Testament
Manatarms | Nuclear
Teatro Caupolicán - Santiago, Chile
16 de agosto de 2011

El lleno total del 2007 hizo su ruido para un posible regreso de Testament a Chile. El 2009 hubo quienes de verdad se enojaron por la repentina cancelación de la gira que los traía al Caupolicán en septiembre de ese año, por esa excusa tan escueta de “porque vamos a dedicarnos a un álbum”, y ahora la sensación de revancha por verlos en ese recinto se hizo sentir en un ambiente desquiciado, con un performance que no mostró misericordia, temazo tras temazo, himno de thrash tras himno de thrash en una sucesión apocalíptica de clásicos. Fue un show intenso, de un nivel técnico asombroso, incluso hasta emotivo por su descarga y sus dedicatorias, con una comunicación tremenda desde el escenario hacia el público.
A días del show, aun tengo en la mente los cruces de guitarra entre Peterson y Alex en The New Order o Practice What You Preach, el mosh desquiciado en Over The Wall , que desde la tribuna se veía como un torbellino al medio de un mar atestado de fanáticos. Vi a Matías, al cantante de Nuclear, dando unos golpes en el pit, a una chica que parecía sacada de un concierto de Paramore repartiendo puños mientras daba vueltas. Aún me acuerdo de la impresión enorme que me dejó la escenografía, brutal y oscura, con referencias a las etapas musicales de Testament. En las pausas entre acto y acto, no había nada mejor que empezar a dilucidar qué imágenes correspondían a cuáles épocas, con las figuras en los amplificadores, la calavera en el telón, tantas cosas. Qué decir cuando la luces verdes y violetas iluminaban todo el montaje… épica malevolencia. Aún me acuerdo cuando Alex Skolnick se comía el escenario con sus solos y se reía viendo la explosión que provocaban los temas, siendo que quizás sea el tipo más serio de la banda, con su mente puesta cuántos otros formatos musicales. Pero acá, era uno más, disfrutando las canciones de los dos primeros discos con una frescura impactante, sin esforzarse, peinándose, ¡un monstruo total!
Por ser día laboral y teniendo en cuenta la doble cartelera de invitados, la gente muy de a poco empezó a llegar. No hubo filas ni esperas impacientes en la entrada, las puertas se abrieron temprano y hubo muchísimo tiempo para acomodarse en la cancha. Sólo era cosa de querer estar adelante y avanzar, y a cuentagotas los metaleros llenaron cada espacio habilitado en el suelo hasta convertirlo en una jungla con saltos, cabeceos, un pit y brazos en alto. Desde abajo, en el ojo del huracán del mosh, algunos se detenían y miraban hacia arriba para alentar a los que se encontraban observando el espectáculo desde la tribuna.
En ese lento transcurso de la llegada del público, Manatarms se subió al escenario con su propuesta rockera noventera progresiva, alejada del ambiente de la fiesta pero no desconocida para los que ya se encontraban allí. No vamos a esperar que el público metalero a estas alturas no se encuentre en algo familiarizado con esta clase de música por toda la vorágine de Internet, y por eso el respeto se asentó entre los que observaban la actuación. De todas maneras, ese performance se notaba apartado, en especial con toda la escenografía montada detrás. En un momento, parecía que sólo estaban tocando para ellos, mirando al batero, bailando sin preocuparse del público, quizás conscientes de la arremetida era muy “particular” para esta clase de recital.
El ambiente thrashero se prendió con Nuclear, que aparecieron en el escenario como unos monstruos del metal. Sinceramente, creo que hay tres nuevas bandas internacionales de Thrash Metal que se alejan de la típica nostalgia burlona de sólo tocar old school por tocar old school, sin caer en tributos a épocas pasadas y entregando material excelente. Una es Evile de Inglaterra, otra es Warbringer de California, y la tercera es Nuclear, grupos que hacen Thrash por enojo, por hambre y pasión, no por moda. Es un privilegio, un lujo tener a Nuclear en el Caupolicán, un conjunto que a costa de pura estabilidad, de tocar y tocar, ha desarrollado una fuerza notable. Se siente esa calle y su despliegue es todo un aporte al espectáculo. Qué pena que en Belligerance y Criminal Solicitation, la guitarra de Seba Puente no haya funcionado, tanto así que a partir de Sadistic Method For Crime –canción insigne ya del metal chileno- debió cambiar el instrumento. En ese momento ya había mucha gente en la cancha y los que estaban al lado del guitarrista, lo saludaban para darle la segunda bienvenida.

