Within Temptation
Teatro Caupolicán - Santiago, Chile
8 de febrero de 2012

Han transcurrido casi cuatro años desde la primera visita de los holandeses a nuestro país. Aquel 11 de abril del 2008 fue un concierto memorable que sorprendió a muchos por el nivel de fanatismo exhibido por sus miles de seguidores, esa era su presentación en sociedad en territorio nacional, y para muchos fue insospechado el nivel de éxito y arrastre que demostró la banda en ese momento.
Pasaron los años, y si bien no hubo discos en el intertanto (salvo en vivo), sí cambió la forma de hacer música. O más bien: continuaron por la senda que habían tomado, consolidando la propuesta que venían esgrimiendo con sus últimas placas. Creo que no estaría exagerando si digo que Within Temptation es otra banda respecto de la que irrumpió en la escena mundial en 1997 con Enter. Esto no es ni bueno ni malo per se, sólo es. Pero vaya que plantea preguntas. Y la principal tiene que ver con qué tanto entusiasma a la gente en general este nuevo Within Temptation. Y bien, algo de eso pudimos dilucidar la noche del pasado miércoles. Veamos.
Unos pocos minutos antes de la hora consignada por la organización ya estábamos a haciendo ingreso al Teatro Caupolicán. A falta de teloneros, asumimos que no habría mayor retraso y así fue. A eso de las 21 el ambiente era increíble allí adentro, con cientos de personas expresando su impaciencia para que el show comenzara. Mucha gente joven, incluyendo niños y niñas, y una cantidad de mujeres que equiparaba a la de los hombres como pocas veces se puede ver en otros conciertos. Todos ellos rompieron en una infinita alegría exactamente a las 21:03, momento en que toda luz se esfuma y comienza a proyectarse sobre un lienzo-telón las imágenes correspondientes a Mother Maiden, el primero de tres cortometrajes que juegan con la trama de The Unforgiving, disco más reciente de la banda y que venían a promocionar. Encarnación de aquella nueva propuesta.
Oficialmente el concierto aun no empezaba, pero cada vez que pasaba algo en la pantalla, el público gritaba como enajenado. Y así, unos minutos después, cuando el corto ya iba finalizando y los gritos se hacían cada vez más fuertes, a eso de las 21:08, comienza a sonar la pista introductoria de Shot In The Dark, al tiempo que los músicos inician la escalada al escenario. Primero Martinus Spierenburg y Mike Coolen, casi al mismo tiempo, tras su teclado y batería, respectivamente; luego el bajista Jeroen van Veen; los guitarristas Rudolf Jolie y Stefan Helleblad, chico nuevo que reemplaza a Robert Westerholt en las giras, y finalmente ella: Sharon Janny den Adel. Qué nivel de griterío, ¡por favor! Eran un poco más de 2.500 fans, pero la cantidad no importa cuando se trata de gente tan enloquecida y enfervorizada. Buen sonido, sólo un poco de saturación en la guitarras, pero bastante bien para ser el primer tema. La gente muy, muy prendida, sobre todo al llegar al momento del estribillo, donde se lo cantaron todo y con todo. Interesante ver cómo vitoreaban a Stefan al momento de ejecutar ese buen solo con que cuenta la canción. En realidad, no sabía bien si los gritos eran para él, o para el solo, ¡pero qué gritos! Tremendo arranque, de la mano de uno de los mejores cortes de The Unforgiving.
