PowerMetal.cl

Grimlord

Dolce Vita Sath An As

Álbum - 2009

Valoración
6.5
Grimlord - Dolce Vita Sath An As

Hace un tiempo atrás tuvimos la oportunidad de revisar Bood Runneth Over, el primer larga duración de Grimlord, lanzado durante el 2007 luego de varios demos y un disco en vivo; pues bien, tenemos ahora la oportunidad de analizar su segundo LP: Dolce Vita Sath An As.

Polonia no es, digamos, una nación muy reconocida por sus bandas de Heavy o Power Metal. A decir verdad, además de Witchking y Viper Crystal, no tengo más referencias de bandas del estilo, Behemoth y Vader son por lejos las bandas más reconocidas de aquél país, y no tienen mucho que ver con lo que nos convoca acá. Por todo ello es algo más o menos inusual encontrarse con una banda de Power Metal polaca, pero por lo mismo resulta muy interesante.

Con un comienzo algo extraño se inicia Dolce Vita Sath An As, tema que da inicio y nombre a este disco, pero que luego presenta un pasaje de lo más atronador que se pueda apreciar en el Power Metal. En efecto, es tan veloz y endemoniado que parece sacado de algún tema de los mismísimos Behemoth. De inmediato podemos observar cómo uno de los puntos que en el pasado LP fue considerado de lo más bajo de todo aquél trabajo está presente aquí también: las voces. Y es que Bath La Picard (quien además se encarga de la guitarra) sencillamente no es un buen vocalista. Para que se hagan una idea: suena como Paul Di Anno (por timbre), pero en un mal día y durante un resfriado. Aun así, creo que se puede apreciar una cierta mejora respecto del trabajo anterior, porque sin ser bueno, se deja escuchar de todas formas. Pero veamos el lado bueno del asunto: instrumentalmente este primer track es alucinante. Perfectamente bien ejecutado, lleno de fuerza y velocidad, Doce Vita Sath An As es, a pesar de las voces, una gran canción.

Lo siguiente es When the Heads are Going Down, un tema de buen inicio, con poderosos y buenos riffs, que pasa a ser algo más calmo durante los versos, con pasajes acústicos incluso. Aquí las líneas vocales parecen mejorar en algo, aunque obviamente pudieron haber sido muchísimo mejores, pero de algún modo, se las arreglan para no estar de más. Hacia la medianía nuevamente se vuelve un derroche de poder que sorprende gratamente. Notable ejecución una vez más. Este tema sirve para confirmar que tanto La Picard como Lukass (batería) y Adams (bajo) son realmente buenos en lo suyo.

Prosigue la marcha con Oh, my King!, que comienza con La Picard pronunciando precisamente aquello (en rigor, pronuncia “Oh, my Kink”, para que vean que no sólo los vocals chilenos pronuncian lo que se les ocurre) seguido de un veloz riff que abre los fuegos para otro tema que instrumentalmente es muy interesante, pero que cuyas voces no están a la altura de lo anterior. A estas alturas uno comienza a preguntarse si es que no sería mejor que la banda se buscara otro vocalista o que hicieran sólo canciones instrumentales. No es que Bath lo haga realmente MAL, simplemente no está a la altura del gran trabajo que la banda realiza instrumentalmente.

Con eso en mente, lo siguiente es todo un regalo. Es como si lo hubiesen escuchado a uno. Más bien debe ser que en la banda están al tanto de las críticas y de sus falencias, por lo que deciden prescindir de lo que ellos mismos ven como un punto débil. Por lo mismo es que (y permítanme adelantar tanta información) deciden que el resto del disco sea completamente instrumental. ¿Una medida drástica? Puede ser. Pero cuando tienes un elemento que no aporta mucho, sino más bien, y en alguna medida, empobrece tu trabajo, quizás lo mejor es quitarlo. Shade of Wrath Angels es un interesantísimo tema instrumental, con muy buenos riffs y cambios de ritmos, que cuenta además con unos arreglos muy propios de bandas góticas, que lo hacen muy melódico. No es una maravilla, pero resulta entretenido de escuchar, por cuento es bastante distinto de los tres primero temas.

