PowerMetal.cl

Black Sabbath

Megadeth

Estadio Monumental - Santiago, Chile
4 de octubre de 2013

En blanco.  Así estoy después de lo de la noche del viernes.  No sé cómo ni que escribir al respecto.  No sé cómo empezar, ni menos en que voy a terminar.  Me está costando mucho trabajo encontrar las palabras como para plasmar, adecuadamente, lo vivido en el Monumental el 04 de octubre de 2013.  De lo que sí estoy seguro, es que esa fecha marcará para muchos de los presentes un antes y un después en sus vidas… ¡sí, en sus vidas!  Porque para quienes tenemos al rock y al metal como parte importante de nuestra existencia, lo sucedido va mucho más allá de una simple fecha, de un simple concierto.

Fue Black Sabbath a quienes tuvimos enfrente señores.  Tony Iommi, Geezer Butler y Ozzy Osbourne, tres cuartas partes de la agrupación que dio vida a todo nuestro movimiento, tres cuartas partes de la banda que cambió el curso de la historia de la música contemporánea, tres cuartas partes a las que debemos la satisfacción de hacernos llamar con orgullo “metaleros” o “rockeros”.  Nadie ajeno al género podrá entender lo que sentimos los 50.000 asistentes del viernes, cuando se fueron las luces y la sirena antiaérea que da inicio al show comenzó a sonar y la “piel de gallina” hacía su aparición junto a los escalofríos que iban y venían por la espalda.  Pero calma, antes de meternos de lleno a lo vivido, aterricemos un poco, y para ello me gustaría hacer antes algunas reflexiones muy personales.

Primero.  Aclaremos algo.  Esta no era la primera vez de Black Sabbath en Chile, como fue publicitado erróneamente en un comienzo.  Pero ¡ojo!… tampoco era la segunda.  Si bien mi etapa favorita de la banda es precisamente con Ozzy en las voces (para gustos los colores), debemos ser justos y darle a cada etapa en la historia de esta agrupación y a cada vocalista, la importancia que se merecen.  Si lo vemos desde esa perspectiva, esta sería la tercera vez que pisan territorio nacional: 1994 con Tony Martin, 2009 con Ronnie James Dio (bajo la etiqueta netamente legal y contractual de Heaven And Hell) y ahora, 2013, con el que me atrevo a decir es el vocalista insigne del conjunto británico… y no lo digo yo solamente, lo dicen las cerca de 50.000 entradas vendidas versus las 8.000 de 2009 y las ¿4.000? de 1994, y digo 4.000 porque una parte importante del público estuvo ahí por Kiss y Slayer.

Es junto a la deprimente voz de Ozzy que Sabbath logró configurar todo un nuevo género musical, el cual, a la larga, ha derivado en toda la gama de estilos que hoy conocemos.  Y a través de toda esa historia, también hay varias generaciones que han visto los altos y bajos de la banda y que se han ido sumando a las legiones de seguidores que se cuentan a nivel mundial; y tal como sucede con otros grandes nombres, en esta ocasión también pudimos ser testigos de la devoción que abuelos, padres, hijos y nietos sienten por la música del cuarteto de Birmingham.

Vale señalar que esta visita no solo se trataba de una gira de reunión, si no que venían con un nuevo disco bajo el brazo y ¡que disco! 13 es todo y más que lo que cualquier buen fan de la etapa de Ozzy hubiera esperado.  Un álbum que recoge todas aquellas características que los hicieron grandes en los setentas, pero plasmadas con visión y sonido actual.

El escenario para esta ocasión: el tremendo Estadio Monumental, por lo que solo faltaba esperar a que el momento llegara; pero antes teníamos a gente de la casa abriendo los fuegos: Megadeth.

 MEGADETH: UN INVITADO DE LUJO

Mientras paulatinamente se llenaba el Estadio Monumental David Arellano, exactamente a las 19:58 horas las pantallas gigantes comenzaban a proyectar lo que ineludiblemente se trataría de la salida a escena de la banda liderada por Dave Mustaine, en su ya novena visita a nuestro país, y con el fresco recuerdo de su gira conmemorativa del Countdown To Extinction que los llevó a hacer dos shows en Santiago el reciente 2012. En dicha oportunidad, si bien la banda nos mostró muchos de sus clásicos, también nos exhibió a un Mustaine con un rendimiento vocal decreciente, lo que unido a un sonido discreto hicieron que lo más destacado de aquellas presentaciones no fuese el aspecto derechamente musical, sino que la emotividad y espíritu de cuerpo que Megadeth provocó, provoca y provocará en quienes tengamos la fortuna de verlos en vivo.

La pantalla gigante del fondo exhibía un trozo de metal informe que paulatinamente iba forjando el logo de la banda, mientras de fondo sonaba parte de The Prince Of Darkness del Risk a modo de intro. Y así, salen a escena Shawn Drover, Chris Broderick, y los históricos David Ellefson y por cierto David Scott Mustaine, para desatar el primero de los clásicos de la jornada, la formidable Hangar 18, corte que posee todos los requisitos de un hit en vivo, brinda la posibilidad de cabecearla, de airguitarrear, de cantar la letra y de corear varias veces “Me-ga-deth! Me-ga-deth! Me-ga-deth! Me-ga-deth!” en la parte instrumental hacia el final. Y un aspecto importante que por fortuna se daría durante toda la presentación del cuarteto norteamericano: si bien estaba afinada más baja, Mustaine se notó bastante mejor que en el concierto del año pasado, y el resto de la banda sonaba muchísimo mejor. El parámetro era la comparación con el show del año anterior y salía todo mucho mejor parado. Punto para la banda, el sonidista y la acústica del recinto de Macul.