Atenti, atenti a lo que viene… Para mí, por lejos el mejor tema de este último disco es In The Middle Of The Night. Antes de entrar al teatro pensaba “la tiene que tocar, si no, quemo esta cuestión”. Era seguro que la tocarían, pero no sabía cuándo. Así que mi sorpresa fue grande cuando vi que era la segunda en la lista. ¡Fue recibida como el más grande de los clásicos! La gente y Sharon coreaban el “Uh, uh, uh, uhhh, uuuh” del comienzo. Luego estábamos todos saltando y cabeceando de lo lindo en la parte final del primer coro y ¡pah!: el desastre. Se fue la energía y Sharon no pudo seguir cantando, y además hubo problemas con el kit de Mike. ¡De pronto la mitad de la banda quedó en silencio! Bueno, la gente no entró en pánico y mostró su apoyo ante la incómoda situación gritando “¡Sharon! ¡Sharon!” Ella con su dulzura habitual agradeció y trató de sobrellevar lo mejor posible el asunto. Finalmente dejaron el escenario y luego de 5 minutos volvieron para retomar todo. Te encargo eso sí el caos que había en la mesa de sonido (junto a mí) en ese momento.

En fin, ¡esas cosas pasan! Con la mejor de las disposiciones la banda vuelve y re-comienza la canción. Por un lado fue bueno, porque me fascina cómo empieza ese corte. Todo iba excelente con este segundo intento: sonido formidable, el primer coro ya había sorteado con éxito, pero de pronto, cuando estábamos en el segundo coro… Tragedia: ¡se vuelve a ir la engería! Y la cara de Sharon lo decía todo. Aunque de inmediato ella y los demás sacaron a relucir todo su profesionalismo y mantuvieron la calma. “¿Y ahora?” preguntaba yo. Después de un rato parecía un problema serio que no se arreglaba de inmediato. Y así fue, los chicos se bajan del escenario y vuelven… 16 minutos después. Tiempo suficiente para que te pases todos los rollos, incluso los más fatalistas. Afortunadamente, a las 21:36 vuelven todos, de nuevo con sus mejores caras a intentar tocar la bendita In The Middle Of The Night. “La tercera es la vencida”, dijo Sharon. Y lo fue. Esta vez sí se pudo disfrutar íntegramente de la canción. Y con un plus, creo, porque como que volvieron con más poder, o al menos dio la impresión de que sonó más fuerte que las otras dos veces. ¡Ah! ¡Qué trozo de canción! ¡Y cómo lo gozó la gente! Se coreó de principio a fin, y se pudo ver a una Sharon muy inspirada y acertada en cuanto a tonos, sobre todo en los altos. Y sencillamente hermosa la parte coral que viene luego de ese segmento instrumental, pues halló en el público una maximización sonora celestial. ¡Excelente! ¡Brutal! Todo perfecto esta vez. Ya podía irme a casa sin traumas.
“Como dije: la tercera es la vencida” señalaba la guapa vocalista, lo que le vale aplausos y el merecido reconocimiento: “Mijita rica, mijita rica”, ella solo se sonríe, da las gracias y vámonos con Faster, otro de los puntos álgidos de The Unforgiving. Así quedó consignado apenas la gente pudo reconocer el potente riff inicial, que vaya cómo resonó, y que por cierto tiene el ritmo adecuado para poder saltar a su son. Genial ver cómo el teatro estallaba en colores (por las luces) y brazos en alto al momento de vocalizar el contagioso coro. De fondo se podía ver el video clip de la canción siendo proyectado, cosa que la verdad nadie debe haber visto con atención, pues era más interesante ver a Sharon y su coreografía (en realidad sólo simulaba ir manejando). ¡Excelente el solo de Ruud! ¿La verdad? Una inmejorable interpretación. Y luego sin mucha pausa cae la balada Fire And Ice, cuya primera parte me parece un poco… floja. Pero que a partir de la segunda mitad me gusta mucho. Y fue justamente esa segunda mitad la que más motivó los cantos del respetable, tal vez movidos por la fuerza de los riffs que le dan cuerpo. Terminó siendo un bonito momento.
