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Iron Maiden

Exodus | Kingdom Of Hate

Estadio Nacional - Santiago, Chile
10 de Abril del 2011

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Voy a partir esta crónica señalando primeramente dos cosas, y ambas son, quizás, lujos que quiero darme, y además soy casi miembro fundador de esta página y me compré mi entrada en Noviembre.

La primera es señalar lo que siempre señalo cuando hablo de Iron Maiden: para mí no sólo son el grupo que más me gusta, sino que son la mejor banda del mundo. No la mejor banda de Metal, o la mejor banda de Rock, no. Simplemente la mejor banda del mundo. Reitero que es una opinión y no la verdad absoluta, por cierto, pero si uno analiza a Maiden desde distintas perspectivas o bajo distintos criterios, Maiden sale bien parado en todos ellos: en popularidad, en influencia histórica en otras bandas y en el desarrollo de un estilo de música, en consecuencia, en inteligencia tanto en sus letras como para manejar su carrera, en lealtad recíproca e inquebrantable con sus fans, en esa capacidad de inyectar cada vez más y más tinta en la piel de cada uno de los troopers que formamos su armada, en generar una devoción más allá de lo religiosa, más allá de las modas, más allá de losh eshenariosh con forma de garrash o ese tipo de tonteras que necesitan otras bandas que se deben más al mainstream.

La segunda cosa tiene que ver con el lugar en que se verificó la que constituye la sexta visita a Chile de “el conjunto de rock satánico Iron Maiden” (modo Cecilia Serrano + Guayo Riveros off), nada más ni nada menos que el Estadio Nacional, y esto es algo que a priori merece un comentario por sí solo. El Estadio Nacional es un lugar muy importante para Chile, para bien y para mal. No sólo es el recinto más importante en cuanto a tamaño y a infraestructura, sino que está muy ligado a la historia de nuestro país, por razones buenas y otras no tanto. Y con la llegada de los ’90 comenzaron los grandes eventos, cómo olvidar cuando vino Rod Stewart, Bon Jovi o la Cyndi Lauper cuando aún no sufría los efectos de la gravedad. Y desde esos tiempos, por el coloso de todos los chilenos han desfilado artistazos (como Rush o Roger Waters), artistas y artistuchos. Pero en la suma y resta, esta es la primera vez en que una banda de Metal llega al principal recinto del país. Y esa banda no podía ser otra que Iron Maiden.

Y es que no es que descubramos la pólvora al decir que Maiden y Chile tienen una relación especial. Dicen que los amores más difíciles se disfrutan más, y estamos hablando de una banda que ya hace casi veinte años tiene que soportar la estupidez de ciertos poderes fácticos, que en su oportunidad no los dejaron entrar, soportar que después ¡nuevamente! no hayan podido venir por otro motivo político, que en cada una de sus visitas les salgan con la cantinela del satanismo, o que sus fans tengamos que escuchar cosas como “yo jamás me subiría a un avión pilotado por un metalero”, como lo calificó en su oportunidad la retirada animadora Karla Constant (aludiendo al Ed Force One pilotado por Bruce Dickinson), en un derroche de bobería proporcional a la envergadura de ciertas glándulas de su anatomía. Maiden cautiva y se ve cautivado por Chile, y eso es un hecho. Y sin duda ello tiene que ver con la decisión tomada por la banda en orden a registrar el show para un futuro DVD, junto al recital efectuado en Vélez días atrás para nuestros hermanos argentinos, con quienes de una u otra forma también existe una relación especial, pues deben ser de los pocos ingleses muy queridos por nuestros vecinos (excepto cuando Bruce flamea la bandera en The Trooper)… Inglaterra aún duele –comprensiblemente por cierto- en el pueblo argentino, por lo cual lo de Maiden tiene aun más mérito. Acá abajo somos de los mejores fans del mundo, al menos en lo que a fervor en los shows se refiere, y Maiden lo sabe y lo disfruta. Y no sé si a todos les pasa, pero yo todos los días salgo a la calle y veo a alguien con una polera de Maiden, no es casualidad.

Ya, pero no nos desviemos más. Aún recuerdo la furiosa diatriba de Bruce Dickinson en Marzo de 2008 en Pista Atlética, con un público que agotó las entradas para ese minúsculo (para Maiden) recinto, diciendo que volverían y que tocarían en el Estadio Nacional. El cumplimiento de su promesa se postergó tres años… para algunos, una eternidad, para otros (me incluyo) casi nada, y entre medio vivimos el maravilloso e irrepetible show del 2009 en el Club Hípico, donde Maiden le regaló a Chile el show que siempre le debió, cargado de clásicos entre clásicos. Y como en esa oportunidad el sexteto inglés nos dio lo que nos debía, yo interpreto este show como lo que nosotros como público, como fanaticada metalera y -me atrevo a estirar el elástico- como PAÍS le debíamos a ellos, un show en un reducto acorde a la gran banda que es a nivel mundial.

