Arch/Matheos
Sympathetic Resonance
Álbum - 2011
9.6

Altas expectativas creó en mí la posibilidad de un nuevo lanzamiento en conjunto de John Arch y Jim Matheos. Como fan acérrimo de la primera etapa de Fates Warning, una nueva entrega de esta dupla me hizo generar altas dosis de adrenalina mientras la esperaba. Había quedado con un fatal gusto a poco cuando en 2003, John Arch emergió de su auto exilio para deleitarnos con tan solo dos canciones que aparecieron en el EP titulado A Twist of Fate, trabajo que lo trajo de regreso tras largos años sumido en el anonimato.
Pero para esta ocasión ya no se trataría simplemente de dos canciones, era un disco completo, con una alineación de lujo, casi ocho años de espera y una larga trayectoria tras ellos que hacía suponer que se trataría de algo fuera de serie. Y así es. Pero no tal cual lo esperaba.
Tengo claro que los días de The Spectre Within, Awaken The Guardian o incluso Perfect Symmetry están muy atrás en el tiempo y no van a volver, al menos no de la mano de sus creadores. La evolución musical de estos personajes ha ido siempre a la vanguardia dentro del estilo y quizás no sería honesto regresar juntos solo para hacer lo que ya hicieron veinticinco años atrás, cuando, a la par con otros grandes nombres, sentaron las bases del metal progresivo para generaciones venideras. Pero no es menos cierto que si a un fan de aquella época le señalas que Matheos se ha reunido nuevamente con Arch y que para completar alineación han reclutado nada menos que a Frank Aresti (Fates Warning), Joey Vera (Fates Warning/Armored Saint) y Bobby Jarzombek (Juggernaut/Riot/Halford), se tiende a esperar, o más bien, a crearse la ilusión de escuchar algo más “de la vieja escuela”. Para bien o para mal, no es el caso.
Sea como sea, Sympathetic Resonance llegó a nuestras manos y no queda otra cosa que inclinarse ante la aplastante creatividad de un personaje como Matheos, mente creadora de piezas fundamentales en la génesis del género y dueño de un estilo muy reconocible a la hora de componer. Por muy intrincados que sean los temas, por mucho que juegue con los tiempos, por muchos que sean los compases dentro de una misma canción, su sello siempre queda impreso en donde mete las manos. Considerando esto y por supuesto, su impresionante desarrollo musical, es que no podemos pedirle a Matheos que mire hacia atrás, no a un tipo que en cada una de sus entregas siempre ha evolucionado, que siempre ha ido un paso adelante de sus pares, que ha iluminado el camino de muchos quienes han querido incursionar en este estilo. Por tal razón quienes esperaban algo como el viejo Fates Warning probablemente se sentirán algo confusos al oír esta placa, una reacción nada extraña en todo caso, pero que no perdurará por mucho tiempo, ya que no tardarán en rendirse ante la innegable calidad del actual trabajo de esta dupla.
A pesar de lo ya dicho, algunos guiños a trabajos anteriores encontraremos en Sympathetic Resonance, no muchos, pero quienes gusten de la banda oriunda de Connecticut no tardarán en encontrar vínculos con la historia más primigenia de Fates Warning. Por ejemplo, hay pasajes acústicos con melodías que transportan a los tiempos de Awaken The Guardian, o siendo más específicos, en Neurotically Wired, luego de la introducción acústica y cuando comienzan las guitarras distorsionadas, es posible viajar hasta los tiempos de No Exit y recordar la séptima parte de The Ivory Gates of Dreams: Acquiescence, solo por momentos, pero ahí está, un pequeño regalo para los fans más antiguos.
Apartando a un lado ese mero detalle, Neurotically Wired es un corte denso, de guitarras pesadas, con un Jarzombek absolutamente brillante tras los tarros y un siempre sólido Joey Vera, dándole aún más peso a la base rítmica de la banda. Punto aparte el trabajo de John Arch. Es realmente impresionante como conserva la voz, a pesar de los largos periodos de inactividad en los que se ha sumido por voluntad propia, alcanza todos los tonos con una facilidad increíble, es como si no hubieran pasado los años por su garganta, lo que se vuelve aún más impresionante si consideramos que ya está en sus cincuenta y dos primaveras. Dueño de un timbre agudísimo, alto y muy particular, Arch por momentos se roba toda la atención debido a sus reconocibles y muy melódicas líneas vocales, las que a pesar de lo intrincadas que puedan resultar algunas partes, siempre logra hacerlas calzar de forma perfecta, fusionándolas y acoplándolas con total naturalidad a los acordes de Matheos y Aresti… y ¡Sí!, aún conserva aquellas influencias algo arábigas a la hora de entonar algunas de sus líneas, un detalle muy propio de él.
Midnight Serenade, con prácticamente la mitad de duración que su antecesora (5:27), es la clara muestra de que la simpleza también puede estar presente en un trabajo como este; pero cuidado, seguimos hablando de música progresiva, y por cierto, de metal. La simpleza a la que me refiero esta ligada a la fácil llegada que tiene la delicadeza de las líneas vocales de Arch y los sencillos acordes de la dupla Matheos-Aresti, características que sumadas a una velocidad moderada, logran una amalgama muy poderosa en términos de composición, transformando a esta canción en uno de los puntos más altos de la placa.
