Kilmara
Don't Fear The Wolf
Álbum - 2010
7.8

Desde España nos llega Don’t Fear The Wolf, segundo LP del quinteto llamado Kilmara, cultores de un Heavy Metal bastante directo, que quizás intenta asemejarse al sonido más clásico de bandas del NWOBHM, pero sin llegar a sonar como uno de los tantos revivals que hoy pululan por buena parte de Europa (lo que es un punto a favor). Kilmara es una banda bastante nueva, nacida el 2003, bajo el nombre de Jadde. Y haciendo un poco de historia, por eso años cantaban en español, pero decidieron cambiar al inglés. Para ello ingresó el vocalista de origen alemán Christian Wolfgang Kohl, y ya con él en sus filas lanzaron su demo The Deceit (2003) y su primer álbum: Hunting Dreams (2007). La placa que nos ocupa ahora (lanzada el 2010) tiene una particularidad bastante notable, y es que fue producida por Roland Grapow. Sí, el mismo que formara parte de Helloween hace unos años. ¡Con ese antecedente el disco promete!
La pista inicial se llama Inside The Darkness, que no es sino una breve instrucción, pero muy interesante a decir verdad. Muy oscura y tétrica, con unos efectos que la hacen parecer sacada de una buena película de terror. Todo eso muy realzado por los gruñidos y aullidos de un lobo, que rápidamente darán paso a la potente The Dark Inside – Don’t Fear The Wolf, con unos riffs muy intensos y un excelente trabajo de Javier Morillo en batería. Eso sí, algo que llama la atención es lo parejo en las tonalidades de la voz, pero se suple bastante bien con la energía que aportan las guitarras, que hacia la segunda mitad se toman todo el protagonismo y montan un espectáculo aparte, destacando el solo que no sé bien a cuál de los cracks adjudicar, si a Kike Torres o a John Portillo. Se trata de un corte bastante prolijo, con mucha energía que se deja escuchar con facilidad. Un gran arranque.
Las cosas continúan por muy buen camino de la mano de Rock The Night (que no tiene nada que ver con el clásico de Europe). Un tema muy Heavy, pero que tiene ese toque medio Hard Rock ochentero algo fiestero que le otorgan las líneas vocales, y que a la larga lo posicionarán como uno de los temas más sólidos del registro (mi favorito, si he de ser honesto). Tiene una letra que es algo así como una declaración de principios, del tipo “This is what choose to live, this is what we will do”, y que con la ayuda de una melodía bastante ganchera, termina convenciendo y prendiendo bastante. Nuevamente las guitarras tienen un rol fundamental, siendo los solos los puntos altos del despliegue técnico de la banda. Aunque no se podría dejar de mencionar a quienes se llevan el peso de la base rítmica: Javier y José Castillo (bajo).
El sonido de una sirena de policía marca el inicio de All You Need Is Pray, que inmediatamente cede el espacio a las guitarras cortantes, que a estas alturas parecen configurarse como el sello en el sonido de la banda. Y al mismo tiempo, comienza a quedar en evidencia como sello otra cosa, pero no tan positiva. Cuando comienza a cantar Kohl, lo hace con prácticamente el mismo tono con que terminó la canción anterior, que a su vez eran los mismos tonos medios de la primera canción. Transcurre el corte y te das cuenta que no hay mucha variación, no hay matices y finalmente terminará por saturarte. Uno queda esperando un quiebre, un estallido de fuerza y entrega que en realidad jamás llega, lo que deja una sensación de que algo falta. Lo positivo es que armónica y melódicamente la canción es una maravilla.
Blindfold funciona bien aisladamente, pero no tanto en el contexto del disco. Me explico: si la escuchas separadamente, por sí sola, puedes darte cuenta de que tiene muchas cosas realmente destacables, incluso en las voces se aprecian algunas cosas que anteriormente no se habían visto, pero si tienes el recuerdo fresco del tema anterior, permanece la sensación de que queda al debe en ese aspecto. Aun así, me parecen notabilísimas las melodías de guitarras, el manejo de los tiempos, las líneas de bajo de José, lo contundente del trabajo de Javier Morillo, así como el uso prodigioso y novedoso de orquestaciones (cuerdas) y el solo de guitarra que hay hacia el final, que a decir verdad no es nada muy complejo, pero suena inspiradísimo y funciona a la perfección. Toda la musicalización simplemente suena muy, muy bien. Y allí es donde entra a jugar la mano de Grapow, quien ha hecho un trabajo maravilloso con el sonido del disco.
Con unos suaves arpegios de las guitarras y el nítido sonido del bajo inicia The Dark Inside – You Better Run, haciendo pensar que se tratará de una balada, pero esa idea se esfumará rápido cuando vuelvan al Heavy Metal potente y contundente de los temas anteriores. Tiene un estribillo bastante rescatable en lo melódico, pero nuevamente, Kohl suena desganado, casi abúlico por momentos. Pero siendo justos, hay que volver a destacar el aspecto instrumental, algo que en realidad asoma como el fuerte de Kilmara: calidad enorme en sus músicos. Y por cierto que eso queda muy demostrado en Vampire Of Love, una lección de Heavy Metal puro y directo al hueso, con cambios de velocidad que le añaden variedad y lo hacen entretenido de escuchar. Cabe mencionar también la participación de Núria Martorell y Ester Raventós, que asoman casi siempre en el fondo, pero por unos segundos pasan al frente, dándolo un toque operático y maravilloso.