maidencl11-4Por ello la vibra con la que comenzamos a llegar a Ñuñoa era más que positiva. Con un día algo más frío de lo que uno podía prever tras la sorpresiva lluvia de la noche anterior –algo que a la larga fue muy bueno, pues antes nos había tocado aguantar calores infernales en esperas de Maiden–, el ritual para cada uno de nosotros comenzó temprano, despertándose y pensando que hoy es finalmente el día de Maiden en Chile. El ejército de poleras negras (obviamente con predominio de imágenes de Eddie, pero también de otras bandas) comenzó a teñir de este color las inmediaciones del Estadio (incluyendo por cierto al pilucho Discóbolo) y al Estadio mismo, normalmente más habituado al rojo de la Selección. Yo al menos jamás había pisado la cancha del Estadio y realmente emociona estar allí, más aun al estar esperando el recital de la Doncella. Al llegar ya pudimos ver las impresionantes dimensiones del escenario, más grande que en las oportunidades anteriores. Hay quienes hacen ver una postura crítica respecto a Maiden y a cierta “austeridad” de su postura escénica versus la grandeza de la banda a nivel global, pero creo que esa crítica, en esta oportunidad, pierde bastante de su validez. Era cosa de ver las dos pantallas gigantes a cada lado del escenario, no sólo grandes sino que de una calidad impactante, más otra pantalla en el centro para que la gente de la galería pudiese ver mejor los detalles. Además, fue impresionante para todos ver a la llamada “cámara helicóptero”, tecnología ultra de punta que básicamente es una camarita adosada a una especie de arañita que… ¡vuela! No, impresionante, sacó aplausos por sí sola.

La cita con Maiden comenzaría a las 21.00 horas, y primeramente nos entretendríamos viendo la calidad de las pantallas y de las imágenes proyectadas, entre ellas recuerdo una bandera de Deportes Puerto Montt, una bandera magallánica, otra de un amigo de O’Higgins, un joven con una máscara de Eddie, tantas cosas, situaciones, imágenes. También llamó la atención un inmenso (y muy bonito por cierto) pendón colgado en la marquesina, de la radio oficial de Maiden en Chile, donde se leía “Iron Maiden: Chile es tu casa. Up The Irons”, y contaba con un Eddie. Poniendo por un segundo el modo chaquetero “on”, hay que decir que el Eddie tenía demasiado botox, tanto que se parecía más a la Cher.

Y antes de Maiden vendrían dos sabrosos entremeses, los nacionales de Kingdom Of Hate y nada más y nada menos que los californianos de Exodus, quienes no sólo prometían un buen show sino que lisa y llanamente AMENAZARON a quienes quisieran ganar la reja, como nos contaron en la entrevista que les hicimos hace ya algunos días. Una verdadera parental advisory.

Tras una espera relativamente larga, pero en la que uno se entretiene igual, la velada en lo estrictamente musical comenzó a eso de las 18.45, de la mano de los nacionales ex Necrosis, Kingdom of Hate, quienes presentaron un set de seis canciones (entre ellas Liar y la -ahora- homónima Kingdom Of Hate, un clásico del Metal chileno, cómo olvidar su video “live with Don Francisco”) y aproximadamente media hora de duración.  Los ex Necrosis lograron adhesión de parte de algunos animados asistentes, pese a los innecesarios discursos algo “tribuneros” de su vocalista Andrés “Chancho Cabrío” Marchant.  De todas formas la gente se animó bastante, más de lo que quizás podríamos haber esperado.

Distinto fue el caso de los norteamericanos Exodus, quienes en su tercera presentación durante esta semana venían prendidísimos y gran parte de la gente que no asistió a sus shows del viernes en Santiago y el sábado en Valparaíso, se guardó para presenciar su espectáculo de este domingo, con un set ciertamente más corto, pero igual de intenso que cualquier otro.

Comenzaron a eso de las 19.45 y lanzaron de inmediato a relucir lo mejor de su parrilla, frente a una audiencia que, claro, estaba ahí por “IRON FUCKIN’ MAIDEN” (como dice Rob Dukes), pero que igual se rindió y disfrutó con los acordes de The Ballad of Leonard and Charles, con la que abrieron y de clásicos como Piranha, Bonded By Blood, The Toxic Waltz y Strike of The Beast,  temas en donde el mosh fue el protagonista, y la música de Exodus, la ambientación perfecta para descargar toda la mierda de una semana llena de estudio y trabajo y quizás cuanto problema, esa era la tónica, expurgarse, y quedo demostrado con la energía con que la gente coreó y “bailó” cada uno de los cortes que descargaron los californianos.  Hubo algunos pits repartidos entre cancha, no muy grandes como lo que quería lograr Dukes, pero de todas formas recibimos varios patadones entre el revuelo con que se estaba viviendo la presentación de Exodus.

Además de los ya nombrados, también sonaron And Then There Were None y de lo más nuevo Children of a Worthless God, Blacklist y War Is My Shepherd, temas que de a poco han ido ganando el status de imprescindibles dentro del setlist regular que los muchachos de Exodus presentan en sus shows.

Párrafo aparte lo de Dukes, un showman a la antigua, haciendo unos muy sui generis “Chi Chi Chi”, exigiendo a cada rato que la gente hiciera un circle pit, y la gran calidad de la banda.  Pero aún con todo lo que nos gusta Exodus y lo espléndida que estuvo su presentación de casi cincuenta minutos, el domingo estábamos ahí por otra cosa.

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Ya caída la noche de abril, y con el público recuperándose del verdadero huaracazo que fue Exodus, cada minuto comenzó a hacerse eterno, más considerando el fervor del público, en todos los sectores del estadio. Hasta que sorpresivamente, poco antes de las 21.00 horas, sale a escena Sam Dunn, director de documentales, tal como sucedió en Motörhead la noche anterior, y nos cuenta que la banda va a grabar un DVD y que, claro, teníamos que hacerlo mejor que los hermanos argentinos, lo que obviamente provocó que todos sufriéramos un espasmo nacionalista y nos pusiéramos a cantar una típica canción de estadio relativa a nuestros vecinos. En todo caso no es una crítica, porque también la canté, no tengo cara. Finalmente, y con inglesa puntualidad, a las 21.00 horas la música envasada termina y suenan los acordes de un tema que ya podríamos calificar como un clásico de Maiden… ¡sin ser de ellos! Por supuesto, la “pre-intro” Doctor Doctor de UFO desató el delirio de todos (me incluyo, ¿se incluyen?), es realmente un tema que no sólo prende y hace prender por ser la previa de Maiden, sino porque derechamente es muy bueno.