En la siguiente Stained Glass Sky, la banda vuelve a atacar con sonoridades más pesadas, densas y, por momentos, abrumadoras, sobre todo al comienzo, en donde la intervención de cada uno de los músicos es avasalladora, generando una especie de caos sistemático, ya que en ocasiones pareciera que la ejecución es desordenada, pero claro, en realidad al oírlo en reiteradas ocasiones, todo calza perfecto. Y bueno, acá la parte instrumental, sobre todo durante los tres primeros minutos, de los casi catorce que dura este corte, les recordará algo a Dream Theater, algo natural si consideramos que la música de al menos tres de las figuras que acá encontramos, ha formado parte importante dentro del desarrollo musical de Petrucci y Cía. Nuevamente las notables melodías vocales de John Maurice Arch se roban la película, particularmente en aquellas partes más suaves, como la que comienza pasado los nueve minutos, en donde acompañado solo por una guitarra acústica y algunas teclados ambientales, logra cautivar con facilidad envidiable por medio de la belleza de su trabajo y la forma en que entona estrofas como Living, dying, bleeding, crying / Elvin and serpentine under a midnight sun / Shadows are dancing, spirits romancing / The cautious embrace of a quiet refrain … Dream the last dream / dance the last dance / breathe the last breath / A penance for what she dare believe. A estas alturas cualquier anhelo de escuchar algo más ochentero ha sido sepultado bajo la maciza demostración de las capacidades musicales y compositivas que Arch/Matheos poseen.
On The Fence, a pesar de contar con más de ocho minutos de duración, no presenta grandes variaciones a lo largo de su desarrollo, es más bien un tema parejo, plano (en el estricto sentido de la palabra), lento, pero igual de pesado y denso que los cortes anteriores. A pesar de lo señalado, las capacidades técnicas de los integrantes de esta banda impiden cualquier asomo de aburrimiento, de hecho estamos muy lejos de eso, y es que es imposible no deleitarse con el trabajo de, por ejemplo, Jarzombek, quien desde sus primeros tiempos en Juggernaut que viene demostrando cuanto domina su batería. Lo mismo con las guitarras de Matheos y Aresti, quienes se coluden para crear notables arreglos musicales en las seis cuerdas. Quizás se trate simplemente del tema “menos bueno” de un álbum al que es casi imposible encontrarle algún punto débil.
En Any Given Day (Strangers Like Me) nuevamente se perciben algunas similitudes instrumentales con Dream Theater, aunque es más que nada al comienzo, luego la marca registrada de Matheos se encarga de dejarnos claro que esto posee una identidad propia muy marcada, SU identidad, su estampa es la que predomina y es reconocible por quienes tengan algo de conocimiento de la música que este señor ha entregado por más de 25 años al mundo del metal. Por otra parte, el trabajo de Jarzombek es extraordinario, el dominio de las baquetas de este tipo esta fuera de toda discusión y si alguien pudo haberse extrañado porque no estuviera Mark Zonder formando parte de este proyecto, solo oyendo algunos extractos comprenderá que no se echa en menos para nada. No vamos a entrar a comparar a tremendos monstruos, así que, basta con decir que no se lamenta para nada que Zonder no fuera citado para sumar su talento a Sympathetic Resonance.
Los calmos últimos dos minutos de Any Given Day nuevamente permiten el lucimiento vocal de John Arch, quien se percibe muy cómodo interpretando las líneas finales de esta canción, a pesar que el mismo señalara que en un comienzo le costó trabajo adecuarse a lo intrincado de los temas compuestos por Jim Matheos. Recordemos que en los años que Arch formaba parte de Fates Warning, la música, a pesar de contar con muchos patrones progresivos, era mucho más accesible, más directa, mucho más Heavy Metal tradicional por cierto y luego de su partida Matheos comenzó a experimentar y explotar aun más la faceta progresiva que desde un comienzo buscó.
La placa cierra con Incense And Myrrh, corte que comienza de forma acústica, en directa conjunción con el final del track anterior y que se mantiene así durante los primeros dos minutos, para luego adherir guitarras distorsionadas, más el resto de los instrumentos, pero siempre conservando la cuota melódica del inicio. Se trata de una canción con formato de balada y muy ligada a la etapa Parallels/Inside Out de Fates, transformándose en el corte “menos progresivo, menos técnico y más sencillo” del disco, que, en lo personal, me pareció perfecto para cerrar de forma menos obvia y más relajada, ya todo estaba dicho en los temas anteriores, de hecho se trata de la canción más corta que vamos a encontrar, así que más bien se trata de un detalle elegante y muy agradable para dar por terminado el viaje musical en el que nos embarcan Arch y Matheos con Sympathetic Resonance.