Sin ninguna pausa –como acostumbraría a acontecer durante toda la presentación de Megadeth–, la banda nos lanzó dos clásicos de sus épocas más antiguas. Primero, Wake Up Dead del Peace Sells… But Who’s Buying? con su intenso y poderoso riffeo, y que nuevamente permite cantar y bramar a todo pulmón el “wake up deeeeaaaaad! You! Die! Wake up dead!!”; y luego, esa espectacular canción de despecho amoroso que es In My Darkest Hour del So Far, So Good… So What?, el amor es una de las mil cosas de las que se puede hablar en una canción –no como esa pila de artistas que creen que es la única cosa de la que se puede hablar–, y en este caso se hace con furia y bronca que sólo Mustaine sabe expresar, y más allá de que estamos todos de acuerdo en que no es el de antes, sí se defendió con bastante decoro.

Luego de estos dos clásicos antiguos vendría otro ya a estas alturas clásico, un poco más modernos, la notable She-Wolf del Cryptic Writings, con ese riff atrapante y ese dueto a guitarras gemelas muy en la onda de Maiden, que funcionó de gran forma entre Mustaine y ese gran guitarrista que es Chris Broderick. Tras ello, se proyecta en la pantalla gigante esa clásica escena de El Mundo Según Wayne 2 en que el personaje de Kim Basinger (que este año cumple 60, ojo a los carnets por ahí muchachos) le baila sensualmente al nervioso Garth, quien de forma totalmente papanatas le pregunta a la dama en cuestión si tiene algo de Megadeth. Perfecta introducción para otro clásico, esta vez del Countdown To Extinction, como es Sweating Bullets, que es un caballito de batalla que siempre va a la segura.

La banda viene promocionando su último trabajo, el irregular Super Collider, y vendría la hora de defender algo de éste en vivo. Por suerte se eligió uno de sus momentos más elevados. “This is a song called Kingmaker” nos dijo Mustaine, y si bien no es una joya, para el momento estuvo bastante bien y digna. Pero la jornada estaba para concentrar clásicos en corto tiempo y prueba de ello es que lo que vendría es un tema muy querido por los fans, la gran Tornado Of Souls y su “la espada de metal, la muerte vencerá”, uno de los más notables misheard lyrics que hay en el mundo del rock.

Y un show de Megadeth no es tal sin Symphony Of Destruction, con su “Megadeth, Megadeth, aguante Megadeth” importado sin escalas de allende los Andes, que a algunos gustará, a otros quizás no, pero que simboliza buena parte de la pasión que genera el Heavy Metal por acá por el sur del mundo. Mal que mal, creo que al menos en el Metal, la nacionalidad no importa demasiado y no creo que sea positivo dramatizar con ello.

Tras un breve saludo y la proyección de un video, el inconfundible bajo de David Ellefson daba inicio al penúltimo tema de Megadeth de la jornada, la fenomenal Peace Sells, que no por tocarse un tono más abajo perdió intensidad, más aun cuando el Monumental ya estaba prácticamente lleno. Así, y tras escasísimos cuarenta y cinco minutos, culminaría la primera parte del show, con una curiosidad muy llamativa: normalmente en la segunda mitad de este tema sale a escena Vic Rattlehead, y como no apareció, varios supusimos que la mascota de Megadeth no formaría parte de este show. Sin embargo, tras el “muchísimas gracias” de Mustaine, con las luces apagadas en el escenario y en pleno encore… ¡¡salió a escena Vic Rattlehead!! ¿Habrá estado programado así o fue derechamente un fail, y si fue así, en qué menesteres andaba el profesor Vic? De una u otra forma, fue un momento memorable y divertido.

Dave vuelve a escena y comienza a jugar un poco con el público, diciendo que uno había estado más ruidoso que el otro, incluso simuló el ruido de un gas intestinal, para finalmente comenzar a ejecutar el último tema del show, la impresionante Holy Wars… The Punishment Due, dueña de uno de los mejores riffs de la historia del Metal y mi favorito de la carrera de los californianos. Con rostros de personajes prominentes de la historia en su video de fondo, faltan palabras para describir el fascinante trabajo de guitarras y rítmico en este formidable corte, tras el cual, y en sólo cincuenta y cinco minutos, la banda se despide del público, con la satisfacción del deber cumplido, con un video con el logo de la banda y con “gracias” en distintos idiomas (por ahí hasta lo vi en georgiano), y por supuesto con el “you’ve been great, we’ve been Megadeth” del colorado Mustaine, que definitivamente le traería suerte al resto de la noche. Dicen que los colorines dan buena suerte. Veremos.

Más allá de la cortísima extensión de la presentación de Megadeth, quedó la satisfacción de que tuvieron una mucha mejor performance que el año pasado, con un sonido muchísimo mejor y también en el nivel vocal de Mustaine, que, repito, está lejos de ser del de antes, pero si bien los años no pasan en vano, nos dejó con cierto alivio, en el sentido de confirmar que su discreta presentación vocal del año pasado tuvo buena parte de accidental.  Lo de Megadeth fue contundente, preciso, y nos dejó en el punto preciso para comenzar a disfrutar lo verdaderamente inolvidable que sería el plato de fondo.