¡Turno para un clásico! Pero uno de aquellos, ¿eh? Nada menos que Ice Queen. Y fue un lapso cargado de majestuosidad, desde el comienzo, cuando la gente la identificó por sus notas de la intro. Luego, cuando aparecen las primeras voces, es Sharon la que invita al público con un gesto a sumarse. ¡Enormes “oh-oh”! Apenas un detalle, pero esas son las cosas que marcan los conciertos y distinguen a los memorables de los cualquiera. Ya en el coro la gente dejó en claro el nivel de aprecio que existe por esta canción (imagino que por otras de esa época también), pues dieron lo mejor de sí para cantarlo. Termina el tema, se apagan las luces un momento y los músicos bajan. Unos segundos después vuelven y comienzan a tocar la excelente Hand Of Sorrow, del The Heart of Everything (2007), Sharon se había mantenido tras el escenario pero vuelve y comienza a cantar con esa suave voz suya los bellos versos iniciales. La gente conteniéndose hasta el quiebre de la canción, para comenzar a saltar cuando este llega. De cierta forma, la banda se ve contagiada por el entusiasmo del público, luciendo mucha energía y recorriendo a lo largo, ancho y alto del escenario.
Una pequeña pausa (una de las pocas), para dar las gracias y presentar a dos que no estuvieron en Chile en el concierto pasado: el baterista Mike y el guitarrista Stefan. Hecho eso, de inmediato comienza a sonar Stand My Ground (del The Silent Force, 2004), junto con un video de fondo. Me encantó ver a Den Adel aquí, porque ella siempre se muestra con una sonrisa, pero acá estaba genuinamente feliz. Se notaba que lo estaba pasando bien. ¿Y cómo no? Si con esas respuestas de los fanáticos era imposible no estalo. ¡Grandiosa recepción de parte del público! En todo caso, la canción llama a eso, pues es una de las favoritas de la fanaticada, algo así como un neo-clásico. Al finalizar, una pequeña pausa para proyectar parte del segundo cortometraje y para que el grupo tome un respiro tras el escenario. Vuelven (Sharon con una chaqueta de lentejuelas que resplandecía bajo las luces de intenso color púrpura) para dar paso en seguida a la portentosa Sinéad (de ahí el cortometraje previo), una de las joyitas del último disco. Me carga lo plástica que suena toda la introducción, pero todo se compensa con ese explosivo y enérgico coro. ¡Cómo funciona en vivo! Ruud pedía palmas y la gente no dudaba en hacer caso. Por cierto, ¡qué prendido él y los demás cuerdistas! Ya en el último coro, por ejemplo, no paraban de saltar junto sus instrumentos.
A continuación vino algo bastante interesante. Hubo un invitado, pero sólo por video, pues la siguiente canción fue What Have You Done, donde en la versión que aparece en The Heart Of Everthing figura Keith Caputo como colaborador en las voces, así que su imagen fue proyectada en los momentos en que él canta. Gran respuesta de la audiencia, sobre todo en esta especie de juego que se dio entre ella y Sharon. Antes de empezar la parte final y más potente de la canción ella grita: “Tell me, what have you done?” y el público en pleno responde: “What’ve you done now!!”. Genial. Además hay que destacar el excelente uso de ese tipo de recursos, y no sólo ahora, sino que durante todo el concierto. Siguió entonces la solidísima Iron (de The Unforgiving), al parecer, un de las favoritas del respetable (y mía), y donde hacia el final, en el último estribillo (muy pegajoso y que la gente cantó a todo pulmón) se pudo ver a la cantante en su máximo esplendor, luciendo una poderosísima voz. Luego unos gritos de catarsis dieron el vamos a la notable Angels, que también vino con el video promocional de fondo, y que vio su cúspide al momento del estribillo. ¡Qué manera de hacer buenos coros estos muchachos! Ambiente similar se vio a continuación con Memories, donde más llamó la atención (mía y de la banda) fue ver decenas de encendedores (en desmedro de cámaras y celulares), algo realmente muy bonito de ver.

