Mucho se hablo que el nuevo lanzamiento de Rhapsody iba a ser algo fuera de lo común y que lo más probable era que nos deleitaríamos con una nueva historia de mano de la genialidad de Luca Turilli y compañía. Saga nueva demandaba algo que se sintiera joven y con identidad propia, que nos llevara a nuevas tierras lejanas con misterios que solo el tiempo revelaría… pero tal vez pedimos demasiado.

No lo niego, la primera vez que escuche The Dark Secret realmente me emocionó, era otra placa de Rhapsody tras ¡¡2 años de ausencia!!, ni más ni menos. Déjenme decirles que estaba paralizado mientras transcurrían uno a uno los cinco temas que componen este Ep. Pero lamentablemente la magia no duro mucho. A pesar que el sonido era maravilloso, con unos coros increíbles y un Fabio Lione cantando de muy buena forma, la placa en si no traía mucho de nuevo, a ratos los mismos sonidos que escuchamos hace algunos años y los temas simplemente bastante similares a sus predecesores; estaba presente ante la continuación de las Crónicas de Algalord. A los fans acérrimos de Rhapsody puede que este «detalle» no los haya molestado en demasía, pero digo yo, ¿tanto escándalo y parafernalia para esto?. No quiero pensar que a estos italianos se les acabaron las ideas, que están tratando de sacarle todo el provecho posible a un mundo que ellos dieron vida y que, de seguir así, terminarán también por sepultarlo. Pero la realidad es esta, si alguien quiere oir un sonido refrescante y con la misma magia que Rhapsody -quizá en este momento hasta mejor- su mejor opción es, sin lugar a dudas, el proyecto paralelo de Luca, la trilogía Odisea Virtual -la cual termina este año-. Qué decir, ya bastante sobrecargo debe de tener la cabeza del líder de Rhapsody con dos sagas en su mente por lo que la mejor manera de no estresarse más era continuar una historia que tenía una base firme y una receta comprobada de éxito.

Una de las pocas sorpresas que podemos encontrar en la placa, es la participación especial de Christopher Lee -Saruman en LOTR- quien toma el control en los primeros segundos de Unholy Warcry contándonos acerca de que fue de el inesperado aliado que le dio la victoria a las fuerzas de la Sagrada Alianza, Dargor; y como el mismísimo hijo de Kron, Nekron, da forma a los últimos arreglos para invadir nuevamente las tierras encantadas. La paz pronto terminará y ríos de sangre fluirán otra vez por los sagrados vados de Algalord, el secreto oscuro pronto verá la luz. A medida que transcurren los segundos, uno a uno nos vamos topando con los arreglos tan típicos de Rhapsody, un canto bastante melódico que no presenta mayores cambios acompañado de la siempre bien ponderada batería con su incesante ritmo. Lo más destacable de este tema es la notable participación de la Bohuslav Martinu Philharmonic Orchestra, perfecta para un tema que bautiza una nueva saga. Lo demás raya en lo que se puede esperar de Rhapsody, pero sin caer en cosas espectaculares.

El siguiente corte, Thunder`s Mighty Roar, es una especie de semblanza de lo hecho en Power of the Dragon Flame y se caracteriza por pertenecer a la nueva generación de temas que se vienen imponiendo desde Rain of a Thousand Flames. En estos minutos escuchamos por vez primera una participación activa de parte Turilli junto a un poseído Lione, siendo el tema más agreviso del Ep. Como todos saben cada segundo que transcurre es una parte esencial de la historia, por lo que no tiene mayor gracia contárles detalles por escrito, salvo que cinco nuevos guerreros lucharán esta vez por el destino de Algalord y los reinos vecinos. Guardians of Destiny contrasta notablemente con el anterior, esta vez la atmósfera creada nos lleva a volar sobre los nuevos héroes mientras observamos su imperturbable avance hacia la ciudad de Hargor de la mano de un tranquilo relato que a momentos se torna más tenso de lo esperado. Buena complementación.

Sacred Power of Raging Winds es el tema común y corriente de la marca Rhapsody, pero la gracia es que contiene un diálogo que podría marcar el desarrollo de la historia, tal vez esta reacción era esperable tras el desenlace de la primera saga, pero debía darse en forma concreta para que tuviera un efecto más realista. Tras la disputa verbal de ambos personajes transcurren agradables minutos de corte instrumental que me hacen recordar los tiempos de Symphony of the Enchanted Lands, agradable momento. Por otro lado se destaca el hecho que es el único corte que sobrevivirá para ser incluido en el Lp, todos los demás son exclusivos.

Finalmente debemos prestar atención a Non ho Sonno, un tema adaptado del original de la banda Goblin que fue concebido para el soundtrack de una película italiana. Por mi parte no he visto la película ni conozco a la banda así que no podría emitir un juicio acerca qué tan bien es la intervención de Turilli y Staropoli en el tema, pero sí decir que es un tranquilo y agradable corte que no posee mayor peso en el disco.

En resumidas cuentas, más que por un mal desempeño instrumental -en ese sentido el disco es buenísimo-, uno se lleva la decepción por una notoria falta de originalidad en el concepto. Vamos, ¿no bastó con cinco discos dedicados a las Tierras Encantadas?, ¿era necesario un sexto? Ojalá cuando tengamos la oportunidad de escuchar el Lp algo fuera de lo normal ocurra en la historia, y nos lleven a giros inesperados omitiendo el típico desenlace predecible. Ya sabemos de lo que es capaz Rhapsody, de lo lleno de magia y fuerza que pueden llegar a ser sus discos, pero a estas alturas es otra cosa lo que se espera. Tema aparte es la carátula la cual no merece un mayor comentario. Flojo desempeño, nos vemos en septiembre.