SIMPLEMENTE: BLACK SABBATH

Eran cerca de las 21:30 horas cuando las luces del estadio se fueron a negro.  El griterío ensordecedor no se hizo esperar, lo que se acentuó aún más con la intro de sirenas antiaéreas, que todos los ahí presentes sabíamos perfectamente qué significaba.  El puntapié inicial a uno de los conciertos más esperados de los  últimos años, sería nada menos que con un clásico de todos los tiempos: War Pigs.  Emocionante hasta las lágrimas ver como el mar de gente alzaba sus brazos para aplaudir durante los característicos fraseos de tal grandiosa canción.  Es una instancia que, todos quienes seguimos a Black Sabbath o a Ozzy, conocemos, pero de todas formas es otra cosa estar ahí, en medio de miles de personas, todas unidas por y para lo mismo.  Era inevitable no comenzar a recordar tantos buenos momentos vividos junto a la música de los maestros, más aún cuando lo vives con hermanos y amigos entrañables, disfrutando cada acorde, cada estrofa, cada riff, cada baquetazo, con si fuera el último de la noche.  Son momentos que atesoraremos hasta el ocaso de nuestra existencia, eso se los firmo ahora, como cuando todas las voces se unieron para entonar los “oooooooooh ooh ooh oooooooh” para el cierre de la canción, acompañando los magníficos riff del enigmático Tony Iommi.

Luego de aquel magnánimo comienzo, continuaron con un tremendo corte de su álbum Master of Reality, nada menos que Into The Void, canción de riffs extremadamente metálicos para un primero de julio de 1971, fecha en que vio la luz.  Si bien se trata de un tema algo más desconocido y oscuro dentro de su discografía, fue muy grato darme cuenta que mucha gente lo conocía a la perfección y que gozaron tanto como yo cuando se vino ese fabuloso cambio de ritmo, marca registrada de los británicos.  Todos estaban entregados a la música de los ingleses, era una fiesta como hacía mucho que no veía, una fiesta metálica comandada por anfitriones de lujo, ni más ni menos que los verdaderos creadores del género.

Con los años y, sobre todo, con la rapidez con que han avanzado las comunicaciones, la ansiedad respecto a estos eventos, a mi parecer, ha ido de a poco desvaneciéndose entre las nuevas generaciones, por cuanto ya casi nadie va en blanco a un concierto, sin tener ninguna idea respecto de que está tocando una banda en sus presentaciones.  Algo así como cuando comprábamos un cassette o cd sin conocer ni el disco ni la banda (costumbre que, por cierto, no he perdido).  Aún no dejo de admirarme cuando leo en internet comentarios de gente que señala que en esta ocasión no irá a ver a su banda favorita, porque no le gusta el setlist que están tocando.  ¡¿Pero qué mierda es eso?!  ¿Tu banda favorita? ¡¿Estás seguro?!

Esa gran pérdida en la capacidad de asombro que se ha generado en la gente, no deja de llamarme la atención, así que para no caer en lo mismo, en esta ocasión no quise leer nada al respecto, no miré nada relacionado a Black Sabbath para no enterarme de nada respecto al set de canciones escogidas para la gira.  Claro, siendo un fan acérrimo de la etapa con Ozzy, más menos sabía que podía esperar, sabía también que no tocarían nada que no hubiera sido grabado originalmente con Osbourne, pero créanme cuando les digo que ni en mis mejores sueños (fantasías eróticas con Pamela Anderson incluida) imaginé que iba a tener la posibilidad de escuchar una canción como Under The Sun en vivo.

Y acá me voy a permitir una licencia y me va a tener que disculpar cualquiera que se pueda sentir ofendido, pero… por la “conchadesumadre” que gran tema que es Under The Sun, casi solté lágrimas de manera instantánea cuando logré entenderle a Osbourne que esa era la canción con la que continuarían su presentación.  Recuerdo perfectamente el momento en que me dolió la garganta de tanto esforzarme para cantarlo.  Si hubieran incluido la segunda parte de aquel tema, llamada Every Day Comes And Goes, hubiera terminado llorando de seguro, pero con eso bastaba, es uno de los temas que más me gustan de toda la carrera de los británicos y escucharlo en vivo fue verdaderamente impagable.  Iban tan solo tres canciones y yo ya daba por cubierto cualquier gasto y/o esfuerzo realizado para estar ahí.  Pero la noche estaba recién comenzando.

Otro clásico del magnífico Vol. 4 (álbum que para cualquier fan de Sabbath debería estar considerado dentro de los mejores de su discografía) se nos venía encima.  Snowblind, formando parte de uno de los trabajos más queridos por la fanaticada de los británicos, fue coreado con fuerza y mucha entrega por parte de los miles que se apostaban en el recinto deportivo de Macul, tan ávido, este último tiempo, de alegrías como las vividas la noche del viernes 04.