Así llegaron Heaven Denied, Asphyxia y Dolo, provocando por supuesto la atención de todos y un mosh en el costado derecho hacia el escenario. La última de esta presentación fue F.P.S.C. (Filthy Politicians Sluts Corporation), con un enfurecido Matías mandando a la cresta como siempre a toda la clase política. El conjunto se sentía a gusto, reconociendo lo contento que estaba por abrir a una de sus agrupaciones favoritas, así que luego de una descarga iracunda y sólida de Thrash Metal nacional, los integrantes bajaron para animar desde adentro los mosh que los norteamericanos estarían por provocar.
Tonos anaranjados y la introducción de The Formation Of Damnation permitieron que de a poco los integrantes de Testament salieran a escena. Primero fue Jon Allen en la batería, cortesía de Sadus. Después “tomó asiento” Alex Skolnick, seguido por Greg Christian y más tarde Eric Peterson, dejando a Chuck Billy con su pedestal “air guitar” azuzando al público que repletaba la cancha y el frente de la tribuna. Después de todo, More Than Meets The Eye, concertada en el Caupolicán a 20 para las diez de la noche, fue la única canción que interpretarían de aquel álbum 2008 tan reconocido, con los coros causando estragos. Sin misericordia, prosiguieron con The New Order, dejando a Skolnick expuesto ante la barbarie que sus notas iniciales producirían.
Si alguien hubiese dicho antes de la gira que Testament iría a tocar de corrido temas como The Preacher, Practice What You Preach y Over The Wall juntos, habría hecho casi todo lo posible para ser testigo de una seguidilla tan demoledora, dejando la sensación de que el repertorio traería clásica tras clásico nuevamente, como en mayo del 2007. En cuanto a sonido, ambiente y material, la deuda por culpa de la cancelación del 2009 se encontraba más que pagada a esas alturas y, quizás, la primera pausa vino con Electric Crown, con ese Chuck más relajado en las notas vocales haciendo como una especie de descanso después de aquella potentísima ráfaga de metal. “¿Se acuerdan de esta?”, preguntó sin embargo Billy a los asistentes antes de empezar a cantarla, ya que el setlist estaba ultra balanceado a los cortes más antiguos del conjunto, incluyendo ese, del último disco donde Skolnick participaría antes de de su regreso el 2005.
Con Into The Pit, dedicada a los “crazy motherfuckers” del apretado mosh del centro, nada volvió a ser lo mismo en el Caupolicán. Ni idea cómo se habrá escuchado arriba, pero en la cancha el sonido se comportaba a gran nivel, superando con creces la calidad del 2007 en el Novedades. No había ahora excusa alguna para faltar y ver a Testament en vivo mostrando todo al más alto estándar y aquello se confirmó con Souls Of Black. Allí Chuck Billy presenta a su amigo Greg Christian, quien enseña un sonido simplemente ESPECTACULAR con su bajo, pulposo, truculento y crudo. Quizás haya sido el instrumento que mejor haya sonado en la velada, si hubiese que buscar algún ganador en este concierto donde todos los recursos sobresalieron.
