No se imaginan lo difícil que resultó concluir una tesis general para describir como fue el primer año del siglo XXI. Fue tal la cantidad de sucesos acontecidos con respecto al desarrollo del Heavy y Power Metal, que resulta imposible abarcarlo todo diciendo una sola frase. Fueron tantas increíbles bandas, tantos maravillosos discos, tanta gente involucrada – tan poco el tiempo que también resulta imposible poder hablar de todas y poder definir qué fue lo mejor del año sin sentir remordimientos por no haber hecho justicia con otros brillantes trabajos.

Fueron tantas las emociones que nuestros sentimientos nos limitan a la hora de hacer un recuento objetivo del año. Lo único que sabemos es que el 2001 estará en la memoria de todos nosotros. Eso sí, pudimos distinguir entre quienes nos golpearon con fuerza, quienes superaron nuestras expectativas, quienes nos fallaron… todo según el propio criterio, juicio y conciencia de cada uno… en fin.

Por eso, esta es una invitación a recordar como fue el 2001 ante los ojos de un puñado de fanáticos del Power Metal, haciendo un recorrido por los países más importantes del metal melódico del mundo, cómo lo vivió cada uno, incluyendo, por supuesto, un recuento del increíble año que se vivió en Chile. La mesa señores, está servida.

Como ya es costumbre, el 2001 fue redondo para el metal de las tierras teutonas. Las nuevas bandas tuvieron la oportunidad de consolidar su trabajo, aportando aire fresco, mientras que los grupos con más experiencia, como si fuese de común acuerdo, decidieron mirar hacía el pasado y volver a un sonido Heavy.

El Rey Midas del Power Metal –todo lo que toca se convierte en oro–, Kai Hansen, no podía faltar el 2001. A principios de año lanzó con  Iron Savior Dark Assault. Sin embargo, por el choque de agendas entre Iron Savior y su banda principal, Kai decidió dejar  los primeros a un lado para concentrase por completo en la grabación del nuevo trabajo de Gamma Ray, por lo que su puesto fue tomado por el ex Grave Digger Uwe Lulis y, más adelante, por Pisel Küstner. Así es como Gamma Ray dio a luz No World Order, un álbum de corte más heavy y con aires de cueros, brazaletes y cadenas.

El baterista del mismo conjunto, Dan Zimmermann, junto con Chris Bay, lanzó en enero el segundo disco de Freedom Call, Crystal Empire. De esta manera, trataron de limpiarse la imagen de hermano menor de los Gamma Ray. Los que no dejaron duda alguna de que eran más fueron Primal Fear, quienes nos regalaron el espléndido Nuclear Fire. Esta banda, liderada por Ralf Scheepers y con la colaboración Matt Sinner, se consolidó como tal y no como un proyecto de celebridades del metal germano.

Los fósiles de la era jurásica del Heavy Metal Alemán tampoco estuvieron ausentes en el 2001, nos referimos a Rage y Grave Digger. Los primeros volvieron a ser un trío, despidieron a la Lingua Mortis Orchestra que los había acompañado en los últimos trabajos y sacaron Welcome To The Other Side, disco con el sabor de los recordados The Missing Link y Black In Mind. Mientras que Grave Digger, con nuevo guitarrista incluido –precisamente el ex Rage Manni Schmidt–, materializó un  discazo donde Uncle Reaper y compañía guardaron las armaduras y espadas y se dirigieron a un ambiente más oscuro y tenebroso. Así nació el cuasi homónimo The Grave Digger. Otra actuación meritoria fue la de Brainstorm, quienes a finales de octubre sacaron al mercado su álbum Metus Mortis.

Lamentablemente, no todo fue glorioso para el metal alemán. La nota oscura la dio Helloween tras la despedida de Uli Kusch y Roland Grapow del quinteto. Rápidamente, Weiki, Deris y Markus buscaron reemplazantes y el nombre de Mark Cross –de Metalium– como nuevo batero de la calabaza fue pronto dado a conocer.

Reemplazante para Roland ya se encontró, pero Helloween decidió no revelar su identidad. Por su parte, Roland y Uli están trabajando juntos en lo que será su primer álbum después de la partida, acompañados de músicos como Russel Allen de Symphony X, con la actuación especial de Michael Kiske.

