Debo comenzar diciendo que me considero fanático de Rhapsody (Of Fire) desde el primer momento, cuando por allá por el año 2000 un primo me pregunta si me gusta el Metal y, como yo andaba en la onda de Korn y Slipknot, y disfrutando desde siempre Metallica. Le dije que sí, me pregunta si me gustan las historias de dragones, castillos y caballeros, y como siempre me han fascinado las historias medievales, también le dije que sí. En ese momento me mostró el video de Holy Thunderforce… fue amor a primera vista/escucha. Desde entonces estos italianos han sido mi banda de cabecera, no importa cuántas bandas más aparezcan, ésta es mi banda favorita y no creo que algún día esto cambie y, obviamente, personalmente siempre serán Rhapsody a secas.

Ahora, desde «Symphony Of Enchanted Lands Part II – The Dark Secret» que estos italianos venían sonando un poco distinto. Luego vino el fugaz paso de Tom Hess y la partida del gran Luca Turilli. El lanzamiento de «Dark Wings Of Steel», primer álbum sin Turilli, no dejó indiferente a nadie, un material de buena calidad pero que a los más «cuadrados» no terminó de convencernos totalmente.

Cuando el 2015 anunciaron que se venía nuevo material, finalmente todo se dio bastante rápido. Supimos el nombre del disco que, al menos a unos cuantos, no nos provocó muchas reacciones; conocimos la carátula del disco, que todavía no convence en demasía, pero los títulos de los temas que lo conforman hacían emocionarse un poco. Entonces comenzaron a liberar fotos de la grabación, luego pequeños videos, posteriormente algunos adelantos del disco y, cuando ya lograron tenernos como niños esperando que le compraran su soñada consola de videojuegos, llegó el día. «Into The Legend» (2016) es simplemente el nuevo disco de Rhapsody Of Fire que algunos veníamos extrañando hace ya un tiempo.

El disco abre los fuegos con In Principio, un prólogo que lleva la mente fácilmente a una escena tipo «The Lord Of The Rings», golpeando con unos potentes arreglos corales y orquestales que gritan a todo pulmón que ni el «Hollywood Metal» ni el «Film Score Metal» han muerto, aumentando la excitación poco a poco para darle finalmente paso a lo que esperábamos: Distant Sky, que abre con toda la potencia que estos italianos nos tenían acostumbrados y con un Roby De Micheli totalmente inspirado, con unos riffs que recuerdan lo que fue ese Rhapsody de fines de los ’90, con la batería del siempre preciso Alex Holzwarth manteniendo el paso rápido y con precisión de relojero suizo, el aporte de Alessandro Sala en las cuatro cuerdas también es indispensable en la base rítmica de un tema con importantes quiebres donde el, a veces no bien ponderado, gran Fabio Lione se luce considerablemente, logrando transportarnos a ese universo fantástico donde debemos emprender el viaje hacia los cielos lejanos para alcanzar nuestro objetivo y encontrar lo que andamos buscando… un inicio de álbum como los de antaño.

Esto continúa con lo que fue el primer single del álbum y que le da el nombre a la placa, Into The Legend, abriéndose paso con una cortísima introducción de gaitas que es seguida por un pasaje de excelente Metal, seguido por un arreglo orquestal y coral. Tras un interesante quiebre, la voz de Lione hace su aparición intempestivamente para invitarnos a adentrarnos en la leyenda, hacernos parte de ella porque sólo los valientes lo logran, Staropoli muestra que al componer estos tracks realmente le puso alma, De Micheli le da el toque preciso de Metal pesado a un tema que suena tan épico como cualquiera de nuestros favoritos de esta institución del Power Metal. El interludio donde se da espacio el solo de guitarra es magistral, manteniendo el escenario de fondo de tal manera que el quiebre para llegar al final se da con total naturalidad.

Winter’s Rain abre con una guitarra bastante oscura que fácilmente nos deja sentir el frío de esta lluvia, la que luego es acompañada por una ambientación pesada y fría, la voz un tanto rasgada de Lione nos transmite ese sentimiento de resignación que se siente al escuchar la música y la ambientación. Un tema más bien lento que permite disfrutar las bondades compositivas que Staropoli nos regala, con excelentes arreglos corales por sobre todo, donde la orquestación es básicamente la protagonista, lo que no significa que De Micheli se quede sin espacio para lucirse, al contrario, la velocidad del track incluso le permite lucirse sin tanto esfuerzo. Es definitivamente una excelente pieza pero no clasifica, a gusto personal, como una de las mejores del disco y más adelante entenderemos por qué.