Y mientras el escenario se ve iluminado con pequeñas luces que simulaban ser estrellas en un fondo oscuro, con los sones de Satellite 15 comienza a proyectarse en las pantallas un estupendo videoclip digital en que Bruce Dickinson se ve como una especie de astronauta atrapado en el espacio, pero donde el verdadero protagonista no es otro que Eddie. Inteligente medida de Maiden para hacer quizás menos tediosa esta intro que, gustándome bastante, sí me parece bastante larga para ser puesta en vivo. Hasta que termina y con las luces apagadas salen a escena Nicko, Adrian, Dave, Janick y por supuesto el jefazo Steve Harris, para comenzar a reventar el estadio con The Final Frontier, el coro que abre el último trabajo de la doncella, explosión de júbilo que se multiplicó con la entrada al escenario de Bruce Dickinson, con su típico look dosmilero (¿seré el primero que ocupa esta palabra?) de gorro y polera sin mangas rasgada con la leyenda “PSYCH WARD”. A pesar de que no es un clásico, me parece un tema bastante oreja y que tiene buenas dosis de “rock de estadio”, buena elección para comenzar. Además era la elección obvia considerando que están promocionando su nueva placa, y la gente respondió a la altura, incluso encendiendo un par de ¡bengalas!, y a pesar de algunos problemas en la ecualización de la voz de Bruce.

Sin respiro, y efectuando el respectivo (y espectacular, por su velocidad y por la calidad de los mismos) cambio de telón, Maiden continúa repasando The Final Frontier y prosigue con El Dorado, el single de su última placa. En estudio el tema suena bien, digo, en el contexto del disco es un buen tema y cumple, pero en vivo adquiere un plus impresionante, como ya podíamos haberlo pispado al ver algunos videos de este tema en YouTube. La potencia del bajo de Steve Harris con el tun-tucutún-tucutún-tucutún llegaba a rebotar en el pecho, ni siquiera quiero imaginar el rictus de las señoras de los edificios altos de Ñuñoa quejándose de tanto ruido y tarro que venía del Estadio. Aquí vivimos el primero de los numerosos “scream for me” de Dickinson, cómo grita uno, ¿ah?

A esas alturas el ambiente en la parte delantera de la cancha era peor que una caldera, era una caldera en la que muchos estábamos ultra apretados y pudiendo ver muy poco, el fervor era incontenible, el público estaba más prendido que televisor de conserje (#graciasnosemolesten). En ese contexto vivimos el primero de los clásicos-clásicos, 2 Minutes To Midnight, sin dudas una de las canciones más conocidas de Maiden por el público mainstream (llámese el que va a ver a U2 y a Chayanne sin ninguna complejidad existencial mediante), aunque no es de mis favoritos. De hecho, aunque me gusta y bastante, si me apuran es el tema que menos me gusta del Powerslave, aunque Maiden siempre la toca y pueden hacer lo que quieran. La disfrutamos igual, a pesar del contexto, en que el Transantiago a las 8 de la mañana era un poroto. Impresionante el telón.

Qué lujo, qué lujo de tema es The Talisman, a mi gusto una de las máximas joyas de la nueva época de Maiden, y si bien obviamente no soy de los fans que supeditaron su asistencia al show a su aquiescencia a la integridad del tracklist, reconozco que es de los temas que más deseaba escuchar. Y a pesar de que en este tema el apretujamiento superó los límites de lo tolerable (ya me costaba ver y tuve que saltar una reja cual ninja obeso y ubicarme algunos metros más atrás), sonó majestuosa. El desplante escénico y la voz de Dickinson cautivan e incluso emocionan, su capacidad de desdoblamiento y su teatralidad innata (y más desarrollada con el paso del tiempo) le dan un plus al tema… el “westward the tide, westward we sail on” eriza los pelos, impresionante, emocionante y sobrecogedora.

maidencl11-2Tras la impresionante demostración de vigencia del tema anterior, Maiden calmó las aguas y por primera vez Bruce se dirigió a nosotros, a los cincuenta y algo mil personas que habitábamos ese espacio con ellos, nos contó (bueno, ya lo sabíamos) que estaban grabando este show para un DVD, lo que obviamente causó el aplauso del respetable. Y nuevamente Bruce nos habla y nos cuenta que el siguiente tema es uno que tiene que ver con los eternos viajes, los tours por todo el mundo… y Maiden nos acariciaría entonces con Coming Home, tema muy técnico,  nuevamente de su último disco, bastante disfrutada.

The Final Frontier pasó a reposar un rato, cambia el telón nuevamente y aparece parte de la carátula del Dance Of Death, mientras de fondo suena ese extracto de Hamlet de William Shakespeare que dice “There are more things in heaven and earth…”. Dickinson nuevamente se pone el overol de storyteller para cantarnos Dance Of Death. Por Dio, qué tremendo tema. Recordé el show del 2004 en Pista Atlética donde Bruce me sorprendió con lo operática de su performance, y antes de comenzar recordé aquella oportunidad, pensando si estaría a la altura… y vaya que lo estuvo, incluso simulando una pequeña borrachera cuando dice “Had one drink, but no more. Me encantó el juego con las luces, en que el fondo era azul y Bruce se veía iluminado por una luz intensamente roja, sensacional detalle escénico. Espero que paulatinamente este tema vaya transformándose en un clásico, tocándolo en estas instancias me parece una buena forma de iniciar ese camino.