Pero no todos podían ser clásicos de toda la vida, como dijimos en un comienzo, esta gira está sustentada en un nuevo disco y era obvio que algo de él íbamos a escuchar durante la presentación.  Es así como llegó Age of Reason, canción que reúne todas las características del Sabbath más primigenio.  Lamento que a quienes no les haya gustado 13 o no lo hayan conocido a tiempo, no hayan podido disfrutarlo a concho.  Para todos ellos fue el “cú-cu” que hizo Ozzy tras presentar las canciones nuevas.  Lo que es yo lo disfruté tanto como cualquier otro tema de sus más consagrados.

Buen momento para detenernos en, a mi juicio, uno de los dos puntos más sorprendentes de la noche: el sonido.  Aquí podría ocupar otro epíteto de aquellos, pero esta vez me contendré y solo diré ¡Qué gran sonido, por la mismísima…!  Qué gran experiencia auditiva la del viernes, un lujo haber podido oír un concierto de estas características, en un estadio rebosante de público y con un sonido como el que tuvimos oportunidad de apreciar, era realmente como para no creerlo.  Un maestro el hombre que haya estado detrás de las perillas de la banda, la potencia de la música de los ingleses se vio magnificada por la capacidad técnica de la persona encargada del sonido.  Que grato poder escuchar cada detalle del bajo del gran Geezer Butler o cada cuerda que tocaba Tony Iommi, con una claridad y nitidez que ya querría cualquier otra agrupación.  ¡Sonidista de Black Sabbath + Black Sabbath = Epic Win! Hasta ahora no he escuchado a nadie que haya manifestado lo contrario, haya estado en la ubicación que sea.  Nosotros estábamos algo más atrás de las torres y se escuchaba impresionante y maravillosamente bien, algo que, lamentablemente, se echó de menos el miércoles en el Nacional.

Pero volvamos con los Sabs, quienes continuaron con la canción que comenzó todo.  La lluvia, las campanas de una iglesia de fondo… el sonido de las gotas chocando contra el suelo.  Black Sabbath, ejecutada por sus creadores, más 50.000 almas siendo devoradas por la contundencia con que Ozzy, Geezer, Tony y Tommy, la ejecutaron.  Es una canción increíblemente sencilla, pero igual de oscura, y que trae consigo uno de los riffs más adictivos que he oído en mi vida, aquel que Iommi creó para el cambio de ritmo, cuando pasa de la lentitud propia de un corte doom a algo más acelerado.  Fue un momento de absoluta admiración, de regocijo, estábamos siendo testigos de la canción con que nació nuestro movimiento.  Las monolíticas notas que cambiaron el curso de la música rock, sonaron con fuerza en el estadio y en el corazón de todos los presentes, haciendo crecer nuestro pecho de orgullo y satisfacción, sintiéndonos agradecidos por haber podido estar ahí en ese instante de magia pura.  Fueron momentos de una emoción indescriptible.  ¡Y recién íbamos en el sexto tema!

Otra del mismo álbum, otra que no imaginé nunca poder escuchar en vivo.  Behind The Wall of Sleep y su incansable “Turns your body to a corpse, Turns your body to a corpse, Sleeping wall of remorse, Turns your body to a corpse” resonaron fuerte en Macul.  Luego llegaría el turno de otro clásico, el que por suerte incluyó el magnífico solo introductorio de bajo con que comienza originalmente, titulado Bassically, el que se escuchó con una potencia y claridad incuestionable, y volvemos al tema del sonido.  ¡Qué bien que sonó todo el viernes!  Geezer la rompió con su intervención, muy apegada a la original que quedó grabada para la posteridad en aquella mítica primera placa.  Luego, obviamente, N.I.B. hizo las delicias de todos los presentes.  Siendo una canción livianita, de ritmo pegajoso y saltarín, fue sin lugar a dudas una de las más coreadas de la noche.

Momento para presentar otro corte de su último disco: End of the Beginning, excelente canción que resultó ser mucho más conocida que lo que pensé, o al menos, fue escuchada con mucho respeto.  Acá alguna pifia probablemente habría sido castigada con golpes en todo caso.  Si Iommi hubiese querido tocar “La Peineta”, lo aplaudimos, si hubiese decidido tocar un cover de La Tigresa del Oriente, lo aplaudimos también, nada que hacer, es El Padrino y se le debe respeto, más si nos sigue regalando canciones de la calidad de esta.  Insisto, a quienes no les haya agradado 13, es porque probablemente nunca les ha gustado Black Sabbath con Ozzy realmente, y frente a eso no hay mucho que hacer.  De otra forma es difícil explicarlo, considerando que esta canción y todas las del mencionado álbum, están en perfecta sintonía con la etapa más clásica de la banda.

Pero sigamos, porque lo que se venía ahora era una tripleta de antología: Fairies Wear Boots, Rat Salad y Iron Man, en versiones fantásticas y coreadas por toda la gran masa presente.  En el caso de Rat Salad, esa fue la antesala para un solo de batería del joven Tommy Clufetos.  ¿Recuerdan que hace un rato les dije que el sonido fue uno de los dos puntos más sorprendentes de la noche? Bueno, Clufetos es el segundo.  ¡Extraordinario! El tipo es una máquina e hizo una lectura fantástica de la forma de tocar que tenía Bill Ward en sus mejores tiempos, adhiriéndole más peso y potencia, y, vamos a suponer que intencionadamente, llevando consigo una apariencia muy similar a la que tenía el batero inglés durante los últimos setentas.  El solo que se despachó fue por lejos uno de los mejores que he visto en largo tiempo: impecable, sólido, contundente, prolijo, rockero, lo que quieran, fue sencillamente de otro mundo.  Por otra parte, demás está decir la catarsis que provocó en la gente la ejecución de Iron Man, varias gargantas deben haber sufrido serias consecuencias tras esa interpretación, en donde cada coro y cada riff fueron cantados a todo lo que nos daban los pulmones a esa altura.  Pero aún quedaban cartuchos por quemar.