El decimotercer tema de la velada fue Where Is The Edge, tema también extraído de The Unforgiving, y que, debo decirlo, no prendió tanto a los asistentes, quizás debido al cansancio. Sin embargo cuando Stefan pidió palmas, no dudaron en levantar las manos y batirlas. ¿Cansancio? ¡Nada! Todo vuelve a su lugar con See Who I Am y su potente estribillo. Aunque hay que decir que ya en con los estruendosos riffs del inicio la gente ya cabeceaba y saltaba. Hacia el final una gigantesca ovación para la banda, Sharon y su capa. Ovación que se repitió a la luz de lo que siguió: Mother Earth. Mamita querida, ¡qué pedazo de temón! De lo mejor de toda la noche, sólo comparable al nivel de otros clásicos de la magnitud de Ice Queen. La gente lo entendió así, y apenas notaron que se trataba de ella, aclamó a la banda con extrema gratitud. Ni hablar de la forma en que se coreó cada uno de los versos, fue tremendo. Una brillante forma de cerrar una noche llena de notables canciones, pero que echó de menos algunos clásico.
Después de eso la banda se va hacia el centro del escenario y agradece, no sólo la entrega incondicional del público, sino que toda la paciencia (recordar las fallas técnicas). Den Adel da unas sentidas palabras de reconocimiento y pide al público que grite “Santiago” a la cuenta de 4. Hubo que hacer dos intentos, porque en el primero la gente no entendió muy bien que quería la cantante. Luego alguien del staff sube al escenario y saca una foto a la banda con los fanáticos de fondo, una tradición del grupo. Así abandonan el escenario… ¡Pero ante la insistencia vuelven para regalar una canción más! No me van a creer, pero hubo algunos que se fueron… Espero que hayan regresado, porque la faltante no era otra sino Stairway To The Skies, excelente balada Heavy que cierra The Unforgiving, y se convertía así en el octavo (¡!) tema de ese disco en sonar de la noche. Fue una bonita forma de dar final a una jornada cargada de emociones y momentos brillantes.

Siendo las 23 horas en punto la banda termina y abandona el escenario para ya no volver a subir. Terminaba de esa forma la segunda presentación de los holandeses en nuestro país. Fue un concierto muy, muy bueno. Vimos no sólo a una gran banda interpretando algunos de sus mejores canciones de sus más recientes producciones además de algunos clásicos, sino que vimos también a un grupo de profesionales sobreponerse a lo adverso y salir airosos de manera rotunda, todo esto ante a una audiencia incondicional que jamás dejó de demostrar su apoyo. A pesar de los imponderables técnicos, creo que fue una noche redonda que dejó a absolutamente todos felices y conformes. La pregunta inicial era ¿qué tanto entusiasma a los fans este nuevo WT? Creo que la respuesta es clara. ¡Grandioso espectáculo!
Setlist:
01. Shot in the Dark
02. In the Middle Of The Night
03. Faster
04. Fire and Ice
05. Ice Queen
06. Hand of Sorrow
07. Stand My Ground
08. Sinéad
09. What Have You Done
10. Iron
11. Angels
12. Memories
13. Where Is the Edge
14. See Who I Am
15. Mother Earth
Encore:
16. Stairway To The Skies
REVISA AQUÍ LA GALERÍA DE FOTOS DEL CONCIERTO
LIVE REVIEW: ANDY ZEPEDA
FOTOS: GUILLERMO SALAZAR

9 de Febrero, 2012 a las 7:26 pm
Excelente Live review! … Sólo algo que acotar, no es que no hayamos entendido que Sharon quería que dijéramos “Santiago”, sino que nosotros como público queríamos que tocaran el tema “Frozen”, que era lo que se escuchó a coro en vez de Santiago xxD… Amé el concierto!
9 de Febrero, 2012 a las 7:43 pm
Que buen review !
9 de Febrero, 2012 a las 7:53 pm
Felicitaciones por el Review, personalmente encontré el concierto espectacular de lo mejor que he asistido ultimamente (a excepcion de Maiden en el Nacional). Creo que desde Maiden 1996 o en el 2001 no escuchaba un griterio de tal magnitud, y más que gira de un nuevo album, parecia de grandes hits, porque al menos yo escuché que cantaron (mos) todos los temas…pesé a las criticas que ha recibido the uniforgiving..