Obviamente The Trooper es un tema que no puede faltar en ningún show de Maiden. Es cierto, siempre la tocan, y hay algunos que se quejan por ello, pero me parece que si Maiden decidiera no tocarla, serían muchos más los que dirían “¡¡pero cómo no tocaron The Trooper!!”. Y creo que siempre la tienen que tocar, por varias razones, pero fundamentalmente porque Maiden tiene algo que no tienen muchas bandas… la paulatina renovación de su público. Les aseguro que en este show hubo muchas personas respecto de las cuales este era su primer show en vivo, de hecho vi muchos, muchos niños con sus padres. ¿Y porqué vamos a quitarles el gusto de escuchar uno de los más grandes clásicos de la carrera de la doncella? ¿Qué derecho tenemos? Responsabilidad social, muchachos, hay que construir con bases sólidas a las nuevas generaciones, tienen que ver a Dickinson flameando la Union Jack. Temazo, siempre.

Llegaría el momento de recordar algo del excelente Brave New World (¡cómo pasa el tiempo! Parece ayer el 2001 cuando vinieron a presentarlo). Y primero lo harían con el single The Wicker Man, donde ya desde el riff el público respondió dándole paulatinamente características de clásico. El “your time will come”, acompañado de una masa impresionante saltando a su ritmo, atronó por todos los sectores del Estadio.

Antes de seguir recordando a Brave New World, Bruce se tomó algo de tiempo para tratar de quitar una especie de cinta que caía sobre el escenario. Muy ágil es the air raid siren pero convengamos en que es bastante chico y dicha labor se le fue todo lo que es en collera. Y a propósito del siguiente tema, Dickinson nos habla de lo trágicamente sucedido en Japón, y que tocó muy de cerca a Maiden puesto que la banda se dirigía hacia allá cuando ocurrió el aciago terremoto. Por ello reiteró el compromiso de que somos todos hermanos, da lo mismo la nacionalidad y el credo… tras la ovación respectiva, todos somos de la misma familia de Maiden, todos somos Blood Brothers. Un tema soberbio y que hace sentir que realmente hay un nexo, una conexión, un vínculo indisoluble entre el público y la Bestia, e incluso entre el público mismo. Un tema que con toda su vibra ha ido paulatinamente transformándose en un neo-clásico, y qué mejor prueba de ello que la respuesta del público. Tuve la suerte de cantar el coro abrazado a mi hermano chico, sé que más de alguno tuvo la misma suerte que yo o, al menos, deseó tenerla, justo cuando abracé a mi hermano me acordé de un querido amigo metalero que hace poco perdió a su hermano menor. Un abrazo compadre.

El ultimo repaso a The Final Frontier vendría con el que, como dijimos en el CD Review, es el único tema de este disco compuesto totalmente por Steve Harris, When The Wild Wind Blows. Y aquí quiero hacer un pequeño alcance. Hay quienes critican a la banda y particularmente a Harris (en su calidad de “director de programación”) que en la última época de Maiden –llámese post retorno de Bruce– han “abusado” de los temas largos, pero a veces esos mismos son quienes ensalzan temas gloriosos como Alexander The Great, Rime Of The Ancient Mariner o las propias The Clansman o Sign Of The Cross de la era Blaze. Obviamente algunos temas son mejores que otros, pero creo que una banda de la madurez y evolución de Maiden no está, hoy en día, sólo limitado a componer singles o temas cortos y pegajosos… creo que si Maiden lo hiciera no estaría siendo sincero con su propia evolución, la banda hace la música que siente, y esa consecuencia me parece bien valorada por la gente. Bueno, When The Wild Wind Blows es una joya aquí y en cualquier parte del mundo, y esta vez nos tocó a nosotros disfrutarla en vivo, realmente alucinante, maravillosa, aunque lamentablemente pocos la cantaron… me jacto de sabérmela entera.

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Pero obviamente entiendo que la gente (todos) también va (vamos) a ver los clásicos de Maiden, esos que son imposibles de sacar de las discografías de nuestras vidas. Y en ese sentido, quizás haya sido una sorpresa incluir a The Evil That Men Do del excelso Seventh Son Of A Seventh Son. Con todo, igualmente es un clásico y coreamos a rabiar el “medieval Katmandú The Evil That Men Do lives on an oooooon”, máxime cuando sorpresivamente salió a escena el primero de los dos Eddies prometidos, un espectacular monigote de unos tres metros de altura, que si bien no es gigantesco, sus movimientos realmente impresionan a humanos, cada vez los Eddies son mejores. Alucinante ver por primera vez a Maiden con ¡cuatro guitarras! porque Eddie recibió la suya por parte de un roadie. ¡Joya! A Eddie lo quiero como si fuera un primo, me dio gusto que al fin pudiera tocar.

Vendría otro infaltable en cualquier concierto de la doncella. Y es que Fear Of The Dark es otro de esos temas que, al igual que The Trooper, no se pueden dejar de tocar, máxime porque es quizás el tema que es más cantado por la gente, es muy ganchero y en vivo adquiere un plus impresionante respecto a su versión en estudio. Desde Dickinson diciendo “Chile in the dark” (como Metallica en Seek And Destroy reemplazando el “the city tonight” por “inserte ciudad de turno aquí tonight”) hasta los “wooo-ooo” de la voz de la gente cubriendo el sonido de las guitarras. Pocas palabras más se pueden decir de un tema que nos llega tanto.