La banda que quedó en deuda fue la de los magos del metal Blind Guardian. Su próximo disco, A Night At The Opera, estaba presupuestado para el 2001. Por retrasos en la producción sin embargo, el lanzamiento se postergó para marzo del 2002. Como una manera de disculparse, la banda entregó en noviembre el single And Then There Was Silence, tema de 14 minutos de duración que será incluido en el próximo largaduración.

Comentario a parte merece Tobias Sammet, el cual se transformó en el personaje del año. Tobias se reunió con músicos de renombre tales como Henjo Ritcher, Markus Grosskopf y Alex Holzwarth, además de André Matos, Kai Hansen y Ernie… para sacar The Metal Opera de Avantasia, uno de los favoritos de la gente para quedarse con el galardón del álbum del año. Luego, en septiembre, Sammet desempolvó a Edguy y coronó su extraordinario año con Mandrake, trabajo del mismo nivel que el señalado con anterioridad, por lo que el joven alemán se inscribe dos veces para la competencia.

LA LEGION ROMANA

Al igual que en apogeo de la civilización romana, durante los últimos años una enorme legión, esta vez de bandas, ha salido de la península y a conquistado todo Europa con su Power Metal. Sin embargo, ninguna de ellas, salvo algunas, ha alcanzado el nivel de los “históricos” como Rhapsody o Labÿrinth.

Ni siquiera las dos señaladas fueron capaces de colmar las expectativas de sus seguidores el 2001. La primera alcanzó a sacar un EP titulado Rain Of A Thousand Flames sin más, retrasando la salida de un próximo LP para el 2002; y la segunda, expuesta a rumores de separación y fin del conjunto debido a la inusual inactividad, lo cual fue categóricamente desmentido por el mismo Rob Tyrant. Incluso la banda de Olaf Thörsen y Fabio Lione, Vision Divine, tuvo que postergar el lanzamiento de su disco para enero del 2002. No obstante se pueden encontrar a la venta algunas ediciones adelantadas de Send Me An Angel en algunos rincones del mundo…

De los nuevos grupos habría que destacar sin duda a Secret Sphere, que lanzó su segundo esfuerzo bajo el título de A Time Never Come, los ultra épicos de Thy Majesty con The Lasting Power y a Vic Mazzoni con su grupo Projecto por el trabajo realizado en Crown Of Ages. No olvidarse tampoco de la excelente banda italiana con sabor alemán Domine, quienes trabajaron el 2001 para lanzar su tercer disco titulado Stormbringer Ruler (The Legend Of The Power Supreme), basado en los relatos de Michael Moorcock.

POWER METAL ESCANDINAVO

Para Finlandia y su escena pequeña en número pero abrumadora en calidad, el 2001 fue tan bueno como los anteriores, pero con  cierto sabor amargo. Esto se debe al largo receso que Stratovarius anunció antes de la salida al mercado de Intermission, disco que reúne temas en vivo, lados B, covers y algunos temas inéditos… Cuesta imaginarse que una banda que nos tenía acostumbrados a que realizaran un disco cada año, no se vaya a saber de ella durante los siguientes dos o tres años. Sin embargo, Timo Tolkki y Timo Kotipelto han trabajado por separado en sendos discos en solitario los que saldrán para principios del 2002.

La banda estrella de las gélidas tierras de los Mil Lagos el 2001 fue Sonata Arctica. Tras un intenso 2000 debido a una gira que les llevó a compartir escenario con agrupaciones del tamaño de Stratovarius y Rhapsody, Tony Kakko y su tropa dieron vida a Silence, segunda placa de su autoría y otro de los predilectos para ser disco del año. Gracias al éxito de ventas, la banda dio una extensa gira incluyendo Waken Open Air y recorriendo Europa durante cinco semanas junto con Gamma Ray. ¿Qué más se le puede pedir a Sonata Arctica? ¿Un pique a Sudamérica?