Aquí, es bueno detenerse en un momento muy emotivo de la historia de los shows metaleros en el Teatro Caupolicán. Cuando se venía The Legacy, Chuck Billy dijo, sosteniendo la foto impresa de una muchacha: “Esta canción está dedicada para Fernanda Zambrano. Tuvo un terrible accidente hace unas semanas, y le dedicamos este tema ahora. Por favor, ¡pongan sus manos en el aire! Ella era una gran fan de Testament y una gran rockera también, ¡Esto va para ella!”. Era imposible evitar emocionarse con esas palabras, pues seguramente alguien dio de su cariño y su tiempo para que la banda la recordara. Chuck colocó la foto en la batería de Allen y desde ese espacio, Fernanda presenció el concierto, en un lugar privilegiado… ninguna duda de que ella habrá agradecido el gesto…

Después de Burnt Offerings, no dejaba de escuchar comentarios atrás en el público diciendo que Testament estaba dejando la cagada con clásico tras clásico, inmisericorde, sin respiro, ni siquiera cuando el grupo se adentró en material más moderno como D.N.R. (Do Not Resuscitate) y 3 Days in Darkness. El grupo se saltó de nuevo un disco como Low, apenas tocó una canción de Practice What You Preach y otra de The Formation Of Damnation, pero con 14 canciones el grupo hizo gala de una batería colosal de números legendarios. Alone In The Dark fue coreada, y Disciples Of The Watch mosheada por la mitad de la cancha, con Billy despidiéndose y pidiendo a todos que estuvieran atentos al próximo álbum, The Dark Roots Of Earth.
Setlist Testament:
01. Intro: For The Glory Of…
02. More Than Meets The Eye
03. The New Order
04. The Preacher
05. Practice What You Preach
06. Over The Wall
07. Electric Crown
08. Into The Pit
09. Souls Of Black
10. The Legacy
11. Burnt Offerings
12. D.N.R. (Do Not Resuscitate)
13. 3 Days In Darkness
Encore:
14. Alone In The Dark
15. Disciples Of The Watch
REVISA AQUÍ LA GALERÍA DE FOTOS DEL CONCIERTO
LIVE REVIEW: Jorge Ciudad
FOTOS: Guillermo Salazar

20 de Agosto, 2011 a las 2:00 pm
Junto con Accept, el mejor Show que he visto en este año y sin duda el mejor que Testament ha entregado en Chile. Habrá que ver que otro recital de los que quedan por ver tendrá el mismo nivel de energía, entrega, emotividad y sonido. Quedando por ver a Destruction, Judas Priest, Saxon, Overkill, Onslaught, Cannibal Corpse, Immortal, Six Feet Under, para mi entre Accept y Testament está el mejor del año.
20 de Agosto, 2011 a las 10:02 pm
weon con plata, envidia sana eso si jajaja
20 de Agosto, 2011 a las 3:36 pm
hace poquito vi a digger y fue increible, pero lo vivido el martes en el caupolican, ahi todo apretado en la reja, al lado de eric peterson, fue realmente increible, estos tipos son unos maestros y los tengo en un altar, el 2007 no fui por problemas monetarios, pero cuando supe q vendrian ahora compre la entrada de inmediato. Wn en serio, escuchar tantos clasicos q me han acompañado por años fue realmente emocionante, con over the wall y alone in the dark estaba realmente en las nubes xD , ni que decir con the legacy , cuando le dedicaron el tema a esta chica q fallecio, realmente emotivo… grande testament, muestran talento y humildad… todos sabemos q ellos merecen ser uno de los big 4. espero q Ulrich algun dia en su gran empresa, los contemple para algo….
20 de Agosto, 2011 a las 4:50 pm
lo bkn en los conciertos, es cuando los musicos lo estan pasando bien y si que lo estaban! TODOS con la tremenda sonrisa mientras dejaban la cagá con las canciones
nunca creo esa wea de “este es el mejor publico del mundo” pero a chuck le creo un poco (aunque dijo que sudamerica) porque en el facebook de la banda, han subido puros videos de Chile xD
grande testament!
20 de Agosto, 2011 a las 5:21 pm
Hubieran tocado first strike is deadly ESE ES TEMAZO
20 de Agosto, 2011 a las 8:32 pm
tremendo show, me quito el sombrero (aunque no uso) ante esta grandiosa banda. Puta que es la zorra ver un grupo de calidad tocando en un recinto decente. Me hubiese gustado un tema más, Trial by Fire, pero bue…
pa’ la próxima será…
21 de Agosto, 2011 a las 3:57 pm
A toda raja el setlist csm! Lástima que no pude ir.
22 de Agosto, 2011 a las 9:09 pm
Estuvo increible!! grande testament CTM!!!