El single God Is Dead? fue la siguiente en ser presentada, última canción de su disco 2013 en ser incluida en el set.  Otra gran pista que no tiene nada que envidiar a sus más grandes clásicos y se notó que la gran mayoría también piensa lo mismo, ya que fue muy bien recibida por la audiencia, la que además debe haber conocido bastante bien el tema, al haber rotado con recurrencia desde su lanzamiento en las estaciones de radio que aun dedican sus esfuerzos a difundir nuestro estilo de música.  Le siguió el único corte que, personalmente, habría cambiado por otro: Dirty Women, o sea, si es por tocar algo de aquella etapa, mejor escuchemos Never Say Die! del disco del mismo nombre y que sigue a Technical Ecstacy.  Pero bueno, sigue siendo un muy buen tema en todo caso.

Como en todo orden de cosas, nos comenzamos a acercar indefectiblemente al final.  Pero antes quiero hacer notar algo.  Black Sabbath lleva más de 40 años dando que hablar, y gran parte de su fama y status fue alcanzado de la mano de Ozzy Osbourne, quien obviamente lleva la misma cantidad de años rompiéndose el lomo en los escenarios y en su vida personal, eso considerando todos los excesos que a cualquier otro mortal le hubieran costado la vida hace rato.  Pero sigue ahí, dando alegrías o escalofríos, eso depende del oyente.  Lo que es yo me saco el sombrero ante Osbourne, quien sin ser un tipo privilegiado vocalmente hablando, supo llevar adelante una carrera que ya se la quisieran otros, y si ahora ya no le queda casi nada de voz, es porque la dejó en los escenarios.  Aun así, la noche del viernes estuvo sorprendentemente bien, era la primera fecha sudamericana y eso fue una gran ganancia para todos nosotros.  Ir más allá en el análisis lo dejó para los críticos musicales, yo soy un fan más, que vibra, vive y goza con el metal, y lo hago explícito por si a alguien aún le quedaba alguna duda, o esperaba algún atisbo de objetividad en mis comentarios.  Si eso es lo que buscan, lean cualquier otro medio, acá no lo encontrarán.

A continuación se venía otro clásico de clásicos, otra de las canciones que más debe gustar entre todos quienes estuvimos ahí por ellos: Children of the Grave, tema que fue cantado, coreado, saltado y vociferado como si de ello dependiera nuestra vida.  ¡Qué gran canción que es esa!  Apabullante, la guitarra de Iommi sonaba pesadísima, y ya siendo un riff sumamente denso y compacto, lo era aún más gracias al impecable sonido que pudimos disfrutar.  Otro momento para la posteridad en el que a varios nos entraron algunas mugres en los ojos.  Luego de eso la banda se despide pero tan solo por algunos minutos, claro, todos sabíamos que algo faltaba como para irse todavía.

Un concierto de Black Sabbath sin su ultra-hiper-mega-hit es algo impensable.  Y es que, aun estando muy lejos de ser uno de sus mejores cortes, Paranoid debe ser la canción más conocida de la banda, tanto por quienes profesamos esta religión, como por aquellos infieles que aún no se redimen.  Ya se pueden imaginar cómo quedaron las gargantas de todos los presentes.  No creo que nadie haya dudado que este era el cierre, así que todos se encargaron de dejar sus cuerdas vocales en el Monumental en ese momento, agradeciendo la oportunidad de vivir una experiencia como esta, en nuestra tierra, absortos ante tamaña demostración de supremacía y ante la imagen icónica de tres personajes y un nombre que han hecho escuela a lo largo de los años.

Muchas gracias a todos quienes estuvieron presentes aquella noche, gracias porque todos juntos, los  50.000, nos encargamos de dejarles claro a los de Birmingham que aquí tienen otra casa, otro hogar y que estaremos esperándolos ansiosos para cuando decidan volver, si es que se nos llega a bendecir con otra oportunidad como esta.  ¡Gracias por todo, Black Sabbath!

LIVE REVIEW: WATCHTOWER | MEGADETH: DARÍO SANHUEZA D.L.C.

FOTOS: T4F

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  • Fabian

    SIMPLEMENTE….. HISTÓRICO!!!

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  • http://www.lastfm.es/user/CrionicImpaler Starship Trooper

    Vaya concierto más sublime, maravilloso, fascinante… en fin, muchos adjetivos calificativos podría colocar acá.