Como ya dije varios párrafos arriba, quienes lleguen a este disco esperando encontrarse con un regreso a las raíces musicales de estos dos señores, a la época en que predominaba el heavy metal en su música, probablemente se sentirán algo desorientados al comienzo, pero la verdad es que es imposible resistirse a la actual faceta musical de Matheos. Sigue habiendo metal, y mucho, pero ya no es tan directo y tradicional como en aquellos años. Dejando de lado cualquier predisposición y prestando la atención que merece cada uno de los seis temas que lo componen, en su totalidad, probablemente lleguen a concluir que Sympathetic Resonance no es ni más ni menos que uno de los mejores lanzamientos de metal progresivo del presente año, sino, el mejor.
WATCHTOWER

4 de Noviembre, 2011 a las 9:26 pm
Maravilloso trabajo!
4 de Noviembre, 2011 a las 9:48 pm
Ameicing xDD
Grandísimo trabajo, me enganchó de una cuando lo escuché la primera vez….han salido varios discos memorables estos últimos años…éste, el Mercy Falls de Seventh Wonder, el Digital Ghost de Shadow Gallery, el Anno Domini High Definition de Riverside, etc. Buenos años para el Metal Progresivo.
4 de Noviembre, 2011 a las 10:07 pm
Debo decir que este disco es impresionante, que manera de cantar la de Arch, como se mantiene el tipo a pesar de haber estado años inactivo, Matheos se luce creando temas de esa calidad, Aresti solido en su labor, Joey Vera siempre cumple su parte a cabalidad y que decir del gran Bobby Jarzombek, el tipo es un monstruo en la bateria, a mi opinion uno de los mejores del mundo, me gusto el review porque encuentro que no hay nada que falte ser mencionado respecto al disco, respecto a la nota para mi seria un 9.7 pero esos son detalles
5 de Noviembre, 2011 a las 10:19 am
9.8 diría yo! :D!!! el de redemption y el de myrath también son de lo mejor del año en progresivo!! qué discos!!!!
5 de Noviembre, 2011 a las 1:45 pm
si quiero conocer de novedades en el ambito metalero ya se donde no acudir, esta wea de pagina cada vez mas fome
5 de Noviembre, 2011 a las 2:02 pm
Guyo, siempre cagando fuera de tiesto. No te preocupes te vamos a ayudar a no aburrirte.
5 de Noviembre, 2011 a las 3:18 pm
Es mejor no tomar en cuenta comentarios que no aportan en nada
5 de Noviembre, 2011 a las 1:53 pm
Estaba esperando que hicieran una reseña de este disco, para mí el mejor del año hasta ahora, y el verdadero “sucesor espiritual” del legendario Awaken the guardian, a pesar de las obvias diferencias en el sonido. Pero las letras extensas y las intrincadas líneas vocales que caracterizan las interpretaciones de John Arch están ahí, y la música, compleja y llena de matices permite que Arch pueda expresarse a su manera. No creo que este cantante pueda sentirse cómodo cantando algo que lo obligue a limitarse; en este momento no lo imagino cantando temas de tres minutos y coros de una frase. Nada más hay que ver las increíbles melodías de “midnight serenade”, la canción más “simple” del disco. En mi opinión, además del talento de los músicos, el de Matheos para escribir riffs y la inimitable voz y letras de Arch lo hacen un disco imprescindible.
6 de Noviembre, 2011 a las 12:57 am
Muy buena critica…la comparto en pleno… también viaje en el tiempo y recordé grandes temas de aquellos legendarios discos de la 1era formación de FW mi banda favorita en lo que a prog se refiere, es imposible al escuchar este disco no recordar esos grandes temas, Damnation, Fata Morgana, Valley of the dolls, Guardian…etc…sin duda la reunión de Arch/Matheos ha sido uno de los grandes aciertos de este año…y ojala no sea solo una reunión ocasional y que en el futuro sigamos oyendo a estos grandes del metal progresivo.
7 de Noviembre, 2011 a las 9:58 am
“Perfect Symmetry” de FW es con Ray Alder en la voz no con John Arch. El disco una maravilla, lejos el mejor álbum de metal progresivo del año, así de simple.
7 de Noviembre, 2011 a las 10:51 am
¿Y a que viene la aclaración?, porque en ninguna parte dije que fuera con Arch, hasta lo remarqué con un “incluso”, pero bueno… y sí, el disco es ¡maravilloso!.
Saludos!
7 de Noviembre, 2011 a las 12:35 pm
La redacción de ese párrafo es algo confusa pues dices que “los días de The Spectre Within, Awaken The Guardian o incluso Perfect Symmetry están muy atrás en el tiempo y no van a volver, al menos no de la mano de sus creadores” y como estás hablando de John Arch y Jim Matheos, queda la sensación que esa dupla trabajó junta en esos 3 discos y se presta para inducir al error. Eso.
7 de Noviembre, 2011 a las 3:24 pm
Si, tienes razón, no quedó del todo clara. Escribí el review pensando en quienes conocen desde hace tiempo a FW y claro, alguien que talvés no conoce mucho a la banda podría confundirse. Pero ya está.
Saludos.
10 de Noviembre, 2011 a las 10:26 pm
uffff lo estoy escucuando y es maravilloso
stainted glass sky es perfecta!