Continuamos con A Voice In The Cold Wind, una pieza que brilla primeramente porque nos recuerda tremendamente los sonidos de su gran debut, «Legendary Tales» (1997), con ese sonido barroco típico de los principios de esta tremenda banda. Es casi un viaje al pasado que fácilmente se puede interpretar como que el guerrero de hielo nos llama desde el viento frío para que recordemos que esto no ha terminado, con un pasaje de flauta maravilloso que logra, en un midtempo, mantenernos disfrutando la excelente mezcla entre el sonido actual y el sonido histórico de esta tremenda banda. Definitivamente uno de los puntos más altos de esta placa que brilla con sus guiños al pasado.

La tranquilidad se desvanece para darle paso a Valley Of Shadows, con ese sonido pesado y oscuro que Rhapsody Of Fire ha venido cultivando desde hace algunos discos, con Lione usando sus guturales en la entrada del track, que nuevamente logra generar emociones fuertes con los arreglos vocales hechos con esa voz lírica femenina, con esos pasajes en latín que tanto en coro como en la voz de Lione logran transportarnos a una dimensión oscura y sentirnos a las puertas de ese valle de las sombras, con un toque de majestuosidad que no sobrepasa lo estrictamente necesario. No se escucha en ningún caso recargado e incluso en algunos pasajes recuerda maravillas como las del gran «Dawn Of Victory» (2000).

No sería un disco de ROF sin una balada y, en este caso, esa responsabilidad se la lleva Shining Star, con una estructura que recuerda un poco a Wings Of Destiny. En realidad no es mucho lo que se puede decir de esta pieza siento yo, es una correctísima balada al estilo de ROF, pareciera estar dedicada póstumamente a alguien pero es sólo una apreciación sin tener más antecedentes. Una letra sencilla, con pasajes vocales de alta potencia y un apoyo orquestal y coral en la medida justa. Como siempre en las baladas de estos italianos, el que se roba la película es Lione, quien luce toda su técnica vocal.

Realms Of Light tiene un comienzo que no suena muy a la banda, pero se redime inmediatamente, dando paso a un track relativamente complejo, con interesantes quiebres rítmicos que hacen recordar sin mucha vergüenza trabajos como Queen Of The Dark Horizons, con pequeños pasajes que al menos personalmente recuerdan el disco homónimo del 2005 de Stratovarius, más específicamente unas secciones de Back To Madness, aunque este recuerdo lo traen unos cortos segundos del tema. De todas formas es una tremenda pieza, que también se alza como una de las mejores del disco, quizás la mejor, donde se nota a ciencia cierta que la relación de Staropoli con De Micheli da para grandes cosas y que el guitarrista logra entender sin dificultad lo que Alex quiere.

Rage Of Darkness es una patada en la cara desde el primer segundo, aunque baja un poco la intensidad para permitir que la voz de Lione haga su trabajo. Una pieza maestra dentro de esta nueva obra llena de calidad y Power Metal con sentimiento. Mostrando este nuevo sonido que no deja de ser Rhapsody Of Fire, lo más notable en este track en particular es el espacio que le dan al bajo de Sala para hacerse notar, realmente una maravilla que lleva a considerar que, por cada vez que caigamos, hay que levantarse por sobre la lluvia, que es la única forma de alcanzar el destino que nosotros mismos elegimos. Realmente este track pelea codo a codo con su antecesor por ser el mejor del álbum.

Finalmente nos encontramos con The Kiss Of Life, que empieza en modo balada, con sonidos barrocos que son reemplazados por los arreglos orquestales que mantienen la linea del comienzo y terminan dando paso a un coro en latín con potentes arreglos orquestales que le abren el camino a una pesada base rítmica y riff. La linea vocal de Lione en el principio no termina de ser convincente, pareciera no estar bien pensada o haber intentado hacer algo que no resultó, lo que se arregla considerablemente en el coro. Cabe destacar que tal como ROF siempre nos ha acostumbrado, el último track del disco es el más largo. Desgraciadamente, al menos según percepción personal, no necesitaba ser tan largo, aunque de todas maneras lo más importante de este tema es el pasaje que cantado en italiano, un excelente aporte al desarrollo de la canción y del disco, pero la extensión no acomoda tanto como, por ejemplo, en los finales de los discos de la «Saga Esmeralda». Aun así, es un muy buen tema, especialmente hacia el final del mismo, que cierra de muy buena manera un excelentísimo disco.

Claro que la cosa no termina aquí: la versión limitada del disco trae el bonus track Volar Sin Dolor que, tal como su nombre lo hace presagiar, está cantada íntegramente en español. Una guitarra clásica nos da el vamos para esta balada, la cual es básicamente una versión en nuestro idioma de Shining Star. Aunque se agradece el regalo para nosotros, los hispanohablantes, desgraciadamente el español no es para nada el fuerte de Lione. Además, la letra cambia drásticamente a algo tan meloso que molesta un poco, pero bueno, es un gesto importante que se agradece.

