MaYan
Club Chocolate - Santiago, Chile
22 de noviembre de 2011

Hacer una introducción de un concierto de MaYaN en nuestro país resulta algo extraño, y acaso complejo. ¿Podría decirse que es una banda nueva? Alguno podrá decir que sí, pero yo la verdad difícilmente diría que se trata del debut de estos holandeses en Chile. Honestamente, y que no se vaya a malentender, prefiero ver a MaYaN como la versión B de Epica. Y es que básicamente es eso, con algunas ausencias y otras connotadas incorporaciones. No me interesa en este punto comparar cualitativamente a las bandas (cuál es mejor o peor), porque no tendría mayor sentido, solo trato de situar en algún contexto esta visita, dar luces de qué podía significar este concierto para los fanáticos.
Con apenas un lanzamiento bajo el brazo, la banda liderada por el eximio guitarrista, cantante y compositor Mark Jansen llegaba a presentarse “por primera vez” a nuestro país. Quarterpast fue lanzado durante mayo de este año, y asomaba como una buena idea el poder salir por el mundo a promocionarlo. Se trata de un disco muy correcto, que ha cosechado muy buenas críticas por todo el mundo y que muchos deseaban escuchar en vivo. A eso súmele el hecho no menor de que todos quienes participaron en la grabación del disco lo harían también en la gira y tornándose así en un ‘imperdible’ para muchos fanáticos. Claro, porque entre esos nombres destacan nada más y nada menos que el de Simone Simons y el del tremendo Henning Basse (de Metalium, banda que lamentablemente nunca visitó Chile). Es decir: ¡todo un espectáculo!
La cita era en el Club Chocolate (ex-Rockolla), a las 21 hrs. A eso de las 20:30 la mayor parte de la audiencia ya se encontraba dentro del local, sufriendo los 30 y tantos grados de temperatura. Para quienes no conocen el club: se trata de un lugar de tamaño medio, pero bastante ameno y de espacios bien distribuidos, con un sector de escaleras que permite una visibilidad muy buena hacia el escenario. Ahora, y digámoslo de frentón: estaba algo lejos de llenarse. Creo que sería optimista decir que hubo 300 personas. Sin embargo, por las características del recinto, se veía una audiencia bastante digna en cantidad (estaba bien distribuida, quiero decir). Audiencia que demostró que la cantidad nada tiene que ver con calidad, y desde el momento mismo en que los músicos comienzan a tomar posiciones, justo a las 21 en punto.
Luego de una breve intro, y entre los impresionantemente estridentes gritos, y con la banda casi completa apostada sobre el escenario, comienza el primer azote de la noche: Symphony Of Aggression. Mark reservaba su salida para el momento en que irrumpen las voces, y cuando esto ocurre, desata la locura de las varias decenas de fanáticas que llegaron al lugar. Tal y como lo sospechaba: Mark sube sólo con el micrófono, olvidando por completo su labor como guitarrista, y delegándola en los excelentes Frank Schiphorst (ex–Symmetry) e Isaac Delahaye (Epica). Luego subiría ella, Simone, llenándose de silbidos y piropos, y sorprendiendo con su voz como tantas otras veces en el pasado. Lo que me sorprendió… O más bien: me asombró, fue el nivel del propio Mark. Recuerdo que siempre fue un cantante decente, pero en estos últimos años ha crecido muchísimo, y de eso dio cuenta en cada pasaje de este primer acto.
Me habían comentado que el sonido del recinto era por lo general bastante bueno, cosa que pude corroborar ya del todo con la llegada de The Savage Massacre. Fue excelente poder apreciar los detalles logrados a base de sintetizadores, esas orquestaciones que caracterizan las composiciones de Jansen. Hubiese sido un fiasco no poder disfrutar de la labor de Jack Driessen tras su teclado por culpa de un mal sonido. Y así mismo, fue todo un placer contar con el sonido apropiado para poder contemplar la magnificencia de la voz de Henning Basse, quien se lució de sobremanera en sus líneas en esta segunda pasada. ¡Tremenda voz la de este tipo! Lo otro que me pareció genial fue la subida de Laura Macrì para acompañar en los coros. En momentos se trató de un prodigioso trío de voces haciendo esos coros, y con Mark y su poderoso rugir machacando tímpanos.