Otra que destacó fue la banda de Tarja y Tuomas,  Nightwish, quienes nos entregaron dos trabajos:  Over The Hills And Far Away  y el CD/DVD en vivo From Wishes to Eternity. Children Of Bodom, por su parte, giraron por el mundo hasta llegar a suelo chileno el pasado 21 de noviembre. Sin duda, un año estresante pero satisfactorio para los maestros del black/power.

En el país de los vikingos, nos referimos a Suecia, la situación fue similar. Tampoco han grabado mucho material para privilegiar las salidas al escenario. Es el caso de Nocturnal Rites, HammerFall y el divo del heavy metal sinfónico Yngwie Malmsteen. Pero bandas como Falconer, liderada por el ex Mithotyn Stefan Weinerhall, y los sorprendentes Zonata se encerraron no sólo para escapar del frío, sino también para grabar sus respectivos discos. Falconer lanzó su debut homónimo y Zonata editó Reality, segundo LP.

RESTO DE EUROPA

Dejando el frío del norte y aventurándonos en lugares más templados del viejo continente nos topamos con Heavenly, el conjunto que sostiene con orgullo el estandarte del Power Metal en Francia. La banda dejó a todos sorprendidos con su nuevo y glorioso Sign Of The Winner. De esta manera demostraron que Heavenly podía lograr excelentes resultados sin la ayuda de personajes como Kai Hansen y Piet Sielck, como en años anteriores.

En España, la escena local se está afirmando de a poco. Es así como se pudo apreciar a Dark Moor, quienes grabaron The Fall Of Melnibone, trabajo elogiado por los fanáticos del metal épico. Con respecto al metal de lírica española, los Mägo de Oz dieron ser a Finisterra y Avalanch, a El Angel Caído. Incluso, Mägo de Oz presentó su música en festivales tan importantes como Wacken. Pero Sangre De Reyes, cortesía de Tierra Santa, pareció quedarse con el título de mejor disco español del año. Gracias a que Sangre de Reyes cayó en buenas manos fue que los mismos Grave Digger los tomaron como banda telonera para parte de su gira europea del 2002.

Por último, Inglaterra no vio más movimiento que el de Judas Priest y Rob Harlford. Los primeros lanzaron el controvertido Demolition, mientras que el ex cantante de Judas Priest coronó su gira con el en vivo Live Insurrection. Tanto ha sido el contraste de aceptación entre los dos conjuntos por parte del público que corrió el rumor de alguna posible y anhelada reunión del legendario grupo. Eso sí, atención con Dragon Force ex Dragon Heart, excelente banda británica aún sin sello que se dio a conocer exclusivamente por el ciberespacio.

ESTADOS UNIDOS CONTRA EL VIENTO

Es posible que donde mejor se haya trabajado el 2001 fuera en Estados Unidos. Los resultados no han sido coincidencia, sino el fruto de años de silencioso y duro trabajo por parte de bandas que han tenido que sobreponerse a las modas y a la gigantesca industria musical que dicta al público que escuchar o no.

Y si una banda ha remado contra la corriente todos estos años, esa ha sido Iced Earth. Jon Schaffer reclutó al batero Richard Christy (Control Denied, Death) y el as de las cuatro cuerdas Steve DiGiorgio (Sadus, Death), para entrar al estudio y grabar su esperado séptimo título denominado Horror Show, basado personajes de películas clásicas de terror.

La banda se alistaba para girar por EE.UU. nada menos que con Judas Priest. Pero los atentados del 11 de Septiembre amagaron la ida de los ingleses. Sin embargo, Iced Earth no se quedó con los brazos cruzados y se unieron a Megadeth en su tour por el país. En noviembre además, la banda nos regaló The Dark Genesis, un box set de cinco discos: sus tres primeros trabajos remezclados y remasterizados, otro de covers y el demo Enter The Realm.

Tras el éxito de The Fourth Legacy y su placa en vivo The Expedition, todas las miras quedaron fijas en Kamelot y en lo que iban a hacer el 2001. Mas no demoraron y lanzaron Karma, trabajo con el mismo aire bizantino del anterior. La banda liderada por Thomas Youngblood y el noruego Roy Khan concretó otra sensacional gira por Europa, incluyendo el festival de metal más grande del viejo continente: Wacken Open Air, donde se encontraron con otra excelente agrupación yankee: Nevermore. Kamelot se alista para grabar un nuevo álbum para el 2002.