    Por fin, luego de muchos intentos, logré ver a Megadeth. Un buen amigo me contaba que el año pasado el sonido y la voz de Mustaine fueron puntos muy bajos. Ahora que los pude ver, el sonido fue mejor de lo que imaginé, la afinación no queda nada mal la verdad y Mustaine se defendió bien para lo gastado que está. En fin, un muy buen show de los del colorado, tocando un montón de clásicos que vacilé hasta las reconchas. ‘In My Darkest Hour’ la canté casi como un desahogo jajaja

    Pero es que Black Sabbath hizo un show simplemente perfecto, partiendo por el excelente sonido que lograron, en que cada integrante se distinguía y hacía su propio show. Increíble escuchar estos clásicos que jamás pensé oír en vivo, pero es que con ‘Under the Sun’ quedé simplemente loco, al igual que con el superlativo solo de batería de Tommy ‘Yisus Bonham’ Clufetos, que maestro el weón, la cagó!! Los creadores del Metal llegaron a dar una verdadera lección de dar un concierto teniendo años de experiencia. Tony Iommi un puto maestro, que viva para siempre por favor; el pajarito Ozzy cantó de las mil maravillas; Geezer y Clufetos impecables; un show de 10, quizás, objetivamente, el mejor que he visto.

    Vaya semana más buena por la reconchesumadre!!!

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  • Rattlehead

    Una verdadera lección de cómo presentarse en vivo… Para mi fue toda una peripecia, hazaña… Viajar desde Valdivia, quedando parado en Temuco a las 00 horas… Uff, viaje épico, yo sabía que llegando a Santiago la pega era más fácil.

    El sonido no tengo mucha queja, las porquerías que usaron para tapar la cancha si que eran como el hoyo, pero eso es un detalle que en ningún caso te hace pensar “el recital fue malo”.

    Los viejos unos maestros con buen batero, su solo fue bacilón y entretenido de escuchar, el compadre interactuaba con el público cuando se mostraba, seco. Ozzy y Tony hasta “echaban la talla” en el escenario… Lo estaban pasando bien, y cuando eso pasa, la banda anda mejor en el escenario (es un plus para todas, desde las más malas e inexpertas hasta las más profesionales y consagradas).

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  • Irenko

    Estaba esperando este Live Review! muy bueno!

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  • josejose

    mira, sabis que te falto? que al principio estaba el telon y todo oscuro, ya listos para empezar y habiamos estado leseando al pelao pa que cambiara the jack que si bien grande acdc,ya nos tenia las bolas bien hinchadas, y derepente se escucha oooe oe oe oe….y todos pensando que era uno de esos gringos hablando por el microfono comenzaron a agarrar a puteadas limpias y de otro mundo hasta que al segundo oeee oe oe oe todos se agarraron la cabeza al cachar que era el mismisimo ozzy el que nos chuleteaba pa seguirle el jueguito…sinceramente cai tambien en la sordera de pensar a la primera que no era el principe de las tinieblas por que si que le ha cambiado un tanto la voz de la ultima vez que vino como solista :S en fin, wena anecdota….

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    • Rattlehead

      Pelado culiao! (?)

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  • Lycanthia

    Megadeth tocó Tornado of Souls??? CTM!!! mañana trataré de no matarme, tengo una cita que he esperado 40 años…

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    • Rattlehead

      Si la tocaron weón, y con la guitarra en D sale potentísima

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  • sebastian ortiz

    Me gustó mucho el review. gracias.
    Pero no concuerdo con lo que dijiste de Dirty Woman.
    creo que para los fanáticos es un temazo, y me dio mucha pena el haberme prendido casi solo cuando ozzy dijo que la tocaria.
    Never say die es un gran tema, pero mucho más básico que Dirty woman que es pal pico.
    Saludos! gracias.

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    • Emerson

      Concuerdo contigo… habremos sido uno de los pocos que cantamos ese tema a todo pulmón.

      Una lástima que la gente prefiera oir lo más conocido.

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      • NicolasBeg

        Estoy en desacuerdo con ustedes, desde niño yo creci con un cassette escuchando black sabbath y gracias a ellos abrieron las puertas del metal y conoci a sus integrantes, a tony y la locuras de ozzy con el pasar del tiempo, y por supuesto segui escuchando otras bandas, no necesito saberme todos los temas para ir a un concierto a cantar, o ser fan para comprarme una entrada cara, fui a mostrarle mis respetos a esta banda, vacile los conocido como los desconocidos, sean tolerantes y si un tema es desconocido pues eso, no lo van a cantar, no hay nada de malo en eso, ni es una lastima.

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        • Miguel

          Dirty Women es un gran tema… es de un disco medio olvidado, pero me gusta, creo que es una buena elección y le da un poquito de sazón al concierto.