Tambien señalo que NUNCA habia visto llorar de emoción a tantas metaleras en un concierto, conté alrededor de 20…XD
por otro lado: Sharon, que mujer mas hermosa y carismatica, y lo mas importante,por la mierda que canta bien en vivo…..creo que en performance debe ser la mejor “queen metal” en estos momentos.
Si bien nos jactamos de que somos el mejor público metalero de Sudamerica, al menos ayer, nos podemos jactar que tenemos las mejores metaleras en el pais, mis respeto hacia ellas.
9 de Febrero, 2012 a las 10:44 pm
GRANDE WITHIN TEMPTATION!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
10 de Febrero, 2012 a las 10:54 am
Me gustó bastante el concierto pero tengo unas dudas si alguien me las puede aclarar:
1.-me dio la impresión que no estaban tocando en vivo que eran pistas grabadas de los instrumentos por eso fallo 2 veces al comienzo.
2-Sólo estaban tocando en vivo la majestuosa Sharon con su increíble voz y el baterista, los guitarristas sonaban cuando venían los solos de guitarra.
Esa fue mi impresión a lo mejor estoy equivocado y las guitarras sonaban muy despacio y si no deberian llamarse Sharon Temptation y los otros ya que ella hace todo el trabajo.
10 de Febrero, 2012 a las 12:15 pm
Estaban tocando en vivo. De hecho, cometieron uno que otro error en un par de canciones. El corte se debió a que los instrumentos se quedaron sin energía.
Lo qué si usaron fue pistas para las orquestaciones en algunas canciones, así como de voces. En los coros, por ejemplo, se escuchaban los arreglos corales y las segundas voces de la misma Sharon.
Las guitarras sonaban fuerte, a mí gusto. Demasiado fuerte luego del corte, incluso. Por momentos se saturaba mucho. Después lo arreglaron y se nivelaron.
Esa fue mi percepción. Saludos!
10 de Febrero, 2012 a las 12:24 pm
a mi también me dio la misma impresión, de hecho ya es conocido que la banda toca con algunas pistas grabadas, podría asegurar que la banda utilizó este recurso durante la presentación
10 de Febrero, 2012 a las 1:10 pm
Espectacular show aunque los nuevos temas no me prendieron tanto como en 2008 los de THOE. Lamentable las fallas en ITMON, pero se pudieron reponer a la falla. La voz de Sharon impecable como siempre y el desempeño de la banda excelente. Extrañe los vestidos largos de Sharon y mas fanaticada, debe haber sido el precio de la entrada. Buen review.
11 de Febrero, 2012 a las 3:31 pm
“In the Middle of the Night” a las 1… “In the Middle of the Night” a las 2… “In the Middle of the Night” a las 3… y finalmente el show pudo continuar… a pesar del “problemita” de sonido… fue una presentación notable… era para mí un deber ver y escuchar en vivo alguna vez, a la mejor voz femenina del metal…y por paliza. Grande Sharon Den Adel… grande WITHIN TEMPTATION !!!
… y para variar gran review de Andy Zepeda.
HEAVY METAL IS THE LAW !!!
12 de Febrero, 2012 a las 12:17 pm
k poka gente fue a comparacion del preimer show y eso es unikamente por lo cara k estaba la entrada
12 de Febrero, 2012 a las 12:50 pm
y por la fecha también, como paso con edguy que vino en noviembre del 2006 convocando a 1600 personas, y después en febrero del 2009 convocando a 600,700 personas.
12 de Febrero, 2012 a las 3:02 pm
soy un fan del heavy y el power metal, pero para variar escucho bandas como WT, me habían contado que eran de poder en vivo y era verdad, plata muy bien gastada, un deleite de principio a fin para ojos y oídos, aunke hay que decir ke hubo poca gente…y cómo no, si la entrada estubo más cara ke la cresta