En una hora y once minutos Rhapsody Of Fire nos vuelve a encantar después de algunos trabajos que no terminaban de convencer, zanjando a gusto personal la discusión de quién es el heredero natural del sonido de Rhapsody, ya que acá se escucha una clara continuación de su trabajo y una gran cantidad de guiños a los trabajos más queridos de estos italianos. Puede seguir la discusión de cuál de las dos bandas es mejor, pero Rhapsody Of Fire toma ventaja en la discusión respecto a cuál banda suena más a Rhapsody, porque este 2016 Alex Staropoli y compañía nos lo dejan claro, pese a que no deja de extrañarse que el disco cuente una historia en su conjunto.

Otro punto importante de destacar es lo refrescante que es escuchar a Fabio Lione en su verdadero «elemento». Si bien no es discutible su talento en ningún sentido, especialmente cuando consideramos el rango vocal que posee, después de escucharlo en todas las bandas a las que ha «parchado» durante estos años, su voz empezaba a cansar un poco, especialmente porque el lugar donde suena 100% cómo es, no es otro que Rhapsody Of Fire (debo decir que mientras escribo esto empieza a sonar Dancin’ In My Dreams, un tema eurobeat que grabó bajo el nombre de J. Storm, así como para reforzar la idea de que Lione «le hace a todo» lo que venga para cantar).

Con su décimoprimer larga duración, los italianos nos dicen que tienen cuerda para rato y que nada ha cambiado, siguen siendo los reyes del Power Metal épico y que sí o sí necesitamos escuchar varias de estas piezas en vivo junto con nuestros clásicos favoritos, porque simplemente es una banda que sigue mereciendo respeto y hoy nos muestran que no se han quedado sin ideas. No es que hayan inventado nada nuevo, pero esto es lo que quiere escuchar un fan de Rhapsody y, cuando den un giro, uno prefiere que lo hagan bien y no de manera forzada como pasó con algunos de sus trabajos anteriores. Rhapsody Of Fire está lejos de morir.

 

16 comentarios
  1. Don Wea! Dice:

    Muy bueno el disco compare, de verdad que desde mi punto de vista ahora si que le dio el palo al gato como se dice, un disco totalmente maduro desde la salida de Luca Turilli. Excelente review, muy buen trabajo PowerMetal :D

  2. Algalord Chronicles Dice:

    La historia del disco «Into the legend».

    Si bien en el libro del disco no aparece una referencia a cómo entender la trama tras el álbum, me tomo la libertar de darle mi somera interpretación.

    «In Principio»: Nos cuenta que hubo varias entidades, Dioses y Almas, buscando el dominio de la naturaleza.

    «Distant Sky»: Acá nos habla de «Algo» o «Alguien» que está perdido en los «cielos distantes» de quizás dónde, «entre el espacio y el tiempo». De pronto algo cambia y al ente le llega una nueva oportunidad de enmendar su camino, saliendo de su estado, poco menos que mortuorio.

    «Into the legend» nos trasporta el contexto de la historia. Un lugar
    congelado en el tiempo, en donde está surgiendo «algo» o «alguien» que quiere ir a retomar la gloría de su pasado…y «desciende de las
    escaleras» de piedra hacia su nuevo destino.

    «Winter´s Rain», el camino es difícil, el paraje es frío y sombrio. Y el protagonista necesita encontrar el calor, luchando entre demonios llenos de rabia. Entre el caos, su amor y su deseo por surgir se mantiene fuerte, ayudadopor el «orgullo de los ángeles oscuros»….

    «A voice in the cold wind»: De pronto se encuentra con una mariposa que le hace ver la fragilidad de la vida. Al sentir su pena, le da su apoyo con una muy linda balada. La antesala al caos.

    «Valley of Shadows»: En ella encontramos la lucha de
    nuestro protagonista con algunos de los personajes que se presentan en el tema «In Principio». Ayudado por una voz interior, que lo guia desde el comienzo, logra sacar toda su rabia y sale vencedor.

    «Shinning Star»: El protagonista se siente perdido y se guia por la estrella más brillosa para darse ánimos.

    «Realms of Light»: Acá Fabio Lione, quien escribió todas las letras de este disco, nos revela, en parte, la verdad. Habla sobre la profecía de que un dia un rey, nacido en la oscuridad, volverá a la vida con terribles recuerdos de su vida pasada, en búsqueda de redención.