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    • Gonzalo

      El review estuvo impecable… como apasionado del rock y el metal (entre otros diversos estilos de MÚSICA DE CALIDAD que no tiene sentido nombrar aquí) no necesito agregar nada a lo que se escribió.
      Sólo me limitaré a decir que no concuerdo en dos puntos que mencionó: 1) si bien es cierto lo del deterioro vocal de Mustaine y de que la calidad en sonido fue mucho mejor que en oportunidades pasadas, el sonido durante todo el concierto de Megadeth fue una soberana mierr…. no sé entendía nada, el sonido se acoplaba, y parece que no fue sólo para los de Oceáno o similares, porque gente conocida que estuvo en cancha (qué ganas de haber estado en cancha donde se vive de verdad la música y no con la tropa de posers que van como estatuas no sé para qué) me comentaba lo mismo. Fue decepcionante eso! Oh, y a propósito de sonido, yo estuve el 2 en el Nacional y me pareció que el sonido estuvo bastante bueno, al igual que con Sabbath, aunque la pesadez de los riffs son distintos para decírtelo tajantemente como un hecho real; también pudo ser porque me encontraba adelante, cerca de los parlantes… de hecho casi agarro una baqueta que lanzó Nicko al final. Y 2) Como dijo Sebastián arriba, aunque ambos temas me gustan, prefiero Dirty Woman como canción más que la más conocida por los que sólo gustan de lo más conocido, como si ser fanático de Sabbath sólo dependiera de que le gusten las más conocidas o más vendidas. Los riffs de Iommi en Dirty Woman como en cualquier tema son simplemente orgásmicos. Tony Iommi es simplemente una leyenda viviente.
      Además, quisiera agregar otro comentario, para los que alegan por el cambio de ubicación del escenario y de ubicaciones. Yo compré Océano (porque no quedaban en cancha… cómo los miraba con envidia cuando saltaban y coreaban todas las canciones, vibrando con la música, a diferencia de las estatuas de Oceáno menos yo), estuve sentado arriba y cerca de la mitad de cancha, a la altura de los baños azules de cancha, y el sonido y la visual eran espectaculares. No sufrí para nada, de hecho creo que vi y escuché mejor que cómo lo habría hecho originalmente. Si los que alegan no sintieron lo mismo, es sólo porque son unos comunistas de mier que sólo les gusta alegar por todo y no hacer nada al respecto… porque la mayoría sólo llegó dentro de lsa últimas horas. Yo sacrificado llegué a las 3 al estadio, entré dentro de los 15-20 mins uego que abrieran las puertas y me preocupé de quedar bien ubicado y proteger mi lugar. Disfruté como no había hecho en toda mi vida.
      Una semana inolvidable. Estuve en los 2 conciertos y moriré tranquilo recordándolos. Ojalá que se repita más seguido tener a grandes como Sabbath por estos lados y poder estar ubicado en cancha donde están los metaleros que valen más la pena y no los posers que sólo coreaban las conocidas con suerte y se sentaban cuando salían temas del 13…. Una vergüenza

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    • Lalonde

      Comparto, para mi LEJOS lo mejor del show fueron UNDER THE SUN y DIRTY WOMAN amén de los clásicos de siempre!

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  • Iprock

    Excelente review de Watchtower, me identifica plenamente en mis pensamientos sobre el concierto y la banda, perdon, los padres absolutos del invento: HEAVY METAL en todas sus expresiones. BLACK SABBATH GRACIAS!!!!

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  • CARLA

    Excelente semana del rock! Que grande es Chile y su cultura en recitales! La review esta muy buena destaca momentos que percibimos todos de la misma manera…yo viaje desde Antofagasta! Saludos

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  • Jim

    La raja el concierto, pero el público de cancha que me rodeaba (ignoro si en las tribunas ocurría lo mismo) eran puros aspirantes a camarógrafos que no webiaban con ninguna canción y se dedicaban a grabarlo todo. No entiendo esa weá, vienen a ver una banda histórica y en vez de bacilar se quedan como estatuas grabando canciones :/
    Creo que el público no estuvo a la altura. Los “cu-cús” de Ozzy fueron varios y me dio lata imaginar que la impresión que se llevaron de Chile es que sólo nos sabíamos Paranoid o Iron man. En muchos temas clásicos me vi solo reaccionando, los de al lado estaban petrificados. Incluso en Paranoid un tipo al lado mío se mantuvo inmóvil grabando, qué onda.

    En fin, la banda estuvo increíble, pero da para pensar qué buscan los chilenos en estos conciertos masivos, si posear en instagram o facebook con fotos de las entradas y videos charchas o si realmente van a rockear como corresponde.

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    • marcus

      Te encuentro toda la razón, esta es la plaga actual del rock!! dejen las weás de cámaras en la casa!!

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    • TANNER

      Que mala que te hayan tocado puros camarografos, pero es una lastima que a ti no te guste, cada cual disfruta el rock de la forma que quiere y si quieren grabar un video para mostrarselo al resto que no fue..
      O sea que para ir a escuchar y ver grandes bandas hay que saltar y corear todo el concierto estas totalmente errado.

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      • Jim

        Claro, cada uno en su volá. Sin embargo, sí puedo decir que afecta harto cuando tienes puras momias al lado, pues casi me sentí desubicado yo jaja. De repente no es tanto la cámara (en maiden tb estaba lleno, pero el público estaba embalado), es más la actitud y esa weá se transmite, porque lo quieras o no, vas a ver el show con otras personas al lado y si el público está prendido, la experiencia es mucho más grata que cuando estai rodeado de fomes. Las mismas bandas prefieren a un público motivado, ¿no es ese uno de los rasgos que más alaban de los sudamericanos? Encuentro decadente convertirnos en un público que incluso en el acto ya está dedicado a coleccionar recuerdos, como si fuera a un museo, eso déjalo para después.

        En fin, lo que critico es lo latero, la falta de entusiamo. Si alguien lo pasa bien así, lo felicito, pero no puedo ocultar que a mí me incomoda estar en un público así. Es como ir al estadio y que estén todos callados.

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        • Miguel

          concuerdo Jim, se preocupan más de subir la foto posera al instagram, comentar por whatsapp el concierto (qué onda?) o grabar los temas. Yo tb grabó los míos, pero quedan todos saltones y se escucha más mi voz que lo del concierto… así es la cosa. Se pone fome…

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        • Rattlehead

          Estos weones capaz que cuando hagan el amor con su pareja anden pendientes de sacarse fotos y grabarse videos (?)