Jag Panzer confirmó su actual preferencia por el power metal y dio vida al magnífico Mechanized Warfare, disco no lo suficientemente bien ponderado debiera. Acercándonos al género progresivo, Dream Theater nos dejó a todos con la boca abierta al editar su triple Live  Scenes from New York, uno de los mejores discos en vivo que se ha visto en el último tiempo. El grupo trabajó este año en la producción de su nuevo Six Degrees Of Inner Turbulence. Mientras que Symphony X lanzó también un disco en vivo bajo el nombre de Live On The Edge Of Forever, mientras se preparan para dar forma a su nuevo álbum.

No podemos terminar de hablar de Estados Unidos sin referirnos al acontecimiento más triste de los últimos años, la muerte del mentor del Death Metal Chuck Schuldiner el pasado 13 de diciembre a causa de un tumor cerebral.

SUDAMÉRICA

No hay dudas al respecto. Angra fue el regreso del año y no pudo ser de mejor manera. Kiko y Rafael sobrevivieron a la partida de la mayoría de los miembros y en octubre sacaron el increíble Rebirth, junto con Edu Falaschi en las voces, el bajista Felipe Andreoli y Aquiles Priester como batero. El Nuevo Angra ya giró por Brasil, Argentina y Chile y se arman para mostrar su renovada fuerza al exigente público europeo… ¡los ángeles volvieron a la vida!

Por su parte, André Matos, Ricardo Confessori y Luis Mariutti con su hermano Hugo formaron Shaman, de la misma línea estilística de Angra, los cuales también nos visitaron, en mayo. Asimismo, André se juntó con su amigo el productor y guitarrista de Heaven´s Gate Sascha Paeth para trabajar en un proyecto al que llamaron Virgo.

CHILE

El Power Metal se ha tomado todos los rincones del globo y Chile no ha jugado el papel de mero espectador. Sin embargo, esta corriente nunca había tenido tanto arrastre acá como en los últimos dos años. Hasta ahora, el 2001 ha sido el año en que el metal melódico escribió sus páginas más gloriosas en lo que respecta a este pequeño país.

Poco a poco se está construyendo una verdadera escena de Power y Heavy Metal en nuestro suelo y no sólo con tocatas y eventos. El 2001 coincidió con el lanzamiento de muy buenos trabajos de estudio. Witchblade fueron los primeros en editar con el Lp bautizado I, en el cual nos dieron cátedra de cómo hacer un metal potente y directo mezclándolo de forma exquisita con impresionantes destellos de melodía. Luego, fue el turno de Dead Kings Of The Unholy Valley, cortesía de los jovencísimos Six Magics. Al sólo ver su portada y leer el título nos dimos cuenta que se trataba de un disco de corte épico y de un sonido más europeo y moderno, acorde a los relatos de fantasía. Al escucharlo no sólo confirmamos eso, sino además nos dimos cuenta que era un álbum realmente bueno y profesionalmente elaborado. Otra banda épica, pero con una propuesta musical más cercana al metal italiano, que por fin sacó su primer material fue Alta Densidad, por medio de Princesa Aura.

Sin embargo, los músicos que mostraron más carácter de proyección hacia el extranjero fueron los de Bloden Wedd. Después de una larga espera pudimos disfrutar en pleno del impecable Raging Planet, segundo disco de Dan Elbelman y compañía, en donde se mostró un profesionalismo sensacional que hizo que el producto se hiciera totalmente exportable.

Sin embargo, las visitas ilustres que tuvimos fue la principal razón para que el 2001 fuera memorable. Desde labios reventados a causa de la insolación en la pista del Estadio Nacional hasta largas colas en Providencia con Manuel Montt bajo la lluvia, el público respondió maravillosamente a las expectativas de nuestros huéspedes.

El 15 de Enero quedará en la retina de todos los que tuvieron la fortuna de presenciar por primera vez en Chile a Iron Maiden con Bruce Dickinson en el micrófono, acompañados de otra gran leyenda del Heavy Metal, la voz del antiguo Judas Priest, Rob Harlford. Aunque hubo problemas con el sonido en la presentación de la doncella –Harlford estuvo impecable–, las más de 20 mil personas fueron partícipes de una de las veladas metaleras más emocionantes que Chile ha vivido.

