A tres años del lanzamiento de “Rapid Foray”, los piratas del Metal Running Wild vuelven a la carga con un EP de cuatro canciones titulado “Crossing the Blades”. La mítica banda de Hamburgo comandada por el incombustible Rock ‘n’ Rolf Kasparek es una de aquellas que genera un fervor casi religioso entre sus fanáticos, alimentado por sus poco frecuentes presentaciones en vivo, razón por la cual muchos han viajado desde Latinoamérica hasta Europa para verlos. De hecho, su esperada presentación en Wacken 2018 fue la única que han hecho en los últimos dos años, aumentando el misticismo de su glorioso legado. El EP estará disponible el próximo 6 de diciembre en formato físico y streaming a través de Steamhammer/SPV.

El EP abre con el tema que le da el nombre, Crossing the Blades, un tema de medio tiempo y pegajosa melodía que resume los elementos típicos del sonido moderno de Running Wild. Atrás han quedado esos ritmos acelerados y más cercanos al Speed Metal de sus comienzos, dando paso a un Heavy Metal bastante melódico y mesurado, sin grandes sorpresas. El trabajo de guitarras del maestro Rolf junto a su actual compañero de andanzas Peter Jordan es de lo más destacable de esta canción, con grandiosos solos y armonías entrelazados con la característica voz del capitán Kasparek. Como curiosidad, la banda ha comentado que esta canción será incluida en el nuevo álbum de estudio, pero con algunos cambios.

Continúan con Stargazed, canción que fue estrenada exitosamente en la anteriormente mencionada última presentación en Wacken, pero que no se encontraba disponible en su versión de estudio. En contraste a la pista anterior, esta cuenta con una vibra un poco más old school y un sonido más contundente. Quizás sean los riffs afilados, el sonido de batería más orgánico, la actitud vocal de Rolf o la producción menos pulida, pero da la impresión de estar escuchando al Running Wild de la época de “Death or Glory”, revitalizando la nostalgia por los años mozos de esta agrupación. En mi opinión esta es la canción más destacada del EP y tiene el potencial para ser parte de los futuros setlist.

Luego Rolf se da el lujo de homenajear a una de las principales influencias musicales de su juventud, los legendarios Kiss. Este cover de Strutter viene a confirmar que a pesar de ser una banda vilipendiada por los metaleros más true, los neoyorquinos han dejado su estampa en las principales mentes creadoras de lo que posteriormente se conocería como Metal. Comparada con la original, esta versión metalizada suena más potente sobre todo a nivel del guitarras y batería, sin olvidar que han pasado cuarenta y cinco años desde el álbum debut de los norteamericanos. El timbre de Rolf es por supuesto muy distinto al de Paul Stanley, pero encaja bastante bien y le da ese toque único marca registrada de Running Wild.

Cierran con Ride on the Wild Side, un tema que mezcla las raíces hardrockeras de Rolf con los elementos clásicos de Running Wild, incorporando un espíritu más motoquero en reemplazo de las temáticas de piratas. El solo de guitarra nuevamente se lleva los aplausos, y es que el maestro Rolf se luce con su estilo inconfundible en las seis cuerdas, grabado en esta ocasión con una Fender Stratocaster. Quizás no sea una canción muy novedosa desde el punto de sus melodías y estructuras, pero es ideal para tomarse una cerveza con los amigos un viernes en la noche.  Por lo visto, esta canción no será incluida en el nuevo álbum, lo que le agrega un valor adicional a este EP.

“Crossing the Blades” sirve como un aperitivo para calmar la sed y la ansiedad de los fieles seguidores de Running Wild, a la espera de su nuevo álbum de estudio de larga duración anunciado para mediados del próximo año. Se agradece que parte del material sea exclusivo para este EP, lo que siempre será un plus para los coleccionistas más obsesivos. Para el deleite de sus fanáticos, la banda también ha confirmado algunos conciertos en festivales veraniegos europeos para el próximo año, a la espera de nuevas fechas. Con “Crossing the Blades”, los amos y señores del Pirate Metal ratifican que están más vivos que nunca, alimentando las pequeñas esperanzas de alguna gira mundial en el futuro.

Por David Araneda