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        • Omar

          Compadre, en mi caso por ejemplo grabé God is dead que es la cancion con la que rayo ultimamente y Children of the grave que realmente es un temazo digno de tenerlo en todas partes! gracias eso veo y veo y veo y reveo los videos en mi casa y recuerdo aquel majestuoso momento!!! y aún así, con Children of the grave salté grabando, grabe a la gente, empuje a weones, lo pase bien igual , y los demás temas me dedique a disfrutarlos al 100%, al final depende de uno hacer entretenido todo a su manera, AGUANTE EL METAL MIERDA!!!

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          • Rattlehead

            Children Of The Grave es uno de mis temas favoritos de Sabbath y haberla disfrutado, cantado, bacilado, gritado, coreado en vivo ya partió por tomarme la cabeza y decir fuerte “Oh CONCEHTUMARE LA WEÁ LA ZORRA”

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      • Messenger in Flames

        SI te vas a quedar grabando todo el concierto mejor compra un DVD

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    • Francisco Seguel

      Es increible que a canciones clasicas como el dirty woman, el behind the wall of sleep, el snowblind pocos la pezcaron, triste.

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      • Rattlehead

        ¿Dónde estabas? Porque lo que es yo Snowblind se baciló a cagar

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  • Omar

    IMPRESIONANTE lo de Black Sabbath, no podia creer que los gestores del metal estuvieran alli ofreciendo un show majestuoso. El trio Ozzy-Iommy-Geezer era la santisima trinidad y Clufetos un animal en la bateria. Me puedo morir tranquilo. Gracias Chile desde Mendoza, Argentina

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  • TANNER

    Sin lugar a duda un gran e inolvidable concierto

    El sonido de megadeth no lo encontre tan bueno, es mas de cancha se escucho ahi nomas, al menos los tres primeros temas

    Sabbath extraordinario, que manera de haber gente de todas las edades compartiendo la musica de estos monstruos
    El batero totalmente genial le injecto todo un power un aire mas fresco pero siempre en la linea del grupo. Y creo que todos concordamos en que el solo de bateria será recordado como de los mejores que se han esuchado en el pais

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    • kd

      que curioso, opino todo lo contrario, el batero una mierda y el solo de los mas mediocres que he visto.

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  • Omar

    Pero qué columna hombre!!!! no discrepo en absolutamente nada contigo, lejos el mejor concierto en Chile el que vivimos el viernes!!!! y tuve el honor de ver a los creadores del Metal para contárselo a mis hijos y nietos, AGUANTE BLACK SABBATH!!!

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  • Elwin

    Extraordinario lo del Viernes, aun estoy aturdido de tantos buenos temas que sonaron y que sin duda ha sido lo mejor de lo mejor que he podido ver en mi vida. Gracias Black Sabbath por entregarnos un concierto de tan grande magnitud a quienes tenemos la suerte de verlos, buena musica buen rock para todos

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  • Luis

    Black Sabbath es Black Sabbath … tremendo termino con el Paranoid .. Himno del metal!!!

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  • carlosdoomed

    excelente review compadre, yo por mi parte disfrute a concho con cada uno de los cortes, sobre todo con lo clásico que desde chico escuchaba y veia en el tocadisco de mi viejo el logo de vertigo girar, compadre, cuando tocaron “under the sun” se me paso por la cabeza que tocarian “tomorrows dreams”,eso hubiese sido para enterrarse vivo, igual heche de menos estar en cancha que es donde se vive mas intenso un concierto y a la vez la hermandad, ojala vuelvan a Chile en el corto plazo,(quede con gusto a poco).

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  • Fab888

    Soy de Arica y aproveche de pegarme el pique en bus para ver a Iron Maiden y Black Sabbath y tengo que decir que el concierto de Sabbath fue el mejor concierto que he visto en mi vida, tiene mucha razón el review!!!
    Ozzy me sorprendio gratamente, canto mejor de lo que pensaba, los demas nada que decir, maestros en cada uno de sus instrumentos!!!
    Valio la pena el pique desde Arica!!!
    Saludos

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  • Follow the Sign

    Concuerdo con casi todo el review, excepto porque encontré, y no fui el único, que los primeros temas de Megadeth sonaron como el forro con una versión de Hangar 18 de las más malas que he escuchado (no por Megadeth, por el sonido), arreglándose el problema a medida que tocaban más temas. Aún así,se agradece que haya estado este tremendo “telonero”.

    Sobre Black Sabbath, uuuffff, qué más decir, sueño cumplido, tremendo setlist, ejecución fantástica, un Ozzy mucho mejor de lo que uno esperaba, ¡¡¡y sencillamente EL mejor sonido que he escuchado en todos los putos conciertos que he ido en mi vida!!! La guitarra y el bajo sonaban de otro mundo, eso sumado a los “cracks” que son Iommi (no necesitan otra guitarra) y Geezer, será una experiencia difícil de olvidar.

    Gracias Black Sabbath por este regalo.

    What is this that stands before me?
    Figure in black which points at me…

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  • Ignacio

    El sonido muy balanceado pero creo le faltó más power, y eso que estaba en cancha; de hecho, cuando mejor se sintió como se estremecían las torres de los parlantes fue con el solazo del batero. Ozzy está en muy buena forma.

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