Siguió el notable interludio que da nombre el disco: Quarterpast, un momento en el que simplificaron todo y simplemente pusieron a sonar una pista. Inmediatamente terminado aquello llega la poderosísima y blackera Course Of Life. Simone había abandonado el escenario tras la primera canción, pero vuelve aquí para, básicamente, apoyar durante los estribillos. El público por su parte se mostraba bastante motivado. A pesar de no ser realmente multitudinario, se las arreglaba para generar muchísimo ruido y motivar de vuelta a la banda, quienes a su vez hacían lo propio, creando una especie de círculo virtuoso. Muy bien Mark nuevamente, cantando excelente e interactuando mucho con la audiencia, con cara como de niño cumpleañero.
Luego es el propio Mark quien presenta a la guapísima Laura, y luego de que todos bajan del escenario (incluido Mark) comienzan a sonar los hermosos acordes de Essenza Di Te, el notabilísimo interludio que ella misma interpreta en el álbum. Fue sencillamente sublime escucharla cantar con tal perfección esa breve y sencilla pieza. Regresan todos y Jansen anuncia que lo que se venía era algo de Epica, detonando los alaridos del respetable. Sin embargo, había una particularidad que el vocalista se encargó de hacer notar: se trataba de una de esas canciones demasiado pesadas como para estar en un disco de Epica, así que por eso la interpretan ahora como MaYaN. De todas formas, se puede encontrar la canción en cuestión como un bonus track en una versión especial de Desing Your Universe (2009), hablamos de Incentive, claro que sí. ¡Impresionante el grito gutural con que arranca Mark! A mí por lo menos me voló la cabeza. También es digno de mencionarse el enorme trabajo de Isaac con su guitarra, pues llevó los solos de la canción incluso a un nivel más alto. Un monstruo.
Con algunas bromas producto de las fallas en varios micrófonos y con un C-H-I cuando el problema se solucionó, arrancó Celibate Aphrodite, uno de los cortes más destacables de Quarterpast. Excelente y colosal el trabajo de Henning en este pasaje. De verdad que el tipo la rompía cada vez que se subía al escenario, pero aquí tuvo una especie de duelo vocal con Mark que maximizó su actuación. Fue un momento muy genial en realidad. Añadan a eso que Laura estaba también en el escenario y el cuadro es notable. Ahora, si eso fue notable, lo que siguió fue de otro mundo, de otra dimensión. Es Henning quien toma las riendas e interactúa de muy buena gana y mostrando gran simpatía con el público, luego de unas palabras presenta lo que será un tributo a una de las bandas que más admiran los integrantes de MaYaN. Sólo eso se dijo, pero cuando comienza a sonar ese legendario preludio que reza “Woe to you, oh, earth and sea…” a todos nos quedó claro que hablaban de Iron Maiden, ¡nada menos! ¡Fue épico! Si sólo hubiesen tocado The Number Of The Beast hubiese sido impagable, pero en realidad tocaron ésa y otras tres más: un soberbio medley conformado por aquella y The Trooper, Fear Of The Dark y Run To The Hills. Tremendo, más de 10 maravillosos minutos de gloria. Probablemente el mejor momento de la noche.
“Are you ready to Bite The Bullet”? pregunta en gran Henning, para presentar aquél excelente corte. A esas alturas era difícil que alguien se sorprendiera del nivel exhibido por el alemán (en el medley anterior fue una cosa de locos), pero de algún modo el sujeto siempre se las arreglaba para maravillar aún más. Era como si siempre estuviera en condiciones de llegar uno o dos peldaños más arriba. La versión del disco me resulta destacable precisamente por el descollante cometido de Henning, pero en vivo fue simplemente de otro mundo. Por otro lado, Frank e Isaac la seguían rompiendo. Había tenido oportunidad de ver a Isaac antes y constatar así el enorme talento que tiene, pero a Frank era primera vez que lo veía, y no resultaba menor ver la capacidad del sujeto para ejecutar los intrincados solos de algunas canciones. ¡Un crack!
Luego de eso todos agracen a la audiencia y bajan del escenario bañándose en aplausos, en lo que sería el breve encore. A continuación otro de los momentos bellos de la noche, Laura Macrì vuelve solita al escenario para cantar la hermosísima O Mio Babbino de Giacomo Puccini. Uno de los momentos más impactante que haya presenciado en un concierto. Los efectos de iluminación, el perfecto desempeño de la italiana, el color de su voz, las caras de estupor de los asistentes… ¡Prodigioso! Inmediatamente Mark anuncia War On Terror, un corte que a mí por lo menos me entusiasma muchísimo, y me fui a buscar una ubicación que me permitiría apreciar de mejor forma el cometido de don Ariën van Weesenbeek, el enorme baterista de Epica que acompaña a Jansen en esta cruzada. Qué impresionante el poderío que es capaz de desplegar, y ni hablar del altísimo nivel técnico que posee. Sencillamente una máquina.