Sólo pasó un par de meses y tuvimos un nuevo evento: la segunda venida de los suecos HammerFall al país. Esta vez, Oscar Dronjak y los templarios actuaron en dos oportunidades: el 15 de marzo en La Batuta y al día siguiente en el Teatro Providencia.

Los que fallaron por motivos de fuerza mayor fueron Skylark. La banda italiana debía venir el primero de mayo junto con la voz que se escucha en Iron Maiden y Killers, Paul Di Anno. Desgraciadamente para sus fanáticos, Skylark tuvo que cambiar sus planes y no realizaron la gira por Sudamérica… Dos semanas después, en el Teatro Monumental, el conjunto liderado por en mítico André Matos, Shaman, presentó sus nuevos temas, además de los más grandes clásicos de Angra.

Helloween nos visitó cuando el invierno estaba por comenzar… mucho frío en las afueras del “Estadio” Chile, pero las horas de espera fueron totalmente recompensadas al ver por segunda vez en Chile –la anterior fue en Monster Of Rock, 1998– a la banda pionera del Power Metal, a aquella que le debemos la vida, quienes nos presentaron su último trabajo The Dark Ride, precisamente el elemento de discordia que desencadenó la partida de Roland y Uli del grupo.

Y las emociones no paraban. Al mes siguiente, los italianos Rhapsody se tomaron con su Hollywood Metal el Teatro Providencia en tres ocasiones… ¡Tres! ¡Tres conciertos en menos de 24 horas!, algo inédito no sólo en Chile, sino en todo el mundo. Realmente entregaron sus almas a los fanáticos chilenos.
En septiembre fue el turno de Yngwie Malmsteen, quien tenía presupuestado tocar en Santiago el 18 y 19 de septiembre, pero las fechas fueron postergadas para la semana siguiente a causa de los sucesos acontecidos en su país adoptado, EE.UU. Se anunció entonces que el 25 iba tocar y el 26, dar una clínica de guitarra. Al final, dicha clínica se transformó en otro recital y tuvimos a Yngwie Malmsteen por partida doble.

El año, con respecto a eventos de Power Metal, no pudo terminar de mejor manera. Primero, el 21 de noviembre los fineses Children Of Bodom, liderados por el carismático y multifacético Alexi Laiho, tocaron suelo chileno para cortar cabezas como parte de la gira sudamericana “Machete Up Your Ass”. Sólo cuatro días después, fuimos invitados a una noche de magia, reencuentro y emoción. El público chileno fue testigo del renacer de una de las bandas más importantes de todo el género, nos referimos a Angra, o el nuevo Angra, pero Angra al fin y al cabo.

Qué pasará en el 2002  es lo que queda por preguntarse. Con respecto a Europa, está claro que el año dará a luz obras de tremendo valor como las que se vieron el 2001. En otros términos, querámoslo o no, el Power Metal vino para quedarse por mucho tiempo más.

A pesar del excelente 2001, los norteamericanos tendrán que seguir trabajando para poder imponerse en su mercado y armar un ejército de seguidores tal como con el que cuentan en Europa. Es paradójico que bandas americanas tengan más apoyo afuera que en su propio país… “nadie es profeta en su tierra” es el dicho que identifica a estos grupos. Atentos porque de este país vendrá lo que ya se anticipa como el gran regreso del año… MANOWAR

No hay que poner en duda que el 2001 fue inolvidable para los chilenos. Sin embargo, sólo el 2002 dirá si fue realmente trascendente. Las bandas que lanzaron producciones se verán ahora en la obligación de confirmar el trabajo realizado, tendrán que demostrar que el buen momento no fue coincidencia, suerte o resultado de un antojo de profesionalismo. En otras palabras, que los discos marquen el comienzo de una exitosa carrera y no la cumbre de sus esfuerzos para después desaparecer. Para los talentosos y perseverantes, el tiempo será su aliado… para los mediocres, su delator.