Let Sadness Be Destiny resalta como un importante esfuerzo creativo, con la inclusión de ciertos recursos estilísticos al comienzo que la hacen distinta a todo lo demás, pues una mezcla de sonido árabe e hindú abre lo que será una de las canciones con más tintes épicos del disco. El trabajo de Portillo y Torres en guitarras acá es enorme, despachándose unos riffs incluso cargados por momento al Metal Progresivo y que francamente sorprenden. You Left Without A Reason, por otro lado, se muestra calma y pausada, siendo de hecho la balada del disco. Es curioso que se produzca todo lo opuesto a You Better Run, que inicia como balada pero termina siendo puro Heavy; este noveno corte inicia con todo, pero a los pocos segundos se aquieta y expone esta nueva faceta del grupo. Destacadísima es la nueva participación de Núria, esta vez con un rol más prominente, añadiendo un toque de sutileza y gracia que al final pasa a ser uno de los puntos más brillantes del disco. ¡Gran canción!
Luego, en el décimo lugar de la lista, tenemos a You Won’t Live Forever, que se adentra en terrenos similares a los explorados en Rock The Night, un Heavy-Hard Rock bastante agresivo y fuerte, cosa que por cierto se le da bastante bien a la banda. Me resulta muy interesante ese tránsito tan fluido que logra la banda desde un Hard Rock bien constituido hacia ese Heavy Metal por momentos brutal que logran desplegar. Mención totalmente aparte para el alucinante solo de guitarra encontramos casi al final. E igual de potente nos llega The Deceit (tema ya antiguo, recordemos que era el título de su primer EP), aunque nuevamente inicia con tranquilidad. Es como si hiciera una precalentamiento antes de entrar la cancha, sube un poco la intensidad y luego ya te mata. Ese tipo de transición es algo que Kilmara maneja muy bien, y ni hablar de los cambios de ritmo y velocidad a los largo de las canciones. Acá en particular, vemos uno de los instantes más cercanos al Metal Progresivo puro de todo el disco, y en donde la producción por cuenta de Grapow es más notoria.
Arribando casi al final del disco tenemos a The Dark Inside – Show Me The Way, última parte de esta trilogía del hombre lobo que nos han querido presentar en este álbum (que por cierto es la temática conceptual del mismo). Se trata de otro muy buen corte, donde básicamente lo que hacen es exhibir todo aquello de lo que son capaces. Gustan mucho los arreglos de las guitarras y la melodía de las voces, pero nuevamente, es en las tonalidades en donde, creo yo, fallan. Fuera de eso todo muy bien, aunque lo más destacable quizás sea el solo de guitarra que el propio Roland Grapow ejecuta. Luego, y ya para cerrar el disco, tenemos un maravillosa pieza instrumental de 3 minutos y medio llamada D’akujem Castle, en donde no hacen otra que afirmar y reafirmar una y otra vez el excelso nivel musical con que cuentan los integrantes. Una enorme variedad de arreglos ejecutados con una capacidad técnica altísima. ¡Notable! El disco se acaba y comienzas a sacar conclusiones, estás en eso cuando… ¡Sorpresa! Comienza sonar un piano, y casi de inmediato la voz susurrante de Christian hace lo propio. Luego reaparecerá Núria para completar lo que será un hermoso cuadro: una versión acústica de You Left Without A Reason. ¡Excelente detalle para cerrar!
Se trata en definitiva de un álbum muy bueno, con sin sinfín de detalles y cosas positivas que se pueden destacar, con muchas canciones con varios toques de genialidad y donde la creatividad y las buenas ideas a la hora de hacer los distintos arreglos son el sello. Pero en donde uno de los aspectos fundamentales queda en deuda: las voces, pero sin llegar a ser malas, que eso quede claro. Quiero decir: no llegan a opacar el buen cometido de la banda en general. Hay que estar muy, muy atentos a lo que puedan hacer estos españoles de Kilmara en una futura entrega, ¡que esperemos sea pronto!
ANDY ZEPEDA

17 de Noviembre, 2011 a las 10:56 am
no los conosco pero me daré el tiempo.
las nuevas bandas de heavy estan saliendo super buenas, espero no sea la excepción (al parecer no)
ademas que en españa tienen escuela de baron rojo, obus y mas, asi que a tazar nomas!
17 de Noviembre, 2011 a las 1:44 pm
tampoco los cachaba lo bueno es que hay un cambio en el idioma, me pasa algo con las bandas españolas que instrumentalmente son LA RAJA me acuerdo haber escuchado un disoc de tierra santa o algunas canciones de mago … que parten los instrumentos y es la rajaaa HASTA que aparece el cantante hablando en peta zeta (OJO no digo que no me gusta el metal cantado en español de hecho HUSAR lo encuentro la raja, lo que me molesta es el acento peta zeta español) y se me va todo a la mierda asi que juntando los puntos de esta banda musicos + canto en ingles + roland grapow + NWOBHM … ME GUSTO!
17 de Noviembre, 2011 a las 4:51 pm
Hola amigos, soy John Portillo, guitarra de Kilmara, quiero expresar mi gratitud a Andy por esta buena review y de crítica constructiva. Estamos actualmente trabajando en nuestro tercer trabajo y prometemos será más contundente y Wolf cantará dando el 110%100 pues estamos orgullosos de tenerlo en la banda con ese timbre de voz nostálgico tan peculiar y que nos da tanta personalidad a la banda. Tomamos nota de todo para mejorar en nuestra siguiente entrega.
Un abrazo a nuestros amigos de Chile, ojalá nos veamos pronto por acá.
10 de Febrero, 2012 a las 10:08 am
Hola chocos, saludos desde Barcelona-España. Les escribe Johan (Bajista de Kilmara) para anunciar que ya tenemos 11 temas casi preparados para el disco nuevo ^^ este año seguramente ya grabaremos el 3er CD y habrá muchas sorpresitas ^^ corred la voz!!!!! y Viva Chile Carajo!!!!!!!