Yo miré el reloj en esos momentos y no podía creer que ya hubiese pasado hora y media y nos acercáramos al final del show, porque su primera parte terminaría aquí, con otro clásico, Iron Maiden. Siempre la tocan y uno sabe que tras el solo de bajo de Harris saldrá Eddie… ¡¡pero qué Eddie!! Una cabeza robótica gigantesca salió tras el escenario, hipnotizándonos con sus ojos rojos. Se pasó. Y así, Bruce nos dice que la Doncella nos quiere a ti, a ti y a tì y a todos nosotros, y da las gracias “from Iron Maiden, from Eddie, from the boys” y se despiden.

Tras el encore, para que los músicos descansen un minutito, el “Woe to you…” nos vuelve a enfocar en el escenario, con un telón espectacular del disco homónimo y con un diablo a la izquierda desde el punto de vista del escenario. Siempre me acuerdo de una amiga –obviamente muy pop, linda ella- que cuando me veía escuchando música me miraba y me decía “six, six six, the number of the beast”. Con ello quiero decir que The Number Of The Beast, no siendo por cierto el mejor tema de su carrera, es por lejos el más conocido de Maiden, el que los hizo famosos en todo el mundo, el del video ultra berreta como dirían los hermanos argentinos, quizás sea el máximo himno de la banda, o quizás podríamos decir que es el más clásico de sus clásicos. Obviamente nuestras gargantas se desgañitaron al hacerse cargo de la responsabilidad de cantarla, obviando algunos pequeños problemas en la guitarra creo que de Janick.

Ya acercándonos al final, y sin respiro, los cuatro baquetazos de Nicko, y otro tema que nunca puede fallar, mi preferido de toda la carrera de La Bestia. La agonía del tipo que se acerca a las 5.00 de la mañana al gallows pole, a la horca, donde se cuestiona su existencia en esta tierra, comenzando a comprender que acá abajo es una simple ilusión. La monumentalidad de Hallowed Be Thy Name musical y líricamente traspasa generaciones, es un tema que va a cumplir (a afirmarse cabritos) ¡treinta años!, Maiden la ha tocado siempre y nunca deja de emocionarme, es una cátedra de Heavy Metal clásico, con quiebres de tempo, con una personificación de Bruce que sobrecoge (junto con sus “Scream for me”, por cierto), con la potencia, filo y sincronía de las tres guitarras y con Steve Harris con su mítica pose con su pie arriba del bafle y corriendo por todo el escenario, Janick Gers con su guitarra apuntando al cielo o su pie izquierdo con zapatillas blancas en noventa grados, con la pulcritud británica de Adrian Smith o el sobrio talento del Gato Dave Murray mientras todo lo marca Nicko McBrain desde atrás. Para mí simplemente Hallowed Be Thy Name es el más grande tema de Heavy Metal de todos los tiempos, está abierto el debate. Y sonó genial, como siempre.

Y para terminar, otro clásico de clásicos, la pachanguera Running Free, que destila ochentosidad y thinlizzydad (?), un tema perfecto para cerrar el show. Dickinson nos hizo cantar mientras presentaba a sus muchachos, primero al jefe Steve y luego a Janick, Adrian, Dave y finalmente al más querido por todos, Nicko. Tras dos horas de show, donde Bruce dejó entrever que había estado en “Santiago’s Jail”, culminó un show técnicamente impecable, haciéndonos retirarnos del coloso de Avenida Grecia con los sones de la ya clásica Always Look On The Bright Side Of Life de Monty Python.

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Hay quienes pueden pensar que Maiden ha estado “muy repetido” o “muy visto”, de hecho vino el 2008 y 2009, y ahora el 2011. Y si bien el show quizás haya tenido poca espontaneidad o haya sido un poco “cuadrado” (lo justifico con que estaban grabando un DVD y allí deben mostrarse más ecuménicos que localistas), a estas personas les invito a pensar en una cosa. No quiero ser fatalista, pero ya lo dijo en alguna oportunidad nuestro MTwebmaster en una estupenda editorial… a nuestras grandes bandas, a nuestros grandes ídolos, a quienes admiramos desde nuestras adolescencias o incluso desde antes, a Ozzy, a Judas cuando venga, a Slayer, a Kiss, a Metallica, incluso estirando el elástico a Deep Purple, hay que ir a verlos siempre, muchachos. Siempre. Y si siguen tan vigentes como lo está hoy Maiden, con mayor razón. Porque nunca sabemos si van a volver, porque el destino maldito ya nos quitó hace muy poco a Dio, a Gary Moore, últimamente al drummer of doom Scott Columbus, porque lamentablemente las desgracias nunca avisan, simplemente llegan, y porque Eddie y los otros seis bombean sangre plateada al corazón de todos nosotros. Porque a Maiden hay que darle las gracias, las gracias por haber formado y forjado parte de nuestras vidas, por habernos empujado cuando no teníamos ganas de nada, por encorajearnos y darnos fuerza donde no la encontrábamos (media hora antes de mi examen de grado me inyecté un Aces High a la vena)…

Porque en estos tiempos, en que cualquier pelotudo con un poco de creatividad y con nulo sentido de la vergüenza propia o del pudor ajeno puede hacerse famoso y hasta ganar plata, la honestidad, la consecuencia, la integridad y la vigencia de Maiden son cosas que reconfortan el alma y el espíritu, y refuerzan que el metalero no sólo siente gusto o afinidad por ciertas melodías o ritmos, sino que derechamente un compromiso inquebrantable con sus shows, con sus bandas. La Bestia es una banda que tiene rentas e inversiones, pero no vive de ellas. ¡¡Vimos a Maiden en el Nacional “bous and geus” (como diría Nicko)!! Y cierro esto con una pregunta… ¿alguno de ustedes se va a olvidar de esto?