Ya acercándonos al final nos regalaron la extrema Sinner’s Last Retreat, en donde pudimos ver –nuevamente– a una Simone brillante, acompañada por la igualmente genial Laura (viejo, ¡el escenario no podía albergar tanta belleza junta!). En seguida se suma Henning para conformar un coro a tres voces que sonaba increíble, apoyando la incansable labor del buen Mark. Impecable interpretación de todos y cada uno de los integrantes. Y ya para cerrar, un combo de covers impresionante: las partes II y IV de la saga The Embrace That Smothers: primero sería el turno de Epica, con la ya clásica Cry For The Moon, una de las más reconocidas y amadas por los fans de esa banda. Eso quedó muy en claro por el nivel de aclamación apenas fue presentada. Para uno, como asistente, era muy gratificante ver cómo a pesar de no ser una concurrencia masiva, Mark y los demás se entregaban por entero ante la excelente recepción del público. Todo eso creció aún más con Follow In The Cry, de los ya desaparecidos After Forever, coronando así una noche llena de grandes canciones, alguna provenientes de su disco, clásicos sempiternos de la banda más grande de todos los tiempos y otras rescatadas de la prominente discografía de las otras bandas comandadas por Jansen.
Uno concierto correctísimo. Con una banda que sabía a lo que venía, y dispuesta a dar todo de sí para que los asistentes, aunque fueran sólo unos cientos, se fueran con el mejor de los recuerdos. La audiencia por otro lado, demostró incondicionalidad para con Jansen y su obra, recibiendo de forma extraordinaria cada canción, e increíblemente coreando de principio a fin canciones nuevas como si fueran clásicos de decenas de años. Excelente concierto. Habrá que esperar que esta nueva propuesta siga produciendo material para consolidarse indiscutiblemente con luces propias y puedan visitarnos nuevamente.
Setlist
01. Symphony Of Aggression
02. The Savage Massacre
03. Quarterpast
04. Course Of Life
05. Essenza Di Te
06. Incentive (cover de Epica)
07. Celibate Aphrodite
08. Iron Maiden medley (The Number Of The Beast/The Trooper/Fear Of The Dark/Run To The Hills)
09. Bite The Bullet
10. Mio Babbino (cover de Giacomo Puccini)
11. War On Terror
12. Sinner’s Last Retreat
13. Cry For The Moon (cover de Epica)
14. Follow In The Cry (cover de After Forever)

LIVE REVIEW: Andy Zepeda
FOTOS: Guillermo Salazar

23 de Noviembre, 2011 a las 11:22 pm
alucinante y poderoso show !!! me sorprendio la potencia de la banda y laura macri aparte fue super cariñosa cuando firmo y se saco fotos con los fans!
24 de Noviembre, 2011 a las 12:23 am
puta que la cagé con no ir
24 de Enero, 2012 a las 3:43 am
ctm!!! creo lo mismo que alvaro, puta que la cage en no ir ctm, me encanta after forever y epica D: y de puro weon no fui -.-
25 de Noviembre, 2011 a las 11:06 pm
un corte xD
3 de Diciembre, 2011 a las 1:57 pm
de haber sabido q venian las mijitas ricas hubiera ido!