termina gustando mucho. La muerte de Carolus nos trae al desenlace donde encontramos la fúnebre Ruina Imperii, que habla precisamente de eso, del fin de todo, de la ruina del imperio. Al comienzo me pareció un corte algo extraño, que me recordaba a una escena de una película infantil antigua (¡aún intento recordar cuál!) que más bien daba miedo. Sin embargo, una vez que te empiezas a adentrar en sus cuantiosos detalles y en su trama se revela que es una genialidad. Es necesario notar la importante cantidad de recursos compositivos empleados. Noten, por ejemplo, la calidad de las distintas orquestaciones que por momentos suenan más propias de medio oriente que de Escandinavia, o la factura de los arreglos corales. Corte breve y preciso (3:24) que muestra a un Sabaton distinto y creativo. Termina siendo otro de los grandes temas del disco.

Y bueno, dependiendo de la versión, la anterior podría ser la última canción de la lista. Sin embargo creo que vale la pena dar un espacio para comentar algo que en realidad es un bonus track, y lo hago porque simplemente es soberbio y ridículamente genial. Justo cuando crees que la vida no puede sorprenderte, ¡paf!, Sabaton hace un cover de una de las canciones más notables del Metal sueco y global: Twilight Of The Thunder God, de Amon Amarth. Niveles de pulentosidad inconcebibles. No diré si es mejor o peor que el original, sólo me limito a señalar que es distinto, que posee el sello Sabaton y tiene un sonido formidable. Al igual que Gott Mit Uns, cuenta con la voz de Peter Tägtgren, quien hace las voces guturales. Además muestra una variación del prodigioso solo de la original, que por lo demás suena igual de impresionante. ¿Sería todo? No señor, otro cover: In The Army Now de Bolland & Bolland, que hicieran famosa los ingleses de Status Quo en 1986. Al igual que con el corte anterior, la banda es capaz de ponerle su sello a una canción en principio muy distinta a lo que ellos hacen comúnmente. Buena forma de cerrarlo todo.

Estamos frente a un disco que resulta bueno desde el principio, desde la primera vez. Termina de sonar y la verdad son pocos los puntos bajos que uno puede identificar. Sin embargo, conforme te vas introduciendo en los detalles de su estructura y en la trama histórica que la banda ha querido rescatar, esta pieza se va erigiendo como una de la mejores de su destacada discografía, sumamente sólida y consistente. Creo, sin temor a equivocarme, que estamos ante una de las mejores producciones del año. Ahora bien, creo que la diferencia entre un “buen disco” y un “¡discazo!” la hará la solidaridad del oyente o la buena disposición para con los asuntos que típicamente aborda Sabaton. Si te gusta el Heavy Metal, este disco te gustará. Si además de eso te gusta la historia, este disco te parecerá perfecto y lo amarás.

14 comentarios
  1. Chris M. Dice:

    No lo eh escuchado porque cambio de alineacion casi en su totalidad, aunque cabe mencionar que las cabezas fuertes en composicion es el bajista y el cantante que son los que se han quedado, creo que eso es lo que realmente importa y aunque guitarristas nuevos, el sonido distintivo en la musica, ojo no digo que en las letras, por lo que leo aqui no se ha perdido, me ha despertado las ganas de comprarlo y seguir escuchando de nuevo a Sabaton. Espero y me siga gustando como antes, arriesgar por lo que leo y comprarlo, vale la pena.

    • Andy Dice:

      ¡Pero Chris! Este disco fue grabado con la alineación anterior, la misma que grabó casi todos los otros discos.

      Los cambios vinieron cuando el disco ya estaba lanzado.

      Con ese dato seguro te gustará, jajaja. ¡Saludos!

      • Chris M. Dice:

        No lo sabia, desde que supe que casi se habia reformado con otros, deje de querer de enteranrme sobre lo nuevo que estaba por venir, pero no me detuve nunca a seguir la pista en general, y mira, entonces pues seguro que lo escuchare, entonces mi espectativa de como se oira Sabaton lo pospondre para el album despues de este que ahora si sera con grabada con la nueva alineación, mientras tanto creo que es demasiado pronto para tener la futura ESPECTATIVA. Adelante a escucharlo entonces. Gracias.

  2. thor Dice:

    wn ta wenisimo el disco yo vengo siguiendo esta banda de q apareció y la verdad si cambio un poco lo musical, pero no mucho , siguen igual de potentes que siempre.. a mi opinión las lineas de las guitarras se volvieron un poco mas melódicas, perdiendo un poco de potencia al igual q la batería si la comparamos el sonido con el primo victoria o el metalizer. aunque igual el antiguo batero le daba palo km loko a la batería ajjaj bueno en mi humilde opinión ta la zorra el disco. saludos.

  3. Metal Messiah Dice:

    weon… cuando lei lo que pusiste sobre «a lifetime of war» dije «naaah está exagerando» pero la escuché 8gracias youtube xD) y dije «OOOH TENIA RAZÓN!» también me emocioné, no se si fue el ritmo, no sé si fue la letra (espectacular) pero me impactó.
    GRANDE SABATON!

  4. Dio Dice:

    Siempre me ha gustado Sabaton, y siento que a pesar de que este disco sigue la misma línea que los anteriores, es su mejor trabajo, el mejor logrado. Quizá les dio un plus cantar sobre su propia tierra. Muy buen disco.

  5. Dio Dice:

    Siendo que es una banda que no ha variado su estilo, encuentro que este es su trabajo mejor logrado. Muy buen disco.

  6. sajon Dice:

    hoy lo escuché mientras hacía el almuerzo y se me hizo super corto… lo escuché a todo volumen y lo disfruté caleta.
    en todo caso no le puse mucho atención pero me gustó harto. no esperaré mucho para escucharlo de nuevo.

    se las traen estos weones

  7. TodesfesT Dice:

    recomiendo también la versión en sueco a veces parecen las letras y rimas un poco forzadas en inglés, se nota que las canciones fueron pensadas en sueco y luego dobladas.

    Gran disco, aunque aún Art of War es insuperable

  8. angel Dice:

    buen disco, pero me pareció mucha nota EN MI OPINION.
    me gustaron principalmente:

    the carolean’s prayer
    1648
    killing ground
    long live the King

    los demás temas no me provocaron nada.

    70-10.

  9. Rog Castillo Dice:

    INDISCUTIBLEMENTE, EL MEJOR ALBUM DE SABATON, EMPEZANDO POR EL SINGLE EN SUECO «CAROLUS REX» EXCELENTE TEMAZO

Los comentarios están desactivados.