Setlist Exodus

01. The Ballad of Leonard and Charles
02. Piranha
03. Children of a Worthless God
04. Blacklist
05. War is My Shepherd
06. And Then There Were None
07. Bonded by Blood
08. The Toxic Waltz
09. Strike of The Beast

Setlist Iron Maiden

01. Doctor Doctor (intro)
02. Satellite 15… The Final Frontier
03. El Dorado
04. 2 Minutes to Midnight
05. The Talisman
06. Coming Home
07. Dance of Death
08. The Trooper
09. The Wicker Man
10. Blood Brothers
11. When the Wild Wind Blows
12. The Evil That Men Do
13. Fear of the Dark
14. Iron Maiden
Encore
15. The Number of the Beast
16. Hallowed Be Thy Name
17. Running Free

LIVE REVIEW: Darío Sanhueza D.L.C. | WatchTower (Kingdom Of Hate - Exodus)

FOTOS: Sebastián Jimenez

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191 comentarios para esta entrada

  • Wilberius

    sIMPLEMENTE NOS DEJO PASMADOS, CAMARAS LUCES, PUBLICO CON TANTA PASION Y EUFORIA, ADEMAS DEL ESCENARIO NO SE, PERO ESTE SHOW LEJOS MUY BUENO, KINGDOM HATE NO LOS CONOCIA PERO APORTARON SU GOLPE METALERO, EXODUS BRUTALES Y IRON MAIDEN LOS ESPERADO DIO RESPETO A SU TRAYECTORIA ESTOY SUPER FELIZ DE HABER SIDO PARTE DE ESTE ACONTECIMIENTO, GRACIAS IRON MAIDEN, Y ALGUIEN DIJO POR AHI DEBERIA PONER FOTOS DEL PUBLICO PARA REVIVIR ALGO DESDE OTRO ANGOLO JEJEJ

  • MagusFromHell

    Casi llego a llorar con tan sublime review, si con decir que al leerlo, iba remembrando el show de corrido con cada cosa que sucedía (la chupalla, el loco de la máscara de Eddie, la cámara que parecia platillo volador, los mosh, Bruce leseando con la serpentina, etc.) y si se me permite, respondo la última pregunta del review: “No se me va a olvidar ni siquiera cuando esté muerto, total, para cuando estemos todos muertos, nos reuniremos en el infierno a seguir escuchando música de la de verdad por toda la eternidad”. Saludos a todos los que hacen del Metal más que solo música, sino también parte de sus vidas

  • diamon

    Grande Maiden…
    Criticas…
    .-Jamas se vio en pantalla al pobre Nico-
    .-La guitarra de Adrian Smith quedo abajo en varias oportunidades(the wickerman muy notorio)

    Creo que falto mas poder al sonido…muy bajo, para ser el Nacional debiesen dejar la cagada, pero no siempre es normalito maiden en vivo.

  • Seblind

    Podría escribir un detalle completo de este magno evento pero solamente voy a poner que “fue algo histórico, algo que ganas olvidare y que je contaré a mis hijos y mis nietos que vi a Iron Maiden por primera vez en el Estadio Nacional”

  • Joses

    Estoy de acuerdo con la majestuosidad del recital y con todas las alabanzas que se le han brindado.
    Más que el recital mismo, lo que me lleva a comentar este review es precisamente el review. Me parece una extraordinaria narrativa, que mezcla en su justa medida la gran emoción del autor con una excelente descripción, digna de una observación sociológica. De verdad, como dijo “Magus”, uno revive el cúmulo de sentimientos vividos.
    Yo soy un fanático de Iron Maiden: incluso estuve preso en 1992 por organizar y participar de una marcha que protestaba por la censura de la Iglesia de aquel año. Gracias a mi padre pude ir a Argentina a verlos. Sé lo que siente el autor (he ido a los seis conciertos de Maiden en Chile).
    Así se levanta el nivel de todo el ambiente metalero chileno: con personas emocionales y cultas, que pueden plasmar en un review la pasión de un gran recital.
    Te felicito Darío, y gracias por contarles a los que no pudieron y a los que no quisieron ir, lo vivido aquella mágica noche.

    • Darío

      No sabes el orgullo que me da recibir estas palabras, máxime provenientes de alguien que derechamente LUCHÓ por Maiden. Te agradezco montones tus conceptos y te reitero, me llena de orgullo y satisfacción interpretar con mis palabras el sentimiento de un fan tan verdadero como tú.
      Saludos y nuevamente gracias!