    «Rage of darkeness»: El rey ha surgido, era un ángel de la oscuridad que volvió a la vida para redimir de su pasado oscuro. Ahora con más fuerza, busca su destino y el camino hacia «el lugar secreto».

    «The Kiss of Life»: Dicha ubicación tiene el «fuego divino». Un lugar donde el amor se ha extinguido por las flamas y la oscuridad. Al ver donde estaba, comprende que se encontraba bajo el efecto de un hechizo, y que «ella» lo esperaba y lo guiaba a través de la sospechosa voz o «cold wind». De pronto, la ilusión se hace
    real y nuestro protagonista le pide que le revele su secretos e
    intensiones…finalmente le dice que su ilusión se desvanecerá y
    conocerá los secretos de la naturaleza, el amor y la vida. El frio de su alma de a poco comienza a cambiar hacia un calor de esperanza, el fuego divino entra en su alma. Tras mostrarle su poder la misteriosa entidad femenina le propone buscar el «kiss of life» (beso de la vida). Incrédulo ante tal petición, finaliza preguntándose, «¿Soy yo al que mira y al que le pide esa misión? (En tono de duda de sus capacidades y dándose cuenta que el que buscaba no era él, sino que lo lo buscaban y que todo lo vivido anteriormente era una prueba de fuerza y valor)»

    En mi persepción personal, considero que esta historia se trata sobre el renacimiento de Dargor, luego de su sacrificio la final de la Dark Secret saga… Continuará….???

    Pues bien, esa es mi libre intrepretación de la historia de este
    disco…Gracias por leer y quedo abierto a sus comentarios y
    perspectivas de esta gran obra….

  3. DARGOR Dice:

    la raja el disco de principio a fin, puro rhapsody, buen trabajo por pasajes al legendary tales, se nota la dedicacion en el trabajo
    maestros, a esperar q vengan a chile.
    metal will never die…

  4. Nahuel Benvenuto Dice:

    un disco decente que es apenas mejor que esa mediocridad llamada Dark Wings of Steel

  5. Pablcar Dice:

    Buen disco. Lo único malo es que me parece una versión sencilla del Rhapsody anterior, muchas bandas lo han intentado pero Staropoli sabe como modular.

    • Ruperto Dice:

      Con esa cara pendejo culiao… no deberian dejar que gente como tu tenga derecho a escuchar tales bandas

      • Pablcar Dice:

        Viniste a puro decir eso? Tengo 26 años y estudio licenciatura, toco piano, guitarra (clasica y electrica) soy tenor en el coro de mi U y escucho musica desde King Crimson, Jobim, Al di Meola, Frank Gambale, Pedro Aznar. Sabes lo que es modular? Creo que no.

        • Ruperto Dice:

          Con mayor razón… no deberían permitir estudiar música a weones pop como tú… solo profanan la música.

  6. Benjamín Dice:

    Que poca y nada mención al gran trabajo de Roby de Micheli, sobre todo en los increibles solos, como por ejemplo el épico y harmonioso solo de «A Voice In The Cold Wind» o los monstruosos solos en «Valley of Shadows». Tremendo disco, se reivindicaron de lo poco convincente que fue el anterior. Un poco flojo el análisis uno a uno de cada canción.

  7. powerdave Dice:

    Me gustó el disco, mas que el anterior creo que Fabio sigue impecable y de micheli y alex geniales, me gusto mucho lo variado dl disco, y sobre todo LIone que sigue imponente, digan lo que quieran pero pocos grupos tan buenos hay ahora como ellos

  8. Gollum Dice:

    Nos sorprendió este disco. Es muy bueno, justo cuando pensábamos que la magia se había ido en Dark Wings of Steel, llegó este discazo que nos dejó más que conforme.

  9. Ozymandias Dice:

    Me fui escuchando los temas en youtube a medida que leía los comentarios a ver si estaba de acuerdo con el que escribió la nota y lamentablemente aparte de uno que otro solo de guitarra, melodía iu otro elemento suelto por ahí poco me gustó el disco y poco parecido le encontré también a los primeros 5 discos (para mi los que dan el nombre a Rhapsody). El único tema que se podría decir me gustó fue «Rage of Darkness». A lo mejor si escuchara el disco por segunda vez le encontrara un mayor atractivo, pero por lo general si un disco no me impresiona a la primera no lo vuelvo a escuchar. Creo que Rhapsody en su búsqueda de renovarse perdió el rumbo para siempre. Creo que tanta orquestación satura los discos y hecho en menos los antiguos solos eléctricos (de guitarra electrica) que le daban un toque espacial a su música contrastando con la música clásica medieval.

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