El siguiente tema es Ground Zero, y comienza con unos extraños diálogos que no se sabe bien a qué vienen. Dato curioso: dichos diálogos se pueden encontrar también en la canción Luciferi Excelsi de Dolls of Ink (que recomiendo no escuchar), hecho que no sabría cómo explicar. Al margen de todo eso, este instrumental es mucho menos rápido y no tan variado, por lo que luego de un rato cansa un poco. Uno de los temas más prescindibles del disco.

El sexto corte es Dissolution Eternity, otro isntrumental, como ya adelantamos. Hacer canciones completamente instrumentales no es sencillo, pues supone un gran riesgo. Al no tener líneas vocales, debes ingeniártelas para hacer que la música “hable” por sí misma, cosa que en el Metal no es fácil de hacer. Cuando pensamos en canciones instrumentales inmediatamente hacemos la asociación con bandas progresivas, porque ellas utilizan las variaciones rítmicas y melódicas para darle ‘chispa’ a sus canciones. Si las composiciones no tienen esa chispa, la verdad se hace incluso tedioso de escuchar. Ese es en cierta medida el caso de Dissolution Eternity, que ya hacia la mitad se vuelve un poco tedioso. Ciertamente no es el mejor tema del disco, aunque presenta algunas cosas interesantes, como el riff y la base rítmica.

Ancient Land of Ys, con algo más de 7 minutos, es el segundo tema más largo del disco, y probablemente la más distinta, pues es en efecto la única con ritmo de balada casi en su integridad. Una intro muy calmada, con sonidos que imitan un paseo por la playa, abre la canción, para dar paso a guitarras acústicas y a cellos. Ya durante el segundo y tercer tercio aparecen los riffs pesados, que tornan la canción en algo mucho más cercano al Doom que al Power Metal. Es buena composición, pero esa bella intro y aquél ritmo lento hubieran quedado mejor en otro punto del disco, porque luego de los dos temas anteriores, difícilmente uno puede percibirlo como algo más que monotonía.

El penúltimo tema es Avericious Scavenger – Panth of lash, que sigue la línea planteada por los segundos dos tercios del tema anterior: más en la onda Doom que en el Power o el Heavy. Para ser honestos, a estas alturas se extrañan muchísimo los riffs veloces, atronadores,  endemoniados, thrasheros con los que contaban las dos primeras canciones. A pesar de un muy buen solo que se puede apreciar a mitad de la canción, en su generalidad, este octavo corte es bastante aburrido. Insisto, quizás en un disco de Doom Metal (y con más trabajo d epor medio, claro) le hubiese ido mucho mejor.

Llegamos así al noveno, último y más largo tema de todo el disco: Lamentation Sword. Apenas un poco más pesado y dinámico que sus predecesores, siguiendo siempre en la misma línea. Al igual que en el caso del tema anterior, también se pueden apreciar algunos buenos solos y buenas ideas, como esa intro en piano, pero no deja de ser tedioso, pues gira demasiado entorno al mismo concepto base (que es el mismo de los temas anteriores). No es la mejor elección para cerrar el disco.

Grimlord es una banda con muy buenos músicos y, por lo mismo, con un enorme potencial, potencial que luego de su primer disco uno esperaba poder apreciar hecho realidad, es decir, traducido en buenas canciones. Pero la verdad es que en este segundo disco aún se aprecia gran experimentación y aquél potencial permanece como tal. Una de las principales críticas que puede hacerse la banda es la calidad de su vocalista, que es bastante limitada. Teniendo en cuenta la calidad musical de las tres primeras canciones, uno puede aventurarse y sugerir que el resto de los temas sean instrumentales, que es justamente lo que sucede. Sin embargo, a la vista de los resultados, uno se cuestiona y vuelve a pensar si fue la mejor idea. Bueno, si con y sin voces no resulta, ¿quiere decir que la banda simplemente no sirve? No lo creo. Debo insistir en que tienen muy buenas ideas, que por momentos quedan plasmadas en el disco de gran manera, pero la falta de un recurso tan esencial como la voz en una banda que no es Progresiva, no es algo menor, y necesita ser solucionado con urgencia si la banda pretende llegar alto.

Compartir:
  • Facebook
  • email
  • MySpace
  • Twitter

ANDY ZEPEDA

Tags:

3 comentarios para esta entrada

Deja tu comentario

* Direcciones de correos no válidos no serán admitidos.

* PowerMetal.cl se reserva el derecho de eliminar comentarios que desvirtúen el tema.