  • BAIROT MAIDEN

    ENTRARON A MI VIDA PARA QUEDARCE Y PARA SIEMPRE. GRACIAS A ELLOS PASE A SER PARTE DE LA HISTORIA DEL ROCK EN CHILE Y CON EL DVD SEGURAMENTE PARA EL MUNDO .GRACIAS IRON MAIDEN

  • Lilith

    Hola. Primera vez que voy a un concierto de Iron Maiden y me encantó ver gente de todo tipo, hasta niños,que siga el metal!! (lamentable que a mi hija no le guste el estilo). Desde mi punto de vista, fue espectacular, es imposible satisfacer a una persona, por ello creo que tocaron de todo un poco y esa es la idea. Oye, temás más rápidos, ha esa edad tu crees que seas capaz de estar así en el escenario con varios conciertos encima, cada 2 días. notable!! ojalá pudiera saltar de un lado a otro y cantando!!! o tocando. El disco nuevo me gustó, no me causó el furor de antaño pero va acorde con una banda de larga trayectoria y acorde conmigo, jaja, los años pasan y además, ellos siguen gustando sin ser “poseros”, ni monótonos y con estilo. Ojalá hubieran nuevas bandas (no copias) que lograsen llamar mi atención así como lo hizo Maiden. Que no se muera el metal!!!. Nota freak, el pasto quedó en buenas condiciones, no así después de U2 y no hubieron destrozos como en el fútbol y ellos no son “satánicos” ni “bandálicos” asi como nos tachan a los metaleros. Up the Iron.

  • Slash66

    lloré too el concierto ctm!!!!! ya puedo morir trankilo!!! lml

  • Alcione

    Estos tipos contribuyeron a formar mi personalidad. Sería genial que volvieran, pero si no, ya están adentro mío.

  • melkor kiske

    lomejor w….que impresionante ver al gigantesco eddie y ver todos unidos por maiden wm ojala se repita esta jornada que la verdad viaje a otra dimension estando en reja priemar fila,y saber q era la grabacion del dvd grande maiden!!

  • piermarhen

    espectacular concierto la escenografia muy buena pero el volumen muy bajo. para mi el mejor tema del ultimo album fue coming home. espero que para el DVD coloquen mas imagenes de chile que argentina por que esta claro que chile tiene a MAIDEN mas en la piel que esos argentinos.

  • MaidenianA

    Simplemente epico!!!!gran show,excelentes temas y Eddie impresionante! penca que los temas del The Final Frontier no eran tan coreados como los clasicos y archiconocidos…arto possers ke cantaban solo los coros ¬¬ arto pendejo que bueno asi era mas facil llegar adelante jajaja Maiden siempre demaciado bueno y valio la pena haber estado en cancha casi en la reja todo el concierto!inexplicable el sentimiento de satisfaccion!y Dickinson brillante como siempre!!

  • danilo

    lejos lo mejor de maiden en chile fue el somewhere back in time

  • juan

    Iron maiden stuvo la raja aun no puedo creer q yo hubiese estado presente ese dia kjakjkja y como no recordar la tallas q pasaron
    el loko q paso sobre el publico en silla de ruedas, klakaklakjakjakjakja eso pasa en chile nu mas la comida y los basos d agua volaban kjakja hasta un calcentin y un calsonsillo volaban akjkjakjakja

  • jorge

    lo único malo(y que no se menciona en el review)fue el pésimo sonido de exodus,saturado en todo momento,,una verguenza para una banda de semejante trayectoria

  • rtmaiden

    la raja toooo maiden son los padres ….

  • majin

    si ,lo reconozco llore weon , al final del concierto llore de felicidad

  • gorlak

    MMMMM….. TENGO SENTIMIENTOS ENCONTRADOS YA QUE MAIDEN ES LA BANDA DE MI VIDA, PERO SENTÍ QUE EL RECITAL DEL 2009 EN EL CLUB HÍPICO FUE MÁS INTENZO,CON MÁS POWER Y MAS PARAFERNALIA QUE ESTE ÚLTIMO, PERO IGUAL LO GOZE.

    CON DIO EN LA MEMORIA!

  • Begoña

    Agh!!

    Darío, al leer tu review más lamento habérmelo perdido! Reflejas exactamente lo que fue. Y concuerdo contigo que Maiden excede con creces lo que es el metal, buena prueba de ello es que yo, para nada metalera, que esperé una teletón completita con alargue y todo afuera del mismo estadio hace un par de semanas con tal de quedar pegadita a la reja y ver a… (ahaha, pensaron que diría U2? Nop, para ver a Muse) a tres metros de distancia, aluciné el 2009 con Maiden. También me inyecté su aces high antes del examen de grado (pruébenlo chiquillos, da buena suerte)

    Maiden tiene la gran y extraña virtud de madurar y no envejecer. Lamentablemente los últimos discos de muchas de mis bandas favoritas de adolescencia ahora suenan adulto fome y descafeinadas, con un ki bajísimo. Eso no pasa con esta Maiden. Y por eso es comprensible que sus recitales sean transgeneracionales, y que no sea raro ver a un caballero canoso con su hijo que ronda los 30 y una cosa chica que con suerte sabe escribir su nombre entre el público.

    Por último, un agradecimiento personal por presentarme de más cerca a esta tremenda banda tan lejana a mis gustos tradicionales.

    Un abrazo!

  • Andrés

    No es con ánimo de ofender (mentira, SI es con ánimo de ofender ahaha!) pero que chucha estudian en las escuelas de periodismo. Wn… tu review es simplemente perfecto. Captas todo, la atmosfera, la previa, la gente, el colorido, el sonido, las sensaciones… Lei otros reportajes de prensa profesional sobre el concierto y si bien no son medios especializados, reporteraron puras burradas… Buena wn, de verdad, hace falta que con pasión sea capaz de plasmar en un reportaje lo que fue un concierto. Y super atinado el rodeo hacia la historia de un recinto como lo es, para Chile, el que sirvió de lugar para el concierto.

    Sobre el fondo de la cosa, me imagino que debe haber estado la zorra… El tracklist está apropiado con el poder y el peso que tiene una banda como Maiden. Yo veía a los chicos felices yendo al estadio como quien va a ver a su equipo de futbol preferido (No entrare en polémicas con otras alimañas que puedan hinchar por otro equipo je!). Ya algún dia iré a ver a Maiden, pero es que la cosa así tan masiva no se me da…

    Lo que si, te apuesto a que no quedaste con el trauma acústico severo que nos dejo Lemmy & cia! Y si wn… tocaron “Rock Out”! ahahahaha!

    PS: Deportes Puerto Mont siempre presente incluso para gritar Up The Irons!

  • valh

    GRANDE MAIDEN CONCHESUMADREEE!. Con Blood Brothers me puse a llorar, sencillamente me emocioné demasiado con ese tema. UP THE IRONS!

  • Carlos

    Darío, te felicito por plasmar lo que Maiden ha significado y significa aún en nuestras vidas. Gracias por recordarnoslo.

  • juan

    como fans de maiden queria decir que la calidad de maiden sigue siendo igual pero realmente fue desepcionante el bajo volumen del lugar, ya he estado 2 veces en este tour THE FINAL FRONTIER en el extranjero y el sonido era 5 veces mas fuerte.
    creo que los comentarios no son objetivos ya que tampoco llegaron las 70.000 personas que se esperaban asi que para la gente q si ha visto shows en otras partes del mundo creo q no estuvo a la altura de lo esperado.

  • david escobar

    hola yo los vi en buenos aires, y la verdad q tu review me emociono porque yo senti lo mismo que vos,realmente fue emocionante e inolvidable,sonaron impresionantes aca,realmente LA MEJOR BANDA DEL MUNDO! saludos

  • warlock

    Exelente narracion compadre solo una cosa puedo decir mi 1 concierto que veo a la doncella y puedo morir en paz !

  • gorlak

    EL 2009 EL EL CLUB HÍPICO FUE EL MEJOR RECITAL DE MAIDEN EN CHILE.

    CON DIO EN LA MEMEORIA!

  • Fran

    Cabros ando buscando fans onda hardcoredevotosreligiosos de Iron Maiden pa que me cuenten por qué les gusta tanto el grupo.
    Al que quiera colaborar (no me importa si se extienden mucho o si son escuetos y responden cosas puntuales, en todo caso), escríbame a fran4068@gmail.com

    Saludos!

  • Claudio

    Espero Aparecer en el DVD !!!!
    Y YO CREO QUE SI !!!!xD

  • Juan

    Entre el concierto del Hipo y del nacional….. definitivamente el del Hipico … ese concierto no fue weno, fue Glorioso!!!! todo fue weno, la intro fue aplastante, el sonido, un set list increible, un dickinson superlativo, Adrian Smith y el solo con su guitarra de doble cuello ctm!!!! que momento!!!! ni hablar de la vocalizacion de Dickinson!!!
    El concierto del nacional…. fue correcto pero le falto algo, a lo mejor el set list no fue del todo conocido, el sonido no fue tan bueno (lo note estridente)… pero bueno, Maiden es Maiden… y siempre es grato ver a una banda tan brutal!!!
    como dice el tema de WarCry ” Hoy gano Yo”… el dia del concierto todos los que fuimos ganamos… fuimos a hacer lo que mas nos gusta… fuimos a escuchar metal y del weno!!!!

    • Franco Varela

      relativo…en la radio Futuro el concierto del 2011 fue elegido como el mejor, y en realidad pta que fue glorioso….en realidad cada concierto de Maiden desde el 1996 ha marcado la presencia de la mejor y mas importante banda en la historia del Heavy Metal; IRON MAIDEN y eso es lo que importa.

  • kensillo

    Lloro, por habermelo perdido wn!, no tenía plata, y al otro dia me pago el subsidio de empleo joven, de picao me compre unos discos de maiden con esa plata pero, yo soy el FOREVER WEON del año :)

  • Caterina

    Soberbio Darìo.
    Gracias por inmortalizar lo ya inmortalizado.
    Aquel 10 de abril lleguè al Nacional desde Temuco,sola,y solo por Maiden,y recordarè cada momento como si hubiese sido ayer.
    Grande IRON MAIDEN por toda la eternidad,y grande el genialìsimo y verdadero rock.
    POR SIEMPRE Y PA SIEMPRE…..

  • Sangre de Rock

    Sexta vez que viene Maiden y sexta que estoy ahí, fue extraordinario y la magia se sintió, espero que duren varios álbumes más. UP THE IRONS!

    Desde Copiapó
    33

  • Bryan

    Excelente review!! Quedé impresionado de tanta escenografía “de otro planeta”, el Eddie gigante de muchos metros… y que decirte de Maiden…simplemente lo máximo!! Hay varias cosas que fueron “negativas”, como por ejemplo el sonido de Exodus (ahi no más, taba muy saturado), un acople (o varios) durante el concierto de Maiden (sobre todo Adrian). El setlist, impresionante! Solo que no todos cantaron los temas de The Final Frontier.

    Saludos y a esperar el DVD, en el cual supongo que saldré (la chupalla que llevé la enfocaron en gran parte del concierto :B)

  • felipe

    mmmm bueno yo soy uno más de los que escuchan iron maiden y son un muy buen grupo que tocan la mejormusica del heavy metal del mundo y ke salga luego el dvd / PD: oye Bryan jaja yo igual vi tu chupalla y tambien le tome fotos y a una guitarra inflable jAJA SALUDOS !!! XD

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